Análisis y sugerencias programáticas de AIRE

Página herida
Análisis y sugerencias programáticas de AIRE

Los trabajadores del mundo son rápidos aprendiendo a unir.
Friedrich Engels (entrevistado por The Daily Chronicle; 1893) [1]

Para nosotros, la cultura ni proviene de energía que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra será de actividad generosa que lleva implícita las dos más hondas paradojas de la ética: solo se pierde lo que se guarda, solo se gana lo que se da.
Enseñad al que no sabe; despertad al dormido; llamad a la puerta de todos los corazones, de todas las conciencias; y como tampoco es el hombre para la cultura, sino la cultura para el hombre, para todos los hombres, para cada hombre, de ningún modo un fardo ingente para levantado en vilo por todos los hombres, de tal suerte que tan solo el peso de la cultura puede repartirse entre todos; si mañana un vendaval de cinismo, de elementalidad humana, sacude el árbol de la cultura y se lleva algo más que sus hojas secas, no os asustéis. Los árboles demasiado frondosos necesitan perder algunas de sus ramas, en beneficio de sus frutos. Y a la falta de una poda sabia y consciente, pudiera ser bueno el huracán.
Antonio Machado (10/7/1937) [2]

Mientras, con marcado estupor y no menor alegría, observamos en los cielos de Madrid (martes, 12 de octubre) que la Fuerza Área española es una organización 3-republicana que ya no esconde colores significativos;

mientras leemos, con la devoción y admiración a él debidas, en Antonio Machado que “allí donde a la razón y a la moral se jubila solo la bestialidad conserva su empleo” (22/05/1938) y, también en él, “el compañero Iglesias [Pablo Iglesias Posse] tenía razón, y el propio [Jorge] Manrique se la hubiera dado; la brevedad del camino en nada amengua el radio infinito de una injusticia. Allí donde esta aparece nuestro deber es combatirla” (16/08/1938) [3];
mientras nos llegan noticias de que la asesora de prensa de Puigdemont en Bruselas está en nómina de la Generalitat (¿cuántas personas más del entorno del Vivales?, ¿se han jubilado en Waterloo la razón y la moral?);
mientras sabemos por los papeles Pandora que don Josep Guardiola se acogió en 2012 a la amnistía fiscal de gobierno Rajoy, al tiempo que recordamos su sesuda y calvinista reflexión: “si ens aixequem ben d’hora, ben d’hora i penquem som un país imparable (si nos levantamos pronto, muy pronto y trabajamos duro somos un país imparable)”, y el no menos significativo comentario de Artur Mas al entregarle la medalla de honor del Parlament en 2011: “Mi instante de oro, como presidente de Cataluña, es saber que mi país es capaz de parir gente tan íntegra como tú(un “como tú” que nada tiene que ver con el como tú de León Felipe);
mientras que el Tribunal de Cuentas rechaza los avales del Institut Català de Finances (ICF) (de nuevo, dirán, España contra Cataluña, Causa general contra Cataluña), utilizados por Mas, Puigdemont, Junqueras y otros 25 de los 31 ex altos cargos a los que reclama la liquidación provisional de los 5,4 millones de euros que se les impuso con el fin de cubrir la responsabilidad contable en la que pudieron incurrir a través de la acción exterior del Govern Menuda acción exterior!, ¡lean La telaraña de Juan Pablo Cardenal (Barcelona: Ariel, 2020)!);
mientras Pere Aragonès, en declaraciones al diario argentino La Nación (11/10/2021), afirma estar convencido de que “lo vamos a conseguir, será una realidad, y que este proceso de negociación culminará finalmente con una Cataluña independiente que será reconocida por la Unión Europea y también por Estado español”;
mientras el ex consejero de Cultura Lluís Puig y el jefe de la oficina del Vivales, Josep Lluís Alay, se quejan de que los medios catalanes informen del volcán de la Palma con el “argumento” de que se trata de un asunto español (Lluís Puig, «Disculpad, una pregunta: el interés respecto al volcán de la Palma (más allá del sufrimiento y pérdidas de la gente de la isla), ¿es porque pertenece al continente africano o por su españolidad?»; Josep Lluís Alay, «¿Cuánto está costando a @ TV3CAT mantener este despliegue informativo del que ni hablan ya muchas cadenas españolas? ¿Por qué? ¿No pasa nada en el mundo que tenga más interés para los catalanes? Vergüenza informativa»), debiendo ser muchísimo más importante para ellos el referéndum sobre el cambio de nombre de Sant Carles de la Ràpita (por La Ràpita) con el que los telenotícies de tv3 machacaron durante cuatro o cinco días;
mientras el profesorado interino de secundaria se ve obligado a cursar un Master, obligatorio para ellos, en universidades privadas (La Blanquerna, en torno a 6 mil euros) por carecer las universidades públicas (UB, UAB) de plazas suficientes;
mientras el historiador Joaquim Coll (tan necesario, tan imprescindible en la lucha político-cultural contra la ideología nacional-secesionista) sostiene (en sintonía con Macron y otros líderes europeos) que la izquierda, también la derecha, necesitan abandonar la cultura antinuclear para ganar el cambio climático (“la crisis energética resucita el debate sobre las centrales nucleares”) y que lo importante es que el asunto deje de ser un tabú y se pueda discutir abiertamente (¿cuándo no ha sido posible hacerlo?);
mientras sabemos que los bufetes de los ‘Papeles de Pandora’ (Alcogal y Trident Trust) asesoraron para sus negocios opacos a familias como los Carulla (Agroalimen), Álvarez (Seguros Santalucía), Riberas Mera (Gestamp) o Grifols, algunas de ellas próximas (hasta el punto de quemarse) al secesionismo .Cat;
mientras Josep Asensio, profesor de francés y catalán, miembro de Greenpeace y colaborador del diario iSabadell.cat, señala y argumenta en entrevista publicada por El Triangle que “la burguesía catalana, entre los que había muchos que apoyaron a Franco, siempre fue supremacista”, que ese supremacismo “se proyectó especialmente contra los emigrantes que vinieron a trabajar a Cataluña” y que “el procés ha reforzado ese supremacismo, ignorando y ninguneando a media Cataluña”,

mientras sucede todo eso y algunas personas dan por muerto (¡la realidad… y el deseo!) el procés y el procesismo, el grupo promotor de AIRE (Alianza de la Izquierda Republicana de España) ha difundido en los primeros días de octubre un texto con el título “¿Quiénes somos?” que debería merecer la atención de la ciudadanía no-nacionalista. Un resumen… poco resumido:
Desde el punto de vista de AIRE, la evolución política de España desde hace como mínimo veinte años demuestra con toda claridad “que este país necesita una organización política de izquierdas de ámbito nacional [España] que recupere su primigenia vocación de representante de los intereses de la gran mayoría social que vive de su trabajo y que sea a la vez defensora de las libertades fundamentales y de la igualdad de derechos para todos los ciudadanos españoles, de origen y de adopción, independientemente de la parte del territorio donde vivan, la lengua que hablen y las tradiciones culturales con las que se identifiquen”. Esta necesidad deriva del hecho de que, desgraciadamente, “los partidos institucionalizados que se autodefinen de izquierdas se han desnaturalizado, abandonando en mayor o menor medida la persecución de los objetivos arriba mencionados.”
Es desolador ver, afirman, “cómo una parte de esa izquierda, la electoralmente mayoritaria, sigue sin liberarse de la creencia, asumida al final del gran ciclo expansivo del capitalismo que siguió a la Segunda Guerra Mundial, de que no hay más política económica posible que la que se sustenta en los dogmas privatizadores y desreguladores del llamado neoliberalismo”, mientras otra parte de la izquierda, la que se pretendía y pretende innovadora y radicalmente enfrentada a esas posiciones (dogmas, en el buen decir de AIRE), “ha acabado cayendo en el posibilismo más alicorto con tal de formar parte del gobierno, a la vez que parece haber abandonado la defensa de valores tan universales como los encarnados en la tríada libertad, igualdad, fraternidad, olvidando sobre todo esta última, al considerar como aliados naturales a los nacionalismos periféricos, a los que es consustancial la egoísta pretensión de romper la solidaridad entre todos los españoles en nombre de unas míticas identidades separadas y excluyentes”, una insolidaridad que comparten con fuerzas regionales no secesionistas como las del gobierno de la Comunidad de Madrid.
Por ello, prosiguen, “respondiendo a las inquietudes de numerosas voces que, procedentes de diferentes sectores y familias de la izquierda, dicen sentirse huérfanas de una organización que se centre consecuentemente en el logro de los objetivos antes mencionados”, una serie de personas de izquierda han decidido impulsar la creación de un partido que contribuya al reagrupamiento y movilización de esa izquierda huérfana: AIRE, la Alianza de la Izquierda Republicana de España, “sin ninguna pretensión hegemónica pero sin ninguna concesión al posibilismo desmovilizador y a la perversa lógica del mal menor”.
Junto a aquellas fuerzas que tengan finalidades similares, AIRE se propone “desarrollar las transformaciones sociales, laborales, civiles, políticas, económicas y ambientales necesarias para que, gradualmente, se avance hacia una sociedad socialista abierta y sostenible”, y donde la ciudadanía, toda ella y sin exclusiones, goce de los mismos derechos, obligaciones y oportunidades. Una sociedad, remarcan, de personas verdaderamente libres (en el sentido republicano-democrático fuerte de libertad), “sin las ataduras que imponen la desigualdad y la división en clases sociales, y con todas las necesidades materiales, sanitarias y educativas cubiertas.”
Sobre la razonable y realista base de que “el Estado social y democrático de derecho es, hoy por hoy, el instrumento fundamental para el logro de esos fines y el principal valladar protector de los débiles frente al abuso de los fuertes”, AIRE considera que “cuanto más soberano y más centrado en la defensa de los intereses comunes, más fácilmente cumplirá ese Estado la función que le corresponde”. Abogan por todo ello por la recuperación para la Administración central de competencias como las de sanidad “que, tal como ha demostrado por ejemplo la reciente pandemia, mejor y más eficazmente pueden ejercerse de manera unificada”.
Igualmente en el caso de la educación, que aun respetando estrictamente la pluralidad cultural de España, que ni niegan ni ponen en cuestión, “puede y debe articularse en torno a la promoción de los valores comunes a toda la ciudadanía, sin caer en lo que atinadamente se ha llamado la trampa de la diversidad [4]”. Defienden firmemente, con excelente formulación, “el derecho a la diferencia; en modo alguno la diferencia de derechos”.
En coherencia con lo señalado y por lo que a la organización territorial del Estado se refiere, se resisten a emplear, aquí y ahora, el término “Estado federal”. Sus argumentos: “No porque rechacemos la verdadera naturaleza del mismo, sino por la perversión que de él se hace habitualmente al desvirtuarlo con todo tipo de “asimetrías” y confundirlo con el confederalismo (intrínsecamente inestable) o incluso con el derecho a la secesión”. Perversión, sostienen, “que ha sido fruto de un error de partida al pretender resolver dos problemas de cohesión territorial (Cataluña y el País Vasco) creando diecisiete” [5]. Federar, apuntan en otra formulación también excelente, “es unir lo que estaba desunido, no dividir lo que formaba un todo”.
El actual sistema autonómico, que, por sensato realismo político, AIRE no pretende abolir sin más, sí que necesita, sostienen, “una profunda racionalización en sentido “jacobino” que, de paso, alivie algo la pesada carga de la deuda pública y permita reasignar fondos a la lucha contra las intolerables desigualdades sociales, que no cesan de acrecentarse.”

Las principales actuaciones políticas que, sobre la base de lo indicado y argumentado, AIRE se propone impulsar son, entre otras, las siguientes:
1. Lanzamiento de un Plan de Trabajo Garantizado, “estimulando la economía productiva en lugar de inflar artificialmente, como hasta ahora, el sector terciario, cubriendo con la intervención pública los vacíos dejados por la iniciativa privada y dando prioridad a la inversión en aquellas actividades que más pueden contribuir al bienestar general”.
En este contexto, y en la presente coyuntura, serían prioritarios “un Plan Nacional de Empleo Joven y un Plan Nacional de rescate para autónomos y pequeñas y medianas empresas.”

2. Creación de un Sistema Estatal de Salud de gestión pública centralizada, universal y de calidad, “superando la fragmentación actual, que tan nefastas consecuencias ha tenido al actuar en orden disperso frente a la reciente pandemia.” (y en circunstancias menos trágicas).

3. Reforzamiento de la Red Pública Educativa, “en la que tengan prioridad los contenidos comunes respecto de los particulares de cada región y, allá donde existan dos lenguas oficiales, se respete escrupulosamente el bilingüismo”, finalidad, razonable y respetuosa donde las haya, que representa un auténtico anatema para el nacional-secesionismo .Cat.

4. Fortalecimiento del Sistema Público de Pensiones “frente a los reiterados intentos de privatización y consiguiente degradación.”

5. Creación de una verdadera banca pública que “oriente la actividad económica hacia los sectores que más puedan contribuir a la prosperidad general”.

6. Control suficiente por el Estado de los sectores estratégicos de nuestra economía (energía, transportes, etc.) “que suelen corresponder a los llamados “monopolios naturales”, sobre los que se apoya toda la estructura económica del país.”

7. Reformas constitucionales en la línea “de incluir los derechos sociales en la sección 1ª, capítulo 2, confiriéndoles así el rango de derechos fundamentales”. Asimismo, añaden, “derogación de la modificación del artículo 135 introducida [por PSOE y PP] hace diez años por presiones de la UE y vuelta al redactado anterior”.
Reforma también del “régimen electoral en sentido proporcional a fin de garantizar igual valor a los votos emitidos en todo el territorio nacional”, sin que se excluya extender la idea a los sistemas electorales de comunidades como la catalana (donde rige, en beneficio del nacionalismo, el sistema electoral español: los votos de los ciudadanos de Lérida cuentan, aproximadamente, el doble que los de Barcelona).

8. En política internacional: “replanteamiento de nuestra pertenencia a una obsoleta OTAN que a la hora de la verdad no aporta a nuestro país ningún plus en materia de defensa y nos compromete, en cambio, en intervenciones fuera de su teórica zona de actuación, al servicio de intereses ajenos”.

La política, señalan finalmente, “es un arte complejo, como la sociedad a la que debe servir, y de él no cabe esperar soluciones simples para todo”. Por ello, frente a la autosuficiencia de algunos, AIRE reconoce no tener recetas prefabricadas. “Sabemos, por tanto, que sólo la experiencia y la práctica colectiva de los ciudadanos, es decir, la democracia activa, puede acabar hallando las soluciones requeridas en cada caso”. Al fomento de esa participación colectiva, concluyen, dedicarán todos sus esfuerzos como partido, un partido “abierto a todos aquellos dispuestos a aportar su saber y su hacer a esta magna tarea”.
El redactor del texto, así lo ha indicado el grupo promotor, es Miguel Candel, profesor emérito de la UB, persona sabia, íntegra y buena (Brecht, Machado), camarada, amigo y maestro de muchos de nosotros, alguien que, por cierto, ha traducido recientemente al catalán la Metafísica y la Política aristotélicas para la prestigiosa colección de pensadores clásicos de la editorial Bernat Metge.

Notas
1) Óscar Martínez (coordinador) Friedrich Engels. Dialéctica, naturaleza y crítica de la economía política. Lima: Editorial Ande, 2021, p. 619.
2) Tomado de Antonio Machado a Barcelona (1938-1939). Articles a La Vanguardia, Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2021, pp. 34-35.
3) No parece una interpretación sesgada e interesada caracterizar al poeta-pensador como anticapitalista, antiimperialista y socialista (también “negrinista”). De lo primero: “Habrá que reparar en cuán grande ha de ser el resentimiento y cuán hondo el odio contra la tradición y contra la continuidad histórica de tantos miles de hombres que habrían visto inmoladas, sesgadas materialmente generaciones enteras en el gran choque de las plutocracias occidentales, cuántos los llevados en alas de una retórica rezagada a una guerra implacable, para defender el predominio del capital que los esclaviza y la forma de convivencia humana que sacrifica al individuo a la estadística” (LV, 24/07/1938). 2. De lo segundo y tercero: “Para combatir el imperialismo, es decir, las ambiciones desmedidas y forzosamente homicidas de las plutocracias, empecemos por arrojar nuestro Imperio a la espuerta de la basura. Después, con las armas en la mano, las armas que ese imperio nos obligó a empuñar para que le sirviéramos, vamos a servirnos a nosotros mismos y, de paso, a la humanidad entera, proclamando nuestra voluntad de estructurar y de construir un orden social más en armonía con nuestras fatalidades y con nuestra libertad, con nuestras necesidades y con nuestras aspiraciones. Desde entonces se habrá iniciado el ocaso, no precisamente de las revoluciones, sino, por el contrario, de las guerras imperiales y nacionalistas, porque toda guerra estará ya más o menos complicada con la Revolución” (LV, 24/07/1938).
4) Referencia al ensayo de Daniel Bernabé del mismo título (Madrid: Akal, 2018).
5) Lo que en su día se llamó “el café para todos” de la UCD.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

Un comentario en “Análisis y sugerencias programáticas de AIRE”

  1. Querido Salvador, como siempre muy bien y muy acertadas reflexiones. Sobre todo la referencia a la declaración de Aragonès, la referencia al delincuente llamado Guardiola y, especialmente, la exposición del Programa de AIRE.
    Sobre este punto deseo exponer ciertos preceptos constitucionales que no son valorados suficientemente en los Programas económicos de los partidos, especialmente grave en los llamados de izquierda. Son los artículos. 128, 129 , 130 y 131.
    En el primero de ellos, se dispone que «Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica» y añade «Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales….y acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general».
    En el 129, se establece una norma, no lo olvidemos, de rango constitucional, que es una expresión de socialización del sistema económico.»También establecerán (los «poderes públicos») los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción». (!).
    El 130 se refiere al objetivo de «equiparar el nivel de vida de todos los españoles». (Papeles de Pandora).
    Y el 131 dispone lo que sigue:»El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su mas justa distribución». ¡Cuánto habría que decir y, desde luego, denunciar!. Sobre todo formando parte del Gobierno una destacada dirigente del PCE.
    Bueno, perdona esta pretenciosa lección pero ¡ya está bien! Un abrazo, Carlos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *