MISCELÁNEA 18/3/2026

DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.

ÍNDICE
1. Suicidio de clase en Venezuela.
2. Elecciones locales en Francia.
3. Más sobre el ascenso de la derecha en Japón.
4. Siria contra Hezbolá.
5. Bandung de los Pueblos.
6. Entrevista de Hedges a Varoufakis.
7. El Sur Global y el socialismo.
8. Nuevo libro sobre Lukács.
9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de marzo.

1. Suicidio de clase en Venezuela.

Pedregal y Joan López, de la Red Antiimperialista, creen que las concesiones del actual gobierno de Venezuela han ido demasiado lejos, y es un suicidio de clase.

https://www.elsaltodiario.com/venezuela/venezuela-intervencion-imperial-suicidio-clase

Venezuela: entre la intervención imperial y el suicidio de clase

La sucesión de eventos deja poco lugar a las dudas: bajo el Gobierno de Delcy Rodríguez se ha producido alineamiento casi simbiótico entre las autoridades venezolanas y la administración estadounidense orientado a asegurar que la riqueza petrolera fluya bajo la supervisión del imperio.

Joan López Fernández
Alejandro Pedregal miembros de la Red Antiimperialista/Anti-Imperialist Network (AIN), anti-imperialist.net

17 mar 2026

La madrugada del 3 de enero de 2026 marcó un punto de inflexión en la historia reciente de Venezuela. Una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses combinó bombardeos en Caracas y zonas estratégicas militares con una incursión terrestre que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y su posterior traslado a Nueva York. La operación dejó más de 90 muertos, incluyendo a 32 miembros de las fuerzas especiales cubanas que combatieron para proteger a Maduro, causando algunas bajas a las fuerzas imperialistas antes de ser asesinados.

Si bien es cierto que resulta extraño que Estados Unidos pudiese ejecutar la operación de secuestro contra Maduro y su esposa sin una gran resistencia, más allá de la ofrecida por el personal de seguridad del último anillo —la mayor parte de origen cubano, como los citados 32 mártires—, resultan quizá más sorprendentes las declaraciones del Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Semanas después del secuestro de Maduro, Padrino aseguraba que era inviable sacar un avión de combate en el momento de la agresión dada la superioridad aérea de los Estados Unidos, con 150 aeronaves, y reconocía así que, a excepción de la guardia personal de la presidencia y unos pocos soldados apostados cerca de la residencia, las Fuerzas Armadas venezolanas no respondieron ante la agresión imperialista.

No podemos hacer conjeturas sobre aspectos militares, puesto que no somos expertos ni manejamos toda la información necesaria sobre esa cuestión. No nos compete a nosotros. En cualquier caso, las propias palabras de Padrino López y los hechos acaecidos durante la agresión indican que, fuese por una u otra razón, la decisión fue la de no responder militarmente al ataque de los Delta Force durante la madrugada del pasado 3 de enero en Caracas.

Para sorpresa de muchos, el secuestro de Maduro no produjo un colapso institucional ni inmediato ni absoluto. La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina, respaldada por el Tribunal Supremo de Justicia y la jefatura de la Asamblea Nacional, a cargo de Jorge Rodríguez. Esta “pinza” permitió mantener cierta estabilidad formal, mientras se reorganizaba la administración de los recursos estratégicos del país y se aceleraba la implementación de políticas de adaptación al nuevo contexto.

La coordinación con Washington fue inmediata. El 15 de enero, el director de la CIA, John Ratcliffe, que apenas días antes dirigía la operación de agresión junto a Donald Trump en Florida, visitó Caracas y se reunió con Delcy Rodríguez. Pocos días después se presentó y aprobó la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Este cronograma evidencia un alineamiento casi simbiótico entre las autoridades venezolanas y la administración estadounidense orientado a asegurar que la riqueza petrolera fluya bajo la supervisión del imperio, blindando al mismo tiempo los intereses de grandes corporaciones y acreedores internacionales. Si este vínculo es resultado de una traición o de una claudicación es, por ahora, indiferente. Sin embargo, lo que cada día queda más claro es que, si se tratase de un repliegue táctico, parece difícil que este sea corregido sin dirección estratégica. Y esta última parece quedar lejos de las nuevas autoridades del país.

La liquidación de la soberanía petrolera: de Chávez a Delcy Rodríguez

La reciente reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos no es una modificación menor de la ley anterior, sino la consumación de un proceso de paulatino retroceso neoliberal que culmina ahora con la derogación sustancial de la ley de 2001, pilar del proyecto social chavista y conquista histórica de la soberanía venezolana.

La ley original de 2001, promulgada por Hugo Chávez en el marco de la Ley Habilitante, representó el pico de la nacionalización petrolera venezolana. Establecía la propiedad estatal exclusiva de los hidrocarburos en el subsuelo, el monopolio de PDVSA sobre la comercialización internacional, el control estatal mayoritario en todas las empresas mixtas, la planificación estatal de la inversión y la destinación prioritaria de la renta al desarrollo social.

A lo largo de los diferentes periodos de la administración de Maduro, y ante la crisis económica producto de las brutales sanciones, se implementaron políticas rentistas en busca liquidez y divisas que fueron minando la estructura socioeconómica chavista. Esto sentó las bases para una progresiva privatización de los recursos nacionales, pese a conservar el control comercial y la propiedad del petróleo en manos del Estado.

Fue en el 2022, bajo la asfixia que la postpandemia agregaba a las sanciones, cuando el gobierno de Maduro promulgó una reforma que modificó 21 artículos de la ley de 2001. Esta reforma mantenía la propiedad estatal formal, pero abría significativamente la participación privada. Permitía a empresas mixtas operar con mayor autonomía, flexibilizaba los requisitos de control mayoritario de PDVSA en nuevos proyectos y autorizaba acuerdos de servicios petroleros que la ley de 2001 había prohibido explícitamente. La reforma de 2022 también introdujo mecanismos de arbitraje internacional para conflictos con empresas privadas, socavando la jurisdicción exclusiva venezolana que Chávez había establecido.

Además, durante el período 2019-2024, Maduro otorgó licencias operativas a Chevron y otras corporaciones estadounidenses que permitían la explotación y comercialización directa en ciertas zonas, creando precedentes de control privado sobre la producción. Estas licencias, presentadas como “excepciones temporales” para reactivar la producción y aliviar la carga social de las sanciones, establecieron la arquitectura de dependencia que la reforma de 2026 ha acabado por consolidar legalmente.

La reforma de enero 2026 promovida por la administración de Delcy Rodríguez, configurada de acuerdo a las exigencias de la Orden Ejecutiva 14373 emitida por Trump el 9 de enero, consuma este proceso de erosión y representa una derogación sustancial de las bases económicas de la transformación social chavista. Donde la reforma de 2022 flexibilizaba, la de 2026 elimina. Donde Maduro mantenía parte del control estatal, Rodríguez instaura la subordinación abierta.

En primer lugar, la propiedad estatal exclusiva de los hidrocarburos en el subsuelo, que la Constitución de 1999 reafirmaba como principio irrenunciable y que incluso Maduro mantuvo formalmente, queda vaciada de contenido. Mientras el artículo 5 de la ley de 2001 declaraba que “los hidrocarburos en el subsuelo son propiedad de la República”, la reforma de 2026 establece que los operadores privados extranjeros adquieren derechos de propiedad sobre la producción desde el momento de la extracción, pudiendo comercializarla directamente sin la intermediación estatal que caracterizaba al modelo chavista original. La diferencia cualitativa con la etapa de Maduro es que ahora esta comercialización directa se generaliza a todo el sector y se eliminan las restricciones de zona y temporalidad que mantenían un ámbito de control estatal.

En segundo lugar, la reforma elimina definitivamente el monopolio estatal de la comercialización internacional. La ley de 2001 establecía que PDVSA era la única entidad autorizada para exportar. La reforma de 2022 había permitido excepciones limitadas. La reforma de 2026 autoriza a Chevron, ExxonMobil, Shell y consorcios europeos como Repsol a comercializar directamente la totalidad o cuotas de la producción, debilitando la capacidad soberana de decidir a quién vender, bajo qué condiciones y a qué precio. Las empresas privadas determinan ahora el destino de los embarques, negociando directamente con refinadores y distribuidores, mientras el Estado venezolano recibe únicamente regalías y dividendos sujetos a mecanismos de control externo.

Esta subordinación comercial, además, se consolida mediante un marco restrictivo dictado desde Washington: las Licencias Generales 46 y 50A emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros estadounidense vetan taxativamente que el crudo venezolano llegue a manos de entidades radicadas en Rusia, China, Irán, Corea del Norte o Cuba, extendiendo la prohibición a toda sociedad que mantenga vínculos de propiedad o control con personas de dichos países.

La reforma de 2026, lejos de recuperar la autonomía comercial, institucionaliza estas barreras: mientras las transnacionales obtienen carta blanca para negociar directamente con refinadores occidentales, queda vetada toda operación con los socios históricos del chavismo. El Estado venezolano queda reducido a percibir regalías bajo supervisión foránea, sin capacidad de orientar los flujos petroleros hacia aquellos mercados que durante años garantizaron la sostenibilidad del proyecto bolivariano. De este modo se llega a una situación tan lamentable como surrealista, donde el ente sionista ha podido recibir crudo venezolano sin inconvenientes, mientras a Cuba se la deja a merced de la asfixia impuesta desde Washington.

En tercer lugar, la reforma deroga el control estatal sobre la inversión y la explotación. La ley de 2001 reservaba al Estado la planificación de la inversión. La reforma de 2022 había flexibilizado este control. La reforma de 2026 permite a los operadores privados determinar unilateralmente los niveles de inversión, la tecnología a utilizar y la política de reservas, eliminando cualquier obligación de consulta previa con las autoridades venezolanas. Las empresas extranjeras adquieren el derecho a importar equipos y personal sin restricciones, operando bajo régimen de extraterritorialidad fiscal y legal.

En cuarto lugar, la reforma destruye el marco de protección de la inversión social. La ley de 2001 establecía que la renta petrolera debía destinarse prioritariamente al desarrollo económico y social. La reforma de 2026 incluye cláusulas que permiten el arbitraje internacional para resolver conflictos, priorizando la protección de inversiones privadas frente a cualquier reclamo social. Los fondos derivados de la producción petrolera quedan sujetos a mecanismos de control externo.

Por último, en quinto lugar, la reforma establece una arquitectura de subordinación fiscal que privilegia los intereses externos. La administración de Delcy Rodríguez queda sujeta a mecanismos de validación externa de sus presupuestos.

La reforma petrolera y la supervisión extranjera no son procesos aislados: constituyen un arreglo neocolonial disfrazado de normalización económica, donde la soberanía formal se mantiene mientras el control operativo se externaliza. En términos estratégicos, Venezuela ha pasado de ser un actor con capacidad relativa para definir su política energética, a pesar de sanciones y amenazas, a un subordinado cuyas decisiones críticas son tuteladas por Estados Unidos.

Condena a Irán: alineamiento geopolítico como sumisión

La subordinación estructural se manifiesta también en la política exterior. Ante la reciente agresión imperialista contra Irán, que Estados Unidos y la entidad sionista lanzaron el 28 de febrero de 2026 de manera conjunta, dejando más de 200 muertos en las primeras horas (incluyendo 148 niñas asesinadas en el bombardeo de una escuela primaria en Minab), la administración de Delcy Rodríguez se apresuró a abandonar la tradicional alianza con Teherán.

En un primer comunicado, adoptó una posición de condena tanto hacia la agresión imperial como hacia la respuesta del país atacado, cayendo en una vergonzosa y ridícula equidistancia. Este comunicado oficial, emitido el 1 de marzo de 2026, expresaba que el gobierno venezolano “condena y lamenta profundamente que se haya optado por la vía militar contra Irán”, y manifestaba consternación por las víctimas civiles. Sin embargo, el texto añadía de inmediato una referencia a “las indebidas y condenables represalias militares en contra de objetivos ubicados en distintos países de la región por parte de Irán”. De este modo, el Ejecutivo de Delcy Rodríguez negaba al país bombardeado el derecho a la legítima defensa, equiparando en un mismo plano al agresor y al agredido.

Esta posición, que el canciller Yván Gil terminó eliminando de sus redes sociales, representa la ruptura definitiva con el eje antiimperialista que Venezuela había construido durante dos décadas. La condena a la respuesta iraní, histórico aliado del chavismo, con quien se habían establecido fuertes alianzas y acuerdos de todo tipo, evidencia que la alineación con el imperialismo es ya un hecho consumado.

El comunicado venezolano no puede entenderse sin atender al contexto: la total apertura del sector petrolero al capital extranjero, la mencionada recepción en Caracas del director de la CIA y la siguiente llegada de la encargada de negocios estadounidense Laura Dogu, como representante diplomática, junto a las visitas de secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan; todo en pocas semanas, previas al reconocimiento del propio Trump de Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela.

La administración de Rodríguez no solo entrega el petróleo y se niega a enfrentar al imperio, sino que legitima políticamente la hegemonía estadounidense, rompiendo con la estela internacionalista y popular que el chavismo siempre había cuidado, defendido e impulsado. La condena a la resistencia iraní, que sin duda supone una condena a todo el Eje de la Resistencia antisionista y a todos los pueblos oprimidos por la entidad colonial, se presenta como “responsabilidad internacional” y “compromiso con la paz”. La nueva administración venezolana oculta así su entrega de la soberanía diplomática y da sepultura a la Venezuela solidaria e internacionalista que, también en tiempos de Maduro, el chavismo lideró.

La traición al proyecto chavista como suicidio de clase

Para comprender plenamente lo ocurrido en Venezuela, resulta bastante útil hacerlo a la luz de la teoría política de Amílcar Cabral, líder de la independencia de Guinea-Bisáu y Cabo Verde, uno de los pensadores más agudos de la liberación africana y del Tercer Mundo. Cabral formuló el concepto de “suicidio de clase” primero en su mensaje a los milicianos guineanos de 1972, para desarrollarlo después en múltiples intervenciones durante los años sesenta y setenta, particularmente en su discurso El arma de la teoría y la práctica revolucionaria, pronunciado en la primera Conferencia Tricontinental de los Pueblos de Asia, Africa y América Latina, celebrada en La Habana en enero de 1966.

En 1974, en el contexto de la lucha de liberación de Guinea-Bisáu, Cabral profundizaba en esta teoría aplicándola a esa realidad concreta en su trabajo Guiné-Bissau: Nação Africana forjada na luta. La pequeña burguesía guineana, formada en la administración colonial portuguesa, debía elegir entre integrarse con el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC) y sus bases campesinas, renunciando a sus privilegios de funcionarios coloniales, o mantenerse al margen y eventualmente colaborar con Portugal. Cabral no tenía ilusiones sobre las dificultades de esta elección. El dilema histórico de esta pequeña burguesía, según Cabral, es estrictamente binario: “o traiciona a la Revolución o se suicida como clase”. No hay tercera vía, posición intermedia o compromiso posible. Cualquier intento de mantener una postura equidistante termina, tarde o temprano, en la subordinación al imperialismo y la traición de los intereses nacionales.

El suicidio de clase no era la desaparición física de los individuos, sino la destrucción de su condición de clase particular. Implicaba una transformación radical y consciente. Como explicaba Cabral, la pequeña burguesía debía “renunciar a la posición de clase que ocupa en la vida social” e “integrarse con las fuerzas populares, esto es, con los trabajadores y con los campesinos”. En otras palabras: abandonar voluntariamente sus privilegios de clase intermediaria, dejar de ser una clase separada y diferenciada del pueblo, e identificarse plenamente con las fuerzas populares como parte de un proyecto de liberación nacional y social.

La traición de la revolución, la otra opción del dilema, ocurre cuando la burguesía preserva su existencia de clase y sus privilegios intermediarios mediante la subordinación al imperialismo. No renuncia a su posición, no se identifica con el pueblo, no destruye sus redes de poder. Por el contrario, negocia su supervivencia corporativa con el enemigo, convirtiéndose en burguesía compradora. Esta traición no siempre es explícita ni consciente. A menudo se presenta como “realismo”, “pragmatismo” o “tacticismo”. Pero su resultado es siempre el mismo: la consolidación de la dependencia estructural y el bloqueo de cualquier proyecto emancipatorio destinado a una verdadera independencia soberana, requisito indispensable para la desconexión de las jerarquías imperiales.

La teoría del suicidio de clase tiene implicaciones metodológicas profundas para el análisis político. Primero, establece que la liberación nacional no puede ser dirigida por la burguesía nacional ni por la pequeña burguesía que no se haya suicidado como clase. Segundo, demuestra que la independencia formal no equivale a liberación real si la dirección política preserva su carácter de clase intermedia subordinada. Tercero, señala que la lucha de clases continúa durante el proceso revolucionario y que la contradicción principal no es siempre entre el pueblo y el colonialismo externo, sino también entre el pueblo y sus propias direcciones que resisten el suicidio de clase.

La particularidad del caso venezolano es que la pequeña burguesía, sea esta traicionera o claudicadora, no es la clase colonial tradicional que Cabral analizaba, sino una burguesía burocrática forjada en el propio proceso del cambio revolucionario. Durante dos décadas de chavismo, esta clase ha acumulado experiencia de gestión estatal, ha construido redes de poder autónomas, ha desarrollado una identidad corporativa diferenciada y ha creado una base social de sustentación. El suicidio de clase implicaría renunciar a toda esta acumulación histórica, disolverse en las masas populares y reconfigurar el proyecto desde la base alineándose con el proletariado y el proyecto comunal. La traición permite, en cambio, preservar estructuras burocráticas y clientelares de poder adaptándolas al nuevo marco de subordinación. Una burguesía burocrática que controla el Estado y la renta petrolera tiene intereses materiales propios que pueden entrar en contradicción con un enfrentamiento directo contra el imperialismo.

Tras los rápidos y radicales cambios implementados por la administración de Delcy Rodríguez que hemos indicado, podemos observar amargamente cómo la burguesía nacional deja de administrar la independencia —propósito original del proyecto chavista— para, por el contrario, administrar la dependencia.

Todo ello se presenta, como no puede ser de otra manera, bajo una retórica de continuidad bolivariana, mantenimiento de símbolos y retóricas de responsabilidad histórica que emborronan la entrega de la renta petrolera a la gestión imperial, otrora la piedra angular del proyecto social chavista. A esto le acompaña una ruptura o un abandono de alianzas históricas como Irán o Cuba, mientras se asume sin rechistar la venta de los recursos nacionales al ente sionista, en una claudicación vergonzosa a los intereses de Estados Unidos.

La reforma petrolera de 2026 es el instrumento de esta entrega: la propiedad estatal del petróleo, pilar del proyecto de desarrollo soberano, se liquida en favor del control corporativo y se pone a merced del depósito del Tesoro de los Estados Unidos. Se trata de una forma sofisticada de dominación neocolonial porque dificulta la resistencia a la brutal agenda imperial. Efectivamente, las masas no enfrentan la presencia de un enemigo foráneo en forma de administración extranjera, sino a una élite que habla su idioma, usurpa sus símbolos, su folklore y mantiene una retórica patriótica, mientras pulveriza paso a paso los elementos centrales que el chavismo implementó durante décadas en busca de una ruptura histórica con la dependencia.

A modo de conclusión

La historia de los procesos de liberación enseña que si el proyecto revolucionario es el faro, la clase revolucionaria debe ser su guía. Como tal, su causa debe estar anclada en una estrategia histórica capaz de orientar incluso los repliegues tácticos más difíciles. Pero no puede haber repliegue táctico sin estrategia, ni estrategia sin bases materiales sobre las que sostenerla. La independencia económica no es un mero ornamento ideológico del proceso revolucionario: es su condición de posibilidad. Cuando las fuentes de riqueza de una nación se entregan a la gestión del imperio, cuando la renta que alimentaba el proyecto social se somete al control externo y cuando el Estado renuncia voluntariamente a los instrumentos que le permitían decidir sobre su propio desarrollo, ya no queda espacio para ninguna maniobra estratégica futura. Lo que se presenta como prudencia o realismo no es más que, en el mejor de los casos, la institucionalización de la claudicación; en el peor, de la traición.

Esos mismos procesos de liberación nacional también han mostrado que ninguna revolución ha sobrevivido sin cuadros dispuestos a asumir los riesgos que exige la confrontación con el poder imperial. Las direcciones revolucionarias no están llamadas únicamente a administrar estructuras, sino a encarnar una voluntad histórica capaz de sostener el conflicto hasta sus últimas consecuencias. En la madrugada del 3 de enero, mientras el aparato estatal venezolano cerraba su apuesta por la negociación servil, quienes estuvieron dispuestos a dar la vida por ese proyecto fueron los 32 internacionalistas cubanos que cayeron defendiendo la residencia presidencial. Y en ese hecho, brutal y simbólico a la vez, se condensa el dilema que Cabral formuló hace décadas: frente al imperialismo, no hay vía de escape duradera entre el suicidio de clase y la traición. Todo lo demás —las retóricas, los símbolos, las apelaciones a la táctica— son apenas formas transitorias de nombrar una decisión que, tarde o temprano, la historia termina por revelar.

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2. Elecciones locales en Francia.

El repaso en Jacobin a los resultados de las elecciones, aunque no añade demasiado a lo que ya nos contó José Luis.

https://jacobin.com/2026/03/france-insoumise-center-left-elections

Una oportunidad perdida para la izquierda francesa

Harrison Stetler

Los resultados de la primera vuelta indican que la izquierda francesa puede mantener su posición en las elecciones municipales de este mes. Este resultado positivo se produce a pesar de una campaña marcada por una agria guerra interna entre el establishment de centroizquierda y «France Insoumise».

Es posible que las elecciones municipales de este mes en Francia no resulten ser, después de todo, una debacle tan grande. Lejos de la ola nacionalista y conservadora que muchos temían, los candidatos de izquierda se encuentran en una posición razonablemente buena para mantener el poder, y no solo en los grandes centros urbanos como París y Lyon. La primera vuelta de las elecciones del 15 de marzo también muestra que la izquierda se mantiene firme en ciudades pequeñas y medianas, y tiene posibilidades de lograr victorias en lugares como Toulouse.

La extrema derecha está ganando terreno, pero eso no es ninguna novedad. El Rassemblement National de Marine Le Pen y sus aliados están en camino de ampliar su dominio en las zonas rurales y en los bastiones tradicionales a lo largo de la costa mediterránea y en el norte industrial. Ahora incluso tienen la mirada puesta en ciudades más grandes como Niza y están dando a la izquierda una dura batalla en Marsella, la segunda ciudad más grande de Francia. El mayor perdedor de este año será probablemente Emmanuel Macron, cuyo bloque conservador-centrista está abocado a continuar su desaparición gradual de la escena política dos años después del golpe autoinfligido en las elecciones parlamentarias anticipadas de 2024.

La sorpresa relativa es la izquierda. Los partidos que integraban la antigua alianza de izquierdas Nouveau Front Populaire (NFP), que obtuvo la mayor cuota de escaños en las elecciones anticipadas del verano de 2024, siguen ofreciendo una alternativa creíble —casi a pesar de sí mismos—.

Las elecciones locales francesas están dando un giro a una de las principales historias del último año, en el que la unidad del NFP sucumbió a una lucha interna por el poder entre sus dos facciones más importantes: el centrista Partido Socialista (PS) y La France Insoumise (LFI) de Jean-Luc Mélenchon.

Para los principales medios de comunicación y las altas esferas del establishment de centroizquierda, estas elecciones debían ser la oportunidad de marcar una ruptura con France Insoumise, el mayor de los grupos parlamentarios del NFP elegidos en julio de 2024. Desafiando las expectativas de debilidad del partido en unas elecciones intermedias no presidenciales, France Insoumise obtendrá el control de los ayuntamientos en bastiones como Saint-Denis, un gran municipio situado justo al norte de París, y la ciudad postindustrial de Roubaix. También tiene opciones en el duelo, en gran medida entre formaciones de izquierda, por el control de Lille. En otros lugares, sus altos resultados en la primera vuelta la convierten en una parte crucial del electorado que los socios distanciados de LFI deben convencer antes de la segunda vuelta del 22 de marzo —un apoyo que podría resultar decisivo en ciudades como Lyon, Marsella e incluso París.

Hay una conclusión a la que, esperemos, todos los partidos del antiguo NFP estén prestando atención: una vez que se calme el drama de las luchas internas, desde el punto de vista electoral no hay forma de eludir la necesidad imperiosa de la unidad de la izquierda. A un año de las elecciones presidenciales de 2027, los partidos de izquierda siguen tan interdependientes como siempre. Esto se aplica tanto a France Insoumise, que no siempre parece darse cuenta de su aislamiento político, como a la dirección del PS, los Verdes y los comunistas (PCF).

Es posible que este mensaje nunca llegue realmente a calar. Durante meses, se dio a entender que estas elecciones iban a ser un referéndum contra la fuerza de Mélenchon. En cambio, estas elecciones —la primera incursión importante de LFI en la política municipal— han demostrado que el partido mantiene la lealtad de una parte sólida del electorado de izquierda, aunque su dificultad para salir de sus bastiones tradicionales debería ser motivo de reflexión. Lo que resulta preocupantemente persistente en la percepción pública del partido es su imagen de agrupación «de extrema izquierda» divisiva, en sintonía con su envejecido abanderado.

Pero nada justifica la campaña de excomunión que el PS centrista ha emprendido en su intento por recuperar la hegemonía sobre el espacio de izquierda. Desde los macronistas hasta Le Pen, el caótico panorama político francés se ha unido durante meses en una ofensiva total contra LFI, con acusaciones de antisemitismo contra Mélenchon y su partido que han vuelto con toda su fuerza en las últimas semanas.

El asesinato a mediados de febrero de un activista fascista en Lyon también derivó en una acusación nacional contra la fuerza de izquierda, vinculada a activistas del grupo antifa Jeune Garde implicados en el violento enfrentamiento que provocó la muerte de Quentin Deranque. A lo largo de todo este proceso, a menudo resultaba difícil distinguir entre los portavoces del PS y sus competidores del centro macronista y la extrema derecha.

En varias contiendas clave, el PS y los candidatos aliados no tienen ahora más remedio que buscar el apoyo de los votantes de France Insoumise —precisamente el electorado que ha sido denigrado como radicales irracionales y engañados—. Bajo el liderazgo de Olivier Faure, el PS se mantiene fiel a su omertà preelectoral contra un pacto nacional entre France Insoumise y el centro, rechazando los llamamientos de LFI a presentar listas «antifascistas» en la segunda vuelta.

Resulta alentador que exista cierta flexibilidad a nivel local. En Lyon, el actual alcalde de Écologistes, Grégory Doucet, ha fusionado sus listas con el candidato de LFI, lo que le coloca en buena posición para contener a la derecha. Los candidatos del PS y sus aliados incluso han acordado apoyar a los principales candidatos de LFI en lugares como Toulouse. En París y Marsella, el centroizquierda ha optado por ir por libre, confiando en las divisiones persistentes en la derecha para asegurarse la victoria.

Las críticas contra LFI tienden a moderarse cuando llega la hora de la verdad. El liberal centrista Raphaël Glucksmann, posible abanderado del PS en 2027, es el principal defensor del frente anti-LFI. «La línea de Glucksmann ha sido derrotada en las urnas. La línea del “nunca al PS” de Jean-Luc Mélenchon también ha sido derrotada», declaró el diputado de izquierda Alexis Corbière a Le Monde en respuesta a los resultados de este domingo. Pero el problema persistente es traducir un razonamiento sensato como este en una hipótesis estratégica de base sobre la crisis política actual. Corbière, que fue uno de los diputados expulsados de LFI en vísperas de las elecciones del verano de 2024, también sirve de recordatorio de que LFI no siempre ha hecho que su obstinada fortaleza resulte fácil de aceptar para sus socios.

Este ciclo electoral debería considerarse una oportunidad perdida. En lugar de una ocasión para aprovechar los logros del pasado, la izquierda se ha visto sumida en una lucha interna por el poder que ha eclipsado las líneas generales de un programa ampliamente compartido para mejorar la vida municipal. Las peticiones de una mayor inversión en vivienda social y comidas escolares gratuitas, junto con la ampliación del transporte público, fueron escuchadas por candidatos de todo el espectro de izquierda, desde LFI y el PCF hasta Écologistes y, sí, el PS.

Pero, echando la vista atrás, es imposible afirmar que estas propuestas hayan sido el verdadero eje de esta campaña. En cambio, estas ideas y muchas otras similares quedaron ahogadas por una acritud imprudente, lo que ha profundizado las divisiones un año antes de unas elecciones en las que la extrema derecha podría muy bien llegar a la presidencia.

El precio de la desunión es que la izquierda, en el mejor de los casos, se mantiene en sus posiciones, con pocos indicios del avance necesario más allá de sus bases de apoyo habituales. No es difícil ver una conexión entre ese hecho y otra tendencia confirmada por las votaciones de este año: los franceses votan cada vez con menos frecuencia. Salvo la participación excepcionalmente baja en las elecciones locales de 2020, celebradas en plena pandemia, las votaciones de este año parecen destinadas a marcar un nuevo récord, con una abstención en la primera vuelta que supera el 42 %, frente al 36 % de los votantes registrados en 2014.

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3. Más sobre el ascenso de la derecha en Japón.

Como complemento al artículo del capitalismo tardío en Japón, este negro retrato sobre su evolución política.

https://newleftreview.org/sidecar/posts/nagatacho-bubble

La burbuja de Nagatachō

Ma Jiajia

17 de marzo de 2026

La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones anticipadas celebradas el mes pasado en Japón dividió a los comentaristas de habla china. Muchos chinos residentes en el país se sintieron inquietos; algunos se golpeaban el pecho con desesperación, declarando que harían las maletas y se marcharían. Otros —en su mayoría residentes fuera de Japón— lo aclamaron como un triunfo de la democracia japonesa y un despertar del espíritu Yamato. Estos sentimientos encontrados son, en parte, una reacción a la postura belicista de Takaichi respecto a Taiwán. Poco después de asumir el cargo de primera ministra el pasado octubre, afirmó que un bloqueo chino de Taiwán podría constituir una «situación que amenazara la supervivencia», lo que implicaba una posible intervención militar en un conflicto a través del estrecho. Dentro de Japón, sus comentarios contribuyeron a consolidar su imagen de una Thatcher japonesa de discurso duro, pero provocaron un gran revuelo en Pekín, que ha restringido las exportaciones de tierras raras y otros materiales críticos. El número de visitantes chinos a Japón ha caído un 61 % con respecto al año anterior.

Este antagonismo acentuado se inscribe en el contexto de un sentimiento antiinmigrante más generalizado, que ha desempeñado un papel cada vez más destacado en la política en los últimos meses. Durante las elecciones al Senado del pasado mes de julio, los extranjeros —que representan apenas el 3 % de la población japonesa— se convirtieron de repente en el tema más candente. Los rumores se extendieron como la pólvora en las redes sociales: la mano de obra inmigrante barata estaba frenando el crecimiento salarial de los japoneses y poniendo en peligro la seguridad pública; los empresarios extranjeros en Tokio recibían préstamos para la creación de empresas a bajo interés de hasta 15 millones de yenes; un número cada vez mayor de personas se quedaba más tiempo del permitido por sus visados y se aprovechaba del sistema de bienestar social; los empleados de las multinacionales estaban propagando la COVID; los delitos cometidos por extranjeros quedaban impunes. En medio de este alboroto, el partido de extrema derecha Sanseito ganó rápidamente popularidad con su campaña «Los japoneses primero». Quedó en tercer lugar en las elecciones, consiguiendo quince escaños, frente al único que tenía anteriormente.

Esto fue un indicio temprano del cambio en la opinión pública, ya que los votantes descontentos y con inseguridad económica se unieron a las consignas de la derecha xenófoba. Aunque el Partido Liberal Democrático de Takaichi sigue haciendo hincapié en la «coexistencia» con los residentes extranjeros y se compromete a ampliar los programas de visados para trabajadores cualificados —adoptando una postura más pragmática que muchos de los partidos de la oposición—, durante la campaña electoral sacó partido de estos temas. Invocó repetidamente el llamado «incidente de la patada al ciervo de Nara», en el que se difundió ampliamente en las redes sociales un vídeo de un turista maltratando a uno de los ciervos que deambulan por el Parque de Nara, algo que los comentaristas nacionalistas aprovecharon como prueba del desprecio de los extranjeros por los valores japoneses (los ciervos son un símbolo cultural muy apreciado). El hecho de que Takaichi se apropiara de la polémica indicaba que su enfoque respecto a la retórica antiinmigración del Sanseito sería: «Si no puedes vencerlos, únete a ellos».

Los medios tradicionales están teniendo dificultades para seguir el ritmo. Una semana antes de las elecciones al Senado en julio, medios como el Mainichi Shimbun y el Asahi Shimbun publicaron artículos de verificación de datos, mientras que el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar y el secretario jefe del Gabinete celebraron ruedas de prensa para desmentir la desinformación. Pero fue demasiado poco y demasiado tarde. La relevancia de las redes sociales en las elecciones generales de febrero también ayuda a explicar el profundo afecto que Takaichi ha despertado entre los jóvenes. Los veinteañeros apoyan al primer ministro por un margen mayor que los treintañeros, y los adolescentes expresan un entusiasmo aún mayor. A pesar de ser una política veterana del establishment —elegida para la Cámara de Representantes a principios de la década de 1990, protegida del primer ministro con más años en el cargo, Shinzo Abe, y líder del partido que ha dominado la política japonesa durante setenta años—, Takaichi parece haberse beneficiado de la percepción generalizada de que representa el cambio, y de que no solo dice lo que piensa, sino que será capaz de actuar en consecuencia. «Parece que realmente podría hacer algo por nosotros», declaró un joven a los periodistas. Otro sugirió que Takaichi no se parece a los primeros ministros anteriores, que «se limitaban a leer guiones preparados que les entregaban los burócratas».

Otro joven entrevistado afirmó que pasaba gran parte de su tiempo en YouTube, donde la personalidad firme de Takaichi y su lema «Hagamos de Japón un país fuerte y próspero» le habían impresionado en los anuncios de campaña. El uso inteligente de las redes sociales por parte de Takaichi le proporcionó una gran ventaja en un país donde, hasta ahora, las elecciones se habían disputado y decidido principalmente fuera de la esfera digital. En 2011, menos de 10 millones de personas —en un país de más de 120 millones de habitantes— poseían un smartphone, y Twitter (ahora X) contaba con menos de 7 millones de usuarios mensuales. En 2024, el número de smartphones había aumentado a más de 220 millones, y los usuarios de Twitter se habían multiplicado por diez. La audiencia mensual de YouTube también ha superado los 70 millones. Un vídeo publicado por el PLD a principios de febrero acumuló 100 millones de visualizaciones en poco más de una semana, un logro muy publicitado por el partido (aunque la promoción de pago parece haber desempeñado un papel significativo en el aumento de las métricas de interacción del PLD, lo que refleja tanto el poderío financiero del partido como su atractivo popular). Los medios de difusión y recepción de la información han experimentado un cambio radical, y los efectos están empezando a notarse ahora en la política electoral, sobre todo en forma del rápido auge de partidos emergentes como Sanseito. Otro nuevo partido, Team Future, del ingeniero de IA y youtuber Takahiro Anno, logró obtener once escaños el mes pasado a pesar de su reducido tamaño.

Hay indicios de que los jóvenes se acercan cada vez más a la política como una extensión de sus actividades en las redes sociales y, en consecuencia, ven su relación con las figuras políticas como una forma de cultura de fans, con un apoyo que se propaga a través de una especie de contagio entre el grupo de moda («¿Apoyas a Takaichi? ¡Yo también!»). Takaichi también inspira una simpatía claramente basada en el género. Tras las elecciones, el Asahi Shimbun entrevistó a simpatizantes del PLD: «Como mujer, quiero apoyarla»; «Espero que tenga éxito como primera mujer primera ministra». Según se informó, las amas de casa a tiempo completo y las madres trabajadoras constituyeron una parte significativa del apoyo a Sanseito en las elecciones al Senado del verano pasado. Muchas se identificaban como apolíticas y afirmaban haberse visto atraídas hacia la política a través de «contenido viral» sensacionalista en las redes sociales: conspiraciones que implicaban a camarillas globalistas, intereses farmacéuticos en la sombra e injerencias externas en los asuntos japoneses.

Los clickbaits que alegan que los extranjeros han violado las leyes o costumbres japonesas, han causado accidentes de tráfico o suponen una carga para las arcas públicas pueden alcanzar fácilmente más de un millón de visitas. Por el contrario, el contenido que aborda políticas concretas o cuestiones de fondo tiene dificultades para ganar tracción. De hecho, la breve campaña electoral de febrero se caracterizó por la práctica ausencia de debate sobre las cuestiones clave a las que se enfrenta el país. En una esfera pública distorsionada por la lógica de la economía de la atención, apenas importa que se haya descubierto a políticos malversando fondos públicos, que la Iglesia de la Unificación siga envuelta en escándalos sin resolver, que no se hayan tomado medidas contra la escalada de precios o que las políticas fiscales estén debilitando el yen. Ante la ausencia de cualquier debate significativo sobre tales cuestiones, los votantes entonaron el cántico de «¡Takaichi, Takaichi!» como si estuvieran en un festival. Calificar este aparente cambio hacia un modo de política más personalizado y en línea como un deterioro de la democracia japonesa, o incluso del propio electorado, como han hecho algunos observadores, resulta engañoso y moralista. No obstante, hay que tener en cuenta las profundas implicaciones de estas nuevas tecnologías.

Por supuesto, la transformación del panorama mediático japonés no es toda la historia. El descontento con la política habitual proviene de un deseo largamente gestado de romper con las «décadas perdidas» de Japón: el período de estancamiento prolongado desde el estallido de la burbuja inmobiliaria a principios de la década de 1990. Quienes se incorporaron al mercado laboral tras ese episodio se encontraron con un mercado laboral en fuerte contracción que empujó a un gran número de personas hacia empleos irregulares, temporales o a tiempo parcial. El grupo más afectado por la «edad de hielo» del empleo en Japón es precisamente aquel que ha sido más susceptible a la retórica antiinmigrante. En una serie de manifestaciones celebradas en Tokio el año pasado, organizadas por el influencer de derecha Uryu Hirano junto con políticos locales afines para protestar contra unas políticas de inmigración supuestamente laxas, me llamó la atención la escasez de jóvenes: los asistentes tenían predominantemente entre 30 y 50 años. La tasa de empleo fijo de esta generación de la «edad de hielo» es, de media, entre un 10 % y un 20 % inferior a la de sus predecesores, y sus ingresos anuales pueden ser de tan solo 2 millones de yenes (9500 libras) al año cuando llegan a los cuarenta; quienes tienen puestos fijos pueden llevarse a casa el triple de esa cantidad.

La recesión posterior a la burbuja en Japón se vio acentuada por las crisis mundiales del estallido de la burbuja puntocom y la crisis financiera de 2008, y posteriormente por el devastador terremoto de Tōhoku en 2011. La «Abenomics» trajo consigo una cierta recuperación, pero esta fue frágil y desigual, y se estancó con la llegada de la COVID-19 en 2020. Las perturbaciones de la pandemia en las cadenas de suministro mundiales, unidas a la reestructuración de las redes de producción y a los esfuerzos occidentales por «reducir el riesgo», alimentaron un repunte de la inflación. Al mismo tiempo, la flexibilización cuantitativa comenzó a pasar factura con una fuerte depreciación del yen. El valor de los inmuebles en Tokio se disparó, llegando a duplicarse o incluso triplicarse en algunos distritos en pocos años.

En este contexto, las fricciones geopolíticas con el mayor vecino de Japón han despertado un fuerte sentimiento de antagonismo. Para los menores de 50 años, más de la mitad —si no la totalidad— de sus vidas se ha desarrollado en un clima discursivo dominado por la confrontación con China. Las declaraciones de Takaichi sobre Taiwán reflejan, de hecho, la realidad de la legislación de seguridad japonesa de 2015, que estipula que si Estados Unidos entra en guerra y es objeto de un ataque, Japón debe cumplir con sus obligaciones en virtud del tratado y participar en las contramedidas militares. La interpretación que China ha hecho de esto, según la cual Japón desplegará tropas si ocurre algo en Taiwán —independientemente de la actuación de Estados Unidos—, ha servido a los fines de su propaganda interna; la posterior imposición de sanciones dirigidas a los turistas, las exportaciones de tierras raras y otros sectores ha dejado a muchos japoneses desconcertados e indignados. Una reciente encuesta realizada entre la audiencia televisiva en la que se preguntaba si deberían mejorarse las relaciones sino-japonesas arrojó un veredicto contundente: un 76 % respondió «no».

Las encuestas realizadas por la Oficina del Gabinete de Japón y un grupo de expertos con sede en Tokio muestran sistemáticamente altos niveles de sentimiento negativo hacia China, que a menudo superan el 80 %. Sin embargo, hasta ahora estas actitudes rara vez se han traducido en un deseo de romper las relaciones diplomáticas o comerciales. En el pasado, la opinión pública tendía a ser pragmática en materia de política exterior. Este cambio sugiere no solo un estallido emocional, sino una creciente disposición a contemplar la posibilidad de romper los lazos. Ante las restricciones chinas sobre suministros críticos, en lugar de ceder a la presión, el Gobierno de Takaichi actuó de inmediato para asegurarse el apoyo de los aliados occidentales y comenzó a extraer sedimentos del lecho marino cerca de Minami-Torishima. Esta postura resuelta tuvo eco entre un público cada vez más receptivo a los llamamientos a la autosuficiencia económica y la independencia estratégica.

La clasificación mundial de Japón en cuanto al PIB per cápita ha caído de alrededor del vigésimo puesto hace una década a aproximadamente el cuadragésimo en la actualidad, situándolo por detrás de Taiwán y Corea del Sur, sus antiguos socios menores en Asia Oriental. Los nuevos sectores industriales tardan décadas en desarrollarse, lo que deja pocas estrategias económicas viables a corto plazo. ¿Cómo gestionar entonces las expectativas de la sociedad? Las reformas en materia de seguridad nacional pueden ser la vía más fácil para obtener resultados tangibles. La rápida aprobación de la Ley de Prevención del Espionaje presentada o la creación de la respuesta japonesa a la CIA —la Agencia Nacional de Inteligencia— podrían encajar en este contexto. Del mismo modo, en el período previo a las elecciones, el Gobierno de Takaichi anunció un paquete de medidas que afectan a los residentes extranjeros, promulgadas en gran medida mediante decretos administrativos en lugar de por los canales legislativos habituales, lo que le valió elogios por su rápida implementación.

Ante una posible crisis en el estrecho de Taiwán, hay varios ámbitos en los que el Gobierno podría reivindicar logros: el refuerzo de las capacidades de defensa, una mayor flexibilización de las restricciones legales de Japón a la exportación de armas y la ampliación de las alianzas de seguridad internacional. El premio definitivo para la derecha sigue siendo la revisión constitucional, la premisa fundamental de su visión de que Japón debe convertirse en una «nación normal», con lo que se refieren a liberarse de las ataduras pacifistas del acuerdo posterior a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo del artículo 9 de la Constitución de 1947. Sin embargo, un intento serio de enmendar estas disposiciones probablemente provocaría divisiones más agudas en Japón que cualquiera de las que ha experimentado desde el final de la guerra. También provocaría una feroz oposición por parte de los Estados vecinos, empezando por China, que podría verse tentada a intervenir para preservar el orden de posguerra. Para el Gobierno de Takaichi, una confrontación tan directa conllevaría riesgos evidentes.

El reto más acuciante, sin embargo, sigue siendo cómo aliviar las presiones económicas en una situación de crecimiento persistentemente lento. Durante la campaña electoral, tanto el PLD como varios partidos de la oposición propusieron una suspensión de dos años del impuesto sobre el consumo de los productos alimenticios. El Ministerio de Finanzas ha expresado su oposición a la propuesta, advirtiendo de que podría socavar la sostenibilidad fiscal y desestabilizar tanto el yen como el mercado de bonos. La noche del triunfo del PLD, la presentadora de televisión Hikari Ōta se enfrentó a Takaichi durante una entrevista en directo: «¿Qué pasaría si resultara imposible aplicar la exención del impuesto sobre el consumo prometida?». Takaichi reprendió airadamente a Ōta por formular una «pregunta maliciosa», un intercambio que pareció delatar su propia incertidumbre. Su victoria hizo que el índice Nikkei se disparara hasta máximos históricos. Su anterior máximo se registró durante la burbuja inmobiliaria de finales de la década de 1980; el repunte actual podría describirse mejor como una burbuja política. Si las esperanzas que Takaichi ha despertado resultaran infundadas, no se puede descartar una fuerte corrección.

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4. Siria contra Hezbolá.

Habrá que ver lo que dicen los «amigos» que defendían la «revolución» siria si los yihadistas apoyan a Israel en El Líbano.

https://thecradle.co/articles/syrian-reinforcements-international-pressure-is-damascus-being-pushed-into-a-confrontation-with-hezbollah

Refuerzos sirios, presión internacional: ¿Se está empujando a Damasco a un enfrentamiento con Hezbolá?

En un momento de reajuste regional y de creciente presión por parte de las alianzas respaldadas por Estados Unidos, los movimientos fronterizos de Siria apuntan a una lucha más profunda en torno a la soberanía, la resistencia y el orden emergente.

Corresponsal de The Cradle en Siria

17 DE MARZO DE 2026

Las tensiones regionales se intensificaron tras la agresión estadounidense-israelí contra Irán que comenzó el 28 de febrero, seguida días después por la entrada de Hezbolá en el enfrentamiento en primera línea el 2 de marzo. Casi de inmediato, se intensificaron las especulaciones sobre un posible papel de Siria en el enfrentamiento con el movimiento de resistencia libanés a lo largo de la frontera común.

Estas cuestiones cobraron urgencia después de que el ejército sirio enviara refuerzos militares de una magnitud inusual hacia la frontera sirio-libanesa. Se desplegaron unidades de artillería pesada, tanques, vehículos de transporte de tropas y un número considerable de combatientes, incluidos contingentes descritos como ciudadanos extranjeros, tales como chechenos y uigures.

La concentración de fuerzas sirias parecía estratégicamente calculada. Los refuerzos se posicionaron frente a regiones libanesas con mayoría chiíta que forman parte de la base social de Hezbolá. El despliegue se extendió dentro del territorio sirio desde la ciudad de Qusayr, en la provincia de Homs, pasando por Asal al-Ward y Zabadani, en los alrededores de Damasco.

Esta postura militar se convirtió rápidamente en el centro de atención de la región. Los observadores se preguntaban si Damasco se estaba preparando para cerrar la frontera con fines defensivos, o si se estaba viendo arrastrado a una confrontación más amplia impulsada por potencias externas que buscaban remodelar un resurgente Eje de la Resistencia.

Llamamientos internacionales e incursiones sospechosas

El primer reconocimiento oficial sirio de los refuerzos se produjo después de que el autoproclamado presidente Ahmad al-Sharaa (el antiguo líder de Al-Qaeda conocido por el nombre de guerra Abu Mohammad al-Julani) recibiera una llamada telefónica del presidente francés Emmanuel Macron el 6 de marzo. Durante la conversación, Sharaa presentó el despliegue como una medida defensiva destinada a proteger la soberanía siria, impedir el contrabando de armas y estabilizar una frontera inestable.

Sin embargo, los acontecimientos que siguieron no hicieron más que aumentar las dudas.

Esa misma tarde, las fuerzas israelíes llevaron a cabo una operación de desembarco aéreo en la que participaron cuatro helicópteros que aterrizaron en territorio sirio cerca de la localidad de Serghaya, en la zona de Zabadani. Según se informó, una unidad de infantería se dirigió hacia la localidad libanesa de Nabi Sheet con el pretexto de buscar al piloto israelí desaparecido Ron Arad, que fue capturado hace décadas.

Dos días después, tuvo lugar un segundo aterrizaje en el mismo lugar, pero con un número mayor de helicópteros israelíes, 15 en total, según Hezbolá. Esta operación también fracasó.

Damasco no emitió ninguna condena formal de ninguna de las dos incursiones. Tampoco los funcionarios sirios rechazaron públicamente el uso por parte de Tel Aviv del territorio sirio para operaciones dirigidas contra el Líbano. El silencio suscitó preguntas incisivas en los círculos políticos sobre si los dirigentes sirios habían aceptado tácitamente estas violaciones, o si estaban navegando por un equilibrio precario bajo la creciente presión occidental.

Retórica sobre el desarme y contradicciones internas

La controversia se agravó aún más cuando Sharaa expresó su apoyo a los esfuerzos del presidente libanés Joseph Aoun para desarmar a Hezbolá. Hizo esta declaración durante una videoconferencia con líderes regionales convocada para debatir los acontecimientos militares y los posibles mecanismos de distensión.

Para muchos analistas, el comentario supuso una desviación sin precedentes de las normas políticas árabes establecidas. Rara vez un jefe de Estado árabe había respaldado abiertamente el desarme de un movimiento de resistencia integrado en el tejido político y social de otro país. La declaración parecía incoherente con el énfasis que Sharaa había puesto anteriormente en la no injerencia en los asuntos internos de los Estados vecinos.

En una entrevista televisiva, el presidente sirio reveló también que, durante la operación de «disuasión de la agresión» que culminó con el colapso del Gobierno anterior, se le había ofrecido la oportunidad de avanzar hacia el Líbano y enfrentarse directamente a Hezbolá. Calificó la propuesta de «trampa» y afirmó que la había rechazado.

El momento en que se produjeron estas declaraciones avivó las especulaciones.

Una fuente cercana a los círculos de toma de decisiones sirios, que habló de forma anónima debido a la delicadeza de la situación, declaró a The Cradle que la postura de Sharaa reflejaba la intensa presión ejercida por Estados Unidos e Israel tras la adhesión de Siria a una coalición internacional liderada por Washington. Según la fuente, los dirigentes sirios estaban maniobrando bajo condiciones coercitivas, en lugar de actuar desde una posición de autonomía estratégica.

Denuncias de bombardeos y versiones contradictorias

El 10 de marzo, al día siguiente del segundo aterrizaje israelí, el departamento de operaciones del ejército sirio anunció que habían caído proyectiles de artillería cerca de Serghaya, al oeste de la capital.

Las autoridades afirmaron que el fuego procedía de territorio libanés y acusaron a los combatientes de Hezbolá de atacar posiciones del ejército sirio.

La declaración hacía hincapié en que las fuerzas sirias estaban siguiendo de cerca los acontecimientos, coordinándose con el ejército libanés y evaluando las opciones adecuadas, al tiempo que advertía de que el Ejército Árabe Sirio «no toleraría ninguna agresión dirigida contra Siria». »

Sin embargo, rápidamente surgieron dudas sobre la versión oficial, ya que, según se informó, los proyectiles habían impactado en la misma zona donde habían aterrizado helicópteros israelíes días antes. Los observadores cuestionaron cómo podían producirse tales incursiones en zonas supuestamente aseguradas por las fuerzas sirias.

La proximidad de estos incidentes sugería la posibilidad de manipulación o provocación por parte de un tercero que buscara desencadenar un conflicto entre Damasco y Hezbolá.

La fuente siria anónima refuerza esta interpretación, argumentando que Hezbolá no tenía interés en abrir un segundo frente mientras ya se enfrentaba a las fuerzas israelíes en el sur. Las prioridades del movimiento de resistencia, afirma, residen en enfrentarse a Israel más que en desestabilizar a Siria.

Ni Hezbolá ni el ejército libanés emitieron una declaración inmediata confirmando o desmintiendo las denuncias de bombardeos. El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, también se abstuvo de abordar el tema en su discurso con motivo del Día Internacional de Al-Quds.

El investigador político Wissam Nassif Yassin explica a The Cradle que, incluso si hubieran caído proyectiles en las zonas en disputa, tales incidentes podrían producirse en el contexto de una dinámica fronteriza tensa. Sostiene que la cuestión más apremiante se refería al vacío de seguridad que permitió a las fuerzas de ocupación israelíes llevar a cabo importantes operaciones de desembarco desde territorio sirio hacia el Líbano.

Añade que no era inusual que los misiles cruzaran ocasionalmente las fronteras durante los enfrentamientos, y que normalmente se contenían mediante mecanismos de coordinación en lugar de amplificarse hasta convertirse en crisis.

Maniobras diplomáticas y inquietudes regionales

Los contactos políticos se intensificaron en paralelo a los acontecimientos militares. El mismo día en que Damasco acusó a Hezbolá de bombardear territorio sirio, Sharaa mantuvo una conversación telefónica con el presidente Aoun, reiterando su apoyo a los esfuerzos por desarmar al movimiento de resistencia.

Reiteró esta postura de nuevo durante un diálogo trilateral en el que participaron Macron y Aoun. La frecuencia de estas declaraciones sugería un intento deliberado de mostrar alineamiento con las iniciativas diplomáticas respaldadas por Occidente, centradas en remodelar el equilibrio de poder interno del Líbano.

Los medios israelíes no tardaron en amplificar las especulaciones sobre la implicación siria. Una fuente vinculada a la familia real saudí declaró a la cadena pública israelí (KAN) que Siria podría unirse a Israel y a los dirigentes libaneses en los esfuerzos por restringir los movimientos de Hezbolá.

Según un alto funcionario árabe, Arabia Saudí teme que un enfrentamiento directo entre Hezbolá y las fuerzas sirias a lo largo de la frontera pueda extenderse al territorio sirio y desestabilizar al propio Gobierno de Sharaa, que actualmente cuenta con el respaldo de Riad.

Sin embargo, otras voces presentaron una valoración radicalmente diferente.

Mahmoud al-Mawladi, investigador en relaciones internacionales, informa a The Cradle de que la información que circula dentro de las estructuras de poder sirias apuntaba a directivas estadounidenses y a financiación del Golfo destinadas a orquestar una intervención dentro del territorio libanés. Según se informa, esta estrategia implicaba establecer salas de operaciones, formar células encubiertas en las regiones fronterizas y movilizar facciones armadas a lo largo de la frontera.

Según el análisis de Mawladi, Washington busca presionar a los dirigentes sirios para que cumplan las exigencias relacionadas con el desmantelamiento de las capacidades militares de Hezbolá. Sostiene que Sharaa sigue mostrándose indeciso, temiendo tanto una reacción interna como repercusiones regionales. La presión, afirma, ha sido intensa.

Añade que se transmitieron amenazas a los dirigentes sirios a través de canales de seguridad, incluido el ministro del Interior, Anas Khattab. Según las advertencias, cualquier movimiento hacia una intervención militar podría exponer a Damasco a graves represalias. Al parecer, los mensajes hacían referencia a la existencia de «12 objetivos» dentro del territorio sirio que podrían ser atacados si se tomara tal decisión.

Cálculos estratégicos y el riesgo de una guerra más amplia

Mawladi cree que cualquier intervención siria probablemente se desarrollaría bajo una intensa cobertura de fuego israelí. Advierte de que las fuerzas israelíes podrían intentar infiltrarse a través de la zona de Barouk, señalando maniobras previas cerca de Qatana y movimientos hacia la cordillera oriental. Tales acontecimientos podrían abrir nuevos corredores operativos para una escalada militar.

Tampoco descarta el apoyo de ciertas facciones políticas libanesas alineadas con las agendas occidentales o del Golfo.

Por su parte, Yassin ofrece una perspectiva estratégica más amplia sobre el pensamiento de Hezbolá. En su opinión, el movimiento de resistencia ha anticipado la posibilidad de un enfrentamiento con las fuerzas sirias desde la caída del anterior Gobierno sirio. La dirección de Hezbolá, afirma, lleva mucho tiempo teniendo en cuenta tales escenarios en sus cálculos.

Yassin señala que la realidad actual está rodeada de una serie de complejidades que deben tenerse en cuenta antes de hablar de la posibilidad de que las fuerzas sirias entren en el Líbano o abran un frente con Hezbolá.

El panorama interno de Siria sigue fragmentado, con facciones rivales y amenazas de seguridad sin resolver, incluida la presencia continuada de células del ISIS. Abrir un nuevo frente contra Hezbolá podría poner a prueba las capacidades sirias y correr el riesgo de desestabilizar las frágiles estructuras estatales.

Las dinámicas regionales complican aún más el panorama. Yassin describe al Líbano como un país que se encuentra dentro de la esfera de influencia regional suní de Arabia Saudí, mientras que Siria está más marcada por la influencia turca y qatarí. Cualquier decisión de esta magnitud probablemente implicaría la coordinación entre estos actores, en lugar de recaer únicamente en Damasco.

También destaca el papel de las facciones de la resistencia iraquí y del propio Estado iraquí. Irak sigue siendo crucial para la supervivencia económica de Siria a través del suministro de energía, los envíos de trigo y la coordinación en materia de seguridad a lo largo de la frontera común. Una acción siria contra Hezbolá podría repercutir en toda esta red de interdependencia.

Al mismo tiempo, el estado de ánimo regional viene definido por una movilización generalizada contra la agresión israelí. Tanto las fuerzas suníes como las chiíes se han movilizado en torno a Gaza, donde Hezbolá ha pagado un alto precio en combatientes y recursos. En este contexto, un enfrentamiento con la resistencia libanesa podría agravar las divisiones sectarias y socavar el impulso general contra la ocupación.

Legitimidad del liderazgo y tensiones sin resolver

Yassin interpreta en última instancia el apoyo de Sharaa al desarme de Hezbolá desde múltiples perspectivas. Una interpretación sugiere que el presidente sirio aún no ha consolidado plenamente su autoridad y busca legitimidad externa alineándose con las prioridades occidentales.

Otra interpretación apunta a motivaciones personales o faccionales moldeadas por conflictos y rivalidades del pasado, más que a una estrategia nacional siria coherente.

Sean cuales sean los factores subyacentes, la trayectoria sigue siendo incierta. Es probable que los acontecimientos sobre el terreno y las maniobras diplomáticas de los próximos días determinen si las tensiones se alivian o se intensifican hasta convertirse en un enfrentamiento más amplio.

Por ahora, Damasco se enfrenta a una presión coordinada por parte de actores regionales respaldados por Washington, al tiempo que busca consolidar su autoridad en el país y resistirse a los esfuerzos por arrastrarla a un enfrentamiento con Hezbolá.

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5. Bandung de los Pueblos.

Dado el estado de las «fuerzass progresistas» en el mundo, me temo que no es más que un brindis al sol, pero ojalá tengan suerte.

https://www.tni.org/en/article/towards-a-bandung-de-los-pueblos?translation=es

Rumbo a una Bandung de los Pueblos Multilateralismo, poder corporativo y la construcción de un Frente del Sur Global

17 March 2026

En medio del ascenso del fascismo y de un orden capitalista en transformación, las fuerzas progresistas enfrentan una elección histórica: fragmentación o solidaridad. Inspirado en las luchas de liberación, este documento llama a construir una estrategia compartida y una acción colectiva para forjar un frente transformador del Sur Global por la justicia global.

Brid Brennan
Gonzalo Berrón
Juliana Rodrigues de Senna
Sol Trumbo Vila

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Introducción

“El Sur no conoce al Sur: qué sucede en sus países, cuáles son las ideas de sus pueblos, cuál es su potencial y cómo puede la cooperación Sur-Sur ampliar las opciones de desarrollo para todos. Cada país se ve obligado a cometer sus propios errores, sin poder aprender de la experiencia de otros en situaciones similares ni beneficiarse de la experiencia de sus éxitos.” 

El desafío para el Sur, Informe de la Comisión del Sur (external link)

Vivimos en un mundo en transformación. A medida que el capitalismo entra en un nuevo ciclo de acumulación y el fascismo crece, las élites globales presionan para remodelar el orden mundial para que siga sirviendo a los intereses del imperialismo. Al mismo tiempo, estos cambios ofrecen una oportunidad para que los pueblos y las naciones encuentren y desarrollen nuevos caminos hacia la solidaridad internacionalista y el poder popular.

Pero esos caminos no se abrirán espontáneamente. El cambio intencional requiere estrategia, ideas y un entendimiento común, a escala global, dentro de la diversidad de actores sociales y políticos progresistas. No partimos de cero: los movimientos socialistas y de liberación nacional fueron las luchas políticas más inspiradoras del siglo pasado. Basándose en sus experiencias y aprendiendo de sus estrategias, este documento utiliza el término “fuerzas progresistas” para referirse al amplio espectro de la izquierda política, que abarca las diferentes formas adoptadas por la resistencia en nuestros distintos continentes. Resulta urgente consolidar un espacio cooperativo de diálogo y acción; de lo contrario, corremos el riesgo de ser aplastados durante otro ciclo más de explotación y opresión, atrapados en medio de luchas geopolíticas determinadas por los intereses de las superpotencias capitalistas.

Este documento pone de manifiesto la urgencia de que todas las fuerzas progresistas del Sur global se comprometan con un plan de acción colectivo ambicioso y emancipador para cambiar el orden mundial actual. El texto es el resultado de varias rondas de consultas informales, en África, Asia y América Latina, con movimientos sociales, sindicatos, académicos activistas y otras organizaciones de la sociedad civil comprometidas con el multilateralismo. Se presentan aquí el análisis y el razonamiento que subyacen a la creación de un Frente del Sur Global (Parte I), sus retos y oportunidades (Parte II) y se subrayan algunos elementos para el desarrollo de una estrategia movilizadora global y común (Parte III).

Parte I: El (des)orden multilateral

El suelo se está moviendo bajo nuestros pies. Tanto en el Norte como en el Sur del mundo, el sistema internacional se está desmoronando. Muchos dentro de las fuerzas progresistas veían su fin más como un horizonte que como un problema. No obstante, la realidad es que ese sistema en decadencia se está hundiendo con nosotros, no por nosotros ni a causa de nosotros. En lugar de cantar victoria, oímos las campanas de la guerra.

Durante los últimos 80 años, críticas y esperanzas han compartido y disputado el espacio y el espíritu de nuestras instituciones multilaterales. El compromiso con el multilateralismo, que nunca ha sido un fin en sí mismo, permitió a los movimientos sociales, las mujeres, los pueblos indígenas, las y los campesinos y pescadores, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y personas migrantes y refugiadas, impulsar muchas agendas globales importantes, traduciendo sus luchas en Derecho Internacional a través de declaraciones de las Naciones Unidas, procesos de tratados, entre otros1. Sin embargo, a lo largo de ese tiempo, quedó claro que las normas de tal “sistema basado en normas” han sido sistemáticamente violadas por Estados miembros que se salieron con la suya. Se supone que todos los Estados son iguales, pero algunos son definitivamente más iguales que, por ejemplo, Irak en 2003, Libia en 2011 o Venezuela durante los primeros días de 2026.

Esos desequilibrios de poder también se han reflejado en nuestra arquitectura económica y financiera global. En lugar de privilegiar las negociaciones multilaterales, en las que el Sur podría ejercer cierto poder colectivo equilibrador, el comercio mundial ha estado regido por una red de acuerdos pluri y bilaterales que vinculan a la mayoría de los países del Sur global como socios subordinados a un Norte global cada vez más rico y financiarizado. Mientras que las demandas del Mecanismo de Solución de Controversias entre Inversores y Estados (ISDS) convierten a los gobiernos del Sur en rehenes de inversiones buitres de las que sus pueblos rara vez se benefician, las instituciones financieras internacionales siguen jugando el juego del poder y del imperialismo, lo que hace imposible que los países altamente endeudados puedan concebir o seguir sus propios caminos hacia el desarrollo.

La abrumadora influencia del poder corporativo y la captura sistemática que hace de los procesos de toma de decisión dentro de las instituciones multilaterales agrava aún más este desequilibrio. Con la premisa de extender la participación de una gama más amplia de “partes interesadas” en los espacios de toma de decisión multilaterales, la “gobernanza de múltiples partes interesadas” pronto se convirtió en el llamado multistakeholderismo, un proceso de captura corporativa del multilateralismo a través de puertas giratorias, cabildeo empresarial no regulado y filantropía estratégica. Diseñado por personas como Bill Gates, con el respaldo del Foro Económico Mundial, COVAX (external link) es un ejemplo asombroso de cómo estos mecanismos permiten a las empresas sentarse junto a los Estados poderosos para decidir sobre la vida y la muerte de la mayor parte de la población del Sur global.

Dichas asimetrías entre el potencial y la realidad del multilateralismo han marcado los debates entre los activistas desde principios de este siglo. Una década después del fin de la Guerra Fría y la consolidación de la globalización neoliberal, constituían la crítica y la esperanza compartidas en las tiendas y en las mesas redondas de muchos Foros Sociales Mundiales, enmarcadas en un claro rechazo al nuevo status quo. Desde entonces, la crisis financiera de 2008, la pandemia, la profundización de nuestra emergencia climática, el genocidio del pueblo palestino y la consolidación de una ola macho-fascista coordinada de gobiernos de ultraderecha en todo el mundo han desgarrado aún más el raído tapiz de nuestro orden mundial internacional.

Si escuchamos muy atentamente…

Tales fallas no son eventos aislados, sino síntomas interconectados de un fracaso sistémico. Cada una de ellas contiene elementos esenciales del orden multilateral actual y apunta hacia qué debe cambiar. Si la crisis financiera de 2008 reveló las vulnerabilidades del capitalismo actual, la decisión de la mayoría de los gobiernos de rescatar a las empresas con fondos públicos, con escaso o ningún condicionante, demuestra que los negocios prevalecieron sobre la regulación democrática. Cuando los Estados recompensaron la imprudencia de los banqueros con impunidad, la población tuvo que pagar el precio con la profundización del desmantelamiento del bienestar social y de los derechos laborales. El aumento de la vigilancia y la militarización inclinaron aún más la balanza, redefiniendo estructuralmente el equilibrio entre el consentimiento y la coacción, esta vez también en el Norte global. Mientras tanto, la pandemia y la crisis del cambio climático dan testimonio de las limitaciones insuperables de las instituciones multilaterales actuales. Dado que los virus y los gases de efecto invernadero no necesitan visa, se trata de problemas globales por definición. Sin embargo, en lugar de ser orientada por la Organización Mundial de la Salud, la recuperación de la pandemia la lideraron las mismas empresas transnacionales que se beneficiaron de ella, respaldadas por los países del Norte global y con una importante financiación pública (external link), a la vez que las soluciones a nuestra emergencia climática se han confiado a las gigantes corporaciones contaminantes que generaron y siguen beneficiándose en gran medida de la destrucción del medio ambiente.

Pero fue el genocidio del pueblo palestino el que dio el golpe definitivo a quienes en la izquierda todavía albergaban un atisbo de esperanza. El papel que está desempeñando la Corte Internacional de Justicia, así como el compromiso de países como Sudáfrica y Colombia, son avances inspiradores. Pero la realidad del hambre deliberada, la tortura y la muerte de mujeres y niños en una limpieza étnica sistemática, incesante y orquestada, cometida por Israel con el apoyo activo de Estados Unidos y la Unión Europea, nos hace preguntarnos si alguna vez habrá un sistema que gobierne por sobre la entidad sionista o el imperio estadounidense. Ya quedan muy pocas normas internacionales que puedan violar.

En todo caso, la votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la Resolución 2803 (external link) de noviembre de 2025 es solo el último ejemplo de cómo se ha utilizado el multilateralismo para normalizar la ocupación y el genocidio. Solo Estados Unidos ha vetado al menos seis (external link) resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU propuestas para detener los bombardeos. Tras dos años bloqueando todos los esfuerzos por defender la autodeterminación y los derechos humanos de los palestinos, Trump y otros facilitadores del genocidio – la UE y algunos gobiernos árabes – han rebautizado la ocupación como un giro hacia la paz. Con la notable abstención de China y Rusia, la Resolución 2803 legitima la reocupación de Palestina, ahora bajo el control directo de Estados Unidos y gobernada por una “Junta de Paz” que excluye cualquier representación palestina. Según la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, esta resolución “traiciona al pueblo al que pretende proteger (external link)”. Este acuerdo de “paz”, impuesto por Trump pero ratificado oficialmente por el Consejo de Seguridad, da testimonio de la relación transaccional que el imperialismo siempre ha tenido con las Naciones Unidas: utilizarla para obtener validación, descartarla si resulta inconveniente, pero ignorarla la mayor parte del tiempo.

Para las fuerzas progresistas globales, aferrarse únicamente a los pilares de la ONU no es suficiente. Como sostiene Jeena Shah, “el objetivo principal del derecho internacional fue el de facilitar y gestionar el imperialismo (external link)”. Aunque la descolonización haya transformado radicalmente la dinámica interna de las Naciones Unidas (external link), nuestra lucha no puede centrarse en recuperar lo que nunca se diseñó para ser nuestro. Al mismo tiempo, el segundo gobierno de Trump, epítome de la macho-facho internacional, sin duda nos hace sentir que las fuerzas regresivas están ganando por defecto. Si bien resulta evidente que el actual sistema internacional es incapaz de abordar las cuestiones más cruciales de nuestro tiempo, el trumpismo es la antítesis del multilateralismo, la verdadera encarnación de la extrema derecha autoritaria del siglo XXI impulsada por la vigilancia y las ganancias del sector de alta tecnología. Existe una necesidad urgente de transformar el multilateralismo y, para que este ofrezca resultados diferentes, debe basarse en supuestos y compromisos diferentes.

Para que la izquierda y el campo progressista puedan resistir el dominio de la fuerza impuesto de forma descarada por el imperialismo estadounidense y la globalización neoliberal, existen alternativas tanto al multilateralismo que se está desmoronando como al multilateralismo al que muchos se acostumbraron a creer que era lo máximo a que se podía aspirar. Por lo tanto, se trata tanto de reconfigurar el multilateralismo como de imaginar y construir otros procesos y nuevas instituciones para la coordinación transnacional de los pueblos y los Estados, un nuevo orden multilateral en el que el Sur global tenga voz decisiva y poder efectivo.

Es hora de reflexionar, conectarnos y organizarnos para construir un Frente del Sur Global que pueda promover y cosechar colectivamente esas tres tareas, a escala mundial, para generar un plan de acción común y nuevos paradigmas políticos adecuados para un orden mundial que afirme la vida, la paz y la igualdad. Porque “si escuchamos con atención, otro mundo no solo es posible, sino que está en camino”2.

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Illustration by Fourate Chahal El Rekaby

Parte II – Construyendo un Frente del Sur Global

Establecer nuevos cimientos para un orden internacional equitativo y democrático significa que los pueblos del Sur global deben ser la fuerza motriz y los principales beneficiarios del multilateralismo. Podemos hablar de dos Sures globales: uno está dibujado en los mapas y comprende los Estados poscoloniales que aún llevan las cicatrices del imperio, que luchan por un lugar en una mesa que no construyeron, pero que aún cargan sobre sus espaldas. El otro no conoce fronteras: es el Sur que vive en las calles de Yakarta, los suburbios de París, las favelas de Río, los townships de Johannesburgo, los centros de detención de Texas. Son la clase trabajadora nacida con una deuda que nunca contrajo, que hereda una vida de lucha como los multimillonarios heredan su riqueza. El Frente Global del Sur combina a ambos. No es un bloque de naciones, sino la izquierda transnacional organizada, junto con las fuerzas progresistas, convirtiéndose en un sujeto político colectivo capaz de impulsar a los pueblos y los Estados hacia un futuro emancipador. El Frente se forja precisamente donde los Sures de los pueblos y los Estados se encuentran, chocan y descubren en qué pueden convertirse cuando marchan juntos.

Para forjar un frente unificado se requiere la construcción de valores comunes basados en el respeto por la autodeterminación de los pueblos y los diferentes procesos sociales de los países y las regiones. La construcción de nuestra emancipación colectiva implica el diálogo entre una amplia diversidad de experiencias humanas y formas de ser y de vivir. A través de un compromiso humilde y productivo con otras culturas y procesos políticos, debería ser posible forjar la cultura de un nuevo internacionalismo en el que los valores, la literatura y las narrativas hegemónicas occidentales no sean la regla para medir la diversidad de todas las experiencias humanas. Esto implica la necesidad de “desoccidentalizar” y “desnorteanizar” el vocabulario político, las ambiciones y las estrategias de la izquierda.

Como proceso, el Frente del Sur Global promueve la coordinación estratégica de las fuerzas sociales progresistas de todas partes del mundo, reuniendo a quienes luchan contra el imperialismo, la extracción de valor y la opresión. Convertirse en un Frente exige el diseño ecuménico de nuestras trincheras, pero nunca puede significar comprometer nuestros principios fundamentales. La disidencia, la contestación y la disputa son intrínsecas a la política precisamente porque nacen de las muy diversas experiencias humanas vividas, de nuestras relaciones con nuestras comunidades, con la naturaleza, con el Estado, con el poder. Componer intereses dentro de una diversidad de trayectorias y culturas políticas significa permitir que nuestras propias posiciones sean cuestionadas, enriquecidas, fortalecidas e incluso cambiadas. Esta dialéctica de fertilización cruzada implica un enfoque no sectario y una visión clara de quién está realmente al otro lado de las barricadas. Esto significa trabajar junto con movimientos sociales y partidos políticos, así como con organizaciones de la sociedad civil, intelectuales e individuos comprometidos con el cambio social radical.

Pero construir un Frente del Sur Global también significa entender a los Estados como espacios de disputa y como actores cruciales para atender a las necesidades de sus pueblos. Aunque en muchos casos los Estados se han convertido en mecanismos de opresión y dominación, capturados por las élites gobernantes, la construcción de un Frente del Sur Global no puede ignorar el poder que los Estados progresistas pueden movilizar. Trabajar con y dentro del Estado, siempre que sea posible, es, por lo tanto, otro pilar importante para construir un Frente del Sur Global, especialmente teniendo en cuenta su papel destacado en el orden multilateral actual. A día de hoy, el régimen multilateral puede tanto limitar como ampliar las oportunidades que tienen los movimientos sociales para enfrentar la desigualdad en el acceso a derechos y en la distribución de recursos dentro de sus territorios. Si los Estados están ahogados en deudas o se ven atrapados en procesos productivos destructivos por acuerdos comerciales, quedan muchos menos recursos en general para que puedan satisfacer las necesidades de sus pueblos. A pesar de las contradicciones inherentes al trabajo con el Estado, una alianza de este tipo puede aprovechar diferentes fuentes de poder, escalas de acción y conocimientos especializados para construir una estrategia global capaz tanto de resistir al imperialismo como de generar alternativas a este. Sin embargo, para hacer realidad dicho potencial, la construcción de un Frente del Sur Global depende de los recursos, las capacidades y la influencia que el proprio Sur global pueda aportar. Si el Sur llega a conocerse y a trabajar con el Sur, la coyuntura actual ofrece oportunidades tangibles.

Oportunidades a mano

Impulsados por la revolución digital y la “transición energética”, los cambios estructurales en la economía mundial repercuten directamente en la distribución de la riqueza y del poder geopolítico. Por un lado, la incorporación de tecnologías de vanguardia en nuestros modos de producción requiere mucha más energía y capital para reproducir el capitalismo que antes. Pagar por la revolución digital – incluida la tecnología de inteligencia artificial y la infraestructura relacionada – significa que nuestras economías avancen aún más en la financiarización y la desregulación de la producción y los derechos laborales, ampliando las grietas en el circuito del capital que han llevado a crisis económicas estructurales. Por otro lado, se está produciendo una nueva y agresiva carrera por los minerales para fabricar baterías y turbinas eólicas para alimentar los centros de datos y los vehículos eléctricos. Esto se ha traducido en guerras para garantizar el suministro constante de materias primas a las potencias occidentales y en una nueva ola de acuerdos de libre comercio e inversión para limitar las políticas y la regulación soberanas. En este contexto, dejar las cosas como están significa que el Norte siga cosechando los beneficios, mientras que el Sur sigue aumentando su deuda y contando los muertos.

Al poseer la mayor parte de las reservas minerales y de la mano de obra disponible, el Sur podría aprovechar mejor sus activos. Existe un desequilibrio material entre el Norte y el Sur globales, y es hora de que el Sur comprenda y actúe en función del poder de su riqueza. En todo el Sur hay suficientes recursos y complejidad productiva para satisfacer sus necesidades reales: empleo, infraestructuras, alimentación, salud, educación. Desde una perspectiva económica, un Sur integrado podría alcanzar la misma complejidad tecnológica que el Norte, pero con mercados más grandes y muchos más recursos disponibles para llevar a cabo la transición que nuestro planeta y nuestros pueblos tan desesperadamente necesitan.

Si los pueblos de China, India, Brasil, Sudáfrica e Indonesia combinaran y coordinaran sus capacidades y conocimientos especializados, por ejemplo, el mundo podría estar determinado por el Sur global. Al deshacerse de paradigmas y marcos que solo benefician al Norte, como los regímenes de propiedad intelectual y los mecanismos de solución de controversias entre inversores y Estados, el Sur podría fomentar un salto tecnológico que enfrentara no solo el cambio climático, sino también los retos en materia de salud, educación, distribución de tierras y alimentación, por nombrar algunos. Además, la provisión de medios de vida sostenibles podría revertir los programas de exportación de mano de obra para que los trabajadores pudieran contribuir a sus propias sociedades, al tiempo que las políticas de repatriación de cerebros podrían permitir a los Estados del Sur acceder a conocimientos técnicos de vanguardia de industrias productivas y sociales clave. La realización de este potencial depende, empero, del reconocimiento de que el poder del Sur global es colectivo y que solo colectivamente el Sur puede liberar sus capacidades y su futuro en sus propios términos.

Es necesario coordinar estrategias, integrar las cadenas de producción dentro y entre regiones, y construir una alianza estratégica entre todos los países y pueblos que han sido oprimidos y excluidos de los beneficios de la hegemonía occidental. Estos acuerdos de cooperación tendrían que ser radicalmente diferentes de lo que han podido ofrecer las instituciones de las Naciones Unidas y de Bretton Woods. Basada en un claro mapeo de sus recursos colectivos y, lo que es más importante, en un claro mapeo de las necesidades de sus pueblos y de nuestro planeta, la integración económica del Sur global es el único camino disponible para diseñar vías de desarrollo verdaderamente sostenibles: no depredadoras y que dependan exclusivamente de sus propios esfuerzos y recursos.

Ya existen importantes iniciativas, tanto de movimientos sociales como de Estados del Sur global, para diseñar colectivamente alternativas al desmoronamiento de nuestro orden económico y geopolítico. Hay esperanza y hay potencia en iniciativas como el proceso de Nyeleni (external link); la Asamblea Internacional de los Pueblos (external link); el nuevo marco comercial centrado en la soberanía alimentaria y los derechos de las y los campesinos y trabajadores rurales liderado por la Vía Campesina (external link); la serie de estudios y propuestas del Instituto Tricontinental (external link) para redefinir el desarrollo desde una perspectiva del Sur global (external link); las propuestas de la Internacional Progresista (external link) para un Nuevo Orden Económico Internacional del siglo XXI (external link); y los marcos jurídicos nacionales (external link) e internacionales (external link) diseñados desde abajo en el seno de la Campaña Global para Recuperar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Detener la Impunidad (external link). Los pensadores del Sur también han sido muy activos en la comprensión del Sur en el capitalismo contemporáneo, como en el análisis de Leda Paulani sobre el Capitalismo 4.0 (external link), o en la concepción de nuevas vías hacia un desarrollo integrado, tales como la propuesta de Fadhel Kaboub para “El trato del siglo (external link)», la desglobalización (external link) de Walden Bello, las ideas de Jomo Kwame sobre el potencial de la ASEAN + 3 (external link) y la integración monetaria africana (external link) de Ndongo Sylla.

En lo que se refiere a los Estados del Sur global, es importante comprender que las transformaciones del capitalismo actual se reflejan en una distribución del poder geopolítico significativamente diferente de la que dio lugar a la Conferencia de Bandung y al Movimiento de Países No Alineados (external link), primeros experimentos de coordinación del Sur global que no llegaron a desarrollar todo su potencial. Heredando este legado, a nivel regional, la coordinación de los procesos revolucionarios panafricanistas en el Sahel (external link) ofrece un ejemplo inspirador de determinación y resistencia anticolonial en este siglo. A nivel internacional, el BRICS ha desempeñado un papel importante como espacio en el que se comparten y coordinan propuestas, centrándose en la cooperación tecnológica y científica, así como en las finanzas y la coordinación política. A pesar de sus muchas contradicciones, al coordinar estrategias dentro de nuestras instituciones en ruinas y desarrollar las suyas propias, el BRICS es, de facto, el bloque contrahegemónico más desarrollado con condiciones para imponer la mayoría de los cambios necesarios para la construcción de un multilateralismo verdaderamente participativo y emancipador.

El potencial del BRICS para desafiar y transformar al multilateralismo es ampliamente reconocido, pero la alianza también deja al descubierto algunos de los grandes retos que tenemos para construir un futuro emancipador. En primer lugar, existen claros desequilibrios materiales entre los Estados del Sur, especialmente, aunque no solo, respecto a China. En segundo lugar, a pesar del importante cambio de poder económico y político que se ha producido en las últimas décadas, Estados Unidos y sus aliados mantienen una supremacía militar indiscutible sobre todos los miembros del Sur global juntos. En tercer lugar, existen importantes divisiones ideológicas que separan a los gobiernos del Sur, también, aunque no solamente, dentro del BRICS. Por último, si un multilateralismo emancipador debe basarse en las necesidades de los pueblos y en los límites de nuestro planeta, la integración de las voces interregionales o subnacionales dentro de las instituciones internacionales no es una tarea sencilla ni, necesariamente, una opción obvia para los líderes del BRICS.

Desafíos por delante

Las complejas capacidades financieras y tecnológicas de Asia, las importantes y diversas reservas minerales de África y la biodiversidad de América Latina son recursos cruciales. Tales activos regionales, aunque importantes y a menudo complementarios, no se traducen necesariamente en un poder político equivalente para los Estados del Sur global. Más importante aún, cada una de esas regiones presenta importantes desequilibrios materiales que, en muchas ocasiones, han sido explotados por los países más poderosos de la región en detrimento de los países más pequeños o con menos recursos. ¿Cómo asegurar que, en lugar de cambiar estructuralmente nuestras relaciones económicas, algunos países no se centren simplemente en ascender por la escalera del desarrollo ellos solos?

La integración regional es clave en este sentido. Aunque para muchos en la izquierda ha sido un sueño largamente anhelado, también constituye un camino pragmático e ineludible para transformar las cadenas de producción mundiales y regionales, para que puedan reflejar y compensar las diferentes capacidades y disponibilidades de recursos entre los países. En este contexto, también es fundamental diseñar estructuras de cooperación regional que garanticen que el desarrollo sea necesariamente emancipador y no subimperialismo extractivista. La participación popular en las coaliciones regionales del Sur global pone de manifiesto las tensiones y contradicciones entre el poder corporativo y los derechos de los pueblos, donde es necesario cuestionar las lógicas mismas del capitalismo.3

China complejiza aún más esta ecuación. Comprender las ambiciones y los límites de la política interior y exterior china, al igual que la forma de influir en ellas, será determinante para la construcción de un multilateralismo Sur-Sur transformador. Desde una perspectiva progresista y emancipadora, no podemos negar que el camino chino, aunque no sea perfecto ni necesariamente replicable, comenzó con una revolución popular que ha logrado cambiar sustancialmente la vida de su pueblo. Gracias a la cuidadosa coordinación de sus agentes económicos, tanto dentro como fuera del país, China ha logrado cambiar su papel dentro de una rígida división internacional del trabajo, sacando a millones de personas de la pobreza. Hay lecciones que aprender de su planificación, sus estrategias de desarrollo soberano y su apoyo popular sostenido – porque hay apoyo popular – y cualquier narrativa que sugiera que 1.400 millones de personas viven bajo un régimen exclusivamente coercitivo es, en el mejor de los casos, ingenua y, en el peor, racista. No es de extrañar que muchas fuerzas progresistas vean a China como un aliado natural en la búsqueda del desmantelamiento del poder hegemónico occidental y del capitalismo neoliberal.

Al mismo tiempo, China no ha asumido explícitamente el liderazgo en esta reformulación colectiva de las estructuras económicas y políticas mundiales4. Como potencia económica global en ascenso, arraigada en tradiciones políticas diferentes, existe el riesgo de que China se mueva de manera pragmática hacia el nuevo capitalismo digital bajo en carbono como solo un actor más del mercado, reproduciendo potencialmente prácticas coloniales e imperiales. Aún no está claro hasta qué punto el país estaría dispuesto a invertir activamente en la construcción de un internacionalismo popular, hacia un orden mundial verdaderamente democrático. ¿Puede China ser el motor dinámico de tal esfuerzo sin convertirse en una nueva potencia hegemónica guiada únicamente por sus propios intereses? Resulta fundamental, por lo tanto, comprender cuáles son los intereses fundamentales de China y hasta qué punto está dispuesta a ceder en las negociaciones con otros Estados del Sur global para permitir sus desarrollos de forma emancipadora y soberana. Por último, es imperativo tener en cuenta las distintas relaciones que China mantiene con cada una de las regiones del Sur: mientras que para algunas ha sido un motivo de esperanza, para otros los desequilibrios de poder son mucho más evidentes y potencialmente conflictivos, como ocurre en el Mar de China Meridional, donde la creciente presencia militar tanto de Estados Unidos como de la OTAN agrava aún más las tensiones.

Los desequilibrios militares entre el Norte y el Sur

La peligrosa escalada militar mundial que lideran Estados Unidos y la OTAN es el segundo reto al que un Frente del Sur Global deberá hacer frente. El reciente compromiso de la alianza de aumentar el gasto militar de sus países al 5% de su PIB es la cara visible de una carrera armamentística que crece de manera exponencial y transforma tecnológicamente el abrumador arsenal militar de la OTAN. Después de Estados Unidos, China es el segundo país que más gasta en defensa, pero sus gastos representan tan solo alrededor del 1,6% de su PIB, lo cual contrasta claramente con Occidente. Sin embargo, mucho más relevante es observar que, mientras Estados Unidos tiene alrededor de 750 bases militares en cerca de 80 países de todo el mundo, China tiene oficialmente una sola, en Yibuti (external link). En este contexto debemos entender la invasión estadounidense de Venezuela y los ejercicios militares conjuntos cada vez más provocativos de Estados Unidos con sus aliados en el mar de la China Meridional. El asombroso contraste entre la capacidad militar del Sur y del Norte globales es probablemente el reto más importante para cualquier transformación sustantiva hacia la democratización de nuestro orden mundial.

Cuando entra en juego la realpolitik, ¿qué capacidad de resistencia tendrían los pueblos y países del Sur global para mantener sus estrategias emancipadoras colectivas frente a ejércitos contrarrevolucionarios respaldados por las potencias occidentales? ¿Hasta qué punto pueden las fuerzas progresistas mantener su posición cuando las grandes empresas tecnológicas interfieren en los procesos democráticos, cuando hay golpes políticos contra los gobiernos del Sur o el asesinato de sus líderes? Igualmente importante es comprender cuánta transformación están dispuestas a aceptar las potencias imperiales antes de entrar en una guerra mundial a gran escala. Para abordar estos desequilibrios, más que contar las armas nucleares que pueda tener el Sur, es imperativo construir estrategias colectivas, involucrando orgánicamente a todas las fuerzas progresistas dispuestas a transformar sustancialmente nuestra realidad5. Si los procesos políticos se desarrollan y aplican de arriba hacia abajo, puede que baste una tendencia en TikTok para acabar con nuestras democracias, sin que se dispare ni un solo tiro.

El enemigo interno

Es importante, asimismo, reconocer al otro bloque contrahegemónico que disputa nuestro futuro, a saber, la Internacional Reaccionaria (external link). Coordinando a los líderes macho-fascistas del Sur como Nayib Bukele, Javier Milei y Jair Bolsonaro con sus homólogos del Norte global como Donald Trump, Victor Orbán, Giorgia Meloni y Benjamin Netanyahu, este bloque está muy bien financiado, coordinado internacionalmente y es experto en manejar los medios de comunicación.6 Al igual que el discurso progresista, muchos también denuncian la globalización neoliberal, pero con propuestas políticas radicalmente diferentes, basadas en la exclusión, el militarismo y la xenofobia, incluso dentro del BRICS.

Para abordar estas cuestiones, Walden Bello propone cláusulas democráticas y de derechos humanos Sur-Sur (external link) basadas en refuerzos positivos y negativos. Es muy importante marcar una línea en estas cuestiones, pero también es difícil establecer una base de referencia sustantiva y mecanismos para hacerla cumplir, dados los importantes desequilibrios de poder no solo dentro del BRICS, sino en todo el Sur global. Teniendo en cuenta el uso político y unilateral de las cláusulas sobre derechos humanos y democracia en las relaciones Norte-Sur, así como la complicidad del Norte en las violaciones de los derechos humanos, ¿cómo pueden decidirse y aplicarse colectivamente estos refuerzos propuestos?

Una forma de enfrentar este problema es incluir procesos y espacios que garanticen, dentro de un multilateralismo liderado por el Sur, la participación significativa, con un claro poder de decisión, de los movimientos sociales, sindicatos, campesinos y campesinas, pueblos indígenas y otros grupos y comunidades relevantes afectados por las decisiones que se tomen a nivel multilateral. Mientras la geopolítica ortodoxa westfaliana asume que los Estados reflejarán en sus políticas exteriores el resultado de los debates y de las disputas de poder subnacionales, un multilateralismo centrado en los pueblos debe incorporar explícitamente estas voces, ya que cualquier decisión será mejor y mucho más legítima si se basa en las experiencias vividas por aquellos que se verán más afectados por ella. Es fundamental respetar la autodeterminación, pero ha llegado el momento de que la autodeterminación no sea solo un derecho de los Estados, sino también un derecho exigible de los pueblos7. Igualmente importante es que estos espacios también conecten estructuralmente las luchas sociales, fertilizando de forma cruzada la comprensión que tienen los pueblos de sus propias realidades compartidas, mejorando sus estrategias y potenciando su poder transformador.

Sin embargo, la Internacional Reaccionaria (external link) no es más que la cara visible de un problema más profundo y estructural. En todo el Sur global, las élites nacionales llevan mucho tiempo cambiando la soberanía por privilegios, actuando con demasiada frecuencia como correas de transmisión de la dependencia neocolonial, alineándose no con sus propios pueblos, sino con la reproducción de una división internacional del trabajo violenta, racista, extractivista y desigual. Las élites nacionales del Sur global han desempeñado en ocasiones un papel positivo en el camino hacia la liberación de sus Estados, pero también son ellas las que garantizan que la extracción continúe y la resistencia sea reprimida. Cada vez vemos menos a las élites nacionales defendiendo proyectos soberanos; en lugar de ello, sostienen el modelo extractivo y venden los activos nacionales al capital transnacional, funcionando cómodamente como agentes de intereses extranjeros. Al beneficiarse de este papel en las cadenas de producción internacionales, se convierten inmensamente ricos. Por lo tanto, cualquier proyecto serio para la soberanía del Sur debe tener en cuenta al enemigo interno: la lucha de clases que siempre ha sido un instrumento para el mantenimiento de los vínculos de dependencia, y las burguesías locales cuyo poder se basa precisamente en la perpetuación de los privilegios y las desigualdades.

La construcción de un Frente del Sur Global se basa en el entendimiento de que hay más motivos para unir que para dividir a los pueblos y Estados del Sur. Hay retos sin precedentes que enfrentar, y sin duda la lista es mucho más amplia que la que se ha esbozado en esta sección. Sin embargo, estos son puntos de partida que las fuerzas progresistas deben tener en cuenta en el desarrollo de este futuro colectivamente concebido, lo que requerirá ambición, líderes políticos valientes y movimientos sociales fuertes. Estos retos no deben ser motivo para la inacción. Al contrario, la mayoría de las veces sus soluciones están integradas en la propia resistencia cotidiana.

Parte III – Estrategias para desarrollar una agenda común

La construcción de un Frente del Sur Global comienza por ver las cosas de manera diferente. El poder que ejerce la América Invertida (external link) sobre cada adolescentes latinoamericano de izquierda es un claro ejemplo de ello. El dibujo de tipo infantil de Torres García, que muestra un mapa invertido de América del Sur, transmite con una imagen sencilla lo fácil y lo desafiante que es cambiar nuestra forma de ver el mundo. Para actuar juntos debemos aprender a pensar juntos, desde el Sur y para el Sur. Porque el vocabulario y la imaginación política están muchas veces enmarcados por teorías formuladas muy lejos de las experiencias y los territorios del Sur global. Para que el mundo atienda a las necesidades y aspiraciones de los pueblos del Sur, los procesos e instituciones que rigen nuestras relaciones internacionales deben reflejar sus múltiples facetas. Es urgente que el Sur piense y hable por sí mismo, priorizando sus narrativas y dando visibilidad a sus diferentes realidades materiales.

Lo que ocurre es que la definición de “Sur global” no es ni estática ni precisa. Si bien existe un claro reconocimiento de una realidad compartida de opresión, derivada de su inclusión subordinada en la división internacional del trabajo, “Sur global” es el nombre de una lucha. El Sur, que abarca algunas de las economías más grandes del mundo, habla más de la exclusión de estos países de los espacios de toma de decisiones multilaterales que de una identidad macroeconómica concreta. En definitiva, el Sur global no puede determinar las estructuras internacionales que afectan al bienestar de sus pueblos, sujetos tanto a la extracción de valor como a constantes perturbaciones externas. Al combinar muchos de los países del “segundo” y “tercer” mundos, así como la mayoría de los llamados “países periféricos” o “en desarrollo”, el Sur global también habla de la alteridad, de aquellos excluidos de las definiciones hegemónicas capitalistas de lo que es bueno, bello y sabio.

El Sur también comparte un pasado de grandes civilizaciones, una historia de resistencia, de luchas anticoloniales de liberación, así como profundas heridas causadas por los ajustes estructurales impuestos más recientemente por el neoliberalismo. A pesar de la falta de una definición clara, el “Sur” es una identidad geopolítica y geoeconómica poderosa, que en todos los aspectos debe ocupar un lugar central en la construcción de un futuro sin cadenas. Pero cualquier estrategia exitosa para y por el Sur global debe comprender su relación con el Norte global y también su presencia en el Norte global.

El Sur global en el Norte

¿Cuál sería el rol del Norte global en la construcción de este nuevo internacionalismo? Por supuesto, comprender en profundidad su papel es una tarea que corresponde a los propios movimientos y activistas del Norte global. Sin embargo, cabe mencionar que, si bien las desigualdades y el empobrecimiento global en esta era tienen una fuerte presencia geográfica en el Sur, también existe una desigualdad significativa y creciente en el Norte global. Si a nivel mundial el 0,001% más rico controla tres veces más riqueza que el 50% de toda la humanidad junta (external link), en Estados Unidos, un país desarrollado en términos macroeconómicos, 35,9 millones de personas vivían en la pobreza en 2024 (external link). Durante ese mismo año, la Unión Europea contabilizó 93,3 millones de personas (external link) en riesgo de pobreza o exclusión social8, lo que supone un asombroso 21% de su población. Aunque es necesario revisar radicalmente las relaciones racistas y neocoloniales entre el Norte y el Sur, también hace falta reinterpretar en profundidad las desigualdades extremas y la composición de clase de las sociedades del Norte global.

Las personas migrantes y refugiadas que viven y trabajan en el Norte son la cara más visible de lo que llamamos el Sur global en el Norte. Como parte intrínseca de la reproducción del capitalismo actual y a la reestructuración global del trabajo, esas personas están incorporadas en las sociedades del Norte global realizando las tareas pesadas que la globalización neoliberal no ha podido externalizar directamente a los países del Sur. Por lo general, trabajan en las áreas de la construcción, la agricultura, la salud y los cuidados, las plataformas petrolíferas, el transporte y los sectores de servicios, siendo tratados como un apéndice, un anexo de sociedades que, por lo demás, serían consideradas prósperas. Sucede que, aunque se les invisibilice y criminalice sistemáticamente, la mano de obra migrante y refugiada contribuye de manera sustancial tanto a las economías de los países de acogida como al PIB de sus propios países de origen: en 2024 (external link), por ejemplo, las remesas extranjeras representaron el 8,7% del PIB de Filipinas, el 11,4% del de Senegal, el 19,1% en Guatemala y el 3,6% en México.

En efecto, los principales instrumentos multilaterales que protegen los derechos humanos de las “personas en movimiento” (Convención sobre los Refugiados (external link), de 1951; Convención contra el Racismo (external link), 1965; y Convención sobre los Migrantes (external link), 1990) han sido desmantelados (external link) por marcos como los Pactos Globales de la ONU de 2018 (external link), el Pacto de la UE sobre Migración y Asilo (external link) de 2024 y la “Ley de la Bella y Enorme Medida Legislativa” (external link) de los Estados Unidos de 2025. Los migrantes y los refugiados son considerados cada vez más como terroristas, como delincuentes, como individuos cuya humanidad puede ser borrada legalmente mediante regímenes de categorización cada vez más estrictos. Las personas de ascendencia árabe y africana se ven afectadas de manera desproporcionada, y a menudo son tratadas como amenazas para la seguridad. Las políticas migratorias racistas se están extendiendo cada vez más allá del control fronterizo, afectando la vida cotidiana de hombres, mujeres y niños migrantes cuyos nombres se consideran sospechosos o cuyo color de piel es el “incorrecto”, lo que da testimonio de la continuidad entre el colonialismo y los controles de inmigración (external link).

No obstante, hay respuestas inspiradoras. La resistencia del pueblo palestino y la Sumud frente a la continua ocupación sionista y el genocidio han puesto al desnudo la complicidad y el imperialismo de EEUU y la UE, catalizando un renovado internacionalismo centrado en el cambio sistemico. Los movimientos y redes de migrantes y refugiados (external link), así como las organizaciones antirracistas y antiislamófobas, están desempeñando un papel importante en el Norte global al impulsar una solidaridad hacia la acción radical, alejándose del filantropismo performático, a tal punto que los movimientos sociales globales están asumiendo cada vez más las luchas de los migrantes como agenda central en sus luchas, como es el caso, por ejemplo, de los movimientos por la soberanía alimentaria, la salud colectiva y la antimilitarización. La organización política de los migrantes y refugiados puede considerarse una gran protesta global (external link) contra la insostenibilidad del capitalismo, así como un recordatorio aleccionador de lo profundamente inconcluso que está el proceso de descolonización.

Estas dinámicas también repercuten en los procesos electorales y parlamentarios. Ante el empobrecimiento y la exclusión, es la extrema derecha la que está ganando adeptos. Tanto Estados Unidos como Europa han otorgado un segundo mandato a Trump y a Von der Leyen, y muchos países europeos han dejado de lado a los partidos socialdemócratas en favor de partidos fascistas y de extrema derecha, poniendo de manifiesto la culminación lógica de décadas de globalización neoliberal. Por lo tanto, se plantean importantes cuestiones estratégicas para las fuerzas progresistas del Norte. Fundamentalmente, este escenario exige un análisis exhaustivo no solo de los impactos del neoliberalismo, sino también de las bases sobre las cuales reconstruir sus infraestructuras sociales, alejándose del extractivismo neocolonial en el Sur global.

Para la izquierda del Norte, es imperativo desarrollar una comprensión más radical del internacionalismo. Al tiempo que las alianzas con las luchas del Sur global siguen siendo cruciales, como en el caso de la lucha por la autodeterminación de Palestina, cambiar sustancialmente la forma en que se gobiernan los países del Norte tendrá un impacto mucho mayor y más duradero en el Sur que los programas discrecionales de ayuda al desarrollo. Se trata de desmantelar el capitalismo y el imperialismo desde dentro, rompiendo con un modelo que sacrifica los derechos sociales y la responsabilidad democrática para proteger las ganancias y el poder mediante la militarización, la exclusión, la extracción y la guerra. Básicamente, para el Norte global, la tarea empieza por aprender a vivir sin imperio.

El Sur global en el Norte puede ser determinante para el cambio sistémico. Incluye a las personas migrantes y refugiadas, los negros, los pueblos indígenas, las comunidades marginadas y las minorías sociales, así como a la clase trabajadora blanca empobrecida y privada de derechos, cuyas vidas tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea han sido devastadas por la reestructuración neoliberal. Su tarea consiste en construir economías de solidaridad y democracia en el Norte que puedan prefigurar las relaciones postcapitalistas, desmantelando activamente las estructuras racistas y coloniales sin descuidar las debidas reparaciones. Se trata de que el Norte se comprometa con un nuevo internacionalismo que sitúe el cambio sistémico en el centro de la transformación global, desde las entrañas de la bestia.

Elementos de una estrategia común

La construcción de un Frente del Sur Global exige mecanismos concretos de coordinación, canales de comunicación claros y una alineación estratégica entre contextos muy diversos. Desde Yakarta hasta Johannesburgo, desde São Paulo hasta Manila, las fuerzas progresistas se enfrentan a batallas inmediatas diferentes, pero comparten los mismos adversarios estructurales: el imperialismo, el poder corporativo, la militarización y la internacional macho-fascista. El reto consiste en conectar estas luchas sin aplanar su especificidad, coordinar sin imponer uniformidad, construir poder a partir de la realidad de las múltiples luchas. Se trata de construir un horizonte colectivo, una voz común capaz de articular intereses compartidos y dar forma a las agendas políticas a nivel nacional, regional y global.

Esta sección describe algunos elementos de dicha estrategia, no como un plan detallado, sino como una invitación, un marco que debe ponerse a prueba, adaptarse y perfeccionarse colectivamente a través de la práctica. Identifica tres espacios interconectados en los que debe desarrollarse la labor de construir el poder de los pueblos: entre los movimientos sociales y las organizaciones de la sociedad civil; dentro y junto a los Estados y los partidos políticos; y a través de redes de pensadores, comunicadores y educadores populares. Cada uno de ellos es solo una pieza de un mosaico que, en conjunto, puede forjar una visión y estrategia común como exige el desarrollo de un Frente del Sur Global.

El primer espacio tiene la tarea de construir vínculos sólidos entre los pueblos y los movimientos del Sur global, conectando las luchas locales con las dinámicas internacionales e identificando los puntos de convergencia que permiten la acción colectiva. Esto requiere creatividad, apertura y voluntad política, un proceso arraigado en luchas concretas que se viven de manera diferente en cada país. ¿Cuáles son las luchas más significativas para cada sociedad? ¿Cómo se desarrolla la intersección entre los diferentes frentes de lucha en cada uno de los continentes? En Brasil, por ejemplo, la justicia racial, la igualdad de género, los derechos de los pueblos indígenas, el empleo y la protección laboral, la distribución de la riqueza y de la tierra, y la violencia (estatal) conforman una configuración muy específica de luchas. ¿Cuáles son las fuerzas sociales que determinan los frentes de lucha en, por ejemplo, Indonesia o Sudáfrica? De la diversidad de realidades similares en todo el Sur puede surgir la esencia de una voz política compartida.

El segundo espacio implica un acercamiento estratégico con los Estados del Sur global, la movilización complementandose con una labor sostenida de incidencia y campañas públicas. Esta parte de la estrategia incluye el trabajo con las capitales y las coaliciones Sur-Sur, como el BRICS, el G77 y el Movimiento de Países No Alineados a nivel mundial; o la Unión Africana, la ASEAN y la CELAC a nivel regional. El trabajo de la Campaña Global dentro del proceso del Tratado Vinculante de la ONU, que fomenta la coordinación de los países del Sur global en torno a disposiciones legales elaboradas a partir de la realidad de las violaciones de derechos humanos cometidas por las empresas transnacionales, puede enseñar lecciones importantes sobre los límites y, especialmente, sobre el potencial del acercamiento de los movimientos sociales con los Estados. A pesar de sus numerosas contradicciones, estos ámbitos políticos pueden ofrecer oportunidades estratégicas para promover demandas comunes y reforzar la coordinación política.

Otra dimensión de ese espacio es el trabajo con los partidos políticos y los parlamentarios, esencial para traducir las demandas sociales en poder institucional. En América Latina, por ejemplo, el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla, el Congreso Panamericano y la Red Futuro proporcionan importantes plataformas para la coordinación regional de los programas de los partidos progresistas. Es fundamental intercambiar tales lecciones entre las regiones, creando alianzas globales de representantes progresistas del Sur, como las iniciativas organizadas recientemente por la Internacional Progresista con el Grupo de La Haya (external link) y Nuestra América (external link).

El tercer espacio exige la coordinación entre pensadores, intelectuales y medios de comunicación. Esto incluye la creación de redes de intelectuales y expertos del Sur en disciplinas clave, así como el fortalecimiento de los think tanks arraigados en las realidades del Sur. Dichas iniciativas deben complementarse con esfuerzos de formación política colectiva intencional, para comprender el pasado, el presente y el futuro desde una perspectiva progresista, recuperando el pensamiento y la cultura del Sur, como el trabajo que desarrollan el Instituto Tricontinental (external link) y Focus on the Global South (external link). Recientemente inaugurada, la Transnational Academy es una contribución concreta a este esfuerzo, en la que, junto con nuestros aliados, el TNI fomenta procesos de formación política colectiva. Para la segunda mitad de 2027, se está diseñando un curso para impulsar el análisis, la estrategia y la movilización desde una perspectiva del Sur, con la finalidad de que el Sur conozca mejor al Sur. En conjunto, estas iniciativas pueden profundizar nuestro conocimiento colectivo, influir en el debate público y reforzar los cimientos intelectuales de un proyecto común del Sur.

Los tres espacios de lucha confluyen en el frente antiimperialista y antifascista, tarea urgente para nuestra generación. Mediante la movilización constante, la coordinación política y la producción intelectual orgánica, esta estrategia nos permitirá construir un futuro diferente mientras resistimos.

Mirando hacia adelante

A lo largo de 2025, el TNI ha promovido consultas en todas las regiones del Sur global con muchos aliados cercanos para comprender su lectura de la coyuntura actual y las estrategias que contemplan para un nuevo orden multilateral. En la mayoría de las conversaciones, el diagnóstico fue similar: a pesar de las incertidumbres, o precisamente por ellas, nuestra coyuntura actual presenta muchas oportunidades que las fuerzas progresistas deben explorar de manera seria y colectiva. Los retos han variado en cierta medida en cuanto a su importancia entre las distintas regiones, pero ha quedado claro en todos los casos que necesitamos desarrollar una voz – un “coro” de voces plurales – y una estrategia común para forjar el futuro. Para guiarnos en ese sentido, se han mencionado de manera recurrente algunas cuestiones como temas centrales9 que deben explorarse más a fondo con el fin de diseñar estos múltiples tapices en una unión de luchas desde los Sures del mundo.

¿Cómo podemos cumplir con las altas aspiraciones de nuestros pueblos y movimientos? A lo largo de 2026, junto con movimientos sociales, sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil, el TNI participará en un proceso colectivo de formación política, encuentros de movilización y acción, con el fin de contribuir a la consolidación de una identidad política colectiva y desarrollar una estrategia y un plan de acción comunes. Partiendo de los aprendizajes de una agenda viva del Frente del Sur Global, trabajaremos para conectar la diversidad de voces políticas, luchas y tradiciones hacia una Bandung de los Pueblos, en 2027.

Hace setenta años, la Conferencia de Bandung marcó el nacimiento de la cooperación Sur-Sur, reuniendo a 29 Estados asiáticos y africanos recién independizados para abordar la descolonización, el desarrollo y el imperialismo. Creemos que la energía simbólica y política que proyectó Bandung 70 años hacia el futuro es más que una inspiración, es un llamado a la emancipación en esta nueva era. Sin embargo, una Bandung de los Pueblos debe abarcar no solo a los Estados, como lo hizo en 1955; tampoco solo a África y Asia, sino también a América Latina, el Caribe y la inmensa diversidad de movimientos sociales, fuerzas políticas y luchas populares de los muchos Sures del mundo. Es Bandung porque encarna la promesa transformadora de una estrategia común Sur-Sur. Está en español para enfatizar la inclusión de América Latina. Pero, sobre todo, es “de los Pueblos” porque el poder popular debe impulsar este nuevo multilateralismo, a ser fundado en la solidaridad internacionalista y la democracia genuina.

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Agradecimientos

Este documento es profundamente colectivo. No solo por sus numerosos autores, sino porque se ha elaborado a partir de décadas de trabajo colectivo junto con compañeras y compañeros de las numerosas trincheras en las que participa TNI. Sería imposible nombrarlos a todos/as, pero sepan que les estamos sinceramente agradecidos. No obstante, debemos mencionar a quienes han colaborado en el desarrollo de nuestras numerosas consultas regionales y a quienes han participado de alguna manera en la elaboración de este documento: Anita Gurumurthy, Baba Aye, Benny Kuruvilla, Brian Ashley, Charles Santiago, Danilo Urrea, David McCoy, Diana Aguiar, Ferrial Adam, Giorgio Romano, Graciela Rodriguez, Harris Gleckman, Joseph Puruggunan, Josua Mata, Leticia Paranhos, Martin Drago, Mercia Andrews, Natalia Lobo, Raffaele Morgantini, Tatiana Cuenca, Tica Moreno, Vijay Prashad, and Walden Bello. Un agradecimiento especial a las y los colegas de TNI que nos ayudaron a desarrollar estas ideas o a que salgan a la luz, en especial: Danilo Borghi, Denis Burke, Hamza Hamouchene y Rachmi Hertanti. Dedicamos nuestro Bandung de los Pueblos a nuestros compañeros, los numerosos activistas, estrategas, organizadores y pensadores de Asia, África, América Latina y el Sur-Global-en-el-Norte con quienes compartimos vida, alma y luchas. Contamos con ustedes en el camino que nos espera.

Referencias bibliográficas

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Discursos, videos y materiales de archivos

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Estadísticas y Fuentes de Datos

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  1. Del discurso de Arundhati Roy en 2010, Come September (external link): «Otro mundo no solo es posible, sino que está en camino. Quizás muchos de nosotros no estemos aquí para darle la bienvenida, pero en un día tranquilo, si escucho con mucha atención, puedo oír su respiración».

  2. Véase el material de lectura del 14.º Encuentro Nacional del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra: Caderno de Subsídios do MST, 14.º Encontro Nacional do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, Salvador, Bahía, del 19 al 23 de enero de 2026.

  3. En la última cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, celebrada en septiembre de 2025, el presidente Xi Jinping presentó la Iniciativa de Gobernanza Global de China (external link), la cuarta de una serie de políticas globales que describen la visión de China sobre nuestro orden internacional, junto con la Iniciativa de Desarrollo Global (2021) (external link), la Iniciativa de Seguridad Global (2022) (external link) y la Iniciativa de Civilización Global (2023) (external link). Estas iniciativas globales deben considerarse complementarias y acumulativas, y presentan la interpretación de China de la coyuntura mundial actual y el papel que debería desempeñar en ella.

  4. Las armas nucleares son, sin duda, un motivo de profunda preocupación en la coyuntura actual. La expiración del Nuevo Tratado START, entre Estados Unidos y Rusia, el 5 de febrero de 2026, significa que, por primera vez en casi medio siglo, no habrá normas vinculantes que limiten sus arsenales nucleares estratégicos, tal y como ha destacado el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Teniendo en cuenta este peligroso vacío, el secretario general de la ONU subrayó la importancia de un tratado sucesor que aborde el futuro de la no proliferación nuclear y el desarme.

  5. El decimocuarto informe sobre el Estado del Poder del TNI sobre el fascismo, de 2026, profundiza en las razones subyacentes de su auge, los intereses económicos que lo sustentan y las formas en que el fascismo utiliza las crisis sociales y ecológicas como arma, al tiempo que aborda las formas de combatirlo.

  6. El derecho al consentimiento libre, previo e informado (external link) y el Derecho a Decir No (external link) son mecanismos que abordan directamente la autodeterminación de los pueblos.

  7. Según Eurostat, la “tasa de riesgo de pobreza (external link)” describe “el porcentaje de la población que vive en hogares cuyo ingreso disponible equivalente era inferior al umbral de riesgo de pobreza para el año en curso y al menos dos de los tres años anteriores”.

  8. Las temáticas recurrentes en todas las consultas podrían agruparse en seis luchas interrelacionadas y diversas: 1) Soberanía sobre la vida y los recursos; 2) Paz, la liberación y dignidad humana; 3) Conocimiento y soberanía digital; 4) Economías y las políticas de desarrollo que valorizan la vida; 5) Gobernanza y implementación colectiva; 6) Organización y movilización política radical.

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6. Entrevista de Hedges a Varoufakis.

Varoufakis es de los que cree que las consecuencias de la guerra en Irán, ya, independientemente de lo que dure, serán terribles.

https://chrishedges.substack.com/p/how-the-war-with-iran-will-trigger

Cómo la guerra con Irán desencadenará una crisis financiera mundial (con Yanis Varoufakis) | The Chris Hedges Report

Yanis Varoufakis afirma que, incluso si la guerra en Irán terminara pronto —lo cual es poco probable—, las consecuencias económicas serían devastadoras y prolongadas.

Chris Hedges

16 de marzo de 2026


Esta entrevista también está disponible en plataformas de podcast y Rumble.
Además de la muerte y la destrucción que se están produciendo en todo Oriente Medio a medida que la guerra en Irán se recrudece, el resto del mundo está sufriendo las repercusiones económicas del conflicto. Los precios del petróleo y del gas natural se están disparando tanto en Occidente como en el Sur Global tras el cierre del estrecho de Ormuz.

Yanis Varoufakis, economista y exministro de Finanzas griego, se une a The Chris Hedges Report para explicar cómo la guerra seguirá devastando la economía mundial y qué pueden esperar los países en los próximos meses.

«La gran mayoría de la gente, los trabajadores manuales que votaron a Trump, están sufriendo aumentos exorbitantes en sus gastos de transporte. No olvidemos que el partidario y votante medio de MAGA recorre 160 kilómetros al día en todoterrenos y coches que consumen mucho, y que… ese aumento en el precio de la gasolina repercute directamente en su presupuesto familiar», explica Varoufakis.

«Europa se encuentra en una situación terrible», afirma Varoufakis. «Hoy estaba echando un vistazo a los precios de la electricidad en toda Europa y vi que en España un kilovatio-hora costaba 35 euros, algo así como 40 dólares. En Alemania, 98. Y en mi país, Grecia, 144 euros. Así que no es solo que nos haya golpeado en Europa una ola de este tsunami recesivo. Nos ha golpeado de forma asimétrica. Y las asimetrías se deben al poder relativo de las oligarquías locales».

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Presentador

Chris Hedges

Productor ejecutivo:

Max Jones

Introducción:

Diego Ramos

Equipo:

Diego Ramos

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Transcripción

Chris Hedges

Cuanto más se prolonga la guerra con Irán, más se ve sumida en crisis la economía mundial. Los iraníes han bloqueado el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del suministro energético mundial. El 40 % del petróleo que importa China pasa por el estrecho. El crudo supera ahora los 100 dólares por barril, lo que supone un aumento del 45 % desde que comenzó la guerra, y sigue subiendo.

Los precios de la gasolina en Estados Unidos han subido más de 65 centavos por galón. El combustible para aviones y el diésel se han disparado un 25 %. En algunas zonas de Asia, como Tailandia, Pakistán y Bangladés, ya hay escasez y largas colas en las gasolineras. Las oficinas gubernamentales de Filipinas han pasado a una semana laboral de cuatro días. El Gobierno de Myanmar ha impuesto días de circulación alternos.

Japón, que depende de Oriente Medio para el 90 % de su suministro de petróleo, está liberando una cantidad récord de 80 millones de barriles de petróleo, lo que supone unos 45 días de suministro. La India, aunque la Administración Trump le ha permitido comprar petróleo ruso sancionado, se verá especialmente afectada. Ya está sufriendo una grave escasez de gas natural licuado.

Alrededor del 84 % del crudo y el 83 % del gas natural licuado que atraviesa el estrecho se destina a Asia. El fertilizante nitrogenado, que costaba entre 460 y 480 dólares por tonelada corta antes de la guerra, ha subido a entre 520 y 620 dólares. Esto supone un aumento masivo de los precios de los alimentos. Y una vez que se agoten las reservas estratégicas de petróleo, el precio podría dispararse fácilmente hasta los 200 o 300 dólares por barril, lo que desencadenaría una inflación devastadora y una depresión mundial.

Las economías mundiales entrarán entonces en caída libre, lo que provocará disturbios civiles generalizados. A esta crisis se suma el hecho de que dos potencias nucleares están llevando a cabo la guerra: Estados Unidos, con unas 5.000 ojivas nucleares, e Israel, con unas 300.

Israel, por primera vez en su historia, está sufriendo graves destrozos a causa de los misiles y drones iraníes, cuya magnitud no se ha hecho pública debido a la fuerte censura militar. Israel, especialmente si Estados Unidos decide cortar por lo sano y retirarse de la guerra, podría ver cómo el Gobierno de Benjamin Netanyahu despliega un dispositivo nuclear y, potencialmente, desencadena una conflagración mundial. Me acompaña para debatir las consecuencias de la guerra contra Irán en los planos económico, político y militar Yanis Varoufakis, secretario general del Movimiento por la Democracia en Europa 2025 y exministro de Finanzas de Grecia.

Quiero comenzar, Yanis, con las consecuencias de la desestabilización económica en términos de malestar social y político. Recuerdo mi cobertura de la guerra en la antigua Yugoslavia, que se vio precipitada por un colapso económico y una hiperinflación, lo cual, en mi opinión, contribuyó al surgimiento de figuras similares a Trump, como Radovan Karadžić, etc. Pero esta desestabilización económica siempre ha tenido, a lo largo de la historia, consecuencias que van mucho más allá del castigo económico. Y me preguntaba si podría hablar de ello.

Yanis Varoufakis

Por supuesto, se refiere a las consecuencias no deseadas de una guerra muy estúpida en la que Donald Trump ha sido atrapado por Benjamin Netanyahu porque, como sabe, Chris, hasta ahora, creo que Trump lo estaba ganando todo. Ganó la guerra comercial, la guerra arancelaria con los europeos. Tuvo mucho éxito al convertir en arma a las grandes tecnológicas y las criptomonedas con la Ley GENIUS.

Desde su perspectiva, estaba ganando. Y esta es una campaña ridícula en la que se ha visto arrastrado por razones que no creo que sepamos hasta que pasen bastantes años; esto va a tener efectos duraderos, efectos a largo plazo.

Chris, estaba leyendo en el Wall Street Journal y en el Financial Times algunos artículos de ilusiones en los que se comparaba lo que está ocurriendo ahora en Irán con el Día de la Liberación del año pasado.

¿Recuerda cuando se produjo una sacudida en los mercados y estos entraron en pánico y se pusieron nerviosos tras el anuncio de los enormes aranceles que, en la práctica, suspendieron el comercio mundial durante una semana más o menos? Y así, el pensamiento optimista del Financial Times y del Wall Street Journal va en la línea de que no resultó tan mal. En uno, dos o tres meses, los mercados se recuperaron. La economía se sacudió todas las preocupaciones sobre la recesión.

Y bueno, tal vez si esto termina pronto, en las próximas semanas, entonces podremos proclamar de nuevo en un par de meses que fue una tontería lo que había sucedido, que el capitalismo mundial, el capitalismo con sede en EE. UU., el capitalismo dolarizado, demostró ser resistente. Bueno, no creo que eso sea posible. No solo porque esta guerra no va a terminar muy pronto. No creo… Ninguno de nosotros tiene una bola de cristal, pero creo que Donald Trump ha caído de lleno en la trampa que Netanyahu le ha tendido.

Pero lo que quiero destacar principalmente es que hay un mundo de diferencia entre lo que ocurrió el año pasado con los aranceles y el Día de la Liberación y lo que ocurre ahora. Y permítanme explicar por qué los aranceles del Día de la Liberación resultaron ser transitorios en cuanto a sus efectos y por qué estos no van a ser transitorios por más o menos las mismas razones.

Así pues, el año pasado, cuando Trump introdujo sus gigantescos aranceles, especialmente contra China y demás, en primer lugar, quedó claro en pocas semanas que la demanda en Estados Unidos de exportaciones extranjeras era lo suficientemente elástica como para que gran parte de la carga no recayera sobre los consumidores estadounidenses, sino sobre los importadores.

La segunda razón, muy importante y crucial, por la que al final Trump no se vio afectado por el Día de la Liberación es que, al mismo tiempo que se producía una ola recesiva, se produjo otra ola en la dirección opuesta: una gigantesca oleada de inversiones por parte de las grandes tecnológicas en IA. Y eso impulsó los mercados de una manera que satisfizo a Donald.

La tercera razón es que, desde su perspectiva, los aranceles funcionaron realmente. Esos aranceles lograron atraer a Estados Unidos importantes entradas de capital. Conozco muchas empresas alemanas que se trasladaron a Estados Unidos, como BASF y Mercedes-Benz, entre otras. Empresas japonesas invirtiendo, empresas taiwanesas invirtiendo.

Y la cuarta razón importante por la que el Día de la Liberación no tuvo efectos duraderos fue que los bancos centrales de todo el mundo, no solo la Fed, estaban en proceso de reducir, de recortar los tipos de interés, de flexibilizar la política monetaria. Compárenlo y contrástenlo con lo que está sucediendo ahora.

En primer lugar, la demanda en Estados Unidos no es elástica ante las subidas de los precios de la gasolina. La gran mayoría de las mismas personas, los trabajadores manuales que votaron a Trump, están sufriendo aumentos exorbitantes en sus costes de transporte. No olvidemos que el partidario y votante medio de MAGA recorre 160 km al día en todoterrenos y coches que consumen mucho, y eso repercute directamente en el aumento del precio de la gasolina, lo que a su vez afecta directamente a su presupuesto familiar.

En segundo lugar, recuerden la fiebre inversora en IA que salvó a Donald el año pasado. Pues bien, la IA consume muchísima energía. Es muy voraz en cuanto a electricidad. Así que el ritmo de inversión que hemos presenciado en los últimos 12 meses probablemente se irá apagando, porque ya había dudas sobre la lógica de esa inversión que se destinaba tan masivamente a la IA. Pero ahora que la IA se está volviendo tan cara de mantener y entrenar, y todo eso.

Bueno, eso va a reducir de manera muy sustancial los efectos compensatorios de una mayor inversión en IA. Y más allá de eso, los bancos centrales. Los bancos centrales, debido a que los rendimientos de los bonos a 10 años están subiendo, o bien van a subir ahora los tipos de interés, o bien no los van a bajar según el calendario que se habían fijado y que los mercados financieros ya habían descontado.

Y, por último, en esta misma época del año pasado, el desempleo no estaba aumentando. En los últimos dos o tres meses, el desempleo, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, y me temo mucho que también en la Unión Europea, va en aumento.

Así que, si se tienen en cuenta todos estos factores en su conjunto, se comprenderá por qué llego a la conclusión de que esta guerra, esta guerra absurda de Donald Trump, está sumiendo incluso a los propios Estados Unidos —sin tener en cuenta Bangladesh o Japón, ya que usted describía con gran precisión que esas economías se encontraban en una situación desesperada—; la economía estadounidense en sí misma, que es lo que realmente le importa a Donald Trump, la economía europea, la economía británica y Occidente en general están entrando en un grave vórtice de dolor.

Chris Hedges

Sí, los iraníes han dejado claro que son muy conscientes de su capacidad para infligir este tipo de sufrimiento, pero han dejado claro que este conflicto no va a terminar hasta que ese sufrimiento se sienta. Y creo que es importante señalar que los iraníes se han dado cuenta de que se trata de una lucha existencial; tanto el pasado mes de junio como ahora, cuando Israel y Estados Unidos atacaron Irán, se encontraban en medio de negociaciones.

Por lo tanto, los iraníes difícilmente pueden confiar en otro equipo negociador. ¿Cómo ve usted la situación, o qué ve, a medida que pasan las semanas? Ya hemos visto, especialmente en el Sur Global o en algunos de los países que he mencionado, incluso en Japón, que esto ya es una crisis. Descríbanos cómo se perfila la situación dentro de unas semanas, dentro de unos meses: hasta qué punto puede agravarse y cuáles serán las consecuencias.

Yanis Varoufakis

Sin querer causar pánico entre nuestros espectadores, esto es realmente grave. Porque, como ha mencionado, Japón obtiene el 90 % de su energía, o de su petróleo y gas natural, de Catar, de Arabia Saudí, del Golfo. La economía japonesa es un engranaje significativo en la maquinaria occidental internacional.

Si observamos lo que está sucediendo, especialmente en Bangladés —donde ya se está produciendo—, la industria textil está ralentizando su actividad, simplemente porque temen que su suministro de gas y, por lo tanto, su producción de electricidad se paralicen por completo, como consecuencia de la total dependencia de la generación eléctrica bangladesí respecto al Golfo.

Lo que realmente importa es el efecto bola de nieve. No se trata tanto de los efectos primarios, sino de los efectos secundarios y terciarios. Y estos van a continuar incluso si, como he dicho antes, el estrecho de Ormuz se abre mañana, porque estas cadenas de suministro tardan mucho tiempo en volver a ponerse en marcha, como pudimos comprobar durante la pandemia.

Y si se tiene en cuenta que ya nos encontramos en una trayectoria de tipo recesivo a nivel macroeconómico, y se suma a ello el hecho de que, como usted ha dicho, los iraníes no están dispuestos a llegar a un acuerdo con Donald Trump, aunque este quiera un acuerdo con ellos, aunque quiera poner fin a los bombardeos ahora mismo, simplemente porque les han dejado en la ruina en numerosas ocasiones.

Y no es algo reciente. Recordará que en 2015 hubo un acuerdo con la Casa Blanca, en aquel entonces con Barack Obama. Recuerdo que cuando visité la Casa Blanca en abril de 2015 y me reuní con él, solo me interesaba hablar de Grecia, como puede imaginarse en aquel momento, porque estábamos en una situación muy difícil. Y él no quería hablar de Grecia, no habló de Europa, dijo que lo único de lo que quería hablar era de Irán y de lo mucho que deseaba que Irán se reintegrara en los circuitos financieros mundiales.

Y llevó a cabo ese acuerdo. Los iraníes estaban muy contentos, los europeos estaban muy contentos, y luego Donald Trump sale elegido y rompe ese acuerdo. Así pues, los iraníes han tenido unos buenos 10 u 11 años para reflexionar sobre qué es lo que pueden obtener de un acuerdo de paz, un acuerdo, un pacto, cualquier tipo de acuerdo con Estados Unidos. Y la respuesta a eso es: no mucho.

Saben que Occidente simplemente no es fiable. No son fiables durante las negociaciones. No olvide que el bombardeo de Irán comenzó precisamente mientras se llevaban a cabo las negociaciones, con Omán desempeñando el papel de intermediario. Y no pueden confiar en Occidente. No pueden confiar especialmente en Washington, ni siquiera después de que se haya concluido un acuerdo. Por lo tanto, no van a hacer ningún favor a Japón, Canadá, Australia, Gran Bretaña, Alemania o Francia, y mucho menos a Estados Unidos.

Se trata de todas esas potencias que, a pesar de sus declaraciones de querer ser autónomas y soberanas respecto a Estados Unidos, ponen sus bases militares a disposición de los bombarderos estadounidenses que desde allí reducen Irán a escombros y matan a escolares en su territorio. Así que preparémonos para un gran tsunami que nos va a golpear. Ya nos está golpeando sin ninguna perspectiva de que vaya a remitir en un futuro próximo.

Chris Hedges

Bueno, por supuesto, los peores efectos se dejarán sentir en el Sur Global, en países como Japón que son totalmente, que no producen petróleo por sí mismos. Es un enorme beneficio para Rusia, por supuesto. Trump no pudo levantar las sanciones lo suficientemente rápido debido a todos los problemas que ya se están produciendo dentro de la cadena de suministro en la India y Europa.

Europa va a pagar por esto. Y me parece que el intento de la administración Trump de conseguir que los aliados europeos proporcionen buques para una especie de misión suicida de ida y vuelta por el estrecho, tras haber menospreciado e incluso insultado a estos aliados, no es más que otro ejemplo del desmoronamiento del edificio estadounidense, me refiero a los Estados Unidos. Creo que, al ser un exportador de petróleo, probablemente sufrirá menos consecuencias directas, o al menos a corto plazo, aunque, en lo que respecta a la economía mundial —usted sabe mucho más que yo, así que le dejaré hablar de ello—, a medida que la economía mundial se desmorone, habrá una especie de repercusión secundaria en la economía estadounidense.

Pero hablemos de los distintos niveles que se verán afectados, empezando por el Sur Global, pasando por Europa y luego quizá por Estados Unidos.

Yanis Varoufakis

Bueno, permítame comenzar por Estados Unidos, si me lo permite, porque me llamó la atención lo que dijo Trump. Afirmó, con toda razón, que Estados Unidos es un exportador neto de energía tras la revolución del fracking. Y por lo tanto, dijo, bueno, cuando sube el precio de la energía, sube el petróleo, sube el gas, los estadounidenses ganamos más dinero. Ahora bien, eso solo demuestra una total falta de comprensión, que, por supuesto, Trump comparte con la mayor parte de la prensa tradicional, la prensa heredada, del hecho de que no existe tal cosa como «los Estados Unidos».

Hay muchos Estados Unidos, ya sabe, están los estadounidenses de clase trabajadora, están los estadounidenses de clase media, están los financieros, están los agentes inmobiliarios. Ahora bien, no hay duda de que si Estados Unidos fuera un país comunista y cada ciudadano estadounidense fuera accionista de EE. UU., entonces, por supuesto, el argumento de Trump se sostendría, pero no es así.

Son las petroleras las que están ganando; la última vez que lo comprobé, ya habían ganado unos 80 000 millones gracias al aumento del precio del petróleo. Pero si usted es un trabajador manual partidario de «Make America Great Again» que tiene que conducir hasta un trabajo de mierda en un coche que consume mucha gasolina, entonces está perdido. No le llega el dinero para llegar a fin de mes.

Así que no hace falta ir a Bangladés para ver quién va a sufrir. Ya sabe, la clase trabajadora de Estados Unidos va a sufrir porque no olvidemos que estas guerras, estas guerras comerciales, estas guerras reales, letales, al final son todas guerras de clases. Así que no se trata de quién se va a beneficiar: Estados Unidos, Alemania, Japón o Rusia. Las clases trabajadoras van a salir perdiendo en todas partes.

Y tal vez la clase trabajadora de Misuri y Misisipi vaya a perder incluso más que la clase trabajadora de Bangladés, porque no olvidemos que países como Bangladés cuentan con redes sociales muy sólidas. Cuentan con unidades familiares y unidades comunitarias, y se cuidan unos a otros. Existe un grado de solidaridad. No han sufrido la desintegración de la clase trabajadora, de la clase trabajadora nómada de su país, Chris.

Pero ahora voy a hacer lo que se me pide y voy a hablar de Japón, de la Unión Europea y del Sur Global. Ahora bien, hay dos tipos de países del Sur Global: los que han tenido la suerte de recibir una gran cantidad de inversión de China, y aquí me refiero a países como Ghana o Kenia, donde ya en los últimos dos o tres años, los paneles solares chinos y las baterías chinas de muy alta calidad ya han proporcionado a comunidades de toda África y también de algunos países asiáticos autonomía respecto a la industria de los combustibles fósiles.

Así pues, en países como Kenia, Zambia y Ghana, del mismo modo que esos países nunca desarrollaron suficientemente sus teléfonos fijos con cables que atravesaban los hogares y demás, y se saltaron la evolución de las comunicaciones pasando directamente a los teléfonos móviles, directamente a la telefonía móvil. Del mismo modo, se encuentran muchos países del Sur Global que ya no necesitan combustibles fósiles porque, en los últimos años —muy pocos años—, han experimentado un aumento sustancial en su producción y almacenamiento autónomos de energía verde.

Esos países se verán menos afectados y su dependencia de la fabricación china, en particular de paneles solares y baterías, aumentará considerablemente. Luego están otros países que no han tenido esa suerte de contar con sistemas energéticos autónomos y que van a sufrir más. Europa. Europa se encuentra en una situación terrible, Chris. Una situación terrible. Y no se trata simplemente de una marea que se retira, hundiendo nuestros barcos en el fango de la recesión de manera uniforme por toda Europa.

Hoy estaba mirando los precios de la electricidad en toda Europa y vi que en España un kilovatio-hora costaba 35 euros, algo así como 40 dólares. En Alemania, costaba 98. Y en mi país, Grecia, estaba en 144 euros. Así que no es solo que una ola nos haya golpeado en Europa procedente de este tsunami recesivo. Nos ha golpeado de forma asimétrica. Y las asimetrías se deben al poder relativo de las oligarquías locales.

Así pues, la razón por la que un kilovatio-hora en Grecia cuesta 144, mientras que en España solo cuesta 35, es porque tenemos regímenes diferentes. En Grecia tenemos un régimen totalmente oligárquico, que está totalmente en el bolsillo de Donald Trump, totalmente en el bolsillo de Donald Trump e Israel. Grecia se ha convertido en un satélite de Israel, la OTAN y los Estados Unidos. En España está [Pedro] Sánchez, con quien tengo muchas diferencias de opinión, pero al menos en lo que respecta a Palestina, a Estados Unidos, a Israel, a Gaza, a Irán, y también a la producción y distribución de electricidad —debería decir, a la generación y distribución de electricidad—, su Gobierno, el Gobierno de Sánchez, ha ido en contra de los intereses de los cárteles, de los cárteles oligopolísticos.

Así pues, se ve que no es solo que Europa, que ya se estaba desindustrializando tras 20 años de austeridad, haya sido golpeada por otra ola que es recesiva y, por lo tanto, perjudicial para los intereses de las clases trabajadoras, pero no para los intereses de los cárteles que se están lucrando a más no poder, mientras hablamos.

Lo que también tenemos en Europa es fragmentación. El problema de Europa siempre fue que teníamos una división. Solía ser una división norte-sur. Ahora también tenemos una división este-oeste. Ya se puede ver que los gobiernos y los funcionarios de los Estados bálticos, incluso de lugares que solían ser civilizados como Finlandia y Suecia, están presionando ahora con fuerza a favor de más guerra, de más gasto militar, de un mayor apoyo a una guerra en Ucrania que no lleva a ninguna parte para los ucranianos, solo con el fin de crear mayores tensiones con Rusia.

Tenemos a España, Irlanda y, en menor medida, a Portugal, países que avanzan en una dirección completamente diferente. La fragmentación de la Unión Europea, que es la razón por la que la Unión Europea no es realmente una unión, sino una desunión, y por la que nadie se la toma en serio, y menos aún Donald Trump. Esa fragmentación se está agravando y empeorará aún más como consecuencia de la guerra en Irán.

Chris Hedges

¿Y a nivel regional? ¿En qué medida esto hace implosionar la hegemonía de Estados Unidos, con Irán atacando a los Estados del Golfo que albergan bases estadounidenses, por supuesto, pero que, en realidad, lugares como Dubái, han construido sus economías en torno a las finanzas internacionales y este tipo de cosas?

Yanis Varoufakis

Bueno, el Golfo ha desempeñado en los últimos 10-15 años un papel muy importante en el sostenimiento del sector financiero vinculado al dólar estadounidense, vinculado a las grandes tecnológicas. Los centros de datos han proliferado por todo el Golfo. En cuanto a la inversión en microchips, Nvidia se ha forrado gracias al Golfo.

Y, de repente, con este ataque liderado por Israel contra Irán, en el que Donald Trump se dejó atrapar, el modelo de negocio del Golfo se ha derrumbado, se ha derrumbado por completo. Fíjese en todas estas aerolíneas. Las mejores aerolíneas del mundo proceden del Golfo. Qatar Airways, Emirates, Etihad, etc. Y todas están inmovilizadas, como puede ver, vaya donde vaya por el mundo.

Esos aviones, maravillosos, hermosos, relucientes aviones nuevos, están en tierra, acumulando miles de millones de dólares de deuda cada día en costes y pérdidas. Básicamente, lo que estoy diciendo es que, con esa ridícula guerra en la que Donald Trump se dejó arrastrar, se ha sacrificado una parte sustancial del circuito financiero y tecnológico que une la economía occidental dolarizada y la economía política. Se ha ido por el retrete.

Chris Hedges

La inflación ya ha comenzado. A medida que esto continúe, ¿qué probabilidades hay de que se produzca una hiperinflación? Yo he vivido un par de ellas: en Argentina, Nicaragua y Yugoslavia. Toda la credibilidad de cualquier gobierno se derrumba cuando hay hiperinflación. ¿Qué probabilidades hay de que lleguemos a ese punto, y cuáles serían las consecuencias?

Yanis Varoufakis

No me preocupa la hiperinflación en Estados Unidos ni en Europa. Y la razón por la que no me preocupa es porque me preocupa algo peor. Me preocupa la estanflación. Los bancos centrales del mundo occidental —la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón— no están controlados por nuestros congresos, nuestros parlamentos.

No les interesa en absoluto el bienestar de la gente corriente que lucha por llegar a fin de mes, por comprar comida, por comprar huevos, por comprar lo que sea que necesiten comprar para sobrevivir. No permitirán que la inflación supere un determinado nivel, aunque eso signifique subir los tipos de interés tal y como hizo Paul Volcker a principios de la década de 1980, hasta el 20, el 21 o el 22 %.

Por cierto, ya que ha mencionado Yugoslavia y ha tenido esa experiencia, Paul Volcker fue un hombre que, de hecho, destruyó Yugoslavia, no directamente, sino indirectamente, al elevar los tipos de interés. Recordará que, a principios de los años 70, la economía yugoslava era una economía muy próspera basada en las cooperativas. Era un ejemplo interesante, un experimento de empresas socialistas autogestionadas. Y tuvo tanto éxito que los banqueros estadounidenses se peleaban en 1971, 72 y 73 por prestar dinero a las empresas yugoslavas. Y las empresas yugoslavas cometieron un enorme error al aceptar ese dinero.

El resultado fue que, como saben, cuando pidieron prestado al 3 %, al 3,5 %, y luego, cuando Paul Volcker elevó los tipos de interés al 22 %, por supuesto que quebraron. Y el resto es historia. Así que harán lo mismo. La Reserva Federal, el BCE, si es necesario, con el fin de proteger los activos de las clases dominantes, van a subir los tipos de interés.

Pero eso va a provocar efectos inflacionistas gigantescos y efectos que van a duplicar o triplicar el desempleo. Así que vamos a tener inflación, no hiperinflación, combinada con desempleo. Por lo tanto, se avecina la estanflación.

Chris Hedges

Explique por qué ocurre eso y explique los efectos de la estanflación en contraposición a la hiperinflación.

Yanis Varoufakis

Verá, hace tiempo, antes de la década de 1970, los economistas —y hablo como miembro de esa horrible tribu— solían pensar que había dos monstruos a los que debíamos temer, pero que, al menos, no teníamos que preocuparnos por ambos al mismo tiempo. Un monstruo era la inflación, es decir, que los precios subieran y subieran sin cesar. El otro monstruo era el desempleo. Y la convicción de mi profesión, hasta la década de 1970, era que no se podían tener ambos.

O bien los precios se dispararían porque la economía se sobrecalentaba, o bien, si la economía se enfriaba, entonces habría desempleo, pero no inflación. Y, por supuesto, en la década de 1970 tuvimos ambos. Es una cuestión muy interesante por qué tuvimos ambas cosas. Podemos profundizar en ello si lo desea. Pero ahora, lo que quiero decir es que nos enfrentamos a otra ronda de tener que hacer frente simultáneamente a esos dos monstruos al mismo tiempo.

En la década de 1970, la razón por la que tuvimos ambas cosas fue porque el sistema económico mundial, la economía política global, sufrió una transformación importante. Las dos primeras décadas tras la Segunda Guerra Mundial fueron un periodo en el que Estados Unidos era un país con superávit; inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era el único país acreedor, el único país con exportaciones netas.

Si se excluye a Suiza, que es un país insignificante, realmente no cuenta en el panorama general. Y Estados Unidos estaba muy, los partidarios del New Deal en el poder, Roosevelt inicialmente y luego Truman, estaban muy preocupados por cómo mantener esa hegemonía que se derivaba de ser un país con superávit. Así que era una idea muy simple y eso fue lo que fue el sistema de Bretton Woods entre finales de la década de 1940 y el 15 de agosto de 1971.

El sistema de Bretton Woods se basaba en la idea de que Estados Unidos mantendría sus superávits, sus exportaciones netas, mediante la dolarización de Europa y Japón. En efecto, Europa y Japón quedaron devastados tras la Segunda Guerra Mundial. No contábamos con un sistema monetario. No disponíamos del dinero necesario para adquirir las exportaciones estadounidenses. Así pues, los estadounidenses dolarizaron Europa y Japón, y estos nos enviaron dinero para comprar las exportaciones netas de Estados Unidos.

Y entonces, mientras Estados Unidos tuviera superávit con Europa y Japón, con cada avión Boeing o frigorífico Westinghouse que se vendía a los europeos, una parte de los dólares que habían enviado a Europa regresaba a Estados Unidos. Y ese fue el mecanismo de reciclaje en el que se basaron las dos primeras décadas tras la Segunda Guerra Mundial. Pero a finales de los años 60, Estados Unidos ya no tenía superávit. Tenía déficit.

Por lo tanto, ese sistema no podía funcionar porque simplemente estaba inyectando más dólares y enviándolos a Europa y a Japón, creando lagos de dólares, lo que acabó minando el valor del dólar. Nixon lo hizo saltar por los aires. Y la «crisis de Nixon» del 15 de agosto de 1971, que contó con el respaldo de personas muy influyentes, no de Richard Nixon —quien también era un desquiciado en el poder, al igual que Donald Trump—, sino de alguien como Paul Volcker, que diseñó todo el plan, y de Henry Kissinger, en su equipo.

La idea de esos hombres, que de hecho funcionó, era que, vale, bueno, ahora tenemos un déficit. Lo que vamos a hacer es no ir a Alemania y, ya sabe, apretarnos el cinturón e imponernos austeridad, porque eso simplemente significaría una caída de la inversión y la hegemonía de Estados Unidos desaparecería. No, ¿qué vamos a hacer ahora que tenemos un déficit? Vamos a aumentar el déficit, a hacerlo aún mayor, y vamos a hacer que los capitalistas de Alemania, Francia, Italia y Japón —y más tarde China, mucho más tarde— lo paguen.

Así pues, el déficit comercial estadounidense se convirtió en la aspiradora que succionaba hacia el territorio de Estados Unidos las exportaciones netas de Alemania, Japón y, más tarde, China. Estas se pagaban con pagarés llamados dólares estadounidenses. Y, por supuesto, ¿qué hacían los japoneses, los alemanes y los chinos con los dólares? Pues los devolvían a Estados Unidos a través de Wall Street y ese dinero se utilizaba para comprar deuda pública estadounidense, es decir, bonos del Tesoro.

 

En otras palabras, el déficit comercial de Estados Unidos fue subvencionado por el Gobierno estadounidense y el ejército estadounidense. Otra parte se destinó al sector inmobiliario. Por eso se hicieron ricos personas como Donald Trump. Y luego una tercera parte se destinó a la compra de acciones, es decir, títulos de la Bolsa de Nueva York. Ese era el modelo. Para que eso sucediera, era necesaria una devaluación significativa del dólar estadounidense.

Así que Nixon devaluó el dólar estadounidense en un 30 %. Envió a John Connally, recuerden, el secretario del Tesoro de Richard Nixon, que fue a Europa y dijo: «Señores, el dólar es nuestra moneda y, a partir de hoy, es su problema». Así que lo devaluó, y esa devaluación supuso inflación. Y también supuso, con el fin de reducir los costes salariales en Estados Unidos, una supresión efectiva de los sindicatos.

Ronald Reagan completó esa tarea más tarde. La supresión de los salarios reales supuso una combinación de caída de la demanda —puesto que los trabajadores disponían de menos dinero para comprar bienes—, lo que provocó una caída de la inversión que, a su vez, se tradujo en desempleo y, al mismo tiempo, en inflación.

El precio que la clase trabajadora estadounidense y las clases trabajadoras de Europa y del resto del mundo tuvieron que pagar por la transformación de Estados Unidos de un país con superávit a uno con déficit, y por mantener, por primera vez en la historia de la humanidad —como saben—, a Estados Unidos como el primer imperio que logró aumentar su hegemonía al entrar en números rojos. Eso nunca había ocurrido antes. Se trata, como saben, del «choque de Nixon», una transformación notable. Eso supuso estanflación.

Ahora bien, nos encontramos ante otro caso similar. Comenzó el año pasado con los aranceles. Comenzó con la Ley GENIUS. La administración Trump, personas como Scott Bessent y Stephen Miran, ya sabe, esa pandilla. Su idea; estoy seguro de que no fue idea de Donald, porque no creo que pueda contener un par de ideas en su cabeza sin explotar. Pero su equipo no estaba formado por idiotas.

Simplemente querían emular el «shock Nixon». Así que privatizaron el dólar a través de la Ley GENIUS con criptomonedas, no tanto con criptomonedas, sino con monedas estables como Tether. Están utilizando a las grandes tecnológicas y la inversión en inteligencia artificial con el fin de atraer hacia el territorio de los Estados Unidos los flujos netos de capital del resto del mundo. El déficit comercial estadounidense no se ha reducido tanto.

Así que ese elemento, la aspiradora, sigue funcionando. La aspiradora que inventó la administración Nixon sigue en marcha. Siguieron directamente el mismo guion de reducir el valor del dólar estadounidense en un 20 o un 30 por ciento, tal y como hizo Nixon. Así que se estaban repitiendo todos los elementos del momento de estanflación de la década de 1970.

Y ahora la guerra en Irán lo está empeorando porque la estanflación, recuerden, como dijimos antes, es un aumento de la inflación y un aumento del desempleo al mismo tiempo. Pues bien, eso es lo que está ocurriendo ahora. En Estados Unidos, se paga más por la gasolina para ir al trabajo. Así que la inflación está ahí. Y al mismo tiempo, la demanda de bienes y servicios y, por lo tanto, de mano de obra también está cayendo. Así que el desempleo está aumentando.

Sabe que Donald Trump podría haber escapado del momento de estanflación, el segundo momento de estancamiento, si la inversión en IA hubiera logrado mantenerse sin la inflación por aumento de los costes de la energía. Pero, ya sabe, cayó en la trampa que Netanyahu le tendió.

Chris Hedges

¿Cree que, a medida que pasan las semanas y esta crisis se agudiza, esto refuerza las tendencias autoritarias de los gobiernos, desde la India hasta Alemania, pasando por Estados Unidos? ¿Se beneficia el autoritarismo de esto?

Yanis Varoufakis

Siempre, siempre. Ya sabe, en el periodo de entre guerras, ¿qué era el fascismo? Era lo que le ocurre al capitalismo cuando no puede hacer frente a la crisis que él mismo ha creado. Cuando la clase capitalista pierde el control, tira de las palancas y estas ya no funcionan.

Al igual que pilotos desventurados que se encuentran en la cabina y, de repente, las palancas no responden cuando tiran de ellas o las empujan, el fascismo es la ideología y las prácticas a las que se recurre y que les permiten mantenerse en el poder. Los fascistas siempre han sido especialmente útiles para la clase dominante cada vez que esta ha metido la pata y no ha podido contener la crisis que ella misma ha provocado.

Chris Hedges

Y quiero decir, ya estamos… las libertades civiles están siendo destrozadas a cada hora en Estados Unidos. El Departamento de Justicia no es más que una máquina de venganza para la administración Trump. Se ignoran las órdenes judiciales. Creo que en enero se dictaron 96 en Minneapolis contra el ICE, y ninguna de ellas surtió efecto. ¿Cómo consolida aún más esta crisis ese poder y cómo empiezan a verse las cosas?

Yanis Varoufakis

Lo que se vio en Minneapolis, el asesinato de ciudadanos estadounidenses, lo que se vio con el ICE convirtiéndose en las tropas de asalto de Donald Trump desde el día en que se instaló en la Casa Blanca por segunda vez, eso estaba ocurriendo mientras él ganaba. Así que imagínese lo que iba a pasar cuando estuviera perdiendo. Vimos lo que ocurrió en 2020. Vimos lo que ocurrió cuando perdió las elecciones y se negó a reconocerlo. Ni siquiera quiero empezar a imaginar lo que va a pasar en las elecciones de mitad de mandato de noviembre cuando vea que sus índices bajan.

¿Habrá elecciones? ¿Intentará impedirlas? Es muy posible que lo haga o que, tras el evento, impugne el resultado. Mire, está ocurriendo en todas partes. Aquí en Europa hay un colega suyo, un periodista ciudadano alemán, que ni siquiera puede comprar comida. No puede pagar el alquiler. Es un «no-persona». Y ni siquiera puede llevar a su Gobierno a los tribunales porque no ha sido su Gobierno quien lo ha convertido en un «no-persona».

Se llama Dogru, Hüseyin Dogru. Es ciudadano alemán. Y su delito fue escribir artículos apasionados sobre Palestina y, de hecho, muy buenos reportajes sobre Palestina en Alemania. Ya sabe, la clase dirigente de la Unión Europea descubrió una forma de impedir que fuera ciudadano de su propia tierra y, al mismo tiempo, de impedir que los llevara a los tribunales. ¿Por qué? ¿Cómo lo hicieron?

Bueno, aprendieron la lección de mí, porque cuando me prohibieron entrar en Alemania hace un par de años, los llevé a los tribunales y creo que voy a ganar. Así que, en el caso de Hüseyin Dogru, ¿saben lo que hicieron? La Unión Europea, la Comisión de Bruselas, lo expulsó de la Unión Europea, a un ciudadano de la Unión Europea. Lo convirtieron en un «no-persona» como agente de Putin simplemente porque podían. Podían declararlo sin más como agente ruso.

Y, ya sabe, el resultado es que si yo o usted le enviamos algo de dinero, o incluso le damos algo de dinero, si vamos a Berlín y le damos unos billetes para que compre comida, también nos detendrán por alimentar a un activo ruso cómplice. Ahora bien, esto está ocurriendo en la Europa civilizada. No es en la América de Donald Trump. Esto está ocurriendo en lo que, supuestamente, es un orden basado en normas llamado Unión Europea.

Chris Hedges

Bueno, han ido a por usted, han ido a por Francesca [Albanese], tiene un juicio en diciembre.

Yanis Varoufakis

Sí, pero al menos yo puedo acudir a los tribunales. Mencioné a Hüseyin Dogru porque él no puede acudir a los tribunales, ya que, como verá, han creado una fantástica situación sin salida. Es la Comisión Europea la que lo ha convertido en un «no-persona». Le han prohibido viajar fuera de las fronteras de Alemania. Y recuerde, esto es la Unión Europea, donde se supone que tenemos un derecho casi divino a la libre circulación dentro de la Unión Europea.

Así que no se le permite ir a Bruselas, adonde necesita acudir para impugnar ante los tribunales la orden de la Unión Europea en su contra. Ahora bien, como no han hecho lo mismo con Francesca ni conmigo, esto eleva el fascismo a un nivel superior.

Chris Hedges

Y la izquierda, los que estamos en la izquierda, ¿cómo respondemos a lo que está sucediendo?

Yanis Varoufakis

Organizarnos, organizarnos y organizarnos aún más, y hacer lo que hicimos cuando trabajábamos juntos en Génova. Miren, no hay otra alternativa que el arduo trabajo de la organización política para derrocar a nuestros gobiernos. Ya sabe, se trata de la buena política de toda la vida. Ninguno de nosotros puede resolver ninguno de estos problemas de forma aislada, individualmente, mediante discursos apasionados o artículos maravillosos.

Todo ello es importante para organizar a la gente de modo que podamos tomar realmente las riendas del poder. Suena como una tarea muy difícil. Bueno, lo es. Pero, por otra parte, como dijo Hannah Arendt, toda revolución parecía imposible antes de que ocurriera e inevitable después de que ocurriera.

Chris Hedges

Genial. Gracias, Yanis. Doy las gracias a Víctor [Padilla], Sofía [Menemenlis], Max [Jones] y Thomas [Hedges], que han producido el programa. Pueden encontrarme en ChrisHedges.Substack.com.

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7. El Sur Global y el socialismo.

El artículo liberado esta semana en Monthly Review es de Chris Gilbert, que vive en Venezuela, pero es una cosa más bien teórica sobre el «sujeto revolucionario» hoy.

https://monthlyreview.org/articles/global-south-struggles-for-socialism-and-the-workers-side-of-marxism/

Las luchas del Sur Global por el socialismo y la vertiente obrera del marxismo

por Chris Gilbert

Chris Gilbert es profesor de estudios políticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela. Sus trabajos, en los que condena el reciente ataque de EE. UU. contra Venezuela y explica la respuesta unificada del pueblo venezolano y su gobierno revolucionario, pueden consultarse en diversos podcasts y en MR Online.

Cualquier teoría debe ajustarse cuando entra en conflicto o se desvía de los rasgos destacados de la realidad, y el marxismo no es una excepción. Entre los problemas más conocidos de este tipo para la tradición marxista se encuentra el hecho de que la teoría (al menos en su formulación inicial) parecía indicar que las revoluciones socialistas deberían producirse principalmente en los países centrales del sistema capitalista, pero durante el último siglo y medio han tenido lugar casi exclusivamente en la periferia. En la primera ubicación —llamémosla el Norte Global— se encuentra un proletariado industrial considerable y unas fuerzas productivas muy desarrolladas. Estas son las condiciones materiales clave que la teoría considera propicias para la revolución socialista. Sin embargo, la lucha de clases ha tendido a ser menos intensa allí, y los horizontes de los trabajadores, en general, no han incluido la abolición del orden capitalista existente y el avance hacia el socialismo. De hecho, la teoría y la práctica de la socialdemocracia han constituido con mayor frecuencia el límite de la conciencia obrera en el contexto del Norte. Por el contrario, en la periferia del sistema, o el Sur Global, donde no parecían existir las condiciones para el socialismo —ni un proletariado industrial considerable ni fuerzas productivas altamente desarrolladas—, las ideas socialistas han sido a menudo acogidas por las masas. Además, la lucha de clases ha estallado repetidamente en dramáticas revoluciones y rebeliones que, aunque su objetivo inicial sea el derrocamiento de la dominación imperial-colonial, también adquieren un carácter socialista y, en la mayoría de los casos, tienen el comunismo como objetivo estratégico. Entre ellas se incluyen las revoluciones de China, Corea, Cuba, Vietnam, Nicaragua, Burkina Faso y Venezuela, por citar solo las más conocidas. Incluso la Revolución Rusa de octubre de 1917 tuvo lugar lejos de los centros capitalistas del mundo de aquella época y fue coetánea de un proceso de liberación nacional.

Este hecho ha generado una situación paradójica que debería llevarnos a reexaminar nuestro aparato teórico en busca de mediaciones ausentes que expliquen tanto la naturaleza como la posibilidad de los que han surgido con tanta frecuencia en el contexto de las luchas de liberación nacional del Sur Global y que también representan los principales proyectos socialistas realmente existentes de nuestro tiempo. Una cosa es que los pueblos del Sur Global se hayan rebelado continuamente contra el orden imperialista y colonial, que les niega sistemáticamente tanto la soberanía como la dignidad. Sin embargo, otra cuestión —que también hay que tener en cuenta— es que con frecuencia han dado pasos hacia el socialismo, es decir, la emancipación colectiva y integral de la explotación capitalista. Es innegable que el plazo para construir el socialismo en tales contextos suele ser prolongado, y ha habido procesos de aprendizaje, ganados a pulso, sobre la importancia de mantener un amplio frente popular, evitando errores tanto de derecha como de izquierda, haciendo concesiones y alianzas creativas, y dedicando tiempo y esfuerzo a la defensa nacional y al desarrollo tecnológico como baluartes contra las guerras híbridas del imperialismo. Aun así, uno tras otro, países que van desde Rusia (periférica en el momento de la revolución) hasta Vietnam y Venezuela en la actualidad han sido testigos de esfuerzos impresionantes y duraderos de construcción socialista que han acompañado al proceso de liberación nacional.1 ¿Cómo explicamos esto? ¿Cómo explicamos estos proyectos socialistas abrazados y desarrollados por las masas trabajadoras del Sur Global que van más allá del problema inmediato de la dominación imperial-colonial y que, de hecho, inician la marcha hacia un futuro de emancipación integral, a pesar de la aparente falta de condiciones sociales y materiales?

Este artículo intenta ampliar la teoría marxista de manera que permita explicar la existencia y la viabilidad de estas luchas por el socialismo en los procesos de liberación nacional del imperialismo en el Sur Global. El proyecto de ampliar el marxismo para dar cuenta de las realidades y procesos cambiantes que acompañan a la expansión mundial del capitalismo tiene una larga y gloriosa historia, que incluye las obras de V. I. Lenin, Mao Zedong, Ho Chi Minh, Frantz Fanon, José Carlos Mariátegui, Kwame Nkrumah y muchos otros. Ese proyecto ha bebido de las fuentes más diversas: Lenin se inspiró en J. A. Hobson y Rudolf Hilferding, y Mariátegui en Georges Sorel. Aquí, con un espíritu similar, nos basamos en las tesis desarrolladas por Michael A. Lebowitz sobre el marxismo, que otorgan mayor capacidad de acción a los trabajadores y señalan un ámbito poco reconocido de la autoactividad de los trabajadores. La razón para hacerlo es que estas tesis pueden ayudar a explicar por qué los pueblos trabajadores del Sur Global dan pasos estratégicos (y a menudo muy sólidos) hacia el socialismo en contextos en los que las condiciones materiales parecen inadecuadas para ese proyecto: es decir, donde las fuerzas productivas están poco desarrolladas y la existencia de un proletariado clásico es dudosa.

En libros y artículos, Lebowitz argumentó que había toda una vertiente del marxismo que formaba parte de la visión original de Karl Marx y que había sido descuidada en el desarrollo posterior del marxismo. La reconstrucción de esa otra vertiente, que Lebowitz denominó la «vertiente de los trabajadores», fue un proyecto que le ocupó toda la vida. 2 Llevó a cabo esta reconstrucción con la idea de que tenía validez universal para los trabajadores y los movimientos obreros de todo el mundo. A continuación, sin embargo, mostraré cómo las tesis de Lebowitz sobre el «lado de los trabajadores» son relevantes para la actualidad global, pero deben despojarse de su universalidad abstracta y replantearse específicamente en torno a las luchas del Sur Global. Este replanteamiento de su obra es un esfuerzo que merece la pena, ya que puede explicar por qué su poderosa interpretación de Marx —que tal vez solo inspire proyectos cooperativistas insulsos en el Norte Global— adquiere en realidad un significado diferente en el Sur Global. Allí, sus tesis conectan y coinciden con movimientos de masas hacia el socialismo en procesos de liberación nacional frente a la dominación imperialista.

Reconstruyendo la otra mitad de la visión de Marx

¿Cuáles son las tesis relevantes desarrolladas por Lebowitz y cómo se aplican a las luchas del Sur Global? Lebowitz dedicó décadas a desarrollar lo que él sostenía que era el «lado de los trabajadores» del marxismo.3 Argumentó que Marx tenía previsto originalmente desarrollar dos vertientes en su crítica del capitalismo: una abordaría la totalidad social desde la perspectiva del capital, mientras que la otra lo haría desde la perspectiva de los trabajadores. El problema fue que Marx solo completó la primera parte de su crítica. Esa fue la parte que consideraba el capitalismo desde el lado del capital, y es la que se encuentra en los tres volúmenes de su principal obra científica, El capital: Crítica de la economía política. Por el contrario, Marx solo logró ofrecer indicaciones escasas y dispersas de la crítica al capitalismo desde el lado de los trabajadores. Lebowitz señaló que Marx había planeado originalmente una serie de seis libros que habría incluido un libro sobre El trabajo asalariado como el tercero de la secuencia, donde Marx podría haber presentado el «lado de los trabajadores» de una forma más completa. 4 Sin embargo, ese texto —al igual que todos los demás libros previstos, excepto El Capital— quedó sin escribir.5 Como consecuencia, la recepción de Marx ha estado determinada en gran medida por El Capital, dando lugar a lo que Lebowitz denominó «marxismo unilateral». Este último es una línea de pensamiento que sigue demasiado limitada por los parámetros de una obra que, por razones metodológicas, adoptó gran parte de la perspectiva de la economía política clásica y su visión relativamente reduccionista de los trabajadores como meros instrumentos de producción. Este desequilibrio histórico hizo imperativo, según Lebowitz, reconstruir y recuperar el lado obrero del marxismo, que había quedado poco desarrollado, y que otorga a los trabajadores mayor capacidad de acción, los trata como seres multidimensionales y reconoce cómo se oponen al capital de diversas maneras.

Lebowitz creía que su recuperación del lado obrero del marxismo era igualmente aplicable en todas partes, manteniendo una perspectiva esencialmente de «mundo plano» a lo largo de sus escritos. Sin embargo, la expansión espacialmente diferenciada del capitalismo a nivel mundial —y la entrada del capitalismo en su etapa imperialista— ha dado lugar a una polarización Norte-Sur que es, a grandes rasgos, isomórfica con las dos vertientes del marxismo tal y como él las describió. Por un lado, los trabajadores del Norte Global tienden a una mayor sujeción al capital y a ser instrumentalizados más plenamente por este: esto se acerca a encarnar las expectativas del «marxismo unilateral» que adopta la perspectiva del capital. Por otro lado, los trabajadores del Sur Global suelen estar menos integrados en la lógica del capital, al tiempo que se enfrentan a las contradicciones más crudas y violentas del sistema capitalista-imperialista. Esto lleva a la clase trabajadora del Sur Global a buscar alternativas radicales y a expresar su agencia de forma más plena. Dado que estas son precisamente las dinámicas descritas por el lado obrero del marxismo, la reconstrucción de Lebowitz es plenamente aplicable a ese contexto periférico, tanto a su historia como a su presente.6

Replantear el lado obrero del marxismo de Lebowitz en el Sur Global equivale a extraer el núcleo racional del pensamiento de G. W. F. Hegel y situarlo en la realidad material, tal y como hizo Marx. Dicha transposición valida la concepción del lado obrero, pero saca esa concepción del mundo de las abstracciones y la lleva a la realidad concreta. Al hacerlo, sin embargo, nos obliga a extraer conclusiones sobre la organización revolucionaria, los proyectos y las prioridades que difieren significativamente de las extraídas por el propio Lebowitz. Concretamente, exige corregir su tendencia a privilegiar la autoorganización de los trabajadores a expensas de otros elementos constitutivos de una revolución, así como su minimización del papel del desarrollo material en favor del desarrollo humano entre los objetivos socialistas. La necesidad de estos ajustes tiene que ver con la falta de atención de Lebowitz a cómo el imperialismo sobredetermina la realidad material global en nuestra época. No obstante, una vez que sus innovaciones teóricas se sitúan en relación sostenida con la contradicción entre el imperialismo y las naciones oprimidas —la contradicción principal de nuestra época —, pueden ayudar a explicar cómo se abren horizontes de construcción socialista en el seno de los procesos de liberación nacional del Sur Global. Se trata, en general, de esfuerzos de construcción socialista guiados por el Estado pero con base en las masas, que resultan difíciles de explicar sin recurrir a las ideas de Lebowitz. A continuación, analizaremos lo que sus tesis pueden decirnos sobre los procesos revolucionarios del Sur Global, centrándonos primero en lo que la interpretación de Marx por parte de Lebowitz revela sobre el sujeto revolucionario en esos contextos. A continuación, pasaremos a lo que nos enseña sobre los niveles de desarrollo necesarios para iniciar procesos de construcción socialista en un país periférico o dependiente.

El sujeto revolucionario para el socialismo en el Sur Global

Una de las principales áreas que la reconstrucción de Lebowitz del lado obrero del marxismo ayuda a esclarecer es la naturaleza del sujeto revolucionario, que es, posiblemente, la cuestión teórica más importante de nuestro tiempo. 7 Aplicada a los contextos del Sur Global, su teoría muestra por qué, a pesar de la relativa escasez de un proletariado clásico en muchos procesos de liberación nacional del imperialismo, dichos procesos pueden seguir abrazando el proyecto socialista de manera estratégica e incluso dar pasos concretos hacia la materialización del socialismo. El enigma sobre el proletariado en los países del Sur Global surge en gran medida —argumento, apelando a Lebowitz—porque el enfoque que Marx desarrolló en El Capital respecto al proletariado está enmarcado por los propósitos de esa obra, que consistían en exponer la lógica interna y las leyes internas del capitalismo.8 Sin embargo, en consecuencia, trata a los trabajadores de una manera unilateral y abstracta, dejando de lado aspectos importantes de sus vidas, su capacidad de acción y sus aspiraciones. Por ejemplo, en El Capital, las necesidades de los trabajadores se presentan como fijas en cada momento histórico, y se deja de lado todo el ámbito del trabajo de reproducción social.9 Esta abstracción servía a los objetivos de El Capital, pero habría sido necesaria la finalización de la obra teórica proyectada por Marx para superar las limitaciones de este enfoque unilateral.

Naturalmente, a la hora de identificar el sujeto revolucionario del socialismo, resulta especialmente importante reconstruir el lado del trabajo asalariado de una manera más rica y multidimensional, si queremos evitar tratar al proletariado en los términos abstractos que tan a menudo aparecen en los textos de economía política: es decir, como un sujeto determinado casi exclusivamente por la relación salarial y considerado como un mero instrumento de producción. Esto solo puede lograrse prestando atención a los demás aspectos de la vida de los trabajadores, tales como su trabajo de reproducción social, sus relaciones sociales «no productivas», sus vínculos con el entorno natural y las diversas estrategias que los trabajadores emplean para hacer frente al capital en la búsqueda de su propio desarrollo. 10 Todo esto forma parte de lo que Lebowitz denominó el «lado de los trabajadores» del marxismo, y solo prestándole atención podremos pasar de lo que él llamó el «proletariado abstracto» —la concepción unilateral derivada sin mediaciones de la presentación de Marx en El Capital— al proletariado concreto de las luchas reales.11

La necesidad de incorporar la visión concreta y multifacética del proletariado es indispensable cuando nos dirigimos a los países del Sur Global. De no hacerlo, y aferrándonos al corsé conceptual del proletariado abstracto, se llegará a conclusiones erróneas sobre la supuesta ajenidad de los ideales y estrategias socialistas a dichos contextos. Existe una larga historia de negación de la posibilidad de proyectos de orientación socialista en países periféricos o dependientes, porque los teóricos no han logrado localizar allí al proletariado abstracto: es decir, un conjunto significativo de trabajadores sin determinaciones importantes más allá de la relación salarial. Desde ese punto de vista, el «verdadero proletariado» se contrapone a —y, por lo tanto, se utiliza para descalificar— una realidad más compleja que podría implicar una mezcla de trabajadores informales o semioempleados, junto con personas que se manifiestan más como migrantes, pueblos indígenas o sujetos comunitarios y campesinos que como trabajadores per se. Sin embargo, la obra de Lebowitz sirve como correctivo a esta búsqueda quimérica de un proletariado abstracto. Señala cómo los «marxistas unilaterales» que se dedican a esta búsqueda a menudo se limitan a invertir la relación entre teoría y realidad, en la medida en que buscan un proletariado que se derive enteramente del concepto y no de la realidad. Así, Lebowitz escribe que, desde el punto de vista «unilateral», «el proletariado real ha parecido quedarse rezagado respecto a su contraparte abstracta y no parece estar a la altura de su concepto. Sin embargo, en lugar de considerar a los trabajadores reales con sus necesidades y aspiraciones expresadas, el marxismo unilateral declara de manera doctrinaria: «¡Aquí están las verdaderas luchas, arrodíllense ante ellas!»12

Para cualquiera que esté familiarizado con los debates sobre el sujeto revolucionario en el Sur Global, esto se convierte en un terreno conocido una vez que se identifica este marxismo «unilateral» como el de los teóricos eurocéntricos que afirman ser seguidores de Marx. Entonces nos encontramos ante una historia antigua y recurrente: en una nación periférica, surge un movimiento de masas, lucha y se hace con el poder político, derrocando el orden colonial-imperial y enarbolando de facto las banderas del socialismo. Los ojos del mundo se dirigen hacia este nuevo faro de esperanza; el pueblo se compromete con un proyecto de emancipación integral. Sin embargo, a pesar de la magnitud histórica de estos movimientos y de los ideales esencialmente socialistas que abrazan, sus líderes y seguidores son amonestados por un marxismo eurocéntrico unilateral para que «¡se arrodillen aquí!» ante la imagen abstracta del proletariado que este erige. Se les dice que el socialismo es imposible porque no existe un verdadero sujeto socialista en su contexto. De este modo, el «proletariado abstracto» ha servido como un caballo de batalla teórico que se ha desplegado repetidamente contra los movimientos revolucionarios vivos del Sur Global, incluidos el movimiento 26 de Julio en Cuba, la Unión Nacional Africana de Tanganica (TANU) en Tanzania, el chavismo en Venezuela y la heroica resistencia palestina. Uno tras otro, a estos movimientos se les ha dicho que no se ajustan al ideal abstracto del sujeto revolucionario: que son sustitucionistas, pequeñoburgueses, atrasados o mancillados por alguna supuesta desviación «tribal» o religiosa.

Se trata de una historia manida que alterna entre distorsionar y demonizar (calificándolos de lumpen, autoritarios o terroristas) o simplemente menospreciar a dichos movimientos, con consecuencias que van de lo trágico a lo ridículo. Sin embargo, desde el punto de vista del marxismo obrero, la supuesta falta de un proletariado abstracto en las sociedades del Sur Global, e incluso la tan repetida terminología de la «semiproletarización», deberían adquirir un nuevo significado. 13 En lugar de interpretar el carácter multifacético de los pueblos trabajadores del Sur Global como una carencia o una ausencia, deberíamos reconocer la presencia de otros aspectos de proletarios concretos y reales que van más allá de la relación salarial, incluyendo vínculos y relaciones extralaborales, sistemas de trabajo reproductivo y de subsistencia, una mayor integración de los trabajadores en sus entornos naturales y sociales, y formas de organización y producción de valor de uso que en ocasiones apuntan al socialismo. Estos contextos sociales «menos subsumidos» del Sur Global, más ricos en las dimensiones de la vida de la clase trabajadora que no son necesariamente funcionales al capitalismo, proporcionan un terreno fértil para diversas formas de poder popular, especialmente el de las mujeres, al tiempo que presentan muchos elementos de contestación del orden existente, incluyendo en ocasiones la resistencia armada y la autodefensa. En general, el reconocimiento de estos aspectos del mundo vital y el entorno proletarios de la periferia solo puede derivarse de un marxismo dual que reconozca cómo los trabajadores reales existen en el «conjunto de sus relaciones sociales», por citar a Lebowitz. 14 Una vez que lo hagamos, veremos por qué a menudo hay sujetos revolucionarios en tales contextos —proletarios en un sentido concreto— que pueden, al menos, iniciar la marcha hacia el socialismo.

Intermezzo: El propio Marx identifica sujetos revolucionarios periféricos

La propia obra de Marx ofrece ejemplos claros de su reconocimiento de sujetos revolucionarios en contextos periféricos. Aunque El Capital tiende a la unilateralidad y el libro proyectado sobre El trabajo asalariado nunca se escribió, el «perspectiva de los trabajadores» aflora, no obstante, en otras obras de Marx y en su correspondencia, así como en la obra de Friedrich Engels (lo cual constituye una de las razones por las que esta última es un complemento necesario de la de Marx).15 A partir de la correspondencia tardía de Marx, obtenemos una perspectiva de cómo el propio gran teórico respondió al desafío al que se han enfrentado tantos revolucionarios del Sur Global desde el siglo XIX hasta la actualidad por parte de quienes niegan la presencia de un sujeto para la revolución socialista en países fuera del núcleo capitalista, ya que permanecen atrapados en la búsqueda de un proletariado abstracto. En un conocido intercambio de cartas, la revolucionaria rusa Vera Zasulich escribió a Marx en 1881, relatándole las afirmaciones de algunos de sus colegas más doctrinarios, como Georgi Plekhanov, de que una revolución socialista era imposible en su contexto periférico. El problema que veían era que, en lugar de un proletariado clásico, Rusia contaba con una enorme masa de trabajadores rurales, aún organizados en comunas «arcaicas». En nombre de su grupo, Zasulich preguntó a Marx si las comunas rurales tendrían que desaparecer, empujando a los comuneros rusos desplazados a «las calles de las grandes ciudades en busca de un salario» para que se convirtieran en un verdadero proletariado. ¿Tendría, por lo tanto, la revolución socialista que ir precedida de un largo período de desarrollo capitalista para que surgiera el sujeto proletario?16

Las respuestas que Marx redactó para Zasulich, que ponen de manifiesto la riqueza de un enfoque que incluye la perspectiva de los trabajadores, destacan repetidamente la necesidad de «descender de la teoría pura a la realidad rusa» y examinar «la combinación única de circunstancias en Rusia».17 Con ese espíritu, animó a Zasulich y a sus colegas a examinar la situación concreta y a considerar la configuración global de las relaciones sociales, incluidas las poderosas fuerzas e intereses explotadores. Hacerlo revelaría que lo que a ellos les parecía simplemente la «ausencia de un proletariado clásico» entre los trabajadores rurales de Rusia, debería considerarse en realidad como la presencia de un tipo específico de trabajador: campesinos altamente oprimidos y agobiados que, no obstante, mantienen la propiedad común de la tierra y las prácticas cooperativas del artel. Esta visión abre la posibilidad de que la asediada comuna rural en Rusia pudiera convertirse en un punto de apoyo de la regeneración social («point d’appui» fue el término que utilizó) y en un núcleo potencial del socialismo. No obstante, Marx dejó claro que activar ese potencial socialista requería una revolución política liderada por una «intelectualidad» de vanguardia que tendría que «concentrar todas las fuerzas vivas de la sociedad».18 Tendrían que derrotar al zarismo en un proceso de liberación nacional, liberar a los trabajadores rurales de los usureros parásitos y de una onerosa carga fiscal, promover la coordinación de las comunas e incorporar los avances tecnológicos modernos de Occidente.

Hay dos temas importantes que destacan para nuestros propósitos entre las afirmaciones de Marx en la correspondencia con Zasulich. En primer lugar, en lo que respecta a la cuestión del sujeto revolucionario del socialismo, Marx insistió en que abandonáramos el mundo de las abstracciones y descendieramos a la realidad para observar a los trabajadores concretos y multifacéticos de Rusia en el conjunto de sus relaciones sociales. Esto es lo que nos insta a hacer el lado obrero del marxismo, en la medida en que rechaza la búsqueda de un proletariado abstracto en favor de un proletariado concreto. En segundo lugar, al seguir el razonamiento de Marx en las cartas a Zasulich, podemos ver cómo su enfoque no abstracto no conduce a la imposibilidad de la revolución socialista en este contexto periférico (que era la perspectiva de Plejánov y sus colegas), sino más bien a un complejo campo de posibilidades que, en este caso, implica un potencial socialista. Debido a esta complejidad —el carácter multidimensional de las vidas de los trabajadores en el campo ruso y las poderosas opresiones bajo las que viven—, activar su potencial revolucionario requiere el vigoroso trabajo político de una vanguardia. De una manera que ha sido muy relevante para los contextos del Sur Global desde entonces, Marx centró la cuestión nacional y enfatizó que el movimiento revolucionario debe emprender, citando de nuevo sus palabras a Zasulich, « la concentración de todas las fuerzas vivas del país» para hacer realidad la toma revolucionaria del poder estatal.

Huelga decir que eso es precisamente lo que han hecho a lo largo de la historia los movimientos y líderes revolucionarios más exitosos del Sur Global. Entre los ejemplos paradigmáticos se encuentran Fidel Castro, quien insistió en que la política revolucionaria era esencialmente el arte de sumar fuerzas; Ho Chi Minh, con su paciente labor en la construcción de una coalición de los sectores patrióticos y progresistas en Vietnam; y Amílcar Cabral, cuyo propio movimiento se basaba en una concepción dinámica de la unidad y la lucha.19 A través de partidos de vanguardia y/o sólidos centros de mando revolucionarios dentro del Estado, los líderes del Sur Global han trabajado para forjar y mantener bloques revolucionarios capaces de lograr la liberación nacional y el socialismo.20 Para ello, han apelado a aspectos unificadores de la experiencia de los trabajadores, como el nacionalismo de base y la aspiración a la autodeterminación, la cultura popular (incluidas las religiones de los oprimidos), la memoria histórica (por ejemplo, el bolivarianismo, el katarismo o el martianismo) y la mística endógena y el mito de la revolución socialista (tal y como propuso Mariátegui).21 Se trata, huelga decirlo, de aspectos de las clases sociales realmente existentes que quedan relegados a un segundo plano en las visiones simplistas de la clase trabajadora que provienen de un marxismo unilateral. Dado que este último considera que el proletariado abstracto surge del modo de producción mediante una lógica automática e inexorable, no necesita tales «desviaciones» culturalmente sensibles, nacionalistas y vanguardistas.

Una referencia histórica clave para forjar la unidad entre los trabajadores heterogéneos del Sur Global —que muestra una conciencia del lado obrero del marxismo avant la lettre —, es la alianza obrero-campesina tal y como se desarrolló en el contexto periférico de Rusia hace aproximadamente cien años.22 En abierto rechazo al espontaneísmo, la concepción de Lenin sobre el sujeto revolucionario reconocía que el partido debía establecer y mantener cuidadosamente el bloque revolucionario, haciéndolo con sensibilidad hacia las expectativas de la parte menos avanzada de la alianza.23 En diálogo con M. N. Roy, Lenin reconoció la diversidad de grupos oprimidos y estratos populares en el movimiento revolucionario nacional. Hoy en día, ese modelo puede aplicarse y ampliarse a los proyectos políticos de aglutinar a la masa de lo que Walter Rodney denominó el pueblo trabajador en el contexto de los países del Sur Global, a quienes hay que dirigirse tanto en sus lugares de trabajo como en sus territorios y comunidades.24 La educación popular, así como las prácticas de tipo —es decir, consultar repetidamente a las bases sobre sus necesidades y aspiraciones— desempeñan necesariamente un papel importante en el mantenimiento de los lazos entre los sectores de clase y entre las masas y la dirección.25

Condiciones económicas para el socialismo: las fuerzas productivas del Sur Global

Una segunda área importante que la interpretación de Marx por parte de Lebowitz ayuda a aclarar se refiere al nivel de desarrollo económico necesario para iniciar la construcción socialista en los países periféricos. A menudo se afirma que los países dependientes carecen de fuerzas productivas suficientemente desarrolladas para embarcarse en un proyecto socialista.26 Las tesis de Lebowitz, sin embargo, revelan que tales afirmaciones a menudo se alejan demasiado de la lucha de clases y, por lo tanto, se convierten en expresiones características de un marxismo unilateral. Por el contrario, el «lado obrero» del marxismo, tal y como él lo reconstruye, conduce a una comprensión más matizada, que abre la posibilidad de que la construcción socialista comience en condiciones en las que el capitalismo sigue estando marcadamente subdesarrollado.

El punto de vista unilateral que alimenta el escepticismo sobre las condiciones económicas para la revolución socialista en el Sur Global se basa en una concepción errónea de los límites del capitalismo como puramente objetivos y cuantitativos. Esta visión suele recurrir al argumento de Marx sobre los límites en el Prefacio de 1859 a Contribución a la crítica de la economía política, donde afirma que un modo de producción nunca es «destruido antes de que se hayan desarrollado todas las fuerzas productivas para las que es suficiente», y que «las nuevas relaciones de producción superiores nunca sustituyen a las antiguas antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el marco de la vieja sociedad». 27 La idea central es que el antiguo sistema debe desarrollarse hasta su límite —y, por lo tanto, agotarse— antes de que pueda surgir uno nuevo, de modo que el socialismo no surgirá antes de que el capitalismo haya seguido su curso histórico. Sin embargo, se puede aceptar la validez de la afirmación de Marx en este texto sin admitir que el punto límite relevante —el momento en que las relaciones sociales existentes se convierten en trabas para un mayor desarrollo— pueda determinarse independientemente de la lucha de clases y, por lo tanto, sin referencia a las acciones, percepciones y capacidades de los sujetos situados históricamente.

Un indicio de que Marx no concibe este proceso sin la intervención del sujeto es que, en la línea inmediatamente siguiente del Prefacio, caracteriza la transición a un nuevo modo de producción como una cuestión de que la «humanidad» se plantee «tareas». Además, incluso un examen superficial de la trayectoria del capitalismo durante el último siglo socava la idea de que el capitalismo posea un límite objetivo que pueda identificarse de antemano sobre la base de criterios puramente económicos. Esa trayectoria demuestra cómo lo que a menudo han parecido ser límites objetivos al desarrollo capitalista en el Norte Global se han transformado repetidamente en barreras temporales, que se superan mediante diversas «soluciones». 28 Un mecanismo central en este proceso es la transferencia de excedentes imperiales y coloniales de los países periféricos a los centrales. Estos excedentes contribuyen, entre otras cosas, a la continua expansión de las necesidades socialmente condicionadas de una amplia franja de la clase trabajadora del Norte, generando lo que Marx denominó «cadenas de oro» que los atan al sistema. Si ese es el caso, ¿cómo y dónde se determinará que las fuerzas productivas se han agotado por completo bajo las relaciones sociales capitalistas, de tal manera que esas relaciones se transformen en «grilletes» insuperables?

La reconstrucción que hace Lebowitz del lado obrero del marxismo nos enseña que esto nunca es una cuestión puramente objetiva, sino que requiere que los trabajadores lleguen a reconocer «la insuficiencia de las relaciones capitalistas y procedan a eliminarlas». 29 Es en este punto donde se fijan lo que Marx denominó la «tarea solucionable» de superar el capitalismo. Rechazando cualquier noción de una determinación automática o puramente objetiva de los límites del capitalismo, Lebowitz escribe:

¿Por qué el entrampamiento de las fuerzas productivas por las relaciones de producción capitalistas conduce a la sustitución de estas últimas? No porque las relaciones de producción capitalistas se hagan a un lado tímidamente para dejar que comience la nueva era. El argumento implícito es que las personas reconocen la insuficiencia de las relaciones capitalistas y proceden a eliminarlas. Sin embargo, ¿insuficientes en qué sentido? Presumiblemente insuficientes con respecto a sus necesidades como seres humanos socialmente desarrollados.30

Al poner en primer plano el punto de vista implícito de los trabajadores, Lebowitz resuelve una de las aporías de larga data relativas a las condiciones materiales de la revolución socialista. El límite al desarrollo de las fuerzas productivas bajo las relaciones sociales capitalistas no es un umbral puramente objetivo que pueda calcularse desde el punto de vista del capital únicamente, sino que depende de la perspectiva de los trabajadores concretos y sus necesidades, quienes, por lo tanto, constituyen el límite real del capitalismo, al convertirse en sus sepultureros conscientes.31

A pesar de la profundidad de esta idea, Lebowitz sigue siendo demasiado abstracto, ya que pasa por alto la cuestión de dónde es probable que se produzca tal reconocimiento. Es decir, no sitúa plenamente a los trabajadores concretos, los sepultureros del capitalismo realmente existentes, en su ubicación geográfica e histórica. En realidad, los trabajadores más propensos a determinar que el capitalismo ha alcanzado sus límites y debe ser superado se encuentran en las naciones del Sur Global. La razón es que, en condiciones de dominación colonial o neocolonial, el desarrollo capitalista en las sociedades periféricas adopta sistemáticamente la forma de subdesarrollo, como argumentó de manera célebre Andre Gunder Frank.32 Al mismo tiempo, los trabajadores de los países dependientes están atados por cadenas mucho más brutales y materialmente reales que las «cadenas de oro» que atan a los trabajadores del Norte Global al modo de vida imperial. Los pueblos trabajadores del Sur experimentan la barbarie capitalista e imperialista en toda su plenitud, a través de múltiples agresiones contra su existencia y dignidad como seres humanos. En este sentido, el reconocimiento por parte de los trabajadores de los límites del capitalismo —clave para determinar su opción por el socialismo— siempre está sobredeterminado por la contradicción entre la nación y el imperialismo.

De hecho, la contradicción con el imperialismo produce una dinámica compleja en los procesos de liberación nacional de los países dependientes. Por un lado, el subdesarrollo inducido por el capitalismo —o lo que Samir Amin denominó «desarrollo lumpen»— desempeñará un papel decisivo en la decisión de los pueblos trabajadores de liberarse de las cadenas del capitalismo en tales contextos y perseguir la liberación nacional bajo un modelo económico alternativo, lo que significa que el proceso de construcción socialista puede comenzar en niveles bajos de desarrollo.33 Por otro lado, esas mismas masas trabajadoras de un país dependiente responderán a sus actuales y penosas condiciones de escasez material con el firme objetivo de elevar lo más rápidamente posible los niveles de productividad y bienestar material. Aquí la obra de Lebowitz muestra tanto su utilidad como sus deficiencias. Si bien su revelación de la vertiente obrera del marxismo resulta útil para poner de manifiesto la posibilidad de que la construcción socialista se inicie en niveles bajos de desarrollo, su posicionamiento del «desarrollo del potencial humano» como prácticamente el único objetivo del socialismo equivale a una universalización de la condición de las clases trabajadoras del Norte, y menoscaba las legítimas aspiraciones de los pueblos trabajadores del Sur Global de dar prioridad a la obtención de niveles adecuados de desarrollo material. 34 Además, la disposición del sistema imperialista liderado por Estados Unidos a atacar, invadir, sancionar y bloquear a los países que persiguen la liberación nacional bajo un modelo social y económico alternativo proporcionará un motivo adicional —esencialmente militar— para alcanzar altos niveles de desarrollo material y tecnológico. Por el «pecado» de querer sobrevivir a tales agresiones imperialistas, evitar la recolonización y alcanzar una sociedad siquiera moderadamente próspera, estos procesos de liberación son acusados habitualmente de desarrollismo, militarismo y autoritarismo por parte de la izquierda derrotista.

La trayectoria histórica de las revoluciones socialistas realmente existentes es un vector que apunta hacia el sur y se extiende desde la Unión Soviética hasta China, Corea, Vietnam, Cuba y Venezuela, y habla alto y claro, en letras mayúsculas, del papel de los pueblos trabajadores a la hora de determinar los límites del capitalismo y la necesidad de la alternativa socialista, de una manera coherente con la teoría de Lebowitz. Sin embargo, lo que hay que añadir para que sus innovaciones se materialicen en el mundo real es que, si, como él señaló, el grado de desarrollo de las fuerzas productivas necesario para superar el capitalismo está inevitablemente condicionado por la lucha de clases, se trata de una lucha de clases que debe incluir no solo la dimensión capitalista, sino también la imperialista. De hecho, la opción real para el socialismo no comienza en cualquier lugar del mundo, sino en los países del capitalismo dependiente —el capitalismo en condición colonial y neocolonial—, pues es en estos contextos nacionales donde se hace evidente en primer lugar la incapacidad fundamental del capitalismo para satisfacer las necesidades de los trabajadores. Son los trabajadores del Sur Global, en el marco de sus respectivas naciones, quienes reconocerán que ninguna trayectoria de orientación capitalista conducirá a «alcanzar» a los países desarrollados, sino que, por el contrario, llevará a sus sociedades a la ruina social y al subdesarrollo, junto con la destrucción del medio ambiente.

Este es un reconocimiento generalizado, aunque a menudo de forma difusa, en la vida cotidiana de las sociedades del Sur Global, donde el capitalismo suele verse como una imposición extranjera, mientras que el anticapitalismo se expresa en el compromiso con diversos tipos de economía moral que se oponen a los precios determinados exclusivamente por el mercado y a la completa monetarización de los valores de uso. Aunque generalizadas, aunque a menudo latentes, estas actitudes solo se vuelven decisivas en momentos de crisis, y solo adquieren durabilidad a través de la organización. Esto significa que, al igual que con la cuestión de la forja del bloque subjetivo revolucionario discutida anteriormente, también aquí nos enfrentamos a una determinación manifiestamente política y a una decisión política que no pueden dejarse al curso espontáneo del desarrollo capitalista. En cambio, requiere la actividad y el liderazgo formador de un partido de vanguardia revolucionario o de un centro de mando estatal que se encargue de gestionar el proyecto de construcción socialista al tiempo que salvaguarda la independencia y la soberanía nacionales. En última instancia, el nivel y el carácter del desarrollo perseguido vendrán determinados no tanto por el proyecto socialista de forma aislada como por su confrontación continua con el imperialismo.

Conclusión

En lo anterior, hemos mostrado cómo la obra de Lebowitz, concretamente su reconstrucción del «lado obrero» del marxismo, abre un espacio dentro del campo del marxismo actual que nos permite comprender mejor los proyectos de orientación socialista que se desarrollan en el Sur Global. El «lado obrero» del marxismo de Lebowitz, una recuperación de una parte de la visión original de Marx que generalmente se ha pasado por alto, arroja luz sobre dos cuestiones clave. En primer lugar, demuestra cómo la diversa masa de trabajadores de los países del Sur Global constituye potencialmente un sujeto proletario revolucionario para el socialismo. En segundo lugar, muestra cómo el nivel de desarrollo económico necesario para iniciar un proceso de construcción socialista depende en gran medida de la conciencia de los trabajadores de la necesidad de que el socialismo sustituya al capitalismo, al menos como objetivo estratégico. El lugar donde surge dicha conciencia viene condicionado por el desarrollo histórico desigual del capitalismo en el mundo. No surge primero en los países del Norte, sino en los del Sur Global, donde siempre está atravesada por los imperativos del antiimperialismo y la necesidad de soberanía, lo que a su vez significa que la alternativa socialista realmente existente siempre toma forma en el marco de un proceso de liberación nacional. Las innovaciones teóricas de Lebowitz, que son en realidad recuperaciones del marxismo original, pueden utilizarse, por tanto, para trasladar los estudios marxistas a la realidad del mundo actual, donde el socialismo no es «imposible» debido a la ausencia de condiciones, como suelen afirmar los expertos del Norte, sino que se persigue activamente en países cuya población combinada supera los 1.500 millones de personas.

Los argumentos aquí expuestos estarían expuestos a críticas si no existieran abundantes vínculos entre la obra de Lebowitz y la de pensadores y líderes clave que trabajan en contextos del Sur Global. Sin embargo, hemos visto cómo la concepción de Lebowitz del «lado de los trabajadores», tanto en lo que respecta a la naturaleza del sujeto revolucionario como a las condiciones económicas para el socialismo, coincide o se conecta en realidad con muchas de las teorizaciones y prácticas desarrolladas por los revolucionarios y teóricos más destacados del Sur Global. Más allá de esas conexiones ya mencionadas, cabe señalar cómo la ampliación de la agencia en el «lado de los trabajadores» resuena con las opiniones de Fanon y el Che Guevara sobre la lucha armada como praxis formativa a través de la cual se forjan nuevos sujetos políticos, así como con la apuesta de Hugo Chávez por el protagonismo de los trabajadores para construir un sistema nacional de comunas socialistas. En general, las tesis de Lebowitz encuentran su lugar natural en las amplias prácticas y elaboraciones teóricas del poder popular en América Latina. Además, la importancia del liderazgo de vanguardia, ejemplificado por Mao, Ho, Fidel, Cabral, Chávez, Xi Jinping y Nicolás Maduro, también queda validada, una vez que reconocemos (en un paso que Lebowitz no dio pero que debería haber dado) que el carácter multifacético, diverso y a veces segmentado de los pueblos trabajadores que él identificó —los proletarios reales y no los abstractos— requiere un liderazgo de vanguardia, normalmente en el marco de procesos dirigidos por el Estado, para mantener la unidad y la dirección. Por último, el papel de los criterios subjetivos, y no puramente económicos, a la hora de determinar cuándo emprender el camino socialista se hace eco de las tesis avanzadas por figuras como Mariátegui y el Che.35 En general, tales convergencias subrayan cómo la recuperación por parte de Lebowitz del lado obrero del marxismo encuentra su confirmación más convincente en las experiencias históricas del Sur Global revolucionario.

Junto con su compañera Marta Harnecker, Lebowitz viajó a Venezuela en sus últimos años y vivió allí durante siete años (de 2003 a 2011) . Incluso trabajó como asesor de Chávez y se inspiró en el Proceso Bolivariano para sus escritos.36 Sin embargo, Lebowitz siempre consideró que su obra era de aplicación universal a la construcción socialista y no estableció conexiones específicas entre sus tesis principales y las condiciones de los países del Sur Global. En consecuencia, nunca abordó cómo o por qué el lado obrero del marxismo se manifiesta más plenamente en ese contexto. Puede haber diversas razones para este descuido. Sin embargo, entre ellas se encuentra sin duda la tendencia de Lebowitz, al igual que la de muchos marxistas de su entorno académico, a subestimar los proyectos socialistas realmente existentes que surgieron en el siglo XX, los cuales evaluaban generalmente sin prestar suficiente atención al papel del imperialismo a la hora de poner obstáculos a los logros del socialismo real, ganados con esfuerzo y que, sin embargo, cambiaron el mundo.37 Al subestimar el socialismo real, Lebowitz se decantó por un enfoque utópico y modelista, en gran medida alejado de las realidades geopolíticas que estructuran la experimentación socialista.38 Esta abstracción de las determinaciones geopolíticas e históricas es probablemente la razón principal por la que Lebowitz nunca teorizó explícitamente sobre por qué el lado obrero del marxismo se conecta más plenamente con el Sur Global y sus proyectos de construcción socialista que surgen en el marco de los procesos de liberación nacional frente al imperialismo. Este descuido fue lamentable, pues por mucho que su obra ganara en poder retórico —y de hecho inspiró a lectores de todo el mundo—, perdió en términos de concreción situacional y verosimilitud histórica. Por el contrario, es prestando una atención viva tanto a la historia como a las luchas del presente como me he esforzado por replantear las características del «lado obrero» del marxismo en las luchas del Sur Global, donde resultan más relevantes y fructíferas, aunque sea en una forma modificada.

Notas

  1. En este artículo, el concepto de liberación nacional se utiliza en un sentido amplio para referirse al proceso de superación no solo de la condición colonial, sino también de la neocolonial.
  2. Lebowitz se refería con frecuencia al «lado del trabajo asalariado», así como al «lado de los trabajadores». Sin embargo, prefiero las formulaciones «el lado de los trabajadores» o «el lado de los trabajadores», ya que, como argumentaba el propio Lebowitz, es engañoso reducir a los trabajadores únicamente al trabajo asalariado.
  3. Lebowitz expuso por primera vez su interpretación de Marx en Beyond Capital: Marx’s Political Economy of the Working Class (Nueva York: St. Martin’s Press, 1992). Sin embargo, se trató de un proyecto que abarcó toda su vida, y desarrolló aún más sus tesis principales en libros posteriores, incluida una versión reelaborada de Beyond Capital (Houndmills, Reino Unido: Palgrave McMillan, 2003), y en su último libro, Between Capitalism and Community (Nueva York: Monthly Review Press, 2020). Todas las referencias a Beyond Capital en este texto se refieren a la edición de 2003.
  4. En una carta a Ferdinand Lassalle, Marx describió los seis libros proyectados de la siguiente manera: «1. Sobre el capital (contiene algunos capítulos introductorios). 2. Sobre la propiedad fundiaria. 3. Sobre el trabajo asalariado. 4. Sobre el Estado. 5. Comercio internacional. 6. Mercado mundial» (carta de Karl Marx a Ferdinand Lassalle, 22 de febrero de 1858). Marx también mencionó repetidamente este plan de seis libros en los Grundrisse.
  5. Cabe señalar que el argumento de Lebowitz nunca se centró exclusivamente en la intención de Marx de escribir el libro proyectado sobre El trabajo asalariado. Desde el principio, insistió en que, independientemente de si Marx tenía o no la intención de escribir dicho libro, habría sido necesario hacerlo. Véase Lebowitz, Más allá del Capital, 50.
  6. Lo que sostengo aquí no es que la clase trabajadora del Norte Global esté completa y permanentemente integrada en el sistema —lo cual era el argumento erróneo de los marxistas occidentales—, sino más bien que está relativamente más instrumentalizada y relativamente más atada. Para una excelente crítica del derrotismo marxista occidental a este respecto, véase John Bellamy Foster, «Western Marxism and the Myth of Capitalism’s Adamantine Chains», Monthly Review 77, n.º 9 (febrero de 2026): 1-11.
  7. «Dado que las bases materiales objetivas del antiimperialismo se están profundizando en la actualidad, la cuestión principal pasa a ser la de las bases materiales subjetivas, es decir, el sujeto revolucionario». Notas de los editores, Monthly Review 77, n.º 4 (septiembre de 2025): 63.
  8. «El objetivo último de esta obra es poner al descubierto la ley económica del movimiento de la sociedad moderna», escribió Marx en el prefacio a la primera edición de El Capital. Karl Marx, El Capital: Crítica de la economía política (Londres: Penguin, 1976), 92.
  9. Lebowitz, Más allá del Capital, capítulo 3.
  10. Lebowitz, Más allá del Capital, 151.
  11. Lebowitz, Más allá del Capital, 138.
  12. Lebowitz, Más allá del Capital, 138.
  13. La tesis de la semiproletarización ha sido ampliamente utilizada por la Agrarian South Network. Véase, por ejemplo, Lynne Ossome y Shirisa Naidu, «The Agrarian Question of Gendered Labour» en Praveen Jha, Walter Chambati y Lyn Ossome, eds., Labor Questions in the Global South (Singapur: Palgrave, 2021), 77, 79, 81–82. Un uso anterior es el de Cristobal Kay en «Latin America’s Agrarian Transformation: Peasantization and Proletarization» en Deborah Bryceson, Cristobal Kay y Jos Mooj, eds., Disappearing Peasantries?: Rural Labor in Africa, Asia and Latin America (Rugby: Practical Action, 2000), 123–38.
  14. Lebowitz, Más allá del capital, 155.
  15. La obra de Engels La situación de la clase obrera en Inglaterra ofrece una perspectiva fascinante y holística sobre la clase obrera, abordando el trabajo reproductivo y el arraigo territorial y medioambiental de los trabajadores; en resumen, la vida de los trabajadores y no solo su trabajo. Asimismo, la tan criticada presencia del «marxismo como Weltanschauung» en Anti-Dühring de Engels debe entenderse como un valioso intento de sintetizar y desarrollar la perspectiva de los trabajadores, aunque el esfuerzo de Engels se vea necesariamente limitado por representar el punto de vista de los trabajadores en un lugar y momento históricos concretos.
  16. Vera Zasulich a Karl Marx, 16 de febrero de 1881, Marxists Internet Archive, Marxists.org.
  17. Karl Marx a Vera Zasulich, febrero/marzo de 1881, primer borrador, Marxists Internet Archive, Marxists.org.
  18. Marx a Zasulich, primer borrador.
  19. Durante una visita al Chile de Salvador Allende a principios de la década de 1970, Fidel dio una conferencia a los miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en la que dijo: «El arte de la revolución es el arte de unir fuerzas… unir… unir… unir… y unir» (Punto Final, 22 de septiembre de 2000, traducción del autor). Sobre las opiniones de Hồ (Nguyễn Ái Quốc), véase Simin Fadaee, Global Marxism: Decolonisation and Revolutionary Politics (Mánchester: Manchester University Press, 2024), 60. Cabral abogó por «un amplio frente de unidad y lucha que es vital para el éxito del movimiento de liberación nacional», señalando que su construcción requiere «un análisis riguroso de la estructura social autóctona y las tendencias de su evolución» (Amílcar Cabral, Unity and Struggle: Speeches and Writings [Nueva York: Monthly Review Press, 1979], 132).
  20. La configuración del bloque revolucionario no es fija, sino que cambia con el tiempo. Parte del genio tanto de Lenin como de Mao residía en su capacidad para trazar los límites del bloque revolucionario y, lo que es más importante, para revisar esos límites en respuesta a las circunstancias cambiantes y a los avances o retrocesos de la lucha. Del mismo modo, Cabral distinguió entre la población (una categoría demográfica) y el pueblo (quienes pertenecen a la lucha), haciendo hincapié en que esta última es una categoría históricamente variable. Como dijo Cabral: «Debemos comprender claramente, por lo tanto, que en cada fase de la historia de una nación, de una tierra, de una población, de una sociedad, el pueblo se define en términos de la corriente principal de la historia de esa sociedad, en términos de los intereses supremos de la mayoría de esa sociedad» (Cabral, Unidad y lucha, 89–90).
  21. Utsa Patnaik y Prabhat Patnaik observan que el nacionalismo antiimperialista del Tercer Mundo ha sido históricamente inclusivo, sin buscar enemigos internos, como ocurre en el caso del nacionalismo chovinista de derecha. Además, el nacionalismo en los contextos del Tercer Mundo no se ha situado por encima del pueblo, sino al servicio de este, ni ha buscado engrandecerse, sino más bien «vínculos fraternos con las luchas antiimperialistas en otros lugares» (Utsa Patnaik y Prabhat Patnaik, Capital and Imperialism: Theory, History and the Present [Nueva York: Monthly Review Press, 2021], 335–36) . En cuanto a la cuestión de la creación de mitos revolucionarios, Mariátegui es el teórico más destacado. Entendía el mito como una fuerza revolucionaria, tanto en la capacidad de los ideales socialistas —como el concepto de la Lucha Final— para movilizar a las masas en los países dependientes, como en la forma en que los imaginarios milenaristas, incluido el renacimiento del Tawantinsuyu (Cuatro Regiones) en el Perú contemporáneo, pudieran articularse con el socialismo moderno. José Carlos Mariátegui, El Alma Matinal y Otros Estaciones del Hombre de Hoy y El Artista y la Época (Caracas: El Perro y la Rana, 2011), 51, 53–56.
  22. Se podría objetar que muchos campesinos son propietarios y que algunos viven explotando el trabajo de otros. Sin embargo, la mayoría de los campesinos en el contexto de Lenin, al igual que en el mundo actual, subsisten principalmente gracias a su propio trabajo, al tiempo que son explotados indirectamente por los acreedores y a través de los monopolios que compran sus productos y les venden insumos agrícolas. A diferencia de Plejánov, quien descartaba al campesinado por no ser trabajadores industriales, Lenin vio en ellos un potencial revolucionario e incluyó a los campesinos pobres y medios en la categoría general de las masas trabajadoras.
  23. Al considerar cómo mantener la alianza entre trabajadores y campesinos, « Lenin subrayaba constantemente el hecho de que el poder de los trabajadores estaba, por así decirlo, “a prueba” ante los campesinos. Los líderes proletarios tomarían la iniciativa para guiar la transición hacia la agricultura socialista, pero no podrían funcionar adecuadamente si intentaran imponer medidas que los campesinos más pobres aún no comprendían ni deseaban, aunque tales medidas parecieran expresar la esperanza y los propósitos subyacentes de estos campesinos» (Anna Rochester, Lenin on the Agrarian Question [Nueva York: International Publishers, 1942], 109).
  24. El término de Rodney «pueblo trabajador» tiene antecedentes en el lenguaje de la Comintern, como «población trabajadora» y «gente trabajadora». Para un análisis del término de Rodney y su relevancia actual, véase Issa G. Shivji, «The Concept of ‘Working People’», Agrarian South: Journal of Political Economy 6, n.º 1 (2017): 1-13.
  25. Cabral escribe: «Ya sea en Cabo Verde o en cualquier otro lugar del mundo, la educación es la base fundamental que sustenta la labor de emancipación de cada ser humano y la concienciación de la humanidad». Cabral citado en La educación política del PAIGC para la liberación en Guinea-Bissau, 1963–74, Studies on National Liberation, n.º 1 (Tricontinental: Instituto de Investigación Social) .
  26. El primero de una larga lista de detractores eurocéntricos, Karl Kautsky desestimó las ambiciones socialistas de los bolcheviques, refiriéndose a «la impotencia de todos los intentos revolucionarios realizados sin tener en cuenta las condiciones sociales y económicas objetivas». Cuarenta años más tarde, muchos intelectuales con prejuicios similares adoptaron una postura análoga en su debate con el Che Guevara sobre la transición al socialismo en Cuba. Karl Kautsky citado en Domenico Losurdo, Stalin: Historia y crítica de una leyenda negra (Madison: Iskra Books, 2023), 104; Ernesto Che Guevara, El gran debate: sobre la economía en Cuba 1963–1964 (Melbourne/Nueva York: Ocean Press, 2006).
  27. Karl Marx, «Prefacio a Contribución a la crítica de la economía política», en Karl Marx y Frederick Engels, Obras completas (Londres: Penguin, 1975), vol. 29, 26.
  28. Utilizando la terminología hegeliana, Marx distinguió entre límites, que son imposibles de superar, y barreras, que pueden superarse. Para Marx, el capitalismo empuja continuamente contra numerosas barreras y las supera, pero finalmente encuentra su verdadero límite en la propia clase obrera. Véase Lebowitz, Más allá del capital, 13–15.
  29. Lebowitz, Más allá del capital, 163.
  30. Lebowitz, Más allá del capital, 163.
  31. Lebowitz, Beyond Capital, 14–15.
  32. Andre Gunder Frank, «The Development of Underdevelopment», Monthly Review 18, n.º 4 (1966).
  33. Véase Samir Amin, «Contemporary Imperialism», Monthly Review 67, n.º 3 (julio de 2015).
  34. Es cierto que el desarrollo humano es el objetivo esencial y a largo plazo del socialismo, y que la abundancia material está, en última instancia, subordinada a ese objetivo, con el que mantiene una profunda relación dialéctica. Sin embargo, distinguir entre ambos objetivos resulta útil desde el punto de vista analítico, dada la tendencia —expresada en la obra de Lebowitz y en muchas otras— a restar importancia a los acuciantes problemas de la escasez material en los contextos del Sur Global. Aquí defiendo la importancia del desarrollo material en los proyectos de orientación socialista del Sur Global (aunque reconozco que una planificación racional que trascienda la contradicción entre crecimiento y decrecimiento —pero que muy probablemente se manifieste como «decrecimiento» en los países del Norte Global— constituye el marco general del proyecto socialista). Esto no debe confundirse con un argumento a favor de la teoría de las etapas, ya que he señalado tanto la necesidad como la posibilidad de construir nuevas relaciones sociales en los contextos del Sur Global. Es importante destacar que la distinción entre desarrollo material y desarrollo humano no es la misma que la distinción entre fuerzas productivas y relaciones sociales de producción. Por consiguiente, dar prioridad al desarrollo material no significa descuidar las transformaciones en las relaciones sociales.
  35. En un espíritu similar, Utsa y Prabhat Patnaik sostienen que no son las tasas de crecimiento del PIB, sino la barbarie capitalista, lo que establece la «obsolescencia histórica del sistema… de la que solo el socialismo puede rescatarlo» (Patnaik y Patnaik, Capitalism and Imperialism, 338).
  36. Los libros de Lebowitz Build It Now!: Socialism for the Twenty-First Century (Nueva York: Monthly Review Press, 2006) y The Socialist Alternative: Real Human Development (Nueva York: Monthly Review Press, 2012) hacen referencia con frecuencia al Proceso Bolivariano en Venezuela.
  37. El principal análisis de Lebowitz sobre el socialismo del Bloque del Este se encuentra en The Contradictions of “Real Socialism”: The Conductor and the Conducted (Nueva York: Monthly Review Press, 2012). En el prefacio, explica que, aunque en un principio tenía la intención de trazar la historia del surgimiento y el desarrollo de la Unión Soviética, finalmente abandonó ese enfoque. ¿Le habría obligado el relato histórico abandonado a considerar las condiciones materiales concretas del desarrollo socialista, llevándole así a adoptar una postura más comprensiva hacia el socialismo real y sus logros?
  38. El carácter ahistórico y abstracto-universal de la obra de Lebowitz, que trataba el socialismo más como un imperativo categórico que como un proceso con base histórica, queda patente en los títulos de sus libros, como ¡Construidlo ahora! y El imperativo socialista.

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8. Nuevo libro sobre Lukács.

En Francia publicaron el año pasado un libro sobreLukács, «redescrubriéndolo», y en Contretemps aparece estos días esta reseña.

https://www.contretemps.eu/redecouvrir-lukacs/

14 de marzo de 2026

(Re)descubrir a Lukács

A propósito del libro de Alix Bouffard

En este texto, Daniel Süri ofrece una reseña del libro «Découvrir Lukács» de Alix Bouffard, publicado por Éditions sociales en agosto de 2025. Destaca la utilidad de esta obra y analiza algunos aspectos presentados por la autora sobre la trayectoria intelectual de Georg Lukács (1885-1971), tales como sus reflexiones sobre el «frente único» o su concepto de «reflejo».

por

Daniel Süri

Dentro de la colección «Les Propédeutiques», Éditions sociales publica regularmente obras tituladas «Découvrir». La estructura de estas obras es idéntica: el o la responsable selecciona extractos de texto representativos, los comenta y los acompaña de una breve bibliografía. Estos libros, en formato de bolsillo y con una extensión de unas 200 páginas, se convierten así en útiles introducciones al pensamiento de un autor o autora, a la exposición de una temática o a un momento histórico.

Al proponerse dar a conocer a Lukács, Alix Bouffard no se ha facilitado la tarea. Por un lado, porque, como ella misma recuerda, no existe una edición científica, en ningún idioma, de las obras de Georg Lukács. La única edición que recoge los textos esenciales, en alemán, carece de aparato crítico; la edición francesa es incompleta. Por otra parte, aunque existe coherencia en la obra de Lukács, sus centros de interés son diversos, y abarcan desde la filosofía y la historia de la filosofía hasta la teoría política y la estética, pasando por la teoría literaria.

A pesar de estas limitaciones, la hazaña se ha logrado. Así, en esta pequeña obra se pueden seguir los momentos principales del desarrollo del pensamiento de Lukács y de su actuación cuando era miembro activo de la dirección del Partido Comunista Húngaro (en líneas generales, hasta finales de la década de 1920).

Para profundizar
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Acerca de Nietzsche, Hegel y el fascismo alemán, de Georg Lukács

De ello se desprende que el filósofo de origen húngaro será recordado ante todo como un pensador del proceso:

«[…] en el conjunto de los campos teóricos que aborda, Lukács busca pensar los cambios sociales e históricos en todas sus dimensiones, mostrando que la inestabilidad de lo real no impide ni comprender las grandes transformaciones sociales pasadas o en curso, ni experimentar la forma en que la realidad social puede paralizarse y osificarse, afectando negativamente a nuestra experiencia. » (p. 20)

Introductor del concepto de reificación, defensor de la totalidad, enriquecerá el debate sobre la revolución, la conciencia de clase, las fuentes intelectuales del fascismo, la modernidad, la novela o el realismo. En este sentido, su obra conserva una cierta actualidad. Y dado que Lukács no es un pensador cualquiera, sus reflexiones aún pueden estimular las nuestras.

A lo largo de nuestra lectura, hemos encontrado aquí y allá algunos puntos que debatir o señalar. Comencemos por las cuestiones discutibles, en el sentido más raro del término, es decir, aquellas que se pueden debatir.

Las tesis de Blum: ¿hacia un frente único?

En su introducción, Alix Bouffard sitúa así este texto:

« Lukács firma su última contribución explícitamente política con motivo de sus « Tesis de Blum » de 1928, preparadas con vistas al segundo congreso del Partido Comunista Húngaro. En ellas desarrolla un análisis de la situación húngara y del auge del fascismo, y aboga por una política de frente único basada en una alianza entre el campesinado y el proletariado. Criticado por una facción rival dentro del PC húngaro, pero también por la propia Tercera Internacional, Lukács se ve obligado a redactar una autocrítica en 1929. Aunque artificial, esta autocrítica supone, no obstante, una renuncia auténtica al ejercicio directo de las responsabilidades políticas: Lukács escribirá al final de su vida: «Me hizo falta haber escrito las Tesis de Blum para darme cuenta de que no era un hombre político» (p. 15).»

En realidad, el texto de Lukács es mucho menos claro que un simple alegato a favor de un frente único, tal y como lo defendieron los congresos III y IV de la Internacional Comunista. En 1967 reconoció haber utilizado un lenguaje más de izquierdas que su contenido real[1]. Pero entonces, el contenido de sus tesis se vuelve en algunos puntos completamente incoherente. ¡Propone así formar un frente de los trabajadores de izquierda, al tiempo que lleva a cabo una escisión del Partido Socialdemócrata! Puesto que, según sus propias palabras, la tarea asignada al Partido es la lucha contra la socialdemocracia hasta su derrota y su aniquilación total… Así, encontramos una mezcla de terminología y propuestas típicas del tercer período de la Internacional (aquél en el que los socialdemócratas son los hermanos gemelos del fascismo), con las propuestas propias del dirigente húngaro y algunas referencias, no siempre evidentes, a los congresos III y IV de la Internacional.

En cuanto a este último punto, cabe señalar que Giorgi Dimitrov, en su informe al 7.º congreso de la Internacional Comunista, hará lo mismo[2]. La adopción de la política de frentes populares «antifascistas» se basa en la premisa previa de un frente único obrero. Pero se trata entonces mucho más de fundamentar una legitimidad en la continuidad de la retórica que de llevar a cabo una verdadera política en ese sentido, ya que esos frentes únicos nunca verán la luz.

El texto de Lukács se basa en una idea predominante: sustituir la reivindicación de la «República Socialista de los Consejos» por la de la «dictadura democrática de los obreros y los campesinos»; precisa: «La dictadura democrática, aunque en su contenido concreto e inmediato no vaya más allá de la sociedad burguesa, es, por tanto, una forma dialéctica de transición hacia la revolución del proletariado —o hacia la contrarrevolución—». Esta consigna fue la de los bolcheviques y de Lenin desde 1905 hasta la revolución de 1917. Una fórmula «algebraica», según este último, que dejaba que fuera el desarrollo concreto de los acontecimientos el que precisara su contenido. Como señala Michael Löwy:

«El conjunto de las Tesis de Blum era a la vez una prolongación de la línea de los años 1924-1927 y una prefiguración de la estrategia del Frente Popular de los años 1934-1938. Sin embargo, en relación con el Komintern, llegaron a la vez demasiado tarde y demasiado pronto; iban totalmente en contra del giro ultrasectario del «Tercer Período» (1928-1933) que acababa de comenzar. El resultado fue que Lukács vio cómo se abatía inmediatamente sobre él una formidable andanada de críticas, en forma de una «Carta abierta del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista a los miembros del Partido Comunista Húngaro», que acusaba a las «tesis liquidacionistas del camarada Blum» de situarse desde el punto de vista de la socialdemocracia y de querer «combatir el fascismo en el terreno de la democracia burguesa».

Resumir las tesis de Blum como una propuesta de frente único contra el fascismo, cuando también pueden interpretarse como un esbozo de frente popular en defensa de los derechos democráticos sin tocar el poder económico de la burguesía, no hace justicia a las ambigüedades de este texto de Lukács, que mezcla dos opciones cuya dinámica es contraria: el frente popular, que incluye una alianza con ciertos sectores de la burguesía, como en Francia y en España, tiene por objeto canalizar, en el marco de la sociedad burguesa, un auge revolucionario; el frente único, por el contrario, pretende estimular ese auge y hacer que desemboque, en última instancia, sin ningún automatismo, en el derrocamiento del poder de la burguesía.

Un descubrimiento: el «reflejo»

Para quienes no sean especialistas en teoría estética, el octavo capítulo, titulado «La vida cotidiana, el arte y la ciencia», reserva una sorpresa, a saber, el uso del concepto de «reflejo» por parte de Lukács.

Extraído de su «Estética», la última gran obra publicada en vida del autor (en 1967), este término va más allá del análisis del arte para intentar ofrecer un «estudio de la relación práctica y teórica del ser humano con la realidad» (p. 129), según la presentación de Alix Bouffard. El término alemán del original es «Wiederspiegelung» y denota, al igual que su traducción, una dimensión dinámica y activa de la relación entre la conciencia y sus representaciones. Esto pone inmediatamente en tela de juicio algunos fundamentos del materialismo tal y como se entendía en aquella época:

«\¿Cómo mantener la tesis de la primacía de la materia sobre la conciencia al tiempo que se toma en serio el papel de esta última en la actividad humana? ¿Cómo reconocer la especificidad de cada tipo de representación humana desde un punto de vista materialista? ¿Y cuál puede ser la función de la obra de arte en su relación con la ciencia y la vida cotidiana?\».

Estas cuestiones resuenan en parte con un primer debate que sacudió al Partido bolchevique en 1909. Una parte de la organización se había dejado seducir por una teoría relativista del conocimiento y de la verdad, el empiriocriticismo. Lenin respondió a ello con su obra «Materialismo y empiriocriticismo[3]», en la que se adhirió a la «teoría del reflejo» defendida por Engels. La controversia sobre esta teoría se reavivó en la década de 1920; Lukács desempeñó un papel destacado en este resurgimiento, en particular a través de las críticas que formuló al final de su ensayo «La reificación y la conciencia de clase del proletariado», publicado en «Historia y conciencia de clase».

En pocas palabras, esta teoría del reflejo considera que los conceptos de nuestro cerebro no son más que reflejos de los objetos reales, lo que, a ojos de Lukács, connota una actitud demasiado contemplativa y rígida, ya que para él el conocimiento es siempre el conocimiento de un proceso, de un devenir de las cosas, que solo se revela en la acción consciente[4].

Al recurrir a esta noción de «reflejo», Lukács reitera su rechazo a toda concepción mecanicista del reflejo: «por un lado, el reflejo nunca es puramente psicológico o intelectual, remite a prácticas y productos objetivos susceptibles de ser estudiados; por otro lado, aparece y se desarrolla históricamente adoptando múltiples formas» (p. 136) . Esto podría reavivar el debate sobre la relación dialéctica entre objetividad y subjetividad…

Un socialismo democrático muy abstracto

La elección del texto que abre el undécimo capítulo, «Hacia un socialismo democrático», quizá no sea la más acertada tratándose de una obra introductoria. Extraído de un libro titulado «Socialismo y democratización», publicado por Éditions Messidor en 1989, este fragmento es muy abstracto y su redacción resulta bastante densa. Lukács define así el socialismo:

« El socialismo, primera fase del comunismo, se presenta entonces como una forma singular cuya economía, cuya socialidad, solo pueden desarrollarse adecuadamente si, gracias a los participantes en la práctica social, las formaciones sociales que de otro modo se les oponen de manera puramente objetiva (y que son siempre, en su esencia misma, procesos a los que también pertenecen sus semejantes), sin poder desprenderse jamás de su objetividad, funcionan, no obstante, en su esencia, como los resultados de una actividad humana consciente de sí misma y de su socialidad».

Ahora bien, la obra resulta también interesante porque Lukács formula en ella una de las críticas al estalinismo más avanzadas que haya pronunciado. Ha leído la biografía de Trotsky escrita por Isaac Deutscher y, a juzgar por lo que se ve, se ha inspirado en ella. Al analizar el burocratismo, e incluso la burocratización del aparato político y la extinción de la democracia de los consejos, roza la definición de la burocracia como una capa social particular con intereses distintos y, en la mayoría de los casos, opuestos a los del proletariado.

Al mismo tiempo, no hace más que rozarla. De ahí la impresión de que Lukács olvida por completo las mediaciones[5] y de que su reflexión se organiza únicamente en torno al dipolo «socialismo» por un lado y «individuo» por el otro —o, por retomar los términos de la cita anterior, «formación social» frente a «participantes en la práctica social». Esto remite precisamente a ese roce mencionado, que le mantiene en una percepción de la victoria del estalinismo como la victoria de un estratega superdotado frente a rivales que carecían del sentido «científico-histórico» del que gozaba Lenin. Y no como el resultado de una evolución social y política en un contexto de atraso de la Rusia soviética[6].

Estas breves observaciones críticas no deben servir para ocultar el bosque tras los árboles. Repitámoslo: Descubrir Lukács es una introducción que cumple plenamente su objetivo y permite conocer las diferentes facetas de la reflexión del pensador húngaro.

Notas

[1] Michael Löwy, Lukács y el estalinismo (1926-1929), pp. 69-92, en Michael Löwy y Nikos Foufas, Diálogo sobre Georg Lukács. Intervenciones y réplicas, Orange, Éditions le Retrait, 2025

[2] Giorgi Dimitrov, «Informe al 7º Congreso de la Internacional Comunista: La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo», 2 de agosto de 1935, en Obras escogidas, París, Éditions sociales, 1952. Consultado en línea: http://321ignition.free.fr/pag/fr/lin/pag_001/1935_07_25-08_21_IC_VII.htm

[3] Sobre este punto, véase: André Boetto, «Lenin, el realismo y el reflejo fotográfico», en La Pensée, n.º 417, 2024/1, pp. 63-72.

[4] «Toda actitud contemplativa y puramente cognitiva se encuentra, en última instancia, en una relación dualista con su objeto, y la mera introducción de la estructura aquí reconocida en cualquier actitud distinta de la acción del proletariado —y la única clase que, en su relación con la evolución general, puede ser práctica— debe necesariamente engendrar una nueva mitología conceptual, provocar una recaída en el nivel de la filosofía clásica superada por Marx. Pues toda actitud puramente cognitiva está viciada por la inmediatez; en otras palabras, se encuentra, en última instancia, ante una serie de objetos acabados que no pueden disolverse en procesos», extracto de: Historia y conciencia de clase, París, Éditions de Minuit, 1970, p. 252,

[5] Estas mediaciones se destacan claramente en el capítulo 4, «Organización política y proceso revolucionario». En cambio, están ausentes del capítulo 7, «El método de Stalin y la deformación del marxismo».

[6] «El significado del Termidor soviético comienza a perfilarse ante nosotros. La pobreza y la incultura de las masas se materializan de nuevo en las formas amenazadoras del jefe armado con un poderoso garrote. La burocracia, antes destituida y denostada, ha pasado de ser servidora de la sociedad a convertirse en su dueña. Al convertirse en tal, se ha alejado social y moralmente de las masas hasta tal punto que ya no puede admitir ningún control sobre sus actos y sus ingresos», extracto de: León Trotsky, «La Revolución traicionada», en De la Revolución, París, Éditions de Minuit, 1963, p. 516.

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9. Resumen de la guerra en Irán, 17 de marzo.

El seguimiento en directo de Middle East Eye.

https://www.middleeasteye.net/live/live-us-and-israel-attack-iran

En directo: Irán confirma la muerte del comandante de la Fuerza Basij, Soleimani, y del jefe de seguridad, Larijani

El jefe de la lucha antiterrorista de Trump dimite por la guerra con Irán

Puntos clave

Al menos 912 personas han muerto en los ataques israelíes contra el Líbano

Macron descarta la participación de Francia en las operaciones para desbloquear el estrecho de Ormuz

Trump arremete contra la OTAN por el estrecho de Ormuz

 

Actualizaciones en directo

Araghchi: EE. UU. es responsable de la escalada regional; Irán se defiende

Hace 31 minutos

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que Estados Unidos era responsable de la escalada del conflicto, y añadió que Teherán actuaba en defensa propia.

«Acepto que nuestros países amigos estén molestos y que la población de la región haya resultado perjudicada», declaró Abbas Araghchi en una entrevista con Al Jazeera, señalando que el presidente Masoud Pezeshkian se había disculpado ante las poblaciones de la región.

«Pero todo esto es culpa de Estados Unidos. Nosotros no iniciamos esta guerra; solo nos estamos defendiendo», añadió.

El IRGC afirma que los ataques contra Tel Aviv se llevaron a cabo en venganza por el asesinato de Larijani

Hace 36 minutos

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) afirmó que los ataques con misiles contra Tel Aviv se llevaron a cabo en «venganza» por el asesinato de Ali Larijani y sus acompañantes.

En un comunicado difundido por Fars, el IRGC afirmó que sus misiles «alcanzaron con éxito más de 100 objetivos militares y de seguridad en el corazón de» Israel, alegando que los ataques pusieron de manifiesto un «colapso» de los sistemas de defensa israelíes.

Los servicios de emergencia israelíes habían informado anteriormente de que dos personas habían fallecido por metralla en Ramat Gan.

El hijo de Larijani y un asistente fallecen en un ataque israelí en Teherán

Hace 39 minutos

Las autoridades iraníes afirmaron que Ali Larijani murió en un ataque israelí junto con su hijo, Morteza, y uno de sus asistentes, según los medios estatales y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que estos asesinatos no sacudirían el sistema político, ya que este se sustenta en las instituciones.

Un proyectil impacta en la central nuclear iraní de Bushehr; el OIEA pide moderación

Hace 43 minutos

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó de que Irán le había comunicado que un proyectil había impactado en las instalaciones de la central nuclear de Bushehr el martes por la tarde, sin que se hayan registrado daños ni heridos.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, reiteró su llamamiento a la máxima moderación durante el conflicto, advirtiendo de los riesgos de un accidente nuclear si las hostilidades se intensifican aún más.

Los medios israelíes informan de daños extensos tras los ataques con misiles

Hace 1 hora

Los medios israelíes informaron de «daños materiales extensos» en el centro de Israel tras el último ataque con misiles desde Irán, con varios lugares alcanzados en la ciudad de Kafr Qassem.

El Canal 12 afirmó que al menos cuatro lugares fueron alcanzados y que «dos personas afectadas por el pánico fueron atendidas en uno de los lugares».

Anteriormente, Al Jazeera había informado de que dos personas habían fallecido por la metralla en la cercana Ramat Gan.

Irán afirma que el asesinato de altos cargos no debilitará el sistema

Hace 1 hora

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que el asesinato de altos cargos, incluido el jefe de seguridad Ali Larijani, no debilitará el sistema político del país tras los ataques aéreos israelíes.

«La República Islámica de Irán cuenta con una estructura política sólida, con instituciones políticas, económicas y sociales consolidadas», declaró Abbas Araghchi en una entrevista con Al Jazeera.

«La presencia o ausencia de una sola persona no afecta a esta estructura», añadió, al describir el sistema como «una estructura muy sólida».

El IRGC afirma que los ataques con misiles causaron más de 200 víctimas en Israel

Hace 1 hora

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) afirmó que una nueva oleada de ataques con misiles contra Israel causó más de 200 víctimas, según Press TV.

«Esta noche, merecerá más la pena observar el cielo del enemigo», declaró el general de brigada Seyyed Majid Mousavi, mientras las fuerzas iraníes y los grupos aliados de toda la región continúan con lo que describieron como operaciones de represalia contra Estados Unidos e Israel.

Los ataques israelíes alcanzaron el centro de Beirut y los suburbios del sur sin previo aviso

Hace 1 hora

Los ataques israelíes alcanzaron el centro de Beirut y los suburbios del sur de la ciudad en la madrugada del miércoles, según informaron los medios libaneses, y se escucharon explosiones en toda la capital.

La agencia de noticias AFP informó de que un ataque alcanzó un apartamento en el barrio de Zuqaq al-Blat, cerca de oficinas gubernamentales y embajadas, mientras que otro tuvo como objetivo el distrito de Basta.

Se han registrado ataques adicionales en los suburbios del sur, bastión de Hezbolá, ya que los ataques se produjeron sin previo aviso.

Arabia Saudí intercepta 13 drones en la provincia oriental

Hace 1 hora

El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí informó el miércoles de que sus defensas aéreas habían interceptado y destruido 13 drones en la provincia oriental del país en las últimas horas.

El ministerio no especificó desde dónde se lanzaron los drones.

Arabia Saudí se ha enfrentado a repetidos ataques con drones y misiles dirigidos contra su territorio, especialmente en la región oriental, a medida que las tensiones regionales siguen escalando.

Kuwait activa sus defensas aéreas en medio de un ataque «hostil» con misiles y drones

Hace 2 horas

El Ejército kuwaití ha confirmado que las fuertes explosiones que se han oído en todo el país fueron el resultado de interceptaciones exitosas por parte de las baterías de defensa aérea kuwaitíes de misiles y drones hostiles.

Fuertes ataques aéreos israelíes sobre el centro de Beirut: Informe

Hace 2 horas

Reuters informa de fuertes ataques aéreos israelíes sobre la capital del Líbano, Beirut.

Hezbolá anuncia una nueva oleada de ataques contra Israel

Hace 2 horas

Hezbolá ha anunciado más de una docena de ataques contra Israel y su personal en las últimas horas, según informa Al Jazeera.

Según el canal de Telegram de Hezbolá, el grupo atacó lo que, según afirma, era una unidad naval especial del ejército israelí en la base de Atlit, al sur de la ciudad de Haifa, la propia base con lo que describió como una «lluvia de misiles especializados», así como a grupos de soldados israelíes en el sur del Líbano y en Israel.

Dos personas fallecidas por un ataque con misiles cerca de Tel Aviv

Hace 2 horas

Un hombre y una mujer han fallecido tras sufrir graves heridas por metralla en un ataque en la zona de Ramat Gan, en Tel Aviv, según informa el servicio de emergencias israelí Magen David Adom.

«Vimos humo saliendo de un edificio con daños extensos y cristales destrozados», afirmaron el paramédico de MDA Inbar Green y el técnico de emergencias médicas de MDA Naftali Halberstadt. «Entre los escombros, vimos a dos víctimas inconscientes, sin pulso y sin respirar, con lesiones graves en el cuerpo».

EE. UU. ataca instalaciones de misiles iraníes cerca del estrecho de Ormuz con una bomba de 5000 libras

Hace 2 horas

El ejército de Estados Unidos afirmó el martes que atacó instalaciones situadas a lo largo de la costa iraní, cerca del estrecho de Ormuz, con «múltiples municiones de penetración profunda de 5000 libras».

«Los misiles de crucero antibuque iraníes en estas instalaciones suponían un riesgo para la navegación internacional en el estrecho», declaró el CENTCOM del ejército en un comunicado.

Hace unas horas, las fuerzas estadounidenses emplearon con éxito múltiples municiones de penetración profunda de 5000 libras contra instalaciones de misiles iraníes fortificadas a lo largo de la costa de Irán, cerca del estrecho de Ormuz. Los misiles de crucero antibuque iraníes en estas instalaciones suponían un riesgo para la navegación internacional en el… pic.twitter.com/hgCSFH0cqO

El IRGC responde al asesinato de Larijani

Hace 4 horas

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) ha respondido a la confirmación del asesinato de Ali Larijani.

En un comunicado publicado por la agencia de noticias iraní Tasnim, el IRGC calificó a Larijani de «figura distinguida, pensador [y] político revolucionario» y destacó que «la sangre pura de este gran mártir, al igual que la de otros queridos mártires, será fuente de honor, fuerza y despertar nacional».

«El IRGC no olvidará, sin duda, la sed de sangre de este gran mártir y de otros mártires», añadió.

Las fuerzas israelíes matan a dos personas en el valle de la Bekaa, en el Líbano

Hace 4 horas

La Agencia Nacional de Noticias (NNA), de titularidad estatal del Líbano, informa de que aviones de combate israelíes han matado a dos personas y herido a seis en un ataque contra un barrio residencial en el barrio de Ras al-Ain, en Baalbek.

Los equipos de rescate buscan supervivientes y aún hay tres personas desaparecidas, según informó el corresponsal de la NNA.

Irán confirma la muerte del jefe de seguridad Ali Larijani

Hace 4 horas

El jefe de seguridad de Irán, Ali Larijani, ha fallecido, según confirmaron los medios iraníes este martes.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había declarado este martes que había fallecido en un ataque israelí.

El estrecho de Ormuz «no volverá a su situación anterior a la guerra», afirma un funcionario iraní

Hace 5 horas

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, escribió que «la situación del estrecho de Ormuz no volverá a su estado anterior a la guerra», en una publicación en X el martes.

Ghalibaf no dio más detalles.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, había animado previamente a otros países a enviar sus armadas para proteger la vía navegable.

El ejército israelí afirma que ha atacado más de diez puestos de la fuerza Basij

hace 6 horas

El ejército israelí ha atacado diez puestos de la fuerza Basij en Teherán en las últimas horas, según informó el martes el ejército.

El aumento de los ataques israelíes contra los puestos de control de seguridad de Basij en Irán forma parte de una campaña para socavar la capacidad de Irán de contener los disturbios, según afirmó la semana pasada un grupo de observadores independiente.

El comandante de la fuerza paramilitar iraní Basij ha muerto, según informan los medios estatales iraníes

Hace 7 horas

Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar iraní Basij, murió en ataques de EE. UU. e Israel, según informaron el martes los medios estatales iraníes.

Más temprano el martes, Israel había afirmado que había matado a Soleimani.

Un proyectil impacta en una zona cercana a la central nuclear iraní de Bushehr

Hace 7 horas

Un proyectil impactó el martes en una zona cercana a la central nuclear iraní de Bushehr, informó la agencia de noticias iraní Tansim, citando a la Organización de Energía Atómica del país.

No se han registrado daños, según la Organización de Energía Atómica.

El proyectil impactó en las inmediaciones de la central nuclear, situada en la ciudad portuaria de Bushehr, alrededor de las 19:00 hora local, añadió la agencia de noticias.

Información de Reuters.

Arabia Saudí afirma que se han interceptado siete drones en «las últimas horas»

Hace 7 horas

El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí declaró el X que se habían interceptado y destruido siete drones «en las últimas horas» en la región oriental del país, rica en petróleo.

Alemania afirma que no es realista esperar un «cambio de régimen controlado» en Irán

Hace 8 horas

El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, declaró el martes que no era realista esperar un cambio de régimen controlado en Irán y afirmó que la guerra no podía tener una solución militar.

«No habrá solución militar. Y lograr un cambio de régimen controlado es, diría yo, una idea hipotética, que no es realista», afirmó, hablando junto a su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, en Berlín, en un acto organizado por el grupo mediático ZEIT.

«Por lo tanto, el caos en Irán, por muy malo que sea el régimen, tampoco redunda en nuestro interés ni en el de la región y, por supuesto, tampoco en el de las personas que viven en Irán».

El jefe antiterrorista de EE. UU. afirma en su carta de dimisión que Israel «engañó» a Trump para que atacara Irán

Hace 8 horas

Un alto funcionario de la Administración Trump de la Dirección de Inteligencia Nacional ha dimitido a raíz de la guerra contra Irán, alegando que el presidente de EE. UU. fue engañado para entrar en el conflicto por una «cámara de eco» israelí y belicista.

«No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense», escribió Joseph Kent, director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, en una carta de dimisión difundida el martes.

El centro supervisa toda la información de inteligencia del Gobierno de EE. UU. sobre amenazas y depende de la Dirección de Inteligencia Nacional, dirigida por Tulsi Gabbard.

Kent es uno de los cargos políticos de más alto perfil que ha dimitido en décadas por una guerra en el extranjero.

Leer más: El jefe antiterrorista de EE. UU. afirma en su carta de dimisión que Israel «engañó» a Trump para que atacara Irán

La embajada y las instalaciones diplomáticas de EE. UU. en Bagdad, blanco de ataques con cohetes y drones

Hace 9 horas

Cohetes y un dron explosivo atacaron la embajada de EE. UU. en Bagdad, lo que activó las sirenas, y se escuchó una explosión cerca del recinto, según informaron fuentes de seguridad.

El ataque se produce tras una serie de ataques anteriores ocurridos el mismo día.

Al menos tres drones explosivos también atacaron unas instalaciones diplomáticas estadounidenses cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, activando los sistemas de defensa aérea C-RAM, añadieron las fuentes.

No se han registrado de inmediato informes de víctimas o daños.

Los Emiratos Árabes Unidos podrían sumarse al esfuerzo internacional para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, afirma un asesor

Hace 9 horas

Anwar Gargash, asesor diplomático del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, declaró el martes que su país podría sumarse a un esfuerzo internacional liderado por EE. UU. para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz.

En un evento en línea organizado por el think tank estadounidense Council on Foreign Relations (CFR), Gargash señaló que los Emiratos Árabes Unidos no mantienen actualmente conversaciones activas con Irán.

Irán procedió a cerrar el estrecho la semana pasada en respuesta a los ataques de Israel y EE. UU. contra el país, bloqueando un paso por el que transita más del 20 % del suministro mundial de petróleo y gas.

Israel ha «ganado» la guerra con Irán, afirma el ministro de Asuntos Exteriores israelí

Hace 9 horas

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, afirmó el martes que el país había ganado efectivamente su guerra con Irán, pero no dio indicios de cuándo podría terminar la guerra.

En una rueda de prensa, Saar afirmó que Israel buscaba eliminar las «amenazas existenciales», pero no especificó cómo determinaría el Gobierno cuándo se habrían alcanzado esos objetivos.

«Hay que ser paciente», afirmó, en el decimoctavo día de una guerra que ha causado la muerte de más de 2000 civiles, la mayoría de ellos en Irán y el Líbano, pero también en Israel, Irak y en toda la región del Golfo.

Saar y otros funcionarios israelíes han afirmado que el objetivo es debilitar significativamente la capacidad de Irán para llevar a cabo ataques contra Israel a largo plazo, al tiempo que se crean condiciones dentro de Irán que, en última instancia, permitan a los iraníes derrocar a sus gobernantes.

Israel «evaluó que los iraníes serían masacrados» si se levantaran contra la República Islámica

Hace 9 horas

Israel ha evaluado en privado que los iraníes serían «masacrados» si salían a las calles contra la República Islámica, a pesar de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, les ha instado repetidamente a hacerlo.

Según un cable del Departamento de Estado revisado por el Washington Post, varios funcionarios israelíes admitieron en privado a sus homólogos estadounidenses que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) tenía la «ventaja» y los aplastaría rápidamente.

A pesar de las bravuconadas tanto de EE. UU. como de Israel, los funcionarios reconocieron que la República Islámica «no se estaba resquebrajando» y estaba dispuesta a «luchar hasta el final», y que cualquier intento de los activistas antigubernamentales por tomar el control probablemente sería un desastre.

El cable detalla las reuniones celebradas el miércoles y el jueves entre funcionarios estadounidenses y altos cargos del Consejo de Seguridad Nacional, el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel.

Leer más: Israel «estimó que los iraníes serían masacrados» si se levantaran contra la República Islámica

Turquía califica de «ilegales» los asesinatos de líderes iraníes por parte de Israel

Hace 9 horas

El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha arremetido contra Israel después de que este afirmara haber asesinado al poderoso jefe de seguridad nacional de Irán, Ali Larijani, denunciando como «ilegal» su ataque contra los líderes de Teherán.

«Los asesinatos políticos de Israel, especialmente aquellos dirigidos contra estadistas y políticos iraníes, son actividades verdaderamente ilegales que quedan fuera de las leyes normales de la guerra», declaró Fidan en una rueda de prensa.

Irán no ha confirmado la muerte de Larijani.

EE. UU. presiona para que Siria envíe tropas al Líbano, Damasco se muestra reticente: Informe

Hace 10 horas

EE. UU. ha presionado para que Siria considere el envío de fuerzas al este del Líbano, pero Damasco se muestra reacio a verse envuelto en el conflicto, informa Reuters, citando a cinco fuentes informadas sobre el asunto.

Según las fuentes —dos de las cuales son funcionarios sirios—, la idea fue discutida por primera vez por funcionarios estadounidenses y sirios el año pasado.

Afirmaron que la propuesta fue planteada de nuevo por funcionarios estadounidenses en torno a la fecha del inicio de los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel contra Irán. Los dos funcionarios sirios indicaron que la solicitud llegó poco antes de que comenzaran los ataques, mientras que una fuente de inteligencia occidental señaló que se produjo poco después de que estos se iniciaran.

Según el informe, que cita a diez fuentes, entre ellas seis funcionarios sirios y asesores del Gobierno, el Gobierno de Siria había estado considerando con cautela una operación transfronteriza, pero seguía mostrándose indeciso.

Información de Reuters

Un muerto y un herido en un ataque israelí en el sur del Líbano

Hace 10 horas

Una persona ha muerto y otra ha resultado herida en un ataque israelí entre las localidades del sur del Líbano de Abba y Jebchit, según informa la Agencia Nacional de Noticias del país.

Según el informe, el ataque aéreo alcanzó un coche cerca de una escuela.

El Ministerio de Salud Pública libanés informó de que 912 personas han perdido la vida en los ataques israelíes contra el país desde el 2 de marzo.

Al menos 912 personas muertas en los ataques israelíes contra el Líbano

Hace 10 horas

Al menos 912 personas han perdido la vida en los ataques israelíes contra el Líbano desde el 2 de marzo, según informa el Ministerio de Salud Pública del país.

Añadió que otras 2.221 personas han resultado heridas desde que Israel reanudó su ofensiva.

Elbit Systems informa de un aumento de la demanda en medio de los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán

Hace 10 horas

La mayor empresa de armamento de Israel informa de un aumento de la demanda en medio de los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán, tras alcanzar ingresos récord como resultado de su genocidio de dos años en Gaza.

El director ejecutivo de Elbit, Bezhalel Machlis, declaró el martes que el «éxito» de Israel en Irán está generando «mucho interés y gran aceptación».

Machlis declaró a Reuters que «hay mucho interés en muchos países que sufren a causa del mismo enemigo», citando a los países de los Acuerdos de Abraham, aunque sin especificar cuáles.

Machlis añadió que Elbit suministra a Israel una gama de sistemas para su uso en Irán, incluidas municiones guiadas de largo alcance y equipos utilizados en la guerra electrónica.

«A los clientes les gusta ver [los sistemas] probados en combate, por lo que colaboramos con clientes internacionales y nos anticipamos a la demanda», afirmó el director financiero, Yaacov Kagan.

Información de Reuters

Macron descarta la participación francesa en operaciones para desbloquear el estrecho de Ormuz

Hace 11 horas

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha descartado la participación de su país en operaciones para desbloquear el estrecho de Ormuz, y ha añadido que Francia continúa trabajando en la preparación de una coalición que pueda garantizar la libertad de navegación una vez que cesen las hostilidades.

«No somos parte del conflicto y, por lo tanto, Francia nunca participará en operaciones para abrir o liberar el estrecho de Ormuz en el contexto actual», declaró Macron al inicio de una reunión del Consejo de Ministros para debatir los conflictos en Oriente Medio.

Información de Reuters

Irán siempre ha sido blanco de invasores y ha sobrevivido a todos ellos

Hace 11 horas

Los iraníes tienen una memoria histórica muy larga.

La forma en que hablan de la invasión de Persia por Alejandro Magno en el año 344 a. C. es como si hubiera ocurrido el martes de la semana pasada. Las posteriores conquistas árabes y mongolas de los siglos VII y XIII ocurrieron hace apenas unos días.

Con esta invasión de Irán, instigada por Israel y copatrocinada por Estados Unidos, que se inició el 28 de febrero de 2026 y sigue desarrollándose con bombardeos intensivos y una destrucción total y despiadada a buen ritmo, el país vuelve a entrar en su historia sostenida y prolongada.

Irán lo hace en un fatídico enfrentamiento con la más maliciosa brutalidad colonial e imperial de las fuerzas combinadas de Israel, la colonia de colonos regional, y el disfuncional imperio estadounidense que ha manipulado sádicamente durante décadas para mantenerse a flote.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no es una excepción —un hongo que surgió de la nada—. Sus diabólicos designios sobre el mundo que rodea a su colonia de colonos afloran desde las capas más profundas del sionismo genocida.

Y he aquí: Palestina, Líbano, Siria, Yemen y ahora Irán, en ruina total y desesperación absoluta. Esta invasión iraní es el sueño húmedo del sionismo, interpretado en su totalidad.

La importancia de este trascendental regreso de Irán al seno de sus recuerdos históricos apenas puede exagerarse.

Leer más: Irán siempre ha sido el blanco de los invasores y les ha sobrevivido a todos: Opinión de Hamid Dabashi

Un ataque aéreo israelí mata a dos soldados libaneses en el sur del Líbano

Hace 11 horas

Dos soldados libaneses han muerto en un ataque aéreo israelí en el sur del Líbano, según informa el ejército del país.

En una publicación en X, el ejército libanés informó de que los soldados fueron atacados cuando se desplazaban en motocicleta entre Zebdin y Nabatieh.

Un muerto y nueve heridos en un ataque israelí contra la carretera del aeropuerto de Beirut

Hace 11 horas

Al menos una persona ha fallecido y otras nueve han resultado heridas en un ataque aéreo israelí contra la carretera del aeropuerto de Beirut, según informa el centro de operaciones de emergencia del Ministerio de Sanidad libanés.

El ejército israelí emite una alerta por un inminente ataque con misiles iraníes

Hace 12 horas

El ejército israelí ha afirmado que sus defensas aéreas están trabajando para interceptar los misiles lanzados desde Irán.

El Comando del Frente Interno anunció en una publicación en X que se había enviado una alerta a los residentes de las zonas afectadas, indicándoles que huyeran a los refugios.

Anteriormente, los medios israelíes informaron de que los equipos de emergencia están «respondiendo a informes de puntos de impacto» tras activarse las sirenas en el centro de Israel.

Según el informe, no hubo heridos por el ataque, que implicó un «pequeño número de misiles».

Dimite el director del Centro Nacional Antiterrorista de EE. UU. por la guerra en Irán

Hace 12 horas

El director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joseph Kent, ha dimitido por los ataques estadounidenses e israelíes en Irán, afirmando en una carta dirigida al presidente Donald Trump y publicada en X que «Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación».

Información de Reuters

Hezbolá reivindica un ataque contra fuerzas israelíes en el sur del Líbano

Hace 12 horas

Hezbolá ha afirmado que sus combatientes lanzaron cohetes contra un grupo de soldados israelíes en Khiam, en el sur del Líbano.

En una publicación en X, el grupo señaló que la salva de cohetes tenía como objetivo a los soldados cerca de un edificio municipal de la localidad.

Esto se produce tras otro ataque reivindicado por el grupo, que tuvo como objetivo a soldados israelíes dentro de una tienda de campaña en la localidad de Maroun al-Ras, también en el sur del Líbano.

Ataques israelíes alcanzan los suburbios del sur de Beirut, cerca del aeropuerto

Hace 13 horas

Aviones de combate israelíes lanzaron varios ataques contra los suburbios del sur de Beirut el martes, según informó la agencia oficial de noticias libanesa ANI.

El bombardeo tuvo como objetivo múltiples ubicaciones, incluidas zonas cercanas al aeropuerto.

«Un tercer ataque israelí contra los suburbios del sur tuvo como objetivo la antigua carretera del aeropuerto (…),» informó ANI.

La Autoridad de Aviación Civil del Líbano afirmó que el aeropuerto internacional de Beirut sigue operativo a pesar de los ataques.

EE. UU. busca fertilizantes en Venezuela y Marruecos en medio de la guerra con Irán

Hace 13 horas

La Administración Trump está explorando fuentes alternativas de suministro de fertilizantes, ya que la guerra con Irán está perturbando los mercados mundiales.

El asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, declaró el martes a la CNBC que Washington está considerando a Venezuela y, potencialmente, a Marruecos para paliar la escasez y estabilizar el suministro para los agricultores estadounidenses.

Hassett afirmó que la medida tiene por objeto amortiguar el impacto del conflicto en la producción agrícola y los precios de los alimentos.

España liberará 11,5 millones de barriles de sus reservas de petróleo

Hace 14 horas

El ministro de Energía de España afirma que el país liberará hasta 11,5 millones de barriles de sus reservas estratégicas de petróleo a lo largo de 90 días, como consecuencia de la actual guerra de Israel y EE. UU. contra Irán, que ha trastornado los mercados energéticos de todo el mundo.

Qatar afirma haber interceptado una segunda oleada de misiles

Hace 14 horas

El Ministerio de Defensa de Qatar afirma que sus fuerzas armadas han interceptado una segunda oleada de misiles dirigidos contra el país.

En un breve comunicado, el ministerio ha declarado que las defensas aéreas qataríes han derribado con éxito los proyectiles entrantes.

 

De Gaza a Teherán, palestinos e iraníes comparan la vida bajo las bombas

Hace 14 horas

Civiles cubiertos de polvo. Mochilas escolares manchadas de sangre. Hospitales convertidos en objetivos militares.

Estas crudas escenas de la guerra contra Irán reflejan, según afirman ahora muchos iraníes, aquellas de Gaza que en su día vieron en sus pantallas.

Para los palestinos, las imágenes de Irán resultan inquietantemente familiares. Succesivos ataques aéreos contra infraestructuras civiles. Decenas de muertos. Escenas que les obligan a revivir más de dos años de genocidio.

«Si esta guerra continúa unos días más, no quedará nada de Teherán», afirma Hamed, de 31 años, en declaraciones a Middle East Eye desde la capital iraní.

«Las escenas que veo con mis propios ojos me recuerdan a las películas y fotos que solían salir de Gaza. En aquel entonces, nunca pensamos que podríamos acabar corriendo una suerte similar a la suya».

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La ONU advierte de que la guerra de Israel y EE. UU. contra Irán podría sumir en el hambre a 45 millones de personas

Hace 14 horas

El Programa Mundial de Alimentos advierte de que la escalada de la guerra en Irán corre el riesgo de agravar la inseguridad alimentaria mundial.

La agencia de la ONU afirma que hasta 45 millones de personas más podrían enfrentarse a una situación de hambre aguda si el conflicto se prolonga, lo que suscita alarma por las interrupciones en el suministro, el aumento de los precios y la creciente presión sobre unos sistemas alimentarios ya de por sí frágiles.

Irán afirma haber incautado cientos de dispositivos Starlink

Hace 15 horas

Los servicios de inteligencia iraníes afirman haber confiscado cientos de dispositivos Starlink en todo el país.

La agencia oficial de noticias iraní Mehr, citando al Ministerio de Inteligencia, informó de que las autoridades incautaron el equipo enviado por el «enemigo sionista-estadounidense».

Las autoridades afirmaron que los dispositivos formaban parte de los esfuerzos extranjeros para socavar a Irán.

Soldado libanés fallecido tras un ataque israelí en el sur del Líbano

Hace 15 horas

El ejército libanés afirma que uno de los soldados heridos en un ataque israelí en el sur del Líbano ha fallecido a causa de sus heridas.

En un comunicado difundido por la Agencia Nacional de Noticias, el Mando del Ejército confirmó la muerte tras un anuncio anterior de que cinco soldados habían resultado heridos en la zona de Qaqaiyat al-Jisr, en Nabatieh.

El ejército afirmó que las bajas se debieron a una «incursión hostil israelí» dirigida contra la zona.

Irán afirma que las tensiones en Ormuz están vinculadas a la guerra entre EE. UU. e Israel

Hace 15 horas

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirma que la inestabilidad en el estrecho de Ormuz no puede separarse de la guerra en curso entre Israel y EE. UU. contra Irán.

En un mensaje publicado en Telegram el martes, Araghchi señaló que planteó la cuestión directamente al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y advirtió de que las perturbaciones marítimas en esta vía navegable estratégica se derivan de un conflicto más amplio.

Araghchi también instó a los gobiernos y a las organizaciones internacionales responsables de salvaguardar la paz y la seguridad mundiales a adoptar una postura clara y condenar la guerra ilegal contra Irán.

La confianza de los inversores alemanes se desploma mientras la guerra entre Israel y EE. UU. sacude los mercados

Hace 15 horas

La confianza de los inversores en Alemania ha caído en picado a medida que la guerra en Oriente Medio desestabiliza los mercados financieros de toda Europa.

Una encuesta publicada el martes por el instituto de investigación económica ZEW reveló que la confianza de los inversores respecto a las perspectivas económicas de Alemania se ha desplomado durante el último mes.

El indicador cayó 58,8 puntos, registrando su nivel más bajo en casi un año.

Este descenso refleja la creciente preocupación entre los inversores ante las tensiones geopolíticas en Oriente Medio tras la guerra de Israel y EE. UU. contra Irán, que ha provocado un aumento de los costes energéticos.

Ali Larijani fue visto por última vez participando en una manifestación en Teherán días antes de que se informara de su muerte

Hace 15 horas

El jefe de seguridad nacional de Irán, Ali Larijani, de quien Israel afirma que murió en los ataques contra Teherán, apareció en público apenas unos días antes en la manifestación anual del Día de Al-Quds en la capital iraní.

Las imágenes del viernes mostraban a Larijani desfilando por el centro de Teherán junto a otros altos cargos y a la multitud que participaba en la manifestación anual en apoyo a Palestina.

En declaraciones a los medios estatales iraníes durante el evento, Larijani desestimó el bombardeo que se produjo durante la manifestación como un signo de debilidad.

«Estos ataques se deben al miedo, a la desesperación. Quien es fuerte no bombardearía manifestaciones en absoluto. Está claro que ha fracasado», afirmó.

« Trump no comprende que el pueblo iraní es una nación valiente, una nación fuerte, una nación decidida. Cuanto más presione, más firme será la determinación de la nación», afirmó.

Dos muertos por bombardeos israelíes en el sur del Líbano mientras continúan los ataques

Hace 16 horas

La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informa de que continúan los bombardeos de artillería israelíes contra las localidades meridionales de Zibqin y Jabal al-Batoum. El informe añade que otro ataque aéreo israelí contra la localidad de Jmeijmeh causó la muerte de dos personas.

Ali Larijani atacó a la «clase Epstein» de América en publicaciones recientes

Hace 16 horas

La semana pasada, Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, acusó a figuras vinculadas a la red de Epstein de conspirar para provocar una crisis mundial y culpar a Teherán.

En una publicación en X, Larijani afirmó: «He oído que los miembros restantes de la red de Epstein han ideado una conspiración para provocar un incidente similar al 11-S y culpar a Irán de ello.

«Irán se opone rotundamente a tales planes terroristas y no está en guerra con el pueblo estadounidense. Estamos defendiendo nuestro país contra una agresión lanzada por EE. UU. e Israel. Irán se mantiene firme al hacerlo con el fin de dar una lección a los agresores», añadió.

Larijani también se burló de los comentarios del secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, quien había insinuado que los líderes iraníes se escondían como «ratas» durante la guerra.

Los funcionarios iraníes habían aparecido públicamente en la manifestación anual del Día de Al-Quds celebrada el viernes en Teherán, donde multitudes marcharon en apoyo de los palestinos.

«¡Sr. Hegseth! Nuestros líderes han estado, y siguen estando, entre el pueblo. ¿Pero sus líderes? ¡En la isla de Epstein!», escribió Larijani en X.

 

Larijani publica un mensaje manuscrito en homenaje a los marineros de la Armada iraní asesinados por EE. UU.

Hace 16 horas

Ali Larijani, de Irán, ha publicado un mensaje manuscrito en X en conmemoración de los marineros de la Armada iraní asesinados por Estados Unidos a principios de este mes.

«Con motivo de la ceremonia fúnebre de los valientes mártires de la Armada de la República Islámica de Irán…»

La publicación no hace mención alguna a las afirmaciones israelíes sobre su supuesta muerte.

 

Israel afirma que se han lanzado misiles desde Irán hacia su territorio

Hace 16 horas

El ejército israelí afirma haber detectado misiles lanzados desde Irán hacia su territorio. Los sistemas de defensa aérea están operando para interceptar los proyectiles entrantes, según un comunicado del ejército

Larijani, de Irán, publicará un mensaje en breve, informa Tasnim

Hace 16 horas

La agencia de noticias iraní Tasnim afirma que en breve se publicará un mensaje de Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

El anuncio se produce en un momento en que crecen las especulaciones sobre los acontecimientos dentro de la cúpula iraní tras los ataques israelíes registrados durante la noche en Teherán.

Israel afirma que el jefe de seguridad de Irán, Ali Larijani, ha sido asesinado en un ataque en Teherán

Hace 16 horas

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que el jefe de seguridad nacional iraní, Ali Larijani, murió en los ataques israelíes sobre Teherán durante la noche. No ha habido confirmación oficial por parte de Irán.

Un ataque israelí en el sur del Líbano hiere a cinco soldados

Hace 17 horas

El ejército libanés afirma que un ataque israelí en la localidad sureña de Qaqaiyat al-Jisr ha herido a cinco soldados.

Según el ejército, el ataque alcanzó un coche y una motocicleta en la zona, mientras continúan los bombardeos israelíes en todo el sur del Líbano.

Israel afirma que un comandante de Basij ha muerto en un ataque en Teherán

Hace 17 horas

Israel afirma que llevó a cabo un ataque en Teherán en el que murió un alto mando de la fuerza paramilitar iraní Basij.

«Ayer (lunes), la Fuerza Aérea israelí, actuando sobre la base de información de inteligencia de las FDI, localizó y eliminó a Gholamreza Soleimani, quien había operado como comandante de la unidad Basij durante los últimos seis años», declaró el ejército.

Un ataque israelí en Bint Jbeil mata a tres personas y hiere a varias

Hace 17 horas

La Agencia Nacional de Noticias del Líbano informa de que un ataque aéreo israelí sobre la ciudad sureña de Bint Jbeil ha causado la muerte de tres personas y ha herido a varias más.

Un ataque militar israelí tenía como objetivo al jefe de seguridad iraní Larijani; su paradero es desconocido, según las autoridades

Hace 17 horas

El ejército israelí ha atacado al jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, según afirmaron cuatro funcionarios israelíes, quienes añadieron que no estaba claro de inmediato si había resultado muerto o herido.

Larijani fue uno de los objetivos de los ataques llevados a cabo por el ejército israelí anoche en todo Irán, según informaron los funcionarios a Reuters.

China prestará ayuda humanitaria a Irán y a los países de Oriente Medio

Hace 18 horas

China anunció el martes que prestará ayuda humanitaria a países de Oriente Medio, incluidos Irán y el Líbano, que han sido blanco de ataques estadounidenses e israelíes en esta guerra que ya dura tres semanas.

«China ha decidido proporcionar ayuda humanitaria de emergencia a Irán, Jordania, el Líbano e Irak. Se espera que esto ayude a aliviar la difícil situación humanitaria a la que se enfrentan las poblaciones locales», declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lin Jian, en una rueda de prensa.

Bloomberg: Irán permite el paso de buques turcos e indios por el estrecho de Ormuz

Hace 18 horas

Países como Turquía y la India han recibido autorización específica de Teherán para que sus buques atraviesen el estrecho de Ormuz, según funcionarios citados por Bloomberg, ya que Irán permite de forma selectiva un tránsito limitado en medio del conflicto.

Un petrolero con destino a Pakistán, el Karachi, fue uno de los primeros en atravesar el estrecho en los últimos días, lo que supone uno de los pocos cruces exitosos desde que la guerra interrumpió el tráfico marítimo.

Mientras tanto, el ministro de Petróleo iraquí afirmó que Bagdad tiene un acuerdo con Teherán para permitir que sus petroleros atraviesen el estrecho de Ormuz, según informó Al Jazeera.

Una imagen de satélite muestra los daños en el puerto militar de Bandar Abbas, en Irán, a lo largo del estrecho de Ormuz, el 4 de marzo de 2026. 2026 Planet Labs PBC / AFP

Gobernador de Teherán: 12 000 edificios dañados o destruidos en la ciudad

Hace 19 horas

Al menos 12 000 viviendas en Teherán han sufrido daños parciales o totales debido al ataque en curso de Estados Unidos e Israel, según informó la agencia de noticias Mehr citando al gobernador de la ciudad.

El gobernador, Mohammad Sadegh Motamadian, afirmó que los residentes afectados de Teherán pueden presentar sus solicitudes de indemnización ante la oficina municipal.

Un hombre habla por el teléfono móvil mientras se encuentra frente a unas viviendas dañadas, tras un ataque militar contra la capital iraní, Teherán, el 15 de marzo de 2026. (AFP)

Israel lanza una nueva amenaza de evacuación al sur del río Zahrani, en el Líbano

Hace 19 horas

El ejército israelí ha ordenado la evacuación forzosa de los residentes al sur del río Zahrani, en el Líbano, ante lo que ha calificado como una nueva operación militar contra Hezbolá.

«Cualquier persona que se encuentre cerca de elementos de Hezbolá, sus instalaciones o sus vehículos de combate está poniendo en peligro su vida», declaró su portavoz el X.

Irak advierte de acciones legales si Kurdistán bloquea las exportaciones de petróleo

Hace 19 horas

Irak advirtió de que podría emprender acciones legales si las autoridades de la región del Kurdistán bloquean las exportaciones de crudo a través del oleoducto Kirkuk-Ceyhan, según informó el martes el Ministerio de Petróleo.

El ministerio añadió que reanudar el flujo a través del oleoducto podría ayudar a mitigar el impacto de cualquier posible interrupción en los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz.

Personas caminan cerca de tierras de cultivo junto al yacimiento petrolífero de Zubair mientras se elevan antorchas de gas en la distancia, en Zubair Mishrif, Basora, Irak, en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, 9 de marzo de 2026 (Reuters/Essam al-Sudani)

La División 36 y la Brigada 401 israelíes se unen a las operaciones terrestres ampliadas en el Líbano

Hace 19 horas

El ejército israelí informó el martes de que la División 36 del ejército se ha sumado a las «operaciones terrestres ampliadas» en el sur del Líbano, a medida que se intensifican los combates con Hezbolá a lo largo de la frontera.

Las fuerzas israelíes llevaron a cabo ataques aéreos y bombardeos de artillería contra objetivos en el sur del Líbano antes de que la división se desplazara a la zona, según informó el ejército en una publicación en la red social estadounidense X.

El despliegue forma parte de un esfuerzo más amplio para ampliar lo que el ejército describió como una «zona de defensa avanzada», con divisiones adicionales, incluida la 401.ª Brigada, participando en operaciones terrestres específicas en todo el sur del Líbano.

Más de 3.500 heridos desde el inicio de la guerra, según el Ministerio de Sanidad israelí

Hace 19 horas

El Ministerio de Sanidad de Israel informó el martes de que 3.530 personas han resultado heridas y han sido trasladadas a hospitales desde el inicio de la guerra.

El ministerio indicó que 86 personas siguen hospitalizadas, incluidas ocho en estado grave, mientras el conflicto sigue causando víctimas en todo el país.

Adolescente palestino muerto por disparos de las fuerzas israelíes cerca de Ramala

Hace 19 horas

Un palestino de 17 años murió y otra persona resultó herida por disparos israelíes cerca de Sinjil, al norte de Ramala, el lunes por la noche, informó la agencia de noticias Wafa, citando a la Autoridad General Palestina de Asuntos Civiles.

La autoridad señaló que las fuerzas israelíes retenían el cadáver del adolescente, identificado como Salim Sami Salim Fuqaha.

La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina afirmó que las fuerzas israelíes impidieron a sus equipos médicos llegar hasta los heridos, mientras que fuentes locales indicaron que las tropas bloquearon el acceso a la zona.

El presidente del Parlamento iraní afirma que la seguridad regional solo puede ser establecida por los Estados locales

Hace 20 horas

La presencia militar estadounidense en Oriente Medio no aporta seguridad, declaró el martes el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, a la televisión estatal, señalando que la seguridad regional debe ser establecida por los países de la región.

«El panorama y el orden de Oriente Medio cambiarán, pero no según los planes de EE. UU. Nosotros, los países islámicos de la región, estableceremos el orden y la seguridad regionales en las dimensiones económica y de seguridad», afirmó Qalibaf, añadiendo que las fuerzas estadounidenses deben abandonar la región.

Vista de un barrio residencial dañado tras un ataque militar contra la capital iraní, Teherán, el 15 de marzo de 2026. (Atta Kenare / AFP)

Resumen matutino

Hace 20 horas

Buenos días, lectores de Middle East Eye,

Estas son algunas de las últimas noticias clave sobre la guerra de Irán:

  • Qatar afirmó haber interceptado un ataque con misiles, mientras Irán continuaba su campaña de represalias por los ataques estadounidenses e israelíes que acabaron con la vida de su líder supremo.
  • La metralla de un misil interceptado causó la muerte de un ciudadano pakistaní en Abu Dabi, según informó la oficina de prensa del Gobierno.
  • Los ataques israelíes se abatieron sobre tres barrios de Beirut, mientras el Líbano afirmaba que más de un millón de personas habían sido desplazadas en dos semanas de combates.
  • La organización de inteligencia iraní en Khorasan Razavi declaró que había detenido a diez presuntos «elementos mercenarios» vinculados al extranjero y acusados de actividades de espionaje, según informó la agencia de noticias Tasnim.
  • Al menos cuatro personas murieron en Bagdad durante un intercambio de disparos entre las fuerzas estadounidenses y milicias iraquíes, y se registraron múltiples explosiones en toda la capital iraquí.
  • Un bebé de tres días y su hermana de dos años se encontraban entre las víctimas mortales de un ataque estadounidense-israelí que alcanzó su hogar en la ciudad de Arak.
  • Francia se está quedando sin misiles aire-aire MICA, mientras los aviones de combate Rafale continúan interceptando drones iraníes sobre los Emiratos Árabes Unidos, según informan los medios de comunicación franceses.
  • Una nueva oleada de ataques con cohetes tuvo como objetivo una instalación diplomática estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad.
  • El presidente Donald Trump afirmó que «numerosos países» se están preparando para ayudar a Estados Unidos a reabrir el estrecho de Ormuz.

 

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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