El análisis del historiador José Luis Martín Ramos, 4/3/2022
Hace unos días Hillary Clinton dijo que había que hacer como en Afganistán, financiar y armar a la resistencia para que desgaste a Rusia. Sabía de qué hablaba y estaba dejando expuesta la política de la OTAN en la cuestión de Ucrania. Después del empate en Corea y la derrota en Viet-Nam, EEUU decidió que era mejor no intervenir directamente de manera militar en el control de áreas de su interés geopolítico. Así que un tiempo después de que se produjera la toma del poder por los comunistas en Afganistán, que coincidiría luego con la caída del Sha, decidió intervenir para evitar la expansión de una dinámica revolucionaria y, de paso y sobre todo, provocar la entrada directa de la URSS en un conflicto, el afgano, con el objetivo de debilitarla de manera importante, lo que consiguió. No lo hizo en 1978, de manera inmediata, cuando todavía estaba Kissinger como Secretario de Estado, sino en 1979 cuando tomó posesión Carter y Brzezinski le convenció de esa jugada maestra, alimentar los focos de rebelión islamista en Afganistan, con dinero y armas, para desarrollar una guerra vicaria contra la URSS. En nombre de la libertad, lo que eran rebeliones locales, controlables, se convirtió en una cruenta guerra de quince años. que dejó a Afganistán como ya sabemos; pero efectivamente debilitó a la URSS. Es la Clinton la que hace el paralelismo, no yo. Qué ha dicho Clinton y cuál es el escenario que se está dibujando, que corresponde con lo que ha dicho: creo que cualquier consideración objetiva de lo que ha estado pasando desde 2014 es que la OTAN ha estado llevando a Ucrania poco a poco a una confrontación política-diplomática con Rusia, que es de hecho una confrontación entre la OTAN y Rusia por medio de figura interpuesta. Por lo que sea -desconocemos los cálculos que ha hecho Putin- éste ha decidido dar una patada a la mesa (espero que a estas alturas nadie discuta que estoy absolutamente en contra de esa decisión, fueran cuáles fuesen sus cálculos). Es obvio que el ejército ucraniano no puede hacer frente por mucho tiempo al ejército ruso; otra cosa sería si de la invasión se pasará a una ocupación prolongada, que es cuando la resistencia ucraniana tendría opciones si no de derrotar a los rusos, si de desgastarlos de manera importante y de dejar a Rusia en un pantano de problemática salida. Tal escenario solo se produce si la guerra se prolonga y por ello es necesario para la OTAN que la guerra se prolongue. Eso explica la brutal propaganda de guerra y la rusofobia, que es obvio que está mecida por alguna mano (lo de de película de tv3 no es un hecho aislado, me están llegando videos y comentarios recordando la hambruna ucraniana de hace noventa años, que en realidad fue una hambruna en toda la URSS). EEUU y la OTAN están dando los pasos que dijo Clinton, armar a los ucranianos, con el viento a favor de la propaganda de guerra que domina en Europa, para que mantengan el conflicto armado, impidiendo el paso hacia la negociación, bloqueándolo. Esa es la nueva guerra vicaria.
Solo un detalle más: esas armas no irán a parar al ejército ucraniano, o si queréis no van a ir solo al ejército ucraniano, van a ir a las manos de las milicias, hasta entonces -y eso si que es innegable- dominadas por los grupos fascistas ucranianos, por los nuevos voluntarios civiles (han excarcelado a presos con experiencia militar; buena parte de llos son presos por acciones de violencia fascista) y a los voluntarios internacionales -entrarán también en juego las milicias privadas, como lo hicieron en Irak, lo han hecho en Libia- que es otro de los recursos utilizados en la guerra afgana, los voluntarios árabes contra el comunismo, encuadrados por Al Qaeda en aquel caso.