Miscelánea 23/X/2023

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. García Linera sobre el crecimiento de la extrema derecha en Iberoamérica.
2. A Ucrania no se le permitió firmar la paz.
3. Africa e Israel.
4. Bhadrakumar vuelve a la guerra de Ucrania.
5. El comercio mundial de armas.
6. Situación militar y trasfondo político en la guerra de Palestina.
7. Wagenknecht crea un nuevo partido (observaciones de José Luis Martín Ramos, Joaquín Miras y Miguel Candel).

1. García Linera sobre el crecimiento de la extrema derecha en Iberoamérica

Hoy que parece conjurado, al menos temporalmente, el triunfo de lo más chalado del ultraliberalismo, en Jacobin publican este artículo de García Linera sobre el ascenso de la ultraderecha en la región.

Seis hipótesis sobre el crecimiento de las derechas autoritarias – Jacobin Revista

2. A Ucrania no se le permitió firmar la paz

A las voces que afirman que en marzo de 2022 hubo posibilidades de firmar la paz en Ucrania, pero fueron eliminadas desde el mundo anglo, se une el excanciller Schröder. Ha concedido una entrevista al periódico Berliner Zeitung que han resumido en la ucraniana Pravda. Os paso el resumen de Pravda pero también la entrevista entera, por si tenéis interés. Un apunte interesante sobre Wagenknecht y sobre quién voló el NordStream. Para ser presuntamente un diario de izquierdas, según Pravda, los entrevistadores me parecen aún más fachas que Schröder, que ya es decir.

https://www.pravda.com.ua/eng/

El ex canciller alemán afirma que «medió» en la situación entre Ucrania y Rusia en 2022
European Pravda, Ukrainska Pravda – Sábado, 21 Octubre 2023, 14:33
Gerhard Schröder, ex canciller socialdemócrata alemán, conocido por su amistad con el presidente ruso Vladimir Putin, ha afirmado que Estados Unidos supuestamente interrumpió las «conversaciones de paz» entre Ucrania y Rusia al comienzo de la invasión a gran escala y que Kiev le invitó a mediar.
Fuente: Schröder durante una larga entrevista con el diario de izquierdas Berliner Zeitung
Cita: «Recibí una petición de Ucrania en 2022 para mediar entre Rusia y Ucrania. La cuestión era si sería capaz de transmitir un mensaje a Putin», dijo el ex canciller alemán.
Detalles: El ex canciller también mencionó los cinco puntos de lo que supuestamente era un «plan de paz» que se estaba debatiendo en ese momento: El rechazo de Ucrania a entrar en la OTAN, «dos lenguas oficiales» en Ucrania, la «autonomía» de Donbás, «garantías de seguridad» para Ucrania y negociaciones sobre el estatus de Crimea.
«Los únicos que podrían resolver la guerra por Ucrania son los estadounidenses. Durante las conversaciones de paz en marzo de 2022 en Estambul con Rustem Umierov [actual ministro de Defensa de Ucrania – ed.], los ucranianos no aceptaron la paz porque no se les permitió. Primero tenían que coordinar todo lo que hablaban con los estadounidenses», dijo Schröder.
El ex canciller afirmó entonces que había hablado con Umierov y «tête-à-tête con Putin», sin especificar cuándo, dónde ni en qué papel.
«Sin embargo, finalmente no pasó nada. Mi impresión es que no podía pasar nada porque todo lo demás se decidía en Washington. Fue fatal. Porque el resultado ahora es que Rusia estará más estrechamente vinculada a China, lo que Occidente no debería desear», concluye Schröder, cercano a Putin.
En respuesta a la pregunta de si son creíbles los acuerdos con Rusia, que ha violado gravemente el derecho internacional y atacado Ucrania a pesar de sus propias promesas, el ex canciller afirmó que Europa Occidental «no está en peligro», ya que Rusia no puede derrotar a la OTAN.
«Independientemente de quién esté en el poder, en Rusia existe la creencia de que Occidente quiere seguir expandiéndose con la OTAN, concretamente en la zona postsoviética». Palabras clave: Georgia y Ucrania. Nadie al frente de Rusia permitirá que esto ocurra». Este análisis del peligro puede ser emocional, pero es real para Rusia. Occidente debe comprenderlo y comprometerse en consecuencia; de lo contrario, será difícil alcanzar la paz», añadió Schröder.
Los lazos de Gerhard Schröder con el Presidente ruso Vladimir Putin y su trabajo para empresas energéticas rusas han suscitado críticas, incluso en su propio Partido Socialdemócrata de Alemania. No obstante, Schröder sigue siendo miembro del SPD.

El año pasado, el ex dirigente alemán condenó la invasión por injustificada, pero no criticó a Putin. Esta postura suscitó duras críticas en todo el espectro político alemán.

https://www.berliner-zeitung.

Gerhard Schröder en una entrevista: Así fracasaron las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia
El ex canciller habla de la política israelí de Olaf Scholz, del antisemitismo de los inmigrantes, de la moral de Baerbock y de cómo podría ser un nuevo plan de paz para Ucrania.
Tomasz Kurianowicz y Moritz Eichhorn
21.10.2023 | actualizado 22.10.2023 – 20:38 hrs
Gerhard Schröder y su esposa Soyeon Schröder-Kim reciben invitados en su casa del centro de Hannover. El ex canciller está de buen humor, da una vuelta por su despacho y explica lo que se ve en las numerosas fotografías, quién creó las numerosas obras de arte y entretiene a los invitados con anécdotas sobre la historia de su creación. Pero entonces cambia el humor. La situación en Israel y Ucrania ocupa la mente del estadista de 79 años.
Tras los atentados de la organización terrorista Hamás contra Israel, el canciller Olaf Scholz voló a Tel Aviv. ¿Hizo lo correcto?
No creo que Olaf Scholz esté cometiendo actualmente ningún error con respecto a Israel. Un experto en derecho internacional dijo correctamente en el F.A.Z.: Israel tiene derecho a defenderse. Pero el derecho internacional también establece que la defensa debe ser proporcionada. Scholz debe aprovechar la oportunidad para decir a los israelíes: «Chicos, prestad atención a la proporcionalidad en vuestras operaciones». Si Israel actúa con demasiada agresividad, los ánimos se inclinarán. No quisiera estar en el pellejo de Netanyahu. Su pueblo espera que reaccione con decisión. Al mismo tiempo, no debe haber una escalada de violencia.
El terror en Israel también tiene un impacto dramático en la situación en Alemania. Recientemente, tuvimos como invitado en nuestra redacción al jefe de la comunidad Jabad de Berlín, el rabino Yehuda Teichtal. Nos habló de niños judíos que ya no van a la escuela, de judíos que tienen que esconder su estrella de David y ahora de cócteles molotov que vuelan en las sinagogas. ¿Cómo hemos podido llegar a esto?
El rabino Teichtal es un hombre inteligente, pero no está bien generalizar de esta manera. Por supuesto que no debe haber odio contra los judíos en las calles alemanas. La policía debe intervenir y los tribunales castigar severamente a los infractores. Pero los judíos están protegidos en Alemania.
Muchas personas que llegan a Alemania desde el mundo árabe traen consigo su antisemitismo. ¿Hay que tenerlo en cuenta en la política migratoria?
Perdone, no se puede elegir que este solicitante de asilo pueda venir a Alemania y aquel no. Si tiene un motivo para pedir asilo, no se le puede preguntar: «¿Es usted posiblemente antisemita?». Pero lo que considero un fracaso del Estado es que estos clanes puedan funcionar en Berlín.
¿Qué quiere decir con eso? ¿Tenía razón Sarrazin después de todo?

Sarrazin dijo que las chicas que llevan pañuelos en la cabeza son un problema. Eso es ridículo.

¿Y el cambio demográfico a favor de los entornos árabes?
Eso puede ser un problema en ciertos barrios de la ciudad, pero no necesitamos un debate sobre la infiltración extranjera. Tenemos fuerzas antisemitas en la juventud árabe hasta el infinito. Eso es cierto. Pero no hay que hacer lo contrario y llamar antisemitas a todos los que critican a Israel.
Durante su mandato, usted tuvo que tomar decisiones de política exterior tan difíciles como las que tiene que tomar hoy Olaf Scholz con respecto a Israel y Rusia.
Sí. Experimenté este dilema durante el bombardeo de Yugoslavia. Temblaba cada noche: «¿Volverán vivos los pilotos alemanes? ¿Qué pasará en tierra?». Algo parecido ocurrió con Afganistán. Gracias a Dios, sólo murieron unas pocas personas durante las misiones. Siempre me preguntaba: ¿qué le digo a una mujer que me dice: «Mi marido ha muerto porque usted le ordenó ir a la guerra»? Esas son las decisiones que uno no quiere tomar. Cuando llegó lo de Kosovo, hubo una conferencia de partido del SPD. Todos los miembros estaban en contra. Yo dije: es inútil, tenemos que hacerlo.
Usted fue canciller y tomó una decisión con la que hoy tiene que vivir. Díganos: ¿cómo funciona técnicamente?
Cuando las cosas se ponen dramáticas, pongamos por ejemplo la guerra de Irak, la información la recibe primero la Cancillería. El Secretario de Estado se la presenta al Canciller. Entonces el Canciller tiene que decidir. La decisión que toma el Canciller es suya. La responsabilidad no puede delegarse. Entonces se necesita un socio de coalición que también acepte esta decisión.
¿No hay presiones del exterior? ¿Llamadas de los aliados, de EE.UU.?
No, no funciona así. Hay mucha gente que prepara la información sobre el tema. Su jefe es el consejero de seguridad de la Cancillería. Luego el Secretario de Estado, en mi caso el actual Presidente Federal Frank-Walter Steinmeier, ve los documentos y se los presenta al Canciller. Pero es el propio Canciller quien tiene que decidir. Tomemos el caso de Irak. Todo el mundo dudaba de si decir no a la guerra de Irak no destruiría la amistad con Estados Unidos. Al final, hay que decir: sí o no. Yo dije no.
Afortunadamente, tenía a los franceses de su lado.
Sí, y eso es interesante. No sé qué pasaría hoy en la guerra entre Rusia y Ucrania si Jacques Chirac siguiera vivo. En realidad, Scholz y Macron tendrían que defender un proceso de paz en Ucrania, porque no es sólo un asunto americano, sino sobre todo europeo. Deberían preguntarse: ¿Qué podemos hacer para poner fin a la guerra? Hoy sólo se preguntan: ¿Qué podemos hacer para suministrar más armas?
¿Qué podemos hacer?
En 2022, recibí una petición de Ucrania en la que me preguntaban si podía mediar entre Rusia y Ucrania. La cuestión era si podía transmitir un mensaje a Putin. También llegaría alguien que tenía una relación muy estrecha con el propio presidente ucraniano. Se trataba de Rustem Umjerov, actual ministro de Defensa de Ucrania. Es miembro de la minoría tártara de Crimea. Entonces la pregunta era: ¿Cómo podemos poner fin a la guerra?
¿Cómo?
Hay cinco puntos. Primero, una renuncia a la pertenencia de Ucrania a la OTAN. En cualquier caso, Ucrania no puede cumplir las condiciones. Segundo: el problema del idioma. El Parlamento ucraniano ha abolido el bilingüismo. Esto debe cambiarse. Tercero: Donbass sigue siendo parte de Ucrania. Pero Donbass necesita mayor autonomía. Un modelo que funcionaría sería el de Tirol del Sur. Cuarto: Ucrania también necesita garantías de seguridad. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania deberían dar estas garantías. Quinto: Crimea. ¿Desde cuándo Crimea es rusa? Crimea es algo más que una extensión de tierra para Rusia, es parte de su historia. Se podría poner fin a la guerra si no estuvieran en juego intereses geopolíticos.
Y el derecho internacional.

Sí, pero no se trata sólo de una cuestión jurídica. Los únicos que podrían resolver la guerra con Ucrania son los estadounidenses. En las negociaciones de paz en Estambul en marzo de 2022 con Rustem Umjerov, los ucranianos no aceptaron la paz porque no se les permitió. Tenían que consultar primero con los estadounidenses todo lo que hablaban. Tuve dos conversaciones con Umjerov, luego un cara a cara con Putin y después con el enviado de Putin. Umjerov abrió la conversación con los saludos de Zelensky. Se propuso el modelo austriaco o el modelo 5+1 como compromiso para las garantías de seguridad de Ucrania. A Umjerov le pareció bien. También se mostró dispuesto en los demás puntos. También dijo que Ucrania no quería entrar en la OTAN. También dijo que Ucrania quiere reintroducir el ruso en el Donbass. Pero al final no pasó nada. Mi impresión: no podía pasar nada, porque todo lo demás se decidía en Washington. Eso fue fatal. Porque ahora el resultado será que Rusia estará más estrechamente vinculada a China, lo que Occidente no debería querer.
¿Y los europeos?
Han fracasado. Habría habido una ventana en marzo de 2022. Los ucranianos estaban dispuestos a hablar de Crimea. Incluso el diario Bild lo confirmó en su momento.
(Gerhard Schröder muestra una página del diario BILD con el título «¿Por fin paz a la vista?». Allí se lee: «El propio presidente ucraniano Volodymyr Zelensky (44) ya había insinuado concesiones para las negociaciones: ya no insiste en que su país forme parte de la OTAN, declaró a la cadena estadounidense ABC. También está dispuesto a llegar a un «compromiso» sobre Crimea y las provincias separatistas del Donbass. En cualquier negociación, mi objetivo es poner fin a la guerra con Rusia», declaró Zelensky a BILD).
Según Ucrania, las masacres de Butcha perpetradas por los rusos provocaron el fin de las negociaciones.
En las conversaciones con Umjerov de los días 7 y 13 de marzo no se sabía nada de Butcha. Creo que los estadounidenses no querían el compromiso entre Ucrania y Rusia. Los estadounidenses creen que pueden mantener a raya a los rusos. Ahora, dos actores, China y Rusia, que se ven limitados por Estados Unidos, unen sus fuerzas. Los estadounidenses creen que son lo suficientemente fuertes como para mantener a raya a ambas partes. En mi humilde opinión, esto es un error. No hay más que ver lo desgarrado que está ahora el bando estadounidense. Fíjense en el caos que reina en el Congreso.
¿Se han sobreestimado los estadounidenses?
Supongo que sí.
¿Cree que pueden reanudar su plan de paz?
Sí. Y los únicos que pueden iniciarlo son Francia y Alemania.
¿Pero cómo puede confiar en los rusos? En enero de 2022, todavía decían que los rusos no querían una guerra con Ucrania. Luego, cuando los rusos invadieron el Donbass, dijeron que los rusos no quieren a Kiev. Todas estas promesas se incumplieron. ¿Por qué no deberíamos tener miedo de que los rusos sigan y sigan?
No tenemos ninguna amenaza. Este miedo a que vengan los rusos es absurdo. ¿Cómo se supone que van a derrotar a la OTAN, por no hablar de ocupar Europa Occidental?
Casi llegaron a Kiev.
¿Qué quieren los rusos? El statu quo en Donbass y Crimea. Nada más. Creo que fue un error fatal para Putin iniciar la guerra. Al mismo tiempo, tengo claro que Rusia se siente amenazada. Mire: Turquía es miembro de la OTAN. Hay misiles que pueden llegar directamente a Moscú. Estados Unidos quería llevar la OTAN a la frontera occidental de Rusia, con Ucrania como nuevo miembro, por ejemplo. Todo esto parecía una amenaza para los rusos. También hay aspectos irracionales en todo esto. No lo niego. Los rusos reaccionaron con una mezcla de ambas cosas: Miedo y defensa. Por eso nadie en Polonia, ni en los países bálticos, ni mucho menos en Alemania -todos miembros de la OTAN, por cierto- tiene por qué pensar que está en peligro. Los rusos no iniciarían una guerra con ningún miembro de la OTAN.

Bien, pero entonces eso también significa en esta lógica: no hay amenaza de escalada, entonces también podemos seguir suministrando armas si los rusos no nos atacan.
Si se combina eso con una oferta, se puede hacer. Al fin y al cabo, los alemanes hemos suministrado mucho, para regocijo de las industrias armamentísticas estadounidense y alemana. Pero, ¿por qué Scholz y Macron no vincularon las entregas de armas a una oferta de conversaciones? Macron y Scholz son los únicos que pueden hablar con Putin. Chirac y yo hicimos lo mismo en la guerra de Irak. ¿Por qué no podemos combinar el apoyo a Ucrania con una oferta para hablar con Rusia? Suministrar armas no es una solución eterna. Pero nadie quiere hablar. Todo el mundo está en las trincheras. ¿Cuánta gente más tiene que morir? Es un poco como Oriente Medio. ¿Quiénes son los que sufren de un lado y del otro? Los pobres que pierden a sus hijos. Ninguna de las personas que importan se mueve. El único que ha conseguido algo, aunque siempre se le difame, ha sido Erdogan con su acuerdo sobre el grano. Eso me pone de los nervios.
La cuestión sigue siendo si Putin quiere negociar en absoluto. Personas de dentro del Kremlin nos dijeron que Putin ciertamente quería conquistar Kiev, pero que había sobrestimado las capacidades de Rusia.
No estoy seguro de eso. Mire: hay dos personas importantes en Moscú. Putin, la más importante, y Medvedev. Este último tiene una influencia única en la sociedad rusa. Es vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso. En Occidente, nadie quiere oírlo: Independientemente de quién esté en el poder, en Rusia existe la convicción de que Occidente quiere seguir expandiéndose con la OTAN, concretamente en el espacio postsoviético. Palabras clave: Georgia y Ucrania. Nadie al frente de Rusia lo permitirá. Este análisis del peligro puede ser emocional, pero es real en Rusia. Occidente debe comprenderlo y aceptar compromisos en consecuencia, de lo contrario será difícil alcanzar la paz.
Reunión: Gerhard Schröder y Oskar Lafontaine buscan aparentemente la reconciliación tras la disputa
¿Tiene la impresión de que en política hay demasiada moral y muy poca realpolitik?
Ese es el problema de los Verdes. Sólo entiendo la moralina de los Verdes hasta cierto punto. La ministra de Asuntos Exteriores Baerbock moraliza hacia China y Rusia, de acuerdo. Pero olvida que Alemania necesita una relación razonable con ambos, sin la cual no se puede condenar la guerra contra Ucrania.
¿Sigue la ministra de Exteriores Annalena Baerbock la tradición de Joschka Fischer?
Joschka era mucho más racional. Era un político de verdad. No habría llamado dictador a Xi Jinping. ¿Por qué provoca el Ministro de Asuntos Exteriores en una situación así cuando ya tiene bastantes otros problemas?
¿Tiene esto consecuencias reales para las relaciones?
No, todavía no. Pero los asiáticos son vengativos, en algún momento estallará. Los asiáticos no quieren quedar mal. Para China, la declaración de Baerbock fue embarazosa. Los chinos quieren cooperar con Alemania porque ambos países tienen unas relaciones históricamente menos tensas. Baerbock no tendrá éxito a nivel nacional con su moralina, pero está perjudicando a Alemania y a la economía alemana con ella.
Nuestro país debe ir bien, de lo contrario actuamos en contra de las personas que dependen de él. La frase es válida: «Cuando la economía va bien, hay para todos». El votante del SPD lo sabe muy bien.
También podría decirse que Baerbock es realista. Con su rumbo quiere halagar a los estadounidenses, nuestro aliado más importante.
Puede que sea cierto. Lo he dicho: debemos mantener intacta la alianza, pero no a cualquier precio. Hemos seguido una política exterior en gran medida soberana. Ya no la tenemos.
Por eso los americanos nos protegen.
¿Pero protección para qué? ¿De verdad cree que después del desastre que están viviendo los rusos en Ucrania con su guerra, ahora están pensando en atacar Europa Occidental?
Los polacos se sienten amenazados en términos reales.
Eso es algo diferente. Desde que están en la OTAN, ya no se sienten amenazados. Nadie en Rusia está pensando seriamente en entrar en conflicto con la OTAN.
Putin ha faltado a su palabra demasiadas veces.
¿Adónde?
En que dijo que no atacaría Ucrania.
Nunca he recibido tal garantía.

Su amistad con Vladimir Putin, acusado ahora oficialmente de crímenes de guerra en La Haya, está causando indignación. ¿No debería distanciarse emocionalmente de él, también porque Putin ha destruido su legado y el de la Canciller, la amistad germano-rusa?
La convivencia no funciona así. Las relaciones humanas no funcionan así. Creo que lo que Putin ha ordenado está mal. Lo he dicho públicamente. Tampoco tengo por qué hacerlo todo el tiempo. Hay relaciones entre personas que tienen puntos de vista diferentes. Ese es mi caso con Vladimir Putin. La segunda es una cuestión política. Rusia sigue siendo Rusia. No importa quién la gobierne ni cómo. A Alemania le interesa mantener una relación económica y política con Rusia, aunque sea difícil. Lo tenemos con muchos Estados; con China, con Turquía. Si la política se reduce a lo emocional, como en el caso de los Verdes y Annalena Baerbock, entonces es un error.
El orden occidental se tambalea. ¿No es cierto que ahora mismo los estadounidenses dicen, comprensiblemente: «Por favor, Alemania, nada de cooperación con China y Rusia. Nosotros os daremos la seguridad. Así que, por favor, mantén las distancias».
No, no es así. Las relaciones económicas de los estadounidenses con los chinos son mucho más importantes que las nuestras, y con Rusia también, por cierto. Hay muchas empresas estadounidenses que siguen activas en Rusia. Eso no molesta en absoluto al gobierno estadounidense. Hace lo suyo. Y la economía es la economía. Nosotros somos los que hacemos cumplir políticamente lo que quieren los estadounidenses. Pero los propios americanos no lo hacen.
¿Ha aumentado la diferencia entre la opinión publicada y la opinión de la mayoría de la población del país?
Sí, ciertamente. La brecha entre la opinión de la gente en la calle y los debates públicos nunca ha sido tan grande.
¿Por eso la AfD es más fuerte que el SPD en todas las encuestas?
La AfD dice: No nos interesa lo que hace falta en términos de política de Estado. La gente dice: Piensen en nosotros. Eso marca cada vez más distancia. Si hoy tuviéramos elecciones federales, el SPD probablemente no estaría en el próximo Gobierno.
¿Tiene razón la gente?
Por supuesto que tienen razón. Scholz anuncia el doble golpe y gasta 100.000 millones en armamento, cuando nadie sabe realmente lo que son. ¿Son tanques? ¿Aviones? ¿Artillería? ¿Y quién recibe las órdenes? Ese será el debate después de la guerra. Al mismo tiempo, la gente ve cómo se deterioran las infraestructuras y cómo se reducen sus oportunidades. Un gran error fue que Scholz dejara pasar la factura de la calefacción de Robert Habeck sin saber lo que supondría para un hogar normal. Y luego hay un partido que dice: «¡Primero nosotros!». Esta gente luego vota AfD.
Sahra Wagenknecht cubre muchos de los puntos que planteas y ahora ofrece una alternativa para la gente corriente.
Así es. Es una mujer inteligente. Sabe cómo piensa la gente corriente. Pero ¿piensa seriamente que su partido puede desempeñar un papel? Creo que le quitará algunos puntos porcentuales a la izquierda.
Si usted, señor Schröder, fundara un partido, ¿podría tener éxito?
No tengo planes de hacerlo.
Podría unir fuerzas con Wagenknecht.
No, no lo haré. Aunque me enfade con mi partido: soy socialdemócrata desde 1963. 60 años. Así seguiré. No importa si me gusta la dirección o no. Y no me gustan. Pero ese no es el problema. Si lees la historia: ¿Quién ha sido el garante de la democracia en Alemania en los últimos 150 años? La socialdemocracia.
Pensamos: Olaf Scholz es más schröderiano de lo que admitiría.
Puede ser.
¿Qué opina de la ministra del Interior Faeser? ¿Por qué sigue en el cargo?

Es una cuestión de lealtades abstractas y poco racionales. Pero la Sra. Faeser no es la razón por la que la gente no vota al SPD. Es la situación general. Ella es parte de ello, lo admito. Cuando diriges un gobierno que está constantemente discutiendo: Eso es lo que la gente no quiere. ¿Por qué tanta gente insegura corrió hacia los nazis en la República de Weimar? No eran los que propagaban el genocidio, sino el trabajo y la seguridad. Si el SPD no se da cuenta de que tiene que centrarse en las cuestiones fundamentales, entonces tenemos un problema. ¿Cuestiones de género? Eso se puede hacer cuando todo va bien económicamente. Cuando las cosas se pongan difíciles y la mayoría de los votantes del SPD tengan la sensación de que les importan las cuestiones marginales y no la educación, la vivienda y el trabajo, entonces las cosas se pondrán difíciles.
¿Es la AfD un peligro para la democracia?
No puedo hacer nada con ellos, la AfD tiene ideas estúpidas. Pero no son un peligro. Mientras sean perceptibles y estén en parlamentos donde se les puede cuestionar críticamente, son menos peligrosos que si no fueran visibles. Estas personas tienden a formar sociedades secretas. Si eso se convierte en demasiado, tenemos un problema. Alemania está integrada en la UE y la OTAN. Eso nos protege de los peligros de que la AfD se convierta en un partido como lo fueron los nazis.
El motor de la AfD es la migración. Mientras tanto, incluso el presidente Steinmeier y el canciller Scholz dicen que hay que reducir el número de inmigrantes.
Sí, es cierto. El principal problema es que los partidos siguen queriendo mostrar superioridad moral. Eso no basta para motivar a los políticos a actuar. Hay que limitar la inmigración, de eso no hay duda. Por supuesto, la mejor manera de hacerlo sería que fuera europea. Soy de la opinión de que hay que instar a los europeos del Este a acoger inmigrantes bajo la amenaza de consecuencias financieras por parte de la UE. Falta coordinación europea. Debe haber una distribución razonable. Los que estamos aquí sentados no competimos realmente por un lugar donde vivir. Los que realmente se sienten amenazados son los votantes clásicos del SPD.
¿Tienen solución los problemas de la inmigración masiva?
Sí, tienen solución. Hay que mirar al extranjero para ver a quién se deja entrar. Y parte de las ayudas habría que pagarlas en especie. En 2015, Merkel pudo haber hecho lo correcto moralmente, pero políticamente fue un error. No supimos reconocer ni resolver la dimensión del problema de la integración.
Entonces, ¿a veces un político tiene que tomar decisiones que van en contra de su propia comprensión moral?
Sí, ese fue mi caso con la Agenda 2010 y Afganistán. La decisión contra la guerra de Irak fue emocionalmente fácil para mí porque decidí no enviar soldados a la guerra. Pero cuando dije: Ahora vamos a Afganistán. Eso fue difícil para mí.
¿Hay críticas que le afecten?
Todas las críticas te golpean. No te sientes muy cómodo con las críticas. Pero en el trabajo tienes que aprender eso, saber que vas a recibir algo en el tejado. Pero a los políticos sólo se les considera realmente buenos cuando ya no están en el cargo.
Usted es el presidente del consejo de administración de Nord Stream 2 AG. ¿Sigue estando a favor de la puesta en marcha de Nord Stream 2?
Sí. Sería razonable desde el punto de vista del precio. Ambos gasoductos podrían repararse.
¿Explotó Estados Unidos el Nord Stream?
La verdad es que no lo sé. Sólo hay una pista: Biden dijo a Scholz a principios de 2022 que Nord Stream no puede entrar en funcionamiento si Rusia ataca Ucrania. Que cada cual saque sus conclusiones.

3. Africa e Israel

La mayor parte de los países africanos, con alguna excepción, especialmente en la costa mediterránea, reconocen el estado de Israel. No obstante, siempre han existido lazos de solidaridad con los palestinos, de manera destacada en Sudáfrica, fortalecidos en los últimos tiempos.

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Los fuertes lazos de África con Palestina
Recordar los lazos históricos de África con Palestina y su apoyo a este país es vital a medida que se normalizan las relaciones con Israel en todo el continente, escriben Salim Vally y Roshan Dadoo 14 de octubre de 2023
La lucha palestina ha cautivado durante mucho tiempo la imaginación de los sudafricanos oprimidos. Israel mantiene estrechos lazos con el Estado sudafricano del apartheid, cuyas relaciones se remontan a la creación del Estado israelí en 1948, tras la expulsión de los palestinos de sus tierras. Ese mismo año, el Partido Nacional llegó al poder en Sudáfrica en unas elecciones sólo para blancos y empezó a crear el sistema legal de discriminación y represión que llamaron apartheid.
En respuesta, se forjaron fuertes lazos entre movimientos de resistencia, como la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Congreso Nacional Africano (CNA) y el Congreso Panafricano (PAC) en Sudáfrica, así como la Organización Popular del Suroeste (SWAPO) en Namibia y el Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO).
Ronnie Kasrils, presidente de la sección de Johannesburgo de la Campaña de Solidaridad con Palestina, recuerda: «Los sudafricanos que luchábamos contra el apartheid y nos pasamos a la lucha armada en 1961 sentíamos un afecto especial por el pueblo palestino. Enseñábamos sobre la lucha palestina en nuestros campos de entrenamiento; leíamos poemas y libros palestinos; teníamos sus carteles en las paredes. Cuando nos entrenábamos en Argelia, Egipto o la Unión Soviética, nuestros caminos se cruzaban y nos llenaba de alegría compartir historias similares». En la época de la descolonización, Palestina fue un grito de guerra contra el imperialismo.
A finales de los sesenta y principios de los setenta, el Movimiento de Conciencia Negra, un movimiento de base contra el apartheid, también expresó su apoyo a la lucha palestina. Lo mismo hizo uno de los mayores héroes de la independencia de África, Amílcar Cabral, que declaró: «Estamos con los refugiados palestinos y apoyamos todo lo que los hijos de Palestina hacen para liberar a su país, y… lo que los países árabes y africanos hacen para ayudar al pueblo palestino a recuperar su dignidad, su independencia y su derecho a la vida».
Los sudafricanos reconocen la culpabilidad de Israel en su propia opresión histórica. En la década de 1970, esto se extendió al campo del armamento nuclear: expertos israelíes ayudaron a Sudáfrica a desarrollar al menos seis cabezas nucleares. En 1977, tras el asesinato del activista antiapartheid Steve Biko a manos de la policía de seguridad sudafricana, la ONU impuso un embargo de armas obligatorio al país. Y en la década de 1980, el movimiento mundial contra el apartheid obligó a los Estados a imponer sanciones.
Pero ya en 1980, el 35% de las exportaciones de armas de Israel se destinaban a Sudáfrica y, en la misma década, Israel importaba productos sudafricanos y los reexportaba al mundo como una forma de solidaridad interracista. Mientras tanto, empresas israelíes subvencionadas por el régimen del apartheid se establecieron en varios bantustanes, pagando al mismo tiempo una miseria a los trabajadores.
Hace ya más de dos décadas que la Conferencia Mundial contra el Racismo de Durban de 2001 calificó la opresión israelí de apartheid. Hoy en día, el hecho de que Israel practica el apartheid está reconocido por Naciones Unidas, Human Rights Watch, Amnistía Internacional, B’Tselem (con sede en Israel), Al Haq (con sede en Palestina) y otras muchas organizaciones de defensa de los derechos.

Lazos cambiantes

Los lazos históricos forjados a través de las luchas comunes por la liberación nacional en África y Palestina han cambiado, sin embargo, en los últimos 20 años. Muchos Estados africanos están normalizando sus relaciones con Israel. Hasta el reciente estallido de violencia, Sudán estaba a punto de normalizar sus relaciones con Israel mediante un acuerdo negociado con los EAU.
En 2022, Marruecos firmó un acuerdo de normalización. En julio de 2023, Malawi anunció la apertura de una embajada en Israel. Y se están ampliando las relaciones económicas bilaterales en Ghana, Kenia, Tanzania y Senegal.
Abrazar a Israel viola el compromiso radical consagrado en el preámbulo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos de «eliminar el colonialismo, el neocolonialismo, el apartheid y el sionismo». Sudáfrica, junto con Namibia, Argelia y Nigeria, estuvo a la vanguardia de la oposición a la decisión unilateral adoptada en 2021 por el presidente de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, de conceder a Israel la condición de observador en la UA en 2022.

Al año siguiente, un representante del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí fue expulsado de la sesión inaugural de la UA debido a las continuas presiones para que Israel permaneciera fuera de la UA hasta que se tomara una decisión consensuada sobre el asunto. Estos acontecimientos son indicativos de las complejas maniobras políticas de Israel con varios gobiernos africanos.
Israel, una potencia del complejo militar-industrial mundial, también está aumentando la cooperación militar con algunos Estados africanos. Senegal, país que libra una guerra contra grupos armados en su frontera sur, gastó más de medio millón de dólares en armas y munición israelíes en 2020.
Israel también vende tecnologías de vigilancia y seguridad a varios gobiernos africanos. Esto ha incluido el software Pegasus, que se encontró en los teléfonos móviles de varios países africanos, y ha sido fundamental para socavar la democracia en África y en otros lugares.
En un intento de maquillar de verde sus crímenes del apartheid, Israel también vende tecnología agrícola y del agua a países africanos. No importa que estos proyectos sean a menudo insostenibles y destructivos para las comunidades locales, ni la amarga ironía de que Israel venda tecnologías del agua cuando a los palestinos de los territorios ocupados se les corta el suministro de agua de forma rutinaria.

Solidaridad hoy

A raíz de estos diversos acontecimientos, en marzo de 2022 organizaciones y activistas solidarios pusieron en marcha una Red Panafricana de Solidaridad con Palestina (PAPSN) en Dakar (Senegal). Los participantes procedían de 21 países. La PAPSN pretende crear una red de solidaridad en todo el continente para presionar a los gobiernos africanos y movilizar a la sociedad civil y, a través de la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), garantizar el fin de todas las relaciones de los gobiernos, instituciones y organizaciones de la sociedad civil africanos con el régimen de apartheid israelí.
El ex presidente sudafricano Nelson Mandela dijo célebremente: «Sabemos demasiado bien que nuestra libertad está incompleta sin la libertad de los palestinos». En 2022, su nieto, Nkosi Zwelivelile Mandla Mandela, recordó en la reunión de presentación del PAPSN que: Debemos seguir movilizando la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) como un pilar fundamental de nuestro trabajo de solidaridad en África». La lucha continúa en el espíritu del internacionalismo.

Este artículo apareció por primera vez en el número 241 de Pan-africanism.

4. Bhadrakumar vuelve a la guerra de Ucrania

Europa sigue sumisamente cavando su tumba, mientras Biden explica claramente que todo consiste en mantener el excepcionalismo, su hegemonía, y no va a dejar de enviar armas a Ucrania, cada vez más sofisticadas.

https://www.indianpunchline.

Publicado el 21 de octubre de 2023 por M. K. BHADRAKUMAR
Biden da una dosis de refuerzo a la tambaleante guerra de Ucrania
El pronóstico de «fatiga de guerra» por parte de Estados Unidos y sus aliados en la guerra por poderes en Ucrania fue muy exagerado. Al contrario, la guerra está adquiriendo un nuevo brío.
La Administración Biden está cabalgando un tigre y si desmonta corre el peligro de ser devorada por las bestiales consecuencias de una derrota en la guerra, que sólo podría conducir al descrédito del transatlantismo y a la desintegración de la OTAN, y significar el fin de la hegemonía mundial de Estados Unidos.
El discurso formal de Biden a la nación desde el Despacho Oval el jueves sólo puede ser visto como el lanzamiento de una nueva fase de la guerra de Ucrania llevando la demonización de Putin a un nuevo nivel, Biden teje una nueva narrativa afirmando que Hamás y el líder ruso quieren ambos «aniquilar completamente una democracia vecina – aniquilarla completamente».
La base del argumento de Biden era que el apoyo decidido de los aliados de Estados Unidos es esencial para preservar la primacía estadounidense en el mundo. El argumento principal era que la guerra híbrida en Ucrania continuará mientras Biden siga en la Casa Blanca. Se ha transformado en una «guerra eterna». Biden llamó al presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky, antes de pronunciar su discurso.
Los analistas quieren hacernos creer que Europa está cada vez más desencantada con la guerra. Pero Polonia, uno de los principales Estados en primera línea, acaba de votar a un gobierno centrista que es motivo de celebración en Kiev (y en Washington). También en Gran Bretaña cabe esperar un resultado similar, sólo que será Tweedledum el que sustituya a Tweedledee, dos hombrecillos rotundos del Estado Profundo que son idénticos salvo que son la inversión izquierda-derecha del otro.
No nos equivoquemos, la Declaración Conjunta después de la cumbre de EE.UU. y la UE en Washington el 20 de octubre equivale a una victoria rotunda para la Administración Biden, ya que la UE acordó con los EE.UU. el apoyo militar «inquebrantable» a Ucrania; la exigencia de que Rusia debe «poner fin a su guerra brutal y retirar sus fuerzas militares y apoderados y equipo militar de inmediato, por completo y sin condiciones de todo el territorio internacionalmente reconocido de Ucrania»; el imperativo de restablecer las «fronteras internacionalmente reconocidas» en cualquier acuerdo de paz; obligar a Rusia a «asumir las consecuencias legales de todos sus actos internacionalmente ilícitos» contra Ucrania; profundizar en el «trabajo conjunto para socavar la capacidad de Rusia para librar su guerra, y mantener y ampliar su base y capacidad industrial de defensa», etcétera.
Tampoco hay indicios de un posible tambaleo en la firmeza del apoyo militar europeo a Ucrania. El ejemplo más reciente es Suecia, donde, al igual que en otros países nórdicos y en los Estados bálticos, la proximidad geográfica a Rusia ha aumentado los temores en materia de seguridad, y apenas hay indicios de vacilaciones.
Politico informó el martes de que el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, había dado instrucciones a la cúpula militar del país para que examinara el posible impacto de proporcionar diversos tipos de apoyo a la capacidad de cazas de Ucrania, incluidos los aviones Gripen. Los militares deben informar a Jonson antes del 6 de noviembre. Esto se produjo después de que Noruega, Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos, vecinos europeos de Suecia, anunciaran su intención de enviar aviones Lockheed Martin F-16 a Kiev.
La opinión de los expertos es que incluso un número limitado de Gripen podría ayudar significativamente a los esfuerzos de Ucrania por controlar su espacio aéreo, y se considera que es un avión relativamente barato y fácil de mantener que puede operar desde pistas más cortas y estrechas, incluidas pistas de aterrizaje improvisadas en tramos rectos de autopistas, reduciendo así el riesgo de que los aviones se congreguen en una base más grande y sean destruidos por un único ataque enemigo.
En cuanto a Estados Unidos, ahora sabemos que la Administración Biden disimulaba en lo relativo a los misiles ATACMS, cuando ya había equipado subrepticiamente a las fuerzas de Kiev con ese sistema. Además, alentada por el éxito del devastador ataque de Kiev contra los aeródromos controlados por Rusia en Beryansk y Luhansk el martes utilizando ATACMS (que, según se informa, destruyó múltiples helicópteros rusos, un depósito de municiones y un sistema de defensa antiaérea), la Administración Biden está considerando ahora el suministro de una versión avanzada del misil que puede disparar el doble (190 millas) de lejos que los que Ucrania acaba de recibir (sólo 100 millas).
Ciertamente, la determinación de Biden no se está debilitando. De hecho, el consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, reveló abiertamente el viernes en una sesión informativa especial en la Casa Blanca que Washington ha «contratado ciertos tipos de sistemas de armas que aún no han sido entregados porque todavía están en producción». A las claras, la Administración Biden considera posible entregar a Ucrania armas y vehículos militares que nunca antes se habían enviado.

«El Presidente tiene la facultad discrecional de decidir, basándose en las circunstancias del conflicto, la situación sobre el terreno y las consultas con los aliados, si proporciona sistemas de armamento a Ucrania que no hayamos suministrado anteriormente», señaló Sullivan. A continuación explicó que Estados Unidos ha «contratado ciertos tipos de sistemas de armamento que aún no han sido entregados porque todavía están en producción. Esperamos que se entreguen en los próximos meses».
Otra suposición errónea ha sido que en el Congreso estadounidense se está creando una corriente de opinión que haría cada vez más difícil que la Administración Biden consiguiera la aprobación de la ayuda militar a Ucrania en un año electoral. Pero, por suerte, Biden, que es un político inmensamente experimentado en navegar por legislaciones difíciles, ha encontrado una forma ingeniosa.
El candidato Vivek Ramaswamy lo expresó muy bien: «Están combinando intencionadamente los debates en torno a Ucrania, Israel y nuestra frontera para hacer aprobar los 61.000 millones de dólares para Ucrania que, de otro modo, nunca se habrían aprobado». Según documentos de la Casa Blanca, la solicitud para el año fiscal 2024 propone asignar más de 61.400 millones de dólares para Ucrania y más de 14.300 millones para Israel.
Sullivan calificó la última petición presupuestaria de la administración Biden de llegar «en medio de un punto de inflexión global» tras el ataque de Hamás a Israel «y mientras el pueblo de Ucrania sigue luchando cada día por su libertad e independencia contra la brutalidad rusa». Se centró en la nueva narrativa de Biden de que «el resultado de estas luchas por la democracia contra el terrorismo y la tiranía son vitales para la seguridad del pueblo estadounidense».
¿Quién puede decir ahora que lo que ocurre en Ucrania, que está a 10.000 kms. de distancia, no concierne a Estados Unidos? Biden comenzó su discurso del jueves con una nota churchilliana: «Nos enfrentamos a un punto de inflexión en la historia, uno de esos momentos en los que las decisiones que tomemos hoy van a determinar el futuro de las próximas décadas. De eso me gustaría hablarles esta noche».
Y añadió: «El liderazgo estadounidense es lo que mantiene unido al mundo. Las alianzas estadounidenses son las que nos mantienen a salvo. Los valores estadounidenses son los que nos convierten en un socio con el que otras naciones quieren trabajar. Poner todo eso en riesgo si nos alejamos de Ucrania, si le damos la espalda a Israel, simplemente no vale la pena».
Así pues, la guerra de Ucrania ya no tiene que ver con el principio westfaliano de soberanía nacional y la Carta de la ONU, ni siquiera con que ésta no sea una época de guerras. En realidad, se trata del liderazgo estadounidense, de las alianzas estadounidenses, de los valores estadounidenses; en pocas palabras, de la hegemonía, de la OTAN, del excepcionalismo

5. El comercio mundial de armas

Tomaselli esta semana no analiza ningún conflicto en particular, sino el aumento de la industria militar mundial actual, el mayor desde el final de la Guerra Fría.

https://giubberosse.news/2023/

MIENTRAS HAYA GUERRA HAY ESPERANZA
Enrico Tomaselli 22 de octubre de 2023 0
La guerra no es sólo un instrumento para el ejercicio del poder hegemónico, o más simplemente una continuación de la política por otros medios, sino que también es un negocio. Uno de los mayores, en términos de facturación pero también de extensión. Un negocio que, a su vez, se convierte en instrumento de proyección estratégica, en un terrible entrelazamiento de muerte y dinero. En cierto modo, puede decirse que el mercado internacional de armas es un frente más del conflicto mundial.
Desde la época de Eisenhower, la soldadura entre el enorme aparato militar y la industria bélica, que formaban un fenomenal bloque de intereses, ha representado un poder significativo dentro de Estados Unidos. Con el paso de los años, este bloque de poder se fue integrando cada vez más, tanto con el sistema más amplio del poder profundo (deep state) como con las estrategias de dominación imperialista de los EEUU, que vieron sistemáticamente en la fuerza militar el principal instrumento para ejercerlo. Obviamente, el complejo militar-industrial, como lo definió Eisenhower, es funcional a la dominación estadounidense en un triple sentido.
En primer lugar, como es evidente, porque disponer de un poder militar avasallador y de proyección mundial (850 bases en todo el mundo…) permite disponer de un formidable instrumento de intimidación y, en caso necesario, de castigo. En segundo lugar, porque es un volante de inercia, en constante acción, para la economía estadounidense. Y, por último, porque es un instrumento de sometimiento colonial, que a través de la venta de sistemas de armas estadounidenses crea una relación de dependencia por parte de los países compradores. Teniendo en cuenta estos tres aspectos, es fácil ver cómo la guerra es un componente fundamental de la política exterior estadounidense y cómo funciona de múltiples maneras.
En el contexto del recrudecimiento de las crisis internacionales -que, aunque inscritas en un marco general en el que es Estados Unidos quien sopla los vientos de guerra, se desenvuelven de una manera no necesariamente deseada y controlada por él-, obviamente la centralidad del complejo militar-industrial resurge con fuerza. Como es bien sabido, en este momento tenemos básicamente tres focos que alimentan el mercado de armas: el conflicto ucraniano, el conflicto palestino-israelí y la crisis de Taiwán. Esta última, de hecho, se presta bien a servir de ejemplo explicativo de cómo procede la estrategia belicista estadounidense y cómo produce sus efectos.
Como todo el mundo debería saber (pero, debido a las mistificaciones propagandísticas occidentales, pocos saben o recuerdan), la isla de Taiwán forma parte de China continental, no sólo geográficamente, sino también según el derecho internacional. De hecho, la república de Taipei sólo es reconocida como Estado autónomo e independiente por muy pocos países. Ni la ONU, en la que no está representada, ni paradójicamente los propios EEUU la reconocen como tal. Por el contrario, EEUU lo reconoce como parte de la República Popular China.
Pekín, además, como ocurrió con Hong Kong, no tiene ningún deseo ni interés en recuperar su territorio por la fuerza. Algo que, de hecho, nunca ha hecho hasta ahora. Además, ¿por qué habría de hacerlo? En la isla viven chinos, es decir, la misma población continental. Y, sobre todo, una operación militar para retomar la isla constituiría una auténtica guerra civil y acabaría destruyendo la industria taiwanesa (que es muy importante, sobre todo en el sector de la electrónica y los microchips).
Pero, como Estados Unidos ve en China una potencia capaz de suplantarlos, es absolutamente necesario frenar su crecimiento creándole continuamente problemas. Por ello han empezado, sin ninguna prueba que lo demuestre, a fomentar el liderazgo taiwanés por una supuesta amenaza militar de la RPC. Liderazgo que, por supuesto, tiene todo el interés en permanecer en el poder en la isla. Esto ha llevado al absurdo de que una amenaza inventada se perciba como real. Y Taiwán comienza a rearmarse (comprando a EEUU). China es consciente de las intenciones cada vez más hostiles de EEUU, por lo que a su vez se ve obligada a invertir en rearme. El rearme de China, a su vez, es vendido por EEUU a los demás aliados de la región como la amenaza china, con el objetivo de empujarlos a su vez a rearmarse. Huelga añadir que el rearme significa esencialmente comprar a EEUU, impulsar su industria armamentística y reforzar su dependencia de Washington.
En la fase actual, sin embargo, los focos activos son los de Ucrania y Oriente Medio.

En cuanto al primero, está claro que de los tres aspectos útiles inherentes a una crisis militar, sólo dos han funcionado. De hecho, se ha puesto en marcha el mecanismo de producción industrial de guerra y ha aumentado la demanda de suministros de terceros países. Sin embargo, el tercer aspecto, es decir, la capacidad de ejercer el poder militar sobre el terreno, ha fracasado claramente. No sólo eso: el error en el cálculo estratégico estadounidense se refleja también en los aspectos que funcionaron. La guerra de Ucrania, en efecto, resultó ser insosteniblemente larga y voraz; su capacidad para devorar material bélico fue y es tan vasta y rápida que consumió rápidamente las existencias de la OTAN, y puso en crisis al propio aparato industrial, que se mostró incapaz de responder adecuadamente (en cantidad y tiempo) a las necesidades del conflicto.
Y esto, por supuesto, se refleja en las capacidades operativas en el campo de batalla. Pero en términos más generales, la guerra de Ucrania ha puesto en crisis a toda la industria bélica, aunque desde una perspectiva positiva. Los contratistas militares estadounidenses ya están luchando para satisfacer las demandas de suministros de Ucrania y para ayudar a otros aliados de Estados Unidos en Europa, como Polonia, a reforzar sus defensas. Mientras, pedidos por valor de miles de millones de dólares de aliados asiáticos están a la espera de ser cumplidos. En resumen, la maquinaria industrial se resiente, debido al exceso de demanda.

No obstante, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz, el año pasado el gasto militar mundial -en armas, personal y otros costes- alcanzó los 2,2 billones de dólares, el nivel más alto desde, al menos, el final de la Guerra Fría. Según los datos, Estados Unidos controló cerca del 45% de las exportaciones mundiales de armas el año pasado, casi cinco veces más que cualquier otra nación [1].

El aumento exponencial de la demanda, que la industria estadounidense y occidental no puede agotar, ha provocado claramente la aparición de nuevos productores capaces de competir -aunque de forma limitada-, como Turquía y Corea del Sur, pero también Irán, en el mercado mundial. Mientras que los dos primeros, por ejemplo, están presentes en el sector de los vehículos blindados y la artillería autopropulsada (Turquía también en el de los UAV), Irán goza de una sólida reputación en el sector de los drones ligeros de ataque, y en el de los misiles. El reciente fin del embargo sobre la venta de estos últimos abrirá sin duda a Teherán parcelas de mercado muy interesantes.

Por supuesto, aunque las guerras son de hecho un formidable acelerador del mercado, incluso una simple situación de crisis ejerce un efecto impulsor.

Polonia, por ejemplo, en parte como consecuencia de la crisis en sus fronteras orientales, en parte por sus ambiciones políticas dentro de la OTAN, se está rearmando rápidamente, recurriendo tanto a Washington como a Seúl. Armenia celebra contratos de suministro con Francia, mientras que Azerbaiyán compra a Turquía. Luego está India, que aunque tradicionalmente vinculada a la producción rusa intenta ahora diversificarse (al igual que Indonesia); Pakistán, que siempre ha sido un cliente estadounidense, y Arabia Saudí, que ya es el mayor comprador de armas estadounidenses (sus compras desde 1950 ascienden a 164.000 millones de dólares), y los emiratos del Golfo… Y ahora, con la crisis que vuelve a estallar en Palestina, Israel vuelve a estar en primera fila (aunque tiene su propia industria), y en consecuencia todos los países árabes de la zona…

Y, como ya se ha dicho, toda venta de sistemas de armas conlleva una forma de dependencia del vendedor, ya que requiere una estrecha coordinación con las fuerzas armadas del país vendedor, y contratos a largo plazo para el mantenimiento y las actualizaciones, que ayudan a estrechar lazos.

El fuerte aumento de la demanda, entre otras cosas, ayuda al sistema industrial (especialmente al estadounidense) que se ha visto cuestionado por la guerra de Ucrania. En efecto, ponerse al día, aumentar la producción y reorientarla hacia los sistemas de armas más solicitados requiere tiempo y, sobre todo, inversión y, por tanto, la certeza de obtener un beneficio que la justifique. En la actualidad, el complejo industrial bélico estadounidense lleva un retraso, a veces incluso de años, con respecto a los plazos de entrega previstos, debido a que la guerra por poderes con Rusia ha adquirido características imprevistas y, a pesar de que el marco internacional promete una evolución positiva, aún pasarán algunos años antes de que esté a la altura de la demanda.
Los pedidos pendientes de los contratistas estadounidenses tardarán años en cumplirse. Lockheed, el mayor contratista militar del mundo, se ha asegurado 50.000 millones de dólares en contratos de venta de su avión de combate F-35 sólo en los dos últimos años, cerrando acuerdos con Suiza, Finlandia, Alemania, Grecia, la República Checa, Canadá y Corea. En los últimos tres años, se han cerrado acuerdos de suministro militar estadounidense con Vietnam, Filipinas, Singapur, Corea del Sur, Australia y Japón. Sólo Taiwán tiene pedidos pendientes por valor de 19.000 millones de dólares.

Una vez más, por tanto, la guerra resulta ser -entre otras cosas- una ganga colosal. Pero, de momento, al menos en lo que respecta al bloque occidental EEUU-OTAN (que representa una gran tajada de la producción mundial, pero también una gran tajada del mercado), el mayor problema es ajustar la capacidad de producción a la demanda, teniendo en cuenta que, en algunas zonas del planeta, no se trata simplemente de una cuestión de negocios, sino que hay un reflejo inmediato en la política exterior, en la capacidad diplomática y, más que nada, en la capacidad de ejercer el propio poder militar.

Esta es una de las razones (no la principal, pero tampoco la secundaria) por las que Washington intenta evitar que el conflicto palestino-israelí se convierta en un devastador conflicto regional, en el que -una vez más- sería Occidente quien se encontraría en apuros desde el punto de vista de la capacidad productiva.

Porque para el sistema capitalista angloamericano, la guerra es un negocio, hasta que se convierte en un mal negocio…

[1] Para una interesante visión general de estos aspectos del comercio internacional de armas, véase «Middle East War Adds to Surge in International Arms Sales», dnyuz.com.

6. Situación militar y trasfondo político en la guerra de Palestina

El resumen de Rybar del día 22.

Обстановка в зоне израильско-палестинского конфликта за 22 октября 2023 года

La situación en la zona de conflicto israelo-palestina para el 22 de octubre de 2023
22 de octubre de 2023
Rybar
El acontecimiento más llamativo de hoy en el conflicto israelo-palestino ha sido el ataque de un tanque de las Fuerzas de Defensa de Israel contra posiciones de tropas egipcias cerca del puesto de control de Kerem Shalom. Poco antes, drones israelíes surcaban los cielos del lugar. Nueve egipcios resultaron heridos en el incidente, por el que representantes de las FDI pidieron disculpas.
Continúan los enfrentamientos a lo largo de la frontera entre Israel y Líbano. Combatientes de Hezbolá atacaron de nuevo posiciones israelíes cerca de Margaliot, Avivim y otros bastiones de las IDF. La Fuerza Aérea israelí está respondiendo a los ataques puntuales del grupo con artillería y fuego aéreo en todo el sur del Líbano.
Milicianos palestinos bombardearon activamente posiciones israelíes a lo largo de la frontera con la Franja de Gaza. Los palestinos realizaron una incursión cerca del kibutz Kisufim y dispararon misiles ATGM contra posiciones de las IDF. Mientras tanto, la Fuerza Aérea israelí sigue arrasando el enclave palestino.
En Cisjordania, las fuerzas de seguridad israelíes llevan a cabo detenciones masivas de palestinos. Esta noche las IDF volvieron a utilizar la fuerza aérea para atacar un edificio en Jenin donde creen que se encontraban militantes, una mezquita local resultó dañada.
Por la noche, la aviación israelí volvió a atacar aeródromos sirios en Damasco y Alepo. Poco antes, las autoridades israelíes dijeron que Irán sería el responsable de los ataques en territorio sirio.

Mapa de alta resolución en inglés https://rybar.ru/piwigo/

El curso de las hostilidades
Dirección norte
Los militantes de Hamás volvieron a lanzar cohetes contra Ashkelon, Beit Shemesh y Tel Aviv.

Este y sur

En dirección sur, por la noche se produjo un incidente en el puesto de control de Kerem Shalom. Un tanque de las Fuerzas de Defensa de Israel «disparó accidentalmente» y alcanzó una posición egipcia cerca de la frontera en la zona de Kerem Shalom. El puesto de control se encuentra a 3,5 kilómetros del puesto de control de Rafah, desde donde se informó previamente de una explosión y de sirenas de ambulancia. Cabe destacar que, poco antes del suceso, había drones israelíes operando en el cielo. Como consecuencia del ataque, según los medios de comunicación, 9 soldados egipcios resultaron heridos. Más tarde, los dirigentes de las IDF pidieron disculpas por el incidente.
Además, militantes se infiltraron a través de la frontera cerca de Kissufim y atacaron posiciones de las IDF con ATGMs. A lo largo de la zona fronteriza con la Franja de Gaza, hubo duelos de artillería durante todo el día, con facciones palestinas bombardeando posiciones israelíes en la base de Re’im, Be’eri, Nirim, Sufa y Netivot.

Franja de Gaza

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Al mismo tiempo, las FDI siguieron lanzando ataques masivos contra zonas residenciales de la Franja de Gaza, y circularon activamente por Internet imágenes de viviendas destruidas y muertos. Los bombardeos en el sur del enclave no cesaron, con una serie de explosiones en Khan Younis y Rafah. No obstante, 17 camiones con ayuda humanitaria para los residentes y las instituciones civiles de la Franja de Gaza pasaron por el paso fronterizo de Rafah por la tarde.

Apareció en la red un vídeo de una comparación del antes y el después de imágenes por satélite del barrio de Al-Zahra, al suroeste de la ciudad de Gaza. La zona residencial comenzó a sufrir ataques masivos el jueves pasado. Antes, dicen los lugareños, era uno de los barrios más bonitos, hogar de tres mil quinientas personas. Las imágenes por satélite muestran en qué se ha convertido.
Dado que Israel ha decidido cerrar de una vez por todas la cuestión con la Franja de Gaza, los planteamientos son comprensibles. El tiempo de los ataques selectivos y en la diana ha pasado, así que los israelíes están arrasando todos los edificios residenciales. Es cierto que surge una pregunta justa: ¿ayudará esto a destruir a Hamás y a la Yihad Islámica? ¿O sólo saldrán perdiendo los civiles? Teniendo en cuenta la desarrollada red de comunicaciones subterráneas y los cuarteles generales enterrados en las catacumbas de la Franja de Gaza, se trata de una pregunta retórica.

La frontera con Líbano

https://vk.com/video-

Continúan los enfrentamientos a lo largo de toda la frontera, con combatientes de Hezbolá atacando un puesto de las IDF cerca de Tel al-Abyad y Margaliot. Las fuerzas israelíes atacaron Odaysa, Taiba, Al-Dahira, Zarit y Avivim, zonas desde las que, entre otras, se ha bombardeado la frontera norte de Israel.
También se está reproduciendo en Internet la información de que las autoridades israelíes planean alejar a 60.000 ciudadanos de la frontera con Líbano.

La frontera con Siria

Por la noche, aviones F-15 y F-16 israelíes volvieron a realizar ataques con misiles contra aeródromos en Siria y Damasco. Cabe señalar que a primera hora del día, funcionarios israelíes dijeron que Irán era responsable de los ataques en territorio sirio.

Cisjordania

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Continúan los enfrentamientos entre la población árabe y las fuerzas de seguridad en Cisjordania: en Yenín, las tropas israelíes llevaron a cabo un ataque aéreo contra una casa residencial donde supuestamente se alojaba uno de los líderes de las protestas. También se produjeron enfrentamientos en los barrios de Tamune, Qabatiya, Askar, Tulkarm, Nablus y otras localidades. Continúan las detenciones de radicales identificados en toda la región, con una serie de redadas en Beit Likiya y Al-Ramah.

Contexto político y diplomático
Posible operación terrestre en la Franja de Gaza
El corresponsal principal del Ministerio de Defensa de Israel, Alon Ben-David, declaró que las FDI han ultimado los preparativos para una operación terrestre, pero que, al parecer, los dirigentes políticos aún no la han aprobado. Mientras tanto, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, afirmó que la operación prevista sería la última de Hamás. En este contexto, cabe destacar la declaración del Secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, de que Israel no tiene planes de hacerse con el control total de la Franja de Gaza.
Comentarios sobre la entrada de terceras fuerzas en el conflicto
El jefe de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, afirmó que el ejército estadounidense está preparado para actuar si entran nuevos actores en el conflicto palestino-israelí. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, amenazó a Líbano, afirmando que si Hezbolá entra en el conflicto, tendrá consecuencias devastadoras para el país.

7. Wagenknecht crea un nuevo partido.

Ya que se acaba de anunciar, os lo paso hoy. Finalmente, se ha producido la escisión en Die Linke y Wagenknecht ha anunciado la creación de su propio partido para principios de 2024. Os paso una noticia de agencia, y esta es la reacción de un militante español de Die Linke, para que veáis cómo lo viven ellos.
https://twitter.com/iacbe/

https://www.msn.com/es-us/

Diputada se separa de La Izquierda alemana para fundar nuevo partido

Historia de dpa  •  3 h

Berlín, 23 oct — La diputada alemana Sahra Wagenknecht anunció hoy que abandona el partido La Izquierda para fundar su propia agrupación.

«Hemos decidido fundar un nuevo partido porque estamos convencidos de que las cosas no pueden seguir como hasta ahora», dijo Wagenknecht en Berlín. «Porque, de lo contrario, probablemente no reconoceremos nuestro país dentro de diez años».

Wagenknecht, de 54 años, precisó que el partido será fundado a principios de 2024 y se presentará a las elecciones europeas de junio de 2024.

Hasta su fundación, Wagenknecht y sus compañeros de campaña con mandato en el Parlamento (Bundestag) alemán dejaron claro que seguirán formando parte del grupo parlamentario de La Izquierda, un partido surgido de la fusión de los socialistas de la extinta RDA y socialdemócratas desencantados.

Wagenknecht explicó que tomaron la decisión en consideración hacia los empleados de la bancada parlamentaria y para obtener lo que llamó una «transición ordenada». Sin embargo, la legisladora aclaró que a más tardar en enero, el grupo parlamentario de La Izquierda ya no podrá existir.

La bancada de La Izquierda cuenta con 38 diputados. Si más de dos de ellos abandonan o son expulsados, pierde su condición de tal. La jefatura de La Izquierda, por su parte, pidió a Wagenknecht y a sus partidarios que renuncien a sus mandatos.

Wagenknecht llevaba meses planteándose formar un partido. Hace unas semanas, sus seguidores registraron la asociación «Bündnis Sahra Wagenknecht – Für Vernunft und Gerechtigkeit» (Alianza Sahra Wagenknecht. Por la Razón y la Justicia). Esta asociación se encarga ahora de preparar la fundación del partido y recaudar donativos.

La presidenta de esta entidad es la antigua líder parlamentaria de La Izquierda Amira Mohamed Ali. Su director gerente es Lukas Schön, exdirector gerente de La Izquierda en Renania del Norte-Westfalia, y el tesorero es el millonario Ralph Suikat.

Wagenknecht se ha posicionado como una dura crítica de la política de apoyo a Ucrania del Gobierno alemán y de las sanciones energéticas contra Rusia. Asimismo, es partidaria de importar gas natural barato y contraria a políticas demasiado estrictas de protección del clima.

También aboga con vehemencia por limitar la inmigración, por lo que su futura formación probablemente compita por votos con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que recientemente ha logrado importantes avances en elecciones y encuestas.

Según un sondeo del instituto Insa para el dominical «Bild am Sonntag», el 27 por ciento de los consultados en Alemania podría imaginarse votando a un partido de Wagenknecht.

La cúpula de La Izquierda anunció medidas contra los diputados díscolos, contra los cuales quiere iniciar un procedimiento de expulsión.

©2023 dpa GmbH. Distribuido por Tribune Content Agency, LLC.

Este es el mensaje que han transmitido los diputados de la nueva formación: 10 de 38.

Partei Die Linke: Sahra Wagenknecht und weitere Abgeordnete treten aus Linkspartei aus

Sahra Wagenknecht y otros diputados dimiten del Partido de Izquierda
La política Sahra Wagenknecht ha anunciado su dimisión del Partido de Izquierda. «Hemos decidido fundar un nuevo partido», declaró Wagenknecht en una rueda de prensa celebrada el lunes en Berlín. La decisión de abandonar el partido también estaba tomada, dijo la anterior líder de la cofacción de La Izquierda, Amira Mohamed Ali. Ha llegado el momento de abandonar La Izquierda, añadió. Al mismo tiempo, anunció que Wagenknecht y sus partidarios estaban «dispuestos a permanecer en el Partido de Izquierda». La asociación «Bündnis Sahra Wagenknecht – Für Vernunft und Gerechtigkeit» (Alianza Sahra Wagenknecht – Por la Razón y la Justicia) se fundó para preparar un nuevo partido, según una declaración escrita. (dpa/jW)
* * *
junge Welt documenta aquí en exclusiva la declaración de dimisión de Wagenknecht y otros nueve diputados del Bundestag, así como de otros políticos del partido Die Linke:
Por qué abandonamos DIE LINKE
Estimados miembros del partido DIE LINKE,
Hemos decidido abandonar DIE LINKE y construir un nuevo partido. Este paso no ha sido fácil para nosotros. Porque DIE LINKE fue nuestro hogar político durante años o incluso décadas. Aquí conocimos a compañeros de campaña, muchos de los cuales se convirtieron en compañeros y algunos en amigos. Junto a ellos pasábamos tardes y fines de semana en actos del partido y trabajábamos turnos extra en campañas electorales. Nos resulta difícil dejar todo esto atrás, tanto en lo político como en lo personal. Si hubiera habido un camino mejor, lo habríamos tomado con mucho gusto. Como nos sentimos unidos a muchos de vosotros, queremos explicaros nuestra decisión.
Los conflictos de los últimos años han girado en torno al rumbo político de la IZQUIERDA. Una y otra vez hemos argumentado que las prioridades equivocadas y la falta de atención a la justicia social y la paz diluyen el perfil del partido. Una y otra vez hemos advertido de que centrarse en medios urbanos, jóvenes y activistas está alejando a nuestros votantes tradicionales. Una y otra vez hemos intentado frenar el declive del partido cambiando su rumbo político. No lo conseguimos, y como resultado el partido tuvo cada vez menos éxito entre los votantes. La historia de la IZQUIERDA desde las elecciones europeas de 2019 es la historia del fracaso político. Las respectivas direcciones de los partidos y los funcionarios que los apoyan a nivel estatal se empeñaron en no discutir críticamente este fracaso bajo ninguna circunstancia. No se asumió ninguna responsabilidad por ello, ni se extrajeron consecuencias sustanciales. Por el contrario, quienes criticaron la actuación de la dirección del partido fueron señalados como culpables de los resultados y marginados aún más.
En este contexto, ya no vemos lugar para nuestras posiciones en el partido. Como ejemplo, recordemos el «Levantamiento por la Paz» de febrero de 2023. Fue la mayor manifestación por la paz de los últimos casi 20 años. Decenas de miles de personas se reunieron frente a la Puerta de Brandemburgo. Aunque, y precisamente porque, cerca de la mitad de la población rechaza el rumbo militar del gobierno, toda la clase política del país se opuso a la manifestación y la difamó. En lugar de apoyarnos en esta confrontación, la dirección de la IZQUIERDA se puso al lado de los demás partidos: acusó a los iniciadores de la concentración de estar «abiertos a la derecha» y fue así el pistoletazo de salida para las acusaciones contra nosotros.
El espacio político para nosotros en el partido se ha reducido tanto que ya no cabemos de espaldas. Sabemos por nuestras asociaciones regionales que muchos miembros de IZQUIERDA piensan lo mismo. También para ellos queremos crear un nuevo hogar político con el nuevo partido.

Lo hacemos por convicción interna, porque un partido no es un fin en sí mismo. Es lo que nos mueve: No queremos seguir aceptando la evolución política. La política socialmente desastrosa de los semáforos está costando ingresos y calidad de vida a amplios sectores de la población. La política exterior alemana alimenta las guerras en lugar de buscar soluciones pacíficas. En el plano internacional, los conflictos se recrudecen, la formación de bloques emergentes es una amenaza para la paz mundial y traerá enormes distorsiones económicas. Al mismo tiempo, la disidencia contra esta evolución política es cada vez más sancionada y puesta en la picota en el debate público. Pero la democracia necesita diversidad de opiniones y un debate abierto. La incapacidad del Gobierno para hacer frente a las crisis de nuestro tiempo y el estrechamiento del corredor de opinión aceptado han llevado a la AfD a lo más alto. Mucha gente simplemente no sabe de qué otra forma articular su protesta. En esta situación, DIE LINKE ya no aparece como una oposición claramente reconocible, sino como un partido de voz suave del tipo «Sí, pero…». Con este rumbo, se ha hundido por debajo del umbral de percepción de la población. Actualmente, todo indica que dejará de estar representado en el próximo Bundestag, mientras que la AfD supera el 20% en las encuestas. Tenemos la responsabilidad de volver a tomarnos en serio la lucha por la dirección de la política y por el futuro de nuestro país. Para ello, queremos construir una nueva fuerza política, una voz democrática por la justicia social, la paz, la razón y la libertad.
Nos vamos sin rencor y sin resentimiento contra nuestro antiguo partido. El conflicto está cerrado para nosotros. Lo sabemos: Algunos de vosotros habéis anhelado este paso, otros se sentirán decepcionados y otros esperarán ahora a ver cómo evolucionan las cosas. A todos os decimos: Queremos separarnos como adultos. Una guerra de las rosas nos perjudicaría a todos. El partido DIE LINKE no es nuestro adversario político. A muchos de vosotros, con los que hemos trabajado juntos en confianza durante muchos años, también os decimos: estamos dispuestos a dialogar y estaremos encantados de acogeros en nuestro partido en el momento oportuno.
Sahra Wagenknecht, Amira Mohamed Ali, Christian Leye, Lukas Schön, Jonas Christopher Höpken, Fadime Asci, Ali Al-Dailami, Sevim Dagdelen, John Lucas Dittrich, Klaus Ernst, Andrej Hunko, Zaklin Nastic, Amid Rabieh, Jessica Tatti, Alexander Ulrich, Sabine Zimmermann

Observación de José Luis Martín Ramos:
Desde hace mucho tiempo pienso que nunca hay que alegrarse de los procesos de ruptura en el seno de la izquierda; la unidad hay que defenderla, hasta que no se pueda más. Parece que en en el caso de Die Linke ya no se podía más, y no puede decirse que Sara Wagenknecht no ha tenido aguante. Es una buena mala noticia.
Ahora hay que esperar que el nuevo proyecto se defina del todo y se consolide, sin prisas electoralistas pero con prisa para organizar, movilizar y encontrar apoyo social.

Observación de Joaquín Miras.
Es muy importante eso que señala José Luis: no ha de haber prisas electoralistas, sino que hay que pensar el trabajo como organización de sociedad. Eso, sabemos, vencer la pulsión electoralista es muy difícil, dicho sea sin desprecio de lo que es tener escaños en los parlamentos.

Comentario de Miguel Candel:
Creo que la ruptura llega en el momento justo (aquí pasa como con el arroz. es muy difícil acertar con el momento justo de retirarlo del fuego).

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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