Miscelánea 8/11/2024

Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Anzus.
2. Marxismo en América.
3. Un mes del ataque israelí al Líbano.
4. Resumen de la guerra en Asia occidental, 7 de noviembre.
5. Genocidio total o paz.
6. La visión de un militar sobre Trump y la guerra (observación de José Luis Martín Ramos).
7. El mensaje de Sanders (observación de José Luis Martín Ramos).
8. Ante el abismo trumpiano.
9. Plan de paz trumpista para Ucrania (observación de Joaquín Miras)

1. Anzus

Vijay Prashad ha estado de viaje por Nueva Zelanda, Australia… y su último boletín para el Tricontinental está dedicado a esta zona del Pacífico.

https://thetricontinental.org/

No queremos que utilicen nuestras islas para asesinar personas | Boletín 45 (2024)

En todo el Pacífico, comunidades indígenas protagonizan un fuerte movimiento por soberanía para recuperar derechos y territorios, resistiendo al colonialismo que aún persiste en diversas formas, desde Aotearoa hasta remotas islas de Oceanía. noviembre 7, 2024

En 1951, en plena Revolución China (1949) y guerra de Estados Unidos contra Corea (1950-1953), el principal asesor de política exterior estadounidense y posterior Secretario de Estado, John Foster Dulles, contribuyó a formular varios tratados clave. Entre ellos, el Tratado de Seguridad entre Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos (ANZUS) de 1951, que sacó decididamente a Australia y Nueva Zelanda de la influencia británica y las incorporó a los planes de guerra de Estados Unidos y el Tratado de Paz de San Francisco, de 1951, el cual puso fin a la ocupación formal de Japón por parte de Estados Unidos. Estos acuerdos, que formaron parte de la agresiva estrategia estadounidense en la región, se sumaron a la ocupación EE.UU. de varias naciones insulares del Pacífico en las que Estados Unidos ya había establecido instalaciones militares, incluidos puertos y aeródromos: Hawai y Guam (desde 1898) y Samoa (desde 1900). A partir de esta realidad, que se extendió desde Japón hasta Aotearoa, Dulles desarrolló la “estrategia de la cadena de islas”, plan de contención que establecería una presencia militar en tres “cadenas de islas” que se extenderían hacia el exterior desde China para actuar como un perímetro agresivo e impedir que cualquier otra potencia que no fuera Estados Unidos comandara el Océano Pacífico.

Las tres cadenas de islas se convirtieron con el tiempo en baluartes de la proyección del poder estadounidense, con unas 400 bases establecidas en la región para mantener activos militares estadounidenses desde Alaska hasta el sur de Australia. Aunque Estados Unidos ha firmado varios tratados para desmilitarizar la región (como el Tratado sobre la Desnuclearización del Pacífico Sur, también conocido como Tratado de Rarotonga en 1986), ha desplazado activos militares letales, incluidas armas nucleares, por la región para proyectar amenazas contra China, Corea del Norte, Rusia y Vietnam (en distintos momentos y con distinta intensidad). Esta “estrategia de cadena de islas” incluye instalaciones militares en puestos coloniales franceses como Wallis y Futuna, Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa. Estados Unidos también tiene acuerdos militares con los Estados Federados de Micronesia, las Islas Marshall y Palaos.

Mientras algunas de estas naciones insulares del Pacífico se utilizan como bases para la proyección del poder de Estados Unidos y Francia contra China, otras se han usado como lugares para pruebas nucleares. Entre 1946 y 1958, Estados Unidos realizó 67 pruebas nucleares en las Islas Marshall. Una de ellas, efectuada en el atolón de Bikini, detonó un arma termonuclear mil veces más potente que las bombas nucleares lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Darlene Keju Johnson, que es una de las primeras mujeres marshalesas en hablar públicamente de las pruebas nucleares en las islas, tenía sólo tres años en el momento de la detonación en el atolón de Bikini. En uno de sus discursos recogió el sentir de los isleños: “No queremos que utilicen nuestras islas para asesinar personas. Queremos vivir en paz”.

A pesar de la resistencia de personas como Darlene Keju Johnson (quien llegó a ser directora del Ministerio de Salud de las Islas Marshall), Estados Unidos ha intensificado su actividad militar en el Pacífico durante los últimos 15 años, negándose a cerrar bases, abriendo nuevas y ampliando otras para aumentar su capacidad militar. En Australia, sin un verdadero debate público, el gobierno decidió complementar los fondos estadounidenses para expandir la pista de aterrizaje de la base aérea de Tindal, en Darwin, de modo que pudiera albergar bombarderos estadounidenses B-52 y B-1 con capacidad nuclear. También decidió ampliar las instalaciones submarinas de Garden Island a Rockingham y construir una nueva instalación de radar de alta tecnología para comunicaciones en el espacio profundo en Exmouth. Estas expansiones se produjeron tras la alianza Australia-Reino Unido-Estados Unidos (AUKUS) en 2021, que ha permitido a EE.UU. y al Reino Unido coordinar plenamente sus estrategias. La asociación también dejó de lado a los fabricantes franceses que hasta entonces habían suministrado a Australia submarinos de propulsión diésel y garantizó que en su lugar compraría submarinos de propulsión nuclear al Reino Unido y a Estados Unidos. Con el tiempo, Australia proporcionará sus propios submarinos para las misiones que EE.UU. y el Reino Unido llevan a cabo en aguas próximas a China.

En los últimos años, EE.UU. ha intentado también atraer a Canadá, Francia y Alemania al proyecto estadounidense del Pacífico, a través de las Estrategias de asociación para las islas del Pacífico (2022) y la iniciativa Socios en el Pacífico Azul (2022). En 2021, en la Cumbre Francia-Oceanía, se produjo un compromiso para reanudar las relaciones con el Pacífico y Francia aportó nuevos activos militares a Nueva Caledonia y la Polinesia Francesa. Estados Unidos y Francia también han abierto un diálogo sobre la coordinación de sus actividades militares contra China en el Pacífico.

No obstante, estas asociaciones son sólo parte de las ambiciones estadounidenses en la región. Estados Unidos también está estableciendo nuevas bases en las islas septentrionales de Filipinas —la primera expansión de este tipo en el país desde principios de la década de 1990, a la vez que intensifica su venta de armas a Taiwán, país al que suministra tecnología militar letal (incluidos sistemas de defensa antimisiles y tanques destinados a disuadir un asalto militar chino). Al mismo tiempo, EE.UU. Ha mejorado su coordinación con el ejército japonés al decidir establecer cuarteles generales de fuerzas conjuntas, lo que significa que la estructura de mando de las tropas estadounidenses en Japón y Corea del Sur estará controlada de forma autónoma por la estructura de mando estadounidense en estos dos países asiáticos (y no por órdenes de Washington).

El proyecto bélico europeo-estadounidense, sin embargo, no está yendo tan bien como se preveía. Los movimientos de protesta en las Islas Salomón (2021) y Nueva Caledonia (2024), liderados por comunidades que ya no están dispuestas a someterse al neocolonialismo, han sorprendido a Estados Unidos y a sus aliados. No les será fácil construir su cadena de islas en el Pacífico.

Cordialmente,

Vijay

2. Marxismo en América

Traducción al español de la presentación en portugués de un diccionario sobre el marxismo en América Latina, que tiene muy buena pinta. La edición española parece que está a cargo de Rebelión, pero en realidad la noticia la he visto en la francesa Contretemps, y de ahí he ido a la fuente original. https://nucleopraxisusp.org/

Diccionario marxismo en América: un rescate histórico de memorias combativas

Luego de media década de trabajo colectivo, se empieza a publicar esta obra que registra la vida, el pensamiento y la práctica política de los primeros marxistas de las naciones americanas.
Por Yuri Martins-Fontes, Joana Coutinho, Pedro Rocha Curado, Felipe Deveza, Paulo Alves Jr. y Solange Struwka *
[Traducción del portugués: Claudia Marcela Orduz Rojas y Yodenis Guirola]

El Diccionario marxismo en América es una obra de recuperación histórica de la memoria de los primeros pensadores y militantes que, desde el referente teórico del materialismo histórico, se dispusieron a reflexionar y enfrentar los problemas sociales, políticos y económicos de las nuevas naciones americanas, iniciando el desarrollo del pensamiento-lucha marxista en el continente.

Obra educativa y crítica de características inéditas, especialmente en lengua portuguesa, el proyecto es coordinado por el Núcleo Práxis de Pesquisa, Educação Popular e Política de la Universidade de São Paulo –organización que se dedica a actividades políticas y de educación popular– y cuenta actualmente con casi un centenar de investigadores voluntarios, de diferentes países, en esta investigación arqueológica sobre los orígenes del marxismo en las Américas.

Los primeros tomos, previstos para más de mil páginas, contienen entradas que abarcan biografías y ensayos sobre las ideas y la praxis política de unos 150 marxistas que vivieron, escribieron y actuaron en los países americanos –en un período que va desde el siglo XIX (formación del marxismo en el continente), hasta la década de 1970 (cuando se agudiza la crisis estructural capitalista y se multiplican los marxismos).

Por ahora, después de media década de esfuerzos colectivos, el diccionario marxista comienza a hacerse público gradualmente: sus entradas pueden leerse libremente en línea, en forma de “artículos”, disponibles periódicamente en el portal del Núcleo Práxis-USP y luego republicadas por destacados portales asociados. Esta degustación preliminar —del primer volumen, relativo al período de formación del marxismo en América— se extenderá a lo largo de los próximos dos años con el objetivo tanto de divulgar la obra (cuyo objetivo no es sólo teórico, sino también educativo), como de brindar espacio para lecturas críticas y posibles mejoras de los textos, antes de llegar al público en formato de libro.

Próximamente, la publicación completa será editada por las Edições Práxis en coedición con la Editora Expressão Popular, y tendrá dos ediciones: una impresa (a precios populares) y otra digital (gratuita).

Comienzos de la obra

En 2015, los fundadores del Núcleo Práxis-USP, entre encuentros políticos y debates del Grupo de Estudios sobre el Marxismo (uno de sus primeros proyectos), pensaron en ampliar las actividades del colectivo hacia la educación popular. Era un momento difícil, en que se gestaba el golpe de Estado en Brasil, el cual se concretó al año siguiente. En ese contexto, se consideraron dos nuevos proyectos: un foro de discusión sobre derechos sociales (que se creó un poco más tarde, en colaboración con asociaciones y comunidades de la ciudad de São Paulo); y una antología, crítica y didáctica a la vez, que reuniera ensayos de destacados marxistas latinoamericanos, con el fin de ofrecer a estudiantes y trabajadores un panorama de las teorías y prácticas marxistas desarrolladas en nuestra América.

En ese proceso, el coordinador general del Núcleo Práxis, Yuri Martins-Fontes, en una reunión en el Laboratorio de Economía Política e Historia Económica de la USP presentó la idea al profesor Wilson do Nascimento Barbosa, quien dirigía las investigaciones de la entidad. En una tarde de diálogo, la idea se afinó y amplió. En lugar de una antología, con artículos complejos, que tendería a restringirse al territorio académico —se pensó: ¿por qué no juntar más esfuerzos y producir una obra más grande, una publicación educativa, de referencia, con textos más cortos pero que lograra presentar la gran diversidad de problemas y corrientes del marxismo desarrolladas por más de un siglo a lo largo del continente —un libro que pudiera servir no solo a los estudios secundarios y universitarios, sino también contribuir a la formación política de los jóvenes socialistas?

La semilla estaba plantada. El proyecto fue escrito y presentado a una prestigiosa editorial, que requirió una entrada, como ejemplo. El coordinador respondió a la solicitud, elaborando un primer texto sobre Mariátegui, basado en el modelo que había desarrollado recientemente en su tesis sobre el marxismo latinoamericano (luego publicada como Marx na América: a práxis de Caio Prado e Mariátegui). La editorial aprobó la publicación, aunque destacó que en ese momento no podía dedicarse a la producción del proyecto. La realidad nacional – económica, social, cultural- que no era favorable, pronto se deterioró. El Núcleo Práxis-USP contaba entonces con poco más de una decena de miembros, pocos de los cuales estaban dispuestos a emprender la aventura. Sin apoyo material, o como mínimo estructural, el plan fue archivado.

El Renacimiento

En 2018, el Núcleo Práxis experimenta un período de crecimiento como resultado del dinamismo en torno a sus proyectos —en particular el Grupo de Estudios (que entonces leía El Capital, de Marx), la traducción colectiva Historia y Filosofía (selección de Caio P Júnior, publicada en 2020 en Argentina), y el Fórum de Formação Política de Lideranças Populares (cuyas conversaciones periódicas reunían a educadores y líderes comunitarios). Muchos militantes —investigadores de diferentes áreas, universidades y países —se suman al colectivo.

Con este movimiento de expansión, la organización gana aliento y fuerza para considerar nuevas acciones. Las reuniones sobre posibles rumbos se sucedieron hasta que es aprobado el propósito de construir una publicación periódica: una revista política de carácter popular, que ofreciera a estudiantes y trabajadores una voz discordante en aquel ambiente fascista que reverberaba en el país —una época de creciente irracionalidad, si no apoyada, sí consentida por los grandes medios de comunicación y demás fuerzas neoliberales, irritadas por las reformas sociales (básicas) de los gobiernos populares.

Nuestra experiencia con publicaciones periódicas era escasa —limitada a unos pocos miembros que, en la década de 2000, durante algunos años, habían editado el tabloide A Palavra Latina. Por otra parte, el buen momento del colectivo se notaba en la propia intención, manifiesta por varios de los participantes, de implicarse en un proyecto periódico de largo plazo.

Hay un ir y venir de propuestas y debates hasta sacar de la gaveta el proyecto del Diccionario. Parcialmente reelaborado, se presenta a los interesados, en un encuentro que se realiza en un teatro del centro de São Paulo, reuniendo a integrantes del Núcleo Práxis que orbitaban en torno a la idea de la publicación y a otros invitados también atraídos por la propuesta. Allí renacía el proyecto.

Pensando el marxismo en América

Al año siguiente, en su Asamblea General, el Núcleo Práxis-USP elige una nueva dirección y, pasa a contar con nuevos compañeros que habían trabajado en los Cursos de Formación y en las publicaciones del colectivo (material didáctico, traducciones marxistas y colaboraciones con la prensa independiente). Paulo Alves Junior (secretario general) y Solange Struwka (vicecoordinadora) se incorporan a la Coordinación General de la entidad; en paralelo, Pedro Rocha Curado asume la recién creada Coordinación de Comunicación Política – cuya función sería la de difundir nuestros trabajos editoriales y de educación popular, incluso en el entorno digital que estaba surgiendo.

Los debates en torno al Diccionario se intensifican y se hacen más regulares, pero aún faltaba sistematizar tanta energía. Para ello fue creado el Seminario Pensamento Marxista na América —cuyos participantes tuvieron como propósito investigar y seleccionar a los marxistas más destacados del continente, para que sus historias, pensamientos y acciones políticas pudiesen ser analizadas, documentadas y difundidas al público. Como estrategia para organizar mejor el trabajo, los miembros del seminario se dividieron en cinco subgrupos —cada uno responsable de estudiar la historia del marxismo en las naciones de su respectiva región: Brasil; Cono Sur; Andes; México y América Central; América del Norte y el Caribe. Así comenzó, ahora en la práctica, la odisea editorial.

En su formación inicial, el Seminario agrupa una decena de investigadores, que pronto se duplica. Sin embargo, en el decurso de los estudios, constatamos la insuficiencia de este número, al comprender mejor la complejidad de la tarea —por ejemplo, la dificultad para acceder a la información sobre determinadas figuras históricos fundamentales. Una obra de esta envergadura requería más coautores, colaboradores, coordinadores.

Para ello, la Coordinación de Comunicación Política se refuerza –con Joana Aparecida Coutinho y Felipe Santos Deveza–, con el propósito de extender nuestras redes políticas con los movimientos sociales y académicos, estableciendo vínculos que apoyasen tanto la estructura básica del proyecto, como la captación de fuerza de trabajo intelectual necesaria para su producción.

Vale recordar que, en este momento, inicios del 2020, la situación sanitaria se agravó en el mundo, iniciándose el periodo de confinamiento por la pandemia. Ante las restricciones, los encuentros y debates políticos presenciales que impulsaba el Núcleo Práxis tuvieron que adaptarse al modelo a distancia (como en el caso de las actividades de formación política, en 2021 realizadas por videoconferencia). A pesar de la frialdad y la precariedad del diálogo característico de las relaciones digitales, este súbito impulso técnico permitió que el colectivo multiplicara los vínculos, formando lazos, a veces bastante distantes, pero que resultaron ser consistentes.

Con los avances de las investigaciones del Seminario y la incorporación de los nuevos coordinadores se amplía la Coordinación Editorial del Diccionario: un equipo se hace responsable de la organización general, distribución de tareas, cronogramas, plazos, acuerdos y condiciones de publicación; y el otro se encarga de la revisión crítica y edición final de las entradas y de los documentos relacionados al proyecto. Anteriormente formada por los tres representantes de la Coordinación General, pasa a incluir a los tres miembros de Comunicación Política.

Un encuentro con marxistas históricos

Es así como, durante casi dos años, reuniéndonos mensualmente, los integrantes del Seminario llevaron a cabo una investigación histórico-arqueológica dedicada a desvelar la memoria de las figuras marxistas de las naciones bajo el auspicio de sus respectivos grupos de trabajo, esforzándonos por reconocer no solo a estos protagonistas, sino también las condiciones y los entresijos de la historia en la que estaban inmersos –el contexto de sus ideas y acciones. Cada mes, aparecían nuevos nombres de pensadores comunistas, desvelados por lecturas centradas tanto en los escritos del propio autor como en la de sus estudiosos. Informaciones biográficas, polémicas políticas y textos teóricos fueron excavados con la búsqueda en bibliotecas y las incursiones en archivos, a veces privados.

Pero fue sobre todo nuestra orientación al diálogo – escuchar a los sujetos históricos de cada nación – la que nos llevó a las pistas más valiosas, que surgieron a través de la búsqueda de informaciones directas por parte de los miembros del seminario. Fueron realizadas entrevistas orales o escritas con líderes sociales y militantes de partidos comunistas, socialistas y obreros de varios países, además de intelectuales y académicos de humanidades de varias universidades nacionales. Con este conocimiento local, fruto de la red de contactos internacionales que fue establecida, pudimos recoger opiniones más vivas sobre el marxismo y los principales marxistas de cada país. Esto, sumado a nuestros estudios previos –bibliográficos, generalistas– permitió que el proceso de investigación y selección fuera más democrático y diverso.

Para complementar esta fundamentación de contenidos, previo al proceso de redacción, también investigamos el contexto histórico de cada nación en el período en cuestión, así como aspectos historiográficos y filosóficos, particulares y universales del marxismo desarrollado por sus representantes.

Al finalizar el primer año del seminario, los integrantes de cada subgrupo comenzaron a exponer sus hallazgos a los demás participantes, momento en el cual comenzamos a discutir colectivamente el resultado de cada investigación. Con base en esta práctica dialógica, se enlistaron, evaluaron, cotejaron y eligieron los nombres de casi un centenar de marxistas históricos –que de alguna manera han dejado registrado su pensamiento (libros, artículos, manifiestos, discursos transcritos, entrevistas, correspondencia)–, los cuales vendrían a componer el volumen relativo al período de formación del marxismo en América.

Si el enfoque epistemológico de la obra dio preferencia a autores que desarrollaron reflexiones marxistas auténticas –ya sea en relación a los análisis históricos con los que investigaron determinadas cuestiones nacionales particulares, o en un ámbito más estrictamente filosófico (conceptos universales, totalizadores)–, también se valoraron los militantes que, habiendo desarrollado con menor originalidad los aspectos teóricos de la concepción materialista de la historia, dedicaron su vida a las tareas políticas propias de un comunista: organización, concienciación popular y difusión del pensamiento-lucha marxista a través del trabajo de base (educación, sindicatos, periodismo independiente).

Además, entre otros criterios que utilizamos para elegir a los marxistas a biografiar, priorizamos dar énfasis en la diversidad, con atención tanto al género como a los grupos étnicos que componen los pueblos americanos: indígenas, negros, mujeres. Y esto, si no en cada país (dadas las restricciones de la época), al menos en cada región del continente. Nos esforzamos también por incluir a marxistas del mayor número posible de países de América (y de varias partes de Brasil) en el volumen, logrando al final tener representantes de todas las regiones del continente y de casi todos los países –aunque no todos, ya que en este período algunas naciones aún estaban en formación o eran colonias subyugadas.

Manos a la obra

Había llegado por fin el momento de centrarnos en la redacción, en la organización de los conocimientos acumulados. Comienza la redacción masiva de los textos, una tarea delicada que debía guiarse por nuestro modelo específico de entrada –didáctico crítico– que, si bien tenía el propósito de lograr capilaridad social, también incluía análisis y profundizaba en temas esenciales, sin reducirse a descripciones. La búsqueda de esa normalización y calidad nos exigiría pasar por más etapas de las previstas, en un proceso que comenzaba con los autores de la primera versión, pasaba por revisores (de forma y contenido), e incluso, en ocasiones, por editores adicionales y traductores, antes de llegar a los editores que evaluaban la entrada como un todo, teniendo eventualmente que devolverla a una etapa anterior.

Pronto quedó claro que un proyecto de tal envergadura –y sin recursos institucionales– acabaría alargándose demasiado si no atraía voluntarios que se sumaran al equipo, aún relativamente pequeño en relación con la envergadura del emprendimiento. Para solucionar esta limitación, en 2021, el Núcleo Práxis-USP abre una convocatoria pública con miras a seleccionar nuevos coautores para la ejecución del trabajo. Como requisitos, los candidatos debían tener estudios en ciencias humanas o filosofía, con énfasis en el marxismo o en temas políticos y sociales propios de las naciones americanas, y preferentemente haber producido investigaciones que mostraran afinidades temáticas con el proyecto.

Ampliamente divulgada, publicada en medios independientes y difundida a través de las redes sociales de las distintas partes involucradas, la convocatoria fue una sorpresa: en un mes se recibieron casi cincuenta inscripciones. El análisis de las candidaturas fue realizado por la Coordinación Editorial, basándose en: primero, una carta de intención que pedía al interesado sugerir, entre la lista de marxistas listados, uno sobre el que le gustaría escribir, explicando sus razones en un breve ensayo; y luego, un currículo “político-académico” que describiera experiencias en las áreas en cuestión, especialmente trabajos relacionados con el marxismo, la educación, la historia de América y la escritura misma, así como formación académica y actividades políticas y profesionales. El proceso de selección fue un éxito tanto en términos de cantidad como de calidad. En poco tiempo tres cuartas partes de los candidatos inscritos ya estaban integrados en el grupo, lo que como mínimo duplicó el número de personas que trabajaban en el Diccionario.

Paralelamente, buscamos especialistas internacionales en la obra de algunos de los marxistas incluidos en la lista del volumen, quienes generalmente tenían las mismas nacionalidades que los biografiados. A partir de entrevistas a distancia – que permitieron a los editores conocer mejor la trayectoria y obra de cada intelectual contactado, además de evaluar su interés– ,hicimos invitaciones específicas, logrando la participación de más de una decena de coautores.

Con más personas involucradas y más tareas surgiendo, creamos comités específicos para responder a las nuevas exigencias, a saber: investigaciones adicionales que resultaron necesarias y los trabajos permanentes para mejorar los textos recibidos – como adaptación de los escritos al modelo previsto, edición previa, traducción y redacción adicional (en caso necesario), revisión general, preparación de textos y edición final.

Además del Comité de Investigación sobre el Marxismo en América (que se derivó del Seminario), fueron creados comités específicos, dedicados a tareas ejecutivas relacionadas con el texto en sí: comités encargados de las traducciones, de las distintas etapas de revisión y de apoyo al trabajo de finalización editorial.

Por otro lado, con la intención de poner de antemano a prueba nuestra producción, se constituyó el Consejo Consultivo Crítico, integrado por intelectuales-militantes con obras, trayectoria política y contribuciones al comunismo marxista ya reconocidas. Invitados desde diversas partes del mundo, estos asesores tienen la función facultativa de, siempre que lo consideren oportuno, criticar, sugerir y proponer modificaciones en las entradas, una especie de retoque final para perfeccionar la obra.

Entradas: un modelo didáctico-crítico

En este punto del proyecto, además del contenido, comenzamos a preocuparnos por la forma de las entradas. La intención del Diccionario era comunicar, dialogar, atraer adeptos – pero sin dejar, en ciertos pasajes clave de la exposición, de profundizar en la polémica, la contradicción, el concepto. El aspecto pedagógico de un texto, después de todo, no puede disociarse de los necesarios –y estimulantes– momentos de profundidad analítica. Una obra destinada a la formación marxista inicial debe abordar, sin reducciones manualescas o dogmatismos, los principios y conceptos centrales del materialismo histórico; no podría dejar de hablar de temas como dialéctica, praxis, estructura, lucha de clases, trabajo, modos de producción, acumulación primitiva, teoría del valor, alienación, y sobre todo, de abordar las diferentes concepciones y caminos ya pensados y experimentados para la utopía concreta de la revolución –y sin caer en el sectarismos.

Por ello, consideramos imprescindible exponer algunos principios y términos más eruditos, pero siempre buscando situar el uso de la erudición, explicando algo del complejo concepto que se presenta, y en un lenguaje accesible. Esto ciertamente tendría que hacerse con gran atención al vicio ingenuo de la prolijidad, una salida fácil pero inexacta que afecta a algunos teóricos poco acostumbrados a la vida más allá de los muros de la academia. Evitar hermetismos técnicos, hablar un lenguaje que busque el diálogo, abstenerse de complejidades que vayan más allá de lo necesario, serían algunas de las tareas más desafiantes para los editores de la obra.

El modelo de entrada ya mencionado (ensayado en un principio, en 2015) fue entonces puesto en discusión. Según este primer modelo, el texto tendría tres partes: una primera, biográfica-descriptiva, en la que se presentaría el contexto histórico y aspectos de la vida del marxista, sus estudios, formación política, actividades profesionales y militancia; luego, un ítem analítico, ensayístico, que versaría sobre el pensamiento del autor a partir de sus obras y realizaciones; y finalmente, una lista bibliográfica mencionando las obras leídas para la redacción de la entrada (por el propio autor y por comentaristas). Si este modelo tenía aspectos interesantes y funcionaba bien en trabajos académicos, por otro lado, su parte central era algo abierta, lo que podía dar lugar a divagaciones teóricas no siempre agradables para un aprendiz.

Así, para facilitar la comprensión del contenido esencial del pensamiento de cada biografiado, decidimos mantener el ítem inicial y dividir el segundo ítem en dos partes: una primera, compuesta por un breve ensayo sobre la concepción marxista del autor, buscaría englobar sus contribuciones teóricas y prácticas fundamentales, destacando las principales ideas y los conceptos políticos que aportó al marxismo; la segunda, más sencilla de entender (y que podría ser leída parcialmente independientemente de las demás), tendría un contenido bibliográfico y descriptivo, dedicado a presentar la obra del autor, animando a su lectura mediante la reseña de los temas en ella contenidos –ideas, conceptos desarrollados, polémicas, posiciones políticas defendidas en cada escrito. Finalmente, como apéndice, un cuarto ítem (de este nuevo modelo) proporcionaría una lista de libros y textos producidos sobre el marxista: tanto las referencias utilizadas en la producción del artículo como alguna recomendación de una obra introductoria.

Como resultado, las entradas producidas mostraron una interesante diversidad de autores, con historias y perspectivas propias. Observando las preocupaciones expresadas en los textos de la época, destaca la importancia concedida a aspectos prácticos, como la organización de la clase obrera, la articulación de redes internacionales que conecten a los movimientos y partidos sociales de los diversos países de América, la defensa de la mejora del nivel de vida de la población y la lucha contra las desigualdades.

En particular, en el período de entreguerras, vemos crecer el número de partidos y sindicatos de inspiración marxista, impulsados por eventos como la Revolución Rusa de 1917 y las actividades de la Internacional Comunista en el continente americano. Los libros traducidos se multiplican y la tradición filosófica marxista entra en las universidades. Aparecen publicaciones originales, dedicadas a la comprensión de las características políticas y económicas nacionales. Temas como el carácter particular de aquellas formaciones sociales surgidas de las ruinas del colonialismo europeo, el papel de los grupos indígenas y africanos en el modo de producción, el imperialismo y la lucha por una auténtica emancipación de las naciones pasan a formar parte de los temas debatidos en periódicos (independientes, en su mayoría), universidades, movimientos sociales y partidos.

Sin embargo, sería erróneo imaginar que la propagación del pensamiento marxista se produjo sin contratiempos ni fricciones internas. La cruzada de los gobiernos locales contra la creación de partidos y sindicatos de inspiración socialista hizo que, en varios casos, sus actividades se desarrollaran en la clandestinidad, sujetas a prohibiciones arbitrarias, persecución de militantes, detenciones y asesinatos. Por otra parte, la formación de tendencias marxistas rivales reverberó en el continente americano; y además, acontecimientos clave del periodo de entreguerras, como la crisis financiera de 1929 y el ascenso del fascismo en Europa, contribuyeron a acentuar el proceso de definición de las estrategias partidarias, oponiéndose a los defensores de la revolución, los que predicaban la vía parlamentaria

He aquí la breve historia de esta obra única que ahora llega paulatinamente al público, aunque su producción continúa y está lejos de estar terminada (si es que hay un final para obras como esta).

Notas

* Los autores de este texto introductorio son coordinadores del Núcleo Práxis-USP, y editores del Diccionario marxismo en América:

Yuri Martins-Fontes Leichsenring es profesor, escritor, periodista y traductor; doctor en Historia Económica (USP/CNRS), licenciado en Filosofía e Ingeniería (USP), con posdoctorados en Ética y Política (USP) y en Historia, Cultura y Trabajo (PUC-SP), es coordinador general del Núcleo Práxis-USP. Autor de obras como: Marx na América: a práxis de Caio Prado e Mariátegui (São Paulo: Alameda/Fapesp, 2018); y Cantos dos Infernos (São Paulo: Patuá, 2021).

Joana Aparecida Coutinho es profesora de Ciencias Políticas en la UFMA; doctora y licenciada en Ciencias Sociales (PUC-SP), con posdoctorado en Sociología (UNAM-México), es coordinadora del Grupo de Estudos de Hegemonia e Lutas na América Latina. Autora de obras como: ONGs e politicas neoliberais no Brasil (Edit. UFSC, 2011); y A guerra ideológica (Crítica e Sociedade, 2022).

Pedro Rocha Fleury Curado es profesor del Instituto de Relaciones Internacionales y Defensa de la UFRJ; Doctor en Economía Política Internacional (UFRJ), Licenciado en Ciencias Sociales (UFRJ) e investigador del Laboratório de Estudos em Segurança e Defesa. Autor de obras como: A guerra fria e a ‘cooperação ao desenvolvimento’ com os países não-alinhados (UFRJ/EHESS, 2014).

Felipe Santos Deveza es profesor de Historia e Historia de América en escuelas públicas; Doctor en Historia Comparada (UFRJ/UNAM), Licenciado en Historia (UFRJ), con posdoctorado en Historia de América Latina (UFF). Autor de obras como: O movimento comunista e as particularidades da América Latina (UFRJ/UNAM, 2014).

Paulo Alves Junior es profesor de Historiografía en la Universidad de Integración Internacional de la Lusofonia Afrobrasileña (Bahía); Doctor en Sociología (Unesp), Licenciado en Historia (PUC-SP). Autor de obras como: Um intelectual na trincheira: José Honório Rodrigues, intérprete do Brasil (São Paulo: Editora Dialética, 2021).

Solange Struwka es profesora de Psicología en la Universidad Federal de Rondônia; Doctora en Psicología Social (USP), Licenciada en Psicología (USP) e investigadora del Grupo Amazônico de Estudos e Pesquisas em Psicologia e Educação. Autora de obras como: Saúde mental em tempos de pandemia: os imperativos da situação-limite e as tarefas da psicologia (São Paulo: LavraPalavra, 2022).

* Este artículo es una presentación del Diccionario marxismo en América; fue publicado originalmente en portugués en el portal del Núcleo Práxis-USP, donde también se publicó esta traducción, hecha por la misma organización en colaboración con Rebelión. Se permite su reproducción, sin fines comerciales, siempre que se cite la fuente (nucleopraxisusp.org) y que no se altere su contenido. Sugerencias y críticas son bienvenidas: nucleopraxis.usp.br@gmail.com.

3. Un mes del ataque israelí al Líbano

Un repaso a la situación militar tras un mes de invasión militar israelí del Líbano. Es un artículo «de parte», que conste. https://thecradle.co/articles/

En las trincheras, Israel lucha en el campo de batalla libanés

En una campaña terrestre de un mes que ha movilizado a cinco divisiones, armamento avanzado y un implacable poder aéreo y naval, Israel no ha logrado capturar ni una sola aldea libanesa mientras una resistente resistencia sigue frustrando cualquier incursión terrestre.

Hassan Jouni 7 DE NOVIEMBRE DE 2024

En las últimas semanas, las realidades del campo de batalla del sur de Líbano han pintado un cuadro descarnado de los desafíos a los que se enfrenta el ejército israelí.

Ha transcurrido más de un mes desde que el Estado ocupante anunció el inicio de sus operaciones terrestres y, a pesar del despliegue de fuerzas masivas -con cinco divisiones militares compuestas por más de 50.000 soldados, equipadas con armamento de última generación y apoyadas por una enorme flota aérea y naval-, los avances significativos han sido esquivos.

A pesar de los intentos de avanzar a través de la frontera norte de oeste a este, el progreso del ejército israelí ha sido mínimo, rara vez superando los tres kilómetros en territorio libanés. Su principal objetivo ha sido el eje Al-Adaisa-Rab Thalateen, tras una maniobra fallida destinada a capturar Aita al-Shaab.

Aita al-Shaab: Un simbólico campo de batalla

Esta ciudad, resistente e inquebrantable ante cientos de ataques aéreos y de artillería, repelió los repetidos intentos israelíes de romper sus defensas. Cuando las fuerzas de ocupación no lograron avanzar por este eje, redirigieron su asalto hacia Khiam, con la esperanza de abrir una brecha desde una nueva dirección.

Aita tiene un profundo valor simbólico para el ejército israelí: su captura se consideraba un objetivo tanto moral como estratégico, debido a su reputación desde la guerra de 2006. El enemigo lanzó cientos de ataques aéreos y de artillería, decidido a destruir las casas de Aita, entrar en sus calles e izar su bandera.

Para lograrlo, maniobraron para rodear Aita por el oeste, con la esperanza de aislarla del resto del Líbano. Fue una decisión táctica audaz, pero costosa. Los combatientes de la resistencia de Hezbolá, entendiendo el terreno y las vulnerabilidades de sus atacantes, consiguieron separar a la fuerza israelí que avanzaba de sus unidades de apoyo, obligándola finalmente a retirarse.

La feroz resistencia, apoyada por zonas vecinas como Hunayn, desbarató esta estrategia e infligió importantes pérdidas de tropas al bando israelí.

Tras verse obligado a retroceder desde Aita, el enemigo dirigió sus miras hacia Al-Adaisa y Taybeh, creyendo que una ofensiva desde la frontera hacia el río Litani podría dar mejores resultados. El asentamiento de Meskvaam proporcionó a los israelíes una eficaz base de fuego debido a su elevada ubicación – pero ni siquiera esta ventaja pudo romper las defensas de la resistencia.

Israel fracasa en su intento de derribar la carpa en Khiam

Cada intento de avance era respondido con un feroz contraataque. El enemigo volvió a intentarlo, esta vez desde el asentamiento de Metulla, con el objetivo de rodear Khiam por el este.

Una vez más, la resistencia se negó a ceder, manteniendo el terreno elevado e impidiendo que las fuerzas israelíes establecieran un punto de apoyo en esta ciudad estratégica – una ciudad con una orgullosa historia de lucha y una posición ventajosa que ofrece una vista dominante no sólo sobre el Líbano, sino también a través de la frontera.

Fue en Khiam (que significa «tiendas«) donde las fuerzas de ocupación, en colaboración con la milicia del Ejército del Sur del Líbano (ELS), dirigieron una conocida prisión e instalación de tortura antes de verse obligadas a retirarse en 2000.  

Las maniobras israelíes de los últimos días revelan un patrón que dice mucho sobre su estrategia y sus limitaciones. El ejército de ocupación ha recurrido, como es habitual, en gran medida a la fuerza aérea, la artillería y el apoyo naval para evitar enfrentamientos directos con los combatientes de la resistencia.

Esta dependencia excesiva de las tácticas de largo alcance ha hecho que el avance de las unidades terrestres sea lento e ineficaz. La reticencia a desplegar tanques y vehículos pesados se debe al miedo: los temidos misiles Kornet que posee la resistencia pueden derribar objetivos blindados a una distancia de entre cinco y siete kilómetros, lo que hace arriesgado cualquier avance blindado.

Esta indecisión ha dejado a la infantería sin apoyo suficiente, limitando su profundidad operativa. Al operar en grupos muy unidos de nueve a once soldados, temen ser capturados, y este movimiento deliberado y cuidadoso les ha convertido en objetivos más fáciles para la resistencia, que ha aprovechado cualquier oportunidad para atacar, causando más pérdidas.

Limitaciones de la estrategia israelí en el sur

A pesar de los continuos bombardeos aéreos y de artillería, la resistencia ha mantenido el control del frente, lanzando ataques con cohetes y artillería a través de la frontera. Muchos lugares clave han sido blanco de repetidos ataques, lo que subraya su importancia estratégica para las operaciones del enemigo.

Como resultado, el ejército israelí ha fracasado en ocupar una sola aldea en el sur de Líbano. Los pueblos a lo largo de la frontera han sufrido extensiva destrucción -la mayoría de sus casas reducidas a escombros de una manera que desprecia flagrantemente el derecho internacional, incluidos los principios del derecho humanitario- pero la ocupación y el control han permanecido fuera del alcance de Israel.

La legendaria determinación de la resistencia ha enviado un mensaje claro: aquí no es posible la contundencia militar. Cualquier avance en el Líbano tendrá un coste tremendo, e incluso si se consigue, mantener el control será casi imposible.

La historia es rica en recuerdos dolorosos de las pasadas incursiones de Israel en el sur, y parece que están destinados a aprender la lección una vez más.

Una de las características más llamativas de este enfrentamiento actual es el uso estratégico de drones por parte de la resistencia. Estos drones han demostrado ser notablemente eficaces a la hora de infiltrarse en el espacio aéreo israelí, esquivando modernos sistemas de defensa como la Cúpula de Hierro y la Honda de David.

La Fuerza Aérea israelí ha tenido dificultades para hacer frente a estas pequeñas y flexibles amenazas aéreas, fracasando en su intento de interceptarlas a pesar de los múltiples intentos. Este nuevo factor ha reconfigurado el campo de batalla, introduciendo un importante desafío para Tel Aviv.

Los drones se han convertido en armas estratégicas. Su impacto se deja sentir no sólo tácticamente, sino también políticamente, ya que siguen sobrevolando lugares estratégicos, burlando las defensas y aterrizando donde les place, incluida la casa del primer ministro Benjamín Netanyahu y una base militar cerca del aeropuerto Ben Gurion.

Un persistente estado de inseguridad

Mientras que las maniobras terrestres de Israel han flaqueado, ha intentado compensar estos contratiempos con el dominio aéreo. Las intensas incursiones aéreas y los esfuerzos por detener las incursiones de drones han trasladado gran parte de la batalla a los cielos.

Sin embargo, a pesar de su poder destructivo, las operaciones aéreas no han alterado la realidad sobre el terreno. La seguridad sigue siendo esquiva para Israel, especialmente en el norte, ya que los colonos siguen rehusándose a volver  «a casa», un objetivo clave declarado por Tel Aviv en su guerra contra Líbano.

De hecho, la ecuación de la «seguridad perdida» es válida a ambos lados de la frontera. Mientras Líbano soporta la destrucción de sus hogares y patrimonio, Israel se enfrenta a una inseguridad diferente, aunque no menos impactante.

La lluvia constante de cohetes y la persistente presencia de drones han destrozado la sensación de seguridad en las ciudades, bases, granjas y cuarteles israelíes. La estabilidad, al parecer, sólo volverá cuando Israel esté dispuesto a comprometerse de nuevo con los términos de la Resolución 1701 de la ONU.

Esta es la cruda realidad sobre el terreno. Los defensores del sur del Líbano han demostrado resistencia y fortaleza, mientras que la campaña de Israel, a pesar del apoyo de Estados Unidos y la superioridad de su potencia de fuego, se ha visto limitada por la resistencia de sus oponentes y la dinámica en constante evolución de la guerra moderna.

4. Resumen de la guerra en Asia occidental, 7 de noviembre

El resumen de Mondoweiss. https://mondoweiss.net/2024/

Genocidio israelí Día 398: Israel admite que está despoblando el norte de Gaza y dice que ampliará la ofensiva a Beit Lahia

El portavoz Yitzhak Cohen ha declarado que el ejército israelí está a punto de proceder a la «evacuación» completa del norte de Gaza y que no se permitirá regresar a los residentes palestinos. Se trata de la primera admisión oficial de la intención de expulsar permanentemente a los palestinos.

Por Qassam Muaddi 7 de noviembre de 2024

Bajas

  • 43.391+ muertos* y al menos 102.347 heridos en la Franja de Gaza, de los que el 59% eran mujeres, niños y ancianos, a 21 de octubre de 2024*.

  • Más de 779 palestinos han muerto en Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental. Entre ellos hay al menos 146 niños.**

  • 3.103 libaneses muertos y más de 13.856 heridos por las fuerzas israelíes desde el 8 de octubre de 2023***.

  • Israel ha revisado a la baja su estimación de víctimas mortales del 7 de octubre, de 1.400 a 1.189.

  • El ejército israelí reconoce la muerte de 890 soldados israelíes y heridas a al menos otros 5.065 desde el 7 de octubre.****

* La rama de Gaza del Ministerio de Sanidad palestino confirmó esta cifra en su informe diario, publicado a través de su canal de WhatsApp el 7 de noviembre de 2024. El recuento se basa en la fecha oficial libanesa del inicio de «la agresión israelí al Líbano», cuando Israel comenzó los ataques aéreos en territorio libanés tras el inicio del «frente de apoyo» de Hezbolá a Gaza.
**** Estas cifras son publicadas por el ejército israelí, mostrando los soldados cuyos nombres «se permitieron publicar.» El diario israelí Yediot Ahronot informó el 4 de agosto de 2024 que unos 10.000 soldados y oficiales israelíes han muerto o han resultado heridos desde el 7 de octubre. El jefe de la asociación de heridos del ejército israelí dijo al Canal 12 de Israel que el número de soldados israelíes heridos supera los 20.000, incluidos al menos 8.000 que han quedado discapacitados permanentemente desde el 1 de junio. El Canal 7 de Israel informó de que, según las cifras del servicio de rehabilitación del Ministerio de Guerra israelí, 8.663 nuevos heridos se incorporaron al sistema de rehabilitación de discapacitados del ejército desde el 7 de octubre y hasta el 18 de junio.

Desarrollos clave 

Gaza

  • El ejército israelí afirma que está a punto de «evacuar» completamente a la población del norte de Gaza y que no se le permitirá regresar a sus hogares.

  • Israel afirma que ampliará su ofensiva en el norte de Gaza para incluir Beit Lahia.

  • Las fuerzas israelíes matan al menos a 20 palestinos en el norte de Gaza en las últimas 24 horas mientras bombardean un mercado en Beit Lahia y varias casas en Jabalia.

  • Las fuerzas israelíes bombardean Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza.

  • Los ataques israelíes alcanzan las plantas superiores del hospital Kamal Adwan, obligando a los pacientes a huir a las plantas inferiores.

Líbano

  • El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, afirma que las medidas políticas no pondrán fin a la guerra y que «sólo el campo de batalla disuadirá a Israel».

  • Qassem afirma que sólo «las negociaciones indirectas a través del Estado libanés» darán como resultado el fin de la guerra.

  • Hezbolá lanza por primera vez una andanada de cohetes directamente contra el aeropuerto internacional israelí Ben Gurion; un cohete impacta en el perímetro del aeropuerto.

  • Israel bombardea Tiro, Saida, Baalbek y ciudades y pueblos libaneses del sur y del valle de la Beqaa.

  • Las autoridades libanesas afirman que el 70% de la población de Baalbek ha huido de la ciudad.

  • Las autoridades libanesas afirman que 1 de cada 4 libaneses se ha visto desplazado desde el comienzo de la ofensiva israelí sobre el país a principios de octubre.

Cisjordania

  • Las fuerzas israelíes asaltan Tulkarem y Yenín y se enfrentan a combatientes palestinos.

  • Israel mata a 11 palestinos en Cisjordania desde el lunes, siete de ellos en Yenín.

  • Dos israelíes heridos en un atentado con coche bomba al norte de Ramala. Conductor de automóvil palestino muerto por las fuerzas israelíes.

  • Colonos israelíes se apoderan de cinco dunams de tierras de cultivo palestinas en el norte del valle del Jordán, en Cisjordania.

  • Colonos israelíes roban la cosecha de aceitunas de los palestinos en el pueblo de Yasuf, cerca de Salfit, en el norte de Cisjordania.

El ejército israelí dice que se mantiene en el norte de Gaza

Israel anunció el jueves que ampliará su ofensiva sobre el norte de Gaza, en curso desde el 5 de octubre. Según el ejército israelí, las operaciones militares que han tenido lugar en gran parte en el campo de refugiados de Jabalia se ampliarán a Beit Lahia.

El martes, un portavoz del ejército israelí, Yitzhak Cohen, dijo en una rueda de prensa que el ejército se ha acercado a la «evacuación» completa de la población del norte de Gaza. El portavoz del ejército dijo que no se permitirá a los residentes palestinos del norte regresar a sus hogares. Esta declaración marca la primera admisión oficial israelí de la intención de expulsar permanentemente a los palestinos del norte de Gaza.

5. Genocidio total o paz

Según David Hearst, Trump solo tiene dos opciones: aniquilar Palestina o terminar la guerra. Y siendo Trump, aunque su primer mandato fue un absoluto desastre para los palestinos, es difícil decir qué escogerá. https://www.middleeasteye.net/

Trump tiene que elegir: Obliterar Palestina o poner fin a la guerra

David Hearst 7 de noviembre de 2024

La vuelta al poder del líder estadounidense sólo puede acelerar la destrucción del statu quo en Oriente Medio que inició en su primer mandato

La sabiduría convencional dice que Trump 2.0 será un desastre para los palestinos, porque Trump 1.0 prácticamente enterró la causa nacional palestina.

Y de hecho es cierto que bajo el primer mandato de Donald Trump como presidente, los EE.UU. estaban totalmente guiados por la derecha religiosa sionista -la verdadera voz en su oído, ya fuera como donantes o como responsables políticos.

Bajo el mandato de Trump y de su yerno asesor, Jared Kushner, Washington se convirtió en un patio de recreo político para el movimiento de colonos, con el que el ex embajador de EE.UU. en Israel, David Friedman, se alineó sin pudor.

En consecuencia, en su primer mandato, Trump trastocó décadas de política al reconocer Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí la embajada estadounidense; privó de derechos a la Autoridad Palestina al cerrar la oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Washington; Permitió que Israel anexara los Altos del Golán; se retiró de los acuerdos nucleares con Irán; y asesinó a Qassem Soleimani, el general y diplomático iraní más poderoso de la región.

Más perjudicial aún para la lucha palestina por la libertad fue el patrocinio de Trump de los Acuerdos de Abraham.

Esto era -y sigue siendo- un serio intento de verter hormigón sobre la tumba de la causa palestina, construyendo en su lugar una superautopista de comercio y contratos del Golfo que convertiría a Israel no sólo en una superpotencia regional, sino en un portal vital a la riqueza del Golfo.

El 6 de octubre de 2023, la víspera del atentado de Hamás, la causa palestina estaba prácticamente muerta. La lucha palestina por la autodeterminación se sentía como el equipaje de una vieja generación de líderes árabes, que estaba siendo desechada sin ceremonias por la nueva generación

Toda la charla diplomática giraba en torno a la inminente decisión de Arabia Saudí de normalizar sus relaciones con Israel, con la imagen del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, estrechando la mano en público al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, colgando como el premio que se encuentra justo detrás de la siguiente esquina. Un empujón más, y estaría en el saco. 

Si ese pliego de cargos no es lo suficientemente largo, se podría argumentar fácilmente que el segundo mandato de Trump será aún peor para los palestinos de lo que fue el primero.

Impulsos más salvajes

Esta vez, y con el partido republicano proyectado para tener el control de ambas cámaras del Congreso, no habrá adultos en la sala para corregir los impulsos más salvajes del presidente.

Después de todo, ¿no acaba Friedman de publicar un libro titulado Un Estado judío: The Last, Best Hope to Resolve the Israeli-Palestinian Conflict, en el que sostiene que Estados Unidos tiene el deber bíblico de apoyar la anexión de Cisjordania por parte de Israel?

«Los palestinos, como los puertorriqueños, no votarán en las elecciones nacionales… Los palestinos serán libres de promulgar sus propios documentos de gobierno siempre que no sean incompatibles con los de Israel», escribe Friedman.

Así pues, ¿no presagiará Trump 2.0 simplemente aún más cambios territoriales, como la anexión de la zona C de la Cisjordania ocupada, la división permanente de Gaza, el regreso de los asentamientos israelíes al norte de Gaza y la limpieza de la zona fronteriza en el sur de Líbano?

Todo esto podría suceder, y sin duda sucederá, bajo un segundo mandato de Trump, sin frenos.

Ni por un segundo infravaloro o subestimo el sacrificio de sangre que los palestinos han pagado hasta ahora -el número de muertos en Gaza podría ser fácilmente tres veces superior a la cifra oficial actual- o podrían pagar todavía por todo lo que está por venir.

Pero en esta columna, argumentaré que el movimiento de colonos, respaldado por un segundo mandato de Trump, está en proceso de enterrar cualquier posibilidad de que Israel prevalezca como un Estado minoritario judío de apartheid en control de toda la tierra desde el río hasta el mar.

Consecuencias irreversibles

Permítanme hacer dos observaciones sobre la situación que existía el 6 de octubre, antes de pasar a tratar las consecuencias irreversibles de todo lo que ha sucedido desde entonces. Y no se equivoquen: son irreversibles.

La primera es que al permitir que Netanyahu reclamara la victoria total, la administración estadounidense bajo una primera presidencia de Trump enterró no sólo la perspectiva de una solución de dos Estados, sino junto con ella, el sueño sionista de un Estado judío liberal, secular y democrático.

La versión liberal de este Estado había sido el principal vehículo de la expansión israelí, con sus rebanadas de salami haciendo incursiones cada vez más profundas en la Palestina histórica. Al acabar con él, la hoja de parra liberal cayó del proyecto sionista, y las fuerzas sionistas religiosas que antes se consideraban marginales e incluso terroristas, como el político de extrema derecha Itamar Ben Gvir y los kahanistas, se convirtieron en la corriente dominante;

Esto alteró fundamentalmente todo el proyecto de establecer Israel como Estado dominante entre el río y el mar. De repente se convirtió en el único Estado, y en un Estado gobernado por fanáticos religiosos; por personas que deseaban destruir la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa.

Se convirtió en un Estado gobernado por los dogmas religiosos de Jerusalén y no por los frikis de Internet asquenazíes europeos y los sofisticados de Tel Aviv. Bajo la primera presidencia de Trump, la brecha entre estos dos campos se hizo irreconciliable y fundamentalmente desestabilizadora.

El segundo cambio que la primera presidencia de Trump provocó, o más bien completó, tuvo lugar en las mentes de los palestinos.

Toda una generación de palestinos nacidos después de los Acuerdos de Oslo llegó a la conclusión de que todas las vías políticas y no violentas para buscar el fin de la ocupación estaban bloqueadas; que ya no tenía sentido reconocer a Israel, y mucho menos intentar encontrar a alguien en él con quien hablar.

Hablar con Israel se convirtió en un ejercicio sin sentido. La ruta política quedó bloqueada no solo dentro de Palestina, sino también fuera de ella.

Para su eterna vergüenza y descrédito, el presidente estadounidense Joe Biden y su secretario de Estado, Antony Blinken, mantuvieron en pie todos los «logros» de la primera presidencia de Trump, en primer lugar los Acuerdos de Abraham.

La humillación de Biden

El gran alarde de Trump durante su primer mandato fue que hizo todos estos cambios en el statu quo del conflicto palestino, y el cielo no se cayó.

Pero el cielo sí se cayó el 7 de octubre, y todo lo que Trump y Biden habían hecho antes contribuyó al ataque de Hamás, que proporcionó a Israel la misma conmoción que el 11-S a EE;

Tras el atentado de Hamás, fue imposible ignorar la causa palestina. Pasó de la periferia de las causas mundiales de derechos humanos al centro mismo.

Pero Biden no lo consiguió. Sionista instintivo, permitió que Netanyahu le humillara. Su primera reacción al ataque de Hamás fue dar a Israel todo lo que quería, desbaratando todos los movimientos internacionales en las Naciones Unidas para un alto el fuego. Su segunda reacción fue trazar líneas rojas, que Netanyahu procedió a ignorar.

Biden le dijo a Netanyahu que no volviera a ocupar Rafah y el corredor Philadelphi. Netanyahu lo hizo de todos modos. Biden le dijo a Netanyahu que permitiera la entrada de camiones de ayuda en Gaza, y Netanyahu le ignoró en su mayor parte. Biden le dijo a Netanyahu que no invadiera Líbano; Netanyahu lo hizo. Biden le dijo a Netanyahu que no atacara las instalaciones nucleares y petrolíferas iraníes, y Netanyahu le hizo caso, al menos por ahora.

No es un marcador de humillación total para Biden, pero cuando se escriba la historia de este periodo, Biden emergerá como un líder débil. 

También emerge como un líder que facilitó el genocidio. La cantidad de bombas pesadas que Estados Unidos suministró y que Israel utilizó contra objetivos abrumadoramente civiles en Gaza y Líbano durante el año pasado supera con creces el propio uso que Estados Unidos hizo de esas bombas durante toda la guerra de Irak.

Si el Estado israelí ha cambiado fundamentalmente después del 7 de octubre, también lo ha hecho la mentalidad palestina.

La magnitud de la matanza -la cifra oficial de muertos palestinos en la guerra ha superado los 43.000, y el recuento real podría ser varias veces superior, ya que el grado de destrucción ha hecho inhabitable la mayor parte de la Franja de Gaza- ha traspasado todas las líneas rojas para los palestinos, vivan donde vivan.

No hay lugar para las negociaciones

«A partir de ahora, no se puede hablar ni negociar con un Estado que hace esto a tu pueblo». Las dos únicas votaciones en el parlamento israelí, la Knesset, que obtuvieron unanimidad entre los diputados judíos israelíes incluyeron legislación para vetar un Estado palestino y una ley para prohibir la Unrwa, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos.

Estas dos votaciones por sí solas dijeron a los palestinos que serían ilusos si pensaran que un gobierno posterior a Netanyahu supondría un alivio de la ocupación. En un Israel profundamente dividido, lo único en lo que todos los judíos podían estar de acuerdo eran dos medidas que fundamentalmente hacían la vida imposible a los palestinos, la mayoría de la población;

En condiciones tan extremas, sólo hay dos alternativas: no hacer nada y morir, o resistir y morir. Cientos de miles, si no millones, creen en esta última.

En consecuencia, Hamás se encuentra en la cima de su popularidad en zonas donde los Hermanos Musulmanes estaban el 6 de octubre en su punto más débil: en la Cisjordania ocupada, Jordania, Líbano y Egipto

Pasee por el casco antiguo de Nablús y pregunte a la gente a quién apoya. La respuesta no será el difunto presidente palestino, Mahmud Abbas. Por un margen considerable, será Hamás, un grupo proscrito en el Reino Unido y otros países como organización terrorista.

En Jordania, Hamás es alabado por toda la población, tanto cisjordanos como palestinos, porque el asalto de Israel a la Cisjordania ocupada se considera una amenaza existencial para el reino.

Si entras en una casa palestina para cenar el viernes, todos te dirán que este número de muertos, y las muertes bajo un segundo mandato de Trump, son el precio que hay que pagar por la liberación de la ocupación.

Esta generación de palestinos ha mostrado un grado de fortaleza que no mostró ninguna generación anterior. No están cortando y huyendo, como hizo la OLP del ex presidente Yasser Arafat cuando se vio rodeada por las fuerzas israelíes en Beirut en 1982.

Nadie en Gaza está huyendo a Túnez, y pocos a Egipto, que está justo al otro lado de la frontera – y muchos menos de los que Netanyahu pretendía. Los palestinos no están izando la bandera blanca. Se quedan, luchan y mueren donde viven.

Ha llegado la hora de la victoria total

Esta es la respuesta a quienes sostienen que mirar a largo plazo está muy bien, cuando el deber a corto plazo es simplemente sobrevivir. Ya no hay corto plazo para los palestinos. Se acabó. No queda nada.

A corto plazo significa volver a tu tienda de campaña. Significa volver a tu casa en la Cisjordania ocupada, sabiendo que mañana te pueden quemar los colonos armados por Ben Gvir. No hay vuelta atrás. Todos los palestinos han perdido demasiados familiares para que la rendición pueda considerarse una opción.

Desde la perspectiva de un agricultor palestino que se aferra a su pedregoso suelo frente a los repetidos ataques de los colonos en las colinas del sur de Hebrón, es un cara o cruz si Kamala Harris como presidenta de Estados Unidos habría supuesto alguna diferencia. En todo caso, podría haber sido una influencia aún más débil sobre Netanyahu de lo que fue Biden.

Así que hemos acabado con Trump una vez más.

La derecha colona descorcha botellas de champán en señal de celebración. En un discurso en la Knesset, Ben Gvir celebró la victoria electoral de Trump, diciendo que «este es el momento de la soberanía, este es el momento de la victoria completa».

Netanyahu también está aprovechando este periodo para vaciar los establos de su Gobierno despidiendo a su ministro de Defensa, Yoav Gallant.

Trump tiene así dos caminos claros cuando asuma el poder el próximo enero, suponiendo que Biden siga sin conseguir un alto el fuego en Gaza. Puede continuar donde lo dejó y seguir permitiendo que Estados Unidos sea llevado de las narices por la derecha cristiana evangélica, o puede hacer lo que insinuó enérgicamente que haría a los líderes musulmanes con los que se reunió en Michigan: detener la guerra de Netanyahu.

Cualquiera de los dos caminos está plagado de trampas para elefantes;

Los fuegos de la guerra regional

Dejar que Netanyahu y su alianza con Ben Gvir consigan la «victoria total» significaría, en realidad, la limpieza étnica de dos tercios de la Cisjordania ocupada, con una enorme afluencia de refugiados que acabaría en Jordania – un acto que sería visto en Jordania como causa de guerra 

Significaría la expulsión de los palestinos del norte de Gaza y la destrucción permanente del sur de Líbano, con el supuesto derecho de Israel a seguir bombardeando Líbano y Siria.

Cada una de estas acciones conduciría a más guerra, que Trump se ha comprometido a detener. Recordemos que una de las últimas cosas que dijo Gallant antes de ser despedido fue que una guerra en Siria para cortar las líneas de suministro de Irán era inevitable.

Dejar que Netanyahu piense que puede lograr la «victoria total» sólo significa alimentar los incendios forestales de una guerra regional.

Tampoco cambiaría nada conseguir que Arabia Saudí reconociera a Israel, poniendo la guinda al pastel de los Acuerdos de Abraham, aunque dudo mucho que Mohammed bin Salman fuera tan estúpido como para seguir haciéndolo.

La realidad es que tales acuerdos no tienen sentido mientras Palestina no tenga su propio Estado, y mientras cada líder árabe sienta la ira de su propia población sobre Palestina

Pero obligar a Netanyahu a detener la guerra, del mismo modo que un presidente republicano fuerte como Ronald Reagan obligó a Israel a detener el bombardeo de Beirut hace cuatro décadas, también tendría consecuencias sísmicas. 

Detendría en seco el proyecto sionista religioso. Alimentaría el creciente descontento entre los altos mandos del ejército israelí, que ya han señalado que han conseguido todo lo que podían en Gaza y Líbano, y que sufren fatiga de guerra.

Detener la guerra supondría para Netanyahu su mayor peligro político, ya que hacerlo antes de la devolución de los rehenes equivaldría a una victoria de Hamás y Hezbolá.

Esperanza para el futuro

Un año después, sigue sin haber un proyecto creíble para instalar un gobierno en Gaza que permita la retirada de las tropas israelíes. En el momento en que lo hacen, Hamás resurge. El único gobierno de Gaza en la posguerra que podría tener éxito sería un gobierno tecnocrático pactado con Hamás, y eso en sí mismo representaría una enorme humillación para Netanyahu y el voto del ejército de aplastar al movimiento de resistencia.

Haga lo que haga Trump, la escala de la resistencia palestina durante esta guerra ha demostrado que la agencia en el conflicto no reside en los líderes extremistas de Israel o Washington. La tienen los pueblos de Palestina y de todo Oriente Próximo.

Y es la mayor esperanza para el futuro. Nunca antes en la historia electoral de Estados Unidos Palestina había sido un factor que alejara el voto joven del Partido Demócrata. A partir de ahora, ningún líder demócrata que desee reconstruir su coalición podrá ignorar el voto palestino, árabe y musulmán.

Puede que con la marcha de Biden hayamos visto al último líder sionista del partido. Eso en sí mismo tiene un significado inmenso para Israel.

El irracional, quijotesco y transaccional ocupante de la Casa Blanca -el presidente que insiste en que sus asesores reduzcan todos sus análisis a una hoja A4, que tienen suerte de que realmente lea- solo acelerará la destrucción del statu quo en Oriente Medio que inició en su primer mandato.

Con mucha ayuda de Netanyahu, Trump ya ha matado el sueño de la democracia liberal sionista que duró 76 años.

Esto es un logro en sí mismo. En un segundo mandato, sólo acelerará el día en que termine la ocupación.

6. La visión de un militar sobre Trump y la guerra

La última entrevista de Chris Hedges ha sido con un antiguo militar, asesor del Colin Powell de las armas de destrucción masiva, desengañado con la actuación de su país en las guerras de Asia occidental. Nos da su visión sobre cuál podría ser la actitud de Trump ante las numerosas guerras en curso o en preparación. https://chrishedges.substack.

Enlace al vídeo con la entrevista: https://www.youtube.com/watch?

El mundo según Trump (con el coronel Lawrence Wilkerson) | El informe de Chris Hedges

Chris Hedges 08 nov 2024

Donald Trump se convertirá en el 47º presidente de Estados Unidos y, dada la multitud de debacles mundiales en las que Estados Unidos tiene metidas sus manos -desde el genocidio en Gaza, pasando por los ataques de Israel contra Líbano e Irán, hasta la guerra de Ucrania-, nadie está muy seguro de qué dirección tomará el país con el ex presidente de nuevo al timón.

Con el presentador Chris Hedges en este episodio de El informe de Chris Hedges está Lawrence Wilkerson, coronel retirado del ejército y ex jefe de gabinete del secretario de Estado Colin Powell. Con sus amplios conocimientos y experiencia en Oriente Medio y la política exterior estadounidense, Wilkerson proporciona una valiosa comprensión de lo que puede ser una presidencia de Trump fuera de las fronteras de Estados Unidos.

Wilkerson predice que Trump se mantendrá fiel a «su desdén por la guerra», subrayando que «es genuino. No creo que le guste la guerra. No creo que le guste empezar guerras». En cuanto a Ucrania, Wilkerson cree que Trump pondrá fin al esfuerzo bélico. Pero cuando se trata de Oriente Medio, ese compromiso choca con una de las lealtades de Trump desde hace mucho tiempo: el apoyo inquebrantable a Israel.

La guerra con Irán parece cada día más probable a pesar, según Wilkerson, de la resistencia del Pentágono y de administraciones anteriores. En el caso de Trump, sin embargo, «uno se pregunta cuánto tiempo puede aguantar esa resistencia si el presidente de Estados Unidos está decidido -y este es el único punto en el que Trump realmente me preocupa- a hacer todo lo que esté en su mano por Israel», señala Wilkerson. Y añade: «Trump ha dejado bastante claro que esa es su política, esa es su creencia, y creo que está siendo honesto al respecto.»

Citando simulaciones de juegos de guerra, informes, fuentes personales, así como su propia experiencia, Wilkerson establece la realidad de una posible guerra con Irán: puro desastre. Con fuentes que afirman que las IDF ya están sufriendo numerosas bajas en Líbano, cualquier tipo de escalada con Irán agravaría el sufrimiento de Estados Unidos e Israel. «Irán superará los 10 billones de dólares, tardará 10 años en pacificarse, si es que se pacifica medianamente, y costará una fortuna en sangre y tesoro», advierte Wilkerson.

¡Gracias por leer El Informe de Chris Hedges! Este post es público, así que siéntete libre de compartirlo.

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Anfitrión: Chris Hedges

Productor: Max Jones

Intro: Diego Ramos

Equipo: Diego Ramos, Sofía Menemenlis y Thomas Hedges

Transcripción: Diego Ramos

Transcripción

Chris Hedges  

Coronel Lawrence Wilkerson, retirado y antiguo jefe de gabinete del Secretario de Estado Colin Powell. Es un veterano de la guerra de Vietnam, que asistió a la Escuela Aerotransportada, a la Escuela Ranger y a la Escuela de Guerra Naval, y que como piloto de helicóptero en Vietnam acumuló más de 1.000 horas en misiones de combate. Posteriormente fue subdirector de la Escuela de Guerra del Cuerpo de Marines en Quantico y ayudante ejecutivo del almirante Stewart A. Ring, del Mando del Pacífico de la Marina de los Estados Unidos y Director de la Escuela de Guerra del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Su desilusión con la trayectoria de la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio se produjo tras las revelaciones sobre los malos tratos a los detenidos, la ineptitud de la planificación posterior a la invasión de Irak y la secreta toma de decisiones por parte de la administración Bush que condujo a la invasión de Irak. En una comparecencia ante el Congreso grabada en C-SPAN en junio de 2005, expuso su análisis de la motivación de la guerra de Irak: «‘Utilizo el acrónimo OIL’, dijo, ‘O de petróleo, I de Israel y L de la base logística necesaria o considerada necesaria por los llamados neoconservadores -y apesta en todos sus documentos-, la base logística mediante la cual Estados Unidos e Israel podrían dominar esa zona del mundo'». Wilkerson ha dicho que el discurso que Powell pronunció ante las Naciones Unidas el 5 de febrero de 2003 -en el que se exponían argumentos a favor de la guerra contra Iraq- incluía falsedades de las que él y Powell nunca habían sido informados. «Mi participación en esa presentación ante la ONU constituye el punto más bajo de mi vida profesional», ha dicho. «Participé en un engaño al pueblo estadounidense, a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas». Calificó la presentación ante la ONU como «probablemente el mayor error de mi vida». Ha enseñado en el College of William & Mary y en la George Washington University. Es Senior Fellow de la Eisenhower Media Network, un grupo de ex funcionarios militares, de inteligencia y civiles de seguridad nacional que se describen a sí mismos como que ofrecen «análisis alternativos no contaminados por vínculos con el Pentágono o la industria de defensa» y contrarrestan «la narrativa del establishment de Washington en la mayoría de las cuestiones de seguridad nacional del día». Lawrence Wilkerson se une a mí para hablar de la política exterior de Estados Unidos, los conflictos que asolan Oriente Medio, incluido el genocidio de Gaza, y el destino del imperio estadounidense;

Empecemos con las elecciones y su efecto. La comunidad de inteligencia, Milley y todo tipo de figuras se unieron a la campaña demócrata en apoyo de Kamala Harris. Hablemos de por qué Trump desencadena una animadversión tan profunda dentro del Pentágono y la comunidad de inteligencia, y de lo que cree que ocurriría durante una segunda administración Trump.

Lawrence Wilkerson

Creo que la animadversión se creó -dentro de mi comunidad, de todos modos, sigo llamándola así, el Pentágono, los militares en general- porque no ven ningún esfuerzo concertado por su parte para expresar una valoración estratégica que esté de acuerdo con la suya. La suya es la que más repiten como loros el New York Times, por ejemplo, y otros de su calaña, que no son más que portavoces del complejo industrial militar y del estado de seguridad nacional, en el que sin duda nos hemos convertido. Y por eso les preocupa cualquiera que venga y amenace con romper la vajilla. Y eso es lo que Trump es su fuerte, empezar a romper la porcelana. Y son muy protectores de su porcelana, al igual que las agencias de seguridad nacional en general y las 16, supongo que son 16 ahora, entidades que tenemos que se supone que son nuestros ojos y oídos de inteligencia, dirigidos por la CIA. No dirigidas por el DNI, porque sigue sin tener poder real sobre la CIA, sino dirigidas por la CIA. Yo diría que Bill Burns es el tipo más poderoso de Estados Unidos en lo que se refiere a inteligencia y a lo que va a la Casa Blanca y lo que no va a la Casa Blanca. Así que esa es parte de la razón por la que no conocen a este tipo, excepto desde el primer mandato. Y el primer mandato, a través de los ojos de Kelly y Milley y otras personas, no te daría muchas esperanzas si fueras un miembro de la burocracia del Pentágono, por así decirlo. La segunda razón, creo, es porque es tan voluble. Él está en todo el mapa, y a los militares no les gusta eso en absoluto. Les gusta la constancia, aunque sea una constancia incorrecta. Prefieren la constancia al cambio y a la naturaleza mercurial. Y creo que eso es un problema para ellos. Y hay una tercera razón también, y es que están preocupados por lo que yo llamo nacionalismo cristiano, algunos de ellos al menos, otros lo están ayudando e instigando. Y lo que eso significa, en esencia, no es sólo este lejano, pero muy maduro y vivo esfuerzo de ciertos grupos cristianos en Estados Unidos para hacer del cristianismo la religión nacional, para cambiar la Constitución en ese sentido, o para descartar la Constitución con respecto a la religión, sino que están preocupados porque tienen oficiales de bandera en el ejército que son muy nacionalistas cristianos. Tenemos una ocasión en este momento que estamos viendo, la Fundación de Libertad Religiosa Militar, el grupo de Mikey Weinstein fuera de Nuevo México, donde el [inaudible], el general de tres estrellas que es el jefe de personal, el hombre de personal para el Jefe de Estado Mayor del Ejército está casado con una mujer que rueda en el pasillo y habla en lenguas. Y Mikey ha obtenido un video de este general en uniforme estando en una de sus reuniones con este grupo. Eso es sólo la superficie, si se quiere. Hay gente como el general Flynn, por ejemplo, que sigue en el ejército. Así que eso es desconcertante para el grueso de los militares que no suscriben esta teoría o este deseo de acabar con la Constitución cuando se trata de la libertad de religión. Esas cosas les molestan, y Trump ha demostrado una propensión a utilizar el movimiento cristiano en este país para obtener beneficios políticos y no tener mucho en cuenta lo que eso podría significar de otra manera. Así que eso es preocupante.

Chris Hedges 

Sí, me gradué en la Harvard Divinity School y escribí un libro sobre la derecha cristiana hace algo más de una década, titulado American Fascist: La derecha cristiana y la guerra contra América. Y por supuesto, conozco bien el trabajo de Mikey. Vamos a desempacar eso. ¿Por qué consideran el nacionalismo cristiano -es interesante que lo plantees como un problema- por qué lo consideran un problema tan importante? Explícales, desde su punto de vista, y quizá desde el tuyo, cómo podría desarrollarse de forma realmente negativa. Eres

Lawrence Wilkerson  

Te refieres a cómo lo ven los militares, sí, al menos los que no son… Sí, creo que están más preocupados por lo que podría significar para la tiranía que tendría que venir junto con ella, y tienen que hacer cumplir esa tiranía, porque si haces del cristianismo la religión nacional, y ese es su objetivo final, no es sólo poner Biblias en las aulas y detener los abortos por completo, no esas cuestiones sociales que siempre asoman, y pintarlas con su pincel. El secreto que quieren que nadie sepa hasta que suceda es que sí quieren que el cristianismo sea la religión nacional. En ese sentido, incluso tenemos una rama de católicos estadounidenses que están trabajando en esto. Si nos fijamos en lo que ha sucedido en los últimos 50 años, en particular, con la Iglesia Católica. Mi mujer era católica, así que conozco algunas cosas de la Iglesia católica que no habría conocido si ella no lo hubiera sido. Ella ya falleció. Pero si lo miras de cerca, hay un movimiento entre bastidores en América para crear una Iglesia Católica Americana. No nos gusta que esté en Roma, que su cabeza esté en Roma. No nos gusta Francisco en particular. Despreciamos a Francisco. Y cuando digo «nosotros» estoy usando un recurso retórico para describir a estas personas. Nos gustaría tener nuestro propio Papa y nuestra propia Iglesia Católica. Y hay personas, algunos dirían, uno o dos en la Corte Suprema en este momento, son de esa opinión también, y trabajarían para eso, o podrían estar trabajando para eso, si se les diera la ocasión de hacerlo. Si juntamos todo eso, el catolicismo romano, el Opus Dei como catolicismo romano, y las otras personas que, por ejemplo, como John Hagee, financian millones de dólares para los colonos de Cisjordania en Israel, incluso ahora. Y usted tiene un temor real por parte de los militares racionales, esto podría salirse de control. Seré más específico, ¿de qué manera? Si haces del cristianismo la religión nacional, y haces todas las cosas que tendrías que hacer, constitucionalmente y de otra manera, o simplemente ignoras totalmente la Constitución en ese proceso. Lo que se obtiene, como acabamos de ver probablemente suficientes estadounidenses detrás tuyo para hacerlo, entonces tienes un juego de pelota totalmente diferente para los militares. La mayoría de los estadounidenses no entienden las misiones nacionales que el ejército en particular, pero los militares en general, tiene que defender, y no quieren hacerlo. Piensan que es díscolo, que es inconstitucional. Creen que es algo que causaría más daño que bien. Y me alegra decir que aún queda gente así en mi ejército.

Chris Hedges 

Bueno, quiero decir, Trump tiene un vacío ideológico, por supuesto, pero vimos en su primer mandato que lo llenó con estos nacionalistas cristianos o fascistas cristianos, Betsy DeVos, Mike, Pence, Bill Barr y otros. Ciertamente, parece que volverán a llenar ese vacío. Quiero hablar de Ucrania.

Lawrence Wilkerson  

Permítanme añadir otra cosa. No se trata sólo de Trump. Recuerden que yo trabajé en la administración de George W. Bush. No puedo decirles cuántas veces tuve que tratar con la oficina de personal de la Casa Blanca por cosas como que este hombre no puede ir a Irak. ¿Por qué no puede ir a Irak? ¿Por qué no puede servir en Irak? No es cristiano. Hablando de contraintuitivo.

Chris Hedges

Hablemos de Ucrania. Quiero decir, Trump se ha desviado del consenso del establishment sobre Ucrania, nunca entendí, tal vez puedas desentrañarlo para mí, toda la política de Ucrania, aparte de como una especie de guerra por poder para degradar al ejército ruso y aislar a Putin. Yo estaba en Alemania Oriental cuando cayó el Muro de Berlín como reportero. Estaba allí cuando se hicieron las promesas a Gorbachov de no extender la OTAN más allá de las fronteras de una Alemania unificada. Y, por supuesto, como sabes, la Unión Soviética tuvo que aceptar la reunificación de Alemania. Y esa fue la promesa hecha. Y no estoy defendiendo la invasión, obviamente, de Ucrania, pero ciertamente nos cebamos con los rusos y con Putin. Pero hablemos de Ucrania. No veo cómo ningún estratega militar podría pensar seriamente que en una guerra de desgaste, los ucranianos podrían dominar, pero explique lo que está sucediendo y luego cómo ve si no va a haber una diferencia, cómo ve una diferencia en una política de la administración Trump hacia Ucrania y Rusia.

Lawrence Wilkerson  

Permítanme decir que, en primer lugar, yo también estuve allí. Fui ayudante especial del general Powell, y el cambio que se produjo con la llegada de Bill Clinton fue absolutamente desastroso, y atribuyo a William Jefferson Clinton muchos de los problemas que vivimos hoy, incluida la violación, la gran violación de esa promesa de no ampliar la OTAN. Esa es una historia más larga, mejor para otro momento. Creo que lo que estamos viendo en Ucrania frente a Trump, o Trump frente a Ucrania, es su -y creo que Doug McGregor, por ejemplo, tiene razón en esto, acabo de verlo en el programa del juez Napolitano- desdén por la guerra. Creo que es genuino. No creo que le guste la guerra. No creo que le guste empezar guerras. No creo que sea un presidente que… Irá y matará a alguien como el miembro iraní de la IRGC u otras personas a las que les diga que son terroristas o lo que sea. Pero no creo que quiera la guerra. [inaudible] guerra, y por eso está dispuesto a cerrar Ucrania. Ahora también hay otra razón. Creo que detesta la OTAN por razones diferentes a las mías. Creo que ha superado con creces su fecha de caducidad. Y considera que la OTAN es -y tiene razón en esto- cómplice, Bruselas lo es, de la guerra en Ucrania, como lo es Washington, dirigido por ese pérfido [inaudible]. Y por eso quiere acabar con eso. Y creo que su objetivo final no es abandonar la OTAN por la fuerza, pero quiere sacar a los Estados Unidos de su relación con la OTAN, que él piensa que pagamos por todo lo que hacemos, todo el trabajo pesado que hacen muy poco. Volver a Estados Unidos, por así decirlo, y decir que tenéis nuestra dotación nuclear, pero todo lo demás lo hacéis vosotros porque nosotros ya no estamos con vosotros, y por supuesto, ahorrar el dinero que eso ahorra también. Creo que formaba parte de su primer mandato, y no pudo hacerlo como quería. Creo que esas son las principales razones por las que será positivo con respecto a Ucrania. Porque tienes razón, Ucrania es un desastre ahora mismo. Sí, y más aparentemente, para Ucrania, están muriendo por docenas cada día ahora, y no les queda gente. Tienen dificultades, tienen que impresionar a los jóvenes, llevarlos al ejército para que luchen. Y tienen suerte si no desertan en la primera semana, porque o se pasan a los rusos o huyen a donde puedan. Es un desastre. Y no tenemos generales en el Pentágono diciendo esto. Ahora tenemos a Lloyd Austin, que está ahí con Joe Biden. Pero no tenemos generales en el Pentágono, en mi opinión, que estén expresando este tipo de opiniones que los generales de fuera están expresando como David Petraeus y Barnes y otros generales, que están diciendo, bueno, Rusia está perdiendo. Están mintiendo descaradamente. Están mintiendo descaradamente, o eso o son estúpidos e increíblemente tontos, de verdad, no sólo estúpidos. Así que creo que Trump acabaría con eso. Y estoy deseando que lo haga. Espero que lo haga. Espero que lo cierre de una vez,

Chris Hedges  

Pues deberían haber leído la historia de la invasión de Alemania a la Unión Soviética. Stalin enviaba un millón de hombres que eran capturados o morían, y luego simplemente enviaba otro millón, algo así como la estrategia de Putin.

Lawrence Wilkerson  

Y la gente no se da cuenta de que la Wehrmacht -justo después de invadir, realmente, los primeros 14 meses- empezó a perder casi de inmediato, en parte por su aflicción a medida que avanzaba, se enemistó con todo el mundo a su paso, ni siquiera Napoleón era tan estúpido. Y en parte porque se extendieron demasiado y en parte porque la regla empírica que Hitler pensó que funcionaría, su ministro de alimentación le dijo que funcionaría, que toda esa comida que venía de Ucrania y los pasos de Rusia alimentarían no sólo a las fuerzas de la Wehrmacht que iban en esa dirección, sino también a Alemania, no se hizo realidad.

Chris Hedges

Sí, eso es porque los rusos lo destruyeron todo, política de tierra quemada, podemos hacer otro programa sobre la Segunda Guerra Mundial, con la que tengo una obsesión, pero también dividió sus fuerzas a causa de Stalingrado. Hablemos de Oriente Medio. ¿Cuál será la diferencia entre una administración Biden y una administración Trump frente al genocidio en Gaza, en el Líbano, los ataques en el Líbano, de los que quiero que hable, porque no van especialmente bien para Israel. Y luego este filo de la navaja en el que estamos sentados entre Israel e Irán.

Lawrence Wilkerson  

Podría ponerme muy complicado y complejo aquí y tratar de describir lo que creo que está pasando allí, y he hecho tantos esfuerzos como probablemente cualquiera en este país para mantenerme al día. Pero permítanme decir ahora mismo lo que me preocupa con la llegada de Trump. Me preocupa que ocurra algo entre el momento en que todo esto se consolide, que no será mucho, aparentemente, y la toma de posesión y lo que haga la administración Biden al respecto 

Chris Hedges  

Déjame interrumpirte, Larry, ¿qué quieres decir con consolidado?

Lawrence Wilkerson  

Bueno, habrá algunos casos judiciales y otras cosas, estoy seguro, pero va a ser bastante rápido. Creo que, debido a que el margen de victoria es tan grande. Puede parecer muy estrecho, pero es bastante grande, por lo que he visto, el voto popular y el colegio electoral. Así que todas esas cosas que preocupaban al grupo de trabajo electoral del que formé parte, por ejemplo, con un margen muy estrecho, no van a ocurrir. Así que vamos a estar satisfechos, y los votos al Colegio Electoral, y el proceso completo con bastante rapidez. No creo que los demócratas estén como estarían los republicanos si hubiera sido al revés. Y soy republicano, así que puedo salirme con la mía diciendo eso. Me preocupa lo que va a ocurrir porque creo que Bibi [Netanyahu] sigue teniendo la intención, y el despido de Yoav Gallant fue indicativo de ello por excelencia. Sigue empeñado en perseguir a Irán, pero quiere que Estados Unidos le acompañe. Y los despliegues de fuerzas que hemos hecho, los despliegues de fuerzas que estamos haciendo ahora, el número de tropas que estamos enviando a Israel en este momento, me indica que somos conscientes de este hecho. Puede que aún no estemos preparados para aceptarlo, pero somos conscientes de ello hasta el punto de que estamos desplegando las fuerzas que creemos que serán necesarias. Creo que nos equivocamos. Creo que nos vamos a quedar con el culo al aire si hacemos lo que Netanyahu quiere hacer con respecto a Irán, que es una guerra total. Vamos a descubrir lo débiles que somos cuando lo hagamos. Si Irak y Afganistán no fueron suficientes, esto ciertamente sellará el trato. Pero me preocupa este periodo intermedio, y lo que la administración Biden podría hacer en realidad en este periodo intermedio, no sólo para hacer lo que Bibi quiere que hagan, y lo que creo que Joe Biden está inclinado a hacer, sino para fastidiar a Trump. Quiero decir, qué mejor manera que la toma de posesión tenga lugar mientras estamos involucrados en una enorme guerra en Oriente Medio, y sería una guerra enorme si vamos a lo grande como quiere Bibi, y descubrimos inmediatamente que no podemos hacer lo que pensamos que vamos a hacer en un corto período de tiempo. Es el viejo bugaboo de nuevo. Ya sabes, el poder aéreo, el poder aéreo, el poder aéreo, el poder aéreo no va a derrotar a Irán. No va a detener su programa nuclear, no va a derrotarlos. Así que terminas con una opción, o invades o te detienes. Y eso no es una gran elección, muy mala elección, de hecho.

Chris Hedges  

Así que mi entendimiento es que el Pentágono siempre fue reticente. Ellos no querían, bloquearon, quiero decir, hubo un gran empuje en el ínterin entre Bush y Obama para ir a la guerra con Irán y usted sabe más sobre eso que yo, mi entendimiento es que el Pentágono acaba de decir absolutamente no.

Lawrence Wilkerson  

Lo están diciendo ahora, pero uno se pregunta cuánto tiempo puede aguantar esa resistencia si el presidente de Estados Unidos está decidido -y este es el único punto en el que Trump realmente me preocupa- a hacer todo lo que esté en su mano por Israel. Y Trump ha dejado bastante claro que esa es su política, esa es su creencia, y creo que está siendo honesto al respecto. Por supuesto, está el asunto del AIPAC y el dinero involucrado, y Trump es, en todo caso, un hombre de transacciones, de «quiero el dinero», pero creo que está comprometido con ello de una manera que Miriam Adelson, por ejemplo, indica en la cantidad de dinero que dio.

Chris Hedges  

Es su mayor donante, creo, 100 millones de dólares, ¿no? Bueno, ¿cuál sería la diferencia, entonces, entre una administración Trump vis a vis Israel y una administración Biden? No puede ser peor para los palestinos de Gaza. ¿Cuál sería la diferencia?

Lawrence Wilkerson  

Estoy de acuerdo contigo, aunque hubo, creo, y quizá esto sea aplicable también al otro lado, pero hubo cierto espacio político que se abrió para Harris. Creo que fue consciente, muy consciente, de lo mucho que les había perjudicado la política de Gaza, por así decirlo, con respecto a la administración Biden. Yo diría que probablemente les hizo perder casi una cuarta parte de los progresistas que de otro modo les habrían votado, sobre todo en algunos de los estados disputados, estados clave. Y ese espacio político que se abre, podría haber cambiado algo la política con ella. No digo que hubiera sido un [inaudible], pero sí que podría haber sido una política más suave con respecto a Israel, y una política más dura con Netanyahu y una política cómplice -y podríamos hacerlo si quisiéramos- para sacarlo de allí. Tenemos el poder para sacarle de allí si quisiéramos utilizarlo. Él es su peor enemigo en ese sentido. Pero nosotros no. No vamos a hacer eso. Lo dejamos ahí, en parte porque sabemos que los que lo rodean y podrían reemplazarlo serían tan malos como él, pero tal vez con un historial un poco mejor y una perspectiva un poco mejor de las cosas, especialmente para recuperar a los rehenes. Y tenemos algunos rehenes que quedan vivos allí también, por lo que ese espacio político le habría dado espacio, creo que para cambiar un poco la política, para entrometerse un poco en nuestra política. No creo que Trump haga eso. Creo que Trump está en modo «de perdidos, al río» con Israel. Y eso es peligroso. Acabo de ver esta mañana la reunión entre el Consejero de Seguridad Nacional saudí, Blinken y Jake Sullivan y otros, y es muy indicativo de lo que está pasando ahora mismo. Los saudíes fueron muy contundentes sobre no hacer un trato hasta que hubiera un acuerdo sobre el Estado palestino que pareciera que podría tener alguna viabilidad política, si no en la realidad. Ahora están aquí, y él acaba de firmar el acuerdo, por así decirlo, haciendo avanzar una relación bilateral. Israel ni siquiera está en ella, una relación de seguridad. Y esto se suma al que acabamos de hacer con los EAU, al que acabamos de hacer con Bahréin. Todos ellos son acuerdos diferentes, pero todos equivalen casi al estatus de aliado principal no perteneciente a la OTAN. Acabamos de firmar uno con Qatar, donde se encuentra Al Udeid, la mayor base aérea del mundo, y parece como si el CCG, el Consejo de Cooperación del Golfo, se estuviera haciendo a un lado y nosotros estuviéramos firmando todos estos tratados bilaterales, por así decirlo, con estos países. No tienen la fuerza de tratados, pero son acuerdos ejecutivos de cooperación en materia de defensa y demás, y eso significa que Mohammed bin Salman está jugando ahora al típico juego saudí de «me gusta Rusia, me gusta China, pero Estados Unidos es mi viejo refugio, y necesito a Estados Unidos», así que voy a hacer un trato bilateral con ellos. Si eso está ocurriendo, están preocupados por Irán, aunque están hablando más con Teherán de lo que lo han hecho en el pasado, al igual que todos los Estados, están preocupados. Les preocupa lo que pueda ocurrir. Les preocupa lo que pueda hacer Irán si Israel ataca las instalaciones petrolíferas iraníes, porque Irán acabará con todas las instalaciones petrolíferas que pueda en la región del Golfo, el 20% del suministro mundial de petróleo. No hará ninguna diferencia que tengamos 22 millones de barriles al día ahora si ellos hacen eso, porque el precio del petróleo irá a 300 dólares el barril, las aseguradoras no asegurarán y los transportistas querrán embarcar, entonces tendremos un problema real. Y los saudíes lo saben, son sus ahorros, ese es su futuro. No quieren ponerlo en peligro, así que han vuelto con Estados Unidos. Ahora esta es una reunión muy extraña, en mi opinión, porque las palabras no estaban allí para apoyarlo, y de repente él está aquí haciendo esto. Estoy preocupado. Me preocupa que podamos estar entrando en una guerra de la que no podamos salir por culpa de Netanyahu.

Chris Hedges  

Pero los saudíes, Qatar, todos han dejado muy claro que EEUU no puede usar esas bases si hay ataques contra Irán.

Lawrence Wilkerson  

Bueno, el primer ministro de Bagdad también, pero seguimos adelante y dejamos que los israelíes sobrevolaran Irak. Y me han dicho que el rey de Jordania dijo que no. Entonces lo hicimos de todos modos, y en lugar de quedar como un tonto, dijo que había dado permiso a regañadientes, así que parece que no nos importa lo que piensen. Y si llega el caso, como acaba de atestiguar esta visita creo, si llega el caso, y tienen que elegir, van a hacer lo que nosotros queramos hacer.

Chris Hedges  

Quiero hablar de cómo sería una guerra con Irán. La Fuerza Aérea iraní, según tengo entendido, está bastante decrépita, no es muy eficaz, tiene cazas anticuados, muchos de los cuales se remontan al Shah. No sé cómo son sus defensas aéreas. Sin duda, empezaría como una campaña de bombardeos aéreos. ¿Se parecería a la campaña de bombardeos que llevamos a cabo bajo la administración Clinton contra Irak durante las sanciones? Bueno, ¿a qué se parecerá?

Lawrence Wilkerson  

No se parecerá en nada a eso. De hecho, va a ser muy diferente. Y se debe principalmente a China, pero sobre todo a Rusia. Creo que los israelíes, en este último intento, están mintiendo sobre ello ahora, y lo tengo de muy buenas fuentes, están mintiendo sobre ello. Lo están propagandizando. No hicieron ningún daño a Irán, y la razón por la que no lo hicieron fue porque chocaron con una motosierra de los sistemas de defensa aérea proporcionados por Rusia. No sabían qué hacer. No sabían cómo leer los radares. No sabían cómo interferir los radares. Su supresión de la defensa aérea enemiga, SEAD, no funcionó. Eliminaron algunos, pero no funcionó lo suficiente como para que los pilotos pensaran que podían ir más lejos. Así que lanzaron todos sus misiles, como creo que era el plan original, para el primer escalón. Después de que el SEAD los atravesara desde el exterior de Irán, se les disuadió de entrar, y se les disuadiría de nuevo. Y hay muchas razones para creer que podría haber algunos S400, así como S300 en el suelo y el S400, perdón Lockheed Martin, perdón, Raytheon consumido por Lockheed Martin, es el mejor sistema de defensa aérea en el mundo. Esa es otra cosa que está sucediendo en este momento que está molestando a nuestros contratistas de defensa, equipos chinos y rusos están haciendo en Ucrania y en el Medio Oriente, equipos estadounidenses, que es tres o cuatro veces más caro. Una de las razones por las que India ha vuelto a Rusia para su armamento y demás, a pesar de nuestras protestas. Así que estamos ante una situación en la que vamos a pensar que lo aéreo será todo lo que tendremos que hacer, es decir, bombardear. Israel va a pensar que, Israel realmente no puede hacer otra cosa que bombardear Irán, misiles balísticos y bombardeos, misiles de crucero lanzados desde el aire y cosas por el estilo. No va a hacerlo. No va a funcionar. Simplemente no va a funcionar. Habrá algunos daños. Habrá algunas víctimas en Teherán y en otros lugares, en los territorios periféricos donde están las instalaciones nucleares y demás. Pero no va a funcionar. ¿Entonces qué haces? He jugado a esto. Lo hice con el Teniente General del Cuerpo de Marines que fue muy censurado por sus propios colegas del Pentágono. En aquel momento estaba retirado, pero era mi jefe cuando yo estaba en la Escuela de Guerra de Quantico, y dijo que perderíamos. Corrió el juego de guerra dos veces sólo para demostrar que los ordenadores no estaban equivocados. Creo que tiene razón. Creo que una de las cosas que harán los iraníes es derribar un portaaviones estadounidense, es decir, 5.000 almas estadounidenses en el fondo del mar o en el agua. Y, por cierto, ahora tenemos tan pocas escoltas para nuestros CV, nuestros portaaviones, que digamos que hay 2.000 marineros en el agua, no podríamos rescatarlos a todos porque no tenemos espacio para nacer en los buques escolta. Interesante desarrollo allí. Ni siquiera podemos tripular algunas de nuestras naves porque estamos muy cortos en términos de reclutamiento. Creo que sería un desastre. ¿Y qué hacemos cuando nos metemos en un desastre así? Es América. No retrocedemos. No nos replegamos. No revisamos si tenemos la espalda cubierta y miramos a nuestro alrededor y decimos, tal vez cometimos un error. Doblamos la apuesta. Eso es lo que haremos, y entonces será una guerra en toda regla. Y si te gusta Irak, y te gusta Afganistán, Irán superará los 10 billones de dólares, tardará 10 años en pacificarse, si es que está medianamente pacificado y costará una fortuna en sangre y tesoro 

Chris Hedges  

¿Está hablando de fuerzas terrestres entrando?

Lawrence Wilkerson  

Esa es la única manera de deshacerse del país…

Chris Hedges  

Sí, eso es cierto. ¿Pero de dónde entran? ¿De Irak?

Lawrence Wilkerson  

Bueno, tendrías que sentarte y hacer lo que hicimos en el Pacífico cuando… En realidad yo tenía el plan de guerra para enfrentar a los soviéticos en Irán. Usted recuerda, estábamos muy preocupados por ellos, en busca de un puerto de aguas cálidas alrededor de [inaudible] una cosa típica del Imperio Ruso hacer, volver atrás y comprobar la historia del Imperio Ruso. Pensamos que ese era el caso. Así que en el Pacífico, el proveedor de fuerzas para todo esto, estábamos planeando la guerra para luchar contra los rusos, los soviéticos, dentro de Irán, en los Montes Zagros y en otros lugares. Conozco muy bien ese terreno. No es Irak, un país muy diferente. Gran profundidad estratégica, 53% persa. Gran homogeneidad entre ese 53% muchos problemas alrededor de la periferia, pero básicamente una población homogénea, 10 años, 10 billones de dólares y todavía no has resuelto lo que querías resolver, que era derrotar a la nación más que…

Chris Hedges  

Sólo por curiosidad, ¿desde dónde entrarían las tropas terrestres? Me cuesta creer que el gobierno iraquí…

Lawrence Wilkerson  

Somos ilegales, ilegales según el derecho internacional y según nuestro propio derecho interno. Estamos ilegalmente presentes en Siria ahora mismo.

Chris Hedges

Eso es verdad.

Lawrence Wilkerson  

Estamos allí protegiendo el petróleo que va a Israel.

Chris Hedges

Lo que dijo Trump, lo metió en muchos problemas, pero fue una declaración honesta.

Lawrence Wilkerson  

Sí, y atravesaríamos Siria sin pestañear.

Chris Hedges

Sí, hablemos de cómo podría empezar…

Lawrence Wilkerson

Por cierto, cuando estábamos haciendo los juegos de guerra en el Pacífico, nuestra mayor invasión fue anfibia. Eso sería un poco difícil hoy en día, teníamos un montón de fondos anfibios. Los que tenemos hoy están rotos. Pregúntale a la [inaudible] Infantería de Marina, y no tenemos muchos.

Chris Hedges

¿Cómo empezaría? Habría un ataque iraní contra Israel con importantes bajas israelíes. ¿Cuál cree que sería el detonante?

Lawrence Wilkerson  

Me han dicho que el debate en Teherán es acalorado en estos momentos. Esto es de hace 48 horas, pero Doug Macgregor lo ha confirmado esta mañana. El debate está entre los diferentes grupos de personal de seguridad de Teherán, el IRGC, el Consejo de Guardianes, el Ayatolá, el nuevo presidente, etc. ¿Seguimos con nuestro plan anterior? Y el plan anterior era que vamos a golpearles y vamos a golpearles muy fuerte. Israel no ha visto nada parecido a lo que viene. De la misma manera que están viendo bajas reales, bajas significativas en el Líbano en este momento. El debate sobre si seguir adelante y hacer eso o no, porque no quieren que el nuevo presidente en particular, no quiere la guerra con los Estados Unidos. Tienen suficientes problemas. No quieren una guerra con Estados Unidos. No sé cómo se desarrollará ese debate, pero si deciden, y Netanyahu quiere que decidan esto, estoy bastante seguro de ello, volver con todo contra Israel y causar un daño realmente significativo que su maquinaria propagandística no pueda ocultar, cosa que ha hecho mucho hasta ahora, como, por ejemplo, ocultar las bajas en el Líbano. Las bajas son enormes en el Líbano en este momento, para las FDI, son enormes.

Chris Hedges  

¿Has oído alguna cifra? No. ¿Has oído alguna cifra?

Lawrence Wilkerson  

Yo he oído 4.000. Y aquí está el truco, los ejércitos modernos no muestran las pérdidas o victorias por KIA [muertos en acción], batalla, táctico, operacional, lo que sea. Lo muestran por WIA [heridos en acción] porque tienen una cirugía de campo de batalla tan sofisticada y hospitales tan sofisticados que… mira nuestras bajas en Afganistán, lo que tienes son altas tasas de WIA, el WIA es más de 4.000. Eso es brazos perdidos, piernas perdidas, ya sabes, lo que sea. Así que cuando ves a un ejército moderno luchando en líneas interiores en Israel, son líneas muy interiores. Apenas hay rutas de evacuación. Si te fijas en los muertos en combate, no en los muertos en combate, los muertos en combate en el Líbano son altísimos ahora mismo, sobre todo para las IDF. Creo que en breve se irán o se trasladarán.

Chris Hedges  

No se han movido muy lejos 

Lawrence Wilkerson  

No, en absoluto

Chris Hedges  

En cuanto a líneas interiores, no se han adentrado mucho en Líbano.

Lawrence Wilkerson  

Lo que están haciendo es precisamente lo que hacen casi siempre que se encuentran con este tipo de resistencia, aunque nunca se han encontrado con esta resistencia tan dura, bombardean hasta el infierno las ciudades y la infraestructura, ¿verdad? Mataron a libaneses,

Chris Hedges  

Los expulsaron en el 82 y, por supuesto, esa fue la invasión que creó Hezbolá. Recuerdo que Sy Hersh me dijo hace poco que la razón por la que Netanyahu quiere que Estados Unidos se enfrente a Irán es porque necesita que Estados Unidos elimine los sistemas de defensa antiaérea de Irán, lo que parece coincidir con lo que usted ha dicho. ¿Es correcto?

Lawrence Wilkerson  

Yo creo que sí. Pero creo que también nos vamos a llevar una sorpresa desagradable cuando perdamos los F-35, los F-15 de alcance extendido, los F-16 y otros vuelos que saldrán de Al Udeid y de los portaaviones, los F-18 y demás. También vamos a perder muchos. El juego de guerra decía 30% de desgaste.

Chris Hedges  

Y es el motivo de Israel el mismo que nos empujó a invadir Irak, que es Irán es un centro poderoso dentro de la región que quiere esencialmente paralizar de la manera que paralizó Irak, ¿es ese el motivo detrás del empuje israelí para una guerra con Irán?

Lawrence Wilkerson  

Creo que ese es el principal motivo. Ven a Irán como el último impedimento a su hegemonía en la región.

Chris Hedges  

Hablemos de Israel desde una perspectiva militar, porque usted sabe mucho más que yo sobre este tema. ¿Cómo ve a Israel en Oriente Medio desde un punto de vista estratégico, como aliado de EEUU?

Lawrence Wilkerson  

Como un pasivo total. Un pasivo estratégico de primer orden. Y ahora mismo, en este momento, ahora mismo, yo diría que Ucrania, a pesar de todo, es el mayor pasivo estratégico que tenemos.

Chris Hedges  

Explique por qué. ¿Por qué?

Lawrence Wilkerson  

Porque no hay positividad en ello. Todo somos nosotros, nada ellos.

Chris Hedges  

Pero eliminamos muchos de esos misiles que venían de Irán.

Lawrence Wilkerson  

Lo hicimos. Agotamos nuestros suministros hasta el punto de que ahora no estoy seguro de que incluso si decidiéramos realizar un gran ataque aéreo contra Irán, no nos quedaríamos sin municiones muy pronto.

Chris Hedges  

Y el genocidio. Quiero decir, creo que en este momento suministramos el 68% de las municiones para mantener el genocidio en Gaza. ¿Es eso correcto?

Lawrence Wilkerson  

Al menos eso. Si nos fijamos en toda la panoplia de cosas que le hemos dado a Israel, yo diría, Gideon Levy en Haaretz tiene razón cuando dice, compartes la responsabilidad 50/50 por cada muerte en Gaza y, para el caso, en el Líbano también.

Chris Hedges  

¿Cómo ve la situación en Gaza? El año pasado estuve bastante tiempo en Oriente Medio: dos veces en Egipto, gran parte del verano en Jordania, Qatar y Cisjordania. Y todo lo que puedo deducir, Israel, por supuesto, quiere empujarlos hacia el Sinaí. En el ejército egipcio, me dijeron los periodistas egipcios en El Cairo, acaba de ser inflexible, ha dicho Sisi que no hay manera. De hecho, según ellos, si Israel intenta empujar a los palestinos al Sinaí y Sisi los acepta, está acabado. Eso es lo que han dicho. Pero, ¿cómo lo ve usted? Sabemos cuál es la intención de Israel, que es, por supuesto, despoblar, anexionarse el norte de Gaza. En gran medida van hacia ese objetivo, creando una crisis humanitaria en el sur, pero finalmente la limpieza étnica, estas tácticas genocidas se están utilizando cada vez más en Cisjordania. ¿Cómo cree que va esto? EE.UU. debe ser plenamente consciente de las intenciones de Israel. Pero, ¿dónde ve usted que eso se desarrolle?

Lawrence Wilkerson  

Hay dos conjuntos de pensamientos, creo, o creencias, objetivos estratégicos en EEUU, y depende de a qué conjunto de personas te refieras. ¿Hablas de Tom Cotton, Josh Hawley, Ted Cruz y muchos otros, Lindsey Graham? ¿O está hablando de gente más sensata, diría yo, al otro lado del pasillo, o incluso en el Partido Republicano. Piensan que Israel está haciendo nuestro trabajo por nosotros, como quiere decir Bibi Netanyahu, si Israel no estuviera matando o librando a la región de estos árabes, palestinos o no, y piensa en cómo debe pensar MBS sobre esto, tendríamos que estar haciéndolo nosotros. Así que nos está haciendo un gran favor. Nos está haciendo el trabajo sucio. Incluso lo ha dicho públicamente. El otro bando dice: «No, Israel es nuestro aliado y nuestro amigo, y tenemos que estar a su lado por muy atroz que sea Bibi. Nos gustaría deshacernos de Bibi. Nos gustaría dar una imagen diferente de Israel, pero él está ahí, y está al mando, y está haciendo lo que tiene que hacer. Y luego está el grupo al que pertenezco, creo, que dice que lo que estamos haciendo es horrible. Y todos lo advertimos en el ejército, lo advertimos. David Petraeus incluso testificó un día ante el Congreso y dejó caer que Israel era más un lastre que un activo estratégico, y que quizá deberíamos pensar en reorganizar la relación. Después de que eso se supiera, por supuesto, se retractó de esas declaraciones, como David suele hacer, pero los militares comprenden hasta qué punto Israel es realmente un lastre estratégico, especialmente en los rangos inferiores, donde la gente ha tenido realmente la oportunidad de analizarlo, estudiarlo, ver la historia y comprender lo que ha ocurrido y la verdadera historia de ello, que a menudo es propagandizada por los israelíes y Estados Unidos para consumo del público. Pero los militares entienden esa historia. Por ejemplo, los militares entienden el USS Liberty, entienden que esos marineros fueron ametrallados.

Chris Hedges

Ahora debemos explicar. Ese fue el barco que los israelíes atacaron y mataron, ¿era el 36 o algo así? No me acuerdo. 31 marineros estadounidenses murieron.

Lawrence Wilkerson

Sí, y un montón heridos, y no creo que haya ninguna duda, después de haber mirado a algunos de la investigación y algunos de los oscurecimiento de esa investigación, no hay ninguna duda en mi mente que Israel lo hizo intencionalmente.

Chris Hedges  

Esa fue la guerra del 73.

Lawrence Wilkerson  

Sí, no sé si fue porque pensaron que estábamos captando información de que estaban cargando un arma atómica, o porque pensaron que estábamos compartiendo parte de la información que captábamos con un barco espía muy sofisticado, que era el Liberty, con Moscú en un intento de presionar a Israel. No sé cuál fue el motivo, porque no dejaron que los investigadores entraran en el verdadero meollo de la cuestión. El presidente lo cortó. Pero sé que Israel sabía lo que estaba haciendo.

Chris Hedges  

Israel había llevado a cabo una serie de masacres de soldados egipcios capturados en el Sinaí. Esa era una de las teorías. Y la nave obviamente lo habría sabido.

Lawrence Wilkerson  

Bueno, te acuerdas en el London Times, creo que se informó. Y luego, cuando el London Times era un buen periódico, y fue reportado por la BBC, en Panorama, por el no puedo recordar su nombre ahora, terrible memoria a corto plazo. Anoche estaba leyendo su artículo en el que mantiene una conversación con Golda Meir. Le enviaba una docena o dos o tres rosas rojas cada vez que iba a Israel. Y ella lo apreciaba mucho. Así que ella le daba la primera entrevista cada vez que estaba allí. Esta vez, no quiso dársela. Ella dijo, tengo que dárselo a los americanos, lo siento. Y él le envió las rosas y todo. De todos modos, él habló con ella por teléfono, y lo informó en ese artículo en el London Times y en Panorama. Le preguntó, a bocajarro, ¿utilizarías la opción Samson? No creo que usara esa frase. Dijo: ¿Usarías un arma nuclear si se cuestionara la existencia de Israel? Sin pestañear ella dijo, por supuesto. Y él dijo, ¿entiendes lo que eso significa? Y ella dijo: «Sí». ¿Fue para consumo público, para que la gente entendiera que Israel iba en serio a ganar este conflicto, un conflicto que ellos empezaron? Los egipcios no empezaron la guerra del 73.

Chris Hedges  

Sí, lo sé. Ése es otro mito que vendieron.

Lawrence Wilkerson  

Pero sí creo que Netanyahu, si estuviera entre la espada y la pared y se viera obligado a hacerlo, la gran pregunta, por supuesto, que se estaba planteando era, incluso si supieras que estarías llevando al mundo a un holocausto nuclear, ¿lo harías igualmente? Sí.

Chris Hedges  

Quiero decir, ¿cuánto daño crees que Irán puede infligir a Israel? Israel es un país pequeño. Creo que tiene 6 millones de habitantes. ¿Qué Irán tiene 90 millones? No me acuerdo.

Lawrence Wilkerson  

Si hablamos de entre el río y el mar, unos 14 millones de ciudadanos israelíes. Más de 7 millones son palestinos y 7 millones, no tanto, son judíos. Muy pequeño, no tan pequeño como Gaza, no más grande que el Gran Londres, o más pequeño que el Gran Londres. Gaza es donde están lanzando toda esa artillería, poniendo la plantilla militar sobre ella y diciendo, cuántas bajas, cuántas bajas ha habido… esa artillería, ese hormigón, esas barras de refuerzo, esas calles, esos edificios, la plantilla pone sobre el terreno y dice, con gran precisión, ¿cuántas bajas? Son 200.000. Garantizo que no son 40 o 50.000. La plantilla dice que está muy por encima de 100.000 y no lo sabremos, porque no encontrarás a algunas de estas personas, están enterradas tan profundamente bajo los escombros. Si Israel fuera realmente atacado por todo el peso de Irán, sería una pesadilla para Israel. Se está convirtiendo en eso sólo con Hezbolá. Nunca vas a conseguir que esos israelíes vuelvan a sus casas. Acabarán evacuando Israel. Un amigo de Tel Aviv me dijo el otro día que, según sus cuentas, ya se han marchado un millón de israelíes judíos.

Chris Hedges  

Desde el 7 de octubre, sí, son cifras que han ocultado. Pero he oído 500.000, pero sin duda un número significativo acaba de salir del país. Y estos son a menudo los mejor educados, tienden a ser la parte secular de la sociedad.

Lawrence Wilkerson  

Putin ejercía su prudencia y brío estratégico ofreciendo a cualquiera de los rusos que habían emigrado a Israel: volved, os necesitamos, sois nuestro trust de cerebros.

Chris Hedges  

Sí. Quiero decir, una de las cosas, sólo para hablar de la relación entre Israel y EE.UU., es que [Jonathan] Pollard que dio a Israel todo tipo de información de inteligencia, les dio información sobre la CIA y los activos rusos, lo que permitió a los soviéticos a rodar todo, pero se lo dio a Israel, y luego Israel estaba dando a la Unión Soviética a cambio de la liberación de los ciudadanos judíos de la Unión Soviética. Pero destruyo la, obliteró la operación de inteligencia de los EE.UU. en la Unión Soviética.

Lawrence Wilkerson  

Y Pollard es ahora, me dicen, me enteré de esto hace 24 horas, Pollard es ahora instrumental y muy importante para el esfuerzo de propaganda de Bibi con respecto a Gaza y Líbano. Un traidor, y lo dejamos ir, y Bill Clinton hizo casi tanto daño como Trump en ese sentido con Pollard. Bill Clinton indultó a Marc Rich como su último acto ignominioso en el cargo. Creo que fue David Rothkopf, o alguien así, quien dijo que fue el uso más ignominioso del poder de indulto por parte de un presidente en la historia del país. Creo que tenían razón.

Chris Hedges  

Deberías explicar quién era.

Lawrence Wilkerson  

Marc Rich dirigía realmente una empresa que, una enorme empresa que vendía, entre otros productos, petróleo a precio de descuento a Israel, y fue responsable, en gran medida, del éxito económico de Israel bajo el ministro de finanzas llamado Bibi Netanyahu, y más tarde, cuando se convirtió en primer ministro, sólo interrumpido por su compañero, Ari Sharon. Marc Rich se aseguró de que el petróleo de Saddam Hussein en el Programa Petróleo por Alimentos de la ONU fuera robado y enviado a Israel. También se aseguró de que el oleoducto de Siria, del que acabamos de hablar, fuera bombeado a Israel. Y se aseguró de que, finalmente, el oleoducto de Kirkuk, del norte de Irak, que siempre ha tenido problemas con Bagdad, se enviara a Israel. Así que una de las razones por las que Israel es neo… ¿cómo se llama su sistema de capitalismo? No es exactamente como el nuestro, pero tienen más multimillonarios per cápita que nosotros. Lo consiguió con ese petróleo con descuento y ahora mira lo que ha hecho Netanyahu. Había firmado un acuerdo con Líbano por el yacimiento de gas más rico del Mediterráneo hasta ahora. Eso se abrogó, todo pertenece a Israel. Ahora había un acuerdo por el que Gaza tenía para sí el segundo yacimiento de gas más rico del Mediterráneo. Eso desapareció, también lo tiene. 30 años de las futuras necesidades de energía de Israel están contenidas en esos dos campos de gas. Los tiene ambos. Sí, están frente a la costa de Líbano e Israel. Ese es un punto importante que a menudo se pasa por alto en cuanto a la ocupación del norte de Gaza, porque necesitan la costa. Terminemos hablando de las propias instituciones, la CIA, el Pentágono, que, y quiero decir, lo caracterizaré, pero puedes corregirme si me equivoco, estas instituciones parecen hostiles a una presidencia de Trump, especialmente la comunidad de inteligencia. ¿Hasta qué punto pueden dañar, constreñir, controlar a Trump? Es una pregunta excelente. En primer lugar, la intención tiene que estar ahí, y tiene que estar en algunos de los niveles superiores para poder hacerlo. No estoy seguro de que vaya a ser particularmente así, porque él puede ocuparse de esos niveles si quiere. Pero si está allí en el segundo escalón, por así decirlo, o en el segundo, tercer escalones, puede ser perturbador de cualquier cosa que él quiera hacer como podría cualquier presidente. Puede falsificar la inteligencia. Puede llevar al presidente por mal camino con respecto a graves cuestiones de seguridad nacional. Ahora mismo, uno de los problemas más serios a los que se va a enfrentar Trump, creo, no soy economista, pero conozco a muchos economistas, y me dicen, que el mercado de bonos ahora mismo es lo que deberíamos mirar, no el mercado de valores. De hecho, el mercado de valores es eufórico y para los ricos. El mercado de bonos está diciendo que Trump va a tener una de las peores situaciones económicas a mitad de mandato de nuestra historia. Nuestra deuda agregada también lo está diciendo. CBO publicó un informe diciendo que es de 50,2 billones de dólares en una década, década y media. Los pagos de intereses de esa deuda son ya el equivalente del presupuesto de defensa, casi un billón de dólares, este año, casi un billón de dólares. Al final de ese período, el CBO consideró unos 10 a 12 años, y creen que están siendo optimistas, va a ser de 2 billones. Va a ser el equivalente a la Seguridad Social, Medicare, Medicaid y el presupuesto de defensa combinados. No podemos sostener eso bajo las reglas de nadie de gerrymandering el sistema financiero en el mundo o lo que sea, simplemente no podemos soportar eso. Y cuando el pueblo estadounidense entienda algo de esto intuitivamente, y la crisis de confianza venga con esa comprensión, y muchos están diciendo que va a suceder en el reloj de Trump, va a tener un problema real, y va a tener que replegarse en gran medida. No sé lo que van a hacer. No sé qué vamos a hacer como país cuando esto llegue con toda su fuerza.

Chris Hedges  

De acuerdo. Bueno, ese era el coronel Lawrence Wilkerson. Quiero dar las gracias a Diego [Ramos] Sofia [Menemenlis], Thomas [Hedges] y Max [Jones], que produjeron el programa. Puedes encontrarme en Chris Hedges.Substack.com.

II. Aprovecho para pasaros este vídeo que está circulando desde hace unas horas por Twitter. Es de un sionista que deja a su niño en el coche con la puerta abierta en medio de la carretera y sale con un bate de beisbol muy ofendido porque vio unas banderas palestinas y un cartel pidiendo el alto el fuego. Tras la respuesta contundente, encima el gilipollas acabó detenido. Espero que esos tiempos en que los sionistas podían hacer lo que quisieran y el resto del mundo tenía que reirles las gracias hayan terminado.

Esto es en Canadá. No os paso las de Amsterdam porque los que se llevan una somanta de palos no sé si son los mismos que se dedicaron antes del partido a arrancar banderas palestinas, a gritar Muerte a los árabes durante el partido y a no respetar el minuto de silencio por las víctimas de la DANA. Pero vamos, no voy a decir que esas imágenes me hayan arruinado la tarde.. https://x.com/GozukaraFurkan/

Observación de José Luis Martín Ramos:

Se personaliza demasiado la cuestión. Trump ha de encontrar la salida al cuestión ucraniana porque distrae a EEUU de su desafío principal y la guerra de Ucrania solo tiene dos horizontes de continuidad: un prolongado desgaste mutuo o la escalada indefinida hasta el riesgo nuclear. Lo de Israel es un interés estratégico absoluto del imperialismo estadounidense, esté Trump o quien sea.

7. El mensaje de Sanders

Pasasteis ayer por aquí un texto con fragmentos del mensaje de Sanders tras la derrota Demócrata. Lo cierto es que tras rendirse incondicionalmente al bidenismo y tontear con la defensa de los genocidas israelíes, su influencia está más que en decadencia. Hace poco leía un tuit que decía que tras llenar estadios hace unos años, en sus últimas intervenciones en línea solo había un puñado de espectadores. Por otra parte, seguir en el PD me parece un callejón sin salida, como intentar llevar a la izquierda al PP, pero ellos sabrán… En cualquier caso, puede valer la pena leer el mensaje de Sanders en su totalidad. Es este. https://scheerpost.com/2024/

Bernie Sanders arremete contra el Partido Demócrata tras la derrota de Harris

7 de noviembre de 2024

BURLINGTON, Vermont – El senador Bernie Sanders (I-Vt.) ha publicado hoy la siguiente declaración en respuesta al resultado de las elecciones presidenciales de 2024:

No debería sorprender mucho que un Partido Demócrata que ha abandonado a la clase trabajadora descubra que la clase trabajadora les ha abandonado a ellos. Primero fue la clase trabajadora blanca, y ahora son también los trabajadores latinos y negros. Mientras los dirigentes demócratas defienden el statu quo, el pueblo estadounidense está enfadado y quiere un cambio. Y tienen razón.

Hoy en día, mientras que a los muy ricos les va fenomenalmente bien, el 60% de los estadounidenses viven al día y tenemos más desigualdad de ingresos y riqueza que nunca. Increíblemente, el salario semanal real del trabajador estadounidense medio, teniendo en cuenta la inflación, es ahora más bajo que hace 50 años.

Hoy, a pesar de la explosión de la tecnología y la productividad de los trabajadores, muchos jóvenes tendrán un nivel de vida peor que el de sus padres. Y a muchos de ellos les preocupa que la Inteligencia Artificial y la robótica empeoren aún más una mala situación.

Hoy, a pesar de gastar mucho más per cápita que otros países, seguimos siendo la única nación rica que no garantiza la asistencia sanitaria a todos como un derecho humano y pagamos, con diferencia, los precios más altos del mundo por los medicamentos con receta. Somos el único de los grandes países que ni siquiera puede garantizar la baja médica y familiar remunerada.

Hoy, a pesar de la fuerte oposición de la mayoría de los estadounidenses, seguimos gastando miles de millones en financiar la guerra total del gobierno extremista de Netanyahu contra el pueblo palestino, que ha provocado el horrible desastre humanitario de la malnutrición masiva y la muerte por hambre de miles de niños.

¿Aprenderán los grandes intereses económicos y los asesores bien pagados que controlan el Partido Demócrata alguna lección real de esta desastrosa campaña? ¿Comprenderán el dolor y la alienación política que decenas de millones de estadounidenses están experimentando? ¿Tendrán alguna idea de cómo podemos enfrentarnos a la cada vez más poderosa Oligarquía que tiene tanto poder económico y político? Probablemente no.

En las próximas semanas y meses, quienes nos preocupamos por la democracia de base y la justicia económica tendremos que mantener algunos debates políticos muy serios.

Estén atentos.

Observación de José Luis Martín Ramos:

El tiempo de Sanders me parece que ya pasó, pero no deja de ser positivo que diga lo que dice. En cualquier caso, lo que queda claro es que ha pasado el tiempo de jugar a inclinar al PD hacia la izquierda. Hay que construir una organización nacional de izquierda independiente.

8. Ante el abismo trumpiano

Ante el abismo ya estábamos, al menos para los pueblos de Asia occidental, pero Trump tiene la posibilidad de empeorar las cosas, o así lo ven varios colaboradores de Jacobin en esta reacción de urgencia.

https://jacobin.com/2024/11/

Mirando fijamente al abismo trumpiano

Por Redacción

Nos espera un largo periodo de sufrimiento en la política estadounidense y mundial a manos de un presidente desquiciado y reaccionario que apenas tendrá oposición.

El país y el mundo se despertaron el miércoles a una realidad aterradora pero en muchos sentidos predecible, una realidad a la que pocos en la izquierda y en el Partido Demócrata están preparados para enfrentarse. Según todos los indicios, los próximos años serán brutales para muchos: para la amplia gama de grupos que Donald Trump ha convertido en objeto de desprecio y odio durante los últimos ocho años, para la clase trabajadora en su conjunto y para el planeta. Nuestros colaboradores y editores reflexionan sobre cómo hemos llegado hasta aquí y qué se puede hacer para invertir el rumbo.

Meagan Day: Los demócratas no pueden ignorar la tiranía de los ricos

Entre el propio Donald Trump, Elon Musk, principal sustituto de la campaña, y Peter Thiel, el creador de J. D. Vance, el Despacho Oval está a punto de convertirse en un salón para multimillonarios. Los estadounidenses más ricos siempre han ejercido una enorme presión sobre los políticos, que se someten fácilmente a sus dictados o se enfrentan a las consecuencias. Pero la dinámica de clases habitual se verá agravada por la intervención directa de cuadros capitalistas individuales e hiperideológicos, que se han aburrido de la mera dominación del mercado y ahora persiguen la transformación social total.

El camino está abierto ante ellos. Con el control de las tres ramas del gobierno, es probable que la próxima administración no pierda el tiempo y reduzca al mínimo regulaciones, programas y departamentos enteros. El resultado será austeridad para muchos y una orgía de especulación desenfrenada para unos pocos. Las condiciones materiales de la gente común se deteriorarán aún más, dejando al electorado cada vez más alienado y agitado. La gente seguirá inclinándose por quien hable de forma más convincente de un cambio radical, que no serán los demócratas tal y como los conocemos.

La campaña de Kamala Harris fue un batiburrillo de ideas contradictorias: algunas palabras de alto el fuego junto con la aceptación del apoyo de Dick Cheney, algunos mensajes económicos progresistas sorprendentemente decentes junto con las habituales garantías a Wall Street. Su ambigüedad fue deliberada, enmascarando una falta de compromiso con una visión, un bloque o un programa concretos. Esta sofisticada postura no es un enfoque útil para la política. Cuando la gente busca pelea, la encuentra. Si no hay opción solidaria, a menudo basta con la opción machista.

La única manera de detener la construcción distópica del mundo por parte de la derecha es hacer de nuevo de constructores del mundo. Una oposición eficaz identificaría claramente la causa de las dificultades económicas como la tiranía de los ricos. Propondría solucionar el problema transformando la riqueza acaparada privadamente en recursos públicos, que se invertirían para hacer las cosas más fáciles y agradables para todos los demás. Estas ideas no pueden presentarse junto a su polo opuesto; deben ser el núcleo del proyecto, y eso tiene que ser obvio. Cuanto más se descarte este enfoque, más estadounidenses serán presa de multimillonarios reaccionarios pseudopopulistas, que confundirán el veneno con la medicina.

– Meagan Day, redactora adjunta

Liza Featherstone: Los trabajadores no pueden quedarse al margen

Qué horror y qué tristeza. Al evaluar la victoria de Donald Trump el martes, importan las razones inmediatas de la derrota de Kamala Harris: un genocidio en Gaza, mensajes pobres e insuficientes sobre los logros reales de la administración Biden, una campaña dirigida por y para los plutócratas de Silicon Valley y, sobre todo, la inflación. A largo plazo, el declive durante décadas de la densidad sindical, que ha privado a la clase trabajadora de poder político, pero también de un hogar y una identidad políticos, es crucial para la difícil situación en la que nos encontramos.

Para construir el poder de la clase obrera de izquierda, debemos seguir construyendo nuestros sindicatos – incluyendo la organización para hacer que el presidente de United Auto Workers, Shawn Fain, llame a una huelga general en mayo de 2028 sea un éxito. También debemos seguir construyendo organizaciones socialistas, un proyecto que se siente esperanzador no sólo en Brooklyn y Queens sino en lugares como los suburbios de Atlanta, donde Gabriel Sánchez fue elegido para la legislatura estatal el martes. También tenemos que seguir construyendo organizaciones que puedan luchar contra la extrema derecha en los estados y condados indecisos que se decantaron abrumadoramente por Trump, un trabajo que incluso mostró éxitos tangibles: mientras Trump y los republicanos se alzaban con la victoria, se aprobaron siete referendos sobre el derecho al aborto, incluso en estados rojos y morados como Montana, Colorado, Nevada y Arizona.

Nuestro trabajo político no puede construir poder y cambiar la política sin empezar también a curar la alienación en nuestra sociedad que llevó a tantos a votar por Trump. El aislamiento y la soledad, problemas que ya estaban empeorando antes de la pandemia del COVID-19, han golpeado duramente a muchos estadounidenses. Demasiados han muerto por suicidio o adicción, mientras que muchos más han entrado en Internet, perdidos en bucles interminables de información insanamente falsa y que alimenta la rabia, solos y enfadados con todas las personas equivocadas.

En este desierto social, los mítines de Trump daban a muchos un sentido de comunidad en el que todos los que acudían eran acogidos calurosamente. Su segunda victoria es un recordatorio brutal de lo mucho que todos necesitamos ese sentimiento de pertenencia.

Sabemos que tenemos mucho en común con los votantes de Trump; la mayoría de nosotros conocemos y queremos a algunas personas que no comparten nuestra política. Incluso compartimos preocupaciones políticas con algunos que votaron de formas que nos parecen inexplicables; muchos han votado de forma diferente en elecciones pasadas -incluso por Bernie Sanders en 2016 o 2020- y abrazan algunas ideas y sentimientos de izquierdas. Compartimos con muchos de ellos el deseo de un mejor nivel de vida para la clase trabajadora y el deseo de vivir en un mundo sin guerras. Dejemos el odio a nuestros compatriotas en manos de los multimillonarios; cuando estamos divididos, ellos son los únicos ganadores.

Los socialistas podemos hacerlo mejor que Trump. Aportamos al mundo ese sentimiento de amor colectivo que llamamos solidaridad, lo que Sanders llama esa disposición a «luchar por alguien que no conoces». Sin eso, no podemos construir nada, y debemos hacerlo.

– Liza Featherstone, columnista de Jacobin.

Eric Blanc: No hay respuestas fáciles, sólo hay que organizarse

Es cierto que la inflación provocada por el COVID ha perjudicado gravemente a las administraciones en el poder en todo el mundo. Pero esto no es una ley de hierro. A pesar de tener una inflación más alta que la de Estados Unidos, México reeligió a su gobierno de izquierdas porque  entregó mucho (y se comunicó bien) a los trabajadores. Si Joe Biden hubiera sido capaz de hilvanar frases coherentes, y si los senadores Joe Manchin y Kyrsten Sinema no hubieran bloqueado una ambiciosa agenda de Reconstruir Mejor, no es inconcebible que esto también hubiera ocurrido aquí.

Los demócratas dirán que las políticas nacionales y los nombramientos de Biden, relativamente favorables a los trabajadores, no dieron resultado electoral. Pero tras décadas de abandono de los trabajadores por parte de los demócratas, estas medidas han sido demasiado escasas y han llegado demasiado tarde.

Sin embargo, sería un error culpar únicamente al establishment del Partido Demócrata. La verdad es que los dirigentes sindicales -con algunas notables excepciones- no supieron aprovechar una oportunidad excepcionalmente favorable para sindicalizar a millones de personas en un mercado laboral tenso, un Consejo Nacional de Relaciones Laborales favorable a los trabajadores y la radicalización de los jóvenes. En lugar de ello, continuaron como si nada hubiera pasado, aprovechando miles de millones de dólares de financiación que podrían haberse utilizado para poner en marcha y apoyar iniciativas de sindicalización a gran escala. Para dar la vuelta a décadas de atomización y alineación de clases hará falta mucha organización ambiciosa y de abajo arriba, y persuasión digital durante todo el año.

– Eric Blanc, colaborador de Jacobin.

Chris Maisano: La izquierda aún puede ganarse a los votantes de Trump

Muchos estadounidenses sienten que, en general, las cosas están «fuera de control», ya sea por el coste de la vida, la migración o la inestabilidad mundial, y buscan una mano fuerte que les proteja, por lo que están dispuestos a pasar por alto todo lo demás que conlleva una presidencia de Donald Trump. Trump aprovechó con éxito estas ansiedades para presentar primero a Joe Biden, y luego a Kamala Harris, como el candidato del caos en 2024. Trump convenció a suficientes votantes de que votarle a él, entre todos, es votar por la estabilidad en un mundo peligroso.

Fue una estrategia descarada, y con todo derecho no debería haber tenido éxito. Pero nuestro sistema político sólo ofrece una opción binaria para presidente; mucha gente está profundamente insatisfecha con el actual estado de cosas; y Biden y Harris eran los que estaban en la Casa Blanca. Así que aquí estamos.

Por supuesto, nada de lo que ofrezcan Trump o el Partido Republicano servirá para abordar el descontento que reina en este país. Trump prometió a los votantes que «la inflación desaparecerá por completo» si le elegían, pero subir los aranceles y deportar a los trabajadores inmigrantes no hará sino avivarla. La marea electoral puede cambiar. Pero la izquierda, en términos generales, tiene que averiguar -rápidamente- cómo echar raíces organizativas duraderas en las comunidades en las que actualmente estamos ausentes, hablar con credibilidad y eficacia de las luchas diarias de la gente y renovar la fe en el poder de la acción colectiva. Incluso los llamamientos más afinados de la campaña al «populismo» o a la «política de clases» pueden no funcionar si la gente no está en organizaciones que generen y refuercen continuamente la solidaridad.

No hay una respuesta fácil, ni un mensaje rompedor que nos salve. Sólo un trabajo de organización tenaz frente a fuertes vientos en contra.

– Chris Maisano, redactor colaborador

Anton Jäger: Sin red

Como persona sin ciudadanía estadounidense ni derecho de voto, inevitablemente me parece tonto y vicario opinar sobre un ciclo presidencial que se ha globalizado principalmente a través del poder blando de Estados Unidos. Al parecer, no era diferente en la época del imperio británico: los extranjeros seguían con avidez los giros del ciclo parlamentario británico por los efectos que tendría en la política imperial. Hoy en día, las externalidades de la política estadounidense siguen siendo letales en el extranjero, y la correspondiente debilidad de la izquierda estadounidense es cada vez más un problema europeo: la americanización de la política europea implica derivas hacia la derecha y una creciente incapacidad para articular posiciones independientes en política exterior.

Los resultados al menos reivindican algunas lecturas de izquierdas. Estas fueron unas elecciones materialistas sobre la inflación. Sin una red de seguridad social adecuada, el poder adquisitivo individual es la única garantía de estabilidad económica de los estadounidenses, y cualquiera (aunque sea erróneamente) sospechoso de sobrecalentar la economía será debidamente castigado por ello.

La magnitud de la derrota demócrata exige una introspección más profunda. Para la élite del DNC, después de todo, la derrota siempre es relativa: se aseguró la financiación, se cortejó a las estrellas y se puede asustar a la base para que se someta durante los próximos cuatro años. Para quienes esperaban que una victoria de Harris pudiera al menos dejar oxígeno a la incipiente izquierda estadounidense, las perspectivas son mucho más ominosas. Puede parecer tedioso resucitar discusiones sobre «partidos sustitutos«, «rupturas sucias» o caucus de izquierdas hoy en día, pero después de ocho años de MAGA-cum-«MAGA para gente pensante» (como Adam Tooze se refirió a Bidenomics), hay más beneficio de la retrospectiva.

– Anton Jäger, colaborador de Jacobin.

Nick French: El Partido Demócrata se niega a cambiar

A raíz de la decisiva victoria de Donald Trump el martes, muchos en la izquierda están criticando con razón la campaña de Harris por no hacer una campaña más populista y por no dar detalles sobre cómo mejoraría la vida de los votantes en cuestiones básicas. Es justo. Pero no está claro si ese tipo de campaña habría bastado para situar a Harris en lo más alto. Dada su asociación con un presidente extremadamente impopular, con una economía inflacionista ampliamente odiada y con el genocidio en curso respaldado por Estados Unidos, presentarse como una candidata populista del «cambio» habría sido una tarea difícil.

Parte de la culpa de la derrota de Harris la tiene la propia administración Biden, que, por razones en parte ajenas a su voluntad y en parte de su propia cosecha, supervisó un progresismo milquetodo en el frente nacional y una política exterior de halcones contra China y en Oriente Medio. Destacados líderes sindicales y de izquierdas, temerosos con razón de las consecuencias de una presidencia de Trump, se unieron a la campaña de Harris, a veces incluso presentándola como una defensora de los trabajadores. Ese mensaje sonó hueco.

Las malas hierbas de la política trumpiana crecen en el suelo de una cultura cada vez más cínica y atomizada, una cultura en la que los hombres y mujeres de clase trabajadora de todas las razas miran, con razón, con disgusto la yuxtaposición de una terrible crisis del coste de la vida, una desigualdad obscena de la riqueza y los elogios autocomplacientes de las élites a la «diversidad» y la «equidad». Se creará un entorno más fértil para la política de izquierdas reconstruyendo instituciones de base como los sindicatos que generan los vínculos de confianza y solidaridadnecesarios para sostener la democracia. Será creado por un proyecto político colectivo que la clase trabajadora pueda ver como una mejora significativa de sus vidas y un ataque a las indignidades de la actual América de desigualdad flagrante, algo del orden de un New Deal o una movilización nacional en tiempos de guerra. 

Los demócratas no han conseguido hacer estas cosas y, a pesar de esta aplastante derrota y de toda la miseria que vendrá tras ella, no hay indicios de que el partido vaya a intentar hacerlas a corto plazo..

– Nick French, editor asociado

9. Plan de paz trumpista para Ucrania

Especulaciones de Korybko de cuál podría ser el «plan de paz» que Trump podría ofrecer a Putin, y las posibilidades de que este lo aceptara o no. https://korybko.substack.com/

Así podría ser el plan de paz de Trump & por qué Rusia podría aceptarlo

Andrew Korybko Nov 07, 2024

Putin podría aceptar congelar el conflicto a lo largo de la Línea de Contacto a pesar de la retórica previa en contra de este escenario en caso de que Trump amenace con escalar el conflicto como castigo si no lo hace.

La promesa de Trump de resolver el conflicto ucraniano en 24 horases poco realista, pero inevitablemente propondrá un plan de paz en algún momento, lo que suscitará dudas sobre cómo sería y si Rusia lo aceptaría. Lo más probable es que intente congelar el conflicto a lo largo de la Línea de Contacto (LOC), dondequiera que se encuentre en ese momento, ya que no se espera que coaccione a Ucrania para que se retire de las regiones cuyas fronteras administrativas reclama Rusia en su totalidad.

Tampoco se espera que Rusia obtenga el control sobre ellas para cuando se haga la propuesta de Trump. Todavía no ha retirado las fuerzas ucranianas de Donbass, que está en el centro de sus reivindicaciones, y por tanto es improbable que capture la ciudad de Zaporozhye, las zonas homónimas del lado del río Dniéper, ni tampoco las citadas tierras adyacentes de la región de Kherson. Podría ganar algo más de territorio si se captura Pokrovsk, pero EE.UU. podría «escalar para desescalar» peligrosamente para detener una carrera hacia el río si Ucrania es entonces desbordada.

Esto podría tomar la forma de amenazar con una intervención convencional de la OTAN si existe la voluntad política de desencadenar una crisis de brinskmanship como la cubana, cuyas probabilidades aumentarían enormemente si Rusia hiciera cualquier movimiento en ese escenario para cruzar el Dniéper y arriesgarse así al colapso del proyecto ucraniano de ese bloque. Sea como fuere, no se espera tal carrera sobre el río, y lo más que podría hacer Rusia es sitiar la ciudad de Zaporozhye, pero incluso eso podría no materializarse para cuando Trump comparta su plan de paz.

Por lo tanto, es casi seguro que se pida a Rusia que congele el conflicto a lo largo de la COL, aunque sin rescindir sus reclamaciones territoriales al igual que Ucrania tampoco lo hará, bajo la amenaza de que Trump aumente el apoyo militar a Ucrania si el Kremlin se niega a cesar las hostilidades. Esta predicción se basa en el informe de summer de que algunos de sus asesores le sugirieron que hiciera precisamente eso como castigo a Rusia por rechazar cualquier plan de paz que finalmente le ofrezca.

Considerando su personalidad de hablar duro y su proclividad a «escalar para desescalar» en sus términos si se siente irrespetado, lo que coqueteó haciendo con Corea del Norte durante su primer mandato como una táctica de negociación, se espera que cumpla con la sugerencia antes mencionada en ese caso. Dado el consumado pragmatismo de Putin como se entiende su estilo y su aversión a las escaladas, es muy posible que acceda, pero también podría pedir a Trump que coaccione a Zelensky para que haga concesiones que lo faciliten.

Podrían incluir la revocación de la enmienda constitucional de 2019que hace del ingreso en la OTAN un objetivo estratégico, la promulgación de legislación que Rusia considera que avanza en sus objetivos de desnazificación, la congelación de nuevos envíos de armas a Ucrania y la creación de una zona tampón en parte del territorio ucraniano. En el orden en que se mencionaron, la primera sería superficial después de que este año la serie de garantías de seguridad entre Ucrania y varios países de la OTAN la convirtieran ya en miembro de facto del bloque.

Para explicarlo, todos ellos implican el compromiso de reanudar su actual apoyo militar a Ucrania si el conflicto con Rusia vuelve a estallar al final del mismo, y este apoyo se ajusta al Artículo 5 de la OTAN. Contrariamente a la percepción popular, no les obliga a enviar tropas, sino sólo a proporcionar el apoyo que consideren necesario para ayudar a los aliados atacados. Esto es lo que ya están haciendo, y sin embargo Rusia nunca ha escalado en respuesta a que esto se consagre en sus acuerdos militares bilaterales.

En cuanto a la segunda concesión especulativa que Putin podría pedir que Trump coaccione a Zelensky para que la haga, el líder estadounidense que regresa y su equipo nunca han señalado ningún interés en ayudar a Rusia a desnazificar Ucrania, y coaccionarla para que promulgue una legislación podría verse como una mala óptica en el extranjero. Dado que Rusia no puede obligar a Ucrania a hacerlo, ese objetivo concreto de la especial operación probablemente seguirá sin cumplirse, en cuyo caso probablemente los funcionarios y los medios de comunicación ya no hablarían mucho de él.

Pasando a la tercera, Trump probablemente no aceptaría congelar los envíos de armas a Ucrania, pero naturalmente podrían reducirse a medida que reenfoque las prioridades militares de Estados Unidos en contener a China en Asia en lugar de seguir conteniendo a Rusia en Europa. A este respecto, su plan para animar a los miembros de la OTAN a asumir más responsabilidad en su defensa ya se está aplicando bajo Biden, como se explica aquí, y podrían continuar los envíos de armas incluso si EE.UU. reduce los suyos propios.

Aun así, la posible reducción natural de los envíos de armas estadounidenses a Ucrania podría interpretarse como un cumplimiento parcial del objetivo de desmilitarización de Rusia, al igual que cualquier zona de seguridad que Trump pudiera acordar para obligar a Ucrania a crear en su propio territorio para evitar que bombardee ciudades rusas. Será difícil para Putin, y Trump podría verse presionado por el «Estado profundo» (los miembros permanentes de las burocracias militar, de inteligencia y diplomática de Estados Unidos) para resistirse, pero tampoco puede descartarse.

La razón de este optimismo cauteloso es porque proporcionaría un medio de «salvar la cara» para que Rusia congele el conflicto a pesar de no lograr sus objetivos máximos en lugar de arriesgarse a una crisis de brinksmanship como la cubana al rechazar la esperada propuesta de Trump para «salvar la cara» en casa y en el extranjero. Trump no amenazaría en vano y, desde luego, no dejaría que Putin se marcase un farol aunque así fuese, por lo que se espera que siga adelante con armar a Ucrania hasta los dientes si su acuerdo de paz fracasa.

Dicho esto, también hizo campaña para poner fin al conflicto ucraniano, y personalmente preferiría reponer los agotados arsenales estadounidenses en paralelo con armar hasta los dientes a sus aliados asiáticos contra China en lugar de seguir armando a Ucrania y arriesgarse a una crisis mayor con Rusia. Su enfoque Nueva Guerra Fría centrado en China es compartido por una minoría del «Estado profundo», la mayoría de los cuales quiere seguir dando prioridad a la contención de Rusia en Europa frente a la de China en Asia pero que hasta ahora nunca han escalado temerariamente con Rusia.

De hecho, han escalado, pero esto siempre fue precedido por señalar su intenciónde hacerlo (como a través del suministro de diversas armas) mucho antes de que esto sucediera, dando así a Rusia tiempo suficiente para calcular una respuesta en lugar de arriesgarse a una «reacción exagerada» que podría derivar en una guerra con la OTAN. Por lo tanto, estos halcones antirrusos podrían estar de acuerdo a regañadientes con cualquier zona tampón que Trump pudiera aceptar si evita una escalada potencialmente incontrolable como la que podría amenazar con hacer si Rusia no acepta su trato.

Los elementos subversivos del «Estado profundo» podrían incluso intentar provocar tal escalada para evitar ese escenario de zona tampón o cualquier otro que consideren concesiones inaceptables a Rusia, lo que sigue siendo un riesgo antes y después de su investidura, pero está claro que no es el escenario preferido de su facción. A esta conclusión se llega recordando la observación antes mencionada sobre cómo hasta ahora siempre han señalado sus intenciones de escalada con mucha antelación, al menos para evitar una escalada mayor.

Incluso si Trump no accede a ninguna de las especulativas peticiones de Putin para ayudar a este último a «salvar la cara» congelando el conflicto a pesar de no lograr los objetivos máximos de su país en el conflicto, siempre podría colgar la zanahoria de un alivio gradual de las sanciones del tipo propuesto por Richard Haass a principios de esta semana. El ex presidente del enormemente influyente Consejo de Relaciones Exteriores sugirió que esto podría alentar el cumplimiento de un alto el fuego por parte de Rusia, y es posible que Putin acceda a ello.

La economía rusa soportóel régimen de sanciones sin precedentes de Occidente, pero los grandes planes de Rusia para crear instituciones financieras alternativas y pivotar hacia lo no occidental no han tenido tanto éxito. Este análisis aquí sobre cómo la última cumbre de los BRICS no logró nada de importancia tangible señala cómo no se puso en marcha ninguna de las ambiciosas iniciativas de esta asociación. También incluye un hipervínculo a una prueba de que el Nuevo Banco de Desarrollo con sede en China y el Banco de la OCS cumplen sorprendentemente las sanciones de EE.UU..

Además, «Rusia & China’s US-Provoked Payment Problems Caught Most BRICS Enthusiasts By Surprise» a principios de septiembre después de que RT publicara un análisis sobre este acontecimiento políticamente inconveniente, que demuestra que la pieza central china de los grandes planes de Rusia no está totalmente de acuerdo con ellos. También está el hecho igualmente inconveniente de que el pivote de Rusia hacia los países no occidentales en su mayor parte sólo consiste en la venta de recursos a esos países y aún no se ha convertido en nada más significativo.

En consecuencia, no sería sorprendente que Putin apreciara las promesas de un alivio gradual de las sanciones a cambio de aceptar congelar el conflicto a lo largo de la COL, sin importar lo decepcionante que esto pueda ser para el fin de su operación especial a los ojos de sus más fervientes partidarios. Después de todo, el ministro de Exteriores Lavrov dijo a un grupo de embajadores el mes pasado que Rusia exige «el levantamiento de las sanciones occidentales antirrusas», por lo que está claro que está en la mente del Kremlin colectivo, independientemente de lo que afirmen sus gestores de percepción.

Incluso si Trump hace tales promesas, sin embargo, mantenerlas sería difícil, ya que muchas de las sanciones antirrusas de Estados Unidos están codificadas en la ley después de ser votadas por el Congreso. El Congreso podría aceptar cualquier petición de rescindirlas, pero también podría no hacerlo, lo que dificultaría los planes de Rusia. Estados Unidos tampoco puede obligar a la UE a rescindir sus respectivas sanciones, y países antirrusos como Polonia y los Estados bálticos podrían crear obstáculos a la reanudación del comercio con Rusia si se descongelan los lazos de la UE con este país.

En caso de que se apliquen, aunque solo sea de forma semiexitosa, Trump podría cantar victoria al «unir» a Rusia y China, como prometió hacer, incluso si el comercio entre ambas sigue creciendo (sobre todo a través de las importaciones de recursos chinos y la sustitución de productos occidentales perdidos en las estanterías rusas). También podría vender esta propuesta de alivio gradual de las sanciones a los halcones anti-rusos del «Estado profundo» y a los europeos sobre esa base para ayudar a asegurar su apoyo y desviar las reclamaciones de que lo está haciendo como un favor a Putin.

Reflexionando sobre la visión que se compartió en este análisis, no se espera que el plan de paz de Trump tenga sorpresas, ni sería sorprendente que Rusia esté de acuerdo con él por las razones que se explicaron. Estados Unidos tiene las cartas en la mano y sólo accederá a alguna de las concesiones especulativamente solicitadas por Putin para facilitarle «salvar la cara» por congelar el conflicto a pesar de no lograr sus objetivos máximos. Ninguno de los dos quiere una escalada mayor y ambos están fatigados con esta guerra de poder, por lo que un acuerdo así podría funcionar.

Por lo tanto, será interesante ver cómo cambia la retórica de los funcionarios rusos y su ecosistema mediático global a medida que se filtren informes sobre lo que Trump tiene exactamente en mente. Él y la facción minoritaria del «Estado profundo» que le apoya están motivados por su deseo de «Pivotar (de nuevo) hacia Asia» para contener más enérgicamente a China, de ahí su interés en acabar con esta guerra por poderes. En cuanto a Rusia, está empezando a darse cuenta de que un compromiso de algún tipo es inevitable y por lo tanto debe preparar al público.

Por supuesto, podría ocurrir algo inesperado que cambiara por completo este análisis, como que los halcones de ambos bandos convencieran a sus respectivos presidentes para que redoblaran la apuesta en el conflicto, pero los argumentos expuestos en él responden de forma convincente a los intereses de cada parte, especialmente a los de Rusia. Si todo se desarrolla más o menos como está escrito, entonces los observadores pueden esperar un «Gran Reajuste de Medios/Percepción» en términos de la narrativa de Rusia hacia el conflicto, que sería necesario para facilitar cualquier compromiso que Putin pudiera hacer.

Observación de Joaquín Miras.

Ayer hubo un discurso de Putin de primera magnitud. Que occidente quiere desmembrar a Rusia, y si no puede, quiere hacerla irrelevante; que el nuevo orden internacional es irreversible, y es plural, que occidente se niega a reconocerlo y pone al mundo en situación de anarquía -palabra suya-, que «territorios históricos rusos», nada de tregua para negociar, plan de paz integral, desmilitarización de Ucrania y neutralización, acuerdo armas nucleares incluidos los arseles de GB y Francia que, dijo, se están ampliando y modernizando. Hay que escucharlo íntegro.

Luego, guante de terciopelo en las preguntas a su discurso: que no se niega a hablar por teléfono con Trump, que los presidentes y dirigentes de EEUU son inteligentes siempre, raramente estúpidos -¿KA. HA.?-.

La respuesta de la federacion rusa ya ha sido emitida, hay que ver cómo analizan ese discurso de ayer jueves.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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