Página de la herida
Demandas y consideraciones de un ciudadano no nacionalista de Cataluña
En recuerdo de los 1.706 fusilados en el Camp de la Bota
La anunciada deconstrucción del monolito franquista de Tortosa -recurso judicial aparte- se antoja pues como un consuelo ante tanta desolación. Como lo es también la exposición Quan plovien octavetes (Cuando llovían octavillas) que el Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona -la Casa de l’Ardiaca- ha inaugurado esta misma semana. La muestra recoge un conjunto de publicaciones clandestinas que, a pesar de la represión, superaron las duras condiciones de la posguerra y llegaron a su esplendor en los años sesenta y setenta. La exposición, comisariada por el historiador Manel Risques, exhibe el amplio abanico ideológico de quienes lucharon contra esa expresión de “ley sin democracia” a la que se suele llamar comúnmente dictadura. En la conferencia inaugural, Risques rescató la figura de Joaquim Puig i Pidemunt, que luchó contra el franquismo, el nazismo y dirigió la clandestina revista Treball. Fue fusilado en el Camp de Bota junto a otros tres dirigentes del comunista PSUC el 17 de febrero de 1949. No fueron los últimos. El 14 de marzo de 1952, en vísperas del Congreso Eucarístico, Pere Adrover y otros cuatro anarquistas cayeron ante el pelotón. Hubo que esperar no solo el fin de la dictadura sino 42 años de democracia -hasta el 22 de febrero de 2019- para que un muro de 55 metros de largo y tres y medio de altura recordara los nombres de esos 1.706 ciudadanos que, en nombre de la “ley sin democracia”, fueron asesinados de madrugada y frente al mar.
Francesc Valls (2021)
Seis previas.
Camp de la Bota. Por si fuera necesario, para evitar usos y malentendidos nacional-secesionistas: muchas de las personas fusiladas en el Camp de la Bota de Barcelona a las que alude Francesc Valls en su artículo del pasado domingo en El País, eran ciudadanos nacidos en otros lugares de España que habían venido a vivir y a trabajar a Cataluña. Mi abuelo materno cenetista entre ellos. No fue cosa de españoles (fascistas, asesinos) contra catalanes (antifranquistas, víctimas). Incomprensiblemente (una decisión del Ayuntamiento barcelonés), la explicación del mural-homenaje-recuerdo está redactada sólo en catalán. ¿Por qué? Porque debe quedar más guay y más de izquierdas i més del país. Continuar leyendo «Demandas y consideraciones de un ciudadano no nacionalista de Cataluña»