Crónica de las Jornadas de la Comisión Social de JJPD

De la Coordinación Social de JJPD (Juezas y Jueces por la Democracia), sobre las jornadas celebradas en Valencia el 21 y 22 de octubre.

Los días 21 y 22 de octubre tuvieron lugar en Valencia las Jornadas de nuestra Comisión Social. El encuentro se tornaba especialmente emotivo dado que llevábamos sin vernos dos años de manera presencial. La meta que subyacía en la selección de temas no era sino insistir en la efectividad de los derechos sociales junto al conocimiento profundo de la realidad social, como forma de realizar de la mejor manera posible nuestro trabajo.
Nuestra compañera Charo García Álvarez fue la encargada de la primera ponencia del jueves bajo el titulo “Discriminación laboral sobre la base de la apariencia física”, centrada en el debate sobre si el cuerpo puede ser una “calificación exigida” en los puestos de trabajo en un mundo capitalista en el que la imagen personal se ha convertido en un objeto de consumo. Se trata de una reflexión muy pertinente que aborda la necesidad de proteger nuevos derechos en un mercado de trabajo cambiante que no deja de plantear nuevos retos en la defensa de lxs trabajadorxs y la mejora de sus condiciones de vida.
Efectivamente, las exigencias corporales en el trabajo, en tanto que capital erótico o estético, pueden afectar de forma violenta a la salud (véase los trastornos alimentarios) y tienen una profunda dimensión de género. Existen una serie de empleos en los que inciden de manera más profunda dichas exigencias, y en el mismo sentido, debe estarse a los efectos que puede tener dicha utilización del capital estético en la actividad profesional.
Para una mayor profundización en el tema, podréis leer el artículo de Charo en el próximo número de la Revista de la Comisión Social.
La segunda parte de la mañana la dedicamos a reflexionar sobre los problemas que ha suscitado el concreto diseño e implantación del Ingreso Mínimo Vital, de la mano de la profesora laboralista Pepa Burriel, sobre su exhaustivo trabajo al respecto, abordando la conexión o desconexión con el pilar europeo de derechos sociales, los Reglamentos de coordinación de la Seguridad social, la cuestión competencial e interacción con las rentas mínimas de las CCAA, la dificultad de cumplimentar la solicitud y la forma de hacerlo y la falta de accesibilidad, entre otros temas.
Tuvimos la inmensa suerte, por la tarde, de realizar un paseo por la Valencia Republicana guiados por el historiador José María Azcárraga. Queremos compartir con vosotros su recomendación acerca del documental “Las cajas españolas”, que aborda las vicisitudes del patrimonio artístico durante la Guerra Civil, y rinde homenaje a las personas que pusieron su vida en peligro con el fin de preservarlo: https://youtu.be/btY_wpzx7RU

La jornada del viernes comenzó con una mesa redonda moderada por nuestra compañera Amaya Olivas, dedicada a la acción sindical en sectores precarizados. En la misma intervinieron:
Ángela Muñoz, de la asociación Las Kellys, las ke limpian. Las luchas de las kellys han sido emblemáticas, tanto por sus movilizaciones, como porque se dan en uno de los sectores, el de la economía turística, donde más trabajo precario se acumula. Las camareras de pisos de los hoteles han conseguido poner sobre la arena pública qué implicaciones han tenido estas externalizaciones para su vida cotidiana, y para la de muchas mujeres de trabajos feminizados –en las propias lavanderías de los hoteles, la limpieza, el tele marketing, etc. Resumiendo mucho, implica un abaratamiento considerable de los costes para las empresas. Las diferencias de salario entre una trabajadora contratada por un hotel o a través de una empresa multiservicios puede ser de hasta un 40% –de 1.200 a 700 euros en una jornada a tiempo completo–. Pero también supone regímenes vaciados de derechos en sectores que ocupan los puestos más bajos de la estructura laboral.
Teresa Ramos, abogada laboralista de CGT, que formó parte de la brigada de Observación Feminista “Abramos las Cancelas”. En mayo de 2021, un grupo de juristas, periodistas y realizadoras feministas formaron esta brigada con el objetivo de documentar y visibilizar la situación de trabajo y vida de muchas mujeres jornaleras, autóctonas y migrantes, en la explotación del fruto rojo de Huelva. Viajaron hasta allí para conocer de primera mano y analizar bajo distintas perspectivas (jurídica, periodística, sensible) los diferentes elementos que se solapan en el modelo actual de producción agraria: las condiciones de vida en el trabajo del campo, la precariedad de la clase jornalera, la vulnerabilidad que implica el racismo estructural y la extranjería en el caso de las trabajadoras migrantes, así como el papel del patriarcado y las consecuencias ecológicas que conlleva el modelo agroalimentario de explotación intensiva tanto en Huelva como en muchos otros territorios de la Europa mediterránea.
A partir de esta experiencia se realizó un informe jurídico sobre la situación de las jornaleras en los campos de fresa de Huelva que fue presentado ante el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Igualdad el pasado 29 de junio.
Este informe tiene una importante función de denuncia mediante la recopilación de los testimonios de las trabajadoras, pero pretende ir más allá y poner sobre la mesa vías de solución que apelan a las administraciones específicas y sus competencias.
Conxa Borrell, trabajadora sexual, es la Secretaria General de OTRAS, el primer sindicato creado en el Estado Español para proteger los derechos de las personas que se dedican al trabajo sexual, reconociendo la vulnerabilidad de su situación actual. Acoge a personas que trabajen por cuenta ajena y también propia, pero en ningún caso a lxs que tengan trabajadorxs a su cargo, lo que diferencia sustancialmente sus intereses de los de las empresas del sector.
Partiendo de ello, como exponía Giménez Merino, OTRAS reivindica, al menos, dos cuestiones derivadas de su consideración como TRABAJADORXS:
1.
La re-significación social derivada del reconocimiento de su condición de profesionales, frente a la mala imagen social y peyorativa del término “puta”, en un mercado que –paradójicamente- consume masivamente productos sexuales.
2.
Adquirir mínimos vitales garantizados tales como la seguridad frente a la violencia cotidiana, tutela judicial efectiva, derechos sanitarios, seguro de desempleo, bajas, vacaciones, o base cotizada de pensión. Derechos por otro lado recogidos a nivel internacional (Documento de la RED Global de Proyectos de Trabajo Sexual, 2013).

La segunda parte de la mañana estuvo a cargo de nuestro compañero Carlos Preciado, que nos ilustró sobre La Carta Social Europea frente a la precariedad laboral, la conocida como Constitución Social Europea. Esta cuestión adquiere especial relevancia en la actual coyuntura pandémica, en la que, como la propia jurisprudencia del Comité ha destacado, las necesidades de las personas en situación más vulnerables son más acentuadas, y consecuentemente, los periodos de crisis no son susceptibles de utilización como pretexto para reducir la protección de los derechos sociales, sino más bien para reforzar su garantía procurando la justicia social en el respeto inherente de la dignidad humana.
Seguidamente, en una muy amena intervención, Carmen Salcedo Beltrán, Profesora Titular de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universitat de València y Consultora Experta Internacional del Consejo de Europa, nos explicó el Protocolo de Reclamaciones Colectivas, ratificado por el Estado español en mayo de este mismo año. Se abre con este una praxis efectiva para hacer frente a las posibles vulneraciones, por vía normativa o por vía de hecho, de los derechos consagrados en la carta, abordando cuestiones tan esenciales como los requisitos de admisibilidad, la legitimación y el examen de fondo.
Finalmente, quedamos seducidos por la maestría de Luis Jimena Quesada, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de València, Miembro y Presidente del Comité Europeo de Derechos Sociales del 2009 al 2014, que nos recordó la importancia -en tanto que jueces constitucionales- de utilizar pertinentemente la Carta Social y la jurisprudencia emanada de ella, acudiendo eventualmente al control de convencionalidad en un sólido ejercicio de congruencia aplicativa del sistema de fuentes y del sistema institucional en pro de una optimización del sistema de derechos.
Con toda esta riqueza teórica aprendida, y con la alegría de haber intercambiado- como siempre- nuestros saberes y afectos, clausuramos las jornadas con ganas renovadas de continuar nuestra actividad.
La Coordinación Social de JJPD

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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