Lo que más nos duele

[Crónicas sabatinas] ¡Fraternidad, proximidad, comprensión, demos común, apoyo mutuo! ¡Feliz 2020!

Lo que más nos duele

[de Charo Fernández Buey]

Para ustedes: Jon Maia, “Munduan leku bat” https://youtu.be/3m7NIFHVz0E, «El cuento de Navidad de Auggie Wren“ de Paul Auster https://www.youtube.com/watch?v=V_nQHfoB-wQ (Tom Waits, https://www.youtube.com/watch?v=61pp51kxvVM)

Para Miguel Moreno (Barcelona, 1953), ex trabajador de Macosa (Materiales y Construcciones, SA). Por su tenacidad, por su ejemplo, por su lucha contra la conspiración de silencio de una industria criminal y antiobrera. https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/miguel-20-anos-lucha-afectados-amianto_303074_102.html

Para Vicente Verdejo Sánchez (fusilado en Valdepeñas en octubre de 1940), in memoriam. “Carmen, cojo el lapicero para despedirme de ti y de nuestros hijos, mi Gregorio [seis años] y mi Vicentita [dos años y medio]. Muero acordándome de ti. Has sido muy buena, no te mereces lo que estás sufriendo. Ten resignación y paciencia. Recibe todo el cariño de este que hasta la muerte te está querido” (29.10.1940, en una cajetilla de tabaco).

En fin, no sé si es a esta izquierda a la que se refería el secretario general de la UGT. En Cataluña, sin duda, hay otra izquierda, la de los trabajadores, obreros, empleados, pertenecientes a las clases modestas, muchos de ellos o sus padres emigrantes hace años desde otras partes de España buscando trabajo y una vida mejor. Pero en buena medida esa clase ha quedado secuestrada por la izquierda caviar, que ha ocupado las cúpulas de las formaciones políticas de izquierdas. A esa izquierda de trabajadores se le ha hecho creer que el origen de sus problemas se encuentra fuera de Cataluña, en un Estado español que oprime a los catalanes. Se le ha inculcado que la lucha, la contienda, no tiene que plantearse en términos de clases o de grupos sociales, sino de territorios. Izquierda y nacionalismo, contradictio in terminis.
Juan Francisco Martín Seco (2019)

Es la conclusión de Miley sobre el nacionalismo catalán en 2007. Hay dos grupos humanos determinados por la lengua materna que opinan muy diferente sobre el tema, y tienen una percepción de sentimientos e identificación nacional, en general, sobre el secesionismo, muy diferentes. Segmentos poblacionales de carácter estructural, étnicos en sentido cultural. Ambos son constitutivos de Cataluña, aunque casi todo el poder autonómico radica en uno de ellos. Eso viene de bastante antiguo. El proceso quizás empieza en 2011 o 2012, pero desde el punto de vista del nacionalismo catalán se trabaja muy pronto en la dirección de la construcción nacional, como se ve en el Programa 2000 de Convergència. Ya en 1981, vale la pena leer la carta de Tarradellas en La Vanguardia [16.04.1981, https://dedona.wordpress.com/2017/10/16/josep-tarradellas-carta-al-director-de-la-vanguardia-horacio-saenz-guerrero-16-de-abril-de-1981/] porque, en algunos aspectos, sus sospechas cuadran con lo que ha pasado.
Josep M. Oller (2019)

Para comprender mejor el proceso independentista de este último decenio es necesario ubicarlo en la ola surgida tras la parálisis del proyecto político de la UE -con el rechazado de la Constitución por Francia y Holanda en 2004- y la profunda crisis económica, de la cual todavía no vemos la luz del final del túnel. La socióloga Marina Subirats lo ha definido como “la única utopía disponible” para unas clases medias endeudadas y frustradas y por unos marginados sociales convencidos que la disminución de los recursos a la solidaridad interterritorial favorecerá la solidaridad intraterritorial. En conclusión: que el dinero que no reciban los pobres españoles irá a parar a los bolsillos de los pobres catalanes. Según el Centre d’Estudis i d’Opinió de la Generalitat (el CIS catalán), el perfil social de los independentistas eran personas con abuelos y padres nacidos en Cataluña, con trabajo fijo (muchos empleados públicos), y con ingresos superiores a los 1.800 euros mensuales. Por el contrario, el independentismo tiene su menor apoyo entre los segmentos de rentas inferiores, los parados y los que le cuesta llegar a final de mes.
Andreu Mayayo i Artal y Paola Lo Cascio (2019)

¿Cuál es el balance? Cuatro años después de cumplido el Acuerdo de París, las emisiones de GEI siguen aumentando. Tenemos ya un cuarto de siglo discutiendo y negociando un verdadero régimen regulatorio para enfrentar la amenaza del cambio climático. Este esfuerzo no ha fructificado y no parece que las cosas vayan a cambiar pronto. La COP 25 recuerda la época de los sainetes que frecuentemente hacían reír al público en los teatros madrileños, porque terminaban en un grandioso fiasco. Sólo que esta vez el fiasco se traducirá en tragedia.
Alejandro Nadal (2019)

Con buenas o malas razones (las segundas abundan más), no se ha cesado de criticar la judicialización de la política. Pero poco o apenas nada se dice de la interesada y sesgada politización todo vale!, ¡hay que liarla siempre que se pueda!) de las sentencias judiciales. La reacción de los diputados secesionistas del Parlamento de Cataluña tras la STJUE es un buen ejemplo de ello.
Por lo demás, ¿de verdad que como ha señalado Alberto Garzón la sentencia del TJUE demuestra el ciego ultranacionalismo del Tribunal Supremo? ¿Es sensato que, comentándola, Jaume Asens hable de la libertad de todos los “presos políticos”, de “una victoria europea” (¿contra España?) y que felicite a Oriol Junqueras?
Pero no han podido conseguir el premio mayor. Lo mejor de lo mejor (definitivamente: el mejor chiste del año) ha sido la observación de don Carles Puigdemont: “¡Es que hay que cumplir las leyes!”. ¡Cumplir las leyes, dice el “Gran Incumplidor”! Quina cara, quina cara!

[1. Es el momento de la política. La vía judicial no es la solución y hoy, de nuevo, Europa deja en evidencia al Supremo. Necesitamos los presos en libertad para salir definitivamente de la excepcionalidad política. 2. Los derechos políticos de los representantes políticos jamás tendrían que vulnerarse. Hagamos de esta victoria europea una victoria del diálogo y la desjudicialización de la política. Enhorabuena…]

Probablemente las citas serán de su interés (La del profesor Nadal es para no hablar permanentemente de lo mismo, olvidando temas esenciales). El Roto, como siempre, da en el clavo y recoge el sentimiento de muchos (el mío incluido). Quien dice paisajes, dice…

La estructura de la sabatina: la de las últimas semanas.

1. Notas previas

1. Será de su interés. El amigo y maestro Paco Báez es mi fuente de nuevo: Ajuntament de Castelldefels “Castelldefels, units contra l’amiant” Març 2019, 142 páginas https://castelldefelscultura.org/wp-content/uploads/2019/03/castelldefels_amiant.pdf

2. Sobre la sanidad catalana, un ejemplo cercano: mi esposa-compañera pidió hora para el dermatólogo el pasado 23 de diciembre. Se la han dado para el 18 de abril de 2020. Cuenten los días. ¡Y sin operaciones a ciudadanos españoles “que nos roben recursos y dineros”!

3. Recomendación: Jessica Mouzo Quintáns, “La cara de la pobreza: madre migrante en paro.” Cáritas Barcelona detecta 646.000 personas en exclusión social. El paro y la vivienda perpetúan estas situaciones. https://elpais.com/ccaa/2019/12/19/catalunya/1576782212_331286.html. Algunos fragmentos:
3.1. Después de un año de aquí para allá en busca de un lugar donde asentarse con su familia, Alexandra Mosquera ya no aspira ni a tener un piso donde vivir con dos de sus hijos, de 17 y 4 años. La mujer, de 41 años y origen ecuatoriano, se conforma con encontrar una habitación donde puedan dormir los tres. “Solo pido un empleo y un lugar donde poder estar con mis hijos”. Ella pone cara a los más vulnerables de la exclusión social: mujeres migrantes, solas y en paro. Según el informe de la Fundación Foessa y Cáritas, en la diócesis de Barcelona -la capital catalana, L‘Hospitalet y la comarca del Maresme-, 646.000 personas están en exclusión social. Sin más ingresos que las minucias de algún trabajo esporádico, Alexandra y su familia viven “al día”, durmiendo en casa de unos conocidos y con la ayuda de Cáritas para comprar alimentos.
3.2. “He estado con los niños de un sitio para otro. Mi hija mayor, de 22 años, se volvió a Ecuador por esta situación. No estamos estables en ningún lugar. Sobrevivimos por Cáritas”. Hace un año que llegaron a Barcelona huyendo de la inseguridad de su país y en busca de un porvenir. “La desigualdad está creciendo, se está enquistando la exclusión social severa y lo estamos naturalizando”, advierte Miriam Feu (Observatorio de la realidad social de Cáritas Barcelona). El informe Foessa advierte de que la exclusión social de Barcelona y su entorno (casi uno de cada cuatro habitantes) es mayor que la media catalana y española. “Estas ciudades concentran una situación de exclusión relacionada con carencias estructurales como la precariedad laboral o la exclusión residencial”, apunta el director de Cáritas Barcelona, Salvador Busquets.
3. El precio del alquiler ha subido tanto que, después de pagar los gastos de vivienda, un hogar de una persona se queda con 285 euros para pasar el mes, según Cáritas. Comprar comida se vuelve un reto y otros gastos, como los medicamentos, un imposible. Unas 100.000 personas de la diócesis de Barcelona viven en hogares sin una alimentación básica. Además, ¡350.000 familias han dejado de comprar fármacos o seguir tratamientos por la imposibilidad de pagarlos!
4. La cuesta arriba se le ha hecho [a Alexandra] cada vez más empinada y las estadísticas no la acompañan: si eres mujer, tienes un 27% más de riesgo de caer en la exclusión social; ser migrante triplica la probabilidad de caer en la pobreza; ser familia numerosa incrementa un 41% este riesgo, como también tener hijos a cargo y ser una familia monomarental (36% más de probabilidad de exclusión social). Alexandra hace pleno.

4. ¡Una pequeñ(ísim)a victoria que nos concierne a todos! Pablo Elorduy, “France Télécom, condenada por acoso laboral masivo: sus recortes provocaron al menos 19 suicidios”. La compañía telefónica francesa, hoy rebautizada como Orange, ha sido condenada por haber llevado a cabo un plan de bajas que devastó a su plantilla, formada por más de cien mil personas. https://www.elsaltodiario.com/orange/france-telecom-condenada-acoso-laboral-masivo-19-suicidios. Miren la cara de uno de sus máximos responsables [Didier Lombard, condenado… ¡a un año de prisión!], uno de los grandes héroes del salvaje e inhumano capitalismo realmente existente.

2. Lo que más duele

Hemos visto y oído cosas que no podíamos imaginar ni siquiera en nuestras peores pesadillas…

Nos han contado todos los cuentos, nos han querido mecer con ellos. Todos les vale… pero no todo vale.

Han hecho lo indecible para que nos enfrentemos entre nosotros y para que la aspiración a la unión de las clases trabajadores españolas suene a aspiración estúpida, retrógrada, sin sentido, a carcundia españolista.

Nos han llamado bestias con rostro humano. También murcianos y andaluces, hombres (o mujeres) a medio hacer.

Siguen hablando de xarnegos y, cuando no les oímos y hablan en su intimidad, de catalanes de segunda o tercera. O, ras i curt, de no catalanes. Plagiando a Luis XIV: Cataluña son ellos, sólo ellos.

Han tildado a nuestro padres de colonizadores lingüísticos.

Han pretendido que nos avergonzáramos de nosotros mismos. De nuestra lengua materna, de nuestros orígenes, incluso de nuestros nombres y apellidos.

Han intentado que poetas nuestros, poetas catalanes de lengua catalana, se alejen de nosotros. Propiedad (excluyente) de ellos; suyos, no nuestros.

Han llegado a decir que otros poetas, poetas también de todos, Antonio Machado por ejemplo, eran poetas extranjeros, de otra cultura, una cultura colonizadora, extraña a la suya, a la verdadera cultura catalana.

Hablan, si hablan, de la diversidad de España (para ellos: estado español o Madrid) pero apenas nunca de la diversidad de Cataluña.

Han tratado y siguen tratando al castellano (casi) como una lengua extranjera, impropia, algo así como el inglés (peor en ocasiones). Y no sólo la Generalitat, también muchos consistorios.

Las calles, han dicho y han gritado, son suyas, sólo suyas. Y han obrado en consecuencia: han levantado barricadas nacional-secesionistas, han quemado plazas y calles, han atemorizado a la ciudadanía no nacionalista. Han hecho lo que han querido porque son (lo dicen en sus reuniones) los “putos” amos.

Han sacado, han querido sacar de ellos mismos su peor yo.

Para ellos, para muchos de ellos, somos un cero a la izquierda. ¡Que nos vayamos!, dicen en ocasiones.

Nos expulsaron del ágora ciudadana en septiembre y octubre de 2017. No ha sido la única vez. Pretenden que seamos mero adorno, que no contemos para nada.

Octubre de 2017 fue un mes de completa soledad para todos nosotros. Apenas nadie nos apoyó, casi nadie estuvo a la altura de nuestras difíciles circunstancias.

Han mentido -con alevosía y conocimiento de causa- sobre las balances fiscales y el expolio al que les somete España, a ellos, a su Cataluña, una de las comunidades con mayor renta media per cápita y, a un tiempo, con más desigualdades sociales (observen los apellidos de los más desfavorecidos… y de los más favorecidos).

El “agresor” del pueblo, el Síndic de Greuges, uno de los suyos, formuló hace pocos días una de las afirmaciones hispanofóbicas a las que ya nos tienen acostumbrados sin que la izquierda (en sentido amplio) haya pedido ni siquiera su dimisión. ¿Se imaginan, nos imaginamos, al Defensor del Pueblo español, o de cualquier otra comunidad española, hablando, en los términos en que habló don R. R., de los ciudadanos catalanes y del robo a su sanidad?

Uno de los nuestros, un gran intelectual e historiador, inauguró (¿engañado, confundido?) unas jornadas “científicas” que tuvieron como lema “España contra Cataluña (1714-2014). No han rectificado. Siguen por la misma senda y hablan ahora de la opresión al catalán… ¡hasta 2019!

Han hablado de ADN’s especiales o de la incapacidad española para comprender determinadas reflexiones político-históricas por su “densidad democrática”.

Han permitido, eufóricos y felices de haberse conocido (y con la complicidad de partidos que se dicen de izquierda), que personajes de la talla (bajura) poliética de Artur Mas, Carles Puigmonet o Quim Torra degradasen la presidencia de la Generalitat de Catalunya, como Aguirre o Camps, por ejemplo, degradaron la presidencia de la Comunidad de Madrid o de la Comunidad valenciana.

Se han inventado la construcción nacional identitaria de los Países Catalanes.

Han arrojado toneladas de porquería (algunas de ellas, con razón y documentación) sobre la historia de España, mientras son incapaces de formular la mínima crítica sobre su propia historia, siempre pensada en términos de un país avanzado y milenario, de derechos sociales, progreso, igualdad, justicia y democracia.

El comercio de esclavos no es cosa suya… pero fue cosa suya.

Han querido y siguen queriendo convertir la guerra civil española en una guerra de España contra Cataluña.

Han sacado pecho, llegaron a hablar del gobierno de los mejores, por ser los “avanzados” en recortes sociales, en la destrucción del Estado asistencial (enseñanza, sanidad) y en la ofensiva contra los sectores más desfavorecidos e indefensos. De eso alardearon.

Descalificaron al movimiento del 15M diciendo que ensuciaban las calles de la ciudad y que se fueran a orinar a Madrid, mientras usaban su policía, los Mossos, para desalojar salvajemente y sin miramientos (esta vez sí) la plaza de los indignados, la plaza de Cataluña.

Convirtieron su derrota electoral (Antonio Baños dixit) del 27S de 2015 en una victoria que les permitiera usar la parte del Estado que han gestionado (siempre de hecho) en defensa de sus intereses particulares y para lo que les viniera en gana.

Se niegan a discutir (civilizadamente) sobre un tema tabú que consideran siempre asunto “indiscutible”: la inmersión lingüística obligada, un atropello a los derechos de niños y niñas y de sus familias castellanohablantes, prueba -para quien quiera verlo- de que su verdadero objetivo no es el bilingüismo.

Han querido engañarnos con el dret a decidir, que no era sino una formulación filistea del derecho de autodeterminación y, sobre todo, de su secesionismo nacionalista de ricos.

Piensan, casi por “derecho natural”, que la Generalitat es suya y que los demás somos intrusos, gentes de otro país, que no merecemos sus instituciones, sus ayuntamientos, sus delegaciones.

Han dividido, con toda conciencia, al país por la mitad y han discutido o negado su responsabilidad en esa división que a veces niegan.

Han conseguido manipular la consciencia de gentes trabajadoras con lemas y proclamas sobre el verdadero “amor al país”, sobre la “terra” que hay que defender, y sobre la opresión que España, toda ella, ha ejercido desde siempre sobre el sufrido pueblo catalán, víctima explotada del estado opresor.

Trasforman los medios de información pública en permanentes centros de agitación y cultura secesionista.

Aspiran a separarse del resto de España (a la que a veces consideran, despectivamente, africana) pero jamás postularían esa finalidad si el resto de España fuera Alemania, Holanda, Dinamarca o Austria.

Han tenido la peligrosa irresponsabilidad de contarnos ideas-cuentos sobre la desmembración de la antigua Yugoslavia o la independencia de los países bálticos. Lo mismo sobre Canadá, Checoslovaquia o sobre el referéndum escocés.

No tienen ningún pudor en usar escuelas e institutos (también la Universidad cuando les es posible) al servicio de su cosmovisión nacionalista y separatista.

Achacan de catalanofia al resto de España (afirmación que sigue distante, en términos generales, de cualquier descripción verdadera) al tiempo que cultivan sin reparo una hispanofobia sistemática.

Han querido, quieren romper, un demos común.

Han situado la “identidad nacional” en clave unitaria y exclusivista, como si fuera algo decisivo, el rasgo esencial de nuestro Ser-en-el-mundo.

Han seguido abonando, digan lo que digan cuando se ponen modernos o posmodernos, un catolicismo conservador que tienen en la benedictina Montserrat un referente sagrado e indiscutible. Cor (corazón) del país, afirman.

No han sido capaces de comprender, no han querido comprender lo que para millones y millones de personas significó la emigración no voluntaria, el destierro, el dejar a los suyos, sus oficios y sus tradiciones, y llegar a una tierra de la que apenas sabían nada y en la que han trabajado como nadie.

Convirtieron al gran manipulador y defraudador en un molt honorable idolatrado, en un referente indiscutible, venerado y adorado por todo el país, por el verdadero país. Estatuas y calles llevan su nombre.

Han generado un movimiento cuyo objetivo máximo no sólo supone la construcción de un nuevo muro-estado sino la hegemonía de unas clases y grupos políticos siglos-luz alejados de cualquier valor relacionado con la izquierda o con los movimientos socialistas.

Nos han llamado unionistas, conscientes de la descalificación política del término, ocultando que los verdaderos unionistas sin atisbo de diversidad son ellos.

No les han importado (lo han alimentado más bien) que la extrema derecha franquista alcanzara los mejores resultados en las últimas elecciones del 10N, inimaginables para cualquier analista o comentarista informado hace 5 o 10 años.

Han intentado penetrar en barrios y ciudades obreras con cuentos e historias sesgadas, intentando romper las raíces sociales y familiares de muchos ciudadanos.

Todo lo anterior, todo lo apuntado (me olvido de mil cosas, ustedes las conocen) nos ha dolido, nos ha dolido mucho.

Pero hay algo que duele más, mucho más: la manifiesta y permanente incomprensión de la izquierda, de la española (en su conjunto) y de la catalana (en particular). No quieren oírnos, no se paran a escuchar nuestras razones. Repiten consignas, lemas y argumentos gastados. Confunden conjeturas con axiomas, principios con losas, la revolución del 17 con la revolució dels somriures y de la exclusión. No están dispuestos a revisar sus posiciones, no quieren pensar con su propia cabeza. Lo peor tal vez: también para ellos somos en ocasiones unos españolistas de m. Parecen estar más cerca de “nuestros nacionalistas”, o incluso de Junqueras, que de nosotros. Actúan muchas veces como si no fuéramos de los suyos. Les molestamos, se avergüenzan en ocasiones de nosotros.

¿Alguna derivada positiva en lo que ha sucedido, en lo que sigue sucediendo? Tal vez sí. En palabras de Josep M. Oller, nada sospechoso de anticatalinista o de nacionalista español:
Efectivamente, no ha sido nada positivo para la convivencia. Ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre si estamos divididos o no. Los secesionistas tienden a minimizarlo. Son los que se sienten más libres de expresar su opinión. Pero hay otro grupo que calla. De entrada, es consciente de que es considerado casi un cero a la izquierda por la Generalitat, y a veces se siente abandonado incluso por el gobierno español. Por lo tanto, aquí tenemos un problema importante que se resolvería en falso si no hay cambios en el sentido de empoderamiento de este grupo. Todo puede acabar con una especie de pacto entre élites Madrid-Barcelona, pero este grupo continuará siendo consciente de que está marginado desde un punto de vista político. Puede ser que se desmovilice; sería una lástima porque una de las pocas cosas positivas que puede tener el procés es, precisamente, despertar el querer implicarse en la política local en mucha gente que quizás se ha despreocupado. Se tendría que tratar de hacer, como dice el refrán, de la necesidad, virtud, y lograr este empoderamiento, cosa que chocará con el establishment político actual catalán [la cursiva es mía]

Hemos despertado y hemos comprobado una vez más, por si tuviéramos alguna duda, que el dinosaurio nacionalista todavía seguía allí y que se sentía más poderoso y cómodo que nunca. No volveremos a despreocuparnos ni a dejarles hacer lo que les venga en nada. Ni las calles son suyas ni el país en el que sueñan (una pesadilla para nosotros y para cualquier demócrata socialista) es nuestro país, un país de todos (también de ellos por supuesto) movido y regido por la justicia, la solidaridad, la igualdad, la fraternidad, el republicanismo auténtico y el apoyo a los más débiles, a los más desfavorecidos.

PS: Sobre lo que hablamos: Emigraziotik Bertsolaritzara – Jon Maia (Hitzaldia Aniztasunaldia) – https://www.youtube.com/watch?v=MiuzZ5UojFM

3. Comentarios de amigos y compañeros

Un apunte de interés del amigo y compañero Manuel Martínez Llaneza:
Me dice Ricardo Rodríguez, a propósito de este asunto, que ha ‘descubierto’ que el inventor de la idea de progresividad fiscal fue Robespierre quien la introdujo en un artículo de la Convención de 1791 en el que se decía: “Los ciudadanos cuyas rentas no excedan lo necesario de su subsistencia deben ser dispensados de contribuir a los gastos públicos- Los otros deben soportarlos progresivamente según la magnitud de su fortuna“. A mí, que tampoco lo sabía, me parece un magnífico ejemplo del republicanismo revolucionario en tiempos en que ni la nobleza ni el clero pagaban impuestos por definición. También creo que abre la puerta a la consideración de cómo se pagan dichos impuestos –en primer lugar, directos o indirectos- importante ahora que parece que el poder, en su iniciado retorno a la Edad Media, está restaurando tasas y peajes y aboliendo la imposición por renta. El ciudadano (trabajador, obrero) versus La Economía.

Del compañero Santiago Singuerlín:
Gracias O. y gracias también a Martín Seco, con cuyo artículo que nos envías estoy de acuerdo, aunque me atrevo a apostillar lo siguiente:
Eso de que la «izquierda caviar» de Rafael Ribó (y la «izquierda huevas de salmón», o de espetec de Vic, como la del secretario de la UGTC), ha «secuestrado» -como dice Martín Seco- a la clase trabajadora de Cataluña, es así pero requiere algún complemento explicativo, a saber:
El «secuestro» lo ha sido no tanto por una acción audaz de los secuestradors, si no en buena medida con el consentimiento de bastantes de los secuestrats, porque el asunto «ya venía de casta» histórica y cultural. Y es que es un hecho histórico ineludible -a la par que necesario y épico- que en la fundación del «PSUC» en julio de 1936, de los cuatro partidos que se unificaron uno era el de Joan Comorera y de Manuel Serra Moret, la Unió Socialista de Catalunya, cuya impronta nacionalcatalanista siempre, siempre, antepuso a otras circunstancias.
Dicho sea lo anterior sin prejuicio del muchísimo respeto que le tengo a Joan Comorera por su actitud en la guerra, por su tenaz y solitaria resistencia antifranquista, y por su muerte en el penal de Burgos en 1958; y del respeto que le tengo, también, a Manuel Serra Moret, que entre otras cosas, fue el primer traductor al catalán estándar del Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Cosa esta última, por cierto, que siempre nos dejaba caer (con arrobada admiración nacionalcatalanista) Teresa Pàmies (TP) a los «pipiolos» que con ella platicábamos en los primeros años 1970. (Mutatis mutandis, pues, imaginad lo que debió influir -de manera natural- en Gregorio López Raimundo esa indisimulada admiración catalanista de la TP, por aducir una causa internalista).
Los Xavier Folch, Josep Fontana, Francesc Roca, Miquel Caminal, Estanislau Ruiz, Rafael Ribó, Antoni Domènec, Ramon Espasa, etc., etc…, lo que hicieron (salvando las muchas diferencias éticas entre ellos, que las hay) fue encontrar acomodo (de nacionalisme d’esquerres) en aquella parte de la «amalgama» del «PSUC» que más les atraía e interesaba, mientras tanto los demás, que no éramos de la seva mena, estábamos, a menudo, casi «con la boina servil en las manos», y tolerábamos, concedíamos, callábamos… o nos marchábamos.
De modo que para el día de «San Jamás», cuando se vuelva a intentar crear, en Cataluña, un unificado partido de izquierdas (signifique lo que signifique esa palabra para aquél lejano entonces…), que no se admita el derecho de entrada, o de voz y voto, no tan sólo a gentes de «alta cuna», champagne, y caviar, si no que no se admitan nacionalistas de cap mena, sobre todo nacionalcatalanistes.

Del profesor Miguel Candel:
Mutatis mutandis, recordad el pacto Mao Tse Tung-Chang Kai Chek contra los japoneses, o los pactos Roosevelt-Churchill- Stalin contra Hitler. Y más cercanamente, ¿nadie se acuerda de cuando en Francia PSF y PCF pidieron el voto para Chirac en las presidenciales para evitar que ganara Le Pen?
Los culpables de que haya pasado a segundo o tercer plano la «agenda social» no somos los constitucionalistas de ambos lados del espectro, sino los aprendices de brujo de la izquierda institucionalizada que decidieron que contra el «régimen del 78» valía todo, y muy especialmente aliarse con los secesionistas.
Para que se vuelvan a escuchar las reivindicaciones sociales con la fuerza con que se escuchaban antes de 2012 nos espera un largo y árido desierto que atravesar (y no sé si nos quedan muchos «camellos). En todo caso, como bien dice un amigo, cuando en un barco se queman las calderas, lo urgente no es decidir si se vira a babor o a estribor, sino apagar el incendio.
O sea que no vengáis con monsergas puristas, porfa, que no está el horno para bollos. Como en el 36: sólo si se gana la guerra será posible (algún día) la revolución.

De Santiago Moreno, un artículo que merece ser recordado: “La Arandina como síntoma”. Con referencias a un futuro cercano:
Que 500 digámosles personas se hayan manifestado para protestar contra la sentencia que condena a tres futbolistas por forzar sexualmente a una niña de 15 años es un síntoma preocupante. Lo que nos dice esta protesta es que hay hombres y mujeres que creen firmemente que la ley no debe de ser igual para todos. Que ocupar una posición de mínima notoriedad confiere una serie de privilegios como, por ejemplo, impunidad a la hora de cometer violaciones grupales contra adolescentes a quienes, inmediatamente, se acusará poco menos que de pervertidas.
Es el signo de nuestros tiempos. Es el mismo razonamiento de quienes en Cataluña defienden que presidir una entidad cultural habilita para obstaculizar un registro. De aquellos que mantienen, a pesar de no figurar escrito en ninguna parte, que un presidente autonómico está eximido del cumplimiento de la ley porqué sólo el Parlamento puede censurarlo. También el de quienes creen que desde el gobierno se pueden dictar normas a medida para después saltárselas porqué no les acaban de convencer.
En el fondo aparece el discurso roñoso, totalitario y carpetovetónico del “usted no sabe con quién está hablando”. Aquello del “aún hay clases”. Y sí. Es de clases de lo que va todo esto. La clase de aquellos que se creen por encima de los demás; la clase de quienes les apoyan porqué consideran que así, los que se creen por encima de los demás, tendrán una mínima consideración con ellos. Y finalmente los demás propiamente dichos.
Los demás son quienes trabajan en un restaurante o una tienda por una salario irrisorio –lo suyo sería decir de mierda- y deben soportar que un energúmeno les insulte y les persiga por las redes sociales hasta lograr su despido por no saber hablar todavía en la lengua de quien le acosa por su bien. Suele ser el mismo tipo de héroe patrio a quién no le importa que Messi o Suárez no hablen una palabra de catalán. Al fin y al cabo, estos dos ganan una pasta y, en la escala de valores neomedieval que algunos parecen empeñados en seguir, tener dinero significa que ser superior y haberse ganado el privilegio de hablar en español sin ser cuestionados.
El caso de los jugadores de la Arandina, defendidos y convertidos en víctimas por Vox, nos demuestra también que no hay tanta diferencia entre el independentismo catalán de Torra, Borràs o Puigdemont y la extrema derecha española de Abascal, Monasterio u Ortega Smith. De hecho, si aparcamos las banderas, ninguna. Es el mundo del ¿qué hay de lo mío?
¿Mi apuesta? En unos años, cuando la inmigración aumente en España para poder mantener la economía, el discurso de una buena parte del independentismo, especialmente el que representa Junts per Catalunya, o como se llame cuando lean estas líneas aquello que un día fue Convergencia, dirigirá su odio, hoy hispanófobo, hacia los inmigrantes. Buscará seguir el mismo camino que la Liga Norte en Italia. Al fin y al cabo, personajes como Heribert Barrera ya les mostraron la ruta a seguir hace muchos años, al afirmar que nadie le convencería que una Rambla multicultural fuera mejor que una Rambla donde sólo paseasen blancos mediterráneos.
La lucha sigue siendo de clases. Sigue siendo entre quienes creen que los derechos son de todos o sólo de unos pocos. Entre quienes creen en la igualdad y la diversidad y quienes niegan al otro. Entre ricos y unos pobres a quienes las banderas buscan enfrentar. La vieja proclama de Bakunin,”¡Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases!” está hoy más viva que nunca.

4. Las referencias de la semana

1. Sobre la sentencia del TJUE:
1. Joaquim Bosch, “Cinco claves para entender la sentencia de la justicia europea sobre Junqueras” https://www.eldiario.es/tribunaabierta/entender-sentencia-justicia-europea-Junqueras_6_975762449.html 2. Gonzalo Quintero Olivares, “La sentencia del TJUE y el subsiguiente galimatías”. Hay que señalar, frente a críticas indocumentadas, que el Tribunal Supremo planteó esa cuestión prejudicial sin estar obligado a ello, pues pudo haber resuelto el problema por sí solo. https://blogs.elconfidencial.com/espana/tribuna/2019-12-20/sentencia-tjue-subsiguiente-galimatias_2385316/ 3. Mercedes García Arán, “Inmunidad no es impunidad”. https://www.iustel.com/diario_del_derecho/noticia.asp?ref_iustel=1193750 4. Xavier Vidal Folch, “Sentencia europea equilibrada y problemática.” https://elpais.com/politica/2019/12/19/actualidad/1576759504_881727.html. 5. Lluís Rabell, “La justicia estresada” https://lluisrabell.com/2019/12/22/la-justicia-estresada/. 6. José Antonio de Yturriaga, “La sentencia del TJUE sobre Junqueras: a preguntas innecesarias, respuestas improcedentes.” https://www.cronicapopular.es/2019/12/la-sentencia-del-tjue-sobre-junqueras-a-preguntas-innecesarias-respuestas-improcedentes/ 7. Alberto Palomar Olmeda, “La Sentencia del TJUE y el sistema jurídico global.” https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/la-sentencia-del-tjue-y-el-sistema-jur%c3%addico-global/ar-BBYeGI1?ocid=se 8. Tsevan Rabtan “Un traje de adulto en el cuerpo de un adolescente”. http://mundo-edicion-impresa.vlex.es.sire.ub.edu/vid/traje-adulto-cuerpo-adolescente-830190577. 9. Rafael Arenas, “La sentencia del Tribunal de Luxemburgo sobre Junqueras.” https://jardindehipotesis.blogspot.com/2019/12/la-sentencia-del-tribunal-de-luxemburgo.html. 10. Xavier Arbós, “Una resolución que deja dudas importantes” https://www.elperiodico.com/es/opinion/201912 20/articulo-xavier-arbos-sentencia-tjue-inmunidad-junqueras-tribunal-supremo-7783379 11. José Antonio Zarzalejos, “La lapidación del Supremo (pero Junqueras seguirá en la cárcel)”. https://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2019-12-24/lapidacion-supremo-junqueras-carcel_2389312/ 12. “El Supremo entiende que el caso Junqueras se limita en la prisión provisional.” https://www.eltriangle.eu/es/actualidad/tribunales/el-supremo-entiende-que-el-caso-junqueras-se-limita-en-la-prision_104533_102.html 13. José María Brunet, “Ministros juristas y la libertad de Junqueras.” https://elpais.com/politica/2019/12/24/actualidad/1577206968_780146.html

El –extenso e interesante- comentario del lector RCB de rebelión. ¡Vale la pena!:
La inmunidad parlamentaria no significa que los eurodiputados no puedan ser juzgados y condenados (¡sólo faltaría que fueran jurídicamente irresponsables!), sino que: 1) NO PUEDEN SERLO POR ACTOS REALIZADOS EN EL EJERCICIO DE SUS FUNCIONES. Obviamente, los sucesos por los que fueron juzgados Junqueras etc. no tienen nada que ver con el ejercicio de la función de eurodiputado, entre otras cosas porque, sencillamente, entonces no eran eurodiputados (ni diputados del Congreso). 2) SOLO PUEDEN SER PROCESADOS O ENJUICIADOS EN TÉRMINOS EQUIVALENTES A LOS ESTABLECIDOS EN LAS LEGISLACIONES DE LOS ESTADOS MIEMBROS PARA LOS MIEMBROS DE LOS PARLAMENTOS NACIONALES. Lo que, a efectos prácticos, significa que sólo pueden ser procesados o penalmente sometidos a juicio si el Parlamento Europeo levanta su inmunidad. Nótese al respecto la diferencia entre Puigdemont y Comín, por un lado, y Junqueras etc. por otro. Al igual que ocurriría con un diputado o senador, la inmunidad no cubre a Junqueras etc. por lo que se refiere a su procesamiento, juicio y condena, que son procesalmente correctos, pues en el momento de ser procesados -el momento relevante para solicitar el levantamiento de la inmunidad, caso de estar reconocida-, Junqueras etc. no habían sido elegidos todavía eurodiputados y, por tanto, no gozaban de inmunidad (¡pues la inmunidad parlamentaria no es, por supuesto, retroactiva!). En cambio, para que Puigdemont y Comín sean procesados y, a continuación, acusados y juzgados sí sería necesario pedir al Parlamento Europeo que levantase la inmunidad (que, por supuesto, podría hacer si le da la gana sin el menor problema) porque ellos, al no poder ser procesados y juzgados en rebeldía según la legislación española dada la gravedad de los delitos investigados, no han sido todavía sometidos a un proceso penal. En este sentido, si yo fuera Junqueras, estaría «mesándome los cabellos» y despotricando contra Puigdemont, porque quien se fugó no hace más que recibir ventajas, mientras que quien se quedó sigue puteado. 3) LO MISMO OCURRE CON LAS DETENCIONES (salvo en caso de flagrante delito). Un eurodiputado sólo puede ser detenido si el Parlamento Europeo levanta su inmunidad, lo que actúa en beneficio de Puigdemont y Comín, pero no cuestiona las detenciones de Junqueras etc. que en su día tuvieron lugar, pues entonces no eran eurodiputados. 4) PROBLEMA APARTE, MÁS APARENTE QUE REAL, ES EL DE SI ESPAÑA TIENE O NO LA OBLIGACIÓN DE PERMITIR A JUNQUERAS y demás IR A RECOGER “SUS” ACTAS DE EURODIPUTADOS A BRUSELAS Y EN QUÉ CONDICIONES. En realidad, este es, en mi opinión, un falso problema porque Junqueras y demás ya no son eurodiputados y, en consecuencia, no están protegidos por inmunidad alguna. Eso se debe a que la sentencia del TS incluye la condena de inhabilitación para ostentar cualquier cargo público o ejercer cualquier función pública, y la de eurodiputado es una función pública. Junqueras etc. fueron eurodiputados, pero dejaron de serlo en cuanto comenzó la ejecución de su condena. Tuvieron la condición de eurodiputados y disfrutaron de inmunidad entre su elección como eurodiputados y el comienzo de la ejecución de la sentencia del TS, pero desde ese momento, obviamente, la perdieron. Esta inmunidad habría exigido la autorización del Parlamento Europeo para procesarles por cualquier delito por el cual aún no estuvieran procesados en el momento de ser elegidos eurodiputados (por ejemplo, se completa la instrucción en relación con la supuesta comisión de un delito de cohecho en el mes de agosto de este año), pero no para continuar el juicio oral en relación con los delitos de rebelión, sedición y malversación por los hechos acontecidos en 2017 porque en el momento procesalmente relevante -el auto de procesamiento, dictado por el juez Llarena- Junqueras y demás no eran eurodiputados ni disfrutaban, por tanto, de inmunidad alguna. Esta es la razón jurídico-procesal por la cual Junqueras y demás pudieron ser elegidos en su día diputados y tomar posesión del acta de diputado (lo cual también confiere inmunidad parlamentaria, dicho sea de paso), pues en el momento de su elección todavía no habían sido condenados, sin que de ello se extrajese la conclusión de que el TS debía solicitar el suplicatorio al Congreso y obtener su autorización para poder proseguir con el juicio oral y dictar sentencia condenatoria. Distinto hubiera sido el caso si en el momento de decidir acerca del procesamiento sí hubieran sido diputados (del Congreso) o senadores. En definitiva, la condición de eurodiputado es similar a la de diputado o senador, no una patente de corso especial. 5) En cualquier caso, DEBE QUEDAR CLARO QUE RECONOCER LA INMUNIDAD A UN EURODIPUTADO ELECTO NO COMPORTA, COMO ES NATURAL, LA IRRESPONSABILIDAD PENAL DEL EURODIPUTADO -lo contrario sería aceptar que deben ser tratados como el Rey de España (cosa que a los políticos ya les gustaría) o mejor aún que él, ya que éste puede, al menos, ser incapacitado para el cargo por las Cortes- NI TAMPOCO ES UN PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA INOCENCIA O CULPABILIDAD DEL EURODIPUTADO RESPECTO A UN DETERMINADO DELITO, PUES EL TJUE CARECE DE JURISDICCIÓN PENAL, que corresponde a los tribunales nacionales de los estados miembros. Lo único que ha dicho, que yo sepa, el TJUE es que los políticos secesionistas tienen (o tuvieron) inmunidad desde el momento en que fueron elegidos como eurodiputados y que gozan (o gozaron) del estatuto propio de éste desde ese momento. Insisto en que el TJUE no tiene jurisdicción para cuestionar el fondo de la sentencia del TS que condenó a los secesionistas por los hechos de 2017.
Todo lo anterior, claro está, corresponde a la dimensión jurídica del asunto. Políticamente, la significación del asunto será la que unos políticos cada vez menos respetuosos de la idea de estado de derecho quieran darle. No hay que olvidar que la UE -que, en parte, realiza el secular sueño alemán de constituirse en potencia hegemónica en Europa continental- es muy capaz de actuar como un «desguazador» de estados. Y lo ha hecho, y lo hace, con las estructuras económico-asistenciales del estado y ya lo hizo -primero como CEE y luego como UE-, junto a Alemania y otros, con Yugoslavia. Advertencia: las apreciaciones hechas en las notas precedentes se fundan en información procedente de la prensa y en conocimientos jurídicos propios, pero no en la lectura del texto mismo de la sentencia del TJUE.

2. Antonio Santamaría, “Los nazis en Sabadell” https://www.isabadell.cat/sabadell/historia/los-nazis-en-sabadell/

[Detlev Ehlers libra el retrato de Hitler dedicado. A la derecha, el alcalde [de Sabadell] Marcet, el 22 de agosto de 1941, Autor desconegut/AHS]

3. Juan Francisco Martín Seco, “A los enfermos catalanes les roban los enfermos del resto de Españahttps://www.republica.com/contrapunto/2019/12/19/a-los-enfermos-catalanes-les-roban-los-enfermos-del-resto-de-espana/.

4. Toni Barbarà, “La sanitat pública a la Catalunya del Procés”. https://ctxt.cat/ca/20191220/Signatures/28294/toni-barbara-salut-sanitat-marea-blanca-proces-privatitzacio.htm

5. José M. Oller, Albert Satorra y Adolf Tobeña, “Unveiling pathways for the fissure among secessionists and unionists in Catalonia: identities, family language, and media influence [Descubriendo caminos de la fisura entre secesionistas y unionistas en Cataluña: identidades, idioma familiar e influencia mediática].” https://www.nature.com/articles/s41599-019-0357-z?fbclid=IwAR1olNfjGcCUaGQG2tbm5yuTv5tB_-4uEnv2ZdHJTj3PLEaJdNP7J54es44.

6. Antón Costas, “Cuanto más rico, más independentista” https://www.elperiodico.com/es/opinion/20191220/articulo-opinion-anton-costas-riqueza-independentismo-7783083

7. Rafael Méndez, “Una reforma legal contra ediles corruptos conduce a la destitución exprés de Torra”. En 2011 el Congreso amplió los casos de inhabilitación inmediata al tipo de delito por el que ha sido condenado Torra. La Junta Provincial ve una petición del PP para apartarlo ya. https://www.elconfidencial.com/espana/2019-12-21/junta-electoral-loreg-inhabilitacion-quim-torra_2386415/

8. Francesc Valls, “Telepredicadores y clase media”. Hay sectores del independentismo que en sus monólogos desde la televisión pública catalana ponen el grito en el cielo cuando la política aterriza en la realidad y se materializa en presión fiscal. https://elpais.com/ccaa/2019/12/21/catalunya/1576956183_735031.html

9. Entrevista a Josep M. Oller. «El claustro no puede hablar en nombre de todos de un tema político» https://www.eltriangle.eu/es/entrevistas/el-claustro-no-puede-hablar-en-nombre-de-todos-de-un-tema-politico_104527_102.html

10. J. G. Albalat/ Ángeles Vázquez, “Jordi Pujol defraudó 885.000 euros, pero se libra de pagar por prescripción”. La Agencia Tributaria confirma que el el ‘expresident’ era el propietarrio de la fortuna familiar en Andorra. Hacienda considera que, al menos, otros dos hijos del exmandatario no pagaron todos los impuestos. https://www.elperiodico.com/es/politica/20191223/jordi-pujol-defraudo-885000-euros-pero-se-libra-de-pagar-por-prescripcion-7786269

11. Ignacio Vidal Folch, “La parada de los monstruos” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/parada-monstruos_303506_102.html

12. Joaquim Coll, “Investidura con roscón separatista”. https://www.20minutos.es/opinion/joaquim-coll-investidura-con-roscon-separatista-20191223-4097123/

13. “Villancico por los presos”. TV3, 23.12.2019, 17:05 https://sociedad.e-noticies.es/villancico-por-los-presos-128014.html?fbclid=IwAR3MMiiTvcYTRmEx8Vu0mdCKVemYlIYk3qtlX-jeWDdr9AJArjDvsMsUYgs

14. Lo que algunos piensan: “El catedrático que apoya que sólo son catalanes los independentistas.” El profesor de instituto jubilado Josep Maria Virgili i Ortiga niega la catalanidad a quienes piensan distinto a él. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/catedratico-apoya-catalanes-independentistas_303386_102.html

¡Feliz 2020! ¡Que les vaya fraternal, solidario, bonito, afable, feminista y ecosocialista!  ¡Hasta el 11 de enero!

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *