¿Entramos en guerra con Rusia?

De Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx.

Una cosa es lo del SWIFT, inútil pero vistoso, otra muy diferente es congelar los activos del banco central ruso en todas sus transacciones en el extranjero para intentar que no pueda utilizar las reservas acumuladas de más de seiscientos mil millones en oro y divisas. Es un acto de guerra. Nunca pensé vivir en directo lo que debió ser agosto del 14 en Europa. Hay una auténtica histeria antirrusa, con ribetes de anticomunismo -aunque sepamos que la Rusia actual no tiene ya nada de la URSS-, atizada fundamentalmente desde la angloesfera. A la que se suman gozosos nuestros medios de comunicación y redes sociales. Nunca me alegraré lo suficiente de no haberme suscrito a basura como El País. Y me estoy pensando la que tengo con El Diario. La última desvergüenza respecto a las fake news ha sido usar en las televisiones un padre que se despide de su hija ANTES DE LA INVASIÓN, EN EL DONBÁS Y YENDO A REFUGIARSE A RUSIA ANTE LA AMENAZA UCRANIANA como si fuesen ucranianos huyendo de los rusos. https://twitter.com/JulianMaciasT/status/1497688841184063489. Ucranianos, por cierto, que al huir NO HAN DEJADO SUBIR a los emigrantes negros a los trenes: https://twitter.com/danillaortiz/status/1497680950494470148. Los indios están también todos acojonados. Hay muchísimos estudiando medicina en Ucrania. Su gobierno les ha aconsejado que no intenten salir.
Vuelvo a lo del banco central. Un par de ejemplos del acojone que supone. Lo de botón nuclear no es en este caso un eufemismo: https://twitter.com/ArtyomLukin/status/1497586033034153986
https://twitter.com/TitovAlexander/status/1497600726599614464
Pero tampoco parece muy tranquilo este economista al que conocí hace años en Manila y que ahora está en el Real Instituto Elcano: https://twitter.com/EnriqueFeas/status/1497724315525124100.
O este hilo, de alguien mucho más cercano ideológicamente -es de Contra el diluvio-: https://twitter.com/SeoirseThomais/status/1497710154564964356
En resumen: un movimiento muy, muy, muy peligroso que nos puede meter en un callejón sin salida. E incluso sin eso, vuelvo a recordar la dependencia del gas ruso en un hilo del mismo autor que os pasé ayer: https://twitter.com/ntsafos/status/1497619026222239748. Ahora las masas están enardecidas y piden dar caña. En Europa y los EEUU muchos piden directamente la implicación de la OTAN y las medidas más duras posibles. Pero son volátiles. Tenemos memoria de pez. Como se nos vaya de las manos y empecemos a sufrir las consecuencias de una crisis económica aguda, veremos entonces a quién culpan.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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