(Página herida) La vida sigue (más o menos) igual en .Cat (II)

Para José Iglesias Serrano, por su bondad machadiana y brechtiana; por su compromiso con las causas justas y humanistas.

Estados Unidos es más que un protector de Israel. Es cómplice. Estados Unidos suministra, en tiempo real, las municiones que Israel utiliza para cometer asesinatos en masa, incluso cuando las autoridades estadounidenses defienden de boquilla las vidas de los civiles de Gaza.
Jeffrey Sachs (2023)

Un votante socialista de Guadalajara o de Lugo puede estar en contra de la amnistía de los independentistas catalanes, pero es una cuestión que le cae lejos y que puede llegar a justificar para impedir que PP y Vox puedan gobernar. En cambio, para un votante socialista catalán la concesión de la amnistía es un agravio, si no va acompañada de un acto de contrición por parte de los independentistas, que no lo harán.
Al contrario, cuando tengan limpios sus expedientes judiciales, lo volverán a hacer. Saben que es arriesgado, saben que acabará mal, pero también saben que esto da sentido a sus vidas, da dinero y, al final, España siempre te acaba perdonando. El nacionalismo ha llevado Cataluña al precipicio. Estamos en caída libre y todavía no hemos tocado fondo.
Jaume Reixach (2023)

Fuera de tema: solo cabe condenar las palabras, nada espontáneas, meditadas sin duda, de Abascal en Argentina. Deben formar parte de su estrategia de la araña. Hace bien el PSOE en llevar el asunto a la fiscalía, a los tribunales (también, si no ando errado, a los organizadores de las manifestaciones violentas contra su sede en Madrid). Ahora bien, ese recurso, ¿no es judicializar la política? Parece evidente que sí y a mí me parece bien, muy bien. Pero entonces no cabe descalificar con esa expresión, “judicialización de la política”, los pasos dados en Cataluña estos últimos años. Podrán estar bien, regular, mal o muy mal, pero no es ningún argumento válido apelar a que no se debe ni puede judicializar la política, cosa absurda a todas luces… y más que peligrosa políticamente.

Una conjetura (que es más que conjetura): por el tono chulesco y amenazador, y por el contenido de las palabras de Puigdemont-Vivales el pasado miércoles en el Parlamento europeo (corroboradas con claridad, y también con chulería, este mismo jueves por Jordi Turull, otro que tal baila) es altamente probable que entre los puntos ocultados del acuerdo PSOE-Junts figure que el presidente Sánchez (que por ahora niega la mayor) y el ex de la Generalitat .Cat tengan en un futuro próximo una reunión en Suiza de tú a tú, de gobierno a gobierno, para hacer un balance de la situación, esta vez con luz y muchas fotografías. No sé que opinan, pero a mí me avergüenza y estoy seguro que a muchos ciudadanos catalanes de izquierdas también. ¿Está claro quién ha escrito y dicta el guion de esta horrible película, real como la vida misma?

También fuera de tema (pero dentro también). Copio y pregunto: “El derecho de autodeterminación respecto de la cuestión de la pertenencia a un estado significa entonces: siempre que los habitantes de un territorio concreto, ya sea una sola ciudad, todo un distrito o una serie de distritos adyacentes, haga saber, mediante un plebiscito realizado libremente, que ya no desean seguir unidos al estado al que pertenecen en ese momento, sino que por el contrario desean formar un Estado independiente o unirse a otro estado, sus deseos han de ser respetados y cumplidos. Es la única forma viable y eficaz de impedir revoluciones y guerras civiles e internacionales”. ¿La autoría? Efectivamente, nada menos que Ludwig von Mises, Liberalismo. La tradición clásica, Madrid, Unión Editorial, 2011, p. 109 [1]. Así, pues, eso de asociar ‘derecho de autodeterminación’ con la izquierda o con posiciones progresistas contrarias al neoliberalismo es otro cuento que merece crítica, falsación y superación.

Sobre la primera cita. No piensen que Sachs es alguien muy de izquierdas. Nada de eso. Un intelectual de centro decente. El artículo que cito: “Honor para Naciones Unidas, vergüenza para Estados Unidos en Gaza” [2]. Sigamos haciendo nuestra, muy nuestra la causa palestina. Palestina en el corazón, como Neruda con España durante la II República.

Sobre la segunda: porque toca realidad aunque apenas se diga. Donde Jaume Reixach escribe votante socialista, podría haber escrito votante de izquierdas.

Cojo el hilo de la página herida con una segunda ilustración. Tomo pie en una información de El Triangle [3].
El pasado 6 de noviembre el departamento de Presidencia de la Generalitat concedió una subvención a fondo perdido de 124.000 euros a la Plataforma per la Llengua (una asociación que se autodefine como ¡la ONG del catalán!). Aunque en el portal de transparencia de la Generalitat consta como una “subvención y entrega dineraria sin contraprestación”, también se especifica que la ayuda es para la “financiación del concurso Tísner, premios SAGA, incidencia en la legislación y varias campañas de la Plataforma per la Llengua durante el año 2023”.
El concurso Tísner «permite a los alumnos de 10 y 11 años, de todo el dominio lingüístico (es decir, de los que llaman Países Catalanes, zonas de Aragón incluidas) crear juegos mientras trabajan aspectos de la lengua, la literatura, la cultura o las tradiciones catalanas». Es la 9ª convocatoria. Cuando dicen tradiciones catalanas quieren decir catalanas-catalanas, las que consideran “propias del país”. Las otras son tradiciones de fuera, xarnegas, ñordas, botifleras.
Los premios SAGA promocionan los videojuegos en catalán (solo en catalán) y premian a los que se consideran mejores. El valor de siempre: competitividad, competitividad y competitividad, no competencia (de saber, de tener conocimientos).
La subvención de la que hablo no aparece en el portal de transparencia de la Plataforma. La información sobre sus subvenciones y los convenios que recibe y firma, sigo con El Traingle, se detiene en 2020. Desde entonces no aparece ningún apunte sobre subvenciones y convenios firmados con la Generalitat.
Detengámonos entonces en 2020. En el portal de la Plataforma constan dos subvenciones a fondo perdido concedidas por la Oficina de Apoyo a la Iniciativa Cultural (OSIC) del Departamento de Cultura de la Generalitat. La primera fue de 135.000 euros; la segunda de 625.000 euros. El Servicio de Ocupación de Catalunya (¡el SOC!) facilitó otros 40.500 (¿para promocionar qué trabajos?). El dinero ingresado por la Plataforma procedente de la Generalitat superó los 800.000 euros en 2020. Remarco: ¡más de ochocientos mil euros!
Pero hay más. En el citado registro de subvenciones de la Generalitat constan ayudas a la Plataforma por valor de 2.656.000 euros, desde el año 2019 hasta 2023 [4]. De media: ¡unos 530.000 euros anuales!
Hablaba antes de asuntos asociados a la subvención de 2023. Desconozco a qué pueden referirse con “incidencia en la legislación” (¿presiones o acciones de cabildeo con diputados del Parlament de Cataluña?), pero el asunto de las actividades es más claro. La Plataforma (publicitada, por ejemplo, por la alcaldesa PSC de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon) es responsable de controles en colegios e institutos. Con o sin autorización de la dirección de esos centros (no tengo seguridad sobre este punto), la “ONG del catalán”, esencial y profundamente hispanofóbica, averiguaba qué lengua usaban niños y niñas en su recreo, en su tiempo de ocio (¿se imaginan en qué mente cabe una “investigación” de ese tipo?). Como era de esperar, el castellano (también otros idiomas) estaban muy presente en sus juegos. Para la Plataforma un escándalo, una barbarie cultural. ¡Niños y niñas de escuelas catalanas hablando en español! Y montaron una campaña, con el apoyo de padres y madres nacional-secesionistas, para que, dado que el recreo era en tiempo escolar, se indicara-presionara-enseñara a los niños y niñas que no se comunicaban bien, que no hablaban comme il faut, que no hacían lo correcto, que no podían usar los idiomas que usaban, que nada de hablar castellano, árabe o chino por ejemplo, que la lengua que debían usar era la única propia de Cataluña, el catalán. El resto eran lenguas extranjeras. Desde su punto de vista, todo natural como la vida misma, lo que el país necesita, a lo que nos debemos todos.
Conclusión de estas páginas heridas (I y II): un híbrido, una síntesis de Parménides y Heráclito, un fluir parmenídeo, el eterno retorno, la eterna repetición de lo mismo (con alguna variante secundaria): nacionalismo, nacionalismo y nacionalismo (y mucha incomprensión lo esencial), siempre, eso sí, muy bien subvencionado por gobiernos amigos, de la cuerda, que, por supuestísimo, proclaman urbi et orbe que ellos están al servicio de toda la ciudadanía, sin exclusiones. ¿Alguien puede creerles?

Notas

1) Cita tomada de Gullermo del Valle, La izquierda traicionada. Razones contra la resignación, Barcelona: Península, 2023, p. 230.

2) https://www.commondreams.org/ (pueden leerlo traducido aquí: https://slopezarnal.com/miscelanea-12-12-2023/#more-11608.)

3) https://www.eltriangle.eu/es/2023/11/24/presidencia-dio-124-000-euros-a-la-plataforma-per-la-llengua-el-6-de-noviembre/

4) Los datos más recientes de los movimientos económicos de esta entidad figuran en la Memoria de 2022. Los presupuestos del pasado año fueron de unos ingresos y gastos de más de 4 millones de euros (4.168.281,36). Los ingresos procedieron de las subvenciones (¡976.882 euros!), los servicios y donativos (463.829,36 euros) y las cuotas de los socios (casi 26 mil, 2.727.570 euros).

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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