Periodista del Diari de Girona, especialmente dedicado a las entrevistas de Contraportada, además de crónicas y de dos artículos de opinión semanales, Albert Soler es una las voces más agudas y libres del panorama periodístico catalán..
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Nos habíamos quedado en este punto. El proceso, desde su punto de vista, ¿está muerto y enterrado? Si fuera así, ¿cómo podemos/deberíamos seguir adelante en una sociedad, como la nuestra, que parece muy dividida por temáticas identitarias?
Nació muerto, el pobre. Pero ya se sabe que hay madres que se resisten a creer que su hijo ha nacido muerto, niegan la realidad. En Cataluña hay casi 2 millones de esas madres. Bueno, quizás ya menos, pero sigue habiendo. Siguen acunando el cadáver del bebé, cantándole nanas, incluso intentan darle el pecho, y eso que el pobre apesta, después de tanto tiempo fiambre. Allá ellas, eso sólo lo cura la psiquiatría. Respecto a cómo seguir adelante en una sociedad como la nuestra, la receta es muy sencilla: sigamos con nuestra vida como si nada. Se lo digo de verdad. ¿A mi qué más me da que salga la iluminada de turno en TV3 -siempre en TV3- diciendo que «som república», o un prófugo de la justicia asegurando que «no ens rendirem»? No es sólo que no me preocupe, es que me importa un pimiento. No les pienso dar la satisfacción de tomarme en serio sus payasadas, simplemente me río de ellos en mis artículos. ¿Es que hay otra opción? ¿De verdad se puede escribir en serio sobre tales mamarrachos? Y a la gente que no escribe le recomiendo lo mismo, que se preocupe de las cosas importantes y no de esos capullos.