Mesas y ausencias: entre la marginación y el menosprecio

[Crónicas sabatinas] ¡Existimos, estamos aquí, y tenemos los mismos derechos!

Mesas y ausencias: entre la marginación y el menosprecio

Salvador López Arnal

Para los ciudadanos y ciudadanas que se manifestaron el pasado domingo en Tarragona exigiendo medidas de seguridad tras la explosión el pasado 14 de enero en la planta química de Iqoxe de La Canonja (tres muertos, siete heridos).

[¿Dice o no dice una viñeta más que diez mil palabras, doscientos artículos y quince ensayos?]

Lo que hay que conseguir es que la representación del gobierno central añada como condición para el “diálogo” la presencia de representantes de la Cataluña constitucionalista. Si no es así, intentar meter baza de cualquier manera no haría sino legitimar un trágala que no hace más que reforzar la posición de los secesionistas. Esa “mesa” es una mesa de cambistas políticos en que nosotros seremos moneda de cambio para que Sánchez aguante más de un año en la Moncloa. Es mucho más correcta la postura de SCC con su pliego de condiciones para el diálogo y su ronda de entrevistas con todos los partidos constitucionalistas.
Miguel Candel (2020)

No se puede postergar por más tiempo un debate estratégico en el conjunto de la izquierda alternativa. Desde los comunes, se presenta el acuerdo presupuestario como el preámbulo de un nuevo tripartito. “La Vanguardia” habla con descaro de la aspiración a devenir el “socio preferente” de ERC. ¡Mucho cuidado! Persisten viejos esquemas en la cultura de las izquierdas españolas, según los cuales la representación y el liderazgo de Catalunya corresponderían de modo “natural” a una fuerza nacionalista. Ese prejuicio otorgaría un plus de legitimidad a ERC sobre el conjunto de la izquierda social y federalista, incapaz de articular un proyecto ganador propio para Catalunya y condenada por la Historia a desempeñar un papel subalterno. Sería peligroso que esa distorsionada visión conectase aquí con cierta premura por asaltar, no ya los cielos, sino el Consell de Govern.
Lluís Rabell (2020)

P. No engañaron ustedes a los catalanes prometiendo una independencia imposible?
R. Y una mierda. Y una puta mierda. Dijimos la verdad: que el procés tenía que acabar en la independencia.
Oriol Junqueras (2020, entrevistado por M. Noguer/ C. Pérez)

Los Gobiernos pueden resolver una parte pequeña del problema, en el marco de sus competencias, pero una verdadera mesa de diálogo tiene que tener la amplísima representación de los movimientos y partidos que quieren un referéndum de autodeterminación. Lo otro son avances que estamos encantados de que ocurran… Siempre hemos estado abiertos al diálogo. De la mesa criticamos que nadie, ni Junts per Catalunya ni ERC, tiene la legitimidad para actuar en nombre de todo el independentismo. Y no se pueden crear unas condiciones marco para un diálogo entre Gobiernos con una parte significativa de uno de los ejecutivos, incluida su presidencia, que no está al corriente. Eso es un error grave que mina la confianza. Dicho eso, todos los espacios que sean útiles tenemos que recorrerlos. ¿En qué condiciones? En las que creamos nosotros también. De acompañantes no iremos.
Carles Puigdemont (2020, entrevistado por Ll. Pellicer/C.S.Baquero)

Y ahí entramos en el corazón del asunto. El debate promiscuo sobre la judicialización de la política es una patochada en defensa propia si antes no nos referimos a la politización de la delincuencia. En Cataluña hay muchos miles de ciudadanos que se sintieron carne de destierro cuando se declaró la Independencia de los ocho segundos. Las identidades tienen su propia dinámica y comienzan en manipulación de élites para seguir luego con la masificación del castigo. Nada más cómico para alguien que viva en Cataluña y sufra el acoso de la cotidianeidad catalanista que escuchar al independentismo referirse a la represión que sufren. Un descaro al viejo estilo.
Gregorio Morán (2020)

En cualquier caso, por mucho que los estatutos de autonomía recojan la bilateralidad, en ninguna Comunidad como en Cataluña se establece una mesa de diálogo, de tú a tú, de igual a igual, entre los dos gobiernos a los máximos niveles. Esta mesa se sitúa fuera de toda la estructura y organización del Estado y de la Comunidad Autónoma, suspendida en el aire, con la finalidad de que, como afirman los sediciosos, sus acuerdos no se puedan recurrir ante los tribunales (desjudicializar la política), por encontrarse en el limbo jurídico y administrativo. En ninguna Comunidad como en Cataluña se alterna el lugar de la reunión entre gobiernos (Madrid-Barcelona) para dejar constancia de forma muy expresiva de que la negociación se hace de igual a igual. Y con ninguna Comunidad Autónoma como con Cataluña se constituye una mesa de negociación en la que se pueden tratar todos los temas, aun los ilegales y los que vayan contra la Constitución.
Juan Francisco Martín Seco (2020)

P. ¿Una Catalunya independiente sería más igualitaria? Sólo una Unión Europea federal y soberana puede garantizar la igualdad: evitar la evasión fiscal y gestionar la deuda pública para fomentar la igualdad entre europeos. Dicho lo cual: ¿quieren ser los independentistas solidarios fiscalmente con los otros europeos?
P. ¿Usted qué cree? Que hay un proyecto de muchos independentistas que es convertirse en un paraíso fiscal al estilo de Luxemburgo.
P: Andorra es un modelo más cercano. Así que el proyecto de ese independentismo sería librarse de lo que se paga en solidaridad con las regiones españolas pobres para quedarse los impuestos generados en su territorio y atraer a más inversores extranjeros con una imposición muy baja.
P. En relaciones internacionales sería convertirse en free rider : gozar gratis. Pero si, en vez de pagar a España, lo que paga en impuestos la clase alta catalana fuera a un presupuesto europeo, el proyecto independentista dejaría de tener interés para ellos.
P. También hay independentistas que no quieren acabar siendo un paraíso fiscal. Son menos influyentes y es probable que acabarán desbordados en una Catalunya independiente, pero me gustaría discutir todo eso con expertos de ERC, por ejemplo.
P. ¿Tiene interés un Estado catalán para Europa? Lo importante para mi propuesta federalista europea es qué tipo de fiscalidad tendría.
P. ¿Por qué? Porque esa Catalunya independiente si no pagara impuestos a la UE, sería otra competencia desleal para los países que sí los pagan y las grandes fortunas tendrían en ella otra alternativa para pagar menos. Por eso, los independentistas deberían convencer al resto de europeos de que sus razones no son las del mero ventajismo fiscal.
Thomas Piketty (2020)

Hay acuerdo entre los comunes y el gobierno de la Generalitat sobre los presupuestos de 2020, un gobierno –les recuerdo- de coalición Junts-ERC (con apoyos puntuales de la CUP) presidido por Torra-Puigdemont. ¿No es un poco disparatado o cuanto menos raro-muy-raro que la supuesta “izquierda alternativa” apoye a un gobierno nacional-secesionista-neoliberal? ¿Se imaginan algo así en el conjunto de España o en la Comunidad de Madrid por ejemplo? No soy yo el único sorprendido: Lluís Rabell, “Borgen mediterráneo” https://lluisrabell.com/2020/01/21/borgen-mediterraneo/:
Cautela, pues, y rigor a la hora de evaluar lo realmente obtenido. El tamaño importa. Como importan y merecen debate las implicaciones políticas de todas esas negociaciones. Por primera vez en la historia, la izquierda transformadora se apresta a votar los presupuestos de un gobierno liderado por la derecha nacionalista. No se conoce precepto bíblico que lo prohíba, pero ha habido muy buenas razones para no haberlo hecho hasta ahora. Entre otras, el hecho de que la aprobación de la ley más importante –la de presupuestos– confiere estabilidad al gobierno que la presenta. Es cierto que los comunes se han apresurado a decir que quieren presupuestos, pero no quieren a Torra. El PSC también ha declarado que su eventual aprobación no debería ser óbice para la convocatoria de elecciones. Sin embargo, ERC y JxCat no han tardado en replicar que, al contrario, esa aprobación les legitima para pilotar dicho presupuesto. [la cursiva es mía]. ¿No es elemental, no era elemental hasta ahora?”

Parece que no habrá derogación completa de la contrarreforma laboral antiobrera del PP (sin olvidar la anterior del PSOE) y los acuerdos PSOE-ERC (como suponíamos) tienen aristas ocultas (y ocultadas). Las iremos viendo poco a poco. Las ya conocidas: la apertura de tres “embajadas nacionalistas” (con las conocidas finalidades secesionistas e hispanofóbicas) y la reforma-”actualización” del código penal que implicará, probablemente, una fuerte reducción de penas de los políticos encarcelados.

Las citas -¡que sé que son muchas esta vez: disculpen!- nos ayudan a situarnos. El Roto, como siempre, apunta en una viñeta lo que podríamos decir en diez volúmenes.

Si queremos conocer la cosmovisión nacional-secesionista (desde su interior) son imprescindibles estos tres enlaces:
1. Entrevista a don Oriol Junqueras: “La lección de 2017 es que lo hicimos para poder volver a hacerlo”, asegura el líder de la “sensata, razonable, prudente, no unilateralista” ERC (https://elpais.com/politica/2020/01/17/actualidad/1579285478_146900.html).

2. Con toda la chulería del mundo y algo más: Ll. Pellicer/C.S.Baquero entrevistan a Carles Puigdemont: “El realismo político obliga a que no me ignoren en la mesa de diálogo”. El expresidente insiste que la negociación tiene que ser sobre el derecho a la autodeterminación. https://elpais.com/ccaa/2020/01/20/catalunya/1579551425_754980.html

3. El portavoz de los maestros catalanes: “No daremos clase en castellano”. Ramon Font, líder del sindicato mayoritario de profesores (USTEC), asegura que “no les podrán obligar” a adoptar el bilingüismo en las aulas https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/profesores-cataluna-castellano_310358_102.html.
Es justo recordar aquí una reflexión de hace más de 20 años de Gabriel Jackson: “’Tengo un sueño’ sobre Cataluña” (https://elpais.com/diario/1998/01/07/opinion/884127604_850215.html, 07/01/1998):
Para entender por qué el ideal bilingüe es odioso para los nacionalistas hay que intentar comprender un temor profundamente arraigado en los que aman el catalán como parte indispensable de su propia herencia y quieren asegurarse de que florecerá en el futuro. Si se mantiene una conversación con nacionalistas catalanes es perfectamente posible que te muestren en un momento dado estadísticas que pretenden demostrar que los recién salidos de las escuelas secundarias hablan más o menos con la misma fluidez las, dos lenguas, junto con catálogos de universidades que indican que la gran mayoría de cursos son ahora en catalán. Y al minuto siguiente te digan que la supervivencia del catalán se ve amenazada por la combinación de inmigración y presión procedente del “Estado español”. Así que el catalán ha sobrevivido extraoficialmente durante cinco siglos; es ahora la lengua docente preferida, con un éxito manifiesto a la hora de educar a la generación actual…, pero ¡su supervivencia es incierta!
[Para su agenda: el colectivo Juan de Mairena está preparando un más que merecido homenaje al gran hispanista americano en Barcelona, el 29 de febrero (Centre Cívic Teresa Pàmies, 10:30, 11 tal vez). ¡Apúntenselo por favor! ¡No se lo pierdan! ¡Están invitados!]

La otra cara de la moneda (y en ascenso y sin miedos ni complejos): Xavi Ayén, “Nosotros, charnegos”. Una nueva generación reivindica hoy el concepto de ‘cultura charnega’, muy lejano del de los años sesenta. https://www.lavanguardia.com/cultura/20200119/472964832528/nosotros-charnegos.html?fbclid=IwAR1XAgwPFK3D1IqrLYiC2DQ-1iTizksa2L3T3H66yX7vIMeE6GF_AcfnDKg. “Muy lejano” no significa aquí opuesto, contradictorio o sin hilos de unión. Con verdades elementales como esta:
Las estadísticas indican que el 70% de los catalanes procede de la emigración y, según cuenta López Menacho, “entre los apellidos más comunes, el primero de origen catalán, Vila, ocupa el puesto 26.º seguido de Serra (34.º). Todos somos charnegos, en cierto sentido”.

Un historiador amigo ha comentado que, en todo caso, la polisemia o el uso cambiante se xarnego (txarnego o charnego) tiene una raíz común y única: un término despectivo con el que el que se considera catalán-nacional, catalán de soca-rel o catalán de “primera división” señala al que, por no ser “nacional” o “del país”, considera no catalán, no catalán del todo, forastero o incluso invasor.

1. Notas previas

1. Comentemos poco a poco la entrevista a Oriol Junqueras. Primera pregunta: ¿Volvería a hacerlo? Su respuesta:
Sí. Desde los más estrictos principios democráticos, lo que hicimos en otoño de 2017 estuvo bien hecho. En un país normal no hubiera habido ningún problema. Pero España no puede ser un país normal si se dan palizas a los que van a votar, se mete en prisión a inocentes, se destituyen Gobiernos y se cierran Parlamentos por poner las urnas.
Nueva pregunta: “¿Esa es la lección que saca de los dos últimos años y medio?” Su respuesta: “La lección es que lo hicimos para poder volver a hacerlo”.
Por tanto (más allá de estrategias y público destinatario del mensaje): no hay abandono del unilateralismo; ninguna autocrítica; volverán a hacerlo (lo hicieron para … volver a hacerlo); hispanofobia; falso democratismo: los hechos de septiembre y octubre de 2017 (todos sus actos desde la derrota electoral del 27S de 2015) son antidemocráticos; es obvio que en España no se dan palizas por votar ni se destituyen gobiernos ni Parlamentos por poner urnas; tampoco vale el “se mete en prisión a inocentes”.

De la entrevista con Puigdemont, selecciono este paso:
P. Por ejemplo, ¿que usted sea reconocido como un interlocutor y se siente en esa mesa?
Puigdemont. Es evidente que yo soy uno de los interlocutores válidos. Fui votado por más de un millón de personas en las elecciones europeas. Si quieren actuar con realismo político, no pueden ignorar lo que represento. Tienen que contar sí o sí con la interlocución de Junts per Catalunya. Excluirnos no es inteligente.
P. Por tanto, ¿es una condición?
Puigdemont. Es que, si no, no estamos hablando de un diálogo para resolver el conflicto, sino de un acuerdo, muy lícito, entre dos partidos.
Lo mejor en todo caso es esto:
P. Hay partidos que han respaldado el Gobierno de coalición de Sánchez para evitar el ascenso de extrema derecha y hay quien piensa que ustedes están en la posición del “cuanto peor, mejor”.
Puigdemont. No hemos dicho nunca eso.
¡Nunca han dicho esto! Quina cara!

Pueden completarla (a veces nos olvidamos de la otra arista nacionalista) con esta entrevista de Elsa García de Blas a Aitor Esteban (PNV): “La sociedad española no está preparada para un referéndum de autodeterminación” https://elpais.com/politica/2020/01/15/actualidad/1579112886_047153.html. Algunos comentarios del dirigente nacionalista vasco (que, por supuesto, barre siempre para su casa, en exclusiva):
1. AE: No tenemos un acuerdo de legislatura ni muchísimo menos, pero, ¿qué sentido tiene un voto en la investidura para luego dejar colgado al Gobierno a las primeras de cambio? Pues no, intentaremos que se mantenga [el Gobierno], porque en la medida en que se mantenga, esos compromisos siguen vivos. Por tanto, tiene sentido que intentemos buscar un acuerdo presupuestario. [¿Qué pedirá el PNV para apoyar las cuentas?] Enseguida se va a enterar el Gobierno. Hay toda una serie de cosas. No es el momento de adelantar, uno no va a decir qué cartas tiene en la partida.
2. [P. Su acuerdo de investidura con el PSOE establece que se impulsarán “las reformas necesarias para adecuar la estructura del Estado al reconocimiento de las identidades territoriales”. ¿De qué reformas hablan?] AE: Tenemos unas cuantas ideas trabajadas, pero no creo que deba ir más allá de decirle la trinidad: primero, reconocimiento nacional. Segundo, bilateralidad en las relaciones. Luego, Europa puede contribuir a la solución arbitrando un espacio, que ya sabemos que no es de un Estado, pero de unas entidades que tienen un sentimiento nacional. Y tercero, un árbitro neutral. El Tribunal Constitucional no puede ser considerado ya un árbitro neutral. Tenemos que buscar otro tipo de fórmulas de arbitraje. Puede ser una sala especial en el Constitucional, y que el nombramiento de esa sala sea diferente.

2. Sobre la declaración de emergencia climática del consistorio barcelonés (Clara Blanchar, https://elpais.com/ccaa/2020/01/16/catalunya/1579193288_532233.html). Algunas voces críticas (¡no desde la derecha negacionista!):

2.1. Las personas consultadas valoran, en menor o mayor medida, la declaración en sí misma y que la acompañe un documento de 103 acciones para reducir las emisiones. Pero al analizarlo “lo critican y entienden que es un compendio de buenas intenciones pero, dicen, poca concreción, que tiene poca ambición en las cifras, que le falta rigor, valentía, contundencia, o que es superficial”.

2.2. Xavier Querol (CSIC) cuestiona el punto de partida del plan de acción: que tenga como objetivo reducir las emisiones de CO2 a la mitad en 2030 respecto a 1992. “El IPCC [Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas] dice que si no queremos pasar de 1,5 grados de calentamiento en 20 años, tenemos que reducir un 7,5% anual las emisiones, desde ya, desde 2020 y en la próxima década”. “Kioto está muerto, es muy poco ambicioso”.

2.3. José María Baldasano (catedrático de Ingeniería Ambiental de la UPC), firmó “el primer inventario de gases de efecto invernadero en Barcelona en 1995”. “Bienvenida sea la declaración…[aunque] mucho discurso y pocas acciones reales, muchas ganas de, pero pocas medidas relacionadas con la reducción de CO2
la emergencia climática es del planeta, no de Barcelona… Una utilización errónea del concepto, tiene mucho de oportunismo, ideología y alarmismo: es peligroso hablar de peaje de toxicidad, el lenguaje está distorsionado, confunde problemas ambientales de carácter global con el cambio climático… Es una paradoja que se permita circular [a los vehículos más contaminantes] por las rondas, que concentran el 30% del tráfico y con la moratoria de un año el efecto será pequeño (también critica que la declaración traslade responsabilidades a infraestructuras como el puerto y el aeropuerto).

2.4. Desde Ecologistes en Acció, María García aplaude que Barcelona no esconda el problema y muestra los focos de la emergencia, pero alerta de que no se fija el 7,5% como objetivo anual de reducción de emisiones: “Recoge demandas como cuestionar el crecimiento del puerto y el aeropuerto, pero está por ver si el Ayuntamiento plantará batalla, presentará alegaciones o se aliará con otros municipios”. En materia de movilidad, cuestiona que las propuestas sean “pequeñas actuaciones o estudios… No se pueden hacer actuaciones quirúrgicas ante una emergencia”. Pide calcular el impacto de cada actuación para priorizar las más efectivas.

2.5. Guille López, desde la plataforma Eixample Respira, habla de un documento “con muy buenas intenciones pero poca concreción” y muchos “estudiar, apoyar, mejorar, ampliar… sin más detalle”. “Queremos saber cuándo y dónde”

3. Entrevista con Xavier Ros-Oton: “La política hauria de fer sevir el pensament científic” (La política debería usar el pensamiento científico), El País, Quadern, 16/01/2020. https://cat.elpais.com/cat/2020/01/16/cultura/1579160830_021499.html)
Pregunta: P. En algun moment es va plantejar rebutjar el guardó? (¿En algún momento se planteó rechazar el galardón) R. No, de cap manera. Portar el llaç groc no em sembla un símbol en contra de ningú. La cerimònia era televisada i vaig aprofitar una visibilitat que, com a matemàtic, no tinc mai. Vaig mostrar el que pensa una gran majoria de la societat catalana i part de l’espanyola: que no té sentit que els presos polítics siguin a la presó (No, de ninguna manera. Llevar el lazo amarillo no me parece un símbolo contra nadie. La ceremonia se televisaba y aproveché una visibilidad que, como matemático, no tengo nunca. Mostré lo que piensa una gran mayoría de la sociedad catalana y parte de la española: que no tiene sentido que los presos políticos estén en la cárcel).
Un matemático destacado exige precisión científica a los políticos pero, en cambio, él (matemático, científico): 1. No define qué entiende por presos políticos. 2. Habla de una “gran mayoría” sin dar cifras ni indicar el fundamente de su imprecisa afirmación. 3. Habla de “una parte” sin precisar qué parte es esa parte. ¿No debería empezarse dando ejemplo?

2. Mesas, ausencia, menosoprecio

No suelo ser atento lector de los editoriales de El País. Miro titulares, leo una o dos líneas y suelo dejarlo. No suelo coincidir con los argumentos y tesis defendidas por los editorialistas. Pero hay excepciones. La del viernes 17 de enero (https://elpais.com/elpais/2020/01/16/opinion/1579201466_893522.html) es un ejemplo. Me he esforzado lo mío pero no consigo situarme muy lejos de ella. Abre así (todas las cursivas son mías):

Quim Torra se reivindica cada día a sí mismo no como presidente de todos los catalanes, que es lo que manda el perfil jurídico e institucional del cargo que ocupa, sino como jefe sectario de una fracción de ellos: la nutrida, pero minoritaria, porción de ciudadanos partidaria de la independencia. Así lo certifica una vez más el hecho de haber preparado la próxima reunión de la mesa de diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez única y exclusivamente con los partidos parlamentarios secesionistas (Junts per Catalunya, Esquerra y la CUP) y con sus terminales activistas en la sociedad civil (Òmnium y la ANC).

Conviene destacarlo: con partidos secesionistas y con “terminales activistas” (algunas de ellas vinculadas o en estrecha relación con los CDRs y con el (estúpida y provocativamente) llamado Tsunami (anti)democrático. Los demás no contamos. Sigue así:
Resulta intolerable en términos democráticos (y también caricaturescos) que la representación de menos de la mitad de la población catalana se arrogue el derecho de representar a su totalidad. Amén del de negociar con el conjunto de España las aspiraciones de los catalanes como si configuraran un todo monolítico, unívoco y armónico, cuando la sociedad del Principado exhibe al menos tanto pluralismo y diversidad como el propio Reino de España”.

Curiosa esa referencia al Principado y al Reino de España.
En cualquier caso, ese nudo, la diversidad y pluralismo de la sociedad catalana, es una de las tareas pendientes de la izquierda (española en este caso, aunque también de la catalana), que no quiere entender (porque, con perdón, no le da la gana entenderlo) que la sociedad catalana es tan o casi tan “plurinacional” como la sociedad española en su conjunto.

Volvamos al editorial:
Y ello también es exótico desde el punto de vista de la seriedad institucional. Si el Gobierno español trata a la Generalitat como lo que es, parte radicalmente autónoma del Estado común; si reconoce en su president la capacidad representativa del autogobierno catalán; y si busca encauzar los litigios existentes mediante un mecanismo legal de diálogo, es un despropósito asimétrico que Torra ignore a casi la mitad del Parlament y a la mayoría de la población. No hay demostración más fehaciente de la división social, de la fragmentación ideológica y de la fricción política interna de la sociedad catalana que los sucesivos Gobiernos separatistas se empeñan en negar. Ocurre que ni Torra es un gobernante, pues no logra acreditar hecho ninguno ni de acción ejecutiva, ni de actividad legislativa ni de hechos simbólicos tendentes a restaurar la cohesión de la ciudadanía; ni tampoco un dirigente que procure mejora alguna en la vida cotidiana de los ciudadanos a quienes teóricamente gestiona las cuestiones comunes. Por eso es incapaz hasta de promulgar los decretos de los reglamentos que debieran hacer operativas las leyes sociales elaboradas bajo los mandatos de sus antecesores.”

Al dueto Puigdemont-Torra, como sabe cualquier ciudadano/a de .Cat., las leyes sociales le importan (Montserrat Bassa dixit) un comino. Exactamente igual que la cohesión de la ciudadanía, la seriedad institucional o la vida cotidiana de los sectores más desfavorecidos de la sociedad catalana. Lo suyo, la de ambos, es “otra guerra”, otra finalidad, organizar “pollos” contra España (asunto que la izquierda -¡ay, la izquierda!- parece no querer entender). El editorial prosigue:
Si bien tanta anomia merecería la censura parlamentaria, la excesiva prudencia (por cálculo cortoplacista) de sus socios le permite alardear de su asténico ritmo de acciones inútiles, contraproducentes y contradictorias.
No es el menor el acontecido con la mesa de negociación, un instrumento que si se tomase seriamente podría proporcionar cauces para el retorno a una cierta normalidad: primero, cuando sus socios de Esquerra la pactaron, intentó desvirtuarla, asegurando que no se sentía concernido por los compromisos de estos; luego intentó encaramarse a ella dotándola de un tono radical, confrontacional, totalmente ajeno al espíritu de diálogo que prometen sus patrocinadores; y ahora fragua las propuestas de la parte catalana de modo sectario, precipitado y descortés, asociándola a una eventual convocatoria anticipada de elecciones autonómicas.
Por todo ello Torra ha devenido en un prescindible engorro, principalmente para los catalanes. Entre ellos, para sus aliados, que deberían considerar su relevo sin esperar a las decisiones judiciales pendientes”.

La excesiva prudencia de sus socios es una referencia a ERC que (sin ensñoaciones) es tan o más nacionalista que Puig-Torra y los suyos. Los planes torristas están bien descritos: liarla; contra peor, mejor, y si las circunstancias lo permiten (y aconsejan) convocatoria de nuevas elecciones con la máxima agitación social e hispanofobia que sean capaces. Por supuesto, la consideración del revelo de Torra antes de las decisiones judiciales pendientes (que habrá que ver) no está en el espíritu ni en los planes de ninguna fuerza secesionista.

Hasta aquí el editorial.

Un texto complementario del profesor Adrià Casinos, escrito antes de la investidura de Sánchez, puede venir también en nuestra ayuda: “¿Mesa de diálogo? Quizá, pero a tres” (https://ideas.economiadigital.es/firmas-invitadas/mesa-de-dialogo-quiza-pero-a-tres_20023292_102.html).
Escribo estas líneas, señala el profesor Casinos, poco después de haber escuchado a Gabriel Rufián decir que el establecimiento o no de una mesa de diálogo entre el gobierno nacional y el catalán condicionará la legislatura. En otras palabras, señala Casinos:
que sin esta premisa, para cuya formalización se da un plazo de 15 días desde la constitución del gobierno en Madrid, Pedro Sánchez no podría contar con la, digamos, buena voluntad de ERC para cualquier medida legislativa; como por ejemplo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.”

Vaya por delante, comenta el profesor emérito de la Facultad de Biología de la UB, que “no veo nada clara la idea de la mesa anunciada”, por el hecho de que “no concibo la bilateralidad entre lo que podría definirse como el todo (Gobierno nacional) y una parte del todo (Generalidad de Cataluña)”. En el aspecto concreto, operativo, prosigue
si es cierta la afirmación de Pedro Sánchez de que en dichas potenciales conversaciones no se va a tratar de nada que contravenga la Constitución, me surge la pregunta de cuál es el objeto del paripé, ya que los independentistas anuncian que irán con exigencias irreductibles, como el derecho de autodeterminación y la amnistía para los políticos presos y exiliados. En resumidas cuentas, la labor de la prevista mesa podría devenir en un diálogo de sordos.”

Partiendo de esa posibilidad de inoperancia, Casinos ve más clara la exigencia de Rufián. ¿Cuál es la racionalidad de esa exigencia?
Se trataría de sentar un precedente de negociación bilateral que, con independencia de que sea o no ahora operativa, pudiera esgrimirse en el futuro, cuando las circunstancias lo requirieran. Considero pues que la postura del partido independentista es más que franca, ya que no esconden lo que pretenden plantear con proyección futura. En definitiva, que dichas reivindicaciones no sean ahora alcanzables, carece para ellos hasta cierto punto de importancia, ya que el simple hecho de conseguir la bilateralidad supone lo que se dice clavar una pica en Flandes. Pero pienso que la postura de Sánchez carece de una franqueza equiparable. ¿Es consciente de la utilización futura que pueda hacer el independentismo del precedente?”

La perspectiva de futuro es de enorme interés, siempre lo ha sido para el nacional-secesionismo. “Clavar una pica en Flandes” no es mala metáfora.
Ante esta situación, se pregunta Casinos, ¿cuál debería ser la postura del constitucionalismo catalán, de la ciudadanía no secesionista? La siguiente en su opinión:
El acuerdo de establecer una mesa de diálogo parte de la premisa de que en Cataluña existe un problema político. Y no voy a ser yo quien vaya a negarlo, siempre y cuando se parta del reconocimiento de que en dicho problema político hay tres agentes: el gobierno de la nación, que representa el interés general; el gobierno catalán, que prescinde totalmente de la opinión de la ciudadanía no independentista, y dicha ciudadanía, que en una situación de bilateralidad como la que se propone, quedaría totalmente marginada en lo que respecta al procedimiento, a su potencialidad en el futuro, y a cualquier pacto que se alcanzara, por nimio que fuera.”

Tres, pues, no dos agentes, sin marginación, sin ausencias. Para el profesor emérito por mucho que “se empecine el gobierno de Quim Torra, o el que lo pueda sustituir en su momento”:
no puede hablar en absoluto en nombre de la totalidad de los ciudadanos catalanes, a pesar de que desde un planteamiento, que huele a totalitarismo, se abrogue repetidamente la representación de toda Cataluña. Si se quiere, esta posición es hasta cierto punto defendible en una estructura orgánica entre administraciones, como es la comisión mixta Estado-Generalidad, pero no lo es en absoluto cuando la estructura se crea ad hoc con la pretensión de resolver el citado problema político. En ese caso, lo único admisible, a la vez que operativo, sería que todos los agentes involucrados tomaran parte en las negociaciones.”

El profesor de la UB cree que sería un grave error por parte del constitucionalismo catalán (“y de los partidos y organizaciones de la sociedad civil que lo canalizan”), cerrarse en banda respecto a la constitución de dicha comisión.
Es más que probable que, si la investidura llega a buen término [SLA: ha llegado como sabemos], vea la luz en los plazos previstos. Lo veo como inexorable. Ante esta situación, los esfuerzos tendrían que plasmarse en el sentido de conseguir que los ciudadanos no independentistas no nos convirtamos en los paganos de la fiesta del señor Sánchez. Y para ello solo hay un camino: exigir estar presentes en esa mesa de diálogo que, supuestamente, debería resolver el problema político catalán.”

Remarco: ¡no convertirnos en paganos de la fiesta sanchista!
El escepticismo final, que comparto, es más que evidente pero la exigencia política del profesor barcelonés es sensata, razonable, justa y democrática. Ni aceptamos la marginación diseñada ni admitiremos ser menospreciados. Es la tarea (no nacionalista) de nuestra hora.

Finalizo este apartado con la temperada advertencia de José Luis López Bulla, el ex de Comisiones Obreras de Cataluña (http://lopezbulla.blogspot.com/2020/01/la-mesa-gobierno-de-espana-gobierno-de.html):
La condición sine qua non para que Esquerra Republicana de Catalunya facilitara con su abstención la investidura de Pedro Sánchez era la constitución de una Mesa de diálogo entre los gobiernos central y autonómico. Se llegó a dicho acuerdo y los diputados de Junqueras allanaron la investidura, cada cual con la importancia, poca o mucha, que concedían a la gobernabilidad  de España.
Si la Mesa se consolida el gobierno de coalición se mantendrá y ERC se consolidará: se podrán aprobar los Presupuestos Generales del Estado, se abriría un nuevo ciclo político en España con la posibilidad de nuevos avances democráticos. Ahora bien, la Mesa tiene un problema: al ser un instrumento de diálogo entre ambos gobiernos, será Quim Torra quien, haciendo un esfuerzo inaudito por el trabajo que ello representaría, tendría que presidir la parte catalana. Error inmenso de ERC al plantear la mesa con esa característica. ¿Por qué lo hizo? Con toda seguridad para que el acuerdo con el PSOE tuviera mayor capacidad de digestión en las diversas hermandades del independentismo y por la idolatría de ERC hacia la figura institucional del presidente de la Generalitat sea éste Agamenón o Menelao.
Ahora bien, Torra no tiene ningún interés en que ERC se consolide y mucho menos en que España haya gobierno, y si lo hay mejor que sea de la España de secano y orinal. Por lo que el diligente Torra torpedeará ad nauseam la Mesa de negociaciones o conversaciones, o como quiera llamársela. En resumidas cuentas, la cosa sigue como el tiempo: borrascosa y con vientos huracanados. Toquemos madera: podríamos quedar atrapados en la tempestad.”

El comentario de la maestra Elisenda, de “El Port de la Selva”:
Metiendobulla: La Mesa Gobierno de España-Gobierno de la Generalitat”
Las palabras finales de “metiendobulla” del pasado 20.01.2020, escrito por José Luis López Bulla (JLLB), dan la impresión de que este compañero empieza a oler que el digno y voluntarioso chinchorro, con el que intenta “navegar” últimamente (estibando a bordo la “Plataforma” de apoyo al gobierno español de Sánchez e Iglesias), se ha encontrado con la primera de las tramontanas, tornados, y marejadas, que pueden hacer zozobrar su digna “embarcación”.
Dados los antecedentes, digamos, “político-metereológicos” en la  catalana casa nostra, cuesta entender que la histórica y veterana cultura sindical-confederal (representada en Cataluña, al menos, por JLLB, J. Coscubiela, I. Boix, etc., etc…) no se haya enterado, aparentemente, de lo que ha hecho -amplia y profundamente- el nacionalcatalanismo en los últimas 40 años, y de cómo se las gasta.
Y es que los primeros movimientos trileros de los “junqueros” de ERC y de los “puigdemonteros” Torra & Cia., con vistas a la presidencia de la inefable “Mesa de diálogo” que tanto los (pre) ocupa, estaban cantados. Y la “zarzuela” ¡ ay! no ha hecho más que empezar…
Parece, pues, que en JLLB y los “platafórmicos” (otros muchos más escépticos), vamos a perder bastante tiempo con los asuntos y líos del “Camarote-Mesa de Diálogo”, mientras esperamos las ansiadas reformas sociales y laborales prometidas por la alianza de “PSOE-Juntas Podemos”.

3. De amigos y compañeros

De la entrevista de Luis Caldeiro al profesor Miguel Candel (https://www.eltriangle.eu/es/entrevistas/estamos-ante-un-monstruo-mas-peligroso-del-que-se-podia_104732_102.html). Primera pregunta: ¿Esperaba la reacción contra la sentencia del 1 de octubre? La respuesta del helenista:
Hombre, no al detalle, pero suponía que montarían un buen pollo, eso sí. Lo de los cortes de carretera ya lo habían hecho, es un clásico, y era previsible. Ahora, las salvajadas que hicieron en Barcelona ciudad, el nivel de agresividad y de violencia al que llegaron, francamente no me lo esperaba. Como tampoco me esperaba que ante ello, ante esa muestra de absoluta rabia desatada (la ocupación del Aeropuerto, por ejemplo, es uno de los hechos más graves que han ocurrido hasta ahora), ante eso, repito, no me esperaba que después hubiesen unas elecciones y los partidos que justifican abiertamente estas salvajadas obtuviesen los mismos porcentajes de voto de siempre.”

La segunda: “Yo diría incluso que estos partidos han salido reforzados: Junts per Catalunya ha pasado de tener 7 escaños en el Congreso a tener 8.”
Uno podría pensar que la gente “de orden” (entre comillas), procesista pero de derechas, se escandalizaría ante estos hechos. Porque hasta ahora siempre nos habían vendido la moto de que eran pacíficos. Y más o menos se habían mantenido en un cierto orden, en el sentido de no incurrir en grandes acciones violentas. Hablo de violencia física, porque la psíquica la han practicado sistemáticamente: el acoso psicológico contra las personas que no comulgan con sus ideas lo han perpetrado siempre. Pero claro, la violencia física aún no había aparecido de manera abierta. El hecho de que después de aparecer esta violencia física –la prueba palpable de que están dispuestos a lo que sea con tal de conseguir sus objetivos-, nadie se escandalice y sigan justificando tal violencia –es decir, aceptando que su fin justifica estos medios-, pues no me lo esperaba. Y me demuestra que estamos ante un monstruo más peligroso de lo que podía pensarse hace un tiempo.”

La tercera pregunta: “Justamente quería preguntarle eso: ¿cómo interpreta que una parte considerable de una sociedad acomodada y consumista como la catalana -y no precisamente su parte más precaria o vulnerable- justifique esta violencia y refuerce electoralmente a los partidos que la avalan? ¿Estamos ante una esquizofrenia?”
Es que yo creo que ya no es una esquizofrenia. Antes podíamos pensar que había esquizofrenia, pero ahora no. Es gente que da por hecho -y espero que se equivoquen- que podrán mantener sus niveles de renta y su bienestar material aunque opten por este tipo de medios. También creo que tienen la esperanza -que espero sea ilusoria- de que con estas pruebas de fuerza finalmente conseguirán una cierta claudicación por parte de los gobiernos del Estado. Y que, por tanto, van a seguir manteniendo sus privilegios actuales -porque la población de Cataluña en muchos aspectos está privilegiada respecto a otros territorios de España-. Y que además conseguirán, como se suele decir, el gordo: ya les tocaba la pedrea cada año, pues ahora les caerá el gordo. Por tanto, han demostrado una catadura moral que en absoluto concuerda con la imagen que proyectan de sí mismos y que nos quieren vender. O sea, que ahora no me dan ninguna lástima. No me puedo alegrar, claro, por los que perdieron el ojo durante los disturbios de octubre pasado; pero pienso que se lo han buscado y que, por tanto, no derramaré ni una lágrima de mis ojos por los ojos que han perdido. Se lo han buscado y se lo han ganado a pulso. Ninguna conmiseración, solidaridad o comprensión. Por mí, como se dice vulgarmente, que les den.”

La cuarta: “Muchos dan el Procés por amortizado pero… ¿es posible que, producto de la fatiga, el afán de apaciguar la situación y también, evidentemente, de la necesidad de alcanzar un gobierno estable, el Procés finalmente gane, habiendo perdido? ¿Es decir, que consiga ciertos réditos que vayan más allá de la Constitución?”
Dependerá de hasta qué punto los tiene bien puestos (y perdón por la expresión) el gobierno de turno. Claro, si el gobierno de turno antepone ciertas ventajas que considera que son de rango superior -no digo ya ni siquiera por intereses de partido, sino de grupo dominante dentro del partido; o por una concepción un tanto irenista de lo que es la convivencia en un país como España-, si antepone esto, repito, a ser políticamente honesto y no aceptar chantajes, entonces sí que el Procés puede acabar consiguiendo ciertas prebendas. Pero claro, esto podría generar una situación de enfrentamiento civil gravísima en el conjunto del país. Espero que se lo piensen bien antes de caer en esta trampa. Porque es evidente que la gente que hemos sufrido, que estamos sufriendo el chantaje permanente de los sectores independentistas no nos vamos a quedar parados.
O sea, que si el gobierno no es capaz de enfrentarse a esta situación, habrá gente de a pie que se enfrentará. Eso lo garantizo. No porque yo tenga capacidad alguna para influir en esta línea; sino porque estoy palpando, viendo cada día que esta disposición de ánimo existe. Si el gobierno no hace su trabajo, habrá gente que lo hará de otra forma. De mala manera, naturalmente, porque es el Estado quien tiene el monopolio de la fuerza. Y si esta responsabilidad la asume otra gente, pues lo hará de un modo que no será aceptable desde el punto de vista ético y político, pero que será una salida forzada a la que muchas personas se verán abocadas. Y esto es, en mayor o menor grado, una guerra civil. No guerra con armamento, de momento… pero vamos, menos armamento pesado, puede haber de todo. Lo siento mucho, pero lo veo así.”

La quinta: “¿Cómo ve el futuro? ¿El Procés perdurará años y años, reinventándose como hasta ahora?”
La historia no acabará nunca. A un capítulo le sucederá otro, quizá con un relato diferente, pero acabar, esto no se acaba. Soy pesimista. Son mucha gente y tienen muchos recursos de todo tipo: humanos, creativos… Y se ha de reconocer que tienen bastante imaginación –a veces hacen el ridículo más espantoso, pero pese a ello, tienen imaginación- y, por tanto, pueden estar reinventándose durante años. Y creo que es lo que pasará. Entonces, de la capacidad, la habilidad, la prudencia (no en el sentido de “apocamiento”, sino de aplicar los medios justos y adecuados en cada momento para la consecución de un fin) de los gobiernos centrales dependerá que éstos puedan mantener a raya al Procés. Pero creo que esto perdurará. Y lo único que puede desengañar a sectores amplios que actualmente están por el procesismo (cosa que más tarde o más temprano se producirá, aunque no podemos prever cuando) es la evidencia de un daño económico serio en la población, como consecuencia de sus actuaciones. Sólo en el momento en que se vea esto con total claridad, y que una parte muy amplia del empresariado (y no sólo representantes puramente institucionales de las patronales) reaccionen activamente frente a ello, solamente entonces supongo que habrá gente que le vea las orejas al lobo.”

La última: “Usted es de izquierdas de toda la vida, y acaba de ser nombrado responsable de la Agrupación de Barcelona de Sociedad Civil Catalana (SCC). ¿Qué les diría al independentismo y a buena parte de la izquierda, que identifican esta entidad con la derecha, incluso con la extrema derecha?”
Que no hay peor sordo que el que no quiere oír. Yo conozco a mucha gente -incluso gente que no es independentista- que tienen este cliché, porque en sus orígenes, en el núcleo fundador de SCC había ciertamente un mayor peso de la derecha que de la izquierda, eso es evidente. Al principio había personas que se movían en el ámbito del partido socialista pero más personas que se movían en el área del PP y Ciudadanos. Como es lógico, porque la izquierda ha hecho dejación de principios en este tema. Es normal. Por tanto, la izquierda se lo ha ganado a pulso, en una entidad que por principio es transversal (en el sentido político, no en el sentido social: ello significaría interclasista, y no es ésta la cuestión). ¿Qué es transversal? Pues que en posiciones políticas, el caballo de batalla de SCC es intentar convencer a la sociedad catalana de que la independencia es un disparate y que se abandone este objetivo. Y lo intenta mediante la actividad propagandística, cultural… Esto es perfectamente asumible tanto por la izquierda como por la derecha. Pero claro, como la izquierda ha decidido que todo lo que toque las narices al “régimen del 78” es bueno para la Causa, pues no tiene más remedio, siguiendo esta lógica perversa, que considerar a todo lo que se oponga a una actitud condescendiente hacia los independentistas como “de derechas”. E incluso llegan al extremo de decir que es “fascista”. Lo que pasa es que la palabra “fascista” se ha devaluado tanto, que igual sirve para un barrido que para un fregado. Aquí, quien tose a la derecha ya es “fascista”. Pues bien, qué le vamos a hacer.”

4. Sugerencias de la semana

Por si pudieran, siempre vale pena escuchar a Manolo Monereo. A las 19 horas.

1. Ignasi Jorro, “Ada Colau, la ‘alcaldesa verde’ que ha volado 100.000 kilómetros en 19 meses”. La primera edil de Barcelona ha dado dos vueltas al mundo en viajes de avión, emitiendo 17 toneladas de CO2: ahora exige menos cruceros y vuelos. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/ada-colau-viajes-contaminacion_309359_102.html

2. Antonio Santamaría, “Perspectivas para un gobierno de coalición.” https://www.elviejotopo.com/topoexpress/perspectivas-para-un-gobierno-de-coalicion/

3. Camilo S. Baquero, “Partidos y entidades independentistas certifican sus diferencias ante la mesa de diálogo. Budó dice que la reunión se repetirá e insiste en su idea de defender la autodeterminación y la amnistía ante el Gobierno. https://elpais.com/ccaa/2020/01/15/catalunya/1579112608_744665.html

4. Carlos Jiménez Villarejo, “La justicia, de la dictadura a la democracia. Crónica de un fiscal antifranquista”. http://www.juecesdemocracia.es/2020/01/08/revista-jueces-la-democracia-informacion-debate-numero-96-diciembre-2019/

5. Juan Francisco Martín Seco, “Pedro Sánchez, cuatro años después (II)”. https://www.republica.com/contrapunto/2020/01/16/pedro-sanchez-cuatro-anos-despues-ii/

6. Lluís Amiguet, “Entrevista a Thomas Piketty”, https://www.lavanguardia.com/lacontra/20200116/472918344819/gano-tanto-con-mis-libros-que-deberia-pagar-el-90-en-impuestos.html

7. Lluís Rabell, “Ventana de oportunidad”. https://lluisrabell.com/2020/01/17/ventana-de-oportunidad/

8. María Jesús Cañizares, “Un acusado de sobresueldos se perfila como interventor general de la Generalitat”. David Canada, que siempre ha aspirado al cargo y fue investigado por el Tribunal de Cuentas, podría sustituir a Rosa Vidal, que se jubila y fue procesada por la organización del 1-O. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/acusado-sobresueldos-perfila-interventor-generalitat_309614_102.html

9. Barbara Loyer, “La izquierda española promueve la división entre los ciudadanos.” La elección del socialista Pedro Sánchez al frente del gobierno español, con el apoyo de los independentistas catalanes y vascos, resulta profundamente perturbadora. https://www.letraslibres.com/espana-mexico/politica/la-izquierda-espanola-promueve-la-division-entre-los-ciudadanos?fbclid=IwAR0h18B1Nd7YvzHLpW0DOPzYmXCAabhHXrgBAAOHUhHyW8J0oHrAdoEp7ak#.XiHxzKILEP0.facebook

10. Trapero afirma que “no tenia cap mena de relació estreta” amb Puigdemont. https://www.eltriangle.eu/ca/actualitat/tribunals/trapero-afirma-no-tenia-cap-mena-relacio-estreta-puigdemont_104754_102.html (Véase para su confirmación o falsación: https://www.youtube.com/watch?v=_5gRVg7egqM)

11. Gregorio Morán, “Periodismo de trincheras” https://www.vozpopuli.com/opinion/periodismo-trincheras-psoe-independentismo-cataluna_0_1319569054.html

12. Albert Soler entrevista a Josep Rul: «El món escolar està controlat pel nacionalisme des de fa dècades» https://www.diaridegirona.cat/ultima-dia/2020/01/15/mon-escolar-controlat-pel-nacionalisme/1023764.html

13. Presentación del libro de Albert Soler: “Nos cansamos de vivir bien” https://www.eventbrite.com/e/entradas-presentacion-del-libro-nos-cansamos-de-vivir-bien-de-albert-soler-88746959545

14. Josep Ramoneda, “La salida de Guirao como síntoma.” https://elpais.com/ccaa/2020/01/17/catalunya/1579264403_505269.html

15. Javier Tajadura, “El ministerio fiscal en la Constitución.” https://elpais.com/elpais/2020/01/17/opinion/1579281828_364496.html

16. Francesc Valls, Pujol, el Govern i els mons paral·lels” https://cat.elpais.com/cat/2020/01/11/opinion/1578762992_219667.html

17. Andreu Claret, “Después del procés: la Gran Barcelona” https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200118/despues-del-proces-la-gran-barcelona-articulo-andreu-claret-7812194

18. Javier Caraballo entrevista a Félix Ovejero. https://www.elconfidencial.com/espana/2020-01-19/felix-ovejero-deriva-feiminista-machismo-heteropatriarcado_2416988/?utm_campaign=BotoneraWebapp&utm_source=twitter&utm_medium=social

19. Antón Costas, “Sin contrato social no hay Europa”. https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200117/articulo-anton-costas-sin-contrato-social-no-hay-europa-ue-estado-del-bienestar-austeridad-recortes-eurofobia-7810861

20. Lluís Bassets, “La década perdida”. Nunca se habían levantado tantos castillos de nubes ideológicas como en estos diez años. Un auténtico festival de la irresponsabilidad y de la imaginación estéril y destructiva. https://elpais.com/ccaa/2020/01/19/catalunya/1579455556_735286.html

21. Pablo Ordaz, “Un ‘outlet’ del procés sin lazos amarillos”. https://elpais.com/politica/2020/01/20/actualidad/1579550496_996309.html. Ernesto Ekaizer, “Lógica y prueba de cargo.” https://elpais.com/politica/2020/01/20/actualidad/1579551449_116018.html

22. Ignacio Vidal Folch, “Libertad para Trapero, la paella no es pecado” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/aerolitos/libertad-trapero-paella-no-pecado_310856_102.html

23. Antoni Puigverd, “Aguas de Gerona” https://www.lavanguardia.com/politica/20200122/473046304790/aguas-de-girona.html?utm_term=botones_sociales_app&utm_source=social-otros&utm_medium=social. Sus palabras de cierre:
Con 600 metros cúbicos, la inundación es segura. Esperemos que no haya llovido esta noche. La miopía, la agitación y el patriotismo cursi dejan Girona en manos de los elementos y de azar. Como si la política no sirviera para acompañar el futuro, sino tan sólo para agitar; o para derrochar el patrimonio y las energías heredadas.”

24. Una historia (trágica) de trabajadores: En nombre de la tierra” de Mercè Ibarz (https://elpais.com/ccaa/2020/01/15/catalunya/1579109580_203450.html):
Aquí tierra significa campo: en nombre de la tierra, en nombre del mundo agrícola. Es el título de un film francés, una suerte de ficción documental que sería bueno ver por aquí. Se trata de Au nom de la terre, con el que este otoño ha debutado en su país el periodista Édouard Bergeon. Bueno, al menos el film se ha visto en las zonas agrícolas francesas. En París, según leo en los papeles de la capital, no están interesados, casi no se ha proyectado y cuando se ha hecho ha sido en salas alejadas del centro. Tampoco yo misma lo he visto. Pero vale la pena hablar de él. En Francia el suicidio de agricultores es un gota a gota desde hace tiempo, y Bergeon aguantó todo lo que ha podido hasta darse cuenta de que no tenía más remedio que contar el suicidio de su padre, un pequeño empresario agrícola acuciado por la falta de futuro.
Édouard creció en el Poitou, sin problemas, contento de montar en el tractor de su padre, Christian Bergeon. “Era libre, feliz, todo el tiempo por ahí, con mi padre”, cuenta en Le Monde el ahora realizador, de 37 años. “Si lo tuviera que rehacer, lo reharía mil veces”. Hasta una madrugada de 1999, cuando tenía 16 años. Lo que sigue duele, a mí me duele solo de escribirlo, como me dolió cuando lo leí. El 29 de marzo de aquel año su padre se mata con pesticidas. Fue un gesto salvaje, más que una voluntad de morir. Una decisión desesperada, como dicen que a menudo es la del suicidio, que no está en realidad tomada para terminar de una vez por todas. O quizás fue que, en este caso, Christian Bergeon vio de pronto la cara de su hijo, quien sabe. El caso es que el padre despertó al hijo para decirle que no quería morir y sobre todo para pedirle perdón. Demasiado tarde.
Imposible contar todo esto en tiempo presente y con los personajes de la familia Bergeon. Como hiciera el gran Robert Flaherty para recrear el mundo perdido de los pescadores en Hombres de Arán (1934), el realizador ha recreado la historia de arriba abajo, con actores, sin los nombres originales de su familia ni nada, sin referencias explícitas a su mundo originario. Y el film, cuentan las crónicas, lo consigue. El actor, guionista y realizador Guillaume Canet es el padre. Logra poner en pantalla algo que va más allá incluso de lo que acabo de contar. El mismo Bergeon lo comprendió cuando tuvo escrito el guión, no antes.
Hasta que no lo tuve escrito no comprendí el sentido del acto de mi padre, el alcance político de su suicidio. Habría podido colgarse, pero decidió utilizar la química”. Y eso es lo que el hijo, dos décadas después, viendo lo que pasa en el campo francés, que casi cada día se mata un agricultor, hombre o mujer, comprendió. El ciclo iniciado hace 60 años con los pesticidas se está cobrando sus vidas: no porque los envenene, sino porque ha envenenado todo el ciclo productivo en paralelo a la evolución de la política agraria europea, la temible PAC, de la que se habla demasiado poco entre nosotros.
Incluso las palabras para llamarlos han ido cambiando. Labradores y payeses se transformaron en agricultores con la maquinización del campo y la llegada de los pesticidas, en los años sesenta pasados, que a su vez llevaron —máquinas y química— a la agricultura intensiva que los convirtió en empresarios agrícolas tanto si quieres como si no. De todo esto habla esta película, para poner el acento en otro aspecto que he oído contar en mi familia desde los mismos años sesenta: de acuerdo, sí, desde los sesenta se ha inundado el campo de productos químicos, pero a los agricultores nadie les explicó nada excepto que debían hacerlo porque eran “medicinas para los sembrados y árboles”, indispensables para la seguridad alimentaria, para producir mejor y más, que el mundo no se podría alimentar sin esos “medicamentos”. Recuerdo a mi padre, a mi hermano y a mi tío contando que llegaban los abonos en sacos con instrucciones… en inglés. Nadie sabía qué cantidad usar para esto o para aquello, para esta finca grande o esa pequeña. Se iba probando y con la cosecha se intercambiaban opiniones en el bar. Y así, ir probando. “Ahora la tierra se muere, al menos un agricultor se suicida cada día, las crisis sanitarias se multiplican pero Francia continúa siendo la campeona del compostaje, con 70.000 toneladas por año”, resume Bergeon. De todo esto deberíamos hablar más, saber más, resolverlo más. Gracias, Bergeon.”