Comunicado de prensa. “¿Ha vuelto la pesadilla del Clemenceau?”

Rebelión, 9/8/2022. Traducido por Francisco Báez. “Francia debe oponerse a la exportación del portaaviones São Paulo (ex-Foch) de Brasil a Turquía”.

Durante la venta, por parte del Estado francés, del portaaviones FOCH (hermano gemelo del Clemenceau), al Estado de Brasil, a principios de la década de 2000, el contrato especificaba, que enviar el barco para su desmantelamiento, no podría hacerse sin el consentimiento previo de Francia.

Evidentemente, este acuerdo presupone la verificación por parte del Estado francés de que las condiciones del traslado cumplen todos los requisitos de la normativa europea e internacional en esta materia.

Sin embargo, ONG internacionales especializadas – Shipbreaking Platform1 y Basel Action Network2 – advierten durante semanas sobre la violación de las normas establecidas por el Convenio de Basilea relativas a movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y el Protocolo de Izmir relativo a la prevención de contaminación del mar Mediterráneo.

Desde el amianto introducido durante la construcción hasta la radiactividad ligada a la presencia del buque en el lugar durante pruebas nucleares polinesias atmosféricas, plomo y otros metales pesados contenidos en pinturas PCB presentes en revestimientos de suelos, cables, juntas, piezas de goma, aisladores, pinturas, etc.., las estructuras de este enorme barco están muy contaminadas con sustancias altamente tóxicas.

Pero, milagrosamente -como sucedió en su tiempo para el ¡Clemenceau! – el inventario que de él se hace es de una penosa indigencia, sin embargo, muy útil a los tres países en cuestión: Turquía, país importador, Brasil, país exportador, Francia que tiene el poder de aceptar o rechazar la transferencia.

Sin embargo, Francia dispone de todos los datos que permitirían establecer la realidad de la contaminación y diseñar el futuro de este portaaviones en condiciones seguras, ya se trate de su desmantelamiento o de cualquier otro resultado del desmantelamiento militar del barco.

Es urgente que el presidente Macron intervenga en el traspaso que se está preparando, debiendo Francia asumir todas sus responsabilidades.

Este es el significado de la carta (adjunta a este comunicado de prensa) que le enviamos hoy.

Contactar: Annie Thébaud-Mony, 06 76 41 83 46

Fuente: http://www.ban-asbestos-france.com

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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