Irresponsabilidad en redes

Un diálogo breve entre los compañeros Carlos Valmaseda y José Luis Martín Ramos de Espai Marx.

CV: No quería escribir más sobre el tema, pero me tiene fascinado la última polémica. No la de los ‘humoristas’ que enseñan a su perro a oler españoles para que no les roben la caja. Eso está ya muy visto. Es esta: https://twitter.com/4xsample/status/1465323836308475907
Un señor compra algo en Amazon -¿primer error?-. Se lo trae un repartidor de la empresa de transportes GLS, que debe comprobar el DNI para confirmar el receptor. No entiende un número en catalán -era setcents, que no parece muy complicado, pero qué se yo- y le pide por favor a la cabeza del señor que sale detrás de una valla que se lo repita en castellano. Este ve una oportunidad de oro de demostrar su catalanidad incorrupta y se niega. El otro le dice que si no puede comprobar el receptor pondrá ‘rechazado’ y se irá, y así lo hace. El catalán sin paquete -pun not intended-, ya sabéis cómo son para estas cosas de ultrajes intolerables a la patria, ni corto ni perezoso, sube la grabación a Twitter. Ni ley de protección de datos, ni pxxxx. Una cámara apuntando a la calle -seguramente sin estar registrada en la AEPD- y un vídeo en el que se ve la cara perfectamente del ‘acusado’. Obviamente sin su consentimiento. El ofendido acusa al repartidor ni más ni menos que de robo por llevarse el paquete. Empieza la guerra tuitera con los insultos normales en estos casos por ambas partes. La empresa de transportes, ante el marrón, pide disculpas al ofendido, pero en un mensaje bastante ambiguo para que no les caiga la del pulpo: https://twitter.com/GLS_Spain/status/1465328221004742656. Es inútil. Tropecientasmil respuestas a ese tuit pidiendo el boicot contra GLS. La inmensa mayoría de antiindepes -mucho corazón verde de Vox, pero no solo- amenazando con él como hagan algo contra el repartidor. Los otros, muchos menos, lo mismo, pero por no despedirlo como se merece.
Yo creo que al final va a salir todo el mundo perdiendo, los implicados en lo concreto y nosotros como sociedad, pero tengo curiosidad por ver cómo evoluciona el asunto…

JLMR: Absolutamente de locos, de intolerantes, de irresponsables, de mamarrachos. Las invertebradas e «incontroladas» redes se convierten en autopistas de comunicación de los peores instintos, no son ni opiniones, sino expresión de instintos. Añade el aluvión de insultos enviados por tuit a Junqueras, a raíz de de su pésame por Almudena Grandes. Pero hay unos responsables: a la altura de este partido las intolerancias deberían ser combatidas, machacadas por los responsables de los medios de comunicación, por los dirigentes políticos y civiles. Los señores del supuesto chiste sobre el perro tendrían que ser cesados. El director del medio que no lo hace, cesado a su vez. La intolerancia se crece con la falta de intransigencia, con la tibieza o algo peor de los que no reaccionan enfurecidos a sus ocurrencias de energúmenos.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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