“LOS PECIOS DEL MAR MUERTO” por Ramón Qu

1º.- Dicen que los hechos están ahí. Puede ser, pero si en algún lugar están los hechos, ese sitio es los discursos. Es en los discursos donde los hechos se seleccionan, articulan, se relacionan y en buena parte se crean. ¿En qué línea discursiva situamos nuestros “hechos”?

2º.- Las cadenas causales siempre son problemáticas. Poseen al menos tres eslabones débiles: suelen ser lineales, olvidando el carácter de madeja compleja y contradictoria de toda realidad; se inician y finalizan con cierta arbitrariedad ideológica, ocultando finales y principios que no se compadecen con la opinión que engarzan; caen en el determinismo, obviando el carácter imprevisible de todo devenir histórico.

3º.- La superioridad moral es un bien preciado y disputado. Gracias a ella se fundan metafísicamente los supuestos, se conquistan los sentimientos de la gente, se puede justificar cualquier medio, siempre bendecido por nuestro alto fin moral y se condena a la categoría de encarnación del Mal al otro y oponente..

4º.- Las víctimas son doblemente víctimas. Primero por su sufrimiento y muerte; segundo como instrumentos para fundamentar las acciones de los victimarios. Cadáveres, cuerpos mutilados, edificio destruidos pasan a ser imágenes del álbum manipulador de las conciencias de la gente.

5º.- Un pueblo oprimido tiene derecho a rebelarse, pero no de cualquier manera. El fin no justifica los medios: hay determinados medios que ajustician cualquier fin, por noble que este sea. Una organización política o militar que aspire a la justicia, no puede utilizar medios injustos e inhumanos. La operación de Hamás en territorio de Israel, tal y como fue realizada es inadmisible.

6º.- Un estado atacado tiene derecho a defenderse, pero los bombardeos de Gaza y la proyectada invasión del ejército israelí son no ya solo desproporcionados, no solamente un error que tendrá gravísimas consecuencias, sino un completo crimen de guerra y contra la humanidad.

7º.- Podremos hacer juegos malabares con hechos o filfas, podremos llevar la cadena de causas al ataque de Hamás o retroceder a los acuerdos de Oslo, o a la fundación del estado israelí o a la Nakba o al imaginario reino de Salomón, pero mientras no se reconozca que el núcleo del problema son los territorios ocupados y la política de colonización israelí, las bolas caerán al suelo y la cadena de causas se romperá una y otra vez por el mismo sitio: la conciencia de resistencia de un pueblo que no tiene nada que perder: el palestino.

8º.- El pueblo israelí debe de huir de los cantos de guerra de los halcones y la ultraderecha sionista de Netanyahu y comprender que su derecho a la existencia, su paz y seguridad solo pueden nacer de la coexistencia pacífica de hebreos y palestinos. De otra forma siempre se verá abocado a utilizar una y otra vez su mayor fuerza para contener las consecuencias de una situación injusta y generadora de violencia: la ocupación de los territorios palestinos.

9º.- En cuanto a las autoridades europeas… solo me producís ira y vergüenza.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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