«Abre en Barcelona el museo que cuenta en qué, quién, cuándo y cómo trabajamos” por Clara Blanchar

El País, 10/05/2026. “El recinto de la antigua Fabra i Coats, en Sant Andreu, estrena una nueva sede del Museo de Historia de la ciudad.”

Han pasado 20 años desde que en Barcelona se comenzó a hablar de un museo dedicado al trabajo, su memoria y las luchas que mejoraron las condiciones laborales. Por fin abre hoy en el recinto de la antigua fábrica de hilaturas Fabra i Coats, en Sant Andreu. Es la sede número 17 del Museo de Historia de Barcelona. Qué más se puede pedir a un museo sobre el trabajo con patrimonio documental y objetos, que esté ubicado en un recinto que es patrimonio industrial. Y que, es de justicia reconocerlo en el primer párrafo, existe gracias a la lucha obrera y vecinal. Porque fueron los trabajadores y los vecinos los que salvaron, primero documentos, máquinas, objetos y muebles; y después, el recinto de la Fabra y Coats, que se quería derribar entero para construir vivienda.

El nuevo museo explica la evolución del trabajo y las relaciones laborales en la Barcelona contemporánea, desde el siglo XIX hasta la actualidad. Tiene dos exposiciones permanentes: la primera es Barcelona ciutat i treball y la segunda sobre la fábrica Fabra i Coats. Además, muestra a través de una gran pared de cristal un almacén de objetos: mobiliario, carretillas, vestuario, maquinaria, cajas…

El museo sobre el trabajo en general arranca planteando preguntas genéricas pero con enjundia. ¿Qué es el trabajo? ¿Quién trabaja? ¿Cuándo se trabaja? y ¿Cómo se trabaja? Además de las respuestas que ofrece, en las cuatro cabe la palabra precariedad, que no es precisamente un invento moderno.

Y en un recorrido cronológico, explica que el primer trabajo fue el doméstico y recorre el sector primario, las fábricas y el obrerismo (Barcelona es de las pocas ciudades que tiene pasado medieval e industrial, cuentan los textos), el comercio, la construcción, el transporte de personas y mercancías, las comunicaciones, la educación, la sanidad y los servicios públicos, y finalmente los trabajos profesionales y administrativos. Sin olvidarse del trabajo a domicilio que durante décadas hicieron muchas familias.

Hay desde maquinaria hasta carteles de sindicatos, pasando por relojes, aparatos de fichar, utensilios profesionales y anuncios, además, claro, de fotos de gran valor. Imágenes de fábricas, pero también de taxistas, peluqueras, opositores, secretarias, señoras bien y sirvientas, protestas, campesinos y riders

En el recorrido concreto por la Fabra i Coats queda claro cómo marcó la historia de Sant Andreu. Comenzando por la campana que sonaba como sirena y que condicionaba el horario de un barrio (que antes fue pueblo) entero. Hay maquinaria, uniformes, documentación sobre protestas, testimonios en vídeos, y explica bien cómo la alianza empresarial entre la familia Fabra y los escoceses Coats supuso para los empleados ganar en derechos y calidad del empleo, explica la responsable de Educación y Actividades del Museo de Historia, Teresa Macià. “Desde la arquitectura de las naves hasta mejoras como que tuvieron escuela para los hijos de las trabajadoras, cuerpo de bomberos, servicio sanitario” y con los escoceses llegó también el fútbol, presente con un equipo propio del que se exhibe una camiseta.

El director del Museo de Historia de Barcelona, Carles García Hermosilla, señala que relato comienza con los trabajos “domésticos y de cuidados”, porque se ha querido “poner en valor el papel de las mujeres en el trabajo”. Añade que en el museo “la gente se encontrará a ella misma y a padres, hermanos, abuelos o amigos, porque los objetos hablan de la historia de la ciudadanía”.

https://elpais.com/espana/catalunya/2026-05-10/abre-en-barcelona-el-museo-que-cuenta-en-que-quien-cuando-y-como-trabajamos.html.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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