Comentario de Antonio Ruiz miembro de Espai Marx (observación del profesor Gerard Marín, miembro también de Espai Marx).
La Fundación Mafre de Barcelona (Av. del Litoral, 30) expone más de doscientas fotografías y un documental de Henri Cartier-Bresson (hasta 26/01/25).
Si bien ya había visto alguna obra de este antiguo autor, el conjunto expuesto me sorprendió por dos motivos: el periodo histórico (1930-1970), y la fuerza de la cotidianidad social que representan. Cincuenta años del pasado siglo contados en imágenes por uno de los primeros reporteros gráficos. Hay quien asegura que el primero.
Tres veces estuvo en España; en las elecciones de 1933, en 1937 realizando varios documentales cinematográficos en apoyo a la República, y en los cincuenta. México, Italia, Cuba antes y después del cincuenta y nueve, USA, Londres, India, donde fotografía a Gandhi unos días antes de ser asesinado y posteriormente su incineración indú, China, en los últimos días imperiales antes de llegar a Pekín Mao y millones de camaradas (foto de la fila ante un banco de Pekín para cambiar dinero, ya sin valor, por oro), Moscú en los 50/60, Berlín, recién construido el muro, París, en mayo 68,..,
Pero su arte no hay que buscarlo en la luz o estética de los personajes, sino, en el realismo de esas calles, plazas, descampados y personajes anónimos, los humanos que ninguna institución ve, el pueblo.
Observación de Gerard Marín:
Muchas gracias por avisar, Antonio. Iré sin duda. Precisamente estos días estaba leyendo un magnífico libro de entrevistas que cubre casi 50 años de su vida, «Ver es un todo». De esos que ayudan a despertar la sensibilidad: Me parece un hombre de un gran valor humano, artístico e intelectual, comprometido, lúcido y muy elegante, y también de una gran modestia. Militó en el PCF durante un tiempo antes de la IIGM («la adhesión al partido era algo religioso»), se reivindicó siempre libertario y, por consejo de Robert Capa, mantuvo para sí sus convicciones surrealistas, para que no le convirtieran en «una planta de interior» y así poder explorar verdadera y libremente el mundo, la vida con sus reportajes. En alguna de estas entrevistas decía que, para él, el siglo XIX «duró hasta 1950», con la introducción de la sociedad de consumo, «un mundo que se precipita en el vacío», decía en 1974. Que ese era el cambio fundamental. «No es cuestión de volver atrás, pero hay otros mundos posibles, otras relaciones humanas.» Era muy consciente, en este sentido, del poder de las imágenes para invadir la intimidad, cuestión que hoy es todavía más problemática que entonces: «hay algo indignante en el hecho de fotografiar a la gente, hay una violación, es verdad. Así que, como detrás no exista una sensibilidad, lo que surge es algo bárbaro, estamos arrancando algo.» Se negó siempre a que sus fotografías se utilizaran en publicidad. En fin, seguro que ya sabéis muchas de estas cosas.