DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.
ÍNDICE
1. Bhadrakumar sigue optimista.
2. El fin de la hegemonía occidental visto desde el Líbano.
3. Turquía y Occidente.
4. Gran Bretaña reprime al servicio de Israel.
5. Entrevista a Ishchenko.
6. Feminismo popular en América Latina.
7. Marx y el marxismo occidental.
8. El marxismo occidental y la CIA.
9. Resumen de la guerra en Irán, 18 de abril.
1. Bhadrakumar sigue optimista.
Para mi gusto el exdiplomático indio sigue haciendo demasiado caso a lo que Trump dice, pero pronto veremos si tiene razón.
https://www.indianpunchline.com/us-iran-detente-is-inching-closer/
Publicado el 18 de abril de 2026 por M. K. BHADRAKUMAR
La distensión entre EE. UU. e Irán se acerca poco a poco
La iniciativa del presidente de EE. UU., Donald Trump, para calmar el conflicto en el Líbano ha dado sus frutos, ya que anunció una tregua de 10 días entre Israel y Hezbolá que entró en vigor el 17 de abril. El alto el fuego podría prorrogarse de mutuo acuerdo si las negociaciones avanzan, informó el Departamento de Estado con el consentimiento de Beirut y Tel Aviv.
El acuerdo se alcanzó tras las conversaciones de Trump con el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Trump ha anunciado su intención de invitar a ambos líderes a la Casa Blanca para «las primeras conversaciones sustantivas desde 1983». El primer ministro libanés, Nawaf Salam, acogió con satisfacción el resultado, haciendo hincapié en que el alto el fuego era un objetivo clave de las conversaciones con EE. UU. Se espera la respuesta de Netanyahu, quien estaría valorando sus opciones.
Trump actuó en el Líbano con la mirada puesta en su febril intento de intensificar las negociaciones con Teherán y alcanzar un acuerdo histórico, que tiene el potencial de definir su legado en política exterior.
Aquí entra en juego un síndrome de acción-reacción, ya que Teherán se negó a participar en las negociaciones con EE. UU. en Islamabad mientras continuara la matanza en el Líbano y, en segundo lugar, tomó represalias cerrando el estrecho de Ormuz, lo que tiene profundas implicaciones para el mercado mundial del petróleo, un repunte del precio minorista de la gasolina en EE. UU. en particular y, de hecho, el futuro del reciclaje del petrodólar, etc.
Aparte de la expresión de profunda preocupación de Teherán por el sufrimiento de los chiitas del Líbano, que constituyen aproximadamente un tercio de la población del país (donde las sectas musulmanas en conjunto forman una mayoría —aproximadamente dos tercios de la población—), la represalia de Teherán fue más bien una demostración de «unidad simbiótica» con Hezbolá, el núcleo del eje de la resistencia, que se había apresurado recientemente a abrir un «segundo frente» justo cuando estallaba el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Es inconcebible que Israel hubiera depuesto las armas en la operación libanesa sin algún tipo de empuje sobrehumano por parte de Trump a puerta cerrada. Del mismo modo, Beirut había rechazado anteriormente de manera efectiva el contacto directo con Israel. Según la CNN, el presidente Aoun informó a las partes estadounidense e israelí de que no tenía intención de participar en negociaciones con Netanyahu hasta que se lograra primero un alto el fuego duradero y el cese de las hostilidades con Hezbolá —poniendo, por así decirlo, el carro delante del caballo. Trump ha conseguido ahora que se cambie el orden; el carro va delante del caballo.
Así, las consultas entre representantes israelíes y libaneses celebradas en Washington esta semana no lograron producir un avance decisivo, ya que Israel se negó a comprometerse a retirar sus tropas del sur del Líbano, algo en lo que Beirut había insistido junto con su exigencia de un alto el fuego como condición previa para cualquier negociación sustantiva. Tras la intervención personal de Trump, Aoun califica ahora el alto el fuego como un «punto de partida natural» para iniciar el diálogo directo.
También en Israel, el gabinete de Netanyahu se vio literalmente obligado a considerar la postura de Trump sobre la desescalada. El objetivo principal de las operaciones militares es el desarme del movimiento Hezbolá, que sigue siendo una cuestión pendiente. Sin embargo, Netanyahu, aunque ha cedido a la presión de Trump, insiste en que las fuerzas israelíes mantendrán su presencia en sus posiciones en el sur del Líbano a pesar del alto el fuego.
Los medios israelíes informaron de que Netanyahu se encuentra «aturdido y alarmado» por una publicación de Trump en las redes sociales, realizada nada más entrar en vigor el alto el fuego, en la que afirmaba: «Israel ya no bombardeará el Líbano. Estados Unidos les ha PROHIBIDO hacerlo. ¡Ya basta!!!».
Trump redobló su postura en una entrevista posterior, afirmando: «Israel tiene que parar. No pueden seguir volando edificios. No lo voy a permitir».
De manera similar, en el otro extremo del espectro, mientras que Hezbolá rechazó anteriormente de plano cualquier forma de negociación directa con Israel, Teherán (y los huzíes y los grupos palestinos) ha reaccionado positivamente al avance del alto el fuego en un anuncio recíproco realizado ayer en el que se indicaba que el estrecho de Ormuz está abierto al tráfico.
Es tentador llegar a la conclusión precipitada de que Washington y Teherán están actuando en tándem, pero podría haber algo de verdad en ello. La cuestión es que la propuesta de 10 puntos presentada por Irán para las negociaciones entre EE. UU. e Irán (que Trump aceptó como «una base viable sobre la que negociar y el marco principal» para las conversaciones con Teherán) había identificado el cese de los ataques israelíes contra el Líbano como una parte indivisible del fin del ciclo de agresiones no provocadas y ataques de represalia en toda la región.
Del mismo modo, en una medida significativa, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, durante su visita a Teherán el miércoles con el comandante del IRGC, que está a cargo de la cuestión del estrecho de Ormuz.
Curiosamente, antes del anuncio de Trump sobre el Líbano, el presidente del Majlis iraní, Qalibaf, escribió en una publicación en X la línea oficial de que la posibilidad de un alto el fuego en el Líbano se debería a «la lucha persistente librada por Hezbolá y otros miembros del Eje de la Resistencia regional». ¡Qalibaf incluyó implícitamente a Hezbolá en la órbita del alto el fuego en el Líbano!
La respuesta eufórica de Trump habla por sí sola, tal y como escribió en una publicación de Truth Social: «Irán ha acordado no volver a cerrar nunca más el estrecho de Ormuz. ¡Ya no se utilizará como arma contra el mundo!».
Al mismo tiempo, también expresó su profunda gratitud a Pakistán: «¡Gracias a Pakistán y a su gran primer ministro y mariscal de campo, dos personas fantásticas!».
Unas horas más tarde, Trump destacó el papel de China: «El presidente Xi está muy contento de que el estrecho de Ormuz esté abierto y se esté abriendo rápidamente. Nuestra reunión en China será especial y, potencialmente, histórica. Estoy deseando reunirme con el presidente Xi: ¡se lograrán muchas cosas!». Y añadió en otra publicación posterior: «¡UN DÍA GRANDE Y BRILLANTE PARA EL MUNDO!».
En definitiva, las tensiones en el estrecho de Ormuz se están aliviando y la niebla de la guerra se está disipando sobre Ormuz gracias al acuerdo entre EE. UU. e Irán. Más pronto que tarde, el bloqueo naval de EE. UU. a Irán se volverá innecesario.
Trump ha dicho que estaría presente en la ceremonia de firma en Islamabad. De ser así, Trump podría reunirse con Qalibaf, lo que supondría una histórica distensión entre EE. UU. e Irán. No se sorprendan si los anfitriones pakistaníes lo convierten en un gran acontecimiento en la geopolítica de la región. A Trump le encantaría eso.
2. El fin de la hegemonía occidental visto desde el Líbano.
Una respuesta alternativa a por qué hay alto el fuego en el Líbano frente a la idea de una imposición de Trump es que la operación le estaba resultando demasiado costosa a Israel. Es el tema de la entrevista de Hedges.
https://chrishedges.substack.com/p/is-hezbollah-beating-israel-in-lebanon
¿Está Hezbolá venciendo a Israel en el Líbano? (con Laith Marouf) | The Chris Hedges Report
El periodista Laith Marouf sitúa el nuevo alto el fuego en el Líbano en el contexto del auge del Eje de la Resistencia, el nuevo mundo multipolar y el fin de la hegemonía occidental.
Chris Hedges
18 de abril de 2026
Esta entrevista también está disponible en plataformas de podcast y Rumble.
El 16 de abril, la Administración Trump obligó al ejército israelí a cesar sus ataques contra el Líbano como parte de un acuerdo con Irán para abrir completamente el estrecho de Ormuz. Esto supuso otra victoria para el Eje de la Resistencia y el pueblo libanés. Sin embargo, Israel tiene un largo historial de incumplimiento de sus acuerdos de alto el fuego, y es poco probable que renuncie a su objetivo fundamental de ocupar el Líbano intentando fomentar una guerra civil entre Hezbolá y el ejército libanés.
En este episodio, Chris Hedges habla con el periodista de Free Palestine TV, Laith Marouf, que informa desde el sur del Líbano. Marouf describe la «destrucción masiva» de la que fue testigo allí, pero también la determinación del pueblo libanés de aferrarse a su tierra. Informa de que, a pesar de las advertencias de mantenerse alejados, tan pronto como se anunció el alto el fuego, «la gente regresaba llena de alegría, bailando frente a sus casas».
Esta victoria se logró debido a las cuantiosas pérdidas en equipamiento y soldados que sufrieron las fuerzas israelíes a manos de Hezbolá. Marouf explica cómo lo que Hedges denomina «la resurrección de Hezbolá» tras los ataques israelíes con buscapersonas y los asesinatos de sus líderes sorprendió a todo el mundo. Predice que, a pesar de que el primer ministro libanés Nawaf Salam y su familia tienen un largo historial de apoyo a los sionistas, es poco probable que se produzca una guerra civil en el Líbano debido a la superioridad militar de Hezbolá sobre el ejército libanés.
Marouf señala este momento como un cambio histórico en el equilibrio de poder de la región, afirmando que «lo que estamos viendo hoy es el fin de la hegemonía occidental en su conjunto». Las fuerzas israelíes no solo fueron expulsadas del Líbano, sino que también fracasaron en sus últimos intentos de lograr una victoria psicológica en este conflicto. Marouf explica que Irán está emergiendo como un polo poderoso en este nuevo mundo multipolar, mientras que el poder hegemónico de Estados Unidos e Israel está llegando a su fin.
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Presentador
Chris Hedges
Productor ejecutivo:
Max Jones
Introducción:
Margaret Flowers
Transcripción:
Margaret Flowers
Equipo:
Sofía Menemenlis y Milena Soci
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Transcripción
Chris Hedges: Israel, sin previo aviso, lanzó la Operación Oscuridad Eterna el 8 de abril contra el Líbano. En el transcurso de 10 minutos, Israel atacó más de 100 objetivos en todo el país, matando a más de 300 personas e hiriendo a más de 1000. Este acto de terrorismo de Estado tuvo lugar justo cuando entraba en vigor el alto el fuego regional, acordado por Irán y Estados Unidos. Israel llevó a cabo una destrucción de pueblos en el sur del Líbano similar a la de Gaza, lo que obligó a un millón de personas, una quinta parte de la población libanesa, a abandonar sus hogares. Es probable que el actual alto el fuego declarado el 16 de abril resulte tan efímero como todos los anteriores. Israel no ha cesado su campaña de bombardeos en el sur ni sus ataques aéreos indiscriminados en Beirut, ni siquiera durante este alto el fuego. Los altos el fuego no significan nada para Israel, que ha amenazado con reanudar los ataques contra Irán con o sin Estados Unidos.
En los siete meses posteriores al alto el fuego entre Israel y el Líbano en noviembre de 2024, Israel continuó ocupando territorio en el sur del Líbano y bombardeando el país con ataques aéreos, causando la muerte de al menos 250 personas. El objetivo de Israel es convertir al Líbano, al igual que a Siria, en un Estado fallido y enfrentar al débil ejército libanés contra Hezbolá, precipitando una guerra civil. Este objetivo no es nuevo. Cuando Israel invadió el Líbano en 1978, inició una ocupación de 22 años en el sur. Israel llevó a cabo una invasión total del país en 1982, lo que provocaría la muerte de decenas de miles de libaneses y palestinos y daría origen al movimiento de resistencia Hezbolá.
Me acompaña para hablar de la crisis en el Líbano y de cómo afectará a la estabilidad regional el periodista Laith Marouf, de Free Palestine TV. Reside en Beirut y está cubriendo el ataque israelí contra el Líbano. Laith, acaba de regresar del sur del Líbano. ¿Qué ha visto y sobre qué ha informado?
Laith Marouf: Bueno, muchas gracias, Chris, por invitarme a su programa. Y me gustaría felicitar al pueblo libanés, al pueblo iraní y a los pueblos del Eje de la Resistencia por haber logrado forzar a Estados Unidos y a la colonia sionista a un alto el fuego.
Lo que hemos visto hoy… De hecho, iniciamos nuestro viaje hacia el sur alrededor de la medianoche de ayer, cuando entró en vigor el «alto el fuego». Condujimos hacia allí. Ya había miles de personas, sin esperar permiso de nadie, tratando de llegar a sus pueblos.
De hecho, a pesar de que tanto el presidente de la Cámara de Representantes, Nabih Berri, líder del movimiento Amal, como los responsables de Hezbolá emitieron comunicados advirtiendo a la gente: «No bajen porque los sionistas son un enemigo vengativo y no se puede confiar en ellos. Esperen hasta mañana por la mañana», la gente siguió bajando. Mientras conducíamos hacia allí, había miles de personas alineadas en las calles en casi todos los cruces hasta la localidad de Nabateih, que es la ciudad más grande del sector central de la región fronteriza entre la Palestina ocupada y el Líbano. Y entonces empezamos a recorrer la zona, tratando de inspeccionar aquellas ciudades, pueblos y aldeas que habían quedado abandonados bajo el bombardeo de los sionistas.
La destrucción era masiva. Pero ver a toda esa gente regresando alegremente, bailando frente a sus casas, sentándose entre los escombros a fumar shisha, nos demostró lo fuerte que es el vínculo de la gente con la tierra en el Líbano. Hubo algunas cosas que vimos de las que creo que nadie ha informado todavía.
Ellos son los que llegaron al Castillo de Beaufort, un castillo de los cruzados a las afueras de la ciudad de Nabateih. En árabe se llama Castillo de Arnun. Y cuando llegamos allí, había lugareños que estaban retirando banderas israelíes de lo alto del Castillo de Beaufort. Al principio, no entendíamos cómo habían llegado esas banderas israelíes al castillo de los cruzados. Esto está al norte del río Litani. Y lo que nos dijeron es que, en las primeras horas de esta mañana, los sionistas enviaron cuatro, no cuadricópteros, sino esos drones que tienen ocho hélices, enormes, cada uno de ellos llevando varillas fabricadas a toda prisa con patas de trípode y banderas israelíes, y uno que, de hecho, tenía una cúpula de vigilancia. Y aterrizaron con estos drones en lo alto del castillo de Beaufort, que domina todo el sur del Líbano y gran parte de la zona alrededor de la ciudad de Nabateih, con el fin de hacer creer a la gente, o que se engañaran a sí mismos, de que habían llegado al norte del río Litani. Vimos esas banderas. Los lugareños las arrojaron por el acantilado.
Recuerden que, justo la semana pasada, los sionistas cayeron en una emboscada en el fondo del valle, bajo el castillo de Beaufort, cuando intentaban cruzar el río Litani. Sufrieron una emboscada y perdieron a muchos de sus soldados, muchos resultaron heridos, y abandonaron todo su equipo, incluida maquinaria muy pesada —tres máquinas pesadas—, todas esas canoas y todos esos puentes provisionales que intentaban construir sobre el río Litani.
Así pues, está claro que esa emboscada en la que cayeron quedó profundamente grabada en sus corazones, hasta el punto de que quisieron venir y fabricar esta victoria colocando estas banderas mediante el uso de estos drones. Otro lugar que visitamos y que nos pareció muy revelador de las batallas que tuvieron lugar durante los últimos 45 días fue la localidad de Dibbin, que se encuentra justo al norte de Al-Khiyam. Y Al-Khiyam es un pueblo muy famoso situado directamente en la frontera con la Palestina ocupada y el valle de Houla. Y durante esos 45 días, los sionistas fueron incapaces de capturar Al-Khiyam o de entrar en él. Así pues, lo que ocurrió es que atravesaron una localidad cristiana controlada principalmente por los supremacistas cristianos de las Falanges y el Partido Kataeb, donde no había ningún miembro de la resistencia libanesa de Hezbolá para protegerla. Esos Kataeb, partidos supremacistas cristianos, dejaron que los israelíes atravesaran Marjayoun para llegar a Dibbin e intentar cortar la ruta de suministro de la resistencia hacia Khiam. Ahora bien, lo que ocurrió es que los israelíes tenían miedo de enviar una columna blindada, por lo que enviaron una fuerza especial, una fuerza especial de infantería, a Dibbin, pero la resistencia ya los había detectado y los atrajo al pueblo. Y tan pronto como las fuerzas especiales entraron en dos casas para comenzar a atrincherarse en el pueblo, fueron bombardeadas por todos lados por la resistencia. Y se produjo una auténtica masacre de las fuerzas invasoras. Y eso requirió enormes oleadas de bombardeos aéreos por parte de los israelíes para intentar rescatar a su fuerza invasora atrapada.
Y en este bombardeo demencial, Dibbin cuenta con un castillo histórico, así como con un cementerio para los soldados franceses que perecieron en el Líbano en 1941 durante el levantamiento que se extendió por Siria y el Líbano contra la ocupación francesa. Los israelíes lanzaron una bomba antibúnker, la de mayor tamaño de este tipo, sobre el cementerio que albergaba a estos soldados franceses fallecidos y lo borraron del mapa. Quedó un cráter de al menos 40 metros de ancho y 20 metros de profundidad. Y los marcadores de estas tumbas, incluso la estatua dedicada a estos soldados, quedaron totalmente destruidos. Han pasado casi 80 años desde la muerte de estos soldados franceses y el pueblo libanés, aunque luchó para que los franceses se marcharan, seguía respetando esas tumbas, pero fueron los israelíes quienes las destruyeron.
Así pues, en general, lo que dedujimos al observar las pocas escenas de combates que visitamos fue que los israelíes sufrieron enormes pérdidas. Esto también queda demostrado, por supuesto, con los vídeos que Hezbolá ha publicado en los últimos cuarenta días aproximadamente: al menos unos 200 tanques destruidos o fuera de combate, además de todo el resto de su equipo pesado que perdieron —los vehículos blindados, los jeeps y demás—.
Así pues, observamos esto y estamos deseando ver más y más vídeos que, sin duda, Hezbolá va a publicar ahora mismo, ya que no tienen que preocuparse por intentar llevar los vídeos a través de una zona de combate hasta los equipos de edición. Por lo tanto, veremos más de eso en los próximos días.
Lo último que diría sobre lo que vimos allí es que los sionistas seguían intentando destruir y volar casas en las aldeas que aún ocupan en este momento, antes de tener que marcharse. A lo largo del día, oíamos enormes explosiones de casas que estaban siendo voladas en aldeas al otro lado de la frontera en las que los israelíes siguen estacionados, pero de las que se marcharán pronto.
Chris Hedges: Bueno, han arrasado, prácticamente demolido, ¿no son 20 pueblos en el sur, comunidades enteras?
Laith Marouf: Sí, ya había muchos pueblos que fueron destruidos durante la guerra de 66 días de 2024 y el llamado alto el fuego que le siguió, unos 15 meses de alto el fuego. Y los pueblos que han destruido ahora ya estaban parcialmente destruidos.
Creo que lo más importante que los sionistas intentaban hacer durante los últimos días de esta guerra, antes de que Donald Trump les obligara a poner fin a su ofensiva en el Líbano, era intentar tomar la ciudad de Bint Jbeil. Bint Jbeil es una localidad de segunda o tercera línea situada en la zona central de la frontera con la Palestina ocupada. Es muy famosa por el discurso que el mártir Sayyed Hassan Nasrallah pronunció en el año 2000 tras la liberación del Líbano, en el que dijo, en el campo de fútbol de la localidad: «La colonia sionista es tan débil como una telaraña».
Por lo tanto, intentaban lograr alguna victoria emocional o psicológica. Y, de nuevo, para atacar Bint Jbeil, no pudieron llegar hasta allí hasta que el traidor y colaboracionista primer ministro Nawaf Salam ordenó al ejército libanés que se retirara de tres pueblos cristianos situados justo al sur de Bint Jbeil, tras lo cual el ejército israelí entró en esos tres pueblos y rodeó Bint Jbeil. La batalla por Bint Jbeil duró casi 35 días, y los israelíes no pudieron entrar en las zonas principales de la ciudad y perdieron decenas de tanques y soldados en esta batalla. Y, una vez más, no lograron esa victoria simbólica que intentaban apresurar antes de que Trump les obligara a un alto el fuego. Recuerden esto: se negaron a aceptar el alto el fuego hace una semana, cuando Irán y Estados Unidos alcanzaron ese acuerdo, simplemente porque querían llegar a Bint Jbeil y ocuparla, y fracasaron estrepitosamente.
Chris Hedges: Quiero hablar de los tanques. Hemos visto imágenes de soldados israelíes saltando de sus tanques y huyendo. No sabemos el número, pero sin duda es significativo el de los tanques que fueron inutilizados o destruidos por Hezbolá. También vimos columnas de tanques israelíes casi pegados unos a otros. Sé, por mi experiencia cubriendo guerras, que eso nunca se hace. Se espacian los tanques. Tengo curiosidad por saber por qué Hezbolá fue tan eficaz a la hora de eliminar tanques. Creo que fueron eliminados por drones, ¿es correcto?
Laith Marouf: Sí, Hezbolá utilizaba drones, FPV que, al igual que los que se han utilizado también en la guerra de Ucrania, son muy sencillos, llevan una bomba acoplada y solo hay que lanzarlos; esa es una forma. También disponían de todos esos drones suicidas que se estrellaban contra los tanques y llevaban proyectiles acoplados. Además, utilizaban sus ATGM, y se considera que Hezbolá es la fuerza militar más experta del mundo en el uso de ATGM.
Chris Hedges: Explique qué son para quienes no lo sepan, Laith.
Laith Marouf: Sí, son misiles antitanque similares a los RPG, pero mucho más avanzados, ya que cuentan con una cámara en la punta del misil, se guían manualmente y pueden esquivar cualquier intento de derribarlos. Y vimos a lo largo de la guerra de 33 días y del frente de solidaridad con Gaza en 2024 todos esos increíbles vídeos de combatientes de Hezbolá alcanzando con precisión pequeñas cámaras situadas en las bases de los sionistas que vigilaban el Líbano.
Así pues, los militares rusos que fabricaron esos ATGM afirmaban claramente que ni siquiera cuentan con soldados que puedan alcanzar la pericia de los combatientes de Hezbolá en esas circunstancias. Así pues, hay dos cosas que nos confirman que los sionistas sufrieron enormes pérdidas. Una, por supuesto, es que, según admitieron los sionistas en junio de 2025, perdieron 1000 tanques tanto en el campo de batalla de Gaza como en el de Líbano. Y, por supuesto, el ejército israelí cuenta solo con unos 2000 tanques. Y la otra cosa que nos demuestra que han perdido aún más desde que tuvo lugar esta batalla es que empezamos a ver Merkavas, no las últimas versiones, los Merkava IV, sino los Merkava III. Esos tienen casi 10 años, por lo que está claro que los mejores tanques que tenían sufrieron muchos daños en esas batallas en el Líbano y Gaza durante esos dos años y medio, y ahora se veían obligados a utilizar material más antiguo.
En cuanto a esas columnas que ha descrito, el Líbano tiene la suerte de contar con una topografía en el sur que convierte precisamente esa topografía y geografía del sur en un mecanismo de defensa. No es un territorio llano como Gaza, y es un territorio enorme. Tampoco es una franja pequeña como Gaza. Y cuando observamos la geografía del sur, está claro que hay pocos caminos por los que puedan pasar las columnas blindadas. No es que puedan hacer volar esos vehículos blindados. Tienen que atravesar el valle o intentar ir por las crestas de las montañas. Y las crestas están llenas de pueblos y demás. Así que no tienen más remedio que pasar por caminos específicos. Y Hezbolá estaba preparado para ellos porque es la ruta lógica. No es ninguna genialidad que tengan que idear nuevas formas de invadir el sur del Líbano. Son las mismas tácticas repetidas que han tenido que utilizar desde la década de 1970, como usted ha mencionado. Y Hezbolá había preparado muchas emboscadas, muchas minas, muchos artefactos explosivos improvisados (IED) y lograron destruir estas columnas a medida que avanzaban.
Además, cuando vemos los vídeos de Hezbolá derribando estos tanques, queda claro que, desde todos los flancos, Hezbolá había detectado y conocía los avances por donde se acercaban. Lo último que diría es que hoy, cuando el ejército israelí abandonaba las afueras de la aldea de Khiam, se adentró en un campo de minas o de artefactos explosivos improvisados (IED), y estos explotaron contra ellos. Esto ocurrió tras el alto el fuego. Y, según fuentes israelíes, hay muchos heridos en este batallón, incluidos algunos que han perdido extremidades. Yo diría que cada vez que los israelíes admiten algo como heridos graves o por el estilo, significa que tienen muertos, pero no lo están contando con sinceridad.
Chris Hedges: Quiero hablar de, quizá usted discuta la palabra, la resurrección de Hezbolá, porque hubo esos buscapersonas que explotaron y que Israel utilizó para mutilar a cientos de miembros de Hezbolá, no necesariamente combatientes. Podrían ser contables. Pero creo que Israel, o quizá Estados Unidos, descartó a Hezbolá después de eso. Explique ese incidente y cómo Hezbolá demostró ser tan ingenioso y eficaz a la hora de contrarrestar esta última invasión de Israel.
Laith Marouf: Bueno, lo primero que debemos señalar es que, según el derecho internacional y las leyes de la guerra, colocar trampas explosivas en objetos civiles es un crimen de guerra. Sabemos que los sionistas están muy orgullosos de sus crímenes de guerra, y consideraron esto una gran victoria: colocar trampas explosivas en esos buscapersonas e interceptar las líneas de producción de las empresas que los vendían. Dicho esto, como usted también ha señalado, cientos de no combatientes resultaron heridos o murieron en esos ataques. Los buscapersonas se utilizan mucho, por supuesto, en el ámbito médico. Los médicos y enfermeros utilizan buscapersonas para recibir sus llamadas en entornos donde no se permiten teléfonos móviles. Y aunque se trata de una gran pérdida y se produjo mucho sufrimiento —niños que se encontraban cerca de estos buscapersonas también resultaron heridos o murieron—, hemos visto vídeos difundidos por Hezbolá a lo largo de esta guerra de hombres heridos que sobrevivieron a los ataques contra los buscapersonas, que en realidad se encontraban en primera línea disparando misiles y drones. Y esto demuestra el gran orgullo y la firme convicción que tienen el pueblo libanés y los miembros de Hezbolá.
Ahora, analicemos el ataque de decapitación que se llevó a cabo contra los líderes de Hezbolá.
Chris Hedges: Se trata del asesinato del líder de Hezbolá, Nasrallah.
Laith Marouf: Sí, y de gran parte de sus comandantes…
Chris Hedges: Y de gran parte de su estructura de mando.
Laith Marouf: Sí, en 2024. Y podemos pensar en dos cosas. Una es que Hezbolá, durante su intervención en Siria, intentó detener a las hordas de escuadrones de la muerte wahabíes que la CIA y el Mossad lanzaron contra Siria. En esa batalla, tuvo que reestructurarse y se convirtió en una organización semimilitar con tanques y vehículos blindados de transporte de tropas. Esto también significó que, en esos quince años de guerra, todas las demás agencias de inteligencia del mundo pudieron trazar una cadena de mando de Hezbolá en esos campos de batalla: los nombres de los comandantes, sus rostros y todo lo demás. Así pues, al final de esos quince años de guerra en Siria, aquellas fuerzas de inteligencia aliadas con el Mossad y los sionistas conocían prácticamente las estructuras militares de Hezbolá. Y así es como los israelíes pudieron asesinar a los líderes de Hezbolá en 2024.
Una vez que eso ocurrió, Hezbolá tuvo que volver a ser una organización guerrillera. Por lo tanto, las estructuras tuvieron que pasar de un formato semimilitar a formaciones celulares con líderes desconocidos, con células de tres miembros y con una especie de mando disperso y no jerárquico por todas partes. De hecho, durante los 15 meses de alto el fuego, vimos cómo los israelíes seguían asesinando a comandantes conocidos de Hezbolá. Y esos comandantes estaban en las calles en sus coches, con total normalidad, y así sucesivamente. Y esto se debe únicamente a que Hezbolá los había retirado literalmente, ¿verdad?
Cualquiera que tuviera una presencia pública y fuera descubierto durante la guerra en Siria tenía que ser retirado, y había que establecer nuevas estructuras y nuevos líderes. Y esto es lo que está volviendo locos a los sionistas en este momento. Y también permitió a Hezbolá manejar muy bien esta ambigüedad y ocultar sus capacidades.
Los sionistas, y Estados Unidos detrás de ellos, pensaban que habían destruido las estructuras de Hezbolá y que, de alguna manera, habían destruido todas sus capacidades militares. Y he aquí que Hezbolá realmente los sorprendió, e incluso sorprendió al pueblo libanés, con la enorme cantidad de munición que aún poseía y las líneas y estructuras de defensa muy bien organizadas que se pusieron de manifiesto aquí durante esta guerra.
Chris Hedges: Hay dos cosas que quiero preguntarle: en primer lugar, sobre el Gobierno libanés. Han expulsado al embajador iraní incluso antes de este actual ataque. El Gobierno libanés se ha mostrado bastante servil con Israel, pidiendo negociaciones, incluso antes de que estas, al parecer, hayan comenzado. Me gustaría que hablara del papel del Gobierno libanés. Y después, me gustaría que abordara la exigencia a largo plazo de Israel de que el ejército libanés desarme a Hezbolá; puede comentar esto, pero al menos siempre he entendido que es porque buscan provocar una guerra civil dentro del Líbano.
Laith Marouf: Bueno, para los espectadores, comencemos por lo básico. Creo que es muy importante comprender que no existe ningún Estado llamado Líbano. Nunca ha existido un Estado llamado Líbano. Y la forma en que podemos definir a los Estados es que un Estado tiene el monopolio del uso de la fuerza en su territorio y el control de sus fronteras. Y esas cosas nunca han ocurrido desde 1942, con la Declaración de Independencia y la separación del Líbano de Siria.
Otra cosa es que Hezbolá, en el año 2000 cuando liberó el Líbano, se convirtió en el primer movimiento de liberación del mundo, en la historia de la humanidad, que liberó un país y no tomó el control del Estado. Y esa fue una decisión que tomó Hezbolá, aunque tenía el derecho, como liberadores del país, a hacerlo. Pero decidió no tomar el control del Gobierno porque esperaba no desencadenar ninguna guerra civil justo después de pasar décadas luchando contra la ocupación.
Chris Hedges: Y permítame, solo para quienes no lo sepan, el Líbano es una mezcla de cristianos, suníes y chiíes —Hezbolá es una organización chií—, pero existe una mezcla étnica bastante intensa dentro del Líbano.
Laith Marouf: Sí, y la otra cuestión es, por supuesto, que la composición confesional y sectaria del Gobierno, el Parlamento y demás fue impuesta por los franceses en 1942, cuando se marchaban. Y el número de escaños por secta —cristianos, drusos, suníes, chiíes, etc.— se basa en el porcentaje de la población en 1942. Y al país no se le ha permitido, o no ha querido, realizar un censo desde entonces porque, de hecho, hoy, mientras hablamos, al menos el 50 % de la población es chií. Y si se realizara un censo, incluso si se mantuviera la constitución confesional sectaria, Hezbolá obtendría el 50 % de los escaños junto con su socio chií, Amal, y si a ello se suman todos los demás partidos aliados con él, gobernaría de forma natural. Así que eso es una cosa.
La otra cosa que debemos comprender sobre el actual primer ministro, Nawaf Salam. Este hombre proviene de una familia traidora desde hace varias generaciones. Su abuelo, Salim Salam, que formaba parte de la élite del Líbano a finales de la era otomana, sobornó a los registradores de la propiedad otomanos y estafó a los terratenientes de lo que hoy es el valle de Houla, la franja de Palestina que se adentra hacia el norte, y cambió la titularidad de esas tierras a su nombre. Y estaba intentando hacer lo mismo con gran parte del sur del Líbano. Y, afortunadamente para el pueblo libanés, estalló la Primera Guerra Mundial antes de que pudiera estafar al resto de las aldeas de las que hablamos, Bint Jbeil, Khiam y otras. Así pues, una vez que eso ocurrió, Salim Salam intentó vender esas tierras del valle de Hula a los sionistas, los colonos judíos. Pero como el valle de Hula seguía formando parte del Líbano en aquel momento, o del mandato francés, las autoridades francesas se negaron porque el valle de Hula recibe gran parte del agua procedente de los Altos del Golán. Así pues, Salim Salam acabó colaborando con la Agencia de Colonización Judía para sobornar a las autoridades francesas; llevó una maleta con 30 millones de dólares, se la entregó a la ocupación francesa, donde redibujaron los límites territoriales, el mapa, y cedieron el valle de Hula a Palestina y al Mandato Británico en Palestina. Y finalmente vendió esas tierras a los colonos. Y ahora sabemos que Kiryat Shmona y todas esas localidades se construyeron sobre las tierras defraudadas por ese abuelo de Nawaf Salam.
Chris Hedges: Permítame interrumpirle aquí, porque, si nos remontamos a los documentos de principios de la década de 1920, los sionistas siempre han codiciado el sur del Líbano debido al suministro de agua y a la gran fertilidad de la tierra. Y siempre hablan de esta zona de seguridad que se extiende hasta el río Litani. Se trata de un proyecto de más de un siglo por parte de los sionistas. Solo quería aportar ese dato histórico.
Laith Marouf: Sí, tiene razón. Ahora entra en escena Nawaf Salam, el nieto de Salim Salam. Nawaf Salam, según los archivos de los servicios de inteligencia de Alemania Oriental, fue reclutado por el Mossad en la década de los setenta, a finales de los setenta, y se infiltró en las secciones juveniles de la OLP en las universidades para intentar obtener información de ellos. Y acabó formando parte del equipo del presidente del Líbano que entró en el palacio presidencial a bordo de tanques israelíes en 1982, Gemayel, y Nawaf Salam formó parte del equipo negociador en aquella época, entre 1982 y 1983, para firmar la normalización, la rendición y la paz con Israel.
Así pues, Nawaf Salam ha sido agente desde sus días de estudiante a lo largo de la ocupación del Líbano por los sionistas y ahora ha vuelto a ser traído de nuevo a bordo de un tanque israelí y un avión estadounidense para terminar el trabajo que intentó comenzar en 1982. Y, por cierto, la vida del entonces presidente del Líbano, Gemayel, terminó con una bala en la cabeza disparada por Habib Shartouni, un resistente libanés muy famoso, y cuando se pasea por el Líbano se ven todos esos carteles que dicen: «Por cada Gemayel, hay un Shartouni en el Líbano».
Chris Hedges: Hablemos de esta política israelí de fomentar la guerra civil. Ha sido una constante. De hecho, estuve en el sur del Líbano con Lahad, y usted puede explicar quién era, un representante de Israel. Y cuando hablan de negociaciones, la exigencia inquebrantable de Israel es que se desarme a Hezbolá, sabiendo que eso provocaría lo que ellos quieren, que es un conflicto armado. Y caractericemos también al ejército libanés, porque es muy débil.
Laith Marouf: Sí, bueno, mire, los sionistas pueden soñar con que pueden provocar una guerra civil en el Líbano o con que tienen un socio para tal guerra civil. Quizá sigan viviendo en esa ilusión de los años setenta. Pero, cuando analizamos a los posibles oponentes de Hezbolá, empecemos por el ejército libanés. En el ejército libanés, más del 50 o 60 por ciento de los soldados son chiitas. Aunque el jefe del ejército libanés siempre es nombrado entre los cristianos, actualmente el comandante en jefe es el general Rodolphe Haykal. Y aunque está sometido a mucha presión, hasta ahora se ha negado a intentar desarmar a Hezbolá. Y esto se debe a que sabe que, si intenta hacer tal cosa, se producirá un motín dentro del ejército y este se derrumbará.
Y, en cualquier caso, el ejército libanés está muy poco armado. No tiene tanques. Tiene vehículos blindados de transporte de tropas. No tiene misiles ni drones. Y no puede resistir en un combate ni siquiera si todo el ejército libanés se uniera detrás del liderazgo, cosa que no ocurre. Así pues, aunque ha habido múltiples grabaciones o testimonios sobre reuniones entre Nawaf Salam y Rodolphe Haykal, esas reuniones casi degeneraron en peleas a puñetazos porque Haykal no está dispuesto a sacrificar al ejército por los objetivos de Nawaf Salam.
Si nos fijamos en los partidos supremacistas cristianos del Líbano, la Falange o el Kataeb, estos partidos son una sombra de lo que solían ser. Sus principales patrocinadores son los saudíes. Esto es lo más descabellado. Los saudíes son los principales patrocinadores de los partidos supremacistas cristianos en el Líbano. Y no disponen de muchas armas. No cuentan con muchos hombres preparados para luchar y, por lo tanto, no son un adversario viable para Hezbolá que pueda plantarle cara. La última posibilidad es instigar de alguna manera a escuadrones de la muerte wahabíes, como ocurrió en Siria, para crear disturbios en el país. Y ya hemos visto algunos intentos de ello, una invasión desde el exterior en el norte del Líbano, justo en la frontera con Siria.
Tras el colapso del gobierno de Assad y la toma del poder por parte de Al-Julani en Damasco, intentaron invadir el norte del valle de la Bekaa, las fuerzas especiales de HTS, conocidas como los Pañuelos Rojos. Y en ese momento, el ejército libanés simplemente se retiró y abrió la puerta a estos Pañuelos Rojos —esto es en 2025— para que avanzaran hacia el valle de la Bekaa. Y lo que vimos es que los clanes locales, ni siquiera Hezbolá, tomaron las armas y repelieron a los Pañuelos Rojos, los derrotaron y avanzaron hacia territorio sirio, tomaron tres pueblos y casi llegaban a Homs.
Y en ese momento, el ejército libanés llegó y cortó la ruta de los clanes libaneses en el norte del valle de la Bekaa, y el ejército israelí envió a su fuerza aérea para destruir las rutas de suministro de los clanes en el norte del Líbano con el fin de salvar a los Pañuelos Rojos de HTS. Por lo tanto, no creo que ni siquiera Al-Julani y sus escuadrones de la muerte puedan derrotar a Hezbolá, aunque ellos sean traídos hasta la frontera con el Líbano.
Chris Hedges: ¿Hacia dónde cree que va esto? He cubierto muchos, muchos alto el fuego establecidos por Israel. No hay ninguno que no violen. Ha mencionado la presión de la administración Trump, pero queda bastante claro por la retórica de la oficina de Netanyahu que no han terminado. ¿Qué cree que va a pasar?
Laith Marouf: Mire, esta ha sido una guerra que lleva 100 años en curso, y se basa en la supremacía judía, y se basa en el imperialismo que mantiene esa supremacía judía en la tierra de Palestina. La colonia judía no sería capaz de durar ni un solo día frente a los niños de Gaza si no existiera un apoyo financiero, político y militar ininterrumpido para esta colonia judía.
Y lo que estamos viendo hoy es el fin de la hegemonía occidental en su conjunto. Y todo lo que hemos visto con el genocidio en Gaza y las guerras desde el 7 de octubre, que constituyen la cúspide de esta guerra de 100 años en términos de la proyección de poder de Occidente y de la colonia sionista, y a partir de este momento, se trata de una retirada tanto para el Imperio en su conjunto como para su perro faldero favorito.
Ahora bien, ¿significa eso que todo va a terminar mañana? No. ¿Significa eso que no vamos a tener más guerras? No. Pero simplemente significa que, a partir de ahora, serán los colonos judíos y sus patrocinadores quienes sufrirán más que nosotros. Y con cada nueva oleada de esta batalla, habrá más sufrimiento para Occidente, más sufrimiento para los colonos judíos y menos para nosotros, hasta que hayamos caído por completo desde el momento álgido que vivimos con la amenaza del uso de armas nucleares contra Irán, de la que Estados Unidos tuvo que retirarse.
Así pues, cuando observamos este momento, dado que ya vimos todo esto hace 100 años, a veces somos incapaces de ver lo que se avecina. Sentimos que hay una rutina, una repetición. Pero, ¿sabe qué? Irán controla el estrecho de Ormuz en este momento. Controla el 30 % de la producción mundial de petróleo y gas. Irán impuso un alto el fuego en el Líbano antes de abrir el canal de Ormuz, y tenemos una nueva superpotencia en ascenso. ¿Significa eso que los israelíes simplemente se van a rendir, o que los estadounidenses simplemente se van a rendir? No es eso lo que intento decir. Lo que intento decir es que estamos viviendo en este momento un momento histórico. Probablemente el único momento comparable al que podemos recurrir en nuestra historia es aquel del ataque tripartito contra Egipto por parte de franceses, británicos e israelíes en 1956, que terminó con la derrota de esa invasión tripartita y…
Chris Hedges: Se refiere a la crisis de Suez.
Laith Marouf: Exactamente, y al fin o la degradación de Francia e Inglaterra, el Reino Unido, de superpotencias a potencias secundarias bajo el control de Estados Unidos. Lo que estamos viendo hoy es el fin de la superpotencia de Estados Unidos, pero no hay ningún otro polo europeo que pueda llenar ese vacío. Lo que está surgiendo en este momento es un nuevo mundo, un mundo multipolar, en el que Irán va a ser uno de los polos centrales y el Eje de la Resistencia, que incluye a miembros como Hezbolá o Ansarallah en Yemen, va a ser el vencedor en todo esto, el que va a recoger los frutos de esta batalla.
Chris Hedges: Gracias, Laith. Y quiero dar las gracias a Malena, Sophia y Max, que han producido el programa. Pueden encontrarme en chrisedges.substack.com.
3. Turquía y Occidente.
En The Cradle vuelven a analizar la siempre extraña relación entre Turquía y Occidente: miembro de la OTAN y repudiado en la UE, por ejemplo.
Turquía y Occidente: en busca de la integración en un momento de múltiples crisis
A medida que Ankara se adentra cada vez más en las estructuras militares y financieras occidentales, el Gobierno de Erdogan apuesta por que el respaldo externo pueda contrarrestar su crisis interna de legitimidad.
17 de abril de 2026
Mientras la guerra contra Irán domina el debate en Turquía, se están desarrollando paralelamente otros acontecimientos en materia de política exterior. A diferencia de otros miembros de la OTAN y de los Estados del Golfo Pérsico, Ankara no ha adoptado una postura abiertamente antiiraní en la guerra. Ha evitado el lenguaje acusatorio hacia Teherán.
Al mismo tiempo, al atribuir la responsabilidad a Israel, Ankara ha evitado señalar directamente a EE. UU. y al presidente Donald Trump como los principales impulsores de la guerra, al tiempo que ha dado una serie de pasos significativos que apuntan hacia una nueva fase de integración con Occidente.
La primera fue la decisión de establecer, por primera vez en Turquía, un cuerpo multinacional bajo el mando de la OTAN. La segunda, aunque no vinculada formalmente a la OTAN, fue la decisión de establecer un Mando de Componente Marítimo en Estambul, dependiente de la Fuerza Operativa Internacional vinculada a los planes de Europa para Ucrania.
¿Por qué, entonces, el Gobierno turco del presidente Recep Tayyip Erdogan ha evitado enfadar a Trump y ha dado pasos que suponen una integración mucho más profunda con Occidente? ¿Qué significan estas medidas para Turquía y para el futuro político de Erdogan?
Una economía frágil y el temor a Trump
La guerra lanzada por la alianza estadounidense-israelí contra Irán ha tenido consecuencias que van mucho más allá de la región. El ámbito más claro en el que esto se puede observar es la economía.
El uso por parte de Irán de la carta del estrecho de Ormuz para detener la agresión imperial tenía como objetivo sacudir la economía mundial a través de la producción, el suministro y los precios de la energía. Funcionó.
Cuando a la amenaza de Ormuz se sumaron los ataques contra instalaciones energéticas en los Estados del Golfo Pérsico, los precios del gas natural y del petróleo se dispararon. Esto, a su vez, desencadenó presiones inflacionistas en todo el mundo y provocó graves perturbaciones en las cadenas de suministro globales.
Según los expertos, el impacto de la guerra en Irán sobre la economía mundial será mayor y más perjudicial que la crisis del petróleo de 1973. Países como Turquía, que dependen en gran medida de las importaciones de energía y tienen economías frágiles, se verán mucho más afectados.
La disminución de las reservas del Banco Central de Turquía durante la guerra lo demuestra claramente.
En las últimas semanas, los medios de comunicación turcos han debatido intensamente la drástica caída de las reservas del banco central. Con el estallido de la guerra, se produjo una rápida salida de capital especulativo de Turquía. Para evitar una crisis monetaria provocada por el aumento de la demanda de divisas, el Banco Central vendió parte de sus reservas de oro, compró divisas e inyectó parte de ellas en el mercado.
Economistas críticos en Turquía señalaron que el Banco Central vendió cerca de 50 toneladas de oro, lo que supuso la caída más pronunciada de las reservas desde el 17 de agosto de 2018.
¿Qué ocurrió el 17 de agosto de 2018?
Los politólogos críticos recordaron inmediatamente una publicación de Trump en las redes sociales durante su primer mandato.
Andrew Brunson, un pastor evangélico estadounidense, había sido detenido en Turquía en relación con el intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016. Durante su campaña electoral, Trump había prometido que Brunson sería liberado.
Mientras el juicio de Brunson aún estaba en curso, Trump publicó en las redes sociales que, si no se liberaba al pastor, destruiría la economía turca con «sanciones severas». Ese mismo día, la lira turca se desplomó frente al dólar, y Turquía sufrió una de las mayores crisis monetarias de los últimos años.
Casi ocho años después, el banco central se vio una vez más obligado a tomar medidas extraordinarias y a vender toneladas de oro para evitar otra crisis monetaria.
Pero las «precauciones» no se detuvieron ahí.
Erdogan se sintió profundamente satisfecho al ver que el expresidente estadounidense Joe Biden abandonaba el cargo y que Trump regresaba. Esta vez, a diferencia del primer mandato de Trump, Erdogan no haría nada que pudiera enfurecerlo.
Cualquiera que siga de cerca la política turca puede verlo. Desde que comenzó la guerra con Irán, tanto Erdogan como los funcionarios del Gobierno apenas han dicho nada sobre el papel de EE. UU. y de Trump en el conflicto. En cambio, han señalado sistemáticamente a Israel como el principal culpable.
En sus últimas declaraciones ante el Parlamento, Erdogan volvió a referirse a Israel y dijo: «Ha quedado claro quién se está beneficiando de esta guerra». Según esta narrativa, tanto el inicio de la guerra como el intento de involucrar a Trump en ella fueron obra del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su Gobierno.
En ese sentido, Ankara sostiene que detener a Israel es la única forma de poner fin a la guerra.
Aun así, es mejor analizar el posicionamiento actual de Turquía e Israel desde una perspectiva pragmática. Ambos Estados siguen formando parte de la alianza atlántica. La posibilidad de una guerra directa entre ellos a corto plazo sigue siendo extremadamente baja.
La retórica agresiva empleada por Netanyahu y Erdogan tiene como objetivo principal dominar la política interna y consolidar sus respectivas bases políticas.
El silencio de Erdogan hacia Trump tampoco es de extrañar.
Tras ganar las elecciones de 2023, Erdogan nombró a Mehmet Simsek, uno de los principales representantes de la ortodoxia económica neoliberal en Turquía, para dirigir la economía. Simsek puso entonces en marcha un programa de estabilización destinado a reducir la inflación.
La condición principal para que ese programa funcione es mantener buenas relaciones con EE. UU. y Europa y garantizar el flujo continuo de capital occidental hacia Turquía.
Solo bajo esas condiciones puede mantenerse estable el tipo de cambio y descender la inflación.
Pérdida de poder en el país, búsqueda de legitimidad en el extranjero
La cuestión no es solo económica.
A medida que Erdogan pierde progresivamente el apoyo popular y se enfrenta a una crisis de hegemonía en su país, ha buscado cada vez más el respaldo de Occidente, en particular de Trump, con el fin de preservar su mandato.
Durante este proceso, los sistemas de misiles S-400 adquiridos previamente a Rusia fueron discretamente apartados de la agenda. Turquía había sido expulsada del programa F-35 a causa de esos misiles, y ahora se han iniciado los esfuerzos para volver a incorporarse al programa.
Tras la caída del expresidente sirio Bashar al-Assad, Turquía se posicionó como protectora del nuevo y autoproclamado presidente sirio Ahmad al-Sharaa (el antiguo comandante del ISIS conocido por el nombre de guerra Abu Muhammad al-Julani) y como subcontratista de EE. UU. Trump, a su vez, concedió a Erdogan margen de maniobra en Siria, lo que llevó las relaciones bilaterales a un nuevo nivel.
Tanto es así que Tom Barrack, el embajador estadounidense nombrado por Trump, declaró el año pasado: «El presidente Trump dice… demosles lo que necesitan… legitimidad».
El propio Trump ha elogiado repetidamente a Erdogan y ha manifestado su deseo de mantener buenas relaciones con él.
Al mismo tiempo, Ankara se ha fijado el objetivo de formar parte de la arquitectura de seguridad emergente de Europa, especialmente ahora que las relaciones entre EE. UU. y Europa siguen deteriorándose.
El ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, ha subrayado repetidamente este punto, afirmando en febrero del año pasado: «Si se va a remodelar la arquitectura de seguridad de Europa, es imposible hacerlo sin Turquía. Un enfoque que excluya a Turquía, una potencia militar como Turquía, no será muy realista».
En este contexto, Turquía ha tratado de reforzar su posición dentro de la OTAN, al tiempo que ha dado señales de estar dispuesta a apoyar la construcción de un aparato de seguridad europeo en el que Estados Unidos desempeñe un papel menor.
Reino Unido, Alemania y Francia han indicado que valoran la contribución que Turquía puede aportar a la seguridad europea.
En ese contexto, los incidentes con misiles que, según Ankara, iban dirigidos contra Turquía durante la represalia de Irán contra los ataques estadounidenses e israelíes cobran mayor relevancia.
En cuatro casos distintos a principios de marzo, el Ministerio de Defensa turco emitió comunicados que evitaban una retórica dura hacia Teherán, pero destacaban que Turquía estaba protegida por la presencia de la OTAN en el Mediterráneo oriental.
El debate público en Turquía se centró en las afirmaciones de que los misiles fueron interceptados fuera del espacio aéreo turco, posiblemente en el espacio, y que podrían haber tenido como objetivo Chipre. Esto alimentó las especulaciones sobre una operación de «bandera falsa».
En los contactos con Irán, ambas partes acordaron establecer una comisión conjunta.
Poco después, sin embargo, llamaron la atención los acontecimientos que reforzaron el eje Turquía-Occidente.
El primero fue el proyecto de establecer un nuevo cuerpo multinacional vinculado a la OTAN en Adana, donde se encuentra la base aérea de Incirlik. El segundo fue el Mando de la Componente Marítima en Estambul, que, aunque no depende formalmente de la OTAN, seguiría teniendo un carácter internacional.
Desde su adhesión a la OTAN en 1952, las clases dirigentes de Turquía siempre han considerado la alianza como un punto de referencia en las relaciones con Occidente. La OTAN se ha considerado durante mucho tiempo el vehículo más eficaz para la integración.
El cuerpo multinacional previsto para Adana parece tener como objetivo profundizar aún más esa integración.
Dado que este tipo de cuerpos suelen contar con entre 20 000 y 80 000 efectivos, esto supondría la primera vez en la historia de Turquía que miles de soldados extranjeros se estacionan en suelo turco.
Y lo que es más importante, el objetivo principal de este cuerpo parece ser Rusia. A largo plazo, eso tendrá inevitablemente consecuencias negativas para las relaciones de Turquía con su vecina.
La cumbre de la OTAN de este año se celebrará en Turquía en julio, y es probable que las decisiones que allí se adopten sean de gran importancia a la hora de definir el lugar y la relevancia de Turquía dentro de la alianza.
El Mando de la Componente Marítima en Estambul no es formalmente una iniciativa de la OTAN, pero resulta difícil separarlo de la OTAN.
En enero de 2026, el primer ministro británico Keir Starmer, el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky firmaron una declaración de intenciones para establecer una fuerza operativa internacional de 100 000 efectivos en Ucrania.
Tras la reunión en París, Macron declaró: «Quiero rendir homenaje a nuestros amigos alemanes, italianos y polacos, y, sobre todo, quiero destacar la importancia del papel de Turquía en el ámbito marítimo. Turquía desempeña aquí un papel realmente importante y ha asumido toda esta responsabilidad».
Por lo tanto, es posible considerar el Mando de la Componente Marítima como parte de ese acuerdo y como un intento de Europa de entrar en el mar Negro en una posición abiertamente hostil hacia Rusia.
Cuando estos dos acontecimientos se combinan con la pertenencia de Turquía a la «Junta de Paz» de Gaza de Trump —que se presenta como una especie de ONU alternativa— y el papel de Ankara a la hora de presionar para el desarme de Hamás, la dimensión militar del panorama queda completa.
La clase dominante turca y el Gobierno de Erdogan están tratando de crear un nuevo marco de negociación con EE. UU. y Europa a través de alianzas militares.
A cambio, exigen apoyo para su propia supervivencia política.
Dependencia cada vez mayor: ¿qué vendrá después?
Para completar el panorama, es necesario ir más allá de la dimensión militar y volver una vez más a la economía política.
La economía turca depende profundamente del capitalismo internacional a través del sector financiero, las exportaciones e importaciones, los mecanismos de deuda, los fondos extranjeros y los flujos de capital especulativo.
En los últimos 25 años, no se ha realizado ningún intento serio por reducir esa dependencia o construir un modelo económico más independiente. Turquía no ha emprendido un camino serio de industrialización o desarrollo.
Ahora, en un esfuerzo por compensar ese fracaso, Turquía está siendo reconvertida en un paraíso de mano de obra barata y precaria para el capital internacional.
Se están reprimiendo las luchas sindicales. Se están concediendo privilegios mineros a las empresas. Se están preparando nuevos proyectos de corredores energéticos.
En otras palabras, los gobernantes de Turquía consideran cada vez más que una integración más profunda en las estructuras imperiales —desde la economía hasta la seguridad— es el camino más racional tanto para ellos mismos como para el futuro del país.
Hoy en día, amplios sectores de la sociedad están profundamente enfadados con el Gobierno a causa de la crisis económica. La oposición también ha comenzado a pedir elecciones anticipadas con mayor contundencia.
Sin embargo, no se puede decir que la oposición haya logrado convertirse en una fuente de esperanza al ofrecer una alternativa genuina a las políticas internas y exteriores del Gobierno.
El Gobierno, por su parte, está intensificando la presión sobre la oposición con el fin de superar su propia crisis de gobernanza y convertir a Turquía en un país sin elecciones significativas.
Al hacerlo, busca el respaldo tanto de Estados Unidos como de Europa.
Está entablando nuevas negociaciones con Occidente y tomando medidas destinadas a demostrar que la continuidad del gobierno de Erdogan sigue siendo importante para los intereses occidentales.
Turquía atraviesa, por tanto, un momento de múltiples crisis, y nadie sabe aún adónde conducirán.
Las medidas que adopten todas las partes en el próximo período pueden ofrecer pistas sobre la dirección que tomará la situación.
Por ahora, sin embargo, es demasiado pronto para emitir un juicio definitivo.
4. Gran Bretaña reprime al servicio de Israel.
Si ayer el artículo de Fazi hablaba de la propaganda, hoy nos toca la otra pata de Occidente: la represión de la disidencia. Tema que trata con frecuencia Cook, pero esta vez es analizado por Amar.
https://swentr.site/news/638628-britain-zionist-police-state-israel/
Gran Bretaña se está convirtiendo en un Estado policial sionista para proteger a Israel
El Reino Unido está haciendo todo lo posible por perseguir a un grupo activista pro-palestino, lo que incluye órdenes de silencio generalizadas y engaños en los tribunales
Publicado el 18 de abril de 2026 a las 11:36 | Actualizado el 18 de abril de 2026 a las 12:40
Por Tarik Cyril Amar
Imagine que conoce a una brutal banda de asesinos en serie que comete abiertamente un crimen sádico tras otro. Imagine que reconoce su evidente obligación moral de hacer algo para detener o, al menos, impedir estos crímenes lo mejor que pueda, pero las autoridades de su país, moralmente perversas y políticamente corruptas, están confabuladas con los asesinos, por lo que no puede simplemente llamar a la policía.
De hecho, si intenta resistirse a los asesinos y a sus cómplices, la policía y los fiscales del Estado le perseguirán sin descanso a usted en lugar de a ellos y, en la práctica, protegerán a los criminales. Imagine, por último, que, aunque no puede atacar directamente a los asesinos, puede dificultarles la comisión de sus atroces crímenes entorpeciendo sus actividades comerciales y alertando al público sobre sus actividades escandalosamente desinhibidas y su impactante poder en su sociedad.
Esa es la situación en la que se encuentran los activistas del grupo británico de acción directa Palestine Action. Excepto que es incluso peor que el experimento mental esquemático esbozado anteriormente, porque, en realidad, no estamos hablando de una banda de asesinos en serie, sino de todo un Estado. Pequeño pero extremadamente agresivo y con un armamento excesivo —incluidas armas nucleares totalmente «rebeldes»—, ese Estado está comprometido con una agenda implacable de orgullosamente anunciado (Amalek y todo eso) genocidio y alegre limpieza étnica, tortura sistemática y violencia sexual a gran escala, agresión territorial incesante (atacando más países el año pasado que cualquier otro país del planeta), racismo supremacista étnico (en este caso, judío) y apartheid consagrados en sus leyes, y la conquista del «lebensraum» (un término que se le escapó a los propios medios de comunicación dominantes de ese Estado).
Y ese monstruo de Estado está estrechamente aliado, casi de forma simbiótica, e incluso es capaz de dominar intermitentemente al país más poderoso del planeta, que además desprecia abiertamente el derecho internacional y la ética básica: los EE. UU. Ese Estado, además, ejerce una influencia extraordinaria y nefasta en muchos otros países de Occidente, ese extraño lugar tan orgulloso de sus «valores» y tan cómplice del genocidio al mismo tiempo. Palestine Action, en resumen, se enfrenta a Israel y a su forma de fascismo internacionalmente virulento: el sionismo.
Es seguro que, en un futuro no muy lejano, los activistas de Palestine Action y sus simpatizantes, que actualmente se enfrentan con valentía a la persecución y a las campañas de calumnias del Gobierno y de los principales medios de comunicación, serán recordados como héroes. Del mismo modo que ahora celebramos con razón a quienes se opusieron abiertamente a los nazis allí donde estos ostentaban el poder y cometían sus crímenes, incluido el genocidio de los judíos. En el Reino Unido de hoy, es Palestine Action quien ha hecho de su misión declarada poner fin a la complicidad británica en los crímenes de Israel.
Por ahora, sin embargo, se enfrentan a enjuiciamientos, acoso y cosas peores por parte del mismo Estado británico y del mismo sistema judicial que todos recordamos bien por sus años de obstinada tortura al preso político más importante del mundo en aquel momento, Julian Assange.
De hecho, a escala individual, la persecución de Assange puso de manifiesto el mismo cinismo, crueldad y desprecio de la ley —tanto nacional como internacional— que Occidente también ha mostrado con respecto a los crímenes de Israel contra un gran número de víctimas, en particular en Gaza.
La persecución de Palestine Action ha adoptado muchas formas. Después de que el grupo denunciara la colaboración de la Royal Air Force con Israel, el Gobierno británico, en particular la ministra del Interior, Yvette Cooper, intentó proscribirlo como organización terrorista. Esta calificación errónea era tan absurda que incluso un tribunal británico acabó anulándola. Esto no ha impedido que las autoridades británicas sigan haciendo un uso indebido de la policía para detener masivamente a manifestantes que se atreven a hacer cosas tan terribles —y perfectamente legales—, como levantar pancartas de forma pacífica en las que se oponen al genocidio y apoyan a Palestine Action. Amnistía Internacional Reino Unido no es la única en denunciar estas detenciones. Los agentes de policía con conciencia deberían negarse a cumplir las órdenes de llevarlas a cabo.
Los propios activistas de Palestine Action han sido acosados de forma aún más violenta. Especialmente un grupo conocido comúnmente como los «Filton 24» y, dentro de ese grupo, un círculo más reducido al que a menudo se denomina «Filton» o «Palestine Action Six»: Samuel Corner, Jordan Devlin, Charlotte Head, Leona Kamio, Fatema Zainab Rajwani y Zoe Rogers. Lo que tienen en común es que participaron en una incursión en una sucursal del fabricante de armas israelí Elbit Systems en Filton, que es, en la práctica, un suburbio de Bristol.
Los activistas irrumpieron en las instalaciones de Elbit el 6 de agosto de 2024, abriéndose paso a la fuerza con la ayuda de un camión y destruyendo o dañando todo el equipo de Elbit que pudieron antes de que llegara la policía. Es evidente que sus objetivos eran los objetos, no las personas. Sin embargo, uno de ellos también está acusado de golpear a una agente de policía y causarle lesiones en la columna vertebral. Las circunstancias de ese incidente concreto aún no están claras, ya que el presunto agresor, según declaraciones recientes de agentes de policía, podría haber sufrido «confusión y desorientación» tras haber sido rociado con spray PAVA por la policía.
En general, no hay duda de que el objetivo de los Seis de Palestina era perjudicar en la medida de lo posible a una empresa que representa el militarismo de Israel y está profundamente implicada en sus crímenes. Atacar a Elbit, la mayor empresa armamentística de Israel, es, como dijo el periodista de investigación Max Blumenthal, el equivalente contemporáneo a sabotear las vías férreas hacia Auschwitz: un acto de resistencia moralmente noble y un intento de proteger a sus víctimas desarticulando la organización de los perpetradores.
Por ello, las autoridades británicas han sometido a los activistas de Palestine Action a una dura prisión preventiva de una duración inusual, lo que ha provocado protestas internacionales, huelgas de hambre y un intento de suicidio. Con miles de detenciones a estas alturas por el mero hecho de mostrar solidaridad con ellos —y el acoso a otros resistentes individuales como la Dra. Rahmeh Aladwan—, no es exagerado afirmar que el Reino Unido del primer ministro Keir Starmer se está convirtiendo en un Estado policial para proteger el régimen criminal de otro país, Israel.
Y esta política es persistente. Tras la absolución de los Seis de Filton en un juicio con jurado, la fiscalía somete ahora a ellos a un segundo juicio. Está claramente diseñado para ser, en palabras de Blumenthal, una «trampa». De hecho, se está incriminando a los acusados y privándolos de derechos elementales de forma tan evidente que las autoridades británicas también están recurriendo a una censura preventiva masiva para ocultar al público sus propias manipulaciones. A los acusados no se les permite explicar sus motivaciones; no deben mencionar a Israel ni el genocidio que está cometiendo. Se está engañando sistemáticamente al jurado: mientras se le hace creer deliberadamente que solo se pronuncia sobre cargos penales ordinarios, el juez tiene derecho a hacer un uso indebido de sus conclusiones para dictar sentencia por terrorismo. Dado que esto es obviamente injusto, se ha ordenado a la prensa británica que no informe al respecto, y esta está acatando la orden.
Ha recaído en los medios alternativos fuera del Reino Unido y en un valiente miembro de la Cámara de los Comunes británica hablar de lo anterior. Afortunadamente, en la práctica, es poco probable que el estado policial y de censura de Starmer, en plena evolución, tenga la capacidad real de aislar por completo a sus súbditos. Pero esto no cambia el hecho de que estamos presenciando un descarado intento de imponer una erosión masiva de los derechos humanos, las libertades civiles y, por último, pero no por ello menos importante, el Estado de derecho.
Y todo ello al servicio de Israel. Lo peor de todo es que Gran Bretaña no está sola, sino que es un caso típico. En Occidente, la protección de Israel ha tenido efectos similares en muchos países, entre ellos Alemania, Australia y, por supuesto, Estados Unidos. La lucha por la justicia y la libertad para Palestina es, en realidad, una lucha para todos nosotros de una manera muy concreta. La única forma de que Israel se salga con la suya para siempre es someternos a todos a una opresión cada vez mayor.
5. Entrevista a Ishchenko.
Interesante entrevista en International Socialism a Ishchenko, en la que el sociólogo ucraniano sigue analizando la guerra como un conflicto de clases y la desaparición de la izquierda que ha supuesto Maidán.
https://isj.org.uk/ukraine-imperialism-left/
Entrevista: Ucrania, el imperialismo y la izquierda
Número: 190
Publicado el 5 de abril de 2026
Volodymyr Ishchenko
En esta entrevista con Rob Ferguson, el investigador y escritor ucraniano Volodymyr Ishchenko aborda los temas tratados en su libro Hacia el abismo: Ucrania, del Maidán a la guerra y en otras publicaciones. Volodymyr es un reconocido ponente sobre Ucrania en foros académicos y radicales internacionales. Su análisis único de la trayectoria de la Ucrania independiente, la invasión rusa y los Estados postsoviéticos en general le ha granjeado tanto seguidores como detractores. Al negarse a adoptar una postura binaria sobre Ucrania, Volodymyr destaca como una voz crítica tanto con Rusia como con la OTAN.
Aunque International Socialism pueda tener algunas diferencias de análisis, creemos que Volodymyr ha realizado, y sigue realizando, una importante contribución al debate sobre Ucrania y a una comprensión más amplia de la lucha de clases y el conflicto en los Estados postsoviéticos. Volodymyr Ishchenko impartió clases de sociología en universidades de Kiev y participó activamente en la nueva izquierda ucraniana. Actualmente es investigador en la Freie Universität Berlin. Sus escritos han sido publicados por The Guardian, Al Jazeera, Jacobin y New Left Review.
Rob: Ha pasado poco más de una década desde las protestas de Maidan, la caída del régimen de Viktor Yanukóvich y la posterior invasión de Rusia. Sus primeros artículos de Towards the Abyss abarcan este periodo. Se oponían a las narrativas dominantes al inicio de la guerra, tanto de los liberales occidentales como de la mayoría de la izquierda occidental. En esos artículos identifica la relación entre la rivalidad imperialista, los intereses de los oligarcas ucranianos y las divisiones de clase y étnicas en Ucrania. ¿Podría esbozar cómo vio que se desarrollaban estos factores en las protestas de Maidan y sus secuelas?
Volodymyr: Tiene razón, esa intersección es importante, pero también lo es comprender cómo se entrecruzan exactamente. Una forma de abordar esta intersección es simplemente elaborar una lista: el conflicto interno en Ucrania y las divisiones regionales, la agresión rusa, la expansión de la OTAN y, en términos más generales, la rivalidad entre Estados Unidos y China.
Susan Watkins plantea este tipo de argumento en la New Left Review, según el cual esta guerra abarca «cinco guerras» a la vez.1 El problema es que entonces la gente dice que, en un momento concreto, un conflicto en particular es mucho más importante que los demás. Sin embargo, eso solo nos devuelve al mismo problema por la puerta trasera: o bien tenemos que decidir cuál es la dimensión más importante en este momento, o bien afirmamos que todas las dimensiones de la guerra son igualmente importantes. Acabamos simplemente con una respuesta ecléctica.
En aquellos artículos anteriores de 2014, mi análisis se estaba desarrollando. Debemos ver la contradicción central, que se manifiesta de diferentes maneras y en diferentes niveles tras la complejidad. Esto requiere un análisis de la guerra como desarrollo de un conflicto de clases que surge de la degeneración de la Revolución Soviética de 1917, la desintegración de ese proyecto y la promesa que ofrecía al pueblo de la Unión Soviética y más allá.
En ese proceso, la clase dominante postsoviética surgió mediante la adquisición de antiguas propiedades estatales a través de la privatización. Me refiero a ellos como «capitalistas políticos», cuyos intereses entraron en conflicto con los del capital transnacional representado, en particular, por la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional y la OTAN.2
Otros grupos privilegiados, principalmente la clase media profesional, apostaban por una especie de integración periférica compradora de los Estados postsoviéticos en el orden liderado por Estados Unidos. Dentro de ese orden, esperaban adquirir mejores posiciones, lo que contradecía la visión de los capitalistas políticos que habían adquirido el control de los sectores clave de la economía postsoviética.3 Los capitalistas políticos estaban organizados políticamente por lo que el marxista italiano Antonio Gramsci podría haber llamado líderes cesaristas, siendo Vladimir Putin y Alexander Lukashenko ejemplos destacados.4
Antes de 2014, este conflicto de intereses de clase adoptó principalmente una forma no violenta. Ucrania era un país pacífico en comparación con otros Estados postsoviéticos. La década de los noventa fue testigo de guerras civiles, conflictos separatistas y guerras con Rusia en países como Moldavia y Georgia. También asistimos a la guerra entre Armenia y Azerbaiyán, y a conflictos en Asia Central. En ese contexto, Ucrania vivió en paz durante un período muy significativo, hasta 2014.
Sin embargo, la violencia en torno al Euromaidán, entre la oposición y el Gobierno de Yanukóvich, se desarrolló antes de cualquier intervención directa de Rusia.5 Incluso antes de que Rusia iniciara la operación para anexionar Crimea en febrero de 2014, ya habían muerto decenas de manifestantes y agentes de policía en las calles de Kiev. En cuanto a la cuestión de la OTAN, no se trata tanto de la incorporación de Ucrania a la OTAN, sino de la exclusión de Rusia —un punto que el propio Putin destaca con bastante frecuencia.
Esto se desprende, por ejemplo, de las transcripciones recientemente desclasificadas de conversaciones entre Putin y George W. Bush en la década de 2000. En un artículo reciente publicado en el Washington Quarterly, la politóloga Deborah Boucoyannis reúne pruebas de que la expansión hacia el este de la OTAN no estuvo motivada por el temor a una amenaza militar rusa, ya que en la década de 1990 se consideraba generalizadamente que Rusia era bastante débil. Más bien, demuestra que esta expansión tenía como objetivo llenar el «vacío de seguridad» dejado en Europa del Este tras la disolución del Pacto de Varsovia. Además, las élites locales buscaban afianzarse en la civilización occidental, por temor a que sus propias clases populares, duramente afectadas por la transición postsocialista, pudieran volverse políticamente receptivas a Rusia.6
Sin embargo, para que Rusia se uniera a la alianza de la OTAN se requeriría una profunda transformación político-económica, que implicaría privar a los capitalistas políticos del control de sus propiedades y su poder. Peter Gowan, el difunto estudioso marxista de las relaciones internacionales, señaló este punto.7 Si se hubiera permitido a las empresas occidentales adquirir la propiedad del petróleo y el gas rusos en la década de los noventa, Rusia habría sido miembro de la OTAN antes que Polonia. Pero esto no sucedió. La integración de la economía y el sistema político rusos en las estructuras euroatlánticas habría requerido un cambio mucho más profundo que el que se produjo en Europa del Este, que tomó un camino de «transición» diferente tras 1989, incluyendo la apertura al capital transnacional.
Rob: Yanukóvich, al igual que otros antes que él, vaciló entre firmar un Acuerdo de Asociación con la UE y unirse a una unión aduanera con Rusia. Estos acuerdos económicos y geopolíticos regionales eran
mutuamente excluyentes.
En International Socialism hemos argumentado que la rivalidad imperialista por Ucrania agravó las rivalidades entre los distintos intereses capitalistas dentro de Ucrania, entre quienes estaban atrapados en las antiguas industrias y mercados del bloque soviético y quienes miraban hacia Occidente —aunque muchos tendían puentes entre ambos. A su vez, estos bandos avivaron las divisiones regionales, étnicas y de clase dentro de Ucrania que llegaron a su punto álgido en 2014. La clase trabajadora ucraniana compartía objetivamente un interés común en oponerse a toda la clase dominante ucraniana, pero también a los rivales imperialistas: la OTAN y Rusia. Las protestas del Euromaidán contra la retirada del Acuerdo de Asociación con la UE fueron, en un principio, de bastante pequeña escala. Solo después de que el régimen enviara al Berkut, la policía antidisturbios armada ucraniana, se movilizaron masas para oponerse al régimen. Incluso en ese momento, la unidad en torno a las reivindicaciones de clase podría haber abierto la posibilidad de forjar una unidad que traspasara las divisiones regionales. En cambio, asistimos a una deriva hacia la guerra civil, con los aliados de Rusia tomando el control de los centros del este y Rusia anexionando Crimea. El Gobierno ucraniano recurrió a la OTAN y a la UE y lanzó su «Operación Antiterrorista» contra los separatistas del este, lo que a su vez avivó aún más la división.
La mayor parte de la izquierda occidental, desde la socialdemocracia de derechas hasta sectores de la izquierda radical, ha visto Ucrania únicamente a través del prisma de la agresión rusa. Si bien woute se opone de manera intransigente a la intervención rusa de 2014 y a su invasión de 2022, hemos defendido que la guerra en Ucrania debe entenderse en el contexto de la rivalidad entre las potencias imperialistas y que la izquierda tiene la responsabilidad de oponerse a ambos bandos rivales.
¿En qué medida considera usted que las rivalidades imperialistas son dominantes? ¿Y cómo ve usted que estas rivalidades se entrelazan con las divisiones dentro de Ucrania y a través de los intereses de clase?
Volodymyr: Esa es una descripción acertada. Sin embargo, formulada de esta manera, aúna diferentes dimensiones de forma ecléctica. Por eso, he estado tratando de desarrollar un argumento más coherente. Mi argumento sobre el capitalismo político no se refiere al predominio interno. Intento señalar los intereses materiales que subyacen a este conflicto, no solo los intereses de los oligarcas ucranianos.
Si se piensa en la dimensión política de los países postsoviéticos, hay que preguntarse quién organiza los intereses de los capitalistas políticos. No están organizados de manera liberal-democrática. Están organizados por figuras como Putin y Lukashenko. Ucrania tuvo que elegir entre la UE o la Unión Euroasiática. Se trataba de intereses económicos. La UE ofrecía una zona de libre comercio que perjudica a las industrias ucranianas avanzadas, ya que estas no son competitivas frente a las corporaciones europeas más fuertes.
Eran precisamente esas industrias las que Putin pretendía reintegrar en un bloque euroasiático de Estados exsoviéticos —Bielorrusia, Kazajistán y, lo que es más importante, Ucrania— con el fin de formar un centro soberano más fuerte de acumulación de capital en la región postsoviética. Ucrania era una parte vital de la antigua economía soviética, especialmente en la construcción de maquinaria, la aviación, las municiones, los misiles y el armamento. Estos eran los componentes más avanzados de la industria soviética que aún permanecía en Ucrania.
Por lo tanto, un análisis del capitalismo político es una forma de identificar la contradicción central que impulsa el conflicto tanto a nivel nacional como internacional.
¿Por qué era Ucrania tan importante para la UE? ¿Por qué no permitieron que Rusia mantuviera a Ucrania dentro de su «esfera de influencia», en alineación económica y política con Rusia? ¿Querían las potencias occidentales impedir una reintegración más fuerte de los Estados postsoviéticos liderada por Rusia?
El problema con este marco de rivalidad interimperialista es que resulta bastante difícil identificar exactamente dónde radica este conflicto de intereses. Las teorías clásicas del imperialismo, de Lenin y Rosa Luxemburg, por ejemplo, se desarrollaron para abordar el choque entre capitales rivales en expansión. Pero esto no es aplicable al caso postsoviético. Se trataba de un caso de desintegración física del capital, de contracción.
Tras el catastrófico declive de la década de 1990, las economías postsoviéticas apenas comenzaban a crecer —en gran medida, un crecimiento de recuperación—. El argumento de que Rusia necesitaba más mercados y acceso a más recursos es difícil de defender. Rusia cuenta con recursos bastante considerables que podría desarrollar sin iniciar una guerra costosa, evitando la pérdida de mercados, sanciones y demás. Esto era bastante predecible, incluso si Rusia hubiera logrado la rápida victoria que esperaba.
Por lo tanto, no estoy seguro de que situar el conflicto dentro de este corsé de rivalidad imperialista explique realmente gran cosa. A menos que identifiquemos los intereses materiales de las clases dominantes, este marco no resulta de gran ayuda. No significa que sea erróneo, sino que simplemente requiere un análisis serio de lo que realmente impulsaba el choque material fundamental de intereses de clase que subyace al conflicto. Y aquí entra mi argumento sobre el capitalismo político.
Entiendo a los capitalistas políticos como una fracción de la clase capitalista cuya ventaja competitiva reside en los beneficios selectivos que obtienen del Estado. Este análisis es compatible con el desarrollo del concepto de capitalismo político por parte de Robert Brenner y Dylan Riley, aunque ellos entienden el capitalismo político como una etapa o fase del capitalismo que se produce tras el fin del auge de la posguerra.8 Ese fue un período en el que los capitalistas buscaban la inversión de capital productivo. Ahora, sostienen, los capitalistas están más interesados en el control político del valor de los activos. Pero mi comprensión del capitalismo político proviene más directamente del economista heterodoxo Branko Milanović y del sociólogo Iván Szelényi.9 En el caso postsoviético, observamos un tipo especialmente depredador de capitalismo político que parte del robo de la propiedad estatal heredada de la Unión Soviética.
Obviamente, esto no podía continuar indefinidamente y habría supuesto la desintegración total de la sociedad. Como resultado, asistimos al auge de regímenes «cesaristas», en particular el de Putin, que imponen orden en este juego de suma cero en aras de los intereses colectivos a largo plazo de la clase dominante mediante la coacción, al tiempo que equilibran los intereses de sus diferentes facciones. Para sectores amplios y electoralmente importantes de la clase trabajadora, dichos regímenes ofrecen estabilidad.
Putin intenta entonces reintegrar a los antiguos Estados soviéticos, entrando en conflicto con la OTAN. Los capitalistas políticos dependen fundamentalmente de los beneficios del Estado, su principal ventaja competitiva. Por lo tanto, tienen un interés fundamental en la soberanía estatal, a diferencia de aquellos capitalistas que se basan principalmente en la innovación tecnológica o la superexplotación de la mano de obra. Incluso cuando estos últimos grupos reciben subvenciones estatales, no dependen tanto de personas concretas que ocupen cargos específicos. Estos esquemas de corrupción se convirtieron en una fuente muy importante de beneficios para los capitalistas políticos postsoviéticos.
Así pues, si los capitalistas políticos de estos regímenes no tienen control soberano sobre su territorio, se encuentran en apuros. Lo vemos, por ejemplo, en el destino de algunos de los oligarcas ucranianos y en el conflicto actual que enfrenta a los allegados de Volodymyr Zelensky en Ucrania y a los organismos anticorrupción. Estos organismos se crearon bajo una fuerte presión de la UE y EE. UU., y la clase dirigente ucraniana ha intentado resistirse a ellos y sabotearlos.
Este conflicto persiste, ya que es fundamentalmente un conflicto entre los intereses de los capitalistas políticos y los intereses del capital transnacional, que se beneficia de la llamada «transparencia» y es hostil al proteccionismo.
Por lo tanto, mi argumento es que deberíamos reflexionar más sobre los conceptos que utilizamos y ser más específicos acerca del conflicto material real que subyace a la guerra y de lo que es fundamental para las clases dominantes en este conflicto.
Rob: Creo que hay un debate interesante e importante en torno a su argumento y al uso del concepto de capitalismo político que quizá queramos continuar más allá de esta entrevista.
Me gustaría pasar a la guerra actual y comenzar con la figura de Zelensky, el actual presidente de Ucrania en tiempos de guerra. Usted tiene un artículo reimpreso en Towards the Abyss, escrito en torno a la época de la elección de Zelensky en 2019. La victoria de Zelensky supuso una sorpresa en 2019. Su salto a la fama se produjo como estrella nacional de una serie cómica —una sátira política llamada, irónicamente, Servidor del Pueblo. Sin embargo, obtuvo un abrumador 73 % de los votos en 2019, superando las divisiones regionales y étnicas. Consiguió un gran apoyo en las regiones de habla rusa del este y el sureste. Se le consideraba independiente de los oligarcas, ampliamente despreciados, y se presentaba como un candidato anticorrupción. También se le veía como un candidato que buscaba rebajar la tensión en el enfrentamiento con Moscú. Y, sin embargo, aquí está ahora.
La explicación prooccidental y de la OTAN habitual para la transición de Zelensky del compromiso con Rusia a líder en tiempos de guerra es que Rusia no le dejó otra opción. ¿Cree usted que la explicación es tan sencilla?
Volodymyr: Obviamente, no fue tan sencillo. Tiene razón en que en 2019, cuando Zelensky fue elegido, la paz con Rusia figuraba en su agenda, aunque fue extremadamente vago en cuanto a su programa. Pero había expectativas de que seguiría un camino diferente al del anterior presidente, Petro Poroshenko. Las encuestas de opinión mostraban que la paz en Donbás era una de las mayores expectativas que el público ucraniano tenía del nuevo presidente.
También estaba la cuestión de la aplicación de los acuerdos de Minsk; estos presuponían la reintegración de las regiones orientales, que se habían separado en 2014, en Ucrania, al tiempo que se les concedía un grado de autonomía.10 Sin embargo, este «estatus especial» fue percibido por Kiev como un obstáculo para una mayor alineación de Ucrania con Occidente, su adhesión a la OTAN y su integración en la UE, y se consideró un freno a nuevas reformas etnonacionalistas en Ucrania.
En el conflicto de clases asimétrico entre los capitalistas políticos y la clase media profesional, el bando prooccidental de Ucrania fue capaz de movilizarse con mayor eficacia para influir en la esfera política y pública, con el apoyo de sectores de las élites occidentales de la UE y EE. UU.11 Este bando consideraba los acuerdos de Minsk como una «capitulación».
Debemos preguntarnos: ¿capitulación respecto a qué? Si se analiza Minsk desde la perspectiva de 2025, bueno, sí, Ucrania no estaría en la UE ni en la OTAN. Pero Ucrania no estaría destruida. Al menos formalmente, el Donbás se habría reintegrado en Ucrania. Sí, Crimea seguiría anexionada por Rusia, pero Ucrania sería un territorio mucho más extenso que en la actualidad. Solo un grupo muy específico de personas considera esto una capitulación en comparación con lo que nos enfrentamos ahora.
Mi coautor, Peter Korotaev, analizó uno de los medios de comunicación ucranianos más importantes: el Ukrainska Pravda, un medio del establishment liberal y fuertemente prooccidental.12 Desde 2014, han venido publicando artículos de opinión y reportajes en contra de la aplicación de los Acuerdos de Minsk, que consideraban un obstáculo para la integración euroatlántica de Ucrania. No necesitaban a los ucranianos del Donbás. Para ellos, «capitulación» significaba abandonar un proyecto nacional muy concreto para Ucrania, firmemente encaminado hacia la «civilización occidental».
Las protestas contra la «capitulación», opuestas a los intentos de Zelensky de alcanzar la paz en 2019, no fueron numerosas y no contaron con el apoyo de la mayoría de los ucranianos. Sin embargo, existía una amenaza de insurgencia en el oeste de Ucrania, donde las protestas sí contaban con el apoyo de las autoridades locales. Alemania y Francia no hicieron ningún intento serio por presionar a Zelensky para que aplicara los Acuerdos de Minsk. En estas condiciones, Zelensky volvió a las políticas del anterior presidente, Poroshenko. El propio Poroshenko había dado inicialmente pasos hacia la aplicación de Minsk en 2015, pero se echó atrás ante las violentas manifestaciones frente al Parlamento ucraniano en las que participó la extrema derecha ucraniana.
La agenda de EE. UU. también cambió con la elección de Joe Biden como presidente en 2021. Zelensky inició una campaña de represión contra la denominada oposición prorrusa, concretamente contra Victor Medvedchuk, líder del partido de oposición más popular, «Plataforma de Oposición — Por la Vida», y amigo de Putin. Este fue el detonante definitivo que llevó a Putin a recurrir a una diplomacia más coercitiva y a la amenaza de invasión. A partir de 2021, Putin no vio ningún interés por parte de Zelensky en negociar, ni ninguna posibilidad de que un partido prorruso llegara al poder o entrara en un gobierno de coalición. Putin decidió cortar el nudo gordiano, forzar un cambio de gobierno en Kiev y obligar a Ucrania a aceptar ciertas condiciones: neutralidad, desmilitarización y la denominada «desnazificación». Esta fue la estrategia que subyacía a la «operación militar especial». Fracasó, y la operación militar especial se convirtió en una larga y devastadora guerra de desgaste.
Rob: Esto nos lleva a la cuestión de la defensa nacional y la autodeterminación nacional. El Gobierno ucraniano, a pesar de la abrumadora oposición a la invasión rusa, no es capaz de movilizar ni motivar
a la población para que se sacrifique más allá de cierto punto por la guerra de
defensa nacional.
Como acaba de describir, se trata de una guerra que se ha cobrado cientos de miles de víctimas, tanto ucranianas como rusas, en un campo de batalla europeo. Las fortificaciones defensivas de trincheras se extienden a lo largo de 3.250 kilómetros de terreno; los bombardeos de artillería alcanzan hasta 30.000 proyectiles al día. Hoy en día, Ucrania es el país más minado del mundo, con minas y municiones que contaminan hasta el 30 % de su territorio. Esta es una guerra que combina la trituradora de carne de la guerra de trincheras de 1914-1918 con la matanza de alta tecnología del siglo XXI: los drones asesinos y la guerra por satélite que se han cobrado el 70 % de las bajas. Un aspecto que, en mi opinión, se pasa por alto con demasiada frecuencia es el carácter interimperialista de la propia guerra. La OTAN está tratando de presionar a Zelensky para que reduzca la edad de reclutamiento por debajo de los 25 años. Sin embargo, existe una resistencia activa contra las brigadas de reclutamiento militar que intentan obligar a los jóvenes a ir al frente. Se estima que 650 000 hombres ucranianos en edad de combatir han huido de Ucrania, con quizás 20 000 o más desertando cada mes; el Gobierno ucraniano ha iniciado 290 000 causas penales por deserción. Al mismo tiempo, la opinión mayoritaria se opone claramente a la invasión y a cualquier concesión a Rusia que vaya más allá de cierto punto.
¿Cuál cree que es la actitud actual de los trabajadores ucranianos ante la guerra? ¿Qué opiniones hay entre la población sobre el fin de la guerra y en qué condiciones? ¿Y cuál es su opinión sobre los posibles resultados?
Volodymyr: Las cifras que ha citado dicen mucho. Sin embargo, hay una dimensión de clase. La carga de la guerra se distribuye de forma desigual; lo que está en juego es diferente. La clase media profesional y la élite ucraniana se han opuesto a las concesiones. Sin embargo, entre quienes más han sufrido —los soldados del ejército, procedentes principalmente de los sectores más pobres de la sociedad, y la población de las ciudades y pueblos cercanos al frente— las reacciones son muy diferentes. Los más acomodados pueden eludir el servicio militar obligatorio mediante sobornos de miles, incluso decenas de miles, de dólares, o consiguiendo un certificado médico falso o sobornando a los guardias fronterizos.
Esta cuestión de la desigualdad de clase es muy importante. Hubo un momento en 2022 en el que pareció prevalecer un sentimiento de unidad nacional. Parecía que Putin había fracasado y que Ucrania se había unido contra la agresión externa. Incluso entonces, se trataba de una visión muy parcial que no tenía en cuenta a los ucranianos de Crimea o del Donbás, que habían sufrido bombardeos del ejército ucraniano desde 2014, ni a los ucranianos en Rusia, que se habían trasladado allí antes y después del colapso de la Unión Soviética, ni a quienes huyeron a Rusia desde el Donbás.
También están los ucranianos que huyeron a la UE después de 2022. Muchos se han ido desconectando cada vez más de la política ucraniana y de la realidad de Ucrania, a medida que intentan integrarse en los países que pueden convertirse en su hogar. Inicialmente, la abrumadora mayoría de ellos afirmaba que regresaría al final de la guerra. Ahora esa cifra ha caído por debajo del 50 %; e incluso estas encuestas están sesgadas por la tendencia de los encuestados a afirmar que volverán por un sentido del patriotismo, cuando en realidad las decisiones reales dependerán de la situación en Ucrania, de las familias y de las oportunidades económicas en los países a los que se han trasladado.
¿Es cierto que librar una guerra prolongada contra un enemigo más fuerte conduce necesariamente a tal situación? Existen ejemplos destacados de la historia en los que naciones más pequeñas lograron vencer a enemigos mucho más poderosos. Vietnam es solo un ejemplo del siglo XX; Afganistán es otro. También podemos señalar esto en el caso de los Estados revolucionarios: la Francia posterior a 1789 fue capaz de derrotar a las potencias europeas más fuertes durante 25 años, hasta que fue derrotada en Rusia. Tras la Revolución de Octubre de 1917, la Rusia revolucionaria derrotó a los ejércitos contrarrevolucionarios que invadieron la República Soviética y, posteriormente, la Unión Soviética venció a la amenaza nazi, aún más poderosa, en una lucha existencial, no simplemente mediante el terror o la represión, sino como resultado de la modernización revolucionaria de la sociedad.
Este no es el caso de Ucrania y, por lo tanto, es muy importante comprender el carácter de la guerra. A algunos sectores de la izquierda les encanta comparar Ucrania con Vietnam, Cuba, Palestina u otras luchas de liberación nacional, pero la guerra en Ucrania no se desarrolló como una lucha de liberación nacional.
En 2022, se suponía que íbamos a ganar rápidamente, pero entonces los ucranianos se dieron cuenta de cuánto sufrimiento conlleva la guerra, y de que no estamos todos juntos en la muerte. En 2025, el Gobierno intentó ofrecer remuneraciones más elevadas para atraer al ejército a hombres jóvenes de entre 18 y 24 años, así como prestaciones similares a las que Rusia ofrece a sus soldados contratados. El Gobierno también prometió el derecho a abandonar el país tras un año de servicio en el ejército. Pero nada de esto condujo a un aumento significativo del número de voluntarios.
Sin embargo, en Rusia reclutan alrededor de 30 000 personas cada mes, incluso después de tres años. Por supuesto, han alcanzado ciertos límites. No obstante, el Estado ruso ha demostrado ser capaz de atraer a nuevos reclutas y mantener el tamaño de su ejército. El ejército ucraniano, por su parte, se está reduciendo.
Los ucranianos, por supuesto, se oponen a la invasión, pero el problema es si usted, personalmente, va a sacrificarse por el Estado. Este es un veredicto sobre el Estado ucraniano postsoviético. La desmodernización postsoviética y las reformas neoliberales crearon un abismo entre el Estado y la gente común; entonces, de repente, el Estado exige que todos se alisten y luchen por él. Simplemente no funciona.
Rob: Esto nos lleva a la siguiente pregunta. ¿Cuál es su opinión sobre las posturas adoptadas por la izquierda ucraniana respecto a la guerra?
Volodymyr: Cuando hablamos de la izquierda, damos por sentada cierta relación con la clase trabajadora. Pero la clase trabajadora, como clase, está fragmentada y se ha desintegrado políticamente. Esto ya era cierto incluso en el último periodo soviético, pero lo es aún más tras el colapso postsoviético. La gente se empobreció y se atomizó. Los sindicatos no eran verdaderos sindicatos, los partidos de izquierda no representaban realmente a los trabajadores políticamente, ni siquiera cuando se resistían a las reformas neoconservadoras y pro-capitalistas.
El Partido Comunista de Ucrania (CPU) solía ser el partido más popular en la década de 1990 y estuvo representado en el Parlamento hasta 2014.13 Se alió de hecho con Yanukóvich durante el Euromaidán y se convirtió en un chivo expiatorio fácil después. En 2015, el partido fue suspendido. En 2022, el CPU apoyó la invasión rusa calificándola de «antiimperialista» y «antifascista». En los territorios ocupados, se unieron al Partido Comunista Ruso y entraron en los consejos locales creados por las autoridades rusas.
Por otro lado, existen grupos mucho más reducidos de jóvenes de izquierdas, que representan como mucho un millar en todo el país, bastante desorganizados en pequeñas redes y organizaciones. Muchos se han alistado en el ejército ucraniano, aunque fueron incapaces de organizar ninguna unidad de izquierdas, a diferencia de la extrema derecha, que ha reforzado su posición como fuerza militar y política.
Así pues, ahora la sociedad civil liberal intenta normalizar al líder de Azov, Andriy Biletsky.14 Se le ha blanqueado con la ayuda de la prensa occidental, que publica entrevistas aduladoras con él. Por el contrario, la izquierda proucraniana en Ucrania no puede hacer mucho más que alistarse en el ejército a título individual, apoyar pequeñas iniciativas humanitarias o establecer algún contacto con pequeños sindicatos, que no pueden hacer gran cosa bajo la ley marcial. Esto conduce entonces a un blanqueo de la izquierda por parte del bando prooccidental.
Existen algunos intentos de organizar a quienes tratan de evadir el servicio militar obligatorio y de plantear la cuestión de la represión política y las políticas etnonacionalistas en Ucrania. Sin embargo, los pocos que lo intentan aún no se han convertido en una fuerza política influyente.
Rob: Entiendo su punto de vista de que es difícil y que, hasta ahora, los esfuerzos no han dado lugar a nada concreto. Pero al menos algunos están empezando a pensar en la dirección correcta. El objetivo de un socialista debería ser plantear cuestiones políticas sobre la naturaleza de la guerra entre quienes intentan evadir su horror, para empezar a sentar las bases para el futuro. Hay que empezar por donde se está. No empezar en absoluto, me parece, es lo peor de todo.
Volodymyr: Estoy totalmente de acuerdo. En esta situación, es importante pensar a largo plazo, comprender que, en este momento, no se puede detener la guerra mediante esfuerzos individuales. Pero organizándose, se puede mantener una posición política independiente respecto a la guerra y promover el objetivo de salvar tantas vidas como sea posible, aunque solo sea realizando pequeños esfuerzos para oponerse a las medidas punitivas, a las brigadas de secuestro y demás.
Rob: Quería pasar a la izquierda occidental, donde existe una grave división. La posición mayoritaria, desde los socialdemócratas de derecha hasta gran parte de la izquierda radical, sostiene que la guerra se caracteriza únicamente por el intento de una potencia imperialista —Rusia— de subyugar a Ucrania. La expansión de la OTAN por Europa del Este es, según este relato, más o menos irrelevante. Desde luego, no es un factor causal. El armamento de Ucrania por parte de la OTAN cuenta con un apoyo activo, o al menos no se le opone.
Esta revista y la Corriente Socialista Internacional se han opuesto, desde el principio, a la invasión rusa como un acto ilegítimo de una potencia imperialista. Sin embargo, también hemos insistido en que la OTAN está librando, en efecto, una guerra por poder con Rusia por Ucrania. Por lo tanto, la principal responsabilidad de la izquierda y del movimiento contra la guerra aquí es oponerse a nuestros propios belicistas. Este es un análisis que podemos remontar no solo a nuestro análisis de Maidan y de la propia Ucrania, sino al enfrentamiento más amplio entre la OTAN y Rusia desde el fin de la Guerra Fría.
¿Cómo valora la respuesta de la izquierda occidental a la crisis ucraniana?
Volodymyr: Bueno, las divisiones en la izquierda occidental son, en mi opinión, un reflejo de la debilidad de la izquierda a la hora de proponer una política autónoma y contrahegemónica, lo cual es en sí mismo una manifestación de la debilidad de la política independiente de la clase trabajadora.
Como resultado, la izquierda tiende a adoptar posiciones convenientes. En Europa Occidental, es fácil alinearse con la clase dominante. La mayoría de los partidos socialdemócratas, centristas o de centroizquierda representan los intereses del establishment político más que los de la clase trabajadora.
No es la primera vez que la izquierda se encuentra tan polarizada y, en cierto modo, tan impotente. ¿Qué se debe hacer cuando, objetivamente, la dimensión política de la clase trabajadora es débil? Aunque se adopten posiciones correctas, estas no tienen mucha influencia política real.
En Ucrania, es imposible identificar ninguna fuerza claramente progresista tras la cual la izquierda pudiera unirse. Por lo tanto, la prioridad debe ser reducir el daño y el sufrimiento. Esta ha sido mi línea roja desde el inicio de la invasión, incluso desde 2014. Ahora necesitamos salvar tantas vidas como sea posible y preservar la mayor parte posible de la infraestructura ucraniana. Eso es lo más importante. No se trata de una postura pasiva. Requiere acción colectiva; requiere movilización, y puede unir a grupos más amplios de la izquierda.
En este momento, difícilmente podemos hacer más. Pero incluso esto sería mucho más de lo que ofrecen las clases dominantes. Salvar vidas no figura en absoluto entre sus prioridades. Esto es lo que la izquierda podría ofrecer. Podría ser una estrategia potencialmente unificadora, tanto para la izquierda de Europa Occidental como para la de Europa Oriental.
Rob: Por último, en sus artículos y ensayos, analiza el fracaso de la revuelta popular a la hora de abrirse paso y transformar las relaciones de poder político y social. A menudo utiliza la revuelta de Maidan como punto de referencia. Sin embargo, nunca estoy del todo seguro de hasta qué punto considera que el fracaso de la revuelta popular para abrirse paso está de alguna manera predeterminado por las estructuras sociales, económicas y políticas y las condiciones del colapso postsoviético. O hasta qué punto cree que el potencial de éxito de la revuelta popular se ha visto socavado por el fracaso político y organizativo —por ejemplo, la incapacidad de movilizarse sobre una base de clase y de enfrentarse al propio Estado—. Por lo tanto, ¿considera que el fracaso de la revuelta a la hora de abrirse paso viene determinado por las estructuras sociales, económicas y políticas, o por un fracaso político y organizativo subjetivo?
Volodymyr: No lo veo solo como un fracaso subjetivo. Entiendo que este argumento pueda sonar casi determinista. Sin embargo, hay estudios muy sistemáticos que muestran que las revoluciones contemporáneas, incluyendo el Euromaidán, pero también la Primavera Árabe, y más recientemente Nepal y otros ejemplos, no conducen a una democratización sostenida.15
Por lo general, conducen a una apertura temporal, que luego es aprovechada por fuerzas más privilegiadas, mejor organizadas y, en muchos casos, ajenas a la izquierda. Los avances democráticos dan paso entonces a regímenes que se vuelven más autoritarios y corruptos —menos representativos—. Esto, a su vez, puede conducir a otro levantamiento del tipo Maidan, reproduciendo un círculo vicioso. Hay problemas estructurales detrás de esta dinámica. Fundamentalmente, esto apunta a la desintegración política de la clase trabajadora, que tiene una dimensión tanto objetiva como subjetiva.
Sí, se trata de cómo nosotros, en la izquierda, organizamos los intereses de clase en una fuerza política. Pero también se trata de lo que podemos hacer objetivamente aquí y ahora. ¿Realmente nos hacemos más fuertes como resultado de los nuevos Maidans?
La izquierda ucraniana se ha debilitado profundamente como consecuencia de ello. En la década de 1990, los partidos de izquierda eran, de hecho, los más populares del país; ahora, tras la Revolución Naranja de 2004, el Euromaidán de 2014 y la guerra, prácticamente no existe una izquierda política de relevancia alguna, y no parece probable que surja ni siquiera tras el fin de la guerra.
Obviamente, no todas las revoluciones son iguales, pero creo que el Euromaidán constituye un ejemplo típico, aunque extremo. Una revuelta desorganizada con un carácter contrahegemónico muy débil da lugar a una mayor crisis y fragmentación de la clase trabajadora y de la nación.
Este no es un argumento para no hacer nada.
Es un argumento sobre cómo exactamente debe la izquierda convertirse en una fuerza autónoma y contrahegemónica capaz de organizar y unir a los trabajadores y elevar la conciencia de clase. Apostar por la desestabilización de los Maidans puede que no sea el camino correcto.
Volodymyr Ishchenko es investigador en la Freie Universität Berlin, y algunos de sus trabajos han sido publicados en The Guardian, Al Jazeera, Jacobin y New Left Review.
Notas
1 Watkins, 2022.
2 Existen diferentes interpretaciones del papel de los «capitalistas políticos», pero el término se refiere generalmente a aquellos capitalistas que deben su posición a la influencia política y a las conexiones dentro de las estructuras estatales, más que a la tenencia individual de acciones; véase Riley y Brenner, 2022; Harman, 1991; Weber, 2019; Ishchenko, 2022.
3 Por «comprador» se entiende generalmente una clase que actúa como intermediaria del capital extranjero y cuyos intereses residen en reforzar el control y la influencia extranjeros, más que los nacionales, sobre la economía.
4 Gramsci utilizó el término «cesarismo» para describir una situación histórica en la que fuerzas sociales opuestas se encuentran en un punto muerto en el que ninguna de las partes puede lograr una victoria decisiva sobre la otra. En estas situaciones, puede surgir una tercera fuerza que intervenga para mantener el statu quo sometiendo a las facciones beligerantes. Esta tercera fuerza temporal no es un bloque coherente, sino una solución provisional que surge durante una «crisis de autoridad». Aunque su objetivo es restablecer el orden, esta «tercera fuerza» no puede abordar las contradicciones fundamentales del sistema (el término «bonapartismo» se utiliza de manera similar).
5 Euromaidán se refiere a las protestas que comenzaron en el invierno de 2013 a raíz de la retirada del entonces presidente Yanukóvich del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Las protestas degeneraron en violencia tras la represión por parte de unidades de la policía antidisturbios y el derrocamiento del régimen de Yanukóvich; véase Ferguson, 2014.
6 Boucoyannis, 2025.
7 Gowan, 1999.
8 Riley y Brenner, 2025.
9 Milanović, 2019; Szelényi, 2015.
10 Los acuerdos de Minsk (Minsk I, 2014, y Minsk II, 2015) fueron intentos de acuerdos de paz entre Ucrania y los separatistas respaldados por Rusia en Donbás, en el este de Ucrania, negociados por Alemania y Francia. Los acuerdos fueron interpretados de formas radicalmente diferentes por Rusia y Ucrania y finalmente fracasaron, culpándose mutuamente ambas partes.
11 Véase Ishchenko, 2023a, sobre la clase y la asimetría política de los bandos ucranianos prooccidentales y «prorrusos».
12 Véase https://www.pravda.com.ua/
13 Ishchenko, 2023b.
14 Andriy Biletsky es un supremacista blanco y neonazi, y fundador del batallón Azov, que reclutó a miembros de la extrema derecha y fascistas ucranianos. En 2025, Biletsky fue ascendido a general de brigada del 3.º Cuerpo de Ejército. Ha moderado su retórica abiertamente fascista para ganarse el apoyo de los liberales occidentales.
15 Véase Beissinger, 2022.
6. Feminismo popular en América Latina.
En el Tricontinental en América Latina siguen publicando cosas sobre el feminismo en la región, como vimos en su reciente dossier y boletines. El último de Nuestra América, vuelve sobre la cuestión.
https://thetricontinental.org/es/feminismos-populares-america-latina/
Boletín Nuestra América
Los feminismos populares contra la guerra neocolonial en América Latina
El imperialismo sabe que, para destruir una nación, debe destruir la voluntad de quienes sostienen el tejido social. En la guerra híbrida, la mujer no es una víctima pasiva, sino una combatiente que reorganiza la voluntad colectiva en cada comuna y en cada territorio.
27 de marzo de 2026
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Paulina Veloso (Chile), Sin título, 2021. Disponível em capiremov.org.
Saludos desde la Oficina Nuestra América del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
Este 08 de marzo, día en el que el mundo honra a la mujer trabajadora, nosotras y nosotros rendimos homenaje a las mujeres antiimperialistas de nuestro continente. Ellas, con sus cuerpos-territorios, su intelecto y ejemplos, escriben hoy las páginas más dignas de la historia contemporánea de Nuestra América.
Atravesamos una etapa marcada por la agresión Trump —una profundización de la guerra híbrida— y una guerra neocolonial que se despliega mediante la impunidad financiera y el extractivismo voraz. El avance de las ultraderechas en la región no es casual; busca imponer un modelo de despojo donde el peso de la deuda asfixie la soberanía de los pueblos. Ante la resistencia a la invasión directa y la guerra silenciosa de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) contra Cuba y Venezuela, el feminismo popular emerge no solo como protesta, sino como la columna vertebral de la supervivencia y la dignidad.
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Mujeres ante el Monumento a las Heroinas de la Resistencia y la Independencia. Caracas, 2025. (Prensa MinMujer).
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Las 3 lecciones de la agresión Trump y la guerra neocolonial en América Latina
La historia reciente de Nuestra América, marcada por la sombra de la doctrina Monroe y su actualización bajo el “Corolario Trump” —que persiste como lógica de Estado en Washington—, nos deja tres lecciones fundamentales sobre la naturaleza de la guerra actual contra la soberanía.
- El cuerpo de la mujer como primer territorio de defensa
El ataque del pasado 3 de enero contra Venezuela no fue solo una incursión militar; fue una afrenta a la dignidad de un pueblo que ha decidido ser libre. En esa jornada, 12 mujeres entregaron su vida en combate. Nueve de ellas eran soldadas, integrantes de la Guardia de Honor Presidencial.
El imperialismo entiende que, para quebrar a una nación, debe quebrar la voluntad de quienes sostienen el tejido social. En la guerra híbrida, la mujer no es una víctima pasiva, sino un cuadro combatiente que reorganiza la voluntad en cada comuna y en cada territorio.
Esta lección se hermana con la siembra de Berta Cáceres en Honduras. Hace una década, la élite extractivista creyó que al asesinar a Berta apagaría la voz del pueblo Lenca. No comprendieron que su cuerpo, al igual que el de las milicianas y comuneras venezolanas, representa la resistencia contra las represas y el capital transnacional.
La detención ilegal de la luchadora social Cilia Flores es un intento más de secuestrar este símbolo de dignidad y resistencia política. Detenida ilegalmente en Estados Unidos, Cilia Flores es una reconocida luchadora social y política. Ella fue abogada de los oficiales que se rebelaron durante las insurrecciones militares de 1992, entre ellos el comandante Hugo Chávez. Este día, las mujeres del mundo pedimos su liberación y retorno a Venezuela.
- La economía de la resistencia es femenina
En Cuba, la “guerra silenciosa” de las MCU ha tomado la forma de un asedio energético sin precedentes. Al impedir la llegada de combustible, Washington busca transformar la vida cotidiana en un infierno de carestías. Sin embargo, en la isla, la resistencia tiene rostro de mujer. Son ellas quienes, mediante la organización popular y los vínculos comunitarios, inventan soluciones diarias para sostener la vida frente al bloqueo.
Esta economía de la resistencia no busca el lucro, sino la reproducción de la vida. Mientras el sistema financiero internacional utiliza la deuda para disciplinar a las naciones, las mujeres cubanas y venezolanas oponen una economía de cuidados colectivizados. En Venezuela, el 80% de los liderazgos de las comunas y consejos comunales son mujeres. Ellas deciden, planifican y ejecutan los proyectos que mantienen a flote la estructura social bajo el bloqueo. La lección es clara: el socialismo en Nuestra América sobrevive porque las mujeres han transformado el ámbito de lo privado en un espacio de gestión política y resistencia económica frente a la agresión imperialista.
- La solidaridad y la paz como diplomacia de los pueblos
La reciente acción del gobierno de Claudia Sheinbaum en México, enviando buques con 1.200 toneladas de ayuda a Cuba, rompe con la lógica de la sumisión financiera. La “sororidad” no es solo un concepto interpersonal, sino una categoría política internacional.
Lo vemos también en la movilización de las organizaciones populares que, desafiando presiones externas, coordinan el envío de ayuda y el apoyo mutuo entre naciones asediadas. El 21 de marzo vio el arribo del Convoy Nuestra América, organizado por diversos movimientos y organizaciones populares. Esta solidaridad popular es la que permite que Cuba resista y que Venezuela profundice su modelo comunal.
Cuando México desafía las presiones de Washington para asistir a la isla y cuando las mujeres se auto convocan en brigadas feministas como Brigada Internacionalista por la Paz Cilia Flores, se está practicando un feminismo que prioriza la vida de las familias y las comunidades por sobre los dictámenes del capital transnacional. La solidaridad es la ternura —y la estrategia— de los pueblos.
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Gabriela Barraza (Argentina), Viviremos y venceremos, 2021. Disponível em eltricontinenal.org.
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Las 3 tareas a las que nos convocan los feminismos populares
El diagnóstico no basta; la coyuntura exige una hoja de ruta que blinde los procesos populares contra la reacción patriarcal y extractivista.
- Institucionalizar la gestión comunal de poder popular
En Venezuela, cerca del 80% de los liderazgos en los consejos comunales son ejercidos por mujeres. Ellas son las voceras de calle, las que planifican proyectos y ejecutan el presupuesto soberano. Frente al avance de la ultraderecha, la respuesta es más poder popular. La tarea urgente es fortalecer la Consulta Popular Nacional y el modelo de comunas. Es allí donde el feminismo popular hace gestión y responde a la ofensiva imperialista.
Debemos asegurar que los recursos del territorio sean gestionados por quienes los habitan y defienden, cerrando el paso a la impunidad de las milicias (en Brasil, grupos armados parapoliciales y paramilitares) y las estructuras ilegales de poder como las que intentaron silenciar a Marielle Franco en Brasil.
- Desmantelar la impunidad del extractivismo neocolonial
No podemos avanzar hacia el futuro sin cerrar las heridas de la impunidad. Las historias de Berta Cáceres en Honduras y Marielle Franco en Brasil son faros, pero también recordatorios de la ferocidad del capital.
- Justicia para Berta: A diez años de su asesinato, la tarea es desmantelar el modelo extractivista que asesina a quienes defienden los bienes comunes. El castigo a los autores intelectuales del asesinato de Berta es una deuda pendiente de toda la región contra las transnacionales.
- Justicia para Marielle: La reciente condena de los hermanos Brazão en Brasil es una victoria contra las milicias y el poder paraestatal. La tarea es erradicar las estructuras de violencia política que dañan los tejidos populares e intentan silenciar a las mujeres negras, faveladas y disidentes que ocupan espacios de poder.
Berta y Marielle nos enseñaron que defender el territorio indígena, campesino, afro y defender la vida en las ciudades es la misma lucha. Sus nombres son banderas que alimentan nuestra resistencia diaria contra el patriarcado, el colonialismo, el racismo y el capitalismo.
- Empujar la reforma agraria popular y la soberanía alimentaria
Como nos enseñan las compañeras campesinas del Movimiento Sin Tierra, una tarea urgente para el feminismo popular es la defensa de la tierra. La reforma agraria popular es el derecho de las mujeres a decidir sobre la producción y la semilla frente al agronegocio extractivo. Para las mujeres, la tierra es el espacio de reproducción de la cultura y la vida. Sin soberanía alimentaria, la soberanía nacional está incompleta. Debemos fortalecer los lazos entre las campesinas y las trabajadoras urbanas para garantizar que el alimento sea un derecho y no una mercancía de la deuda.
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Mensaje de Berta Cáceres
Para las mujeres de Nuestra América, la lucha es por la vida misma. Berta Cáceres, guardiana de los ríos y de la dignidad de los pueblos, nos dejó un mandato que sacude la conciencia de todo el continente:
¡Despertemos, humanidad! Ya no hay tiempo. Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de estar contemplando la autodestrucción basada en el capitalismo, el racismo y el patriarcado. En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales… ¡Demos la vida, si es necesario, por la defensa de la humanidad y del planeta!
Este grito de Berta es nuestra brújula. Ante la agresión neocolonial, nuestra respuesta es la unidad, la custodia de nuestra tierra y la rebeldía inquebrantable.
¡Vivan las mujeres que luchan! ¡Viva Nuestra América libre y soberana! ¡Venceremos!
Saludos a todas y todos,
Carmen Navas, Maisa Bascuas y Pilar Troya
| Carmen Navas es politóloga venezolana e investigadora de la Oficina Nuestra América del Instituto Tricontinental de Investigación Social. |
| Maisa Bascuas es politóloga argentina, profesora e investigadora de la Universidad de Buenos Aires, y Co-Coordinadora del Departamento de Feminismos del Sur Global del Instituto Tricontinental de Investigación Social. |
| Pilar Troya es investigadora y militante feminista ecuatoriana. Ha trabajado sobre políticas públicas de igualdad y el movimiento de mujeres, y es Co-Coordinadora del Departamento de Feminismos del Sur Global del Instituto Tricontinental de Investigación Social. |
7. Marx y el marxismo occidental.
Cuando vi este artículo en MROnline estuve a punto de enviarlo, pero al final cayó de la lista. Aprovecho que lo publican los compañeros del Observatorio de la crisis, porque además coincide con una crítica en Jacobin al libro de Rockhill, que va en el siguiente mensaje.
https://observatoriocrisis.com/2026/04/18/marx-y-los-limites-del-llamado-marxismo-occidental/
Marx y los límites del llamado “marxismo occidental”
AJ Horn editor de “Simplifying Socialism”
La paradoja del marxismo occidental
El marxismo occidental parte de una idea fundamental: la dominación en la sociedad capitalista no es meramente económica. Es cultural, ideológica y está profundamente arraigada en la forma en que los individuos perciben e interpretan el mundo. Opera no solo mediante la fuerza, sino también mediante la configuración de la propia conciencia. En este sentido, sus pensadores amplían y profundizan el proyecto iniciado por Karl Marx, rechazando cualquier reducción simplista de la vida social a un determinismo económico mecánico.
Sin embargo, es precisamente aquí donde surge una contradicción.
A medida que el marxismo occidental amplía el alcance de la dominación, simultáneamente reduce el horizonte de la transformación. Cuanto más totalizadora se vuelve su concepción de la ideología, menos comprensible resulta la posibilidad de romper con ella. Lo que comienza como un intento de explicar por qué persiste la dominación se convierte gradualmente en una explicación de por qué no puede superarse.
Esto no siempre se afirma explícitamente. Más bien, se presenta como una tendencia, una deriva visible en pensadores que, por lo demás, son distintos. En la obra de Theodor Adorno, la dominación impregna la vida social hasta tal punto que la negación misma se vuelve incierta, frágil, casi ilusoria. En Louis Althusser, la ideología no es simplemente un conjunto de ideas, sino la estructura misma a través de la cual se constituyen los sujetos, dejando poco margen para teorizar sobre cómo podría surgir un sujeto capaz de romperla.
El resultado es una peculiar inversión. Una tradición que se define como teoría de la emancipación se encuentra cada vez más incapaz de explicar las condiciones que hacen posible la emancipación. Explica la dominación con extraordinaria sofisticación, pero ofrece una explicación muy superficial de su derrocamiento.
El problema, entonces, no radica en que el marxismo occidental se equivoque en su análisis de la ideología. El problema reside en que, al llevar este análisis al límite, produce una concepción de la sociedad en la que la capacidad de transformación se vuelve teóricamente ininteligible. Un marxismo que no puede explicar cómo se rompe la dominación deja de funcionar como teoría de la revolución. Se convierte, en cambio, en una teoría de su imposibilidad.
De la derrota histórica a la teoría general
El marxismo occidental surge tras una serie de derrotas. La ola revolucionaria que siguió a la Primera Guerra Mundial —que se extendió por Alemania, Hungría e Italia— no logró consolidar el poder. El aislamiento de la Revolución Rusa reforzó aún más la idea de que el camino hacia la revolución proletaria en el mundo capitalista avanzado era mucho más complejo de lo que se suponía.
Es en este contexto donde se produce un cambio. El pensamiento marxista anterior había concebido la revolución como una posibilidad histórica concreta, fundamentada en contradicciones materiales y la lucha de clases. Incluso cuando el proceso se entendía como desigual o prolongado, seguía siendo comprensible como producto de fuerzas sociales reales. En figuras como Vladimir Lenin, el énfasis recaía en la organización, la estrategia y el papel activo de la intervención política en la configuración de los resultados. En Georg Lukács, la conciencia de clase no era algo dado, sino que se formaba a través de la experiencia vivida de la lucha.
Tras la derrota, sin embargo, el problema se reformula. Si la revolución no se produjo donde se esperaba, la explicación debe residir no solo en las condiciones materiales, sino en la estructura misma de la conciencia. ¿Por qué el proletariado no actuó? ¿Por qué consintió, o al menos no resistió con decisión? En consecuencia, el enfoque se desplaza de la dinámica de la lucha a los mecanismos de reproducción.
Este cambio resulta, en principio, productivo. Permite a los marxistas abordar con mayor profundidad la ideología, la cultura y las formas en que la dominación se estabiliza más allá del ámbito inmediato de la producción. Pensadores como Antonio Gramsci desarrollan el concepto de hegemonía precisamente para dar cuenta de esta complejidad, insistiendo en que el poder de la clase dominante se mantiene no solo mediante la coerción, sino también mediante la organización activa del consentimiento.
Pero con el tiempo, algo cambia. Lo que comienza como un intento de explicar un fracaso histórico específico se transforma gradualmente en una explicación general de la sociedad capitalista en sí. Las condiciones que dificultaron la revolución se entienden como condiciones que la postergan indefinidamente, si no la imposibilitan. El análisis de por qué no se produjo la revolución se transforma, casi imperceptiblemente, en una explicación de por qué no puede ocurrir.
De este modo, un problema históricamente situado se universaliza. La contingencia de la derrota se transforma en necesidad. Y con este giro, la pregunta que antaño animaba al marxismo —cómo se hace posible la transformación revolucionaria— empieza a desvanecerse.
El cierre de la agencia
Si bien el giro histórico del marxismo occidental comienza como un intento de explicar la derrota, se convierte en algo más trascendental: una reconfiguración de las condiciones mismas bajo las cuales la acción es posible.
La dominación ya no se entiende principalmente como una relación entre clases basada en condiciones materiales, sino como una estructura totalizadora que impregna la vida social en todos los niveles. No se trata solo de que los individuos vean limitadas sus acciones, sino de que las mismas capacidades mediante las cuales podrían reconocer y resistir esas limitaciones están, a su vez, condicionadas por la dominación.
En la obra de Theodor Adorno y Max Horkheimer, esto se manifiesta como una crítica en la que la razón instrumental, la cultura de masas y la mercantilización de la vida social se combinan para producir un mundo que se reproduce a través de la conciencia de quienes lo habitan. El sujeto no se sitúa al margen de la dominación, enfrentándola como una fuerza externa. Se constituye dentro de ella, es moldeado por ella y, en aspectos cruciales, depende de ella.
Esta perspectiva tiene un gran poder explicativo. Da cuenta de la persistencia de la dominación en ausencia de coerción constante. Explica por qué los sistemas de explotación pueden reproducirse incluso donde la resistencia manifiesta es limitada. Revela que el poder opera no solo a través de la represión, sino también mediante la producción de sujetos capaces de desenvolverse, interpretar y funcionar dentro de las condiciones existentes.
Pero aquí es donde el análisis comienza a cambiar. A medida que la dominación se vuelve más generalizada, el espacio para la negación se reduce. Si el sujeto está plenamente formado dentro de las estructuras a las que podría oponerse, entonces el surgimiento de un sujeto capaz de oponerse se vuelve cada vez más difícil de teorizar. La crítica sigue siendo posible —de hecho, se vuelve más refinada—, pero la transición de la crítica a la transformación queda en la oscuridad.
Este es un problema estructural dentro de la propia teoría. Un marco que sitúa la dominación en el nivel de la formación del sujeto también debe explicar cómo los sujetos llegan a trascender o a romper dicha formación. Sin embargo, en gran parte del marxismo occidental, este aspecto permanece poco desarrollado. El énfasis recae en la reproducción: cómo persiste la ideología, cómo se moldea la conciencia, cómo se estabilizan las relaciones sociales a lo largo del tiempo. Lo que falta es una explicación correspondiente de cómo se interrumpen estos procesos.
El resultado es una especie de asimetría teórica. Los mecanismos de dominación se especifican con detalle, mientras que los de transformación quedan indeterminados. La negación aparece, a lo sumo, como un evento frágil o excepcional, difícil de localizar y aún más difícil de generalizar.
De este modo, la expansión de la dominación hacia una estructura totalizadora produce una consecuencia imprevista: altera el estatus de la agencia dentro de la teoría. La capacidad de actuar deja de ser un objeto central de análisis y se convierte, en cambio, en una cuestión residual, reconocida pero sin resolver. Lo que comenzó como un esfuerzo por comprender por qué persiste la dominación, avanza así, paso a paso, hacia una posición en la que la superación de la dominación ya no puede explicarse adecuadamente.
Dominación sin gobernantes
En la teoría marxista temprana, la dominación no es una condición abstracta, sino una relación social arraigada en la organización de la producción y expresada a través del dominio de una clase sobre otra. Para Karl Marx, la estructura de la sociedad capitalista es inseparable del dominio de la burguesía, cuyo control sobre los medios de producción fundamenta su poder. En Vladimir Lenin, esta relación se formula en términos explícitamente estratégicos: el dominio de clase se mantiene mediante instituciones y, por lo tanto, puede ser confrontado, subvertido y, en última instancia, derrocado.
Aun cuando se amplía este marco conceptual, conserva su orientación. En Antonio Gramsci, la dominación ya no se entiende como basada únicamente en la coerción, sino como asegurada mediante la hegemonía: la organización activa del consenso en toda la sociedad civil. Sin embargo, también en este caso, la clase dominante no desaparece. Gobierna no solo mediante la fuerza, sino también mediante el liderazgo, la dirección y la configuración de las normas y los valores sociales.
Sin embargo, dentro del marxismo occidental, esta claridad comienza a desvanecerse. A medida que la dominación se conceptualiza cada vez más como sistémica y autorreproductora, se desvincula de agentes identificables. Se presenta como una estructura sin centro, un proceso sin sujeto. El poder opera en todas partes, pero su origen se vuelve difícil de precisar. La clase dominante, si bien no se niega, pasa a un segundo plano en el análisis, siendo reemplazada por un enfoque en los sistemas, los discursos y los mecanismos de reproducción.
Este cambio no carece de justificación. Refleja un intento por comprender la complejidad de las sociedades capitalistas modernas, donde la dominación se ejerce a través de una densa red de instituciones y prácticas. Reconoce que el poder no se ejerce únicamente en el punto de producción, ni solo mediante la coerción directa. Está arraigado en la cultura, el derecho, la educación y la vida cotidiana.
Pero al ampliar el campo de análisis, algo se pierde. Cuando la dominación es omnipresente, corre el riesgo de no tener cabida en ningún lugar en particular. Cuando se entiende principalmente como un sistema, la cuestión de quién se beneficia de ese sistema y quién lo mantiene activamente pierde relevancia. El antagonismo que antaño estructuraba el análisis marxista, entre clases con intereses opuestos, se ve desplazado por una concepción más difusa de la reproducción social.
Las consecuencias de este desplazamiento son tanto estratégicas como teóricas.
Si no se puede identificar la dominación, no se la puede confrontar directamente. Si el poder carece de agentes identificables, la lucha no tiene un objetivo claro. Lo que queda es una oposición generalizada al «sistema», un objeto tan extenso que se resiste a las intervenciones concretas. La crítica puede nombrar sus características, rastrear sus efectos y exponer sus contradicciones, pero le cuesta precisar los puntos en los que podría ser cuestionado eficazmente.
Esto no significa que el marxismo occidental niegue la clase social por completo. Más bien, la clase deja de funcionar como principio organizador del análisis. Se convierte en un elemento más, en lugar de la relación estructuradora que da coherencia al conjunto.
De este modo, el avance hacia una explicación más completa de la dominación genera una segunda forma de cierre. No solo se vuelve incierta la capacidad de acción, sino que también se oscurece el objeto de dicha capacidad. La teoría puede describir un mundo estructurado por la dominación, pero se vuelve menos capaz de identificar las fuerzas que la sustentan y, por lo tanto, menos capaz de indicar cómo podría terminar.
Conciencia sin formación
Si los desarrollos previos generan incertidumbre sobre la capacidad de acción y difuso el objeto de la lucha, su convergencia produce una ausencia aún más fundamental. El marxismo occidental desarrolla una explicación cada vez más sofisticada de cómo se forma la conciencia, pero ofrece solo una explicación limitada de cómo se transforma.
Su preocupación central es clara. Si la dominación persiste no solo mediante la fuerza, sino también a través de la estructuración de la percepción y la interpretación, entonces cualquier teoría adecuada debe explicar cómo los individuos llegan a experimentar el orden existente como natural, necesario o inevitable. En este sentido, el marxismo occidental extiende la crítica de la ideología mucho más allá de sus formulaciones iniciales. La conciencia ya no se considera un reflejo pasivo de las condiciones materiales, sino un espacio activo donde dichas condiciones se median, reproducen y estabilizan.
Este cambio aporta importantes perspectivas. Permite comprender con mayor precisión cómo se organiza el consentimiento, cómo se ocultan las contradicciones y cómo los sujetos participan en la reproducción de las mismas relaciones que los dominan. Deja claro que la dominación no puede reducirse a una restricción externa, sino que debe entenderse como un proceso que opera a través de las estructuras internas del pensamiento mismo.
El análisis sigue centrado principalmente en la reproducción. Explica cómo se forma la conciencia dentro de las condiciones existentes, pero no cómo llega a ser capaz de trascenderlas. El sujeto aparece principalmente como un efecto de la estructura, constituido mediante procesos ideológicos que preceden y dan forma a su actividad. Lo que sigue sin estar claro es cómo dicho sujeto podría llegar a reconocer, cuestionar y, en última instancia, romper con esos procesos.
La teoría marxista anterior no resolvió completamente este problema, pero lo abordó de manera diferente. Para Georg Lukács, la conciencia de clase no es inmediata ni está garantizada; es algo que emerge a través de las contradicciones vividas en la sociedad capitalista, mediadas por la lucha colectiva. La conciencia, en este sentido, no se produce simplemente, sino que se forma, y esa formación es inseparable de la praxis.
En el marxismo occidental, este momento se desvanece. El énfasis recae en cómo los sujetos se posicionan dentro de las estructuras, en lugar de cómo se mueven a través de ellas y en contra de ellas. La posibilidad de que la conciencia se desarrolle mediante la participación en la lucha, a través de procesos que alteren no solo las condiciones externas sino también las capacidades de los sujetos involucrados, permanece poco desarrollada.
Esto genera una segunda asimetría, paralela a la primera. Así como la dominación se especifica con detalle mientras que su derrocamiento permanece indeterminado, la conciencia se analiza en su forma condicionada, mientras que su transformación queda en gran medida sin explicación. La teoría puede explicar la captura ideológica, pero no la ruptura ideológica.
La consecuencia no es simplemente una incompletitud teórica. Reconfigura el horizonte de las posibilidades políticas. Si la conciencia se entiende principalmente como un efecto de la estructura, entonces el surgimiento de una forma de conciencia capaz de negar esa estructura parece cada vez más improbable. La transformación, cuando se presenta, adquiere el carácter de una excepción, algo difícil de fundamentar, y aún más difícil de generalizar.
Lo que falta no es una comprensión de la ideología, sino una explicación de cómo esa comprensión se vuelve operativa. No se trata simplemente de cómo los individuos llegan a ver el mundo, sino de cómo se vuelven capaces de actuar dentro de él de maneras que transforman sus relaciones subyacentes.
Sin esto, la crítica queda suspendida. Puede revelar las condiciones de dominación con creciente claridad, pero no puede explicar cómo se puede poner fin a esas condiciones.
La praxis como formación
Las limitaciones que surgen en el marxismo occidental en lo que respecta a la agencia, la dominación y la conciencia convergen en una única ausencia. Lo que falta no es una explicación de la estructura, ni una comprensión de la ideología, sino una teoría sobre cómo se forma la capacidad de actuar dentro y fuera de ambas.
Esta ausencia no es inmediatamente visible, en parte porque la praxis nunca desaparece del lenguaje del marxismo. Sigue siendo un término central, invocado para designar la acción, la lucha y la transformación del mundo. Pero cada vez más, aparece de forma atenuada, ya sea como algo presupuesto pero sin explicación, o como algo cuyas condiciones de posibilidad quedan indeterminadas.
Si la dominación opera mediante la estructuración de la conciencia, entonces la praxis no puede entenderse simplemente como la expresión de un sujeto ya formado. Debe comprenderse como un proceso que participa en la formación de ese sujeto. La capacidad de percibir, interpretar y actuar sobre la realidad social no surge plenamente desarrollada; se produce históricamente, a través de la interacción con las mismas condiciones que busca transformar.
Esto exige un cambio de enfoque. En lugar de considerar la conciencia principalmente como un efecto de la estructura, debe entenderse como un proceso que se desarrolla a través de una relación dinámica entre estructura y actividad. La ideología moldea la percepción, pero no la agota. Las contradicciones se viven antes de comprenderlas por completo, y es a través de esta experiencia vivida —mediada, desigual y colectiva— que comienzan a tomar forma nuevas maneras de comprensión.
En este sentido, la praxis no se reduce a la acción en sí misma. Es un proceso formativo. Mediante la participación en la lucha, los individuos no se limitan a perseguir intereses preestablecidos; experimentan una transformación en sus capacidades. Llegan a reconocer relaciones que antes eran opacas, a reinterpretar condiciones que antes parecían fijas y a actuar de maneras que no habrían sido posibles dentro de su perspectiva anterior.
Este proceso no es automático ni está garantizado. Se desarrolla de forma desigual, condicionado por la organización, las condiciones históricas y las propias formas de lucha. Pero sin él, la transición de la crítica a la transformación sigue siendo incomprensible.
Lo que el marxismo occidental deja sin desarrollar es precisamente este aspecto: cómo los sujetos, formados dentro de estructuras de dominación, llegan a ser capaces de actuar contra ellas. Al concentrar su análisis en la reproducción, oculta los procesos mediante los cuales esta se ve interrumpida no desde fuera, sino desde dentro de las contradicciones de la vida social.
Reintroducir la praxis a este nivel no implica negar la profundidad de la dominación ni afirmar un voluntarismo simplista. Implica insistir en que la capacidad de transformación debe explicarse. No debe darse por sentada, ni plantearse como una excepción, sino entenderse como algo que emerge históricamente a través de procesos determinados. Sin esta explicación, el marxismo corre el riesgo de quedarse como una teoría de los límites. Con ella, puede recuperar su carácter de teoría de la transformación, no solo de las estructuras, sino también de los sujetos capaces de transformarlas.
Replantear la revolución
En el marxismo occidental, la revolución no desaparece como concepto, pero su estatus cambia. Ya no se la considera un proceso histórico determinado, basado en el desarrollo de contradicciones sociales y la lucha colectiva. En cambio, se relega a la abstracción, invocada como un horizonte, una posibilidad o una negación, pero rara vez se especifica en términos que la hagan inteligible como una transformación concreta.
En un extremo, esto se manifiesta como una crítica sin resolución. El orden existente se somete a un análisis cada vez más riguroso, sus contradicciones quedan al descubierto y sus mecanismos de reproducción quedan expuestos. Sin embargo, la transición del análisis a la transformación sigue siendo incierta. La revolución se presenta menos como un proceso que debe comprenderse que como un límite al que el pensamiento se aproxima, pero que no traspasa.
En el otro extremo, donde esta ausencia se percibe con mayor intensidad, existe una tendencia a reintroducir la acción de forma inmediata, desvinculada de las condiciones que la harían efectiva. Aquí, el problema se invierte en lugar de resolverse. En vez de una teoría que explique la dominación sin transformación, encontramos gestos de transformación que carecen de una explicación correspondiente sobre cómo se genera la capacidad para dicha acción.
Ambas posturas comparten una limitación común: separan la revolución de los procesos que la harían posible. Para superar esto, es necesario replantear el concepto de revolución.
No puede entenderse como un evento singular, una ruptura que surge completamente formada dentro de un campo de dominación estático. Tampoco puede reducirse a la mera acumulación de acciones, como si la actividad por sí sola bastara para superar las formas de poder estructuralmente arraigadas. En ambos casos, la relación entre condiciones y capacidades permanece externa: o bien las condiciones son tan determinantes que la acción queda descartada, o bien la acción se afirma sin explicar cómo se adapta a dichas condiciones.
Se requiere un enfoque diferente; uno que trate la revolución como un proceso a través del cual se produce la capacidad de ruptura misma.
Esto implica una reorientación en el nivel de análisis. El enfoque se desplaza de la cuestión de si la revolución es posible en abstracto, a la cuestión de cómo, dentro de determinadas condiciones históricas, emergen y se desarrollan los elementos de la transformación. Se centra en las formas en que las contradicciones se experimentan, se debaten y se reinterpretan, y en el papel de la lucha colectiva en la configuración de las formas de conciencia a través de las cuales estas contradicciones se vuelven inteligibles.
En este sentido, la revolución no está garantizada ni es imposible. Es contingente, pero no arbitraria; está estructurada por condiciones materiales, pero depende de los procesos que se desarrollan dentro de ellas. No es simplemente el resultado de una crisis, ni el producto de la voluntad, sino el resultado de una interacción dinámica entre ambas.
Esta comprensión restablece una continuidad que el marxismo occidental tiende a interrumpir. Reconecta la crítica con la transformación al situarlas ambas dentro de un mismo proceso: el desarrollo histórico de las capacidades necesarias para afrontar y superar las relaciones de dominación existentes.
Insistir en esto no significa resolver de antemano el problema de la revolución, sino rechazar su desplazamiento. En lugar de tratarla como un horizonte abstracto o una ruptura inexplicable, se convierte en objeto de análisis en sí mismo; un proceso que debe comprenderse para poder realizarse.
Solo sobre esta base puede el marxismo mantener su coherencia como teoría no solo de la sociedad tal como es, sino también de las fuerzas a través de las cuales podría ser transformada fundamentalmente.
8. El marxismo occidental y la CIA.
Esta es la reseña crítica del último libro de Rockhill, que creo que no por casualidad, publican en Jacobin.
https://jacobin.com/2026/04/review-rockhill-western-marxism-cold-war
No, el marxismo occidental no fue un complot de la CIA
- Russell Jacoby
La polémica de Gabriel Rockhill contra el marxismo occidental pretende condenar a un grupo de intelectuales de izquierda de la posguerra, como Herbert Marcuse. Cargada de insinuaciones pero escasa de pruebas, el resultado se asemeja más a un juicio espectáculo que a una acusación política seria.
Reseña de ¿Quién pagó a los flautistas del marxismo occidental? por Gabriel Rockhill (Monthly Review Press, 2025)
«Toda la vieja basura de los años treinta está volviendo: esa mierda sobre la “línea de clase”, el “papel de la clase obrera”, los “cuadros formados”, el “partido de vanguardia” y la “dictadura proletaria”. Todo ha vuelto, y de una forma más vulgarizada que nunca». Así lo declaró el anarcoecologista Murray Bookchin en su folleto de 1969, ¡Escucha, marxista!
Más de sesenta años después, ¿siguen siendo ciertas estas palabras? Algunas de las frases permanecen en los márgenes. Sin embargo, algo que asustaba a Bookchin está ocurriendo en nuestra convulsa tierra: el regreso de las consignas marxista-leninistas y el eclipse del espíritu de la Nueva Izquierda. Un signo de los tiempos: un nuevo libro de una editorial socialista, ¿Quién pagó a los flautistas del marxismo occidental?, ejemplifica y ratifica este resurgimiento.
Su autor, Gabriel Rockhill, traza un marcado contraste entre las supuestas virtudes del marxismo de inspiración soviética y los supuestos fallos de los principales intelectuales de la Nueva Izquierda, en particular los asociados a la Escuela de Fráncfort. Sin embargo, no logra ofrecer una crítica imparcial de sus sujetos. Más bien, recurre a insinuaciones y a la culpabilidad por asociación en un intento por destruir su reputación. Podría considerarse un marxista-leninista al estilo de Donald Trump: utilizar cualquier medio para difamar al enemigo.
Orígenes de la Nueva Izquierda
La Nueva Izquierda surgió a finales de la década de 1950 como resultado de acontecimientos políticos y cambios generacionales. A medida que los baby boomers se convertían en adolescentes, los movimientos por los derechos civiles y antinucleares agitaron la escena política nacional. Estos movimientos tuvieron lugar en medio de una tensa situación mundial, con la muerte de Joseph Stalin en 1953, la denuncia de Nikita Khrushchev hacia su predecesor en 1956 y los levantamientos en la esfera soviética, desde Berlín hasta Budapest.
Los trabajadores se rebelaron contra los autoproclamados Estados obreros, solo para ser reprimidos por las tropas soviéticas. Para los izquierdistas de más edad que aún veían en la Unión Soviética una inspiración revolucionaria, estos acontecimientos supusieron una decepción definitiva. Para los izquierdistas más jóvenes que buscaban orientación, si no inspiración, el marxismo soviético suscitaba poco o ningún entusiasmo.
Estos jóvenes de izquierda —al menos los intelectuales en ciernes entre ellos— buscaron una forma de marxismo menos rígida que la versión soviética. Estudiaron los primeros escritos de Marx y a los primeros críticos del marxismo ruso, como Rosa Luxemburg. Volvieron a (y en parte inventaron) un marxismo occidental.
La expresión «marxismo occidental» surgió por primera vez en la década de 1920 como un insulto utilizado por los portavoces soviéticos que arremetían contra algunos marxistas europeos, acusándolos de ser demasiado filosóficos y de no comprometerse lo suficiente con las ideas de Lenin y la construcción del partido de vanguardia. El término es engañoso, en la medida en que la línea de demarcación no denota geografía, sino ideas. En Occidente abundaban los «marxistas soviéticos», mientras que en la propia Unión Soviética surgían «marxistas occidentales» disidentes.
Sin embargo, el término sí señalaba contrastes reales entre las variedades de marxismo de estilo europeo y soviético. Los europeos reflexionaban sobre las diferencias entre el Occidente industrializado, con una amplia clase obrera, y una Rusia agraria, con una clase obrera mucho más reducida y un vasto campesinado. Occidente necesitaba, según creían, no partidos de vanguardia, sino intelectuales de vanguardia. La cuestión en Occidente no era tanto cómo subvertir el Estado como cómo subvertir una cultura burguesa que había seducido a sus poblaciones.
Detrás de las trayectorias intelectuales divergentes se encontraban experiencias históricas divergentes: por un lado, el éxito de la Revolución Rusa; por otro, el fracaso de las revoluciones europeas tras la Primera Guerra Mundial. Como declaró un marxista holandés en 1927: «Desde 1918 hasta la actualidad, cada capítulo de la historia europea podría titularse: La derrota de la revolución». Esta experiencia de derrota marcó el marxismo occidental durante las siguientes décadas.
La Escuela de Fráncfort
La generación del baby boom asumió un legado del marxismo occidental que consideraban menos autoritario y dogmático que el marxismo soviético. Los intelectuales de la Nueva Izquierda y sus revistas —Studies on the Left, Radical America, New Left Review, Telos— trataron de replantearse la tradición marxista. En este empeño, redescubrieron no solo los escritos del joven Marx, sino también a los pensadores de la denominada Escuela de Fráncfort, que habían estado abriéndose camino entre un marxismo soviético estrecho de miras y una socialdemocracia flácida.
Los pensadores de Fráncfort se reunieron en esa ciudad alemana durante la década de 1920. A mediados de la década de 1930, prácticamente todos ellos —en peligro tanto por ser de izquierdas como por ser judíos— habían huido de Alemania hacia Estados Unidos. Trabajaron como investigadores sin apenas repercusión pública hasta la década de 1960, cuando Herbert Marcuse en Estados Unidos y, en menor medida, Theodor W. Adorno y Max Horkheimer en Alemania (donde habían regresado tras la guerra), fueron aclamados como filósofos de la Nueva Izquierda.
Marcuse se destacó por encima de los demás debido a su carisma, su adhesión a la Nueva Izquierda y la notoriedad pública de su alumna Angela Davis, quien también había estudiado en Fráncfort con Adorno. Ella fue una de las pocas mujeres que figuraron en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI por su supuesto papel en los asesinatos en la sala del tribunal de 1970, que tenían como objetivo liberar a los hermanos Soledad, que se encontraban encarcelados. Por un momento, Davis cautivó a Estados Unidos.
Avancemos casi sesenta años, ¿y dónde nos encontramos? La Nueva Izquierda se desintegró, pero su humanismo, su espíritu contracultural, su política personal y sus instintos democráticos siguen siendo su legado en la izquierda —¿o acaso no?—. Mientras la Unión Soviética y su imperio se desmoronaban, la izquierda marxista apenas disfrutó de un renacimiento. En todo caso, ocurrió lo contrario: el conservadurismo y el antimarxismo han seguido avanzando.
En este sombrío contexto, Joseph Stalin, Mao Zedong y su marxismo-leninismo han resurgido. En ¿Quién pagó a los flautistas del marxismo occidental?, Rockhill expone que los marxistas occidentales, principalmente los filósofos de la Escuela de Fráncfort, no eran revolucionarios cautelosos, sino más bien agentes a sueldo del capitalismo estadounidense. Criticaban a los países comunistas y a las luchas de liberación nacional mientras disfrutaban de una vida acomodada, cosechando los beneficios de lo que él denomina la «industria de la teoría radical».
Se nos informa de que los volúmenes posteriores —este es solo el primero de una trilogía prevista— abordarán a los intelectuales franceses y a los académicos «de vanguardia» con sus ideas sobre el poscolonialismo, los estudios subalternos y el afropesimismo. Rockhill argumentará que todos estos izquierdistas han servido al imperialismo estadounidense y han abandonado una versión auténtica del marxismo.
En este primer volumen, ataca a los pensadores de la Escuela de Fráncfort como «miembros de la intelectualidad pequeñoburguesa», quienes encabezaron un «marxismo imperial» anticomunista desde las comodidades de su «ciudadela profesoral financiada por el capitalismo». En su política, Rockhill sigue otro libro reciente, Marxismo occidental: cómo nació, cómo murió y cómo puede renacer, del difunto marxista italiano Domenico Losurdo, cuyas obras incluyen una defensa de Stalin. Rockhill, al igual que Losurdo, propugna un marxismo-leninismo irreformable frente a lo que él considera los pensadores comprados de la Escuela de Fráncfort.
DHM
¿En qué consiste el argumento de Rockhill? Hay que rendirle homenaje: Rockhill es un investigador diligente que se aferra a la más mínima migaja que pueda arrojar desprestigio sobre la Escuela de Fráncfort, por remota que sea la conexión. Para sustentar su argumento, declara con frecuencia que procede de forma dialéctica. De hecho, ha acuñado un acrónimo, DHM (materialismo histórico dialéctico), como abreviatura de una filosofía política de la que se jacta de que tiene un «historial probado de éxito».
Nunca llega a aportar la prueba de ese éxito, lo que hunde su proyecto. Y es que golpea a los marxistas occidentales con el martillo del «socialismo real» que ellos ignoraron o criticaron. El «socialismo real» se refiere a la antigua Unión Soviética, sus aliados, la China actual, las luchas de liberación nacional y numerosos revolucionarios, principalmente figuras destacadas como Vladimir Lenin, Mao y el Che Guevara. Nunca menciona a Corea del Norte, pero ¿por qué no?
Aunque el libro comienza con la captura y el asesinato del Che Guevara, Rockhill no dedica ni una sola frase a explicarnos cómo o por qué Mao o el Che son relevantes para la izquierda occidental actual. Lo que significaba el maoísmo, un programa de insurgencia campesina, en las ciudades de Nueva York o Londres fue siempre un misterio, incluso cuando Mao aún vivía, pero a Rockhill no le importa explicarlo. Con su martillo, cuelga carteles del glorioso comunismo que los marxistas occidentales menospreciaron.
Rockhill no se extenderá sobre los logros del «socialismo realmente existente», admite, porque requeriría volúmenes adicionales. En su lugar, nos remite a una lista de veinte expertos. A diferencia de los «relatos poco documentados y superficiales de los teóricos críticos occidentales», las obras de estos brillantes camaradas ofrecen «historias materiales rigurosas» del socialismo existente.
Un ejemplo que he extraído de su lista es el de Cheng Enfu, presidente de una Academia de Marxismo en China. Una reciente declaración del profesor Cheng dice lo siguiente: «La acción militar especial de Rusia [en Ucrania], desencadenada por Occidente, ha llevado a más personas en el mundo a darse cuenta de que el sistema y las políticas socialistas son de naturaleza pacífica». Quizá desee llamar a su especialista local en DHM para que le explique esta frase.
Rockhill no deja de insistir y divagar. Resulta que el profesor Herbert Marcuse no era igual que el revolucionario negro George Jackson. Rockhill profundiza en esta comparación «reveladora», aunque admite que está «lejos de ser perfecta». A diferencia de Marcuse, que fue entrevistado, homenajeado y falleció a los ochenta y un años, Jackson murió en un intento de fuga de prisión a los treinta, lo que aparentemente significa que Marcuse era un vendido. El propio Rockhill sigue vivo, es un profesor titular de cincuenta y cuatro años, lo que al parecer también significa que se ha vendido.
Perros silenciosos
Rockhill es un maestro de la culpa por asociación, la culpa por geografía o la culpa por cualquier cosa en absoluto. «El perro que no ladró» de Sherlock Holmes se convierte en el perro de Rockhill que nunca ladra, un hecho que confirma la culpa en todas partes. Afirma que, tras la guerra, Adorno y Horkheimer, tras regresar a Fráncfort, colaboraron con académicos que tenían un pasado nazi, pero eso no le basta para su acusación.
En 1952, según Rockhill, un antiguo oficial de las SS reveló que prestaba servicio en un ejército fascista secreto, nada menos que en Fráncfort. En este punto, el detective Rockhill entra en acción, estableciendo el vínculo con Adorno y Horkheimer. «Desconozco», declara nuestro intrépido detective, «cualquier declaración pública que los teóricos críticos de Fráncfort hicieran sobre estas revelaciones relativas a una milicia nazi en su ciudad natal». ¿Qué podría ser más condenatorio? Deben de haber apoyado al ejército fascista secreto.
Pero cualquiera puede jugar a este juego. Rockhill imparte clases en la Universidad de Villanova, una institución católica situada en los suburbios de Filadelfia. La diócesis católica de Camden, que abarca los suburbios de Filadelfia, pagó recientemente millones para resolver casos de abusos sexuales. No tengo constancia de ninguna declaración pública que nuestro intrépido investigador haya hecho sobre estos abusos en su ciudad natal. ¿Qué podría ser más condenatorio? Debe de apoyar las prácticas sexuales indebidas de la Iglesia.
El perro que no ladra no hace más que confirmar el argumento general de Rockhill de que los pensadores de la Escuela de Fráncfort eran, en el mejor de los casos, agentes del imperialismo estadounidense o, en el peor, «objetivamente» nazis. La mayor parte del libro detalla la red entrelazada de gobiernos, fundaciones y la «industria de la teoría radical» de los marxistas occidentales. Gran parte de esto no es ninguna novedad, pero Rockhill lo aborda con una energía frenética.
¿Sabía usted que en 1959 Marcuse recibió una beca de 6250 dólares de la Fundación Rockefeller, la mitad de su salario en Brandeis, para completar su libro El hombre unidimensional? Rockhill descubre este hecho en lo más profundo de los archivos de Rockefeller, aunque podría haberlo encontrado en los agradecimientos de la primera página de El hombre unidimensional. La conclusión del autor: «No es exagerado afirmar que El hombre unidimensional fue financiado por la clase dominante capitalista».
¿O sabía usted que Horkheimer realizó en su día un «viaje de placer» patrocinado a Hamburgo? ¡Al descubierto! ¡El mundo del dinero fácil y la vida rápida de la industria de la teoría radical! Próximamente: Los lobos de Fráncfort, un remake de la película El lobo de Wall Street.
Base y superestructura
Aquí hay una cuestión real que nuestro brillante dialéctico apenas aborda: ¿Cómo se puede sobrevivir, e incluso prosperar, en una sociedad capitalista sin medios capitalistas? Por cierto, ¿quién paga el propio sueldo de Rockhill? ¿Los revolucionarios del Tercer Mundo?
Cuestionario: «Rellene el espacio en blanco: ______ era un magnate textil y cazador de zorros, miembro de la Manchester Royal Exchange y presidente del Schiller Institute de la ciudad. Era un hombre desenfrenado, de vida lujosa y gran bebedor, devoto de las cosas buenas de la vida: ensalada de langosta, Château Margaux, cerveza pilsner y mujeres caras». La siguiente frase de esta biografía afirma: «Pero durante cuarenta años Friedrich Engels financió a Karl Marx». ¡Así que El Capital fue financiado por capitalistas!
Los académicos de Fráncfort eran refugiados del nazismo; y sí, varios encontraron empleo en agencias gubernamentales estadounidenses durante la guerra, principalmente en la OSS, la Organización de Servicios Estratégicos, donde analizaban Alemania y el nazismo. No tenían ningún reparo al respecto. ¿Por qué iban a tenerlo? Ayudaban al esfuerzo bélico contra el nazismo. Pero la OSS se considera la predecesora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que se fundó después de la guerra.
Rockhill dedica muchas páginas a intentar demostrar que Marcuse era un agente de alto nivel de la CIA. Se trata de una acusación que se remonta a 1969 y a un grupúsculo maoísta, el Partido Laborista Progresista, que se pudrió en un submundo internecino en el que Rockhill sigue viviendo mentalmente. Nuestro incansable detective teje diversas insinuaciones, incluida la sugerencia de que Marcuse formaba parte de una red de espionaje antisoviética de la CIA con sede en Fráncfort.
¿La prueba? La habitual ausencia de un perro que ladre. Un tal L. L. Matthias, quien hizo la afirmación, ofrece como prueba el hecho de que Marcuse nunca demandó a Progressive Labor por difamación, como si alguien en su sano juicio hubiera hecho eso. ¿No es prueba suficiente? Matthias también afirmó que sus acusaciones fueron «confirmadas en una carta» que recibió de un «antiguo agente de la CIA», que ahora vive en Filadelfia. ¡Caso cerrado!
Tras la guerra, Marcuse, al igual que muchos de sus colegas, encontró puestos en programas universitarios. Rockhill no puede creer que fueran el Gobierno y las grandes fundaciones, y no las personas sin hogar o el proletariado, quienes financiaran estas instituciones. Por desgracia para Rockhill, uno de los pilares de Monthly Review, la prensa socialista que publica sus libros y los de Losurdo, siguió la misma trayectoria que sus colegas de la Escuela de Fráncfort.
Paul Baran, amigo íntimo de Marcuse, fue coautor del clásico marxista Monopoly Capital junto con Paul Sweezy, de Monthly Review (un capítulo omitido de ese libro se basaba en Adorno). Baran estudió en Fráncfort, se convirtió en refugiado, se unió a la OSS, ocupó cargos gubernamentales y llegó a ser profesor titular en Stanford. Incluso trabajó en Wall Street como asesor de capitalistas.
Para hacer uso del DHM patentado por Rockville, la Universidad de Stanford, fundada por el magnate ferroviario explotador Leland Stanford, pagó el salario de Baran. No es exagerado decir que los libros de Baran fueron financiados por la clase capitalista.
Ciencia ficción
El gran descubrimiento que proclama Rockhill no es precisamente una novedad: parte del dinero que financió a estos académicos procedía de una iniciativa antisoviética de la Guerra Fría. Gran parte de esta historia ya la contó hace años Frances Stonor Saunders en su libro La CIA y la Guerra Fría Cultural. Rockhill toma prestado su título de la edición británica de ese libro, ¿Quién pagó al flautista?
Aquí se plantean cuestiones reales sobre hasta qué punto los intelectuales sabían que estaban siendo financiados por la CIA, cooperaban con ella y moderaban sus críticas a Estados Unidos. Pero a Rockhill no le interesan esos temas; le gusta simplificar las cosas. «Al fin y al cabo», insiste, la democracia burguesa y el fascismo son dos formas de capitalismo. Quien apoya a la primera, apoya a la segunda. La única distinción real es entre el capitalismo y el comunismo.
En realidad, dejando de lado las etiquetas, ambos sistemas se presentaban (y siguen presentándose) en muchas variantes. Si los estudiosos de Fráncfort hubieran huido al «socialismo realmente existente» de la Unión Soviética y no a Estados Unidos, habrían dejado de existir realmente en los campos soviéticos. Ese hecho les hizo simpatizar con las democracias occidentales. Sí, trabajaron para el «Estado de seguridad nacional» que practicaba la segregación, como señala continuamente Rockhill, pero ¿qué opciones tenían? ¿Una prisión soviética?
Nos recuerda a menudo que la Unión Soviética hizo la mayor contribución a la derrota de la Alemania nazi, como si eso lo explicara todo, pero parece desconocer su historia. Cita con incredulidad la afirmación de Horkheimer de la década de 1930 de que los comunistas soviéticos y los nazis podrían forjar una alianza. El Pacto Molotov-Ribbentrop entre los soviéticos y los nazis se firmó efectivamente en 1939, con su protocolo secreto en el que se acordaba dividir Polonia y los Estados bálticos. No solo eso, sino que la Unión Soviética también entregó a cientos de refugiados, entre ellos judíos y comunistas, a la custodia de los nazis mientras el pacto estuvo en vigor.
Rockhill es un investigador incansable; trabaja en varios idiomas; y está omnipresente en YouTube con declaraciones audaces. Promociona la DHM como la panacea universal: dialéctica, probada, científica. Pero en sus manos, resulta menos dialéctica, probada o científica que la ciencia ficción. Con ímpetu, borra todos los crímenes bien documentados del comunismo soviético y chino.
En las últimas décadas, la izquierda puede señalar muy pocas victorias, pero la forma de avanzar no es seguir a Rockhill. Él ofrece, parafraseando el título de un folleto de Lenin, ningún paso adelante y diez pasos atrás. Una Nueva Izquierda/marxismo occidental ya entrante en años sigue siendo más prometedora que Mao o Stalin 2.0.
Entre las obras de Russell Jacoby se incluyen The Last Intellectuals: American Culture in the Age of Academe, Intellectuals in Politics and Academia: Culture in the Age of Hype y Dialectic of Defeat: Contours of Western Marxism.
9. Resumen de la guerra en Irán, 18 de abril.
El seguimiento en directo de Middle East Eye.
En directo: Disparan contra buques y los obligan a dar media vuelta mientras Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz
Mientras tanto, Trump afirma que el alto el fuego con Irán podría terminar si no se llega a un acuerdo antes del miércoles
Puntos clave
Irán: No se va a transferir uranio enriquecido
La población regresa al sur del Líbano tras el alto el fuego
EE. UU.: 23 buques acataron el bloqueo de los puertos iraníes
Actualizaciones en directo
Hace 1 minuto
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz está bajo control iraní y advirtió de que sería imposible que otros lo atravesaran si se impidiera a Irán hacerlo.
Ghalibaf señaló que Irán no confía en EE. UU. y cree que este país podría reanudar las hostilidades en cualquier momento, por lo que las fuerzas armadas iraníes «sobre el terreno están plenamente preparadas».
Afirmó que el estrecho de Ormuz está bajo control iraní y que la decisión de EE. UU. de bloquear los puertos iraníes es «insensata» e «ignorante».
«Si Estados Unidos no levanta el bloqueo, el tráfico en el estrecho de Ormuz se verá sin duda restringido. Es imposible que otros puedan atravesar el estrecho mientras Irán no pueda hacerlo», afirmó.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, citado por la televisión estatal, señaló que se están manteniendo intercambios de mensajes con Estados Unidos, pero que las conversaciones no han llegado a la fase de una reunión directa.
«Hemos intercambiado mensajes con Estados Unidos, pero insisten en exigencias excesivas», declaró el funcionario, y añadió: «Aún no hemos llegado a un punto en las negociaciones que nos permita avanzar hacia la celebración de una reunión propiamente dicha».
Netanyahu afirma que Israel continuará las operaciones en la «zona de seguridad» del Líbano
Hace 29 minutos
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que las fuerzas israelíes continuarían las operaciones en la «zona de seguridad» del sur del Líbano.
Afirmó que las operaciones tienen como objetivo «frustrar cualquier amenaza» contra las fuerzas y las ciudades israelíes.
La Radio del Ejército israelí informó de que el ejército había establecido una «línea amarilla» que abarca 55 pueblos cuyos residentes no pueden regresar.
En Beirut, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, declaró: «No puede haber alto el fuego por parte de la resistencia únicamente, sino que debe ser por ambas partes».
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, afirmó que había discutido con el presidente Joseph Aoun la disposición del país para las negociaciones y la aplicación de las decisiones sobre la sujeción de las armas al control estatal.
El ejército israelí afirma que los ataques en el Líbano se ajustan a los términos del alto el fuego
Hace 38 minutos
El ejército israelí afirmó que llevó a cabo nuevos ataques en el sur del Líbano contra «amenazas al sur de la línea amarilla» a pesar del alto el fuego.
Al Jazeera informó de continuos disparos de artillería, bombardeos y fuego de ametralladora contra varias aldeas, junto con dos ataques aéreos, incluido uno dirigido contra un grupo de combatientes de Hezbolá que «se acercaban a la línea amarilla» y otro dirigido contra un hombre cerca de la entrada de un túnel.
Israel afirmó que «llevó a cabo un ataque contra él y destruyó la entrada de ese túnel», añadiendo que las acciones no violaban el alto el fuego, que le permite actuar en «defensa propia» según los términos publicados por el Departamento de Estado de EE. UU.
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, calificó el documento del alto el fuego de insulto al Líbano y afirmó que el grupo no permitiría que continuaran los ataques israelíes mientras se esperaban las negociaciones.
Irán afirma que persisten «diferencias importantes» con EE. UU. en las conversaciones
Hace 50 minutos
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que existen «diferencias importantes» entre Irán y Estados Unidos a pesar de algunos puntos de acuerdo en las negociaciones en curso, según informó Al Jazeera.
«El enemigo no ha logrado sus objetivos mediante la emisión de advertencias y el establecimiento de plazos, y por lo tanto, ha comenzado a enviar mensajes a través de intermediarios», declaró.
Ghalibaf señaló que Irán aceptó un alto el fuego temporal para que EE. UU. pudiera satisfacer sus demandas, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, lo aceptó porque «fuimos los vencedores en el campo de batalla».
Añadió: «Trump no logró su objetivo de cambiar el régimen y destruir nuestras capacidades ofensivas y de misiles, e Irán no es Venezuela».
Hace 56 minutos
Bahrein condenó lo que calificó de atentado «terrorista» en el Líbano que causó la muerte de un soldado francés al servicio de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) y que dejó otros tres heridos.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Baréin calificó el incidente de «flagrante violación» del derecho internacional.
El ministerio reafirmó la solidaridad de Baréin con el Líbano y su apoyo a los esfuerzos para llevar a los responsables ante la justicia, y expresó su respaldo a la labor de la FPNUL para mantener la paz y la estabilidad en el país.
«Pensé que podría morir»: el relato de una madre palestina sobre su detención en Israel
Hace 1 hora
Cada noche, Saeda al-Shrafi siente como si volviera a estar en la celda: botas en el pasillo, un recuento gritado en la oscuridad, el frío de la prisión de Damon calándole hasta los huesos.
Incluso ahora, en la Franja de Gaza, esta madre palestina afirma que no puede dejar atrás ese mundo.
Detenida durante el desplazamiento masivo desde el norte de Gaza a finales de 2023, Shrafi fue una de los cientos de personas interceptadas en los puestos de control militares israelíes cuando se ordenó a los civiles dirigirse hacia el sur.
Se había puesto en marcha por lo que el ejército describió como un «corredor seguro», viajando con su cuñado, Youssef, y sus dos hijos pequeños —Zain al-Din, de tres años, y el bebé Adam— con la esperanza de escapar del bombardeo implacable.
Antes de la guerra, vivía tranquilamente en el campo de refugiados de Jabalia. Cuando comenzó el genocidio israelí en 2023, su marido, Mohammed, músico, desapareció. Semanas más tarde, mientras los proyectiles impactaban en su edificio, huyó hacia el sur siguiendo las órdenes israelíes.
Leer más: «Pensé que podría morir»: El relato de una madre palestina sobre su detención por parte de Israel
El ejército israelí afirma que un soldado ha muerto en el sur del Líbano antes del alto el fuego
Hace 1 hora
El ejército israelí afirma que uno de sus soldados ha fallecido tras sufrir heridas durante los combates en el sur del Líbano.
En un comunicado, el ejército indicó que un soldado resultó herido el viernes en un incidente en el que también resultaron heridos otros tres militares.
El soldado falleció posteriormente a causa de sus heridas, confirmó el ejército, sin proporcionar más detalles sobre las circunstancias del ataque.
Irán rechaza el llamamiento de la UE a mantener abierto el estrecho de Ormuz
Hace 2 horas
Irán ha rechazado los llamamientos europeos a mantener abierto el estrecho de Ormuz, argumentando que tiene derecho a actuar en respuesta a amenazas militares.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, emitió la respuesta el X después de que Kaja Kallas afirmara que el tránsito por vías navegables clave «debe permanecer abierto y gratuito» en virtud del derecho internacional.
«Ninguna norma del derecho internacional prohíbe a Irán, el Estado ribereño, tomar las medidas necesarias para impedir que el estrecho de Ormuz sea utilizado para lanzar una agresión militar contra Irán», escribió Baghaei.
«¿Y el «tránsito incondicional» por Ormuz? Esa ficción se esfumó en el momento en que la agresión estadounidense-israelí llevó los activos militares de EE. UU. a las puertas del estrecho», añadió.
EE. UU. afirma que Irán conserva el 40 % de su arsenal de drones de ataque
Hace 2 horas
Oficiales militares estadounidenses afirman que Irán sigue conservando una parte significativa de su capacidad en drones de ataque a pesar de los recientes ataques y la escalada del conflicto.
Según The New York Times, los funcionarios estadounidenses estiman que Teherán conserva alrededor del 40 % de su arsenal de drones de ataque.
Las fuerzas israelíes matan a un palestino en Gaza e hieren a otros en distintos territorios
Hace 2 horas
Las fuerzas israelíes han matado a un joven palestino en el sur de Gaza, mientras continúan los ataques y las redadas en los territorios palestinos ocupados.
Fuentes médicas informaron a Wafa de que Youssef Hassan recibió un disparo de vehículos militares israelíes al noroeste de Rafah y posteriormente fue trasladado al Complejo Médico Nasser en Jan Yunis, donde se certificó su fallecimiento.
Anteriormente, el fuego israelí hirió a un niño en la zona de Mawasi, en Rafah. En otro caso, Ahmed Hani Obeid, de 25 años, falleció a causa de las heridas sufridas en un ataque aéreo israelí sobre el norte de Gaza hace casi un año.
En la Jerusalén Oriental ocupada, soldados israelíes agredieron a un hombre palestino cerca del puesto de control de Qalandia. La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina informó de que sus equipos lo trasladaron a un hospital de Ramala.
En el sur de Cisjordania, las fuerzas israelíes dispararon e hirieron a un trabajador cerca del puesto de control de Dhahiriya (Meitar), próximo al muro de separación al sur de Hebrón.
Por otra parte, cuatro palestinos resultaron heridos después de que las fuerzas israelíes les rociaran con gas pimienta en Sa’ir, al noreste de Hebrón.
La ONU condena el ataque que causó la muerte de un soldado francés de la FPNUL en el Líbano
Hace 3 horas
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha condenado un ataque en el sur del Líbano que causó la muerte de un soldado francés de las fuerzas de paz que prestaba servicio en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano.
En un comunicado, las Naciones Unidas indicaron que el incidente también dejó heridos a otros tres soldados.
Según una evaluación inicial de la FPNUL, las tropas fueron objeto de disparos por parte de actores no estatales. El secretario general de la ONU hizo un llamamiento a la moderación y a la rendición de cuentas tras el incidente mortal.
«Hacemos un llamamiento a todas las partes para que cumplan con sus obligaciones y garanticen la seguridad del personal de las Naciones Unidas».
Irán afirma que han muerto cerca de 3.500 personas en la guerra con EE. UU. e Israel
Hace 4 horas
Irán afirma que el número de víctimas mortales de su reciente guerra con Estados Unidos e Israel ha ascendido a cerca de 3.500, mientras que las cifras contradictorias ponen de relieve la magnitud del conflicto.
Según la AFP, la Fundación de Mártires y Veteranos de Irán informó de que 3.468 personas murieron durante los combates que comenzaron el 28 de febrero.
La ISNA citó al director de la fundación, Ahmad Mousavi, quien afirmó: «Se ha abierto un expediente para los 3.468 mártires que cayeron durante el reciente conflicto».
Una estimación anterior de la organización de medicina forense de Irán, publicada el 12 de abril, situaba el número de muertos en 3.375.
Esa cifra incluye a 1.701 civiles, entre ellos al menos 254 niños, así como a 1.221 militares y otras 714 personas cuya condición sigue sin estar clara.
El ejército israelí afirma que al menos 14 soldados han muerto en la guerra del Líbano
Hace 4 horas
El ejército israelí afirma que 14 de sus soldados han perdido la vida desde que comenzaron los combates en el Líbano.
En un comunicado, el ejército confirmó que más de 650 soldados también han resultado heridos durante la guerra que comenzó el 2 de marzo.
Israel investiga a soldados por presuntos vínculos con Irán
Hace 5 horas
La agencia de seguridad interna de Israel ha iniciado una investigación sobre una presunta red de espionaje en la que estaría implicado personal militar, según los medios locales.
El Canal 7 informó de que el Shin Bet y la policía están examinando las denuncias de que algunos soldados podrían haber colaborado con agentes vinculados a Irán.
Los investigadores sospechan que parte del personal filtró información sobre infraestructuras militares sensibles, incluidas bases, sistemas y armamento.
Las autoridades también creen que los sospechosos recopilaron información de inteligencia sobre altos cargos del Gobierno.
Irán advierte de que los barcos cerca de Ormuz serán tratados como objetivos
Hace 5 horas
La Guardia Revolucionaria de Irán ha emitido una advertencia a los buques que operan cerca del estrecho de Ormuz.
En un comunicado publicado por Sepah News, la rama naval de la Guardia declaró que trataría a cualquier buque que se acercara como hostil.
«Advertimos de que ningún buque, de ningún tipo, debe abandonar su fondeadero en el Golfo Pérsico y el mar de Omán. Cualquier intento de acercarse al estrecho de Ormuz se considerará cooperación con el enemigo, y el buque infractor será blanco de ataques», decía el comunicado.
Irán afirma que EE. UU. dio marcha atrás tras la amenaza del dragaminas en el estrecho de Ormuz
Hace 5 horas
El presidente del Parlamento iraní ha advertido a Estados Unidos sobre la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, afirmando que Teherán actuará si continúan las restricciones a su navegación.
Según la agencia de noticias Tasnim, Mohammad Bagher Ghalibaf realizó estas declaraciones durante un discurso televisado.
«Querido pueblo de Irán, el estrecho de Ormuz está bajo el control de la República Islámica».
Afirmó que las fuerzas iraníes se enfrentaron a la actividad estadounidense en la vía navegable y consideraron las labores de desminado como una violación del alto el fuego. «Reaccionamos con firmeza ante los esfuerzos de Estados Unidos por desminar, al considerarlo una violación del alto el fuego, y avanzamos hasta el punto de conflicto, pero el enemigo se retiró».
«En Islamabad, le dije a la delegación estadounidense que si su dragaminas se alejaba siquiera un poco más de su posición, sin duda le dispararíamos. Pidieron 15 minutos para dar la orden de dar media vuelta, y así lo hicieron».
«Si hoy hay tráfico en el estrecho, el control del estrecho está en nuestras manos».
«Los estadounidenses llevan varios días anunciando un bloqueo; se trata de una decisión torpe e ignorante».
«Si EE. UU. no levanta el bloqueo, el tráfico en el estrecho de Ormuz se verá sin duda restringido».
Israel establece una «línea amarilla» en el Líbano y ataca objetivos a pesar del alto el fuego
Hace 6 horas
Israel afirma que ha trazado una nueva línea de ocupación en el sur del Líbano y que ya ha lanzado ataques contra lo que describe como amenazas cerca de sus fuerzas.
En un comunicado, el ejército israelí afirmó que ha establecido una «línea amarilla» en el sur, similar a la frontera utilizada en Gaza, que delimita las zonas en las que operan sus tropas.
El ejército israelí afirma que se reserva el derecho a actuar a pesar de la tregua, alegando que «las acciones emprendidas en defensa propia y para eliminar amenazas inmediatas no están restringidas por el alto el fuego».
Hace 6 horas
Desde la declaración del llamado alto el fuego entre Hamás e Israel en octubre de 2025 —violado más de 2000 veces— y, de forma aún más dramática, desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero, Palestina ha quedado desplazada del centro de la atención mundial.
Cuando Estados Unidos e Irán anunciaron una tregua de dos semanas el 8 de abril, Israel lanzó simultáneamente su mayor oleada de ataques contra el Líbano, causando la muerte de al menos 303 personas. En Gaza, había bombardeado la Franja durante 36 de los 40 días anteriores, matando al menos a 736 palestinos solo desde el alto el fuego de octubre.
Ese mismo día, la Comisión de Investigación de la ONU advirtió de que la guerra contra Irán había «eclipsado» un recrudecimiento de las violaciones de los derechos humanos contra los palestinos.
Este es el resultado de un proceso deliberado de reformulación política por parte de sus arquitectos sin escrúpulos, quienes presentaron su militarismo violento en toda la región como una lucha contra la proliferación nuclear y la defensa del orden internacional. Sin embargo, este marco oculta su verdadera función: una estrategia imperial más amplia destinada a reestructurar la región y consolidar el régimen genocida israelí como su hegemón.
Leer más: En medio de las «guerras eternas» de Israel, los palestinos no deben abandonar la solución de un solo Estado
Unicef suspende sus operaciones en Gaza tras un ataque israelí que mata a dos conductores
Hace 7 horas
Unicef ha suspendido sus operaciones en el norte de Gaza después de que las fuerzas israelíes mataran a dos conductores de camiones contratados en un punto de distribución de agua.
La agencia indicó que el ataque tuvo lugar en el punto de abastecimiento de agua de Mansoura, en la ciudad de Gaza, donde otras dos personas también resultaron heridas.
Unicef señaló que el centro constituye un salvavidas fundamental, ya que opera varias veces al día para suministrar agua potable a cientos de miles de residentes a través de la tubería de Mekorot.
Tras el ataque, la agencia detuvo todas las actividades in situ, alegando el deterioro de las condiciones de seguridad.
La suspensión amenaza con interrumpir el acceso al agua potable en la ciudad de Gaza, donde los daños en las infraestructuras y los continuos ataques israelíes ya han llevado los servicios básicos al límite.
El Líbano condena el ataque contra las fuerzas de la FPNUL y promete exigir responsabilidades
Hace 7 horas
El Líbano ha condenado un ataque contra las fuerzas de paz de la ONU en el sur del país y se ha comprometido a perseguir a los responsables.
El Ministerio de Asuntos Exteriores libanés afirmó que el incidente tuvo como objetivo al contingente francés de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano.
Las autoridades calificaron el ataque de inaceptable y reafirmaron su compromiso de proteger a las fuerzas internacionales que operan en el país.
El número de víctimas mortales del genocidio en Gaza asciende a 72 549
Hace 8 horas
Las autoridades sanitarias de Gaza afirman que el número de víctimas mortales del genocidio en curso perpetrado por Israel sigue aumentando a pesar del llamado alto el fuego firmado en octubre del año pasado.
Fuentes informaron a Wafa de que 72 549 palestinos han perdido la vida y 172 274 han resultado heridos desde el 7 de octubre de 2023.
Los hospitales registraron ocho fallecidos en las últimas 24 horas, incluidos siete nuevos fallecidos y un cadáver recuperado de entre los escombros, además de 24 heridos.
Desde el «alto el fuego» del 11 de octubre, las autoridades afirman que han muerto 773 personas y que 2.171 han resultado heridas. Los equipos de rescate también han extraído 761 cadáveres de debajo de edificios derrumbados.
La India protesta tras el ataque a buques en el estrecho de Ormuz
Hace 9 horas
La India ha dado la voz de alarma después de que dos de sus petroleros fueran atacados mientras intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, lo que ha agravado las tensiones en esta ruta marítima vital.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que los buques, ambos bajo bandera india, fueron blanco de los ataques durante el incidente del sábado.
Nueva Delhi convocó al embajador de Irán, Mohammad Fathali, para mantener conversaciones urgentes con el secretario de Asuntos Exteriores, Vikram Misri.
Durante la reunión, Misri transmitió la «profunda preocupación» de la India por el tiroteo que afectó a los dos buques e instó a Teherán a actuar.
Instó al embajador a transmitir la postura de la India a las autoridades iraníes y a «reanudar lo antes posible el proceso de facilitar el paso de los buques con destino a la India a través del estrecho».
La mujer palestina en la portada de L’Espresso: Los colonos estaban dispuestos a matarnos
Hace 9 horas
Meead Abu al-Rub está viendo el vídeo ampliamente difundido en el que se la ve siendo acosada y maltratada por colonos israelíes el pasado mes de octubre, durante la temporada de la cosecha de aceitunas.
Esta palestina de 35 años, que ahora es conocida en todo el mundo después de que una foto en la que aparece siendo burlada por uno de los colonos apareciera en la portada de la revista italiana L’Espresso, recuerda lo que ocurrió aquel día.
«Algunos de los colonos vestían uniformes militares y portaban armas», cuenta Meead a Middle East Eye. «Nos amenazaron, nos insultaron y nos grabaron. El colono que me grababa con su teléfono amenazaba con arrestarnos a todos, a pesar de que no habíamos hecho nada malo y de que fueron ellos quienes nos atacaron».
El vídeo y las fotos se tomaron el 12 de octubre de 2025, cuando Meead, abogada de la Comisión de Resistencia contra la Colonización y el Muro, y varios otros activistas se manifestaban pacíficamente contra la posible confiscación de tierras palestinas en la zona de Suba, en Idhna, al suroeste de Hebrón, en la Cisjordania ocupada.
En la foto de portada de L’Espresso, se ve al colono, armado y vestido con uniforme militar, riéndose de Meead mientras la graba con su teléfono.
Leer más: La mujer palestina de la portada de L’Espresso: «Los colonos estaban dispuestos a matarnos»
Trump afirma que EE. UU. no permitirá que Irán «nos chantajee»
Hace 9 horas
En declaraciones desde el Despacho Oval hace unos minutos, el presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que se estaban «muy buenas conversaciones en curso» con Irán.
Describió a Irán como un país que actúa «un poco astutamente, como lo ha hecho durante 47 años».
Trump afirmó que los líderes iraníes querían cerrar el estrecho de Ormuz, pero que EE. UU. no les permitirá «chantajearnos». Afirmó que EE. UU. estaba adoptando una postura firme.
El presidente añadió que habría «alguna información al final del día» sobre Irán, pero no dio más detalles.
Hezbolá niega su implicación en el ataque mortal contra las fuerzas de paz de la ONU
Hace 9 horas
Hezbolá ha negado su implicación en un ataque mortal contra las fuerzas de paz de las Naciones Unidas (FPNUL) en el sur del Líbano, después de que Francia acusara al grupo de estar detrás del incidente.
«Hezbolá niega cualquier conexión con el incidente ocurrido con las fuerzas de la FPNUL en la zona de Ghandouriyeh-Bint Jbeil, y pide cautela a la hora de emitir juicios y atribuir responsabilidades respecto al incidente, a la espera de que el ejército libanés concluya sus investigaciones para determinar todas las circunstancias del mismo», ha declarado el grupo en un comunicado.
Un miembro de las fuerzas de paz del batallón francés resultó muerto y otros tres heridos el sábado por la mañana.
Irán afirma que está estudiando «nuevas propuestas» de EE. UU.
Hace 10 horas
El máximo órgano de seguridad nacional de Irán ha declarado que el país está estudiando «nuevas propuestas» recibidas de EE. UU., al tiempo que ha advertido de que sus negociadores no aceptarán concesiones con Washington.
«En los últimos días, con la presencia del comandante del ejército pakistaní en Teherán como intermediario y mediador en las negociaciones, los estadounidenses han presentado nuevas propuestas, que la República Islámica de Irán está examinando actualmente y a las que aún no ha respondido», declaró el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Añadió que la delegación negociadora de Irán «no hará ni el más mínimo compromiso, retroceso o concesión, y defenderá con todas sus fuerzas los intereses de la nación iraní».
Rusia dispuesta a ayudar en la retirada de uranio enriquecido de Irán
Hace 10 horas
El director de la empresa estatal rusa de energía atómica, Rosatom, Alexei Likhachev, declaró el sábado que Rosatom está dispuesta a ayudar en la retirada de uranio enriquecido de Irán.
Likhachev añadió que la empresa seguía de cerca el desarrollo de las conversaciones entre EE. UU. e Irán.
Trump afirmó también el viernes que Washington colaboraría con Teherán para trasladar el uranio enriquecido a EE. UU.
Irán negó rotundamente tal transferencia.
«El uranio enriquecido de Irán no va a ser trasladado a ningún sitio. Trasladar uranio a Estados Unidos no ha sido una opción para nosotros», declaró Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, a la televisión estatal.
Hace 11 horas
Un miembro de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas murió y otros tres resultaron heridos después de que una patrulla de la FPNUL fuera objeto de disparos de armas ligeras mientras retiraba municiones explosivas a lo largo de una carretera en la localidad de Ghandouriyeh, en el sur del Líbano, informó el sábado la misión de mantenimiento de la paz.
Dos de los cascos azules heridos resultaron gravemente heridos, según la misión.
La UNIFIL señaló que las evaluaciones iniciales indicaban que los disparos procedían de actores no estatales, presuntamente Hezbolá, y que se había iniciado una investigación sobre lo que describió como «un ataque deliberado».
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, había declarado anteriormente que un soldado francés que prestaba servicio en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) había fallecido en el ataque y culpó a Hezbolá, instando a las autoridades libanesas a actuar contra los responsables.
El ejército libanés condenó el tiroteo y afirmó que había abierto una investigación, mientras que el presidente Joseph Aoun expresó sus condolencias por el asesinato y ordenó una investigación inmediata. El primer ministro Nawaf Salam también condenó el ataque.
La FPNUL se desplegó por primera vez en 1978 y ha permanecido en el país a lo largo de sucesivos conflictos, incluida la guerra de 2024, durante la cual sus posiciones fueron blanco de repetidos ataques por parte de Israel.
Información de Reuters
Hace 12 horas
Desde que Estados Unidos impuso un bloqueo sobre los puertos y las zonas costeras iraníes a principios de esta semana, 23 buques han acatado las órdenes de las fuerzas estadounidenses de regresar a Irán, informó el ejército estadounidense el sábado.
Macron: Soldado francés muerto en el Líbano
Hace 12 horas
Un soldado francés que formaba parte de las fuerzas internacionales estacionadas en el sur del Líbano ha fallecido, según informó el sábado el presidente Emmanuel Macron.
Macron señaló que las pruebas apuntaban a que Hezbolá era responsable del ataque.
Otros tres soldados resultaron heridos y han sido evacuados, indicó Macron en una publicación en X, instando al Gobierno libanés a actuar contra los presuntos autores.
Los soldados formaban parte de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL), una misión de mantenimiento de la paz en el sur del país.
Hace 12 horas
Irán ha desmentido las afirmaciones de EE. UU. de que había acordado transferir su uranio enriquecido al extranjero y ha amenazado con volver a cerrar el estrecho de Ormuz si no se levanta el bloqueo naval de Washington, mientras que el sábado un puñado de buques comenzó a transitar por esta vía navegable estratégica.
El viernes, el presidente Donald Trump afirmó que EE. UU. mantendría el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, impuesto a principios de esta semana, hasta que se alcance un acuerdo definitivo entre ambos países.
El bloqueo se impuso en respuesta al cierre efectivo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que Teherán levantó el jueves tras un alto el fuego de 10 días negociado por EE. UU. para detener la guerra de Israel en el Líbano.
Sin embargo, Irán pareció dar marcha atrás el sábado tras los comentarios de Trump, afirmando que el paso por la vía marítima seguiría restringido mientras EE. UU. mantuviera su bloqueo naval.
«Mientras continúe el bloqueo, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto», escribió el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, en X. «Lo que ellos denominan bloqueo naval recibirá sin duda una respuesta adecuada por parte de Irán».
El Mando Central de EE. UU. informó durante la noche de que había ordenado a al menos 21 buques que dieran media vuelta desde que comenzó el bloqueo esta semana.
Antes de que Irán indicara que reafirmaría el control del estrecho de Ormuz, se vio a un convoy de ocho petroleros transitando por el estrecho el sábado por la mañana, mientras otros buques en el Golfo se preparaban para seguirles.
Leer más: Irán anuncia el nuevo cierre de Ormuz al rechazar la transferencia de uranio al extranjero
Personas caminan cerca de una valla publicitaria contra EE. UU. en un edificio de Teherán, Irán, el 16 de abril de 2026 (Reuters/Thaier Al-Sudani)
Hace 13 horas
Una declaración que, según se afirma, ha sido emitida por el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advertía de que la Armada de la República Islámica está preparada para derrotar a las fuerzas estadounidenses, mientras ambos países se enfrentaban por el estrecho de Ormuz.
En un comunicado difundido a través de su canal de Telegram, Jamenei, a quien no se ha visto en público desde antes del inicio de la guerra, afirmó que la «valiente Armada de Irán está lista para hacer que los enemigos prueben la amargura de nuevas derrotas».
Irán comunica por radio a los buques que el estrecho de Ormuz «vuelve a estar cerrado»
Hace 13 horas
Algunos buques mercantes han recibido un mensaje de radio de la Armada iraní en el que se indica que el estrecho de Ormuz vuelve a estar cerrado y que no se permite el paso a ningún buque, según informaron el sábado fuentes del sector marítimo a Reuters.
Hace 13 horas
La agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) informó el sábado de que había recibido un aviso de que un petrolero había sido atacado por lo que describió como «dos lanchas artilladas vinculadas a la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC)» a 20 millas náuticas al noreste de Omán.
El capitán del petrolero afirmó que las dos lanchas artilladas abrieron fuego sin emitir ninguna llamada por radio, según indicó la UKMTO en su nota informativa, añadiendo que, según los informes, tanto el buque como su tripulación se encontraban a salvo.
Ministro egipcio: Espera un acuerdo de paz entre Irán y EE. UU. «en los próximos días»
Hace 14 horas
Egipto y Pakistán están trabajando «muy duro» como mediadores para lograr «un acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán», declaró el sábado el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto en el Foro de Diplomacia de Antalya, en Turquía.
«Esperamos lograrlo [alcanzar un acuerdo] en los próximos días», afirmó Badr Abdelatty, señalando que «no solo nosotros en la región, sino el mundo entero está sufriendo por la prolongación de esta guerra».
«Estamos presionando con mucha fuerza para avanzar», afirmó.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Pakistán, Turquía y Arabia Saudí se reúnen al margen del Foro Diplomático de Antalya, en Antalya (Turquía), el 17 de abril de 2026 (Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía/Imagen facilitada por Reuters)
Información de la AFP
Egipto colabora con Pakistán en un plan de paz duradero entre EE. UU. e Irán, afirma el ministro
Hace 15 horas
Egipto está colaborando estrechamente con Pakistán en un marco destinado a garantizar una paz duradera entre EE. UU. e Irán, afirmó el sábado el ministro de Asuntos Exteriores, Badr Abdelatty.
Afirmó que Egipto, Turquía, Pakistán y Arabia Saudí estaban coordinando un esfuerzo regional más amplio centrado en evitar una nueva escalada y sentar las bases para un acuerdo de seguridad posguerra, subrayando la importancia de proteger a los Estados del Golfo y estabilizar los mercados energéticos, las cadenas de suministro y la seguridad alimentaria.
Información de Reuters
El mando iraní anuncia el nuevo cierre de Ormuz debido al bloqueo estadounidense
Hace 15 horas
El mando militar central de Irán anunció el sábado que reanudaría la «gestión estricta» del estrecho de Ormuz, revirtiendo la decisión de desbloquear el canal estratégico como parte de las negociaciones con Washington.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, el cuartel general señaló que Washington había incumplido una promesa al continuar con su bloqueo naval de los buques que navegan hacia y desde los puertos iraníes.
Hasta que Estados Unidos restablezca la libertad de movimiento para todos los buques que visitan Irán, «la situación en el estrecho de Ormuz seguirá estando estrictamente controlada», indicaba el comunicado.
Información de AFP
Buques cisterna de gas y de productos químicos entre el convoy que cruza Ormuz
Hace 17 horas
Según datos de seguimiento de buques, el sábado se observó un convoy de buques cisterna saliendo del Golfo y transitando por el estrecho de Ormuz.
El grupo incluía cuatro buques de transporte de gas licuado de petróleo, junto con varios petroleros y buques cisterna de productos químicos, según datos de MarineTraffic.
Se informó de que otros petroleros seguían desde la zona del Golfo Arábigo, mientras continuaba el movimiento de buques comerciales a través de esta ruta marítima clave.
El petrolero de bandera griega «Asahi Princess» frente a la costa de la refinería del puerto sirio de Baniyas, en el mar Mediterráneo, el 15 de abril de 2026. AFP
Teherán registra una gran afluencia en una manifestación de mujeres a favor del Gobierno
Hace 18 horas
Miles de mujeres y jóvenes asistieron el viernes a la manifestación «Chicas sacrificadas» en Teherán, según informan los medios estatales.
Las mujeres iraníes se desplazaron en vehículos por Teherán para participar en la manifestación en homenaje a las mujeres fallecidas en los ataques estadounidenses e israelíes durante la guerra contra Irán.
Las participantes se reunieron en el centro de la ciudad en una manifestación a favor del Gobierno que incluyó muestras de apoyo a los dirigentes del país.
Se han celebrado manifestaciones a favor del régimen en todo Irán casi a diario desde que el líder supremo Alí Jamenei fuera asesinado el 28 de febrero en ataques estadounidenses e israelíes.
Mujeres iraníes blanden rifles durante la manifestación «Chicas sacrificadas» celebrada el 17 de abril de 2026 en Teherán para rendir homenaje a las mujeres asesinadas por los ataques estadounidenses e israelíes. AFP
Hace 18 horas
El Departamento del Tesoro de EE. UU. emitió una exención que permite la entrega y venta de crudo ruso sancionado, en un intento de la Administración por moderar los precios durante la guerra en la que está involucrado Irán, informó la CNN.
La licencia se aplica al crudo y a los productos petrolíferos rusos cargados en buques a partir del 17 de abril y autoriza los envíos hasta el 16 de mayo, tras la expiración de una exención anterior el 11 de abril.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había declarado anteriormente que la Administración no renovaría la licencia.
«A medida que se aceleran las negociaciones, el Tesoro quiere garantizar que el petróleo esté disponible para quienes lo necesitan», afirmó un portavoz del departamento.
Un petrolero ruso entra en el puerto cubano de Matanzas el 1 de abril de 2026. REUTERS
EE. UU. afirma que perseguirá a los buques vinculados a Irán en la región del Indo-Pacífico
Hace 18 horas
Las fuerzas estadounidenses perseguirán a los buques vinculados a Irán mucho más allá de Oriente Medio, incluso en el Indo-Pacífico, según informó la CNN, citando al presidente del Estado Mayor Conjunto.
El general Dan Caine afirmó que la iniciativa incluye «acciones de interceptación marítima» en la zona de responsabilidad del Pacífico, dirigidas contra buques que partieron antes de que comenzara el bloqueo.
«También estamos llevando a cabo acciones y actividades similares de interceptación marítima en la zona de responsabilidad del Pacífico contra aquellos buques que abandonaron esa zona antes de que iniciáramos el bloqueo», añadió.
Los analistas navieros afirman que las zonas cercanas al estrecho de Malaca albergan un gran número de petroleros de la «flota oscura» utilizados para transportar petróleo sancionado, incluido el procedente de Irán.
Las fuerzas israelíes matan a una persona en el asentamiento de Negohot, según el ejército
Hace 19 horas
El ejército israelí afirmó que una persona que portaba un cuchillo fue abatida en el asentamiento de Negohot, en la Cisjordania ocupada.
El ejército señaló que se activaron las alarmas tras recibir informes de que se había producido una infiltración en el asentamiento.
El ejército afirmó que la persona había fallecido y que no se habían registrado otras víctimas.
Un colono judío transporta tejas tras la demolición de una vivienda palestina cerca del asentamiento judío de Negohot, en Cisjordania, el 16 de noviembre de 2009. REUTERS
Hace 19 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que podría no prorrogar el alto el fuego temporal con Irán si las negociaciones no dan lugar a un acuerdo antes del miércoles.
Desde a bordo del Air Force One, Trump declaró: «Quizás no lo prorrogue», cuando se le preguntó sobre la tregua.
«Entonces tendremos un bloqueo y, lamentablemente, tendremos que volver a lanzar bombas», afirmó, refiriéndose a la postura de EE. UU. si fracasan las conversaciones.
Canadá se muestra «plenamente solidario» con sus socios del Golfo, afirma el primer ministro
Hace 19 horas
El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que Canadá se muestra «plenamente solidario» con sus socios del Golfo y acogió con satisfacción el alto el fuego entre Israel y el Líbano, así como el anuncio de que Irán reabrirá el estrecho de Ormuz.
«Canadá se muestra plenamente solidario con los socios del Golfo que se han enfrentado recientemente a ataques de represalia y a presiones económicas», declaró Carney en una publicación en X.
Su declaración se produjo tras una conversación telefónica con Emmanuel Macron y Keir Starmer, y en ella afirmó que Canadá «acoge con satisfacción los esfuerzos de Francia y el Reino Unido por impulsar iniciativas diplomáticas y de planificación coordinadas para restablecer un paso seguro y fiable a través de este corredor esencial».
Irán afirma que su uranio enriquecido «no se va a transferir a ningún sitio»
Hace 20 horas
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, declaró el viernes a la televisión estatal que las reservas de uranio enriquecido del país no se transferirían «a ningún sitio», desmintiendo una afirmación anterior del presidente de EE. UU., Donald Trump, según la cual la República Islámica había acordado entregarlas.
El viernes por la mañana, Trump publicó en su plataforma Truth Social: «Estados Unidos obtendrá todo el «polvo» nuclear creado por nuestros magníficos bombarderos B-2», en referencia al material nuclear enterrado como consecuencia de los ataques aéreos estadounidenses del año pasado.
Erdogan insta al diálogo mientras Turquía convoca conversaciones regionales
Hace 20 horas
Turquía acogió un foro diplomático que reunió a líderes regionales en un momento en que se intensificaban los esfuerzos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, y el presidente Recep Tayyip Erdogan afirmó que «el camino más corto hacia la paz es el diálogo constructivo y la diplomacia».
En su intervención en el Foro de Diplomacia de Antalya, Erdogan declaró: «Creo que la ventana de oportunidad que ha abierto el alto el fuego debe aprovecharse de la manera más eficaz para establecer una paz duradera», y añadió: « Por muy profundos que sean los desacuerdos, no debemos permitir que las palabras vuelvan a ser sustituidas por las armas».
Los ministros de Asuntos Exteriores de Turquía, Pakistán, Arabia Saudí y Egipto mantuvieron conversaciones al margen del foro horas después de que Irán anunciara que el estrecho de Ormuz estaba abierto al tráfico comercial.
El primer crucero atraviesa el estrecho de Ormuz desde que comenzó la guerra
Hace 20 horas
Un crucero ha atravesado el estrecho de Ormuz, convirtiéndose en el primer buque de pasajeros en realizar la travesía desde que comenzó la guerra, según informó el sitio web de seguimiento de buques MarineTraffic.
El Celestyal Discovery, con bandera de Malta, llevaba atracado en Dubái casi 47 días tras llegar a principios de marzo y, según se informó, navegaba sin pasajeros.
MarineTraffic indicó que el buque cruzó el estrecho el viernes y se dirige hacia Mascate, donde se prevé que llegue a lo largo del día.
Estados Unidos envía un tercer portaaviones hacia Oriente Medio, según fuentes oficiales
Hace 21 horas
El portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford, ha entrado de nuevo en aguas de Oriente Medio, informó Associated Press, citando a dos funcionarios de Defensa.
El portaaviones atravesó el canal de Suez junto con los destructores USS Mahan y USS Winston Churchill y ahora opera en el mar Rojo, indicaron los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir operaciones sensibles.
El Gerald Ford había estado en el Mediterráneo oriental y regresó a puerto para reparaciones tras un incendio en una lavandería.
La llegada del portaaviones refuerza la presencia naval de EE. UU. en la región, con el USS Abraham Lincoln ya en el mar Arábigo.
El USS George Bush también se dirige hacia la zona y se encuentra actualmente frente a las costas de Sudáfrica, según ha declarado un funcionario.
El Ford ha batido recientemente el récord del despliegue más largo de un portaaviones desde la Guerra de Vietnam, según los funcionarios.
El portaaviones estadounidense Gerald Ford, el más grande y avanzado del mundo, llega a Split, Croacia, el 28 de marzo de 2026. Sipa USA vía Reuters
Hace 21 horas
Los mercados bursátiles asiáticos abrieron a la baja en las primeras operaciones, un día después de un repunte récord en Wall Street, a medida que crecía la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz.
El Nikkei 225 de Japón cayó un 1,75 %, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong bajó un 0,89 %. El Kospi de Corea del Sur abrió con una caída del 0,55 % y el TAIEX de Taiwán descendió un 0,88 %, mientras que la Bolsa de Shanghái retrocedió un 0,10 %.
Los mensajes contradictorios de las últimas horas han lastrado el ánimo de los inversores, ya que el presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes se mantendrá, mientras que Irán advirtió de que podría volver a cerrar el estrecho de Ormuz si el bloqueo continúa.
Trump afirma que «las cosas van muy bien» mientras Irán rechaza la transferencia de uranio
Hace 21 horas
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que «las cosas parecen ir muy bien con Irán» tras recibir lo que describió como «unas noticias bastante buenas hace veinte minutos», y añadió que «quizá no prorrogue el alto el fuego si no hay acuerdo antes del miércoles, pero mantendrá el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes».
Trump también afirmó que el presidente chino, Xi Jinping, está «muy contento de que el estrecho de Ormuz esté abierto o se esté abriendo rápidamente», y señaló que su próxima reunión con Xi sería «especial y, potencialmente, histórica».
Aunque Trump ha afirmado que Irán ha accedido a entregar su uranio enriquecido, Ebrahim Rezaei dijo que Teherán no aceptará que el uranio enriquecido sea transferido fuera de Irán y negó que se hubiera asumido ningún compromiso al respecto, rechazando las afirmaciones de EE. UU. en sentido contrario.
El ejército estadounidense afirma que 21 buques han acatado el bloqueo de los puertos iraníes
Hace 21 horas
El Mando Central de EE. UU. (Centcom) afirmó que 21 buques que intentaban entrar o salir de puertos iraníes han acatado las instrucciones de las fuerzas estadounidenses de dar media vuelta y regresar a Irán.
En una publicación en X, el Centcom señaló que los buques cambiaron de rumbo en el marco de un bloqueo que comenzó el 13 de abril y que afecta a buques de cualquier nacionalidad cerca de los puertos y zonas costeras iraníes, añadiendo que ningún buque ha traspasado el cordón marítimo en los cuatro días transcurridos desde su imposición.
Teherán afirma que el paso de buques requerirá coordinación, no tasas estándar
Hace 21 horas
Irán no impondrá «tasas tradicionales» a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz, informó Al Jazeera Arabic.
Ebrahim Rezaei afirmó que el Parlamento está preparando un proyecto de ley para establecer tasas relacionadas con la «seguridad del estrecho» y que el paso se realizaría exclusivamente mediante coordinación con las autoridades iraníes, según el informe.
Añadió que no se permitiría el paso a buques militares hostiles, especialmente de Estados Unidos e Israel, mientras que los buques amigos podrían hacerlo previa coordinación, y afirmó que Irán rechaza cualquier papel estadounidense en la gestión o la seguridad de la vía navegable.
Los medios iraníes informaron de que el funcionario iraní Mahmoud Nabavian afirmó que a algunos buques comerciales se les permitiría cruzar el estrecho solo tras pagar las tasas.
Nabavian vinculó la apertura al alto el fuego en el Líbano, a pesar de que Donald Trump negara cualquier conexión entre ambos asuntos.
Hace 22 horas
La guerra contra Irán ha retirado unos 500 millones de barriles de crudo del mercado mundial, la mayor interrupción del suministro energético de la historia moderna, según datos de la empresa de análisis Kpler.
Las cifras se refieren a las pérdidas vinculadas al conflicto en el que están involucrados Irán, Estados Unidos e Israel.
Reuters informó de que la interrupción equivalía a «casi un mes de demanda de petróleo en Estados Unidos, o más de un mes de petróleo para toda Europa».
La Marina de los EE. UU. desmiente los informes sobre escasez de alimentos en los buques de guerra
Hace 22 horas
La Armada de los Estados Unidos desmintió los informes sobre la escasez de alimentos a bordo de sus buques, afirmando que las afirmaciones relativas a los portaaviones USS Abraham Lincoln y USS Tripoli eran «incorrectas».
El jefe de operaciones de la Armada afirmó que los informes que alegaban escasez en los buques no eran precisos.
«La Armada de los Estados Unidos cuenta con capacidades logísticas sin parangón para respaldar las operaciones navales, y los ajustes rutinarios en el menú son simplemente una forma de mejorar nuestra resistencia con el fin de mantener a nuestros buques de guerra en el centro del enfrentamiento», declaró el funcionario.
Marineros conducen un avión en la bahía del hangar a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln durante el ataque de la Operación Epic Fury contra Irán el 29 de marzo de 2026. REUTERS
Hormuz solo se abrirá en condiciones de alto el fuego, afirma Irán
Hace 23 horas
Un portavoz del Ministerio de Defensa de Irán afirmó que el estrecho de Hormuz «solo se abrirá en condiciones de alto el fuego y de forma condicional», según la agencia de noticias Fars.
« «Los buques militares y aquellos afiliados a fuerzas hostiles no tienen derecho a atravesar el estrecho de Ormuz», citó Fars al general de brigada Reza Talaei-Nik.
El portavoz afirmó que la situación actual en el estrecho es «temporal» y que la vía navegable podría volver a cerrarse si cambian las condiciones en el Líbano, según Fars.
Al menos 10 buques dan media vuelta cerca de Ormuz, según un informe
Hace 23 horas
Varios barcos que se acercaban al estrecho de Ormuz desde el golfo Pérsico dieron posteriormente media vuelta, informó The New York Times, citando a expertos en transporte marítimo.
Se informó de que al menos 10 buques habían dado media vuelta cerca de esta importante ruta marítima.
No quedó claro de inmediato si se ordenó a los barcos que dieran media vuelta o qué motivó el cambio de rumbo.
Entre los buques se encontraban cargueros que transportaban fertilizantes, según el informe.
Irán afirma que no aceptó detener el enriquecimiento de uranio de forma indefinida
Hace 23 horas
Un alto funcionario iraní afirmó que Irán no aceptó detener el enriquecimiento de uranio de forma indefinida y que «no aceptará ser una excepción al derecho internacional», informó la CNN.
«La cuestión del enriquecimiento sigue siendo uno de los principales puntos de discordia con Washington», afirmó el funcionario, añadiendo que «las declaraciones jactanciosas de Trump podrían hacer fracasar las negociaciones en curso» con Estados Unidos.
«Podemos concluir que, mientras Irán está comprometido con la diplomacia para lograr resultados, Washington está utilizando la diplomacia para agotarla y planeando una nueva agresión, a la que estamos preparados para responder con firmeza», declaró el funcionario.
Las autoridades iraníes indicaron que se espera que el lunes tenga lugar una nueva ronda de negociaciones en Islamabad, y que los negociadores lleguen el domingo.