[Crónicas sabatinas] ¡Contra los fanatismos y los fanatizados!
¿De verdad que, sin remedio y tengamos o no consciencia de ello, todos somos nacionalistas de algún tipo?
Para el pueblo boliviano que sigue resistiendo: Evo Morales: “el sistema capitalista no es una solución para la humanidad. El peor enemigo de la humanidad es el imperialismo… Aquí no termina la vida. La lucha sigue” https://www.youtube.com/watch?v=WaDLE2oqwTg&feature=youtu.be… ¡Y que viva México!
De nuevo para Gabriel Jackson (1921-2019). In memoriam et ad honorem.
Por mi santa madre extremeña y mis santos nietos catalanes: yo no soy nacionalista. Hay una gran confusión entre asumir una identidad nacional, la mía es española y sé que es una identidad compleja, y hacer de ello un posicionamiento ideológico, político y cultural, que eso es el nacionalismo.
José Luis Martín Ramos (2019)
Gente pudiente, aquí los pasos tienen 220 m² y en lo alto hay dos piscinas. Son gente de derecha y de la derecha a la extrema derecha hay poca distancia. El procés ha sido combustible para VOX.
Josep, trabajador, portero de un edificio de Tres Torres (Barcelona), 2019
Mantra es una palabra sánscrita que al parecer tiene como objetivo relajar e inducir a un estado de serena meditación a quien lo recita. Así pues, probemos. El primer mantra seguirá pivotando sobre la idea de que lo que pasa en Cataluña es un conflicto político y que, como tal, no puede tener una solución legal o judicial. Debajo de tan portentosa frase subyace la idea de que lo político y lo jurídico no tienen nada que ver. Pues es justo lo contrario, en política todo problema parte en un momento dado de una determinada situación jurídica, un marco legal, de unas leyes que respetar (aunque sea para cambiarlas) y al final, tanto si el problema se resuelve como si no, tendrá encaje con una formulación jurídica. Este mantra, que llevamos escuchando años y años, en realidad esconde por parte independentista un intento de evitar o ningunear toda perspectiva legal incómoda para ellos. El presidente del Parlament, por ejemplo, enmascara la defensa de la libertad de opinión de los parlamentarios con la supuesta legitimación del Parlament como institución para desobedecer al Tribunal Constitucional [la cursiva es mía].
Pere Vilanova (2019)
Lo que es sorprendente es que esta enorme crisis que existe en Catalunya y que afecta primordialmente a las clases populares no aparezca en los grandes debates que están teniendo lugar en Catalunya y en el resto de España. Por el contrario, el tema de Catalunya –por “Catalunya” se entiende el tema nacional, y el conflicto entre el Estado español y el secesionismo catalán– absorbe un enorme espacio en el debate político y en las discusiones promovidas por los medios, y ello aunque los secesionistas, aun siendo una minoría muy grande y muy militante en su causa, no representan a la mayoría de la población catalana. Las encuestas muestran que la enorme crisis social es el tema que preocupa más a los catalanes en su vida cotidiana, mientras que estos abordan su relación con el gran tema “España-Catalunya” desde una frustración con la clase política, a la cual ven como insensible a sus necesidades y problemas. Merece ser citado que algunos sectores dirigentes del movimiento independentista sí que reconocen que existe una crisis, pero la atribuyen a su pertenencia en España. Señalan que muchos elementos de tal crisis aparecen también en España, a la cual consideran responsable de ello. El mensaje de que “España nos roba” ha tenido cierto calado, pero, paradójicamente, ha tenido escaso impacto entre las clases populares. Esta escasa importancia se debe a la amplia percepción de que las derechas catalanas que han gobernado en Catalunya durante la mayor parte del período democrático han aprobado las leyes (como las reformas laborales) e impuesto los recortes que consideran responsables del deterioro de su bienestar y calidad de vida. Ello explica la aparente paradoja (que niega la credibilidad del argumento de que España es la responsable de tal crisis) de que los sectores más populares no sean independentistas y no apoyen el secesionismo. Los datos (negados por los independentistas) son claros y convincentes.
Vicenç Navarro (2019)
Unos comentarios iniciales, ocho en total:
1. El grado de confusión y degeneración político-cultural al que algunos pretenden llevarnos es de tal envergadura que, en un comunicado del pasado miércoles 12, los CDR lanzaron una nueva consigna (una versión nacional-secesionista de la sentida disyuntiva de Rosa Luxemburg): “O independencia o barbarie”. ¡Ni a Rosa respetan! ¡Qué tendrá que ver la crítica de la barbarie capitalista que Luxemburg denunciaba con razón y razones con los actos de ‘barbarie-vandalismo’ que ellos mismos están protagonizando! ¡Qué tendrá que ver el socialismo transformador, crítico y democrático de la gran Rosa con su independencia mesocrática, excluyente, supremacista, antiobrera e hispanofóbica! ¿Alguna descalificación o crítica por parte de la CUP, Junts, Òmnium Cultural, ANC, ERC, etc?
2. Cuando llegan buenas noticias (o cuanto menos, no malas), no conviene mirar atrás y repasar hemerotecas. El punto 9 del preacuerdo (¡falta mucho para llegar a un gobierno!) presentado en una rueda de prensa…¡sin preguntas! (¿Y esto cómo lo digerimos? ¿Cómo es posible que “los nuestros” hagan lo mismo que hemos criticado mil veces?):
Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles.
El breve pero sustantivo comentario de un lector de rebelión:
Asens firmando la constitución y el sistema autonómico. Ninguna tontería sobre referéndums. Si esto tira adelante, que Colau esté al frente del Ayuntamiento y no Maragall tiene nueva significación.
La observación de Rabell del pasado miércoles (“Sin cartas de navegación” https://lluisrabell.com/2019/11/12/sin-cartas-de-navegacion/):
El acuerdo menciona al final a Catalunya y la necesidad de propiciar un proceso de diálogo desde el respeto a la Constitución y al Estatut. Y así debe ser, en efecto. No hay otro marco posible para reconducir el conflicto. Pero aquí será donde la izquierda alternativa deberá llevar a cabo un rápido y decidido aggiornamento de sus postulados. Durante la reciente campaña electoral, empezó a normalizarse la perspectiva federal. Es necesario llevar esa reflexión hasta el final. El discurso de los comunes no puede seguir lastrado por ese imaginario independentista que ve a España como una dictadura y lleva la sociedad catalana al declive y al enfrentamiento civil. De esa puesta al día dependerá en gran medida el éxito del futuro gobierno de izquierdas. Celebremos su anuncio. Pero asegurémonos de que nazca y crezca robusto. Y consideremos seriamente las tareas que nos incumben. Para esta nueva singladura nadie nos ha facilitado cartas de navegación.
La aproximación de Martín Alonso:
El asunto es, me parece, qué opción tiene menos efectos secundarios. La Groko PSOE-PP tiene la ventaja de los números pero traería una consecuencia funesta: sería explotada por los nacionalismos periféricos (con la suma probable de Comuns/Podemos) y el de Vox; daría alas a los extremos. En el estado de cosas vigente, aquí y en Europa, uno no aspira casi a lo progresista se conforma con quedarse como está (Camus), un gobierno normalito que enfríe a Vox, controle a Torra y habilite un espacio respirable para los constitucionalistas y una preocupación por la igualdad territorial; una reforma de la ley laboral y la mordaza ya sería para nota. Todo esto si hay un sentido de estado, lo cual está ya complicado por los tripartitos contaminados. Creo que es importante ver el ajuste de fuerzas en el interior de los partidos principales. Mirado por el revés, si no hubiera habido ese acuerdo con razón lo criticaríamos desde la izquierda. Es lástima que hayan necesitado el escarmiento (podía haber sido peor) de las urnas. Por lo demás, solo se puede contar con lo que hay, incluido un aumento si recuerdo bien de los votos nacionalistas / regionalistas.
3. Una aguda reflexión del profesor Joaquín Miras sobre uno de los nudos de esta última contienda electoral:
Según Narciso Michavila -creo que así se llama- que es director de una de las agencias de sondeos más importantes, el fenómeno “Agrupación de electores” se va a extender, debido a que los partidos solo mencionan la España vaciada en los momentos de las elecciones. De hecho, el Partido Regionalista Cántabro, que por primera vez en su historia accede a tener diputado (lo alcanzó ya en abril), es en realidad otra agrupación de electores campesinos. Tercera fuerza en la capital; segunda en el núcleo industrial -Torrelavega. No es un fenómeno malo, pues impide que el abandono y el enfado lleve a votar a VOX. En zonas extremamente rurales, como Valdáliga, ha perdido PP y ha ganado PRC.
4. Tras numerosas derrotas, el primer gran “éxito político” del nacional-secesionismo .Cat (y de los geniales estrategas Sánchez et alii): los 52 diputados de VOX. Una pregunta: ¿por qué se habla tanto (con razón sin duda) del fuerte crecimiento de la extrema derecha nacionalista española y nada –o apenas nada- se dice del excelente resultado de Junts per Catalunya, la derecha nacionalista extrema .Cat, la de Puigdemont-Torra, la que actúa siemre con un criterio fijo: “montar pollos a España” sea como sea? ¿No es también un peligro manifiesto?
Recordemos, conviene hacerlo antes posibles lecturas supremacistas .Cat, que VOX no tiene representación alguna en Galicia y sí la tiene en Cataluña, sin olvidar que uno de los primeros lugares de España, en fechas recientes, donde la extrema derecha tuvo resultados electorales notables fue aquí, en .Cat. ¿Recuerdan “Plataforma per Catalunya”?
5. Para que no haya confusión sobre las posiciones defendidas por ERC, incluso por sus sectores (aparentemente) menos “radicalizados”: “Necesitamos una mesa de diálogo y negociación, pero necesitamos a la gente movilizada; no podemos aflojar”. Declaraciones de Pere Aragonès, vicepresidente del Govern, en Catalunya Ràdio, en la mañana del miércoles 13 de noviembre, sobre las acciones en la AP-7 y el corte de carreteras y calles. ¿Una posición muy alejada del “apreteu, apreteu” de Torra?
6. Un documento-llamamiento de estos últimos días: https://ctxt.es/es/20191113/Firmas/29535/sentencia-del-proces-negociacion-politica-manifiesto-chomsky-catalunya.htm. ¡Duelen mucho algunas firmas! Como ha señalado un amigo de ASEC/ASIC, si yo fuera nacional-secesionista estaría más feliz que un niño/a muy feliz.
7. El último tuit de Asens (o uno de los últimos): “Els talls de transit del Tsunami alteren funcionament quotidià de la societat. I generen perjudicis a qui seva feina depèn de la carretera. Però mentre no superem actual excepcionalitat, cal esforçar-se x veure-ho, no com desordre públic, sinó com exercici del dret a la protesta” [Los cortes de tránsito del Tsunami alteran el funcionamiento cotidiano de la sociedad. Y generan perjuicios a quienes su trabajo depende de la carretera. Pero mientras no superemos la actual excepcionalidad, es necesario esforzarse por ver lo sucedido no como desorden público sino como un ejercicio del derecho de protesta”]. ¿Ven ustedes alguna crítica al “pollo” que han organizados “los alegres y combativos chicos del Tsunami” estos últimos días? ¿Don Torra diría algo muy distinto -pero que muy distinto- de lo señalado por Asens? ¿Y Puigdemont?
Tres observaciones del helenista Miguel Candel:
1. Si el criterio para medir la gravedad de una situación es si paraliza o no un país, nunca ha habido situaciones graves en ningún sitio. En Berlín, 1945, el metro y los tranvías siguieron funcionando hasta que los primeros tanques soviéticos empezaron a recorrer las calles. Creo que estamos banalizando hechos que no deben serlo, porque sus actores se crecen y van a más cada día que pasa. Un ejemplo: desde hace días, cada noche a las 8, como un reloj, una panda de cab… disfrazados de rojos (CDR) corta, sin que la policía mueva un dedo, el cruce Meridiana / Fabra y Puig, lugar de paso obligado de centenares de automovilistas que regresan de trabajar a sus casas en la periferia norte de Barcelona. Ciertamente, no se paraliza «el país» y no «pasa nada» (es decir, los que sufrimos esos sabotajes reiterados «nos aguantamos»: ¿hasta cuándo?).
2. Veo muy optimista el discurso de algunos sobre la futura «domesticación» de UP en sentido constitucionalista. Tan probable como eso me parece lo contrario, la vuelta del PSOE a las andadas de la condescendencia con los supuestos «independentistas buenos». La falta de reacción estos días ante los sabotajes CDR no augura nada bueno. En el caso de Barcelona y su ayuntamiento la cosa es patética: los municipales protegiendo con vallas la acampada de plaza Universidad, con el correspondiente corte de Gran Vía, Pelayo y Rondas durante días y noches; el laissez-faire ante cualquier otro corte de calles, cuando no la «colaboración» con ellos a base de desviar el tráfico, etc. Tendrías que ver, si no lo has visto ya, el atasco permanente que sufren las calles Consell de Cent y Valencia al tener que absorber todo el tráfico desviado de Gran Vía y Pelayo… En fin, soy muy, muy pesimista y empiezo a desear que los constitucionalistas desamparados por la autoridad organicen piquetes anti-CDR. Ellos se lo han buscado.
3. Si así fuera [“la barbarie les explotará en la cara”], ya se tendría que haber notado en las elecciones, después de toda una semana de kale borroka a tope en las cuatro capitales de provincia catalanas, con unos cuantos días más de cortes y sabotajes a gogó. Me temo que la burguesía catalana «de orden» ha apostado definitivamente por imponer «su orden», en una aplicación de la metáfora «arzalluziana»: los CDR sacuden el árbol y los Roures, Matamalas y Carullas recogen las nueces. De manual.
8. Dos tuits que merecen ser tenidos en cuenta.
(El del Topo: “Ellos no lo sabían, pero los independentistas que quemaban contenedores en Barcelona en octubre, estaban trabajando a favor del fascismo, la extrema derecha y VOX)
Sobre las citas, cuatro esta vez: todas relevantes en mi opinión (también las más breves). El Roto, como nos tiene acostumbrados, dando en el clavo. Por eso, como solía decir Francisco Fernández Buey, es uno de nuestros grandes filósofos-humoristas.
La estructura de esta sabatina; 1. Nota previa sobre la Cataluña real. 2. ¿Nacionalistas sin remedio? 3. Reflexiones de amigos y compañeros. 4. Sugerencias.
1. Nota previa
1. Para ubicarnos un poco, sobre la Cataluña real (y olvidada). De Vicenç Navarro, “La enorme crisis social en Catalunya ignorada u ocultada en el debate electoral”. https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2019/11/06/la-enorme-crisis-social-en-catalunya-ignorada-u-ocultada-en-el-debate-electoral/.
1. La tasa de riesgo de pobreza entre 2008 y 2018 pasó de un 16,6% de toda la población catalana a un 21,3%. Más de dos catalanes de cada diez están en esta situación. Incremento de 4,7 puntos (casi el 30%).
2. El crecimiento ha sido incluso mayor entre la población sin trabajo (que se ha incrementado en un 80% -prácticamente 200.000 personas más- entre el último trimestre de 2007 y el último de 2018).
3. Particularmente vulnerable ha sido la juventud (menores de 18 años): la que se encuentra en riesgo de pobreza ha crecido un 7% entre 2013 y 2018: casi 30.000 jóvenes han pasado a encontrarse en esta situación. Tasa de riesgo de pobreza de esta juventud: de un 29,5% ha pasado al 31,2% (unos 439.800 catalanes jóvenes).
4. Enorme aumento de la precariedad (en forma de temporalidad). Entre 2008 y 2018 los contratos temporales pasaron de representar el 83% de todos los contratos registrados anualmente a un 86,1%.
5. Durante el período 2010-2017 la Generalitat de Catalunya recortó 626 millones de euros en la educación pública (recorte más acentuado en las escuelas públicas que en las concertadas). A día de hoy, el gasto público educativo es de 5.684,1 millones de euros, más bajo que en 2010 (6.310,5 millones, unos 626 millones menos), a pesar de que las necesidades son ahora mayores.
6. Una situación semejante se da en el gasto público en sanidad y salud pública: ha descendido un 10,4% durante el mismo período (en educación fue de un 9,9%), pasando de ser de 9.903,5 millones de euros a 8.876.5 millones durante el mismo período (-1.027 millones de euros), causa mayor de que el sector privado haya crecido: un 30% de catalanes atendidos por la medicina privada y un 70% por la pública.
7. Vivienda (y otros servicios urbanos) también ha sufrido un descenso: de 723,9 millones de euros a 357,6 millones, un recorte de más de un 50% de los fondos disponibles para esta función esencial de las autoridades públicas, municipales y autonómicas.
8. También se han producido recortes en capítulos del gasto social que juegan un papel muy importante en garantizar el bienestar de la población: protección social (un recorte de un 7,1%), promoción social (31%) y fomento de la ocupación (un 1,1%).
9. El porcentaje de las rentas derivadas del trabajo sobre el total de todas las rentas ha disminuido (desde ya un muy bajo porcentaje) de un 50,1% en 2008 a un 47,1% en 2018 (3 puntos menos, un -6%). Las rentas derivadas del capital (propiedad de medios que generan renta), pasaron de un 42,1% en 2008 a un 44,4% en 2018 (2,3 puntos más, un 5%).
10. Cataluña es uno de los territorios europeos con una de las desigualdades de renta más elevadas, creciendo de una manera muy acentuada en el período 2008-2018. El 20% de catalanes que tiene rentas más altas (burguesía, pequeña burguesía, clase media profesional) tenía en 2007 4,8 veces más renta que el 20% con las rentas más bajas; en 2018: 5,2 veces más. Las desigualdades todavía son mayores en cuanto a la propiedad.
11. Los años que una persona pueda esperar vivir (la esperanza de vida) son muchos más (11,3 años), entre los “de arriba” (que viven en barrios bien), directores, gerentes y profesionales universitarios, versus los que están abajo (que viven en barrios que incluyen trabajadores manuales obreros).
12. Enfermedades debidas al estrés o al tipo de nutrición son mucho más comunes entre los de abajo que entre los de arriba. El porcentaje de diabéticos (enfermedad en parte determinada por el tipo de alimentación) es casi 3 veces mayor en las clases populares que en la clase alta.
13. El deterioro tan notable del mercado del trabajo y el descenso de los recursos disponibles para los jóvenes catalanes explica que el porcentaje de estos jóvenes entre 16 y 29 años emancipados haya disminuido de un 31,6% en 2008 a un 23,8% en 2017, habiéndose incrementado de una manera muy significativa su edad de emancipación (una de las más tardías de la UE). El descenso ha sido también responsable del gran retroceso en la edad en la que las mujeres catalanas tienen su primer hijo/hija. Cataluña es una de las regiones europeas en las que tal edad es más elevada (30,9 años), solo superada por la media de España e Italia (en el conjunto de la UE es de 29,1 años).
14. Ese retraso es también causa de un descenso de la tasa de fecundidad: ha pasado de ser de 1,45 hijos en 2007 a un 1,39 en 2017, lo que constituye una gran insatisfacción en el desarrollo del proyecto vital dado que el número deseado de hijos entre hombres y mujeres de 20 a 49 años es de más de 2 (la tasa de reemplazo biológico de la población es de 2,1 hijos por mujer; de no aumentar tal tasa, la población catalana descenderá o, para crecer, tendrá que favorecer unos porcentajes mayores de inmigración que los actuales).
2. ¿Somos todos nacionalistas sin remedio?
Vayamos ahora a vuestro tema. Tomo pie -mejor compañía imposible- en un artículo (fechado el 5 de diciembre de 2000) de un maestro que nos ha dejado muy recientemente, el gran historiador Gabriel Jackson: “¿Somos todos nacionalistas de algún tipo?” https://elpais.com/diario/2000/12/05/opinion/975970806_850215.html. El amigo Francesc Xavier Pardo me ha facilitado la referencia. Gràcies estimat amic.
En los 16 años que entonces llevaba viviendo en Barcelona, señala el autor de A pesar de los pesares, había mantenido muchas conversaciones con amigos catalanes que profesan algún tipo de nacionalismo catalán o un cierto grado de catalanidad. La actitud de Jackson respecto al tema lingüístico, que es el que había discutido con más frecuencia, fue que creía que
una sociedad bilingüe supone una forma de enriquecimiento para todos sus habitantes; que, por lo tanto, estoy a favor del uso tanto del catalán como del español como idiomas de uso en todos los niveles del sistema educativo, pero que en la mayoría de las cuestiones económicas, sociales y políticas relativas a la calidad de la vida humana, así como en las decisiones importantes que se deben tomar en una sociedad democrática, el nacionalismo supone una complicación innecesaria para una situación ya compleja de por sí. Actitud que muchas veces ha suscitado la réplica, en un tono de amistosa exasperación, de que «todos somos nacionalistas de algún tipo, tanto si lo reconocemos como si no».
En este escrito, proseguía, iba a intentar ser todo lo incluyente que le fuera posible sobre su propia «identidad», e invitaba al lector a valorar si efectivamente era él, inevitablemente, un nacionalista de algún tipo.
El primer elemento de mi identidad es el haber nacido en Estados Unidos y haber asistido a sus escuelas públicas. Estados Unidos es un país de inmigrantes, una gran mezcla de pueblos y patrimonios culturales, una nación cuyo sentido de la identidad se basa en la libertad política, económica y religiosa. Un segundo elemento de mi identidad es que soy judío. Ninguno de mis padres era personalmente religioso, pero el ascenso de Hitler y la existencia de un considerable antisemitismo social en Estados Unidos les animó a enviarme a una escuela hebrea un par de horas por la tarde después del colegio. En concreto, desde los 12 hasta los 16 años estudié con un rabino brillante cuyo hermano era catedrático de Arqueología, y me planteé seriamente hacer la carrera de arqueología de Oriente Próximo. En la pequeña ciudad de Mount Vernon, Nueva York, este rabino y muchos de los refugiados judíos alemanes que a veces invitábamos a nuestra casa eran una compañía mucho más estimulante que la mayoría del resto de los adultos que conocía. Esto me hizo creer que el judaísmo, sobre el cual ya albergaba muchas dudas de carácter religioso, constituía un patrimonio cultural muy valioso, que me hacía sentirme agradecido y orgulloso, tanto entonces como ahora.
A los 17 años, el autor de La República española y la guerra civil se matriculó en la Universidad de Harvard, y de repente se encontró en un mundo cultural infinitamente más amplio en conceptos y perspectivas que cualquier otra cosa que hubiera experimentado anteriormente.
Las inmensas posibilidades que ofrecían las culturas europea y de Extremo Oriente literalmente me embriagaron. Finalmente logré calmarme lo suficiente como para terminar un programa coherente de historia y literatura de Estados Unidos, con un aperitivo de lengua y literatura francesa y alemana. Desde que ingresé en la universidad, no he entrado en ninguna sinagoga ni en ninguna iglesia, excepto para alguna boda o funeral de gente a la que quiero. Hubo algo en la libertad intelectual y riqueza cultural absolutas de Harvard que rompió para siempre (aunque no fui inmediatamente consciente de ello) el nexo entre religión y cultura que antes existió en mi mente.
Además, desde la adolescencia y a lo largo de su vida de adulto, este gran melómano mozartiano se asoció constantemente con la política de la izquierda democrática, en la que de vez en cuando participó activamente:
En causas como el reconocimiento de sindicatos libres; las cuotas suplementarias de refugiados procedentes de la Italia fascista y de la Alemania nazi; la ayuda alimenticia y médica a la República española durante la guerra civil; la derrota de las potencias fascistas durante la II Guerra Mundial; la defensa de toda la izquierda estadounidense, incluyendo a los comunistas, en contra del maccarthismo en los años cincuenta; las luchas por la igualdad sexual y racial durante las décadas posteriores a la II Guerra Mundial; el movimiento por la abolición de la pena de muerte. He pertenecido y sigo perteneciendo a organizaciones como el Sindicato Estadounidense por las Libertades Civiles, a diversas asociaciones dedicadas a los derechos civiles plenos para la mujer y las minorías étnicas, a Amnistía Internacional, a Médicos sin Fronteras, a varias organizaciones por el desarme nuclear y al Sindicato de Científicos Comprometidos, dedicado a la limpieza ecológica y a la aplicación práctica de las fuentes de energía no contaminantes.
A la lista de compromisos políticos y de derechos humanos, prosigue el autor de Juan Negrín: Médico, socialista y jefe del Gobierno de la II República española, debe añadir algunos recuerdos que le han marcado muy profundamente: escuchar a su profesora de tercer grado, una mujer de Nueva Inglaterra, describir las injusticias cometidas por sus antepasados contra los indios de Massachusetts en el siglo XVII. También:
cantar tanto America the Beautiful (que tiene una música mucho mejor que la de nuestro himno nacional) como espirituales negros en la clase de música y enterarme de la tragedia de la sordera de Beethoven; leer las biografías de Abraham Lincoln, que terminó con la vergüenza de dos siglos de esclavitud en Estados Unidos, y de George Washington, que podría haberse convertido en un dictador militar pero decidió prestar sus servicios como presidente civil y que se retiró voluntariamente de toda clase de poder político tras dos mandatos como presidente electo; escuchar la voz de Martin Luther King y participar en algunas de las manifestaciones que desembocaron en la legislación en materia de derechos civiles de los años sesenta.
Además, aunque Jackson no fuera un judío creyente desde la adolescencia, y se casara con una «episcopalista lapsa» (de la misma forma que él era un «judío lapso»), siempre se aseguró de que sus hijas fueran conscientes de su herencia judía, y sin duda, admite, “he estado mucho más preocupado por los acontecimientos en el Estado de Israel que la mayoría de los no judíos”. Jackson creía que Israel tenía derecho a una existencia segura. Empero
no encuentro justificación alguna para los nuevos asentamientos en los territorios ocupados palestinos, ni para la negativa a considerar Jerusalén no sólo como la capital de Israel, sino también como la capital de Palestina y una ciudad igualmente sagrada para musulmanes, judíos y cristianos. Creo que si no fuera judío diría exactamente lo mismo. Si los seres humanos pudieran dejar al margen sus mitologías nacionales y religiosas, Oriente Próximo podría convertirse en una región ecuménica próspera y totalmente en paz.
Llegado a este punto se preguntaba a sí mismo y preguntaba a los lectores:
¿Hay alguna variante de nacionalismo oculto en esta lista de experiencias, emociones y compromisos personales? En concreto, si creo que a los niños catalanes les beneficiaría contar tanto con el catalán como con el español como lenguas de uso en la escuela, ¿me convierte eso en un espanyolista? Y si creo que la separación entre Iglesia y Estado en EE UU y la libertad de inmigración en Estados Unidos son ejemplos deseables de medidas políticas a largo plazo, ¿me convierte eso en un nacionalista estadounidense?
Desde su punto de vista:
El verdadero problema es que, cuando a la gente le preocupa ante todo su nacionalidad o identidad étnica particular, empieza a examinar cada pronunciamiento político y cada acontecimiento local en busca de las implicaciones para dicha identidad. Con ese estado de ánimo, todos los debates sobre impuestos, o sobre líneas de trenes de alta velocidad, o sobre adjudicaciones del agua, o sobre derechos de gestión de costas, o sobre subvenciones a los museos de arte o las salas de conciertos, etcétera, se convierten automáticamente en debates que implican a «nuestra cultura» y a «nuestra identidad».
No pretendía achacar, en absoluto, ninguna responsabilidad especial a las sensibilidades catalanas:
Cuando estoy en Madrid me veo defendiendo a Cataluña contra unos prejuicios ridículos, y cuando estoy en Barcelona tengo que recordar a los amigos que Franco ha muerto y que Madrid es la sede de un Gobierno elegido democráticamente.
No tenía ni idea del porcentaje de personas que, como él, pensaban que su identidad consistía en sus creencias políticas y morales, en sus preferencias estéticas, en sus gustos y aptitudes acumulados y en las muchas imágenes de sus primeros años de vida que habían establecido esos principios y esos gustos, la mayoría de los cuales no tenían nada que ver ni con la raza ni con la nacionalidad.
Probablemente el porcentaje será muy pequeño. De otro modo, los nacionalismos no tendrían ni remotamente la fuerza que tienen. Pero, a menos que exista algún elemento de nacionalismo oculto entre los componentes de mi identidad personal, tengo que insistir contundentemente en que no todos somos nacionalistas de algún tipo.
Hasta aquí Gabriel Jackson.
Un interesante comentario de alguien que le conoció muy bien, el profesor Joaquín Miras:
Recuerdo a este buen amigo gracias a que me honró, asistiendo durante años casi 20 años, a una tertulia literaria mensual que se acogía en mi casa: lectura de cuentos y cena. Estaba allí también, uno de los mejores escritores en prosa de la segunda mitad del siglo XX, hermano de un gran historiador, Ramón Gil Novales, también fallecido en destierro interior, a pesar de haber recibido el premio de las Letras Aragonesas… Gabriel Jackson me honró con su amistad durante casi 20 años, y lo hago constar, para que lo que añado se entienda bien: que un hombre como Gabriel debiera refugiarse en una tertulia de profes de instituto da señal del trato que le dio la Generalitat y el establishment intelectual catalán. Os recuerdo que tras escribir un artículo en El País contaba él mismo que fue citado por Pujol a su despacho. Él acudió y contaba que Pujol le metió una bronca morrocotuda y luego le hizo salir de su despacho sin darle lugar a réplica. Gabriel, Ramón, los desterrados,… la prueba del algodón de la mentira de la existencia del cosmopolitismo barcelonés… Un abrazo todos. Y que la tierra le sea leve a nuestro admirable amigo.
Un segundo comentario, de un lector de rebelión:
En los sesenta/setenta teníamos en Cataluña tres hispanistas que nos sacaban de miserias: Jackson, Elliott y Kamen. El nacionalismo crucificó a los tres. De Kamen llegaron a decir que era un mal historiador. Sus obras contradecían la línea de Eva Serra-Víctor Ferro. De Elliot que su trabajo sobre la España moderna estaba ya muy superado y era demasiado españolista. Con él no pudieron. A Jackson se le despreció. A Kamen se le envió al olvido
Cierro con una observación del médico comprometido Antonio Navas sobre un enlace de La Vanguardia: . http://envios.lavanguardia.com/optiext/optiextension.dll?ID=pTSpVd9fNWOBq51WiGs0HhxIUJx1OhsncKh3H8oc0Vs0sry%2BNsjMCFFj0XqaEvgcnTOVXaAUYXdZu5jaqYLkJ2xL_ADA4er3Oa7w4zpT
Hay gente que no sale de la misma matraca una y otra vez. Que si todos somos nacionalistas, y que la nación es en mayor o menor grado cosa de sentimientos étnicos, «gastronómicos» y demás… o sea, todos contaminados por el pecado original. Aunque reconoce que hay cosmopolitas, pero claro, esos no se sienten vinculados a una nación determinada. Mentira, ¡aquí hay uno! Me gustan unos cuantos países igual o más que el mío, y hasta me interesan más culturalmente en algunos aspectos: música, etc; pero soy políticamente español, y por supuesto no dejo de tener aspectos étnicos de mi nacionalidad, entendida esta en su sentido extenso y múltiple: nacido y vivido en Catalunya, de padres andaluces. No sé si en el libro se dirá ni una palabra de la existencia de la nación como comunidad política sin mentecateces etnicistas, de la posibilidad de conjugar identidades étnicas diferentes con la pertenencia a una única comunidad definida políticamente.
Por cierto, querido lector, querida lectora, ¿qué pasa con ustedes? ¿También ustedes, cuando piensan (si piensan, ¿solemos pensar en ello?) en su identidad, se definen en primerísimo lugar por ser españoles, catalanes, catañoles, gallegos, vascos, andaluces, aragoneses, varias cosas a la vez, etc, o piensan que su identidad plural y diversa (que a lo menor ni la llaman así) incluye de forma destacada determinadas virtudes privadas y públicas, sus creencias políticas y morales, sus preferencias estéticas, sus relaciones familiares y de amistad, “sus gustos y aptitudes acumulados y en las muchas imágenes de sus primeros años de vida que habían establecido esos principios y esos gustos, la mayoría de los cuales no tenían nada que ver ni con la raza ni con la nacionalidad”? ¿A ustedes quiénes les ha hecho más? ¿Neruda, Paul Eluard, Camus, Mozart, Marx, Hipatia, Epicuro, Fourier, Weil, Cortázar, Pavese, María Teresa León, Loach, Visconti, Zambrano… o Cambó, Prat de la Riba, Heribert Barrera et alii o ideólogos del nacionalismo español que nada tienen que ver con la “España en el corazón” (o en marcha de Celaya) de Manuel Azaña, Juan Negrín o Pablo Neruda por ejemplo?
Una recomendación de cierre: Angel Viñas, “Gabriel Jackson en mi recuerdo”. http://www.angelvinas.es/?p=1925
III
De amigos y compañeros
Sobre las elecciones. Del médico comprometido Antonio Navas:
Lo de Rivera sí es de juzgado de guardia. Lo del PSOE creo que poseía mucha más lógica formal. Pero quizás poca lógica «emocional», y poco control de los tiempos con lo de la sentencia y demás. Y el ascenso de Vox, como casi siempre que ha sucedido históricamente, hasta donde yo pueda saber, refleja un cierto suicidio colectivo de los demás, de todos los demás. Lo de Iglesias creo que es peor que lo de Sánchez, y más castigado sale; para mí incomprensible su rechazo de la oferta que le hizo el PSOE. Tengo familiares y amigos que ohttp://www.angelvinas.es/ han votado a Vox, alguno, o que han estado seriamente tentados de hacerlo: gente buena, gente no racista, ni fascista, ni siquiera de derechas: Motivos: 1. Indignación muy severa con lo de Catalunya; 2. Hartazgo con la clase política en general, sin descuidar la penetración de ciertos discursos antiinmigración, discurso ruralista, discurso sin tapujos politicistas, etc, etc. discurso salvador, de emergencia… Ayer Abascal hablaba en su discurso de celebración, de emergencia social refiriéndose a gente que lo está pasando mal económicamente (no a que se sientan agredidos en su masculinidad).
Del historiador José Luis Martín Ramos:
Consideraciones telegráficas sobre hoy [lunes].
El dato más negativo estaba descontado. No hay una izquierda española que sume, en condiciones mínimas, una propuesta ya no digamos revolucionaria (esto, más allá de la verbalidad, tiene mucho que ver con el signo de los tiempos) sino reformista-socialdemócrata (y no solo keynesianismo) en el ámbito económico-social e integradora socialmente -la única que interesa a las clases populares- en el ámbito político territorial. El PSOE sigue siendo poco más que liberal-social y PodemosIU es confuso, incoherente y frívolo en su posición territorial. Estamos así desde hace tiempo.
¿Puede un «gobierno progresista» sanear algo esa doble esquizofrenia de la izquierda? Quién lo sabe! Lo que es seguro es que un gobierno de derechas no promoverá ningún paso adelante en aquel sentido. El PSOE y PodemosIU se encastillarán durante cuatro años, y eso es mucho tiempo.
El segundo dato negativo estaba también descontado. La repetición electoral no auguraba nada bueno, porque en el pensar del común estaba que las dos formaciones, PSOE y PodemosIU, tenían su parte de responsabilidad en el fracaso de la primavera y en las jugadas especulativas partidarias.
Vamos a otras reflexiones. Casi, casi estoy por dar por bueno el resultado: bofetada a Sánchez, sin derrota del PSOE; toque de atención general sobre los costes de no poderse de acuerdo. Podía haber sido peor y creo que en algún momento todos lo pensamos. ¿Qué hubiese pasado si la debacle de Cs -ésta era completamente segura desde abril cuando cerró de entrada la puerta a Sánchez- hubiese sido capitalizada solo por el PP? Hoy sería el partido ganador y quien se dispondría a formar gobierno. No ha podido ser porque se ha metido entre medio Vox. Sobre eso también hay que pensar. En este momento nada glorioso de la izquierda, la derecha se rompe aún más, haciendo aflorar el franquismo latente que todos sabíamos que había en el PP y que los proyectos nostálgicos (Fuerza Nueva) nunca fueron capaces de organizar. Ayer vi al Zarzalejos más bajo de moral que he conocido: Rivera dinamitó su opción, la alianza PSOE-Cs, y Vox frena y bloquea al PP; sus llamadas a que Sánchez se aparte, con el implícito de una gran coalición eran patéticas. Todos tienen los mismos problemas, pero la derecha los tiene hoy mayores: todas las «tácticas» de Casado han fracasado, y encima el PP no lidera en estos momentos el discurso de la derecha, sobre todo el discurso cultual. Vox ha conseguido una hazaña electoral pero a costa de dejar en la miseria a su «hermano mayor». No le queda otra en estos momentos que el sorpasso y eso es muy, muy difícil (que se lo digan a Anguita). En cuanto a Cs, mucho tendrán que cambiar las cosas para que mantenga el millón y medio de votos; o simplemente para que se mantenga en pie la formación.
Todo eso en el contexto de que ahora sí que nadie puede pensar en unas terceras generales. Eso sería, aparte de un ridículo sumo que obligaría a sus responsables a huir del país, una quiebra grave del sistema. Y, hoy por hoy, esa quiebra grave el sistema solo favorecería a una solución autoritaria, con la cuestión territorial de fondo. Que nadie piense que la quiebra daría paso a un proceso constituyente, eso no está en el escenario presente e inmediato. Puede, y de alguna manera es necesario, que esté en el futuro próximo si se consigue desactivar el bloqueo catalán.
Vamos a Cataluña. A falta de resultados completos y detallados. Primera impresión: se ha desmovilizado la izquierda y el centro-derecha (Cs.) El PSC ha perdido un 14,6%. Cs un 55%. Entre los dos han dejado de votarles casi 400.000 personas. Pero buena parte de eso no ha ido a ninguna parte: PP y Vox han sumado conjuntamente unos 180.000 votos, algunos de ellos pueden venir de voto nuevo (por edad o por abstención anterior). ECpodem+Mas País ha perdido un 4,4% del voto. Retrocesos por abstención. El bloque indepe sigue movilizado, pero apenas se ha movido: 7.000 votos más que en abril, más que probablemente procedente de la abstención cupera de entonces. Los bloques en Cataluña sobre la independencia se mantienen igual y ECP sigue estando en el medio, con la clave del desempate. Las elecciones han aportado alguna novedad, la de la candidata por Girona, y la dinámica de participación en el gobierno de España -si se confirma- arrastra a ECP hacia las posiciones de la diputada de Girona y no a las de Asens. Como se suele decir, en este caso la casi ausencia de noticias no es, al menos, una mala noticia.
Último. A diferencia de la situación de abril, la sentencia del procés y las reacciones en Cataluña han quedado ya descontadas. El Tsunami democrático va camino de quedarse en una marejadilla; aunque tenga derivadas inquietantes e indeseables como la violencia que juega más en contra que a favor de la hegemonía nacionalista.
PD. Rivera ha dimitido; otra noticia positiva. That’s plenty!
Una pequeña joya irónica del gran científico y humanista franco-barcelonés Eduard Rodríguez Farré:
¡Ah, Salvador!, me encanta comentar el mal uso del catalán del nacional-fascista Joaquim Torra. El imperativo «apreteu, apreteu» es una castellanada que cualquier corrector automático detecta. El verbo «apreteu» no se encuentra en ningún diccionario del catalán. En todo caso, el imperativo sería ‘premeu, premeu‘ (como indican muchos pulsadores de máquinas, puertas u otros artilugios).
Del compañero y amigo Martín Alonso:
Aprovechando la invitación a las asociaciones de J., uno de los trucos del independentismo ha sido aislarse de sus amigos de antaño cuando las conexiones han dejado de favorecer sus designios y se convierten en pasivo. Insertar esa posición en una perspectiva comparada ofrece una imagen bien distinta de la de sus gabinetes de marketing mediático:
– El parentesco de las posiciones secesionistas con la insolidaridad de los ricos, que han señalado Picketty, Dalle Mulle o Guilluy (cita amplia de este en la última Sabatina de Salvador).
– La deriva etnocrática de su modelo soñado, Israel.
– La figura de la coalición reaccionaria entre terratenientes y oligarquía, formulada por Barrington Moore en Orígenes sociales…
– La deslealtad con la democracia, según expone Juan J. Linz (La quiebra de las democracias, Alianza 1996, p. 65): “Un indicador de conducta semileal, y una fuente de imágenes cuya percepción lleva a cuestionar la lealtad de un partido hacia el sistema es la disposición a animar, tolerar, disculpar, cubrir, excusar o justificar las acciones de otros participantes que van más allá de los límites de las pacíficas y legítimas pautas de conducta en una democracia. Los partidos se hacen sospechosos cuando, basándose en afinidad ideológica, acuerdo en algunos objetivos últimos o medidas políticas concretas, hacen una distinción entre fines y medios. Rechazan los medios como indignos y extremos, pero los excusan y no los denuncian públicamente a causa de su acuerdo con los objetivos que se persiguen. Tal acuerdo en principio y desacuerdo en la táctica es un indicador frecuente de semilealtad. La violencia política, el asesinato, las conspiraciones, los golpes militares fallidos y los intentos revolucionarios sin éxito son situaciones en las que se pone a prueba la semilealtad. La aplicación desigual de la justicia a actos ilegales de distintos grupos de oposición desleal contribuye decisivamente a la imagen de semilealtad. La concesión o denegación de amnistía a los que están en contra de un sistema democrático crea otra situación de prueba anterior, sin el escudo de armas de la monarquía. Debo decir que, ahora, tras el uso que se ha hecho de la tricolor, no me gusta llevarla y no me incomoda la bandera constitucional. Será…lo que sea, pero es lo que es y no me voy a escudar en Togliatti…
Del amigo Carlos Valmaseda:
No entiendo muy bien la movilización de Tsunàmic Democràtic que ha empezado hoy. La de anteayer, aunque al final se achantasen y no interfiriesen en las elecciones, sí y hay que felicitarlos. Lo de Vox es en parte triunfo suyo. Pero, ¿lo de estos tres próximos días? Cortar La Jonquera creo que ya lo hicieron durante un par de días y sin tantas alharacas. ¿y para eso tanta app y tanta historia?¿Para acabar convocando a través de TV3 y Vilaweb? -quizá habréis visto que el comunicado de Tsunami se ha hecho público a las 9:06 y a las 9:03 TV3 informaba en directo desde La Jonquera-. Total, o es un ensayo para más acciones en un futuro o como movilización estilo Mr. Robot está resultando bastante filfa.
De Antonio Navas de nuevo:
Respecto a los Comunes. Sostengo que la gran mayoría del voto a ECP sigue perteneciendo a la vieja tradición PSUC que es española. Lo planteo como inferencia histórica, y como constatación demoscópica personal, hasta donde alcanza mi contacto con ese mundo.
De sus dirigentes, no me cabe duda de que la mayoría son indepes declarados o vergonzantes, como una gran mayoría de clases medias profesionales exitosas venidas a más, en un arco de edad relativamente joven, y socializadas en determinado ambiente «nacional» o simplemente encantados de su triunfo en la vida, lo que les diferencia notablemente de los españoles y de la caspa de sus padres españoles que eructan y tienen un acento inaceptable. Es complicado llevarlos a un restaurante de postín.
IV. Sugerencias.
Las sugerencias de la semana:
1. Sin confundir la parte con el todo: Ángeles Vázquez / Juan José Fernández / J. G. Albalat, “Un CDR preso habla de otro grupo listo para actuar en diciembre.” Otro de los detenidos admitió ante el juez que ‘Los Escamots’ estaban preparando termita. https://www.elperiodico.com/es/politica/20191107/sumario-cdr-otro-grupo-listo-para-actuar-diciembre-7717967
2. Imma Monsó, “Pies y cabeza”. https://www.lavanguardia.com/opinion/20191107/471436753523/pies-y-cabeza.html
3 Conveniente vuelta al pasado: Josep Tarradellas, carta al director de La Vanguardia, Horacio Sáenz Guerrero 16 de abril de 1981. https://dedona.wordpress.com/2017/10/16/josep-tarradellas-carta-al-director-de-la-vanguardia-horacio-saenz-guerrero-16-de-abril-de-1981/
4. Enric Juliana, “España no suma” https://www.lavanguardia.com/politica/20191111/471506025221/espana-no-suma.html
5. ¡No se lo pierdan! Pere Vilanova, “Recitando mantras” https://elpais.com/ccaa/2019/11/11/catalunya/1573475648_024393.html?prod=REGCRART&event_log=oklogin
6. Salvador Oliva, Apreteu, apreteu! https://cat.elpais.com/cat/2019/11/07/opinion/1573144265_294324.html. Un comentario de Miguel Candel (no se lo traduzco, perdería mucha fuerza):
Genial com sempre. Entre ell i l’Albert Soler es fa difícil triar.
Per cert, quan jo cantava (anys ’70) en el cor anomenat «Capella Clàssica Polifònica» (que un servidor rebatejava en privat com a «Capulla Clònica Polifàsica), el director, Enric Ribó, explicava que hi ha ignorants que malinterpreten les indicacions dinàmiques de las partitures de la següent manera: els signes «p» i «f», que corresponen als mots italians «piano» i «forte» («fluix» i «fort», respectivament), diuen aquests brètols que equivalen a «pretar» i «fluix» (exactament el contrari del que signifiquen realment).
Crec, per tant, que el que hauria de dir en «Xistorra», per fidelitat al seu tarannà de brètol acabat, és: «preteu, preteu» i/o «no fluixeu, no fluixeu»(*).
I que vingui Déu (o la Plataforma per la Llengua, que ve a ser el mateix) i ho vegi.
(*) No vull donar idees, però trobo estrany que en Xistorra no faci servir una expressió de gran tradició a la nostra llengua i cultura quan es tracta d’incitar a l’acció guerrera: «Desperta, ferro!»
7. Joaquim Coll, “El triunfo de los catalinabes”, https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/triunfo-catalibanes_289817_102.html. Un comentario de la maestra Elisenda, de La Port de la Selva:
En un excel·lent article d’avui d’en Joaquim Coll (El triunfo de los talibanes), l’autor es (ens) demana quines pintures murals poden substituir les que es pretenen suprimir en el Saló Sant Jordi del Palau de la Generalitat, suposadament poc adients als ulls i al gambals dels nacionalcatalanistes.
Si a la pregunta que fa en JQ es pot respondre amb uns suggeriments iconogràfics, jo en farè uns quants:
1. Que es pinti una gegantina reproducció de l’escut del Barça FC que hi ha en un vitrall en el 2n pis a l’esquerra de l’altar de l’església de Santa Maria del Mar, com a exemple del “coratge” dels llepaciris nacional-catòlics-catalanistes-culers, que en 1968 ho finançaren i ho muntaren (amb el permís tolerant del Caudillo i de l’alcalde Porcioles, és clar…).
2. Que es pinti, també, un retrat coral de la família de l’expresident Jordi Pujol i Soley, en composició anàlega a la del quadre de Goya (“La família de Carlos IV”). Sobre el cóm pintar i on situar la àvida dòlars de la Marta Ferrusola, els seus fills lladres Jordi i Oriol, i els altres, ho deixo a la imaginació del lectors.
3. Que es pinti à la manière de Delacroix (i que “en el cel” me perdoni aquest gran pintor), un enorme mural on es reflexi “La independència de Catalunya guiant al poble”, tot reproduïnt escollides imatges de les nits incendiàries en la Via Laietana dels proppassats dies d’octubre.
4. Insistint en el sempre recurrent “nacionalcatalanisme de futbolí”, i per a contentar els “pujolistes d’esquerres” que, a la vegada, fan -o feien- militant costat al Vázquez-Montalbanisme culer, proposo que es pinti un, diguem-ne, fet històric, a saber: El gol de Koeman en Wembley en maig de 1992, que permeté aconseguir al Barça FC la “Champions”.
Continuarà…
8. Lola García, “El Tsunami fue para Vox”. https://www.lavanguardia.com/politica/20191111/471506043818/el-tsunami-fue-para-vox.html.
9. Francesc-Marc Àlvaro, “¿Más fuertes y más irrelevantes?” https://www.lavanguardia.com/opinion/20191111/471509082303/mas-fuertes-y-mas-irrelevantes.html.
10. Lluís Rabell, “Sed perseverare diabolicum” https://lluisrabell.com/2019/11/11/sed-perseverare-diabolicum/ También: “Sin cartas de navegación” https://lluisrabell.com/2019/11/12/sin-cartas-de-navegacion/
11. Cristina Farrés, “Autobloqueo” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/zona-franca/autobloqueo-economia-catalana_291899_102.html
12. Francesc Arroyo, “La ley del más jeta” https://www.metropoliabierta.com/opinion/ley-del-mas-jeta_21441_102.html
Mañana domingo hay manifestación en Barcelona. Por motivos económico-sociales, contra la ley (privatizadora) Aragonès. ¡Esperemos que el secesionismo no intente capitalizarla de algún modo! ¿Nos veremos? Una buena aproximación al tema: Eduardo Luque, “La ley Aragonès: el dedo que oculta la luna” https://www.elviejotopo.com/topoexpress/la-ley-aragones-el-dedo-que-oculta-la-luna/
Por si pudieran y no anduvieran muy lejos: