Lo buscado y lo logrado

Del compañero Ernesto Gómez de la Hera. Sobre Mijail Gorbachov y el obituario de Rafael Poch de Feliu.
Pocas cosas hacen tan cierta esa vieja frase de que “el camino del Infierno está empedrado de buenas intenciones” como los resultados del ejercicio del Poder que desarrolló Mijail Gorbachov. En efecto, seguramente nadie habrá ocasionado tantas pérdidas de vidas y daño para tantos millones de vidas más, sin haberlo deseado, como él.
El obituario que le ha dedicado Rafael Poch lo deja meridianamente claro, incluso por su división en partes, una primera centrada en sus magníficas intenciones y una segunda en sus desastrosos resultados. La conclusión final de la necrológica no cuadra en absoluto con ello. Pero esto lo que hace es hablar en favor de la persona de Rafael Poch, cuyo afecto y consideración por alguien a quien conoció personalmente se nota claramente. Sin embargo, los datos contradicen abiertamente esa conclusión.
Para todos está hoy claro el fracaso total de la política internacional de Gorbachov, la cual empezó por disminuir radicalmente el peligro de guerra nuclear que acechaba en los años 80 del siglo pasado, pero cuya incomprensión de la naturaleza verdadera del imperialismo gringo ha servido para que ahora mismo ese peligro vuelva a ser muy real. Quizá no esté tan claro lo que supuso su política interna en su propio país y en los que entonces se consideraban satélites de él: Guerras en los Balcanes y en el Cáucaso, seguidas por la engendrada por los EE.UU. desde 2014, y alumbrada luego por Rusia en 2022, en Ucrania, descenso drástico de la esperanza de vida y miseria para millones de personas en toda Europa Oriental, con la consecuencia de la emigración masiva a Occidente, gigantesca corrupción y apropiación de los bienes que eran de todos por parte de una serie de bandidos autóctonos (en Rusia) y extranjeros (en los demás países), etc.
Esas son las realidades logradas por la bienintencionada política de Gorbachov. Es cierto que eso evidencia lo cierto que es eso de que el socialismo puede ser reformable, pero el capitalismo jamás lo es. Y ello nos lleva a la cuestión de como es posible que, después de pasar (como pasaban todos los cuadros del PCUS) por un montón de escuelas supuestamente leninistas, no llegaran a comprenderlo, aunque esta es una cuestión cuya respuesta (la desaparición de la URSS no fue causada por ninguna conspiración o traición interna, fue originada por causas político-sociales dentro del propio sistema) dejaremos para otro momento. Por supuesto, quienes rodeaban y colaboraban más estrechamente con Gorbachov también pasaron por esas escuelas, con el mismo desastroso resultado, pero la mayor responsabilidad recae en él, pues en un sistema como el soviético el Secretario General era la cúspide del Poder. Y es que la influencia de las personas individuales sigue siendo siempre muy decisiva, aunque esa influencia, como nos enseñó Marx, está marcada por todo el sistema socio-político que la informa.
De todo esto procede que, en su legado, nosotros sólo veamos sombras y que en su patria se considere a Gorbachov del modo que se le considera, aunque ahora, en razón de la presente situación de guerra, al gobierno ruso le venga pintiparada la ocasión de hacerle un funeral lleno de boato.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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