Del bibliotecario incansable y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
INDICE
1. Ganadores y perdedores.
2. Prashad sobre la caída de Siria.
3. Quién lava más blanco.
4. Dossier sobre Siria.
5. El secretario general del TKP sobre Siria.
6. ¿Qué hará Rusia con sus bases? (observación de José Luis Martín Ramos).
7. Tariq Alí sobre Siria (observación de José Luis Martín Ramos).
8. Entrevista a Pablo Sapag sobre Siria (observación de José Luis Martín Ramos y Miguel Candel).
9. Resumen de la guerra en Asia occidental, 9 de diciembre
1. Ganadores y perdedores.
Un primer análisis de Bhadrakumar sobre lo sucedido en Siria.
https://www.indianpunchline.
Posted on diciembre 8, 2024 by M. K. BHADRAKUMAR
Ganadores y perdedores en Siria
Irán y Rusia son los dos grandes perdedores del derrocamiento del presidente sirio Bashar al-Assad el domingo por los grupos islamistas suníes afiliados a Al Qaeda. Assad huyó en el último momento tras dar órdenes de que se produjera un traspaso pacífico del poder. Lo más probable es que se encuentre en Rusia. En cualquier caso, un retroceso por la toma del poder islamista en Siria está fuera de toda duda.
Las oligarquías árabes de la región del Golfo están muy preocupadas por el auge de una variante del islam político que podría suponer un desafío existencial. Como era de esperar, se han inclinado hacia Irán, al que ven como un factor de estabilidad regional, respondiendo así al llamamiento de Teherán a los Estados de la región para que se agrupen para protegerse del desafío de los grupos «takfiríes» (nombre en clave de Al Qaeda y el Estado Islámico en la narrativa iraní).
Israel y Turquía son los grandes beneficiados, al haber establecido vínculos con los grupos de Al Qaeda. Ambos están bien preparados para proyectar su poder en Siria y labrarse sus respectivas esferas de influencia en territorio sirio. Turquía ha exigido que Siria pertenezca únicamente al pueblo sirio, un llamamiento apenas encubierto a abandonar la presencia militar extranjera (rusa, estadounidense e iraní).
Del mismo modo, la Administración Biden puede sentirse satisfecha de que la presencia militar rusa no quede en adelante sin control y de que una situación insostenible de dramática pérdida de influencia rodee a las bases militares de Moscú en la provincia occidental siria de Latakia.
No hay duda de que la administración de Washington se alegrará de que la presidencia entrante de Donald Trump tenga que lidiar con la prolongada inestabilidad e incertidumbre en Asia Occidental, una región rica en petróleo que es crucial para el eje «América primero» de la política exterior de la nueva administración.
Sin duda, bajo la superficie del panorama general se esconden varias subtramas, algunas de las cuales, al menos, son de tendencia contraria. En primer lugar, los renovados llamamientos que se escuchan conjuntamente desde el grupo de Astana (Moscú, Teherán y Ankara) y las capitales regionales en favor de un diálogo intrasirio que conduzca a una solución negociada tienen un tinte de irrealidad en la medida en que el actual clima internacional prácticamente descarta cualquier perspectiva de este tipo en un futuro previsible. Estados Unidos está satisfecho con el cambio de régimen en Damasco y seguirá esforzándose por conseguir el cierre de las bases rusas en Siria.
En segundo lugar, Turquía tiene intereses especiales en Siria en relación con el problema kurdo. El debilitamiento del Estado sirio, especialmente del aparato de seguridad de Damasco, proporciona a Turquía por primera vez vía libre en las provincias fronterizas del norte, donde operan los grupos separatistas kurdos. Baste decir que la ocupación turca del territorio sirio puede asumir un carácter permanente e incluso cabe la posibilidad de una cuasi anexión de las regiones. No nos equivoquemos, el Tratado de Lausana (1923), que Turquía considera una humillación nacional, ha expirado y ha llegado la hora de la verdad para recuperar la gloria otomana.
Por tanto, lo que está en juego con toda probabilidad es la soberanía y la integridad territorial del país y la desintegración de Siria como Estado. Se ha informado de que tanques israelíes han cruzado la frontera hacia el sur de Siria. Según los medios de comunicación israelíes, Tel Aviv mantiene contactos directos con los grupos islamistas que operan en el sur de Siria. No es ningún secreto que estos grupos fueron tutelados por el ejército israelí durante más de una década.
Así pues, en el mejor de los casos, cabe esperar una Siria truncada, un Estado desnortado, con injerencias exteriores a gran escala, y en el peor de los casos, el revanchismo turco y la agresión israelí juntos -además de la ocupación estadounidense del este de Siria y una débil autoridad central en Damasco-, el país en su forma actual, fundado en 1946, puede desaparecer por completo del mapa de Asia Occidental.
De hecho, los Estados del Golfo y Egipto tienen motivos para preocuparse por una Primavera Árabe 2.0: oligarquías derrocadas y sustituidas por los grupos islamistas militantes. Su nivel de comodidad con Teherán ha aumentado perceptiblemente. Pero, por supuesto, Estados Unidos contrarrestará esta tendencia regional que, de lo contrario, aislaría a Israel en la región.
Rusia es pragmática y una declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores del domingo insinuó con fuerza que Moscú tiene un plan B para apuntalar su presencia militar en Siria. Curiosamente, el comunicado señalaba que Moscú está en contacto con todos los grupos de la oposición siria. La declaración evitaba escrupulosamente utilizar la palabra «terrorista», que los funcionarios rusos habían estado utilizando libremente para caracterizar a los grupos sirios que han tomado Damasco.
La embajada rusa en Damasco no corre ningún peligro. Es perfectamente concebible que la inteligencia rusa, tradicionalmente muy activa en Siria -por razones obvias-, ya hubiera empezado a sensibilizar a Moscú sobre la posibilidad de una transición de poder en Damasco y mantuviera contactos con los grupos islamistas de la oposición, a pesar de la estridente retórica pública.
En comparación, Irán sufre un serio revés del que es difícil que se recupere a corto plazo, ya que el ascenso de los grupos suníes dará lugar a un nuevo cálculo de poder en Siria, que es visceralmente hostil hacia Teherán. La evacuación de diplomáticos seguida del asalto a la embajada iraní en Damasco habla por sí sola. De hecho, Israel no escatimará esfuerzos para asegurarse de que la influencia iraní sea eliminada de Siria.
El quid de la cuestión es que la influencia regional de Irán disminuye significativamente a medida que los grupos de resistencia (en su mayoría chiíes) se quedan sin timón y desilusionados. Esto no sólo favorece a Israel, sino que también provoca un cambio en el equilibrio de fuerzas a nivel regional.
Lo sorprendente es que Irán no haya previsto el giro de los acontecimientos. De hecho, el asesor del líder supremo Ali Larijani visitó Damasco y se reunió con Assad para reiterarle el pleno respaldo de Teherán para detener a las fuerzas islamistas que ya se acercaban a las puertas de la ciudad.
2. Prashad sobre la caída de Siria
Vijay Prashad había publicado en Twitter unas primeras impresiones, a partir de conversaciones suyas con gente en Damasco –https://x.com/vijayprashad/-, que ha dado finalmente forma de artículo con estos diez puntos.
https://peoplesdispatch.org/
10 puntos sobre la caída de la Siria de Bashar al-Assad
Vijay Prashad reflexiona sobre los últimos acontecimientos en Siria y lo que significan para la región de Asia Occidental
08 de diciembre de 2024 por Vijay Prashad
El domingo 8 de diciembre, tras más de una semana de intensos combates entre el gobierno sirio y el grupo terrorista Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) y sus facciones aliadas, que se hicieron con el control de ciudades clave del país, el presidente sirio Bashar al-Assad huyó de Siria. La noticia fue anunciada por el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, que también informó de que, con su dimisión, al-Assad dio instrucciones a su primer ministro para que permaneciera al frente del Estado a fin de supervisar una transición pacífica del poder a las fuerzas de la oposición.
El acontecimiento se produce 14 meses después del genocidio israelí en Gaza, y semanas después de firmar un acuerdo de alto el fuego con Hezbolá. A continuación, las reflexiones de Vijay Prashad sobre la toma del poder y los elementos clave para entenderla.
1. El Estado sirio había sido devastado por la guerra que comenzó en 2011, y luego por las sanciones impuestas al país por Estados Unidos y sus aliados. El Ejército Árabe Sirio (el ejército oficial del Estado) nunca se había recuperado del todo tras los grandes combates y era incapaz de recuperar las principales ciudades de Hama, Homs y Alepo.
2. Los bombardeos israelíes de instalaciones militares sirias habían debilitado la capacidad logística y de armamento de las fuerzas armadas sirias. Estos ataques habían sido sostenidos y dolorosos para las fuerzas armadas sirias.
3. La invasión israelí de Líbano y el asesinato del líder de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, habían debilitado la capacidad de Hezbolá para operar incluso dentro del sur de Líbano, lo que forzó el reciente acuerdo de «alto el fuego» con Israel. Esto demostró que Hezbolá no estaba en condiciones de volver a entrar en Siria para defender al gobierno sirio contra cualquier incursión armada en la carretera de Hama a Damasco (autopista M5).
4. Los ataques contra los depósitos de suministros y las instalaciones militares iraníes en Siria, así como los ataques de Israel contra Irán, habían impedido cualquier acumulación de fuerzas iraníes para defender al gobierno sirio. El debilitamiento de Hezbolá también debilitó el papel de Irán en la región.
5. Los casi tres años de conflicto en Ucrania ciertamente habían negado a Siria la capacidad de solicitar más ayuda rusa para la protección de Damasco o para la base naval rusa en Latakia.
6. Por lo tanto, el gobierno de Siria ya no contaba con sus aliados militares iraníes y rusos para la asistencia contra los rebeldes reforzados.
7. El Hayat Tahrir al-Sham, formado en 2017 a partir de las formaciones de al-Qaeda, reunió a varias fuerzas militares desde Turquía hasta los uigures -con un gran número de otros combatientes influenciados por al-Qaeda- y construyó sus fuerzas en Idlib durante la última década. HTS ha recibido ayuda y apoyo de Turquía, pero también encubiertamente de Israel (esta información me llegó de un funcionario de inteligencia de alto rango en Turquía).
8. ¿Qué hará el nuevo gobierno dirigido por HTS con respecto a las numerosas minorías sociales de Siria? ¿Qué hará el nuevo gobierno dirigido por HTS con respecto a los Altos del Golán e Israel? ¿Cómo considerará el nuevo gobierno de HTS la incursión militar israelí en Quneitra?
9. Esta historia aún no ha terminado. Habrá muchos más disturbios en el país liderados por el ISIS, así como por los grupos kurdos del norte; ya hay grupos respaldados por Turquía en combate contra las fuerzas kurdas del YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) y del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) en Manbij; las fuerzas estadounidenses ya están en el este de Siria, donde dicen que permanecerán como amortiguador contra el ISIS (y por lo tanto mantendrán el control del petróleo); Israel también anunció que se hizo cargo de la zona de amortiguación del Golán. Habrá tensión entre los gobiernos de Turquía y EEUU respecto a lo que el nuevo gobierno liderado por HTS debe, y no debe hacer.
10. Espero fervientemente que se hagan realidad las declaraciones de Abu Mohammed al-Jolani de que la retribución no debe ser la nueva cultura. El verdadero temor se refiere al trato que reciben las poblaciones minoritarias. Aún no se sabe si las milicias de Irak entrarán en Siria. Mucho depende de lo que ocurra con lugares como el santuario de Sayyida Zaynab en Damasco.
3. Quién lava más blanco
El blanqueamiento de los yihadistas sirios visto por Pascual Serrano. Entre el coro de alabanzas a la «revolución siria» de la izquierda hecho en falta a Santiago Alba Rico, también contento en sus tuits, aunque aún no parece que haya escrito nada y se ha limitado a retuitear a los habituales:Leila Nachawati, Jónatham Moriche…
https://globalter.com/cuando-los-yihadistas-de-al-qaeda-son-buenos/
Cuando los yihadistas de Al Qaeda son buenos
PASCUAL SERRANO
Los milicianos del denominado Organismo de Liberación del Levante (HTS) han tomado el poder por las armas en Siria y han derrocado al presidente Al Asad, que tuvo que huir del país.
El HTS es una rama de Al Qaeda liderada por Abu Mohammad Al Jawlani. Este yihadista combatía en las filas de Al Qaeda en Iraq contra Estados Unidos tras la invasión de 2003. Más tarde se trasladó a Siria y creó Al Nusra, la franquicia de Al Qaeda en Siria. Allí recibió el apoyo del máximo líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi.
En julio de 2016, Al Jawlani disolvió Al Nusra y fundó HTS en coalición con otros cuatro grupos yihadistas salafistas de la región. Los informes del Consejo de Seguridad de la ONU en 2018 seguían reflejando los vínculos entre Al Aqeda y HTS.
De hecho, HTS está considerada como una organización terrorista por el Consejo de Seguridad de la ONU y por países como EEUU, Turquía, Reino Unido y la Unión Europea. La embajada estadounidense en Siria anunciaba en 2017 una recompensa de 10 millones de dólares por la captura de Al Jawlani.
Hoy, un grupo yihadista del entorno de Al Qaeda acaba de tomar violentamente el poder en un país que comparte costa mediterránea con nosotros, está a dos horas de avión de la UE y limítrofe con la OTAN. No parece una buena noticia, sin embargo no nos van a presentar así ni a esta escisión siria de Al Qaeda ni a su lider Al Jawlani.
El motivo que justifica a ojos occidentales este golpe militar es que el derrocado gobierno de Al Asad era socio de Rusia, del Líbano y de Irán, por tanto ahora los terroristas islámicos se ven ya de otra forma en Occidente. Toca hacer la oportuna campaña para blanquearlos. Según el diario El País, los de Al Qaeda lo que han hecho es liberar Siria y titulan: Voces desde la Siria liberada: “Tras 14 años de opresión y tortura, lo conseguimos”. En Eldiario.es, “los insurgentes sirios han puesto fin a más de 13 años de guerra civil”. Que sería como decir que en España, en 1939, los insurgentes de Franco pusieron fin a tres años de guerra civil.
En cuanto a las figuras del periodismo progresista, todos se suman a la alegría de la llegada de los yihadistas al gobierno de Siria. “La idea era que [toda la familia] se juntasen todos allí [en Alemania] dejando atrás la Siria de Asad. Desde hoy el plan igual cambia y quién sabe si acaba regresando con su familia”, dice Fer González Gonzo, en referencia a una adolescente siria que conoció en Belgrado.
Íñigo S. Ugarte, exdirectivo de Eldiario.es, no disimula su alegría y esperanza: .“el futuro de Siria es algo imposible de saber ahora. Lo primero es pensar en todos aquellos que murieron en la represión, fueron encarcelados o tuvieron que huir al exilio. Tienen derecho a pensar que tendrán un país mejor”
En Público, Leila Nachawati nos los vende así: “HTS enfatiza la búsqueda de unidad y apela a conceptos de justicia, libertad y dignidad, evocando las aspiraciones revolucionarias de 2011. También destacan llamamientos a “garantizar la seguridad y estabilidad de las áreas liberadas, evitando acciones de venganza”, y a practicar “la compasión, el perdón y el trato humano hacia prisioneros y heridos”.
En cuanto a las reacciones políticas en España, he buscado en las redes del PSOE, PP, Sumar y Vox y no hay ninguna mención a lo que pasa en Siria, les parece irrelevante al parecer. O quien calla otorga.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado donde señalaba sus deseos de que “los acontecimientos históricos que vive el país conduzcan a una transición política pacífica e inclusiva”. Utilizar el término transición presupone aceptar y legitimar a los milicianos yihadistas como nuevo gobierno de Siria. También llama la atención el uso del eufemismo “acontecimiento histórico” para la toma del poder por las armas, derrocamiento y huida del anterior presidente.
Entrevistado por RTVE, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se ha centrado en que “la comunidad española en Siria está bien” y afirmó que “confía en que Siria sea un país estable y que no se balcanice”. Sobre la democracia, los derechos humanos y demás asuntos en los que los de Al Qaeda no están muy puestos, no hace referencia.
Y en cuanto a la ONU, el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Geir Pedersen, expresó su deseo para establecer acuerdos de transición estables e inclusión en el país árabe, tras la caída del Gobierno de Bachar el Asad.
Es impresionante, lo que les cuesta a algunos líderes conseguir que Occidente y la ONU reconozca sus victorias electorales y lo fácil que se les reconoce a otros que llegan al gobierno subidos en un tanque y con un fusil.
No nos extrañemos de que pronto empiecen a levantar las sanciones que la Unión Europea tenía contra Siria.
El blanqueamiento de los islamistas de HTS es tal que hasta aparecen las voces feministas en redes afirmando que ahora, sin Bachar El Asad, Siria esta libre y que “las mujeres sirias celebran por todo lo alto y con tremenda emoción la caída del sátrapa Bachar El Asad”. Nunca pudimos imaginar a las mujeres de un país celebrar la toma del poder de los de Al Qaeda.
De hecho, entre la letra pequeña de las crónicas, observamos que “en Alepo ya han establecido una policía de la moral para asegurarse de que las mujeres se tapan el pelo”. Toda una transición como afirma el ministerio de Exteriores español.
Nuestros líderes occidentales, indignados con la misoginia y homofobia de Orban no han hecho ninguna referencia a la opinión que tendrán los muyahidines sirios de mujeres y homosexuales. Cómo cambia cuando el homófobo es prorruso o antirruso.
Otro elemento a analizar es la relación de esta situación con Israel. Lo primero que llama la atención es que, de todos los enemigos del sionismo, han ido a derrocar precisamente al laico. Ni Hamas, ni Hezbolláh, ni Irán; ha sido el panarabista socialista Al Asad al que han tumbado.
Podríamos pensar que un gobierno islámico en Siria no es una buena cosa para el judaísmo israelí pero, cosas vieres, porque tras la llegada de los yihadistas, el ejército israelí ha consolidado posiciones en la zona ocupada por Israel en territorio sirio, en los altos del Golán. Hasta soldados israelíes han avanzado en zona siria y se han fotografiado en Monte Hermon. Y eso que es una zona cuya presencia israelí no está reconocida internacionalmente y donde hay cascos azules de la ONU.
No se trata en este texto de defender a Al Asad, lo que sí hacemos es no comernos el sapo de que unos salafistas salidos de las filas de Al Qaeda están liberando Siria.
La conclusión es sencilla. La hipocresía y el cinismo occidental es tal que ser una rama de terrorista de Al Qaeda no es ningún problema si sirve para enfrentar a Rusia, Palestina o Irán. Del mismo modo que en los ochenta Estados Unidos financió talibanes para combatir a soviéticos en Afganistán, ahora no dudamos en apoyar islamistas similares porque sirven contra rusos e iraníes. Y si hay que convencer a la audiencia de que son “rebeldes” y “luchadores por la libertad” de Siria, se hace. Lo de los derechos humanos y especialmente de las mujeres es pecata minuta, a ellas quien les agrede es Trump en los mítines, no estos islamistas sirios.
Eso sí, ya pudimos ver cómo nos salió lo de alimentar a Al Qaeda en Afganistán.
Pascual Serrano es periodista y escritor. Su último libro es “Prohibido dudar. Las diez semanas en que Ucrania cambió el mundo”
4. Dossier sobre Siria
Dossier de Sinpermiso sobre la caída del baasismo en Siria
Siria: La caída del régimen Baathista. Dossier
Yassamine Mather Rateb Shabo Sadek Abdul Rahman 05/12/2024
La ofensiva de las fuerzas islamistas y grupos pro-turcos, dirigida por Mohammad Al Julani y Hayat Tahrir al-Sham -HTS, ha conseguido en doce dias ocupar las ciudades de Alepo, Hama, Homs y entrar en Damasco, dónde el regimen del partido Baath se ha derrumbado. Bashad Al Asad ha huido del país y se desconoce su paradero. El primer ministro sirio Mohammad Ghazi al-Jalali ha pedido una transición de poder pacífica y los dirigentes de HTS han pactado su entrada en Damasco, donde se encuentra el núcleo duro de los servicios de seguridad y las tropas especiales del régimen.
La ofensiva de HTS y del Ejercito Nacional Sirio pro-turco, rompiendo la tregua pactada en 2020 entre Erdogan y Putin, ha sido posible por el cambio en la correlación de fuerzas por la guerra de Israel contra el Libano. Supone un duro golpe para «el eje de la resistencia» encabezado por Irán y apoyado por Rusia (que pierde sus bases navales y aéreas en la región). En el tablero geopolítico, la Turquía de Erdogan -a pesar de su debilidad electoral interior- sale triunfante y le permite una operación de pinza contra Rojaba y los territorios controlados por el PKK y sus aliados kurdos en el Noreste de Siria y llevar a cabo una operación de reasentamiento de los más de cuatro millones de sirios desplazados en su territorio.
Cualquier ilusión de una salida rápida y pactada de la situación de caos en Siria se verá frustrada. Con la probable ofensiva turca contra las fuerzas kurdas en Siria se verá afectado Irak, que sufre un parcelamiento territorial no muy distinto al de Siria y dónde las fuerzas sunitas, la mayoría encuadradas en Al Qaeda e ISIS, intentarán recuperar terreno a las milicias chiitas pro-iranís. La guerra iniciada en Gaza se extiende ya por todo Oriente Próximo. Los dos artículos de este dossier, escritos antes de la caída del régimen del Baath, son una primera aproximación a la tormenta de los acontecimientos. SP
Causas y efectos regionales de la nueva guerra de Siria
Yassamine Mather
El 27 de noviembre, las fuerzas rebeldes lanzaron el mayor desafío al gobierno sirio de los últimos años. En tres días, han ganado el control de grandes partes de Alepo, la segunda mayor ciudad de Siria. Avanzan hacia Hama, que podría caer. Esta ofensiva sorpresa ha hecho que Rusia realice ataques aéreos contra Alepo por primera vez desde 2016, mientras que el ejército sirio se retiraba en desbandada.
La toma de posesión de Alepo ha sido liderada por el grupo islamista Hayat Tahrir al-Sham, que tiene una larga historia en la guerra civil de Siria. HTS se fundó inicialmente en 2011 bajo el nombre de Jabhat al-Nusra, como afiliado directo de al Qa’eda. Abu Bakr al-Baghdadi, el líder del llamado Estado Islámico, también jugó un papel en su formación.
En ese momento, al-Nusra era considerado uno de los grupos más efectivos y mortíferos que se oponían al presidente sirio Bashar al-Assad. Sin embargo, su principal fuerza impulsora no fueron las aspiraciones revolucionarias, sino un islamismo completamente reaccionario. Lo que provocó conflictos con la principal coalición rebelde que luchaba bajo la bandera del Ejército Sirio Libre.
En 2016, el líder del grupo, Abu Mohammad al-Jolani, rompió públicamente sus lazos con Al Qaeda, disolvió al-Nusra y formó una nueva organización. Un año después, esa nueva entidad se fusionó con varios grupos similares y adoptó su nombre actual, Hayat Tahrir al-Sham.
Control
Entonces, ¿quién controla Siria hoy? En los últimos cuatro años, su guerra civil parecía haber terminado. El gobierno de Assad se enfrentó a poca oposición en las principales ciudades, aunque algunas áreas permanecieron fuera de su control, incluidas las áreas predominantemente kurdas en el este del país, que han estado en gran medida fuera del control del gobierno sirio desde los primeros años del conflicto.
Sin embargo, en el sur, donde el levantamiento contra Assad comenzó en 2011, continúan disturbios esporádicos pero limitados. En el vasto desierto sirio (Badiya), los restos de IS siguen siendo una «amenaza a la seguridad», particularmente durante la temporada de cosecha de trufas, cuando los lugareños se aventuran en estas áreas en busca de los lucrativos hongos. Mientras tanto, en el noroeste, la provincia de Idlib permanece bajo el control de grupos extremistas islamistas y rebeldes, que fueron retirandose allí durante el apogeo de la guerra civil. La fuerza dominante en Idlib es HTS.
Hasta los ataques de la semana pasada, HTS había mostrado pocas señales de intentar revivir la guerra civil de Siria. El grupo ha consolidado durante mucho tiempo su base de poder en Idlib, dirigiendo efectivamente el gobierno local. Sin embargo, sus esfuerzos por ganar legitimidad se han visto obstaculizados por acusaciones de abusos contra los derechos humanos. Desde que rompió los lazos con Al Qaeda, HTS declara en su propaganda oficial su objetivo de establecer un estado islámico fundamentalista en Siria. Ya no busca crear un califato más amplio, como el Estado Islámico en su momento.
A lo largo de los años, Idlib ha seguido siendo un campo de batalla, y las fuerzas del gobierno sirio han tratado de recuperar el control. Sin embargo, un alto el fuego negociado en 2020 por Rusia (un aliado clave de Assad) y Turquía (partidario de los rebeldes) se ha mantenido en gran medida. Alrededor de cuatro millones de personas viven en la región, la mayoría de las cuales están desplazadas de áreas recapturadas por las fuerzas de Assad durante batallas agotadoras y mortales.
Alepo fue uno de los campos de batalla más sangrientos de Siria, marcando una de las mayores derrotas de los rebeldes. La victoria de Assad dependió en gran medida de las fuerzas aéreas rusas y de las fuerzas terrestres iraníes, principalmente a través de milicias respaldadas por Irán, incluidas las de Hezbolá del Líbano.
Conflicto
Después de 14 meses tumultuosos en Oriente Medio, la República Islámica de Irán y sus aliados se enfrentan a desafíos no solo en Gaza y el sur del Líbano, sino ahora también en Siria. Las campanas de alarma están sonando en Teherán, ya que los líderes del régimen lo ven como parte de los planes a largo plazo de Israel para rediseñar el mapa de Oriente Medio, después de atacar a Irán. El régimen de Assad está en su momento más débil, principalmente porque en los últimos meses Israel ha logrado eliminar a docenas de altos comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní en Siria, debilitando considerablemente su poder en la zona. Después de meses de ataques israelíes, Hezbolá no está en condiciones de ayudar al ejército sirio (y aquí no debemos olvidar el acuerdo de alto el fuego de la semana pasada entre el hezbolá libanés e Israel). Todo esto ha allanado el camino para este último ataque.
Por supuesto, Irán tiene otros aliados en la región y ya el 2 de diciembre las fuerzas de las milicias iraquís pro-Irán se estaban desplegando en Siria para apoyar a las fuerzas del gobierno de Assad en las zonas del norte. Según Reuters, citando fuentes iraquíes y sirias, cientos de combatientes de milicias iraquíes respaldadas por Irán entraron en Siria durante la noche.
Dos fuentes de seguridad iraquíes dijeron a Reuters que al menos 300 combatientes, principalmente del Cuerpo Badr y el Movimiento de Resistencia Islámica de Nujaba, cruzaron a Siria el domingo por la noche, utilizando caminos de tierra y rutas no oficiales. Por separado, una fuente de alto rango del ejército sirio confirmó que docenas de combatientes de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF), alineadas con Irán, entraron en Siria a través de un cruce militar cerca de Al Bukamal. La fuente señaló que estos refuerzos incluían a miembros del Kata’ib Hezbollah iraquí y la División Afgana Fatemiyoun, que fueron enviados para reforzar las defensas de la línea del frente del norte.
Otras dos milicias iraquíes respaldadas por Irán, Kata’ib Sayyid al-Shuhada y Ansar Allah al-Awfiya, anunciaron su disposición a unirse a las operaciones en Siria, reforzando aún más la escalada de la participación regional. En lo que respecta a Irán y sus aliados, el tema no es tanto defender a Assad como asegurarse de que no haya amenazas para Irán. Recuerdan muy bien la consigna del Estado Islámico, «Damasco hoy, Teherán mañana».
Esta vez la amenaza es más grave, ya que todos en la región detectan el papel de Israel en todo esto. No tengo conocimiento de pruebas de una conexión directa entre los grupos yihadistas sirios e Israel. Sin embargo, después de 14 meses de genocidio en Gaza, no ha habido manifestaciones ni protestas en apoyo de los palestinos en áreas bajo el control de los grupos yihadistas. De hecho, el único evento público notable del año pasado fue su celebración del asesinato del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah.
El 1 de diciembre, Mehrdad Farahmand, un analista de Oriente Medio, dijo a un canal de televisión: «No es una coincidencia que esta guerra haya comenzado después del alto el fuego entre Hezbolá e Israel. El armamento de estos grupos y sus suministros lo facilita Turquía, y tal vez Israel esté involucrado en la coordinación entre ellos. En el pasado, los heridos de estos grupos fueron tratados por Israel, y yo personalmente he preparado un informe sobre esto».
Sin embargo, es importante señalar que el intento de estabilizar el régimen de Bashar Assad no ha funcionado. Nunca ha sido un gobernante eficaz, y solo por casualidad ha acabado siendo el heredero del régimen baathista de Hafez al-Assad, cuando la muerte de su hermano lo impulsó a la cima. Sus fracasos también son un reflejo del hecho básico de que en estos difíciles tiempos turbulentos en la región, el nacionalismo baathista ya no es una fuerza política seria.
Mapa de fuerzas en Siria el 8 de diciembre, tras la entrada en Damasco de HTS.
Alianzas cambiantes
Turquía, que ha apoyado a los rebeldes anti-Assad a lo largo de los años, ha estado implicada en los últimos acontecimientos en Alepo. Si bien la ofensiva actual se atribuye oficialmente a HTS y otros grupos islamistas, y los informes sugireren la participación de milicias respaldadas por Turquía con sede en Idlib, el principal problema para Turquía siguen siendo sus oponentes kurdos del PKK y del YPG.
Ha habido enfrentamientos entre el ejército sirio y la coalición liderada por los kurdos en la provincia siria de Deir ez-Zor. El presidente Recep Tayyip Erdoğan dice que evitará que los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) exploten los acontecimientos en curso en Siria, pero niega cualquier participación en los acontecimientos recientes. Según los medios rusos, Vladimir Putin enfatizó en una llamada telefónica con Erdoğan «la necesidad de un rápido fin a la agresión terrorista de grupos radicales contra el gobierno sirio».
El 2 de diciembre, el presidente Assad se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, para discutir las relaciones bilaterales y los desarrollos regionales, según la agencia estatal de noticias de Irán, IRNA. Antes de la reunión, Araghchi declaró: «Me dirijo a Damasco para entregar el mensaje de la República Islámica al gobierno sirio. Apoyamos firmemente al ejército y al gobierno de Siria». Hizo hincapié además en que Irán no ve «ninguna distinción» entre Israel y «los terroristas Takfiri [incrédulos]», alegando que estos grupos son parte de los esfuerzos para desestabilizar la región después del fracaso percibido del régimen sionista.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también pidió a las naciones islámicas que abordaran la crisis de Siria, advirtiendo contra la posible explotación a su favor por parte de Estados Unidos e Israel. Al mismo tiempo, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Savett, negó cualquier conexión de Estados Unidos con HTS, afirmando que Estados Unidos está siguiendo de cerca la situación de Siria y manteniendo la comunicación con los aliados regionales.
No hay duda de que la caída de Alepo ha dividido a los partidarios árabes de los palestinos. En la guerra civil siria, Hamas se puso del lado de la oposición siria: Irán, Assad y Hezbolá eran los enemigos. Sin embargo, hoy en día los únicos aliados serios de Hamas son el Eje de la Resistencia. Durante los últimos 14 meses, la República Islámica de Irán ha librado con éxito una campaña en las redes sociales en árabe, presentándose no como un estado chiíta, sino como el único país musulmán que defiende a los palestinos y a todos los árabes «oprimidos». Por lo tanto, si Israel esperaba que el nuevo estallido de la guerra civil siria dividiera el apoyo de las calles árabes a Palestina o al Eje de la Resistencia, ha sido un error de cálculo. El 1 de diciembre, las redes sociales árabes se inundaron con un breve vídeo del líder «martirizado» de Hamas, Yahya Sinwar, grabado antes de su asesinato, calificando a Irán, Hezbolá y Siria como los mejores aliados de Palestina.
A pesar de la amenaza militar inmediata en Alepo, la capacidad de Irán para mantener su influencia regional se enfrenta a desafíos significativos. Incluso si Assad tiene éxito a corto plazo, las ambiciones estratégicas de Irán en el Mediterráneo parecen cada vez más tenues, particularmente con el regreso de Donald Trump al poder.
Deberíamos desde esta perspectiva leer el último artículo conciliador de Javad Zarif en la revista Foreign Affairs (el ex secretario de Relaciones Exteriores iraní Zarif es actualmente vicepresidente de estrategia).1 En el artículo, Zarif escribe que el presidente de Irán, Pezeshkian, se enfrenta a muchos desafíos, como puso de manifiesto el asesinato del líder de Hamas, Ismail Haniyeh, en suelo iraní durante su toma de posesión. A pesar de esto, Pezeshkian prevé una política exterior flexible y centrada en la «diplomacia, la estabilidad regional y el crecimiento económico». Planea mejorar los lazos con los vecinos árabes, mientras mantiene una postura firme contra la agresión israelí y renueva las negociaciones de los acuerdos nucleares con Occidente.
Según Zarif, la administración Pezeshkian hace hincapié en la necesaria reducción de la interferencia extranjera en el Golfo Pérsico y en el fomento de la cooperación regional a través de tratados y políticas similares al proceso de Helsinki. Irán también tiene como objetivo aprovechar su posición, compartida con los países árabes, sobre los derechos palestinos para construir alianzas regionales más fuertes. El artículo critica las estrategias occidentales de «presión máxima», argumentando que han sido contraproducentes al acelerar el avance nuclear de Irán.
Claramente, vivimos en tiempos peligrosos.
Sobre Siria y los desarrollos recientes
Rateb Shabo
Rateb Shabo, antiguo dirigente del Partido Comunista de los Trabajadores de Siria y prisionero durante trece años en la prisión militar de Tadmur, analiza en este artículo, publicado en árabe en el sitio web al.araby.co.uk, la complejidad de la situación en Siria, las cuestiones que plantea la ofensiva relámpago que ha llevado a la conquista de Alepo y Hama, y las cuatro «líneas de discriminación» que dividen Siria. Shabo Aboga por la defensa de quienes toman la peligrosa decisión política, frente a los grupos armados, de «transgredir las afiliaciones forzadas para promover la unificación a nivel del país en su conjunto en torno a objetivos políticos definidos en común».
En cuanto a lo que ha sucedido en el noroeste de Siria, el denominador común de todos los sirios hoy en día es la confusión. Incluso aquellos que se alegran de lo que está sucediendo temen que la facilidad con la que se han tomado grandes áreas no sean más que un espejismo. Algunos temen que las consecuencias de la operación “Disuasión de la agresión” se traduzcan en una versión siria de la operación “Diluvio de Al-Aqsa” (de Hamas el 7 de octubre contra Israel ndt).
En pocos días, Jabhat Tahrir al-Sham, en alianza con otras facciones sirias, incluidas las que se llaman Ejército Nacional Sirio, ha podido tomar el control total de la provincia de Idlib y la mayor parte de la provincia de Alepo sin una batalla real, y a un ritmo de progreso notable (control de unos 800 kilómetros cuadrados en tres días), por lo que algunos lo asimilan a una operación de traspaso de poder.
Las fuerzas del régimen baathista parecen haberse derrumbado de una manera que ha sorprendido a los atacantes, y se rumorea que se retiraron cumpliendo ordenes. Si esto se verifica, sugeriría un consenso turco-ruso opuesto a lo que ocurrió a finales de 2016, cuando las fuerzas de la oposición se derrumbaron bajo los ataques aéreos rusos y el régimen de Assad y sus partidarios avanzaron para tomar Alepo. Si este es el caso, lo más probable es que Siria se dirija hacia un tipo de partición, en la que lo que una a las diferentes entidades sea similar a la relación entre Bagdad y Erbil en Irak. El objetivo de estos rumores podría ser ocultar el colapso y presentar la desintegración de las fuerzas del régimen y su evacuación de sus posiciones como una táctica militar controlada y disciplinada, con el objetivo de tranquilizar a la opinión «pública» y a los partidarios del régimen al tiempo que sofoca las rebeliones que podrían ser provocadas por las escenas de colapso de las fuerzas del régimen.
Estos acontecimientos recientes y repentinos han dado lugar a sentimientos contradictorios entre los sirios, entre las reacciones de bienvenida y alegría de algunos y el miedo y el descontento de otros. En ambos casos, estos sentimientos contradictorios no se refieren a opciones políticas con las que los sirios estarían en desacuerdo, ni al éxito o derrota de las orientaciones políticas y de un conjunto de valores generales que los sirios desearían o no como modelo para gobernar su país. El principio de la victoria y la fuerza ha sido el único motor del conflicto sirio desde que el régimen de Assad tomó la decisión de «aniquilar» la revolución basándose en la fuerza como única solución, sin respetar ningún valor político o humanitario, y sin dudar en generar, invertir y extraer energías del fanatismo comunitario y confesional, étnico y nacionalista para reforzar su bloqueo a cualquier forma posible de justicia. Ha logrado aniquilar la revolución suscitando una lucha de poder de carácter totalitario, desprovista de cualquier fundamento político y nacional, apoyada en fuerzas externas; y lucha no solo contra otras fuerzas sino también contra su entorno social, que se define sobre una base comunitaria/confesional o étnica/natonal.
Algunos sirios se ven directamente afectados por estos desarrollos debido a su ubicación geográfica, en particular los habitantes de las zonas donde se produce el cambio de control, ya sea porque residan o sean trasladados a campos de refugiados, o porque son habitantes de estas zonas que han buscado refugio fuera de Siria. La actitud de estas personas tiene efectos materiales inmediatos en sus vidas que dependen de la posición de las fuerzas en conflicto hacia ellas. A medida que la gente regrese a sus áreas y barrios que han sido tomados por las facciones apoyadas por Turquía, otros serán desplazados por temor a represalias o a que se les impongan ciertos estilos de vida y comportamientos, por ejemplo. A medida que se abren las puertas de las cárceles y se liberan a las víctimas de la opresión (lo que alegra el corazón), estas puertas se cerrarán para nuevas víctimas de la opresión (lo que no le alegra), porque lo que siempre ha prevalecido en Siria es la fuerza sobre la política y no al revés, o más bien, que la fuerza es la política misma, sin ningún tipo de margen, y ningún bando difiere de otro en este sentido.
Hay una segunda línea de demarcación que es la línea confesional/comunitaria. Después de un período de transición bastante largo, las fuerzas que se enfrentan al régimen de Assad se han estabilizado como variantes del Islam político. No porque estén compuestas enteramente por musulmanes sunitas (lo cual es un hecho), sino porque se perciben a sí mismos y perciben a los demás desde esta visión islamista sunita, con diversos grados de discriminación negativa hacia los no sunitas, que van desde el takfirismo («infieles») hasta la tolerancia. En ambos casos, cualquier persona que no sea musulmana sunita es, a los ojos de estas fuerzas, considerada como extranjera, incluso si se encuentra en su propio país, es decir, que se percibe como extranjera y lo único que puede pretender es ser tolerada.
Esta paradoja, según la cual un musulmán sunita no sirio tiene más derechos en Siria que un musulmán sirio, no es nueva en el Islam político. Así, la abrumadora mayoría de los musulmanes no sunitas, y los alauitas en particular, no se alegrarán de los avances militares realizados hoy por las facciones de la oposición siria; por el contrario, reciben esta noticia con mucho miedo y preocupación.
La tercera línea de discriminación es de naturaleza nacional y étnica y afecta principalmente a los kurdos sirios. El Islam político, por su propia naturaleza, trasciende el nacionalismo, por lo que es una opción indeseable para quienes luchan por la realización de sus derechos nacionales. Por lo tanto, la afiliación musulmana sunita de la mayoría de los kurdos sirios no constituye un vínculo entre ellos y el Islam político sunita. Los kurdos vieron ignorar sus reivindicaciones nacionales en las primeras instancias de representación de la oposición siria, que estaban dominadas por los islamistas. Además, a lo largo del conflicto sirio, las tensiones, las hostilidades y las acusaciones han enfrentado a importantes corrientes kurdas contra los grupos políticos islamistas. Los grupos kurdos que controlan algunos barrios de Alepo no estaban bien dispuestos con los atacantes y tal vez se sentían más cerca de las fuerzas del régimen de Assad.
La cuarta línea de discriminación es de naturaleza política, de hecho es la línea más frágil y expuesta, porque quienes transgreden las afiliaciones forzadas para promover la unificación a nivel nacional en su conjunto en torno a objetivos políticos definidos en común permanecen desprovistos de una fuerza militar que pueda imponerse sobre el terreno; ellos y ellas siguen siendo las víctimas y la carne que alimenta las cárceles, no hay diferencia, independientemente de las fuerzas que controlen sus puertas. Y, sin embargo, son estos individuos los principales garantes de la supervivencia de una Siria unida, democrática y sana, independientemente de la diversidad de sus sensibilidades políticas.
La garantía más importante para la buena salud de la vida política en un país es que los valores políticos y morales generales se coloquen por encima de las afiliaciones restrictivas y forzadas de los ciudadanos del país, y que estos valores se conviertan en un punto de referencia estable en la conciencia pública, de lo contrario incluso las instituciones democráticas no son de gran utilidad. Esto ilustra hasta que punto las fuerzas que actúan sobre el terreno hoy están desgarrando el único tejido que podría permitir que una Siria sana permanezca unida. Esto demuestra lo importante que es proteger la conciencia pública de la contaminación generada por el fanatismo de estas fuerzas, y lo fácil que es aceptar el pisoteo de valores fundamentales como la protección de la vida y la dignidad de las personas, sea cual sea la razón.
Para que los recientes acontecimientos abran el camino a una evolución política beneficiosa para los sirios, el respeto por los valores humanos y la solidaridad nacional debe prevalecer sobre todo lo que sean pequeños cálculos políticos, sin la menor vacilación. Solo un gran agrupamiento de los sirios en torno a estos valores puede evitar que los fanáticos de todo tipo destrocen el país.
al.araby.co.uk, 4 de diciembre 2024
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Cinco días que cambiaron el equilibrio de poder en Siria
Sadek Abdul Rahman
En pocos días, el régimen sirio ha perdido el control sobre vastas franjas del norte del país: docenas de pueblos, pueblos y ciudades. Entre ellos estaba Alepo, una ciudad de inmensa importancia urbana, económica, humana y simbólica. Si bien muchos aspectos de estos eventos siguen siendo inciertos, lo que hace que el análisis y las predicciones sean difíciles, vale la pena tener en cuenta ciertos hechos fundamentales cuando se trata de pensar críticamente, analizar los desarrollos y formar opiniones y posiciones. A partir de estos hechos, uno puede sacar conclusiones básicas, independientemente de la visión de los actores involucrados o de los resultados finales de estos eventos en los próximos días.
Quizás el hecho más sorprendente sea este: el régimen había mantenido algunas de estas áreas durante años a lo largo de la guerra. Los defendió ferozmente y luchó batallas agotadoras para reclamar grandes porciones de estos territorios, sacrificando a decenas de miles de combatientes sirios, así como de sus aliados iraníes, para hacerlo. El régimen dependía en gran medida de miles de ataques aéreos rusos y sirios, así como de cientos de miles de proyectiles, misiles y bombas de barril. Esto tuvo un coste asombroso: decenas de miles de muertes entre las facciones de la oposición, decenas de miles de víctimas civiles y una destrucción generalizada estimada en miles de millones de dólares. Las ganancias militares del régimen, especialmente la recaptura fundamental de los barrios orientales de Alepo en 2016, fueron aclamadas como una piedra angular de su «victoria» sobre sus oponentes.
Y, sin embargo, todos estos logros se desmoronaron en cuestión de días.
Este evento, que parecía inimaginable hace solo una semana, sin duda servirá como un momento crucial en los próximos meses y años. La conclusión más inmediata que se debe sacar es la profunda debilidad y fragilidad del régimen sirio, socavando toda la retórica de los últimos años sobre su supuesta «victoria». Ya sea que el régimen no haya defendido estas áreas o haya elegido activamente no defenderlas seriamente, algo que ya está sujeto a abundantes análisis y especulaciones, el resultado sigue siendo el mismo: este es un evento que plantea serias preguntas sobre si los aliados rusos e iraníes del régimen todavía necesitan garantizar su supervivencia. También plantea desafíos significativos para aquellos ansiosos por normalizar las relaciones con el régimen, o que apoyan sus intentos de restaurar la legitimidad y el control territorial de todo el país.
También es importante reconocer que esta batalla no surgió «de la nada, en un área estable», como a menudo asumen aquellos que ya no siguen las noticias sirias locales. La falta de cobertura mediática, tanto árabe como internacional, después de años de declarar la guerra en Siria «superada», bien podría haber dado esta impresión. Pero entre principios de este año y mediados de octubre, el régimen sirio y sus aliados mataron a 66 civiles en el norte de Siria, incluidos 18 niños, mientras hirieron a cientos y desplazaron a decenas de miles. Entre los desplazados hay cientos de miles de personas de áreas recientemente perdidas por el régimen. Fueron desplazados por la fuerza de sus hogares a territorios controlados por las facciones y ahora esperan regresar, y muchos de ellos han vivido durante años en campamentos a lo largo de la frontera sirio-turca. Todo esto está profundamente arraigado en el contexto político: el fracaso de todas las iniciativas políticas destinadas a rehabilitar la legitimidad del régimen a través de acuerdos y reformas menores o mayores. Desde la iniciativa árabe del año pasado hasta la propuesta turca de este año, cada esfuerzo se ha quedado corto.
La conclusión clave es que la idea de que la estabilidad en Siria es imposible sin una «solución política» que implique concesiones serias del régimen, a menudo descartadas como un simple «eslogan político», ha demostrado ser completamente cierta. Las iniciativas árabes y turcas ofrecieron al régimen oportunidades para normalizar las relaciones y recibir asistencia para contrarrestar las sanciones occidentales, así como para superar las exigencias de responsabilidades por sus acciones. A cambio, se esperaba que el régimen creara condiciones políticas que pondrían fin al papel de Siria como fuente de inestabilidad, detuviera el éxodo masivo de sirios y permitiera el regreso seguro de algunos refugiados a sus hogares. Más allá de estas demandas compartidas, los estados árabes también buscaron medidas para frenar el flujo de Captagon hacia sus territorios y limitar la influencia iraní en Siria. Mientras tanto, Turquía solicitó la cooperación del régimen en su lucha contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Aparte de la solicitud de cooperación de Turquía contra el PKK, algo que el régimen probablemente no se habría opuesto si se hubieran alcanzado los términos más amplios de un acuerdo con Turquía, el régimen no ofreció nada significativo en ninguna de las otras cuestiones. No hizo esfuerzos sustanciales más allá de las vagas promesas y la retórica. Si este fracaso se debe a la incapacidad o falta de voluntad para actuar es un tema de debate, pero el resultado sigue siendo el mismo: los acontecimientos de los últimos días demuestran que no se puede esperar estabilidad en Siria sin que el régimen se comprometa a un proceso político serio, un compromiso que ha rechazado con decisión desde 2011.
También es útil revisar algunos hechos sobre la identidad de las facciones que actualmente están expandiendo su control en Siria. Estos grupos no son simplemente «facciones yihadistas», ya que algunos prefieren etiquetarlos con una simpleza excesiva o para reforzar las nociones preconcebidas. Tampoco son puramente «luchadores por la libertad», como otros podrían afirmar por las mismas razones. Las facciones que operan bajo el Departamento de Operaciones Militares, que lanzó la Operación «Disuasión» el miércoles pasado en la zona occidental de Idlib y Alepo, están dirigidas por Hay’at Tahrir al-Sham (HTS).
HTS, anteriormente conocido como Jabhat al-Nusra, comenzó como una auténtica organización yihadista. Bajo su líder, Abu Mohammad al-Julani, ha pasado años tratando de reinventarse deshaciéndose de gran parte de su retórica abiertamente yihadista, aunque conserva un tono religioso ampliamente extremista. HTS ha construido un régimen en Idlib que gobierna la vida de las personas mientras reprime brutalmente a la oposición, incluidos los yihadistas que desafían sus transformaciones o autoridad. Emplea la tortura en las prisiones, sofoca violentamente las protestas contra ella, utilizando una mezcla de represión sangrienta y manipulación que recuerda a regímenes dictatoriales, y hace esfuerzos notables para distanciarse del discurso y el comportamiento yihadistas, un cambio que se ha vuelto particularmente visible en los últimos días.
Sin embargo, HTS no está luchando solo. Se le unen miles de combatientes de otras facciones, y aunque algunos de estos grupos siguen siendo verdaderos yihadistas salafistas, la mayoría no lo son. En cambio, son una mezcla de facciones locales opuestas al régimen, principalmente con inclinaciones islámicas, e incluyen muchos combatientes que tienen como objetivo regresar a los hogares de los que el régimen los desplazó a la fuerza, o luchar por la visión de un sistema político menos tiránico en Siria.
Por otro lado, el «Ejército Nacional», que más tarde lanzó la Operación «Amanecer de la Libertad» desde la campiña del norte de Alepo, está compuesto por facciones alineadas con Turquía. Mientras que las facciones dentro del «Departamento de Operaciones Militares» también reciben diferentes niveles de apoyo turco, el Ejército Nacional está completamente subordinado a Turquía. Sus esfuerzos militares primarios están dirigidos contra las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) al servicio de los intereses de seguridad nacional turca, en particular su conflicto con los grupos kurdos. Es cierto que algunos combatientes de estas facciones fueron anteriormente parte del Ejército Sirio Libre y lucharon contra el régimen, y muchos están defendiendo sus áreas o buscando regresar a los hogares de los que fueron desplazados. Sin embargo, la característica dominante del Ejército Nacional es su completa dependencia de Turquía, combinada con un grave caos interno, luchas internas, violaciones y crímenes generalizados. Quizás el capítulo más infame en la historia del Ejército Nacional es su responsabilidad compartida con el estado turco por los crímenes en curso en Afrin contra la población kurda, incluidos los desplazamientos forzados, los asesinatos y el robo de propiedad y medios de vida.
Para llegar a dos conclusiones fundamentales, debemos tener en cuenta todos estos detalles. En primer lugar, es inexacto reducir estas facciones a etiquetas simplistas como «yihadistas» o «seguidores de Turquía». Tales simplificaciones excesivas no hacen más que reforzar los malentendidos. En segundo lugar, es imposible confiar en esta mezcla volátil de grupos para lograr «estabilidad», «seguridad» o «cambio», dado que han estado envueltos en conflictos internos desde 2013 y los crímenes y violaciones cometidos por la mayoría de sus principales componentes nunca han cesado durante este tiempo.
Otro hecho crítico, quizás el más importante al considerar los resultados de los próximos días, es que los desarrollos iniciales fueron, al menos en parte, facilitados por Turquía. Esto sirvió para presionar al régimen sirio, que ha rechazado constantemente todos los intentos de reconciliación, al tiempo que explota el vacío dejado por la retirada de Hezbolá y el debilitamiento de las milicias iraníes en la región. El status quo anterior a la batalla fue moldeado por acuerdos entre Turquía, Rusia e Irán en el marco del proceso de Astana, y es probable que cualquier realidad posterior a la ofensiva se defina por acuerdos similares, a menos que el propio marco de Astana se derrumbe por completo, lo que señalaría un cambio importante en la trayectoria de Siria, y que es difícil de predecir en este momento.
En los próximos días, quedará claro si las facciones antirrégimen actuaron dentro de los límites de los acuerdos internacionales previamente acordados o si aprovecharon una oportunidad no planificada y avanzaron por su cuenta fuera de estos marcos. Si las facciones han ampliado su control hasta este punto sin acuerdos o arreglos internacionales para salvaguardar áreas civiles, como estuvo trágicamente ausente durante la destrucción de los vecindarios orientales de Alepo, entonces es poco probable que sus acciones beneficien a alguien, ni siquiera a ellos mismos. Tales movimientos podrían allanar el camino para una nueva masacre por parte del régimen y sus aliados. Peor aún, probablemente sería un error estratégico, permitiendo que el régimen emerja políticamente más fuerte a pesar de su debilidad inherente y sus repetidos fracasos militares.
Mientras esperamos una imagen más clara de la situación, una cosa podría empujar potencialmente a Siria hacia una situación menos grave: un cambio nacional o internacional que obligue al régimen a participar en negociaciones políticas genuinas sobre el futuro del país. Hasta ahora, no hay señales que apunten en esta dirección, pero los próximos días revelarán gran parte de lo que actualmente falta en el rompecabezas.
es una socialista iraní exiliada en el Reino Unido, profesora de la Universidad de Glasgow y Directora de la Campaña «Fuera las manos del Pueblo de Irán» (HOPI).
Médico, historiador y traductor, fue dirigente del Partido Comunista de los Trabajadores de Siria y prisionero político del régimen baathista de 1983 a 1999. Es autor de «The Worls of the First Islam» y la novela biográfica «Tras estos muros», Premio Damasco para Diarios, 2013. Es uno de los intelectuales sirios en el exilio más respetados.
Es un escritor y ensayista sirio, que contribuye a Aljumhuriya.net.
5. El secretario general del TKP sobre Siria
La visión de lo sucedido en Siria desde el punto de vista del Partido Comunista Turco.
https://x.com/tkpinter/status/
Las reflexiones del secretario general del TKP, Kemal Okuyan
@OkuyanKemal, sobre los acontecimientos recientes
SIRIA ESTÁ SIENDO DIVIDIDA SEGÚN UN PLAN IMPERIALISTA
Lo que esta sucediendo en Siria no tiene nada de desconocido. Tras la disolución de la Unión Soviética, el llamado “Nuevo Orden Mundial” se convirtió en el emblema de la agresión imperialista, utilizando como herramienta clave la fragmentación de países y la división del mundo en pequeñas unidades. Algunos acogieron esto con la consigna de que “cada nación tiene derecho a ser un estado”, mientras otros intentaron reducirlo al simplismo de un “ataque a los estados nación”. Desde entonces, hemos intentado explicar que la cuestión es completamente de clase: las corporaciones transnacionales no quieren restricciones para el movimiento de capital, para explotar a los trabajadores y para apropiarse de las riquezas naturales. El problema, en esencia, no es nacional, es de clase.
Era evidente que las nuevas unidades surgidas gracias a la intervención y las guerras imperialistas servirían a los intereses del imperialismo. Ahí está la situación de los Balcanes como prueba. La llamada “Primavera Árabe”, que utilizó las legítimas protestas de los pueblos pobres, no fue más que el traslado del modelo de los Balcanes al Oriente Medio. Siria se enfrentó a esta “Primavera Árabe” bajo el gobierno de Assad, quien creía que con políticas liberales y acuerdos con Occidente podría evitar los conflictos, apoyándose en los mecanismos represivos. Sin embargo, cuando parte del pueblo sirio reconoció el peligro creado por los grupos yihadistas y la agresión imperialista apoyada por los regímenes reaccionarios de la región, comenzaron a resistir, y Assad asumió el liderazgo de esta resistencia.
La razón del odio de AKP y otros regímenes reaccionarios de la región hacia Assad es clara: sin la firme postura de Assad, la coalición entre el imperialismo estadounidense y los yihadistas habría rediseñado toda la región a su antojo. Esta resistencia fue fortalecida por Irán y Rusia –ciertamente en línea con sus propios intereses– y de esta manera no lograron someter a Siria.
Sin embargo, dado que el problema es de clase y no nacional, las leyes del capitalismo siguieron su curso. En una Siria desgastada por la guerra, no se implementaron políticas económicas que pudieran contar con el apoyo del pueblo trabajador, y el gobierno de Assad, creyendo que el peligro había pasado, comenzó a adoptar nuevas políticas liberales que aumentaron el pesimismo del pueblo. Por otro lado, BRICS, que se presenta como una alternativa al sistema de alianzas liderado por EE.UU., también basa su enfoque en el sistema capitalista de explotación. En el capitalismo no hay principios, solo competencia, conflicto e intereses compartidos.
¿Qué ha pasado con el pueblo palestino? Aquellos que culpan a la resistencia palestina por la situación actual, quienes dicen “no deberían haber provocado a Israel”, saben perfectamente que detrás del apoyo abierto de EE. UU. y sus aliados, y del respaldo tímido del resto del mundo a Israel, hay razones de clase. Israel y, en general, el capital judío son muy poderosos, mientras que el pueblo de Gaza es pobre, y los pocos empresarios palestinos que existen, en su mayoría, se han convertido en colaboradores que sólo buscan mantener a flote sus propios negocios.
Ahora Siria está siendo abandonada a su suerte. O, mejor dicho, está siendo dividida bajo los términos de un acuerdo imperialista. Llevamos tres meses advirtiendo de que este acuerdo estaba en camino. Ahora, los llamados “líderes” promovidos bajo la protección del imperialismo en Siria, cuyas palabras son amplificadas por los medios monopólicos, hablan del acuerdo como si fuera algo trivial. Se rumorean concesiones por bases militares, intercambios por Ucrania y desacuerdos entre Irán y Rusia. Se dice de todo.
Las guerras imperialistas tienen consecuencias impredecibles, y lo mismo ocurre con las “paz” imperialista. El proceso aún está en marcha. Los cálculos pueden fallar, pueden surgir resistencias inesperadas y la disputa por el reparto puede desencadenar nuevos enfrentamientos. Por eso no se puede, ni se debe, poner un punto final todavía.
Sin embargo, algo debe quedar claro: es imposible oponerse al imperialismo o defender una patria sin una perspectiva de clase. Las políticas de “seguridad” desarrolladas contra esta o aquella nación o secta, nacidas de los conflictos de interés entre países capitalistas, conducen inevitablemente a esta situación.
En cuanto a Turquía… Quienes arman alboroto con argumentos como “se está formando un estado kurdo” o “HTS está colaborando con el PYD”, llevan años al servicio de las políticas neo-otomanas de Erdoğan, y ahora siguen en el mismo camino. ¿Qué importaría si HTS no colaborara con el PYD? ¿Acaso es la creación de un “estado kurdo” el alfa y el omega de lo que sucede hoy en Siria?
O pongamos la pregunta de otro modo: si HTS, Al Nusra, Al Qaeda, ISIS, el Ejército LibreSirio o cualquiera de sus derivados cruzaran desde el este del Éufrates hasta los Altos del Golán, tomando toda Siria bajo un califato sangriento, ¿respirarían aliviados solo porque algunos comandantes yihadistas dicen que los turcos son sus amigos?
Algunos si respirarían aliviados… Los monopolios de la construcción, la alimentación, la energía, el textil, la automoción, los bancos… Pero estos no son Turquía, son los explotadores que succionan hasta la médula de Turquía.
La clase capitalista no entiende de naciones; quiere explotación, saqueo, libertad de movimiento, y dividir a los trabajadores. Si una nación no es suficiente, crea micro-naciones, aviva tensiones entre tribus y las pone de relieve. En Siria hay muchas de esas. Ahora es el momento de oponerse a este proceso hasta el final, de impedir que esta ignominia se legitime. ¿Y después? La lucha continuará.
6. ¿Qué hará Rusia con sus bases?
La opinión de Korybko sobre la actuación rusa durante la caída de Siria y qué hará con sus bases.
https://korybko.substack.com/
Trump no está diciendo toda la verdad sobre Rusia y Siria
Andrew Korybko Dic 09, 2024
Al final del día, lo que sucedió fue un desastre y ningún observador honesto puede negarlo, pero tampoco deberían tratar de darle la vuelta como si fuera culpa de Rusia como lo hizo Trump en sus publicaciones.
Trump ha publicado hasta ahora dos mensajes sobre Rusia y Siria en el momento de la publicación de este análisis. Sus mensajes completos se pueden leer aquí y aquí, pero lo que sigue son los extractos pertinentes en lo que respecta a esos dos. Esto es lo que escribió en su primer mensaje
«Rusia, debido a que están tan atados en Ucrania, y con la pérdida allí de más de 600.000 soldados, parece incapaz de detener esta marcha literal a través de Siria, un país que han protegido durante años. Aquí es donde el ex presidente Obama se negó a honrar su compromiso de proteger la LÍNEA ROJA EN LA ARENA, y todo el infierno estalló, con Rusia interviniendo. Pero ahora están, como posiblemente el propio Assad, siendo obligados a salir, y en realidad puede ser lo mejor que les puede pasar. Nunca hubo mucho beneficio en Siria para Rusia, aparte de hacer que Obama parezca realmente estúpido.»
Y esto es lo que escribió en su segunda:
«Assad se ha ido. Ha huido de su país. Su protector, Rusia, Rusia, Rusia, dirigida por Vladimir Putin, ya no estaba interesada en protegerlo. No había ninguna razón para que Rusia estuviera allí en primer lugar. Perdieron todo interés en Siria a causa de Ucrania, donde cerca de 600.000 soldados rusos yacen heridos o muertos, en una guerra que nunca debería haber comenzado, y que podría durar para siempre. Rusia e Irán están en un estado debilitado en este momento, uno debido a Ucrania y una mala economía, el otro debido a Israel y su éxito en la lucha.»
Como puede verse, ambos hacen referencia a las afirmaciones ucranianas de que Rusia ha sufrido más de 600.000 bajas, lo que no es más que un punto de propaganda barata en este contexto para enfatizar su compromiso con la operación especial. La priorización por parte de Rusia de sus operaciones militares contra Ucrania sobre las antiterroristas en Siria también se menciona en cada post. A diferencia de las cifras de bajas que citó Trump, esto es en su mayor parte exacto, pero aun así le dio un giro negativo afirmando que Rusia era incapaz de detener la marcha de los terroristas.
La realidad es que Rusia podría haber desviado hipotéticamente algunas de sus Fuerzas Aeroespaciales del frente ucraniano al sirio, pero eso habría sido un despilfarro de recursos, ya que el Ejército Árabe Sirio (EAS) rindió ciudades enteras sin oponer resistencia. Las bombas no pueden hacer mucho en un conflicto como éste, cuando en última instancia se necesitan fuerzas terrestres para ganar la guerra y mantener la paz. Si el SAA no iba a luchar para salvar Siria, entonces Rusia no iba a gastar recursos adicionales para ello.
Si bien es cierto que Rusia protegió a Siria durante años, también animó a Assad a aplicar la Resolución 2254 del CSNU de diciembre de 2015, que exigía reformas políticas de gran alcance como la promulgación de una nueva constitución y la celebración de elecciones supervisadas por la ONU. En cuanto al primer imperativo, Rusia incluso redactó una constitución para Siria con el fin de ayudar a ello, aunque Assad la rechazó desafiantemente debido a sus numerosas concesiones. En retrospectiva, el último desastre podría haberse evitado si hubiera seguido ese plan.
Por lo tanto, aunque Siria fue indiscutiblemente víctima de una agresión respaldada desde el extranjero y orquestada en primer lugar por Turquía, el golpe de gracia que acabó con la República Árabe Siria fue en gran medida facilitado inadvertidamente nada menos que por el propio Assad. Rusia rescató a Siria a finales de 2015 porque quería evitar la creación de un agujero negro de inestabilidad desde el que los terroristas pudieran amenazarla. La intervención nunca tuvo como objetivo rescatar personalmente a Assad y mantenerlo en el poder indefinidamente.
En aquel momento, el SAA seguía luchando por el país, de ahí que Rusia les asistiera con sus Fuerzas Aeroespaciales para ayudar a sus operaciones terrestres. Rusia también asumió que Assad devolvería el favor de salvar a su Estado haciendo los compromisos políticos que se le pidieran después, como los que implicaba su proyecto de constitución para Siria antes mencionado, sin importar lo dolorosos que pudieran ser. Lo que acabó ocurriendo fue totalmente distinto de lo que Rusia esperaba.
En lugar de fortalecerse durante los altos el fuego que Rusia ayudó a negociar y de preparar defensas adecuadas alrededor de las principales ciudades del país en caso de que dichos ceses de hostilidades se rompieran abruptamente, el SAA se debilitó, se atrofió y se convirtió en una cáscara de lo que fue. En cuanto a Assad, se volvió más arrogante y podría decirse que confió más en el apoyo iraní para protegerse contra la posibilidad de que Rusia redujera parte de su propio apoyo como medio para incentivarle a hacer concesiones políticas.
El resultado final fue el desastre que acaba de producirse, en el que Assad y el SAA entregaron el país a los terroristas sin luchar, dejando incluso equipo ruso que capturaron y que probablemente pasarán a su patrón turco, que probablemente se lo dará a Estados Unidos para que lo estudie. Assad ni siquiera se dirigió a su nación una sola vez y huyó de la capital sin decir una palabra. Él y sus fuerzas armadas se comportaron de manera muy vergonzosa, pero aun así Rusia le permitió recibir asilo porque no traiciona a sus amigos, como dijo un alto diplomático.
En cuanto a lo que sucederá con la presencia militar rusa en Siria, no está claro si el mensaje de Trump sobre su «retirada forzosa» se hará realidad, aunque han circulado algunos informes de reputados milbloggers rusos que sugieren que podría estar prevista una retirada gradual pero digna. En ese caso, podría complicar la logística militar de las PMC rusas a África, ya que sus bases sirias se utilizaron supuestamente para ayudar a esto, pero podrían surgir alternativas en el norte de África (Libia) y / o el noreste de África (Sudán).
Este análisis sostenía el fin de semana que Rusia podría permanecer en Siria incluso si las nuevas autoridades le piden que se marche, llegando incluso a apoyar la creación de un Estado costero independiente. Sin embargo, desde entonces, grupos designados terroristas han entrado en la costa sin ninguna resistencia local. Esto podría dar lugar a amenazas muy graves para los militares rusos si Estados Unidos encarga a esos grupos que expulsen a Rusia por la fuerza para sustituir su base naval por una estadounidense.
Por lo tanto, podría ser mejor para Rusia reducir sus pérdidas, dejar Siria para que otros la gestionen y evitar las complicaciones logísticas militares que podrían crear Turquía y la Siria post-Assad si se niegan a permitir que las Fuerzas Aeroespaciales rusas transiten por su espacio aéreo y amenazan con derribar sus aviones. Por supuesto, está por ver qué pasará, pero esa sería la explicación más convincente si esto ocurre a pesar de toda la sangre y el tesoro que Rusia invirtió en Siria desde 2015 hasta hoy.
Irán invirtió mucha más sangre sin embargo, y él y sus aliados de Hezbolá eran conocidos por tener una presencia militar mucho mayor sobre el terreno, por lo que su aparentemente inevitable salida de la Siria post-Assad (si no ha sucedido ya) sería mucho más perjudicial para sus intereses y prestigio. También se puede argumentar que podrían haber hecho más que Rusia para salvar Siria si el SAA hubiera luchado realmente para defender su país y Assad no se hubiera escondido debido a su presencia terrestre mucho mayor.
Incluso en ese escenario, sin embargo, sus capacidades habrían sido muy limitadas debido a lo mucho que se han debilitado por sus guerras de Asia Occidental con Israel. A fin de cuentas, lo que ocurrió fue un desastre y ningún observador honesto puede negarlo, pero tampoco deberían tratar de darle la vuelta como si fuera culpa de Rusia como hizo Trump en sus mensajes. El SAA es el principal culpable por no resistir a los terroristas porque podrían haber derrocado a Assad si especulativamente les daba órdenes de retirada con las que no estaban de acuerdo.
Se ha demostrado que Assad ha sido un aliado muy poco fiable y, en retrospectiva, parece que se estaba aprovechando de Rusia e Irán para permanecer indefinidamente en el poder sin llevar a cabo los compromisos a los que estaba legalmente obligado según la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU. Como jefe de Estado, debe asumir toda la responsabilidad por lo sucedido, pero probablemente inventará una teoría de la conspiración para eximirse de toda culpa, al igual que sus sustitutos pro-resistencia en la comunidad de medios alternativos, cuyas mentiras sobre él y el AEA acaban de quedar al descubierto.
Observaciones de José Luis Martín Ramos:
I. ¿Ahora esa denuncia? ¿Por qué no antes? ¿No se estará cubriendo el comportamiento pasivo de Rusia? En fin. Espero que, como mínimo, el territorio alauita pueda constituirse en soberano en el eje Latakia-Tartús bajo la protección de Rusia; a pesar de que no os voy a esconder mi decepción por el comportamiento ruso en este episodio.
II. [SLA: ¿Rusia está en condiciones militares para intervenir con mayor resolución? ¿Y si lo razonable ahora es «esperar y estar atentos a las nuevas situaciones»?] Pues si Rusia no está en condiciones de defender la RAS, mejor que se retire de la zona y de África y que vaya reconsiderando la salida ucraniana. Que el escenario sirio se había reactivado desde la guerra de Ucrania, lo hemos comentado en el foro varias veces a partir de las informaciones sobre movimientos rebeldes, kurdos o estadounidenses en Siria. Que la reactivación se aceleraba era también claro desde el retroceso de Hezbollah -no será derrota, pero sí retroceso-. Había tiempo para preparar la respuesta y los comentarios «optimistas» de los primeros dias de la ofensiva yihadista contaban con que se había producido esa preparación y se iba a intervenir. Nada de nada.
Todo me está recordando al comportamiento final de Gorbachov en la cuestión afgana; la Unión Soviética se retiró y se limitó a que Najibullah consiguiera refugio diplomático en Kabul, que de poco le valió; ahora al menos han evacuado a Assad a Moscú. El revés afgano fue importante y hundió el prestigio de la URSS en Asia central meridional. El revés sirio es todavía mayor. Deja a Asia sudoccidental en manos de EEUU-Israel y la OTAN, sin lucha.
Me parece que esperar y ver no es una opción ante ese desenlace. Y no creo que refuerce la posición rusa en Ucrania. Ahora Rusia se queda sin cromos para intercambiar, toda la baraja de Asia sudoccidental está en manos de EEUU-Turquia y algún socio árabe como Quatar.
7. Tariq Alí sobre Siria
Como en el caso del TKP que vemos en otro mensaje, Ali cree que la táctica del imperialismo es trocear los países que no pueden controlar directamente.
https://newleftreview.org/
Los caminos a Damasco
Tariq Ali 09 Diciembre 2024
Nadie, salvo unos pocos compinches corruptos, derramará lágrimas por la marcha del tirano. Pero no debería caber duda de que lo que estamos presenciando hoy en Siria es una enorme derrota, un mini 1967 para el mundo árabe. Mientras escribo, las fuerzas terrestres israelíes han entrado en este maltrecho país. Aún no hay un acuerdo definitivo, pero algunas cosas están claras. Assad es un refugiado en Moscú. Su aparato baasista hizo un trato con el líder oriental de la OTAN, Recep Tayyip Erdoğan (cuyas brutalidades en Idlib son legión), y le ofreció el país en bandeja. Los rebeldes han acordado que el primer ministro de Assad, Mohammed Ghazi al-Jalali, siga supervisando el Estado por el momento. ¿Será ésta una forma de Assadismo sin Assad, incluso si el país está a punto de pivotar geopolíticamente lejos de Rusia y de lo que queda del «Eje de la Resistencia»?
Al igual que Irak y Libia, donde Estados Unidos controla el petróleo, Siria se convertirá ahora en una colonia compartida entre Estados Unidos y Turquía. La política imperial estadounidense, a nivel mundial, consiste en dividir los países que no pueden ser tragados enteros y eliminar toda soberanía significativa con el fin de afirmar la hegemonía económica y política. Esto puede haber comenzado «accidentalmente» en la antigua Yugoslavia, pero desde entonces se ha convertido en un patrón. Los satélites de la UE utilizan métodos similares para garantizar el control de las naciones más pequeñas (Georgia, Rumanía). La democracia y los derechos humanos tienen poco que ver con todo esto. Es una apuesta global.
En 2003, tras la caída de Bagdad en manos de Estados Unidos, el exultante embajador israelí en Washington felicitó a George W. Bush y le aconsejó que no se detuviera ahora, sino que siguiera adelante hacia Damasco y Teherán. Sin embargo, la victoria estadounidense tuvo un efecto secundario imprevisto pero previsible: Irak se convirtió en un Estado chiíta, lo que reforzó enormemente la posición de Irán en la región. La debacle allí, y posteriormente en Libia, significó que Damasco tuvo que esperar más de una década antes de recibir la debida atención imperial. Mientras tanto, el apoyo iraní y ruso a Assad elevó las apuestas del rutinario cambio de régimen.
Ahora, el derrocamiento de Assad ha creado otro tipo de vacío, que probablemente llenarán Turquía, miembro de la OTAN, y Estados Unidos, a través de la «ex Al Qaeda» Hayat Tahrir al Sham (el cambio de imagen de su líder, Abu Mohammad al Yolani, como luchador por la libertad tras su estancia en una prisión estadounidense en Irak es habitual), así como Israel. La contribución de este último ha sido enorme, ya que ha inutilizado a Hezbolá y ha destrozado Beirut con otra ronda de bombardeos masivos. Tras esta victoria, resulta difícil imaginar que Irán vaya a quedarse solo. Aunque el objetivo último tanto de Estados Unidos como de Israel es el cambio de régimen en ese país, degradarlo y desarmarlo es la primera prioridad. Este plan más amplio para remodelar la región ayuda a explicar el apoyo incondicional prestado por Washington y sus representantes europeos al genocidio israelí en Palestina. Tras más de un año de matanzas, el principio kantiano de que las acciones del Estado deben ser tales que puedan convertirse en una ley universalmente respetada parece una broma de mal gusto.
¿Quién sustituirá a Assad? Antes de su huida, algunos informes sugerían que si el dictador daba un giro de 180 grados -rompiendo con Irán y Rusia y restableciendo buenas relaciones con Estados Unidos e Israel, como habían hecho antes él y su padre-, entonces los estadounidenses podrían inclinarse por mantenerlo. Ahora es demasiado tarde, pero el aparato estatal que le abandonó ha declarado su disposición a colaborar con quien sea. ¿Hará Erdoğan lo mismo? El sultán de los burros querrá seguramente que los suyos, criados en Idlib desde que eran niños soldados, estén al mando y bajo el control de Ankara. Si consigue imponer un régimen títere turco, será otra versión de lo ocurrido en Libia. Pero es poco probable que se salga con la suya. Erdoğan es fuerte en demagogia pero débil en acciones, y Estados Unidos e Israel podrían vetar un gobierno limpio de Al Qaeda por sus propias razones, a pesar de haber utilizado a los yihadistas para luchar contra Assad. Sea como fuere, es poco probable que el régimen de reemplazo suprima la Mukhābarāt (policía secreta), ilegalice la tortura u ofrezca un gobierno responsable.
Antes de la Guerra de los Seis Días, uno de los componentes centrales del nacionalismo y la unidad árabes era el partido Baath, que gobernaba Siria y tenía una fuerte base en Irak; el otro, más poderoso, era el gobierno de Nasser en Egipto. El baazismo sirio durante el periodo anterior a Assad era relativamente ilustrado y radical. Cuando conocí al primer ministro Yusuf Zuayyin en Damasco en 1967, me explicó que la única forma de avanzar era flanquear el nacionalismo conservador convirtiendo a Siria en «la Cuba de Oriente Próximo». Sin embargo, el asalto israelí de ese año condujo a la rápida destrucción de los ejércitos egipcio y sirio, lo que allanó el camino para la muerte del nacionalismo árabe nasserita. Zuayyin fue derrocado y Hafez-al Assad llegó al poder con el apoyo tácito de Estados Unidos, al igual que Saddam Hussein en Irak, a quien la CIA proporcionó una lista de los principales cuadros del Partido Comunista Iraquí. Los radicales baasistas de ambos países fueron descartados, y el fundador del partido, Michel Aflaq, dimitió disgustado cuando vio hacia dónde se dirigía.
Sin embargo, estas nuevas dictaduras baasistas recibieron el apoyo de ciertos sectores de la población, siempre y cuando proporcionaran una red de seguridad básica. Irak bajo Saddam y Siria bajo Assad padre e hijos fueron dictaduras brutales pero sociales. Assad padre procedía del estrato medio del campesinado y aprobó varias reformas progresistas para mantener contenta a su clase, reduciendo la presión fiscal y aboliendo la usura. En 1970, la inmensa mayoría de las aldeas sirias sólo tenían luz natural; los campesinos se levantaban y se iban a dormir con el sol. Un par de décadas después, la construcción de la presa del Éufrates permitió la electrificación del 95% de ellos, con energía fuertemente subvencionada por el Estado.
Fueron estas políticas, y no sólo la represión, las que garantizaron la estabilidad del régimen. La mayoría de la población hizo la vista gorda ante la tortura y el encarcelamiento de ciudadanos en las ciudades. Assad y su camarilla creían firmemente que el hombre era poco más que una criatura económica, y que si las necesidades de este tipo podían satisfacerse, sólo una pequeña minoría se rebelaría («uno o doscientos como mucho», comentó Assad, «eran los tipos para los que estaba pensada originalmente la prisión de Mezzeh»). El levantamiento final contra el joven Assad en 2011 fue provocado por su giro hacia el neoliberalismo y la exclusión del campesinado. Cuando se convirtió en una amarga guerra civil, una opción habría sido un acuerdo de compromiso y reparto del poder, pero los apparatchiks que actualmente negocian con Erdoğan desaconsejaron tal acuerdo.
Durante una de mis visitas a Damasco, el intelectual palestino Faisal Darraj me confió que el agente de Mukhābarāt que le daba permiso para salir del país para asistir a conferencias en el extranjero siempre ponía una condición: «Trae lo último de Baudrillard y Virilio». Siempre es bueno tener torturadores educados, como podría haber dicho el gran novelista árabe Abdelrahman Munif, saudí de nacimiento y destacado intelectual del partido Baath. La novela de Munif Sharq al-Mutawassit (Al este del Mediterráneo), de 1975, es un relato devastador de la tortura y el encarcelamiento políticos, que el crítico literario egipcio Sabry Hafez describió como un libro de «poder y ambición excepcionales, que aspira a escribir la prisión política definitiva en todas sus variantes». Cuando hablé con Munif en los años noventa, me dijo, con una mirada triste, que esos eran los temas que dominaban la literatura y la poesía árabes: un comentario trágico sobre el estado de la nación árabe. Hoy en día, esto no tiene visos de cambiar. Aunque los rebeldes han liberado a algunos de los prisioneros de Assad, pronto los sustituirán por los suyos.
Estados Unidos y la mayor parte de la UE han pasado el último año sosteniendo y defendiendo con éxito un genocidio en Gaza. Todos los Estados clientes de EEUU en la región permanecen intactos, mientras que tres no clientes -Irak, Libia y Siria- han sido decapitados. La caída de este último elimina una línea de suministro crucial que une a varias facciones antisionistas. Geoestratégicamente, es un triunfo para Washington e Israel. Hay que reconocerlo, pero de nada sirve la desesperación. Cómo se reconstituirá una resistencia eficaz depende del próximo choque entre Israel y un Irán asediado, que mantiene conversaciones clandestinas directas con Estados Unidos y ciertos miembros del entorno de Trump, al tiempo que acelera el desarrollo de sus planes nucleares. La situación está plagada de peligros.
Observación de José Luis Martín Ramos:
Pero siempre con sus simplificaciones trotskistas. Si había un bloque social de apoyo a la RAS Assad no era exactamente un tirano y no solo los compinches y corruptos llorarán por la caída de la RAS. Podía ser un dictador -como lo es de facto Maduro en estos momentos- no un tirano. Había represión, sin duda; no puede ignorarse la situación del país y la extensión de la oposición yihadista; sobre las formas de la represión espero que alguna vez haya información fiable, no la propaganda que se vierte incontenible ahora. Por qué no se habla de la disidencia en Idlib; supongo que de aquí a un tiempo se verterán en occidente lágrimas de cocodrilo sobre las consecuencias sociales del régimen yihadista. Quien encabece el nuevo Estado sirio será también un dictador, si no un tirano, pero éste será “nuestro hijo de puta” y sus acciones se blanquearán a como de lugar. Esa especulación de Tariq Ali de “assadismo sin Assad” no tiene ningún sentido real; el pacto de transición responde a dos cosas: el interés de los padrinos internacionales del hasta ahora considerado grupo terrorista en cambiar la imagen de éste, en que la entrada en Damasco no se produzca a sangre y fuego y las carencias de ese grupo que necesita mantener todo lo que pueda el aparato de Estado sirio (Siria no es Afganistán).
8. Entrevista a Pablo Sapag sobre Siria
Un profesor de la Complutense, autor de un libro sobre Siria, analiza lo sucedido en esta entrevista.
https://diariosocialista.net/
«Un escenario posible es el de la partición de facto de la República Árabe Siria”. Pablo Sapag, Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro “Siria en perspectiva”, analiza los últimos sucesos y las raíces de la guerra en Siria.
08 Dic 2024 – 10:11
Por motivo de los acontecimientos de esta última semana en Siria, hablamos Pablo Vicente Sapag Muñoz de la Peña, Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid y autor de Siria en perspectiva (Ediciones Complutense). Sapag analiza en esta entrevista la situación actual del conflicto sirio, marcada por las últimas ofensivas en el norte del país y el papel de los actores regionales e internacionales. Con una mirada crítica y en profundidad, ofrece claves para entender cómo Siria sigue siendo un epicentro donde se entrelazan intereses geopolíticos, enfrentamientos locales y crisis humanitarias que impactan más allá de sus fronteras.
La toma de Damasco por parte Hayat Tahrir al-Shamy y la huida del presidente Bashar Al Assad vuelven a poner a Siria en boca de todos. ¿Cuál es la situación actual en Siria?
Entre disparos, saqueos de algunos edificios públicos y la salida de miles de presos de todo tipo de varias cárceles de Damasco y el resto del país, desde primeras horas del domingo 8 de diciembre el colapso del Estado y del Gobierno sirios es total. Del primero no se sabe bien dónde está su máximo representante –posiblemente en el extranjero, tal vez Rusia-, un Presidente Bashar el Asad extrañamente desaparecido y silente desde hace más de diez días. El gobierno, mientras, liderado por el primer ministro Mohammed al Jalali, ofrece entregar un poder ejecutivo que ya no tiene. El guante lo ha recogido Mohammed al Joulani, líder de la organización protagonista de buena parte de estos hechos. Se trata de Hayat Tahrir al Sham (HTS). Desde 2014 y hasta la fecha dicha organización está clasificada inequívocamente como terrorista por el Consejo de Seguridad de la ONU, EE UU y la Unión Europea.
El pasado pasado 27 de noviembre el grupo inició desde la noroccidental provincia de Idlib un ataque relámpago hacia el este, el norte y el sur. Como resultado de esos ataques apoyados desde el exterior y en el que también participan efectivos procedentes de países como Uzbekistán, Tayikistán, Turquía, China y varios países occidentales, las ciudades de Alepo y Hama fueron rápidamente ocupadas por esos grupos. Otras localidades de las gobernaciones de Alepo, Hama, Idlib y Homs también han sido tomadas por esos mismos grupos, incluida la ciudad de Homs. En el sur de Siria otros grupos vinculados a la oposición interna extraparlamentaria, armados o no, se han reactivado a tenor de los acontecimientos en el norte y el centro del país. Es el caso de Deraa, Sweida y Quneitra. La crisis armada también se ha extendido a las nororientales provincias de Al Hasakeh y Deir er Zhur, donde hay presencia ilegal de fuerzas militares de Estados Unidos apoyando a una milicia kurda a la que antes de su total hundimiento el Gobierno sirio cedió el control de localidades, barrios de ciudades e instalaciones militares y administrativas. Más o menos al margen, aunque no se sabe por cuánto tiempo, han quedado las dos provincias de la costa, Latakia y Tartus, granero de parte de la oficialidad de las Fuerzas Armadas y región de origen de Asad y sus principales colaboradores de confesión alauita en un régimen estatal y un gobierno que, sin embargo, hasta ahora han tenido siempre representantes de todas las confesiones, empezando por los suníes, que por razones demográficas obvias siempre han ocupado la mayoría de los cargos en casi todas las instituciones.
Cerca dos millones de personas de distintas etnias y confesiones religiosas han huido de sus hogares desde el 27 de noviembre, con las fronteras cerradas, buscando refugio en otras zonas de la República Árabe Siria. En ellas ya se atendía a cientos de miles de desplazados del Líbano a consecuencia de la invasión y bombardeos israelíes de los dos últimos meses. Unos y otros se han sumado al medio millón de refugiados palestinos acogidos en Siria desde la creación por el Reino Unido de la entidad germano-sionista de Israel y tras las sucesivas y periódicas crisis que asuelan a la región desde la penetración europea en la misma y de manera continuada desde mediados del siglo XIX.
Además de consideraciones políticas, diplomáticas y militares de tipo estratégico y táctico no explicitadas, los sorprendentes y apresurados repliegues del Ejército Árabe Sirio en varios frentes sin apenas ofrecer resistencia también pueden tener que ver con otros factores. Los centenares de miles de muertos entre 2011 y 2018 entre las filas del Ejército Árabe Sirio y fuerzas auxiliares, como la desmovilizada hace tiempo Defensa Nacional; los cientos de miles de mutilados y la salida del país de millones de varones en edad de cumplir con el servicio militar dejaron al Ejército regular sirio sin apenas masa de maniobra de infantería para enfrentar a una fuerza en el norte muy superior y a la permanente amenaza israelí en el suroeste del país. A ello hay que añadir el desgaste de un material no renovado por las carencias económicas producto de las medidas coercitivas unilaterales que la Unión Europea y EEUU impusieron a Siria hace más de diez años, las mismas que han empobrecido a la población hasta extremos insospechados, impulsando de paso la corrupción sin límites, la desidia y la desmotivación a todos los niveles. Posiblemente, también deserciones, abandonos y más de alguna deslealtad de graves consecuencias operativas, tanto en el plano militar como en el comunicacional, en este último caso manifestado con mensajes erráticos, contradictorios y sin apenas apoyo visual. Todo ello ha jugado a favor de la en tiempo y forma muy bien planificada operación de HTS y sus patronos y apoyos estatales exteriores. Esta combinación de factores podría explicar, en parte, la falta de reacción del Ejército Árabe Sirio y la facilidad con la que grupos bien pertrechados y apoyados estratégica, táctica y logísticamente desde el exterior han avanzado tan rápido por casi toda la geografía siria hasta hacerse con el control de Damasco. Ello en medio de una extraña, no aclarada y prolongada desaparición pública de Bashar Al Asad, que al igual que sus ancestros en posiciones de liderazgo, como su padre o su bisabuelo, hasta ahora nunca había rehuido de manera tan ostensible las muchas situaciones críticas que enfrentó a lo largo de sus 23 años y medio al frente de la República Árabe Siria.
¿Qué agentes, tanto regionales como como globales, participan en el conflicto y en la guerra? ¿Cuáles son los motivos políticos del conflicto? ¿Por qué intereses luchan estos actores?
Desde 2011 en Siria han actuado actores regionales y globales con distintas agendas dependientes de sus intereses políticos y económicos. En la actualidad y entre los primeros, hay que desatacar a Turquía, Qatar, Israel e Irán. Desde siempre y más aún desde la llegada al poder del islamista y neotomano presidente Recep Tayip Erdogan, Turquía tiene ambiciones territoriales en el norte de Siria. Tiene también el interés de mantener a raya a los kurdos a uno y a otro lado de la frontera. Desde el punto de vista ideológico, y como miembro de la Hermandad Musulmana que es, Erdogan ambiciona islamizar un país multiconfesional como Siria, para lo que cuenta con el apoyo de la única minoría realmente existente en Siria, la política que desde la Independencia ambiciona confesionalizar el Estado. En esto coincide también con la monarquía absoluta de Qatar, cuya ideología se inspira en el arabismo islamizado propagado, entre otros, por el difunto líder religioso Jusuf Al Qaradawi. Una ideología contraria a los aconfesionales nacionalismos social sirio y panarabista clásico y que Qatar proyecta a través de la señal en árabe de su poderoso brazo propagandístico, la cadena de televisión Al Jazeera. La extensión de este modelo a otros países es clave para que Qatar pueda consumar sus ambiciones de convertirse en potencia regional imprescindible y desplazar como mediador a otros actores, como Arabia Saudí, por ejemplo. Todo ello pese a su minúsculo tamaño, su régimen autocrático, su muy pequeña población local dependiente para todo de extranjeros, cuyas condiciones de vida varían mucho según de donde provengan, y los recursos interminables del gas y el petróleo. Hidrocarburos que ha querido sacar hacia el Mediterráneo a través de una Siria cuya política en la materia ha consistido hasta ahora en no ser país de paso de un solo proveedor, como le imponía Doha.
Otro actor regional relevante, en este caso a favor del Gobierno y del Estado sirios ha sido Irán. La relación entre Damasco y Teherán se remonta a principios de la década de 1980 cuando ambos tenían como enemigo común al expansionista y pro estadounidense Iraq de Saddam Hussein. Con el tiempo, esa relación se desarrolló en distintos ámbitos, por ejemplo, en relación al Líbano, clave para la seguridad de Siria frente a Israel y, para una potencia biregional como Irán, plataforma de proyección hacia el Mediterráneo a través de la mayoría de población chií del Líbano. Por cierto, en Siria los chiíes apenas suman el 3% de la población y la combinación de estos con manifestaciones religiosas más o menos vinculadas al chiísmo, como alauitas o ismailíes no llega al 17%. Es decir, esa relación se ha sustentado en intereses de Estado y no religiosos, proyectándose también en los ámbitos comercial y empresarial.
Respecto a las potencias globales, EE UU sabe que su gran rival internacional desde hace un tiempo y para las próximas décadas es China, que puede volverse aún más poderosa si el mundo deja de ser unipolar y se convierte en multipolar, que es lo que está ocurriendo con la evidente recuperación de Rusia y su condición de gran potencia. Dada la presencia rusa y china en Siria, los vínculos de Damasco con Teherán y la hasta ahora resistencia de Siria frente a un Israel que es el gran aliado de Washington en la región, resulta evidente su interés es destruir o debilitar Siria lo máximo posible. Hay otros factores, como la histórica resistencia de Siria a abrir sus mercados a las empresas multinacionales estadounidenses debido a su voluntad de desarrollar la industria propia a partir del mercado interior.
En el caso de Israel, el multilateralismo representa una peligrosa amenaza porque su siempre precaria posición en la región como único estado confesional de la misma hasta ahora ha dependido de EE UU, el Reino Unido, Francia, Alemania y otros miembros del Occidente colectivo cada vez menos influyentes. Si otros actores como Rusia o China también y cada vez más deciden, Israel ya no lo tendrá tan fácil como hasta ahora. Al tiempo, si en la región se imponen otros estados o seudoestados confesionales, el proyecto sionista obtendrá una gran legitimación ideológica para compensar su permanente debilidad demográfica y territorial. Varios de los estados implicados en la actual desestabilización de Siria comparten ese objetivo.
En cuanto a Rusia, intervino en Siria en 2015 por petición del Estado sirio, de acuerdo a lo establecido en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas. Como todos los demás, lo ha hecho por intereses materiales, pero también y de manera secundaria por vínculos históricos y culturales con Siria. Los intereses tienen que ver con la conservación de la base de mantenimiento naval que tiene en el puerto sirio de Tartus desde 1971 y desde 2015 la aérea de Hamaimim, en Latakia; su condición de proveedor de material militar a Siria desde 1958; la voluntad de evitar que regresen a Rusia los miles de yihadistas de ese país y otros próximos que han ido a Siria y el temor de que un cambio abrupto de Gobierno en Damasco abriera ese país a los gasoductos de Qatar para salir al Mediterráneo y abastecer al mercado europeo de gas, hasta ahora dependiente del gas ruso. En cuanto a los lazos históricos y culturales, la mayoría de los cristianos sirios con ortodoxos de rito griego, como los rusos. Fueron misioneros sirios los que llevaron el cristianismo ortodoxo a Rusia en los siglos IV y IX. Rusia llegó a tener decenas de escuelas en Siria, Líbano y Palestina a finales del siglo XIX para los cristianos ortodoxos sirios. Esos vínculos son muy importantes y junto a los intereses materiales y geopolíticos explican el papel de Rusia en Siria. En todo caso, Rusia actúa como potencia global por lo que sus intereses, como ha quedado totalmente claro estos días, no siempre se alinean con los de la República Árabe Siria y su Gobierno. Dado el conflicto en Ucrania, Rusia tiene servidumbres respecto a Turquía, por ejemplo en relación al acceso al Mar Negro y al Mediterráneo. Con Israel mantiene excelentes relaciones, en parte por el creciente peso de los sionistas rusos en Israel y su gobierno. Ello puede explicar ciertas posiciones rusas en la crisis actual, en las que se preveía un apoyo más contundente que nunca llegó, más bien todo lo contrario.
Los kurdos han desempeñado un papel clave en el conflicto sirio, tanto en la lucha contra el Estado Islámico como en la administración de territorios que han tomado en el norte del país. ¿Cuál es la situación actual de los kurdos en Siria y cómo influyen en la dinámica del conflicto?
Hay que distinguir ya que los kurdos de Siria no son ni mucho menos un bloque homogéneo. La mayoría de los kurdos de Siria jamás han planteado un cambio del régimen político del Estado con el que ha contado Siria desde su Independencia en 1946. Los kurdos se integraron mayoritariamente a ese Estado que siempre les protegió de Turquía. Viven tantos o más kurdos en Damasco, Alepo y otras ciudades sirias que en el norte del país. Desde la Independencia, Siria ha tenido dos presidentes de origen kurdo, dos primeros ministros, varios ministros a cargo de carteras relevantes; el Partido Comunista de Siria ha sido históricamente dirigido por un kurdo sirio; en el Parlamento sirio siempre ha habido diputados de etnia kurda y varios dirigentes religiosos del más alto nivel, tanto de ámbito ministerial como teológico. Ibrahim Hanano es un héroe de la resistencia frente a los turcos primero y los también imperialistas franceses, después. Tiene calles y estatuas en toda Siria. Era étnicamente kurdo, como Saladino, que no es un héroe kurdo o musulmán, sino árabe y sirio frente a unos cruzados europeos que tanto como combatir al islam quisieron acabar con las iglesias cristianas orientales nacidas en Siria. Los restos de Saladino descansan en Damasco, hoy junto a los del clérigo Mohammed Said Ramadán al Buti, uno de los mayores teólogos suníes de las últimas décadas. Fue asesinado en 2013 por defender el carácter multiconfesional de Siria y la separación estricta entre religión y política. Era un kurdo sirio.
Luego están algunos grupos de kurdos del norte de Siria que al principio de la crisis entendieron que la necesidad del Estado de combatir en varios frentes sin descuidar el flanco que tiene abierto desde 1948 con Israel era una oportunidad para ellos. Crearon milicias que se repartieron con las fuerzas del Estado el control de la seguridad en ciudades como Qamishli y Hasaka, algo que hemos vuelto a ver ahora. Esa colaboración les permitió lograr una histórica reivindicación: la de que el Estado otorgara nacionalidad siria a 300 mil kurdos de origen no sirio que al carecer de documentación tenían serios problemas para estudiar, o realizar otras actividades cotidianas. Luego algunos de esos grupos pactaron con EEUU, que usando la excusa de combatir a un Estado Islámico, que jamás hubiese existido si EE UU no hubiese invadido Iraq, ocupó ilegalmente algunas zonas del noreste de Siria. Esa alianza les hizo creer a algunos de esos grupos kurdos que antes o después EE UU lograría para ellos una zona autónoma como la del norte de Iraq, algo complejo de realizar en Siria tanto por la trayectoria de apoyo y compromiso con el Estado de la mayoría de los kurdos de Siria como por el hecho de que los kurdos del norte están dispersos y viven entre árabes, siriacos, armenios y otros grupos que a diferencia de ellos no son musulmanes suníes. La presión de algunos grupos kurdos de la propia Turquía también influyó en la acción de esos grupos.
Ahora habrá que ver cómo transcurren las cosas y las relaciones interétnicas e interconfesionales en el inmenso cantón de facto del noreste de Siria tutelado por EEUU que podría consolidarse en el tiempo, una zona en la que las tribus árabes son muy fuertes y tienen presencia transfronteriza en Iraq. Por no hablar de cómo serán las relaciones con el resto de Siria u otro posible cantón o pseudo estado de facto del norte y centro de Siria con capital en Alepo y tutelado por la Turquía islamista y neotomana de Erdogan. Como resulta evidente, la cuestión de los kurdos trasciende con mucho a Siria.
¿Cuál es la conexión de la guerra de Siria con otros conflictos que se están librando a nivel regional y mundial?
No cabe la menor duda de que esta operación, inicialmente de propaganda armada de unos y otros pero ante la aparentemente insospechada evolución de los acontecimientos, algo mucho más relevante, ha coincidido con otros hechos regionales y globales que en un país como Siria tienen una enorme repercusión. Es evidente que, entre otras cosas, se pretendía desviar la atención de la retirada sionista del Líbano, donde Israel no logró su objetivo de destruir Hezbolá ni de llegar al río Litani. El mismo día que entró en vigor el alto el fuego, lo que en Tel Aviv se califica de claudicación, los aviones sionistas bombardearon dos pasos fronterizos entre Siria y Líbano. Ello evitaba a Siria poder contar con cualquier apoyo inmediato de Hezbolá y de paso retraía la atención del norte del país. Entonces se produjo el avance de Hayat Tahrir al Sham y otros hechos en los que en el noreste de Siria se vieron envueltas las fuerzas de ocupación estadounidenses y su milicia kurda aliada. El interés israelí coincidió temporalmente con el de Turquía, que ha aprovechado el debilitamiento de Siria como consecuencia de las medidas económicas coercitivas que le impusieron hace más de una década EE UU y la UE pero también el castigo aéreo israelí de 14 meses por no distanciarse de la operación palestina del 7 de octubre de 2023. Aparentemente esa operación emerge ahora como un desastre estratégico, que además de suponer la muerte de decenas de miles de palestinos, libaneses y sirios ha debilitado al Líbano hasta límites nunca vistos y ha servido para que estemos ante la muy posible fragmentación de la República Árabe Siria, de manera bastante aproximada a la partición diseñada e impuesta por los franceses en 1920. Al margen del Frente Popular para la Liberación de Palestina y alguna otra organización, la poca visión y coordinación estratégica demostrada históricamente por otras fuerzas políticas palestinas arroja como resultado no los pretendidos dos estados de Oslo, sino una pléyade de seudoestados, estados fallidos e intervenidos o mancomunidades de municipios con apenas autonomía para organizar la recogida de basuras y poco más, pese a sus solemnes denominaciones y reconocimientos exteriores apenas formales. Al no impedirse una operación del 7 de octubre en los radares de varios servicios de inteligencia, puede que quizás se buscase justamente eso.
Por otro lado, esto ha coincidido con el inminente cambio en la presidencia de EEUU. Aunque el senil y probablemente incapacitado en muchos aspectos Joe Biden parece más preocupado de indultar a su hijo que de enmendar los muchos desafueros de su política exterior, los que en buena medida explican el fracaso de la candidata demócrata Kamala Harris, con el colapso de Siria se ha apuntado un gran tanto. Con la llegada a la Casa Blanca de un Donald Trump cuyas prioridades son atender la economía y la inmigración y el pulso con China, Ucrania sabe que tendrá que pactar una rendición más o menos presentable con Rusia, que a cambio deja hacer en Oriente Próximo para que los turcos no les cierren el acceso al Mediterráneo. Todo ello con el objetivo de Moscú de conservar sus bases en la costa de Siria, uno de los posibles cantones o seudoestados en formación que quizás quedaría bajo su esfera de influencia. En cuanto a Irán, la operación de los palestinos de Gaza ha consumido muchos de sus recursos. Se conforma con no perder influencia en Líbano, donde sí hay abundante población chií, en Siria, no. El timing ha sido perfecto. Han coincidido los intereses de todos en detrimento de la República Árabe Siria y su cada vez más diezmado y desperdigado pueblo y, sobre todo, de su singular modelo civilizatorio de sociedad multiétnica y multiconfesional.
¿Cómo podrían afectar los sucesos y cambios que han acontecido estas últimas semanas a los conflictos internacionales que has mencionado previamente?
Respecto al conflicto de Ucrania y Rusia, parece claro que la timorata y calculadora posición de Moscú respecto a Siria tiene que ver con su interés de allanar las intenciones del presidente electo de EE UU Donald Trump de cerrar ese conflicto europeo de acuerdo a la situación actual, que favorece a Rusia. No hay que olvidar que ese conflicto no solo es con Ucrania, también con la OTAN y el resto del Occidente colectivo por lo que para Rusia es prioritario en su estrategia global frente a la cuestión Siria, donde como mucho intentará salvar si puede sus bases militares y algunas concesiones económicas que tras la previsible fragmentación de Siria pueden quedar en zonas de una u otra manera tuteladas por Rusia.
Para Irán lo más importante hoy es salvaguardar su relación con el Líbano a través de la supervivencia de Hezbolá y la mayoritaria población chií de ese país y sus organizaciones políticas. Para ello ha evitado un desgaste masivo de Hezbolá en Siria y su propia mplicación directa en estos últimos días. Obviamente, tampoco le interesa un choque directo con Israel, que además sería con EE UU y otras potencias occidentales como el Reino Unido. Una escalada debilitaría su condición de potencia biregional en Asia Central y Asia Occidental.
Con los sorpresivos pero nada casuales sucesos en Siria, Israel ha logrado desviar la atención sobre su fracaso relativo en Líbano y ve con indisimulado beneplácito cómo se debilita y fragmenta el único actor que sostenidamente se había resistido al proyecto sionista a través de de sólidas bases ideológicas y el desarrollo desde la Independencia de las capacidades de un Estado que hasta 2011 tenía suficientes recursos para mantener la disuasión con Israel. La combinación de su propia crisis política y socioeconómica, la sostenida intervención internacional por todos los medios y las verdaderas intenciones y repercusiones geopolíticas en torno a lo de Gaza, han desangrado a Siria para mayor ganancia de Israel y de unos cuantos actores más, incluidos supuestos hermanos menores de toda la vida y aliados hasta ayer mismo.
Otros actores, como China, que han apoyado a la República Árabe Siria diplomáticamente, actúan de acuerdo a la política de hechos consumados intentando salvaguardar sus intereses, en el caso de Pekín, vinculados a su proyecto de la Ruta de la Seda, que la posible cantonalización de facto y permanente de Siria podría complicar pero no comprometer, algo muy importante para China de cara a su enfrentamiento con EE UU en varios terrenos, sobre todo el comercial.
La cobertura mediática occidental del conflicto sirio ha sido criticada por centrarse en determinados episodios y actores, dejando de lado otros aspectos. ¿Cómo evalúas la narrativa dominante en los medios occidentales sobre Siria? ¿Qué elementos consideras que han sido omitidos o distorsionados?
La narrativa de los medios occidentales ha sido voluntaria o involuntariamente funcional al escenario actual. Con contadas y honrosas excepciones, más que de medios, de informadores concretos, lo que se viene haciendo es propaganda más que información. La Siria histórica y natural de la que la República Árabe Siria ha sido hasta ahora la máxima expresión, es un espacio histórico, social, humano, y político no apto para simplificaciones o para un pensamiento occidental que se estructura de manera tan binaria como cuantitativa e insuficiente para abordar la compleja realidad siria. Dicho lo cual, mucho antes del estallido de la crisis en 2011 la República Árabe Siria pudo y debió haber hecho un esfuerzo mucho mayor por darse a conocer, por explicarse, por proyectar ante públicos legos lo que supone una sociedad multiconfesional y multiétnica milenaria y como eso se manifiesta en la legislación, el debate y el sistema político e institucional. Siria siempre ha sido un centro civilizatorio, de ahí el que muchos pensaran que no necesitaban explicarse. Al fin y al cabo y hacia occidente todo lo demás, creyeron, debían ser emulaciones o proyecciones de esa civilización. Se equivocaron. Tenían que haberse explicado porque fuera de la Siria histórica y natural los parámetros son otros. De ahí muchas incomprensiones manifestadas en discursos mediáticos no del todo ajustados a la realidad.
Por ejemplo, se habla de minorías y mayorías confesionales o étnicas. Se trata de conceptos propios de la cultura binaria y cuantitativa occidental. En Siria, hasta la ocupación francesa nunca se utilizaron esos conceptos. De cara a Siria solo la aproximación cualitativa es viable. De lo contrario se terminan repitiendo lugares comunes ajenos a la realidad. Por ejemplo, al referirse al Estado de la República Árabe Siria como laico a la francesa para presentarlo como contrario o favorable a ciertos grupos de población a los que desde fuera se reduce solo a su condición religiosa. La República Árabe Siria nunca ha sido un estado laico. El Estado es nominalmente aconfesional, es decir, a diferencia del Reino Unido que sí la tiene, el Estado sirio no tiene religión. En la práctica, sin embargo, es multiconfesional, es decir, hace suyas y protege a todas las confesiones. Sutilezas que los occidentales no entienden mucho porque no han experimentado ni social ni políticamente algo así. De ahí que hablen de una guerra civil inexistente porque el conflicto armado mayor que viene soportando Siria desde 2011 es cualquier cosa menos una guerra civil, que para serlo debe cumplir con lo que se dio en España entre 1936 y 1939. Estoy citando aquí a Moro, Kalyvas y Sambonis, principales referentes académicos para determinar qué es y qué no es una guerra civil, salvo que la etiqueta se utilice con otros propósitos. Hacen falta dos gobiernos, dos administraciones, dos ejércitos y control sustantivo, contiguo y suficiente del territorio. Nada de eso hubo entre 2011 y 2018, cuando terminó la fase álgida del conflicto armado. Lo que hemos visto ahora es esencialmente, y sin olvidar la activación de otros grupos, estos sí formados íntegramente por sirios opositores al régimen de la República Árabe Siria, armados o no, es el avance de una organización a la que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas considera como terrorista y que está apoyada directa y militarmente por Turquía, Israel y otros estados. Obviamente, eso no es una guerra civil ni a esa organización se la puede calificar exclusivamente de siria, “rebelde”, “insurgente” u “oposición armada” obviando la clasificación del Consejo de Seguridad de la ONU. Prescindir de ello hace que algunos reporteros hayan caido, seguramente de manera inconsciente, en ciertas omisiones a veces tipificadas y sancionadas. Por ejemplo, estos días algunos medios de referencia han proyectado una imagen de la organización y su líder ajena a esa definición de la ONU, lo que consolida a Mohammed al Joulani como un actor e interlocutor clave.
Se puede hablar también del deficiente manejo de fuentes, casi todas unidireccionales o directamente propias de operaciones de propaganda negra o gris muy bien orquestadas por expertos en la materia. Por supuesto, se ha omitido el contexto, el temporal, el histórico, el social, el cultural, el político y el geopolítico. Y eso es muy efectivo, porque la propaganda no funciona con falsedades. Se hace con hechos deformados, es decir, desprovistos de su debido contexto.
En tu opinión, ¿qué futuro le depara a Siria?
Teniendo en cuenta que la situación es muy fluida y los acontecimientos se desarrollan con mucha rapidez y que algún acuerdo político de última hora e incierta aplicación se pueda impulsar diplomáticamente, a fecha de hoy (8 de diciembre) un escenario cada vez más plausible, aunque no inevitable ni irreversible ni con sus perfiles del todo definidos, es el de la partición de facto y posiblemente por mucho tiempo o con carácter definitivo de la República Árabe Siria. Esa partición, con algunos ajustes en función de intereses de última hora de las potencias que han alentado o permitido este escenario, aunque también de algunos desajustes entre lo planificado y la cambiante realidad sobre el terreno, supondría antes o después la cantonalización de Siria en unas pocas o muchas unidades de distinto tamaño. Una partición que podría parecerse bastante al mapa que trazaron los franceses cuando invadieron la Siria histórica y natural en 1920. Una fragmentación totalmente ajena a la realidad socio cultural de Siria y a la voluntad de los sirios expresada en el Congreso y el Programa Nacional Sirio de 1919, la hoja de ruta política que se dieron los sirios tras la expulsión de los turcos. Cuando a su turno los franceses fueron expulsados en 1946, y prescindiendo de las amputaciones permanentes de Líbano, Alexandretta, Jordania y Palestina, los demás sirios pudieron revertir esa cantonalización a la francesa expresada en la bandera que utilizan los grupos sublevados contra el actual régimen del Estado sirio. Además de las referencias religiosas islámicas a través de los colores, las tres estrellas de esa enseña representan tres de los seudoestados creados por los ocupantes franceses en Siria. Ahora ese experimento podría ser más complicado y tortuoso de revertir.
En algunos de esos hipotéticos pero plausibles cantones de iure o de facto, el desplazamiento masivo de población ya se ha iniciado. Por temores reales o infundados, en algunos casos motivados tanto por la experiencia histórica más o menos reciente así como por la propaganda, más de dos millones de personas han abandonado sus hogares en Alepo, Hama, Homs y otros lugares de Siria ante el avance de las fuerzas de HTS o la activación de otros grupos de distinto perfil en otras zonas del país. La limpieza étnica y confesional directa y otros efectos propios de procesos como el que se le impone a Siria podrían acentuarse si el vacío de poder se extiende y colapsan todas las instituciones del Estado. Sobre todo porque independientemente de frágiles acuerdos que solo validará el tiempo, este último episodio de la crisis siria, tan vinculado a intereses externos, ha desatado las desconfianzas de todo tipo.
Como han expresado los programas, lemas, discursos y aspiraciones de la mayoría de los grupos opositores internos extraparlamentarios, la confesionalización sectaria del marco constitucional y legal así como de las instituciones podría influir mucho en la redacción de una nueva constitución distinta a la de 2012 y para una hipotética Siria unificada. Desde luego, principios de ese tipo pueden regir de iure o de facto algunas de esas unidades cantonales o seudoestados hace mucho tiempo concebidas fuera de Siria sin intervención ni del hasta ahora gobierno ni de la oposición, más bien espectadores o figurantes de este llamativo desenlace. Algunos cantones recibirían ayuda económica más o menos permanente de sus patrones externos. Otros no. Todo dependerá de qué potencia y en qué materia ejerza la influencia sobre el respectivo cantón, autonomía o protoestado que se cree. Algunos podrían ser más o menos viables de acuerdo a los recursos naturales y productivos con los que cuenten. Todos, sin embargo, deberán pagar más aranceles de importación y exportación ya que de fragmentarse el Estado unitario sirio también desaparecería el mercado único y sus barreras aduaneras igualmente únicas. Teniendo en cuenta que la salida de profesionales experimentada estos últimos años se va a acelerar y continuará debido al incierto futuro, habrá que ver cómo se prestan servicios públicos esenciales y otras cuestiones propias de realidades estatales o para estatales. Nuevamente habrá disparidad en función de qué cantón se trate y de qué potencia exterior esté detrás del mismo. Por último, y sin la posibilidad de que la República Árabe Siria pueda actuar internacionalmente con una sola voz efectiva, si este escenario se consolida en el tiempo, las consecuencias regionales y globales serán muy relevantes y beneficiosas para sus enemigos, empezando por Israel.
Observación de José Luis Martín Ramos:
Excelente. Propongo su publicación si no se ha hecho. Destaco su evocación del proyecto colonial francés de 1920 que significa la desaparición de Siria como Estado. Asia sudoccidental retrocede en su conjunto cien años. Gran victoria para el proyecto sionista y gran derrota para la liberación palestina. Solo espero que con este desastre el ciclo islamista haya llegado a su cénit.
Observación de Miguel Candel:
Pofavó: cuando habla de China, Tayikistán, Uzbekistán o Miracomoestán se refiere obviamente a la participación en los grupos yihadistas de individuos procedentes de esos países (de China, seguro que algunos «yogures» o como se llamen).
Aprovecho para señalar que de momento los hechos le están dando la razón a José Luis en su valoración de las consecuencias estratégicas de la operación Inundación de Al-Aqsa: me temo que más que como «inundación» pasará a la historia como diluvio universal (y la pregunta es: ¿queda algún Noé por ahí?).
9. Resumen de la guerra en Asia occidental, 9 de diciembre
En un par de días he visto multitud de artículos sobre los acontecimientos en Siria, así que hoy será una especie de monográfico sobre Siria. Por tanto, también el resumen de la guerra en Asia occidental lo centro en este país. Que conste que Middle East Eye, financiado por Qatar, es claramente pro «oposición». https://www.middleeasteye.net/
En directo: Los rebeldes sirios conceden la amnistía a los soldados reclutados
Continúa la búsqueda de prisioneros en Sednaya
Puntos clave
EEUU dice que Israel se defiende mientras bombardea 100 sitios en toda Siria
Turquía y EEUU llegan a un acuerdo para que las fuerzas kurdas se retiren de Manbij
Un monitor de guerra dice que hay 910 muertos, entre ellos 138 civiles, desde la ofensiva rebelde siria
Actualizaciones en directo
Nuestro liveblog cerrará en breve hasta mañana por la mañana.
Estos son los principales acontecimientos del día:
-Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) ha nombrado un primer ministro interino para administrar Siria tras la destitución del presidente Bashar al-Assad. Mohammed al-Bashir, hasta ahora jefe del gobierno de Idlib respaldado por HTS, fue anunciado el lunes para asumir temporalmente la dirección del país.
-Más de 4.000 soldados del ejército sirio han huido a Irak tras la caída de Damasco en manos de las fuerzas rebeldes y el derrocamiento de Bashar al Assad, informó AP. El funcionario dijo que los soldados entregaron sus armas, municiones y vehículos blindados antes de ser reubicados en un campamento, aunque no se reveló su ubicación exacta.
-El ministro turco de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, dijo el lunes que Turquía espera que los actores internacionales y las Naciones Unidas respalden al pueblo sirio en el establecimiento de una administración integral, informó la agencia Anadolu.
-La agencia de noticias Reuters informa de que los rebeldes liderados por HTS han concedido la amnistía a todos los militares reclutados para el servicio durante el mandato del derrocado presidente Bashar al Assad, citando fuentes de la plataforma Telegram.
-Los huzíes de Yemen dijeron que apoyarían a Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) si se movilizaban para hacer frente a las incursiones de Israel en Siria.
-Una fuente de la oposición siria ha declarado a Reuters que Estados Unidos y Turquía han llegado a un acuerdo para que las fuerzas kurdas respaldadas por Estados Unidos, también conocidas como Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), se retiren de la ciudad sitiada de Manbij, en el noreste de Alepo (Siria).
-Israel bombardeó el lunes más de 100 lugares en todo el oeste de Siria, en un acto que Estados Unidos calificó de «legítima defensa».
-Estados Unidos afirma que el periodista y ex marine estadounidense Austin Tice sigue vivo en Siria, donde permanece retenido desde 2012. Washington ha enviado a Beirut al enviado para asuntos de rehenes Roger Carstens como parte de los «intensos esfuerzos» para encontrar a Tice tras la caída del régimen de Assad, según ha declarado este lunes a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
-Washington tratará de ponerse en contacto con las facciones rebeldes sirias, incluido Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), indicó el lunes a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller. «Tenemos la capacidad de relacionarnos con organizaciones [que] han sido designadas [como terroristas]», dijo Miller.
EEUU imputa a dos funcionarios sirios por crímenes de guerra
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha hecho pública hoy una acusación contra dos altos cargos sirios del derrocado presidente Bashar al Assad por crímenes de guerra.
La acusación, que se dio a conocer en el Distrito Norte de Illinois, acusaba a los ex funcionarios de inteligencia sirios de participar en una conspiración para cometer tratos crueles e inhumanos contra civiles detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses, en el transcurso de la guerra civil siria.
– Información de Reuters
EEUU sanciona al suegro de Assad
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha sancionado de nuevo a Fawaz al-Akhras, residente en Reino Unido y suegro del derrocado presidente sirio Bashar al-Assad, por «ayudar materialmente, patrocinar o proporcionar apoyo financiero, material o tecnológico, o bienes o servicios a Bashar al-Assad o en su apoyo», según un comunicado emitido el lunes.
Akhras ya había sido sancionado en 2020.
El propio Assad también fue designado anteriormente «en relación con la perpetración por parte del Gobierno de Siria de graves abusos contra los derechos humanos del pueblo sirio y las acciones de Bashar al-Assad que obstruyen, perturban o impiden un alto el fuego o una solución política al conflicto sirio», dijo el Departamento de Estado.
La medida coincide con el Día Internacional contra la Corrupción, durante el cual Estados Unidos quiso «promover la rendición de cuentas de los autores de corrupción y abusos contra los derechos humanos en todo el mundo».
Biden y Abdalá de Jordania hablan sobre la seguridad en Siria
La Casa Blanca ha facilitado una breve lectura de la llamada que mantuvieron el lunes el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el rey Abdalá II de Jordania, en la que hablaron de la situación que se vive en Siria.
Biden «hizo hincapié en su pleno apoyo a un proceso de transición dirigido por Siria bajo los auspicios de las Naciones Unidas», y «discutió la situación en el este de Siria para incluir el compromiso de EE.UU. con la misión [Derrota]-ISIS».
El presidente estadounidense también «subrayó el apoyo de Estados Unidos a la estabilidad de Jordania y el papel central de Jordania en el mantenimiento de la estabilidad y la reducción de las tensiones en toda la región de Oriente Próximo», dice la lectura.
Israel se defiende en Siria, según EEUU
El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó el lunes que Israel actuó en defensa propia cuando sus militares invadieron territorio sirio más allá de la zona de distensión desmilitarizada, tras la destitución del gobierno de Bashar al Assad por grupos rebeldes.
El domingo, las fuerzas israelíes se trasladaron desde los Altos del Golán ocupados a una zona tampón entre Israel y Siria, afirmando que el fin del gobierno de Assad significaba que el «acuerdo de retirada» de 1974 entre los dos países había colapsado y que «las fuerzas sirias han abandonado sus posiciones».
«Ayer ordené [a los militares israelíes] que tomaran la zona tampón y las posiciones de mando cercanas. No permitiremos que ninguna fuerza hostil se establezca en nuestra frontera», declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Sin embargo, varios funcionarios israelíes dijeron a The New York Times que las fuerzas israelíes avanzaron más allá de esa zona tampón y cruzaron a territorio sirio.
Más información: EEUU repite el «derecho a defenderse» de Israel tras la toma de la zona tampón con Siria
Los alauitas de la ciudad natal de Assad dan la bienvenida a los rebeldes: Informe
Los rebeldes liderados por el HTS que derrocaron al presidente sirio Bashar al Assad se reunieron el lunes con los ancianos de la ciudad natal alauita del ex presidente y recibieron su apoyo, en lo que los residentes dijeron que era una señal alentadora de tolerancia por parte de los nuevos gobernantes del país.
La forma en que los rebeldes traten a la considerable población alauita, que apoyó ampliamente a Assad y de la que extrajo su guardia presidencial personal, se considera en Siria una prueba de fuego para saber si la toma de Damasco el domingo desemboca en una venganza violenta contra los antiguos leales a Assad.
La delegación rebelde visitó la ciudad natal de Assad, Qardaha, en las montañas de la provincia de Latakia, en el noroeste de Siria, y se reunió con decenas de religiosos, ancianos y otras personas en el ayuntamiento para mantener un debate, antes de que los notables alauitas firmaran una declaración de apoyo, según dijeron tres residentes.
– Información de Reuters
Arabia Saudí dice que Israel socava la seguridad de Siria
Arabia Saudí considera que la toma por parte de Israel de una zona tampón en Siria demuestra su voluntad de «arruinar la posibilidad de Siria de restablecer su seguridad», ha afirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores del reino en un comunicado emitido este lunes.
– Información de Reuters
EEUU establecerá contactos con facciones rebeldes sirias: Departamento de Estado
Washington tratará de ponerse en contacto con facciones rebeldes sirias, entre ellas Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), según ha indicado este lunes a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
«Sí tenemos la capacidad de relacionarnos con organizaciones [que] han sido designadas [como terroristas]», dijo Miller.
«Recordarán que la administración anterior se comprometió con los talibanes mientras eran una organización designada terrorista y llegó a un acuerdo para retirarse de Afganistán con los talibanes, mientras los talibanes eran una organización designada terrorista. Así que tenemos la capacidad, cuando nos interesa legalmente, de comunicarnos con una organización designada terrorista. Hay cosas que la ley no permite hacer, pero hablar con la gente no es una de ellas cuando se trata de comprometerse con grupos sobre el terreno en Siria».
Israel toma «medidas» de seguridad pero no interviene en Siria: Embajador de la ONU
Israel informó el lunes al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de que ha tomado «medidas limitadas y temporales» en una franja desmilitarizada fronteriza con Siria para contrarrestar cualquier amenaza, en particular para los residentes de los Altos del Golán, ocupados por Israel.
Pero esas medidas también parecían implicar varios ataques aéreos en el oeste de Siria, incluidas instalaciones cercanas a la capital, Damasco.
«Es importante subrayar, sin embargo, que Israel no está interviniendo en el conflicto en curso entre grupos armados sirios; nuestras acciones se centran únicamente en salvaguardar nuestra seguridad», escribió el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, en una carta al Consejo de 15 miembros.
Dijo que Israel seguía comprometido con el marco del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
– Información de Reuters
El jefe del Centcom se reúne con funcionarios jordanos sobre Siria
El jefe del Mando Central estadounidense, el general Michael Kurilla, se reunió el lunes en Ammán con el general de división Yousef al-H’naity, jefe del Estado Mayor Conjunto jordano, para mantener un debate que incluyó las preocupaciones en materia de seguridad derivadas de la caída de Bashar al-Assad en Siria.
Kurilla «reiteró el compromiso de EE.UU. de apoyar a Jordania en caso de que surjan amenazas procedentes de Siria», dice el comunicado del Centcom.
EEUU cree que el ex marine retenido en Siria sigue vivo
Estados Unidos asegura que el periodista y ex marine estadounidense Austin Tice sigue vivo en Siria, donde permanece retenido desde 2012.
Washington ha desplegado al enviado para asuntos de rehenes Roger Carstens en Beirut como parte de los «intensos esfuerzos» para encontrar a Tice tras la caída del régimen de Assad, según ha declarado este lunes a la prensa el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
EEUU no permitirá que el grupo Estado Islámico recupere su posición, dice Blinken
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, advirtió el lunes de que el grupo Estado Islámico intentará aprovechar este periodo para restablecer sus capacidades en Siria, pero que Estados Unidos está decidido a no permitirlo.
Añadió que el pueblo sirio tiene que ser el que elija su futuro, diciendo que las declaraciones de los líderes rebeldes hacia la construcción de un gobierno inclusivo son bienvenidas, pero que la verdadera medida estará en las acciones que tomen.
Información de Reuters
Los médicos sirios se apresuran a ayudar a los presos liberados de la prisión siria de Sednaya, a las afueras de Damasco.
El doctor Mustafa Mahmoud, que habló con Middle East Eye, dijo que la mayor preocupación es que los presos estén gravemente desnutridos y se enfrenten a una enfermedad llamada «síndrome de realimentación».
El médico sirio Karim Aljaiz se hizo eco de las preocupaciones de Mahmoud y explicó que el síndrome de realimentación podría provocar la muerte de estos presos.
Esta afección se produce cuando una persona desnutrida comienza a comer de nuevo, lo que provoca un cambio repentino de electrolitos y fluidos que puede dar lugar a complicaciones peligrosas como insuficiencia cardíaca, convulsiones o problemas respiratorios. Esto ocurre porque el organismo, tras un ayuno o inanición prolongados, se esfuerza por manejar la rápida entrada de nutrientes, sobre todo hidratos de carbono, que desencadenan un aumento de la insulina y el agotamiento de electrolitos críticos como el fosfato, el potasio y el magnesio.
Aljaiz teme que las familias de los presos no sean conscientes de este síndrome y los maten inadvertidamente dándoles demasiada comida tras su liberación.
Más información: Los prisioneros liberados de los campos de concentración nazis al final de la Segunda Guerra Mundial murieron a los tres días porque sus cuerpos, debilitados por la inanición prolongada, no pudieron soportar la sobrealimentación repentina de los soldados soviéticos.
Explosiones cerca de Damasco identificadas como ataques aéreos israelíes
Un corresponsal de Aljazeera en Damasco informa de que las explosiones escuchadas el lunes cerca de Damasco, la capital siria, han sido identificadas como ataques aéreos israelíes. Los israelíes han intensificado sus ataques ante lo que consideran un vacío en la gobernanza y la seguridad sirias.
Se oyen explosiones cerca de la instalación de armas químicas de Damasco
Al menos dos explosiones escuchadas el lunes cerca de Damasco, la capital siria, parecen proceder de explosiones cerca de una instalación gubernamental vinculada a la producción de armas químicas, según han declarado testigos.
El Centro Sirio de Estudios e Investigación Científica de Barzeh está sancionado por Estados Unidos desde 2005.
Israel ataca el puerto sirio de Latakia
Un ataque aéreo israelí tuvo como objetivo una instalación de defensa antiaérea cerca del puerto mediterráneo sirio de Latakia, informaron el lunes fuentes de seguridad sirias.
Información de Reuters
Las fuerzas kurdas podrían retirarse de Manbij en un acuerdo entre EEUU y Turquía: Informe
Una fuente de la oposición siria ha dicho a Reuters que Estados Unidos y Turquía han llegado a un acuerdo para que las fuerzas kurdas respaldadas por Estados Unidos, también conocidas como Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), se retiren de la ciudad sitiada de Manbij, en el noreste de Alepo, Siria.
El Ejército Nacional Sirio (ENS), respaldado por Turquía, montó una ofensiva en la zona, que comenzó el 6 de diciembre, para hacer retroceder a las FDS. Turquía vincula a las Fuerzas de Autodefensa con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán o PKK, grupo terrorista designado por Ankara.
Los rebeldes sirios conceden la amnistía a los soldados reclutados
La agencia de noticias Reuters informa de que los rebeldes liderados por HTS han concedido la amnistía a todos los militares reclutados durante el régimen del derrocado presidente Bashar al Assad, citando fuentes de la plataforma Telegram.
Los huzíes dicen que apoyarían a HTS si se enfrenta a Israel
Los huzíes de Yemen dijeron que apoyarían a Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) si se movían para hacer frente a las incursiones de Israel en Siria.
El domingo, tras el derrocamiento del presidente Bashar al-Assad, las fuerzas israelíes se adentraron aún más en los Altos del Golán ocupados, ocupando la zona tampón entre ellas y el territorio controlado por Siria.
También han lanzado varios ataques aéreos en toda Siria en un supuesto intento de impedir que armas avanzadas caigan en manos rebeldes.
«Nuestras operaciones militares en apoyo de Gaza están en curso y no se desviarán de la brújula de hostilidad que rige nuestra yihad contra los enemigos de la nación», dijo Mohammed al-Bukhaiti, miembro del buró político de Ansar Allah, escribiendo en X.
«Si [HTS] se mueve para hacer frente a la agresión israelí contra Siria, seremos los primeros en apoyarlo».
El organismo de control de la ONU dice que las armas químicas deben ser aseguradas en Siria
La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), el organismo de vigilancia química de Naciones Unidas, ha advertido a las autoridades sirias de que deben asegurarse de que los presuntos arsenales de armas químicas están a salvo tras el derrocamiento del presidente sirio Bashar al Assad.
La OPAQ dijo que se había puesto en contacto con Siria «con el fin de hacer hincapié en la importancia primordial de garantizar la seguridad y la protección de todos los materiales e instalaciones relacionados con las armas químicas» en el país.
«Hasta la fecha… la declaración siria sobre su programa de armas químicas sigue sin poder considerarse exacta y completa», afirmó la OPAQ.
«Siguen existiendo serias dudas sobre la exhaustividad de la declaración inicial de Siria y sobre el destino de cantidades significativas de armas químicas cuyo paradero se desconoce».
El HTS nombra a un primer ministro interino para Siria
Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) ha nombrado a un primer ministro interino para administrar Siria tras el derrocamiento del presidente Bashar al-Assad.
Mohammed al-Bashir, que hasta ahora dirigía el gobierno respaldado por HTS en Idlib, fue anunciado el lunes para asumir temporalmente la dirección del país.
El Gobierno Sirio de Salvación (SSG), nombre de la administración respaldada por el HTS, publicó una infografía en la que se detallaba su currículum:
Alemania suspende las decisiones de asilo a sirios alegando una situación «poco clara
Alemania ha decidido «congelar» las decisiones sobre las solicitudes de asilo de sirios en medio de la «situación poco clara», tras el derrocamiento del presidente Bashar al Assad.
«En vista de esta situación poco clara, es correcto que la Oficina Federal de Migración y Refugiados haya impuesto hoy la congelación de las decisiones sobre los procedimientos de asilo que siguen en curso hasta que la situación se aclare», ha declarado la ministra del Interior, Nancy Faeser.
El Reino Unido estudia retirar al HTS sirio de la lista de organizaciones terroristas
El gobierno británico está considerando retirar a Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) de su lista de organizaciones terroristas designadas tras la victoria del grupo en Siria.
En declaraciones a la BBC un día después de que los rebeldes liderados por HTS derrocaran al presidente Bashar al Assad, el ministro británico de Asuntos Exteriores , Pat McFadden, dijo que cualquier medida para excluir de la lista a la antigua filial de Al Qaeda sería una «decisión relativamente rápida», teniendo en cuenta la inestable situación en Siria.
«El líder de ese grupo se ha distanciado de algunas de las cosas que ha dicho en el pasado», declaró McFadden al programa Today de la BBC.
«Está diciendo algunas de las cosas correctas sobre la protección de las minorías, sobre la protección de los derechos de las personas. Así que lo analizaremos en los próximos días».
HTS figura en la lista del Ministerio del Interior británico como «nombre alternativo» de Al Qaeda, el grupo armado que perpetró los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.
Más información: El Reino Unido estudia retirar al HTS sirio de la lista de organizaciones terroristas
Egipto condena «una mayor ocupación de tierras sirias» por parte de Israel
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto condenó la incursión de Israel en la zona tampón con Siria, describiéndola como un esfuerzo por «forzar una nueva realidad sobre el terreno», informó Reuters.
El ministerio declaró que Egipto ve esto como una extensión de la «mayor ocupación de tierras sirias por parte de Israel.»
Miles de soldados sirios huyen a Irak tras la caída de Assad
Más de 4.000 soldados del ejército sirio han huido a Irak tras la caída de Damasco en manos de las fuerzas rebeldes y el derrocamiento de Bashar al-Assad, informó AP.
El funcionario dijo que los soldados entregaron sus armas, municiones y vehículos blindados antes de ser reubicados en un campamento, aunque no se reveló su ubicación exacta.
Bagdad, anteriormente alineada con Assad por sus vínculos con Irán, se ha abstenido de tomar partido en el conflicto.
Las fuerzas de la oposición siria arrebatan Manbij a las YPG kurdas: informe
El opositor Ejército Nacional Sirio (ENS), respaldado por Turquía, ha anunciado este lunes que se ha hecho con el control de Manbij, hasta ahora en manos del grupo kurdo YPG, también conocido como Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y respaldado por Estados Unidos, ha informado la agencia turca Anadolu.
Manbij, que había sido un centro estratégico para las YPG, está siendo limpiada de minas y trampas dejadas por el grupo.
Reuters cita una fuente de seguridad turca que confirma que el SNA ha tomado el control de Manbij. Esto se produjo tras varios días de intensos enfrentamientos con los grupos kurdos.
Tanques israelíes avanzan más profundamente en territorio sirio
Los tanques israelíes se han adentrado en territorio sirio en Quneitra, avanzando entre dos kilómetros y medio y tres kilómetros hacia el interior de Siria, informó Al Jazeera Arabic.
Retiran la bandera siria de la embajada en Jordania
La embajada siria en Ammán retiró la bandera nacional de su edificio, según los medios de comunicación estatales jordanos, que emitieron imágenes de la retirada. No se ha confirmado si en su lugar se ha izado la bandera de la oposición.
La página oficial de Facebook de la embajada mostraba la bandera de la revolución siria y emitió un comunicado afirmando su compromiso de servir a los miembros de la comunidad tras el anuncio de la caída de Assad.
El Kremlin hablará de las bases rusas con las nuevas autoridades sirias
El Kremlin anunció el lunes que tiene previsto negociar el futuro de las bases militares rusas en Siria con las nuevas autoridades una vez que se estabilice la situación.
Un portavoz confirmó que no hay reuniones programadas entre el presidente ruso Vladimir Putin y el derrocado presidente Bashar al-Assad. El Kremlin también reveló que Putin decidió personalmente ofrecer a Assad asilo en Rusia.
Las fuerzas de seguridad se despliegan en Damasco para vigilar las instituciones estatales
Al Jazeera Arabic informó el lunes de que se han desplegado fuerzas de seguridad y policiales en la capital siria, Damasco, para salvaguardar las instituciones estatales y de seguridad.
Turquía insta a la ONU a apoyar una administración siria integradora
El ministro turco de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, declaró el lunes que Turquía espera que los actores internacionales y las Naciones Unidas respalden al pueblo sirio en el establecimiento de una administración integral, informó la agencia Anadolu.
Fidan hizo hincapié en que la paz duradera en Siria sólo puede lograrse a través de un acuerdo nacional entre las partes sirias.
«Ha comenzado una nueva era en Siria, y ahora es el momento de centrarse en el camino a seguir», declaró Fidan en la ceremonia de apertura de la XV Conferencia de Embajadores, que se celebra en Ankara, la capital turca.
Expresó su esperanza de que Siria se convierta en un país gobernado por una administración que incluya a todos los partidos y etnias, fomentando relaciones positivas con sus vecinos.
Fidan añadió que Ankara trabajaría para garantizar el retorno seguro de los refugiados sirios y proseguir los esfuerzos para reconstruir Siria.
El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, declaró que el despliegue de tropas israelíes en territorio sirio es una medida «limitada y temporal» destinada a garantizar la seguridad de Israel tras la inestabilidad posterior a la caída de Bashar al Assad. Israel ocupa territorio sirio desde hace 57 años, después de que capturara los Altos del Golán tras la guerra de los seis días de 1967.
subrayó Saar: «El único interés que tenemos es la seguridad de Israel», durante una rueda de prensa en Jerusalén Oeste.
Assad ordenó defender Damasco tras los avances de la oposición: WSJ
El Wall Street Journal informó que funcionarios sirios confirmaron que el depuesto presidente Bashar Assad ordenó a sus fuerzas defender Damasco cuando la oposición armada se acercó a la capital el sábado por la noche.
El periódico también señaló que Assad estuvo ausente ese día, al no presentarse a un discurso programado, y que su gobierno no tenía conocimiento de su paradero.
Israel afirma haber atacado armas químicas y misiles de largo alcance en Siria
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que el país ha atacado presuntos emplazamientos de armas químicas y cohetes de largo alcance en Siria, justificando los ataques como una medida para evitar que estas armas caigan en manos de grupos hostiles.
Gideon Saar declaró: «El único interés que tenemos es la seguridad de Israel y de sus ciudadanos», y añadió: «Por eso atacamos sistemas de armas estratégicas, como, por ejemplo, las armas químicas restantes, o misiles y cohetes de largo alcance, para que no caigan en manos de extremistas».
Las afirmaciones de Israel no han podido ser verificadas de forma independiente. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció hoy que las fuerzas israelíes están ocupando «puntos adicionales» en la zona tampón de los Altos del Golán sirios ocupados.
China pide estabilidad y una solución política en Siria
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha instado al restablecimiento de la estabilidad y el orden en Siria, subrayando la necesidad de una «solución política» lo antes posible.
Mao Ning, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, declaró en una rueda de prensa ordinaria que, mientras Siria busca una solución política, China espera que todas las partes implicadas den prioridad a los intereses a largo plazo del pueblo sirio.
La oposición controla Tartus y Latakia, y evita las bases rusas
Según la agencia de noticias rusa TASS, un funcionario de la provincia de Latakia confirmó que la oposición armada tiene pleno control sobre Tartus y Latakia.
El funcionario también declaró que las fuerzas de la oposición no planean atacar las bases militares rusas, que siguen funcionando con normalidad.
La oposición siria informó a Turquía de sus planes de ataque
Reuters, citando a dos fuentes, ha informado de que la oposición siria notificó a Turquía hace seis meses sus planes de atacar a las fuerzas del régimen de Bashar Assad. La oposición creía haber recibido la aprobación tácita para la operación.
El ministro de Exteriores iraní dijo a Assad que Irán no puede enviar tropas: Financial Times
Según el Financial Times, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, informó la semana pasada en Damasco a Bashar al Assad de que la situación actual de Irán le impide enviar tropas para apoyarle.
Las tensiones entre Teherán y el régimen de Assad han aumentado, con una escalada de acusaciones por la supuesta filtración de información sobre dirigentes iraníes en Siria.
Israel bombardea 100 emplazamientos en Siria
Los medios de comunicación israelíes informaron de que las fuerzas aéreas llevaron a cabo ataques contra aproximadamente 100 objetivos en Siria en las últimas horas, coincidiendo con los cambios políticos y militares tras el colapso del régimen de Bashar al Assad.
Al parecer, los ataques se dirigieron contra lugares estratégicos, como sistemas avanzados de misiles, depósitos de armas e instalaciones de fabricación de municiones.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció el colapso del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 entre Israel y Siria, y el ejército israelí ocupa ahora la zona fronteriza del monte Hermón y la zona tampón.
Las fuerzas israelíes amplían la zona ocupada en Siria
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que las fuerzas israelíes están ocupando «puntos adicionales» en la zona tampón de los Altos del Golán sirios ocupados, según Ynet News.
Katz declaró que dio instrucciones al ejército el domingo por la noche «para actuar inmediatamente en Siria», con soldados avanzando para asegurar más posiciones.
Añadió que el ejército tiene como objetivo establecer «una zona de seguridad libre de armas estratégicas pesadas y de infraestructuras terroristas que puedan amenazar a Israel.»
Los Cascos Blancos registran la prisión de Sednaya en busca de cámaras subterráneas
La Defensa Civil Siria, comúnmente conocida como los Cascos Blancos, informó de que cinco equipos especializados han estado llevando a cabo un amplio registro de la prisión de Sednaya, movidos por la preocupación de que los prisioneros puedan estar todavía detenidos en bóvedas subterráneas denominadas Ala Roja.
Los Cascos Blancos declararon en Telegram que los equipos han «abierto varias zonas dentro de la prisión» pero «no han encontrado nada todavía».
Resumen matinal: Los sirios celebran la caída de Assad
Por si te acabas de incorporar, aquí tienes algunas de las últimas actualizaciones de lo ocurrido durante la noche en Siria:
- Los Cascos Blancos desplegaron equipos especializados en la prisión de Sednaya, en Damasco, para investigar «sótanos secretos» que pudieran ocultar a sirios desaparecidos
- El cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Damasco, reveló que las fuerzas rebeldes se reunieron con líderes católicos en Alepo tras su victoria, asegurando a los obispos su respeto por los cristianos y otras comunidades religiosas.
- El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, declaró a los medios iraníes que la conducta de las fuerzas sirias victoriosas influiría en la relación de Teherán con ellas
- Estados Unidos informó de ataques aéreos contra objetivos en Siria, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó ataques israelíes contra «depósitos de armas» en la región oriental
- El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne hoy a petición de Rusia para debatir los últimos acontecimientos en Siria