DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Una experiencia colectivista en China.
2. China y la 2ª Guerra Mundial.
3. Bhadrakumar entrevistado por Diesen.
4. India, Israel y Palestina.
5. Los BRICS y el genocidio en Gaza.
6. Los cómplices de Israel en Asia Occidental.
7. Nuevos frentes para la OTAN.
8. Carta al extremo centro.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 28 de agosto de 2025.
1. Una experiencia colectivista en China.
En el marco de la discusión sobre el «modelo chino» una curiosa aportación sobre una experiencia china que parece ir en una línea totalmente diferente a lo que conocemos: el reforzamiento local del colectivismo.
La experiencia de la aldea de Nanjie y las posibilidades del desarrollo socialista en la China contemporánea: los éxitos de la economía colectiva bajo la reforma y la apertura
Por Gabriel Gonçalves Martinez (Publicado el 27 de agosto de 2025)
Con el inicio de la política de reforma y apertura, la República Popular China entró en un nuevo período histórico en su desarrollo. A partir de 1978, el país comenzó a dar prioridad a un modelo de desarrollo con características muy distintas a las que prevalecían durante el período anterior (1949-1978). A partir de entonces, China comenzó a hacer hincapié en el crecimiento de la economía privada y desmanteló gradualmente el sistema de comunas populares, que se había establecido durante los primeros treinta años de construcción socialista (1949-1976).
Pronto tomó forma una nueva estructura económica, en la que el Estado y el sector público perdieron progresivamente su posición dominante, especialmente en términos cuantitativos, mientras que se promovían y fomentaban «múltiples formas de propiedad». Esta nueva orientación política condujo al surgimiento de la propiedad capitalista privada y a la formación de una economía de mercado bajo el control del Partido Comunista de China (PCCh), una situación que contribuyó a intensificar las contradicciones de clase, la pérdida de estatus social de los trabajadores y una serie de problemas característicos de las sociedades capitalistas. Los chinos comenzaron entonces a teorizar sobre el «socialismo con características chinas».
Incluso en este contexto, algunas experiencias locales de desarrollo y fortalecimiento de la economía pública y colectiva sobrevivieron, y muchas incluso prosperaron hasta convertirse en auténticos modelos que influyen significativamente en el debate nacional sobre la construcción de nuevas zonas rurales socialistas. En una época en la que se habla mucho de lograr la «prosperidad común», es de suma importancia prestar atención a estas experiencias. Entre las aldeas colectivas que aún existen en China, el ejemplo más emblemático y relevante es el de Nanjie.
El contexto histórico de la construcción económica de la aldea de Nanjie
Iniciada en 1978, la política de reforma y apertura tuvo su hito inicial en las zonas rurales. Oficialmente, el PCCh considera que estas reformas rurales comenzaron en la aldea de Xiaogang, situada en la provincia de Anhui. En aquel momento, un grupo de dieciocho campesinos firmó un «acuerdo secreto» en el que se comprometían a violar las leyes vigentes y a aplicar clandestinamente un modelo de producción y distribución basado en la división de la tierra en parcelas familiares, que podían ser cultivadas individualmente por las familias campesinas. Este modelo se aplicó posteriormente en otros lugares, convirtiéndose en el modelo básico de las reformas rurales en la fase inicial de la nueva política. Este episodio ilustra las dificultades y los retos que supone establecer relaciones de producción socialistas frente a las tendencias espontáneas pequeñoburguesas de los campesinos en un país rural tan grande como China.
Nanjie es una aldea situada en la ciudad de Luohe, provincia de Henan. Cuenta con unos 3000 residentes permanentes y una población total de alrededor de 13 000 habitantes (incluidos los trabajadores migrantes y los empleados de las empresas locales). Es uno de los raros casos de desarrollo rural que siguió un camino diametralmente opuesto al de Xiaogang. La experiencia de Nanjie es a menudo descrita por la prensa burguesa como «la última aldea maoísta de China». Esto se debe a que Nanjie conservó y promovió la propiedad colectiva rural y centró su desarrollo en la defensa y el avance de la propiedad pública.
Es un hecho que, en la China actual, a medida que la economía privada gana cada vez más fuerza e influencia, ejemplos como el de Nanjie representan excepciones a la regla, aunque no es la única aldea que sigue adoptando un modelo basado en la economía colectiva.
Al comienzo del período de reformas, Nanjie también trató de adoptar el sistema de responsabilidad familiar, siguiendo el ejemplo que se estaba aplicando en toda China. Especialmente después de la Tercera Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China, Nanjie también comenzó a fomentar el crecimiento de la propiedad individual y privada.[1] Sin embargo, esos incentivos y medidas pronto mostraron resultados preocupantes: una caída de los índices de producción, el deterioro de las condiciones de vida y la aparición de la polarización social.
Al vivir en un pueblo situado cerca de la ciudad, los campesinos de Nanjie habían desarrollado históricamente una cierta tradición comercial. Con el desmantelamiento del antiguo sistema colectivo de las comunas populares, los campesinos abandonaron rápidamente sus actividades rurales para dedicarse a diversas actividades comerciales. En aquel momento, tras el inicio de estos cambios, reaparecieron los vendedores ambulantes, los comerciantes de alimentos y cigarrillos, los trabajadores migrantes y las personas deseosas de abrir fábricas privadas. Muchos campesinos también comenzaron a arrendar sus tierras a familiares y amigos; en algunos casos, incluso abandonaron completamente sus tierras. Según los datos proporcionados por el comité del Partido en Nanjie, en 1985, la producción anual de cereales cayó a poco más de 3,75 toneladas por hectárea, y la agricultura «entró en un declive general».[2]
En respuesta a estos problemas, la aldea y la población de Nanjie reaccionaron de forma muy diferente a lo que sugería el sentido común. En lugar de profundizar en las reformas a favor de la propiedad privada, el comité local del Partido optó por reanudar la colectivización. En 1986, el comité del Partido Comunista de Nanjie publicó un documento dirigido a la población en el que se expresaba lo siguiente:
1. Quienes sean capaces de cultivar sus tierras deben, ante todo, cuidar bien de sus campos. Solo entonces podrán dedicarse al comercio o al trabajo fuera de la aldea. De lo contrario, la aldea tendrá derecho a intervenir. Se prohibía arrendar las tierras contratadas a personas ajenas a la aldea o abandonarlas.
2. Aquellos que, por razones especiales, ya no pudieran cuidar de sus tierras, podían presentar una solicitud formal al comité de la aldea. Tras su evaluación y aprobación, sus tierras serían devueltas a la colectividad, y el molino de la aldea garantizaría el suministro de harina a estas familias.[3]
Tras la publicación del aviso, trescientos residentes solicitaron la devolución de sus tierras, que volvieron a pasar a la administración colectiva de la aldea de Nanjie.
Durante el breve periodo en que Nanjie experimentó con el «camino de Xiaogang», además de la descolectivización, la aldea también cedió sus dos pequeñas fábricas (ladrillos y harina) a la gestión privada, lo que provocó una intensificación de las contradicciones de clase y el deterioro de la posición de liderazgo del Partido. Como se revela en el libro La luz del ideal, elaborado bajo la supervisión del comité del PCCh en Nanjie:
El resultado de la experiencia fue contrario a lo que esperaban los residentes: en lugar de beneficios, lo que obtuvieron fue una dura lección. Los trabajadores fueron engañados. Además de no recibir salarios regulares, muchos pasaron todo el año sin cobrar nada, trabajando en vano. Mientras tanto, los contratistas individuales se enriquecieron visiblemente, con comida, ropa, vivienda y posesiones muy superiores a las de los residentes comunes. La autoridad del Partido en la aldea se desplomó y las quejas se extendieron. Llegaron cartas de denuncia al Comité Provincial del Partido y al gobierno municipal, y se colocaron carteles de protesta desde la oficina del condado hasta la puerta del secretario Wang Hongbin. Los líderes de todos los niveles también expresaron su descontento con los cuadros de la aldea.[4]
Los resultados positivos que las reformas trajeron a Xiaogang y otras zonas rurales no se produjeron en Nanjie. Esto demuestra en la práctica que, para que una reforma tenga éxito, debe tener en cuenta no solo las órdenes de arriba abajo o las experiencias exitosas de otros lugares, sino sobre todo las condiciones concretas de cada región.
La colectivización como requisito previo para el desarrollo de las fuerzas productivas
Los campesinos de Nanjie sintieron de primera mano los efectos negativos del retorno a la producción individual. Bajo el liderazgo del Partido Comunista, poco a poco encontraron un nuevo camino hacia el desarrollo. Wang Hongbin, secretario del Partido Comunista en Nanjie, desempeñó un papel central en esta nueva iniciativa en la pequeña aldea de Henan. Elegido secretario del comité del Partido Comunista en 1977, Wang Hongbin comenzó a destacar en la política de la aldea durante los últimos años de la era de Mao Zedong. En ese momento, recibió títulos honoríficos como «promotor de la limitación del derecho burgués» y «promotor de la reducción de las tres grandes desigualdades».[5] Según sus propias reflexiones, la principal razón del deterioro político y económico de Nanjie era que el Partido, en lugar de utilizar adecuadamente su papel de liderazgo para movilizar a las masas en su lucha por superar la pobreza, había adoptado la vía de la economía individual privada, lo que acabó «heriendo los sentimientos de los residentes y empañando la reputación de las organizaciones del Partido».[6]
Con Wang Hongbin al frente, el comité del Partido Comunista en Nanjie se movilizó para encontrar una respuesta a los nuevos problemas de la aldea. Tras celebrar reuniones masivas con los residentes de Nanjie, se tomó la decisión de reanudar la economía colectiva, emprendiendo simultáneamente la construcción económica e ideológica, poniendo «la política al mando». Llevar a cabo con éxito tanto el trabajo económico como el ideológico era lo que el Partido Comunista de China denominaba históricamente «actuar con ambas manos y con la misma fuerza».[7]
Tras retomar el camino de la colectivización, Nanjie volvió a registrar altos niveles de crecimiento económico. Desde 1984, año en que volvió a la economía colectiva, hasta 1998, las empresas colectivas de la aldea pasaron de dos a veintiséis, incluidas cuatro empresas mixtas. Los activos fijos aumentaron de poco más de 500 000 yuanes a 460 millones de yuanes. El valor total de la producción de las empresas colectivas de la aldea pasó de 700 000 a 802 millones de yuanes, y los impuestos pagados aumentaron gradualmente hasta superar los 17 millones de yuanes.[8] Estas cifras refutan por completo la opinión arraigada que equipara la economía colectiva con el atraso y el estancamiento.
El Partido Comunista estableció un método de educación ideológica basado en la «cultura roja» y el pensamiento de Mao Zedong. Contrariamente a lo que ocurrió en el resto de China tras el inicio de la política de reforma y apertura —donde el pensamiento de Mao Zedong se declaraba a menudo «anticuado»—, en Nanjie, el comité del Partido Comunista situó la formación ideológica de los cuadros y miembros del Partido, así como de los aldeanos, en el centro de su agenda, basándose en los principios de la ideología comunista. Las obras clásicas del marxismo-leninismo y los escritos de Mao Zedong se imprimieron ampliamente y se pusieron a disposición de los aldeanos. En cuanto a la propaganda del Partido, las referencias a la historia revolucionaria de China, el marxismo-leninismo, los discursos políticos, las orientaciones y las canciones revolucionarias pasaron a formar parte de la vida cotidiana en Nanjie.
Formas superiores de relaciones entre los cuadros y las masas: el «espíritu del 250»
Una vez consolidada la colectivización de los medios de producción básicos de la aldea, el Partido Comunista de Nanjie comenzó a desarrollar nuevas formas de relación entre los cuadros y las masas. Uno de los principales problemas y retos que planteó la política de reforma y apertura fue la pérdida de prestigio de las organizaciones del Partido. Con la reintroducción de la economía de mercado a nivel nacional, se extendió la idea de que el Partido Comunista podía servir de trampolín para el ascenso social. Como resultado, el burocratismo en toda China se convirtió en un problema extremadamente grave, lo que contribuyó al creciente descontento público que culminaría en las protestas de la década de 1980. Esto tuvo consecuencias negativas para la causa del socialismo y el comunismo en China. Nanjie no fue inmune a este fenómeno.
En el período inicial de las reformas, cuando Nanjie también decidió seguir el «camino de Xiaogang», las relaciones entre los cuadros y las masas se deterioraron rápidamente. Según el marxismo-leninismo, los cuadros desempeñan un papel decisivo en la construcción del socialismo. La forma en que desempeñan sus funciones y se relacionan con el pueblo es un factor que puede determinar el éxito o el fracaso de una determinada iniciativa. Si los cuadros se dedican a actividades económicas para obtener beneficios y ganancias personales, las masas inevitablemente comenzarán a ver al Partido y a sus representantes con desconfianza. Si se permite que este tipo de comportamiento prospere, el carácter del Partido se diluye y corre el riesgo de degenerar en algo hostil para el pueblo. Teniendo en cuenta estas cuestiones, Wang Hongbin observó acertadamente que la política iniciada por el Comité Central del PCCh —animar a la gente a enriquecerse (recuerden el lema «enriquecerse es glorioso»)— no debería significar que «los miembros del Partido deben ser los primeros en enriquecerse». El Partido en Nanjie estableció gradualmente un sistema de gestión de cuadros que se tomaba en serio el principio de «servir al pueblo», aplicando la línea de masas en la práctica y promoviendo el llamado «espíritu 250» (èr bǎi wǔ, 二百五).
Wang Hongbin, secretario del comité del Partido Comunista en Nanjie, fue el principal defensor de la adopción del llamado «espíritu 250». En chino, el término «250» tiene una connotación despectiva y se utiliza a menudo para describir a alguien como «tonto», «idiota» o «ingenuo». Sin embargo, en Nanjie, esta expresión adquirió un significado completamente diferente, representando «valentía», «audacia» y un espíritu de dedicación al colectivo. La iniciativa de utilizar el término «250» como eslogan político e ideológico partió del propio Wang Hongbin, basándose en sus experiencias personales. A finales de la década de 1970, antes de ser elegido secretario del Partido en Nanjie, a Wang le ofrecieron un traslado para trabajar en una fábrica de la ciudad, donde prestaría servicio en el departamento de almacén. Dadas las condiciones de China en aquella época, trabajar en la ciudad se consideraba una verdadera oportunidad de ascenso social para un campesino. Sin embargo, Wang Hongbin no se adaptó al nuevo puesto, ya que sentía que el trabajo que realizaba carecía de sentido. Para él, la vida junto a sus compañeros en el campo era mucho más valiosa: allí era donde quería estar, contribuyendo a la construcción colectiva del socialismo.
Al regresar a Nanjie, fue criticado por sus familiares y ridiculizado por sus amigos. Muchos le llamaban «250», es decir, tonto. Pero para Wang, era precisamente este tipo de espíritu el que los comunistas debían cultivar y promover. Al fin y al cabo, en las sociedades de clases —y bajo el socialismo todavía hay clases y lucha de clases— ¿no se tilda a menudo de «ingenuos» a quienes se dedican a una causa común? Al dar un nuevo significado al término «250», el Partido comenzó a promover el «espíritu 250», fomentando y alentando el espíritu de sacrificio y dedicación a la causa colectiva. Hacer cosas «tontas» se convirtió en un requisito y un modelo para los miembros del Partido.[9]
Entre las cosas «tontas» que hizo la dirección del Partido en Nanjie se encontraba el establecimiento de un régimen salarial para los funcionarios locales del Partido que no superara los 250 yuanes al mes, una norma que también se aplicaba a Wang Hongbin. La justificación de esta medida radica no solo en la propia experiencia del Partido en Nanjie, sino también en la experiencia histórica del movimiento obrero y la construcción socialista a escala internacional. Algunos comentaristas y académicos chinos incluso comparan esta medida con el ejemplo de la Comuna de París. Como sabemos, durante la efímera Comuna de París de 1871, una de las medidas adoptadas fue igualar los salarios de los funcionarios de la Comuna con los de los trabajadores. Como señaló Marx: «En primer lugar, [la Comuna] cubrió todos los puestos —administrativos, judiciales y educativos— mediante elecciones, con el derecho de revocación en cualquier momento por parte de los votantes. En segundo lugar, pagó a todos los funcionarios, altos o bajos, solo el salario de otros trabajadores. El salario más alto era de 6000 francos»[10].
La comparación entre esta medida aplicada en Nanjiecun y el ejemplo de la Comuna de París es bastante válida, con la diferencia de que, en el caso de Nanjiecun, los dirigentes del Partido Comunista no reciben el mismo salario que los trabajadores, sino uno inferior.[11] Evidentemente, esta medida es frecuentemente ridiculizada y desacreditada por muchos analistas, tanto dentro como fuera de China, pero ayuda a explicar, en cierta medida, el alto grado de influencia, prestigio y confianza que la dirección del Partido goza entre los residentes de Nanjiecun. Es una de las formas que ha encontrado el Partido Comunista para mantener a sus altos cargos «con los pies en la tierra» y reforzar su integración con las masas.
Fortalecimiento de la economía colectiva y del modelo de distribución socialista a nivel de aldea
En 1986, Nanjie estableció un nuevo tipo de sistema de distribución basado en la provisión colectiva de prestaciones básicas a la población. A pesar de la débil base económica de la época, la aldea comenzó a garantizar una amplia gama de servicios sociales a sus residentes: «Entre 1986 y 1994, las prestaciones sociales se ampliaron desde el suministro gratuito de agua y electricidad hasta 14 prestaciones, entre las que se incluían el gas, el aceite de cocina, la harina, alimentos especiales para las fiestas, la educación gratuita hasta la universidad, actividades culturales financiadas colectivamente, seguros personales, vacunas, gastos médicos, planificación familiar, impuestos agrícolas, etc.».[12]
Estas medidas también fueron muy importantes para consolidar el prestigio de la dirección del Partido en Nanjie entre la población local. Supusieron un enorme avance en comparación con lo que ocurría en otras regiones de China, donde la aplicación de las reformas solía ir acompañada de recortes o reducciones de las prestaciones que antes proporcionaban el Estado y las unidades de trabajo. La dirección del Partido en Nanjie consideraba que el sistema de distribución basado en la provisión colectiva era una medida eficaz para combatir la desigualdad y la pobreza, así como un medio para aliviar las tensiones y los conflictos sociales. A medida que la aldea desarrollaba sus fuerzas productivas, el Partido trató de reforzar el mecanismo de distribución basado en el suministro, ampliando su ámbito de actuación. A partir de 1993, Nanjie comenzó a construir edificios residenciales modernos, con apartamentos y casas de hasta 92 metros cuadrados, completamente amueblados (sofá, cama, armario, aire acondicionado, televisión, etc.), que se distribuían gratuitamente a la población local. En el ámbito de la alimentación, la aldea también comenzó a proporcionarla de forma gratuita a través de sus restaurantes colectivos, donde los residentes de la aldea pueden tomar sus comidas diarias, aunque el uso de estas instalaciones no es obligatorio.[13]
Este modelo de distribución aplicado en Nanjie no ha hecho más que fortalecerse con el paso de los años. Hoy en día, además de todas las ventajas mencionadas, la aldea también ofrece asistencia sanitaria y educación gratuitas. El hospital y las clínicas locales proporcionan servicios sanitarios básicos a la población; cuando se requiere un tratamiento especializado en instalaciones más avanzadas, independientemente de la ciudad de China en la que se encuentre, los gastos son cubiertos íntegramente por Nanjiecun, incluso en el caso de cirugías o procedimientos costosos. En materia de educación, los residentes que son aceptados en universidades chinas pueden estudiar con todos los gastos pagados por la aldea, además de recibir una subvención mensual. Lo mismo se aplica si necesitan estudiar en el extranjero.
Es importante señalar que el actual sistema de distribución de la aldea no rechaza el sistema salarial. Los dirigentes del Partido en Nanjie entienden que, dado que las fuerzas productivas de la aldea aún no están muy desarrolladas, sigue siendo necesario mantener los salarios, aplicando el método de distribución basado en el principio «de cada uno según su capacidad, a cada uno según su trabajo». En este sentido, la aldea estableció un sistema que combina el pago de salarios con la prestación colectiva de servicios y prestaciones sociales por parte del Estado, haciendo mayor hincapié en estos últimos, en una proporción del 30 % al 70 %.[14]
Según el secretario Wang Hongbin, la adopción del sistema de «salario + prestación colectiva» se debe a dos factores principales:
1. Dado que China se encuentra en la etapa socialista, la conciencia ideológica de los residentes todavía tiene muchas limitaciones. Por lo tanto, es importante establecer un entorno social que recompense a quienes contribuyen más al colectivo mediante el principio de «quien más trabaja, más gana», al tiempo que se ejerce presión sobre los elementos ideológicamente atrasados;
2. A través de la provisión colectiva, las personas tienen la oportunidad de experimentar de forma concreta cómo sería el modo de distribución comunista (aunque solo sea en forma embrionaria), lo que tiene un importante impacto ideológico y anima a los trabajadores a dedicarse más activamente a la causa colectiva, reduciendo la influencia de las ideas egoístas. Esto contribuye en gran medida a la labor de construcción de la «civilización espiritual socialista».
En este sentido, la existencia de salarios se corresponde con el hecho de que la sociedad china —incluida la propia Nanjiecun— se encuentra todavía en la etapa primaria del socialismo; el sistema de provisión colectiva, por lo tanto, se ajusta al carácter comunista de la sociedad y señala la dirección en la que debe avanzar el desarrollo económico y social. El éxito del modelo de distribución basado en «salario + provisión colectiva» es una de las características distintivas de Nanjiecun. Su éxito, incluso en una pequeña aldea, demuestra a toda China la viabilidad y la superioridad de un modelo de distribución basado en la propiedad pública de los medios de producción, además de presentar una forma creativa de aplicar el principio de «limitar el derecho burgués» en la nueva era. Puede servir como una referencia importante para lograr la prosperidad común.
Nanjie y la política de reforma y apertura: la construcción de una «comunidad comunista» en la nueva era
Es bastante evidente que el camino seguido por Nanjie en su proceso de desarrollo económico tiene características muy distintas de las aplicadas en el resto de China desde 1978. Mientras que en otras zonas prevaleció la tendencia a la descolectivización, Nanjie optó por promover su desarrollo mediante el fortalecimiento de la economía colectiva y, en consecuencia, del sector público. El comité del Partido en Nanjie se propuso la misión de construir lo que ellos denominan una «comunidad comunista»: una pequeña comunidad rural que sienta las bases del socialismo y el comunismo a nivel local.
A principios de la década de 1990, el debate político y económico en China estaba en pleno apogeo. El contexto internacional se caracterizaba por la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y los países de Europa del Este; en China, tras las protestas de finales de la década de 1980, se intensificó el debate sobre el rumbo que debían tomar las reformas, mientras que la ideología neoliberal ganaba cada vez más influencia en la sociedad. En 1992, con la gira por el sur de Deng Xiaoping, se crearon las condiciones políticas para una nueva ola de reformas, lo que llevó a la interrupción del debate sobre la «naturaleza de las reformas» —si eran capitalistas o socialistas—, un debate que había sido promovido en gran medida por lo que muchos consideraban la «izquierda» dentro del Partido Comunista de China en ese momento.[15] A nivel nacional, el Partido Comunista de China se fijó como objetivo principal la creación de una «economía de mercado socialista» y permitió que el sector privado se expandiera más rápidamente.
En la dirección opuesta, el comité del Partido Comunista en Nanjie, sin negar la realidad de la economía de mercado, defiende abiertamente la necesidad de construir un pueblo con una base económica arraigada en la propiedad pública de los medios de producción.
Como afirmó Wang Hongbin:
Especialmente hoy en día, mantener y defender la línea de la propiedad pública se ha convertido en un punto central y en el foco de atención de toda la sociedad. La propiedad pública es el núcleo del socialismo, la dirección y el sustento del desarrollo de la sociedad socialista. Expresa la esencia del sistema socialista y es la forma económica principal en la marcha victoriosa de la sociedad socialista. Si no entendemos la superioridad de la propiedad pública, si no entendemos su origen y desarrollo, ni su distinción de la propiedad privada, no podremos reconocer la corrección y el valor del camino seguido por Nanjie.[16]
En septiembre de 1997, el Partido Comunista de Nanjie puso en marcha el «gran debate sobre la propiedad pública», un importante proceso de movilización política en el que participaron no solo los cuadros del Partido, sino también los trabajadores y los residentes de la aldea. En agosto de ese mismo año, durante una reunión de liderazgo en Nanjie, Wang Hongbin leyó una carta escrita por un joven investigador de Pekín que había visitado la aldea para realizar un trabajo de campo. En la carta, el joven investigador afirmaba que la principal contradicción en Nanjie era la lucha entre el capitalismo y el socialismo; entre las cosmovisiones colectivistas y egoístas; entre la idea de servir al pueblo y la búsqueda de la riqueza, el placer y la fama. La carta también señalaba algunos problemas políticos y sociales que surgían en la aldea a medida que superaba su situación de pobreza. Entre ellos: el burocratismo; la resistencia de los jóvenes a la educación ideológica revolucionaria; las críticas al sistema de distribución existente en la aldea; el individualismo, etc. Todas estas manifestaciones exigían que la aldea sistematizara mejor una línea ideológica correcta, lo que ayudaría a consolidar entre los cuadros del Partido una comprensión clara de la superioridad de la propiedad pública. También mostraba concretamente que la construcción de una «aldea comunista» no debe basarse únicamente en el desarrollo económico.
La defensa de la propiedad pública de los medios de producción se considera una premisa básica para la construcción ideológica de Nanjie. El comité del Partido Comunista en Nanjie promueve activamente el estudio de las obras de Mao Zedong, los textos de Deng Xiaoping y los documentos del Partido en los que se menciona explícitamente la defensa de la propiedad pública. Deng Xiaoping, en varias ocasiones, también señaló que el sistema socialista se basa en la propiedad pública de los medios de producción, lo que significa que Nanjie nunca tuvo que «desviarse» de la línea oficial del Partido para defender su proyecto de construir una «aldea comunista». Aun así, el Partido Comunista de Nanjie critica abiertamente las tendencias privatizadoras que se observan en otras regiones, así como a los cuadros e intelectuales que promueven la demonización de la propiedad pública.
Según Wang Hongbin:
Actualmente, hay personas en nuestra aldea que todavía tienen una comprensión vaga de la propiedad pública y muestran actitudes erróneas. No perciben su superioridad ni comprenden los peligros de la propiedad privada. Hace años dijimos que la «privatización» es la fuente de todos los males. Cuando crecen los deseos egoístas y actúa el individualismo, surgen fenómenos como «comer, beber, prostitución, juego, fumar, extorsión, engaño, secuestro, fraude y robo», y estas situaciones en la sociedad son alarmantes. Quienes no comprenden la superioridad de la propiedad pública acaban perdiendo la fe en ella.[17]
Nanjie comenzó a promover campañas ideológicas destinadas a aclarar la superioridad de la economía pública y colectiva, exponiendo los males que produce la propiedad privada. En el contexto del «gran debate» que se estaba produciendo en el pueblo, el profesor Xing Guosen, un veterano cuadro y miembro del comité del Partido en el pueblo, dio una conferencia pública en la que explicó a los residentes la esencia de la propiedad privada:
En todas las sociedades basadas en la explotación, ya sea en la esclavitud, el feudalismo o el capitalismo, la mayor parte de la riqueza pertenece a las personas que detentan el poder económico. En la sociedad esclavista, incluso la vida y la muerte de los esclavos estaban completamente controladas por los amos. Durante el feudalismo, el propio Estado se consideraba propiedad de una dinastía, concentrando el poder y los recursos en manos de una aristocracia hereditaria. En el capitalismo, el sistema político está manipulado por la burguesía, que defiende la propiedad privada, mientras que la mayor parte de la riqueza social sigue concentrada en manos de los capitalistas. Los salarios de los trabajadores apenas garantizan el mínimo para sobrevivir, y a veces ni siquiera eso. La relación entre capitalistas y trabajadores sigue siendo de explotación. Para transformar esta realidad y lograr la verdadera liberación de las masas trabajadoras, hay que eliminar la propiedad privada.[18]
En términos de relaciones de propiedad, con la recollectivización y el desarrollo de empresas locales controladas por el comité del Partido, la economía individual perdió gradualmente su influencia económica, de modo que la propiedad de los medios de producción y el comercio volvió rápidamente al control del Estado. La cuestión de la eliminación de la propiedad privada fue planteada por el comité del pueblo como una tarea actual, no como algo para un futuro lejano e inalcanzable. De este modo, se preservaron y consolidaron las relaciones de producción socialistas, lo que reportó enormes beneficios a la aldea.
Los dirigentes de Nanjie son conscientes de que no pueden negar la realidad de que hoy en día la aldea es una «pequeña isla» de economía pública rodeada por un vasto mar de economía de mercado. Por lo tanto, Nanjie se vio obligada a desarrollar una visión comercial y empresarial como medio para impulsar sus empresas locales, adoptando una política conocida como «flexible externamente, estricta internamente». Esta política se ajusta a las medidas de reforma y apertura, pero las introduce de una manera muy original.
A nivel «externo», la economía de Nanjie debe funcionar de acuerdo con la práctica de la «economía de mercado socialista», siguiendo las leyes de la competencia de mercado y las normas nacionales e internacionales establecidas en ella. Por ejemplo, en lo que respecta a la inversión extranjera y las asociaciones con empresas extranjeras, Nanjie creó algunas empresas con participación de capital extranjero, lo que contribuyó a modernizar la producción local.[19]
Sin embargo, en el plano «interno», las políticas de Nanjie deben ajustarse al carácter socialista y comunista de la aldea, garantizando que la gestión empresarial obedezca a los principios socialistas y permanezca bajo el firme control del comité del Partido. Incluso en las empresas conjuntas, esto garantiza que los aspectos negativos de tratar con empresas y actores capitalistas no contaminen ni influyan negativamente en el desarrollo interno de la aldea. Nanjie no es inmune a la «entrada de mosquitos», de ahí el constante énfasis del comité del Partido en «poner la política al mando» y persistir en la construcción de la «civilización espiritual socialista». Todos los beneficios generados por las empresas de la aldea se canalizan a un fondo social colectivo, que posteriormente se reinvierte en proyectos de infraestructura y en la ampliación de las prestaciones sociales. El camino tomado por Nanjie permitió a la aldea, ya en la década de 1990, convertirse en una «aldea multimillonaria». Según los datos disponibles, entre 1984 y 1997, la economía de la aldea creció más de 2200 veces, y el valor de la producción pasó de 700 000 a 1600 millones de yuanes.[20]
Conclusión
La existencia de Nanjie no está exenta de controversia. En China, los intelectuales abiertamente de derecha ven con recelo la exitosa experiencia de la aldea y proclaman que, tarde o temprano, el camino que ha elegido fracasará. Entre la izquierda china, las opiniones también están divididas. Algunos apoyan con entusiasmo la experiencia de la aldea, argumentando que puede servir como modelo viable para la revitalización rural y la reanudación de la construcción socialista en el país. También hay quienes sostienen que lo que existe en Nanjie es una especie de «capitalismo colectivo», lo que hace imposible compararlo con el período socialista de la era de Mao Zedong. El hecho de que la aldea siga aceptando la participación de capital extranjero para su financiación y que emplee mano de obra campesina de otras regiones (en cuyo caso los trabajadores no disfrutan de todas las prestaciones que se conceden a los aldeanos originales, aunque hay que reconocer que, incluso en estos casos, las condiciones de trabajo y de vida son, en general, mucho mejores que las de la mayoría de los campesinos y trabajadores migrantes chinos) parece respaldar este argumento.
Sin embargo, si bien es correcto tener en cuenta todas las limitaciones concretas impuestas al desarrollo de Nanjie y a su proyecto de construir una «aldea comunista», es igualmente erróneo subestimar su existencia o no reconocer el valor altamente positivo que tiene esta experiencia para demostrar la viabilidad y la superioridad del desarrollo centrado en la propiedad pública de los medios de producción, incluso reconociendo las contradicciones inherentes a la necesidad de adaptarse e integrarse en el contexto más amplio de la economía de mercado. La existencia de una aldea con las características de Nanjie demuestra en la práctica que la economía colectiva puede desempeñar un papel positivo en el desarrollo económico general de China, y que su fortalecimiento es una condición necesaria para lograr la «prosperidad común» y expandir las relaciones de producción socialistas a nivel nacional.
Desde la perspectiva de la «gobernanza» del Partido dentro de la aldea, el «modelo Nanjie» también puede servir de referencia para visualizar de forma más concreta el papel del Partido Comunista de China como fuerza activa en la construcción socialista en su máxima expresión. En Nanjie, el papel del Partido como educador y organizador de las masas es evidente, pero es más que eso. El Partido actúa de manera coherente con su carácter proletario, situando el marxismo-leninismo en primer plano y tratando de educar y movilizar a las masas en el espíritu de esa ideología.
Notas
[1] La Tercera Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China se celebró del 18 al 22 de diciembre de 1978. Fue en esta sesión cuando el PCCh anunció oficialmente el inicio de la política de reforma y apertura, centrada en la promoción de la «modernización socialista».
[2] Nanjiecun Bianxiezu 南街村编写组, 理想之光 (La luz del ideal), vol. 1 (Pekín: Editorial de la Escuela Central del Partido, 1998), 3.
[3] Ibíd.
[4] Ibíd., 4.
[5] En Crítica del Programa de Gotha, Marx presentó la idea de que en la fase inferior del comunismo (socialismo) prevalece el principio de distribución basado en la cantidad de trabajo aportado. Sin embargo, Marx señaló que esta distribución basada en el trabajo seguía siendo una forma de «derecho burgués», ya que presupone diferencias reales entre los individuos. En China, Mao Zedong advirtió que, bajo el socialismo, el derecho burgués sigue existiendo y es una fuente importante de revisionismo y restauración capitalista. Por lo tanto, su influencia debe ser restringida por el poder proletario, a través de la movilización de masas y medidas políticas populares. Véase Marx, Crítica del Programa de Gotha. La información de que Wang Hongbin fue nombrado promotor modelo de la «limitación del derecho burgués» se puede encontrar en: 王宏斌. 南街村党委书记王宏斌汇报材料 (Informe del secretario del Partido Comunista de China en Nanjiecun), 2004. Vídeo disponible en: https://www.szhgh.com/Article/red-china/redman/513.html
[6] Nanjiecun, 理想之光 (La luz del ideal), vol. 1, p. 4.
[7] El término «actuar con ambas manos y con la misma fuerza» (两手抓,两手都要硬) fue acuñado por 邓小平 (Deng Xiaoping) y se refiere a la idea de que, para modernizar con éxito el socialismo, es necesario promover simultáneamente el desarrollo de la civilización material (fuerzas productivas) y la civilización espiritual.
[8] Nanjiecun, 理想之光 (La luz del ideal), vol. 1, 2.
[9] 陈先义 (Chen Xianyi), «南街村的党员干部为什么都甘愿做“二百五”?» [«¿Por qué todos los cuadros del Partido en Nanjiecun están dispuestos a ser «250»?»], 红色文化网 (Red Culture Net), 11 de junio de 2024. https://www.hswh.org.cn/wzzx/sdjl/nm/2024-06-11/88465.html
[10] Karl Marx, La guerra civil en Francia.
[11] En Nanjiecun, los salarios de los cuadros y líderes del Partido no superan los 250 yuanes, una referencia simbólica al «espíritu 250» (二百五精神). Nanjiecun, 理想之光 (La luz del ideal), vol. 1, p. 35.
[12] Ibíd., 12.
[13] Ibíd.
[14] «南街村体质» [El sistema de Nanjiecun], 南街村村委办公室 (Oficina del Comité de la Aldea de Nanjiecun). Consultado en: http://www.nanjiecun.cn/about.asp?id=5
[15] A finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, una facción importante dentro del Partido Comunista de China promovió un debate sobre la naturaleza de las reformas. Sin negar la necesidad de cambios en el sistema económico, el debate tenía por objeto sistematizar los problemas que surgían en la fase inicial de la reforma, haciendo hincapié en que la reforma y la apertura debían entenderse como una forma de «autoperfeccionar» el sistema político y económico del socialismo. Durante su «gira por el sur» (南巡讲话), 邓小平 (Deng Xiaoping) criticó el debate sobre la naturaleza de las reformas, afirmando que era inútil discutir si algo era «socialista» o «capitalista». También afirmó que el PCCh debía protegerse principalmente contra las «desviaciones izquierdistas», que consideraba más peligrosas que las derechistas. Véase Deng Xiaoping, «Excerpts From Talks Given in Wuchang, Shenzhen, Zhuhai and Shanghai», en Selected Works of Deng Xiaoping, vol. 3 (Pekín: Foreign Language Press, 1994), 37-387.
[16] Nanjiecun Bianxiezu (南街村编写组), 理想之光 (La luz del ideal), vol. 3 (Pekín: Central Party School Press, 1998), 1.
[17] Ibíd., 3.
[18] Ibíd., 26-27.
[19] Con el desarrollo y la modernización de la aldea, Nanjie creó un grupo empresarial denominado «河南南街村集团有限公司» (Henan Nanjiecun Group Co., LTD). Se trata de un gran conglomerado colectivo que actualmente incluye veintiocho empresas filiales. De ellas, ocho son empresas mixtas: cinco con capital extranjero y tres mediante cooperación nacional. Todas las empresas están gestionadas por el comité del Partido, y todos los beneficios se destinan al fondo social colectivo de la aldea, que financia el desarrollo continuo y la reproducción ampliada de la economía colectiva.
[20] Ibíd., resumido.
2. China y la 2ª Guerra Mundial.
En vísperas de la celebración de los 80 años del triunfo sobre el Japón, otro artículo sobre el casi completo olvido de China cuando hablamos de la IIª Guerra Mundial.
https://znetwork.org/znetarticle/a-black-hole-in-collective-memory-china-and-world-war-ii/
Un agujero negro en la memoria colectiva: China y la Segunda Guerra Mundial
Por Biljana Vankovska, 27 de agosto de 2025
Fuente: Globetrotter
Mientras China se prepara para conmemorar el 80.º aniversario de la victoria sobre el fascismo el 3 de septiembre de 2025, la atención mundial se centra en el desfile militar de Pekín. Se especula sobre qué líderes mundiales se unirán al presidente Xi Jinping: la presencia de Putin es casi segura, aunque los rumores sobre la asistencia de Trump parecen descabellados. Algunos defensores de la paz argumentan que este momento ofrece a las potencias mundiales la oportunidad de reflexionar sobre los horrores de la Segunda Guerra Mundial, un sentimiento acorde con el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y urgente en medio de las crecientes tensiones mundiales. Sin embargo, la negativa de los líderes europeos a asistir, alegando la preocupación por ofender a Japón, revela un problema más profundo. La conmemoración de China cierra el ciclo de los aniversarios de la Segunda Guerra Mundial, pero plantea una pregunta fundamental: ¿comprendemos realmente el alcance global de esta guerra o hemos permitido que capítulos vitales caigan en el olvido?
Existe una laguna evidente en su memoria colectiva de la Segunda Guerra Mundial, una guerra que llaman «mundial», pero en la que el papel del cuarto vencedor aliado, China, queda sistemáticamente relegado. China entró en el conflicto en 1931, no en 1939, y resistió hasta la rendición de Japón en 1945. Durante 14 años, sufrió aproximadamente 35 millones de bajas y retuvo a un millón de soldados japoneses, lo que permitió a la URSS y a los Estados Unidos centrarse en otros frentes. Líderes como Roosevelt, Churchill y Stalin reconocieron el papel fundamental de China en el resultado de la guerra. Entonces, ¿por qué se ignora tan a menudo esta contribución y se entierra bajo capas de narrativas centradas en Occidente?
Para muchos, la tragedia que definió la Segunda Guerra Mundial fue el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, actos horribles que sirven como una severa advertencia del poder destructivo de la humanidad, desatado por Estados Unidos. Estos acontecimientos merecen ser recordados, pero la posterior ocupación estadounidense de Japón y la imposición de la constitución de paz (también conocida como la Constitución de MacArthur) tuvieron menos que ver con la armonía que con asegurar un punto de apoyo estratégico en el Indo-Pacífico durante la Guerra Fría. Hoy en día, Japón se arma bajo el paraguas nuclear de Estados Unidos, aparentemente para contrarrestar una «amenaza» de China. Este giro narrativo es tan conveniente como engañoso.
Al igual que Rusia, que preserva ferozmente sus sacrificios de la Segunda Guerra Mundial, China exige ahora el reconocimiento de los suyos. Su resistencia al militarismo japonés sigue siendo una saga en gran parte desconocida. Una mirada a este «agujero negro» de la memoria colectiva revela atrocidades que desafían la comprensión: la masacre de Nankín de 1937, en la que murieron 300 000 civiles y se cometieron violaciones masivas; los experimentos químicos y biológicos de la Unidad 731 con prisioneros, incluidos niños, tan viles que conmocionaron incluso a los observadores nazis. Los enviados alemanes instaron a Berlín a frenar a Tokio, mientras que los registros japoneses documentaban meticulosamente su brutal caos. Desde entonces, valientes historiadores japoneses han sacado a la luz estos horrores, pero siguen siendo marginales en el discurso global. ¿Por qué este silencio?
Descubrir la historia de la Segunda Guerra Mundial desde la perspectiva de Asia pone de manifiesto una verdad vergonzosa: las narrativas occidentales, amplificadas por Hollywood y los medios de comunicación, han glorificado selectivamente algunas historias y borrado otras. ¿El resultado? Los perpetradores son rehabilitados y las víctimas reconvertidas en villanos. Occidente suele aferrarse a una postura sesgada que valora algunas vidas por encima de otras. Las víctimas chinas han recibido un escaso reconocimiento mundial, y su sufrimiento se ha visto eclipsado por la narrativa de la redención de Japón después de la guerra. Esta hipocresía se repite hoy en Gaza, donde la indignación selectiva, las lágrimas por Ucrania, pero el silencio por los 22 meses de sufrimiento de Gaza bajo las políticas de Israel, revelan el mismo doble rasero. Los líderes europeos, moldeados por un legado colonial que enmarcan como una «misión civilizadora», son cómplices. Mientras tanto, Estados Unidos alimenta una guerra comercial con China y, como advierten Kaja Kallas y algunos medios de comunicación, se prepara para un conflicto más amplio, al tiempo que pinta a China como «autoritaria y beligerante». Esto choca frontalmente con la historia antifascista de China y su compromiso moderno con la paz mundial.
El adagio de que los vencedores escriben la historia se desmorona aquí. A China, clara vencedora, se le negó la plataforma para mostrar su valentía, sus sacrificios y sus contribuciones. Hoy en día, el discurso occidental la tilda injustamente de amenaza. La Segunda Guerra Mundial no comenzó ni terminó en Europa. China, miembro fundador de la ONU y el primero en firmar la Carta de las Naciones Unidas, sigue siendo su más firme defensor. Rechaza la narrativa dominada por Estados Unidos, elaborada por un recién llegado a la guerra que fue el que menos sufrió, pero que desató la devastación atómica. El legado de China en la Segunda Guerra Mundial alimenta su misión moderna: erradicar la pobreza, ayudar al Sur Global, construir infraestructuras globales y defender la paz y un futuro compartido para la humanidad.
La conmemoración de Pekín es una audaz refutación del monopolio occidental de la memoria de la Segunda Guerra Mundial. Como afirma acertadamente Warwick Powell: «Durante ocho décadas, Occidente ha reescrito la Segunda Guerra Mundial como una victoria de Estados Unidos y Europa, relegando a China a una nota al pie de página. La conmemoración de China este año desafía esa amnesia y reivindica el papel del país como fuerza central en la derrota del fascismo». Sin embargo, en los turbulentos tiempos actuales, el recuerdo por sí solo no es suficiente. Desde Gaza hasta más allá, la lucha contra la inhumanidad y el fascismo exige que se enfrenten estos puntos ciegos de la historia y sus ecos modernos.
3. Bhadrakumar entrevistado por Diesen.
Hace tiempo que no recomiendo ninguna grabación del programa de Diesen porque todas tienen interés de una forma u otra, pero, como recordatorio, os envío la última con Bhadrakumar, sobre el reciente acercamiento China-India ante las sanciones de Trump a este último país.
4. India, Israel y Palestina.
India había sido tradicionalmente una defensora de los intereses de los palestinos, pero la llegada del neoliberalismo en los 90 y, especialmente, el triunfo de la extrema derecha hindutva alteró radicalmente su postura. Un largo análisis del TNI sobre la cuestión.
https://www.tni.org/en/article/india-israel-palestine
India, Israel, Palestina: Las nuevas ecuaciones exigen nuevas solidaridades
Fecha de publicación: 27 de agosto de 2025
La postura de la India respecto a Israel y Palestina ha cambiado drásticamente. Antaño basada en la solidaridad antiimperialista, Nueva Delhi ahora equilibra su retórica con unos lazos militares, económicos e ideológicos cada vez más estrechos con Israel. Este artículo de fondo traza la trayectoria histórica, examina la dinámica regional y explora cómo el hindutva está remodelando la política exterior y las respuestas internas de la India.
Artículo de fondo de Achin Vanaik
Que tres aliados incondicionales de Israel —Reino Unido, Francia y Canadá— amenacen con «medidas concretas» contra este país por su campaña genocida en Gaza, mientras que la India sigue suministrándole armas y drones, solo sorprenderá a quienes han aceptado sin cuestionamientos los pronunciamientos oficiales de apoyo inquebrantable a la causa palestina por parte de los sucesivos gobiernos indios desde la independencia.
Aunque la India, como nuevo Estado poscolonial, partió de una posición de profunda solidaridad antiimperialista con la lucha de liberación palestina, desde sus inicios contenía semillas de reconocimiento parcial e incluso, en ocasiones, de defensa de la entidad sionista. También influyeron consideraciones de Realpolitik sobre la mejora de las relaciones con Occidente o la lucha contra Pakistán mediante una mayor influencia y apoyo de los países de Oriente Medio, que cobraron mayor importancia con el tiempo. Tras la caída de la Unión Soviética y la liberalización de la economía india, esta relación contradictoria se convirtió en una colaboración más abierta con Israel mucho antes de la llegada del gobierno de Modi. Sin embargo, con el avance del Hindutva neoliberal en las últimas décadas, incluso la denuncia simbólica de los crímenes israelíes se está convirtiendo rápidamente en cosa del pasado, a medida que los Estados indio y sionista se alinean ideológicamente y colaboran económica y militarmente.
Es cierto que este trío occidental tampoco ha puesto fin a su apoyo material, que incluye la venta de armas a Israel. Pero ¡qué contraste entre las respectivas declaraciones oficiales! Si bien su declaración conjunta publicada el 19 de mayo de 2025 no acusaba a Israel de violar el derecho internacional, sí afirmaba que las operaciones militares de Israel en Gaza eran «totalmente desproporcionadas» y que «no se quedarán de brazos cruzados mientras el Gobierno de Netanyahu lleva a cabo estas acciones atroces». Además, su declaración añadía: «No dudaremos en tomar nuevas medidas, incluidas sanciones selectivas» (Gov.uk 2025).
Israel había firmado un acuerdo de alto el fuego con Hamás el 17 de enero de 2025, pero el 18 de marzo de 2025 reanudó los ataques aéreos, rompiendo dicho alto el fuego. Netanyahu declaró horas más tarde que Israel había «reanudado el combate con toda su fuerza». Dos días después, una declaración oficial de la India no mencionó nada sobre esta ruptura de lo que Israel había acordado anteriormente con Hamás y, aparte de una serie de proclamas anodinas, fue extremadamente cuidadosa en no decir nada que pudiera implicar una crítica (por no hablar de una condena) a Israel por su nombre. Lo más parecido a una referencia a lo que estaba sucediendo en Gaza fue decir: «La India acogió con satisfacción el acuerdo de enero de 2025 para la liberación de rehenes y el alto el fuego en Gaza. La India ha hecho hincapié en la necesidad de prestar asistencia humanitaria de forma segura, oportuna y sostenida» (Ministerio de Asuntos Exteriores, 2025). El representante permanente de la India ante la ONU, P. Harish, en un debate del Consejo de Seguridad celebrado el 30 de abril de este año, repitió una vez más los tópicos habituales sobre la necesidad de un alto el fuego, la liberación de los rehenes y la asistencia humanitaria sin obstáculos, pero se aseguró (aunque han pasado 20 meses) de condenar de nuevo el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023. Lo que revela la fea doble moral del actual Gobierno de Modi es que, desde entonces, no ha calificado ni una sola vez de acto terrorista ninguna de las acciones de Israel en Gaza, ni sus asesinatos deliberados de civiles en masa, una campaña terrorista, y mucho menos está dispuesto a calificarla de genocidio. De hecho, aunque la India ha firmado y ratificado la Convención sobre el Genocidio, el Gobierno de Modi se ha negado a aprobar o incluso a comentar la iniciativa de Sudáfrica de pedir a la Corte Internacional de Justicia (de la que la India es miembro) que investigue y se pronuncie sobre el genocidio de Israel en Gaza.
Y eso no es todo. En Canadá, Estados Unidos y muchos países europeos, incluida Alemania, se han producido importantes manifestaciones públicas en apoyo de los palestinos y, en particular, de los habitantes de Gaza. En la que se supone que es la mayor democracia del mundo, la respuesta de la sociedad civil india ha sido, en comparación, mucho más limitada. Esto se debe en parte al temor a algún tipo de coacción: en los estados gobernados por el Partido Bharatiya Janata (BJP) y en Delhi se han producido represiones policiales cuando se han llevado a cabo acciones. También es un testimonio del éxito de las fuerzas nacionalistas hindúes (o Hindutva, que significa «hinduismo») en el fomento de la islamofobia, presentando a Palestina como una cuestión supuestamente antihindú y, por lo tanto, «antinacional». Tanto es así que, de los aproximadamente 41 partidos y organismos electorales representados en la actual cámara baja del parlamento, la Lok Sabha, 31 no han dicho ni una palabra sobre lo que está ocurriendo entre Israel y Gaza desde el 7 de octubre de 2023. ¿Por qué molestarse en abordar una cuestión de política exterior, especialmente una que podría ser vista por muchos sectores de la comunidad hindú mayoritaria y los votantes como un «apaciguamiento de los musulmanes»? El hecho de que esta sea la opinión de tantos grupos políticos es en sí mismo indicativo de lo amplia y profundamente que se han infiltrado los sentimientos hindutva en la sociedad civil. Incluso en estados no gobernados por el BJP, como Karnataka, gobernado por el Congreso, los esfuerzos por llevar a cabo manifestaciones públicas en apoyo a Palestina se han visto restringidos, aunque no tan brutalmente como en el estado de Uttar Pradesh, gobernado por el BJP, que en términos de población ocuparía el quinto lugar entre los países del mundo. (The Hindu 2024; Hussain y Maik 2024).
¿Qué ha pasado con la India que se suponía que era un país líder del Sur, conocido por su supuesto apoyo constante y duradero a la causa palestina? Sí, la India del pasado había apoyado la causa palestina, pero nunca fue tan constante ni tan fiel a sus principios como han intentado hacer creer sus gobiernos y su grupo de presión. Sí, incluso antes de que el BJP llegara al poder (1998 a 2004 y desde 2014), otros gobiernos estaban dispuestos, en mayor o menor medida, a vender los intereses palestinos en aras de unas relaciones más profundas con Israel. Y sí, los gobiernos liderados por el BJP aceleraron significativamente las relaciones entre la India e Israel, ya que el Hindutva, que constituye el núcleo del BJP, de su organización matriz basada en cuadros, el RSS (Rashtriya Sevak Sangh o Cuerpo Nacional de Voluntarios) y de sus numerosos organismos afiliados, siempre ha asumido una cierta afinidad ideológica con el sionismo.1 El BJP, con Narendra Modi como primer ministro, fue elegido en junio de 2024 para un tercer mandato consecutivo de cinco años.
Esto, en líneas generales, representa la trayectoria histórica de los cambios gubernamentales en la India, y el relato principal que trataremos de presentar aquí trazará la evolución de las relaciones entre la India, Israel y Palestina, en paralelo a estos cambios en el gobierno central. También se examinará brevemente la naturaleza de las relaciones entre Israel y los otros cuatro vecinos de la India en el sur de Asia: Sri Lanka, Pakistán, Nepal y Bangladesh.
Gandhi y Nehru
Tras el fin de la Primera Guerra Mundial y el auge del movimiento nacional indio contra el dominio colonial británico, sus líderes, como Gandhi y Nehru, también se identificarían con las luchas contra el imperialismo británico en otros lugares. El apoyo a la resistencia palestina fue algo natural, especialmente después del gran levantamiento de 1936, que duró hasta 1939.2 Además, Gandhi consideraba que la creación de una unidad popular entre hindúes y musulmanes era clave para su perspectiva sobre la mejor manera de enfrentarse a los británicos, y el Partido del Congreso se uniría a organizaciones musulmanas líderes como la Liga Musulmana de toda la India en su apoyo a Palestina. Pero, ¿qué pasó con el auge del nacionalismo judío y la ambición sionista de asegurar un Estado de mayoría judía en Palestina? Muchos de sus principales defensores trataron de ganarse el apoyo de Gandhi para este objetivo, y el hecho de que durante su estancia en Sudáfrica (1893-1914) mantuviera estrechas relaciones políticas y personales con muchos judíos que posteriormente se sumaron a la causa sionista, como Herman Kallenbach y Henry Polak. Esto les convirtió en embajadores informales para intentar reclutar a Gandhi.
En 1931, en Londres, Gandhi asistió a la Segunda Conferencia de la Mesa Redonda para debatir posibles reformas políticas en la India, donde concedió una entrevista al semanario Jewish Chronicle. En esa entrevista, destacó que veía el sionismo o el retorno a Sión como una búsqueda de la plenitud espiritual interior que podía tener lugar en cualquier lugar y que era independiente de la reivindicación geográfica de «reocupar Palestina», y que la migración allí requería el consentimiento árabe. Sin embargo, la visita de Kallenbach a Gandhi a mediados de 1937 en un ashram a las afueras de Bombay y su estancia de más de un mes allí convencieron a Gandhi de que la realización espiritual sionista no podía desvincularse del asentamiento en Palestina. Este momento introdujo así una ambivalencia en el pensamiento de Gandhi que se mantendría incluso cuando reafirmó que la Declaración Balfour no podía justificarlo y que el asentamiento solo debería producirse cuando «la opinión árabe estuviera madura para ello» (Imber 2018).
Aquellos en la India, como los partidos de izquierda y sus intelectuales actuales, que afirman que Gandhi nunca fue ambivalente, siempre citan su editorial del 26 de noviembre de 1938 en su propio periódico Harijan, donde decía que Palestina pertenece a los árabes tanto como Inglaterra a los ingleses y Francia a los franceses. Esta ha sido la opinión dominante y básicamente incontestada de la inmensa mayoría de los intelectuales que han comentado y escrito sobre la trayectoria histórica de las relaciones entre la India, Israel y Palestina hasta hace poco. Con el ascenso al poder político del BJP, algunos intelectuales alineados con él tratan de reinterpretar el legado del «padre de la nación» como una forma de dar más credibilidad a la actual política fuertemente proisraelí (Kumaraswamy 2010).
En marzo de 1946, Gandhi recibió al Sr. Honick, miembro del Congreso Judío Mundial, y a S. Silverman, diputado del Partido Laborista Judío en el Reino Unido. En la discusión que siguió, se le planteó una pregunta a Gandhi, que fue debidamente registrada por su secretario personal, Pyarelal Nayyar: «¿Podemos dar por sentado que simpatiza con nuestra aspiración de establecer un hogar nacional para los judíos?». La respuesta de Gandhi no fue registrada; de hecho, tras la muerte de Gandhi en 1948, Pyarelal destruyó selectivamente algunos documentos sobre Palestina. Sin embargo, Silverman informó posteriormente de la respuesta al periodista estadounidense Louis Fischer, quien, unos tres meses después de este debate, se puso en contacto con Gandhi y confirmó la veracidad de dicha respuesta. Gandhi había dicho: «Le dije a Silverman que los judíos tienen un buen argumento en Palestina. Si los árabes tienen un derecho, los judíos tienen un derecho anterior». Más tarde, en la edición del 21 de julio del Harijan, Gandhi dice: «Es cierto que dije algo así en el transcurso de una larga conversación con el señor Louis Fischer sobre el tema». A continuación, añade que los sionistas deberían renunciar al terrorismo y ser completamente no violentos. «¿Por qué deberían recurrir al terrorismo para justificar su desembarco forzoso en Palestina? Si adoptaran el arma incomparable de la no violencia… su causa sería la del mundo…esta sería la mejor y más brillante». No obstante, la valoración más equilibrada de la postura general de Gandhi es que combinaba el apoyo a que Palestina se convirtiera en un Estado soberano e independiente bajo control árabe, al tiempo que consideraba natural el deseo de los judíos de emigrar allí y que se protegieran sus derechos culturales. No se sabe si más tarde se habría opuesto a la continua emigración judía a Palestina, pero es posible que hubiera añadido la condición de que cualquier flujo de este tipo estuviera sujeto al consentimiento árabe.
Nehru, al igual que Gandhi, sentía una gran simpatía por los judíos, dado el trato que habían recibido antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Pero esto no se extendió al apoyo al esfuerzo por establecer un Estado sionista en colaboración con la Gran Bretaña imperial. La India fue uno de los 11 miembros del Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP), creado en mayo de 1947 para informar a la Asamblea General cuando Gran Bretaña cediera su responsabilidad de mandato. La India (junto con Irán y Yugoslavia) presentó un plan que mantenía la unidad federal y votó en contra del plan mayoritario de dividir Palestina. Esto habría dado el 55 % del territorio a los judíos (que entonces representaban alrededor del 30 % de la población), pero delimitado de manera que la mayoría de los palestinos soportaran la carga del traslado. En cualquier caso, este plan era solo una recomendación y no debía imponerse. Además, toda esta iniciativa fue rechazada por la parte palestina, ya que violaba el compromiso del mandato de conceder la plena independencia. Sin embargo, en 1950, Nehru reconoció a Israel, a pesar de que, contrariamente al Plan de Partición, este había conseguido por la fuerza el 78 % del territorio. En septiembre de 1950, la Agencia Judía estableció una oficina de inmigración en Bombay (ahora Mumbai), ya que se decía que alrededor de 60 000 judíos (bene y baghdadi) habían emigrado a la India o se habían convertido al judaísmo en los siglos XVIII y XIX.3 Esta oficina se convirtió más tarde en una oficina comercial y, en 1953, en un pequeño consulado.
En primer lugar, tras la Nakba de 1947-1949, no existía ninguna entidad política verdaderamente independiente y representativa que pudiera defender y dar prioridad a los intereses palestinos.4 En segundo lugar, la India posterior a la partición había reconocido a Pakistán, así que ¿por qué no a Israel? Los dos países de mayoría musulmana, Irán y Turquía, ya habían reconocido a Israel. Además, Israel fue aceptado como miembro de la ONU en mayo de 1949 y, como condición para su entrada, aceptó la Resolución 194 sobre el «derecho al retorno» de los palestinos desplazados, lo que, por supuesto, nunca ha hecho. En tercer lugar, la Unión Soviética fue el primer país en reconocer legalmente a Israel en mayo de 1948, por lo que el Partido Comunista de la India (CPI), entonces la principal fuerza de la oposición, no puso ninguna objeción a Nehru. En parte por deferencia al sentimiento árabe, se abstuvo de establecer relaciones diplomáticas plenas. Fue el pragmatismo de la realpolitik lo que primero empujó a Nehru a dar el reconocimiento y luego lo frenó.
En 1948 estalló la guerra por Cachemira entre la India y Pakistán, y mientras la India de Nehru trataba de mantener una postura no alineada para mantenerse al margen de la rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, Pakistán se mostraba más abierto a las propuestas político-militares de Estados Unidos. Mantener las relaciones con Israel en el limbo no perturbaría el apoyo musulmán existente a su Gobierno, pero lo más importante para Nehru era que en 1952 Gamal Abdel Nasser llegó al poder en Egipto, un país clave de Oriente Medio. Nasser defendía el nacionalismo árabe, se inclinaba igualmente por la no alineación y simpatizaba más con la India que con Pakistán. Además, mejorar las relaciones de la India con los gobiernos árabes para obtener apoyo comercial y diplomático se consideraba más beneficioso que acelerar las relaciones con un Israel naciente. Por otra parte, y como expresión del hecho de que los sufrimientos de los palestinos tenían poca o ninguna importancia en el pensamiento de la política exterior, Nehru estaba muy interesado en que Israel participara en la Conferencia de Bandung de 1955, preludio de la posterior formación del grupo de países no alineados. De hecho, en diciembre de 1954, los líderes de Indonesia, India, Pakistán, Birmania y Ceilán se reunieron en Bogor, Java, para preparar la conferencia. Nehru presionó para que se incluyera a Israel en Bandung. Afortunadamente, esto fue bloqueado por un Pakistán preocupado por los sentimientos de los países árabes, dado su conflicto con Israel (Anderson 2024).
En 1955, Pakistán se unió al Pacto de Bagdad, alineándose formalmente en el ámbito militar con los Estados Unidos. Este pacto, que también incluía a Irán, Irak, Turquía y el Reino Unido (posteriormente rebautizado como CENTO u Organización del Tratado Central), fue rechazado por Egipto y la India, que firmaron su propio Tratado de Amistad ese mismo año. Tras la invasión y la guerra de Suez de 1956, iniciadas por Israel, el Reino Unido y Francia, no cabía duda de que la India no profundizaría sus relaciones con Israel. Esta pausa diplomática se prolongaría más allá del reinado de Nehru, abarcando todo el periodo 1964-84, en el que también se produjeron las guerras árabe-israelíes de 1967 y 1973 y la invasión israelí del Líbano en 1982. Sin embargo, a pesar de la congelación diplomática, hubo importantes interacciones entre la India e Israel entre bastidores. Nehru falleció en mayo de 1964, pero durante la guerra de 1962 con China, la India recibió morteros pesados y municiones de Israel y le compró más armas durante las guerras indo-pakistaníes de 1965 y 1971 (Bhattacherjee 2017; Essa 2022).
De 1965 a 1998
Tras la muerte en 1966 del líder interino del Partido del Congreso, Lal Bahadur Shastri (que firmó el Tratado de Paz con Pakistán que puso fin a la guerra de 1965), la señora Indira Gandhi, hija de Nehru, se convirtió en la nueva primera ministra. En 1968, ella creó la agencia de servicios secretos denominada Research and Analysis Wing (RAW) y comenzó a colaborar con el Mossad. Pakistán y China eran entonces considerados adversarios comunes por Nueva Delhi y Tel Aviv, y la señora Gandhi estaba preocupada por los crecientes lazos militares entre ambos países y, más tarde, entre Pakistán y Corea del Norte.
En cuanto a Israel, se creía que los oficiales del ejército pakistaní estaban entrenando a libios e iraníes en el manejo de equipos militares chinos y norcoreanos (RAW y Mossad, 2003). Esto se mantuvo en secreto, mientras que en 1974 la India proclamó públicamente el reconocimiento de la OLP como único representante legítimo del pueblo palestino. En 1975, la India copatrocinó la Resolución 3379 de la ONU que equiparaba el sionismo con el racismo.5 En junio de 1975, Gandhi impuso el estado de emergencia y solo restableció las elecciones generales en marzo de 1977, pero fue derrotada. En enero de 1980, Gandhi y su facción del Partido del Congreso fueron reelegidos para el poder central y ciertos acontecimientos contribuyeron a acercar a la India e Israel. Sin embargo, el interregno de 1977-1979, cuando un gobierno de coalición liderado por el Partido Janata estuvo en el poder, fue importante por sí mismo.
El Partido Janata era una alianza flexible de diferentes partidos y grupos políticos que habían acordado trabajar juntos. Su componente más fuerte era el nacionalista hindú Jan Sangh (precursor del BJP, que se formó tras la caída del Partido Janata en 1980), que siempre había sido proisraelí, ya que lo consideraba un importante baluarte contra los países de Oriente Medio dominados por los musulmanes. Su principal líder, A. B. Vajpayee, era el ministro de Asuntos Exteriores, lo que contribuyó a allanar el camino para las visitas secretas del entonces ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Moshe Dayan, a la India. En agosto de 1977 se reunió con Vajpayee y con el entonces primer ministro Morarji Desai. Aunque no se produjo ningún cambio en la política de la India, el mero hecho de que se produjera esta visita era indicativo de hacia dónde soplaban los nuevos vientos, por suaves que fueran.
La colaboración entre la RAW y el Mossad ya se había puesto en marcha anteriormente y, sin duda, contribuyó a organizar la visita de Dayan. Se dice que volvió a visitar el país en 1978 para reunirse con sus homólogos indios y, quizás, con altos cargos de la RAW, posiblemente en Nepal.6 Al parecer, entre los temas tratados durante este periodo se encontraba una oferta israelí para llevar a cabo una operación conjunta contra la planta de enriquecimiento de uranio de Kahuta, en Pakistán, con el fin de impedir la fabricación de una bomba nuclear. Solo la futura divulgación de documentos secretos del Gobierno podrá confirmar o desmentir la participación de Dayan en estas conversaciones. Sin embargo, otras fuentes dejan claro que existía un plan para llevar a cabo una operación conjunta de este tipo en algún momento entre 1982 y 1984, pero que finalmente se canceló en una fase avanzada.7 Al fin y al cabo, en 1981, Israel había hecho precisamente eso cuando destruyó el reactor nuclear iraquí de Osirak.
Tras el asesinato de Gandhi en 1984, el Congreso arrasó en las urnas y su hijo Rajiv Gandhi, que anteriormente no había mostrado ningún interés por el legado político de su familia, se convirtió en primer ministro. El 1 de octubre de 1985, Israel llevó a cabo un ataque aéreo contra la sede de la OLP en Túnez, en el que murieron 60 hombres, mujeres y niños, lo que fue rápidamente condenado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El primer ministro Rajiv Gandhi llegó a Nueva York a finales de ese mes para asistir al 40.º aniversario de la ONU y, a pesar de este brutal ataque, no tuvo ningún reparo en mantener una reunión privada con su homólogo, el primer ministro Shimon Peres. Se trataba de la primera reunión entre los máximos dirigentes de ambos países, lo que en sí mismo indicaba una nueva insensibilidad de la India hacia la causa palestina.
Este cambio de rumbo de la India se vio facilitado por el cambio de perspectiva de la propia OLP. Tras la guerra de Israel contra el Líbano en 1982, los dirigentes de Fatah de la OLP fueron expulsados a la lejana Túnez. Además, sus dirigentes tenían cada vez más claro que su estrategia guerrillera no conducía a la victoria. De hecho, en 1987, la primera Intifada en los Territorios Ocupados (TO) fue dirigida a nivel local. Si bien Fatah en el exilio desempeñó un papel en el apoyo a la intifada, la Dirección Nacional Unificada del Levantamiento (UNLU) estaba compuesta principalmente por consejos comunitarios locales y sus líderes, además de contar con representantes y veteranos afiliados no solo a Fatah, sino también a otras facciones palestinas como Hamás, la Yihad Islámica, el Frente Popular de izquierda, el Frente Democrático y el Partido Comunista.
Tras la Intifada, la OLP, bajo el liderazgo de Arafat, llevó a cabo un cambio estratégico fundamental hacia la aceptación de una solución de dos Estados con una reivindicación de solo el 22 % del territorio total que había sido tomado por Israel, es decir, la parte que Israel ocupó después de la guerra de 1967. Se había establecido una nueva dinámica política que acabaría conduciendo a los Acuerdos de Oslo de 1993-95, cuyo resultado clave fue el inicio de la transformación de Fatah, como gobernante de la recién creada Autoridad Palestina (AP), en un subcontratista para mantener la ocupación israelí. Se allanó el camino para que la India, bajo el gobierno del Congreso liderado por el primer ministro Narasimha Rao (1991-96), avanzara hacia el pleno reconocimiento de Israel en 1992, con la apertura de embajadas en Delhi y Tel Aviv. Posteriormente, todos los gobiernos sucesivos de Nueva Delhi, por un lado, apoyarían de boquilla e incluso con dinero la causa palestina, mientras que, por otro, profundizarían constantemente sus lazos políticos, económicos, militares, de «ciberseguridad» y «lucha contra el terrorismo» con Israel.
El auge de la extrema derecha
En junio de 1996 surgió un gobierno de coalición no perteneciente al Congreso ni al BJP, el Frente Unido, compuesto por unos 13 partidos, que cayó en marzo de 1998. Se cerraron acuerdos mutuos para el suministro por parte de Israel de vehículos aéreos no tripulados (UAV), el sistema de radar Green Pine y misiles tierra-aire de largo alcance. A esto le siguieron los primeros gobiernos liderados por el BJP de 1998-99 y luego la reelección para el mandato completo de cinco años de 1999 a 2004, ambos bajo el primer ministro A.B. Vajpayee. Fue durante su mandato, en 2003, cuando tuvo lugar la primera visita oficial a la India de un primer ministro israelí, Ariel Sharon. Anteriormente, en la guerra de Kargil con Pakistán en 1999, Israel prestó apoyo militar a la India, mientras que Washington presionó con éxito a Islamabad para que retirara sus fuerzas. La ira inicial de Estados Unidos por los ensayos nucleares de la India en mayo de 1998 pronto se disipó y se forjó una nueva alianza estratégica entre la India, Israel y Estados Unidos. Pero los avances más importantes llegarían poco más de una década después, bajo el mandato de Modi.
Entre Vajpayee y Modi habría un interregno de diez años (2004-2014) en el que una coalición liderada por el Congreso y encabezada por el primer ministro Manmohan Singh ganaría dos elecciones consecutivas. Olvídense de que en el pasado el Partido del Congreso, liderado por figuras como Nehru y la señora Gandhi, mostrara un cierto grado de simpatía y apoyo moral y político genuinos hacia la causa palestina, a pesar de las consideraciones de realpolitik. Ahora se reforzaban las relaciones con Israel, mientras que la preocupación genuina por la causa palestina se había evaporado en gran medida. No había surgido un Estado palestino propiamente dicho, mientras que Israel era un Estado capitalista poderoso y bastante desarrollado con el que las empresas de ambos lados podían forjar lucrativas relaciones económicas. Además, aparte de ser una fuente de material militar de alta calidad, Israel era una especie de conducto hacia los Estados Unidos. El estrechamiento de las relaciones con este país aumentaba las perspectivas de una relación más estrecha entre la India y los Estados Unidos en los ámbitos económico y político. Solo quedaban ocasionales declaraciones retóricas sobre la «necesidad de una solución de dos Estados» y la financiación de la misma.
Tras el atentado terrorista perpetrado el 26 de noviembre de 2008 en Bombay por dos grupos islamistas con bases en Pakistán, Israel ayudó a establecer una infraestructura de vigilancia bajo un Sistema Central de Monitorización designado que creó la capacidad de pasar de la vigilancia selectiva a la vigilancia masiva (Essa 2023: 48). En el momento de los atentados de noviembre de 2008 e inmediatamente después, además de la comunicación política habitual en los niveles más altos, Israel envió agentes de inteligencia, paramédicos, un equipo de reservistas y algunos voluntarios que ofrecieron asesoramiento, apoyo material y críticas sobre la insuficiencia de los preparativos previos de la India para hacer frente a este tipo de amenazas terroristas. La presencia de actores israelíes en este momento contribuyó a crear un amplio consenso sobre la existencia de graves deficiencias indias que requerían la experiencia especial de Israel. Se dijo que se había producido un nexo cualitativamente nuevo y más estrecho (Machold 2024).
Entre 2003 y 2013, la India se había convertido en el principal cliente de armas de Israel. En febrero de 2014, cuando aún faltaban unos meses para las elecciones generales y el Congreso seguía en el poder, se llegó a un acuerdo formal (que se puso en práctica tras la victoria electoral de Modi en mayo de ese año) para enviar a policías y personal de seguridad indios a Israel para recibir formación en «lucha contra el terrorismo», «control de multitudes» y «gestión de fronteras», es decir, recibir lecciones sobre cómo hacer frente a los problemas en su país, especialmente en las regiones del noreste y Cachemira, afectadas por la insurgencia. Además de negar cualquier «derecho a la autodeterminación política» a los palestinos y cachemires, la enorme presencia de personal armado convierte a Cachemira en un lugar de ocupación y control militar sostenido, al igual que ocurre en los territorios ocupados. Una vez más, tanto para los palestinos como para los musulmanes cachemires, la violencia se ejerce de forma rutinaria y se justifica legalmente mediante el uso de las leyes más antidemocráticas y autoritarias. La construcción de asentamientos para los hindúes en la parte india de Cachemira se está llevando a cabo mediante una mayor apropiación de tierras para ellos y para los diversos fines del Gobierno central, así como mediante la creación de infraestructuras para segregar a los hindúes de los musulmanes, de forma muy similar a la política israelí en Cisjordania (Essa 2022).8
Pero es en la era Modi cuando la afinidad ideológica que Hindutva sentía con el sionismo daría lugar a una admiración más inequívoca y, de hecho, a la emulación de la forma en que Israel trataba al «enemigo» palestino en los territorios ocupados.
Antes de centrar su atención en lo que puede describirse como un cambio significativo (incluso en ciertos aspectos cualitativo) en las relaciones entre la India e Israel desde mediados de 2014, centraremos su atención en los cuatro vecinos del sur de Asia de la India y sus respectivos vínculos históricos y contemporáneos con Israel. Esto es importante por varias razones. La importancia política del nexo entre la India, Pakistán e Israel es obvia. Para una India hindutvizada, Israel es un aliado importante contra su principal enemigo, Pakistán. Bangladesh se separó de Pakistán para convertirse en un Estado independiente en diciembre de 1971. Desde entonces, Bangladesh, al igual que Sri Lanka y Nepal, ha tenido más motivos para temer las ambiciones subimperiales de la India de dominar la región, lo que condiciona su comportamiento en materia de política exterior. En el caso de Bangladesh, el factor musulmán explica su oposición diplomático-política a Israel y su malestar por la profundización de la alineación entre la India e Israel a nivel político e ideológico. Las naciones mucho más pequeñas y débiles de Sri Lanka y Nepal han mostrado desde sus inicios un desinterés básico por la causa palestina y, a diferencia de la India inicial, apenas han tenido reparos en desarrollar mejores relaciones con Israel, aunque en Sri Lanka esto ha tenido un carácter caótico debido a las presiones ocasionales de su izquierda interna. En Nepal, los compromisos gubernamentales con una fuerza interna de izquierda solo se produjeron en el nuevo milenio, y esta izquierda ha sido rápidamente domesticada. Bangladesh, Sri Lanka y Nepal también consideran que el fortalecimiento de sus lazos con China es un contrapeso importante a la India, mientras que los dos últimos, por razones político-diplomáticas evidentes, no quieren que la India tenga el monopolio en el sur de Asia de las relaciones con Israel.
Sri Lanka, Nepal, Pakistán y Bangladesh
Sri Lanka
Sri Lanka (conocida como Ceilán hasta 1972, cuando cambió de nombre) alcanzó la independencia formal el 4 de febrero de 1948. Su primer primer ministro del Partido Nacional Unido (UNP), en el poder, fue D. S. Senanayake. De hecho, se convirtió en el primer país asiático en iniciar relaciones con Israel. A principios de la década de 1950, compró armas e incluso una fragata a Israel. Esto no fue del agrado del Partido de la Libertad de Sri Lanka (SLFP), un partido de oposición de tipo socialdemócrata más izquierdista que prefería adoptar una posición de política exterior no alineada. Este logró éxitos electorales periódicos, primero en 1956 bajo el liderazgo de S. W. R. D. Bandaranaike como primer ministro y luego de nuevo entre 1960 y 1964 bajo el liderazgo de su viuda, Sirimavo Bandaranaike, la primera mujer del mundo en ser elegida para dirigir un gobierno. Ella y el SLFP estaban más interesados en desarrollar las relaciones con la OLP y, ante la resistencia de partidos y grupos más a la izquierda que su partido, durante la campaña electoral de 1971 prometió cerrar la embajada israelí, lo que hizo tras su victoria.
A mediados y finales de los años setenta, la población tamil mostró una resistencia cada vez mayor a la discriminación que sufría, especialmente en la región norteña de Jaffna, y surgió una fuerza más militante, los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE). El UNP volvió al poder en 1977 y su líder, J. R. Jayewardene, que fue primer ministro durante un año y luego, gracias a una enmienda constitucional, se convirtió en el presidente ejecutivo, cargo más poderoso, que ocupó entre 1978 y 1989. Restableció las relaciones con Israel, principalmente con el fin de asegurarse su apoyo militar. La India de Rajiv Gandhi, al tiempo que buscaba mejorar sus relaciones con Israel, también consideraba el sur de Asia como su esfera de influencia. El apoyo militar israelí fue sustituido por los Acuerdos entre la India y Sri Lanka de 1987, en virtud de los cuales, por primera vez en la historia, la India envió sus fuerzas armadas a otro país para intervenir en la guerra civil contra la población tamil. El objetivo era combatir al LTTE, al que Nueva Delhi, sensible como era a los sentimientos de su propia población tamil en el sur del país, había apoyado anteriormente. Al no conseguir debilitar al LTTE, el nuevo presidente de Sri Lanka, R. Premadasa (1989-93), pidió a Gandhi que retirara todas las tropas, lo que se hizo en marzo de 1990 (Amarasinghe 2021; 2023).
Sin embargo, las posiciones políticas erráticas con Israel continuaron. Los musulmanes representan alrededor del 10 % de la población de Sri Lanka y residen principalmente en el noreste. Para intentar ganarse su apoyo político y distanciarlos de los LTTE, que finalmente fueron derrotados militarmente en 2009, Premadasa suspendió las relaciones con Israel en 1992. Estas se restablecieron en 2000, ya que Sri Lanka estaba de nuevo interesada en recibir apoyo militar e Israel estaba dispuesto a desafiar el embargo de armas occidental vigente desde la década de 1980 hasta 2009. Desde entonces, no se han producido perturbaciones graves en estas relaciones bilaterales. Después del 7 de octubre de 2023, Sri Lanka no dudó en ayudar a Israel permitiendo que la mano de obra migrante del país sustituyera a los palestinos expulsados de Israel. La agitación política interna de los últimos años condujo finalmente a un levantamiento popular que derrocó al Gobierno anterior y dio paso al Partido del Poder Popular Nacional (NPP), presumiblemente un nuevo Gobierno de partido más izquierdista que en noviembre de 2024 logró una mayoría de dos tercios en las elecciones parlamentarias y un nuevo presidente, con un historial izquierdista, A.K. Dissanayake. Este nuevo gobierno es más vehemente en su apoyo al alto el fuego en Gaza y en su llamamiento a la autodeterminación palestina. Sin embargo, la migración laboral a Israel continúa y recientemente se han firmado acuerdos para enviar trabajadores en sectores específicos, lo que Colombo justifica por considerarlo beneficioso y porque otros países también mantienen vínculos económicos con Israel (Balachandran 2023).
Pakistán
Pakistán es uno de los países que hasta la fecha nunca ha establecido relaciones diplomáticas con Israel. Oficialmente, no se supone que debe comerciar con Israel, pero existe una vía indirecta a través de terceros países como los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Aun así, este comercio es muy limitado y consiste principalmente en exportaciones de ropa a Israel, cuyo valor estimado en 2023 es de 37 millones de dólares estadounidenses. En 2022, Pakistán importó principalmente equipo médico por un valor de solo 39 000 dólares estadounidenses (TradingEconomics.com 2025a; 2025b). Contraste esto con los niveles de comercio indirecto entre Israel y Arabia Saudí o con los EAU, que ahora, tras los Acuerdos de Abraham, es más directo y asciende actualmente a varios miles de millones de dólares al año. Todos los gobiernos de Islamabad han sido coherentes en su apoyo formal y material a Palestina. En las guerras de 1967 y 1973, los pilotos de combate pakistaníes lucharon por Jordania e Irak para ayudar a Palestina y, durante la guerra entre Israel y el Líbano de 1982, el país envió voluntarios para luchar con la OLP.
Pakistán ha sido bastante coherente en su apoyo a Palestina y, a diferencia de la India, hay poca presión interna para hacer lo contrario. Ha declarado en repetidas ocasiones que solo después de la aparición de un Estado palestino «viable», «independiente» y «contiguo» dentro de las fronteras anteriores a 1967 consideraría la posibilidad de estrechar sus relaciones con Israel. Acogió con cautela los Acuerdos de Oslo y se distanció de cualquier respaldo a los Acuerdos de Abraham, reafirmando que su propia posición de apoyo a una solución previa de dos Estados antes de cualquier acercamiento a Israel seguía sin cambios.
Sin embargo, no es que los intereses palestinos sean primordiales y determinen el pensamiento y la práctica del Gobierno, ni que las consideraciones de realpolitik estén ausentes entre los responsables de la toma de decisiones del Gobierno. Durante la ocupación soviética de Afganistán (1979-1989), en el marco de la «Operación Ciclón» organizada por Estados Unidos, se canalizaron fondos y armas, incluso de Israel, a Pakistán para ayudar a la resistencia muyahidín contra Kabul y Moscú. Pero eso tuvo más que ver con la relación entre Estados Unidos y Pakistán que con cualquier acercamiento con Israel. Tel Aviv, por supuesto, querría establecer relaciones diplomáticas con Islamabad. Netanyahu, durante su visita a la India en 2018, dijo que su país no se consideraba enemigo de Pakistán, que no debería comportarse como enemigo de Israel.
Sin embargo, hay tres factores que hacen que sea bastante difícil prever un cambio en la postura de Islamabad en un futuro próximo. Ya se ha mencionado anteriormente el plan entre la India e Israel a principios de la década de 1980 para bombardear Kahuta y la consiguiente consternación de Pakistán cuando las relaciones de Estados Unidos e Israel con la India se han fortalecido considerablemente. A diferencia de la India, en Pakistán existe un apoyo mucho más fuerte a Palestina, no solo por parte de los grupos islamistas religiosos y políticos, sino también por parte de la población en general. Esto limita el margen de maniobra del Gobierno. Incluso Islamabad, en beneficio propio, compara de vez en cuando la brutal ocupación israelí de los palestinos con la ocupación india de la provincia de Jammu y Cachemira. Suavizar entonces las críticas a lo que está haciendo Israel, especialmente después de su actual ataque genocida contra Gaza, restaría valor a la causa humanitaria que intenta defender contra la ocupación india. Por último, varios países de mayoría musulmana con los que Pakistán mantiene estrechas relaciones, como Turquía e Irán, se verían muy perturbados por cualquier cambio de este tipo.
Bangladesh y Nepal
Bangladesh se independizó en 1971 y fue rápidamente reconocido por Israel. Sin embargo, el país no correspondió y alberga una embajada palestina mientras aboga por una solución de dos Estados. Al igual que otros países de mayoría musulmana, mantiene un comercio indirecto con Israel a través de un número creciente de terceros países en Asia, Oriente Medio y, más recientemente, a través de Europa y Estados Unidos. Tiene un superávit comercial saludable, con unas exportaciones (principalmente textiles, calzado y artículos de cuero) a Israel que alcanzaron los 205 millones de dólares estadounidenses en 2023, mientras que sus importaciones de plásticos y aparatos terapéuticos alcanzaron los 148 000 dólares estadounidenses en 2022 (Tradingeconomics.com 2025c; 2025d). Sin embargo, esto no incluye el hecho de que existen motivos razonables para sospechar que Bangladesh ha comprado equipos de vigilancia y ha recibido formación en materia de seguridad por parte de las fuerzas israelíes en terceros países como Hungría y Tailandia (Globaldefensecorp.com 2023). Como resultado de un levantamiento popular, el anterior Gobierno de Hasina Sheikh cayó en agosto de 2024 (ella huyó a la India), se disolvió el Parlamento y un Gobierno provisional encabezado por el antiguo premio Nobel Muhammad Yunus llegó al poder prometiendo cambios constitucionales que reformarían el sistema electoral y profundizarían la democracia. No se ha producido ningún cambio con respecto al patrón anterior de relaciones bilaterales con Israel.
De todos los Estados del sur de Asia, Nepal ha tenido la relación más amistosa y menos conflictiva con Israel. Gran Bretaña lo reconoció como Estado monárquico independiente en 1923. El movimiento democrático de 1951 condujo finalmente a las primeras elecciones generales en 1959 y el líder del Congreso Nepalí, el primer ministro B. P. Koirala, visitó Israel por primera vez. Al año siguiente, Nepal se convirtió en el primer país del sur de Asia en reconocer plenamente a Israel. Israel estableció su embajada en Katmandú en 1961, aunque Nepal no pudo corresponder hasta mucho más tarde. Desde entonces, incluso cuando los maoístas estuvieron en el poder entre 2008 y 2012, las relaciones bilaterales se han mantenido constantes. Sin duda, Nepal se hace eco obedientemente del llamamiento general a la paz en Oriente Medio y a una solución de dos Estados en la que Israel y Palestina coexistan, y declara su apoyo a todas las medidas que promuevan la paz en la región. Pero ha tenido cuidado todo este tiempo de no establecer relaciones diplomáticas formales con la OLP.
A diferencia de sus vecinos, Nepal se opuso a la resolución de la ONU de 1975 que equiparaba el sionismo con el racismo, y la cooperación económica ha sido regular e incluye algún tipo de entrenamiento militar proporcionado por Israel, con un turismo israelí en aumento que ayuda a Nepal a compensar en parte su gran déficit comercial bilateral. Nepal exporta principalmente lana, tabaco, yute y productos vegetales, e importa artículos como equipos agrícolas y maquinaria electrónica. Las cuidadoras nepalíes son bienvenidas en Israel, pero la mayoría de las remesas de los migrantes proceden de nepalíes que trabajan en el Oriente Medio árabe, lo que explica por qué Katmandú irrita en ocasiones ligeramente a Tel Aviv cuando se trata de votar con la mayoría en determinadas resoluciones de la Asamblea General de la ONU sobre el conflicto entre Israel y Palestina.
El Gobierno de Nepal condenó enérgicamente la acción de Hamás del 7 de octubre de 2023, cuando 10 estudiantes agrícolas nepalíes fueron asesinados en el kibutz Alumim. Pero, al igual que la India, Nepal no utiliza la palabra genocidio o genocida para describir el ataque de Israel a Gaza, ni se unió a Sudáfrica en su apoyo a la intervención de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Cuando Israel atacó a las fuerzas de mantenimiento de la paz de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) en octubre de 2024, Nepal se unió a los otros 33 países que habían aportado personal a la FPNUL en una declaración conjunta que, aunque condenaba el ataque en el sur del Líbano, se cuidaba de no acusar a Israel por su nombre. En mayo de 2025, independientemente de lo que Israel estuviera haciendo en Gaza, hubo garantías diplomáticas formales de que continuaría el apoyo diplomático y material y la cooperación entre Israel y Nepal.
La era Modi
Tras llegar al poder en junio de 2014, Modi no tardó en demostrar que trataría a Israel de forma diferente. Obsérvese el siguiente contraste. El 31 de mayo de 2010, Israel atacó una flotilla de seis barcos que transportaban ayuda a Gaza desde Turquía. Quince activistas internacionales murieron y muchos más resultaron heridos. El entonces Gobierno liderado por el Congreso emitió una declaración oficial en la que condenaba el ataque y afirmaba que no había justificación para «un uso tan indiscriminado de la fuerza», pero se cuidó de no acusar a Israel por su nombre. En julio de 2014, supuestamente en represalia por los cohetes de Hamás que mataron a un soldado y a seis civiles, Israel lanzó la Operación Margen Protector, una invasión terrestre y aérea de más de 50 días que arrasó gran parte de Gaza (sin contar los heridos) y mató a 2251 palestinos, entre ellos 1462 civiles. Cuando, días después, la oposición en la Lok Sabha intentó aprobar una resolución condenando la respuesta desproporcionada de Israel, Modi bloqueó incluso cualquier condena. Si antes, por pura formalidad, la India se sumaba a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que condenaban a Israel, ahora se abstiene con mayor frecuencia.
En 2017, Modi se convirtió en el primer primer ministro indio en visitar oficialmente Israel durante tres días, y la relación se elevó formalmente a una «asociación estratégica». También rompió una tradición establecida por anteriores visitas oficiales indias al no visitar también a los líderes palestinos en los territorios ocupados. De este modo, se envió un mensaje deliberado de que la cuestión palestina es esencialmente irrelevante en lo que respecta a las relaciones entre la India e Israel. Según el New York Times, fue entonces cuando el Gobierno de Modi llegó a un acuerdo para la compra de Pegasus, el software espía de grado militar suministrado por una empresa israelí, la NSO, que solo se vende a gobiernos. En 2018, el Citizen Lab de la Universidad de Toronto detectó que se estaba utilizando para instalar malware y llevar a cabo actividades de vigilancia en 45 países, incluida la India; en 2021, se volvió a utilizar ilegalmente contra al menos 300 indios, entre ellos activistas de derechos humanos, periodistas críticos con el régimen de Modi y Rahul Gandhi, líder del Partido del Congreso (Shantha 2019).9 El Gobierno indio nunca negó ni confirmó esta compra, y el Tribunal Supremo renunció a su responsabilidad de exigir una respuesta clara.
El 10 de febrero de 2018, Modi visitó Ramala durante tres horas y se reunió con Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Palestina (AP). Allí se hizo la tradicional declaración oficial india en apoyo de un Estado palestino «soberano e independiente». Pero ahora, por primera vez, esta declaración omitía toda referencia a un Estado palestino «unido» y también a Jerusalén Este como su capital. La implicación era clara. Nueva Delhi aceptaría sin problemas una futura resolución de dos Estados tipo bantustán en los términos que Israel prefiriera, si es que alguna vez se llegaba a ella. La India ya no se sentía moral ni políticamente molesta por la violencia israelí contra la población civil, ya fuera el brutal asedio de Gaza o la expansión de los asentamientos ilegales en Cisjordania. Los Acuerdos de Abraham de 2020 fueron acogidos por Nueva Delhi como un paso positivo hacia una mayor normalización de las relaciones en Oriente Medio y, el 14 de julio de 2022, se creó oficialmente un grupo India-Israel-EAU-EE. UU., también conocido como I2U2, con fines económicos conjuntos. Horas más tarde, el puerto de Haifa (el más importante de Israel) fue vendido a Adani Ports para que lo explotara conjuntamente con la empresa israelí Gador.10 El IMEC (Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa) se puso en marcha en la cumbre del G-20 celebrada en Nueva Delhi el 9 de septiembre de 2023, cuando se firmó un memorando de entendimiento (MoU) entre la India, Estados Unidos, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Alemania, Italia y la UE. Sin embargo, aún no está en funcionamiento y su desarrollo se ha visto frenado por la posterior guerra en Gaza.
Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, el Gobierno de Modi se ha mostrado elocuente sobre ese «horror» y ha asegurado su pleno apoyo a Israel. A medida que el genocidio se prolonga, Nueva Delhi expresa ocasionalmente, en un lenguaje vago y débil, tópicos sobre la acogida favorable a un alto el fuego y la ayuda humanitaria. A un nivel más material, las empresas indias, con el pleno consentimiento del Gobierno, han proporcionado 900 drones Hermes y municiones, además de enviar a miles de trabajadores migrantes para sustituir a la mano de obra palestina, especialmente en el sector de la construcción (Ramachandran 2024; Marsi 2024; Indian Express 2025).
Desde el final de la Guerra Fría, los anteriores gobiernos no pertenecientes al BJP han tratado de fortalecer los lazos con los Estados Unidos y han recurrido a la diáspora india en ese país para que les ayude en este esfuerzo. Además, Israel ha sido considerado un conducto en este sentido, dada la estrecha relación que ha mantenido siempre con Estados Unidos. Pero el Gobierno de Modi ha invertido mucho más esfuerzo y recursos a través de sus propias organizaciones civiles hindutva, que tienen sucursales en Estados Unidos y Reino Unido, para generar una base de apoyo más amplia en esos países. El crecimiento relativo y la influencia de los grupos de presión nacionalistas hindúes ha sido mayor en Estados Unidos. Aquí, muchos de estos grupos, entre ellos el supuestamente bipartidista Comité de Acción Política Estados Unidos-India (USINPAC) y la Fundación Hindú Americana (HAF), consideran al AIPAC (Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos) como un modelo a imitar. Las relaciones entre estos grupos y el AIPAC y el Comité Judío Americano (AJC) se han intensificado, alentadas tanto por el Gobierno de Modi como por Israel, bajo el paraguas político de un Capitolio que se ha vuelto más conservador e islamófobo con el tiempo (Cockburn 2024).11
¿Y ahora qué?
Un importante punto de inflexión a nivel mundial fue el repentino fin de la Guerra Fría, con el colapso del bloque comunista y su transformación en países capitalistas con diversos grados de control estatal y orientación de la economía. Desde la década de 1990 hasta la actualidad, hemos visto cómo cada vez más gobiernos de todo el mundo se inclinan hacia una mayor acomodación con Israel, a pesar de que Tel Aviv ha traicionado sistemáticamente, en la letra y en el espíritu, lo que se suponía que debía hacer en virtud de los Acuerdos de Oslo y posteriores. Gaza se convirtió en la mayor prisión al aire libre del mundo; los asentamientos se expandieron en Cisjordania; la dirección de Fatah y la estructura de seguridad de la Autoridad Palestina se convirtieron en subcontratistas de la ocupación ilegal y la reproducción económica de la Autoridad Palestina pasó a depender de la generosidad occidental.
Incluso los países miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) y, por supuesto, los países de Oriente Medio y el norte de África, donde las dictaduras y los regímenes monárquicos de un tipo u otro han sobrevivido más tiempo que en otros lugares, hicieron poco por perturbar la «gestión» de Israel, un feo eufemismo para referirse a la brutalidad con la que ha mantenido su control y su expansión en los territorios ocupados. Además del «eje de resistencia» liderado por Irán, la otra tendencia contraria a esta deriva constante de los gobiernos hacia una mayor acomodación con Israel ha sido el aumento del apoyo de la sociedad civil a la causa palestina, especialmente en el Reino Unido, Europa occidental, América del Norte, así como en partes de América Latina, el sudeste asiático y África, en particular Sudáfrica, que superó su pasado de apartheid.
¿Cuál es entonces la situación en la India? Como se mencionó al principio de este texto, las protestas de la sociedad civil en la India en solidaridad con los palestinos de Gaza y Cisjordania han sido comparativamente más débiles que en otros países considerados democráticos. Para avanzar en una dirección más positiva y trazar un camino a seguir, necesitamos comprender por qué ha sido así, para poder cambiarlo mejor. Una parte de la historia es la represión y las acciones legales del gobierno hindutva y de sus grupos de vigilantes, que realizan desagradables acosos sociales, registran casos falsos con la connivencia de la policía y los tribunales inferiores, e incluso en ocasiones atacan físicamente a los partidarios de Palestina considerados «antipatriotas» (Gungor 2024). La otra parte de la historia radica en el carácter socioeconómico de la sociedad india.
Aunque la población actual de la India es de alrededor de 1400 millones de personas, la población activa es de unos 640 millones, de los cuales más de la mitad se dedica al sector primario de la agricultura, la pesca y la minería. Solo alrededor del 7 % trabaja en el sector formal y recibe un salario regular, vacaciones pagadas, prestaciones de la seguridad social y seguridad laboral. El resto se encuentra en el sector informal, sin ninguna de las protecciones del sector formal, con salarios más bajos y sin el derecho formal a tener sindicatos (Tehelka 2022). Tal y como están las cosas, solo alrededor del 3 % de la población activa pertenece a sindicatos, y la inmensa mayoría de ellos pertenecen a grandes federaciones controladas por diferentes partidos políticos y obedientes a sus respectivas líneas políticas. La mayor de estas federaciones depende actualmente del BJP, la siguiente del Congreso y luego vienen otras más pequeñas dependientes de partidos de izquierda y otros partidos regionales. Lo que esto ha significado durante mucho tiempo es que la gran mayoría de la población se ha preocupado por cuestiones básicas de subsistencia y por cuestiones relacionadas con las libertades y los derechos democráticos.
Sin embargo, esta es también la razón por la que han surgido movimientos sociales independientes de los partidos políticos. Estos se han centrado en cuestiones específicas de política de desarrollo que han causado sufrimiento económico, en violaciones de libertades concretas y en formas de discriminación, tanto social como regional. Para el público en general, las cuestiones de política exterior se han considerado ajenas a las preocupaciones y problemas nacionales más importantes. Por lo tanto, en su mayor parte, se suman a lo que dicen las organizaciones a las que se sienten afiliados, ya sean partidos políticos, sindicatos u organismos sociorreligiosos con los que se identifican y que les proporcionan apoyo emocional y, en cierta medida, material.
La cuestión es sencilla.
Hasta hace poco, las protestas a favor de Palestina y las manifestaciones a gran escala se han celebrado de forma muy esporádica a lo largo de los años en las principales metrópolis de Delhi, Calcuta, Bombay y Hyderabad, y en ocasiones se han extendido a otros centros urbanos. Estas movilizaciones son organizadas invariablemente por los principales partidos parlamentarios de izquierda, que dependen de sus sindicatos y, más aún, de sus secciones estudiantiles, para lograr una participación razonable. También están dispuestos a expresar su solidaridad pública en ocasiones los partidos políticos musulmanes, las organizaciones religiosas y los organismos estudiantiles musulmanes, aunque es más a través del prisma religioso, que del humanismo universal, como ven la cuestión palestina.12 No es de extrañar que un lugar donde la comunidad musulmana mayoritaria siente una afinidad especial con la difícil situación de los palestinos en los territorios ocupados sea el valle de Cachemira, donde durante décadas ha habido una enorme presencia de personal militar armado indio de todo tipo. Poco después del 7 de octubre de 2023, ante el ataque israelí, se celebraron oraciones colectivas y protestas en varias mezquitas de Cachemira (Zargar 2023). Sin embargo, las autoridades oficiales impusieron posteriormente restricciones para prohibir toda forma de solidaridad con Palestina en Cachemira, incluyendo advertencias a los clérigos musulmanes para que no mencionaran a Palestina en sus sermones. A pesar de ello, se han producido brotes de acciones solidarias, los más recientes en marzo y junio de 2025 (Yusuf 2025; The Wire 2025).13
Hasta hace poco, las acciones de solidaridad con Palestina por parte de organizaciones seculares e independientes del control político desde arriba no han tenido, a diferencia de Occidente, una presencia o relevancia significativas. En las democracias liberales occidentales, es la clase media más acomodada (en términos de ingresos) y menos preocupada por las necesidades básicas de subsistencia la que se ha interesado más por las cuestiones de política exterior y las posturas adoptadas por sus respectivos gobiernos. El problema de la llamada clase media india, que ha ido creciendo en las últimas dos décadas, es que, en promedio, su orientación política ha sido más reaccionaria que progresista, de ahí el creciente apoyo al BJP y al Hindutva en general, no solo entre la élite, sino también entre las capas alta, media y baja de lo que se denomina clase media.
No obstante, hay sectores progresistas dentro de esta clase media, que han crecido en número y, gracias a las redes sociales, también se han vuelto más conscientes de lo que está sucediendo en el mundo y en Palestina en particular. Es este sector, especialmente los jóvenes, el que ha ampliado la reserva sociopolítica más allá de los partidos, grupos y grupúsculos organizados de izquierda (que, dada la extensión continental de la India, son muchos) para perseguir una serie de causas progresistas y comprometerse con las luchas de los más desfavorecidos económica, política y culturalmente. En la actualidad existen diversos grupos de solidaridad con Palestina que han surgido en todo el país.
Algunos están vinculados a organismos culturales, políticos o religiosos (musulmanes) ya existentes. Otros son agrupaciones de solidaridad más independientes, progresistas y, por lo tanto, más críticas en general con el Hindutva y el Gobierno de Modi. Estos grupos se suman a las diferentes acciones organizadas por los grandes partidos de izquierda y sus secciones afiliadas de mujeres, estudiantes y sindicatos, que movilizan a entre varios cientos y varios miles de personas.14 También llevan a cabo sus propias acciones de forma individual o, en ocasiones, en colaboración con otros grupos similares. Han proporcionado información, análisis y vídeos en las redes sociales en inglés, hindi y en lenguas regionales. También han llevado a cabo acciones callejeras a pequeña escala distribuyendo folletos, normalmente en estados no gobernados por el BJP. Pero incluso en esos estados se trata con frecuencia de protestas «relámpago» repentinas en un mercado o cruce especialmente concurrido, que se disuelven rápidamente antes de que llegue la policía. Entre mayo y mediados de julio de este año, los establecimientos de McDonald’s y Domino’s Pizza se han enfrentado a protestas de boicot, desinversión y sanciones (BDS). Estas han tenido lugar en diferentes ciudades, como Hyderabad, Pune, Delhi, Bombay, Chandigarh y otras. También hay que mencionar la creación de Indian Dancers for Gaza’s Children (IDGC), que a través de sus actuaciones recauda fondos para ayuda humanitaria y colabora con el Centro Princesa Basma de Gaza para niños con discapacidades. Todo esto es bastante nuevo y expresa cómo Palestina ha captado la imaginación de un número cada vez mayor de indios, especialmente entre los jóvenes.15 Sigue siendo una dura batalla contra el Estado indio, pero se están logrando avances.
¿Cuál es entonces el camino a seguir? Casi todos los gobiernos, en sus posiciones oficiales, dicen estar a favor de una solución de dos Estados para resolver el embrollo entre Israel y Palestina. Esto ha sido durante mucho tiempo una máscara conveniente para encubrir los propios fracasos de estos gobiernos, de hecho, su desinterés y su falta de voluntad para hacer algo significativo, ya sea individual o colectivamente, para ayudar a que esto se produzca.
Dejando a un lado Gaza, la expansión de los asentamientos israelíes y las intervenciones armadas en Cisjordania, a menudo con el permiso y, en ocasiones, la connivencia de Fatah, han destruido efectivamente cualquier posibilidad de que los palestinos obtengan, en el mejor de los casos, algo más que una porción de territorio truncada y pobre en recursos, un bantustán, ¡si es que llegan a eso! Erradicar todos los asentamientos judíos ilegales en lo que ustedes llaman Judea y Samaria equivale a pedir a Israel que se arriesgue nada menos que a una guerra civil. De hecho, el ataque de Hamás en 2023 ha servido de excusa para defender abiertamente y perseguir de forma sistemática y práctica lo que muchos en la derecha política y la extrema derecha, e incluso algunos centristas en Israel, consideran su «solución final».
Es cierto que se trata de un proceso a largo plazo, pero que ya se ha puesto en marcha. En Gaza, implica la toma territorial de gran parte o la totalidad del norte de la Franja de Gaza. Significa fomentar una mayor despoblación mediante el hambre, la malnutrición, las enfermedades, los ataques militares y un mayor desplazamiento hacia un confinamiento aún peor, similar a una prisión, en zonas restringidas del sur. El objetivo es hacer la vida insoportable para la mayoría, si no para todos.
El último plan consiste en mantener fuera a las instituciones de la ONU y distribuir una ayuda mínima en unos pocos puntos de distribución. Este plan no pretende en absoluto satisfacer de forma adecuada o completa las necesidades básicas de alimentación, salud y vivienda de los habitantes de Gaza, sino apaciguar a los aliados de Israel, que así podrán guardar silencio con «la conciencia más tranquila» mientras continúa el proceso de limpieza étnica. De esta manera, se crearán las condiciones para que cada vez más palestinos de Gaza opten por el «traslado voluntario» a otros países.
En este sentido, la Administración Trump está desempeñando su papel de contactar con varios países —Sudán, Somalia, Somalilandia (una secesión), Libia e Indonesia son aparentemente algunos de ellos— a los que se les han hecho ofertas financieras y de otro tipo. En Cisjordania se ampliarán los asentamientos ilegales y se hará «manejable» el control sobre los palestinos mediante una combinación más fuerte de represión y soborno a sus líderes. Tel Aviv y Washington también tienen que considerar una versión particular de la «opción jordana». Se trataría de aplicar una estrategia similar de palo y zanahoria a sus gobernantes para convertir Jordania, en gran parte o en su totalidad, en la patria palestina, es decir, reasentar allí a los palestinos de Cisjordania. Sin embargo, tanto en lo que respecta a Gaza como a Cisjordania, sigue existiendo una enorme brecha entre la intención y la realización de tales ambiciones israelíes.
Centrarse en el apartheid
Para anular por completo este proyecto israelí, la cuestión clave es cómo cambiar la relación política de fuerzas y poder a favor de la lucha palestina y en contra de Israel. Para empezar, no hay que centrarse en el objetivo final, ya sea una solución de dos Estados o de un solo Estado, que deben decidir los palestinos. Sin embargo, la presión política debe centrarse en el carácter de Israel como el único Estado colonialista y de apartheid del mundo. Israel niega la igualdad de derechos a los no judíos y a los palestinos dentro de Israel. Niega, incluso como ocupante ilegal, los derechos que el derecho internacional otorga a los ocupados. Niega el derecho al retorno a las familias y descendientes de los palestinos que fueron desplazados por la fuerza en el pasado y que se comprometió formalmente a aceptar como condición para convertirse en miembro de la ONU. El discurso de la igualdad, los derechos, la justicia y la democracia se convierte en una forma de unificar tres importantes terrenos de lucha y, en el caso de la India, centrarse en el apartheid atrae a una base más amplia.
El enfoque en la naturaleza colonialista y de apartheid de Israel también abre la posibilidad de hablar de los palestinos que son ciudadanos de segunda clase dentro de Israel, y de la diáspora palestina, que se ha convertido en una fuente externa de apoyo más importante dada su creciente influencia en la opinión pública y los gobiernos, especialmente en Occidente. La lucha por los derechos democráticos también permite que la conversación incluya a los países árabes vecinos, que en su mayoría siguen sufriendo bajo dictaduras de un tipo u otro. Existe una relación recíproca y de retroalimentación entre los avances progresistas y las resistencias exitosas, ya sea en los territorios ocupados o en el mundo árabe.
Las autocracias gobernantes en Oriente Medio y el norte de África tienen más motivos para temer estos acontecimientos que el propio Israel. Si una de estas dictaduras cayera y fuera sustituida por un sistema democrático estable y duradero, todo el panorama regional e incluso mundial cambiaría para mejor. Supondría un importante impulso para la lucha palestina, tendría un auténtico efecto dominó en otras dictaduras y obligaría a las principales potencias extranjeras a reevaluar los patrones de alianzas existentes y el pensamiento que los sustenta. Aún no ha surgido un régimen democrático estable en esta región, pero se puede estar seguro de que a la primera y segunda oleada de levantamientos árabes (principios de la década de 2010 y 2018-2024) les seguirá una tercera, con la posibilidad, una vez más, de lograr el cambio tan deseado.
Sigue siendo muy cierta la frase aforística de que el camino a Jerusalén (es decir, la liberación y la justicia para Palestina) puede que tenga que pasar por El Cairo y Ammán. En cuanto a una mayor unificación de objetivos y prácticas entre las diferentes facciones palestinas y una mayor responsabilidad democrática de los líderes ante el pueblo palestino dentro y fuera de los territorios ocupados, esperemos que se cumpla la promesa hecha en marzo de 2025 de celebrar elecciones para la Asamblea Legislativa Palestina y para un nuevo presidente de la Autoridad Palestina. Además, pronto se celebrará la reunión del Consejo Nacional Palestino (el parlamento mundial de la OLP, que es el organismo que agrupa a todos los grupos políticos palestinos y cuenta con más de 700 representantes), que se reunió por última vez en 2018 y que elige al Consejo Ejecutivo de la OLP. El pueblo palestino no se merece menos.16
Independientemente de cuándo y si se produce este cambio estratégico, el camino para reforzar el trabajo de solidaridad en la India está claro. Israel es el único Estado colonialista y apartheid que queda en el mundo hoy en día. Todos los partidos de la India, incluido el precursor nacionalista hindú del BJP, el Jan Sangh, también se opusieron al apartheid sudafricano y apoyaron la postura de todos los gobiernos indios que impusieron un embargo total —diplomático, comercial, cultural y deportivo— contra él. Esta es una historia que ahora puede y debe utilizarse contra el actual Gobierno y el amplio abanico de organizaciones hindutva. Es algo sorprendente que los principales partidos de izquierda indios no hayan sacado más partido de este hecho.17 Dado su tamaño y sus recursos relativamente mayores en comparación con los grupos de izquierda más pequeños, en ocasiones han estado a la vanguardia de la organización de protestas públicas en favor de Palestina. Pero, a pesar del genocidio en curso, aún no han estado dispuestos a pedir a la India que rompa sus relaciones diplomáticas con el apartheid israelí e imponga embargos de armas y otras sanciones, incluida la petición de repatriación de todos los trabajadores migrantes indios.
Por supuesto, el Gobierno indio no hará esto, ni se sumarán a esta petición los partidos políticos opuestos al BJP. Pero es una postura que ahora debe adoptarse como parte del esfuerzo por ganarse el corazón y la mente del público, para presionar a Nueva Delhi a dar algunos pasos atrás y crear un atractivo y un electorado más amplios para la política de la izquierda a nivel nacional.
Es obvio que existen similitudes cruciales entre este gobierno inspirado en el Hindutva y el Israel sionista. Israel es un Estado de apartheid, no una democracia ni una «etnocracia». La India de Modi aún no lo es, pero está en camino de convertirse en un Estado de apartheid (Vanaik 2022). Sin embargo, la situación de la mayoría de los judíos en Israel y en los asentamientos es muy diferente a la de la mayoría de los indios. No están ni mucho menos tan afectados por la pobreza o la inseguridad material como la mayoría de los hindúes. En la India existe un pernicioso sistema de castas que afecta principalmente, pero no solo, a los hindúes. En la India hay mucha más violencia cotidiana y corrupción rutinaria, y el poder de las clases y las castas erosiona los derechos democráticos y manipula la ley en detrimento de los pobres, más que en el caso de los judíos en Israel, a pesar de las discriminaciones raciales y las relaciones de poder desiguales entre ellos.
Para las organizaciones y movimientos que se han centrado específicamente en promover la solidaridad con Palestina, la lección es clara. Deben unirse a otras fuerzas que se resisten al Hindutva en los frentes político-democrático, económico y cultural. Es decir, para lograr avanzar en la causa palestina en la India, es necesario hacer algo más que centrarse simplemente en la solidaridad. Esta es también la forma de crear un ámbito más amplio de simpatía y apoyo humano e institucional a la causa palestina.
¿Qué implicaría este tipo de enfoque en términos prácticos? Hay una serie de organizaciones que participan en actividades para defender las libertades civiles y los medios de vida de las personas. Entre ellas se encuentran organismos que tratan de operar a nivel extrarregional y nacional, como la Unión Popular de Libertades Civiles (PUCL), que ahora se ha ocupado de la cuestión del genocidio israelí. También está la Alianza Nacional de Movimientos Populares (NAPM), una red con tres décadas de antigüedad que agrupa diversas luchas populares y progresistas.
Para consternación y enfado del Gobierno indio, el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) ha afirmado en repetidas ocasiones que el sistema de castas entra dentro del ámbito de aplicación de la Convención sobre la Discriminación Racial, ya que se trata de una forma institucionalizada de discriminación basada en el origen y la ocupación. Aunque la Constitución india prohíbe la «intocabilidad», no ilegaliza el sistema de castas en sí. Una vez más, aquí es donde el trabajo de solidaridad con Palestina puede alinearse no solo con las fuerzas que luchan contra la islamofobia, sino también con los dalits, otras castas inferiores y los grupos que se oponen al propio sistema de castas. Tampoco hay que olvidar que las políticas agrícolas y mineras neoliberales de la India están desplazando a los pequeños y medianos campesinos en pos de la agricultura corporativizada, así como a las poblaciones indígenas del cinturón forestal central y del noreste.
La cooperación tecnológica israelí en materia de agricultura y sus conocimientos militares, dadas las relaciones de clase existentes en la India, probablemente promoverán este proceso de corporativización. Sus habilidades y equipos de vigilancia militar y cibernética se están desplegando a su manera para vencer a los oponentes de ese desplazamiento forzoso. Razón de más, pues, para reconocer los patrones de similitud a los que se enfrentan tantos indios y palestinos. Es necesario construir estas solidaridades colectivas en casa, lo que puede dar mayor peso a los esfuerzos en curso para establecer vínculos entre países con otros grupos y redes de solidaridad con Palestina, con el fin de intercambiar información y forjar declaraciones y programas de acción comunes.
¡Hay mucho por hacer y debemos ponernos manos a la obra!
5. Los BRICS y el genocidio en Gaza.
Un bastante extenso repaso de Eric Toussaint a la actitud de los BRICS hacia el genocidio palestino como conjunto y país por país.
https://www.cadtm.org/Por-que-los-BRICS-no-denuncian-el-actual-genocidio-en-Gaza
Serie: Preguntas y respuestas sobre los BRICS (2025) Primera parte
¿Por qué los BRICS no denuncian el actual genocidio en Gaza?
14 de agosto por Eric Toussaint
Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que admitieron en su grupo a cinco Estados más (Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Indonesia e Irán) se reunieron en Río de Janeiro el 6 y 7 de julio de 2025. Arabia Saudí estaba presente, aunque no está oficialmente adherida como país miembro. Una veintena de otros países, considerados como socios, asistieron también a la cumbre.
Mientras que el presidente de Estados Unidos multiplica sus acciones unilaterales, tanto a nivel militar como comercial, los BRICS defienden el multilateralismo y el sistema de Naciones Unidas, que está en plena crisis. Sin embargo, defienden, también, el modo de producción capitalista, productivista-extractivista que explota el trabajo humano y destruye la naturaleza.
Los BRICS representan la mitad de la población mundial, el 40% de los recursos fósiles de energía, el 30% del producto interior mundial y el 50% del crecimiento. Si quisieran poner en marcha un modelo de desarrollo diferente, podrían tener a su disposición importantes medios para hacerlo, pero no es esa su intención y tampoco forma parte de sus prácticas.
Es necesario expresar un punto de vista claramente crítico con respecto a los BRICS. Esta postura no impide, para nada, denunciar, en primer lugar y con la mayor firmeza, al gobierno de Estados Unidos, así como a sus aliados europeos e indo-pacíficos (Japón, Australia, etc.) por sus políticas imperialistas. Estas políticas se manifiestan de manera flagrante por su apoyo al Estado de Israel, responsable del actual genocidio en Gaza y de las agresiones militares contra los países vecinos. Israel es el brazo armado de Estados Unidos en la región. Sin el sostén indefectible de Washington y la complicidad de Europa occidental, el gobierno neofascista israelí no podría continuar el genocidio. Por su parte, los BRICS, como grupo de países, no toman ninguna medida concreta para impedir efectivamente la continuación de las masacres y del genocidio.
En esta serie de preguntas y respuestas, Éric Toussaint analiza la declaración final de la cumbre de los BRICS publicada el 6 de julio de 2025, (https://noticiaspia.com/declaracion-final-de-la-cumbre-del-brics-en-brasil/), así como la política concreta de los BRICS y de las instituciones que pusieron en marcha.
Esta primera parte de la serie aborda la política internacional de los BRICS, concerniente a sus relaciones con Israel y al genocidio del que se acusa al gobierno israelí.
Luego, en las otras partes de la serie, el autor abordará la posición de los BRICS con respecto a otras cuestiones internacionales: los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, los hutíes, la invasión de Ucrania, la OTAN,… También, abordará la posición de los BRICS sobre temas como el sistema financiero internacional, el dólar, el Nuevo Banco de Desarrollo, el G20, la crisis ecológica…
Sumario
- ¿Es cierto que los BRICS no denuncian el actual genocidio en Gaza?
- ¿Es cierto que los BRICS no proponen sanciones contra Israel?
- ¿Están tomando los BRICS medidas concretas contra el gobierno israelí?
- ¿Mantienen los BRICS relaciones comerciales con Israel?
- ¿Cuál es el lugar de China en cuanto a las relaciones comerciales con Israel?
- ¿Realiza China inversiones en Israel?
- ¿Cuáles son las relaciones entre el gobierno ruso y el gobierno israelí?
- ¿En qué estado está el comercio entre la India e Israel?
- ¿Cómo son las relaciones entre Sudáfrica e Israel?
- ¿Cuáles son las relaciones comerciales entre Brasil e Israel?
- ¿Existe, por lo tanto, un comercio de armas entre Brasil e Israel?
- ¿Cómo se comporta Egipto, que es miembro de pleno derecho de los BRICS, con respecto a la (…)
- ¿En qué estado está el comercio entre Egipto e Israel?
- ¿Existe una colaboración militar entre Egipto e Israel?
- ¿Qué relaciones mantienen los Emiratos Árabes Unidos con Israel?
- ¿Hay un comercio de armas entre Israel y Los Emiratos Árabes Unidos?
- ¿Existe una colaboración directa entre las fuerzas armadas de los Emiratos y el ejército israelí?
- ¿En qué consiste la colaboración entre los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos en el ámbito (…)
- ¿Cómo se comporta Etiopía con Israel? ¿Existe una cooperación militar entre Israel y Etiopía?
- ¿Qué relaciones mantiene Indonesia con Israel?
- Conclusión de la primera parte «Gaza y los BRICS: el rechazo a denunciar el genocidio y a (…)
¿Es cierto que los BRICS no denuncian el actual genocidio en Gaza?
En la declaración final de la cumbre de los BRICS publicada el 6 de julo de 2025, los BRICS no hablan de genocidio para describir lo que está pasando en Gaza
Sí, es cierto. En la declaración final de la cumbre de los BRICS publicada el 6 de julio de 2025, los BRICS no hablan de genocidio para describir lo que está pasando en Gaza. Los BRICS critican el uso de la fuerza por Israel en los puntos 24 y 27 de su declaración pero no utilizan en ninguna parte el término «genocidio», ni «limpieza étnica», ni «masacre». Lo que también sorprende es que la parte de la declaración del 6 de julio de 2025 que concierne a Gaza es casi idéntica a la que se encuentra en la declaración final de la cumbre anterior de los BRICS celebrada en Kazan, Rusia, en octubre de 2024 (punto 30 de la declaración final, puede verse la versión en inglés, en la web oficial rusa:http://static.kremlin.ru/media/events/files/en/RosOySvLzGaJtmx2wYFv0lN4NSPZploG.pdf ). Como si las pruebas que se acumulan cada día demostrando el genocidio no justificaran emplear claramente el término.
¿Es cierto que los BRICS no proponen sanciones contra Israel?
Sí, es cierto. En su declaración final los BRICS no proponen sanciones contra Israel. Tampoco proponen romper los diferentes acuerdos que los une al Estado de Israel. Sin embargo, el genocidio actual y las masacres de la población de Gaza cuando van a buscar alimentos justifican y exigen acciones más allá de las protestas por parte de los BRICS y de otros Estados. Las protestas de los dirigentes de los BRICS eran totalmente insuficientes en octubre de 2024 durante su cumbre de Kazan, y lo son más aún en 2025. Son necesarios acciones concretas y fuertes que solamente los gobiernos y los organismos multilaterales pueden ejercer. Las movilizaciones en la calle, por supuesto, como las ocupaciones de plazas y universidades, las iniciativas jurídicas de las organizaciones ciudadanas son fundamentales, pero no pueden reemplazar las acciones de los Estados y de las instituciones internacionales.
Para poner en contexto del genocidio en curso en Gaza y las responsabilidades de las potencias occidentales, puede leerse: Gilbert Achcar, «Gaza o el fracaso de occidente», Le Monde Diplomatique en español, junio de 2025. https://mondiplo.com/gaza-o-el-fracaso-de-occidente. podéis leer también Gilbert Achcar, GAZA, génocide annoncé- Un tournant dans l’histoire mondiale, La Dispute, París, 2025 https://ladispute.fr/catalogue/gaza-un-genocide-annonce-un-tournant-dans-lhistoire-mondiale/ |
¿Están tomando los BRICS medidas concretas contra el gobierno israelí?
Sudáfrica tomó la iniciativa de presentar una denuncia contra Israel ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, sin embargo, este país lleva a cabo una práctica comercial en contradicción con esa acción jurídica
Los BRICS no toman ninguna medida concreta contra el gobierno israelí, ningún boicot, ningún embargo. Ciertamente, Sudáfrica tomo la iniciativa de denunciar a Israel ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, lo que es positivo, pero la práctica comercial que lleva a cabo está en contradicción con esa acción jurídica. Efectivamente, Sudáfrica mantiene relaciones comerciales con Israel, especialmente en tanto permite a sociedades sudafricanas la exportación regular por barco de cargamentos de carbón para dicho país.
¿Mantienen los BRICS relaciones comerciales con Israel?
Aparte de Irán, los países miembros de los BRICS mantienen relaciones comerciales con Israel. Aún más, Sudáfrica, Rusia, Brasil, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y China prosiguen la venta de combustible (petróleo, gas, carbón…) a Israel. Y eso comporta una ayuda importante para el gobierno israelí que tiene necesidad de diversificar sus fuentes de aprovisionamiento en materia energética para proseguir con su esfuerzo de guerra y su funcionamiento normal, y así evitar que el descontento de su población aumente en proporciones incontrolables.
Para saber más sobre la continuación de las relaciones comerciales entre los BRICS e Israel durante el genocidio, puede leerse en español: Patrick Bond, La «bendición» para el genocidio, octubre de 2024, 22947 |
Pasaremos revista, de manera sumaria, a las relaciones que mantienen los países miembros de los BRICS con Israel.
¿Cuál es el lugar de China en cuanto a las relaciones comerciales con Israel?
China es el principal proveedor comercial de Israel
China es el principal proveedor comercial de Israel y también realiza importantes inversiones en Israel. Este país exportó a Israel por un valor de 13.000 millones de dólares en 2022, de 16.000 millones en 2023 y de 19.000 millones en 2024. El crecimiento siguió en 2025. El volumen podría superar largamente los 20.000 millones de dólares si no interviene ninguna medida de limitación o de boicot. Los montos indicados provienen especialmente de
https://tradingeconomics.com/israel/imports/china, y de la agencia China Nueva Xinhua https://english.news.cn/20240122/5ad497aefbcd43f0851ff597b64fab5a/c.html. Podemos leer, en una fuente china, que para Israel, en 2023, China era la fuente más importante de importaciones y durante cuatro años consecutivos. Estados Unidos se halla en segunda posición. En 2024, esa posición dominante de China fue confirmada: https://eng.yidaiyilu.gov.cn/p/0TBMCK92.html.
Entre las mercaderías intercambiadas entre Israel y China, los productos high-tech son dominantes: equipamientos eléctricos y electrónicos (importación/exportación), máquinas industriales, productos ópticos y para la medicina figuran entre las categorías de mayor intercambio.
El déficit comercial de Israel con China es muy importante. Israel importa de China mucho más de lo que exporta hacia el país asiático. El déficit comercial israelí con China aumentó fuertemente estos últimos años. Superó los 10.000 millones de dólares en 2024.
Aclaremos que si tomamos los países de la UE en bloque, la UE sería el principal proveedor de Israel, con un monto de cerca de 26.000 millones de dólares exportados hacia ese país, en 2024. Pero, en realidad, cada país de la UE suministra por separado a Israel, y entre estos, es Alemania con cerca de 6.000 millones de dólares la que está en la cabeza de las exportaciones. Así que si tomamos los países por separado, puede considerarse a China como el primer proveedor (con 19.000 millones de exportación de China hacia Israel en 2024) y Estados Unidos queda como segundo proveedor (con un monto de un poco más de 9.000 millones de dólares de exportaciones hacia Israel).
Entre los productos manufacturados vendidos por China a Israel encontramos drones que, en principio, no están destinados para el uso militar pero que son transformados en armas por los militares israelíes para matar civiles, palestinos y palestinas. Este es un testimonio de ese proceso: una encuesta realizada por el medio independiente israelí +972 Magazine (https://www.972mag.com/drones-grenades-gaza-chinese-autel/) que indica que esos drones son producidos por la empresa privada china Autel Robotics (https://www.autelrobotics.com/), con sede en Shenzhen, que produce los drones EVO). He aquí un extracto de lo que se reveló:
«El ejército israelí militarizó una flota de drones comerciales fabricados en China para atacar a la población palestina en algunas zonas de Gaza que busca despoblar, como lo reveló una encuesta llevada a cabo por +972 Magazine y Local Call. Según algunas entrevistas llevadas a cabo a siete soldados y oficiales que sirvieron en la franja de Gaza, esos drones son pilotados desde el suelo manualmente por la tropa y se utilizan, frecuentemente, para bombardear a civiles palestinos y palestinas, incluidos niños y niñas, con el fin de forzarlos a abandonar sus casas e impedirles retornar a zonas evacuadas. Los soldados utilizan con mayor frecuencia drones EVO, producidos por la sociedad china Autel, que son, principalmente, destinados a la fotografía y que cuestan cerca de 10.000 NIZ (más o menos 3.000 dólares) en Amazon. Pero gracias a un accesorio militar conocido en el medio como «bola de fuego», una granada de mano que puede ser fijada en el dron y arrojada por una simple presión sobre un botón para que explote en el suelo. Actualmente, la mayoría de compañías militares israelíes utilizan esos drones en Gaza. S, un soldado israelí, que sirvió en la región de Rafah este año, coordinó los ataques de drones en un barrio de la ciudad que el ejército había ordenado evacuar. Durante cerca de 100 días en los que su batallón había operado en esa zona, los soldados llevaron a cabo decenas de ataques con drones, según los informes diarios de su comandante de batallón examinados por +972 y Local Call. En sus informes, todos los palestinos muertos fueron calificados de «terroristas». Sin embargo, S testimonió que, a excepción de una persona encontrada en posesión de un cuchillo y de un solo encuentro con combatientes armados, las decenas de otras personas muertas —de media, una por día en la zona de combate del batallón— no estaban armadas. Según S, los ataques con drones tenían la intención de matar, mientras que la mayoría de víctimas se encontraban a tal distancia de los soldados que no podían constituir ninguna amenaza.» [1]
Léase: +972 Magazine, «“Like a video game”: Israel enforcing Gaza evacuations with grenade-firing drones», 10 de julio de 2025, https://www.972mag.com/drones-grenades-gaza-chinese-autel/ |
En un artículo publicado, Euro-Med Monitor, una ONG independiente con sede en Ginebra (Suiza), denunciaba, en febrero de 2024, la utilización por parte de los militares israelíes de drones producidos por Autel Robotics,
https://euromedmonitor.org/en/article/6166/Gaza:-Israel-systematically-uses-quadcopters-to-kill-Palestinians-from-a-close-distance. Esa ONG que se dedica a la documentación de las violaciones de los derechos humanos en la región del Oriente Próximo, África del Norte (MENA) y Europa había pedido a las empresas chinas, especialmente a Autel, de actuar en conformidad con el derecho internacional:
«En las regiones afectadas por conflictos armados, las empresas corren un mayor riesgo de volverse cómplices de violaciones graves del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. En consecuencia, las empresas que operan en esos ámbitos deben actuar para disminuir esos riesgos. Cuando un producto se utiliza de manera abusiva, en contradicción con las obligaciones internacionales y con los valores no violentos de la empresa, en particular con fines militares que conducen a crímenes de guerra o a violaciones graves de los derechos humanos, las empresas han de reaccionar. La empresa debe tomar medidas inmediatas para poner fin o impedir su contribución. Euro-Med Human Rights subraya que las empresas, incluida Autel Robotics que es un fabricante chino de electrónica y de drones, deben actuar conforme al derecho internacional.» [2] Fuente: Euro-Med Monitor, “Chinese companies must prevent their arms, drones from being used in Israeli international crimes”, 1 de julio de 2024, https://euromedmonitor.org/en/article/6387/Chinese-companies-must-prevent-their-arms,-drones-from-being-used-in-Israeli-international-crimes
Los drones civiles fabricados por otra empresa china también son utilizados por el ejército israelí en la guerra contra la población palestina en Gaza. Se trata de drones fabricados por DJI (Da-Jiang Innovations, https://www.dji.com/es), que es una empresa privada china con sede en Shenzhen (China), líder mundial de la fabricación de drones civiles y profesionales. Véase el artículo publicado por Al Jazeera el 8 de mayo de 2025: «Israel retrofitting DJI commercial drones to bomb and surveil Gaza», https://www.aljazeera.com/news/2025/5/8/israel-retrofitting-dji-commercial-drones-to-bomb-and-surveil-gaza
Como escribe Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas para la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, en su informe titulado «De la economía de ocupación a la economía de genocidio», publicado en junio de 2025:
«Punto 20.- Cuando las entidades comerciales prosiguen sus actividades y sus relaciones con Israel —con su economía, su ejército y sus sectores públicos y privados ligados al territorio palestino ocupado— estas entidades pueden ser reconocidas culpables de haber contribuido conscientemente a: a) La violación del derecho de los palestinos y las palestina a la autodeterminación; b) La anexión del territorio palestino, el mantenimiento de la ocupación ilegal y, en consecuencia, el crimen de agresión y las violaciones de los derechos humanos que están asociados; c) Los crímenes de apartheid y de genocidio; d) Otros crímenes y violaciones accesorias.
Punto 21.- Tanto las leyes penales como las civiles pueden ser invocadas para responsabilizar a las entidades corporativas o a sus dirigentes por violaciones de los derechos humanos y/o de crímenes que competen al derecho internacional.»
El informe en inglés se puede consultar en: https://www.un.org/unispal/document/a-hrc-59-23-from-economy-of-occupation-to-economy-of-genocide-report-special-rapporteur-francesca-albanese-palestine-2025/ |
Por lo tanto, incumbe a las autoridades del país en el que esas empresas tienen su sede y a las propias empresas evitar cualquier forma de complicidad con las autoridades israelíes, y eso es válido tanto para China como para el resto del planeta.
¿Realiza China inversiones en Israel?
China realizó grandes inversiones en dos puertos israelíes de importancia estratégica: el Puerto de Haifa (https://en.wikipedia.org/wiki/Port_of_Haifa) y el Puerto de Ashod (https://en.wikipedia.org/wiki/Port_of_Ashdod?oldid=1185775655), los dos situados sobre el Mediterráneo. La sociedad china China Harbor Engineering Company, filial de la China Communications Construction Company, modernizó y desarrolló la terminal portuaria de Ashdod. Ese proyecto permitió el aumento de las capacidades de las instalaciones portuarias y la mejora de las infraestructuras para responder al crecimiento del comercio internacional. El puerto de Ashdod es uno de los principales centros de actividades comerciales de Israel. Su modernización reforzó su posición estratégica en la región, facilitando así los intercambios entre China e Israel, especialmente en el marco de la nueva Ruta de la Seda (Belt and Road Iniciative o BRI). La China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), otra gran sociedad china, ha adquirido una parte importante de la terminal de contenedores de Haifa, en el marco de la asociación con el gobierno israelí. Ese proyecto, como el de Ashdod, permitió a Israel atraer inversiones para la mejora de sus estructuras portuarias. En el caso de las instalaciones del Puerto de Haifa, las inversiones chinas se hacen, en parte, por medio de una colaboración con sociedades indias. Más allá de los puertos, las empresas chinas invierten también en otros sectores de infraestructuras como son los transportes, la energía y la alta tecnología. Por ejemplo, hay proyectos en el ámbito de las tecnologías de transporte inteligente, de la inteligencia artificial, de la ciberseguridad y de las telecomunicaciones que están en curso de desarrollo, con la participación de grandes empresas chinas como Huawei y ZTE.
¿Cuáles son las relaciones entre el gobierno ruso y el gobierno israelí?
Es de pública notoriedad que Vladimir Putin y Netanyahu tienen una buena opinión uno del otro, aunque Rusia critica públicamente a Israel por su política en Oriente Próximo. Hasta ahora, en ninguna de sus declaraciones Putin denunció el genocidio en curso en gaza. Por el contrario, Putin utilizó el término genocidio para justificar la invasión de Ucrania y la anexión de una parte de su territorio. En su discurso del 24 de febrero de 2022 para justificar la «operación militar especial» en Ucrania, Putin declaró:
«Nuestro objetivo es el de proteger a las personas víctimas de genocidio por parte del régimen de Kiev desde hace 8 años. Nosotros nos esforzaremos para desmilitarizar y desnazificar Ucrania (http://kremlin.ru/events/president/news/67843). [3]
También hay que señalar que el 1 de julio de 2025, Sergueï Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, algunos días antes de viajar hacia la cumbre de los BRICS en Río, declaró:
«Constatamos con satisfacción que el jefe del nuevo gobierno israelí Benjamín Netanyahu se pronunció dos veces en un mes para resolver el problema palestino con una solución de los dos Estados. Esperamos que esa posición sea apoyada por actuaciones concretas. Por nuestro lado, continuaremos a contribuir a la retoma de las negociaciones —tanto por medio de los canales bilaterales como por medio de las diversas plataformas internacionales, especialmente en el marco del Cuarteto de mediadores internacionales para Oriente Próximo. Es necesario permanecer atento sobre la situación en la Franja de Gaza, cuya población continúa sufriendo graves dificultades humanitarias. Hay que emprender gestiones para levantar el bloqueo, o al menos reducirlo.» (Véase la declaración completa en la web oficial del ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, https://mid.ru/fr/foreign_policy/news/1511247/). [4]
Como podemos constatar en esta declaración, no hay por parte de Sergueï Lavrov denuncia de un actual genocidio y su actitud con respecto al primer ministro fascista Benjamín Netanyahu es positiva, lo que es completamente inadmisible.
Israel continúa dependiendo parcialmente de Rusia para su alimentación (cereales) y para la energía (petróleo, gas, carbón), a pesar de las tensiones geopolíticas. Israel exporta hacia Rusia productos con un fuerte valor añadido: productos agrícolas, material para medicina, química y electrónica. Israel tiene un déficit comercial importante con Rusia. En 2023, el volumen de comercio había bajado debido a las sanciones tomadas contra Rusia después de la invasión de Ucrania, pero en 2024 volvió a crecer. El volumen de intercambios había alcanzado los 3.500 millones de dólares en 2022, cayó a 2.600 millones en 2023 y aumentó hasta los 3.900 millones de dólares en 2024. En resumen, Israel, en la práctica, no aplica las sanciones occidentales respecto a Rusia después de la invasión de Ucrania y Rusia no aplica las sanciones respecto a Israel a pesar del actual genocidio.
En la práctica, Israel no aplica las sanciones occidentales respecto a Rusia después de la invasión de Ucrania y Rusia no aplica las sanciones respecto a Israel a pesar del actual genocidio
Es necesario señalar que, desde la invasión de Ucrania en 2022, fueron transferidos a Israel centenares de millones de dólares (cerca de 300 millones de dólares por trimestre) mediante las cuentas de los oligarcas o de nuevos migrantes. Puede leerse en inglés https://internationalinvestment.biz/en/analytics/5344-over-95000-russians-have-relocated-to-israel.html. Señalemos también que cerca de 500 soldados del ejército israelí con pasaporte ruso participaron en operaciones en la Franja de Gaza entre octubre de 2023 y marzo de 2024, nueve de ellos murieron. Esta información fue suministrada por las autoridades israelíes. Puede leerse:
https://en.topwar.ru/239764-izrailskoe-posolstvo-nazvalo-chislo-pogibshih-v-gaze-rossijan-mobilizovannyh-v-sostav-cahal.html et https://tass.com/world/1786343. Para el año 2025, no disponemos de informaciones precisas concernientes a las cifras, pero está comprobado que hay soldados del ejército israelí que participan en el genocidio y que tienen la doble nacionalidad rusa e israelí. Las autoridades rusas no critican a los rusos movilizados en el ejército israelí, incluso a los comprometidos en Gaza.
¿En qué estado está el comercio entre la India e Israel?
La India representa más de un tercio del total de exportaciones de armas de Israel
El volumen de comercio entre la India e Israel está en aumento y se sitúa alrededor de los 10.000 millones de dólares. La India provee productos petroleros a Israel, diamantes y otras piedras preciosas, productos químicos y farmacéuticos, así como armas (entre otras, drones).
Israel le provee a la India de armas (misiles), municiones y sistemas de defensa. Según la web Moneycontrol.com, una de las principales webs financieras de la India, el comercio de armas entre Israel y la India se ha multiplicado por 33 en 10 años, entre 2015 y 2024, https://www.moneycontrol.com/news/business/economy/brothers-in-arms-india-israel-weapon-trade-up-33-fold-at-185-million-in-10-years-13117033.html, alcanzando en 2024, 185 millones de dólares USD. La revista New Internationalist escribe en su edición de enero de 2025:
«Empresas indias tales como Adani-Elbit Advanced Systems India, Premier Explosives y la empresa pública Munitions India proveen activamente de drones y de armas a Israel mientras este prosigue con su guerra genocida contra la población de Gaza. En abril, la India, inquieta por no comprometer sus acuerdos, se abstuvo en la votación de la resolución de las Naciones Unidas que llamaba a un alto el fuego y a un embargo de armas con destinación a Israel. Por su parte, Israel continúa suministrando sin interrupción material militar a la India (https://www.al-monitor.com/originals/2024/02/israels-military-exports-india-booming-unaffected-war-gaza), lo que representa un compromiso importante dado que Israel pospuso 1.500 millones de dólares de exportaciones de armas hacia otros países desde octubre de 2023. Desde la llegada al poder del primer ministro Narendra Modi en 2014, la India se convirtió en un actor clave en el comercio de armas de Israel. Como primer importador mundial de armas, este país de Asia del Sur devino en el comprador más fiable para Israel, representando el 37% de las exportaciones totales de armas. (https://www.sipri.org/sites/default/files/2024-03/fs_2403_at_2023.pdf)» [5] Mohammad Asif Khan “Partners in power : Israel, India and the arms trade”, 1 de enero de 2025, New Internationalist, https://newint.org/arms/2025/partners-power-israel-india-and-arms-trade.
Concerniente al suministro de armas a Israel por Adani-Elbit Advanced Systems India, puede leerse en inglés: https://www.business-humanrights.org/en/latest-news/india-report-finds-adani-elbit-advanced-systems-india-ltd-and-munitions-india-ltd-were-authorized-to-ship-products-to-israel-amidst-the-war-in-the-occupied-palestinian-territories/
Se puede leer también: https://www.stopadani.com/adani_groups_business_with_israel. Y concerniendo a una nueva colaboración entre Adani, Elbit y una sociedad estadounidense de armas, puede leerse en la web de Adani: |
Nada indica un cambio en la orientación pro israelí del primer ministro indio (presente, en persona, en la cumbre de los BRICS en Río en julio de 2025). La India e Israel esperan firmar un acuerdo de libre comercio antes de fines de 2025. En efecto, según el Times of Israel del 18 de febrero de 2025:
«Israel y la India tratan de firmar antes de fin de año un acuerdo de libre comercio esperado durante mucho tiempo, después de la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reorganizar los planes de una ruta comercial entre Estados Unidos y la India que pasaría por Israel, (https://fr.timesofisrael.com/trump-place-israel-sur-la-route-commerciale-proposee-entre-les-etats-unis-et-linde/)».
En cuanto las posiciones de la India a propósito de Palestina, hemos asistido a un cambio importante a favor de Israel, sobre todo, después de la elección de Narendra Modi. En 2017, fue el primer ministro indio que visitó Israel, sin ir a Palestina, rompiendo así una tradición. El gobierno Modi evitó criticar directamente a Israel, particularmente, durante los bombardeos de Gaza (2014, 2021, 2023, 2024, y 2025) y a las violencias cometidas por los colonos en Cisjordania. Al interior del país y cada vez más, la solidaridad con palestina es atacada, denigrada o deslegitimada por la derecha hindú, en particular en el clima político e ideológico moldeado por el Bharatiya Janata Party (BJP) de Modi.
¿Cómo son las relaciones entre Sudáfrica e Israel?
«Los conglomerados extractivos y mineros, además de proveer fuentes de energía civil, alimentaron las infraestructuras militares y energéticas de Israel, ambas utilizadas para crear unas condiciones de vida cuyo objetivo es destruir al pueblo palestino.» Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, «De la economía de ocupación a la economía de genocidio»
No hay ninguna duda de que fue muy positivo que el gobierno de Sudáfrica haya presentado una demanda contra Israel el 29 de diciembre de 2023 ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el tribunal de las Naciones Unidas encargado de solucionar los problemas entre Estados. Pretoria acusa Israel de violar la Convención para la prevención y de crimen de genocidio en su asalto militar a Gaza. El requerimiento de Sudáfrica plantea sus acusaciones dentro de lo que denuncia como el contexto más largo de la conducta de Israel hacia la población palestina durante 75 años de apartheid, 56 años de ocupación beligerante del territorio palestino y 16 años de bloqueo de la Franja de Gaza. En su decisión del 26 de enero de 2024, aunque no se accedió a la demanda de Sudáfrica de exigir a Israel la suspensión de sus operaciones militares en Gaza, la Corte ordenó a Israel a tomar medidas para prevenir actos de genocidio en la Franja de Gaza. Desde ese momento, Israel, a pesar de todo, prosiguió el genocidio del pueblo palestino en Gaza y reforzó el bloqueo de la ayuda humanitaria.
Sudáfrica contribuyó a crear, en enero de 2025, el «grupo de La Haya» para coordinar las medidas jurídicas y diplomáticas contra la política de Israel en Gaza, (Léase: https://www.theguardian.com/law/2025/jan/31/south-africa-and-malaysia-to-launch-campaign-to-protect-justice). Según la declaración inaugural, los principales compromisos consisten en exigir el respeto de las ordenanzas de la Corte Internacional de Justicia y de los mandatos de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) en contra de los dirigentes israelíes, en prohibir la transferencia de armas o de combustibles (con fines militares) susceptible de servir en el conflicto y en bloquear el acceso a los puertos a los buques que transportan material militar hacia Israel. Los países fundadores de este grupo son Sudáfrica, Colombia, Belice, Bolivia, Cuba, Honduras, Malasia, Namibia y Senegal. Una reunión de urgencia tuvo lugar, a mediados de julio de 2025, en Bogotá.
Por parte de los BRICS, de los cuatro Estados fundadores (Brasil, Rusia India y China), ninguno se adhirió hasta ahora a la demanda de Sudáfrica mientras que otros 15 Estados se han unido de alguna manera a esa demanda (https://unric.org/fr/justice-internationale-15-pays-veulent-rejoindre-lafrique-du-sud-dans-son-proces-contre-israel/). Solamente Brasil, y muy tardíamente, es decir en julio de 2025, anunció su intención de unirse a una futura demanda contra Israel. Si tomamos en cuenta los diez países que componen en 2025 los BRICS, hasta ahora solo Egipto se unió a la demanda.
Por parte de Sudáfrica, lo que es deplorable y muy gravemente incoherente en relación a su justa demanda contra Israel, es que este país continúa comerciando con ese país, especialmente, proveyéndole carbón. Según algunas fuentes, el 15% del carbón consumido por Israel proviene de Sudáfrica (https://www.lacinquieme.tg/lafrique-du-sud-face-a-un-dilemme-soutenir-la-palestine-tout-en-exportant-du-charbon-vers-israel/). Patrick Bond, profesor de universidad en Sudáfrica, ha denunciado regularmente las entregas de carbón sudafricano a Israel. De Patrick Bond, se puede leer, especialmente, en castellano: 22947. Según este profesor, el argumento principal que dan las autoridades de Pretoria para justificar la prosecución de la entrega de carbón a Israel es que, en caso contrario, irían en contra de las reglas de la OMC. Y a eso Patrick Bond les responde que ese argumento no es nada serio, ya que en estos últimos años un número considerable de Estados contravinieron las reglas de la OMC y no pasó nada. Se puede agregar que si Sudáfrica pusiera fin a su comercio con Israel ese acto sería incontestablemente legítimo.
Efectivamente, como escribe Francesca Albanese, en el punto 89 de su informe titulado: «De la economía de ocupación a la economía de genocidio»:
«Los conglomerados extractivos y mineros, además de proveer fuentes de energía civil, alimentaron las infraestructuras militares y energéticas de Israel, ambas utilizadas para crear unas condiciones de vida cuyo objetivo es destruir al pueblo palestino.» [6]
El informe completo en inglés está disponible en internet: |
Señalemos que ese informe, totalmente fundamental, fue publicado a fines del mes de junio de 2025, antes de la cumbre de los BRICS, Sin embargo, la declaración final de la cumbre de los BRICS, publicada el 6 de julio de 2025, no hace ninguna mención de ese informe.
Patrick Bond ha reunido un importante dosier concerniente al grupo sudafricano de armamento Paramount Group (https://www.paramountgroup.com) cuyo patrón es Ivor Ichikowitz, con la intención de denunciar la estrecha colaboración entre esa empresa, Israel y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Bond denuncia, especialmente, la colaboración de Paramount Group con la sociedad israelí de armamentos Elbit (https://www.elbitsystems.com/). Su dosier es titulado «¿El comercio entre Sudáfrica e Israel incluye armamentos? (Does SA-Israel trade include armanents?)» publicado el 21 de diciembre de 2024, https://diplomaticinside.com/2024/12/21/does-sa-israel-trade-include-armaments/.
Es necesario saber que el patrón del Paramount Group, Ivor Ichikowitz, denunció la demanda presentada por Sudáfrica contra Israel. Y escribió para la revista Fortune:
«La posición reciente de Sudáfrica, abiertamente hostil a Israel y muy favorable a Hamas, que culminó con la presentación de la demanda contra el Estado de Israel ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ), habría podido conducir perfectamente a una sanción y a la exclusión de Sudáfrica de la AGOA, una perspectiva que pesa todavía en las relaciones entre Estados Unidos y Sudáfrica.» [7] Fuente: Ivor Ichikowitz, “South Africa should be truly non-aligned–and stop risking its vital trade ties with the West”, Fortune, 26 de enero de 2024,
Patrick Bond, diferentes movimientos sudafricanos y numerosos activistas hacen un llamamiento a las autoridades de Pretoria para que emprenda sanciones contra Israel, prohibiendo las exportaciones de carbón hacia ese país y, especialmente, poniendo fin a todas las relaciones comerciales con Israel.
¿Cuáles son las relaciones comerciales entre Brasil e Israel?
El volumen del comercio entre Brasil e Israel se eleva a un poco menos de 2.000 millones de dólares por año. Brasil importa más de Israel que lo que exporta hacia ese país. Brasil le envía petróleo bruto y eso constituye un cuarto de las exportaciones hacia Israel. Exporta también carne que representa cerca del 20% de sus exportaciones y granos de soja transgénica, también, en un 20%. El resto: pollos kosher, armas, etc.
¿Existe, por lo tanto, un comercio de armas entre Brasil e Israel?
Brasil ha mantenido un comercio de armas con Israel a pesar del genocidio y sobre todo mantiene una cooperación tecnológica notable en el ámbito de la defensa
Sí, en 2024, por ejemplo, Brasil exportó armas a Israel por un monto no muy grande (un poco menos de 2 millones de dólares) pero se trataba de municiones de guerra (https://tradingeconomics.com/brazil/exports/israel/arms-ammunition-parts-accessories). Y Brasil importó, en 2024, armas de guerra de Israel por un poco menos de 9 millones de dólares (https://tradingeconomics.com/brazil/imports/israel/military-weapons-excluding-revolvers-pistols-lances). Por lo tanto, Brasil mantiene un comercio de armas a pesar del genocidio, y sobre todo mantiene una cooperación tecnológica notable en el ámbito de la defensa, principalmente con la empresa israelí ELBIT Systems (https://www.elbitsystems.com/) y su filial brasileña Ares Aeroespacial e Defesa. Es necesario saber que la firma Elbit System está explícitamente mencionada en el informe y figura en la lista de firmas de armamento que colaboran directamente en el genocidio, según la relatora de las Naciones Unidas, Francesca Albanese.
En el punto 31 de su informe, Francesca Albanese escribió:
«El complejo militar-industrial se ha vuelto el pilar económico del Estado. Entre 2020 y 2024, Israel era el octavo exportador de armas del mundo. Las dos mayores empresas de armamento israelíes —Elbit Systems, creada bajo la forma de una asociación pública-privada, y luego privatizada, y la empresa pública Israel Aeroespace Industries (IAI)— figuran entre los 50 primeros fabricantes de armas en el mundo. Desde 2023, Elbit copera estrechamente con las operaciones militares israelíes, al integrar personal clave en el ministerio de Defensa, y recibió el premio israelí a la defensa 2024. Elbit y IAI proveen un aprovisionamiento nacional esencial en armamento y refuerzan las alianzas militares de Israel gracias a la exportación de armas y al desarrollo conjunto de tecnología militares.» [8]
Y agrega en el punto 33:
«Los drones, hexacópteros y cuadricópteros, fueron también máquinas de matar omnipresentes en el cielo de Gaza. Los drones, ampliamente desarrollados y provistos por Elbit Systems y AIA vuelan desde hace mucho tiempo al lado de los aviones de combate, vigilando a los palestinos y suministrando información sobre sus objetivos. Durante las dos últimas décadas, con el sostén de esas empresas y la colaboración de instituciones como el Massachussets Institute of Technology (MIT), los drones israelíes fueron equipados con sistemas de armas automatizadas y adquirieron la capacidad de volar en formación de enjambre.» [9]
La colaboración entre Brasil e Israel en el ámbito militar por intermedio de Elbit y de su filial ARES está confirmada. Por ejemplo, ARES suministró estaciones de armas teleoperadas (RCWS, REMAX) a Brasil en el marco de un contrato de casi 100 millones de dólares. La cooperación va más allá de los intercambios físicos, mediante transferencias tecnológicas, coproducciones y formación por medio de Elbit/ARES.
Por otra parte, en abril de 2024, bajo la presión del ministerio de Defensa, el programa VBCOAP (armored self propelled howitzer) de Brasil designó al sistema ATMOS 2000 155 mm montado sobre un camión (TATRA T 815 6×6), desarrollado por Elbit Systems, como ganador de una licitación que implicó también el Caesar (Francia), el SH15 (China) y el Zuzana 2 (Eslovaquia/CZ). El contrato inicial preveía la adquisición de 36 obuses: 2 unidades debían entregarse en 12 meses, para su evaluación técnica y operacional en Brasil. Los 34 sistemas restantes deberían ser entregados anualmente hasta 2034. El monto total del mercado se estimó en 150.200 millones de dólares, incluso 210 millones según algunas fuentes (véase el diario brasileño The Rio Times: https://www.riotimesonline.com/lulas-brazil-acquires-israeli-defense-tech-despite-criticism-over-gaza-conflict/). En el momento en el que escribimos este artículo, el proyecto está «congelado» desde octubre de 2024 debido a las críticas del presidente Lula da Silva contra Israel y la guerra de Gaza.
(https://www.defensenews.com/global/the-americas/2024/10/07/brazils-deal-for-israeli-howitzers-frozen-over-gaza-war/ ). Sin embargo, no se ha firmado ningún decreto de anulación. Desde el anuncio del congelamiento del contrato, el ministerio de Defensa brasileño y el jefe del ejército tratan de desbloquear el dosier y persuadir al presidente de proceder a la entrega de los obuses, en especial, las dos unidades prototipos para sus pruebas operativas. A fines del mes de julio de 2025, el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, anunció un endurecimiento de las posiciones de Brasil con respecto a Israel y la suspensión del comercio de armas con Israel (en portugués: https://www.gazetadopovo.com.br/republica/brasil-sancoes-israel-por-genocidio-gaza-chanceler-onu/).
¿Cómo se comporta Egipto, que es miembro de pleno derecho de los BRICS, con respecto a la solidaridad con el pueblo palestino?
Observamos desde hace años una colaboración creciente entre Egipto, Israel y Estados Unidos, en detrimento de la solidaridad con Palestina
En primer lugar, es necesario señalar el hecho de que las autoridades egipcias reprimieron e impidieron, en junio de 2025, una marcha de miles de personas, provenientes de decenas de países, hacia el puesto fronterizo de Rafah, con el fin de expresar su solidaridad con el pueblo palestino, exigir el fin del genocidio y apoyar la necesidad de un alto el fuego. Efectivamente, el 10 de junio de 2025, militantes provenientes de más de 50 países lanzaron la Marcha mundial por Gaza, una iniciativa civil organizada por una amplia coalición internacional para denunciar el bloqueo israelí y exigir la apertura de un corredor humanitario hacia Gaza a través del puesto fronterizo de Rafah. Sin embargo, las autoridades egipcias impidieron el desarrollo de la marcha, movilizando, desde el comienzo, una campaña de difamación mediática contra los organizadores. La represión se intensificó por arrestos (en las calles, hoteles y restaurantes), por confiscación de pasaportes y destrucción de teléfonos y además, se impidió a los convoyes salir de El Cairo. También se registraron violencias y detenciones en Ismailia, donde 200 militantes fueron arrestados y arrestadas. Además se señalaron expulsiones y rechazos en el aeropuerto.
(Léase: https://jewishcurrents.org/egypt-cracks-down-on-the-global-march-to-gaza ). |
Esta represión refleja la creciente colaboración entre Egipto, Israel y Estados Unidos, en detrimento de la solidaridad con Palestina. Recordemos que en la época de Gamal Abdel Nasser, Egipto rechazó cualquier normalización con Israel y continuó criticando severamente los abusos israelíes contra palestinas y palestinos. Pero su sucesor, Anwar Sadat, firmó un tratado de paz con Israel en 1979, bajo la égida de Estados Unidos. Considerado por el pueblo palestino como una traición, pero también por los otros pueblos de la región, incluido el pueblo egipcio, ese tratado abrió una vía de creciente cooperación, militar, de seguridad y económica. Bajo la presidencia de Abdel Fattah al-Sissi, esa normalización se acentuó a niveles sin precedentes, con una cooperación sobre seguridad, una creciente dependencia económica con respecto al gas israelí, un sostén implícito al bloqueo de Gaza, con un estrecho control del paso de Rafah y con el desmantelamiento de los túneles de comercio hacia Gaza. El régimen continúa reprimiendo sistemáticamente las concentraciones propalestinas e incluso gestos simbólicos como alzar una bandera palestina pueden llevar a acusaciones de terrorismo.
¿En qué estado está el comercio entre Egipto e Israel?
En 2022: el comercio entre Egipto e Israel se estimaba en cerca de 300 millones de dólares, contra cerca de 330 millones de dólares según un informe de 2021. En 2023, los intercambios aumentaron un 56% en relación a 2022, o sea a un total de cerca de 468 millones de dólares. En 2024, el crecimiento se aceleró a fines del año, con un salto del 168% en el cuarto trimestre, pero el total anual exacto no está precisado. El principal producto comprado por Egipto a Israel es el gas natural. El gas «israelí» representaba el 15,20% de consumo egipcio a comienzos de 2025.
¿Existe una colaboración militar entre Egipto e Israel?
Sí, existe una colaboración militar secreta pero substancial entre Egipto e Israel a pesar de la historia de sus conflictos (guerras en 1948, 1967 y 1973). Desde 2007, Egipto e Israel organizaron, de hecho, un bloqueo respecto a Gaza (restricciones en la circulación de bienes y personas, vigilancia de los túneles). Y también llevan a cabo operaciones conjuntas destruyendo los túneles entre Gaza y Egipto (con ayuda de la tecnología israelí). Por otro lado, Egipto adquirió sistemas de vigilancia israelíes (entre ellos, radares Elbit) por medio de intermediarios europeos. Según el Wall Street Journal del 7 de marzo de 2024, Israel ejerció ataques secretos contra armas que transitaban por Egipto hacia Gaza con el acuerdo tácito de las autoridades egipcias. La ayuda militar aportada por Estados Unidos a Egipto por un monto de 1.300 millones de dólares fue concedida con la condición de que El Cairo colaborara con Israel. Estados Unidos vigila que esta condición sea respetada.
¿Qué relaciones mantienen los Emiratos Árabes Unidos con Israel?
En 2020, bajo la égida del presidente Donald Trump, los acuerdos de Abraham (https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_normalizaci%C3%B3n_de_las_relaciones_entre_Emiratos_%C3%81rabes_Unidos_e_Israel) [10] (para saber más sobre los Emiratos Árabes Unidos se debe leer el recuadro). El 29 de agosto de 2020, algunas semanas después del anuncio de los acuerdos de Abraham, los Emiratos derogaron la ley federal de 1972 que prohibía las relaciones económicas con Israel. Esa decisión hizo legales los intercambios comerciales y las inversiones bilaterales; la importación y venta de productos israelíes; la cooperación científica, cultural, tecnológica, etc. Antes de esa derogación, ya se habían establecido progresivamente relaciones cada vez más estrechas.
En 2020, bajo la égida del presidente Donald Trump, los acuerdos de Abraham desembocaron en la normalización de las relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos
Después de los acuerdos de Abraham, el Comprehensive Economic Partnership Agreement (CEPA) fue firmado el 31 de mayo de 2022 y entró en vigor el 1 de abril de 2023, con la supresión o una fuerte reducción de los derechos de aduana de cerca del 96% de líneas arancelarias y el 99% del valor del intercambio
(https://es.euronews.com/next/2022/05/31/israel-eua-comercio). Ese tratado tiene por objeto incrementar los intercambios bilaterales hasta más de 10.000 millones de dólares durante los cinco años después de su firma. El conflicto en Gaza redujo en 2024 la visibilidad de los intercambios, pero el comercio permanece activo y ha aumentado. Como prueba, el volumen de comercio que alcanzaba los 2.500 millones de dólares en 2022, alcanzará, según las previsiones los 5.000 millones de dólares en 2025.
Según Bloomberg (https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-04-30/israel-to-expand-trade-eastward-as-it-looks-beyond-war-economy), hay, en 2025, cerca de 600 empresas israelíes activas en los EAU y según un informe de Dubai Chamber (2023) más de 200 empresas de los Emiratos realizaron asociaciones o abrieron actividades en Israel desde la normalización de las relaciones (https://www.dubaichamber.com).
El ABC sobre los Emiratos Árabes Unidos
A pesar de que Dubái es la ciudad más grande, la más conocida internacionalmente y un centro comercial, financiero y turístico mayor es Abu Dabi, la capital oficial de los Emiratos Árabes Unidos. Este país tiene un rol económico y militar internacional, por lejos superior a su población. Los Emiratos Árabes Unidos tienen una población de alrededor de 10 millones de habitantes pero solamente un 10% son emiratíes. Cerca de 9 millones son extranjeros y extranjeras que provienen de la India (3 millones) de Pakistán (1,5 millones), de Bangladesh (1,5 millones), cerca de un millón provienen de países árabes, siendo la mitad de Egipto, y el resto, principalmente, de otros países de Asia (Filipinas, Sri Lanka, Nepal). Dubái , la ciudad más grande, se ha convertido en un centro financiero internacional de primer plano, actualmente competidor de otros centros financieros como Londres, Zúrich, Luxemburgo, Singapur, Hong Kong. Para atraer a las sociedades financieras privadas internacionales, las autoridades de los Emiratos ofrecen unas condiciones inmejorables: una legislación así como una fiscalidad particularmente clementes con las grandes empresas y las grandes fortunas. El Dubái International Financial Centre (DIFC) es una zona franca reglamentada con su propio sistema judicial inspirado en el derecho inglés, en la que existen 5.000 empresas, de las cuales más de 1000 son instituciones financieras (bancos, compañías de seguros, fondos, etc.). La Zona franca ofrece como ventajas: un 0% de impuesto sobre las sociedades (en determinadas condiciones); ningún impuesto sobre las plusvalías ni sobre los dividendos; 100% de propiedad extranjera. Más adelante veremos en la serie que el recurso a las Zonas francas o a las Zonas Económicas Especiales fue desarrollado a la par por países como los EAU y, a su manera, por China (que ejerce más controles y no es tan favorable en términos de impuestos y tasas) y es promovido por los BRICS durante sus cumbres. Como escribe Husam Mahjub en un estudio publicado por el Transnational Institute (TNI) con sede en Ámsterdam:
Husam Mahjub nos da dos ejemplos concretos de la creciente potencia de los EAU:
Lo que precede es, en cierta manera, la punta del iceberg ya que, más allá de la ciudad-escaparate de Dubái y de la archiconocida línea aérea Emirates, los EAU son una importante potencia económica y también militar. El país invirtió 60.000 millones de dólares en varios países africanos en diversos sectores tales como la explotación minera, el petróleo, las infraestructuras, la logística y la agricultura, comenzando a tener una importancia significativa en la economía nacional. Con ese volumen de inversiones, los EAU están en cuarta posición después de China, los países de la UE y Estados Unidos. Los EAU son aliados de Israel y de Estados Unidos pero tienen un papel particular en la región árabe y en el África subsahariana. Como escribe Husam Mahjub:
Para justificar el empleo del concepto de subimperialismo a propósito de los EAU, Husam Mahjub se refiere a los trabajos de Ruy Mauro Marini (http://revueperiode.net/author/ruy-mauro-marini/). Su explicación merece de ser reproducida aquí:
El poder y la riqueza en los Emiratos Árabes Unidos están concentrados en las manos de las familias reinantes de Abu Dabi (Al-Nahyan) y de Dubái (Al-Maktoum), asi como de algunos clanes capitalistas especializados en el comercio y las finanzas a los que están estrechamente ligados. El jefe de Estado es Cheik Mohamed Bin Zayed Al-Nahyan (https://es.wikipedia.org/wiki/Mohamed_bin_Zayed_Al_Nahayan), quien estuvo presente, físicamente, en las cumbres de los BRICS en Kazan en 2024 y en Río de Janeiro en 2025. Al centro de la geoestrategia de los EAU figura la toma de control de infraestructuras portuarias y logísticas sobre todo en el contorno de África. Los EAU poseen infraestructuras en África del Norte, sobre el Mediterráneo (Argelia y Egipto); en África occidental y austral, sobre el océano Atlántico (Angola, Congo, República Democrática del Congo, Guinea y Senegal); en el océano Índico, en África oriental (Kenia, Mozambique y Tanzania); así como en la región del mar Rojo, incluido el Cuerno de África, con proyectos en Egipto, Puntland, Somaliland y Yibuti. Invierten en los centros de intercambio y concentración logística al interior del territorio africano: Ruanda, Marruecos, Nigeria, Sudáfrica y Tanzania. Puede consultarse el dosier realizado por el Financial Times: «The UAE’s rising influence in Africa», 30 de mayo de 2024, https://archive.ph/6HEca#selection-1375.0-1384.2 El hecho de que los EAU hayan acogido la COP 28 muestra igualmente que están muy comprometidos con el capitalismo verde. Durante la COP 28, la sociedad Blue Carbon LLC, creada por un miembro de la familia real de los EAU, firmó numerosos contratos con dirigentes de países del Sur Global para acaparar durante 30 años unas superficies alucinantes de sus tierras. Esas tierras permitirán a Blue Carbon LLC vender créditos de carbono a las empresas contaminantes, [15] para que esas empresas «compensen» la contaminación que generan. 25 millones de hectáreas de selva y bosque de Liberia, Angola, Kenia, Tanzania, Uganda, Zambia o Zimbabue fueron comprados por esta compañía, y por lo tanto, por los Emiratos Árabes Unidos (es el equivalente a la superficie del Reino Unido). 20% de la superficie de Zimbabue, 10% de la superficie de Liberia y de Zambia, 8% de la superficie de Tanzania fueron acaparadas por Blue Carbon LLC. Como lo muestra muy bien el universitario Adam Hanieh, [16] los EAU y otros países del Golfo intentan colocar las pseudotecnologías de captación de carbono y el mercado de compensaciones de carbono en el centro de las discusiones, especialmente durante la COP para que no se hable del fin de las energías fósiles (de las que son muy grandes exportadores). Su estrategia es la siguiente: marear la perdiz y estar a la cabeza de las falsas soluciones, pasando por las finanzas y por el mercado para poder generar cada vez más dinero a costa de la transición ecológica, y continuar extrayendo y exportando tranquilamente los hidrocarburos. En resumen, actuar para que nada cambie. |
¿Hay un comercio de armas entre Israel y Los Emiratos Árabes Unidos?
Durante el salón del armamento, celebrado en febrero de 2025 en Abu Dabi, estaban presentes 34 firmas israelíes de armamento
Sí, existe un comercio de armas bien real entre Israel y los Emiratos desde la normalización en 2020. Este comercio concierne principalmente a sistemas antiaéreos (SPYDER, Barak 8, la Cúpula de hierro –Iron dome-), drones y tecnologías electrónicas, y se apoya también sobre la cooperación industrial. A pesar de que los contratos específicos permanecen ocultos, el comercio se aceleró desde 2022, con una, visibilidad pública creciente desde 2024-2025 mediante los salones de armamento como el salón IDEX (https://fr.wikipedia.org/wiki/International_Defence_Exhibition) que tiene lugar cada dos años. Durante la exposición IDEX, realizada en febrero de 2925, estaban presentes 34 firmas israelíes especializadas en armamento. (https://www.cnbc.com/2025/02/21/idex-2025-israeli-weapons-firms-out-in-force-at-abu-dhabi-defense-expo.html). La sociedad emiratí EDGE (https://edgegroupuae.com/) especializada en armamento colabora activamente con las empresas israelíes del sector armamentístico como Elbit, Rafael, IAI, RT, Thirdeye.
¿Existe una colaboración directa entre las fuerzas armadas de los Emiratos y el ejército israelí?
Sí, existe una colaboración militar aunque no sea oficialmente reivindicada por ambas partes. Esa colaboración se explica, por otro lado, en parte por la hostilidad de estos dos países con respecto a Irán y a su influencia en la región. Pasa lo mismo con sus intereses comunes contra los hutíes en Yemen.
Desde el comienzo de la guerra en Yemen en 2015, los Emiratos Árabes Unidos incrementaron su presencia militar en la región, especialmente en la isla principal del archipiélago de Socotra, oficialmente yemenita. Los EAU ocuparon esa isla e instalaron una base militar, cooperando allí mismo con el ejército israelí. El archipiélago de Socotra, situado frente a las costas yemenitas en el océano Índico, controla unas vías marítimas fundamentales entre el mar Rojo y el golfo de Adén. Cerca de 20.000 buques de transporte pasan cada año cerca del archipiélago de Socotra, de los que el 9% están dedicados al aprovisionamiento mundial anual de petróleo. Puede leerse: Karim Shami, “Tyranny on the waters: The UAE-Israeli occupation of Yemen’s Socotra Island”, 24/03/2023, https://thecradle.co/articles-id/916# Puede leerse también: “UAE, Israel expand spy bases in Yemen’s Socotra under US-sponsorship: Report”, 29/07/2024, https://thecradle.co/articles-id/26154
Los EAU colaboran también con Israel, la India y varios países de la UE (Italia, Alemania, Francia, Grecia) en el proyecto de una vía terrestre que una el golfo de Dubái con el puerto de Haifa, a través de la península arábiga. Se haría vía Riad en Arabia Saudí con el fin de evitar el paso por el canal de Suez para el comercio Europa-Asia. Puede leerse: https://www.jns.org/uae-israel-land-corridor-operating-despite-war/. Se trata también, de una cierta manera, de desarrollar una alternativa a las nuevas rutas de la seda desarrolladas por China. Puede leerse: https://www.gisreportsonline.com/r/imec/.
¿En qué consiste la colaboración entre los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos en el ámbito militar?
Es importante señalar que los EAU son el único país miembro de los BRICS que tiene en su territorio una base militar permanente de Estados Unidos, lo que tiene, evidentemente, relación con su política de colaboración con Israel. La presencia militar de Estados Unidos en los Emiratos Árabes Unidos es importante, estratégica y duradera, enmarcándose en una cooperación bilateral de defensa reforzada desde la guerra del Golfo en 1991. En la proximidad de la capital de los EAU, Estados Unidos disponen de una base militar que aloja a aviones de caza (F-22, F-35 ocasionalmente), aviones de vigilancia (AWACS, JSTARS), drones armados (MQ-9 Reaper), aviones de aprovisionamiento, etc. Esa base constituye una plataforma logística clave para las operaciones estadounidenses en el Golfo Pérsico, en Irak, y en Siria, para el comando CENTCOM (Oriente Próximo/Asia central) y para la vigilancia de Irán. Los efectivos son de cerca de 2.000 a 3.000 militares estadounidenses estacionados de forma permanente o de manera rotativa. Estados unidos desplegó en Emiratos sistemas de defensa antimisiles como los Patriot PAC-3. Los Emiratos colaboran con la Quinta Flota estadounidense, con base en Bahréin. También participan en los ejercicios navales conjuntos y a iniciativas como la Coalición internacional para la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz. Los EAU garantizan un acceso a los puertos emiratíes para la flota estadounidense y las de sus aliados.
¿Cómo se comporta Etiopía con Israel? ¿Existe una cooperación militar entre Israel y Etiopía?
Existe un acuerdo de cooperación entre el Mossad y el servicio de seguridad etíope (NISS) desde noviembre de 2020, que cubre el intercambio de expertos y la lucha antiinsurreccional
A pesar del genocidio actual en Gaza, prosigue la cooperación militar entre Israel y Etiopía, país miembro de pleno derecho de los BRICS.
Según varias fuentes, Israel sigue siendo uno de los principales proveedores militares de Etiopía, especialmente, mediante la venta de sistemas de defensa antiaérea como el SPYDE-MR. Este sistema está destinado a proteger la Gran Presa del Renacimiento Etíope contra cualquier ataque aéreo.
La cooperación militar perdura en el tiempo a pesar de los cambios de régimen en Addis Abeba. Sus comienzos son en los años 1960-1990: Israel formó unidades de paracaidistas y de fuerzas de contrainsurrección para el ejército etíope (división Nebelbal), suministró 15.000 fusiles, bombas de fragmentación, y envió consejeros militares para entrenar a la Guardia presidencial (Puede leerse: https://en.wikipedia.org/wiki/Ethiopia%E2%80%93Israel_relations). Existe también desde noviembre de 2020 un acuerdo de cooperación entre el Mossad y el servicio de seguridad etíope (NISS), que cubre el intercambio de expertos y la lucha antiinsurreccional.
Debido al actual genocidio en Gaza, la asociación entre Etiopía e Israel es relativamente discreta, pero contribuye de manera notoria en la estrategia de seguridad etíope y en la influencia israelí en África del Este. Eso incluye el intercambio de informaciones, la coordinación estratégica y el refuerzo de la capacidad etíope. (Puede leerse: https://hiiraan.com/news4/2025/Mar/200683/israel_ethiopia_discuss_joint_efforts_to_combat_al_shabaab_and_houthis.aspx).
Hay que señalar que Israel mantiene en esa región excelentes relaciones con el régimen de Museveni en Uganda (que estaba representado en la cumbre de los BRICS en Río por la vicepresidenta). Se puede leer en inglés: www.alestiklal.net/en/article/how-israel-is-penetrating-the-african-continent.
El volumen de comercio entre Israel y Etiopía es escaso, cerca de 100 millones de dólares por año. Por el contrario, hay empresas israelíes cada vez más interesadas en invertir en el ámbito agrícola en Etiopía.
¿Qué relaciones mantiene Indonesia con Israel?
Indonesia importó de Israel tecnologías de espionaje y de vigilancia
Indonesia, primer país musulmán en cuanto a población y miembro de los BRICS de pleno derecho, no mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Israel, pero la realidad es bien diferente. En mayo de 2024, una encuesta conjunta llevada a cabo por el diario israelí Haaretz, Amnistía Internacional
(https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/05/unravelling-a-murky-network-of-spyware-exports-to-indonesia/ (opción de idiomas español: Global: Una telaraña de vigilancia: desentrañando una turbia red de exportaciones de software espía a Indonesia) y Tempo reveló que Indonesia había importado tecnologías de espionaje y vigilancia a Israel. La encuesta reveló que Indonesia importó y desplegó entre 2017 y 2023 una amplia gama de software espías altamente intrusivos y otras tecnologías sofisticadas de vigilancia. Varias empresas israelíes fueron identificadas como suministradoras indirectas: NSO Group (vía Q Cyber Technologies SARL, Luxemburgo) que produjo el software espía Pegasus; Intellexa Consortium conocido por su software Predator; Candiru/Saito Tech; Wintego Systems Ltd. El software espía adquirido por Indonesia, como Pegasus, Predator, etc., fueron concebidos para ser: ultrainvisibles, infectar sin interacción explícita, permitir la gestión de imágenes, mensajes, llamadas, posición, etc. Entre los actores que han comprado esta tecnología figuran la Policía nacional indonesia (Polri), la agencia nacional de ciberseguridad y criptografía (BSSN), y según algunos medios, el ministerio de Defensa. Amnistía advirtió que esos dispositivos representan un riesgo mayor para los derechos cívicos, especialmente para la libertad de expresión y la vida privada.
A mediados de julio 2025, Indonesia se unió oficialmente al «grupo de La Haya» durante la cumbre de urgencia de Bogotá, realizada los días 15 y 16 de julio de 2025. https://thehaguegroup.org/home-es/. También Indonesia figura entre los 13 países que se comprometieron a aplicar medidas concretas y coordinadas para hacer respetar el derecho internacional frente al genocidio actual en Gaza. Aparte de eso, el volumen de comercio entre Israel e Indonesia es pequeño, menos de 200 millones de dólares al año.
Tabla sintética 1- Relaciones de los países miembros de los BRICS con Israel |
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Países | Uso del término « genocidio» | Sanciones contra Israel | Participación en la denuncia ante la CIJ |
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China | ❌ No | ❌ No | ❌ No |
Rusia | ❌ No | ❌ No | ❌ No |
India | ❌ No | ❌ No | ❌ No |
Brasil | ✅ Sí | ❌ No | 🟡 Anuncio de intención (julio de 2025) |
Sudáfrica | ✅ Sí | ❌ No | ✅ Sí (Denuncia desde diciembre de 2023) |
Irán | ✅ Sí | 🟢 Ruptura histórica | ❌ No (ya hostil a Israel) |
Egipto | ✅ Sí | ❌ No | ✅ Sí |
Indonesia | ❌ No (no hay uso oficial) | ❌ No | ❌ No |
Etiopía | ❌ No | ❌ No | ❌ No |
Emiratos Árabes Unidos | ❌ No | ❌ No | ❌ No |
Tabla sintética 2- Relaciones de los países miembros de los BRICS con Israel | |||
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País | Comercio con Israel (durante el conflicto) | Cooperación militar con Israel | Comentario |
China | ✅ Muy elevado (+ de 20.000 millones de $, China es el principal proveedor comercial de Israel). Eso incluye drones civiles que son reconvertidos en armamento por el ejército israelí. | ❌ No | China es el principal proveedor comercial de Israel. China invirtió sumas considerables en las infraestructuras portuarias de Israel. |
Rusia | ✅ Bastante importante y en progresión (+ de 3.000 millones de dólares US. | ❌ No pero presencia de rusos en las operaciones militares del ejército israelí en Gaza sin que Moscú lo critique. | Cerca de 1 millón de judíos rusos llegaron a Israel desde los años 1990. Entre 300 000 et 500 000 israelíes podrían tener un pasaporte ruso (además de su pasaporte israelí). |
India | ✅ Elevada (≈ 10. 000 millones de $) y en aumento. | ✅ Fuerte (compra de armas, drones, asociación Adani-Elbit). | India se abstuvo en la ONU sobre una suspensión de entrega de armas a Israel. |
Brasil | ✅ Moderado (≈ 2.000 millones de $) | ✅ Cooperación tecnológica vía Elbit Systems. | Contrato de suministro de 36 cañones con Elbit congelado pero no anulado. |
Tabla sintética 2- Relaciones de los países miembros de los BRICS con Israel |
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País | Comercio con Israel (durante el conflicto) | Cooperación militar con Israel | Comentario |
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Sudáfrica | ✅ Exportación de carbón | ❌ No, pero la empresa armamentística sudafricana Paramount Group colabora con Israel. | Incoherencia entre la denuncia y el comercio |
Irán | ❌ No | ❌ No | |
Egipto | ✅ Aumento del comercio en 2024 (gas) | ✅ La colaboración militar entre Egipto e Israel es real, intensa, pero secreta. | Reprimió la Marcha Mundial por Gaza en junio 2025. |
Indonesia | ✅ Bajo (≈ 200 millones de dólares) | ✅ Tecnologías de vigilancia israelíes | Indonesia se unió al «grupo de La Haya» en julio de 2025. |
Etiopía | ✅ Bajo (≈ 100 millones de dólares) | ✅ Compra de sistemas de defensa israelíes | Cooperación discreta pero real en materia de seguridad |
Emiratos Árabes Unidos | ✅ Alto (5000 millones de dólares y en crecimiento en 2025) | ✅ Muy activa, colaboración directa | 34 empresas israelíes presentes en la feria de armamento de Abu Dabi en febrero de 2025. |
Legenda:
• ✅ = Sí
• ❌ = No
• 🟡 = Anuncio de intención
• 🟢 = Ya rota o ruptura histórica
Conclusión de la primera parte «Gaza y los BRICS: el rechazo a denunciar el genocidio y a emprender sanciones»
El análisis detallado de las posiciones y de las prácticas de los países miembros de los BRICS frente al actual genocidio en Gaza revela una flagrante contradicción entre sus discursos oficiales —a menudo centrados en el derecho internacional, el multilateralismo y la soberanía de los pueblos— y sus actos concretos como es el caso de la invasión de Ucrania por Rusia o las acciones de los EAU. En tanto BRICS+, los diez Estados miembros rechazan designar como tal el crimen de genocidio que se está perpetrando en Gaza que, no obstante, es un crimen ampliamente documentado y denunciado por instancias internacionales y por Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas.
En los hechos, los BRICS no tomaron ninguna medida fuerte en común: no hay sanciones, no hay ruptura de relaciones diplomáticas ni económicas, no hay embargo, ni siquiera una suspensión simbólica de la cooperación con Israel. Por el contrario, para la mayoría de ellos, las relaciones comerciales —especialmente, en el ámbito estratégico de la energía, de las tecnologías de vigilancia, de las infraestructuras o del armamento— se prosiguieron, incluso se intensificaron en 2024 y 2025. Sudáfrica pasa por una excepción por su denuncia ante la CIJ, pero esa acción tan positiva está en contradicción con el mantenimiento de las exportaciones de carbón a Israel y otras relaciones comerciales.
El doble lenguaje diplomático subraya una verdad fundamental: a pesar de su retórica sobre un «orden mundial más justo», los BRICS defienden, ante todo, sus intereses geopolíticos, económicos y de seguridad, con frecuencia en detrimento de los principios de justicia internacional. Esta realidad frustra las esperanzas depositadas por algunos sectores progresistas en la posibilidad de un polo «alternativo» encarnado por este bloque.
Para aquellos y aquellas de izquierda que se hacen ilusiones sobre la voluntad de los BRICS de tomar iniciativas claras a favor de los pueblos, debería contribuir a abrirles los ojos la última cumbre y su actitud como bloque con respecto al genocidio en Gaza y a sus relaciones con Israel.
En la continuación de la serie, veremos que los dirigentes de los BRICS sostienen el modo de producción capitalista que nos condujo al desastre actual. Los BRICS son favorables al mantenimiento de la arquitectura financiera internacional (con el FMI y el Banco Mundial en su centro) y la comercial internacional (OMC, tratados de libre comercio,…) tal como hoy existe. Los BRICS apoyan el llamado capitalismo verde y hacen greenwashing. Algunos de ellos, como Rusia, recurren a la agresión militar contra otros pueblos, como es el caso en Ucrania. De la misma manera y con más frecuencia que otros, Estados Unidos (y las potencias europeas) lo hacen y lo han hecho en múltiples ocasiones en todo el mundo.
El autor agradece por la lectura y por sus consejos a Gilbert Achcar, Omar Aziki, Patrick Bond, Joseph Daher, Sushovan Dhar, Fernanda Gadea, Gabriella Lima, Jawad Moustakbal, Maxime Perriot y Claude Quemar. El autor es completamente responsable de las opiniones que expresa en este texto y de los eventuales errores que contenga.
Traducido por Griselda Piñero
Notas
[1] «The Israeli military has weaponized a fleet of Chinese-manufactured commercial drones to attack Palestinians in parts of Gaza that it seeks to depopulate, an investigation by +972 Magazine and Local Call can reveal. According to interviews with seven soldiers and officers who served in the Strip, these drones are operated manually by troops on the ground, and are frequently used to bomb Palestinian civilians — including children — in an effort to force them to leave their homes or prevent them from returning to evacuated areas. Soldiers most commonly use EVO drones, produced by the Chinese company Autel, which are primarily intended for photography and cost around NIS 10,000 (approximately $3,000) on Amazon. However, with a military-issued attachment known internally as an “iron ball,” a hand grenade can be affixed to the drone and dropped with the push of a button to detonate on the ground. Today, the majority of Israeli military companies in Gaza use these drones. S., an Israeli soldier who served in the Rafah area this year, coordinated drone attacks in a neighborhood of the city that the army had ordered to be evacuated. During the nearly 100 days that his battalion operated there, soldiers conducted dozens of drone strikes, according to daily reports from his battalion commander that +972 and Local Call reviewed. In the reports, all Palestinians killed were listed as “terrorists.” However, S. testified that aside from one person found with a knife and a single encounter with armed fighters, the scores of others killed — an average of one per day in his battalion’s combat zone — were unarmed. According to him, the drone strikes were carried out with the intent to kill, despite the majority of victims being located at such a distance from the soldiers that they could not have posed any threat.» +972 Magazine, “‘Like a video game’: Israel enforcing Gaza evacuations with grenade-firing drones”, 10 de julio de 2025, https://www.972mag.com/drones-grenades-gaza-chinese-autel/
[2] « In regions affected by armed conflicts, companies face an increased risk of becoming complicit in serious violations of international humanitarian and human rights laws. Consequently, businesses operating in such environments must exercise enhanced due diligence to mitigate these heightened risks effectively. More specifically, when a product is misused in ways that contradict the company’s international obligations and non-violent values, particularly for military purposes leading to the commission of international crimes and grave human rights violations, the company must act decisively. It should take immediate steps to cease or prevent its contribution and use leverage to mitigate the remaining impact to the greatest extent possible. Euro-Med Human Rights Monitor emphasises that companies, including Autel Robotics—a Chinese electronics and drone manufacturer—must comply with international law.” Source : Euro-Med Monitor, “Chinese companies must prevent their arms, drones from being used in Israeli international crimes”, 1 de julio de 2024, https://euromedmonitor.org/en/article/6387/Chinese-companies-must-prevent-their-arms,-drones-from-being-used-in-Israeli-international-crimes
[3] En una entrevista con Tucker Carlson, con fecha del 9 de febrero de 2924, Putin afirmó que «Ucrania, bajo control occidental, llevó a cabo una guerra contra su propia población en el Dombás. Niños y niñas, mujeres, personas ancianas se mataron, cotidianamente. ¿Eso no es un genocidio?» https://www.youtube.com/watch?v=hYfByTcY49k
[4] Aclaremos que durante 2024 y 2025, Lavrov comenzó a utilizar el término genocidio con respecto a las acciones de Israel en Gaza. Hay, visiblemente, una división de roles entre Putin, que evita denunciar la acción genocida de Israel, y su ministro de Relaciones Exteriores. Aclaremos también que Lavrov representó a Rusia en la cumbre de los BRICS en Río en julio 2025 y que no pronunció la palabra genocidio en sus declaraciones públicas durante la cumbre. Como está indicado en el comienzo del artículo, el término genocidio no figura en ninguna parte de la declaración final de la cumbre de Río con cuya redacción está asociado.
[5] “Indian companies like Adani-Elbit Advanced Systems India, Premier Explosives, and the state-owned Munitions India are actively supplying drones and weapons to Israel as it continues its genocidal war against the people of Gaza. In April, careful not to jeopardize these arrangements, India abstained from a UN ceasefire resolution that included calls for an arms embargo on Israel. Israel, in turn, has continued its uninterrupted supply of military equipment to India – a significant commitment as Israel has delayed over $1.5 billion in arms exports to other countries since October 2023. Since Prime Minister Narendra Modi’s rise to power in 2014 India has become a key player in Israel’s arms trade. As the world’s largest arms importer, the South-Asian country has become Israel’s most reliable buyer, accounting for 37 per cent of its total arms exports.” Mohammad Asif Khan, “Partners in power : Israel, India and the arms trade”, 1 January 2025, New Internationalist, https://newint.org/arms/2025/partners-power-israel-india-and-arms-trade
[6] “Extractive energy and mining conglomerates, while providing sources of civilian energy, have fuelled Israel’s military and energy infrastructures – both used to create conditions of life calculated to destroy the Palestinian people.” https://www.un.org/unispal/document/a-hrc-59-23-from-economy-of-occupation-to-economy-of-genocide-report-special-rapporteur-francesca-albanese-palestine-2025/ et https://www.ohchr.org/en/documents/country-reports/ahrc5923-economy-occupation-economy-genocide-report-special-rapporteur
[7] “South Africa’s most recent position, outrightly hostile to Israel and very sympathetic to Hamas, culminating in dragging the State of Israel to the International Court of Justice (ICJ), could well have led to South Africa being punished and excluded from AGOA–a prospect that still looms over U.S.-S.A. relations.” Source : Ivor Ichikowitz, “South Africa should be truly non-aligned–and stop risking its vital trade ties with the West”, Fortune, 26 janvier 2024, https://fortune.com/2024/01/26/south-africa-non-aligned-risk-vital-trade-ties-west-us-biden-israel-politics/
[8] “The military-industrial complex has become the economic backbone of the State. Between 2020 and 2024, Israel was the eighth largest arms exporter worldwide. The two most prominent Israeli weapons companies – Elbit Systems, established as a public-private partnership and later privatized, and state-owned Israel Aerospace Industries (IAI) – are among the top 50 arms manufacturers globally. Since 2023, Elbit has cooperated closely on Israeli military operations, embedding key staff in the Ministry of Defense, and was awarded the 2024 Israeli Defense Prize. Elbit and IAI provide a critical domestic supply of weaponry, and reinforce Israel’s military alliances through arms exports and joint development of military technology. » Point 31 https://www.un.org/unispal/document/a-hrc-59-23-from-economy-of-occupation-to-economy-of-genocide-report-special-rapporteur-francesca-albanese-palestine-2025/ et https://www.ohchr.org/en/documents/country-reports/ahrc5923-economy-occupation-economy-genocide-report-special-rapporteur
[9] “Drones, hexacopters and quadcopters have also been omnipresent killing machines in the skies of Gaza. Drones largely developed and supplied by Elbit Systems and IAI have long flown alongside these fighter jets, surveilling Palestinians and delivering target intelligence. In the last two decades, with support from these companies and collaborations with institutions like Massachusetts Institute of Technology (MIT), Israel’s drones acquired automated weapons systems and the ability to fly in swarm formation.” Point 33.
[10] Los acuerdos de Abraham son dos tratados de paz entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos por una parte y de Israel y Bahréin por otra. El primero entre Israel y los EAU fue anunciado el 13 de agosto de 2020 por el presidente de Estados Unidos Donald Trump. Fueron firmados el 15 de septiembre de 2020 en la Casa Blanca, en Washington. Se acompañaron de una declaración tripartita firmada también por el presidente estadounidense, como testigo. Esos acuerdos se prologaron con los de Sudán y Marruecos. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_normalizaci%C3%B3n_de_las_relaciones_entre_Emiratos_%C3%81rabes_Unidos_e_Israel y https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_de_normalizaci%C3%B3n_de_las_relaciones_entre_Bar%C3%A9in_e_Israel
[11] “The United Arab Emirates has become a sub-imperial power in Africa, investing in ports, airports and infrastructure projects to extract resources and increase its global political and military influence. Understanding the UAE’s role in reshaping regional geopolitics is critical for resistance and justice movements to challenge imperialist power structures effectively.” Husam Mahjoub “The emerging sub-imperial role of the United Arab Emirates in Africa” , TNI, 4 February 2025, https://www.tni.org/en/article/the-emerging-sub-imperial-role-of-the-united-arab-emirates-in-africa
[12] “Emirates Airlines’ first flight took off on 25 October 1985, flying from Dubai to the Pakistani city of Karachi, using an aircraft leased from Pakistan International Airlines. Today, Emirates has a fleet of more than 260 aircraft, serving over 136 destinations worldwide. In 2023, Dubai International Airport was ranked as the world’s busiest hub for international passengers for the tenth consecutive year. Jebel Ali Port, located off the coast of Dubai, was inaugurated in 1979, followed by the establishment of the Jebel Ali Free Zone six years later. In 2023, it was the world’s tenth-busiest container port.” Husam Mahjoub “The emerging sub-imperial role of the United Arab Emirates in Africa” , TNI, 4 de febrero de 2025, https://www.tni.org/en/article/the-emerging-sub-imperial-role-of-the-united-arab-emirates-in-africa
[13] “Throughout the 2010s, in many ways the sub-imperial ambitions of the UAE and Qatar mirrored the Israeli model. (external link) Despite being small in both size and population and situated in a hostile regional environment, they leveraged their wealth and strategic relationships with Western powers to exert influence across the region. Both nations have supported various factions, including mercenaries and insurgents, to advance their national interests and assert regional dominance. ” Husam Mahjoub “The emerging sub-imperial role of the United Arab Emirates in Africa” , TNI, 4 de febrero de 2025, https://www.tni.org/en/article/the-emerging-sub-imperial-role-of-the-united-arab-emirates-in-africa
[14] “Using the framework of sub-imperialism, a concept that was introduced by the Brazilian Marxist scholar and activist Ruy Mauro Marini (external link), provides valuable insights for analysing the UAE’s strategies and impacts. It demonstrates how the UAE can simultaneously be both a subject of imperialism and an agent of imperialist practices within its spheres of influence while challenging traditional imperialist actors. Sub-imperialism, in this context, refers to a phenomenon where a country, while not being a major global imperial power, acts in ways that align with or support the interests of imperial powers and behaves in an imperialist manner within its own region.” Husam Mahjoub “The emerging sub-imperial role of the United Arab Emirates in Africa” , TNI, 4 de febrero de 2025., https://www.tni.org/en/article/the-emerging-sub-imperial-role-of-the-united-arab-emirates-in-africa
[15] Vincent Lucchese, «Capter le CO2, un cadeau empoisonné pour les pays du Sud », Reporterre, 11 de diciembre de 2023, https://reporterre.net/Capter-le-CO2-un-cadeau-empoisonne-pour-les-pays-du-Sud [Captar el CO2, un regalo envenenado para los países del Sur]
[16] Adam Hanieh, «Blanqueo de Carbono: la “nueva lucha del Golfo por África”», CADTM, 20 de agosto de 2024, 22814
6. Los cómplices de Israel en Asia Occidental.
Es verdad que si los occidentales dejasen de enviar armas a Israel el genocidio pararía. Pero también tiene importancia el petróleo que llega para su economía y maquinaria de guerra. Ahí, la complicidad de varios países de Asia Occidental y el Caúcaso es fundamental.
https://thecradle.co/articles/israel-is-not-isolated-a-global-web-of-oil-and-complicity
Israel no está aislado: una red global de petróleo y complicidad
A través de los continentes, las fuentes de energía del estado ocupante se sostienen gracias a una red de potencias que alimentan su maquinaria bélica en toda Asia Occidental.
Erman Çete
28 DE AGOSTO DE 2025
A unos 100 kilómetros al este de Bakú, la capital de Azerbaiyán, se encuentra el yacimiento petrolífero Azeri-Chirag-Deepwater Gunashli (ACG), el más grande del sector azerbaiyano de la cuenca del Caspio. Operado por BP Exploration Limited, alimenta directamente al famoso oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC).
Al sur de Bakú, en la terminal de Sangachal, se almacenan el petróleo y el gas antes de su exportación. Según BP, alrededor de 106 millones de barriles de petróleo y condensado pasaron por Sangachal en la primera mitad de este año, principalmente a través del oleoducto BTC.
Desde allí, el petróleo atraviesa Azerbaiyán y Georgia, entra en Turquía y finalmente llega al puerto turco de Ceyhan, en el Mediterráneo. Como explican los autores James Marriott y Mika Minio-Paluello en «The Oil Road: Journeys from the Caspian Sea to the City of London» (2012), el petróleo toma dos rutas principales desde Ceyhan: una hacia el puerto italiano de Miggia a través de las islas griegas, y otra hacia el sur, a lo largo de la costa levantina, hasta el canal de Suez.
Un oleoducto hacia el genocidio
Después, el petróleo y el gas encuentran inexplicablemente su camino para financiar la guerra genocida del Estado ocupante israelí contra Gaza. Los beneficios enriquecen a los banqueros de la City de Londres y a los accionistas de British Petroleum. Todos ganan, excepto los palestinos.
El oleoducto BTC, que se extiende a lo largo de casi 1800 millas, es una arteria energética fundamental para el Estado ocupante. Suministra aproximadamente el 40 % de las necesidades de crudo de Tel Aviv, mientras que Israel ocupa el sexto lugar entre los importadores de petróleo de Azerbaiyán. El gigante energético estatal de Azerbaiyán, SOCAR, uno de los principales socios energéticos de Israel, es también el mayor inversor extranjero de Turquía, según ha confirmado el director general de SOCAR Turquía, Elchin Ibadov.
La base jurídica del oleoducto BTC se sustenta en dos acuerdos clave. El más importante de los dos es el acuerdo con el gobierno anfitrión firmado entre el consorcio BTC de BP y cada país de tránsito. Estos contratos, en esencia, se sobreponen a la soberanía nacional.
El artículo 2 del Acuerdo Intergubernamental lo ilustra claramente:
«Cada Estado declara y garantiza que no es parte de, ni está legalmente obligado a aplicar o cumplir, ninguna ley o reglamento interno, ni ningún acuerdo o tratado internacional, que sea incompatible con el presente Acuerdo, lo socave o lo impida, o que afecte negativamente o restrinja la capacidad del Estado para celebrar o aplicar el presente Acuerdo u otros acuerdos de proyecto pertinentes».
Incluso después de los devastadores terremotos que sacudieron el sureste de Turquía en 2023, fue BP quien declaró fuerza mayor para la terminal de Ceyhan en Adana, desde donde se envía el petróleo azerbaiyano.
Esto supuso, en la práctica, dar prioridad a las exportaciones de petróleo sobre la ayuda local para paliar los efectos del desastre. Un portavoz de BP en Bakú confirmó la declaración, que permitió a la empresa eludir sus obligaciones contractuales.
Mapa que muestra el trazado del oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC).
Más allá de Bakú: la red global de complicidad
Sin embargo, centrarse únicamente en Azerbaiyán y el oleoducto BTC oscurece el panorama general: el Estado ocupante está profundamente arraigado en el comercio mundial de energía, tanto como importador como exportador.
Las empresas petroleras privadas y propiedad de inversores son cómplices. Según el informe del año pasado de Oil Change International, estas empresas suministran colectivamente el 66 % del petróleo de Israel, y el 35 % de esa cuota procede de seis grandes empresas petroleras internacionales —BP, Chevron, Eni, ExxonMobil, Shell y TotalEnergies— entre octubre de 2023 y julio de 2024.
Durante el mismo periodo, Kazajistán suministró el 22 % del crudo israelí. Los países africanos —en particular Gabón, Nigeria y Congo— contribuyeron con el 37 %. Incluso Brasil, bajo la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva (un crítico abierto de Tel Aviv), continuó con los envíos a lo largo de 2024. En mayo de 2025, los sindicatos de trabajadores petroleros brasileños revelaron en una carta conjunta al presidente que ese año se habían exportado 2,7 millones de barriles de crudo a Israel.
Israel también importa productos petrolíferos refinados fundamentales para su ocupación militar en Palestina, Líbano y Siria. Estados mediterráneos como Chipre, Italia, Grecia y Albania han enviado combustible, diesel y nafta.
Chipre ha proporcionado además servicios de transbordo. Mientras tanto, el gasóleo al vacío (VGO) ruso sigue llegando a las refinerías de Haifa. Una de las principales fuentes sigue siendo el crudo CPC Blend de Kazajistán, exportado a través del puerto ruso de Novorossiysk, en el mar Negro.
A pesar de su cambio hacia el gas natural, el carbón seguía representando el 12,7 % del suministro energético de Tel Aviv en 2023, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), siendo los principales proveedores los países del BRICS. Colombia proporciona entre el 50 % y el 60 % del carbón. Rusia y Sudáfrica le siguen de cerca, a pesar de sus condenas a Israel y del caso de genocidio de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Estados Unidos y China completan los cinco primeros puestos.
Los países árabes y musulmanes no son una excepción. Tras el 7 de octubre de 2023, el bloque de la OPEP liderado por Arabia Saudí rechazó las peticiones de Irán de un embargo petrolero. Tel Aviv sigue recibiendo flujos modestos pero constantes de crudo a través del oleoducto Sumed (Suez-Mediterráneo), que transporta petróleo desde Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Irak y Egipto. En 2020, la empresa israelí Europe–Asia Pipeline Co. firmó un acuerdo de transporte con la empresa emiratí RED Land Bridge Ltd., lo que profundizó los lazos entre los Estados del Golfo y Tel Aviv.
La generosidad de Leviatán y la traición árabe
Quizás el acontecimiento más escandaloso es que el propio Israel se ha convertido en una fuente de energía.
En agosto de 2025, Egipto firmó un acuerdo récord de 35 000 millones de dólares con Tel Aviv, casi triplicando sus importaciones de gas de los yacimientos marinos de Leviatán, el mayor acuerdo de exportación de la «historia» de Israel. NewMed Energy, una empresa israelí, prevé transportar 130 000 millones de metros cúbicos (bcm) de gas a Egipto para 2040.
Las exportaciones de gas natural a Egipto y Jordania aumentaron un 13,4 % en 2024, a pesar de las condenas retóricas de los líderes árabes. El ministro de Energía, Eli Cohen, elogió las cifras y afirmó que demuestran que el sector energético de Israel es un «activo estratégico» y clave para la «estabilidad regional».
Reuters también señaló que «Israel se está posicionando como un centro energético regional y se ha comprometido a suministrar gas natural a Europa, que ha estado diversificando sus fuentes de suministro para alejarse de Rusia desde su invasión de Ucrania».
El año pasado, el yacimiento Leviathan produjo 11 330 millones de metros cúbicos de gas, lo que generó 282 millones de dólares en ingresos. El yacimiento cercano de Tamar obtuvo 232 millones de dólares con 10 090 millones de metros cúbicos. La producción total de gas aumentó un 8,3 %, y las regalías subieron casi un 11 %, hasta alcanzar los 704,5 millones de dólares. Se prevé que los ingresos estatales procedentes del gas alcancen los 1400 millones de dólares este año, duplicándose en pocos años.
La mascarada de los embargos
El 21 de agosto, Reuters informó de que Turquía había comunicado a sus autoridades portuarias que se prohibiría atracar a los barcos vinculados a Israel. El nuevo requisito exige que las cartas de garantía confirmen que no hay vínculos con Israel ni carga militar a bordo.
Ankara afirma haber detenido el comercio con Israel después del 7 de octubre. Pero la realidad sugiere lo contrario. Los petroleros suelen desactivar sus sistemas de rastreo en el Mediterráneo oriental, fingir destinos en Egipto o en otros lugares y organizar las entregas a través de comerciantes de terceros países.
El canal ruso de Telegram Dva Mayora denunció a los petroleros griegos Seavigour y Kimolos por su participación en estas rutas encubiertas en 2025. El 22 de agosto, el Nissos Antimilos, con bandera de las Islas Marshall, fue avistado a 190 kilómetros al oeste de Haifa, recién llegado de Ceyhan y a la espera de un petrolero israelí para realizar una transferencia en alta mar.
Parece que los Estados árabes y de mayoría musulmana prefieren la indignación performativa a la acción sustantiva. Su duplicidad garantiza que, mientras Tel Aviv lanza bombas sobre Gaza, el petróleo que alimenta su maquinaria bélica fluya sin interrupción.
7. Nuevos frentes para la OTAN.
Nueva conversación en el programa de Alkhorsid de los economistas Wolff y Hudson con un repaso a la política internacional.
https://michael-hudson.com/2025/08/nato-shifts-to-new-fronts/
La OTAN se traslada a nuevos frentes
NIMA ALKHORSHID: Hola a todos. Hoy es jueves, 21 de agosto de 2025, y nuestros amigos Richard Wolff y Michael Hudson vuelven a estar con nosotros. Bienvenidos de nuevo.
RICHARD WOLFF: Me alegro de estar aquí.
NIMA ALKHORSHID: Michael, quiero empezar con usted. Usted cree que el resultado de esas dos reuniones entre Estados Unidos y Rusia, y la posterior visita de los europeos a Estados Unidos junto con Zelensky, demuestra de alguna manera que Trump está empujando a la OTAN a nuevas guerras por poder tras el colapso de Ucrania. ¿Cuál es su lógica? ¿Cómo lo entiende usted?
MICHAEL HUDSON: Bueno, parte de la lógica es el hecho de que todo el mundo parecía tan armonioso cuando terminaron las reuniones en Washington. Y los principales medios de comunicación dijeron: «Miren cómo Europa ha capitulado ante Estados Unidos». Trump dijo: «Quiero la paz en Ucrania y la paz con Rusia». Y, básicamente, la posición de Trump es olvidar Ucrania. La guerra en Ucrania ha terminado. Sabemos lo que va a pasar. Rusia va a tomar el control. No hay nada que Zelensky o los países europeos puedan hacer, ni siquiera proporcionando armas, que vaya a impedir la victoria de Rusia. Así que olvidémonos de eso.
Por supuesto, apoyaremos a Zelensky en su intento de mantener sus tropas. Al parecer, ha llamado al Batallón Azov para que vaya al frente a luchar y sea diezmado. Dejemos que luche y moleste a Rusia y Ucrania tanto como sea posible. Pero hablemos de lo que realmente queremos. Seguimos odiando a Rusia. Yo odio a Rusia tanto como usted, dijo Trump, pero no vamos a vencer a Rusia en Ucrania. Así que hablemos de dónde podemos vencer a Rusia.
Bueno, podemos empezar a causarle problemas, ya lo hemos demostrado, podemos causarle problemas en el Báltico. Podemos sabotear sus petroleros. Podemos bloquear el comercio de petroleros rusos en el Báltico. Podemos molestar a Rusia en Azerbaiyán y Armenia. Podemos construir esa carretera no solo para amenazar a Rusia, ya que Azerbaiyán ya está bastante roto con Rusia, sino que también podemos amenazar a Irán, todo el apoyo mutuo ruso-iraní. Podemos amenazar a Rusia en Siria respaldando la toma de poder de Netanyahu y su alianza con los terroristas wahabíes de Al Qaeda Al Nusra allí para prepararse para atacar a Rusia e Irán, a Rusia desde el sur, para que podamos derrotar a Rusia en Siria. Podemos buscar en todo el mundo dónde podemos desestabilizar no solo a Rusia, sino también a los BRICS.
Y ahí es donde tenemos la oportunidad de construir y abrir realmente nuevos frentes contra Rusia, hacer que luche en varios frentes. Y creo que los europeos dijeron: «Oh, ¿estamos aliviados? Pensábamos que querían la paz». Y creo que Trump dijo: «Miren, olvídenlo». La razón por la que estoy haciendo tanto ruido sobre querer el premio de la paz y llamando al exjefe de la OTAN, que ahora es ministro de Finanzas de Noruega, y diciéndole: «¿Cree que puedo conseguir el premio de la paz?».
Quiere dar la impresión de que es un hombre de paz, cuando en realidad ha trabajado con el Estado profundo para planear toda una guerra, no solo contra Rusia e Irán, sino también contra los BRICS. Ahora se habla de que está planeando un ataque contra Venezuela, enviando fuerzas especiales para secuestrar o matar a Maduro. Él dijo: «Bueno, ya sabe, por si acaso hay alguna posibilidad de ganar el premio Nobel de la Paz, ¿qué hay que hacer para ganarlo? Hay que ser como Kissinger». Kissinger envió a unos asesinos para matar a Allende y poner en el poder al gobierno fascista de Pinochet.
Bueno, Trump va a enviar atacantes para secuestrar o asesinar a Maduro e instaurar un gobierno de derecha títere de Estados Unidos y extenderlo por toda América Latina. Ya se está viendo cómo las elecciones en Bolivia se inclinan hacia la derecha. Creo que Trump ha planeado seguir a los neoconservadores de la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional y el ejército hasta el final. Pero quiere evitar que el resto del mundo se dé cuenta de que realmente tenemos que organizarnos y que esto va a ser una guerra. Está tratando de amortiguar su comprensión de lo que realmente está tratando de hacer.
Y todo lo que ha hecho es lo contrario de lo que haría cualquiera que quiera la paz. Está tratando de preparar un caso lo más sólido posible para lo que él considera la batalla final. Y por batalla final, creo que ha aceptado el argumento neoconservador de que, bueno, estamos perdiendo el imperio. Estamos perdiendo nuestra influencia. Y dado que nuestra influencia va a disminuir, cuanto antes entremos en guerra, menos costoso será. Porque cuanto más esperemos para entrar en guerra, más tiempo tendremos paz, y más poder ganarán China, Rusia, Irán, los BRICS y la mayoría global.
Así que lo que Trump consiguió convencer a los europeos fue: vale, no vamos a renunciar a Ucrania. Por supuesto, vamos a intentar estabilizar nuestro control. Vamos a insistir en que, bueno, tenemos que apoyar la seguridad de Ucrania. Bueno, ¿qué significa la seguridad para Estados Unidos? Significa la capacidad de controlar totalmente un gobierno títere.
Si no controlan un gobierno títere, se sienten inseguros. Si no tienen el poder de destruirlo, se sienten inseguros, al igual que Netanyahu se siente inseguro si no puede exterminar a los palestinos. Para Estados Unidos y Zelensky, la Ucrania de habla rusa es la Gaza de Ucrania. Es exactamente el mismo sentimiento de odio que él ha intentado fomentar allí. Y se podría decir que él tiene este mismo antagonismo; es casi una lucha religiosa por apoyar los valores estadounidenses y la autocracia, la capacidad de controlar el resto del mundo.
Esta es la última oportunidad de hacerlo. Y si no luchamos ahora, sin duda perderemos la batalla si luchamos contra los trabajadores. Así que creo que Rusia lo entendió inmediatamente hace dos días cuando bombardeó las instalaciones de exportación de petróleo, las refinerías y las instalaciones de exportación de Odessa. Se trataba de las instalaciones de exportación propiedad de Azerbaiyán para exportar el petróleo azerbaiyano al resto del mundo. Creo que esto representaba quizás el 25 % del comercio exterior de Azerbaiyán. Así que Rusia lo vio inmediatamente y ahora se está centrando en luchar contra Azerbaiyán.
No sé qué va a hacer en Siria. Creo que los rusos y los estadounidenses entienden lo que está pasando. No veo ningún debate en los medios de comunicación. E incluso algunos de sus invitados se muestran optimistas y piensan que quizá Putin realmente quiera pasar a la historia como el Príncipe de la Paz en lugar del Diablo de la Guerra.
NIMA ALKHORSHID: Richard, pasando a usted, esto es lo que dijo Scott Bessent sobre el caso de Ucrania.
[Comienza el clip]
Scott Bessent dijo: «Trump está muy alerta. En este momento, estamos vendiendo armas a los europeos, que luego las revenden a los ucranianos. Y el presidente Trump está aplicando un margen de beneficio del 10 % a las armas. Así que tal vez ese 10 % cubra el coste de la cobertura aérea».
[fin del clip]
NIMA ALKHORSHID: Sí. Me preguntaba, ¿qué opina usted de las dos reuniones? La primera con Rusia y luego en Estados Unidos con los europeos, es algo sorprendente. No sé si ha visto las fotos que tenemos de Washington. Aquí está Donald Trump. Compárelo con, no sé si lo recuerda, Richard, esas fotos de 2016 o 2017, en las que Donald Trump estaba sentado a una mesa y todos estaban por encima de él y trataban de, ya sabe, atacarlo de alguna manera o hablar con él.
Y luego esta foto es totalmente diferente. Muestra cómo los líderes europeos están, de alguna manera, tan desesperados en su forma de actuar hacia el presidente de Estados Unidos. ¿Qué está pasando? ¿Qué opina usted de lo que ha sucedido, Richard?
RICHARD WOLFF: Bueno, es interesante. Yo lo veo de forma un poco diferente a Michael, pero sospecho que, si tenemos tiempo, podemos averiguar cómo los dos puntos de vista podrían, de hecho, ser coherentes entre sí. Así que déjeme responder. Empezaré por Scott Bessent. Lo único que puedo decir es que estoy seguro de que su madre está muy orgullosa de él, pero al resto de nosotros, no tanto. Es decir, es vergonzoso.
Casi cada vez que habla, es vergonzoso. La mitad de las veces no tengo ni idea de por dónde va. Su lealtad al Sr. Trump va de repugnante a patética, pero más allá de eso, no sabría qué decir. Analizar el acuerdo entre Estados Unidos y Europa y centrar la atención en el margen de beneficio del 10 % en el movimiento de armas, quiero decir, es como observar un cuadro enorme y fijarse en una dimensión infinitesimalmente insignificante, y eso es de lo que va a hablar. Realmente, tiene que dar un paso atrás.
Y tiene razón, Nima, tiene razón al fijarse en las diferentes imágenes de los europeos en relación con el Sr. Trump entonces y ahora, porque eso también es el Sr. Bessent. Lo importante aquí es la subordinación de Europa. Este es el fin de los quizás 500 años de Europa desde el Renacimiento, en los que Europa pudo ser el centro del mundo gracias a su conquista colonial del resto del mundo, a su temprano desarrollo del capitalismo y a su temprano periodo de industrialización. Se podía decir que, en cierto sentido, estaba a la cabeza. Y quizás no era la única parte del mundo en aquel entonces. No sé mucho sobre lo que ocurría en China hace muchos siglos, etc.
Pero para gran parte del mundo, este era el poder, el centro, la riqueza. Y ahora mírelo. Es como un grupo de niños de jardín de infancia a los que su maestra lleva al edificio del gran hombre, la Casa Blanca, donde se sientan en sillas para hablar o escuchar las tonterías que dice el Sr. Trump. Quiero decir, sé lo que piensan de él en secreto porque lo han dicho en muchas entrevistas en su propio país.
Sigo a algunos de ellos en Francia y Alemania. Sé lo que los líderes, incluidos los que están allí sentados, han dicho sobre él. Y ahí están, como cachorritos. Para mí, históricamente, eso es lo más importante. Y sé que quizá hoy no tengamos tiempo para hablar de ello, pero si miran el acuerdo comercial que se ha alcanzado entre el Sr. Trump y von der Leyen y los europeos, los estadounidenses han impuesto básicamente un arancel general del 15 % al que todos los europeos tendrán que someterse. Y a cambio, los europeos eliminaron todos los aranceles que tenían, de modo que Estados Unidos tiene prácticamente carta blanca.
Por cierto, eso no es suficiente para lograr gran cosa. Pero en términos económicos, y sin duda a corto plazo, es suficiente para demostrar que el país colonial se ha convertido en la colonia y la colonia se ha convertido en la colonizadora. Gran Bretaña y Europa son ahora actores secundarios en un juego orquestado por Trump y Estados Unidos. Y lo irónico de todo esto es que Estados Unidos está haciendo esto, como dice acertadamente Michael, porque el imperio se está hundiendo.
No quieren gastar el dinero. Quieren aprovecharse de aquellos a quienes controlan para imponerles los costes de un imperio en declive, de modo que se vean obligados a comprometerse a invertir en Estados Unidos. Tienen que comprometerse a comprar gas natural licuado y otros productos energéticos de Estados Unidos. Tienen que abrir su pesca y su agricultura a los productos estadounidenses, que es un negocio importante, etc.
Y eso es maravilloso. Tienen que hacer todas estas cosas porque nos estamos quedando sin dinero. Y lo irónico es que el Sr. Bessent lo sabe. En cierto modo, lo entiende. Y para alguien como él, esto es un logro. Y la forma en que lo ve es que se centra en el margen de beneficio del 10 %… ¿qué? Ya saben, solo una persona que cuenta cada centavo…
Lo encuentro en la historia de Europa, la humillación. Y creo, y sé que mi creencia se basa en parte en la esperanza. Lo entiendo. Pero, por supuesto, permítanme recordarles a todos que eso también es cierto para todos los demás. Solo lo estoy admitiendo. Mi esperanza es que los europeos se sientan disgustados por lo que están viendo y que vean dentro de los países europeos, tanto en la izquierda como en la derecha, el deseo de no ser arrastrados a esta subordinación.
Permítanme recordarles a todos, incluidos los europeos, que si Estados Unidos puede hacer lo que está haciendo ahora, ¿por qué creen que el próximo presidente no hará más? Porque les están diciendo a los estadounidenses: «Aquí tienen una forma de aliviar sus problemas. Échenlos sobre nosotros». ¿Cómo van a mantener los europeos su programa de bienestar social? El bienestar de la población de Europa occidental está muy por delante del de Estados Unidos. Podían permitírselo porque no tenían gastos militares. Estados Unidos se encargaba de eso.
Era un acuerdo maravilloso para dar un impulso keynesiano militar a Estados Unidos, que lo necesitaba, ya que nunca salimos de la depresión. La Segunda Guerra Mundial nos sacó de ella, y el presupuesto de guerra nos ha sostenido desde entonces. Así que nos ocupamos de eso por Europa para que pudieran utilizar el dinero que habrían tenido que gastar en el ejército para proporcionar a su población asistencia sanitaria, educación gratuita y todas las demás prestaciones que reciben y que los estadounidenses no conocen porque sería muy difícil salirse con la suya sin dárselas a los estadounidenses si lo hicieran.
Bien, ahora, ¿qué va a pasar en Europa si no obtienen estas prestaciones, si tienen que pagar todo tipo de costes, si tienen que hacer todo tipo de ajustes? Van a recortar sus prestaciones sociales. Así que ya están ocupados haciéndolo. Van a seguir recortando sus prestaciones sociales.
Bueno, aquí hay dos cosas. En Alemania, como creo que señaló Michael la semana pasada, las encuestas muestran que la Alternativa für Deutschland obtiene ahora un resultado electoral mayor que el Partido Demócrata Cristiano, que solía ser el partido dominante en Alemania, a veces en colaboración con los socialdemócratas. Pero hoy en día, los socialdemócratas se han derrumbado en gran medida. Así que la Alternativa, que es la derecha, dice: «No queremos estar en esta posición». En Francia, es la izquierda. La derecha está ahí y tiene importancia, pero la izquierda es donde está la acción.
La izquierda es la facción más grande del parlamento, y acaba de declarar, y estoy siguiendo esto muy de cerca: el bloc en tout, que en español significa «bloqueemos todo». Y el 10 de septiembre saldrán a las calles de París, Lyon, Marsella, Niza, todas las principales ciudades de Francia, para paralizar el país. Y, vaya, han demostrado con sus chalecos amarillos, han demostrado con su historia que se remonta a la Revolución Francesa: no presionen demasiado a esta gente porque tienen un gen que parece faltarnos al resto de nosotros para movilizar a su pueblo.
Añadiría, por lo tanto, que se trata de un imperio en decadencia que está tomando medidas extraordinarias. Si queremos dar crédito al Sr. Trump por reconocer que la guerra en Ucrania supuso un enorme derroche de dinero durante tres años, de acuerdo. Pero mientras tanto, las otras cosas que están haciendo, sean neoconservadores o no, son insignificantes. Esto no va a funcionar.
Jugar con Azerbaiyán, tiene que ser una broma. ¿Qué van a conseguir asesinando al Sr. Maduro? En serio, estos son los actos desesperados de un imperio en declive, y así se verán. Miren, sospecho, solo es mi opinión, que gran parte del ruido de Azerbaiyán, y Michael tiene razón al verlo así, o en Siria o en Venezuela, o si renuevan el ruido de Taiwán una vez que se calme lo de Ucrania, son en realidad golpes típicos de Washington. Pero para mí, parecen un esfuerzo desesperado por mantener el teatro del imperialismo estadounidense una vez que la realidad ya no es posible.
Su problema, que ellos conocen, es China y los BRICS. Y esos lugares están creciendo mucho más rápido que Estados Unidos. Crecieron más rápido durante la guerra de Ucrania. Quiero recordarles a las personas: el crecimiento económico anual de China está en el rango del 5 %, el crecimiento anual de Estados Unidos: la mitad, si acaso. Y el de la India es aún más rápido. Rusia creció más rápido durante la guerra de lo que lo había hecho antes, y creció más rápido que cualquier país europeo, incluido Estados Unidos. Están perdiendo. Están perdiendo por todos lados.
Y gran parte de estos esfuerzos, de hecho, yo diría que la propia guerra de Ucrania es una demostración de que no pueden hacerlo. Y creo que eso es una crisis para Europa que no estamos valorando. Todas esas personas sentadas alrededor de la mesa que nos acaba de mostrar del Sr. Trump en el Despacho Oval. Son los líderes que nacieron y desarrollaron toda su carrera como aliados de Estados Unidos, como aliados subordinados, los que fueron derrotados en la Segunda Guerra Mundial, los que salieron arruinados si estaban en el bando ganador y arruinados si estaban en el bando perdedor. Estados Unidos es dominante y van a reconstruir Europa, ya que para ellos todo ha terminado.
Son personas desesperadas, desesperadas en cuanto a sus propias carreras, desesperadas en cuanto a su propia visión del mundo. Apostaron por el caballo equivocado y ya es demasiado tarde para bajarse. Así que van a seguir montándolo mientras siga en pie. Continuarán la guerra en Ucrania para siempre si tienen que mirarlos. Así es como hablan. No ven la derrota. Ven que Rusia sigue avanzando X kilómetros hacia el oeste. No lo ven. Es una extraordinaria muestra de debilidad. Y el teatro que lo rodea no debería ocultarlo.
NIMA ALKHORSHID: Adelante, Michael.
MICHAEL HUDSON: Richard, siempre acabamos estando de acuerdo. Creo que la respuesta europea ha ido más allá del disgusto. Ahora tienen miedo. Hay un maravilloso editorial en el Financial Times de hoy, un artículo de opinión de la profesora Schock, que dice que el nuevo escenario, el más importante entre Estados Unidos y Europa, y realmente el resto del mundo, tiene que ver con la inteligencia artificial.
Ella dice que la política de Estados Unidos, especialmente bajo Trump, ha sido convertir cualquier forma de comercio en un arma para amenazar y hacer que su socio comercial dependa de usted. Y en el pasado, Estados Unidos ha estado haciendo precisamente esto con las exportaciones de petróleo y cereales, dispuesto a cerrar los grifos y cortar el suministro de alimentos y a empezar a aislar, a imponer sanciones y aislar a otras naciones y matarlas de hambre o cortarles el suministro de energía si no obedecen. Schock afirma que la nueva arma del comercio exterior estadounidense, específicamente contra Europa, porque eso es lo que escribe para el Financial Times, es la inteligencia artificial.
Afirma que uno de los puntos centrales de este acuerdo que Estados Unidos ha estado presionando a Europa para que firme es que no sigan adelante con sus planes de regular la inteligencia artificial, la internet computarizada, la nube y todas estas cosas. Se van, siguen dependiendo de Estados Unidos para los algoritmos, la forma en que todo el sistema de inteligencia artificial está programado para atrapar a los usuarios. Y atrapa a los usuarios por el hecho de que, a medida que el sistema se extiende y se utiliza más ampliamente, el coste de crear un sistema alternativo es cada vez mayor.
Y que si Europa no impide ahora el dominio estadounidense de la IA y trata de afirmar su propia capacidad en IA, en la fabricación de chips y, básicamente, en la forma en que está estructurado el sistema de inteligencia artificial, el sistema lógico del mismo —no soy especialista en informática, así que no puedo entrar en detalles—, pero ella entra en detalles y dice que, en esencia, Estados Unidos puede imponer al resto del mundo un sistema de «basura entra, basura sale».
Ella no lo llama así. Ella lo llama simplemente construir el algoritmo de una manera que refleje los valores y la política estadounidenses. Y en el proceso, dice, Trump está convirtiendo a Estados Unidos en una autocracia, no en una democracia. Y su modo de control de Europa está en la nueva industria en crecimiento, que sustituye al petróleo y a los alimentos. Ahora que otros países tienen fuentes alternativas de petróleo y producen sus propios alimentos, lo único que está en juego es la inteligencia artificial. Y creo que son las siete acciones mágicas de IA las que han representado el 80 % del valor del aumento de los precios de la bolsa en Estados Unidos. Este ámbito económico es muy importante.
Además, usted plantea una cuestión importante: ¿qué pasa con la oposición en Europa? Bueno, imaginemos, volviendo a la reunión del lunes, que Trump realmente hubiera querido dejar en evidencia a Europa, imaginemos que hubiera dicho: «Bueno, sé que muchos de ustedes, líderes, son remanentes de elecciones pasadas, pero tienen que darse cuenta de que en las próximas elecciones vamos a tener a la Alternativa für Deutschland sustituyendo a Merz. Vamos a tener a la izquierda francesa sustituyendo a Macron. Y en Inglaterra, cabría esperar que Starmer y el Partido Laborista, en plena decadencia, fueran sustituidos por Corbyn, de la izquierda, o por una alianza entre Corbyn y el partido nacionalista, el líder del Brexit allí.
Los habría tenido a todos y les habría dicho: «Reunámonos todos en la misma sala y veamos qué tienen». Y todos esos otros grupos dirían: «Bueno, estamos en contra de la guerra con Rusia. Estamos en contra de la guerra en Ucrania». Pero Trump no lo hizo. Y eso es porque también se habrían opuesto a su exigencia de decir: «Sí, les seguiré. Ampliaremos la Guerra Fría. Lucharemos contra Rusia. Pero tienen que seguir nuestro liderazgo en esta industria de crecimiento económico, la inteligencia artificial».
Y es un editorial maravilloso sobre todo esto que dice que al convertir la tecnología en un arma, al convertir en un arma cualquier área del comercio exterior en la que Estados Unidos pueda establecer la dependencia de otros países, eso indica una política de impedir que otros países creen una alternativa. Y esa es la definición de seguridad de Estados Unidos. La seguridad es impedir que otros países tengan una alternativa. Entonces pueden sentirse seguros.
Eso es lo que entienden por seguridad para Ucrania. No hay alternativa al control estadounidense de un gobierno títere. Por lo tanto, hay que tener un gobierno títere. Pero esa idea militar de la seguridad es exactamente la misma en el ámbito económico. No se puede tener ninguna tecnología independiente capaz de convertirse en rival.
Bueno, ¿qué es lo que no incluye esto? Puede que esto funcione o no para Europa, pero sin duda no va a funcionar para China, que ya está avanzando en inteligencia artificial, informatización, fabricación de chips y todo el ámbito de los avances tecnológicos, incluidos los imanes de tierras raras y toda la alta tecnología, incluido el desarrollo de misiles hipersónicos. Estados Unidos va por detrás en todo esto. Y su pregunta es: ¿en qué parte del mundo tenemos el poder de impedir que esa parte del mundo tenga una alternativa? Está tratando de encerrar a Europa. Europa hoy, mañana, los BRICS. Y eso significa el mundo.
Así que, a través de todo esto, creo que Estados Unidos le ha dicho a Europa: no se preocupen, lo haremos juntos, pero juntos bajo la hegemonía estadounidense. Y ese «juntos» se volverá en su contra de alguna manera al intentar establecer una masa crítica de inteligencia artificial. A través de una forma de programación que intentará alejar a otros países, a los países del sur global, a otros países BRICS, de China. Y al tener su propio sistema de IA independiente, que presumiblemente Europa tendría que adoptar en última instancia. Si China y sus países vecinos asiáticos pueden crear su propio sistema de inteligencia artificial y evitar que se impongan puertas traseras, entonces Estados Unidos acabará completamente aislado. Y aislado significa sin sus mercados de exportación para crear su balanza de pagos y posicionar su balanza comercial mediante los servicios tecnológicos.
Y esto ya se puede ver en la lucha por Intel y la lucha para evitar que se bloquee a NVIDIA para que no exporte más a China. Estados Unidos dice que pueden exportar todo lo que quieran. Queremos un controlador de ubicación de puerta trasera para que, con solo pulsar un interruptor, podamos desactivar todos los interruptores de NVIDIA en China, paralizar sus máquinas y apagar todos sus ordenadores si utilizan sus chips. Así que China acaba de tomar medidas para bloquear la exportación de chips de NVIDIA hasta que pueda asegurarse de que no hay ninguna puerta trasera.
Pero, ¿cómo se hace esto? Se tarda tanto en revisar los millones de comandos que están integrados en el chip que ¿cómo se sabe que no han puesto este geolocalizador y el interruptor de encendido y apagado que les permite paralizar China, de forma muy similar a como Alemania saboteó las refinerías iraníes, las centrifugadoras, y las voló todas poniendo allí un control secreto? Eso es lo que Estados Unidos quiere hacer con la IA para el resto del mundo.
Y se ha vuelto tan evidente que ha insistido en ello. Ha insistido en hacerlo también para Gran Bretaña y para Europa continental. Este es el escenario más inmediato de la lucha paralela a la rivalidad militar y la lucha que se está librando.
RICHARD WOLFF: Sí, eso ya se podía ver antes. Recuerde, arrestar a la hija del caballero chino, director ejecutivo de Huawei Corporation, cuando estaba en Canadá, y obligar a los canadienses a arrestarla. Y me refiero a la ansiedad histérica por lo que acaba de decir: que los chinos ya tenían entonces, y eso fue hace muchos años, la capacidad para llevar a cabo este tipo de guerra. No quiero insistir en lo mismo, pero quiero dejar claro que lo más aterrador de lo que Michael nos ha expuesto es la parte en la que dice que esta es la estrategia de Estados Unidos. Pero lo realmente crucial es que esa estrategia se ve frustrada por una estrategia opuesta equivalente en China y los BRICS.
Bien, eso significa que Estados Unidos se enfrenta a una situación en la que o bien actúa militarmente ahora o se arriesga a perder esta contienda. Y si la pierde, bueno, entonces se acabó el juego y el ejército no resolverá su problema. Pero es posible que lo intenten. Y, como usted sabe, la ironía es que eso le da una oportunidad a la izquierda estadounidense.
Esto es lo que ocurre: la izquierda estadounidense se convierte en un movimiento. Por supuesto, aún no ha llegado a ese punto, por decirlo suavemente, pero se convierte en un movimiento que dice que lo mejor para Estados Unidos no es una confrontación con China, que nos cuesta demasiado en términos de pérdida de calidad de vida en este país, dado el riesgo de que perdamos, de que China sea simplemente demasiado grande. Y con los BRICS, es ridículo lo grandes que son. Y ese tamaño acabará por abrumarnos. Por lo tanto, deténganlo ahora.
Cambien la política, elaboren un acuerdo de vivir y dejar vivir con China como alternativa a la confrontación. Es un poco como decir, y si vamos en esa dirección, estaremos diciendo: tuvieron una oportunidad en abril de 2022, cuando se sentaron, si no recuerdo mal, en Estambul, y elaboraron la mayor parte de un acuerdo que habría puesto fin a la guerra de Ucrania semanas después de su inicio, habrían conseguido un acuerdo mejor para Ucrania, mucho mejor que el que van a conseguir ahora. Lo perdieron. Ahora se está embarcando en ello.
Esto se convierte en el mantra. Se está embarcando en la misma propuesta perdedora en su lucha con China. Solo que será más larga y costosa y con mayor riesgo que la anterior. Aprenda de Ucrania. No lo vuelva a hacer. En este momento, en Estados Unidos, esa posición obtendría un enorme apoyo, tanto de la izquierda como de la derecha y del centro.
MICHAEL HUDSON: Por eso están tratando de asegurarse de que las elecciones puedan seguir financiándose. Quiero añadir una cosa. ¿Qué es lo que realmente da a Asia y a China la ventaja, una ventaja total sobre Occidente en materia de IA? Es el código abierto. Todo lo que China está haciendo y la IA es código abierto. Eso hace imposible introducir puertas traseras. Hace imposible sabotear los chips. Estados Unidos no puede ganar en una competencia leal.
Solo puede ganar mediante el sabotaje, el soborno, el asesinato y jugando sucio. Pero en un juego limpio en el que todo es abierto, algo así como el equivalente al libre comercio, no puede ganar. Ese es el dilema que Trump y los neoconservadores tienen en común. Y creo que debería considerar a Trump, realmente, como el líder neoconservador de todo esto, porque está dispuesto a hacer explícitamente lo que otros neoconservadores nunca pensaron que podrían salirse con la suya.
Y Trump es capaz de jugar la carta cristiana, diciendo que Dios le dice que haga todo esto, que ha encontrado la religión y que habla de lo que tiene que hacer para ir al cielo. No creo que ninguno de los neoconservadores que no eran ese tipo de cristianos hubiera concebido jamás que eso fuera una estrategia ganadora para impulsar el MAGA detrás de ellos. Pero el propósito de toda esta farsa es impedir el código abierto, impedir el libre comercio e impedir que otros países tomen una decisión.
Eso es la seguridad nacional: impedir que otros países tomen otras decisiones que no sean subordinarse a Estados Unidos y sacrificar su propio crecimiento para pagar sus deudas externas con Estados Unidos, depender de Estados Unidos para su apoyo militar para bloquear sus sistemas de armas militares, su Fuerza Aérea, sus barcos, aviones, barcos y armas estadounidenses que requieren piezas de repuesto y reparaciones continuas por parte de Estados Unidos. Sin piezas de repuesto, es como si Estados Unidos tuviera la capacidad militar de pulsar un interruptor y simplemente desactivar la capacidad de funcionamiento de los aviones supersónicos, cazas, barcos y submarinos extranjeros. Este sistema de «cómo desactivar y incapacitar a otros países» se podría aplicar en todos los ámbitos.
Así que, mientras la mayoría mundial piensa en cómo proporcionar medios tecnológicos que mejoren el nivel de vida del resto del mundo, Estados Unidos se pregunta: «¿cómo podemos sabotear este efecto?». Eso es todo lo que pueden hacer para retrasar el declive de la demanda de control por parte de Estados Unidos. Pueden retrasarlo, y eso es todo. Estados Unidos se pregunta: «¿Cómo podemos sabotear este efecto?». Eso es todo lo que pueden hacer para retrasar el declive de la demanda estadounidense de control. Al final, no pueden evitarlo. Pueden retrasarlo, y eso es todo lo que pretenden. Es un juego a corto plazo, pero es el juego a corto plazo el que ocupa el centro de la política y los mercados financieros.
NIMA ALKHORSHID: Richard, antes de pasar a usted, esto es lo que dijo Scott Bessent sobre la naturaleza de los lazos económicos entre Rusia y China e India, y lo dependientes que se han vuelto durante la guerra en Ucrania.
[Comienza el clip]
Scott Bessent dijo: «La importación de China no es óptima. Pero si nos remontamos a antes del 22, antes de la invasión, el 13 % del petróleo de China ya procedía de Rusia. Ahora es el 16 %. Así que China tiene un suministro diversificado de petróleo. Si nos remontamos a ahora, creo que la India tenía menos del 1 % de su petróleo, el 1 %, y ahora creo que ha subido al 42 %. Así que la India solo está especulando. Simplemente se están lucrando. Están revendiendo. Han obtenido 16 000 millones en beneficios excesivos, algunas de las familias más ricas de la India».
[fin del clip]
NIMA ALKHORSHID: Sí, ¿y a quién se lo revenden? A los europeos. Hace dos días, Richard, hubo una reunión en la que el ministro de Asuntos Exteriores de China fue a la India para hablar con Modi, y Modi lo publicó en su cuenta de X. Dijo que la situación entre las relaciones entre la India y China está mejorando como nunca antes. Creo que Donald Trump está haciendo todo lo posible por unificar. Simplemente está logrando algo que nadie podría haber logrado nunca en términos de lo que está sucediendo en los BRICS.
RICHARD WOLFF: Bueno, para mí, lo que veo es el implacable avance del declive del Imperio Americano. A la India le interesa conseguir petróleo a precio reducido porque los rusos les ofrecen un precio muy bueno. Simplemente están haciendo negocios. Los rusos no pueden vender petróleo y gas en Europa. Esa fue una decisión europea y una decisión estadounidense. Cerrar el mercado, poner a Rusia de rodillas privándola de sus mercados de exportación.
Los rusos recurrieron a los indios, con quienes ya tenían relaciones comerciales y militares desde hacía tiempo, y les ofrecieron un precio increíble. Y, por supuesto, los indios… ¿Qué es lo que quieren? La India no está en Europa. A la India no le interesa la lucha entre Oriente y Occidente por Ucrania. A la India le interesa desarrollar su economía, que es la principal demanda de su pueblo al Gobierno. Y obtener energía barata de Rusia es una forma de hacerlo.
Recuerdo haber escuchado al muy capaz ministro de Asuntos Exteriores de la India, que es muy, muy bueno, mirar con incredulidad a los periodistas que le preguntaban: ¿por qué la India compra petróleo a Rusia? Él respondió: ustedes saben la respuesta. ¿Por qué Alemania compró petróleo a Rusia? ¿Por qué Europa compró petróleo? ¿Qué nos están preguntando? ¿Quieren que tomemos partido en una guerra con la que no tenemos nada que ver? Bueno, no estamos obligados a tomar partido en una guerra con la que no tenemos nada que ver. En su país no se toma partido en guerras con las que no tiene nada que ver. Entonces, ¿qué hay? No hay respuestas a estas preguntas.
Y no hay respuestas debido a lo que está sucediendo. Y creo que es por eso que China y la India están descubriendo que tienen muchos intereses en común. Siempre los tuvieron, ¿verdad? La India fue una colonia. China nunca lo fue, pero casi. Por lo tanto, tienen mucho en común. Gran Bretaña ha sido un problema para ambos. Todos lo saben, etcétera, etcétera, etcétera. Y todos saben que estarían mejor si dependieran menos de Occidente y más de otros, como el uno del otro. Me refiero, por supuesto, a que deberían ampliar las exportaciones e importaciones entre ellos.
Son los dos países más grandes del planeta. Son mercados deseables el uno para el otro. Deberían desarrollar sus países de forma coordinada, porque así crecerían más rápido ambos, en lugar de orientarse hacia Occidente, que impone sus intereses en sus intercambios. Por cierto, lo saben. Hablan de ello, son conscientes de ello. Los economistas que conozco en la universidad de Nueva Delhi debaten sobre esto.
Por cierto, tienen economistas radicales que las universidades estadounidenses no toleran. Por lo tanto, en realidad pueden obtener una diversidad de puntos de vista. Los estadounidenses lo celebran, pero no lo tienen. No le dan tanta importancia porque lo tienen. Así, pueden basarse en perspectivas diversas, muchas de las cuales coinciden, tanto de izquierda como de derecha y de centro, en que, por supuesto, su relación con China tiene que desarrollarse. Y la energía barata de Rusia lo hace más fácil, más rápido, les da un impulso porque se convierten en un importante país fabricante.
Quiero decir, la India no está donde está China y no lo estará durante un tiempo, pero se está volviendo importante, por lo que necesita energía. Es un país en desarrollo. Necesita mucha energía. Rusia está en condiciones de proporcionársela. La idea de que la India, para satisfacer a Gran Bretaña y a Occidente, sacrifique su propio crecimiento y desarrollo es absurda. El hecho de que se le ocurra a un periodista demuestra lo perdidos que están esos periodistas en su país de origen y la mentalidad colonial que tienen. Es patético.
Por supuesto, el Sr. Bessent, como usted sabe, no sabe deletrear «colonia», así que no lo tendrá en cuenta en su razonamiento. Se fijará en cifras como: «Vaya, la India está ganando mucho dinero». Fíjese en él otra vez. Le fascinaba el margen de beneficio del 10 % en las armas. Ahora le fascina el hecho de que el petróleo con descuento de Rusia esté enriqueciendo a las familias de la India. Por supuesto que lo está haciendo. Pero, de nuevo, esa es la dimensión menos importante. Sin embargo, para el Sr. Bessent, es de lo que quiere hablar en los 30 segundos que tiene en la televisión nacional. Estamos hablando de un verdadero enano mental.
MICHAEL HUDSON: Quiero añadir la dimensión de la balanza de pagos a este comercio entre la India y Rusia. Usted ha señalado que las familias se están enriqueciendo porque el petróleo ruso es más barato para la India que el petróleo extranjero. Pero la característica más importante de esto es que los pagos se denominan en sus propias monedas. Bueno, el resultado es que Rusia ha acumulado un volumen muy grande de monedas indias, probablemente más de lo que necesita, pero sigue dispuesta a hacerlo para establecer el principio de comerciar en sus propias monedas en lugar de en dólares.
Bueno, eso se ha extendido por todo el mundo. China ha liderado especialmente todo esto, y uno de los resultados es que, como consecuencia de que China mantiene las divisas extranjeras que recibe en pago por sus exportaciones, sus reservas en dólares han caído al nivel más bajo en 20 años, hasta unos 750 000 millones de dólares. Así que está reduciendo los dólares. Ahora, imagínese lo que pasaría si Estados Unidos realmente atacara a Venezuela. Eso es una señal de que este es el primer paso: hoy Venezuela, mañana los BRICS. Puede imaginar que los países BRICS acelerarán su huida del dólar.
Dijeron: «Bueno, ¿cómo empezó Estados Unidos toda esta guerra con Venezuela?». Confiscó todas las inversiones de Venezuela en Estados Unidos en poder del Gobierno, de la compañía petrolera, en la distribución de petróleo que tenía aquí. Y le dijo a su títere, Gran Bretaña, al Banco de Inglaterra, que confiscara el oro de China y se lo diera al Sr. Guiadó, a quien Estados Unidos designó como presidente. Bueno, para el resto de los BRICS, esto está en primer plano en su memoria. Dicen: «De acuerdo, conocemos el proceso de escalada. Y si ya han intervenido militarmente en Venezuela, podemos esperar que empiecen a devorarnos financieramente».
Va a haber una aceleración del alejamiento del dólar. Bueno, Trump está contento con eso porque cree que la bajada del valor del dólar va a ayudar a la industrialización estadounidense, pero no va a ser así. Pero creo que esa es básicamente la clave de todo esto. Y junto con eso, quiero señalar que, ya que estamos hablando de la balanza de pagos, tema al que siempre acabo refiriéndome, se está produciendo el efecto de los movimientos de capital, el dinero caliente y los flujos financieros en la determinación del precio del dólar. Los titulares diarios de la prensa financiera estadounidense han sido que Trump quiere despedir al presidente de la Reserva Federal para obligar a la Fed a bajar los tipos de interés.
Bueno, la CNBC anunció el martes algo muy interesante. Trump ha invertido 100 millones de dólares de su propio dinero en la compra de bonos municipales y bonos corporativos. Bueno, ha comprado estos bonos que ofrecen tipos de interés bastante altos. Y si consigue sustituir al presidente de la Fed o presionarlo para que baje los tipos de interés, esto le reportará a Trump una enorme ganancia de capital. Puede duplicarse de 100 a 200 millones. Así que tenemos a Trump poniendo su fortuna personal al servicio de esta manipulación de la política exterior estadounidense. Y pueden creer que para él, con su visión limitada, su fortuna personal es lo primero y la estrategia estadounidense lo segundo.
Y en el caso de Trump, tienden a converger en todo esto. Así que se está produciendo una guerra financiera estadounidense contra el resto del mundo, diciendo que vamos a bajar el valor del dólar. Eso significa que si tienen dólares estadounidenses en sus reservas extranjeras, a medida que bajemos los tipos de interés aquí, esos dólares valdrán cada vez menos en su propia moneda. Así que sus bancos privados, sus bancos centrales y sus empresas que tienen saldos en dólares van a mostrar pérdidas en sus cuentas de resultados y en sus balances netos. Y esta maniobra financiera está tratando de mermar la resistencia financiera de otros países. Y esa es una dimensión que se deja fuera del debate porque el análisis de la balanza de pagos no es un tema que se enseñe en las universidades estadounidenses, y mucho menos se discuta en la prensa pública.
RICHARD WOLFF: Sí, y solo una nota al margen: si Rusia está acumulando rupias, la moneda india, gracias a las exportaciones de petróleo a la India, hay una cosa de la que puede estar seguro, y es que el banco central ruso está pensando en lo siguiente: sería interesante utilizar esas rupias para estimular la producción en la India de bienes que, de otro modo, Rusia tendría que producir por sí misma o, lo que es peor, podría tener que importar de Europa Occidental o Estados Unidos. No tendrán que hacerlo. Pueden aprovechar la India. En otras palabras, permite a los BRICS ayudarse mutuamente abriendo los canales para los movimientos de divisas entre ellos.
Así, las rupias van a Rusia para comprar petróleo y luego vuelven de Rusia a la India para las exportaciones, o quizá no. Quizá los chinos acepten las rupias para pagar las cosas que exportan a Rusia porque saben que pueden utilizarlas para comprar quién sabe qué a la India, recreando así lo que hizo que todas las demás monedas, incluido el dólar, se hicieran más grandes que en el lugar donde empezaron. Y esto forma parte de la historia del imperio en la que los BRICS sustituyen a Estados Unidos.
Y es implacable, y es mucho más poderoso que cualquier cosa que puedan hacer en Azerbaiyán, Venezuela o Siria. Puede que eso parezca bueno y que sea un buen titular aquí. Michael tiene razón en eso, pero no se detiene de la misma manera que la guerra de Ucrania no detuvo todas las cosas que condujeron a esa guerra. Tienen razón, continúa. La guerra comenzó, la guerra se desarrolló y ahora la guerra está terminando. Y los otros procesos de los que hemos estado hablando, siguen adelante.
MICHAEL HUDSON: Maravilloso, Richard. Así que ahora pueden llamarnos marionetas de Modi.
RICHARD WOLFF: Sí. Funcionaría, excepto en Estados Unidos, dado nuestro nivel de información. Nadie sabe quién es Modi.
MICHAEL HUDSON: Esa es nuestra ventaja.
NIMA ALKHORSHID: Sí. Sí, vamos a ser pro-India. Nos van a llamar pro-India. Muchas gracias, Richard y Michael, por estar hoy con nosotros. Ha sido un gran placer, como siempre.
MICHAEL HUDSON: Y un buen debate.
NIMA ALKHORSHID: Gracias.
Transcripción y diarización: hudsearch
Edición: Harrison Betts
Revisión: ced
8. Carta al extremo centro.
El boletín semanal del Tricontinental ataca con dureza al «extremo centro» liberal y socialdemócrata, acusándolo de allanar el camino a la extrema derecha. Prashad lo hace en forma de carta hacia esos partidos.
https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-extrema-derecha-neoliberalismo/