«Nuestra Bandera» dedica su nuevo número monográfico al centenario del filósofo comunista que unió ciencia y militancia para enfrentar explotación, militarismo y catástrofe ecológica.
El número 268 de Nuestra Bandera se publica en el marco del centenario del nacimiento de Manuel Sacristán (1925–1985). Filósofo marxista, lógico de formación rigurosa, militante comunista y difusor incansable de cultura crítica, Sacristán representa una de las figuras más fecundas y a la vez incómodas de la tradición marxista española. Su pensamiento, atravesado por la pasión ética, la defensa de la razón y la voluntad revolucionaria, sigue siendo un instrumento indispensable para comprender los dilemas de nuestro tiempo.
La revista reúne contribuciones de investigadores e investigadoras de distintas generaciones —desde discípulos y discípulas directos hasta referentes actuales del ecosocialismo o jóvenes investigadores e investigadoras—, quienes coinciden en un mismo diagnóstico: Sacristán es un clásico que, lejos de pertenecer a un pasado clausurado, anticipó con lucidez los desafíos de nuestro presente.
Desde el editorial se subraya la vigencia de su pensamiento frente al auge del fascismo y el militarismo. Para Sacristán, estos fenómenos no eran anomalías históricas sino respuestas del capitalismo en crisis, mecanismos de reorganización autoritaria que resurgen cuando la democracia liberal ya no sirve a las élites. Su advertencia contra la militarización —en especial la nuclear— cobra renovada actualidad en un mundo marcado por guerras, rearme y amenazas globales.
El legado de Manuel Sacristán, pensador heterodoxo y comunista, ilumina hoy la lucha contra la barbarie capitalista. Su obra nos ofrece herramientas teóricas y éticas frente a la crisis civilizatoria actual.
El monográfico muestra también su temprana sensibilidad ante la crisis ecológica. Ya en los años setenta, Sacristán advirtió que las fuerzas productivas del capitalismo se habían transformado en fuerzas destructivas, y que la supervivencia humana exigía abandonar el mito del progreso ilimitado. El ecologismo crítico, la defensa del feminismo y el internacionalismo forman parte inseparable de su legado, como expresaba gráficamente la revista Mientras Tanto, fundada por él y Giulia Adinolfi, con portadas que alternaban los colores rojo, verde, violeta y blanco.
Pero Sacristán no fue solo un intelectual. Fue un militante comunista que arriesgó su vida y su carrera académica en la clandestinidad antifranquista. Dirigente del PSUC y del PCE en los años cincuenta y sesenta, organizador del Sindicato Democrático de Estudiantes de Barcelona, expulsado de la universidad en 1965 por su actividad política, encarnó en su propia biografía la unidad entre pensamiento y acción.
Este número —coordinado por José Sarrión, profesor de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Salamanca— cuenta con la participación de militantes y especialistas de reconocido prestigio como Manuel Cañada, Alicia Durán, Montserrat Galcerán, Salvador López Arnal, Miguel Manzanera, Ignacio Perrotini, Jorge Riechmann, Víctor Ríos, Joaquim Sempere, Julio Setién y Francisco Sierra, además de un inédito de Francisco Fernández Buey. Procedentes de campos diversos —la filosofía, la economía, la sociología, la comunicación crítica o la pedagogía obrera—, contribuyen a un mosaico plural que enlaza la honradez científica y la voluntad revolucionaria de Sacristán con los retos actuales de la izquierda marxista y comunista.
Este número de Nuestra Bandera pretende, en palabras de sus coordinadores y coordinadoras, “dotarnos de herramientas teóricas para sostener propuestas políticas de ruptura democrática y socialista”. Al recuperar a Sacristán, no se trata de rendir homenaje académico, sino de poner en circulación un arsenal intelectual y moral para las luchas actuales: contra la extrema derecha, la barbarie militarista y la catástrofe ecológica y digital, y por una alternativa marxista y ecosocialista que mantenga viva la disyuntiva de Rosa Luxemburgo: socialismo o barbarie.