Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1.El camino correcto.
2. Otro conflicto en el Mar Rojo.
3. ¿Giro a la izquierda en China?
4. Informe sobre la agricultura ucraniana.
5. La «creación» de Ucrania.
6. Cómo van las cosas por Rojava.
7. Entrevista a Kagarlitsky.
8. Elecciones en Taiwán.
9. Resumen de la guerra en Palestina, 8 y 9 de enero.
1. El camino correcto
Ojalá tengan éxito y nuestro gobierno se moje, aunque lo veo harto improbable.
https://www.elsaltodiario.com/
250 juristas piden al Gobierno de Sánchez que apoye la denuncia de Sudáfrica contra Israel
Explota la tensión en la frontera con el Líbano mientras crecen las denuncias sobre el sufrimiento de la población infantil en Gaza. Organizaciones, jueces y abogados piden a Sánchez que apoye la demanda internacional que pide un cese del fuego.
La situación es cada vez más tensa en la frontera entre Israel y el Líbano, donde el Gobierno de Netanyahu ha desplegado más de 200.000 soldados. Cada hora que pasa la posibilidad de la extensión regional del conflicto es más tangible. Apenas un día después del asesinato selectivo por parte de Israel de Wissam al-Tawil, destacado comandante de Hezbollah, otro vehículo fue alcanzado por drones israelíes en el sur del país vecino. El ataque se produjo en la aldea de Ghandouriyeh, a diez kilómetros de la frontera con Israel, y provocó la muerte de al menos tres miembros de la milicia libanesa. La respuesta de Hezbollah, considerada la mayor potencia militar paraestatal de la región, no se hizo esperar con ataques con cohetes y drones en el norte de Israel. El conflicto en la frontera entre estos dos países ya ha causado 80.000 personas evacuadas en el norte de Israel y 70.000 en el sur del Líbano.
Mientras, la ofensiva israelí sobre Gaza continúa con bombardeos y el acecho del “triángulo de la muerte” —hambre, deshidratación y enfermedades—, según palabras del ministro de Salud de la Franja. Según fuentes palestinas, más de 23.200 personas han sido asesinadas por Israel desde el 7 de octubre como represalia a los ataques de Hamás que provocaron 1.200 muertes, la mayoría civiles. Desde entonces, uno de cada 100 gazatíes ha muerto por las bombas del ejército de Israel.
“Han muerto más niños en Gaza que en todos los demás conflictos del mundo el año pasado”, dijo el rey jordano Abdullah II. Los que han sobrevivido son “una generación de huérfanos”, añadió
Pese a la propaganda israelí, que sigue defendiendo que las intenciones de Netanyahu son acabar con la estructura de Hamás, más de 9.000 niños y niñas han sido asesinadas por Israel en estos tres meses. Según el Ministerio de Educación en Gaza, 4.296 estudiantes han sido asesinados, 8.059 han resultado heridos mientras que 384 escuelas han sido destruidas. “Han muerto más niños en Gaza que en todos los demás conflictos del mundo el año pasado”, dijo el rey jordano Abdullah II en un discurso transmitido por los medios estatales este lunes 8 de enero. “De los que han sobrevivido, muchos han perdido a uno o ambos padres: toda una generación de huérfanos”, añadió.
La ONG Save The Children analizaba con datos el impacto de los bombardeos sobre la infancia gazatí. Desde el 7 de octubre, más de 1.000 niños y niñas han sufrido la amputación de una o dos piernas, más de diez por día, muchas veces en operaciones en centros de salud que no cuentan con combustible, anestesias o antibióticos. “El impacto de ver a niños con tanto dolor y no tener el equipo, los medicamentos para tratarlos o aliviar el dolor es demasiado incluso para los profesionales experimentados. Aunque se trate de una zona de guerra, las imágenes y los sonidos de un niño pequeño mutilado por las bombas no pueden conciliarse y mucho menos entenderse dentro de los límites de la humanidad”, dice Jason Lee, director de Save de Children para el Territorio Palestino Ocupado.
Para Lee, todo este sufrimiento, los asesinatos de menores, y la mutilación de niños y niñas son “graves violaciones hacia la infancia y los perpetradores deben rendir cuentas”. Es exactamente lo que pretende la demanda de Sudáfrica contra Israel en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por actos de genocidio, cuyo juicio se realizará el 11 y el 12 de enero.
«El juicio del siglo”
Aunque en teoría las resoluciones de esta corte son vinculantes, en el pasado solo fueron acatadas en la mitad de los casos, según un estudio elaborado por el abogado estadounidense Mattei Alexianu. La demanda presentada por Sudáfrica el 29 de diciembre califica de “posible carácter genocida” unos actos y omisiones encaminados a “destruir a la población palestina de Gaza como parte del grupo nacional, racial y étnico palestino más amplio”. Según las 80 página de demanda, la ofensiva de Israel constituye “una violación de sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio”. Una convención que Israel ha firmado.
En esta demanda, Sudáfrica pide una sentencia cautelar que obligue a Israel a suspender los ataques de forma urgente, sin necesidad de que el tribunal tenga que determinar si se ha producido o no un genocidio. Frente a la demanda, Israel ha optado por defender el caso, cambiando su posición inicial de no reconocer el fuero. En marzo de 2022, en un caso similar, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Rusia que suspendiera los ataques contra Ucrania, una sentencia que el Gobierno de Vladimir Putin decidió ignorar. Más allá de lo que pase después del 11 de enero en la CIJ, una sentencia contraria a Israel debilitaría su posición internacional.
Las críticas a la actuación israelí en Gaza también llegan desde dentro, con las primeras fisuras en el parlamento israelí. Ofer Cassif, diputado comunista por el partido Hadash, es una de las voces más críticas con el Gobierno de Netanyahu y la ofensiva israelí en Gaza. Su apoyo a la demanda sudafricana le ha valido el inicio de un procedimiento para la expulsión de la cámara.
(Ofer Cassif “La reforma de la Justicia no era el fin, sino el medio para llevar a cabo el Plan de Subyugación” Gessamí Forner)
“Mi deber constitucional es para con la sociedad israelí y todos sus residentes, no para con un Gobierno cuyos miembros y su coalición piden una limpieza étnica e incluso un genocidio real”, declaró. El diputado acusa al Gobierno de “actuar contra la sociedad, el Estado y sus ciudadanos” y “cometer crímenes en su nombre” para mantener su existencia. “No abandonaré la lucha por nuestra existencia como sociedad moral. Este es el verdadero patriotismo: no hay guerras de venganza ni llamados al exterminio, no hay derramamiento de sangre innecesario y no se sacrifican ciudadanos y soldados secuestrados en guerras falsas”, añadió.
En el Estado español, más de 250 jueces, abogados y catedráticos reclaman en una carta al Gobierno español que se sume a la demanda a petición de la Red de Solidaridad Contra la Ocupación de Palestina. Ana Manero, catedrática de Derecho Internacional de la UC3M, una de las firmantes de la petición, recuerda que “España puede presentar una declaración de intervención como ya ha hecho en el caso de Ucrania contra Rusia”.
2. Otro conflicto en el Mar Rojo
La redacción es muy confusa, con probables problemas de traducción, pero me parece interesante el contenido de este artículo sobre otro conflicto en la zona del Mar Rojo: el reciente acuerdo de Etiopía de reconocer a Somalilandia, independizada de facto de Somalia, a cambio del acceso al mar en el puerto de Berbera. Hasta ahora, ningún país a reconocido a Somalilandia, y el acuerdo ha provocado, como es lógico un aumento de las tensiones entre Etiopía y, no solo Somalia, sino casi todos los países de la zona -excepto los emiratíes, al parecer sus aliados-.
¿Estallarán las ambiciones de Etiopía por una salida marítima en el Cuerno de África?
Mientras la Unión Africana, cuya sede se encuentra en Addis Abeba, guardó silencio, la Liga Árabe condenó la medida etíope y, a través del portavoz de la Liga, rechazó aprovechar la fragilidad de la situación interna en Somalia para apoderarse de parte de su territorio.
Dos meses y medio después de su declaración, en la que afirmó: “La adquisición por parte de Etiopía de un puerto marítimo para su país se ha convertido en una cuestión de vida o muerte, y es hora de discutir el tema públicamente y sin ambigüedades, porque el Mar Rojo y el río Nilo es un dúo que determinan el destino de Etiopía y la base de su desarrollo o destrucción», el primer día de este mes, el Primer Ministro etíope firmó un memorando de entendimiento con el «Presidente» de Somalilandia, quien declaró su secesión de Somalia en mayo de 1991, sin recibir aún ningún reconocimiento de ningún país del mundo.
En su discurso en la ceremonia de firma del memorando de entendimiento, el “Presidente” de Somalilandia, Musa Bihi Abdi, dijo: «La República Federal de Etiopía se convertirá en el primer país africano en reconocer oficialmente a la República de Somalilandia. La República de Somalilandia arrendará 20 kilómetros de mar hasta Etiopía, y la República de Somalilandia podrá llegar a Etiopía desde el puerto de Berbera.
Según la Oficina del Primer Ministro de Etiopía, este memorando tiene como objetivo lograr la asociación y la cooperación entre la República de Etiopía y Somalilandia, y ser un marco para fortalecer la asociación política, económica y de seguridad entre las dos partes, y allanar el camino para lograr las aspiraciones de Etiopía de asegurar la llegada al mar y diversificar su acceso a los puertos marítimos.
Las fuentes indican que el acuerdo permitirá a Etiopía alquilar a Somalilandia un puerto en el Mar Rojo para utilizarlo como base militar y con fines comerciales durante un período de 50 años, a cambio de que Etiopía reconozca el Estado de Somalilandia y le conceda una participación accionaria en Ethiopian Airlines, que es la compañía aérea más grande del continente africano, o acciones en la Compañía de Telecomunicaciones de Etiopía (Ethio Telecom).
La firma de este memorando enfureció al Estado de Somalia, que convocó a consultas a su embajador en Addis Abeba y anunció su rechazo y condena del documento firmado entre Etiopía y Somalilandia. Un comunicado emitido por su Consejo de Ministros calificó el documento de «No válido, y representa una violación de la seguridad de Somalia y la integridad de su territorio. Nadie puede actuar ni renunciar a ninguna parte del mismo», afirma el comunicado.
La firma de este memorando provocó reacciones regionales de varios países, como Djibouti, que condenó el acto y expresó su rechazo por afectar la unidad y soberanía del Estado de Somalia.
Sudán expresó una posición similar a la de Djibouti, rechazando la fragmentación de la unidad de un Estado soberano que goza de membresía en la Unión Africana, la Liga Árabe y las Naciones Unidas.
La posición de Egipto de rechazar el memorando y apoyar la posición del Estado de Somalia fue contundente en las palabras del presidente egipcio, en la llamada que tuvo lugar entre el presidente somalí, Hassan Sheikh Mahmoud, y el egipcio, Abdel Fattah El-Sisi, el día después de la firma del memorando.
Una declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio, el miércoles pasado, destacó la necesidad de respetar plenamente la unidad de la República Federal de Somalia y su soberanía sobre todo su territorio, y su rechazo a cualquier medida que socave la soberanía somalí, destacando el derecho. «Somalia y su pueblo pueden beneficiarse solos de sus recursos.
La declaración advirtió sobre el peligro de un aumento de los movimientos, procedimientos y declaraciones. Documentos oficiales emitidos por países de la región y fuera de ella, que socavan los factores de estabilidad en la región del Cuerno de África, y intensifican las tensiones entre sus países.
Egipto destacó la necesidad de respetar los objetivos de la Ley Constitutiva de la Unión Africana, incluida la defensa de la soberanía, la integridad territorial y la independencia de los estados miembros, y la no interferencia de cualquier estado miembro en los asuntos internos de otro estado.
Cabe señalar que los Emiratos Árabes Unidos mantienen estrechas relaciones con el Estado de Etiopía, y que la Dubai Ports Company había firmado previamente en 2016 un acuerdo con Somalilandia por valor de 442 millones de dólares, para operar un centro comercial y logístico regional en el puerto de Berbera, y firmó otro acuerdo con ella en el año 2018 para desarrollar un proyecto de zona económica libre con una participación del 51 por ciento del proyecto para la empresa, el 30 por ciento para Somalilandia y el 19 por ciento para Etiopía.
A la luz de estas distinguidas relaciones entre los dos países, las fuerzas aéreas de ambos participaron en el desfile militar conjunto que tuvo lugar el 16 de diciembre en una de las bases militares etíopes.
Mientras la Unión Africana, cuya sede se encuentra en Addis Abeba, guardaba silencio, la Liga de los Estados Árabes condenó la acción etíope y, a través del portavoz de la Liga, rechazó aprovechar la fragilidad de la situación interna en Somalia para apoderarse de parte de su territorio, ya que esto viola los principios y normas del derecho internacional, y la Liga calificó el memorando de entendimiento como inválido. Esto es inaceptable, y expresó su solidaridad con Somalia.
La firma del memorando de entendimiento entre Etiopía y “Somalilandia” se produjo pocos días después de que tuvieran lugar conversaciones conjuntas entre el gobierno de Somalia y Somalilandia, por iniciativa y patrocinio del presidente de Djibuti, Ismail Omar Guelleh, para discutir la unidad de Somalilandia y la unidad de la entidad estatal.
La firma se produce además en el contexto de una crisis política interna en Etiopía, que está siendo testigo de guerras y conflictos entre la autoridad central y una serie de regiones con peso político y demográfico, como el conflicto con el Oromo, Amhara, Tigray y Benishangul.
Estos conflictos amenazan la unidad de Etiopía, que mediante este memorando de entendimiento procede a reconocer la separación de Somalilandia de la patria, sin tener en cuenta el impacto de ello en la situación interna de Etiopía, que podría deteriorarse. lo que podría tener un impacto negativo en su integridad y unidad territorial.
La firma de este memorando también se produce a la luz de la intensificación del conflicto en el Mar Rojo, especialmente después de que Yemen apoyó oficialmente a Palestina frente a la guerra que “Israel” desató en Gaza hace tres meses, y a la luz de las tensiones occidentales.
No muy lejos de eso, los esfuerzos franceses de apoyo e incitación a Etiopía para restablecer el papel militar del Imperio etíope en el Mar Rojo, para lo cual la firma del memorando de entendimiento abrió un nuevo horizonte que fortalece la asociación tripartita etíope-emiratí en Somalilandia y lo empuja, en medio del conflicto internacional sobre el Mar Rojo y sus aguas, sus costas y puertos, y la región del Cuerno de África con su ubicación geoestratégica.
El papel declarado de Francia en la región del Cuerno de África, y los otros papeles ocultos de “Israel” y su país árabe aliado, profundizan el conflicto internacional entre Rusia y China, por un lado, y el campo colonialista representado por Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, por el otro. Por otro lado, especialmente a la luz de la expansión de la influencia chino-rusa en África, a expensas de la histórica influencia colonial occidental en el continente africano, el continente de los recursos y del futuro.
No hay duda de que el paso dado por Etiopía el primero de este mes con Somalilandia renovará los conflictos con Etiopía. Somalia, que sigue exigiendo la recuperación de la región somalí de Ogadén de manos de Etiopía, se enfrenta al reto de preservar sus actuales tierras de cualquier nueva ambición, y Eritrea, que ha entrado en guerra con Etiopía.
Debido al conflicto por las tierras de Eritrea, su preocupación se vio suscitada por la declaración del Primer Ministro etíope, en la que expresó las ambiciones de su país de tener un puerto marítimo, y lo impulsó a prepararse para la guerra, y Sudán, que recuperó parte de sus tierras en la región de Al-Fashqa de manos de Etiopía, y todavía tiene allí su ejército, a pesar de la guerra en curso en Khartum y Darfur, dirigiendo sus fusiles hacia Etiopía y Djibutí, que siempre ha considerado a Etiopía como una amenaza estratégica a la situación allí, expresa sus crecientes temores ante las ambiciones y políticas etíopes, y Egipto, que tiene fuertes relaciones con Eritrea, Somalia, Djibouti y Sudán, y ve a Etiopía como una amenaza estratégica para su país, especialmente después de la crisis del proyecto de la presa del Renacimiento y la negativa de Etiopía a celebrar un acuerdo jurídico vinculante que regule las operaciones de llenado y explotación de la presa para preservar los derechos de los dos países situados río abajo y disipar sus temores.
En este caso, el paso bilateral de Etiopía con Somalilandia en busca de reconocimiento parece que ha llevado a la región del Cuerno de África a una nueva división y conflicto, prediciendo grandes peligros que enfrenta esta región, estratégicamente sensible en el equilibrio del conflicto internacional con sus interacciones y repercusiones regionales.
3. ¿Giro a la izquierda en China?
Un análisis en el periódico del partido comunista británico sobre la reciente evolución de China bajo Xi y su percepción en la esfera pública occidental.
https://mronline.org/2024/01/09/in-xi-jinpings-china-is-chairman-mao-back/
En la China de Xi Jinping, ¿ha vuelto el Presidente Mao?
Publicado originalmente: Morning Star Online el 26 de diciembre de 2023 por Ben Chacko (Publicado el 09 de enero de 2024)
El Día de San Esteban marca el 130 aniversario del nacimiento del Presidente Mao, un revolucionario cuya importancia parece aún mayor ahora, dado el ascenso de China.
La supuesta vuelta de China al maoísmo bajo la presidencia de Xi Jinping es un tema recurrente en los medios de comunicación occidentales. Hace un año, The Guardian citaba al académico estadounidense Hu Ping sobre cómo Xi estaba «volviendo cada vez más a Mao» en política interior; medios desde el New York Times a Al Jazeera se han referido a Xi como «el nuevo Mao».
China está celebrando a Mao este invierno. Una nueva película, “Cuando éramos jóvenes”, retratará sus años de estudiante; una serie de televisión, “Kunpeng golpea las olas”, contará la historia de su temprano activismo y su descubrimiento del marxismo. El «kun» y el «peng» son criaturas mitológicas, o una sola criatura, ya que el kun, un enorme pez, se transforma en el peng, un enorme pájaro, cuyo vuelo, en el clásico taoísta Zhuangzi, provoca tormentas que duran meses y agita el mar en cientos de kilómetros a la redonda: una muestra del gran impacto que se considera que tuvo Mao en la historia de China.
El propio Xi ha promovido la «vuelta a Mao». Poco después de su elección para un tercer mandato al frente del Partido Comunista de China el año pasado, llevó al politburó a una visita de alto nivel a Yan’an, la zona base comunista tras la Larga Marcha de los años treinta, desde la que Mao dirigió gran parte de la guerra civil, recibió a admiradores occidentales como Edgar Snow, y que se convirtió en una especie de prototipo de la China Roja antes de la victoria a escala nacional en 1949.
En las representaciones occidentales, esto es inseparable de una narrativa más amplia en la que China se vuelve más adversaria y amenazadora.
Mientras que hace una generación se presentaba como un país que había abrazado el capitalismo, ahora los principales países capitalistas la consideran un enemigo y se exagera su carácter comunista.
¿Hasta qué punto es real este cambio? En 2021, Ofcom revocó a la cadena estatal CGTN su derecho a emitir en Gran Bretaña, alegando que estaba «controlada en última instancia por el Partido Comunista». El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, señaló con sorna que Gran Bretaña «conocía claramente la naturaleza de nuestros medios de comunicación desde el primer día que CGTN informó en el Reino Unido, hace más de 10 años» y que «China es un país comunista dirigido por el Partido Comunista Chino»; era Gran Bretaña, no China, la que había cambiado de actitud.
Gran parte de la narrativa dominante sobre China es francamente absurda. El aumento de las sanciones estadounidenses por motivos políticos, copiado obedientemente por Londres y Bruselas, se utiliza para afirmar que la China de Xi se ha replegado sobre sí misma y está económicamente aislada.
Pero es bajo Xi que China se ha convertido en el mayor socio comercial de dos tercios de los países y bajo Xi que la Iniciativa Belt & Road ha sustituido al Banco Mundial como el mayor prestamista de financiación para el desarrollo en todo el mundo.
La significativa expansión de los Brics, en particular en una región -Oriente Próximo- tradicionalmente dominada por el imperialismo estadounidense, refleja un aumento de la influencia internacional china: al igual que el papel de China en la mediación de las renovadas relaciones entre Arabia Saudí e Irán y el alto el fuego vinculado en Yemen. El discurso occidental sobre el aislamiento de China es tan engañoso como el uso que hacen nuestros políticos del término «la comunidad internacional», que siempre significa «Estados Unidos y sus aliados.»
De hecho, al mismo tiempo que se burlan de una China aislacionista, los críticos occidentales la atacan por ser más activa internacionalmente.
La Iniciativa de Desarrollo Global, la Iniciativa de Seguridad Global y la Iniciativa de Civilización Global de Xi se presentan, cuando se mencionan, como amenazas.
En cierto modo, son desafíos al orden mundial occidental, como ha señalado la experta en China Jenny Clegg, la primera impulsando un modelo de desarrollo económico que acabaría con el estatus subordinado del Sur global, la segunda pidiendo una arquitectura de seguridad internacional que evite la geopolítica del «más vale prevenir» según el modelo de la OTAN, y la tercera promoviendo la igualdad de valor de las diferentes tradiciones civilizatorias, cuando nuestra arquitectura y derecho internacionales actuales derivan exclusivamente de la tradición europea.
Este desafío a Occidente ocupa su lugar en la narrativa de «vuelta a Mao», porque los líderes chinos desde Mao han adoptado un perfil más bajo en cuestiones internacionales. Xi dijo en 2017 que era «hora de que China ocupe el centro del escenario mundial… erguida y firme en el este».
El Financial Times acudió a Christopher Johnson, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, uno de esos think tanks, financiado por el Estado estadounidense y gigantes del armamento como Lockheed Martin y Raytheon, que proporciona expertos neutrales para nuestras pantallas de televisión y expertos de los periódicos.
Johnson dijo que Xi estaba dando la espalda a la era de «reforma y apertura» que comenzó con Deng Xiaoping en 1978: «Deng nunca habría dicho algo así». Se dijo que Xi había traicionado el famoso dictado de Deng de que China debía «esconder nuestra fuerza y esperar nuestro momento».
La frase «esperar nuestro momento» tiene un límite de tiempo. ¿Está Xi abandonando la estrategia de Deng, o simplemente dando el siguiente paso?
China presenta el auge de los Brics como un medio para acabar con la dominación de las viejas potencias imperialistas, y en este sentido Xi está adoptando un manto descolonizador heredado de Mao. La China de Mao fue uno de los principales organizadores de la conferencia de Bandung de 1955, un intento de los países anteriormente colonizados de promover un modelo alternativo de política internacional.
Antes del 60 aniversario de Bandung en 2015, China publicó las transcripciones de tres reuniones entre Mao y el líder indio Jawaharlal Nehru que allanaron el camino para la conferencia, un intento de revivir la noción de cooperación entre los dos mayores países del Tercer Mundo contra Occidente en la causa de la descolonización global.
Autores como Carlos Martínez en The East is Still Red señalan que la idea de que la China posterior a Mao rompió decisivamente con él no ha sido nunca aceptada por los dirigentes chinos.
Cuando el recién elegido presidente Xi dijo en 2013 que «los 30 años de reforma y apertura no pueden negar los 30 años anteriores» (de revolución liderada por Mao) se informó aquí como señal de un cambio de política, pero un montón de citas de Deng o sus sucesores hacen el mismo punto.
En 2003, el entonces presidente Hu Jintao elogió a Mao por llevar a cabo «los cambios sociales más profundos y grandes de la historia china». Fue bajo Deng cuando el partido emitió el famoso veredicto de que Mao tenía un 70% de razón y un 30% de error.
El giro a la izquierda de China tampoco empezó con Xi. El gobierno de Hu reconoció el impacto negativo de la mercantilización en los derechos de los trabajadores, que se reforzaron significativamente con la Ley de Contratos Laborales de 2007. En los diez años que Hu estuvo al frente del país, el gasto en seguridad social y sanidad se quintuplicó.
Sin embargo, Xi ha movido realmente la política del Partido Comunista hacia la izquierda. Su «nuevo concepto de desarrollo» subordina el crecimiento económico a la equidad y a consideraciones medioambientales y ecológicas. Un ejemplo dramático fue la moratoria de 10 años de 2021 sobre toda la pesca en el río más grande de China, el Yangtsé: algo que se acompañó de ayudas de miles de millones de libras para las comunidades pesqueras afectadas.
El mercado es tratado con más recelo que antes. Hace dos años se prohibió casi toda la educación privada y las clases particulares, una medida justificada como medio de avanzar en la igualdad de acceso a la educación para todos los estudiantes y de regular mejor el equilibrio entre el estudio y la vida de los niños para mejorar su salud mental.
En Occidente se tilda de autoritarismo de Estado niñera a las amplias restricciones impuestas por China a los juegos en línea, que incluyen límites graduales de edad al tiempo que se puede pasar conectado, pero representan un serio esfuerzo por abordar el impacto alienante que la dependencia de la interacción social virtual puede tener en una generación «criada en línea».
Incluso más que los objetivos políticos, los métodos desplegados bajo Xi tienen ecos de la política de «línea de masas» de Mao, dependiendo de la movilización popular para alcanzarlos.
El mayor logro del gobierno de Xi hasta la fecha -la eliminación completa de la pobreza absoluta- se basó en este tipo de tácticas, con millones de miembros del partido encargados de pasar periodos determinados cada año desplegados en regiones desfavorecidas, trabajando con los lugareños pero también asegurándose de que estaban debidamente informados sobre las prestaciones, la financiación y las subvenciones que podían ponerse a su disposición, tanto en términos de inversión en la zona en general como para necesidades individuales o familiares como la reparación de viviendas.
Además de centrarse en aumentar los ingresos de los más desfavorecidos, Xi ha tratado de fomentar un espíritu más igualitario, tomando medidas enérgicas contra los multimillonarios y pidiendo al gobierno que regule los «ingresos excesivos» de los más ricos. Contrasta la búsqueda china de la «prosperidad común» con la de «algunos países desarrollados [que], debido a sus sistemas sociales, no han resuelto el problema… [donde] la disparidad entre ricos y pobres se ha hecho cada vez más grave». Sin embargo, los nuevos impuestos sobre la propiedad que ha pedido han encontrado resistencia, y el tipo máximo del impuesto sobre la renta en China es el mismo que en Gran Bretaña (45%), difícilmente una igualdad al estilo Mao.
Xi ha promovido una cultura del voluntariado, exhortando a los estudiantes a pasar sus vacaciones en las regiones rurales más pobres trabajando en proyectos de desarrollo, y ha hermanado las zonas ricas con las pobres con la obligación legal de que las primeras inviertan en las segundas.
Xi, que participó en el movimiento «al campo» de Mao, ha escrito sobre el impacto psicológico que tuvo en él: aunque sus relatos no se andan con remilgos en cuanto al dolor de su denuncia por los Guardias Rojos durante la revolución cultural (durante la cual se suicidó su hermana), también sostiene que sus años en el campo le dieron un sentido de propósito y la determinación de mejorar la vida de los más pobres de China.
El año pasado abogó por un movimiento de «revitalización rural», animando a los licenciados y empresarios urbanos a trasladarse a sus pueblos ancestrales. Es un cambio, pero de nuevo es cuestionable hasta qué punto se aleja del plan a largo plazo de figuras como Deng.
En la década de 1980, Deng defendió explícitamente centrarse primero en el desarrollo de ciertas provincias -Guangdong y Fujian fueron pioneras de la «reforma y apertura»- con el argumento de que «algunos se enriquecerán primero», pero los que lo hicieran tendrían que ayudar a los que no lo hicieran.
Todo el concepto de que China utilizara las fuerzas del mercado y el capital extranjero durante la «fase primaria del socialismo» se justificó, desde el principio, como un medio de construir las fuerzas productivas para la distribución socialista sobre una base material más rica. Aunque la mayoría de los observadores occidentales supusieron que esto no era más que una excusa para que el Partido Comunista siguiera gobernando un país capitalista, las políticas de Xi se ajustan precisamente a lo que el partido dijo que pretendía hacer desde el principio.
Si Xi se hace eco de Mao, tal vez sea porque las cuestiones que absorbieron al Presidente, desde las diferencias de riqueza hasta el papel de China como líder del movimiento de descolonización, son tan agudas hoy como lo eran hace 50 años: con el ascenso del Sur global posiblemente un mayor desafío para el imperialismo incluso de lo que fue la Unión Soviética.
Cuando se escriban las historias de cómo la breve supremacía de Occidente llegó a su fin, parece razonable apostar a que tanto Mao como Xi tendrán papeles estelares.
4. Informe sobre la agricultura ucraniana
Un informe interesante del Transnational Institute, sesgado a favor de Ucrania, pero también a favor del pequeño campesinado ucraniano frente al agrobusiness. Es de noviembre de 2023. En esta ocasión, no sé muy bien por qué, el traductor ha puesto entre paréntesis «enlace externo» cada vez que había un link. Estorba un poco la lectura, pero lo he dejado.
La agricultura ucraniana en tiempos de guerra : Resistencia, reformas y mercados
La agricultura es la piedra angular de la economía ucraniana y proporciona sustento a una parte importante de la población. Las tierras fértiles, el clima favorable y el clima de inversión de Ucrania no sólo han alimentado a su pueblo, sino que también han impulsado las exportaciones de alimentos a Asia, África y Oriente Medio. Sin embargo, la dinámica del sector agrícola ucraniano es compleja: la agroindustria a gran escala y la agricultura familiar comparten el paisaje.
Antes de la guerra, la agricultura prosperaba, pero la invasión rusa ha traído trastornos y desafíos al sector. La pugna por los recursos y las ayudas públicas entre las grandes empresas y los agricultores familiares continúa, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la agricultura ucraniana. Mientras Ucrania avanza hacia la recuperación, explore con nosotros la intrincada red de problemas que afectan a este sector vital y sus posibles repercusiones en la seguridad alimentaria mundial.
Natalia Mamonova Olena Borodina Brian Kuns
La agricultura es el pilar central de la economía ucraniana y uno de los principales medios de subsistencia de aproximadamente un tercio de la población del país. La abundancia de tierras fértiles, unas condiciones climáticas adecuadas y un clima de inversión relativamente favorable han hecho que Ucrania no sólo pueda alimentarse a sí misma, sino también suministrar alimentos a millones de personas de Asia, África, Oriente Medio y otros países. Antes de la guerra, la agricultura era uno de los sectores de más rápido crecimiento en Ucrania (con un crecimiento anual del 5-6%), aportando el 10,9% del PIB y proporcionando el 17% del empleo nacional en 2021.
Sin embargo, la agricultura también ha sido un área de tensión en Ucrania, donde a lo largo de los años han coexistido dos modos de producción diferentes: la agroindustria industrial a gran escala y la agricultura familiar. La agroindustria controla el 53,9% de las tierras cultivables y contribuye al 54,5% de la producción agrícola nacional bruta de Ucrania, especializándose principalmente en la producción de cereales y oleaginosas para la exportación. La parte restante, el 46,1% del producto agrícola total, procede de un variado conjunto de pequeñas y medianas explotaciones familiares y hogares rurales que cultivan el 45,5% de la tierra, produciendo patatas, verduras, frutas, cereales, productos lácteos y cárnicos para consumo personal y venta en los mercados nacionales.
A pesar del importante papel de la agricultura familiar para la seguridad alimentaria nacional, los intereses de los agricultores familiares y los hogares rurales suelen ser ignorados por los responsables políticos ucranianos, que dan prioridad a las grandes empresas en su visión del desarrollo económico. Muchos programas de desarrollo agrícola y rural están destinados de jure a apoyar a diversos productores de alimentos, pero el beneficiario de facto es la agroindustria, que recibe alrededor del 60-70%1 de las subvenciones agrícolas estatales y monopoliza la cadena de valor agroalimentaria industrial.
La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia el 24 de febrero de 2022 ha perturbado gravemente la producción y el comercio de alimentos en Ucrania, poniendo en peligro la seguridad alimentaria ucraniana y mundial. Los ataques deliberados del ejército ruso contra la agricultura ucraniana, incluido el bombardeo de instalaciones e infraestructuras agrícolas en toda Ucrania, el uso de minas terrestres y la quema de tierras de cultivo cerca de las zonas de hostilidades activas, el bloqueo durante cinco meses de los puertos del Mar Negro (y la reafirmación del bloqueo a partir de julio de 2023), y la explosión de la presa de Kakhovka han puesto gravemente a prueba al sector agrario ucraniano. La agroindustria orientada a la exportación sufrió las mayores pérdidas, especialmente al principio de la guerra. Mientras tanto, las granjas familiares y los hogares rurales, a pesar de las extremas dificultades, fueron capaces de adaptarse a las duras condiciones y suministrar alimentos al ejército y al pueblo ucranianos.
El gobierno ucraniano y sus aliados internacionales adoptaron diversas medidas para apoyar la producción y el comercio de alimentos durante la guerra. Estas medidas incluyen, entre otras, la reducción de ciertos impuestos, aranceles y cuotas, y el desarrollo de nuevas instalaciones de almacenamiento y rutas terrestres para exportar productos agrícolas ucranianos. Los organismos gubernamentales ucranianos, así como organizaciones independientes de expertos nacionales e internacionales, llevan a cabo una evaluación continua de los daños causados por la guerra a la agricultura y el medio ambiente. Esta evaluación sentó las bases del plan para la recuperación y el desarrollo de Ucrania tras la guerra, que se presentó en Lugano (Suiza) los días 4 y 5 de julio de 2022, y un año después, los días 21 y 22 de junio de 2023, fue debatido por los líderes mundiales en la Conferencia para la Recuperación de Ucrania celebrada en Londres (Reino Unido). Sin embargo, a la sociedad civil y al mundo académico ucranianos les preocupa que estas medidas puedan beneficiar a la agroindustria orientada a la exportación, dejando al margen a los agricultores familiares y a los hogares rurales.
La guerra no ha puesto fin a las tensiones entre grandes y pequeños productores agrícolas en Ucrania. Al contrario, las ha exacerbado. Rusia invadió Ucrania en medio de una reforma agraria destinada a levantar una moratoria sobre la venta de tierras de labranza vigente desde 2001. A pesar de los llamamientos de académicos, ONG y agricultores familiares preocupados, el gobierno no ha detenido la reforma. Muchos responsables políticos esperan que la liberalización del mercado de la tierra impulse las inversiones en la agricultura ucraniana a gran escala y genere ingresos presupuestarios procedentes de la exportación agroalimentaria, necesarios para reconstruir el país tras la guerra (antes de la guerra, el sector agrícola representaba el 45% de los ingresos de exportación). Al mismo tiempo, debido al compromiso de Ucrania de ingresar en la UE, se supone que el gobierno ucraniano debe revisar ahora las normas y reglamentos relativos al desarrollo agrícola y rural para ajustarse a la Política Agrícola Común de la UE (lo que en teoría debería implicar menos apoyo a la agroindustria a gran escala orientada a la exportación y más inversión en programas de desarrollo rural y comercialización de la agricultura familiar).
Estructura agraria bimodal: agroexplotaciones y explotaciones familiares
La coexistencia de grandes explotaciones industriales y pequeñas explotaciones familiares en Ucrania tiene una larga historia. A principios de la época soviética, la tierra y la propiedad de los campesinos fueron expropiadas en favor de las granjas colectivas y estatales (kolhospy y radhospy), donde la población rural era empleada como mano de obra asalariada. Sin embargo, la economía planificada fue incapaz de proporcionar a la población alimentos suficientes, y durante todo el periodo soviético se permitió la agricultura subsidiaria en parcelas familiares.
Los responsables políticos consideraron que esta producción de alimentos a pequeña escala tenía potencial para convertirse en el modelo occidental de agricultura familiar comercial tras el colapso de la Unión Soviética en 1991. Entonces se inició una reforma agraria que distribuyó tierras agrícolas a antiguos trabajadores agrícolas colectivos y estatales, que recibieron títulos de propiedad de parcelas específicas (un llamado «pai», que significa una parte (de tierra) en ucraniano). Sin embargo, todos los insumos de producción necesarios y las condiciones propicias para la agricultura (capital y maquinaria, conocimientos técnicos, mercados ascendentes y descendentes, Estado de derecho) desaparecieron con la disolución de los colectivos o se encontraban en las primeras fases de desarrollo en el caótico entorno de mercado de los años noventa. Sólo un pequeño número de terratenientes tenía la capacidad y/o la voluntad de establecer explotaciones familiares comerciales. En su lugar, la mayoría arrendó sus tierras a los antiguos kolhospy y radhospy, la gran mayoría de los cuales se reorganizaron en empresas agrícolas orientadas al mercado.
A principios de la década de 2000, las tierras ucranianas se convirtieron en objeto de interés financiero de inversores nacionales e internacionales, incluidos oligarcas ucranianos y empresas transnacionales, que invirtieron grandes sumas en la agricultura industrial a gran escala. Cediendo ante la opinión pública y también para evitar la concentración y el acaparamiento de tierras, el gobierno de Ucrania introdujo en 2001 una moratoria temporal sobre la venta de tierras, que se ha prorrogado varias veces en los últimos 20 años (leer aquí (enlace externo) sobre la cuestión de la tierra en Ucrania). La moratoria, sin embargo, no detuvo la concentración de tierras: las granjas colectivas y estatales reorganizadas se fusionaron en aglomerados mayores -los llamados agroholdings- que extendieron su poder monopolístico a toda la cadena de valor, es decir, desde la producción hasta el almacenamiento, la distribución y la exportación.
En la actualidad, existen unas 15.600 empresas agrícolas que controlan el 53,9% (18 millones de hectáreas) de las tierras cultivables ucranianas mediante el arrendamiento de tierras a la población rural. Aproximadamente el 40% de todas las empresas agrícolas están integradas en agroholdings, que son los mayores terratenientes de Ucrania. Los 10 mayores agroholdings controlan 2,6 millones de hectáreas de tierras agrícolas, lo que representa el 8% de toda la tierra cultivable de Ucrania. El banco de tierras de los mayores latifundios es de unas 500.000 hectáreas (véase el informe de Latifundinst (enlace externo) sobre los 100 mayores terratenientes de Ucrania). Las fuentes de financiación de las explotaciones agrarias son diversas. Algunas de ellas se desarrollaron principalmente (al menos al principio) a partir de fuentes de capital nacionales, mientras que otras forman parte de empresas transnacionales. Algunos agroholdings ucranianos se han financiado mediante ofertas públicas de sus acciones en bolsas internacionales (enlace externo) 2, además de beneficiarse de la financiación proporcionada por instituciones financieras internacionales como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo y la Corporación Financiera Internacional. Aunque los agroholdings han invertido mucho en transparencia estratégica y financiera, Responsabilidad Social Corporativa y compromiso de las partes interesadas, los escándalos de corrupción, raros pero sonados, como en el caso de UkrLandFarming (enlace externo) y Mriya (enlace externo) han manchado la reputación de estos gigantes de la agricultura en Ucrania.
No existe una definición y clasificación claras de la agricultura familiar en Ucrania.3 Diferentes organismos proporcionan información distinta sobre su tamaño, cantidad y producción agrícola. Según el Instituto de Economía y Previsión de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, hay 31.800 agricultores familiares registrados (fermerske hospodarstva) y 3,9 millones de hogares rurales (osobyste selyanske hospodarstva), pero el número real puede ser mayor.4 Las explotaciones familiares tienen un tamaño medio de 50 a 100 hectáreas, relativamente grande en comparación con el tamaño medio de las explotaciones de la UE, que es de 17,4 hectáreas. Los agricultores familiares cultivan alrededor del 15% de las tierras cultivables de Ucrania y producen el 8,7% de la producción agrícola nacional. Algunos hogares rurales funcionan como agricultores familiares comerciales (los llamados odnoosibnyky), otros – como productores de alimentos orientados a la subsistencia. Los hogares rurales producen el 37,4% de la producción agrícola nacional cultivando el 30% de las tierras de labranza del país (son bastante heterogéneos en cuanto al uso de la tierra: El 85% cultiva de 1 a 5 hectáreas, el 9% de 5 a 10 hectáreas y el 6% más de 10 hectáreas). Los agricultores familiares y los hogares rurales producen en conjunto el 95% de las patatas producidas en Ucrania, el 85% de las hortalizas, el 80% de las frutas y bayas, cerca del 75% de la leche y más del 35% de la carne. Sus métodos de producción son más sostenibles desde el punto de vista social y medioambiental que los de la gran agroindustria, y se llevan a cabo de acuerdo con las tradiciones y prácticas locales.
A pesar del importante papel que desempeñan los agricultores familiares y los hogares rurales para garantizar la seguridad alimentaria nacional, sus intereses son a menudo ignorados por el Estado, que sigue en gran medida la idea de que «lo grande es hermoso» y se alinea con las grandes empresas (muchas autoridades estatales tienen vínculos directos o indirectos con la gran agroindustria (enlace externo) ). A lo largo de los años se han puesto en marcha diversos programas para apoyar distintas formas de agricultura en Ucrania, pero su aplicación suele estar influida por los intereses de las grandes empresas. Así, Mykola Stryzhak, presidente honorario de la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania, argumentó que no es la ley, sino el llamado «principio del teléfono» el que determina quién se beneficia del apoyo estatal a la agricultura:
Una ley aprobada por la Verjovna Rada [el Parlamento ucraniano] puede no aplicarse. Pero si alguien «de arriba» llama por teléfono… ¡Dios nos libre de no cumplirla! ¡Obligatorio! […] Se «aconsejó» a los bancos que no concedieran créditos a los agricultores poco fiables. Los agricultores poco fiables son los que tienen menos de 500 hectáreas5.
La anulación de la moratoria sobre la venta de tierras es una de las reformas más controvertidas y políticamente sensibles. Los defensores de un mercado de tierras abierto argumentan que esto aumentará la transparencia de las relaciones basadas en la tierra, permitirá una agricultura más eficiente y permitirá a los terratenientes recibir precios más altos por sus tierras. Los detractores temen que la creación de un mercado abierto de la tierra sin programas de apoyo adecuados para los pequeños propietarios provoque una mayor concentración de la tierra en manos de las grandes empresas agrícolas, el desplazamiento de los agricultores privados (al no poder competir por la tierra con las grandes empresas), la degradación del medio ambiente (debido a los métodos de agricultura industrial), así como una mayor despoblación de los pueblos ucranianos. Una encuesta de opinión pública (enlace externo) realizada en 2019 por la Fundación de Iniciativas Democráticas, junto con el Instituto Internacional de Sociología de Kiev, mostró que solo el 24% de los encuestados eran positivos sobre la apertura del mercado de tierras, la mayoría -58%- eran negativos.
Sin embargo, el 31 de marzo de 2020, la Rada Suprema aprobó enmiendas al Código de la Tierra, que determinaban las etapas para la cancelación de la moratoria. En la primera etapa (transitoria), que comenzó el 1 de julio de 2021, una persona física (no jurídica) podía comprar hasta 100 hectáreas de tierras agrícolas. El periodo transitorio se diseñó para que los agricultores familiares y otros pequeños propietarios pudieran comprar las tierras primero y dar acceso al mercado a empresas más grandes después. A partir de 2024, tanto personas físicas como jurídicas podrán comprar hasta 10.000 hectáreas de tierra. Por ahora, la ley prohíbe a los extranjeros y a las empresas extranjeras comprar tierras de cultivo, algo que sólo puede cambiar con un referéndum nacional – sin embargo, hay varias lagunas en la legislación, como la posibilidad de la doble nacionalidad (enlace externo) que permite a los extranjeros participar en el mercado de la tierra.
El impacto de la guerra en diferentes productores agrícolas de Ucrania
Hasta febrero de 2023, la guerra de Rusia en Ucrania ha causado un daño total de 8.720 millones de USD a la agricultura ucraniana, con pérdidas agregadas de 31.500 millones de USD, según las estimaciones del Banco Mundial (enlace externo). Los daños incluyen la destrucción parcial o total de maquinaria y equipos, instalaciones de almacenamiento, ganado y cultivos perennes, así como insumos y productos robados, y tierras agrícolas que requieren prospección, desbroce y restauración. Las pérdidas agregadas incluyen pérdidas de producción, como cultivos no cosechados, menores volúmenes de producción, mayores costes de producción y menores precios de venta de productos básicos orientados a la exportación, como trigo, cebada, maíz y semillas de girasol. Además, la catástrofe de Kakhovka (enlace externo)
causó 25 millones de USD en daños directos a la agricultura, dejando casi 600.000 hectáreas de tierras de labranza sin acceso al riego. En total, cerca del 30% de las tierras agrícolas ucranianas están actualmente sin cultivar por estar ocupadas o ser inseguras para la agricultura.
Además del impacto directo en la agricultura, la guerra de Rusia en Ucrania tiene un impacto devastador en el medio ambiente, el suelo y la calidad del agua, lo que afectará al desarrollo agrícola a largo plazo. Según el Centro Ecoaction de Iniciativas Medioambientales (una ONG medioambiental ucraniana), «las explosiones de bombas aéreas y bombardeos de artillería, los territorios minados, el equipo militar pesado destruido, las fugas de productos petrolíferos, las zonas quemadas por incendios y los corrimientos de tierra se han convertido en los principales marcadores que señalan un poderoso impacto en la resistencia del suelo a la contaminación, lo que acarrea graves consecuencias socioeconómicas, tanto a nivel local como nacional» (véase el informe de Ecoaction sobre el impacto de la guerra de Rusia contra Ucrania en el estado del suelo del país (enlace externo) y el mapa interactivo de los daños medioambientales negativos (enlace externo) causados por la agresión rusa desde el 24 de febrero de 2022).
Aunque ambos tipos de productores agrícolas se enfrentan a graves desafíos, es la agroindustria a gran escala la que representa la mayor parte de las pérdidas relacionadas con la guerra. Las grandes instalaciones agrícolas, los campos y las infraestructuras suelen ser blanco de los misiles rusos (véanse las imágenes por satélite (enlace externo) de destrucciones de granjas). Los frecuentes ataques rusos a las centrales eléctricas ucranianas suponen una amenaza existencial para el sector industrial ganadero y avícola de Ucrania, que, al igual que ocurre con producciones similares en otros países, depende en gran medida del suministro eléctrico. Por ejemplo, en mayo de 2022 se produjo una situación crítica -que estuvo a punto de convertirse en un desastre medioambiental- en la granja avícola Chornobayivska (enlace externo) (la mayor granja avícola de Europa) en la región de Kherson, donde más de 4 millones de pollos y unos 700 mil pollitos murieron sin posibilidad de ser eliminados debido a un ataque aéreo de la aviación rusa contra una central eléctrica local.
Sin embargo, los problemas más graves recayeron en la parte de la agroindustria orientada a la exportación y especializada en la producción de cereales y semillas oleaginosas. Hay muchos casos documentados de rusos robando grano de los territorios ocupados temporalmente, incendiando cultivos cerca de zonas de guerra activas, bombardeando elevadores de grano o sembrando minas en los campos de cultivo. Pero el mayor daño a las exportaciones ucranianas de grano se infligió al principio de la guerra, cuando la armada rusa bloqueó los puertos del Mar Negro a través de los cuales solía enviarse al extranjero el 95% de las exportaciones ucranianas de grano. Esto paralizó por completo la agricultura ucraniana orientada a la exportación y creó una crisis alimentaria mundial sin precedentes.6 Más de 25 millones de toneladas de grano quedaron atrapadas en silos y puertos de Ucrania. Sólo 5 meses después, el 27 de julio de 2022, Rusia y Ucrania, con la mediación de la ONU y Turquía, consiguieron acordar la Iniciativa del Grano del Mar Negro (enlace externo) que reanudó las exportaciones de grano desde tres puertos ucranianos clave del Mar Negro: Odesa, Chornomorsk y Yuzhny/Pivdennyi. Sin embargo, la Iniciativa resolvió el problema sólo parcialmente (los flujos de exportación de grano ucraniano a través del Mar Negro fueron inferiores al 50% del nivel anterior a la guerra) y duró sólo un año. El 17 de julio de 2023, Rusia se retiró de la Iniciativa del Grano del Mar Negro. Desde entonces, sólo unos pocos cargueros con grano ucraniano viajaban por la costa occidental del Mar Negro -a través de aguas territoriales rumanas y búlgaras- para estar a salvo de los ataques rusos.
La guerra -así como otras grandes perturbaciones mundiales como la pandemia de Covid-19- ha puesto de manifiesto la fragilidad sistémica de la agricultura neoliberal globalizada (enlace externo) que se caracteriza por una estrecha especialización en la producción agrícola y depende del comercio internacional de alimentos, combustibles y fertilizantes. La destrucción de las rutas comerciales y de las infraestructuras no sólo pone en peligro la viabilidad de las explotaciones agrarias ucranianas, sino que su modo de producción las hace extremadamente vulnerables a las grandes crisis y perturbaciones. La profesora Olena Borodina, de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, explica la fragilidad de la agricultura ucraniana a gran escala durante la primera fase de la guerra:
El modelo de las grandes explotaciones agrícolas se derrumbó como un coloso con pies de barro. Cuando se rompieron las cadenas logísticas, ni siquiera las explotaciones agrícolas cuyas tierras estaban fuera de las zonas de hostilidades activas pudieron cultivar sus tierras. Sus cadenas de suministro quedaron destruidas. Almacenan pesticidas y semillas en almacenes cerca de Kiev, tienen coches y tractores en otro lugar. Su mano de obra es una brigada itinerante: no contratan a la población local, sino que trasladan sus equipos de maquinistas profesionales de una región a otra. Cuando empezó la guerra, no pudieron seguir con su negocio, porque no podían gestionar la logística7.
Además, la agroindustria utiliza tecnologías y métodos de producción complejos que no le permiten adaptarse fácilmente a la falta de ciertos insumos, como ocurrió al principio de la guerra, cuando se produjo una aguda escasez de combustible y fertilizantes, suministrados anteriormente desde Rusia y Bielorrusia.
Casi el 90% de las empresas dedicadas a la producción de cultivos y el 60% de los productores de ganado industrial informaron de una disminución significativa o drástica de sus ingresos durante el primer año de la guerra (véase el informe de la FAO sobre el Impacto de la guerra en las empresas agrícolas de Ucrania (enlace externo) ). Algunas empresas suspendieron parte de sus actividades, especialmente en las regiones de primera línea. Alrededor del 7% de todas las empresas agrícolas quebraron y dejaron de existir, a pesar de los programas gubernamentales destinados a apoyar la agricultura durante la guerra. Para sobrevivir, la agroindustria, antes orientada al monocultivo, ha empezado a diversificar su producción y a cultivar más hortalizas y legumbres para el mercado nacional, así como a invertir en capacidad de transformación para no depender de la exportación de materias primas agrícolas (lea aquí (enlace externo) sobre las estrategias de supervivencia de la agroindustria ucraniana durante la guerra).
Los agricultores familiares y los hogares rurales parecían ser más resistentes en tiempos de guerra, lo que confirman los estudios del NAS de Ucrania (enlace externo) y el informe de la FAO sobre el Impacto de la guerra en la agricultura y los medios de subsistencia rurales en Ucrania (enlace externo). Los productores locales de alimentos dependen menos de los recursos externos y del comercio internacional, tienen sus propios equipos, maquinaria e instalaciones de almacenamiento, suelen utilizar fertilizantes orgánicos y variedades de semillas locales, procesan y venden sus alimentos en los mercados locales y a través de redes informales, y dependen de la mano de obra doméstica/local. Estas cualidades -así como el apoyo mutuo y la solidaridad- permitieron a los pequeños agricultores ucranianos adaptarse a las circunstancias más difíciles y producir alimentos para sus familias, comunidades, el ejército ucraniano y los desplazados internos (véase Mamonova sobre Soberanía alimentaria e iniciativas solidarias en la Ucrania rural durante la guerra (enlace externo)).
No obstante, sería erróneo afirmar que los agricultores familiares y los hogares rurales no se vieron gravemente afectados por la guerra. La interrupción de las cadenas de valor y suministro y la imprevisibilidad de los precios repercutieron en la población agrícola, subrayando su interdependencia con la economía agrícola del país. Los ataques de la artillería rusa, el uso de minas terrestres y la destrucción de infraestructuras e instalaciones agrícolas también se están produciendo en las tierras de los agricultores familiares y los hogares rurales, lo que les hace enfrentarse a problemas similares a los descritos anteriormente para la agroindustria, pero a menor escala debido a su tamaño relativamente más pequeño. Alrededor de dos tercios (65%) de los agricultores familiares especializados en cultivos y casi la mitad (45%) de los agricultores familiares especializados en ganadería declararon (enlace externo) experimentando penurias relacionadas con la guerra, principalmente relacionadas con la escasez de combustible, semillas, piensos y fertilizantes, el acceso a la electricidad y sus elevados precios, así como dificultades para vender sus productos. Los hogares rurales orientados al comercio se han enfrentado a retos similares. Según una encuesta de la FAO (enlace externo) una cuarta parte de los hogares rurales experimentaron graves dificultades a causa de la guerra, y uno de cada cuatro encuestados ha interrumpido o reducido la producción agrícola debido a la guerra. Otros estudios (enlace externo) revelaron que, para hacer frente a la escasez de alimentos y a los altos precios de los mismos, cada vez más ucranianos empezaron a cultivar sus propios alimentos. Muchos desplazados internos se trasladaron a zonas rurales, huyendo de las zonas de guerra o de las grandes ciudades que suelen ser blanco de los misiles rusos. Estas personas suelen dedicarse a la producción de alimentos de subsistencia y ayudan a los agricultores locales.8 Algunos expertos (enlace externo) sostienen que la guerra ha dado lugar al resurgimiento de muchos pueblos despoblados y ha demostrado la gran importancia de las granjas familiares y los hogares rurales para el suministro de alimentos en Ucrania durante la guerra.
La política agrícola de Ucrania durante la guerra
La mayoría de los programas gubernamentales iniciados con urgencia al principio de la guerra estaban destinados a resolver el agudo problema de la exportación de grano y semillas oleaginosas. Cuando Rusia bloqueó los puertos del Mar Negro, los exportadores ucranianos de grano aún no habían enviado toda la cosecha de 2021, y se esperaba una nueva cosecha en breve. Antes de la guerra, la capacidad total de los elevadores y silos de grano y semillas oleaginosas de Ucrania era de unos 57 millones de toneladas. Las necesidades de almacenamiento se duplicaron en los primeros meses de 2022, ascendiendo a 107,38 millones de toneladas. El gobierno de Ucrania, junto con socios y donantes internacionales, trató de encontrar la manera de hacer frente a esta necesidad. Con la ayuda de la FAO y la ayuda exterior de Canadá y Japón, se colocaron fundas de almacenamiento de polietileno y almacenes móviles en los campos para proteger temporalmente el grano. Parte del grano destinado inicialmente a la exportación se vendió a precios muy bajos en el mercado nacional.
En mayo de 2022, la Comisión Europea y el gobierno de Ucrania pusieron en marcha los Solidarity Lanes (enlace externo) para facilitar las exportaciones de alimentos desde Ucrania por diferentes rutas terrestres y a través de los puertos de la UE. Además, la suspensión temporal de los derechos de exportación y los contingentes arancelarios (enlace externo) sobre los productos agroalimentarios ucranianos durante un periodo de un año se aplicó en julio de 2022 de conformidad con el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE. Un mes más tarde, en agosto de 2022, el Convenio sobre el Procedimiento de Tránsito Conjunto (enlace externo) y el Convenio sobre la facilitación de formalidades en el comercio de mercancías (enlace externo) se pusieron en marcha para ampliar las oportunidades físicas y logísticas de exportación a través de las fronteras entre Ucrania y la UE.
Estas medidas se tomaron para ayudar a los productores y exportadores ucranianos a realizar actividades en condiciones de guerra y reforzar su posición en el mercado europeo. De hecho, las exportaciones agrícolas ucranianas a la UE casi se han duplicado, pasando de 7.674 millones de USD en 2021 a 13.002 millones de USD en 2022, de los cuales los cereales y las semillas oleaginosas representan la mayor parte (TABLA 1).
TABLA 1. Exportación de productos agrícolas de Ucrania, en millones de dólares (USD).
Table 1. Export of agricultural products from Ukraine, in million dollars (USD).
| 2019 | 2020 | 2021 | 2022* | ||
|---|---|---|---|---|---|
| In total | 22,146 | 22,200 | 27,710 | 23,541 | |
| EU-27 | 7,035 | 6,145 | 7,674 | 13,002 | |
| The main exported commodities to the EU-27: | |||||
| milk and dairy products, poultry eggs; natural honey | 117 | 140 | 150 | 263 | |
| grain crops | 2,493 | 1,671 | 1,935 | 5,190 | |
| seeds and fruits of oil plants | 1,526 | 1,145 | 1,479 | 3,017 | |
| fats and oils of animal or vegetable origin | 1,464 | 1,746 | 2,363 | 3,332 | |
| Middle East | 3,895 | 3,543 | 4,935 | 3,907 | |
| East Asia | 2,361 | 4,011 | 4,719 | 2,150 | |
| Africa | 3,294 | 2,924 | 3,658 | 1,617 | |
| South Asia | 2,038 | 2,183 | 2,889 | 1,035 | |
| CIS | 1,433 | 1,299 | 1,368 | 781 | |
| Southeast Asia | 1,169 | 1,174 | 1,205 | 316 | |
| Europe except EU 27 | 564 | 639 | 861 | 457 | |
| North America | 172 | 135 | 239 | 209 | |
| South America | 58 | 53 | 50 | 16 | |
| Australia and Oceania | 32 | 31 | 35 | 14 | |
| Others | 96 | 62 | 78 | 36 |
Según el Comité Estatal de Estadística de Ucrania y el Servicio Estatal de Aduanas de Ucrania
* Basado en datos operativos a 3 de febrero de 2023
Fuente: La integración de Ucrania en el mercado interior de la UE en condiciones de guerra. Retos y oportunidades (enlace externo)
Sin embargo, el aumento de las exportaciones ucranianas de alimentos a los mercados de la UE ha provocado tensiones y conflictos en algunos Estados miembros. Una gran parte del grano y las semillas oleaginosas ucranianos, que en principio estaban destinados a la exportación a Asia, África y Oriente Medio, acabaron comprándose en la UE. Esto se debió a los cuellos de botella logísticos, al aumento de los precios del transporte fuera de la UE, a la ruptura de los contratos con los compradores originales y, en algunos casos, a «prácticas turbias (enlace externo) «que permitieron a algunos agentes locales de Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumanía y Eslovaquia beneficiarse de la venta de grano ucraniano en los mercados locales. El flujo de grano ucraniano (relativamente barato) hacia Europa Oriental y Central deprimió los precios locales y dejó a los agricultores locales sin poder vender sus cosechas. En abril de 2023 estallaron protestas de agricultores en Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumanía y Eslovaquia, iniciadas principalmente por grandes organizaciones de agricultores9 y con tintes nacionalistas-populistas. Para responder al malestar de los agricultores y persiguiendo sus propias agendas políticas, los gobiernos de los países afectados introdujeron prohibiciones temporales al grano ucraniano en abril de 2023, que la Unión Europea se vio obligada a adoptar a nivel europeo y mantuvo en vigor hasta septiembre de 2023. El gobierno ucraniano presentó una queja ante la Organización Mundial del Comercio contra Hungría, Polonia y Eslovaquia después de que prohibieran las importaciones de grano de Ucrania por segunda vez tras el levantamiento de las restricciones de la UE en septiembre de 2023.
Además de abordar las cuestiones comerciales y de exportación, el gobierno ucraniano ha introducido una serie de modificaciones en la legislación nacional para garantizar la seguridad alimentaria interna durante la guerra. La Ley de Seguridad Alimentaria en Tiempos de Guerra (enlace externo) fue aprobada por el Parlamento ucraniano en abril de 2022 para resolver el problema de los contratos de arrendamiento de tierras. Debido al caos y la destrucción de la guerra, la emigración y la falta de disponibilidad de propietarios de tierras, y la falta de recursos financieros y administrativos, muchos agricultores no pudieron renovar sus contratos de arrendamiento de tierras. La ley prorrogó automáticamente por un año todos los contratos de arrendamiento. También fijó el importe del alquiler (un máximo del 8% del valor monetario normativo de la tierra), simplificó el registro de tierras en las administraciones locales y ofreció la puesta a disposición gratuita de tierras estatales/comunitarias para la agricultura privada.
En mayo de 2022 se aprobó el Reglamento de Tierras en Tiempos de Guerra (enlace externo) para facilitar el arrendamiento de terrenos estatales y públicos para alojar empresas evacuadas y la reubicación temporal de grupos de población. Se han puesto en marcha varios programas dirigidos por el Estado para reubicar empresas agrícolas de zonas de guerra a áreas relativamente tranquilas, como en las regiones de Transcarpatia, Lviv y Chernivtsi. Sólo en la región de Lviv hay más de 300 lugares designados para acoger empresas agrícolas.
Para apoyar a los productores de grano, el gobierno de Ucrania ha suspendido los aranceles de importación de los materiales utilizados en el almacenamiento de grano y ha simplificado las normas de matriculación de maquinaria agrícola y camiones. Además, el programa estatal de préstamos, «Préstamos asequibles 5-7-9%», que antes sólo estaba destinado a microempresas y pequeñas explotaciones agrícolas para ofrecerles créditos a tipos de interés del 5%, 7% o 9%, se ha ampliado ahora para abarcar a más empresas, incluidas las medianas y grandes agroindustrias. Dentro de este programa, las agroempresas podrían recibir hasta 90 millones de UAH (2,4 millones de USD) en préstamos a tipos de interés del 0% al 9% para realizar proyectos de inversión o refinanciar deudas. Este programa fue financiado por el Programa de Resultados del Banco Mundial (enlace externo) destinado a acelerar la inversión privada de grandes y pequeñas empresas en la agricultura ucraniana. Sin embargo, en la práctica, las explotaciones familiares de menos de 1.000 hectáreas no pudieron participar en este programa debido a la falta de tiempo y recursos de los pequeños agricultores para solicitar financiación, así como a ciertas barreras informales (según una encuesta (enlace externo) de representantes de la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados realizada por la NAS de Ucrania en marzo de 2022).
Un programa especial de apoyo a los pequeños agricultores ucranianos (enlace externo) en tiempos de guerra fue implementado por el Ministerio de Política Agraria y Alimentación de Ucrania con el apoyo financiero de la Unión Europea (Production Grant Scheme). Incluye un programa de pagos de 3.100 UAH (84 USD) por hectárea para agricultores con hasta 120 hectáreas en propiedad, así como ayudas para el ganado, que alcanzan los 5.300 UAH (143 USD) por cabeza para explotaciones con hasta 100 cabezas de ganado. También hay programas de subvenciones para la horticultura y la agricultura de invernadero que ofrecen a los agricultores subsidios para plantar hortalizas, frutas y otras plantas en nuevas parcelas de hasta 25 hectáreas, así como para la construcción de un invernadero de hasta 2 hectáreas.
El Gabinete de Ministros de Ucrania ha estado elaborando mecanismos y directrices que deberían simplificar el procedimiento de solicitud de indemnizaciones por daños en el sector agrícola (enlace externo) pero, en el momento de redactar este informe, dichos mecanismos y directrices aún no estaban disponibles. A la espera de estas directrices, los agricultores y agroindustrias ucranianos han tenido que recopilar pruebas de forma independiente y presentar solicitudes a diversos organismos gubernamentales, como el Servicio Estatal de Emergencias, la Inspección Ecológica Estatal o la Agencia Estatal del Agua, en función del tipo de daños. Se trata de un procedimiento largo y muy burocrático que quita tiempo a los agricultores de sus actividades cotidianas y, por lo tanto, es más probable que lo lleven a cabo las agroempresas que cuentan con personal formado para este tipo de trabajo.
El 23 de junio de 2022, Ucrania recibió el estatuto de país candidato a la Unión Europea. No había requisitos especiales en el ámbito de la agricultura para obtener y mantener este estatus, salvo continuar las reformas de conformidad con el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE (enlace externo) (ratificado en 2014). A finales de 2022, el progreso global en la aplicación del Acuerdo en el ámbito de la agricultura se estima en un 60% (enlace externo) (inferior al de otros ámbitos de la economía y la vida social) e incluye ajustes políticos en el ámbito de la garantía de calidad de los productos y la normalización del comercio agroalimentario, restricciones al uso de organismos modificados genéticamente y apoyo al desarrollo de la agricultura ecológica. Estas medidas son bien recibidas por los agricultores familiares emprendedores que desean entrar en el mercado de la UE. Sin embargo, la normalización y el registro pueden obstaculizar la economía informal de la producción alimentaria de los hogares rurales (enlace externo) y disuadir a algunos pequeños agricultores de producir alimentos.
En general, las políticas agrícolas que aplica actualmente el gobierno de Ucrania son una respuesta de emergencia a circunstancias extremas y han demostrado su eficacia a la hora de apoyar a la gran agroindustria orientada a la exportación, que sufrió considerablemente durante el primer año de la invasión rusa. Sin embargo, las políticas son menos eficaces para ayudar a los pequeños productores de alimentos a hacer frente a los peligros de la guerra.
La reforma agraria desde febrero de 2022: argumentos a favor y en contra
Cuando Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, el gobierno ucraniano restringió el acceso a los registros y catastros estatales, cerrando así temporalmente el mercado de la tierra. En mayo de 2022, el gobierno promulgó el reglamento de tiempos de guerra relativo al registro de la propiedad de la tierra (enlace externo) y el mercado de la tierra reanudó gradualmente su funcionamiento, excepto en los territorios ocupados temporalmente y en las zonas de guerra.
Antes de la guerra de Rusia en Ucrania, la liberalización del mercado de tierras ucraniano suscitó acalorados debates. Los principales partidarios de continuar la reforma agraria tal y como estaba prevista -es decir, permitir la venta de tierras a empresas en 2024, y permitir también la propiedad extranjera de tierras en el futuro- son: el gobierno de Zelensky, economistas de la Escuela de Economía de Kiev, asesores internacionales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, y representantes de la gran agroindustria. Sus argumentos pueden resumirse así:
En primer lugar, la apertura del mercado de tierras aportará importantes inversiones no sólo al sector agrario, sino que también impulsará la economía de Ucrania en su conjunto. El FMI estima (enlace externo) que si se permite a las empresas (que no sean extranjeras) comprar tierras, esto aumentará el precio de la tierra en un 15,05% anual y constituirá el 6% del PIB de Ucrania en los próximos diez años. Por otra parte, si el mercado de la tierra se abre a los extranjeros, se producirá un aumento anual de los precios del 19,43% y aportará un 12% adicional del PIB en una década (CUADRO 2).
TABLA 2. Predicciones del FMI sobre el impacto económico de la reforma agraria
Table 2. IMF Predictions on Economic Impact of Land Reform
| Land Price Increase;
predicted |
GDP Impact* | Scenario name; IMF | |
|---|---|---|---|
| Closed Markets | 6.7 % | 0 % | Backsliding scenario |
| Closed to Foreigners | 15.05 % | 0.6 % | Partial reform scenario |
| Open to Foreigners | 19.43 % | 1.26 % | Full reform scenario |
*Impact calculated for a period of 10 years, 2021-2031, and annualized. Source: IMF Working Paper, WP/21/100 (external link).
Aplazar la propiedad corporativa, incluida la propiedad extranjera de la tierra, significaría por tanto que el gobierno está impidiendo que los propietarios obtengan un precio justo por la tierra, obstaculizando la redistribución de la tierra de los usuarios menos «eficientes» a los más «eficientes «10 , restringiendo la inversión en el sector agrícola y privando así al presupuesto estatal de unos ingresos fiscales muy necesarios para reconstruir el país.
En segundo lugar, detener las reformas ahora no impedirá el control de facto de las empresas sobre la tierra, que ya existe a través de diversos esquemas turbios y vacíos legales (véase el extenso artículo del TNI «Prosperidad deslocalizada. Agroholdings and tax avoidance in Ukraine (enlace externo) «). En su lugar, la formalización y legalización de la propiedad de la tierra garantizará la transparencia en el contexto de los acuerdos sobre tierras y motivará a las grandes empresas agrícolas a poner en marcha proyectos de inversión a largo plazo. Se cree que sólo la agroindustria corporativa puede aportar el capital necesario para limpiar los campos de minas terrestres; restaurar las infraestructuras de transporte, almacenamiento y exportación; ampliar las terminales agrícolas cerca de la frontera de Ucrania con los países de la UE; e invertir en la recuperación de la agricultura orientada a la exportación.
El último argumento a favor de continuar la reforma agraria durante la guerra es que la realidad ha demostrado que el mercado de la tierra puede funcionar eficazmente a pesar de las perturbaciones relacionadas con la guerra. En el pacífico año 2021, cuando el mercado de tierras estuvo abierto unos 7 meses, se registraron en el Catastro Estatal 66.000 transacciones de venta de tierras con una superficie total de 153.000 hectáreas. Durante el primer año de guerra se realizaron unas 53.000 transacciones, con una superficie total de 112.000 hectáreas. Y en los primeros cuatro meses de 2023 se registraron 13.000 transacciones de una superficie total de 26.000 hectáreas. El tamaño medio de la parcela de una transacción fue de unas 2 hectáreas.
Es difícil determinar con exactitud el precio por hectárea, ya que sólo se comunica en una cuarta parte de las transacciones (probablemente por motivos de evasión fiscal, como sugiere VOX Ucrania (enlace externo) ). Según la información disponible, el precio por hectárea fue de unos 30.000 UAH/ha (aproximadamente 1.000 USD/ha) en 2021, de unos 35.000 UAH/ha (aproximadamente 1.100 USD/ha) en 2022 y de 38.000 UAH/ha (1.000 USD/ha) en 2023 (DIAGRAMA 1)….
Los precios medidos en USD empezaron a bajar en julio de 2022, ya que el Banco Nacional de Ucrania devaluó la hryvnia ucraniana un 25%. Los precios varían mucho según las regiones. Los precios más altos se registraron (enlace externo)
en las regiones de Vinnytsia, Lviv, Khmelnytskyi, Ternopil y Sumy.
Aunque es cierto que el mercado de la tierra puede funcionar durante la guerra, la transferencia de la propiedad de la tierra no sigue plenamente los principios del libre mercado, sino que se lleva a cabo sobre la base de acuerdos previos (a menudo informales), y está influida por las circunstancias extraordinarias asociadas a la guerra. Según la evaluación preliminar del Instituto de Economía y Previsión de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, las ventas de tierras en curso pueden explicarse por las siguientes razones:
En primer lugar, algunas de las transacciones de terrenos son más bien transferencias de propiedad sobre la base de acuerdos celebrados hace mucho tiempo. Hay bastantes casos en los que se celebró un contrato de arrendamiento con derecho a compra de tierras inmediatamente después de un cambio en la legislación. En estos casos, el pago por dichas tierras se realizó antes, pero la propiedad de la tierra se legaliza sólo ahora.
En segundo lugar, los agricultores familiares necesitan comprar las tierras que alquilan actualmente antes de que el mercado de tierras se abra a las empresas, lo que aumentará enormemente los precios de la tierra y la competencia por ella.
La tercera razón para comprar tierras es la inversión. Esto puede verse en la geografía de las ventas de tierras: la mayoría de las tierras se compraron en zonas con un sistema de riego accesible (antes de la tragedia de Kakhovka). Se espera que el precio de estas tierras aumente considerablemente en el futuro. La explosión de la presa de Kahkovskaya dejó sin riego 250.000 hectáreas en la región de Kherson y redujo exponencialmente el valor de esas tierras. Gran parte de estas tierras eran utilizadas para el cultivo de hortalizas por agricultores familiares y hogares rurales.
En cuarto lugar, hay intereses políticos en juego. Hay casos en los que los oligarcas locales, a través de su red, compran tierras para ampliar el control sobre determinados territorios, por ejemplo, en la región de Kiev. Además, representantes de la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania informan de varios casos, especialmente en las zonas fronterizas, en los que ciudadanos extranjeros, incluidos rusos, compran tierras a través de personas interpuestas. Aunque no se trata de una tendencia generalizada, estos casos deberían ser alarmantes.
Por último, muchos terratenientes están llevando a cabo lo que podrían considerarse «ventas de emergencia», es decir, que necesitan vender sus tierras lo antes posible para poder llegar a fin de mes. La guerra de Rusia en Ucrania ha afectado dramáticamente al bienestar económico de muchos ucranianos. Según diversas estimaciones, hasta el 55% (enlace externo) de la población de Ucrania vivirá por debajo del umbral de la pobreza a finales de 2023 (frente al 2,5% (enlace externo) antes de la guerra). Para evitar que la tierra caiga en manos de la competencia y ayudar a sus conciudadanos, los agricultores tienen que retirar recursos financieros de las actividades operativas para comprar las tierras que antes alquilaban.
En otoño de 2022, la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania y representantes de pequeños productores agrícolas de distintas regiones del país celebraron varias reuniones para elaborar una resolución (enlace externo) que se presentará al gobierno de Ucrania exigiendo, entre otras cosas, la suspensión temporal del proceso de reforma agraria durante la guerra. Les preocupan las repercusiones de las reformas agrarias en curso en la viabilidad de las explotaciones familiares y los hogares rurales. El Consejo Agrario Ucraniano (enlace externo) que representa los intereses de la gran agroindustria, también propuso aplazar la puesta en marcha del mercado de tierras para personas jurídicas hasta el final de la ley marcial. Dentro de la comunidad internacional, es la FAO (enlace externo) quien, a pesar de haber sido anteriormente un importante defensor de la reforma agraria en Ucrania, llama ahora la atención sobre los riesgos de la reforma agraria en tiempos de guerra.
Los argumentos contra la continuación de la reforma agraria durante la guerra suelen formularse del siguiente modo:
En primer lugar, muchos terratenientes no se encuentran en su lugar de residencia y, por tanto, no pueden participar en las transacciones del mercado de tierras. Según el ACNUR (enlace externo) hasta octubre de 2023, 6,2 millones de refugiados han huido de Ucrania, y 5,1 millones de personas se han convertido en desplazados internos en Ucrania. Aunque es probable que la mayor parte de los refugiados y desplazados internos procedan de zonas urbanas, sin duda un porcentaje incluye a aldeanos y agricultores familiares privados que huyen de zonas de combate y territorios temporalmente ocupados. Además, muchos habitantes de zonas rurales combaten en el frente. Lejos de sus tierras y aldeas, estas personas tienen menos oportunidades de participar en las transacciones del mercado de tierras. También hay pruebas de que algunos certificados de propiedad de la tierra se perdieron o fueron destruidos (enlace externo) debido a las hostilidades o a evacuaciones urgentes.
En segundo lugar, casi una quinta parte del territorio de Ucrania está actualmente ocupada por las fuerzas armadas rusas y la línea de contacto entre el territorio controlado por Ucrania y los territorios ocupados cambia constantemente. Aunque no hay información oficial sobre el estado de cosas en los territorios ocupados, las pruebas dispersas (enlace externo) procedentes de estas regiones apuntan a la creciente expropiación y control de la tierra por parte de la agroindustria rusa y a la imposición de derechos de propiedad de la tierra de acuerdo con la legislación rusa, incluida la propiedad de la tierra únicamente por parte de los titulares de pasaportes rusos. Así pues, existe una gran incertidumbre sobre la situación de las tierras agrícolas en los territorios ocupados y sobre cómo afectará la ocupación a la propiedad de la tierra en el futuro.
En tercer lugar, los agricultores privados no tienen la solidez financiera suficiente para comprar las tierras que alquilan actualmente. Como ya se ha comentado anteriormente en este informe, los programas gubernamentales de apoyo a los agricultores familiares y a los hogares rurales no son lo suficientemente eficaces, y la mayoría de ellos sólo benefician a los grandes agricultores. Además, la guerra ha empeorado considerablemente la situación financiera de los pequeños y medianos agricultores familiares, y aunque estos agricultores dependen menos del comercio internacional y de las cadenas de valor mundiales, la destrucción de infraestructuras, el aumento de los precios del combustible y de los insumos agrícolas, y la disminución del poder adquisitivo de los consumidores han provocado graves problemas de liquidez a muchas explotaciones.
En cuarto lugar, la guerra suele ir asociada a la inestabilidad, debilitando el Estado de Derecho y la transparencia, lo que puede permitir el uso de los llamados esquemas «en la sombra» a la hora de comprar tierras en Ucrania. Se trata de lagunas jurídicas e institucionales que permiten transacciones de tierras turbias y sin escrúpulos, especialmente cuando los extranjeros compran tierras a través de personas interpuestas o adquiriendo la ciudadanía ucraniana. Aunque son relativamente pocos los casos de este tipo que han salido a la luz, los agricultores familiares hablan muy duramente de la reforma agraria en tiempos de guerra:
¿Por qué muere la gente? ¿Por qué derraman sangre por la tierra ucraniana, si vendemos la tierra? ¿Quién compra la tierra ahora? No los que la necesitan para subsistir. Sino los que tienen dinero, y a menudo no están en Ucrania.11
Incluso antes de la guerra, la mayoría de los ucranianos estaban en contra de vender tierras a extranjeros. El Instituto Internacional de Sociología de Kiev realizó una encuesta de opinión pública (enlace externo) en 2021 que mostraba que si hubiera un referéndum sobre la propiedad extranjera de tierras, el 84,1% de los encuestados votaría en contra de permitir que los extranjeros compraran tierras. En la actualidad, a pesar de las promesas del Gobierno de no vender tierras a ciudadanos de Rusia y Bielorrusia ni a empresas afiliadas a estos dos países, la actitud de los ucranianos hacia la propiedad extranjera de tierras sigue siendo muy negativa.
El 29 de mayo de 2023, un proyecto de ley «sobre el aplazamiento de las personas jurídicas que adquieren el derecho a comprar parcelas de tierra agrícola (enlace externo) » fue sometido a la consideración de la Verjovna Rada (el parlamento de Ucrania). El proyecto de ley proponía prorrogar dos años, a partir del fin de la ley marcial, la fecha en que las personas jurídicas podrán adquirir terrenos agrícolas. Sin embargo, este proyecto de ley no ha recibido una atención significativa en la Rada Suprema y, según expertos próximos a los responsables políticos ucranianos, la segunda fase del proceso de reforma agraria se llevará a cabo según el plan original, lo que significa que las empresas nacionales podrán participar en el mercado de la tierra a partir del 1 de enero de 2024, con derecho a adquirir hasta 10.000 hectáreas.
El Plan de Recuperación y Desarrollo de Ucrania y la nueva política agraria
La Conferencia para la Recuperación de Ucrania (enlace externo) – que originalmente estaba prevista como 5ª Conferencia de Reforma de Ucrania- se celebró los días 4 y 5 de julio de 2022 en Lugano (Suiza) y reunió a un millar de participantes de más de 40 países y numerosas organizaciones internacionales. El Consejo de Recuperación Nacional, creado por el Presidente de Ucrania, ha presentado el borrador del Plan de Recuperación y Desarrollo de Ucrania (enlace externo) que abarca el periodo 2022-2032 y se estima en 750.000 millones de dólares (sin contar la financiación de los gastos militares y de seguridad). El plan se divide en tres fases -economía de guerra (2022), recuperación de posguerra (2023-2025) y nueva economía (2026-2032)- e incluye 850 proyectos dentro de 15 programas nacionales en diversas esferas de la economía y la vida pública. Con este plan, el gobierno de Ucrania se propone reconstruir Ucrania como un país europeo fuerte orientado a la modernización, la aplicación de reformas de integración europea, la introducción de tecnologías verdes, la aplicación del Estado de Derecho y la mejora de la transparencia y la rendición de cuentas en todo el proceso de recuperación. Estas intenciones también se reflejan en la Declaración de Lugano adoptada (enlace externo) firmada por todos los participantes en la conferencia.
Un año después, los días 21 y 22 de junio de 2023, la segunda Conferencia para la Recuperación de Ucrania (enlace externo) se celebró en Londres, Reino Unido. Líderes mundiales, junto con instituciones financieras internacionales, representantes empresariales y organizaciones de la sociedad civil, debatieron los avances del Plan de Recuperación y Desarrollo de Ucrania y las formas de movilizar el apoyo internacional para la recuperación económica y social de Ucrania, centrándose principalmente en la participación del sector privado en el proceso de reconstrucción. Alrededor de 60.000 millones de USD de nuevos fondos (enlace externo) han sido prometidos por los socios a corto y medio plazo, de los cuales 50.000 millones proceden de la Comisión Europea (en el marco del programa Ukrainian Facility (enlace externo) en forma de préstamos en condiciones favorables, subvenciones y activos confiscados de la Federación Rusa.
Aunque el Plan de Recuperación y Desarrollo incluye más de una docena de programas nacionales, el gobierno de Ucrania se centrará en las cinco áreas más importantes (enlace externo) en un futuro próximo, siendo la agricultura una de ellas. El grupo de trabajo «Nueva Política Agraria» se creó en el marco del Consejo de Recuperación Nacional y elaboró una hoja de ruta detallada para la restauración del sector agrícola de Ucrania.
Al igual que el Plan de Recuperación y Desarrollo de Ucrania, la Nueva Política Agraria (enlace externo) se divide en tres fases. La primera fase, prevista para 2022, tenía como objetivo mantener el potencial económico del complejo agroindustrial12 mediante: 1) la garantía de la seguridad alimentaria a través de la supresión de determinados impuestos, la simplificación de la normativa y el apoyo financiero a la agroindustria; 2) la construcción de nuevas rutas de suministro, el aumento de las exportaciones y la optimización de la logística interna, es decir, las medidas políticas urgentes comentadas anteriormente.
La segunda fase (2023-2025) tiene por objeto restablecer el potencial económico del complejo agroindustrial al nivel anterior a la guerra y atraer inversiones en agricultura, en particular, en infraestructuras agrícolas. Incluye diversos mecanismos para estimular las inversiones privadas, mantener el poder adquisitivo de la población mediante una reducción del tipo del IVA para los alimentos, «des-sombrear» la producción agrícola (formalización de la economía alimentaria informal y registro de todos los productores como operadores del mercado), desarrollar un sistema cooperativo, diversificar la logística y llevar a cabo la restauración de las tierras.
La tercera fase (2026-2032) se centra en mejorar los resultados económicos de la agroindustria, diversificar los riesgos de exportación y mejorar radicalmente la eficiencia del uso de la tierra. Incluye estimular la transformación de materias primas agrícolas (principalmente cereales y oleaginosas), construir plantas de semillas, apoyar la producción nacional de maquinaria y equipos agrícolas y desarrollar el tráfico fluvial del Danubio como vía eficaz de acceso a los mercados de Europa Central y Occidental. Esta fase también incluye el apoyo a la agricultura orgánica, la aplicación de los requisitos del «Green Deal» de la UE y un mayor ajuste de las políticas agrícolas ucranianas de conformidad con el Acuerdo de Asociación entre la UE y Ucrania.
La Nueva Política Agraria ha sido criticada (enlace externo) por organizaciones de agricultores privados, la sociedad civil y la comunidad académica por pretender restaurar el modelo económico y de producción de la agricultura globalizada orientada a la exportación de antes de la guerra. Al centrarse en el aumento de los volúmenes de producción, la eficiencia del uso de la tierra y el desarrollo de nuevos destinos de exportación, la Nueva Política Agraria no tiene en cuenta los intereses de los agricultores familiares y los hogares rurales y pone en tela de juicio los objetivos de un desarrollo sostenible y justo. En particular, el plan propuesto carece de programas destinados a mantener y desarrollar sistemas alimentarios localizados que sean social, económica y medioambientalmente sostenibles y, como demostró la guerra, más resistentes en tiempos de grandes perturbaciones y la clave de la seguridad alimentaria del país.
Además, el plan no responde a la pregunta de cómo debe restaurarse la agricultura ucraniana para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos ucranianos en términos de proporcionarles alimentos seguros y de alta calidad y mejorar su acceso a los beneficios del campo y a los servicios de los ecosistemas (medio ambiente limpio, turismo ecológico, productos alimenticios tradicionales, etc.). El plan tampoco se centra lo suficiente en la plena aplicación de las estrategias «De la granja al tenedor» y «Biodiversidad» del Pacto Verde Europeo, cuyo objetivo es desarrollar un sistema alimentario justo, sano y respetuoso con el medio ambiente. Estos aspectos son fundamentales para hacer frente a la crisis climática y medioambiental, en la que la agricultura desempeña un papel fundamental.
En una Nota de Recomendación relativa a la Nueva Política Agraria presentada a la Secretaría del Gabinete de Ministros de Ucrania el 06 de mayo de 2022, el Instituto de Economía y Previsión de la NAS de Ucrania argumentó que, con el fin de restaurar las pérdidas de la guerra en el ámbito de la agricultura y el desarrollo rural, garantizar la seguridad alimentaria nacional y mejorar el bienestar rural, la agricultura ucraniana debería reorganizarse sobre la base de las Directrices Voluntarias de las Naciones Unidas para la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques (enlace externo) (2012), el Plan de Acción Mundial para el Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar (enlace externo) (2019-2028), los Principios de la FAO para la inversión responsable en la agricultura y los sistemas alimentarios (enlace externo) (2014), la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales (enlace externo) (2018), así como el Pacto Verde Europeo: las nuevas estrategias de la granja a la mesa y la biodiversidad (enlace externo) . Junto con la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania, los académicos propusieron la creación de un grupo de trabajo separado, «Protección de los Derechos de los Campesinos y las Granjas Familiares», como parte del Consejo de Recuperación Nacional para abordar los intereses de los productores y consumidores locales de alimentos a pequeña escala. Sin embargo, su iniciativa no fue apreciada por los responsables políticos y no se puso en práctica.
Esto no detuvo a los activistas, que siguieron defendiendo los intereses de los agricultores familiares y los hogares rurales en el proceso de recuperación de Ucrania. En octubre-noviembre de 2022, la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania, con el apoyo de la FAO, USAID y la ONG alemana Austausch e.V., organizaron tres mesas redondas regionales y un Foro Público de dos días de duración «Las pequeñas explotaciones campesinas y los hogares agrícolas en tiempos de guerra y en la reconstrucción de posguerra de Ucrania: Diálogo político». (enlace externo) Estos actos brindaron a los pequeños agricultores de distintas regiones de Ucrania la oportunidad de expresar su opinión sobre el Plan de Recuperación y Desarrollo, así como de elaborar una Resolución dirigida al Gobierno de Ucrania (enlace externo) con recomendaciones concretas a las distintas autoridades estatales.
La resolución exigía al Presidente de Ucrania que garantizara los derechos constitucionales del pueblo ucraniano a una alimentación asequible, de calidad y segura, y que asegurara los intereses de los agricultores familiares y los hogares rurales en las políticas agrarias durante la guerra y en la posguerra. Los autores de la resolución insisten en que las políticas agrarias se elaboren en consulta con las organizaciones de agricultores familiares ucranianos y de acuerdo con las mencionadas políticas y directrices esbozadas en la Nota de Recomendación. Además, se pide al Presidente que apruebe y garantice una cuota del 10% para los pequeños productores agrícolas en el comercio internacional de cereales como parte del Programa Humanitario «Grano de Ucrania (enlace externo) «, iniciado por el Presidente de Ucrania y ejecutado en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos.
Se pidió a la Rada Suprema de Ucrania que suspendiera la liberalización del mercado de tierras agrícolas en el periodo de guerra y posguerra hasta que se crearan los mecanismos legales, organizativos y financieros que permitieran a los agricultores familiares y a los hogares rurales participar en condiciones más justas en la compra de tierras. También se pide a la Rada que reconozca el importante papel de las granjas familiares y los hogares rurales en la seguridad alimentaria nacional, y que defina legalmente las categorías de pequeños, medianos y grandes productores agrícolas. Además, los autores de la resolución sugieren la creación de una Agencia Estatal de Bienes Inmuebles Agrícolas (Banco de Tierras) para la redistribución de tierras de labranza con fines de desarrollo, como forma de hacer frente a los daños y la pérdida de fertilidad sufridos en tiempos de guerra. También se pidió a la Rada que revisara una impopular ley «sobre Cooperación Agrícola (enlace externo) «, que actualmente sólo beneficia a la gran agroindustria, y que creara un marco legal e institucional favorable para los agricultores familiares y los hogares rurales en tiempo de guerra y posguerra.
Se pidió al Consejo de Ministros que creara una Agencia Nacional como órgano ejecutivo central para gestionar los programas de desarrollo agrícola y rural con el fin de aumentar el potencial de las explotaciones familiares y preservar los estilos de vida rurales, utilizando las herramientas existentes y la cooperación en el marco del programa de hermanamiento UE-Ucrania (enlace externo) UE-Ucrania. También se pide al Gabinete que elabore y adopte el Programa Estatal para el Desarrollo de las Explotaciones Agrícolas Familiares y los Hogares Rurales, y la Autosuficiencia Alimentaria de los Ciudadanos, Incluidos los Desplazados, para el período hasta 2030, y que desarrolle mecanismos para la evaluación flexible y el reembolso de las pérdidas (directas e indirectas) de la guerra, con una compensación adecuada para los agricultores familiares y los hogares rurales. Además, se pide al Gabinete que apoye la transición a la agricultura agroecológica mediante la adaptación de los modelos agroecológicos de BILIM (enlace externo) (que es una plataforma de intercambio de conocimientos sobre métodos agroecológicos) y el enfoque de soberanía alimentaria defendido por el movimiento campesino internacional La Vía Campesina (enlace externo) y sus aliados. Además, se reclama proteger y reforzar la producción de material de siembra nacional y los programas de cría de animales, y potenciar la cooperación rural, incluidas las cooperativas de crédito agrícola, que satisfagan las necesidades de los pequeños productores y se ajusten a las prácticas de la UE. Y, por último, debería realizarse un censo agrario de toda Ucrania que sirviera de base para el desarrollo de una política agraria diferenciada con base científica.
La resolución se envió a los tres niveles del gobierno ucraniano y se difundió ampliamente en los medios de comunicación ucranianos, pero no se ha realizado ningún ajuste de la política estatal en respuesta a las recomendaciones anteriores. Para seguir abogando por la agricultura privada en los programas de reconstrucción de Ucrania, los activistas pretenden organizar un nuevo Foro Público de Campesinos, Agricultores y Pequeños Propietarios en diciembre de 2023, que estará dedicado a la aplicación de un enfoque integrado basado en el respeto de los derechos de los campesinos (incluidos los derechos sobre la tierra) en los programas de reconstrucción posbélica del sistema agroalimentario de Ucrania. Además, se comprometen activamente con las organizaciones internacionales, especialmente con aquellas que pueden influir en los términos de la asociación de Ucrania con la UE y en su futura adhesión, de modo que puedan presionar al gobierno ucraniano para que aplique el paradigma del desarrollo agrario y rural sostenible, centrado en los derechos humanos.
Aunque el gobierno de Ucrania está claramente orientado hacia la agroindustria a gran escala y aplica una política agrícola neoliberal, tiene que responder en cierta medida a las demandas de las organizaciones civiles y académicas que representan los intereses de los agricultores familiares y los hogares rurales. Además, el gobierno de Ucrania tiene la obligación de adaptar la legislación y las políticas ucranianas a las normas de la UE e internacionales, lo que debería exigir esfuerzos adicionales para mejorar la sostenibilidad de la agricultura ucraniana, aumentar la diversidad de los modelos agrícolas (especialmente la agricultura familiar) y promover el desarrollo rural.
El gobierno ucraniano se enfrenta actualmente a un gran dilema: seguir apoyando el modelo agrícola a gran escala y orientado a la exportación, que muchos responsables políticos consideran una forma de reconstruir y reconstruir el país tras la guerra, o volver a centrarse en la agricultura familiar, sostenible desde el punto de vista social, medioambiental y económico, y más resistente en tiempos de crisis. La respuesta política a esta incómoda cuestión determinará el futuro de la agricultura y las zonas rurales ucranianas en los próximos años.
Natalia Mamonova es investigadora principal en RURALIS – Instituto de Investigación Rural y Regional, Noruega. Su investigación se centra en la política rural, la transformación agraria, los movimientos sociales, la soberanía alimentaria y el populismo de derechas en la Europa rural postsocialista. Obtuvo su doctorado en la Universidad Erasmus de los Países Bajos en 2016. Desde entonces, fue investigadora/profesora en la Universidad de Oxford, el New Europe College de Bucarest, la Universidad de Helsinki y el Centro de Estudios de Europa del Este de Estocolmo. Su investigación actual en RURALIS se centra principalmente en el impacto de la guerra de Ucrania en los sistemas alimentarios ucranianos y mundiales.
Olena Borodina dirige desde 2004 el Departamento de Economía y Política de Transformación Agraria del Instituto de Economía y Previsión de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania. Es Doctora en Ciencias Económicas, catedrática y miembro correspondiente de la NAS. Su investigación actual se centra en el desarrollo de marcos políticos destinados a restaurar y desarrollar el sistema agroalimentario y las zonas rurales de Ucrania. Esta investigación sigue un enfoque integrado basado en los derechos humanos. Olena también desarrolla fundamentos científicos y prácticos y recomendaciones para aplicar este enfoque en intervenciones, programas y medidas políticas específicas en el ámbito del desarrollo agrario y rural en Ucrania durante la guerra y la reconstrucción de posguerra.
Brian Kuns es profesor titular asociado en la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas (SLU), donde lleva desde 2019. Su investigación se centra en el cambio agrario y medioambiental, la digitalización de la agricultura y la silvicultura, y la sostenibilidad agrícola tanto en Europa del Este como en Suecia. Imparte clases, entre otros temas, sobre desarrollo sostenible. Se doctoró en Geografía Humana por la Universidad de Estocolmo en 2017. Su investigación actual trata sobre el impacto de la guerra en Ucrania tanto en la agricultura como en el medio ambiente. Además, está estudiando cómo las nuevas tecnologías están cambiando la naturaleza del trabajo en la agricultura y la silvicultura en Suecia.
Agradecimientos
Este informe ha sido posible gracias al generoso apoyo del Transnational Institute, Países Bajos, y del Consejo Sueco de Investigación para el Desarrollo Sostenible FORMAS. La mayor parte del material de investigación ha sido facilitado por el Instituto de Economía y Previsión de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania. Se complementa con entrevistas con representantes de la sociedad civil, responsables políticos y de la agroindustria, realizadas por los tres autores durante 2022-2023. Queremos dar las gracias a Sylvia Kay y a otros colegas del TNI por su apoyo, sus comentarios y sus sugerencias sobre esta larga lectura. También agradecemos a nuestros revisores externos, Christina Plank y Attila Szocs, sus valiosos comentarios sobre una versión anterior de este informe.
Notas
1. Entrevista con Volodymyr Lapa, director general del Ukrainian Agribusiness Club, realizada por Natalia Mamonova en Kiev, 22 de julio de 2012, publicada por primera vez en Resistance or adaptation? Respuestas de los campesinos ucranianos a las adquisiciones de tierras a gran escala.
2. Los agroholdings de propiedad ucraniana han tendido a ofrecer solo una minoría de acciones en bolsa (para más información sobre la tipología de los agroholdings, véase aquí).
3. El Instituto de Economía y Previsión de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, junto con la Asociación de Agricultores y Propietarios Privados de Ucrania, proponen la siguiente definición de agricultura familiar, que se utiliza en los documentos de la ONU: «La agricultura familiar es un medio de organizar la producción agrícola, forestal, pesquera, pastoral y acuícola gestionada y explotada por una familia y basada predominantemente en el capital y la mano de obra familiar, tanto femenina como masculina. La agricultura familiar no es sólo producción, sino también modo de vida, porque la familia y la explotación están vinculadas, coevolucionan y combinan funciones económicas, medioambientales, sociales y culturales».
4. Los hogares rurales (en ucraniano «osobyste selyanske hospodarstva», que puede traducirse literalmente como «hogares campesinos personales», pero que en la literatura anglosajona se conocen ampliamente como «rural households») son por naturaleza explotaciones familiares de pleno derecho en Ucrania, según los criterios reconocidos por las Naciones Unidas. Sin embargo, en la legislación ucraniana no se les denomina agricultores familiares. En 2018, a propuesta de los diputados populares, se aprobó una ley según la cual la legislación nacional no reconoce la definición de agricultura familiar de la ONU (Ley «Sobre las enmiendas al Código Fiscal de Ucrania y algunas otras leyes de Ucrania para estimular la creación y las actividades de las explotaciones familiares», de fecha 10 de julio de 2018, n.º 2497-VIII). Ucrania es el único país en el que los hogares rurales pueden ser reconocidos como explotaciones familiares solo si reciben oficialmente el estatus de empresarios individuales. Este estatus equivale al de un empresario comercial estándar y no tiene en cuenta las especificidades de la producción agrícola. El estatus de empresario individual conlleva ciertas complicaciones para el hogar rural en términos de informes, impuestos, actividades y venta de productos. Si un hogar rural no se registra como empresario individual, no puede optar a la mayoría de las prestaciones y ayudas de los programas agrícolas gubernamentales.
5. Entrevista realizada por Natalia Mamonova el 22 de julio de 2022, publicada por primera vez en Soberanía alimentaria e iniciativas solidarias en la Ucrania rural durante la guerra
6. Según el informe del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, 345 millones de personas en 82 países dependientes de las importaciones sufrían inseguridad alimentaria grave o estaban en situación de alto riesgo en 2022, un aumento de casi 200 millones en comparación con 2019.
7. Entrevista realizada por Natalia Mamonova el 08 de julio de 2022, publicada por primera vez en Soberanía alimentaria e iniciativas solidarias en la Ucrania rural durante la guerra
8. La mayor parte del trabajo recayó sobre los hombros de las mujeres, ya que muchos hombres fueron llamados al frente, especialmente los que sabían manejar grandes maquinarias. Aunque los campesinos no estaban obligados oficialmente a alistarse en el ejército ucraniano, muchos fueron al frente voluntariamente.
9. Las organizaciones campesinas, como Eco Ruralis, no apoyaron estas protestas.
10. La eficiencia se considera aquí únicamente como rendimiento por hectárea, sin tener en cuenta la sostenibilidad social y medioambiental.
11. Conversación informal con agricultores ucranianos de diferentes regiones de Ucrania, llevada a cabo por Olena Borodina en diciembre de 2022 durante el Foro Popular «Pequeñas explotaciones campesinas y hogares agrícolas en tiempos de guerra y reconstrucción de posguerra de Ucrania: Diálogo político».
12. El término «complejo agroindustrial» comenzó a utilizarse en Ucrania en la década de 1980, durante el periodo de economía de planificación centralizada, cuando varias ramas de la industria alimentaria se combinaron en un complejo de gestión centralizada. Además de la agricultura y la ganadería habituales, también abarcaba la silvicultura y la pesca, así como las industrias auxiliares (es decir, la producción de maquinaria agrícola, equipos, herramientas, fertilizantes y otros insumos agrícolas), las industrias de procesamiento de alimentos y las producciones que se dedican al suministro, el transporte, la custodia, el comercio de materiales agrícolas, la formación de recursos humanos y la construcción. Aunque el término «complejo agroindustrial» se sigue utilizando en Ucrania, no refleja la esencia de mercado de la gestión agrícola en las condiciones modernas.
5. La «creación» de Ucrania
Se suele oir en Occidente que Ucrania ha existido desde prácticamente siempre, mientras otras posiciones, particularmente entre algunos rusos, insisten en que su creación como estado fue un invento de Lenin. En Anticapitalistes han publicado este artículo histórico sobre los retos de los bolcheviques en los convulsos 1917-1918 en la zona. La autora, que conste, parece una ucraniana «patriota» de izquierda en la línea del artículo que os pasé el otro día de Spilne, y lo republican los trotskos franceses. El artículo cita una bibliografía que luego no aparece ni al final ni en ninguna otra parte de la publicación.
Los bolcheviques y el desafío territorial de Ucrania oriental (1917-1918)
Por Hanna Perekhoda | 31/12/2023
[En febrero de 2022], en su discurso sobre la invasión militar de Ucrania, Putin nos hizo una detallada presentación de su visión del mundo y de la historia. Putin explicó que los ucranianos no existen, que su identidad es una pura invención y que el Estado ucraniano es un error. Más que un error, es una creación ilegítima, un robo a Rusia. Putin está especialmente enfadado con Lenin y su concepto de la URSS como Estado federal, afirmando que fue una bomba de relojería que contribuyó al colapso de la Unión Soviética, que considera «la mayor catástrofe del siglo XX». Putin expresa abiertamente su simpatía por Stalin, porque habiendo renegado de las ideas de Lenin fue capaz de construir «un Estado estrictamente centralizado y totalmente unitario» dentro de las fronteras de un antiguo imperio ruso. Putin sólo le reprocha no haber revisado a fondo los principios leninistas, es decir, no haber abolido la independencia formal de las repúblicas soviéticas.
Incluso entre quienes no cuestionan el derecho histórico de Ucrania a un Estado independiente, es habitual asumir que sus fronteras internacionalmente reconocidas son, en esencia, artificiales. Muchos no cuestionan las afirmaciones de Putin de que las regiones del sureste de Ucrania han sido «robadas» a Rusia en beneficio de Ucrania. Desde 2014, Putin afirma que estas regiones «históricamente rusas» habrían sido anexionadas a Ucrania en la década de 1920. Veamos si esto tiene algo que ver con los hechos históricos.
Al fin y al cabo, fueron los bolcheviques, que salieron victoriosos de la lucha por el poder, quienes tuvieron que resolver en la práctica el problema de la frontera entre Rusia y Ucrania. Trazar las fronteras de un nuevo país dentro de un imperio previamente centralizado no era un asunto trivial, sobre todo porque las provincias que iban a formar la futura Ucrania no tenían ningún estatus especial ni autonomía dentro del Imperio zarista. En el siglo XIX, el territorio de la actual Ucrania estaba dividido en tres gobiernos generales que agrupaban varias provincias: el Gobierno General de Kiev (noroeste), el Gobierno General de la Pequeña Rusia (noreste) y el Gobierno General de Nueva Rusia y Besarabia (este y sur). Tras la liquidación gradual de los gobiernos generales, persistió la subdivisión de facto en tres regiones. Estas estructuras heredadas del imperio no desaparecieron simplemente en 1917 sin dejar rastro. En 1917-1918, su persistencia no sólo influiría en las estrategias organizativas de los actores políticos y guiaría sus decisiones, sino que también sería uno de los factores que determinarían sus «geografías mentales» (Cœuré y Dullin 2007).
Los bolcheviques en Ucrania y el olvido de la cuestión nacional
La Revolución de Febrero puso fin al zarismo; en Ucrania, como en el resto del Imperio, los soviets y el gobierno provisional empezaron a competir por el poder. Pero en Kiev, un tercer actor político reclamó su derecho al poder: la Rada Central, asamblea que reunía a varios partidos políticos ucranianos, ambicionaba hacer de Ucrania un país autónomo. El único censo de 1897 no incluía datos sobre la etnia de los habitantes del Imperio (Krawchenko 1985). En consecuencia, según los partidarios de la autonomía, ucranianos serían todos aquellos que indicaran el «pequeño ruso» como lengua materna; Ucrania incluiría, por tanto, los territorios donde esta población fuera mayoritaria. Esta forma de definir el espacio político era bastante lógica: para un país cuyas tierras habían estado sometidas durante mucho tiempo a un poder imperial que negaba la subjetividad histórica y cultural de sus habitantes y estructuraba sus circuitos económicos en función de las necesidades de la metrópoli, los criterios de legitimidad histórica o racionalidad económica difícilmente podían servir como argumentos a favor de la autonomía. Sobre esta base, la Rada Central elaboró una lista de provincias que debían considerarse ucranianas, que incluía Kiev, Volinia, Podolia, Poltava y Chernigov, así como las provincias orientales y meridionales de Járkov, Ekaterinoslav, Jerson y Tauride (excluida Crimea). Aunque las grandes ciudades eran los centros de la dominación colonial y hablaban ruso, la población autóctona del campo hablaba ucraniano y era mayoritaria en todas partes (Krawchenko 1985).
En cuanto a los militantes del Partido Bolchevique, la autonomía de Ucrania y su futuro territorio apenas eran una prioridad. Un miembro del partido recordaba que estaban «extremadamente poco preparados para comprender la idea de la unidad ucraniana» y no se planteaban preguntas sobre sus posibles fronteras. De hecho, las zonas geográficas en las que los bolcheviques desarrollaron sus actividades y forjaron sus vínculos dependían sobre todo de las redes formadas por los soviets. En el territorio de la futura Ucrania había tres en 1917: uno con centro en Kiev, otro en torno a Odessa y el tercero reunía a los soviets de la región industrial de Donets-Krivoi Rog. Esta división reflejaba en gran medida el mapa administrativo de la época zarista, donde también se encontraban las tres regiones. Las ramas regionales del Partido Bolchevique se formaron siguiendo las mismas líneas territoriales y los activistas se organizaron dentro de los límites de estas tres zonas.
Poco después, los miembros del POSDR(b) se vieron superados por acontecimientos para los que apenas estaban preparados. En octubre de 1917, no fueron los bolcheviques quienes derrotaron al Gobierno Provisional en Kiev, sino la Rada Central, que consolidó su poder. Evgenija Boš, miembro de la rama de Kiev del partido, escribió: «cuando se planteó en la práctica la cuestión de la autodeterminación de Ucrania», la organización se quedó sin «ningún programa real».
Unir las dos orillas del Dniéper, un reto para los bolcheviques de Kiev
Al fracasar en Kiev el plan inicial de tomar el poder por la fuerza, el plan B de los bolcheviques consistía en organizar un Congreso de los Soviets junto con la Rada Central. La segunda parte del plan consistía en traer masivamente a delegados bolcheviques de las provincias orientales y utilizar su número para inclinar la balanza del poder a favor de los partidarios del nuevo gobierno de Petrogrado. Sin embargo, los resultados del congreso fueron desastrosos: los partidarios de la Rada habían obtenido la mayoría. Los bolcheviques tuvieron que improvisar un plan C. Decidieron «buscar un lugar donde el proletariado fuera más numeroso, estuviera más concentrado y fuera más consciente». Así que la delegación se dirigió al este, a Járkov, una gran ciudad industrial. Los recién llegados intentaron convencer a sus camaradas de que todos estaban unidos por un objetivo común: sovietizar y bolchevizar toda Ucrania. Sin embargo, los bolcheviques del este querían ante todo establecer un punto de apoyo duradero en el oblast industrial y obrero de Donets-Krivoy Rog, dejando que los campesinos ucranianos de las provincias occidentales eligieran el poder «a su imagen y semejanza». Los kievitas calificaron el planteamiento de sus camaradas de «política del avestruz» y los culparon de querer «atrincherarse en su propio Donbass».
A pesar de los desacuerdos, el 12 de diciembre de 1917, el congreso de Járkov proclamó el poder de los soviets, declaró la creación de la República Soviética de Ucrania unida a Rusia por lazos federales y anunció el derrocamiento de la Rada. El nombre de este nuevo Estado era idéntico al elegido por la Rada: República Popular Ucraniana o UNR. Evidentemente, la idea era sustituir la UNR de la Rada por la UNR soviética. La idea del Estado ucraniano definida por el movimiento nacional era más influyente de lo que parecía y el Partido Bolchevique no tuvo más remedio que adoptarla también.
La República Soviética de Donets-Krivoi Rog
En realidad, el consenso efectivo sobre estas cuestiones en el seno del Partido distaba mucho de haberse alcanzado. En el momento de la proclamación de la Ucrania soviética, los dirigentes bolcheviques de Járkov ya estaban construyendo el proyecto de una república con sus propios órganos de poder. Entonces, ¿cuáles eran las razones de su oposición al proyecto de la Ucrania soviética? Algunos miembros del Partido señalaron el hecho de que los bolcheviques de Járkov habían optado por aislarse en el entorno urbano rusificado y tenían muy poco contacto con el campesinado ucraniano. Del mismo modo, los militantes bolcheviques no eran inmunes a la ideología imperial de la Gran Rusia. Sin embargo, no se trataba sólo de un enfrentamiento entre los portadores de diferentes lealtades regionales o nacionales, sino también de un desacuerdo sobre las decisiones tácticas a tomar y las visiones estratégicas a adoptar.
La idea de una república del Donets-Krivoi Rog, que uniera Ucrania oriental y la parte industrializada del óblast del Don, habría surgido entre los bolcheviques de Járkov bajo la influencia de algunos militantes llegados de Rostov del Don tras la conquista de esta región por Alexei Kaledine, general antibolchevique. El Don reunía a un gran número de fuerzas antibolcheviques y, por tanto, se percibía como una amenaza inmediata. El Donbass, en cambio, era una región leal al poder soviético, capaz de imponer su voluntad proletaria a las regiones campesinas y «reaccionarias». Asegurar su apoyo era, por tanto, una prioridad absoluta tanto para los fugitivos de Kiev como para los de Rostov. Sus respectivos planes eran, en resumen, idénticos: integrar el Donbass en su proyecto estatal y utilizar sus fuerzas para expulsar al enemigo de su región natal.
En enero de 1918, las fuerzas armadas soviéticas tomaron el control de la capital ucraniana. El gobierno de la Rada Central huyó. Según los bolcheviques de Járkov, ya no tenía sentido mantener la Ucrania soviética, pues su misión táctica -ganar el control de Ucrania- se había cumplido. Por lo tanto, decidieron que las provincias de Yekaterninoslav, Járkov y Tauride (sin Crimea) y parte del óblast del Don formarían en adelante una república separada: la República Soviética del Donets-Krivoi Rog (RSDK).
Entonces, ¿por qué fundar una república dentro de estos límites territoriales? La razón principal de su proclamación fue que «las cuencas del Donets y Krivoy Rog representan una unidad económicamente autosuficiente». Según los partidarios del RSDKR, con la revolución socialista «el principio de clase, es decir, el principio económico, primó sobre el principio nacional». «Crear Ucrania, incluso como Estado soviético, sería una decisión reaccionaria», porque dar una forma nacional a un Estado sólo significaría «volver a un pasado lejano». Por el contrario, fundar un Estado basándose únicamente en el criterio de la relevancia económica sería racional y, por tanto, progresista. El RSDKR pretendía ser la encarnación de ese avance hacia el futuro. Al crear la república «económica» en lugar de la república nacional, los bolcheviques de Járkov estaban convencidos de que defendían una visión verdaderamente marxista del mundo y de la historia. No fue hasta 1922 cuando la idea de Lenin de que la nación sería un paso necesario en el camino histórico hacia una sociedad socialista ganó terreno y se convirtió en el principio sobre el que se construyó la URSS. En 1917-1918, muchos, si no la mayoría, de los miembros del POSDR(b) seguían convencidos de que la revolución socialista y la igualdad que traería consigo dejarían obsoleta la «cuestión nacional».
Además, los fundadores del RSDKR justificaron su decisión por la necesidad de poner todos los recursos del Donbass al servicio de los «centros industriales del Norte». «Queremos unir todo el país», insistía Fiódor Sergueev, líder del RSDKR, dando a entender que todo el país no era otra cosa que el antiguo imperio zarista y su gran metrópoli rusa. Por el contrario, la proclamación de la República Soviética de Ucrania se consideró una decisión perjudicial, «aleatoria y provisional» que rompía la unidad del espacio económico imperial heredado de la época zarista.
La actitud ambigua del Sovnarkom
Fiodor Sergueiev informó a Petrogrado de su decisión. La respuesta fue inmediata: «Consideramos perjudicial esta separación». Sin embargo, las autoridades centrales se abstuvieron de dar una respuesta definitiva que pudiera decidir a uno u otro bando. Sin embargo, las circunstancias cambiaban día a día.
Rusia firmó el tratado de paz con las potencias centrales en marzo de 1918. Una de sus condiciones era la retirada de las tropas rojas del territorio ucraniano y el abandono de las reivindicaciones territoriales de Rusia sobre Ucrania. Obviamente, los bolcheviques de Ucrania no estaban dispuestos a ceder tan fácilmente. ¿Y si la Ucrania soviética también se proclamaba independiente? Podría oponerse a la ocupación sin que la Rusia soviética fuera considerada responsable de sus actos. Para lograrlo, era necesario convocar un nuevo congreso que votara a favor de la independencia ucraniana y de la resistencia armada a los invasores. El Comité Central del Partido apoyó este plan y finalmente emitió una directiva clara: el RSDKR debía formar parte de Ucrania y enviar a sus representantes al congreso.
Sin embargo, una vez que los alemanes empezaron a invadir las regiones industriales, Moscú sacó a relucir la carta de la pertenencia de Donets-Krivoi Rog a Rusia, estipulando que la ofensiva alemana «sobrepasaba las fronteras del territorio puramente ucraniano». Las autoridades soviéticas, envueltas en un juego diplomático, querían dejar todas las puertas abiertas en Ucrania. Pero el día en que las fuerzas austro-alemanas ocuparon todo el país, este juego diplomático llegó a su fin.
¿Por qué «inventar» Ucrania? Los bolcheviques asumieron el liderazgo de una descolonización inevitable
Lejos de ser un plan de acción coherente y premeditado, las decisiones tomadas por los bolcheviques en 1917-1920 fueron producto de las limitaciones, pero también de las oportunidades del momento. En 1917, gracias en gran medida a la perseverancia de los políticos de la Rada, Ucrania emergió como un nuevo espacio político. Esta nueva realidad, inicialmente mal analizada por los bolcheviques, acabó por obligarles a posicionarse sobre cuestiones que les eran ajenas. Y lo que es más importante, les enfrentó a una contradicción entre la inmensidad de sus ambiciones políticas a escala mundial y las dificultades muy concretas y locales de una revolución que tenía lugar en un imperio colonial en decadencia. Es esta contradicción la que desencadena un largo proceso en el que las geografías mentales de los marxistas rusos son desafiadas y reconfiguradas.
La cuestión principal sigue siendo por qué, mucho después de la derrota de los nacionalistas ucranianos, las altas autoridades soviéticas siguieron apoyando el concepto de una «gran Ucrania» mientras descartaban cualquier posibilidad de un Donbass ruso o independiente. ¿Acaso no se había cumplido la misión principal de este proyecto, a saber, combatir a los nacionalistas ucranianos?
Hasta alrededor de 1922, el objetivo general de los bolcheviques seguía siendo una revolución mundial. Por tanto, era necesario ganarse el apoyo de los pueblos situados fuera del núcleo ruso del país para ampliar el foco de la revuelta popular. Su mirada se dirigió hacia el oeste, siendo los levantamientos en los países europeos la única esperanza para la supervivencia de la revolución de la que el Octubre ruso sólo fue la primera chispa. En este sentido, Ucrania tenía un importante papel que desempeñar en su empresa revolucionaria global: abrir la primera puerta a Europa, y a Alemania en particular. La retórica abiertamente antinacional de los líderes del RSDKR podría haber hecho un flaco favor al poder soviético y alejado a los aliados ucranianos de los bolcheviques.
Durante la guerra civil, los comunistas izaron la bandera de la Ucrania soviética en varias ocasiones, sobre todo durante las ofensivas militares, para asegurarse el apoyo de la población local. Sin embargo, no fue hasta 1919-1920 cuando los líderes bolcheviques empezaron a darse cuenta realmente de que la Ucrania soviética, formalmente independiente y que incluía las provincias del sur y del este, no sólo era una buena respuesta táctica para neutralizar a los nacionalistas, sino que mantenerla también tenía ventajas a largo plazo. Las ciudades del este, crisoles industriales y centros de dominación colonial, podían convertirse en una especie de correa de transmisión entre la metrópoli rusa y la periferia «campesina» ucraniana. Por eso Moscú ya no planeaba separar esta región de Ucrania, sino todo lo contrario.
Como bien señala Terry Martin, la estrategia de los bolcheviques consistía en «tomar la iniciativa en lo que ahora parecía ser el inevitable proceso de descolonización» (Martin 2001b, 67). Por eso, primero en la teoría y luego en la práctica, Lenin optó por un principio nacional en la construcción de la URSS. Cada nación soviética debía tener su propio «hogar nacional» definido territorial y administrativamente, un plan difícil de aplicar en un imperio continental como Rusia. De hecho, el Imperio Ruso tenía una multiplicidad de zonas geográficas a medio camino entre el estatus de metrópolis y el de colonia. El este de Ucrania representaba una de esas zonas híbridas: sus centros urbanos, económica y culturalmente orientados hacia Rusia, existían como islas en un océano de campiñas social, étnica y culturalmente distintas.
La tediosa y ambiciosa tarea de construir un hogar nacional para cada nación soviética ofrecía ventajas, tanto políticas como económicas, que favorecían el establecimiento de un tipo de estructura estatal que garantizaba la toma de decisiones centralizada -una condición sine qua non para la transición de los bolcheviques al comunismo- y, al mismo tiempo, atraía a las poblaciones locales y sus particularidades. Los bolcheviques esperaban preservar la integridad territorial del antiguo Imperio ruso y transformarlo en un Estado socialista multiétnico haciendo una concesión a la concepción estatal-nacional de la nación y su territorio. Se suponía que la federación de repúblicas soviéticas sólo representaba la primera etapa del largo proceso de amalgama y, en consecuencia, desaparición de las naciones, primero en la URSS y luego a escala mundial. Fue esta política, que Francine Hirsch denomina «evolucionismo patrocinado por el Estado», aplicada en el marco de un Estado centralizado con una estructura económica y administrativa casi colonial, la que dio a la URSS su forma distintiva (Hirsch 2000, 204).
El ideal de una «hermandad de los pueblos» pronto se convirtió en una cortina de humo para ocultar el imperialismo totalitario de Stalin. Así pues, el nudo de contradicciones entre la herencia imperial del zarismo y el proyecto utópico del bolchevismo sobre el que se construyó la URSS nunca se ha desatado. Sigue siendo, y hoy representa, un desafío para muchos países del espacio postsoviético que se vieron privados de una auténtica soberanía nacional, política y económica a lo largo del siglo XX. Continuadora de su larga historia imperial, la Rusia de Putin sigue ejerciendo una dominación brutal sobre sus antiguas colonias. Hoy, Putin pisotea el proyecto territorial planteado por Lenin, utilizando argumentos «históricos» irredentistas y revisionistas para justificar su bárbara guerra contra los ucranianos. Es hora de decir no a esta negación de la subjetividad no sólo del Estado, sino también del pueblo ucraniano. Nuestra solidaridad debe estar con el pueblo ucraniano, que se ha convertido en un pueblo en armas que lucha contra la fuerza imperialista, y con todos aquellos que en Rusia, arriesgando su libertad, protestan contra la aventura militar decidida por el Kremlin.
Artículo publicado en marzo de 2022 en la web de L’Anticapitaliste.
6. Cómo van las cosas por Rojava
Rojava, o más bien DAANES, como parece que se denomina ahora, ha caído bastante en la atención pública, incluida la de izquierda, pero la experiencia, aunque sea a trancas y barrancas y bajo el paraguas estadounidense, sigue, así que os paso esta entrevista en dos partes que han hecho en LeftEast a un par de activistas colaboradoras del proceso. Que apoyan la intervención de los EEUU en la zona, por cierto, aunque sea como «alianza temporal». https://lefteast.org/the-
La revolución contra viento y marea: entrevista sobre Rojava con Anya Rebrii y Liza Shishko (Parte I: La confusión del proceso revolucionario)
Por Anya Rebrii y Liza Shishko 4 de enero de 2024
¿Recuerdan Rojava? Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que no sólo los medios de izquierda, sino también los principales medios de comunicación, ofrecían una amplia cobertura de este proyecto político, el más democrático e inspirador de Oriente Medio. La última vez que apareció en las noticias a nivel mundial fue a principios de 2019, durante la tercera invasión de Turquía en la región, que contó con la luz verde de Donald Trump, algo que podría haber contribuido a la cobertura. Desde entonces, mucho le ha sucedido a Rojava -o más bien, a la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (DAANES), como se autodenomina esta región autónoma. (Rojava -que significa «oeste» en kurdo- se abandonó discretamente en reconocimiento de la composición étnica de la zona, que comprende poblaciones kurdas, árabes y, en menor medida, armenias, asirias, yezidíes y otras). A medida que el proyecto dejó de ser étnicamente kurdo, también lo hicieron sus estructuras: las famosas unidades de autodefensa kurdas (YPG y su contraparte femenina YPJ), que detuvieron al ISIS en Kobane en 2014, se han transformado en unas SDF (Fuerzas Democráticas Sirias) multiétnicas y mayoritariamente árabes. Lo que originalmente era un modelo de gobierno confederalista democrático kurdo, revolucionario y ocalanista -basado en comunas, economía cooperativa y representación igualitaria de las mujeres en la toma de decisiones- se está exportando ahora a otras comunidades étnicas. El proceso no es en absoluto sencillo y tiene que lidiar con estructuras sociales preexistentes, especialmente tribales y patriarcales, y con el alto grado de desconfianza entre los distintos grupos étnicos, que ya existía antes de la guerra civil siria, pero que se magnificó con ella. Además, DAANES sufre un bloqueo económico casi total por parte de todos los bandos: de la República Árabe Siria de Assad, que pretende volver a ponerla bajo su control; de la Región Autónoma Kurda de Irak, que ve el modelo democrático de DAANES como una competencia por la autoridad de la familia Barzani que la gobierna; y lo más peligroso, de Turquía y sus apoderados sirios, que se oponen mortalmente a cualquier intento de soberanía kurda. Mientras espera su oportunidad para aniquilar a DAANES, Turquía está llevando a cabo una guerra de baja intensidad utilizando su enorme flota de drones, matando a soldados de las SDF, personal de DAANES e innumerables civiles, así como destruyendo infraestructuras vitales -hospitales, edificios administrativos, estaciones de agua y electricidad- para hacer la vida imposible, como hicieron a gran escala en los últimos días de 2023.
DAANES se encuentra, por tanto, en un estado extremadamente precario y, sin embargo, los procesos que han tenido lugar en su interior durante los últimos años han sido tan fascinantes como invisibles para la mayoría de nosotros. Por eso LeftEast se complace en entrevistar a un par de camaradas que han vivido allí.
Anna Rebrii es una investigadora y periodista afincada en Nueva York que se centra en la cuestión kurda en Siria y Turquía y en los movimientos indígenas de México. Sus artículos han aparecido en The Nation, Jacobin, Truthout, openDemocracy y otros medios. Es miembro del Comité de Emergencia para Rojava en Estados Unidos.
Liza Shishko ha vivido y trabajado durante más de siete años en Oriente Medio, incluido el noreste de Siria, cubriendo las guerras y la política en esta región y en el Cáucaso. Dirige un blog en Instagram @woman_life_freedom sobre Siria, Turquía y el Kurdistán.
LeftEast: Muchas gracias, Anna y Liza, por acceder a hablar con LeftEast: estamos inmensamente agradecidos. Permítanme comenzar con la primera pregunta. Parece como si después de la última invasión de Turquía en 2019, Rojava hubiera desaparecido de las noticias, no sólo de los principales medios de comunicación, sino incluso de la mayoría de los medios de izquierda. Puedes contarnos a grandes rasgos qué ha pasado desde 2019?
Liza Shishko: Desde 2019, ha habido cambios tanto en las estructuras militares como en las estructuras civiles de la Administración autónoma. Como habrán notado, la guerra de Turquía -primero en Afrin en 2018 y luego la invasión de Sere Kanye y Tel Abyad en 2019- ha sido muy decepcionante para muchas organizaciones e instituciones sociales. Y por ello, ha provocado cierta desesperación entre la población. Pero, al mismo tiempo, han surgido nuevos enfoques de la Administración autónoma con respecto a sus estructuras civiles. Las estructuras civiles han ganado más autonomía e independencia de la Administración y de los órganos revolucionarios. Por ejemplo, hemos visto la creación del Consejo Social Armenio, una estructura civil que reunía a los armenios del noreste de Siria. A través de este consejo empezaron a conocer la historia del pueblo armenio, de la región, del genocidio.
Al mismo tiempo, esta evolución también generó más problemas, porque empezaron a unirse a estas estructuras civiles personas con más y menos experiencia. A medida que más personas tomaban conciencia de lo que ocurría en la región, empezaron a participar en muchas acciones. Por ejemplo, durante la guerra entre Armenia y Azerbaiyán en la región de Karabaj, los armenios organizaron manifestaciones para apoyar a Karabaj, para apoyar a los armenios.
Y fue algo que nunca antes había existido en el noreste de Siria. Esto ha sido un nuevo desarrollo desde 2019, cuando la gente ganó este poder, ganó esta independencia y autonomía para expresarse, para conocerse mejor, como particularmente ha sido el caso con diferentes grupos étnico-religiosos de la región. Y, por supuesto, al participar más gente y con menos experiencia, hemos visto más problemas. Por ejemplo, ha aumentado la participación de tribus árabes a las que les parece bien el matrimonio infantil o dar el poder a una sola persona, es decir, al jeque [un líder tribal]. Está claro que es más fácil llevar a cabo una revolución entre tus compañeros de izquierda que entre una tribu de un par de miles de personas que acaban de vivir bajo la ocupación del ISIS. Pero, no obstante, también es interesante ver cómo se desarrolla esta dinámica.
En cuanto a lo que ha cambiado en las estructuras militares, puedo decir que las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias) se han convertido en una entidad predominantemente árabe. Eso empezó a suceder ya después de la Operación Manbij [en 2016], pero desde la invasión turca en 2019, el mando de las SDF también ha cambiado, y ahora hay más comandantes árabes. No es como antes, cuando los comandantes de las SDF eran predominantemente kurdos. Esto es lo que veo en términos de los cambios que han tenido lugar desde 2019.
Anna Rebrii: Me gustaría hacer hincapié en un aspecto diferente de los acontecimientos en la región. Como bien has señalado, la región y el proyecto han desaparecido en cierto modo de las noticias principales. Hubo un repunte en la cobertura en 2019, creo, principalmente porque fue Trump quien dio luz verde a la invasión turca, razón por la cual todos los medios liberales de Estados Unidos saltaron sobre el tema.
Pero luego, después de eso, aunque la cobertura ha disminuido mucho, la guerra no se ha detenido. La guerra de Turquía en el noreste de Siria ha continuado por diferentes medios. Ha sido una guerra de menor intensidad en comparación con la invasión de 2019, y eso es algo a lo que ni los medios de comunicación ni la comunidad internacional de Estados-nación han prestado atención.
Entonces, ¿qué ha podido hacer Turquía, a falta de permiso de otras potencias imperiales -en particular Estados Unidos y Rusia, ambas con presencia militar en la región- para llevar a cabo otra gran invasión, que sigue siendo su objetivo? Ha sido capaz de atacar la región continuamente, sin parar, bombardeando las líneas del frente desde la zona que ocupa actualmente, la franja norte de Siria. Ha estado llevando a cabo frecuentes asesinatos con drones de los líderes civiles, políticos y militares de la región sin apenas condena internacional. Ha estado matando a civiles. Ha llevado a cabo dos grandes campañas de bombardeos desde 2019: una en noviembre del año pasado, y otra hace apenas dos meses, cuando lanzó un ataque relámpago total dirigido contra la infraestructura civil del noreste de Siria, infligiendo graves daños a centrales eléctricas y estaciones de agua, campos petrolíferos, fábricas industriales e incluso hospitales. Y eso ocurrió con muy poca cobertura mediática y ninguna condena por parte de la comunidad internacional de Estados-nación. En mi opinión, Turquía ha encontrado una forma de minar la región, de socavar su autonomía sin invadirla de nuevo, cosa que no puede hacer en estos momentos, ya que ni Estados Unidos ni Rusia -que persiguen sus propios objetivos geopolíticos en la región- se lo permitirían.
Esta estrategia ha funcionado a varios niveles. Por un lado, ha llevado a la desmoralización de la población. Es algo que pude comprobar cuando visité la región en 2022 y, de nuevo, a principios de este año. Por otro lado, ha provocado el empeoramiento de la situación económica de la región, sobre todo debido al embargo que Turquía ha impuesto a través de su proxy statelet del KRG (Gobierno Regional del Kurdistán).
Su objetivo es socavar el apoyo popular a la Administración autónoma. Por supuesto, no lo ha conseguido. Pero ha conseguido desmoralizar a la gente y crear, como ha dicho Liza, una sensación de desesperación y desesperanza entre la población normal. Muchas personas con las que hablé cuando estuve allí sólo querían marcharse debido al empeoramiento de la situación económica y a la constante atmósfera de miedo. Uno nunca sabe cuándo puede encontrarse en el lugar o el momento equivocados y convertirse en víctima de otro asesinato con drones por parte de Turquía. Y está la falta de perspectivas de futuro. Y eso, en mi opinión, ha minado enormemente el proyecto.
LeftEast: Poca de la cobertura periodística de Rojava ha procedido de testimonios directos sobre el terreno. Sorprendentemente, ambas habéis pasado tiempo allí, en el caso de Liza, muchos años. Y me preguntaba qué cambios habéis notado en la evolución del movimiento revolucionario y las estructuras sociales desde que fuisteis allí en 2018. Luego, en el caso de Anna, ¿qué te sorprendió durante tu primera visita allí en 2022, dado que para entonces ya sabías mucho más sobre Rojava que la mayoría de la gente?
Liza Shishko: Como he dicho antes, desde 2019, he notado el desarrollo de las estructuras revolucionarias. Lo que quiero destacar es que la población local participa mucho más ahora en las instituciones sociales que se formaron al principio de la revolución de Rojava. Antes, eran más miembros del movimiento revolucionario, es decir, personas con una ideología realmente fuerte [la ideología del confederalismo democrático, desarrollada por el líder del movimiento kurdo encarcelado Abdullah Ocalan]. Pero en los últimos años, esto ha cambiado. Personas que antes no estaban interesadas en la revolución de Rojava ni en la política en general, se han convertido en participantes activos en muchas de las estructuras que han creado los revolucionarios.
Por lo que veo, se han dado cuenta de que pueden hacer cambios, de que pueden hacer algo en su vida cotidiana. Tomemos, por ejemplo, la formación del consejo militar asirio. Es algo muy significativo porque los asirios, como nación, antes no estaban interesados en la revolución de Rojava. Pero ahora mismo, hay un consejo militar asirio que protege todas las líneas del frente cerca de Tell Tamer, y también están creando sus propias estructuras civiles.
Pero si nos remontamos al comienzo de la revolución de Rojava, no había asirios. No participaban en esto; no lo querían. Y antes tampoco había un consejo armenio. Antes no había batallón armenio. Ahora mismo, hay unos 300 combatientes armenios que, junto con el consejo militar asirio, protegen esta línea del frente norte cerca de Tell Tamer.
Así que, como podemos ver, la gente participa en todos los niveles de la práctica revolucionaria, no sólo los kurdos, sino diferentes grupos étnico-religiosos, y cada vez son más conscientes de lo que hacen. Ven sus acciones y lo que estas acciones pueden provocar.
Y de nuevo, existe esta desesperación que tiene la gente. No es solo por la pérdida de territorios, es también porque la gente deja de creer en las grandes potencias. Si antes de la invasión de Afrin en 2018 -antes de la invasión de Turquía en 2019- la gente tenía algún tipo de esperanza en Estados Unidos, pensando «Tenemos bases militares estadounidenses aquí, así que Turquía no invadirá», ahora mismo, la gente ya no tiene esta esperanza. Sí, por supuesto, quieren irse, quieren marcharse. Pero, al mismo tiempo, ya no confían en que estas grandes potencias les protejan. Por eso la gente es cada vez más responsable de su propia vida.
Y deciden por sí mismos si van a proteger esta tierra, porque sólo ellos pueden proteger esta tierra, este es su hogar, mientras que Rusia y Estados Unidos acabarán marchándose. – Ya lo han demostrado.
Puedo decir un poco más sobre lo que ha sucedido desde 2019. En 2020, el ISIS organizó una irrupción en la prisión y casi ocupó Al-Hasakah, una de las ciudades más grandes de la región. Quizá no lo pareciera en los medios occidentales, pero intentaron ocupar esta enorme ciudad, la mayor bajo control de la Administración Autónoma. Aunque no hubo apoyo aéreo de Estados Unidos, algunos lugareños la protegieron. Tomaron las armas, y eso fue realmente sorprendente para muchos comandantes de las SDF con los que hablé de esto. Dijeron que ni siquiera imaginaban recibir tanto apoyo de los civiles locales. Sabían que había gente que estaba en contra del ISIS, que estaba de su lado, pero ni siquiera podían imaginar que la gente defendería sus propios hogares, su tierra. Lucharon contra el ISIS y liberaron la ciudad, y fue un momento peligroso e importante.
Anna Rebrii: Quizá no fue algo que me sorprendiera, pero sí algo que comprendí mejor cuando fui allí, especialmente por primera vez, fue el ritmo de los cambios revolucionarios. Obviamente, hasta ahora sólo he pasado seis meses en la región a través de estos dos viajes. Pero hay muchos relatos de color de rosa… muy de color de rosa sobre lo que está sucediendo en Rojava que están siendo producidos por izquierdistas simpatizantes por una buena razón: necesitamos construir más apoyo internacional para Rojava. Pero, al mismo tiempo, he conocido a varios voluntarios internacionales que fueron a Rojava para apoyar al movimiento sobre el terreno y que se sintieron bastante decepcionados por lo que vieron cuando llegaron allí debido a todos esos relatos de color de rosa que habían leído antes de decidir hacer el viaje.
Creo que nosotros, fuera de Rojava, tenemos que ser realistas sobre cómo se produce el cambio revolucionario y a qué ritmo. Lo que se ve en Rojava es que una revolución no es un acontecimiento acabado. Han pasado más de 10 años desde que empezaron a construir y a trabajar en la revolución, y aún no han logrado todos sus objetivos. Un ejemplo que resulta bastante obvio para los internacionalistas que viajan a la región es la situación con las comunas, la situación con el nuevo sistema político que se supone que funciona basado en el principio de la democracia directa. Si vas allí, te das cuenta de que todo el territorio bajo control de la Administración Autónoma se ha subdividido administrativamente en comunas. Cada barrio tiene una comuna a través de la cual se supone que los residentes de ese barrio se gobiernan a sí mismos, toman decisiones sobre cualquier asunto que concierna a sus asuntos colectivos. Así que, formalmente, se han creado esas comunas. Pero en realidad, es muy fácil observar que la participación de la gente en estas comunas es bastante baja o no es lo suficientemente alta para que estos órganos, para que estos mecanismos se conviertan en las principales unidades de toma de decisiones como se supone que deben ser en la teoría que el movimiento kurdo ha desarrollado y ha estado tratando de implementar.
Pero eso no significa que el movimiento revolucionario haya fracasado, no significa que no lo esté intentando lo suficiente, ni que no esté realmente comprometido con la transformación del sistema político. Eso sólo significa que, inevitablemente, se necesita mucho tiempo para crear una cultura de participación popular, de participación directa en la política que no existía en el noreste de Siria antes de la revolución, y que no existe en muchos lugares donde nos estamos organizando. Intenta montar una comuna en tu barrio de Nueva York y verás cuánta gente se presenta. Primero hay que convencer a la gente de que es algo que les interesa y de que es una forma de gobierno más eficaz, de que su tiempo se aprovechará. En lugar de ir a votar a alguien una vez al año, hay que comprometerse a asistir a reuniones periódicas, quizá cada mes, que suelen durar horas porque todo el mundo quiere y debe hablar. Hay que convencerles de que este compromiso de tiempo merecerá la pena. Y sobre todo en las circunstancias que estamos presenciando actualmente en el noreste de Siria, dadas todas las demás penurias con las que la gente tiene que lidiar a diario. Ya he mencionado que la situación económica es un factor importante. La gente tiene que conseguir más de un trabajo sólo para alimentar a sus familias. Ni siquiera tienen tiempo para dedicarse a la política a un nivel tan íntimo. Por tanto, es un proyecto en marcha. Pero lo importante es que ha habido mucha educación. La educación es fundamental para la estrategia revolucionaria en la región. En primer lugar, hay que convencer a la gente de por qué debe adoptar y participar en estas nuevas instituciones revolucionarias, y eso es lo que el movimiento ha intentado hacer.
LeftEast: La siguiente pregunta continúa con el tema de las circunstancias increíblemente limitadas en las que está teniendo lugar esta revolución. Rojava se ha concebido explícitamente como un proyecto democrático, confederalista, libertario, socialista, feminista y étnicamente pluralista. Y eso es sólo para ser creado en la cara de un peligro realmente existencial del Estado turco y, como usted ha señalado, en las circunstancias de aislamiento extremo y el bloqueo económico del mundo exterior y la incrustación en una sociedad muy pobre y profundamente patriarcal traumatizado por ISIS y la Guerra Civil. Y me pregunto, sobre todo teniendo en cuenta el inevitable grado de militarización que tiene que producirse para defender Rojava del Estado turco y de sus otros enemigos, ¿cómo es posible crear un proyecto democrático de este tipo?
Liza Shishko: La mentalidad occidental conlleva ciertas ideas de democracia, revolución y libertad. Pero quiero subrayar que Rojava forma parte de Oriente Próximo y que la visión que tienen los occidentales de Oriente Próximo es diferente de la realidad. El desarrollo de la democracia, el desarrollo de cualquier tipo de cambio gubernamental en Rojava es muy diferente de lo que imaginamos nosotros, que crecimos en una sociedad diferente con tradiciones totalmente distintas. Como el noreste de Siria es una sociedad tribal, la opinión del jeque [líder tribal tradicional] sigue siendo muy importante incluso ahora, incluso durante la revolución. Cuando concedo entrevistas en los medios de comunicación occidentales y menciono algo sobre las tribus, digamos que las tribus árabes y los jeques se reunieron con los representantes de la Administración Autónoma, dicen: «¿Cómo? ¿Cómo es posible?» porque el sistema tribal les parece algo tan diferente, tan patriarcal y antidemocrático. Pero trabajar con el sistema tribal, especialmente en las regiones árabes, es una parte importante de esta revolución. La revolución en Rojava se está produciendo sin destruir el modo de vida real de la gente, cómo se ha vivido durante siglos. Y no es de arriba abajo. Tal y como lo ven a menudo los medios de comunicación occidentales, la Administración Autónoma echó a Assad, luego empezó a aplicar sus ideas y la gente lo aceptó. Pero en realidad esas cosas no funcionan tan limpiamente porque es Oriente Medio. Son las tribus las que tradicionalmente deciden las cosas. Deciden, por ejemplo: «Protegeremos esta región. Protegeremos este frente. Crearemos este consejo. Abriremos la Asociación de Mujeres en Raqqa, la ex capital del Isis». Esto es algo que tenemos que entender. O por poner otro ejemplo, cuando los occidentales, cuando los extranjeros ven a las mujeres en Raqqa, en estas asociaciones de mujeres, ven que se cubren la cabeza, que llevan hiyab, dicen: «No, esto no es una revolución feminista. Esto es malo. Esto no es feminismo real, esto no es democracia real». Pero no es así. Este es el principal problema de la sociedad occidental: se ve a sí misma como una sociedad más progresista, más consciente y más desarrollada. Pero en realidad, no siempre es cierto.
Estos internacionalistas que vienen a Rojava y especialmente los periodistas que vienen aquí y dicen: «Dios mío, esto es un desastre. La gente duerme en el suelo». Lo siento, pero la mayoría de la gente duerme en el suelo en la región. Esto es algo sobre la comprensión occidental de la comodidad y el desarrollo. Se trata de lo mal educados que estamos sobre el mundo entero. Como ejemplo, hubo una delegación de la ONU que visitó las cárceles del ISIS, y dijeron: «Los prisioneros viven en muy malas condiciones. No tienen electricidad y duermen en el suelo». Y escribieron un informe sobre las prisiones, diciendo que la Administración Autónoma era un gobierno muy malo, que trataban mal a los presos. Pero en ese mismo momento, yo también vivía así: sin electricidad, durmiendo en el suelo durante cinco años. Y todos mis amigos hacían lo mismo. No tienen electricidad, cuentan cada moneda para conseguir algo de comida, para comprar pan, y duermen en el suelo, así es como es. Creo que esta es una parte muy importante de nuestra comprensión de la revolución de Rojava, de los cambios que se están produciendo en la región, porque no es como lo imaginamos. No es como se supone que debería ser en nuestra imaginación.
LeftEast: Para ser sincero, esto me recuerda a cualquier número de visitantes occidentales a cualquier revolución del siglo XX, empezando por la bolchevique, que tuvo lugar en una sociedad muy pobre, supuestamente atrasada y muy heterogénea. No fue la pulcra transición del capitalismo avanzado al comunismo que habían previsto los marxistas de la Segunda Internacional. Los bolcheviques tuvieron que inventar la revolución desde cero, con muy poca experiencia previa de pautas verdaderas y probadas. Y como sabemos, cometieron muchos errores. Pero las suposiciones que traen consigo los visitantes (normalmente occidentales) cuando visitan una revolución como un proceso que ocurre en condiciones de laboratorio, sin ningún conocimiento de las realidades e historias locales, en las que estos procesos están teniendo lugar, pueden ser asombrosas. Y al menos los bolcheviques heredaron un Estado poderoso y centralizado, una economía potente con recursos para revolucionar la sociedad, algo de lo que Rojava no podría beneficiarse. Por mucho que los dirigentes de DAANES quieran mejorar las condiciones económicas en las que vive la población de la región, simplemente no pueden lanzar un plan quinquenal de industrialización con tan escasos recursos, en condiciones de bloqueo económico casi total.
Anna Rebrii: Sí, siempre que evaluamos lo que está ocurriendo allí y los logros o la falta de logros de la revolución hasta ahora tenemos que prestar atención a las condiciones existentes. Cuál era su punto de partida y cómo han progresado en comparación con su punto de partida y no en comparación con los estándares occidentales que tenemos en nuestras mentes. Al mismo tiempo, tenemos que prestar mucha atención a la contrarrevolución. Toda revolución crea su contrarrevolución, y la contrarrevolución influye inevitablemente en el curso y la capacidad de la revolución para poner en práctica sus objetivos e ideas. Creo que sea cual sea el aspecto del proyecto revolucionario en el noreste de Siria que analicemos, podemos ver cómo las presiones externas han impedido a la Administración Autónoma, al movimiento revolucionario, poner en práctica sus ambiciosas ideas. Acabo de hablar del aspecto de democracia directa de este proyecto. Por mi experiencia, por mis conversaciones, veo que la desmoralización que Turquía ha estado creando con sus acciones es al menos un factor por el que la gente está menos entusiasmada por participar en este proyecto.
Si nos fijamos en la agenda económica de la Administración autónoma, están intentando democratizar la economía del mismo modo que están intentando democratizar la política, animando a la gente a crear cooperativas. Y han sido muy intencionados con eso. Han dedicado muchos recursos, animando a la gente mediante formación, proporcionando financiación y tierras para crear estas cooperativas. Y parte de su programa para democratizar la economía es eliminar los monopolios, pero no han avanzado mucho en ese frente. Una de las principales razones es el bloqueo económico de facto que sufre la región; han tenido que recurrir a especuladores de la guerra y a comerciantes del mercado negro para poder importar incluso productos de primera necesidad del Gobierno Regional del Kurdistán o del territorio controlado por el gobierno sirio.
No quieren apoyar intereses privados. Ese no es el objetivo final. Pero no tienen otra opción si quieren seguir suministrando a la población bienes y servicios básicos.
Si hablamos del esfuerzo por construir una sociedad pluralista, que ya ha destacado Liza, efectivamente vemos mucha participación de otros grupos étnico-religiosos: Árabes, armenios, siriacos, asirios, etc. Y si hablas con ellos, se ofenden si llamas a esto administración kurda, o si les preguntas si viven bajo ocupación kurda: ellos son los dueños de este proyecto. Los demás grupos han participado desde el principio, colaborando con el movimiento kurdo, pero como representantes de sus propios pueblos. Pero al mismo tiempo, me han dicho que algunas personas tienen miedo de apoyar el proyecto porque no creen que vaya a existir demasiado tiempo. Ya han visto, como dijo Liza, que los poderes externos que están sobre el terreno no son una garantía para la supervivencia del proyecto. Existe el temor, especialmente entre los árabes, pero también entre las comunidades cristianas del noreste de Siria, de que una vez que vuelva el régimen de Assad, habrá represalias para cualquiera que haya participado en la administración autónoma, y eso impide que algunas personas la apoyen. He oído decir a los árabes que la principal queja de las comunidades árabes, especialmente en Deir ez-Zor, no es que los kurdos estén liderando el proyecto, como algunos relatos describen la situación allí, sino que no hay suficiente desarrollo en esas comunidades, que económica y materialmente la situación no ha mejorado con los años. Por lo tanto, existe el agravio de que la administración autónoma, no el pueblo kurdo, no está proporcionando lo suficiente a la población. Y esto se debe a presiones externas, a las fuerzas contrarrevolucionarias que impiden que este proyecto prospere.
La revolución contra viento y marea: entrevista sobre Rojava con Anya Rebrii y Liza Shishko (Parte II: Supervivencia contra viento y marea)
Por Anya Rebrii y Liza Shishko Fecha de publicación 9 de enero de 2024
Si la Parte I de esta entrevista trataba de las complejidades del proceso revolucionario que está teniendo lugar en Rojava, aquí, Anya Rebrii y Liza Shishko debaten sobre la precariedad geopolítica de la región autónoma.
LeftEast: Es inevitable que hagamos una pregunta sobre geopolítica, aunque en LeftEast siempre estamos más interesados en el análisis sobre el terreno de las estructuras sociales y las fuerzas de clase que en la geopolítica. ¿Qué opina del papel de Estados Unidos en Rojava? Por un lado, los cientos de soldados estacionados allí parecen ser la principal razón por la que el ejército turco no ha lanzado una invasión a gran escala para acabar con Rojava.
Por otro lado, a Estados Unidos no parece importarle especialmente cuando los drones turcos matan a activistas o civiles kurdos y degradan completamente la infraestructura civil, como hicieron a gran escala el mes pasado, destruyendo centrales eléctricas, estaciones de suministro de agua e instalaciones de extracción de petróleo de las que depende gran parte de la economía. En este sentido, ¿hasta qué punto es excepcional Rojava? ¿Te ha ayudado a pensar en el papel contradictorio del imperialismo estadounidense en otros lugares? Y quizá un par de preguntas más: ¿Cuál es el interés de Estados Unidos en la región, y cuáles son las relaciones a largo plazo de Rojava con otras potencias extranjeras en esta región? ¿Y cómo influyen estas relaciones en la planificación estratégica de la práctica revolucionaria?
Liza Shishko: Esta es una gran pregunta. No creo que Estados Unidos esté interesado en el pueblo, ni siquiera en la creación de Estados o de cualquier tipo de autonomía en esta región. Lo que Estados Unidos tiene ahora mismo con los kurdos, con los árabes de las Fuerzas de Autodefensa, lo que tienen con la Administración Autónoma es sólo una alianza táctica. Los EE.UU. sólo necesitan a alguien allí sobre el terreno que pueda proporcionar a la inteligencia estadounidense. Esto es sólo un elemento porque, en la región, hay diferentes potencias: están Rusia e Irán, y estará China muy pronto porque Bashar Assad no fue a China recientemente sólo para tomar una taza de té. Al fin y al cabo, China está interesada en Oriente Medio y África. Y China es el principal enemigo geopolítico de Estados Unidos en estos momentos.
Sí, la relación que la Administración Autónoma y las Fuerzas de Autodefensa tienen ahora mismo con Estados Unidos es sólo temporal. Y por supuesto, por eso la Administración Autónoma y todas sus estructuras militares, todos estos consejos militares, tienen que apoyarse también en otras relaciones: con Rusia y otros. En el Norte, incluso tienen posiciones militares conjuntas con el régimen sirio debido al acuerdo de 2019. Creo que la Administración autónoma entiende que las grandes potencias de esta región pueden marcharse muy fácilmente, igual que se marcharon de Afganistán. Así que la Administración autónoma no depende sólo de Estados Unidos. Mantienen las distancias con todas las grandes potencias que llegan a la región porque intentan desarrollar una relación con todo el mundo al tiempo que se dan cuenta de que pueden depender sólo de sí mismos.
Tenemos que hablar de toda Siria; no sólo de la Revolución de Rojava o de la Administración Autónoma. En las zonas que supuestamente controlan, hay milicias chiíes por todas partes, incluso en el Kurdistán del Sur. Y también está Hezbolá. La relación entre el régimen de Assad e Irán es muy fuerte. Ha sido así desde el siglo pasado, y esto no va a cambiar pronto. Por eso Estados Unidos quiere a alguien allí, pero se dan cuenta de que no pueden confiar totalmente en Turquía, porque Turquía tiene conexiones muy fuertes con todo el mundo, incluidas organizaciones terroristas como ISIS y Al Qaida.
Mientras la Administración Autónoma y el SDF puedan mantener esta conexión con Estados Unidos, pueden tener esta pequeña esperanza de que al menos en la guerra contra el ISIS, Estados Unidos puede ayudar. Pero Estados Unidos no puede hacer nada contra las invasiones turcas, ni contra los diferentes grupos militares que vienen de Irán, no pueden hacer nada más. Así que por eso la Administración autónoma tiene que depender de sí misma.
Es una región complicada, no se trata sólo de Estados Unidos. Se trata de diferentes grandes potencias que quieren controlar esta región. No creo que haya otra región en la que coexistan tantas potencias. Por eso es interesante y difícil. Inmensamente complicado.
Anna Rebrii: Yo añadiría que este papel contradictorio de Estados Unidos en la región ha supuesto todo un dilema para la izquierda, al menos en Estados Unidos, de lo que he sido testigo en mi trabajo con el Comité de Emergencia para Rojava. Estados Unidos, como ha dicho Liza, presenta cierta garantía de que este proyecto sobrevivirá mientras Estados Unidos siga queriendo tener un punto de apoyo en esa región. Al mismo tiempo, como has señalado en tu pregunta, Estados Unidos tiene que mantener su relación con Turquía, miembro de la OTAN, y ha hecho todo tipo de concesiones a Turquía, la más reciente de las cuales es la posible venta de una nueva flota de aviones de combate por parte de Estados Unidos a Turquía como una especie de recompensa por el levantamiento por parte de Turquía de su objeción a la adhesión de Suecia a la OTAN. De modo que Turquía sigue siendo un importante aliado geopolítico de Estados Unidos en la región, al tiempo que enfrenta a diferentes bloques -el bloque occidental y el bloque aliado de Rusia- para encontrar un punto dulce que le permita seguir una agenda más independiente y expansionista en Oriente Medio y más allá.
Así que el papel de Estados Unidos y su apoyo a la Administración Autónoma no es blanco o negro, pero para algunos sectores de la izquierda estadounidense, la presencia de Estados Unidos sobre el terreno constituye una ocupación del territorio sirio. Hemos oído una y otra vez peticiones para que Estados Unidos retire sus tropas de inmediato y sin condiciones, para poner fin a «la ocupación». Pero ésa es una forma muy simplista de verlo que ignora la complicidad de Estados Unidos en la guerra de Turquía contra la región y no reconoce que Turquía también es una potencia imperialista. También es una forma muy simplista de despreciar la agencia de la población local que ha elegido mantener esta alianza táctica con el hegemón mundial para despreciarlos como meros peones de Estados Unidos.
Creo que podemos establecer un interesante paralelismo con lo que está sucediendo en Ucrania en estos momentos y con el papel que Estados Unidos está desempeñando allí. Por un lado, como han insistido muchos izquierdistas ucranianos, la ayuda militar estadounidense a Ucrania es crucial para poner un límite a la invasión rusa y a la ocupación rusa de Ucrania. Poner un límite a cuánta gente puede matar y torturar. Según ellos, el apoyo internacional a la ayuda militar estadounidense constituye un apoyo al derecho del pueblo ucraniano a defenderse. Pero, por otro lado, lo que la izquierda tiene que afrontar aquí en Estados Unidos son los costes que conlleva esta ayuda militar. Los costes que la mayor implicación de Estados Unidos en esa guerra puede tener a largo plazo. Porque, de nuevo, como ha dicho Liza, no creo que nadie se haga ilusiones sobre cuáles son las verdaderas intenciones de Estados Unidos, ya sea manteniendo su presencia en el noreste de Siria o proporcionando ayuda militar al gobierno ucraniano. Está claro que para Estados Unidos la guerra de Rusia contra Ucrania ha sido una oportunidad para apuntalar su debilitada hegemonía mundial, aumentar el gasto en defensa, incrementar la producción de armas y supervisar un renacimiento de la OTAN. Así que todos lo tenemos claro. Entonces, la cuestión se convierte en una especie de compromiso. Si apoyamos la continua ayuda militar de EEUU y su continua implicación en esa guerra, ¿qué significa para el futuro de esa guerra? ¿Y qué significa si no la apoyamos? He oído conversaciones similares dentro del movimiento kurdo. Nadie se hace ilusiones sobre el papel de Estados Unidos, y se están produciendo debates muy sinceros sobre si esta alianza es el camino correcto a largo plazo. A corto plazo, Estados Unidos es la única garantía, aunque no sea una garantía perfecta, de que el proyecto no sea completamente aniquilado por Turquía o tomado por el régimen de Assad. Pero si esta relación continúa y si Estados Unidos en algún momento quiere cultivar en Siria un proyecto similar al que cultivó en el Kurdistán iraquí -una especie de proxy statelet-, ¿qué significará eso para el movimiento revolucionario? Tengo curiosidad por saber si Liza tiene algo que decir al respecto, especialmente en relación con Ucrania y Rusia, ya que has estado escribiendo sobre ello.
Liza Shishko: Tal y como yo lo veo a lo largo de la historia, Estados Unidos no ha apoyado inmediatamente a Estados o grupos a menos que demostraran que podían luchar por sí mismos. En Ucrania, recuerde el comienzo de la segunda invasión; los funcionarios estadounidenses estaban seguros de que Kiev caería en tres días, y así lo esperaban, pero vieron que los ucranianos estaban luchando. La gente quiere luchar contra Rusia, y aunque muchos quieren irse, hay suficientes personas que no se van y son valientes y confían en luchar en esta guerra. Se puede ver, volviendo al principio de la segunda invasión de Rusia en Ucrania, cómo las declaraciones de los funcionarios estadounidenses han cambiado con el tiempo. Al principio, esperaban que Rusia tomara una parte mucho mayor de Ucrania. Pero cuando se dieron cuenta de que no, de que los ucranianos estaban luchando, decidieron ayudarles: «Vamos a darles armas». Al mismo tiempo, esta es también una forma realmente extraña de ayuda: no cierras el espacio aéreo pero le das armas a Ucrania, lo que también es bueno, por supuesto.
Lo mismo sucedió con los kurdos durante la guerra de Kobane, que es lo que me dijeron las personas que estaban activas en el comienzo de la revolución de Rojava durante el comienzo de la guerra contra el ISIS cuando el ISIS comenzó a tomar grandes ciudades en sólo una semana: en cinco días, tomaron Mosul; luego, en cinco días, tomaron otra ciudad, y así sucesivamente. Así era el ISIS. Y luego estaba Kobane, que fue un momento importante para los kurdos porque, al principio de la guerra en Kobane, no tenían apoyo aéreo de los Estados Unidos. El apoyo no llegó hasta que los kurdos empezaron a demostrar al mundo que estaban luchando y que no se iban a marchar. Llegaban más kurdos de Turquía, del sur del Kurdistán, y también había tribus árabes que se unían a estas estructuras kurdas. Nadie hablaba de ellos, pero se unían casi como en un plan suicida. No había esperanza, pero se unían y luchaban contra el ISIS. Sólo después de eso entró Estados Unidos y se involucró con los kurdos.
Estados Unidos tenía que ver primero cómo luchaban los kurdos. ¿Pueden luchar? ¿Quieren luchar? La motivación en la guerra es lo más importante. Puedes tener armas, tanques y apoyo aéreo, pero no servirán de nada si tu gente no quiere luchar.
En Rojava, no son solo los kurdos los que luchan. Ahora mismo, serán sobre todo los árabes y las tribus árabes quienes lucharán en caso de otra invasión turca o en caso de regreso de Assad. Los árabes también saben lo que les ocurrirá si viene Turquía. Será la turquificación de todas las ciudades de la región. Podemos decir eso por lo que vemos que está ocurriendo con Afrin, lo que está ocurriendo con Tel Abyad, lo que está ocurriendo con Ras al-Ayn [las zonas que Turquía ocupó y de las que limpió o marginó a los kurdos, nota de la redacción]: todo tiene nombres turcos ahora mismo. La mayoría de las ciudades tienen nombres turcos. Por supuesto, los árabes no quieren que Turquía venga porque no quieren la turquificación ni quieren vivir bajo las autoridades turcas. Por eso empezaron a unirse a las Fuerzas de Autodefensa y a la Administración Autónoma. Y, por supuesto, la población árabe también sabe lo que pasaría si Assad volviera. Incluso las estadísticas oficiales de Amnistía Internacional muestran cuántas personas desaparecieron en las cárceles de Assad. Más de 100.000 personas fueron torturadas hasta la muerte en las cárceles de Assad, y fueron en su mayoría árabes los torturados hasta la muerte. Estoy seguro de que, a largo plazo, Estados Unidos y todas las demás grandes potencias estacionadas en esta región, si quieren mantener su presencia, tener sus tropas militares en esta región, tendrán que tratar también con la población árabe, no sólo con los kurdos. Tal vez hayan oído hablar de la reciente escalada de los combates en Deir ez-Zor. La mayoría de los medios de comunicación occidentales dijeron que los kurdos estaban luchando contra los árabes en Deir ez-Zor, pero eran las Fuerzas de Autodefensa las que estaban luchando, y las Fuerzas de Autodefensa están formadas predominantemente por árabes. Así que había árabes del SDF que luchaban contra los árabes apoyados por el régimen sirio, elementos del ISIS, así como diferentes grupos contrarrevolucionarios como las milicias chiíes. Así que es muy importante destacar que ya no es solo un proyecto kurdo. Es más amplio. Ya no es un proyecto nacional kurdo, sino que ha reunido a otros grupos étnico-religiosos de la región.
Así que, dadas estas condiciones extremadamente sombrías, ¿ves alguna esperanza para Rojava? Y, por último, ¿hay algo que los anarquistas y los izquierdistas de todo el mundo podamos hacer para ayudar, teniendo en cuenta nuestros recursos y poderes extremadamente limitados?
Liza Shishko: Creo que la Administración Autónoma debería ser reconocida oficialmente. Sólo así se puede proteger a la población civil de esta región. De nuevo, no es sólo un proyecto kurdo. No es un Estado kurdo, ni el Kurdistán Occidental ni nada parecido. La Administración Autónoma debería ser reconocida oficialmente por la Unión Europea, Estados Unidos y todas estas grandes potencias y grandes Estados -si Estados Unidos quiere tener un aliado estable y de confianza en la región. En ese caso, esta Administración Autónoma puede obtener un estatus oficial y ser más independiente del régimen de Assad porque ahora mismo, todas las personas de la región que están bajo su control siguen teniendo pasaportes sirios. Todo lo que hacen, tienen que hacerlo desde las zonas controladas por el régimen sirio. Van a Damasco para cualquier tratamiento médico serio. Si tienen cáncer, van a Damasco y tienen su pasaporte sirio. Todas las sanciones que se impusieron contra el régimen sirio al régimen de Assad han afectado también a la Administración Autónoma, y la gente en la Administración Autónoma no puede hacer nada porque oficialmente no están reconocidos.Por lo tanto, la situación económica mejorará mucho si se reconoce la Administración Autónoma. Además, tenemos que hacer frente al ISIS, y es muy difícil hacerlo si no eres un Estado. No tienen ningún reconocimiento oficial excepto por Cataluña. Lo siento, pero no es suficiente. Muchas gracias, Cataluña, pero más estados tienen que prestar atención a lo que está pasando. La Administración autónoma no puede funcionar independientemente del régimen de Assad.
Cuando tienes pasaporte sirio, no puedes viajar a ningún sitio. No puedes hacer nada. Digamos que abres un negocio, una cooperativa, una fábrica para producir algo. Pero, ¿cómo vas a hacerlo si dependes del régimen sirio en el Estado sirio oficial? Y mira todas estas organizaciones humanitarias internacionales, la ONU. Sólo un campo está reconocido como campo [de refugiados] por las Naciones Unidas. Muchos campamentos no están reconocidos por las Naciones Unidas. Por eso sólo unas pocas ONG pueden prestar ayuda; toda la ayuda humanitaria procede del régimen sirio. Pero el régimen es corrupto, se lo lleva todo y no quiere dar nada.
Imponen un embargo en regiones como Shahba [a donde se ha desplazado la gente de Afrin – nota del editor], incluso en el distrito de la ciudad de Alepo donde viven juntos kurdos y árabes que apoyan la región autónoma: están bajo embargo, y no se puede llevar nada dentro – ni ayuda médica, ni combustible, nada. ¿Y qué podemos hacer cuando ni siquiera Naciones Unidas puede reconocer los distintos campos de refugiados?
Así que está muy bien que la gente haga más manifestaciones, más apoyo a Rojava, más solidaridad. Pero tenemos que centrarnos en esto: el reconocimiento oficial de la Administración Autónoma porque, de lo contrario, no funcionará. Después de todo, este es el mundo en el que vivimos. Por desgracia.
Anna Rebrii: He estado organizando con el Comité de Emergencia para Rojava en Estados Unidos. Y esta es precisamente la demanda que hemos estado pidiendo a nuestros seguidores, a nuestros simpatizantes, que planteen a sus supuestos representantes en el gobierno estadounidense. Hemos llegado a la conclusión de que tenemos que organizarnos en ambos niveles: a través de la política electoral, pero también conectando con las organizaciones de izquierda y progresistas de Estados Unidos. Tomando prestada una metáfora zapatista, nos organizamos «tanto desde arriba como desde abajo» porque, como dijo Liza, ese es el mundo en el que vivimos. Es poco probable que podamos asegurar la supervivencia de la Administración Autónoma sólo protestando contra las invasiones y los ataques, sin presionar a los gobiernos que tienen el control y la influencia sobre lo que está ocurriendo en esa región. Y eso se aplica especialmente a Estados Unidos, a la gente que quiere apoyar a Rojava desde Estados Unidos por el papel que juega nuestro gobierno, allí por todo el apoyo que Estados Unidos ha dado a Turquía, por todos los permisos para invadir y atacar la región, que ha dado a Turquía.
Pero al mismo tiempo -y quizás aquí pueda conectar esto con fuentes de esperanza- hemos estado intentando tender puentes con la izquierda más amplia, con los grupos y organizaciones que se organizan en líneas similares o tienen visiones similares a la de la gente del noreste de Siria. En parte para que estos movimientos puedan aprender unos de otros. Y no sólo nosotros, en Estados Unidos, podemos aprender de Rojava, sino también la gente del noreste de Siria que trabaja en diferentes esferas de la revolución, que quiere aprender de nosotros. Eso es lo que he oído decir a la gente sobre el terreno. Por ejemplo, hemos organizado reuniones privadas y públicas entre sindicatos del noreste de Siria y de Estados Unidos, entre cooperativas del noreste de Siria y de Estados Unidos… Para el movimiento del noreste de Siria, muchas de estas iniciativas son muy nuevas, así que quieren tener algún intercambio con el mundo exterior además de cualquier tipo de apoyo tangible, material. Y la fuente de esperanza es que, a pesar de todas las adversidades, el movimiento de allí ha seguido desarrollando su proyecto revolucionario.
Se ven éxitos, aunque limitados, en muchos frentes: algunas iniciativas han despegado de verdad. Por ejemplo, como hemos subrayado tanto Liza como yo, el hecho de que todos estos grupos étnico-religiosos diferentes puedan trabajar juntos a pesar de la desconfianza y las hostilidades que existen desde hace mucho tiempo. Tenemos que recordar que se trata de Oriente Medio, estos grupos han sido enfrentados una y otra vez por diferentes potencias, empezando por el Imperio Otomano, luego por las potencias imperiales occidentales y después por los Estados-nación sucesores. En el caso de Siria, en los años sesenta y setenta, el régimen Baas puso en marcha el llamado proyecto del Cinturón Árabe, por el que trasladó a la población árabe a la región de mayoría kurda, la reasentó allí y desplazó a los kurdos que vivían en esa región, para romper la homogeneidad de la parte norte de Siria porque temían una rebelión kurda allí. Es sólo un ejemplo de cómo los poderes que controlaban la zona enfrentaron a estos diferentes grupos y, sin embargo, ahora trabajan juntos.
Y creo que esto es algo muy inspirador, especialmente para Oriente Medio. Estamos hablando de un momento en el que Israel está llevando a cabo un genocidio en Gaza. Abdullah Ocalan, el líder ideológico del movimiento kurdo, propuso la filosofía del confederalismo democrático, sobre la construcción de un modelo de gobierno alternativo al del Estado-nación, pensando en Palestina e Israel. Así que éste podría ser un modelo potencialmente aplicable en todo Oriente Medio y más allá. También en el espacio postsoviético hemos sido testigos del auge del nacionalismo y de los conflictos étnicos y religiosos.
Este modelo presenta una especie de solución práctica. ¿Qué hacer tras décadas de conflictos interétnicos e interreligiosos? ¿Cómo se puede lograr una convivencia pacífica?
Hay otros ejemplos de éxito en el noreste de Siria, como el sistema de justicia alternativo que ha construido el movimiento, que se basa en el principio de la reconciliación y que trata de no implicar a tribunales y prisiones en la medida de lo posible. Eso es algo de lo que nosotros, en Estados Unidos en particular, podemos aprender y que podemos apoyar, dada toda la violencia que nuestro sistema de justicia penal ha infligido a la gente de color en particular.
Liza Shishko: Yo también añadiría a Turquía a esta lista de fuentes de esperanza porque cualquier cambio en Turquía, me refiero a cambios políticos dentro de Turquía, será bueno para Rojava y será bueno para el noreste de Siria. En general, Turquía es un Estado muy peligroso, incluso para su propio pueblo. Cada vez está peor, y cualquier cambio en Turquía sería bueno.
Será un gran alivio para todos los grupos que viven en Turquía y Siria, así como en la región del Cáucaso. Turquía afecta a muchos países diferentes, y las tropas turcas están estacionadas en muchos países de esta región. Tenemos un Estado tan agresivo que gasta mucho dinero en esta militarización extrema, siendo el segundo ejército de la OTAN, creando nuevas y nuevas armas para bombardear a civiles. Es algo que tenemos que tener siempre presente: algo tiene que pasar también en Turquía para que la región de Oriente Medio funcione de alguna manera, ya sabes, mejor.
7. Entrevista a Kagarlitsky
Han liberado a Borís Kagarlitsky y en la revista suiza en italiano Naufraghi le han hecho esta entrevista, en la que explica su experiencia en prisión y cómo ve la sociedad rusa actual. Eso de que no haya catálogo en la biblioteca de la prisión me ha roto el corazón. 🙂 https://naufraghi.ch/le-mie-
Mis prisiones y el futuro de Rusia
EXCLUSIVA – Nuestra entrevista con Boris Kagarlitsky, crítico con la intervención en Ucrania, sociólogo y activista ruso de izquierdas, que acaba de ser liberado tras cuatro meses de detención a 1.300 km de Moscú bajo la acusación no probada de «aprobación del terrorismo».
Yurii Colombo – 5 de enero de 2024 – De nuestro corresponsal en Moscú
Boris Kagarlitsky, sociólogo y politólogo ruso de fama internacional y activista de izquierdas, ha salido de la cárcel después de cuatro meses. Afortunadamente, sólo ha sido condenado a una multa por «apología del terrorismo». Sin embargo, ya no puede ejercer actividades docentes ni profesionales en Rusia.
La oposición respiró aliviada, porque el disidente se arriesgaba a pasar hasta seis años en la cárcel a pesar de tener 65 años. Aunque no podemos entrar en los detalles del proceso judicial, hablamos con Boris de su experiencia en la cárcel y de su opinión sobre la situación general del país.
Es la primera entrevista que concede Boris desde que salió de la cárcel de Siktyvkar (República de Komi), a 1.300 kilómetros de Moscú, y nos complace poder ofrecerla en Naufraghi/e, que ya le había entrevistado el año pasado. En italiano (ed. Castelvecchi), su libro «L’impero della periferia. Storia critica della Russia dalle origini a Putin’, y en primavera para la misma editorial tendremos su nuevo libro ‘La lunga ritirata’, una amplia reflexión sobre la derrota de la izquierda europea y sus perspectivas.
Resumamos para los lectores que no han podido seguir de cerca su historia, las razones que llevaron a su detención
Oficialmente, se me acusó de «aprobación del terrorismo». Como prueba de mi presunto delito utilizaron un fragmento de un vídeo en el que comentaba el ataque ucraniano al puente de Crimea en octubre de 2022. El título del vídeo era «El saludo explosivo del gato del puente». Me refería en broma a un gato que en realidad vive en ese puente y del que todos los blogueros habían estado hablando cuando Putin había llegado a Crimea el día antes de la explosión. Lo mío era una broma sarcástica, nada más. Ante esto, incluso el juez tuvo que reconocer que no había apología del terrorismo por mi parte, aunque obviamente no podían dictar mi absolución. De hecho, las razones de mi detención fueron diferentes de las que se declararon oficialmente. En efecto, a mediados del año pasado se puso en marcha una campaña para cerrar la boca a todas las personas más o menos conocidas que criticaban al poder, fueran de izquierdas o de derechas. No sólo me detuvieron a mí, sino también a una figura reaccionaria como Igor Strelkov, por ejemplo.
De todas formas, al final, estuviste cuatro meses y medio en la cárcel
Sí, pero no era la primera vez. Estuve en la cárcel en la época soviética, en tiempos de Brézhnev, cuando había formado «clubes socialistas», y luego en 1993 y de nuevo en 2001. Debo decir que algo ha cambiado a mejor desde entonces….
Cuéntenos cómo son las cárceles rusas. En Occidente tenemos la idea de que pueden parecerse a algo lúgubre a medio camino entre las celdas del imperio zarista y los barracones de los gulags
Hay que decir de entrada que en Rusia existen diversas formas de detención, más o menos duras. Yo acabé, afortunadamente, en una de las celdas mejor equipadas. Éramos cuatro y el que, por así decirlo, salió mejor parado fue un detenido que ya llevaba más de seis años en espera de juicio. Ya estaba muy bien organizado y tenía su propia televisión y nevera, que obviamente había comprado de su propio bolsillo. Era muy respetado en la prisión. Así, por ejemplo, los vigilantes no podían meter en su celda a un preso que no fuera de su agrado. Pero esto, hay que recordarlo, era una prisión para presos en espera de juicio. Luego están los lagers, es decir, donde se cumple la condena si se es declarado culpable, que son mucho peores. A menudo son instalaciones aisladas en el bosque y donde existe la obligación de trabajar. Aunque siempre hay resquicios: a un preso que estaba allí conmigo aunque había sido condenado se le permitió quedarse como cocinero. Era algo ventajoso porque como conocido suyo siempre te garantizaba una ración mayor. También podías comprar comida en el economato (que de todas formas era muy caro) y también pedir pizza fuera, pero llegaba al día siguiente, fría por supuesto.
¿Cómo eran sus relaciones con los demás reclusos? En Rusia, estamos acostumbrados a que todo el mundo tenga miedo de hablar de temas «prohibidos» como la guerra o la corrupción del poder
En la cárcel, nadie tiene miedo de hablar. Después de todo, ¿a qué otra cosa podrían condenarles? Desde este punto de vista, es paradójicamente un oasis de libertad. En general, los presos tienen una actitud muy crítica hacia lo que ocurre en el país. No he conocido a nadie que estuviera entusiasmado con la guerra en Ucrania. Pero hay una observación que hacer: la persona que se declara en contra de la guerra puede, al mismo tiempo, estar dispuesta a ir a luchar porque eso le permite salir de la cárcel. Sobre todo los presos que tienen que cumplir más de cinco años de cárcel intentan aprovechar esta posibilidad. Si la condena es menor, prefieren quedarse en la cárcel y no arriesgar el pellejo. También conocí a un preso que había estado en Ucrania como voluntario y luego, cuando regresó, lo habían vuelto a detener. Sin embargo, él también estaba en contra de la guerra.
En Rusia, ¿se separa a los presos comunes de los presos políticos?
En la época soviética existía esta separación, ahora no. Hoy la división en las cárceles rusas es diferente. Separan a los que crean problemas de los que no; entre los de «baja calidad» y los de «alta calidad». Los violadores, los traficantes de drogas, etc. se consideran obviamente de «baja calidad» y desde luego no hacen una buena vida entre rejas. Dos de las personas que estaban en la celda conmigo estaban acusadas de asesinato, pero procedían de «estratos sociales respetables», ya que habían sido hombres de negocios, por lo que se les seguía considerando de «alta calidad».
¿En cuanto a las relaciones con el mundo exterior, por ejemplo la correspondencia?
La recibía. Por supuesto, pasaba por la censura. Dos cartas fueron bloqueadas porque me informaron de que corría el rumor de que Putin había muerto. También podía escribir. Podía escribir cuatro artículos, obviamente no relacionados con los «temas candentes». Alguien empezó a incitarme a escribir «cuadernos desde la cárcel», pero me negué, respondiendo que no tenía intención de estar mucho tiempo en la cárcel, ¡como Gramsci!
¿Es posible recibir libros en la cárcel?
En cuanto a los libros, la situación es complicada. Está la biblioteca interna, pero sólo contiene literatura, nada de no ficción. Incluso desde fuera sólo se puede recibir literatura. Otro problema es que no existe un catálogo de la biblioteca de la prisión. Así que tienes que pedir un título al azar y al cabo de un rato el bibliotecario te dice si el título está disponible o no. Yo solía preguntar a mis compañeros de celda qué habían leído, así que tenía una idea de qué pedir. En la cárcel se lee mucho para pasar el tiempo.
Nada de no ficción, peor que en Italia durante el fascismo.
El primer mes y medio, la bibliotecaria estaba enferma y no pude pedir nada. Así que después me las arreglé.
Como sociólogo, ¿qué averiguó sobre la composición social de los presos? ¿Principalmente proletarios o subproletarios?
Sí, muchos proletarios, pero también muchos funcionarios encarcelados por corrupción. También estaba el ex teniente de alcalde de una pequeña ciudad. Estaba en la cárcel por asesinato. Había matado involuntariamente a alguien durante una pelea de borrachos que siguió a una fiesta del pueblo. También había varios empresarios vinculados a organizaciones criminales. Por supuesto muchos trabajadores, parados, jóvenes. Un caleidoscopio de toda la sociedad rusa. Muchos delitos están relacionados con los ingresos. Con unos ingresos que no existen o que son insuficientes para vivir.
Viviendo en Moscú, uno casi tiene la impresión de que la delincuencia en Rusia no existe, que el régimen trabaja para dar una imagen de tranquilidad y seguridad. Ni siquiera en los periódicos «convencionales» se informa de casos de delincuencia.
En realidad, no es así. Todas las noches se emite en televisión «Dejurnaja Cast» («Estación de servicio»), un programa muy visto por los reclusos, en el que se habla de delincuencia. Luego hay un programa diario sobre delincuencia en la televisión local que dura una hora y en el que muchos presos reconocen a amigos y parientes implicados en algún mal negocio…
¿Y los inmigrantes?
Por supuesto que hay muchos inmigrantes en la cárcel. Sobre todo uzbekos, mucho menos kazajos. Se trata de un 15-20% de la población reclusa. Luego están los elementos de la diáspora postsoviética, principalmente de origen azerí.
¿Esta situación, digamos «extrema», le ha llevado a reflexionar sobre la sociedad rusa en general?
En la cárcel tienes la oportunidad de conocer a gente con la que normalmente no te relacionarías. En mi opinión, a muchas personas que están en la cárcel no se les puede llamar delincuentes. No tienen esa «tendencia interna» al delito. En su mayoría son personas que cruzan los límites de la legalidad con relativa facilidad. Personas para las que las infracciones leves de la ley son habituales y que tarde o temprano acaban detenidas. Hubo, por ejemplo, un joven que se peleó con sus vecinos porque tenían la música alta. No era un delincuente, simplemente una persona a la que le resultaba fácil resolver las disputas de esa manera. Para estas personas, cruzar ciertos límites no es tan malo.
Le conozco como una persona optimista, tanto individual como políticamente. ¿Después de esta experiencia sigue siéndolo?
Sí, soy optimista por naturaleza. Estaba convencido de que no estaría mucho tiempo en la cárcel y así fue. Tengo razones para ser optimista. Si crees que te van a pasar cosas buenas, aumentan las probabilidades de que realmente ocurran.
Sobre tu encarcelamiento, alguien incluso bromeó en las redes sociales: «El poder no sabe lo que es detener a Kagarlitsky. En los tiempos de la URSS, después de que lo arrestaran, ¡casi inmediatamente murió Brezhnev!
…¡e imagínense que después de mi última detención empezó a correr el rumor de que Putin estaba muerto y el que veíamos en la tele era sólo un doble!
Incluso Gorbachov, antes de morir, tituló su autobiografía «Sigo siendo optimista», ¿por qué lo sigue siendo usted?
Sinceramente, hay que admitir que las historias como la mía no suelen acabar bien. El hecho de ser profesor universitario, politólogo y sociólogo, conocido también en el extranjero, me ha ayudado mucho. Y no sólo eso, me ayudó la campaña de opinión pública a mi favor. Incluso algunos altos cargos pensaron que era mejor dejarme marchar, que mi caso les perjudicaba más que les beneficiaba. Pero si lo mismo le hubiera ocurrido a un activista provincial de izquierdas o de derechos civiles, nadie le habría ayudado. Por ejemplo, había un activista en la cárcel que había criticado al Gobierno en su blog y cumplía cinco años y medio de cárcel por el mismo delito.
A mí me pareció bien y estoy contento, pero la injusticia sigue siendo evidente. Desde un punto de vista político puedo decir lo siguiente: sin duda en las elecciones presidenciales de marzo Putin será reelegido, pero el mero hecho de que una parte de la opinión pública piense que está muerto y que en su lugar hay un suplente dice mucho de la credibilidad de estas elecciones. La gente cree mucho menos en el sistema que hace seis años. Por primera vez, la gente piensa en su fuero interno que estas elecciones no son legítimas. La situación también es diferente para la nomenklatura burocrática. La burocracia está cansada de tener que resolver los problemas que crea constantemente el Kremlin. Por ejemplo, muchos piensan que estas elecciones son innecesarias cuando tienen que ocuparse de otros problemas. En las provincias, este malestar es aún más evidente que en Moscú. Se trata de un fenómeno nuevo.
Rusia está al borde de una crisis en la que el mayor peligro no procede del pueblo, sino de la burocracia. Esta última tiende cada vez más a sabotear los proyectos gubernamentales, a frenarlos. Más adelante el pueblo también se movilizará, pero por ahora el principal factor desestabilizador es la burocracia. El poder es incapaz de resolver ningún problema. Continúa por el camino de la represión y la propaganda y acumula problemas. Como dice un refrán ruso: «para curar a los enfermos rompen el termómetro». Piensan que si no se ocupan de ellos, los problemas se resolverán solos. El nivel de los problemas acumulados no lo puede saber la oposición, pero lo más interesante es que tampoco lo sabe el poder. Cuándo y cómo esto se convertirá en protesta social nadie lo sabe. Pero lo cierto es que, por diferentes razones, todas las clases de la Rusia actual están descontentas e inseguras.
8. Elecciones en Taiwán
Ante las próximas eleccionar a celebrar en Taiwán, Xulio Ríos ha publicado este amplio informe en el think tank del ministerio de defensa español Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). https://www.ieee.es/Galerias/
¿Qué elección tiene Taiwán?
Resumen:
En los últimos años, Taiwán ha ganado una importante visibilidad internacional. La gestión de la pandemia de COVID-19, su papel en la industria de semiconductores o su protagonismo en las tensiones estratégicas China-Estados Unidos son factores a tener especialmente en cuenta. El dilema sobre su futuro, marcado por el irrenunciable propósito del Partido Comunista de China (PCCh) de lograr la reunificación, condiciona de principio a fin su vida política. El resultado de cada contienda electoral se interpreta en términos de cuánto aleja o acerca dicho escenario. En este primer cuarto del siglo XXI, tras los dos mandatos de Chen Shui-bian (2000-2008) y los otros dos de Tsai Ing-wen (2016-2024), el soberanismo acaricia de nuevo la oportunidad de seguir al frente del Gobierno en Taipéi, una hipótesis acentuada por la división de la oposición. Y la preocupación crece en Beijing. El sentimiento identitario de una parte cada vez más significativa de la sociedad taiwanesa alienta la perspectiva de una resolución no pacífica de un problema que el líder chino Xi Jinping quisiera solventar antes de 2049.
Introducción
El próximo 13 de enero de 2024 Taiwán celebrará unas elecciones presidenciales y legislativas que concitan el interés de la comunidad internacional1. Tras el estallido de la guerra en Ucrania y más recientemente en Oriente Medio, la especulación en torno a la posibilidad de apertura de un tercer frente de inestabilidad con epicentro en el estrecho de Taiwán se ha convertido en uno de los ejes de la campaña electoral. Ese temor, alentado por unos, descartado abiertamente por otros, puede influir en el ánimo de una sociedad conminada no solo a elegir entre diferentes opciones políticas, sino también entre la guerra y la paz.
Asimismo, la persistencia de un peculiar statu quo, que remite a la República de China (Taiwán) a la condición de Estado de facto apenas reconocido por una docena de países en todo el mundo, limita las expectativas propiamente soberanas del poder político en la isla. En los últimos tiempos, la presión sobre dicho statu quo ha ido en aumento, a consecuencia tanto de la mayor implicación de algunos actores internacionales en esta problemática como del interés de China continental en recuperar el pulso de la estrategia adoptada durante el mandato de Ma Ying-jeou (2008-2006), partidario de una mayor integración con el continente. Indirectamente, el nivel de afectación del statu quo es otra de las elecciones que debe hacer la sociedad taiwanesa al mostrar sus preferencias políticas en estos comicios.
Las opciones electorales
El 13 de enero de 2024 se sustancian elecciones presidenciales y legislativas. A ellas concurren diferentes opciones políticas agrupadas en dos corrientes principales: los «verdes», que rechazan la unificación, y los «azules», partidarios de ella. El representante genuino de los primeros es el nacionalista Kuomintang (KMT) y de los segundos, el Minjindang o Partido Democrático Progresista (PDP). A estos dos grandes bloques, que incorporan a formaciones más pequeñas en su periferia soberanista o nacionalista, se ha unido en los últimos años un tercero: el de los «blancos», hoy más cercanos a los azules que a los verdes. Su exponente es el Partido Popular de Taiwán (PPT). De cara a estos comicios, los esfuerzos por establecer una coalición«blanquiazul» fracasaron estrepitosamente.
Bajo el sistema electoral de Taiwán, el número de escaños de los legisladores generales se prorratea según el número de «votos partidistas» que cada formación recibe en los comicios, con el umbral fijado en el 5 por ciento de todos los votos emitidos2. Cada partido tiene derecho a presentar una lista de 34 candidatos para 34 escaños generales en un Yuan Legislativo o Parlamento de 113 escaños, que también incluye 73 escaños elegidos en distritos legislativos uninominales y 6 escaños reservados para candidatos indígenas.
Según la Comisión Electoral Central (CEC), un total de 315 candidatos legislativos se han registrado para competir por 73 escaños en los distritos uninominales, mientras que 16 partidos políticos registraron sus listas, con un total de 178 nominados para 34 asientos. El KMT, el PPT y el gobernante PDP formalizaron listas que abarcan el total de los puestos en disputa. Sin embargo, los partidos más pequeños concurren más modestamente: el Partido el Pueblo Primero (PPP, azul) presentó una lista de 10 nominados, el Partido del Nuevo Poder (verde) y el Partido Nuevo (azul) de 8 y el Partido de la Construcción del Estado de Taiwán (verde) de 7.
En las listas para los 73 distritos del país, el PDP nominó a 69 candidatos, el KMT a 65 y el PPT a 10.
El PDP enfrenta una batalla cuesta arriba para retener su actual mayoría legislativa (62). De hecho, ni el PDP ni el KMT parecen esperar lograr una mayoría en la legislatura, y cada uno aspira a obtener unos 50 escaños en la Cámara.
La ruptura de la candidatura presidencial conjunta KMT-PPT podría beneficiar al PDP en aquellos distritos donde el apoyo combinado al KMT y al PPT es mayor que el suyo, como el área del Gran Taipéi. No obstante, en general, se espera que la ruptura tenga poco impacto en el resultado en los asientos que ambas formaciones principales dan por seguros. Los distritos más afectados serán aquellos en los que el KMT tiene las mismas posibilidades de ganar.
Tras la ruptura entre blancos y azules, la posibilidad de que el KMT y el PPT cooperen en el Parlamento en el futuro va a depender del resultado, especialmente si el PDP no logra la mayoría absoluta. Lo que más teme el KMT es que se desencadene «una guerra total» entre las dos partes que beneficie al rival común, el PDP, instando a un entendimiento tácito que maximice sus expectativas.
El actual PPT, fundado en 2019, solo ha participado en dos elecciones, una en Kaohsiung y otra en Taichung, fuera de su base en el norte de Taiwán. Si bien el KMT no ha nominado a candidatos para estos dos distritos electorales, uno de los concejales del partido se registró en el último minuto para el escaño de Kaohsiung como independiente. Los otros candidatos de distrito del PPT se encuentran en las ciudades de Taipéi, Nuevo Taipéi y Taoyuan y en los condados de Yilan, Kinmen y Lienchiang (Matsu), donde se enfrentarán a la competencia de los dos partidos principales. Ko Mei- lan, la hermana menor del presidente del PPT, Ko Wen-je, se postula en la ciudad de Hsinchu como independiente.
En las elecciones presidenciales, son tres las opciones en disputa. Las formaciones concurren con un boleto con candidatos a presidente y vicepresidente. El PDP aspira con la fórmula Lai Ching-te/Hsiao Bi-khim a que su formación siga al frente del Gobierno. Por su parte, la oposición concurre dividida en dos opciones: el KMT presenta al tándem Hou Yu-ih/Jaw Shau-kong y el PPT a Ko Wen-je/Wu Hsin-ying.
El fundador de Hon Hai Precision Industry Co., Terry Gou (azul), abandonó la carrera como candidato independiente. Esta decisión final puede haber sido consecuencia de las bajas expectativas de su candidatura —apenas rondó el 10 por ciento de apoyo en las encuestas previas—, de la incapacidad para establecer acuerdos con alguna de las formaciones principales, ya fuera el KMT o el PPT, o también de la investigación fiscal sobre su empresa desarrollada en China continental. El momento elegido para este expediente fue calificado por algunos como un intento de asustar al fundador de Hon Hai con el fin de que no concurriera a la presidencia, lo que evitaría que el voto de la oposición se dividiera aún más: Beijing querría mantenerla lo más unida posible para evitar la victoria del candidato del PDP, el actual vicepresidente Lai Ching-te, que se considera partidario de la independencia de Taiwán. Finalmente, Hon Hai fue multada con 20.000 yuanes (2816 dólares estadounidenses) por las autoridades de Wuhan por declarar impuestos incorrectamente, una cifra pírrica que en otro caso bien pudiera ser más abultada.
El favorito Lai Ching-te, de 64 años, actual vicepresidente y primer ministro entre septiembre de 2017 y enero de 2019, ha desarrollado una importante carrera política vinculada a la ciudad de Tainan, de la que fue alcalde y donde gozó de una muy amplia popularidad que se extendió por toda la isla. En esa condición de alcalde visitó China continental por primera y única vez en 2014. Su autodefinición como «trabajador pragmático por la independencia» le ha causado muchos disgustos: ha nutrido el rechazo de Beijing, pero también ha generado cierto temor entre quienes señalan su hipotético radicalismo como un peligro para el mantenimiento del statu quo. Consciente de ello, en los últimos tiempos, dentro y fuera de Taiwán, se ha afanado por desarrollar una imagen más moderada y comprometida con el continuismo de la actual presidenta Tsai Ing-wen.
La compañera de fórmula de Lai es Hsiao Bi-khim, de 52 años, quien se ha desempeñado como representante de la República de China (Taiwán) en Washington. Hsiao, nacida de padre taiwanés y madre estadounidense, refuerza la orientación de la candidatura con un poderoso efecto anti-China y pro-Estados Unidos y también resalta el firme compromiso del PDP con la autoidentificación taiwanesa.
El candidato del KMT, Hou Yu-ih, de 66 años, ejerció como alcalde de la ciudad de Nueva Taipéi desde 2018 hasta 2023, cosechando un importante nivel de apoyo público. Su notoriedad se ha visto favorecida por una imagen de policía eficiente y honesto. Director general de la Agencia Nacional de Policía de 2006 a 2008, fue, entre otros, el responsable de la investigación del intento de asesinato del expresidente Chen Shui-bian (verde), sintiéndose muy cercano entonces a su formación, el PDP, que abandonaría por el KMT a partir de 2013. A Hou se le identifica como partidario de la taiwanización del KMT, en detrimento de su reafirmación como una formación ligada al continente. Esa convicción explica las reservas de los sectores más tradicionales del KMT.
Tras el fracaso del acuerdo KMT-PPT, Hou desveló la identidad de su compañero de fórmula: Jaw Shau-kong. Esta elección de Jaw se ha interpretado como un claro giro pro- China, destinado a asegurar los votos de la facción «azul profundo», un grupo formado principalmente por llegados del continente (waishengren) que huyeron de China con el KMT después de 1949 y sus descendientes. Los taiwaneses nativos, a menudo denominados benshengren, constituyen una identidad distinta. Aunque el impacto de esta distinción ha disminuido apreciablemente a lo largo de los años, todavía afecta al apoyo a Hou dentro del partido. Jaw, además, es referente del movimiento interno de los Bluefighters o ‘luchadores azules’, una facción dura constituida en 2021 y conocida por sus posturas más combativas, que tiene como objetivo inspirar a los miembros del partido a desafiar proactivamente a sus rivales.
A sus 73 años, Jaw cuenta con una dilatada carrera. Después de dos mandatos como concejal de la ciudad de Taipéi, accedió al Yuan Legislativo en 1987 y, a la edad de 41 años, en 1991 consiguió un lugar en el Gabinete como jefe de la Administración de Protección Ambiental (EPA), ahora Ministerio de Medio Ambiente. Sin embargo, en medio de ese proceso de taiwanización del KMT que comenzó en 1989, las disputas sobre la futura dirección de la formación abrieron una brecha entre Jaw y los altos dirigentes del partido. En 1990, estableció la Nueva Alianza del Kuomintang para impulsar la reforma intrapartidaria. La insatisfacción con la elección de legisladores del partido lo llevó a dimitir como jefe de la EPA en 1992 y al año siguiente fundó el Partido Nuevo con un grupo de ex políticos del KMT.
En 1994 se sumó a la carrera por la alcaldía de Taipéi. Con el voto azul dividido entre el candidato del KMT, Huang Ta-chou, y Jaw, el candidato del PDP, Chen Shui-bian obtuvo la victoria con el 44 por ciento de los apoyos frente al 30 por ciento de Jaw, relegando al KMT a un ignominioso tercer lugar con un 26 por ciento en la capital. Dos años más tarde, Jaw se retiró de la política e hizo una rápida transición al panorama mediático. Desde entonces ha ejercido influencia en la radio y la televisión y actualmente es el presidente de la Corporación de Radiodifusión de China de Taiwán.
Tras la aplastante derrota del KMT en las elecciones presidenciales de 2020, se reincorporó al partido al año siguiente con el propósito de contribuir a la revitalización de la formación movilizando a su propia corriente interna. Precisamente, en las elecciones locales de 2022, su implicación ha sido reconocida como crucial en la unificación de los miembros del KMT, brindando un apoyo sustancial a la campaña de los candidatos. Como resultado, el partido ganó 14 de los 22 puestos de alcalde y magistrado de condado, frente a los 5 del PDP.
Sin duda, con su nominación, el KMT está tratando de atraer a quienes profesan una identidad china más fuerte y quieren mejores relaciones con el otro lado del Estrecho. El riesgo de esta operación es que, al persistir y primar la presentación de propuestas políticas pro-China, aleje a los jóvenes votantes indecisos, menos propensos a apoyar al KMT. Por otra parte, el carisma de Jaw le asegura una importante visibilidad en la campaña electoral, lo que despierta preocupación en algunos sectores internos por cuanto pueda eclipsar a Hou.
Respecto al líder del PPT, Ko Wen-je, de 66 años, médico de profesión como Lai Ching- te, concurrió a las elecciones locales de 2014 como candidato independiente en la alcaldía de Taipéi y su lista resultó la más votada. Paradójicamente, contó entonces con el apoyo de los verdes (PDP y Unión de Solidaridad de Taiwán), momento a partir del cual inició un giro progresivo hacia un mayor acercamiento a los azules. Su formación evoca nominalmente al PPT histórico de Chiang Wei-shui y Peng Hua-ying, fundado en 1927, con el que no debe confundirse.
Ko presenta como su compañera de fórmula a Cynthia Wu, hija del expresidente de Hsin Kong Financial Holding Co., Eugene Wu. La carrera política de Cynthia Wu es igualmente reciente. Fue nombrada legisladora general en noviembre de 2022 para ocupar el puesto que había dejado vacante la exlegisladora del PPT Tsai Pi-ru tras descubrirse que había plagiado su tesis de maestría. Anteriormente había fungido como vicepresidenta de Shin Kong Life Insurance Co. Los medios locales le han dado el sobrenombre de «princesa de Shin Kong», nominación asociada con sus conexiones con EE. UU. y también con la necesidad de Ko de asegurar la financiación de su campaña. En contra de Wu se han esgrimido su falta de experiencia y su estatus de miembro de la élite rica de Taiwán, que puede provocar cierta desafección, ante lo que algunos califican como reiteradas muestras de arrogancia.
Las encuestas realizadas en los últimos meses han pronosticado de forma prácticamente ininterrumpida una victoria de Lai y el PDP en la hipótesis de una fragmentación de la oposición. Mientras existió, la expectativa de un acuerdo entre el KMT y el PPT favoreció más a Ko que a Hou. De hecho, según desvelaba la Fundación Opinión Pública a partir de los datos recabados entre el 19 y el 21 de noviembre, el apoyo a Ko llegó a rondar el 32 por ciento, frente al 29 por ciento de Lai3. Hou se mantenía en tercer lugar con un 23,6 por ciento. El surgimiento de Ko como candidato principal por primera vez en las encuestas realizadas por la Fundación de Opinión Pública de Taiwán subrayaba cuán ajustada e impredecible era la carrera.
Otras encuestas ofrecían datos menos contundentes. Para el medio de noticias en línea My-formosa.com, Lai seguía liderando con un 31,9 por ciento, Hou se posicionaba en segundo lugar con un 30 por ciento y Ko recababa un 26 por ciento de los apoyos. Para la TVBS, Lai lideraba con un 34 por ciento, Hou se situaba en segundo lugar con un 31 por ciento y Ko en tercer lugar con un 23 por ciento. Y para Formosanos Unidos por la Independencia y la Asociación de Seguridad Nacional de Taiwán, el 31,4 por ciento de los encuestados apoyaba a Lai, el 27,3 por ciento apoyaba a Ko y el 26,6 por ciento apoyaba a Hou.
Aunque las encuestas han favorecido en su mayoría las expectativas electorales del PDP, este afronta dudas propias por su humillante desempeño en las elecciones locales de 2022, que condujeron a la dimisión de Tsai Ing-wen como líder de la formación4. Por otra parte, los sondeos también ratificaban que el candidato presidencial del KMT, Hou Yu-ih, no acababa de despegar, lastrado por una imagen relativamente débil incapaz de generar entusiasmo. Ko, no obstante, mantenía su aureola, acariciando la posibilidad de una victoria que podría complementarse con el aumento de la proporción de escaños legislativos de su partido. Como presidente de una formación que recién está comenzando a expandir su influencia y poder, ganar la presidencia sería una enorme ventaja. Asimismo, terminar segundo en las elecciones presidenciales y emerger como el mayor partido de oposición por delante del KMT supondría una enorme satisfacción, y quizás precipitaría una crisis terminal en el viejo partido nacionalista.
Por tanto, la situación es crítica para el KMT. Tras la dramática ruptura de la supuesta alianza con el PPT, encuestas recientes han mostrado un incremento del apoyo. Ese aumento se ha atribuido a la elección de Jaw Shau-kong como compañero de fórmula. Este puede resultar decisivo para consolidar efectivamente la base del KMT, sobre todo entre aquellos a quienes les resulta difícil apoyar a Hou por su condición de nativo taiwanés y a la percepción de que «no es lo suficientemente KMT». Los antecedentes de Jaw como «continental» de segunda generación son un complemento ideal para el atractivo de Hou entre los taiwaneses partidarios del KMT.
Dada la animosidad tras la debacle de las negociaciones de la alianza, es posible que Ko y el KMT se enfrenten entre sí durante la campaña. Un plan más inteligente sería que controlaran su disgusto mutuo y se concentraran en criticar el historial del Gobierno del PDP y aprovechar el temor de los votantes a un posible conflicto militar.
El riesgo mayor para el KMT es que los votantes propios que desean un cambio de gobierno podrían abandonar el barco y pasarse al PPT para mejorar sus posibilidades de derrocar al PDP si ven que Ko adelanta de manera convincente a Hou. Por supuesto, podría ocurrir lo contrario, y los partidarios del PPT abandonarían a Ko en favor de Hou si las encuestas de este último mejoran. Esa será una variable esencial de la contienda electoral. Es por ello previsible que el KMT active en su discurso electoral un choque frontal con el PDP en un esfuerzo por liderar la oposición.
En cuanto a la agenda temática de la campaña, son varios los asuntos en los que las posiciones de las principales formaciones se han decantado. Las relaciones con China continental y la «paz versus guerra» o la corrupción son referentes inevitables. Hou presume de ser el único candidato presidencial que se opone claramente a la independencia formal de Taiwán, porque cree que hacerlo ayudará a lograr la paz a través del estrecho de Taiwán. Su principal objetivo, dice, es asegurar la paz bajo su política de las «tres D» —disuasión, diálogo y reducción de tensiones— después de varios años de amenazas militares y deterioro de las relaciones con Beijing. Al mismo tiempo, aboga por restablecer un diálogo con Beijing basado en los principios de igualdad, buena voluntad y dignidad.
Mientras Lai se apunta al continuismo de la política desarrollada por la presidenta Tsai Ing-wen en los últimos ocho años, Ko Wen-je se abona a la normalización de las relaciones a través del Estrecho, si bien prescinde de lo que califica como «entusiasmo ingenuo» del KMT.
Otros frentes del debate electoral afectan a asuntos como:
a) La seguridad energética de la isla, vital para su desempeño económico. Tanto Hou como Ko comparten la política de reversión de la eliminación gradual de la energía nuclear promovida por el PDP, siempre que las plantas nucleares pasen las inspecciones de seguridad realizadas por un equipo de expertos internacionales.
b) La gestión de la inmigración de China continental. Hou también propuso reabrir las fronteras de Taiwán a los viajeros chinos y a más estudiantes chinos, lo que, en su opinión, ayudaría a las empresas locales y a las instituciones de educación superior, al tiempo que mejoraría el entendimiento bilateral y reduciría el riesgo de la falta de comunicación. Asimismo, se ha mostrado favorable a levantar la prohibición a los grupos turísticos chinos y permitir que un «número significativo» de chinos estudien y trabajen en Taiwán. El PDP arguye razones de seguridad nacional para negar el plácet a los planes de abrir aún más las universidades y lugares de trabajo a los chinos continentales. También existe temor a que la medida provoque un desempleo masivo entre los taiwaneses, aunque el mercado laboral afronta una persistente escasez de mano de obra.
c) Las relaciones económicas con el continente. El PDP se distancia del KMT por pensar que una economía dependiente de China continental es la única salida para Taiwán. Rechaza la propuesta de Hou de renegociar el Acuerdo Marco de Cooperación Económica a través del Estrecho (ECFA, por sus siglas en inglés) firmado en 2010 y de relanzar las conversaciones sobre el Acuerdo Comercial de Servicios a través del Estrecho. Los planes para impulsar el acuerdo comercial, que habría promovido una mayor integración económica de Taiwán con China, fueron archivados por el entonces Gobierno del KMT en 2014 tras protestas masivas en Taipéi, posteriormente denominadas Movimiento Girasol.
d) Integración regional. El KMT y el PDP están de acuerdo en impulsar la adhesión de Taiwán al bloque comercial del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). Sin embargo, Ko matiza que Taiwán «aún no está listo» para unirse al CPTPP y, en cambio, debiera presionar para ser parte de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) iniciando conversaciones con China.
China continental, ojo avizor
La política de reforma y apertura adoptada tras la muerte de Mao se acompañó en China de una reformulación del enfoque del problema territorial, abundando en la idea de la «reunificación pacífica». Esta sigue siendo la apuesta prioritaria. La aprobación de la Ley Antisecesión en 2005 dejó claro, por otra parte, que cualquier rumbo hacia la independencia provocaría la reacción bélica de Beijing5. Para China, Taiwán es un «interés central» y, por tanto, innegociable.
En este contexto, las autoridades de China continental han dejado entrever que la reelección del PDP supondría un agravamiento de las tensiones y un incremento del peligro de estallido del conflicto6. Los portavoces continentales insisten en que China no dejará margen alguno para las actividades separatistas encaminadas a la
«independencia de Taiwán». Para el PCCh, Lai, aunque en apariencia se haya moderado, sigue siendo aquel «trabajador pragmático por la independencia», es más radical que Tsai Ing-wen y representa el secesionismo de facto del PDP.
China ha terciado asegurando que está dispuesta a crear un amplio espacio que permita la reunificación pacífica a través del estrecho de Taiwán. Acusa a Lai y su compañera de fórmula Hsiao, ambos separatistas favorables a la «independencia de Taiwán», de distorsionar los hechos y restar importancia al peligro que suponen las actividades secesionistas engañando a los votantes.
Considerando a Taiwán como parte inalienable de su territorio, el PCCh, que mantiene relaciones de intercambio con el PPT y, sobre todo, una cooperación institucional con el KMT suscrita en 2005 para frenar la independencia, suspendió las interacciones con Taipéi cuando el PDP se convirtió en el partido gobernante de Taiwán en 2016. Ko ha destacado la importancia de descongelar las gélidas relaciones y reanudar las interacciones con China, resolviendo el actual estancamiento a través del Estrecho.
Beijing apuesta por el Consenso de 1992 como base de su política. Este concepto alude a un entendimiento tácito entre el KMT y el PCCh: ambos lados del Estrecho reconocen que hay «una China», aunque cada parte tiene su propia interpretación de lo que significa «China», ya sea República a secas (la fundada por Sun Yat-sen en 1911) o República Popular (la fundada por Mao en 1949).
Bajo dicho marco general, Beijing resalta la vinculación natural entre ambos lados. Así, la dependencia de las exportaciones taiwanesas del mercado chino sigue siendo una vulnerabilidad a pesar de los esfuerzos de la isla por diversificar sus clientes. Entre 2012 y 2022 el crecimiento medio de las exportaciones taiwanesas al continente y Hong Kong fue del 4,4 por ciento. El resultado es que la parte continental y la RAE siguen siendo los principales destinos de exportación de Taiwán, representando el 38,7 por ciento de las exportaciones totales en 20227.
En este total, los semiconductores constituyen, en valor (estimado en más de 150 mil millones de dólares), la mayor proporción de las ventas a China, que continúa creciendo. En 2012 representaban solo el 32,9 por ciento de las exportaciones. En 2022 la proporción aumentó al 62,4 por ciento. Las cifras reflejan el alcance de la interdependencia en este sector estratégico.
A esta dependencia estructural, cabe sumar la estrategia encaminada a incrementar las conexiones entre la isla y Fujian y los esfuerzos financieros para proponer a los ingenieros taiwaneses salarios muy atractivos. Según Nikkei Asia, más de 3000 ingenieros informáticos taiwaneses trabajan en China, atraídos por una guerra de ofertas por sus salarios, 2,5 veces superiores a los del TSMC de Taiwán.
La provincia china de Fujian comenzó a implementar quince medidas económicas dirigidas a los taiwaneses en su último intento por avivar el sentimiento pro-Beijing antes de las elecciones del 13 de enero. En septiembre se anunció su conversión en una «zona de demostración de desarrollo integrado a través del Estrecho». La propuesta podría complementarse con medidas de carácter comercial que favorezcan o disuadan a determinados colectivos productores —en especial agrícolas— con relaciones con el continente para inclinar sus opciones electorales. Así ocurrió el último agosto con la prohibición de la exportación de mangos taiwaneses: Taipéi calificó la medida de«intromisión en las elecciones presidenciales», mientras que China la atribuyó al descubrimiento de plagas agrícolas en envíos recientes.
Taipéi descalifica estas medidas, que considera parte de un «plan de integración» para la anexión de Taiwán trazado en el XX Congreso del PCCh, el cual respondería a la «ilusión» de que con ellas China puede atraer a los taiwaneses y a las empresas taiwanesas para que se coloquen bajo su control legal e institucional, lo que en última instancia significaría aceptar su gobierno. Sin embargo, el KMT y también el PPT prestan atención a las iniciativas referidas y apuestan por su exploración.
El PDP cuestiona, a mayores, la capacidad de Beijing para cumplir las promesas económicas a la luz de la crisis económica de China, incluidos el colapso del mercado inmobiliario, el desempleo juvenil, el débil gasto de los consumidores y los riesgos sistémicos en su sector financiero.
En el frente militar, China ha dudado en el pasado de emplear la presión en el período previo a los comicios, temiendo que ello pudiera tener el efecto contrario y llevara a los taiwaneses a votar en contra de sus preferencias. Sin embargo, en esta ocasión, puede haber menos incentivos para que China ejerza la moderación cuando buena parte del debate se centra en el riesgo potencial de que se desate un conflicto abierto. Taipéi se ha quejado en los últimos cuatro años del incremento de las patrullas y simulacros regulares del Ejército Popular de Liberación (EPL) cerca de Taiwán. Esa actividad militar china alrededor de la isla, con aviones cruzando la sensible línea media del estrecho de Taiwán, podría intensificarse al paso de la aceleración de la campaña electoral.
Con todo, si bien el principal problema para el PCCh es poner coto al soberanismo representado por el PDP y demás fuerzas verdes, este tampoco parece concentrado en apostar por que un partido político en particular sea elegido, como ha hecho tradicionalmente, ante una oposición dividida y expectativas similares de alcanzar la victoria.
Estados Unidos, parte del problema
Desde la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca (2016), la ambigüedad estratégica de EE. UU. en relación con la cuestión de Taiwán se ha ido erosionando con medidas de diverso calado, ya sea en el ámbito económico-comercial, político o defensivo. El presidente Joe Biden se ha mostrado básicamente continuista en este asunto, y demócratas y republicanos comparten una misma estrategia. El presidente Biden ha llegado a decir en varias ocasiones en los últimos años que las fuerzas estadounidenses intervendrían en caso de un gran ataque del EPL a Taiwán.
Si bien la cima, al menos mediática, de esa profundización en la relación Taipéi- Washington pudiera estar representada por la breve visita de Nancy Pelosi a Taiwán, lo cierto es que ello solo refleja el incremento sustancial de las importantes medidas de apoyo adoptadas por la Casa Blanca, motivo de irritación para las autoridades chinas.
Cabe destacar, por ejemplo, el primer acuerdo firmado en junio de este año en el marco de la Iniciativa sobre Comercio del Siglo XXI entre Taiwán y EE. UU. o los 79.500 millones de dólares estadounidenses de inversión extranjera directa desde 2016 hasta el pasado octubre. Taiwán se ha destacado como un socio comercial cercano de Estados Unidos y es ya el sexto mercado más grande para los productos agrícolas estadounidenses.
EE. UU. ha abierto recientemente cuatro nuevas oficinas de representación en Taiwán (Arizona, Luisiana, Carolina del Norte y Virginia), que confirman la «amplitud y profundidad» de las asociaciones entre Taiwán y diferentes estados americanos. Hasta un total de seis gobernadores estadounidenses encabezaron misiones comerciales a la isla y firmaron una amplia gama de memorandos de entendimiento en 2023, subrayando el hecho de que Taiwán y Estados Unidos son «socios ideales y confiables». Un total de 17 estados de EE. UU. disponen de oficina en Taiwán, una isla de una extensión próxima a la de Galicia con la que no tienen lazos diplomáticos.
Un aspecto especialmente relevante de la relación bilateral es la cooperación tecnológica. La confrontación entre Estados Unidos y China continental tiene uno de sus epicentros clave en la tecnología de semiconductores, crucial para impulsar las nuevas capacidades y aplicaciones de la inteligencia artificial (IA). La taiwanesa TSMC asegura una posición preeminente a Taipéi que a EE. UU. le interesa preservar. La secretaria de Comercio Gina Raimondo ha destacado recientemente el importante papel de Taiwán en este sentido, que EE. UU. avala como pilar de su Estrategia de Seguridad Nacional8.
En el futuro, la industria mundial de semiconductores estará liderada por empresas como TSMC, que representan la fabricación avanzada y la aplicación de nuevas tecnologías, por diseñadores de chips sin fábricas de obleas y por fabricantes integrados verticalmente que cubren todo el proceso de producción. La fabricación de semiconductores de TSMC representa por sí sola el 53 por ciento del mercado mundial e incluso casi el 92 por ciento de los chips de última generación grabados en 5 nanómetros, y próximamente en 2 nanómetros.
Y, en este contexto, la propia presidenta Tsai Ing-wen se ha mostrado confiada en que los esfuerzos de Washington para reactivar la producción nacional de semiconductores no derivarán en que su relación con Taiwán resulte «menos valiosa»9.
En el ámbito militar, EE. UU. se confirma como el principal proveedor de armamento de Taiwán. Cuando en la reciente Cumbre de San Francisco el presidente Xi instó a su homólogo Joe Biden a dejar de armar a Taiwán, este dijo que la venta de armas por parte de Estados Unidos a Taiwán era una interacción normal. Entre esos «intercambios normales» se incluye además el envío de personal militar a Estados Unidos para inspeccionar y formar a oficiales. Al término de la cumbre, EE. UU. anunció el envío a Asia-Pacífico de misiles de mediano alcance —incluidos el Standard Missile-6 (SM-6) y Tomahawk— el próximo año para disuadir un ataque del EPL a Taiwán, según informó el sitio web de noticias militares estadounidense Defense One. El informe cita comentarios que el general del Ejército estadounidense Charles Flynn hizo durante el Foro Internacional de Seguridad anual de Halifax el 19 de noviembre10.
En Taiwán se agradece el apoyo de EE. UU., pero también se teme que su política forme parte instrumental de una tensión estratégica entre Beijing y Washington que la pueda implicar directamente.
Según los resultados de la encuesta American Portrait Project, publicada el lunes 20 de noviembre por la Academia Sínica —la principal institución de investigación de Taiwán—, a instancias de su Instituto de Estudios Europeos y Americanos, el número de encuestados que creían que Estados Unidos era un país digno de confianza cayó del 45,35 por ciento en 2021 al 33,9 por ciento, mientras que el 55,3 por ciento consideró que Estados Unidos no era digno de confianza, una caída de 11 puntos porcentuales con respecto a 201111.
Por otra parte, el 44,6 por ciento de los encuestados estuvo de acuerdo en que la importancia de TSMC para Estados Unidos haría más probable que este usara la fuerza para ayudar a Taiwán, frente al 47,9 por ciento que no estuvo de acuerdo.
Cuando se les preguntó sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Taiwán, el 55,7 por ciento de los encuestados creía que el apoyo de Estados Unidos a la seguridad de Taiwán había aumentado en los últimos años, y el 65,9 por ciento expresó su apoyo a las ventas de armas estadounidenses a Taiwán.
Casi tres quintas partes (59,6 por ciento) de los encuestados dijeron que las visitas de funcionarios estadounidenses de alto nivel a Taiwán aumentarían su confianza en la probabilidad de que Estados Unidos envíe tropas para ayudar a Taiwán.
La misma encuesta destacaba que solo el 9,3 por ciento de los encuestados creía que China era un país digno de confianza, mientras que el 26,4 por ciento no estaba de acuerdo y el 57,6 por ciento dijo que estaba totalmente en desacuerdo.
Para Pan Hsin-hsin, profesor asistente del Departamento de Sociología de la Universidad de Soochow, la razón de la disminución de la confianza en Estados Unidos podría ser la guerra entre Rusia y Ucrania y la reacción del Gobierno estadounidense ante ella. Esa respuesta habría sugerido al pueblo de Taiwán una idea de cómo podría reaccionar Estados Unidos en caso de que estallara una guerra entre Taiwán y China.
Desde el otro lado, la mayoría de los estadounidenses apoyaría el reconocimiento de Taiwán como un país independiente si China invadiera, pero menos de la mitad apoyaría el envío de tropas de Estados Unidos para defender Taiwán, según la Encuesta Anual de Defensa Nacional Reagan12.
Según esta encuesta, el 77 por ciento de los estadounidenses ve ahora a China como un enemigo, mientras que solo el 15 por ciento la percibe como un aliado, en comparación con el 55 por ciento que veía a China como un enemigo y el 38 por ciento que la percibía como un aliado en 2018, cuando se realizó la encuesta por primera vez.
Cuando se les preguntó si apoyarían el envío de tropas terrestres estadounidenses para defender Taiwán si China invadiera la isla, solo el 46 por ciento de los encuestados dijo que lo haría. Una vez se les informó de que Taiwán tiene un Gobierno elegido democráticamente y es el mayor productor mundial de semiconductores avanzados, el 52 por ciento dijo que escuchar eso los hacía más propensos a apoyar el envío de fuerzas estadounidenses a la defensa de Taiwán.
¿Una invasión en el horizonte?
Algunos altos mandos militares y estrategas estadounidenses han advertido en los últimos tiempos sobre las hipotéticas intenciones chinas. No obstante, en la reciente Cumbre de San Francisco entre Joe Biden y Xi Jinping, este último aseguró que China no tiene planes para actuar militarmente contra Taiwán ni en 2027 (cuando se celebrará el centenario del EPL) ni en 2035, cuando culminará la primera fase del xiísmo —la segunda lo hará en 2049, cuando se cumpla el centenario de la fundación de la República Popular China—.
La directora del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Sandra Oudkirk, dijo en un programa de la radio pública estadounidense que Washington está «seguro» de que Taiwán no enfrenta la amenaza inminente de una invasión china, agregando que el Pentágono sigue comprometido a armar defensivamente a la isla. Y en su entrevista en All Things Considered recordó que los funcionarios chinos han dicho a Washington que «prefieren una reunificación pacífica y Estados Unidos confía en que no existe una amenaza inminente de invasión a Taiwán»13.
Podemos pensar que estas afirmaciones son también una forma indirecta de apoyo a las tesis del PDP, pues quitan hierro a ese dilema «guerra o paz» que plantea la oposición como nervio neurálgico de su campaña, un dilema que, por otra parte, se aviene débilmente con la capacidad mostrada para lograr un acuerdo previo a la campaña: si la situación fuera en verdad tan dramática resulta difícil entender cómo los intereses de cada parte han pesado más que el interés general por preservar la paz.
Sobre si Washington detendría las ventas de armas a Taipéi a petición de Xi, Oudkirk dijo que vender armas defensivas a Taiwán es parte de la política de larga data de Estados Unidos de «una sola China», que cuenta con el apoyo bipartidista entre los legisladores estadounidenses y permanece sin cambios.
Abundando en esta idea, el ministro taiwanés de Defensa, Chiu Kuo-cheng, ha afirmado que la labor de preparación militar y defensa de la isla no se detendría y no cambiaría sus objetivos debido a una declaración específica, cualquiera que fuera su signo. Ante el Yuan Legislativo, Chiu Kuo-cheng comentó: «Si hay signos de advertencia, por supuesto, aumentaremos nuestra vigilancia, pero hasta ahora todo está bajo control. No esperamos que se produzca un conflicto militar, ya que la principal finalidad de la preparación y construcción militar de las fuerzas armadas es evitar el conflicto»14.
La presidenta saliente dio su opinión sobre este tema durante una entrevista con The New York Times, publicada el 29 de noviembre. A ojos de Tsai Ing-wen, es «poco probable» que el EPL invada Taiwán en el corto plazo: «El liderazgo chino se encuentra en un punto de inflexión. Mi opinión es que quizás ahora no sea el momento de considerar una invasión. En gran parte debido a la [situación] económica y financiera, así como a los desafíos políticos, pero también porque la comunidad internacional ha dejado claro y en voz alta que la guerra no es una opción y que la paz y la estabilidad redundan en interés de todos»15.
¿Se harán realidad los peores escenarios? El coste sería exorbitante para todas las partes. Actuar militarmente a gran escala contra Taiwán supondrá, en primer lugar, un enorme fracaso político para el PCCh; en segundo lugar, un riesgo de altura para su propia estabilidad. Pero la razón y la política a menudo transitan caminos dispares. Estados Unidos difícilmente podría permanecer como mero espectador.
En un análisis de las fuerzas presentes en Taiwán, el periódico japonés Nikkei Asia describe un sentimiento que se está apoderando de gran parte de los círculos políticos estadounidenses. Si estallara una guerra entre Estados Unidos y China, el conflicto probablemente se inclinaría a favor de Estados Unidos. Para Iskander Rehman, investigador del Centro Kissinger para Asuntos Globales de la Universidad Johns Hopkins, citado por el periódico, un conflicto así sería largo y costoso. El desenlace se basaría en tres factores: la eficacia militar y su adaptabilidad, el poder económico de los protagonistas y su grado de resiliencia y, finalmente, la gestión de sus alianzas. Bryan Clark, investigador del grupo de expertos conservador Hudson Institute, expresa el mismo optimismo. Menos categórico, Dan Blumenthal, investigador del American Enterprise Institute, recuerda en The National Interest que el Ejército estadounidense está hoy desplegado en tres frentes —Ucrania, Oriente Medio y Asia Oriental— y que sus capacidades militares en la zona de Taiwán están debilitadas16.
Conclusión
El balance de la gestión de los ocho años de gobierno del PDP es objeto de controversia, pero no es probable que se convierta en el tema de la campaña de los comicios del 13 de enero de 2024. La última crisis de Hong Kong favoreció una reelección de la presidenta Tsai Ing-wen en 2020 que pocos daban por segura. La disyuntiva acerca de las relaciones con China continental tampoco resulta incómoda para el PDP en un contexto donde tanto el G7 como Australia, India, la UE, etcétera han expresado en varias ocasiones su profunda preocupación por mantener la estabilidad en el Estrecho y hacen piña con Taipéi para defender su sistema liberal.
El PIB de Taiwán aumentó a una media del 3,4 por ciento anual entre 2016 y 2022, superior a la media mundial en el mismo periodo. Bajo el liderazgo de la presidenta Tsai Ing-wen, durante los últimos siete años las exportaciones han aumentado de 270 mil millones de dólares a 470 mil millones de dólares, un 74 por ciento, mientras que el mercado de valores de Taiwán ha aumentado de 230 a 570 billones de dólares taiwaneses (18,24 billones de dólares estadounidenses). La Bolsa de Taipéi va por delante de la Bolsa de Hong Kong por primera vez en treinta años17. Pese a todo, la expectativa de crecimiento en 2023 es del 1,42 por ciento, el nivel más bajo desde la crisis financiera mundial de 2008. Y, según los estudios de opinión, en torno a un 60 por ciento de la población se inclinarían por un cambio de liderazgo, que la oposición, por su división, puede desaprovechar.
Taiwán debe tomar una decisión muy importante en las próximas elecciones presidenciales que afecta al signo de su liderazgo con implicaciones de alcance. Un partido, el PDP, defiende la profundización soberana del autogobierno taiwanés, lo que supone dar pasos hacia un creciente alejamiento de China continental. En la misma línea, aspira a incrementar las relaciones de cooperación con países de ideas afines, como Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y la Unión Europea. Las posibilidades de que una victoria de Lai Ching-te facilite la normalización de los intercambios con Beijing son nulas.
El KMT y el PPT tienen ventaja en este aspecto, una circunstancia que facilitaría el incremento de los vínculos con el continente, mitigando la tensión actual y alejando el riesgo de crisis mayores. El temor en algún sector no desdeñable de la población es que ello resulte en una pavimentación del camino hacia una hipotética anexión.
La empresa Focus Survey Research ha recordado recientemente que el apoyo público al mantenimiento del statu quo para siempre a lo largo del estrecho de Taiwán ha ido creciendo en los últimos tres años. Hoy representa el 44,3 por ciento frente al 42 por ciento y el 40,8 por ciento del año pasado y de 2021 respectivamente, según una encuesta de World United Formosans for Independence. Solo el 3,8 por ciento de los encuestados apoya la «independencia lo antes posible», mientras que el 0,7 por ciento apoya la «unificación lo antes posible»18.
El principal problema que China continental encara en Taiwán es la desafección de su población. Las encuestas también indican que la identidad china mengua. Según la fuente citada, el 62,5 por ciento se considera taiwanés, el 2,3 por ciento se considera chino y el 32,2 por ciento se identifica como ambos. El temor a que esa tendencia se vuelva crónica y avance sin retorno puede agravar la ansiedad estratégica y alentar unas prisas funestas.
Notas
1 Para seguir las elecciones en Taiwán, se sugiere el especial de libre acceso «Taiwán elecciones 2024» (https://politica-china.org/). El Taiwán Hebdo también resume semanalmente los principales eventos de la actualidad taiwanesa (https://politica-china.org/). Y para una evaluación de la política taiwanesa en los últimos años, «Taiwán 2023: 10 claves y 10 personajes de 2022» (https://politica-china.org/ personajes).Estos últimos informes se publican desde 2014 con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de China (Taiwán).
2 Para una visión general del sistema electoral en Taiwán, cfr. CENTRAL ELECTION COMMISSION.
«Campaign Activities (PPT and Video)». Disponible en: https://web.cec.gov.tw/
3 BLOOMBERG. «Ko Wen-je overtakes William Lai in approval rate poll», Taipei Times. 28 de noviembre de 2023. Disponible en : https://www.taipeitimes.com/
4 RADIO TAIWÁN INTERNACIONAL. «Tsai Ing-wen reconoce la derrota del PDP y dimite como líder del partido». 26 de noviembre de 2022. Disponible en : https://es.rti.org.tw/news/
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9. Resumen de la guerra en Palestina, 8 y 9 de enero
Tras la pausa navideña -ortodoxa- Rybar vuelve con los resúmenes sobre Palestina. Os paso el de los días 8 y 9, así como los de Rybar. https://rybar.ru/chto-
Lo que está pasando en Palestina e Israel: Crónica de los días 8 y 9 de enero
9 de enero de 2024 Rybar
Los principales combates en la Franja de Gaza tienen lugar ahora en el sur y el centro del enclave. En el norte, tras la destrucción de una parte significativa de la infraestructura militar, Hamás está haciendo limpieza, aunque grupos dispersos de militantes intentan organizar emboscadas y realizar incursiones.
La intensidad de los ataques aéreos de la Fuerza Aérea israelí contra los centros de población del enclave no ha disminuido especialmente. Según el Ministerio de Sanidad local, más de 23 mil personas han muerto en los bombardeos desde el 7 de octubre, y el número de heridos se acerca a los 60 mil.
En Cisjordania, las redadas y los enfrentamientos de las IDF continúan cotidianamente. Se han producido detenciones de presuntos partidarios de Hamás en las principales ciudades de la autonomía, y en Jerusalén Este se ha volado la casa de uno de los terroristas.
La situación en la frontera con Líbano se ha agravado considerablemente, y Hezbolá ha lanzado una serie de ataques, que también alcanzaron el cuartel general del Mando Norte de las FDI en Safed. Sin embargo, los israelíes respondieron de forma asimétrica: por la noche se informó de la muerte de otro importante comandante del grupo, responsable del lanzamiento de aviones no tripulados.
Mapa de alta resolución en inglés https://rybar.ru/piwigo/
Desarrollo de las hostilidades
Norte de la Franja de Gaza
En la parte septentrional del enclave se han producido esporádicamente ataques palestinos contra las fuerzas restantes de las FDI desde la retirada israelí. En particular, se registraron enfrentamientos en la zona de Al-Zeitoun y Al-Karama, donde varios vehículos blindados resultaron dañados, según informan los medios de comunicación palestinos. Además, Hamás aún puede disparar contra núcleos de población cercanos fuera de la Franja de Gaza. Se registraron sirenas de alerta y activaciones de la defensa antiaérea en Sderot, Nir Ama, Alumim y otras localidades.
Centro de la Franja de Gaza
Las IDF lanzan múltiples ataques aéreos y de artillería contra el centro de la Franja de Gaza. Son atacados los campos de refugiados de Al-Maghazi y Nusseirat y las localidades de Al-Zawaida y Deir al-Balah. En esta última, se llevaron a cabo varios ataques aéreos en las inmediaciones del Hospital de los Mártires de Al Aqsa y de las escuelas donde están recluidos los refugiados. Los palestinos se cobraron múltiples víctimas civiles.
Los principales enfrentamientos se están produciendo en el barrio de al-Breij, donde las IDF, tras hacerse con el control de las afueras, están tratando la parte central de la localidad con artillería y aviación. Los palestinos aún pueden realizar incursiones y disparar morteros relativamente selectivos contra el territorio controlado por Israel.
Sur de la Franja de Gaza
Se están produciendo importantes acontecimientos en Jan Yunis y sus alrededores, donde las IDF están avanzando hacia el sur de la ciudad, en las proximidades de la Universidad Islámica, en el barrio de Al Ma’an. Según los informes de fuentes palestinas, los israelíes se están moviendo para unirse a las fuerzas que avanzan desde la dirección de Khirbet Khuzaa para crear otro caldero.
Frontera con Líbano
La situación se ha agravado considerablemente en la frontera entre Israel y Líbano debido a los ataques israelíes con vehículos aéreos no tripulados en territorio libanés. Murieron Saleh al-Arouri, dirigente del ala militar de la organización palestina Hamás en Cisjordania, y Hajj Jawad al-Tawil, alto comandante de la unidad especial Rezwan de Hezbolá.
En respuesta a sus muertes, combatientes chiíes atacaron con drones kamikazes el cuartel general del Mando Norte de las FDI en la ciudad de Safed, causando daños materiales menores en la base. Según los medios de comunicación israelíes, no hubo víctimas.
En un intento de venganza por At-Tawil y Al-Arouri, miembros de Hezbolá informaron de 11 ataques contra posiciones de las Fuerzas de Defensa de Israel en el norte del Estado judío durante los dos últimos días. Así, según las afirmaciones libanesas, fueron alcanzados por el fuego un tanque Merkava en el emplazamiento de Ruwaysat al-Asi y un destacamento militar israelí en las proximidades de la base de Jal al-Alam. Cabe esperar una nueva escalada de los bombardeos, incluso a medida que surja información de que Al-Tawil no fue la única víctima del ataque.
Mientras tanto, las tropas israelíes siguen atacando el territorio del sur del Líbano: las IDF golpearon Kfar Kila y Al-Naqoura con mayor intensidad. Y hoy, antes del cortejo fúnebre de Jawad al-Tawil, Ali Hussein Barji, comandante de las fuerzas aéreas de Hezbolá, ha muerto en un ataque israelí con UAV en la localidad de Khirbet Selm.
Recordemos que el 8 de enero, una semana después del ataque contra los suburbios de Beirut, un avión no tripulado israelí llevó a cabo otro ataque selectivo contra Khirbet Selm, en el sur del país. El ataque con misiles mató a Hajj Jawad al-Tawil, alto comandante de las fuerzas especiales Rezwan de Hezbolá.
Cisjordania
Continúan en Cisjordania las operaciones policiales de las Fuerzas de Defensa de Israel contra presuntos partidarios de Hamás. Se produjeron detenciones en Jerusalén, Hebrón, Qalqilya, Nablús, Ramala, Belén y Yenín, con 25 palestinos detenidos desde ayer. En total, según las organizaciones humanitarias palestinas, el número de detenidos asciende a 5.755 en la región desde el 7 de octubre de 2023.
Durante una de las redadas en Tulkarm, un grupo de palestinos que intentaba huir se topó con una patrulla israelí, que abrió fuego pesado contra ellos: los tres murieron, y uno de ellos fue arrollado por un vehículo blindado de las FDI. Los medios de comunicación palestinos calificaron a los muertos de civiles. Sin embargo, uno de ellos llevaba un fusil. Más tarde, el canal de televisión qatarí Al Yazira los calificó de «combatientes de la resistencia».
La escalada en Oriente Próximo
Mapa de alta resolución en inglés https://rybar.ru/piwigo/
Las milicias proiraníes han vuelto a atacar la base estadounidense de la factoría de Konoko, al este de Deir ez-Zor, en Siria. Sin embargo, han aparecido en Internet imágenes de un avión no tripulado de defensa antiaérea en la base de Harir, que las milicias iraquíes proiraníes han intentado atacar en repetidas ocasiones. En un caso concreto, un dron fue derribado.
Además, un escuadrón de la coalición antiyihadista está creciendo en el Mar Rojo. El secretario de Defensa del Reino Unido, Grant Shapps, anunció el envío del HMS Richmond al Mar Rojo como parte de la lucha contra la amenaza de los houthis, para lo cual el HMS Diamond ya está operando en la región.
Más tarde por la noche se informó de la actividad de UAV husitas en el Mar Rojo, pero sin dar detalles concretos.
Contexto político y diplomático
Sobre el regreso de los palestinos al norte de la Franja de Gaza
Los residentes del enclave podrán regresar a Gaza y a otros núcleos de población del norte de la Franja si se incluye en un acuerdo con Hamás para la devolución de los rehenes, informó Axios.
Sin embargo, hay que entender que la presencia de palestinos en el territorio de Palestina no es muy beneficiosa para Israel, y el desplazamiento de árabes al territorio de los Estados árabes vecinos encaja en la estrategia de limpieza del espacio vital. Independientemente del resultado de la suerte de los rehenes, las autoridades ultraderechistas de Israel no renunciarán a resolver la «cuestión palestina».
Los resúmenes de Mondoweiss del 8 y 9 de enero
Día 94 de la «Operación Al-Aqsa»: Las fuerzas israelíes matan a una niña de cuatro años en Cisjordania ocupada; los niños de Gaza sufren la peor parte del genocidio
Diez niños de Gaza pierden cada día un miembro a causa de los ataques aéreos israelíes, mientras los políticos israelíes afirman que la embestida contra Gaza durará al menos otros nueve meses.
Por Leila Warah 8 de enero de 2024
Víctimas
Más de 23.084 muertos* y al menos 58.926 heridos en la Franja de Gaza.
381 palestinos muertos en Cisjordania ocupada y Jerusalén Oriental.
Israel revisa a la baja su estimación de víctimas mortales del 7 de octubre, de 1.400 a 1.147.
510 soldados israelíes muertos desde el 7 de octubre y al menos 2.193 heridos.
*Esta cifra fue confirmada por el Ministerio de Sanidad de Gaza el 8 de enero. Debido a las averías en las redes de comunicación dentro de la Franja de Gaza, el Ministerio de Sanidad de Gaza no ha podido actualizar con regularidad y precisión sus cifras desde mediados de noviembre. Algunos grupos de derechos humanos cifran el número de muertos en más de 30.000, si se tienen en cuenta los presuntos fallecidos.
Acontecimientos clave
- Soldados israelíes matan a tiros a una niña de 4 años en un control militar en Cisjordania ocupada.
- El ejército israelí afirma que la guerra contra Gaza podría durar más de nueve meses.
- Save the Children: Más de diez niños pierden miembros al día en Gaza.
- El ejército israelí obliga al Hospital de los Mártires de Al-Aqsa a evacuar y abandonar a pacientes enfermos.
- Médicos sin Fronteras: Israel parece haber atacado directamente al periodista fallecido de Al Jazeera Hamza Dahdouh después de que «un solo cohete» impactara en su coche.
- Ministerio de Sanidad palestino: 249 palestinos muertos y 510 heridos en ataques israelíes contra Gaza en 24 horas.
- Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos: «Tortura sistemática y trato inhumano» a los palestinos detenidos en campos del ejército israelí.
- Un senador estadounidense culpa a las «decisiones políticas» de Israel de la insuficiente cantidad de ayuda que llega a Gaza.
- El ejército israelí anuncia que ha «desmantelado» el entramado militar de Hamás en el norte de Gaza; sin embargo, los informes muestran que las fuerzas israelíes siguen enfrentándose a la resistencia de los combatientes de Hamás en el norte de la Franja.
Es posible que los niños de Gaza nunca se recuperen de los incesantes ataques de Israel
Los ataques de Israel contra Gaza han superado los tres meses, fomentando el lugar más peligroso del mundo para ser niño, ya que la muerte y la destrucción llenan todos los rincones del enclave asediado.
Según Jason Lee, director de Save the Children para los territorios palestinos ocupados, los niños son mucho más vulnerables a los explosivos. También necesitarán mucho más tiempo y esfuerzo para recuperarse de las heridas que les causen.
«Los niños pequeños atrapados en explosiones son especialmente vulnerables a lesiones importantes que les cambian la vida. Tienen cuellos y torsos más débiles, por lo que se necesita menos fuerza para causar una lesión cerebral», afirma Lee en un comunicado.
«Sus cráneos aún no están completamente formados y sus músculos no desarrollados ofrecen menos protección, por lo que es más probable que una explosión les destroce órganos del abdomen, incluso cuando no hay daños visibles».
Lee añadió que más de 1.000 niños han sufrido la amputación de una o ambas piernas, citando a UNICEF, lo que supone una media de más de diez niños al día en los últimos tres meses.
Para empeorar las cosas, muchos de los niños heridos tuvieron que soportar los dolorosos procedimientos sin anestesia debido al bloqueo israelí de la Franja de Gaza.
A medida que aumenta el número de heridos en la Franja de Gaza en medio del colapso del sistema sanitario, resulta difícil para los niños amputados recibir la atención de seguimiento que necesitan.
«Cuando los niños pierden extremidades, no es lo mismo que cuando las pierden los adultos», afirma. «Fundamentalmente, sus huesos siguen creciendo, por lo que la cantidad de operaciones e intervenciones quirúrgicas que sufren los niños que han perdido brazos y piernas… les acompañan durante muchos, muchos años. Y también hay una gran cantidad de tratamiento del dolor, algo que, por supuesto, el sistema sanitario de Gaza no ofrece en la actualidad», declaró James Deneslow, director de Save the Children’s Conflict Time, según informa Al Jazeera.
Israel está eliminando uno a uno los hospitales de Gaza
El sistema sanitario de Gaza apenas funciona y, sin embargo, el ejército israelí sigue atacando un hospital tras otro.
Últimamente, los militares han atacado el único hospital del centro de Gaza, el Hospital de los Mártires de Al-Aqsa, que ya ha superado su capacidad. Según el Ministerio de Sanidad palestino, el hospital ha recibido 99 nuevos heridos sólo en las últimas 24 horas.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró que el sábado su personal «presenció escenas espeluznantes de personas de todas las edades atendidas en suelos ensangrentados y pasillos caóticos».
«Un niño no identificado yacía muerto, parcialmente cubierto por una sábana, sobre una cama. Otros heridos estaban postrados en el suelo, pisoteados por el personal sanitario y las familias. Los gemidos desgarradores de un hombre, de dolor o de angustia, cortaban la conmoción de la sala de urgencias», continúa.
Al día siguiente, el personal médico del hospital se vio obligado a abandonar a sus pacientes después de que el ejército les enviara un aviso de evacuación.
Según Medical Aid for Palestinians (MAP), «lanzaron panfletos designando las áreas que rodean el hospital como ‘zona roja'».
«Dado el reciente historial de ataques contra el personal y las instalaciones médicas de Gaza, el equipo no puede regresar. Muchos trabajadores sanitarios locales tampoco han podido acceder al hospital para atender a los cientos de pacientes que quedan debido al conflicto», continuó MAP en un comunicado.
Asimismo, Ghebreyesus dijo el día x que había recibido informes «preocupantes» del director del hospital de que «más de 600 pacientes y la mayoría de los trabajadores sanitarios» se han visto «obligados a abandonar» el hospital.
Ghebreyesus añadió que el paradero actual de cientos de pacientes y trabajadores sanitarios del Hospital Al-Aqsa de Gaza «se desconoce por el momento».
La falta de información sobre el paradero del personal médico y los pacientes es especialmente preocupante debido a los testimonios que están saliendo a la luz de graves violaciones de derechos humanos en los campos israelíes.
Euro-Mediterranean Human Rights Monitor ha denunciado «torturas y tratos inhumanos sistemáticos» a palestinos detenidos en campos del ejército israelí.
Quienes pasaron días bajo custodia israelí informaron al grupo de derechos de que el ejército y miembros del Shin Bet los trataban como «animales no humanos», golpeándolos con regularidad, desnudándolos, sometiéndolos a torturas con descargas eléctricas, quemándolos con cigarrillos y reteniéndolos en jaulas de hierro.
Mientras tanto, en el norte de Gaza, la Media Luna Roja Palestina (MLRP) sigue atendiendo a los heridos por los ataques aéreos israelíes a pesar de la escasez de combustible y electricidad.
En un vídeo publicado en X, se ve a voluntarios de la MLRP atendiendo a un herido a la luz de las antorchas en un punto médico de Jabalia, en el norte de Gaza.
Las «decisiones políticas» de Israel son las culpables de la falta de ayuda
La Franja de Gaza sigue necesitando ayuda humanitaria vital, como combustible, suministros médicos, alimentos y agua. Sin embargo, el continuo bloqueo de Israel ha dificultado la entrada de ayuda en el enclave.
El senador estadounidense Chris Van Hollen ha culpado a las «decisiones políticas» de Israel de la insuficiente cantidad de ayuda que llega a Gaza.
En una visita al lado egipcio del paso fronterizo de Rafah, Hollen describió el proceso de control como «innecesariamente engorroso», que es «el resultado de decisiones políticas de la coalición de Netanyahu» está retrasando la entrega de ayuda a Gaza.
Hollen declaró a CBS News: «Cuando se rechaza un artículo de un camión, se rechaza todo el camión».
Como ejemplo, dijo que los sistemas de filtración de agua fueron rechazados por los inspectores israelíes en la frontera, con el paso operando ocho horas al día en lugar de 24-7 para satisfacer las necesidades de los palestinos.
«Según todas las ONG internacionales con las que hemos hablado -que han operado en zonas de conflicto de todo el mundo-, nunca han visto un proceso peor para garantizar la entrega segura de ayuda humanitaria», añadió Hollen.
Mientras tanto, en Israel, Sara Khairat, de Al Jazeera, afirma que los medios de comunicación israelíes, de los que dependen en gran medida los israelíes para informarse, no se están centrando en el coste humano ni en la destrucción despiadada de la guerra.
«Las únicas discusiones que verás aquí en los medios israelíes están relacionadas con las decisiones de guerra, con la situación en términos de lo que han conseguido, el número de muertes de combatientes de Hamás. Y es en gran medida una mentalidad de ‘o estás con nosotros o contra nosotros'».
Una niña de cuatro años muere tiroteada en Cisjordania ocupada
Mientras tanto, en la Cisjordania ocupada, las fuerzas israelíes mataron a tiros a tres palestinos, entre ellos una niña de cuatro años, el domingo por la noche en un puesto de control militar al noroeste de la Jerusalén ocupada, según la agencia de noticias Wafa.
Los militares israelíes afirmaron haber disparado a la niña durante un supuesto incidente en el que se embistió contra un coche. Sin embargo, la niña no estaba implicado en el vehículo.
Los otros dos palestinos muertos eran una joven pareja.
Las fuerzas israelíes también llevaron a cabo incursiones nocturnas en todo el territorio ocupado, algo casi diario desde el 7 de octubre.
Mientras Israel hace planes para el «día después» en Gaza, la resistencia continúa
Los líderes militares israelíes insinúan que sus ataques contra Gaza podrían prolongarse hasta 2024.
El ejército ha afirmado que ha «desmantelado» el entramado militar de Hamás en el norte de Gaza, alegando que ha matado a unos 8.000 combatientes y que ahora pondrá fin a las principales operaciones de combate en esa zona. Sin embargo, según los informes, las fuerzas israelíes siguen enfrentándose a la resistencia en todo el norte. Según un informe de Al Jazeera, en el barrio de al-Shujaiyya, en la ciudad de Gaza, un comandante israelí estaba hablando con los medios de comunicación sobre cómo se había despejado la zona, cuando los combatientes lanzaron un ataque.
Israel no se ha referido al futuro de las tropas que siguen desplegadas en el norte de Gaza, pero ha dicho durante una rueda de prensa que los militares «seguirán profundizando los logros» en la zona.
Al comienzo de la agresión israelí contra Gaza, Israel exigió la evacuación de todos los civiles del norte al sur, alegando que sería temporal. Aunque no está claro si Israel tiene previsto permitir a los palestinos regresar a sus hogares, como prometió en un principio, la idea de expulsar a los gazatíes a Egipto sigue ganando adeptos entre los políticos israelíes y la opinión pública.
El portavoz israelí Daniel Hagari afirma que los combatientes de Hamás «sin marco y sin comandantes» siguen presentes, por lo que cabe esperar que se produzcan combates dispersos. Sin embargo, afirma que Hamás ya no opera de forma organizada.
Hamás aún no ha comentado la afirmación israelí.
Hagari subrayó que Israel sigue planeando continuar su ataque contra el resto de Gaza, incluido el sur, que Israel calificó anteriormente de zona segura.
«Ahora estamos centrados en desmantelar a Hamás en el centro y el sur de la franja», continuó Hagari, añadiendo que «llevará tiempo».
El jefe militar israelí Herzi Halevi también dijo que 2024 será un «año desafiante».
Combatiremos en Gaza todo el año, eso es seguro», dijo Halevi durante una visita a la Cisjordania ocupada, según Al Jazeera.
Omar Ashour, profesor del Instituto de Estudios de Posgrado de Doha, declaró a Al Yazira que está claro que las fuerzas terrestres de Israel en el sur de Gaza están encontrando una dura resistencia por parte de los combatientes palestinos.
«En Jan Yunis, según las declaraciones del ejército israelí, hay nueve brigadas desplegadas en una sola gobernación de la Franja de Gaza. Entre ellas hay brigadas de paracaidistas, una brigada de fuerzas especiales y brigadas blindadas.
«Cuando se dispone de este número de fuerzas de élite en una zona tan pequeña, eso me indica que a la lucha le queda un largo camino por recorrer», concluyó Ashour.
Esmat Mansour, investigador sobre asuntos israelíes, declaró a Al Yazira que, según las estimaciones israelíes, la guerra tardará entre nueve meses y un año en concluir, y eso sólo ocurrirá después de que el ejército «peine la Franja de Gaza y la limpie de cohetes y túneles».
También intentarán encontrar a los cautivos y llegar hasta los dirigentes de Hamás». Todo esto hace que 2024 sea un año de combates y pone a Israel en un estado de emergencia continuo», continuó Mansour.
«Esto significa que la situación existente -el estado de excepción, el gobierno de emergencia y todo lo que ello conlleva- continuará, y también es posible que los cautivos no regresen durante este año», añadió.
«Disonancia» estadounidense ante los crímenes israelíes
El gobierno de Biden ha seguido respaldando económicamente a Israel ante el aumento de los crímenes de guerra, la muerte y la destrucción en el norte de Gaza y en Cisjordania ocupada.
Tras el asesinato por Israel del periodista de Al Jazeera Hamza Dahdouh, el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken declaró que lamentaba «profundamente» la «pérdida inimaginable» de Wael Dahdouh, cuyo hijo murió en un ataque israelí.
En respuesta, el experto en Oriente Próximo Khaled Elgindy escribió en x: «La disonancia total de lamentar un resultado que has propiciado activamente en cada etapa».
Del mismo modo, la analista política Hafsa Halawa declaró a Al Jazeera: «Nada en las acciones políticas de Estados Unidos -más allá de ciertos dobles discursos que vemos o tuits que escriben los equipos de todos, desde el secretario de Estado hasta el presidente de Estados Unidos y otros miembros del gobierno- parece indicar que haya alguna presión material sobre Israel.»
«A fin de cuentas, nada de lo que hemos visto desde el 7 de octubre por parte de nadie de esta administración indica que Estados Unidos no apoye esta guerra.»
«Y esta es la razón por la que Israel está presionando para llegar a un acuerdo con Hamás sin que se detengan los combates. Israel quiere que continúen los combates porque busca una victoria clara en forma de cambio de toda la situación en la Franja de Gaza, y esto requiere mucho tiempo.»
Durante una conferencia de prensa en Doha (Qatar), el Secretario de Estado estadounidense Blinken afirmó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) puede desempeñar un papel crucial a la hora de permitir que los civiles desplazados de Gaza regresen a sus hogares mientras Israel pasa a una «fase de menor intensidad» de su campaña militar.
«Los civiles palestinos deben poder regresar a sus hogares tan pronto como las condiciones lo permitan», afirmó Blinken. «No se les puede -no se les debe- presionar para que abandonen Gaza».
Sin embargo, no está claro si Estados Unidos ejercerá alguna presión material sobre Israel para que cumpla con permitir a los palestinos de Gaza regresar a sus hogares
Blinken tiene previsto visitar Israel y Cisjordania el martes y el miércoles de esta semana antes de concluir el viaje en Egipto, en su cuarta visita a Oriente Medio desde octubre de 2023. Según AP, las prioridades de Blinken son «proteger a los civiles….conseguir que entre más ayuda humanitaria en Gaza, garantizar que Hamás no pueda volver a atacar y desarrollar un marco para una gobernanza dirigida por los palestinos en el territorio y «un Estado palestino con garantías de seguridad o Israel»».
Día 95 de la «Operación Al-Aqsa»: Los combates siguen extendiéndose al Líbano mientras Israel asesina a un alto mando de Hezbolá.
El líder político de Hamás pide a los Estados musulmanes que armen a los combatientes en Gaza, mientras Netanyahu visita la ciudad fronteriza del norte con Líbano tras el asesinato de un alto comandante de Hezbolá.
Por Mustafa Abu Sneineh 9 de enero de 2024
Víctimas
Más de 23.210 muertos* y al menos 59.167 heridos en la Franja de Gaza.
384 palestinos muertos en Cisjordania ocupada y Jerusalén Oriental.
Israel revisa a la baja su estimación de víctimas del 7 de octubre, de 1.400 a 1.147.
519 soldados israelíes muertos desde el 7 de octubre y al menos 2.193 heridos**.
*Esta cifra fue confirmada por el Ministerio de Sanidad de Gaza el 9 de enero. Algunos grupos de derechos humanos sitúan la cifra de muertos en torno a los 30.000, si se tienen en cuenta los presuntos muertos.
**Esta cifra ha sido facilitada por el ejército israelí.
Acontecimientos clave
- Israel afirma que planea luchar durante el resto de 2024 en la Franja de Gaza, mientras las tropas se retiran de algunas zonas del norte de Gaza.
- Israel mata a Wisam al-Taweel, alto comandante de Hezbolá en la fuerza de élite Al-Radwan, en el sur de Líbano.
- Hezbolá ataca con misiles antitanque Kiryat Shmona, un asentamiento construido en el pueblo palestino despoblado de Al-Jalisa, en el norte de Israel, antes de la visita de Netanyahu.
- El rey Abdullah de Jordania advierte de que Israel ha creado una generación de huérfanos en la Franja de Gaza.
- El Ministerio de Educación de la AP informa de que, desde el 7 de octubre, las fuerzas israelíes han matado a 4.257 estudiantes en Gaza y a 39 en Cisjordania, y han herido a 8.059 alumnos.
- Médicos Sin Fronteras afirma que un proyectil de artillería israelí alcanzó un refugio de empleados de MSF y sus familias en Jan Yunis, hiriendo a un niño y a varias personas más.
- El grupo de derechos humanos B’Tselem afirma que la política de Israel consiste en negar alimentos a los palestinos, obligándoles a depender de la ayuda exterior.
- Hamás lanza una andanada de cohetes sobre Tel Aviv, mientras que las Brigadas Al-Mujahideen publican un vídeo que muestra un ataque contra las fuerzas israelíes atrincheradas en un edificio de Gaza. Las Brigadas Al-Quds de la Yihad Islámica publican un mensaje de vídeo en inglés y hebreo de uno de los cautivos israelíes en Gaza.
- El portavoz militar israelí afirma que las fuerzas han encontrado en Gaza un centro de producción de armamento utilizado para fabricar misiles de largo alcance que podrían alcanzar el norte de Israel.
- El líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, dice que «ha llegado el momento [de que los Estados musulmanes] apoyen a la resistencia con armas».
- Las fuerzas israelíes matan a tres combatientes de la resistencia palestina en Tulkarem y hacen explotar dos viviendas en Jerusalén.
Israel mata a un alto mando de Hezbolá mientras la guerra de Gaza se extiende al Líbano.
Israel planea luchar durante el resto de 2024 en la Franja de Gaza, según el portavoz militar, ya que la guerra se ha extendido ahora al frente septentrional con Líbano tras el asesinato el lunes de un alto comandante de Hezbolá, Wisam al-Taweel.
Al-Taweel es un jefe de unidad de la fuerza de élite de Hezbolá, Al-Radwan, que ha luchado en todas las grandes batallas contra Israel desde 1989. Participó en el secuestro de dos soldados israelíes en 2006 cerca de la valla al norte de la Palestina ocupada, suceso que inició una guerra total de Israel contra Líbano.
Es el comandante de Hezbolá de más alto rango muerto por Israel desde el 8 de octubre, cuando el movimiento de resistencia libanés participó en los combates mientras Israel bombardeaba la Franja de Gaza.
Al-Taweel es hermano de Fadi Hassan Al-Taweel, dirigente de Hezbolá asesinado también en 1987, y tío de Hussien Hani Al-Taweel y Mohammed Hani Al-Taweel, muertos en el sur del Líbano y en Siria, respectivamente.
Durante el fin de semana, Hezbolá disparó decenas de cohetes contra la base aérea de Meron, sede de vigilancia y control aéreo de Israel, situada en el monte Jarmaq, en Galilea.
Hezbolá difundió un vídeo en el que se ve cómo los cohetes destruyen las cúpulas de vigilancia y aterrizan en el interior de la base aérea de Meron. No está claro el alcance total de los daños causados por el ataque, ya que Israel aún no ha hecho públicos los detalles. El ataque se produjo en represalia por el asesinato por Israel de Saleh Al-Aruri, dirigente adjunto de Hamás, la semana pasada en Beirut.
Al menos 150 combatientes de Hezbolá han muerto en combates en el sur del Líbano desde octubre, mientras que Israel afirma que han muerto 13 israelíes. Miles de israelíes han abandonado sus hogares cerca de la valla con Líbano y se han trasladado a hoteles y otras ciudades.
El lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizó una visita a Kiryat Shmona, un asentamiento casi desierto cerca de la valla con Líbano, en el norte de Israel.
«Hezbolá cometió un gran error con nosotros en 2006 y lo está cometiendo ahora. Pensó que éramos como una tela de araña», dijo a los soldados del ejército destacados en el norte.
A primera hora del lunes, Hezbolá atacó Kiryat Shmona, un asentamiento construido sobre el despoblado pueblo palestino de Al-Jalisa, con misiles antitanque antes de la llegada de Netanyahu.
«Haremos todo lo posible para restablecer la seguridad en el norte y permitir que sus familias, porque muchos de ustedes son de aquí, regresen a casa con seguridad y sepan que no se juega con nosotros», prometió Netanyahu.
El martes por la mañana, Hezbolá lanzó un ataque kamikaze con aviones no tripulados contra el mando norte de las fuerzas israelíes en la ciudad de Safed, informó la radio del ejército israelí, en respuesta al asesinato de al-Taweel.
Más tarde, el martes, un ataque israelí con dron contra un vehículo mató a tres combatientes de Hezbolá cerca de la ciudad de Al-Ghandouriyah.
Rey Abdullah de Jordania: «Israel creó una generación de huérfanos en Gaza»
En las últimas 24 horas, Israel mató a 126 mártires palestinos e hirió a otros 241 en 12 masacres en toda Gaza, según el Ministerio de Sanidad.
Desde el 7 de octubre, al menos 23.210 palestinos han muerto en bombardeos israelíes y 59.167 han resultado heridos. Miles siguen desaparecidos bajo los escombros, añadió el Ministerio el martes.
El rey Abdulá de Jordania advirtió de que Israel ha creado una generación de huérfanos en la Franja de Gaza, tras reunirse el domingo con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, que visita esta semana Jordania, Israel y otros Estados árabes; su cuarta visita a la región desde octubre.
«El año pasado murieron más niños en Gaza que en todos los demás conflictos del mundo. De los que han sobrevivido, muchos han perdido a uno o ambos progenitores, toda una generación de huérfanos», declaró el rey Abdullah el lunes durante un discurso en el Memorial del Genocidio de Kigali, en Ruanda, país que sufrió un atroz genocidio en la década de 1990.
«¿Cómo pueden traer la paz las agresiones indiscriminadas y los bombardeos? ¿Cómo pueden garantizar la seguridad, cuando se basan en el odio?», añadió.
El martes, el Ministerio de Educación de la Autoridad Palestina (AP) informó de que, desde el 7 de octubre, las fuerzas israelíes han matado a 4.257 estudiantes en Gaza y a 39 en Cisjordania ocupada, y han herido a 8.059.
La mayoría de las escuelas de Gaza, gubernamentales o gestionadas por la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), han sido dañadas, vandalizadas o destruidas por las fuerzas israelíes.
El lunes, los manifestantes interrumpieron al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante un discurso en la histórica iglesia Mother Emanuel AME de Charleston, Carolina del Sur, para pedirle que presionara a favor de un alto el fuego en Gaza.
«Si de verdad le importan las vidas que se han perdido aquí, debería honrarlas y pedir un alto el fuego en Palestina», increpó un manifestante pro Palestina a Biden durante su discurso, antes de que los manifestantes gritaran al unísono: «Alto el fuego ya».
Las fuerzas israelíes atacan las inmediaciones del hospital Al-Aqsa, en el centro de Gaza, y el refugio de MSF
El martes por la mañana, las fuerzas israelíes bombardearon intensamente el centro de la Franja de Gaza, incluidas las inmediaciones del hospital Al-Aqsa, que recibió 57 cadáveres de palestinos muertos en incursiones israelíes.
Wafa news informó de que, en las últimas 24 horas, las fuerzas israelíes bombardearon Khan Younis, la ciudad de Gaza, Rafah, Al-Zawaida y el campo de refugiados de Al-Nuseirat.
En la zona de Qizan Al-Najjar, en Jan Yunis, las fuerzas israelíes mataron a varios palestinos e impidieron que las ambulancias llegaran a la zona, mientras que bombardearon las inmediaciones del hospital médico Nasser y lanzaron un cinturón de fuego en la ciudad de Al-Zawaida, causando inmensos daños a los edificios.
Médicos Sin Fronteras (MSF) declaró que un proyectil de artillería israelí alcanzó los muros de su refugio en Jan Yunis, que albergaba a empleados de MSF y a sus familias, el lunes por la tarde.
«Cuatro personas resultaron heridas, entre ellas la hija de 5 años de un miembro del personal de MSF, que se encuentra en estado crítico. El personal y sus familias se han trasladado a otro lugar», dijo MSF en X.
El grupo internacional añadió que el personal está «tratando de entender lo sucedido… MSF no recibió órdenes de evacuación. Condenamos este último ataque que demuestra una vez más que nadie ni ningún lugar está a salvo en Gaza.»
El corresponsal de Wafa afirmó que las fuerzas israelíes bombardearon una casa en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, mientras que una casa y un vehículo fueron bombardeados directamente en el campo de refugiados de Al-Nuseirat.
B’Tselem: la política de Israel es negar alimentos a los palestinos
El grupo israelí de derechos humanos B’Tselem reiteró en un informe lo que los funcionarios de la ONU venían advirtiendo: que 2,2 millones de palestinos corren peligro de hambruna y desnutrición.
B’Tselem afirmó que la política de Israel consiste en negar alimentos a los palestinos, obligándoles a depender de la ayuda exterior.
«La mayoría de los campos cultivados han sido destruidos [por Israel], y el acceso a zonas abiertas durante la guerra es peligroso en cualquier caso», dijo B’Tselem.
«Fábricas y almacenes han sido bombardeados o cerrados por falta de suministros, combustible y electricidad; las reservas en casas particulares y almacenes hace tiempo que se agotaron», añadió.
Además, la policía israelí desalojó el lunes por la mañana a varios familiares de israelíes cautivos cerca del cruce de Karem Abu Salem, que intentaban bloquear la entrada de camiones a la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria.
«¡No permitiremos que entre más ayuda por el cruce hasta que recuperemos a todos nuestros rehenes enfermos y heridos!», dijo uno de ellos.
Haniyeh: Los Estados musulmanes deben suministrar armas a los combatientes
El martes, Hamás demostró que aún tiene capacidad para lanzar andanadas de cohetes sobre Tel Aviv. Además, las Brigadas Al-Mujahideen publicaron un vídeo en el que atacaban a una fuerza israelí atrincherada en un edificio de Gaza, mientras que las Brigadas Al-Quds de la Yihad Islámica difundieron un mensaje de vídeo en inglés y hebreo de uno de los israelíes cautivos en Gaza.
Osama Hamdan, portavoz de Hamás, declaró el lunes que las fuerzas israelíes se retiraron de algunas zonas del norte de Gaza y están estacionadas en las zonas occidentales de Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza.
Las fuerzas israelíes anunciaron la muerte de nueve soldados entre el domingo y el lunes en combates con combatientes palestinos, lo que eleva a 519 el número de soldados muertos desde el 7 de octubre.
El portavoz militar israelí dijo también que las fuerzas encontraron en Gaza un centro de producción de armas utilizado para fabricar misiles de largo alcance que podrían alcanzar el norte de Israel y que está conectado a una red de túneles.
El martes, el líder político de Hamás, Ismail Haniyeh, afirmó durante un discurso en Doha que los Estados musulmanes deberían suministrar armas a los combatientes palestinos de Gaza.
«Vemos a países del mundo vertiendo armas en la ocupación [Israel]… Ha llegado el momento [de que los Estados musulmanes] apoyen a la resistencia con armas, porque ésta no es… una batalla sólo del pueblo palestino», dijo Haniyeh.
Las fuerzas israelíes matan a tres combatientes de la resistencia palestina en Tulkarem
Las incursiones militares israelíes en ciudades palestinas de Cisjordania ocupada han matado a tres palestinos y detenido a decenas en las últimas 24 horas.
En Tulkarem, las fuerzas israelíes mataron el lunes por la noche a tres combatientes de la resistencia palestina, y un jeep israelí fue grabado por una cámara de seguridad pasando por encima del cadáver de uno de los palestinos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la AP dijo en un comunicado que el acto era una «horrible brutalidad documentada».
«El Ministerio considera este atroz crimen como una traducción de la incitación racista practicada por los pilares de la derecha israelí y la extrema derecha, que tratan a todos los palestinos como sospechosos que deben ser asesinados», dijo el ministerio.
Wafa news informó de que las fuerzas israelíes mataron a Youssef Ali Al-Khouli, de 22 años, Ahed Salman Musa, de 23, y Tariq Amjad Shaheen, de 24, en Tulkarem.
Las fuerzas israelíes dejaron una carnicería en la ciudad y en el campo de Tulkarem, destruyendo carreteras, tiendas y quemando vehículos. Wafa declaró que una fuerza especial israelí irrumpió en el barrio de Aktaba el lunes por la noche y disparó contra un vehículo en la calle Mezquita Al-Qaisi antes de disparar y matar a los tres palestinos que se encontraban cerca.
Las fuerzas israelíes detuvieron a Mahmoud Mutie Salit, tras ser herido, y a Iyad Omar Amara, de 38 años, de Tulkarem. También detuvo a varios palestinos de las ciudades de Yenín y Qalqilya.
En la Jerusalén ocupada, las autoridades israelíes volaron dos viviendas familiares de Murad, de 38 años, e Ibrahim al Nimr, de 30, en la localidad de Sur Baher.
Los hermanos Nimr perpetraron un atentado a tiros en Jerusalén en noviembre en el que murieron tres israelíes y otros 12 resultaron heridos, antes de ser abatidos por las fuerzas israelíes.
Murad había pasado diez años en la cárcel israelí, mientras que su hermano Ibrahim estuvo ocho años. En diciembre, fuerzas israelíes asaltaron sus casas en Sur Baher y soldaron la puerta y las ventanas para impedir que sus familias utilizaran las propiedades.