Manifestación en Barcelona, 26 de abril, 12 h. Plaza Universidad.
El uso de la fuerza y la guerra se han convertido en el eje de la política de los Estados Unidos en todo el mundo. De repente Irán se ha convertido en la personificación del mal en la Tierra, dicen que es un régimen terrorista, la fuente de todos los problemas y conflictos en el Cercano Oriente y una amenaza para la seguridad mundial.
Cuando hubo protestas masivas contra el régimen teocrático iraní, Trump amenazaba con emprender acciones militares si el gobierno de Irán reprimía a los manifestantes. Ahora algunos de estos manifestantes no mueren por la represión de los ayatolás, sino por las bombas de EE.UU. e Israel, con la amenaza añadida de hacer desaparecer su civilización.
No hay nada nuevo. A lo largo de su historia Estados Unidos ha efectuado numerosas intervenciones militares y guerras. Donald Trump ha ido más lejos que sus antecesores, añadiendo que impondrá la paz mundial mediante la violencia y hasta con la guerra. Eso lo ha evidenciado con los bombardeos a países como Siria, Yemen, o Nigeria; con el apoyo al genocidio de Israel en Gaza; bombardeando Venezuela con el propósito de apoderarse de su petróleo y secuestrando a su presidente, Nicolás Maduro; el deseo de anexión de Panamá para apropiarse del canal; amenazando a México y Colombia y aumentando el bloqueo para hundir la economía y el régimen político de Cuba, que también amenaza con invadir.
A la guerra genocida que Israel está llevando a término contra la población de Gaza y a la ocupación de tierras de los palestinos en Cisjordania, ahora hay que añadir los bombardeos y ocupación militar del Líbano.
Un Donald Trump que ha exigido a Europa un aumento colosal del gasto militar: llegar al 5% el PIB y que los líderes europeos han aceptado. Un gasto militar que tiene como destino un rearme de todos los países, con el interesado y engañoso argumento de que Rusia quiere atacar e incluso invadir un país de la Unión Europea. Este rearme va en detrimento del Estado del bienestar, porque debilitará el gasto social en general: sanidad, educación, pensiones, vivienda social. El rearme, junto con las consecuencias de la agresión iniciada contra Irán, comportará una crisis económica y social de grandes dimensiones, con el incremento del precio de las energías fósiles y renovables que provocará una inflación que afectará al precio del transporte, de los alimentos, de las viviendas, incrementará la crisis ecológica, el cambio climático y el sostenimiento de la vida en general.
Un rearme que tiene como objetivo reforzar a la OTAN y que sólo beneficia a EE.UU., donde se compran la mayoría de las armas (el 65%) europeas. Se trata de una organización en crisis desde que Donald Trump quiso anexionarse Groenlandia, territorio bajo jurisdicción de Dinamarca, un país miembro de la misma alianza militar. El mismo Trump ha amenazado con abandonarla. Esta situación de crisis nos efrece una oportunidad que nos impulsa a pedir al Gobierno español que el “No a la Guerra” ha de ir acompañado del NO a la OTAN y del cierre de las bases americanas.
En medio de esta situación tan alarmante, han aparecido las organizaciones de extrema derecha neofascistas que tienen como máximo líder mundial a Donald Trump. Los líderes de estos partidos difunden discursos de odio, xenófobos y patriarcales, que pretenden hacer retroceder los derechos de las mujeres y de los emigrantes. También cuestionan la democracia y acusan a los gobiernos de malbaratar recursos en sistemas sociales a los que acusan de ineficientes. Estos partidos, con Donald Trump al frente, pretenden debilitar el derecho internacional, los derechos humanos, la justicia social y la democracia que, aunque imperfectos, han constituido la base del Estado de bienestar en que se sustenta nuestra sociedad.
Es necesario plantearse otro modelo económico, energético y de consumo, que no expulse a millones de personas a la exclusión y la explotación. Y, en esta misma dirección, no hemos de olvidar nuestro compromiso personal y cotidiano: practiquemos la objeción fiscal a los gastos militares, boicoteemos la economía de guerra.
Otro mundo, más justo y sin guerras, es posible. Hay que avanzar hacia una profunda desmilitarización. La actual guerra contra Irán la han querido justificar diciendo que este país enriquecía uranio para fabricar armamento nuclear. No queremos ninguna amenaza nuclear, ningún armamento nuclear ya sea de Israel, de EE.UU., de Rusia, ni de ningún otro país del mundo.
Respecto del estado criminal de Israel, exigimos al Gobierno español que aplique un embargo de armas total y efectivo e impulse el boicot a los productos procedentes de un país que practica el apartheid y el genocidio. Asimismo exigimos, que se cumplan las órdenes de detención del Tribunal Penal Internacional contra Netanyahu y su gobierno.
¡¡STOP TRUMP. DEFENDAMOS LA PAZ!!
¡¡DENUNCIAMOS TODAS LAS GUERRAS Y EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL Y A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL QUE INICIEN VÍAS DIPLOMÁTICAS PARA DETENERLAS!!
¡¡DENUNCIAMOS EL AUMENTO DEL GASTO MILITAR QUE EL GOBIERNO ESPAÑOL HA HECHO EFECTIVO Y EXIGIMOS QUE SE REVIERTA PARA INVERSIONES SOCIALES!!
¡¡NO AL REARME, NO A LA OTAN, BASES FUERA!!
¡¡TODAS LAS PERSONAS TIENEN LA MISMA DIGNIDAD Y TIENEN DERECHO A LA VIDA!!
¡¡NO A LA GUERRA, SÍ A LA PAZ!!
CAMPAÑA CONTRA EL GASTO MILITAR, EL BELICISMO Y EL MILITARISMO
Barcelona, 26 de abril de 2026