La criminalización y la deshumanización contra la población palestina ha calado hondo en espacios de poder europeos, en los que se censura, persigue o estigmatiza la defensa de los derechos palestinos. Como ya advirtió hace casi un año la relatora de la ONU, Irene Khan, “la crisis Gaza se está convirtiendo en una crisis global para la libertad de expresión” que puede tener “graves repercusiones durante mucho tiempo”. Tras 50.300 muertos en Gaza y un número indeterminado de desaparecidos, el genocidio continúa. A pesar de ello, la Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha vuelto a mostrar su “solidaridad con Israel”, en un encuentro mantenido esta semana con el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar. “Está claro que somos muy buenos socios, Israel es un socio comercial y de inversión muy relevante para la UE”, ha indicado. La relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, ha calificado la posición de Kallas como “un punto bajo impactante para la UE”, por emplear expresiones como “ambos bandos” o “nueva guerra” y por “ofrecer su apoyo” al ministro Gideon Sa’ar “mientras los líderes israelíes instan abiertamente a la limpieza étnica”.
Sin el trabajo de los periodistas de la Franja no conoceríamos buena parte de lo que allí ocurre y, por tanto, no se habrían podido descifrar la complicidad y los dobles raseros de la comunidad internacional occidental. Sin embargo, no se les presta la atención precisa, no obtienen reconocimiento ni protección de las instituciones europeas, solo indiferencia o desprecio.
Olga Rodríguez (abril de 2025)
“Indiferencia o desprecio”: nuestra periodista crítica por excelencia da en el clavo de nuevo.
Javier Díaz Muriana ha entrevistado a Alejandro Pozo para El salto: «El oportunismo de la industria militar española aprovechando lo que pasa en Gaza es grave» (https://www.elsaltodiario.com/militarismo/alejandro-pozo-comercio-armas-espana-israel). No se la pierdan, será de su interés. Una de sus consideraciones:
¿Ha vendido España armas a Israel desde el 7 de octubre de 2023?
Ha vendido muchas armas y así está reconocido. Otra cosa sería con qué finalidad y si esa finalidad es más o menos controvertida. Según a quién preguntes, te dirá que es una barbaridad o es poca cosa, pero la respuesta es que por supuesto. De hecho, esta mañana (martes 25 de marzo) ha habido la comparecencia de la Secretaría de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, para dar explicaciones sobre el informe oficial de exportaciones que ha salido hace unos días e Israel ha copado una buena fase del mismo.
Un resumen del seguimiento en directo de Middle East Eye (https://www.middleeasteye.net/) del pasado 1 de abril:
1. Los ataques israelíes matan a 42 personas en Gaza el martes.
El número total de muertos en Gaza asciende a 50.399, con más de 114.000 heridos.
2. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha informado de que, desde el primer día de Eid al-Fitr, al menos 100 palestinos han sido asesinados por Israel en Gaza, 32 de ellos niños.
3. Los periodistas asesinados por Israel en Gaza superan con creces las muertes similares en cualquier conflicto armado desde la Guerra Civil de Estados Unidos, según el proyecto Cost of War del Instituto Watson de la Universidad de Brown.
4. El portavoz del Ministerio de Salud yemení dijo que tres personas murieron y otras dos resultaron heridas después de que ataques aéreos estadounidenses apuntaran a la principal instalación de agua en el distrito de al-Mansouriyah, en la gobernación de al-Hodeidah.
5. El jefe del consejo de la aldea de Duma, en Cisjordania, Suleiman Dawabsheh, declaró el martes a Al Jazeera Mubasher que más de 100 colonos israelíes atacaron su aldea «bajo la protección del ejército de ocupación» e incendiaron vehículos y edificios. Tres palestinos, todos ellos varones jóvenes, resultaron heridos.
6. La familia de un cooperante británico asesinado por un ataque con drones israelí en Gaza ha criticado al gobierno británico por negarse a revelar la información sobre el ataque recopilada por un avión espía de la Real Fuerza Aérea (RAF).
7. El Ministerio de Salud de Líbano afirma que el número de víctimas del ataque aéreo israelí en el suburbio meridional de Beirut, Dahiyeh, ha aumentado a cuatro muertos y siete heridos.
8. Un exsoldado israelí que sirvió en Gaza durante nueve meses ha admitido que el ejército obliga habitualmente a los palestinos a actuar como escudos humanos, una práctica conocida como el «protocolo del mosquito». Cada pelotón tiene al menos uno, y brigadas enteras dirigen efectivamente un «subejército de esclavos». La impactante confesión pone de relieve lo que los grupos de derechos humanos han alegado durante mucho tiempo: Israel viola sistemáticamente el derecho internacional en sus operaciones militares en Gaza.
9. La mayoría de los estadounidenses no está de acuerdo con el enfoque de Trump sobre el conflicto israelo-palestino. Una nueva encuesta del Centro de Investigación de Asuntos Públicos de Associated Press-NORC ha revelado que el 54 % desaprueba la forma en que está manejando la situación, cifra que se eleva al 84 % entre los demócratas.
Sigamos con Palestina en el corazón. No desesperemos, alejémonos de todo nihilismo. Denunciemos las prácticas del Estado sionista y colonialista (y sus aliados made in USA y en la UE). ¡Acudamos a toda las manifestaciones y concentraciones que se vayan convocando en favor de la paz! ¡No pasarán, no pasarán, no deben pasar!
“Los científicos se unen contra el rearme de la UE” es un artículo de Claro Rovelli y Flavio del Santo que merece nuestra atención (https://sinpermiso.info/textos/los-cientificos-se-unen-en-contra-del-rearme-de-la-ue). Abren con palabras que muchos ciudadanos europeos compartimos: “Como científicos –implicados muchos de nosotros en campos en los que se desarrolla tecnología militar-, como intelectuales, como ciudadanos conscientes de los riesgos globales actuales, creemos que es hoy obligación moral y cívica de cualquier persona de buena voluntad alzar su voz contra el llamamiento a una militarización europea, e instar al diálogo, la tolerancia y la diplomacia. Una brusca militarización no preserva la paz; conduce a la guerra.”
En el mismo sentido se ha pronunciado Juan Torrez López: “Los dirigentes europeos están jugando con fuego” (https://juantorreslopez.com/los-dirigentes-europeos-estan-jugando-con-fuego/): “[…] Y tampoco se puede creer que sea aumentando aún más el gasto militar como se disiparía la amenaza que pueda suponer Rusia. Los países de la Unión Europea en su conjunto ya realizamos el segundo mayor gasto militar del planeta -350.000 millones de dólares- tras Estados Unidos -968.000 millones- y por delante de China -235.000 millones. Aumentando sin cesar las armas no se ha conseguido la paz. El peligro de guerra con Rusia se eliminaría si se le da el lugar que debería corresponderle en las instituciones y los acuerdos internacionales y si se negocia y se respeta, si no se provoca ni acosa, y si se cumplen los acuerdos que se firman, lo cual -hay que decirlo- no es lo que ha hecho la Unión Europea, ni sus diferentes países, por su cuenta, como miembros de la OTAN.”
Por su parte, Peter Mertens (“¿Quién paga el precio de la vuelta del militarismo alemán?” https://peoplesdispatch.org/) ha alertado de las consecuencias del reame: “Se dice que la «capacidad de defensa» de Europa «no tiene precio». Pero el precio es literal: recortes en escuelas, sanidad, seguridad social, cultura y ayuda al desarrollo. En sentido figurado, la propia sociedad se está militarizando. Para posicionar a la UE en una nueva pugna global, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habla de una «era de rearme». Para los europeos, esto significa una era de desmantelamiento social. Los miles de millones destinados a la guerra implican recortes en los presupuestos para el clima, la sanidad y las pensiones. Las existencias de armas se disparan: Rheinmetall, Dassault y BAE Systems obtienen beneficios, mientras que los trabajadores pagan la factura. Como dice la líder sindical francesa Sophie Binet: «Para los trabajadores, no hay nada peor que una economía de guerra». Cada euro destinado a armas es un euro que se niega a escuelas y hospitales.”
Acudamos a las manifestaciones por la paz, contra el rearme, convocadas la próxima semana. En Barcelona, en concreto, hay una concentración el próximo jueves, a las 19:30 frente a la sede de la Comisión Europea (Pº de Gràcia, 90, cruce Provenza).
Cojo el hilo de la páginas. Unas previas:
1. El mapa del horror en las comisarías españolas: 16 muertes, 460 intentos de suicidio y 1.600 autolesiones en 2023. El informe de Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (Defensor del Pueblo) revela que los fallecimientos en dependencias policiales alcanzaron la cifra más alta desde 2020.
2. Confirmando sospechas (Barómetro de Opinión Política (2025) del Centre d’Estudis d’Opinió): los ciudadanos que en unas próximas elecciones votarían en primer lugar a Aliança Catalana, una opción secesionista .Cat de extrema derecha xenófoba, optarían por votar Junts en segunda opción en un 46% de los casos. Un 11% optaría por ERC; otro 11% optaría por no votar a ningún partido. Empatan a 8% las personas que, votando Aliança en primer lugar, optan por VOX y el PP en segunda opción, y a 4% las opciones por el PSC y la CUP en segundo lugar.
3. Una nota del historiador José Luis Martín Ramos: “Aliança Catalana corresponde al demonio oculto del nacionalismo catalán, aquel que desde Pompeu Gener buscaba la supuesta superioridad racial de los catalanes respecto a los “camisetas españoles”. Un demonio que sólo sacaba la coleta de vez en cuando, ya fuera en el campo político de la Lliga con la defensa de políticas antiinmigratorias, o en el de ERC quejándose durante la guerra civil por los refugiados que llegaban del resto de España”.
Resurge ahora y no es raro que lo haga en Girona, en la Catalunya Vella, señala nuestro historiador. “Del supremacismo contra los camisetas españoles al supremacismo contra los musulmanes y negros no hay ni un paso; es una cuestión de que las palabras «imprudentes» -de Marta Ferrusola- se constituyan en programa político explícito.”
4. La CGT acusa a la multinacional sueca H&M de represión sindical por el despido de la presidenta del Comité de Empresa, del centro de Atención al Cliente de H&M en Barcelona. Según los representantes de los trabajadores, el despido está relacionado con su «actividad sindical» y coincide con el periodo electoral, lo que «constituye una clara vulneración de la libertad sindical y un intento directo de interferir» en el proceso de elección de representantes. Más información en nota 1.
5. De un artículo de Clara Blanchar del pasado 30/03: “No hay pisos que podamos pagar” [2]. Economistas, demógrafos, sociólogos, Cáritas, o también ciudadanos con ojos en la cara, buena información y consciencia de clase, están alertando de la vulnerabilidad de los jubilados que son inquilinos en pisos del salvaje mercado privado. Con pensiones de jubilación más precarias que las actuales, “tendrán problemas si no les renuevan el contrato para encontrar pisos que puedan pagar y serán víctimas del casting inmobiliario que relega a los menos solventes, como migrantes o mujeres solas”.
No es un futurible, está pasando, tengo amigos de mi edad (70 años) en esta situación.
Los ejemplos de Clara Blanchar (son testimonios que aparecen con nombre falso, “están asustados y no quieren ser identificados”).
En Nou Barris, un barrio obrero al norte de la ciudad, vive “Marta”, de 70 años. Paga 427 euros de alquiler con una pensión de 700 euros y una ayuda de la Generalitat. Se le acabó el contrato en septiembre de 2024. La propiedad quiere recuperar el piso y ha iniciado un proceso judicial para echarla. “Tenía ahorrado para el traslado, pero además de que los precios están imposibles, es que no hay pisos. Y en las inmobiliarias me dicen que solo me alquilarían con otro sueldo, y no quieren animales [tiene dos perros pequeños]”. ¿Qué puede hacer?
En el Eixample barcelonés está el conocido edificio de la calle de Tarragona, con 120 viviendas, cuya propiedad tramitó 120 licencias de piso turístico durante un vacío legal en 2023. Desde entonces, no renueva los contratos. Con inquilinos que superan los 80 años. Como Mercè y su marido. Su contrato acaba en dos años y tienen el miedo metido en el cuerpo y en el alma. Pagan 1.200 euros… ¡que no es poco! Pero no encuentran nada cerca, donde también viven sus hijos. “No hay pisos normalitos que podamos pagar y a los jubilados no nos quieren alquilar. Competimos contra el mercado, contra parejas extranjeras con sueldos muy altos y con pisos que no son viviendas, sino turísticos. Tengo un ansia que me está costando la salud, no puedo esperar a buscar cuando tenga 82 años”.
El futuro cercano: El Instituto Metropoli (participado por el Ayuntamiento de Barcelona, el Área Metopolitana, tres universidades y la Cámara de Comercio) publicó el año pasado un informe en el que se alerta de que “es previsible que el efecto protector de la propiedad de la vivienda entre la población mayor mengue en las próximas décadas”. Porque si ahora los mayores de 65 años son propietarios en un 75%, entre las generaciones que llegarán a los 65 en las dos próximas décadas, los propietarios no llegan al 40%.
6. TVE lanza 2Cat, un proyecto televisivo íntegramente en catalán. Lo hacen, eso dicen, para favorecer el pluralismo lingüístico en España y “por eso” (?) será una TV monolingüe en una comunidad, la catalana, mayoritariamente bilingüe. Por si faltara algo: las primeras emisiones en pruebas empezarán en torno al 11 de septiembre, es decir, en torno a una fecha marcadamente nacional-secesionista. ¿Quiénes dirigen TVE? ¿Con qué cabeza piensan? ¿Desde qué perspectiva?
Veamos las malas decisiones. Son dos.
La primera: Plataforma per la Llengua, la Assemblea Nacional Catalana, Òmnium Cultural y el Consell de la República, la vanguardia fanatizada del nacional-secesionismo, han convocado para que el día de Sant Jordi una manifestación a las 19 horas en Barcelona, en la plaza Universitat. Las razones de la convocatoria ya se las imaginan: ¡emergencia lingüística! ¡El catalán está en peligro!
La plataforma lleva el nombre de «Sant Jordi per la Llengua» y «pretende canalizar la [supuesta] indignación colectiva por el retroceso del uso de la lengua y por los ataques que recibe tanto en el Principado como en el País Valenciano, Cataluña Norte y las Baleares», lo que suelen llamar Países Catalanes.
¿Les suena? Lo habrán oído decenas de veces. El catalán y el país (o países) siempre están en peligro.
Tienen derecho, por supuesto que lo tienen, a la libertad de expresión, manifestación y queja, pero no parece que Sant Jordi, el día de la rosa y el libro (aquí, eso sí, nadie se acuerda de Cervantes), una fiesta que hasta ahora no era totalmente nacionalista (aunque sí catalanista), sea el momento más adecuado para celebrar una manifestación (con recorrido que intersecciona con puestos y paradas) que margina a una gran parte de la ciudadanía, a la ciudadanía no-nacionalista, los que ellos llaman ñordos, charnegos o españoles de m. según coordenadas de tiempo y oportunidad, y que en el cómputo de asistencia ampliará sus números contando gentes que pasaban por allí porque no lo pudieron resistir, pero que nada tienen que ver con las finalidades nacionalistas de grupos como OC o Plataforma per la llengua.
A esa mala decisión, se suma otra igual de mala o peor .¿Saben quién apoya también, quien forma parte de esa Plataforma nacional-lingüística? Pues ¡el Sindicat de Llogateres! [3] Y, por lo que parece, sin mucho debate interno. Muchas personas vinculadas al Sindicat se han quejado de que una entidad que se dedica a denunciar, con toda la razón del mundo, “los precios abusivos de los alquileres se involucre en cuestiones que no tienen nada que ver con ese problema”. Las quejas se han producido tanto a nivel interno como a través de las redes sociales.
¿Qué decir del apoyo del Sindicat? Pues que es una pena, que es otra muestra de la alargada sombra político-cultural del nacional-secesionismo .Cat, y que muchos ciudadanos, muy desconfiados tras años y años de procesismo y cuentos falsarios, miraremos con otros ojos una organización con la que hasta ahora, con algunas dudas por sus ansias de protagonismo en las manifestaciones convocadas, simpatizábamos en muy buena medida. Tot plegat, quina llàstima!