De Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx.
1. Histeria antirusa
Ahora le ha tocado al grupo folklórico sueco Södra Bergens Balalaikor porque, como su nombre indica, tocan la balalaika -¿la bandurria rusa?-. Les han cancelado un concierto. La estupidez no conoce límites. Como respuesta, un grupo ha interpretado ante el consulado de Suecia en San Petersburgo canciones de Abba con balalaikas:
https://twitter.com/i/status/1521217794905460736
2. Más gas.
En esta guerra tan extraña en la que el gas sigue circulando por Ucrania -y además lo sigue usando- y por tanto Rusia le sigue pagando a este país cada mes la ‘servidumbre de paso’, los alemanes están siendo presionados con dureza para suicidarse económicamente. Lógicamente, alguna resistencia oponen. Aquí tenemos a un ministro que responde a una diputada ucraniana que insistía en la cantinela de la necesidad de cortar totalmente la importación de gas ruso. Que tendrían que seguir pagando, por cierto. Los acuerdos que tienen con Rusia son a largo plazo, y la penalización por incumplir el contrato es de un 80% del precio -como se explica en este vídeo a partir del minuto 1:50, aproximadamente: https://twitter.com/Mbabikie/status/1521034374325616640-. Pero volvamos al ministro. Esta fue la respuesta a la diputada: «Seamos francos. Todos los días, el gas ruso pasa por los gasoductos ucranianos. Todos los días, el gas ruso llega a Ucrania. Por lo tanto, Ucrania tampoco se desconectó». https://twitter.com/RnaudBertrand/status/1521486719387901952
Mientras tanto, en Italia:
El ministro italiano de Transición Ecológica, Roberto Cingolani, sugirió que se permita temporalmente a las empresas energéticas europeas pagar el gas ruso en rublos.
«Creo que sería bueno, al menos durante varios meses, permitir que las empresas sigan pagando en rublos mientras entendemos la base legal y las consecuencias», dijo el lunes en una entrevista con el diario Político, y agregó que esperaba » una declaración rápida y clara de la Comisión Europea», que confirma que las compañías de petróleo y gas pueden pagar en rublos.
Y, como sabemos, el gas estadounidense es la ‘gran esperanza blanca’ de los europeos. Si ya es más caro que el ruso de por sí, ahora está subiendo el precio dentro de los propios EEUU, con un nuevo máximo en 13 años por encima de $8 por mBtu:
Imagino que los dirigentes europeos esperan que la situación se resuelva en pocos meses, o el próximo invierno sus conciudadanos van a pasar mucho frío, tendrán problemas con la red eléctrica, y sus industrias van a cerrar.
Por lo que respecta al petróleo, y como estaba previsto, una vez pasadas las elecciones presidenciales en Francia la UE suicida decreta el embargo total del petróleo ruso. Ellos sabrán… porque el siguiente paso, para que el embargo sea efectivo, es recurrir a lo que se llama eufemísticamente ‘sanciones secundarias’, es decir, sancionar también a quien compre ese petróleo. Eso es, India, China, etc. https://twitter.com/JavierBlas/status/1521751937879793666
3. Situación militar
El parte ruso: https://guerraenucrania.wordpress.com/2022/05/04/noticias-de-la-guerra-04-05-2022/
Pues no parece que para el Día de la Victoria los rusos tengan previsto acabar la guerra… Siguen los lentos avances con algún contraataque ucraniano en la zona de Járkov, visto por los propagandistas otanistas como la gran ofensiva que los va a llevar a Moscú. Mientras, siguen los bombardeos por todo el país. Esta noche le ha tocado con fuerza a Lvov. Al parecer van por las vías férreas.
Otro hilo con la situación: https://twitter.com/War_Mapper/status/1521641933432631298
A todo eso, en los EEUU están intrigados por la forma en que Rusia está llevando a cabo esta guerra. En el New York Times se preguntan por qué los rusos no hacen como ellos en las suyas destruyendo todo el país:
Fuente: https://twitter.com/AliAbunimah/status/1521514472401252352 (con enlace al artículo de NYT)
4. Sellos de colección
Hoy en ‘igual un poco nazis sí que son’, algunos de los sellos que han editado en Ucrania estos últimos años:
Fuente: https://twitter.com/kambrone64/status/1521207544034828288
5. Gagauzia
Un territorio de Moldavia tradicionalmente ‘pro-ruso’ expresa su apoyo a sus tropas:
Literalmente, «Gagazia con vosotros», dice la pintada, destacando la Z y la V de las tropas rusas. Eso sí, en la foto son nueve, como no paran de recordar todos los ucranianos que comentan ofendidos al tuit. https://twitter.com/Militarylandnet/status/1521740404202352640
Por si no situáis muy bien Gagauzia -por raro que parezca-, os paso el enlace de Wikipedia para que no tengáis que buscarlo: Gagauzia – Wikipedia, la enciclopedia libre
6. Finlandia y Suecia en la OTAN
Si finalmente se deciden, contarán con la oposición de Croacia:
«Vetaré la invitación a que Finlandia y Suecia se convieten en miembros de la OTAN».- El presidente de Croacia, Zoran Milanovic.
7. Clint Ehrlich y Russians With Attitude
Son dos de los tuiteros que sigo, y han entablado este interesante diálogo del que han publicado la primera parte: https://im1776.com/2022/05/03/the-war-dialogues/. Os la paso traducida.
Clint Ehrlich y RWA: Los diálogos de la guerra Por Clint Ehrlich y Russians With Attitude –
Clint Ehrlich es analista de política exterior y abogado. Fue investigador visitante en el Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú. Russians With Attitude son dos podcasters que maniobran en el monocultivo estadounidense que se extiende por todo el mundo, y que actualmente informan sobre Ucrania.
Nota de los editores: El siguiente intercambio escrito forma parte de nuestra serie de diálogos experimentales, cuyo objetivo es reunir a las mejores mentes para analizar y debatir en profundidad los temas más controvertidos. Si desea compartir sus comentarios o enviarnos sugerencias sobre cómo podemos mejorar el formato, no dude en enviarnos un correo electrónico o contactarnos en las redes sociales.
Los analistas Clint Ehrlich y Russians With Attitude debaten sobre la guerra en Ucrania, Parte I
Clint Ehrlich: Cuando Rusia invadió, predije notoriamente un «momento Sputnik». Confiaba en que los militares modernizados de Rusia obtendrían una victoria contra Ucrania al estilo de la Guerra del Golfo. Recibí muchas críticas merecidas por ello, pero mi creencia reflejaba también la de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, que proyectó que Kiev podría caer dentro de las primeras 72 horas de una invasión rusa, mientras el ejército ucraniano se rendía en masa. El hecho de que el propio Kremlin haya planeado una rápida victoria en Ucrania tiene un interés más que académico. Puede tener un efecto significativo en el curso de la guerra, ya que si Rusia no previó un combate prolongado, puede haber subestimado las consecuencias estratégicas de las sanciones occidentales.
¿Cree usted que el propio Kremlin se vio sorprendido por la tenacidad de la resistencia ucraniana? ¿O fue un error más propio de analistas occidentales como yo, que posiblemente pasaron por alto que el valor militar contra los invasores es un rasgo compartido por los pueblos ucraniano y ruso?
RWA: La idea de que Ucrania caería en una semana se basaba en dos conceptos erróneos. El primero es confundir las Fuerzas Armadas de Ucrania de 2022 con las de 2014. En 2014, las fuerzas ucranianas en Crimea cambiaron de bando o depusieron las armas sin oponer resistencia, e incluso antes de la (extremadamente limitada) intervención rusa las milicias del Donbass, que en ese momento estaban compuestas en su mayoría por veteranos de mediana edad y voluntarios, consiguieron derrotar a unidades del ejército ucraniano muy superiores. El gobierno ucraniano admitió que en ese momento no tenían más de ~5.000 soldados listos para el combate en el ejército permanente. Las AFU de 2022, sin embargo, son una fuerza enorme (la mayor de Europa, aparte de Rusia) en una sociedad militarizada, que se nutre de ocho años de suministros y entrenamiento de la OTAN y, por supuesto, de sus propios esfuerzos. El ejército regular cuenta con el apoyo de una amplia red de estructuras paramilitares en todas las ciudades del este del país, incluida la integración formal de formaciones ideológicas muy motivadas formadas por extremistas políticos. Las razones por las que la gente asume que el ejército ucraniano no ha cambiado son, o bien la ignorancia, o bien la eslavofobia general, asumiendo que no pueden construir un ejército formidable. Mucha gente en Occidente creía esto y, en menor medida, también en Rusia.
La segunda razón por la que tanta gente parecía esperar una rápida victoria rusa es que juzgaban la posible actuación rusa basándose en las experiencias de las últimas guerras dirigidas por Occidente. Sigo sosteniendo que si Rusia hubiera desencadenado una campaña infernal de Shock & Awe en Ucrania, las AFU se habrían desintegrado con el impacto, que es también exactamente lo que parecía en las primeras doce horas de la guerra. Más tarde nos enteramos de que las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutaron menos ataques aéreos y con misiles en un mes que los Estados Unidos en unos pocos días en Irak. Desde que se tiene memoria, ninguna nación occidental ha librado una guerra «en su propio suelo», o al menos en un lugar donde las vidas de la población local les importaran. No entienden por qué Rusia no arrasa todas las ciudades del este de Ucrania. La posición oficial (y no oficial) de Rusia es que la población ruso-ucraniana de estos territorios es rehén de un régimen nacionalista irracional en Kiev. Por supuesto, dentro de ese paradigma no tiene mucho sentido reducir los centros de población a escombros. Aun así, la marina ucraniana dejó de existir como fuerza estratégica el primer día de la guerra y la mayoría de las capacidades de la fuerza aérea ucraniana también fueron, si no destruidas, sí muy limitadas.
Sin embargo, creo que también hubo errores en el Estado Mayor ruso en cuanto a las expectativas de rendición masiva. O bien se basaron en la anticuada experiencia de Crimea, o en una mala inteligencia. Tiendo a pensar que fue esto último, ya que la inteligencia rusa parece haber sufrido varios fallos enormes, ciertamente más que los militares. En la cultura rusa, los ucranianos, o pequeñorrusos, son considerados tradicionalmente como extremadamente obstinados. Esto es algo conocido, por así decirlo. Ya en 2015 corría un chiste sobre la guerra: El miliciano de Donbass, Iván, le grita al soldado ucraniano Taras: «¡Ríndete, estás rodeado!», y Taras le responde «¡Los rusos no se rinden!». Luchar contra los eslavos es difícil.
Clint Ehrlich: Antes de la invasión había argumentado que el escenario más probable era una ofensiva rusa limitada para tomar el Donbás y crear un puente terrestre hacia Crimea. Ese parece ser ahora el objetivo principal de Rusia, pero en los primeros días de la guerra parecía que los militares rusos estaban intentando rodear Kiev. Ahora hay comentaristas, como Scott Ritter y Niccolò Soldo, que insisten en que las fuerzas desplegadas alrededor de Kiev eran simplemente una maniobra para atar al ejército ucraniano mientras las fuerzas rusas y del DNR/LNR avanzaban en el este. Lo anuncian como un brillante ejemplo de «guerra de maniobras».
Soy escéptico de esta teoría por varias razones. En primer lugar, la extrema agresividad del asalto aéreo ruso al aeropuerto de Antonov en Gostomel -que costó la vida a muchas tropas de élite del VDV- parece incompatible con una finta. En segundo lugar, si el objetivo era simplemente impedir que Ucrania reforzara sus fuerzas en el este, Rusia podría haber mantenido simplemente sus grupos tácticos de batallones posicionados en Bielorrusia, donde suponían un peligro evidente para Kiev. En tercer lugar, la cantidad de vehículos blindados rusos que vimos destruidos en los alrededores de Kiev sugiere que la eficacia de combate de los BTG se degradó significativamente, lo que es más coherente con un avance estancado que con una finta planificada.
Sin embargo, admito que hay argumentos en contra. Rusia nunca inició ataques aéreos o bombardeos de artillería alrededor de Kiev en la escala que yo esperaría para apoyar un avance serio. Y cuando el presidente Putin anunció la llamada «operación militar especial», la enmarcó como centrada en el Donbás. Teniendo en cuenta esta evidencia, ¿cree usted que la operación se está desarrollando según el plan? ¿O cree que el Kremlin pivotó tras el intento fallido de tomar la capital de Ucrania?
RWA: Bueno, pueden existir varios planes al mismo tiempo. Por lo que tengo entendido, el Estado Mayor ruso esperaba una rápida rendición ucraniana como «plan A». Eso no significa que los planes B, C, D y E se hayan inventado ad hoc o se les haya dado una prioridad menor. Un posible resultado que el Kremlin probablemente esperaba era una rápida capitulación y la instalación de un régimen moderadamente prorruso en Kiev, básicamente una vuelta al statu quo antebellum de 2010-2013. He oído de fuentes fiables que los planes se ajustaron el segundo o tercer día de la guerra cuando se hizo evidente que esto no ocurriría.
Trato de no confiar demasiado en la prensa para mi análisis, y no me gusta dar a entender que tengo algunas fuentes secretas de información en las altas esferas (no las tengo, pero conozco gente que conoce gente que oye cosas), pero por lo que puedo decir el Estado Mayor ruso estaba preparado para tres o cuatro escenarios, que incluían que Kiev retrocediera (lo que implica un plazo de unos días), que las AFU se desintegraran (lo que implica un plazo de unas seis semanas) y que la guerra continuara como una guerra real (lo que implica un plazo de unos seis meses de hostilidades activas a gran escala). Actualmente, el tercer escenario parece estar llevándose a cabo.
No hay contradicción entre marchar sobre Kiev para aceptar la rendición de Zelensky después de dos días y marchar sobre Kiev para atar hasta 100.000 soldados ucranianos. En cuanto al asalto a Gostomel, las bajas oficiales entre la vanguardia de la VDV son de 17 muertos, lo que fue confirmado por los reporteros de guerra sobre el terreno y también por fuentes privadas. Las pérdidas rusas en los alrededores de Kiev durante la primera semana fueron considerables y estuvieron más cerca de la paridad que en otros frentes, pero no fueron catastróficas. El mayor desgaste se produjo en torno a Kharkov, no en Kiev.
Creo que es demasiado pronto para juzgar la operación de Kiev, ya que su valor vendrá determinado por el resultado de la batalla por el Donbass. Sin embargo, es digno de mención que no hemos oído mucho del Mando Operativo «Norte» de las AFU desde la retirada rusa. No he visto ninguna evidencia de que las tropas ucranianas «victoriosas» alrededor de Kiev puedan reforzar otras partes del Este o incluso organizar algún tipo de contraofensiva. No parecen estar en condiciones de hacer gran cosa.
Clint Ehrlich: Los analistas occidentales han sido muy críticos con la actuación tanto del FSB como del Estado Mayor ruso en este conflicto. Se ha argumentado que la inversión rusa en armas estratégicas de última generación, como los misiles hipersónicos y el torpedo nuclear intercontinental Poseidón, ha desviado tanto los recursos como la atención de las capacidades más mundanas necesarias para llevar a cabo operaciones eficaces de armas combinadas.
Algunas de estas reclamaciones están relacionadas con los estándares de mantenimiento del equipamiento ruso; me viene a la mente un hilo de Twitter viral sobre las supuestas deficiencias de los neumáticos rusos. Otras tienen que ver con acusaciones de una logística deficiente. Parece que, en los primeros días de la operación, las tropas mecanizadas rusas sobrepasaron sus líneas de suministro y se mostraron vulnerables a ser cortadas y contraatacadas. Pero en las actuales operaciones en el Donbás, esto no parece ser un problema. Los rusos están avanzando más metódicamente, y esto parece estar dando mejores resultados.
En general, ¿qué credibilidad le da a estas críticas occidentales? ¿Cuáles considera usted que son los peores errores estratégicos que ha cometido Rusia, y hasta qué punto cree que los militares rusos se están adaptando a esos errores?
RWA: Las críticas al FSB parecen justificadas hasta ahora. Existe ese mito persistente de que la inteligencia rusa es extraordinariamente poderosa (manipulando las elecciones en Estados Unidos, provocando el Brexit, etc.), pero la realidad parece diferente. Parece que ha habido filtraciones hacia el lado ucraniano, aunque esto también podría haber venido directamente de las agencias de inteligencia occidentales. En cualquier caso, el FSB y el SBU eran, en gran medida, una sola estructura hasta finales de 2013, y el FSB parece haber hecho mucho menos para «purgar» sus filas de posibles topos que los ucranianos. También he oído hablar de un intento fallido de sobornar a la administración de Kharkov para que entregase la ciudad, frustrado por el SBU o posiblemente por la intervención directa de Estados Unidos y que llevó a que los dirigentes civiles fueran sustituidos por radicales alineados con Azov (el partido «Cuerpo Nacional»).
En cuanto al Estado Mayor, tengo entendido que el mando operativo en la fase inicial del conflicto estaba en manos de oficiales con experiencia de combate en Siria, lo que tiene sentido, ya que es la experiencia de combate más «fresca» de que disponen las Fuerzas Armadas de Rusia, pero también condujo a varios errores costosos que se corrigieron posteriormente, por ejemplo, los grandes convoyes militares que eran apropiados en una zona desértica con un enemigo tecnológicamente inferior, pero enormemente inapropiados en zonas urbanas o forestales con un enemigo que tiene un suministro prácticamente infinito de ATGM. El hecho de que las tropas rusas de vanguardia superaran las líneas de suministro en los primeros días es también un hecho establecido y esto provocó la mayoría de las bajas en la fase inicial de la guerra. Esto también se corrigió y ya no parece ser un problema.
Durante la fase actual de la guerra, los militares rusos pueden confiar en su doctrina establecida: la supremacía de la artillería. En la línea de contacto del Donbass no hay tantos civiles como en Kharkov o Mariupol, lo que «desencadena» aún más a las fuerzas rusas y les permite utilizar el CAS, los misiles de crucero y el MLRS de forma más irrestricta que en otros frentes.
En cuanto a las pérdidas logísticas y de vehículos, los analistas occidentales han hecho algunas valoraciones ridículas. Definitivamente no es el aspecto más fuerte del ejército ruso, pero no he visto ninguna prueba de los fallos catastróficos que pretenden los de la clase «BrOSINT» [OSINT, Open Source INTelligence, traducido como Inteligencia de Fuentes Abiertas, hace referencia al conjunto de técnicas y herramientas para recopilar información pública, analizar los datos y correlacionarlos convirtiéndolos en conocimiento útil. Hay muchísimos expertos ‘de sofá’, por lo que utilizan aquí el término burlón de Bro, por brother, que se usa mucho en otros casos, como los ‘expertos’ en criptomonedas] . La pérdida de BTRs sin pérdida de vidas no es realmente un problema. Hay decenas de miles de esas cosas en Rusia. Ya hemos descrito la guerra como un «genocidio tecnológico soviético tardío». El desgaste es extremo en términos materiales, pero no importa, ya que los suministros son básicamente infinitos. Las Fuerzas Armadas de Rusia también parecen estar reteniendo vehículos más nuevos y mejores. Por ejemplo, hasta ahora sólo he visto el T-90 dos o tres veces en fotos y el BMP-1AM «Basurmanin» modernizado sólo una vez.
Otro error estratégico que me gustaría señalar es la insuficiente integración de las Milicias Populares del Donbass en la estructura militar rusa. No sé si esto se debe a un respeto equivocado por las Repúblicas o a otra razón, pero sus fuerzas militares deberían haberse integrado completamente en la estructura logística y de mando de las Fuerzas Armadas de Rusia. Mientras que esta última parece funcionar en el plano operativo (tanto estratégico como táctico), la primera no lo hace, lo que da lugar a problemas de abastecimiento y otros retos que podrían haberse evitado fácilmente.
Clint Ehrlich: Resulta interesante que menciones el abismo existente entre la percepción y la realidad en lo que respecta a las capacidades de inteligencia de Rusia. Hasta cierto punto, creo que se trata de una reliquia de la Guerra Fría, cuando el KGB parecía superar sistemáticamente a la CIA en lo que respecta al reclutamiento y la identificación de topos, y cuando desarrolló una legendaria reputación por sus dispositivos de escucha, como el resonador de cavidad pasiva incrustado en el Gran Sello de Estados Unidos que fue regalado al embajador estadounidense W. Averell Harriman.
Después de la Guerra Fría, este mito de competencia sobrehumana persistió con los poderes atribuidos al FSB, al SVR y al GRU. Obviamente, el colmo fue la histeria a raíz de las elecciones de 2016. Nunca di crédito a las afirmaciones de que Rusia había interferido en la tabulación de las elecciones o que había moldeado significativamente el discurso público en los Estados Unidos. Sin embargo, tenía lo que yo describiría como un sano respeto por las capacidades de guerra de la información de Rusia, y su voluntad de invertir recursos significativos en la mensajería tanto en el país como en el extranjero.
Este es quizás el aspecto en el que más me ha sorprendido el bajo rendimiento de Rusia durante la guerra en Ucrania, es decir, parece que las victorias más decisivas para Ucrania se han producido en el ámbito de la formación de la percepción internacional. Si observamos no sólo el panorama de los medios de comunicación occidentales tradicionales, sino también el de los medios sociales, por ejemplo, Twitter y Facebook, nos sentimos tentados a concluir que «los rusos no saben hacer memes».
Suena gracioso, pero el esfuerzo de mensajería ucraniano (amplificado, por supuesto, por la inteligencia occidental) ha tenido consecuencias reales para Rusia, tanto en términos de la severidad de las sanciones económicas que las potencias extranjeras han sido persuadidas a imponer, como en la cantidad de ayuda militar que han ofrecido. ¿Le han sorprendido los resultados de la batalla de la información que estamos viendo? ¿Qué papel cree que ha tenido en la evolución del conflicto?
RWA: La idea errónea de que la Rusia moderna es de alguna manera buena en la guerra de la información, la propaganda y la construcción de ideología es un tema recurrente en nuestro podcast. Reconozco que muy pocas personas en este planeta conocen realmente el alcance de la guerra en la sombra que se desarrolla entre las agencias de inteligencia, por lo que cualquier crítica a las capacidades de una agencia de inteligencia no debería considerarse como algo definitivo.
Sin embargo, realmente parece que las personas encargadas de cortejar a las élites ucranianas en nombre de Rusia han fracasado estrepitosamente o, más probablemente, no hicieron su trabajo en absoluto y simplemente se embolsaron el dinero. Esto se puso de manifiesto por primera vez (en mi opinión) en 2014, cuando resultó que el departamento de «Creación de movimientos prorrusos en Ucrania» de la agencia gubernamental que fuera responsable de ello no hizo nada y todas las organizaciones prorrusas reales eran de base. Parece que la situación no ha mejorado en absoluto. La «estética» de la operación de Crimea fue bastante buena: «gente educada», gatos, todas esas cosas. Pero desde entonces no ha pasado gran cosa.
Siempre he mantenido que la esfera de la «guerra de la información» en Rusia está ocupada por gente incompetente, estúpida e inútil. En tiempos de guerra, las relaciones públicas/propaganda y el trabajo de inteligencia se funden en una gran vorágine caótica de mentiras y gestión de la información. La «gente de los medios» del Kremlin ya es bastante mala en tiempos de paz, pero en la situación actual ha quedado claro que son terriblemente inadecuados para su trabajo. Lo veía venir, para ser sincero. Lo que no vi venir es lo fuerte que sería el reemplazo popular de la gente «oficial».
Mucho de esto se hará público sólo después de la guerra (o nunca), pero es realmente una locura lo que la gente está logrando con cero recursos funcionando con puro entusiasmo. La OSINT rusa de crowdsourcing está en comunicación directa con las Fuerzas Armadas, proporcionando geolocalización pública y otros servicios. Hay varios bots de Telegram en los que los locales prorrusos (o simplemente los locales a los que no les gusta ser utilizados como escudos humanos) pueden enviar coordenadas y fotos de objetivos ucranianos como puntos fuertes, emboscadas, talleres de reparación ocultos, posiciones de artillería, etc. La resistencia de Novorossiya también apoya activamente el esfuerzo bélico ruso con información. Hay muchos ejemplos como este de «medios de comunicación» que se convierten en algo físico, en algo cinético. Unas pocas imágenes bien colocadas con photoshop lograron causar pánico en la vida real varias veces. El asunto de la «marca roja», un rumor entre los ucranianos de que los «traidores» y los «saboteadores» estaban marcando edificios para ser bombardeados con etiquetas o láseres, distrajo a las autoridades ucranianas y a las fuerzas de seguridad durante todo un mes, y fue iniciado por un activista del Donbass.
Así, los fracasos del gobierno están siendo compensados por el pueblo, al menos un poco, directamente en el frente. En lo que respecta a la «guerra de la información» internacional, no hay literalmente nada. Por eso es tan gracioso cuando la gente nos acusa de ser propagandistas pagados o algo así. Si el gobierno ruso tuviera la previsión y la capacidad de poner a jóvenes inteligentes a cargo de sus políticas de inteligencia e información, todo sería muy diferente y, quién sabe, tal vez esta guerra podría haberse evitado en primer lugar.
No sé qué impacto tiene realmente el éxito de las redes sociales ucranianas en la situación militar. Sinceramente, no creo que sea mucho. La gente en Occidente es generalmente más crédula en lo que respecta a los medios de comunicación que los rusos; en gran medida creen lo que se les dice. Y tampoco es que la opinión pública de los países europeos o de Estados Unidos tenga un impacto directo en la guerra. Probablemente estamos más cerca de una guerra abierta entre la OTAN y Rusia que en el momento álgido de la Guerra Fría, y no se le preguntó a nadie. Sólo hay que ver la PsyOp [Operación psicológica] de la NFZ [Zona de exclusión aérea] con algo así como 3/4 de los estadounidenses encuestados diciendo que apoyan la creación de una Zona de Exclusión Aérea mientras que son completamente inconscientes de que esto significaría derribar activamente los aviones rusos. Del mismo modo, los envíos de armas son sólo una política de guerra decisionista y no el resultado de algún proceso democrático.
En cualquier caso, salirse de los límites de la propaganda puede resultar un error para Kiev. Ya hay asesores presidenciales que comentan clips que son claramente auténticos y filmados por soldados ucranianos en posiciones ucranianas que se quejan de que no se les dan los medios para luchar más eficazmente contra los rusos, y que afirman que estos clips son un montaje y que los ucranianos que aparecen en ellos son en realidad prisioneros de guerra obligados a decir mentiras sobre el abandono de sus oficiales. Pero estos soldados tienen familias y amigos. Los 3.000-4.000 prisioneros de guerra ucranianos que no existen según Kiev también tienen familias y amigos. Lo mismo ocurre con los miles y miles de soldados ucranianos que murieron en combate. Hay protestas en los centros de reclutamiento en el oeste de Ucrania, los teléfonos de la gente están siendo registrados y confiscados si leen los canales de Telegram «equivocados» en Nikolayev. Es extremadamente difícil mantener este régimen de desinformación. Kiev ha tenido un éxito notable a la hora de unificar el flujo de información y, por ejemplo, mantener al mínimo la información sobre los daños causados por los ataques con misiles. Pero cuanto peor se pongan las cosas, más difícil será esto. Y cuando las grietas empiecen a aparecer, todas las agencias de relaciones públicas occidentales del mundo no podrán conciliar la mentira y la realidad sobre el terreno.
En realidad, lo más preocupante en este caso es que los dirigentes occidentales se «droguen con su propio suministro». Si las agencias de inteligencia, de las que supongo que tienen una imagen realista, ocultan información a los «responsables políticos» y éstos, así como los «líderes de pensamiento», basan su razonamiento en tomas de propaganda ridículamente erróneas redactadas por la gente de BrOSINT, pueden ocurrir cosas estúpidas. Pero también puede que no, porque, de todas formas, no importa. ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste a alguien mencionar que Kiev mentía sobre los pilotos ucranianos que volaban en misiones de combate desde territorio polaco en aviones de la OTAN?
Clint Ehrlich: Desde una perspectiva práctica, la cuestión más importante es cómo termina la guerra en Ucrania. ¿Cuál cree que es el escenario más probable para acabar con las hostilidades? ¿Cuál sería la «victoria» mínima políticamente aceptable para el presidente Putin?
He advertido que si Ucrania persiste en sus intentos de ataques transfronterizos hacia Rusia, el cálculo político dentro del Kremlin a favor de una movilización nacional a gran escala podría cambiar, especialmente si esos ataques matan a un gran número de civiles rusos. Si eso ocurriera, la ventaja en cuanto a mano de obra de la que disfruta Ucrania sobre el terreno se vería rápidamente erosionada por la introducción de un gran número de reclutas rusos, a los que ya no se les prohibiría legalmente participar en las hostilidades.
¿Le parece plausible que el Presidente Putin esté dispuesto a dar este paso? De ser así, ¿espera que las ambiciones de Rusia se limiten a asegurar el Donbás, o cree que una Rusia totalmente movilizada podría tratar de marchar sobre Kiev y lograr un cambio de régimen completo en Ucrania?
RWA: ¿Por qué tendría Rusia que movilizar en masa a los reclutas? En la actualidad, sólo se encuentra en Ucrania entre 1/5 y 1/4 del personal en servicio activo de Rusia, antes se creó un cuadro especial de reservistas listos para el combate («БАРС» – «Reserva del Ejército de Combate del País») y las reservas suman dos millones en total. La reserva total de personal de la Guardia Nacional + el servicio activo + las reservas supera los 3,5 millones. Es muy difícil imaginar una situación en la que eso no sea suficiente, por lo que la «movilización nacional total» está fuera de toda duda. Ucrania, actualmente en la tercera ola de movilización, está luchando de facto contra dos distritos militares en tiempo de paz. La cuestión de los efectivos es puramente política, no una cuestión de recursos disponibles. En cuanto a lo aceptable que sería a nivel nacional el envío de más tropas a Ucrania, creo que el Kremlin está siendo extremadamente cauteloso al respecto y podría encontrarse con una reacción violenta de la opinión pública, que es mucho más agresiva que los propios dirigentes de Moscú. En cualquier caso, una movilización es ciertamente posible, pero lo más probable es que sólo se aplique a los reservistas fuera de algún escenario del día del juicio final.
En cuanto a cómo podría terminar la guerra, es una muy buena pregunta. Creo que lo que más le hubiera gustado al Kremlin es la «Ucrania neutral, amistosa, independiente y antifascista» soñada por los expertos rusos allá por 2013 durante las protestas del Euromaidán. Poner a algún tipo de Yanukovich o Medvedchuk en la Bankovaya requeriría una cantidad mínima de inversión real en términos de capital político, social y económico, y también resolvería exactamente cero de los problemas estratégicos a largo plazo.
Por desgracia, ese tren ya ha salido de la estación. A estas alturas, todo lo que no sea asegurar el Donbass + la Novorossiya histórica será visto inequívocamente como una derrota por el público ruso. «Asegurar» puede significar cualquier cosa aquí, ya sea la creación de un estado tapón unitario, nuevas repúblicas populares o la anexión completa. En términos estratégicos, eso también sería más inteligente que intentar anexionar cualquier cosa más allá. Dejar un estado sin acceso a los mares de Azov y Negro, sin infraestructura ni industria y lleno de radicales políticos con un sorprendente suministro de armas es, por un lado, un peligro permanente para Rusia y no resuelve el problema de las «armas de la OTAN en nuestras fronteras», pero por otro lado crea un gigantesco agujero negro en el que Occidente puede verter cientos de miles de millones de dólares sin conseguir nada.
No sé lo que está planeado, pero se está haciendo evidente que el oblast de Kherson y las partes del oblast de Zaporozhye bajo control ruso se están integrando poco a poco en la esfera socioeconómica rusa, por lo que creo que es probable que se produzca alguna forma de anexión o, al menos, de separación del hipotético Estado residual [un estado anteriormente con mucho más territorio]. Depende en cierto modo de lo que ocurra en Ucrania Occidental/Galicia. Hay rumores persistentes de que Polonia está interesada en establecer el control sobre algunos de sus «territorios históricos», y cualquier tipo de situación como ésta podría conducir a una repentina avalancha de concesiones territoriales forzadas.
En cuanto a las represalias contra acciones «simbólicas» como los ataques en territorio ruso, creo que el Estado Mayor no se guía por tales principios. Están aumentando gradualmente la intensidad de los ataques con misiles y reduciendo las FAU; distraerse con cosas que enfurecen a los blogueros patrióticos sería profundamente estúpido. Esto es probablemente correcto, pero refleja mal el estado de ánimo del público. Por otra parte, una gran parte del aparato gubernamental ruso todavía no parece aceptar la realidad de estar en guerra con la OTAN, y los ataques ucranianos en Kursk y Belgorod les están obligando a hacerlo.
8. Acto decrecentista en IU
Si lo de Garzón va en serio es, sin duda, un hito histórico. Han traducido su artículo al inglés (https://la-u.org/the-limits-to-growth-eco-socialism-or-barbarism/) y ya he visto alguna reacción entusiasta de decrecentistas del resto del mundo. No todos los días un ministro se declara decrecentista… Parece, según informan compañeros de 15/15\15, que habrá un acto público en torno al manifiesto lanzado recientemente (https://izquierdaunida.org/2022/04/08/decrecer-para-vivir/) el próximo día 14. Habrá que seguir esta evolución con atención.
9. Prohibición de partidos en Ucrania.
a. Ese baluarte de la democracia hasta ahora había suspendido sus actividades. Ahora directamente aprueba en el parlamento prohibir esos once partidos políticos. Lo he buscado en la prensa española, pero se les habrá pasado. He tenido que leerlo en la cubana.
https://www.prensa-latina.cu/2022/05/03/parlamento-ucraniano-prohibe-partidos-favorables-a-rusia
b. Una precisión de Sharií, líder de uno de los partidos prohibidos: no hay ningún partido en Ucrania que apoye la invasión. Serán los tribunales en un país en el que no existe la justicia los que dictaminarán quién apoya la invasión: “Once again for those, who did not understand. There are no politparties supporting the invasion. In country where there is NO COURT, the court will determine, who supports the invasion! Court in Ukr will determine that Biden supports the invasion. Zelensky forbids any opposition.» https://twitter.com/anatoliisharii/status/1521534405935869953
10. Los ladridos de la OTAN
Quizá habréis visto las declaraciones del Papa Francisco sobre la guerra: “Los ladridos de la OTAN a la puerta de Rusia provocaron la reacción del Kremlin. La ira, no sé si fue provocada, pero probablemente fue facilitada”. https://twitter.com/Kadafi2Luis/status/1521652090032041985
Le están llamando de todo. No recuerdo que periódico anglo lo calificaba en rojo y negrita como «teoría conspirativa».
Perdón, ya me había ido a dormir y hasta ahora no había visto tu mensaje.
La noticia la vi en medios anglos. En concreto, todos citaban esta entrevista del Wall Street Journal:
https://www.wsj.com/livecoverage/russia-ukraine-latest-news-2022-05-03/card/pope-says-nato-may-have-provoked-russian-invasion-of-ukraine-E7VAcqXGK8xNoHxJPQFs
Y ahí se dice que el origen es una entrevista para el Corriere della Sera. Tiene muro de pago y al pasarlo por 12ft.io no se ve muy bien, por problemas con los acentos y otros signos, pero se entiende: https://12ft.io/proxy?q=http://www.corriere.it/cronache/22_maggio_03/intervista-papa-francesco-putin-694c35f0-ca57-11ec-829f-386f144a5eff.shtml
El fragmento es este. Vemos que no es una cita literal, por cierto:
La Nato e il Cremlino
La preoccupazione di papa Francesco � che Putin, per il momento, non si fermer�. Tenta anche di ragionare sulle radici di questo comportamento, sulle motivazioni che lo spingono a una guerra cos� brutale. Forse �l’abbaiare della Nato alla porta della Russia� ha indotto il capo del Cremlino a reagire male e a scatenare il conflitto. �Un’ira che non so dire se sia stata provocata — si interroga —, ma facilitata forse s�.