El comunicado de Alianza de la Izquierda Republicana de España (A.I.R.E.) sobre la situación en Palestina. Fechado en Barcelona, el 15 de mayo. ¿Está justificando la Administración Biden estos crímenes de guerra?
Desde Alianza de la Izquierda Republicana de España (A.I.R.E.), plataforma política de organizaciones y personas inequívocamente de izquierdas e internacionalista, no podemos sino condenar sin paliativos la agresión militar del Estado de Israel contra la indefensa población civil palestina de la Franja de Gaza, y hacer un llamamiento general a la solución pacífica del conflicto en Oriente Medio, en aplicación de las reiteradas resoluciones que sobre dicho conflicto ha emitido, durante décadas, la Organización de las Naciones Unidas.
Defendemos el derecho a la autodeterminación de las poblaciones de territorios sometidos a dominación colonial o a ocupación militar de potencias extranjeras, en los parámetros establecidos por la ONU, así como de los grupos humanos sometidos a persecución o discriminación por motivos étnicos, lingüísticos o religiosos. Proclamamos nuestra solidaridad con los pueblos palestino y saharaui, titulares indiscutibles de dicho derecho de autodeterminación, así como con las minorías perseguidas por motivos étnicos o religiosos en países como Iraq, Birmania o las petromonarquías del Golfo Pérsico, a la vez que negamos, taxativamente, que los presupuestos necesarios para el ejercicio del legítimo derecho de autodeterminación se den en ningún territorio actualmente sometido a soberanía española.
Rechazamos el recurso a la guerra como método de solución de problemas políticos, aunque reconocemos el derecho a la legítima defensa por parte de los Estados y de las poblaciones sometidas a agresiones militares o a regímenes dictatoriales violadores de los derechos humanos. Denunciamos igualmente como inadmisible cualquier forma de terrorismo, político o religioso, así como el ataque a poblaciones civiles durante los conflictos militares. En ese sentido, no podemos aceptar como legítimo el ataque con cohetes por parte de las milicias de Hamás y Yihad Islámica contra objetivos civiles israelíes, y consideramos que los responsables de dichos ataques deberían ser juzgados y castigados por cargos de terrorismo. Pero mucho menos podemos todavía aceptar la desproporcionada reacción del ejército israelí bombardeando zonas de la franja de Gaza densamente pobladas por población civil palestina, y que están causando decenas o centenares de muertos, la gran mayoría civiles, y entre ellos una gran cantidad de niños: un comportamiento de ese tipo sólo cabe en los parámetros de un Estado totalitario y negador de los derechos humanos que no merece ser considerado democrático, por mucho que tenga un Gobierno o un Parlamento elegidos más o menos democráticamente.
El problema político de Oriente Medio no podrá tener una solución justa y definitiva hasta que se cumplan las Resoluciones de la ONU relativas a la creación de un Estado palestino, se retiren las fuerzas israelíes de todos los territorios ocupados, y cesen por completo los asentamientos ilegales de colonos judíos en tierras de la Autoridad Nacional Palestina. Asimismo, consideramos imprescindible que el futuro Estado palestino sea democrático y aconfesional, que entre dicho futuro Estado y el Estado de Israel se establezcan relaciones de colaboración pacíficas y democráticas, y que la Comunidad Internacional –comenzando por los Estados Unidos– deje de actuar con doble rasero a la hora de juzgar las infracciones a la legalidad internacional y las violaciones de derechos humanos, y deje de consentir al Estado de Israel actuaciones ilegítimas que serían inmediatamente censuradas de ser realizadas por cualquier otro Estado.
Barcelona, 15 de mayo de 2021.
Hola Salvador: Me parece muy pertinente la existencia de una organización como AIRE y he visto con mucho agrado el espacio que brindas a sus actos y notas. Sin embargo no puedo callar mi discrepancia con algunos puntos importantes de su nota sobre lo que, ahora mismo, sucede en Palestina.
El desencadenante actual, aparte de la larga invasión y opresión que vienen padeciendo los palestinos, ha sido la actuación de hordas de matones sionistas en Al Quds/Jerusalem, seguida por la invasión policial de Al Aqsa. Los cohetes vinieron después, como reacción defensiva.
Por tanto, es abiertamente contradictorio afirmar el derecho a la legítima defensa y decir que esos cohetes son «terrorismo», lo que es una coincidencia infausta, por parte de AIRE, con el propio gobierno sionista.
Todos cuantos conocemos algo, aunque sea poco, de lo que viene sucediendo en Palestina desde la instauración del mandato británico hasta el presente, sabemos quienes son los invasores y quienes los que han sido arrojados de sus tierras y casas. Así que no cabe decir que haya «objetivos civiles» de relieve en la entidad estatal sionista, fuera de los descendientes de los judíos que habitaban en Palestina antes del mandato. Pero esto es muy difícil de distinguir cuando alguien está defendiendo su propia vida.
Por eso la única solución es esa Palestina democrática de la que también habla la nota de AIRE, pero esa Palestina debe llegar del Jordán al Mediterráneo, sin ninguna partición.
¿Qué esto es muy difícil, casi imposible, cuando todo se fía al único recurso de la fuerza? En efecto, pero las fuerzas democráticas no pueden defender otra. Sobre todo porque la solución de fuerza implica, de seguir las cosas como hasta ahora, la desaparición de Palestina de todos sus habitantes autóctonos o su exterminio. O, en el caso de que la tortilla se vuelva y cosas más raras se han visto (nunca debemos olvidar Hattin), la eliminación total de los judíos en Palestina.
Saludos cordiales.