Miscelánea 10/12/2022

De Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx (con un comentario de Joaquín Miras).

1. Imagen del día. Dura lex, sed lex

A los bibliotecarios nos gusta ser precisos en nuestras instrucciones:
Fuente: https://twitter.com/

2. Perú desde la Tricontinental

También uno de los miembros de la Tricontinental, Manolo de los Santos, ha publicado este artículo sobre la caída de Castillo. https://www.jornada.com.mx/

La oligarquía peruana derroca al presidente Castillo

Manolo de los Santos*

El 6 de junio de 2021 fue una fecha que conmocionó a muchos en la oligarquía peruana. Pedro Castillo Terrones, maestro rural que nunca había sido elegido para un cargo público, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con algo más de 50.13 por ciento de los votos. Más de 8.8 millones de personas votaron por el programa de Castillo –que incluía profundas reformas sociales y la promesa de una nueva Constitución– frente a la candidata de la extrema derecha, Keiko Fujimori. En un giro dramático de los acontecimientos, el programa histórico de neoliberalismo y represión, transmitido por el ex dictador Alberto Fujimori a su hija Keiko, fue rechazado en las urnas.

Desde ese día, aún incrédula, la oligarquía peruana le declaró la guerra a Castillo. Convirtieron los siguientes 18 meses en un periodo de gran hostilidad para el nuevo presidente, intentando desestabilizar su gobierno con un ataque múltiple que incluía un importante uso de la guerra legal. Llamando a botar el comunismo, la Sociedad Nacional de Industrias (principal grupo empresarial de la oligarquía) diseñó su plan para que el país fuera ingobernable por Castillo.

En octubre de 2021, se hicieron públicas grabaciones que revelaban que desde junio de 2021, este grupo de empresarios, junto con otros miembros de la élite peruana y líderes de los partidos de la oposición de derechas, habían estado planeando una serie de acciones que incluían el financiamiento de protestas y huelgas. Grupos de antiguos militares, aliados con políticos de extrema derecha como Fujimori, empezaron a pedir abiertamente el derrocamiento violento de Castillo, amenazando a funcionarios del gobierno y a periodistas de izquierda.

La derecha en el Congreso se sumó a estos planes e intentó destituir a Castillo en dos ocasiones durante su primer año de mandato. “Desde mi toma de posesión como presidente el sector político no ha aceptado la victoria electoral que nos dio el pueblo peruano”, señaló Castillo en marzo de 2022. “Entiendo la facultad del Congreso para ejercer la fiscalización y el control político; sin embargo, estos mecanismos no pueden ejercerse mediando el abuso del derecho, proscrito en la Constitución, desconociendo la voluntad popular expresada en las urnas”, enfatizó. Resulta que varios de estos legisladores, con apoyo de una fundación alemana de derecha, también se habían estado reuniendo para ver cómo modificar la Constitución con el fin de destituir rápidamente a Castillo.

La clase gobernante de la oligarquía peruana nunca pudo aceptar que un maestro rural y líder campesino pudiera ser llevado a la presidencia por millones de pobres, negros e indígenas que veían en Castillo la esperanza de un futuro mejor. Sin embargo, ante esos ataques, Castillo se fue distanciando cada vez más de su base política. Formó cuatro gabinetes diferentes para apaciguar a los sectores empresariales, cediendo cada vez más a las exigencias de la derecha de destituir a los ministros de izquierda que desafiaban el statu quo. Rompió con su partido, Perú Libre, cuando fue abiertamente cuestionado por sus dirigentes. Pidió ayuda a la ya desacreditada Organización de Estados Americanos para buscar soluciones políticas, en lugar de movilizar a los principales movimientos campesinos e indígenas del país. Al final, Castillo luchaba solo, sin apoyo de las masas ni de los partidos de la izquierda.

La crisis final para Castillo estalló el 7 de diciembre. Debilitado por meses de acusaciones de corrupción, luchas internas de la izquierda y múltiples intentos de criminalizarlo, Castillo fue finalmente derrocado y encarcelado. Fue sustituido por su vicepresidenta, Dina Boluarte, quien se juramentó en el cargo después de que el Congreso destituyó a Castillo con 101 votos en favor, seis en contra y 10 abstenciones.

La votación se produjo poco después de que el país recibió el anuncio televisado de que Castillo disolvería el Congreso. Lo hizo de forma preventiva, tres horas antes del inicio de la sesión del Congreso en la que se iba a debatir y votar una moción de destitución por incapacidad moral permanente debido a las denuncias de corrupción que se indagan. Castillo también anunció el inicio de un gobierno excepcional de emergencia y la convocatoria de una asamblea constituyente en nueve meses. Dijo que, hasta que se instalara la asamblea constituyente, gobernaría por decreto. En su último mensaje como presidente, también decretó toque de queda a partir de las 10 de la noche. Ésta, al igual que sus otras medidas, nunca se aplicó. Horas después, Castillo fue derrocado.

Boluarte se juramentó ante el Congreso mientras Castillo era detenido en una comisaría. En Lima estallaron manifestaciones, pero ninguna lo bastante multitudinaria como para revertir el golpe, que llevaba casi un año y medio gestándose, el último en la larga historia de violencia de América Latina contra las transformaciones radicales.

El golpe contra Pedro Castillo supone un duro revés para la actual oleada de gobiernos progresistas de América Latina y para los movimientos populares que los eligieron. Este golpe y la detención de Castillo son un duro recordatorio de que las élites gobernantes de América Latina no cederán ningún poder sin una lucha encarnizada hasta el final. Y ahora que el polvo se ha asentado, los únicos ganadores son la oligarquía peruana y sus amigos de Washington.

Codirector ejecutivo de People’s Forum y miembro del Instituto Tricontinental de Investigación Social. Artículo producido para Globetrotter

3. La farsa de Minsk

Angela Merkel en declaraciones a Die Zeit, acaba de reconocer que Occidente nunca tuvo la menor intención de hacer cumplir los acuerdos de Minsk, y que de lo que se trataba era de dar tiempo para armar Ucrania. Sorprende que lo digan con tanta desfachatez, pero supongo que así son las cosas ahora. Lo he buscado por curiosidad en nuestra prensa basura, como El País, o La Vanguardia, pero no he encontrado la noticia de estas declaraciones. No debe ser relevante.

https://twitter.com/

Ya había declarado algo parecido en Dier Spiegel: https://twitter.com/

La respuesta de Putin es bastante lógica. Nos han guindado. ¿Por qué negociar ahora y de quién fiarse? ¿Con qué garantías? https://twitter.com/txanba/

Ha hecho otras declaraciones, por cierto, bastante inquietantes: si el enemigo se plantea un ataque nuclear preventivo, no tenemos más remedio que estudiarlo nosotros también… https://twitter.com/

Un artículo un poco más largo de Moon of Alabama (a pesar del nombre, al parecer el autor es un alemán), con una visión algo diferente. Como siempre el original tiene enlaces que no paso: https://www.moonofalabama.org/

Merkel: «Minsk II se acordó para armar a Ucrania»: ¿realmente dijo eso?

Helmholtz Smith, Andrew Korybko y Andrei Martyanov reflexionan sobre una reciente entrevista concedida por la ex canciller alemana Angela Merkel al semanario alemán Die Zeit.

Smith afirma que demuestra que «Occidente» no es digno de confianza. Korybko cree que la entrevista prolongará el conflicto en Ucrania. Martyanov dice que Merkel es estúpida. No lo es.

En la entrevista, Merkel parece afirmar que los acuerdos de Minsk entre el gobierno ucraniano y la región de Donbass, que ella negoció y firmó como garante, nunca estuvieron destinados a cumplirse. Sólo se pretendía dar tiempo para reforzar el ejército ucraniano.

Sin embargo, creo que esa interpretación es errónea. Merkel está siendo muy criticada, no sólo en Estados Unidos, sino también en su propio partido conservador. Ahora está tratando de justificar sus decisiones anteriores, así como el mal resultado actual en Ucrania. Mi impresión es que se está inventando cosas. Por desgracia, también está causando graves daños.

El pasaje relevante de la entrevista es más largo que el párrafo que Helmholtz Smith y otros citan. El contexto es importante. Aquí está mi traducción del mismo:

ZEIT: ¿Se pregunta si los años de relativa calma fueron también años de omisiones y si usted no sólo fue un gestor de crisis, sino también en parte la causa de las crisis?

Merkel: No sería una persona política si no me ocupara de eso. [… algo sobre la acción climática… ] Veamos mi política hacia Rusia y Ucrania. Llego a la conclusión de que tomé las decisiones que tomé entonces de una manera que hoy puedo entender. Fue un intento de evitar precisamente esa guerra. El hecho de que no tuviera éxito no significa que los intentos fueran equivocados.

Creo que lo anterior es auténtico. Los acuerdos de Minsk fueron un intento serio de evitar la guerra mediante la reintegración de Donbás en una Ucrania federalizada.

Sin embargo, el presidente ucraniano Poroshenko no tenía la voluntad ni el respaldo político para cumplir el acuerdo. No había ninguna posibilidad de que, bajo su mandato, se aprobara una ley de federalización en el Parlamento ucraniano. Además, Estados Unidos, la única parte que realmente podría haberle presionado, le dijo que no cumpliera el acuerdo. Pero entonces llegó Zelensky, que fue elegido por amplia mayoría con la promesa de cumplir Minsk II. Incluso intentó hacerlo. Pero pronto descubrió que su propia vida corría grave peligro si seguía intentándolo. También hubo presiones de Estados Unidos, que no quería que se cumpliera Minsk. Sin embargo, Merkel no puede decirlo en voz alta. A finales de 2019 debió reconocer que Minsk II estaba bloqueado para siempre. Fue una grave derrota para ella, pero no había nada que pudiera hacer al respecto.

Por lo tanto, ahora viene, a posteriori, con una excusa a lo Chamberlain. El acuerdo de Múnich de 1938, firmado por Chamberlain, impidió que Alemania entrara inmediatamente en guerra y dio tiempo al Reino Unido y a otros países para armarse. El acuerdo de Minsk, afirma ahora Merkel, dio tiempo a Ucrania para poner su ejército en mejores condiciones:

ZEIT: Pero uno puede seguir considerando plausible cómo actuó en circunstancias anteriores y hoy, a la vista de los resultados, considerarlo equivocado.

Merkel: Pero para eso también hay que decir cuáles eran exactamente las alternativas en aquel momento. En mi opinión, el inicio de la adhesión a la OTAN de Ucrania y Georgia que se debatió en 2008 fue un error. Los países ni tenían los prerrequisitos necesarios para ello, ni se habían considerado plenamente las consecuencias de tal decisión, tanto en relación con las acciones de Rusia contra Georgia y Ucrania como con la OTAN y sus normas de asistencia. Y el acuerdo de Minsk de 2014 fue un intento de dar tiempo a Ucrania.

(Nota de la Redacción de ZEIT: El Acuerdo de Minsk es un conjunto de acuerdos para las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Luhansk, que bajo influencia rusa se separaron de Ucrania . El objetivo era ganar tiempo con un alto el fuego para llegar más tarde a una paz entre Rusia y Ucrania).

También aprovechó este tiempo para fortalecerse, como se puede ver hoy en día. La Ucrania de 2014/15 no es la Ucrania de hoy. Como se vio en la batalla por Debaltsevo (ciudad ferroviaria en Donbass, óblast de Donetsk, ed.) a principios de 2015, Putin podría haberlos arrollado fácilmente en ese momento. Y dudo mucho que los países de la OTAN hubieran podido hacer tanto entonces como ahora para ayudar a Ucrania.

ZEIT: En su primera aparición pública tras el fin de su cancillería, dijo que ya en 2007 había reconocido cómo piensa Putin sobre Europa y que el único lenguaje que entiende es la dureza. Si se dio cuenta tan pronto, ¿por qué siguió una política energética que nos hizo tan dependientes de Rusia?

Merkel: Todos teníamos claro que el conflicto estaba congelado, que el problema no se había resuelto, pero eso dio a Ucrania un tiempo valioso. Por supuesto, ahora cabe hacerse la pregunta: ¿Por qué se siguió aprobando la construcción del Nord Stream 2 en semejante situación?

ZEIT: Sí, ¿por qué? Sobre todo porque en aquel momento ya había fuertes críticas a la construcción del gasoducto, por ejemplo desde Polonia y Estados Unidos.

Merkel: Sí, se podía llegar a diferentes opiniones. ¿De qué se trataba? Por un lado, Ucrania concedía gran importancia a seguir siendo un país de tránsito para el gas ruso. Quería canalizar el gas a través de su territorio y no a través del mar Báltico. Hoy la gente a veces actúa como si cada molécula de gas ruso fuera del diablo. No era así, el gas se disputaba. Por otra parte, no fue así, el gobierno federal solicitó la aprobación del Nord Stream 2, eso lo hicieron las empresas. En última instancia, para el Gobierno federal y para mí, se trataba de decidir si hacíamos una nueva ley como acto político para rechazar expresamente la aprobación de Nord Stream 2.

ZEIT: ¿Qué le impidió hacerlo?

Merkel: Por un lado, tal negativa en combinación con el Acuerdo de Minsk habría empeorado, en mi opinión, peligrosamente el clima con Rusia. Por otro lado, la dependencia de la política energética surgió porque había menos gas de Holanda y Gran Bretaña y volúmenes de producción limitados en Noruega. …

Creo que Merkel se está ofuscando. Su intención original con Minsk II no era ganar tiempo para armar a Ucrania. Su intención era evitar una nueva guerra y lograr la paz. El argumento de que le dio tiempo a Ucrania para armarse, sólo se hace ahora y sólo para salvar su culo político en el clima político actual.

La prueba de ello está en lo que también trae a colación, Nord Stream 2, que siempre ha contado con su pleno apoyo. Su intención era independizar a Alemania de los gasoductos que atraviesan Ucrania y Polonia. Pero la guerra llegó antes de que el muy retrasado gasoducto estuviera listo. Y cualquier alternativa realista para la posición actual de Alemania desapareció después de que Estados Unidos finalmente la hiciera estallar. Su respuesta con respecto al Nord Stream 2 no tiene sentido si ella, al mismo tiempo que se construía el Nord Stream 2, había preparado intencionadamente a Ucrania para la guerra.

Hay otro punto que invalida el argumento de «ganar tiempo» a posteriori. En 2014 Rusia fue objeto de sanciones bastante duras y tuvo enormes problemas para reconfigurar sus cadenas de suministro. Rusia ha utilizado el tiempo transcurrido desde entonces para prepararse para sanciones aún más duras y una guerra. Fíjese en los pocos problemas que Rusia tiene ahora después de que se desplegaran sanciones realmente aplastantes. Eso requirió preparación. En 2018 Rusia introdujo una serie de armas estratégicas superiores que ahora están desplegadas. En 2014 el sistema de defensa aérea S-400 era solo un prototipo. Hoy todos los grupos de defensa aérea rusos lo tienen y lo despliegan. Rusia aprovechó el tiempo para aumentar sus suministros de guerra, especialmente municiones de artillería y misiles.

Si crees que el argumento de «ganar tiempo» es genuino, mira la situación en Rusia y compárala con Ucrania y el resto de Europa. ¿Quién ha aprovechado mejor el tiempo? ¿Quién está ahora en mejor posición?

El problema de la lamentable y falsa excusa de Merkel es que crea, como señala Korybko, un daño real. Todo el mundo, incluido el presidente ruso Putin, parece leer sólo ese párrafo con el argumento ex post, y no el contexto completo. Esto hace que poner fin a la guerra en Ucrania sea mucho más difícil.

Putin dice ahora que había creído en la seriedad de Merkel sobre Minsk. Ahora está profundamente decepcionado. ¿Con quién puede hablar de paz cuando todo el mundo en el otro lado es capaz de no llegar a un acuerdo?

AZ@AZgeopolitics – 15:41 UTC – 9 dic 2022

Putin – sobre las palabras de Merkel sobre hacer trampa con los acuerdos de Minsk: «Para ser honesto, fue absolutamente inesperado para mí. Es decepcionante. La confianza casi ha caído a 0. ¿Cómo negociar los acuerdos de Minsk? ¿Cómo negociar? ¿Sobre qué? ¿Es posible negociar con ellos? ¿Dónde están las garantías? «

Vídeo con subtítulos en inglés

Espero que Putin siga leyendo la entrevista en su contexto completo y cambie de opinión.
¿Fue la intención de Merkel socavar la confianza? No lo sé. ¿Por qué iba a hacerlo?

Que conste: No me han gustado la mayoría de las políticas de Merkel. Nunca voté por ella ni por ninguno de los partidos que apoyaron sus gobiernos. Pero no era una mala política y la respetaba. Ese respeto ha desaparecido.

4.Más sobre Perú

Algunos materiales:

-Entrevista de Mundo Obrero a un representante del PCP -no el de ‘Patria Roja’, sino el ‘pelado’, como explicaba ayer José Luis-.

https://www.mundoobrero.es/

Entrevista a Iván Valcárcel, vocero del PCP en Madrid

Las claves de la crisis política en Perú, por el Partido Comunista Peruano

El Partido Comunista Peruano denuncia el asalto de la derecha al gobierno, sin desconocer los errores de Pedro Castillo.

Desde la llegada de Pedro Castillo a la presidencia de Perú, el 28 de julio de 2021, hasta su destitución por el Congreso de la República el 7 de diciembre de 2022, Perú ha sufrido una crisis política permanente, con todos los resortes del Estado y del poder económico y mediático controlados por la derecha neoliberal, imbuida además de un profundo racismo y elitismo arraigado en el Perú, que nunca aceptó a un “cholo”, maestro rural de origen humilde, como jefe del Estado. 

Mundo Obrero ha podido conversar en Madrid con Iván Valcárcel, vocero del Partido Comunista Peruano, quien en esta entrevista aporta contexto y proporciona claves para entender cómo y por qué se han desencadenado los acontecimientos que han llevado a la destitución de Pedro Castillo, y qué suponen para las grandes mayorías empobrecidas del Perú.

¿Qué lectura hace el Partido Comunista Peruano de los acontecimientos?

La postura del Partido Comunista Peruano ha sido, desde el comienzo, impedir que la derecha asumiera el control del Gobierno, arrinconar a la derecha y procurar que el presidente se inclinara hacia la propuesta popular. Había la esperanza de ganar a este presidente, pero el imperialismo y la oligarquía nacional han hecho prevalecer su poder. 

Lo que ha ocurrido finalmente es expresión de la lucha de clases. Las élites de Perú, que controlan todos los resortes del Estado y del poder fáctico, son  profundamente racistas y clasistas. Se han conocido mensajes en grupos de Whatsapp en los que la derecha dice claramente: “vamos a tomar el gobierno y a sacar al indio”. 

Pedro Castillo intentó conservar el gobierno plegándose al imperialismo y haciendo concesiones a la derecha. Sabiendo que había una estrategia de desestabilización devaluando la moneda frente al dólar, ratificó al neoliberal Julio Valverde al frente del Banco de la Reserva del Perú, que lleva 25 años en el cargo. Le entregó a la derecha neoliberal resortes muy importantes, y finalmente, ha precipitado su caída. 

¿Cómo podemos caracterizar al partido Perú Libre y cuál ha sido su relación con el PCP?

El partido Perú Libre es de reciente formación, ha demostrado inmadurez, lo que no ha ayudado a la gobernabilidad, y tiene enormes contradicciones en su seno. Consideraba al sector socialdemócrata (que ellos denominan “caviar”) su enemigo principal, y entre ambos sectores se dio un fuerte enfrentamiento. El Partido Comunista Peruano ha llamado a ambos sectores a ponerse en la línea del pueblo, para impedir que la derecha controlara el Gobierno.

Perú Libre es un partido fundado por el doctor Vladimir Cerrón, cuyo padre fue asesinado por el terrorismo de Estado, se formó en Cuba como neurocirujano y se ganó un prestigio en la serranía del Perú, por su trabajo con el pueblo. Llegó a ser presidente de la región de Junín, pero la oligarquía empezó a buscarle errores y lo judicializaron para sacarlo del camino de la política. 

Cuando Pedro Castillo pasó a segunda vuelta en las elecciones presidenciales, Perú Libre fue infiltrado por oportunistas apristas y fujimoristas. Empezó a crecer como la espuma, engrosado con elementos de la derecha. Se le conoce como el “partido de la sagrada familia”, porque está controlado por la familia Cerrón.

Nuestra perspectiva es que Perú Libre tiene nulas posibilidades de continuar siendo una opción para el Perú y no volverá a tener la influencia que ha tenido en el país. De hecho, ya en las últimas elecciones regionales y municipales del 2 de octubre experimentaron un retroceso tremendo. Va camino de ser una organización intrascendente en el país, su futuro es de declive. El Partido Perú Libre ha quedado totalmente desprestigiado, va camino del despeñadero. 

¿Cómo se puede juzgar la actuación de Pedro Castillo?

Pedro Castillo ha tomado medidas desesperadas, y ha acabado por precipitar su destitución. Lo cierto es que Castillo ha fortalecido la dependencia de Perú con el imperialismo: ha fortalecido a la USAID y hemos pasado de tener 7 bases militares estadounidenses, a 10. En la reunión de la OEA, Castillo no se alineó con los países latinoamericanos que denunciaron el bloqueo contra Cuba y las sanciones contra Venezuela y Nicaragua, sino que aplaudió a Biden y llegó a decir: “América para los americanos”, lo que es inconcebible para un presidente latinoamericano. Castillo buscó el apoyo de Estados Unidos, tratando de alejarse de esa mancomunidad de gobiernos de izquierda latinoamericanos que se ha formado, y ha fortalecido la dependencia de Perú hacia el imperio, además de privilegiar relaciones con el gobierno sionista de Israel. Llegó a destituir al primer ministro de Relaciones Exteriores de su gobierno, Héctor Béjar, por afirmar que Perú saldría del Grupo de Lima, y nombró para sustituirlo por un canciller proclive al imperialismo.

Pedro Castillo no era ninguna garantía. Había intentado ser alcalde por un partido de derecha, tenía escasa formación política y ha cometido errores garrafales. El Partido Comunista Peruano llamó a apoyar el programa que presentó Perú Libre, no a la persona de Pedro Castillo como tal. Desde los años 60, desde el gobierno del general Juan Velasco Alvarado (1968-1975), Perú no había tenido un programa nacional, hasta las elecciones de 2021.

El gobierno de Pedro Castillo ha estado marcado por los bandazos. No le ha durado un gabinete un mes. Ha tenido en el consejo de ministros desde la ultraderecha hasta la ultraizquierda. Como decimos en el Perú, el gobierno de Pedro Castillo es un “arroz con mango”, una mezcla caótica.

¿Cómo se posicionan los comunistas peruanos?

Ha habido partidos de izquierda que le han dado la espalda al gobierno de Castillo desde el principio, como el Partido Comunista del Perú Patria Roja, de tendencia maoísta. El PCP Patria Roja estaba resentido con Pedro Castillo porque causó la división de la organización sindical en el magisterio peruano, que históricamente se había organizado en SUTEP, liderado por Patria Roja. En la huelga magisterial que lideró Pedro Castillo no logró beneficios para los maestros, pero lo hicieron famoso, paseándolo por todas las televisiones del fujimorismo, para debilitar al SUTEP. 

También es cierto que el partido Perú Libre mostró cierta aversión hacia los partidos comunistas, la CGTP, SUTEP y el sindicato de construcción civil.

La postura del Partido Comunista Peruano es la de denunciar las maniobras de la derecha neoliberal, sin desconocer los errores cometidos por Pedro Castillo y Perú Libre, en defensa de la democracia popular, de los intereses de las grandes mayorías. Por eso estamos participando en las movilizaciones de denuncia, que hasta el momento no están contando con amplio seguimiento.

¿Cómo está reaccionando el pueblo de Perú a los acontecimientos? 

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) había convocado movilizaciones para el día de ayer, en rechazo a la jugada del Congreso, pero han sido débiles, no se observa una gran reacción. 

El Partido Comunista Peruano tiene cuadros e influencia en la CGTP, pero es cierto que hemos seguido una línea más economicista y nos ha faltado trabajo ideológico de masas y el movimiento popular es débil. Hay un gran desconcierto en el pueblo, y hay que tener en cuenta que nuestro pueblo ha sufrido el embate del neoliberalismo durante décadas, lo que ha llevado a un 90% de economía informal, y proliferación de las empresas de “servicios”, equivalentes a las ETT. El grado de sindicalización y de organización es muy bajo, si bien la CGTP sigue conservando capacidad de movilización y ha tenido un papel muy importante en la lucha contra el neoliberalismo. La desindustrialización bajo los gobiernos neoliberales de Fujimori y Alán García fue muy intensa: más de 60 empresas estatales fueron entregadas al capital extranjero (Aero Perú, por ejemplo, valorada en 2 mil millones, fue vendida por 120 millones). Todo esto ha ido acompañado de una corrupción gigantesca. Y, paradójicamente, hay sectores populares que defienden este modelo neoliberal y acaban votando por sus explotadores.

Esta debilidad del movimiento popular se arrastra desde la época del terrorismo de Sendero Luminoso y el terrorismo de Estado. Ambos apuntaron contra los militantes y los cuadros de la CGTP, de Izquierda Unida y del Partido Comunista Peruano. Asesinaron a muchos militantes y destruyeron las organizaciones populares. Esto, sumado a la caída de la URSS, nos hizo daño y nos debilitó. Arrastramos varios golpes desde la huelga del 19 de julio de 1977 en respuesta al paquetazo neoliberal, que se saldó con  5 mil trabajadores despedidos, la mayoría militantes comunistas.

Cualquier cosa que se proponga con carácter popular es tildada de “terrorismo”, y el pueblo peruano es sensible a esa activación mental, siente miedo, producto del terror que desplegaron Sendero Luminoso y el Estado. 

¿Qué se puede esperar de la nueva Presidenta, Dina Boluarte?

El divorcio entre Dina Boluarte y Pedro Castillo viene de hace tiempo. Es significativo que en su primer discurso como Presidenta dijera que en su gobierno no va a haber “política del teléfono bloqueado”. La interlocución con Pedro Castillo ya estaba rota, y ella dio la espalda al expresidente Castillo hace mucho tiempo.

Ella era una de las candidatas de la derecha peruana que conspiraba desde el Congreso para sustituir a Castillo. Sabían que el golpe militar no se iba a producir, porque no contaba con el apoyo de Estados Unidos, que sabía que Castillo no desafiaba su dominio. El golpe se ha producido a través del Parlamento, y finalmente el mismo Pedro Castillo ha propiciado este desenlace.

Hay que decir que el nombramiento de Dina Boluarte es constitucional, a ella le correspondía suceder a Pedro Castillo. Boluarte tiene más formación política, pero no es ni chicha ni limonada, se caracteriza por un comportamiento en zig-zag, con vocabulario popular al servicio de la derecha. Ayer hizo un discurso sentimental hacia los sectores populares, pero va a ser una pieza de la derecha, no pasará de una política asistencialista y por supuesto no va a hablar de cambiar la Constitución. 

Boluarte será intrascendente, y no sabemos cuánto tiempo durará. La situación es incierta, porque el plan de la derecha es sacar a Boluarte y poner al presidente del Congreso, José Williams Zapata, que es un radical que habla de “arrasar” con los sectores de origen popular.

¿Qué perspectivas se abren? ¿Ahora qué? 

Ahora estamos tratando de construir la Asamblea Nacional de los Pueblos, el camino es fortalecer esas asambleas populares. Debemos hacer trabajo de masas y fortalecer ideológicamente a nuestro pueblo. Nosotros queremos un país en paz y con justicia social, y eso solamente es posible bajo el socialismo. Por supuesto, tenemos política de alianzas y sabemos confluir con otros sectores progresistas.

Comunicado del PCP publicado el 8 de diciembre de 2022 (enlace a Facebook)

La postura de PCP Patria Roja -maoísta-:

https://twitter.com/

El PCdelP- Patria Roja se expresa frente a la vacancia del exPresidente, Pedro Castillo y a cualquier salida autoritaria, proponemos la convocatoria inmediata a elecciones generales y la organización de un referéndum para convocar a una Asamblea Constituyente

Muchos dirigentes de otros países hispanoamericanos han dado su opinión sobre lo sucedido. Esta es la visión de Petro:

https://twitter.com/

Pedro Castillo por ser profesor de la Sierra y presidente de elección popular fue arrinconado desde el primer dia. No logró la movilización del pueblo que lo eligio, se dejó llevar a un suicidio político y democrático Ojalá Perú encuentre la senda del dialogo de su sociedad toda

Cuando conocí a Pedro Castillo intentaban allanar el palacio de gobierno para detener a su esposa y a su hija. Atribulado me recibió. Ya se desarrollaba un golpe parlamentario en su contra Me sorprendii que se quedaran encerrados en el Palacio, aislados del pueblo que los eligio

Indudablemente Pedro Castillo se equivocó al tratar de usar el artículo de la constitución peruana que permite disolver el Congreso que ya había decidido destituirlo sin respetar la voluntad popular. La antidemocracia no se combate con antidemocracia

Le corresponderá al pueblo del Perú, y a nadie más, resolver la crisis institucional planteada y la ausencia de una verdadera representación. Mi saludo y respeto al gran pueblo peruano, el de la sierra y el del desierto.

Y más tarde: https://twitter.com/

Solicito a la @CIDH aplicar la Convención Americana de Derechos Humanos y expedir medidas cautelares en favor del presidente del Perú Pedro Castillo. Se ha conculcado el derecho a elegir y ser elegido y el tener un tribunal independiente de juzgamiento.

Y este es el hilo que ha publicado AMLO: https://twitter.com/

Y aquí un hilo con las declaraciones de los otros presidentes -Maduro, Lula…-: https://twitter.com/mfceli/

5.Revuelo en el jardín.

El exdiplomático indio analiza las escaramuzas entre los diferentes países europeos con relación a la guerra en Ucrania, incluidas las declaraciones de Merkel:

https://www.indianpunchline.

Posted on diciembre 9, 2022 by M. K. BHADRAKUMAR
Italia se distancia de la «cancelación» de Rusia

Noam Chomsky escribió una vez que el coste astronómico de las guerras de Bush-Obama en Irak y Afganistán, estimado en billones de dólares, es una gran victoria para Osama bin Laden, cuyo objetivo anunciado era llevar a Estados Unidos a la bancarrota haciéndole caer en una trampa.

La guerra de Ucrania también fue planeada como una trampa para Rusia. A principios de este año, cuando empezaron las operaciones militares especiales de Rusia, Strobe Talbot, la persona de contacto de la administración de Bill Clinton para Rusia, felicitó en Twitter al equipo de política exterior del presidente Biden -Victoria Nuland, Antony Blinken y JakeSullivan- por haber acorralado con éxito a Rusia.

Talbot no lo llamó trampa. Porque, una trampa sólo es una trampa si no se sabe de ella; en cambio, sí se sabe, es un desafío. Rusia ya sabía en 2014 que Estados Unidos y sus aliados europeos -Francia, Alemania y Polonia- estaban planteando un desafío a sus intereses de seguridad en Ucrania. La anexión de Crimea fue la reacción instintiva de Rusia.

Donde Talbot se equivocó fue en que EEUU y sus aliados subestimaron a Rusia, sobreestimaron la trampa y subestimaron el hecho de que se sobreestimaban a sí mismos.
Recapitulando, el llamado Acuerdo sobre la resolución de la crisis política en Ucrania firmado por el entonces presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, y los líderes de la oposición parlamentaria bajo la mediación de la Unión Europea y Rusia el 21 de febrero de 2014 fue atestiguado formalmente como garantes por los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania y Polonia y un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, mientras que el representante especial de Rusia, aunque participó en las negociaciones, se negó a poner su firma bajo el documento.

Moscú desconocía las intenciones de los tres «garantes» occidentales. Sin duda, en las siguientes 24 horas, el suelo bajo los pies cambió drásticamente en Kiev tras la toma del poder por los manifestantes armados respaldados por la inteligencia occidental. Hasta hoy, los tres «garantes» no se han preocupado de explicar su extraña aquiescencia.
Pero es bien sabido que la actual subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos, Victoria Nuland, dirigió la transición en Kiev en febrero e incluso nombró al sucesor de Yanukóvich. (Por cierto, Nuland estuvo en Kiev la semana pasada en medio de especulaciones sobre otro cambio de régimen en Ucrania).

Todo esto cobra relevancia hoy en día, ya que la ex canciller alemana Angela Merkel, en una serie de entrevistas concedidas recientemente al Spiegel y Die Zeit, admitió que el posterior Acuerdo de Minsk de 2014 para abordar la situación del Donbass fue en sí mismo solo «un intento de ganar tiempo para Ucrania». Ucrania utilizó este tiempo para hacerse más fuerte, como se puede ver hoy en día. Ucrania en 2014-2015 y Ucrania hoy no son lo mismo».

Merkel añadió que «estaba claro para todo el mundo» que el conflicto estaba suspendido y que el problema no estaba resuelto, «pero fue exactamente lo que dio a Ucrania ese tiempo impagable.» De hecho, el Acuerdo de Minsk se concibió como una estación de paso mientras Estados Unidos seguía con su agenda de introducir la OTAN y aumentar la capacidad militar de Ucrania para acabar enfrentándose a Rusia.

El Presidente Putin ha afirmado en repetidas ocasiones que a Rusia no le quedó más remedio que reaccionar cuando la «misión de infiltración» de Estados Unidos y la OTAN empezó a acercarse hacia sus fronteras occidentales. Esta es también la razón por la que Rusia no puede permitirse dejar como vecina a una Ucrania antirrusa. Si la guerra por poderes continúa, Rusia reducirá a Ucrania a un Estado de facto.

Y ahí es donde se avecinan problemas, grandes problemas. Es evidente que los elementos nacionalistas polacos que han estado en un profundo letargo están despertando para reflexionar sobre cómo devolver sus llamados territorios históricos que les fueron arrebatados por Joseph Stalin después de la Segunda Guerra Mundial y fusionados con la Ucrania soviética.

Por otra parte, el revanchismo alemán también es evidente. El canciller Olaf Scholz escribió la semana pasada un ensayo en Foreign Affairs en el que subrayaba la nueva «mentalidad» de Berlín -según sus propias palabras- con el telón de fondo del «cambio tectónico de época» hacia «este nuevo mundo multipolar, [ya que] diferentes países y modelos de gobierno compiten por el poder y la influencia».

Alemania siente que ha llegado de nuevo su hora de liderar en Mitteleuropa – término alemán para Europa Central. La visión prusiana de Mitteleuropa era un imperio pangermanista centrado en el Estado, una idea que más tarde adoptaron los geopolíticos nazis de forma modificada. El plan de Mitteleuropa consistía en lograr una hegemonía económica y cultural sobre Europa Central y la posterior explotación económica y financiera de esta región, creando Estados títeres como amortiguador entre Alemania y Rusia.

Scholz afirmó en su ensayo que Alemania está en vías de militarización, despojándose de sus inhibiciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial, promoverá la exportación de armas con la esperanza de ser «uno de los principales proveedores de seguridad en Europa… reforzando nuestra presencia militar en el flanco oriental de la OTAN».

Está claro que no va a haber suficiente espacio para Polonia y Alemania en el oeste de Ucrania. Mientras que los nacionalistas ucranianos se resistirán al revanchismo polaco, verán a Alemania como un contrapeso a Polonia. Conviene recordar que la historia de los alemanes del Mar Negro tiene más de 200 años.

El grupo de colonos comúnmente conocido como «alemanes de Odessa y el Mar Negro» eran inmigrantes procedentes del oeste y el sur de Alemania que emigraron por invitación de Catalina la Grande y el zar Alejandro I para colonizar amplias zonas de Rusia.

Scholz escribió: «Putin tiene que entender que no se levantará ni una sola sanción si Rusia intenta dictar los términos de un acuerdo de paz… Alemania está dispuesta a llegar a acuerdos para mantener la seguridad de Ucrania como parte de un posible acuerdo de paz de posguerra. Sin embargo, no aceptaremos la anexión ilegal de territorio ucraniano… Para poner fin a esta guerra, Rusia debe retirar sus tropas».

Putin puede haber replicado a Scholz -sin querer, por supuesto- cuando en declaraciones el miércoles dijo que las operaciones rusas en Ucrania pueden ser «un proceso largo». Putin dijo que «han aparecido nuevos territorios – esto sigue siendo un resultado significativo para Rusia, es un asunto serio». Y, para ser honestos, el Mar de Azov se ha convertido en el mar interior de la Federación Rusa – estas son cosas serias». Y, Putin remarcó: «Pedro I seguía luchando por llegar al mar de Azov».

Scholz ha abierto la caja de Pandora. Vuelven los fantasmas de la historia alemana – y la pregunta profunda de la historia europea: ¿Dónde están las fronteras de Alemania?

Polonia anunció en octubre que quiere iniciar negociaciones con Alemania sobre las reparaciones durante la Segunda Guerra Mundial, y el Ministerio de Asuntos Exteriores polaco envió una nota oficial a Berlín exigiendo alrededor de 1,3 billones de euros en concepto de daños y perjuicios para hacer frente a los efectos de la ocupación de Polonia por la Alemania nazi de 1939 a 1945.

Sin duda, una Alemania asertiva será motivo de inquietud para Europa Occidental, especialmente para Francia e Italia.

Curiosamente, la nueva temporada del teatro de La Scala de Milán se inauguró el jueves con el estreno de la ópera Boris Godunov, de Modest Mussorgsky, interpretada por el destacado cantante ruso Ildar Abdrazakov. El presidente italiano, Sergio Mattarella, la primera ministra, Giorgia Meloni, y la alta sociedad italiana, incluidos políticos, empresarios, actores, directores, diseñadores de moda y arquitectos, asistieron a la ópera rusa.

Italia marca distancias con la narrativa rusófoba en Europa. De nuevo, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo el domingo que Occidente debería considerar cómo abordar la necesidad de Rusia de garantías de seguridad.

6.Sociología electoral ecologista

Me preocupa este hilo, no tanto por su contenido, como porque le están dando bastante cancha los ‘jóvenes ecologistas’ que cita: Emilio Santiago y demás. Si es verdad que ven así las cosas, apaga y vámonos. Podemos 2.0.

https://twitter.com/

Hilo que nadie me pidió sobre lo que está ocurriendo, en mi opinión, en términos sociológicos, dentro del movimiento ecologista estos últimos meses: un debate identitario.

Un sector del ecologismo (joven) se ha cansado de estar arrinconado en una posición minoritaria, contrahegemónica, impotente en términos sociales y políticos. Quieren pasar a ocupar los lugares donde se fraguan los procesos de toma de decisión político-institucional fuertes

El debate sobre el «colapsismo» es, también -y quizá ante todo- una disputa por la narrativa que constituye y legitima la misma identidad del movimiento ecologista: «¿quiénes somos y qué lugar ocupamos en esta encrucijada? ¿cuál es entonces nuestro papel?»

Por usar los términos de Castells, que quizá nos pueden ser útiles: el debate de estos últimos meses en el seno del movimiento ecologista se explica, en parte, como una disputa o evolución entre la identidad-resistencia y la identidad-proyecto.

En nuestro país, el ecologismo ha desempeñado durante décadas una importante y loable función de freno a la dinámica de expansión de la sociedad industrial por el territorio, con la resistencia frente a megaproyectos como bandera (identidad-resistencia). Toda una generación de nuestros/as mejores ecologistas se ha formado políticamente en esa cultura militante. La nueva generación incipiente (aglutinada entorno al colectivo Corriente cálida), que quiere trascender esa función con una vocación diferente, ha abierto un debate orgánico contra la idea de «colapso» que, más allá de los elementos políticos y/o epistemológicos sobre el estatus científico de la validez del concepto, pretende con ello disputar el marco explicativo sobre la realidad, de manera que permita situarse desde otro lugar y responder de manera diferente a la pregunta sobre qué papel le toca jugar al ecologismo en esta coyuntura: convertirse en un movimiento con capacidad de «tocar poder» y marcar la agenda política desde dentro de las instituciones (identidad-proyecto). El «colapsismo» no es un marco fértil para ese objetivo porque implica situarse en una posición de derrota como premisa que haría obsoleto lo anterior. Se hace prevalecer el «no nos podemos permitir el colapsismo [como-narrativa]» en tanto que se traduce en una «incomparecencia» a nivel político-institucional

Parece evidente, aunque no sea explícito, que la vocación de los sectores jóvenes del ecologismo político (si se admite el análisis en términos generacionales) necesita inaugurar un marco narrativo distinto al colapsista, desde el cual explicarse a sí mismo y su acción política

Esto significa dotarse de otra identidad (quiénes somos y cuál es nuestra tarea) radicalmente distinta de la que ha definido al ecologismo en nuestro país durante décadas. Dicen: no estamos aquí sólo para defender los montes y el agua, ni para despertar conciencias, ni denunciar queremos ser un proyecto político con capacidad de gobernar («si algo nos gusta es un buen programa político; si algo nos entusiasma es la capacidad de ejecutarlo»).

https://corrientecalida.com/

Romper con una identidad previa, sea individual o colectiva siempre es una ruptura dolorosa, traumática, supone concebirse de otra forma (dejar de ser quién era), incluso otra sociabilidad. Y sobre todo requiere de otra narrativa, que creo explica bien lo que estamos viendo…

Quizá el elemento generacional no tenga tanto peso, pero el hecho de que hay una profunda escisión como reparto de las tareas políticas del ecologismo activista/movimentista y uno que está apostando por hacerse un hueco (exitosamente o no, veremos) en las instituciones es claro

Comentario de Joaquín Miras:

Muchas gracias, Carlos. Si puede ser mantennos informados de cómo sigue el proceso.
No es nada nuevo, se reproduce lo que ocurre en la izda en genera. la crítica militante era mucho mejor que el podemismo verde del deprisa deprisa y coge el dinero y corre. De fondo, siempre, el debate no es posible hacer política de cambio si no preexiste un sujeto -clase, bloque o como se quiera- y eso, o se organiza y crea con paciencia -o se ayuda auxiliarmente a organizar y a crear, o no existe-. luego siempre, el «esta sociedad tiene demasiados problemas urgentes como para no intervenir de inmediato» Lo cierto, es que. si nos encomendamos a nuestros santos, san Marx y san Engels, ellos no consideraban que hubiera política en cuento dejaba de haber movimiento de masas. En cuanto la AIT se convierte en un vacío, tras la derrota, la liquidan enviándola a EEUU. y sus opiniones eran que, una vez no hay movimiento de masas, las estructuras organizadas se convierten en grupúsculos controlados por fieras sectarias que se dedican a tratar de desplazarse los unos a los otros. Ellos habían tenido mucha experiencia en grupos de exiliados, o sea derrotados, generales sin tropa…el pobre Thompson era considerado un derechoso porque decía que la clase no existe, se organiza y crea mediante la lucha. Ahora, estas opiniones son consideradas propias de cavernícolas…

7. Siria

Parece que hay un acuerdo para que las fuerzas del SDF kurdas se retiren y ocupe el territorio el ejército sirio. Piden a cambio que la policía siga estando a su cargo, algo que parece que el gobierno sirio no acepta. https://twitter.com/

8. La masacre de Rawagede

Ayer se cumplieron 75 años de esa dura tarea de jardinería de los occidentales por el mundo: la masacre de Rawagede, cometida por los muy civilizados holandeses en Indonesia. Todos los hombres adultos fueron ejecutados, 431. El gobierno holandés se disculpó en 2011, pero que respecto a las reclamaciones, ‘pelillos a la mar’.

Fuente de las imágenes: https://twitter.com/

Para saber más: Rawagede massacre – Wikipedia

9. Australia-China

El último boletín de Tricontinental está dedicado a las relaciones entre Australia y China.

https://thetricontinental.org/

Nada bueno vendrá de una Nueva Guerra Fría con Australia como Estado de primera línea | Boletín 49 (2022)



Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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