MISCELÁNEA 24/4/2026

DEL COMPAÑERO Y MIEMBRO DE ESPAI MARX, CARLOS VALMASEDA.

ÍNDICE
1. Adiós al petróleo kazajo en Alemania.
2. Entrevista al general Mini.
3. La economía mundial en abril.
4. 78 años de ocupación.
5. La arquitectura de seguridad en el Golfo
6. Crítica a Nkrumah.
7. Características de la ideología del capital.
8. Plutopía.
9. Resumen de la guerra en Irán, 23 de abril.

1. Adiós al petróleo kazajo en Alemania.

El artículo es de la prensa basura alemana, en este caso DW, que como experto en energía procedente de Rusia pregunta a un ucraniano, y al robar una refinería lo llama «hacerse cargo», pero está bien para ver el completo hundimiento de lo que un día fue una potencia industrial.

https://amp.dw.com/es/rusia-bloquear%C3%A1-el-flujo-de-petr%C3%B3leo-kazajo-hacia-alemania-a-trav%C3%A9s-de-un-oleoducto-clave/a-76914364

Rusia bloqueará el flujo de petróleo kazajo hacia Alemania

Arthur Sullivan
23/04/202623 de abril de 2026

Alemania ha confirmado que Rusia bloqueará a partir del 1º de mayo el flujo de petróleo de Kazajistán hacia una refinería vital que abastece gran parte de las necesidades energéticas de Berlín.

La refinería PCK en Schwedt al atardecer
La refinería PCK en Schwedt, en la región de Uckermark, al noreste de Brandeburgo, que abastece de combustible a gran parte del noreste de Alemania, se vio obligada a detener importaciones de petróleo ruso en 2023.Imagen: Patrick Pleul/picture alliance/dpa

Rusia planea frenar las exportaciones de petróleo desde Kazajistán hacia Alemania a través del oleoducto Druzhba a partir del 1º de mayo, lo que amenaza a una refinería clave que abastece la mayor parte del diésel, la gasolina y el gasóleo para calefacción que consume Berlín.

La refinería PCK, localizada en la ciudad de Schwedt, a unos 100 kilómetros al norte de la capital alemana, recibe suministros de petróleo a través del oleoducto. Anteriormente, era gestionada por la importante petrolera rusa Rosneft, pero el Gobierno alemán se hizo cargo de las operaciones de la refinería tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú, en febrero de 2022.

Desde 2022, la refinería ha importado volúmenes cada vez mayores de crudo kazajo, que es transportado desde ese país de Asia Central, a través de territorio ruso, hasta Berlín.

«Rosneft Germany ha informado a la Agencia Federal de Redes, que actúa como fideicomisaria, de que, siguiendo instrucciones del Ministerio de Energía ruso, el tránsito de petróleo crudo kazajo a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ruso hasta la refinería PCK, queda prohibido a partir del 1 de mayo de 2026», confirmó a DW,  en una declaración, el Ministerio de Economía y Energía de Alemania.

«La Federación Rusa aún no ha confirmado esto al Gobierno alemán. Actualmente, Rosneft Germany está evaluando las implicaciones y se adaptará a cualquier cambio en la situación», añadió el ministerio alemán. La agencia Reuters fue la primera en informar sobre el asunto el martes 21 de abril, citando a varias fuentes del sector.

Una refinería clave

La refinería abastece a Berlín y a las zonas circundantes con más del 90 % de su gasolina, diésel y combustible para calefacción. La refinería no depende completamente del petróleo de Kazajistán. Desde 2022, la mayor parte de su petróleo proviene de puertos como Rostock y Polonia, y no del oleoducto Druzhba.

Sin embargo, una interrupción total de las entregas a través de Druzbha significaría un gran desafío, ya que cerca de un 17 % de los casi 12 millones de toneladas métricas de petróleo que procesa la refinería anualmente provienen de esa conexión.

«El cese de los suministros de petróleo kazajo a la refinería PCK no pone en peligro, en última instancia, la seguridad del suministro de productos petrolíferos en Alemania, aunque PCK Schwedt tenga que operar a una capacidad reducida», declaró a DW un portavoz del Ministerio Federal de Economía y Energía.

Ese ministerio dijo que Rosneft Germany, subsidiaria de la estatal rusa Rosneft, y ahora bajo control del Estado alemán, «cumplirá con sus obligaciones» y «utilizará las opciones existentes para asegurar la seguridad del suministro en Alemania».

PCK no respondió a una consulta de DW al respecto. La noticia llega cuando la guerra en Irán y el cierre continuo del estrecho de Ormuz han reducido el flujo de petróleo hacia Europa y Asia, y provocado un aumento vertiginoso de los precios.

El queroseno, necesario como combustible de los aviones y un producto clave de la refinería PCK, escasea especialmente en la actualidad como consecuencia de la crisis. Las aerolíneas de todo el mundo se han visto obligadas a recortar vuelos; Lufthansa, por ejemplo, canceló 20.000 vuelos de su programación de mayo a octubre esta semana.

«Amenaza para la seguridad energética de Europa»

Rusia ha tratado repetidamente de instrumentalizar las exportaciones de energía. La dependencia de la Unión Europea del gas ruso ha disminuido de un 45 % del total de las importaciones de gas al inicio del conflicto hasta un 12 % en 2025. En el caso del petróleo, la cifra ha bajado del 27 % al 2 %. El Reglamento REPower de la UE tiene como objetivo eliminar por completo la importación de petróleo y gas rusos para 2027.

Benjamin Hilgenstock, economista de la Escuela de Economía de Kiev (KSE), afirmó que Rusia continuará amenazando la seguridad económica y energética de Europa siempre que pueda.

«Esta noticia demuestra, una vez más, que Rusia conservará la capacidad de amenazar la seguridad energética europea hasta que cesen todas las importaciones procedentes de Rusia y que transiten por ella», declaró a DW.

Oleoducto de Druzbha.
Durante décadas, el oleoducto Druzhba fue el principal vínculo económico de Moscú con Europa.Imagen: Bernadett Szabo/REUTERS

El complejo futuro energético de Alemania

El Gobierno ruso aún no se ha pronunciado sobre la noticia. Sin embargo, el mes pasado, el presidente ruso,  Vladimir Putin, pidió abiertamente a su Gobierno que «explore la viabilidad» de cortar el suministro de energía a Europa.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, criticó recientemente a la UE por seguir sancionando y rechazando el petróleo ruso a pesar de la crisis actual en Medio Oriente.

El ministro de Energía de Kazajistán, Yerlan Akkenzhenov, ha sugerido que la interrupción del suministro a través del oleoducto también podría deberse a problemas técnicos como resultado de los ataques con drones ucranianos contra la infraestructura energética de Rusia.

Kazajistán comenzó a enviar los primeros lotes de crudo a Schwedt en enero de 2023. Hasta entonces, la refinería se había abastecido casi exclusivamente con petróleo ruso.

Por su exitoso cambio de rumbo desde 2022, esa refinería está bien posicionada para encontrar alternativas si el suministro se interrumpiera permanentemente.

Actualmente está exenta de las sanciones estadounidenses contra Rosneft. Dicha exención debía expirar el 29 de abril, pero se prorrogó en marzo sin que se especificara una fecha de finalización.

Las sanciones prohíben a las empresas y clientes occidentales hacer negocios con Rosneft, pero el Gobierno alemán intensificó su presión a Washington para que permitiera a la refinería continuar sus operaciones, dada su importancia estratégica.

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2. Entrevista al general Mini.

En otro «frente» europeo, el de la OTAN, son interesantes las opiniones de este general italiano. Para hablar de guerras, está bien conocer la opinión de los especialistas.

https://www.sinistrainrete.info/geopolitica/32807-fabio-mini-non-c-e-stato-un-dollaro-americano-speso-in-europa-e-nella-nato-che-non-abbia-servito-gli-interessi-americani.html

«No se ha gastado ni un solo dólar estadounidense en Europa y en la OTAN que no haya servido a los intereses estadounidenses»

«En el plano político, la OTAN ya está desintegrada»

Entrevista al general Fabio Mini

l’AntiDiplomatico entrevista al general Fabio Mini, antiguo comandante de la misión KFOR de la OTAN en Kosovo

General, al menos hasta la fecha, Estados Unidos no ha logrado obtener el apoyo de sus aliados de la OTAN para la guerra contra Irán: España ha prohibido a Estados Unidos utilizar sus bases e incluso su espacio aéreo a los aviones estadounidenses. Francia se ha sumado a esta postura junto con Italia y Alemania. ¿Es posible que esta coyuntura pueda conducir realmente a la salida de Estados Unidos de la OTAN o, en cualquier caso, a una desintegración de esta última?

En el plano político, la OTAN ya está desintegrada. Algunos Estados miembros dan largas a la cuestión a la espera de que Trump se vaya. El propio secretario general, con sus viajecitos de felpudo volador, es el fantasma de la OTAN que, por un lado, utiliza la desintegración como llamamiento a la unidad y la cohesión, mientras que, por otro, la alimenta apoyando a esos «voluntariosos» esquizofrénicos que fingen querer una OTAN europea. La OTAN que vemos en la sombra es el simulacro organizativo que se mantiene por costumbre. No creo que Estados Unidos abandone la OTAN y, aunque lo hiciera, ejercería un control aún más estricto y exigente, sobre todo a nivel político-estratégico y económico. El plan de Trump consiste en hacer pagar a los países europeos, tanto dentro como fuera de la OTAN, los llamados «servicios prestados a Europa» en el pasado y los que se prestarán en el futuro. Trump no tiene en cuenta que los regalos hechos a Europa durante toda la Guerra Fría y después no eran en absoluto regalos y no beneficiaban exclusivamente a los europeos. La guerra en Europa salvó a Estados Unidos de la recesión; la división de Europa la convirtió en el campo de batalla entre los bloques, la válvula de escape de todas las tensiones y el potencial cementerio de guerra más vasto y concurrido de la historia. Durante décadas, la Oficina de Contabilidad del Congreso presentó un informe anual en el que se enumeraban y cuantificaban las «contribuciones extranjeras a la seguridad estadounidense». Todos los países europeos figuraban en la lista por orden de «consistencia» de la contribución. El llamado paraguas nuclear garantizado a través de la OTAN era, en realidad, la trampa para circunscribir el enfrentamiento nuclear al teatro europeo.

Si Europa quisiera realmente alcanzar una independencia estratégica, debería volver a examinar esos datos. Debería considerar cuánta inestabilidad se ha creado en Europa con la denominada ayuda estadounidense y cuánta riqueza han obtenido los estadounidenses de la dependencia europea. No ha habido ni un solo dólar estadounidense gastado en Europa y en la OTAN que no haya servido a los intereses estadounidenses, que no los haya enriquecido, mientras que los europeos se empobrecían y se sometían, lamentablemente con su consentimiento abierto y satisfecho. Trump no quiere soltar el control sobre Europa y lo hace de manera explícita y brutal, amenazando con abandonar la OTAN: es un farol que tiende a dejar en manos de los europeos los conflictos iniciados por EE. UU., obligándolos a pagar los servicios de inteligencia, telecomunicaciones, mando y control, guerra cibernética, etc., actualmente asignados a la OTAN, y a comprarles armamento y equipamiento para los futuros. La supuesta independencia y autonomía estratégica europea se reduce a asumir el papel de ejecutor de la política estadounidense y a continuar sus conflictos. Lamentablemente, aunque de formas menos descaradas pero igualmente arrogantes, es el mismo sistema adoptado por todas las administraciones estadounidenses pasadas y, sin duda, futuras. Incluso la supuesta actitud de algunos países respecto a las autorizaciones de sobrevuelo o al uso de las bases es una farsa. Los Estados Unidos, y no solo los de Trump, han demostrado desde 1991 que les traen sin cuidado el derecho internacional y también los tratados bilaterales. Si evitan utilizar espacios y bases en el extranjero es porque les conviene evitar o crear situaciones embarazosas a nivel interno a sus vasallos. Casi todos los que estaban en Sigonella aquella noche de 1985 han fallecido: ya ha pasado la versión heroica de un país vasallo que se libera del yugo. Poco se ha dicho del papel del almirante Fulvio Martini, jefe de nuestra inteligencia militar, quien desbloqueó la cuestión antes de que degenerara. Se ha hablado de las tensas conversaciones telefónicas entre Roma y Washington en aquellos momentos dramáticos. Poco se ha dicho de las llamadas de disculpa del día siguiente.

¿Puede funcionar la iniciativa militar de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz? ¿Ha relegado realmente la guerra contra Irán el problema ucraniano en la agenda de Washington?

Sin duda puede funcionar para empeorar las cosas. La iniciativa tiende a desplazar el conflicto hacia mar abierto y fuera de la cuenca del golfo para ampliarlo y diluirlo. También puede ser una maniobra de distracción para respaldar las negociaciones y contentar a Israel, que es el verdadero deus ex machina de todo este asunto.

La guerra en Ucrania no ha quedado superada, pero también depende de la evolución de la guerra en el Golfo. Ucrania se ha apresurado a enviar a los llamados expertos en drones a los países árabes, intentando alinearse con Estados Unidos e Israel. Con escaso éxito. Los operadores de drones han sido neutralizados y ni Estados Unidos ni Israel han apreciado la adulación ucraniana. Zelensky intenta desesperadamente apoyarse en los europeos a quienes ha aturdido con palabrería y ahora espera los miles de millones bloqueados por Orbán. Todas estas medidas no aportan ninguna ventaja significativa en la guerra contra Rusia. La guerra terminará cuando Moscú lo desee, y Moscú no quiere ganarla mediante la destrucción, sino mediante la capitulación voluntaria, aunque sea disfrazada de «honroso» compromiso. De hecho, es la única solución capaz de estabilizar la región durante muchos años sin convertir en crónico un agujero negro en el que se desperdician inútilmente recursos y vidas humanas. El principal obstáculo para esta solución es precisamente Europa, no en su conjunto, sino aquellos países y burócratas que desean ese agujero negro, incluso a costa de precipitarse en él. Sacrificando a toda Europa.

La guerra contra Irán ha reducido de manera significativa las reservas de armamento de Estados Unidos. Según algunos analistas, Washington podría verse obligada a renunciar a los suministros de armas destinados a Kiev para poder entregar a sus propias fuerzas armadas existencias suficientes. ¿Es esta una posibilidad real? ¿O está el complejo militar-industrial estadounidense en condiciones de cubrir el déficit de sus propias fuerzas armadas y mantener el nivel anterior de suministros militares destinados a Kiev?

Es necesario hacer una distinción: la escasez de sistemas de armas en Estados Unidos no tiende a cero de manera absoluta. Estados Unidos cuenta con una planificación operativa global basada en la sostenibilidad de dos o tres conflictos regionales simultáneos. Las reservas mínimas no deben descender por debajo de dichas necesidades. El conflicto en Ucrania y el de Oriente Medio están agotando las reservas excedentarias, acercándose peligrosamente a la reserva estratégica. En el caso de algunos sistemas, como los misiles antiaéreos, ya se encuentran en zona de déficit y, lo que es importante, la industria del sector no dispone de una capacidad productiva capaz de compensar el consumo. Son sistemas muy costosos, pero el dinero no lo es todo; es inútil tenerlos si no hay nada que comprar. La sustracción o el traslado de dichos sistemas desde otros teatros de operaciones, como el asiático, plantea un problema de disuasión. Los comandantes de las zonas interarmas en las que se articula el instrumento militar en el mundo son los más preocupados y la actitud agresiva del presidente hacia todos no ayuda. Ucrania es el teatro de guerra que ahora cuenta menos para los Estados Unidos y el apoyo estadounidense está destinado a reducirse a pesar de las promesas del comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa.

La economía de Europa occidental está sufriendo graves repercusiones debido al bloqueo del estrecho de Ormuz. ¿Por qué la Unión Europea —o los distintos Estados— no intentan suavizar las sanciones contra Rusia, sobre todo en materia energética? Si el precio de los hidrocarburos sigue subiendo, ¿buscarán los líderes europeos un compromiso con Moscú?

Este aspecto también es relativo. El bloqueo del estrecho afecta de manera sensible a Asia y Europa. Que el coste de los combustibles afecte también a los Estados Unidos es solo una cuestión de especulación sobre el futuro. En particular, se trata del futuro de la producción en otras partes del mundo, incluidos los Estados Unidos. El bloqueo puede ser temporal, pero la caída de la producción en toda la zona y la incapacidad de compensarla con los recursos de Venezuela y África se suman a la obsolescencia de las estructuras productivas. Tarde o temprano, el mercado mundial tendrá que rehabilitar los recursos rusos y, especialmente, aquellos que puede utilizar Europa, la cual, con la actual política de cierre, obtiene dos resultados negativos: no acabar con la guerra y agotar los recursos. También en este caso, fabricar dinero o sus sustitutos (deudas) no servirá de nada si la materia prima disponible es insuficiente. Lamentablemente, el momento de revisar toda la política energética europea y la política de sanciones a Rusia es ahora. Dentro de una o dos semanas podría ser demasiado tarde, no porque no haya petróleo, sino porque la propia Rusia y otros países ya no estarán dispuestos a hacer favores a Europa.

A finales de 2025, el Gobierno italiano prorrogó las ayudas militares destinadas a Ucrania a pesar de cierta oposición manifestada por el sector de la Liga. Más recientemente, el mismo Gobierno ha declarado que las ayudas se reforzarán para obligar a Moscú a negociar. ¿Hasta qué punto es lógico aumentar los suministros militares «por la paz»? ¿Por qué el Gobierno italiano se obstina en mantener esta actitud, a pesar de que las encuestas confirman que la mayoría de los italianos se opone al envío de armas y desea una solución política?

La ayuda a Ucrania no es una cuestión racional y no contribuye en absoluto a la resolución del conflicto, y mucho menos a la paz. Se trata de una postura ideológica de alineamiento con las políticas estadounidenses, en primer lugar, y europeas, en segundo lugar. Contra la ideología, todo razonamiento es inútil. Las ayudas son, además, sustancialmente ineficaces. Se habla de dinero, pero en realidad se necesitarían medios y materiales. Los enviados a Ucrania en cuatro años se han quemado sin resultados, salvo la prolongación de la agonía. Todo el dinero destinado al rearme europeo con fines antirrusos no tiene en cuenta el número de soldados disponibles y, en cambio, confía demasiado en la capacidad de Ucrania para combatir, incluso con nuevo armamento. No tienen en cuenta la recesión económica que algunos países intentan conjurar inyectando fondos en el sector armamentístico. No tienen en cuenta el aumento de los costes de producción y la disminución de los recursos. Desde cualquier punto de vista, se trata de una política fallida para todos, empezando por los ucranianos.

En lo que respecta a Italia, cabe recordar la participación de Roma en la misión EUMAM, en cuyo marco se entrena al ejército ucraniano en Europa occidental. ¿Comparte usted la idea de que la formación de oficiales y especialistas ucranianos en suelo italiano resulte funcional, en esta fase, para la seguridad de Italia y sus intereses?

Si hablamos de ideología, es justificable. Es una señal de apoyo a la ideología de la Ucrania invadida, sin motivo, de forma ilegal y sin justificación. Si hablamos de realidad, seguimos en el mundo de los sueños. En términos operativos, el entrenamiento de personal militar ucraniano en Italia, al igual que en otros países, es un contrasentido: no hay fuerzas aéreas; no hay fuerzas navales; las antiaéreas dependen de sistemas de los que carecen; fuerzas antidrones: Ucrania se jacta de tener los mejores drones y sus operadores; fuerzas especiales: se jacta de tener los mejores comandos; fuerzas blindadas e infantería, minas y campos minados, etc. Tras cuatro años de guerra, cabe esperar que cuenten con instructores y soldados capaces de afrontar la guerra real que hay que librar y no la de los manuales que se enseñan en el extranjero. ¿O no?

Bruselas está tratando de convencer a la población de la necesidad de «apretarse el cinturón» para destinar recursos al complejo militar-industrial. ¿Cómo interpreta usted una política de este tipo por parte de la Comisión Europea? ¿Qué resultados puede producir esta actitud?

El mero hecho de apretarse el cinturón o pedir sacrificios a la población significa que los recursos son inferiores a las ambiciones. En ello veo una gran miopía político-estratégica. En tiempos de paz, la población trabaja por una vida digna, la serenidad familiar y perspectivas de mejora. En esta época de crisis sistémica originada por la guerra o amplificada por ella, desviar recursos de la población significa minar la motivación. Si se apuesta por la reactivación del sector militar como sector productivo capaz de impulsar la economía, solo se hace propaganda a corto plazo: se necesita «algo que impulse» que no sea solo un tanque. La preparación para la guerra en tiempos de paz parte del supuesto de contar con el consenso. Además, la fabricación de cualquier instrumento bélico requiere mucho tiempo, tecnología avanzada y altos costes. La guerra es, por lo tanto, adecuada para los Estados ricos, con gran capacidad industrial, mano de obra que emplear y voluntad de luchar o de hacer que otros luchen en su propio interés. No me parece que Europa pueda confiar mucho en que alguien más luche gratis por ella, ni tampoco que sea tan rica o despreocupada como para permitirse preparar una verdadera guerra regional. Al rey que le había preguntado cómo fortalecer el ejército, el estratega chino Sun Bin respondió: «Haz que la nación prospere».

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3. La economía mundial en abril.

Un repaso de Tooze en su Cuaderno de gráficos. Ante los «desequilibrios globales», él parece seguir defendiendo el modelo globalista ya difunto.

https://adamtooze.substack.com/p/chartbook-442-global-imbalances-a

Cuaderno de gráficos 442: Desequilibrios globales: un nuevo cóctel en viejas botellas: Economía mundial, abril de 2026:

Adam Tooze

22 de abril de 2026

Mientras el Banco Mundial y el FMI se reunían para celebrar sus «reuniones gemelas» en Washington D. C. en abril de 2026, el tema de conversación entre los macroeconomistas de todo el mundo eran los «desequilibrios globales».


Fuente: CEPR

La economía mundial está interconectada por flujos de bienes, servicios y dinero que ascienden a billones de dólares. En general, lo que más importa para la magnitud de la actividad económica mundial y para las empresas individuales es la magnitud global del comercio internacional, los denominados «flujos brutos». Sin embargo, los macroeconomistas tienden a centrarse en los flujos netos de importaciones y exportaciones (entradas menos salidas), ya que estos influyen en el equilibrio general de la demanda agregada. Las exportaciones aumentan la demanda, mientras que las importaciones desvían la demanda interna hacia los productores extranjeros. Los desequilibrios netos de la balanza por cuenta corriente se compensan con la acumulación neta (o desacumulación) de activos financieros o inmobiliarios frente a economías extranjeras, o por parte de extranjeros frente a una economía nacional. Ese flujo de activos y pasivos a través de las fronteras puede convertirse en una fuente de presión por sí mismo.

Cuando se restan las entradas y salidas de bienes y servicios (medidas en términos monetarios) y los pagos por propiedades en el extranjero, se obtiene el saldo de la balanza por cuenta corriente. La balanza comercial, es decir, el saldo neto de los bienes comercializados a través de las fronteras, es el componente más citado de este saldo. Un país con déficit por cuenta corriente debe, en definitiva, ser un prestatario extranjero. Un país con superávit por cuenta corriente está, lo quiera o no, acumulando activos frente a economías extranjeras en forma de divisas, bonos del Estado u otras inversiones. Los flujos financieros desencadenan el crecimiento y la contracción del crédito, lo que a su vez desata procesos económicos «reales» a través de la demanda agregada.

La teoría económica estándar tiende a prometer que los desequilibrios se corrigen por sí solos. Los superávits comerciales deberían conducir, en un mundo de tipos de cambio flotantes, a una apreciación de la moneda y a un cambio en el equilibrio entre importaciones y exportaciones, y viceversa. Cuando observamos las últimas décadas de la historia económica moderna, lo que llama la atención es que los desequilibrios no solo son grandes, sino persistentes. Los países no oscilan de un lado a otro de la línea entre déficit y superávit. En cambio, Estados Unidos y un grupo de otros países, en particular el Reino Unido, han permanecido en déficit durante décadas. Y, por otro lado, Europa, Japón, las economías petroleras y China han registrado durante décadas superávits elevados y persistentes. Las barras de color de los gráficos anteriores se mantienen notablemente constantes a lo largo del tiempo.

Por consiguiente, el debate preocupado sobre los desequilibrios globales tampoco es nuevo. En la década de 2000, el FMI realizó esfuerzos más o menos ineficaces para abordar la cuestión. La crisis de 2008 redujo en cierta medida la magnitud de los desequilibrios generales, pero el problema no ha desaparecido. Tampoco, según los datos del FMI hasta 2024, es la situación actual mucho peor que en momentos anteriores de la historia reciente. Uno podría incluso preguntarse por qué en 2026 el revuelo es tan intenso. Como preguntan Beatrice Weder di Mauro y Jeromin Zettelmeyer en la introducción de un volumen publicado por el CEPR: «¿Por qué preocuparse, por qué ahora y qué se puede hacer?».

Plantearse estas preguntas resulta útil, entre otras cosas, porque nos traslada del ámbito de la contabilidad y el análisis macroeconómicos al de la historia. Lo llamativo del debate sobre los desequilibrios de 2026 es la forma en que, dentro de las inmutables «botellas» de las cuentas macroeconómicas, se está mezclando vino viejo con algunos ingredientes radicalmente novedosos y explosivos.

Una razón de larga data para preocuparse por los desequilibrios globales es el temor a que estos desencadenen el proteccionismo. Como Karl Polanyi fue uno de los primeros en diagnosticar en su Gran Transformación, publicada en 1944, es probable que los esfuerzos exitosos por globalizar los mercados, sin una «integración» política y social adecuada, produzcan una reacción política adversa. Es probable que los intereses arraigados reaccionen contra los grandes flujos de bienes, dinero o trabajadores extranjeros para defender el statu quo o, en términos polanyianos, para insistir en que hay más en juego que meras reivindicaciones mercantilizadas sobre la fuerza de trabajo, la tierra u otros recursos. Desde el punto de vista de los gestores del «sistema global», tal reacción es motivo de preocupación; llamémosla la preocupación preventiva por los desequilibrios globales.

En respuesta a los desequilibrios actuales, y sobre todo al auge de las exportaciones de China, se han adoptado diversas contramedidas en todo el mundo. Pero tras la campaña comercial de Trump, de una violencia sin precedentes en 2025, preocuparse por los desequilibrios globales como posible desencadenante de un futuro proteccionismo equivale a esgrimir un argumento forzado para cerrar la puerta del establo después de que el caballo no solo se haya escapado, sino que haya derribado la pared del establo.

Por supuesto, la campaña de Trump en 2025 no es ajena al déficit comercial de Estados Unidos. Pero su campaña está motivada por argumentos que poco tienen que ver con un análisis sofisticado de la balanza de pagos. Tampoco se produjo en Estados Unidos en 2025 una fuerte reacción populista que clamara a voz en grito por el «Día de la Liberación». Existe una extraña desconexión entre las exigencias arancelarias de Trump y cualquier presión concreta derivada de la economía política estadounidense. Una de las rarezas de las medidas comerciales de Trump es que China ha acabado con un nivel arancelario más modesto que muchos otros.

Por supuesto, la América de Trump no es el único actor proteccionista, pero como señala Richard Baldwin en su reciente libro sobre World War Trade, hay muchas razones para que el resto del mundo se oponga. Dado el delirio de Trump, uno podría incluso imaginar que otras naciones comerciales sean menos propensas, en el futuro, a desencadenar sus propias escaramuzas comerciales a menor escala. Mientras tanto, debatir los problemas del orden comercial como si siguiéramos esperando ansiosamente a los bárbaros equivale a una forma de evasión. ¡Los bárbaros ya están aquí!

Por supuesto, la posibilidad de futuros conflictos en materia de política comercial no es la única razón para preocuparse por los desequilibrios globales. Los déficits comerciales persistentes conducen a la acumulación de grandes pasivos financieros, a los que se contraponen las reservas del otro lado. Estados Unidos, el principal país con déficit, se ve sumido cada vez más profundamente en una posición de gran deudor neto frente al mundo.


Fuente: BEA

Con cerca de 30 billones de dólares, los pasivos netos de Estados Unidos frente al resto del mundo se están acercando al PIB estadounidense. Se trata de una cifra espectacular. Pero hablar de un colapso repentino del orden del dólar es exagerado. Como señala Brad Setser en un episodio verdaderamente excelente del podcast Odd Lots, hay pocos indicios de una huida generalizada del dólar o de los activos en dólares.

Como ha venido ocurriendo durante muchas décadas, el atractivo de los activos financieros estadounidenses sigue dando lugar a una elevada valoración del dólar. A primera vista, parece haber pocos motivos para preocuparse por los activos extranjeros frente al sector privado estadounidense. Como señala Setser, en comparación con las reservas oficiales de divisas, que son insensibles al rendimiento, la cartera de renta variable global estándar tiene una fuerte sobreponderación en acciones estadounidenses. Independientemente de su opinión sobre el Gobierno de EE. UU., los inversores extranjeros no quieren perderse los rendimientos desmesurados que ofrecen las megacapitalizaciones estadounidenses.

Para algunos, la continua acumulación de deuda soberana estadounidense es motivo de preocupación. Es cierto que el Tesoro de EE. UU. se endeuda a tipos más altos que los de algunos soberanos de países ricos. Pero si esa es su preocupación, ¿por qué empezar por la balanza de pagos? Si se quiere reducir el exceso fiscal de Estados Unidos, basta con emitir menos deuda. En este momento, no es solo la política comercial estadounidense lo que resulta impactante. Nunca en la historia de Estados Unidos el país ha registrado un déficit presupuestario tan elevado en un momento de empleo relativamente pleno.

Dado el bajo nivel de desempleo, los déficits que se han acumulado desde mediados de la década de 2010 constituyen una anomalía histórica. Y para que quede claro, lo que está fuera de lugar aquí no es el nivel de gasto, lo que resulta anómalo es la atrofia de la recaudación fiscal estadounidense. Esto es el resultado de un estancamiento arraigado en el Congreso del que los republicanos son los principales responsables.


Fuente: Peterson

Por supuesto, la causalidad no discurre en un solo sentido, del déficit fiscal al déficit por cuenta corriente. También existen complicados bucles de retroalimentación macroeconómica que discurren en sentido contrario, desde el déficit comercial, a través de su impacto en la demanda agregada, hasta el equilibrio fiscal. Pero, reitero, si lo que le preocupa principalmente es un recrudecimiento del proteccionismo, o los riesgos de las obligaciones externas de Estados Unidos, entonces su atención no debería centrarse en los «desequilibrios globales». Su atención principal debería centrarse en la desintegración manifiesta de la toma de decisiones políticas coherentes en Washington D.C. Participar en un debate convencional sobre política macroeconómica cuando los bárbaros están dentro de la casa es, en el mejor de los casos, una forma de escapismo. En el peor de los casos, proporciona a los bárbaros excusas para su vandalismo.

Pero la crisis política de Estados Unidos no es la única conmoción histórica que se manifiesta hoy en día en los desequilibrios globales. En el lado del superávit, la situación de China, Taiwán y Corea del Sur también es anómala.

El auge de las exportaciones de Taiwán y Corea del Sur no recibe la atención suficiente. Está impulsado por la demanda de chips por parte de los centros de datos de IA. Uno de los aspectos más interesantes que ha surgido de la actual ronda de análisis macroeconómicos han sido los estudios que destacan el impacto dramático del auge de la IA en el comercio mundial. La demanda de los centros de datos, centrada en EE. UU., es lo suficientemente grande como para alterar visiblemente los patrones del comercio mundial. Y ese efecto es más visible en las economías de tamaño relativamente modesto que albergan a Samsung y TSMC.

Los excedentes de chips son gigantescos, pero China es un caso aparte. El aumento de las exportaciones chinas es más generalizado y confirma el coro de quejas globales sobre la política comercial e industrial china. Curiosamente, el repentino aumento de las exportaciones chinas es menos visible en los datos de la balanza de pagos mundial del FMI de lo que cabría esperar. Se observa cierto aumento en los datos del comercio chino. Pero nada que ver con el dramatismo de las noticias actuales.
Esto se debe, en parte, a la diferencia entre los datos sectoriales y los datos generales. Pero también parece que hay algo que no cuadra en los datos subyacentes. La interpretación más moderada es que esto tiene que ver con un recuento sistemático excesivo de las exportaciones y un recuento insuficiente de las importaciones, además de cambios complicados en el tratamiento de las complejas operaciones de fabricación transfronterizas. Esto hace que la producción se contabilice como servicios en China y como importaciones de bienes en los países receptores. La interpretación más contundente, defendida por el formidable Brad Setser, es que los datos subestiman sistemáticamente el nivel del superávit comercial chino.

https://x.com/Brad_Setser/status/2041888318946689024?s=20
Brad Setser@Brad_Setser

Buena pregunta de @adam_tooze. No estoy seguro de que el FMI —que utilizó los datos de la balanza por cuenta corriente de China de 2024, desfasados y subestimados— haya presentado el mejor argumento. Creo que la respuesta real es que el superávit manufacturero de China es, de hecho, enorme en términos históricos (sería mayor en términos reales) 1/

Adam Tooze @adam_tooze

Hola, @Brad_Setser, una de las preguntas que me surgen es simplemente: ¿por qué la alarma en este momento? Sé que los datos a nivel sectorial pueden parecer dramáticos. Pero al observar el panorama macroeconómico, uno podría sentirse tentado a decir que los desequilibrios son, en líneas generales, los mismos que han sido durante dos décadas.

La tesis subyacente aquí (al estilo de Michael Pettis) es que Pekín se ha visto atrapado en una trampa política. Para alcanzar los objetivos de crecimiento a pesar de la recesión en el sector inmobiliario y de infraestructuras, Pekín necesita mantener la demanda de exportaciones. Para ello, Pekín sigue manipulando la valoración del RMB. A fin de mantener esto oculto, disimula su acumulación de reservas. Los superávits se subestiman y la acumulación de reservas se traslada a los balances de los bancos paraestatales de China.

Si se acepta la crítica de Setser a los datos y se combina con la crítica a la política industrial de China y al «exceso de capacidad», el «exceso de oferta», etc., entonces tenemos los elementos básicos de la historia del «choque chino 2.0». El FMI, que como organismo multilateral es reacio a aceptar una narrativa tan controvertida, ha insistido durante mucho tiempo en la vieja creencia de que las políticas sectoriales, como la política industrial, no podían alterar el equilibrio macroeconómico. En recientes informes, el FMI también ha cedido terreno. Así pues, existe ahora una especie de consenso en que nos enfrentamos a un nuevo «choque chino».

Pero, una vez más, detengámonos a considerar los detalles históricos.

El impacto del primer choque chino de la década de 2000 en Estados Unidos se exagera con facilidad. Veinte años después, Estados Unidos ciertamente no se encuentra en el punto de mira del segundo «choque chino». Esta vez, la principal «víctima» del aumento de las importaciones asequibles y de alta calidad procedentes de China es Europa, no Estados Unidos. A la naturaleza fantasmal del debate actual se suma el hecho de que se trata de una conversación transatlántica, llevada a cabo en gran medida por economistas franceses y liberales estadounidenses que advierten del impacto de China en la UE. Ayudó el hecho de que Francia ostentara la presidencia del G7 y pudiera incluir los desequilibrios en la agenda. Dada la locura de la política comercial estadounidense y el estancamiento del Congreso, hay pocas perspectivas de que se adopten medidas constructivas en Washington, por lo que el frente se desplaza a Europa, donde se puede defender de manera razonable algún tipo de arancel protector o un acuerdo negociado de reparto de mercados. Se trata, por así decirlo, de una política racional y posneoliberal por poder.

El 4.º Informe de París del Centro de Investigación de Política Económica (CEPR) es un buen ejemplo de ello. En la introducción citada anteriormente, los editores del informe del CEPR adoptan una perspectiva amplia que sitúa tanto el «choque chino 1.0» como el «2.0» en una trayectoria a más largo plazo y plantean dos puntos clave.

En primer lugar, la presión competitiva en la fabricación industrial, que es la preocupación central del discurso sobre el «choque chino», debe considerarse en el contexto de las tendencias a más largo plazo. El descenso de la cuota relativa del empleo industrial en las sociedades prósperas no es ni una anomalía ni algo lamentable.

En segundo lugar, el auge de China es una tendencia a largo plazo a la que Occidente debe adaptarse. Más allá del informe del CEPR, cabría señalar que uno de los aspectos verdaderamente desconcertantes de la ideología de la convergencia de la década de 1990 es que partía del supuesto de que una entidad del tamaño de China simplemente se «acoplaría» al mundo tal y como lo conocía Occidente. Si la historia no había terminado realmente, al menos existía «una única» vía de desarrollo y China se sumaría a ella, en lugar de redefinirla. En la década de 2000, el primer impacto de China aún podía considerarse como un «proceso de convergencia». El segundo impacto de China es más significativo porque, de hecho, China está redefiniendo los límites de lo posible en muchos sectores.

La prudencia del CEPR respecto a la cuestión china es una corrección bienvenida. Y parece descortés querer aún más. Pero es necesario. El CEPR actúa con sensatez al insistir en que el declive del empleo industrial en Occidente y el auge de China son, en efecto, tendencias a largo plazo. Pero no es lo suficientemente dialéctico al negarse a reconocer que el «impacto de China 2.0» es realmente un impacto. El cambio de rumbo de China, pasando de un modelo de crecimiento de base amplia impulsado por la urbanización y las infraestructuras (que en la década de 2010 ya era excesivo, pero al menos moderaba el superávit por cuenta corriente) a uno centrado en la política industrial, supone verdaderamente un nuevo tipo de choque global. Muchos países han intentado gestionar tales cambios estructurales, pero ninguno a la escala y con el dinamismo con que lo está haciendo China.

El desarrollo de la política industrial china desde 2015 no se parece a nada de lo que hayamos visto antes. El ritmo al que el sistema productivo de China puede movilizar recursos no tiene precedentes. El asombroso superávit comercial de China, de 1,2 billones de dólares, puede estar compuesto en gran parte por flujos comerciales predecibles y, en cierto sentido, «inevitables». Pero ese gigantesco agregado también contiene una serie de historias sectoriales que simplemente no se parecen a nada de lo que hayamos visto antes; la revolución electrotécnica y el auge de las exportaciones chinas de vehículos de motor son quizás las más importantes y políticamente sensibles. En lo que respecta a cuestiones como la transición global hacia la energía verde, esto supone una transformación absoluta.

Dentro de la narrativa aparentemente familiar de los desequilibrios globales —un discurso que, en su forma actual, se remonta a la década de 2000— y en medio de la bien ensayada guerra de trincheras de perspectivas macroeconómicas contrapuestas, se están desarrollando cuatro fuerzas verdaderamente radicales que definen el momento de mediados de la década de 2020:

  • La política comercial desenfrenada de Trump.
  • La nueva y extraordinaria incontinencia de la política fiscal estadounidense.
  • El auge de la IA, que ha adquirido una dimensión económica global.
  • El cambio de rumbo en la política económica china.

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4. 78 años de ocupación.

Israel celebra sus 78 años de ocupación de Palestina, y Gideon Levy es consciente de que nunca hubo una «época dorada» democrática. La Nakba siempre estuvo ahí.

https://www.middleeasteye.net/opinion/israel-78-believes-it-can-live-by-sword-alone-reckoning-due

A sus 78 años, Israel sigue creyendo que puede sobrevivir solo a base de la fuerza de las armas. Ha llegado la hora de rendir cuentas

Gideon Levy

23 de abril de 2026

En el Día de la Independencia del país, la nostalgia de los israelíes liberales por un Estado mejor y más antiguo es una ilusión reconfortante. La Nakba y la ocupación estuvieron presentes desde el principio

Israel celebra esta semana su 78.º Día de la Independencia. Este no será uno de los mejores días de la independencia, en un país que ya no es joven.

En mi infancia, este día era, para nosotros, los nuevos israelíes, un día de orgullo y alegría.

Como hijo de la primera generación del Estado, apenas unos años después del Holocausto y tras la fundación del Estado, recuerdo a mi padre sacando la bandera nacional doblada del armario y izándola en el balcón de nuestro piso. En todos los balcones de los alrededores ondeaban banderas, excepto en el de la familia Lebel: eran ultraortodoxos y no izaban la bandera del Estado sionista. Sentía orgullo tanto por mi padre como por la bandera.

En aquel entonces, no sabíamos nada sobre la Nakba. Nadie nos hablaba de ella, ni tampoco del régimen militar bajo el que vivían los ciudadanos árabes de Israel. Nunca nos preguntamos quién había vivido en las casas en ruinas junto a la carretera, ni qué había sido de ellas. Contemplábamos los restos de pueblos y barrios palestinos como si formaran parte del paisaje. Por la noche, salíamos a celebrar a las calles de la ciudad.

La víspera del Día de la Independencia era la única noche del año en la que nuestros padres nos permitían quedarnos fuera hasta tarde sin restricciones. El Día de la Independencia era festivo.

 

Décadas más tarde, todo parece diferente. La palabra Nakba ha ido entrando gradualmente en la conciencia pública, aunque sea entre una pequeña minoría de israelíes, y junto con la culpa histórica que sentimos aún menos de nosotros. Mientras tanto, los acontecimientos de los últimos años han llevado a algunos de nosotros a sentir vergüenza de nuestro Estado.

Me llevó algunos años más comprender que estos acontecimientos, por recientes o lejanos que sean, no pueden separarse.

En los inicios de este Estado se produjo la Nakba: nuestro día de celebración fue el día de la catástrofe histórica de otro pueblo, un pueblo que estaba aquí antes que nosotros. Todo lo que ha sucedido desde entonces ha estado ligado a lo que ocurrió antes. Lo que comenzó en 1948 no ha terminado, ni siquiera en 2026.

Una Nakba sin fin

Desde la Nakba hasta hoy, los principios básicos por los que se rige el sionismo no han cambiado, ni tampoco la política de los sucesivos gobiernos del Estado judío. La Nakba nunca ha terminado; simplemente ha cambiado de forma. Qué desalentador es pensar que los valores que condujeron a la Nakba hace 78 años siguen impulsando al Estado de Israel en 2026: los mismos principios, los mismos objetivos, los mismos métodos.

Ahora, como potencia regional y aliado más cercano de la superpotencia más poderosa del mundo, nada ha cambiado en la perspectiva general de Israel desde que era un Estado de un día de vida. Sigue creyendo que puede vivir por la espada —y solo por la espada— y que no tiene otra alternativa que una vida sostenida por la espada.

Sigue considerando la fuerza militar como la única garantía de su existencia y seguridad. Sigue promoviendo una política de supremacía judía absoluta entre el mar Mediterráneo y el río Jordán.

Sigue presentándose como una víctima: una potencia regional que habla de amenazas existenciales. Sigue convencida de que la justicia absoluta está de su lado. Sigue imaginando que todos los árabes nacen para matar, y que lo único que preocupa al mundo árabe es cómo arrojar a los judíos al mar.

Las mismas creencias, los mismos principios que entonces, en 1948.

Y bajo la superficie, las creencias religiosas siguen fermentando; de hecho, se han fortalecido mucho a lo largo de estos 78 años: Dios entregó la tierra a los judíos, solo a ellos, y esta promesa bíblica es el título de propiedad de la tierra —prueba divina de soberanía exclusiva, incluso a los ojos de los judíos que se definen a sí mismos como laicos.

Aunque los principios han seguido siendo los mismos, Israel también ha cambiado a lo largo de sus años de independencia. Muy pocos de esos cambios han sido para mejor.

El lamento de muchos israelíes que ahora añoran el buen viejo Israel —antes de que el Likud llegara al poder— es en gran medida ilusorio: un acto de autoengaño. No fue el primer ministro Benjamin Netanyahu quien inventó la ocupación, ni fue su partido el que introdujo la supremacía judía. Estas comenzaron en ese buen viejo Israel: el socialismo del Partido Laborista Israelí y la «ocupación ilustrada».

Tras 1948, tras 1967, el 7 de octubre de 2023 marcó el punto de inflexión más decisivo de Israel hasta la fecha.

En los dos años y medio transcurridos desde entonces, Israel ha eliminado a gran parte de los líderes de la región, ha invadido y bombardeado casi todos los países vecinos y ha desatado su fuerza militar sin ningún sentido de la proporción, cometiendo crímenes de guerra a gran escala. En este 78.º Día de la Independencia, solo unos pocos en Israel lo reconocen.

Aquí, al parecer, nunca habrá una comisión de la verdad y la reconciliación. No hay un verdadero ajuste de cuentas, ni siquiera sobre la transformación de Israel en un Estado paria. «¿Por qué nos odia el mundo?» se descarta como una pregunta ilegítima en el debate público. El mundo es antisemita, y punto. Este es el estado de ánimo predominante en este Día de la Independencia.

Nunca una democracia

La democracia israelí nunca fue una verdadera democracia, y este 78.º Día de la Independencia es un momento tan bueno como cualquier otro para decirlo sin rodeos. La única vez que los palestinos no estuvieron sometidos al régimen militar israelí fue durante unos pocos meses entre 1966 y 1967. Hasta entonces, se aplicaba a los ciudadanos árabes de Israel; desde 1967, se aplica a los territorios ocupados. Un Estado con un régimen militar permanente no es una democracia. Y punto.

Lo mismo ocurre con el apartheid: no se estableció en los últimos años. Se remonta a los primeros días del Estado, con un fuerte impulso para su consolidación tras la ocupación de 1967.

A lo largo de su historia —antes de la ocupación de 1967 y, sin duda, después de ella— Israel nunca ha aceptado la premisa de que los palestinos tengan derecho a la igualdad de derechos entre el río Jordán y el mar.

Más fundamentalmente, Israel nunca ha considerado a los palestinos como seres humanos iguales a los judíos israelíes. Esa fue, y sigue siendo, la raíz del problema —y casi nadie la aborda.

El único cambio sustancial en este panorama en los últimos años es el siguiente: en lugar de una sensación de los pocos contra los muchos —David (Israel) contra Goliat (los árabes)—, ha surgido una nueva megalomanía israelí. Ha alcanzado su punto álgido tras los acontecimientos del 7 de octubre de 2023. Ahora Israel cree evidentemente que todo está permitido. Ahora no reconoce límites: ni en el uso desenfrenado de su poder militar, ni en su falta de respeto por la soberanía de la mayoría de los demás Estados de la región.

En este Día de la Independencia, una pesada nube se cierne sobre los cielos cada vez más oscuros de Israel. La sociedad está polarizada casi por completo en torno a una única cuestión: Netanyahu, sí o no. Casi todo lo demás apenas se menciona. En la mayoría de los demás asuntos, parece existir un amplio consenso subyacente. No hay oposición judía a la guerra, a ninguna guerra, ni a la ocupación, ni al apartheid.

Gaza preocupa solo a unos pocos; lo mismo ocurre con Cisjordania, que también se ha transformado hasta quedar irreconocible al amparo de las recientes guerras. Allí, Israel ha logrado —por medio de colonos violentos y un ejército que trabaja en tándem con ellos— extinguir las últimas perspectivas que quedaban de un Estado palestino viable. Esto, también, solo interesa a unos pocos en Israel.

Cielos que se oscurecen

A pesar de la ausencia de cualquier debate serio o introspección, existe la sensación de que los cielos se están oscureciendo. Incluso los propagandistas más acérrimos de la derecha fascista están empezando a comprender la magnitud de la amenaza a la que se enfrenta el Israel actual, después de haber abierto demasiados frentes de guerra y de no haber logrado sus objetivos en ninguno de ellos.

Gaza y el Líbano no son casos de éxito, sino guerras innecesarias y criminales, que no han reportado ninguna ganancia a Israel, solo altos costes que quizá le cueste sostener a largo plazo.

Estados Unidos se está escapando poco a poco de las garras de Israel; Donald Trump aún podría volverse en su contra y, en cualquier caso, el presidente que le sustituya en menos de tres años —demócrata o republicano— aplicará una política diferente hacia este importante aliado. Los días en que Estados Unidos se sentaba cómodamente en el bolsillo de Israel han terminado, quizá para siempre.

Europa, también, está a la espera de una señal de Estados Unidos que le permita modificar su propia política hacia Israel. Allí, asimismo, se está agotando la paciencia con un Israel que se percibe como ocupante, agresivo y megalómano.

A Israel no le ha ido bien en los últimos años. Cuantas más guerras ha librado, más territorio ha ocupado y más personas ha expulsado de sus hogares —actualmente hay unos seis millones de desplazados en Oriente Medio como consecuencia de las acciones de Israel, algunos de los cuales no tienen adónde regresar—, más rápidamente se ha deteriorado su prestigio internacional.

Un Estado que ha despreciado sistemáticamente todas las instituciones de la comunidad internacional —todas las resoluciones, el derecho internacional y las opiniones de sus aliados más cercanos— está trazando un rumbo hacia el aislamiento de la Sudáfrica del apartheid. Esa es una trayectoria que le costará mucho revertir.

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5. La arquitectura de seguridad en el Golfo.

Especulación en The Cradle sobre cómo podría ser un nuevo orden de seguridad en el Golfo. Dado que todo está en el aire, me parece muy aventurado.

https://thecradle.co/articles/islamabads-post-war-push-a-new-gulf-security-order-takes-shape

La ofensiva de Islamabad tras la guerra: se perfila un nuevo orden de seguridad en el Golfo

El paraguas de seguridad estadounidense ya no parece intocable, y las potencias regionales se están moviendo con rapidez para llenar el vacío antes de que Washington pueda reafirmar su control.

F.M. Shakil

22 DE ABRIL DE 2026

La decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, de prorrogar el alto el fuego con Irán a petición de Pakistán ha dado a Islamabad más tiempo para impulsar un acuerdo más amplio entre Washington, Tel Aviv y Teherán. Sin embargo, aunque la diplomacia avanza lentamente, la guerra ya ha desencadenado un cambio más profundo en toda Asia Occidental.

La tregua negociada por Pakistán está ahora vinculada a una reestructuración regional más amplia. Los Estados del Golfo Pérsico, que durante mucho tiempo han dependido del escudo militar de Washington, se preguntan abiertamente si ese escudo sigue funcionando. En su lugar, ha surgido un nuevo debate: uno centrado en la cooperación regional en materia de defensa liderada por Estados de mayoría musulmana en lugar de por EE. UU.

Irán mostró un optimismo cauteloso la semana pasada respecto a su participación en una segunda ronda de conversaciones en Islamabad. Los informes habían sugerido que Teherán podría negarse a asistir tras un ataque naval estadounidense contra un buque iraní en el estrecho de Ormuz, pero la decisión de Trump de prorrogar el alto el fuego ha dado más tiempo a los negociadores.

Según se informa, este acontecimiento llevó al jefe del ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, a presionar a Washington para que prorrogara el alto el fuego y suavizara el bloqueo. La decisión de Trump de prolongar la tregua ha abordado en parte las condiciones de Irán para reincorporarse a las negociaciones, aunque el bloqueo sigue vigente.

Munir, quien concluyó la semana pasada una visita de tres días a Teherán, se ha mantenido en contacto directo con Trump, mientras que el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, ha llevado a cabo una diplomacia paralela en Arabia Saudí, Catar y Turquía.

Otro obstáculo más para alcanzar un acuerdo es la situación del uranio enriquecido que posee Irán. Las últimas noticias revelan que tanto Rusia como China han ofrecido almacenar el uranio iraní para satisfacer una de las principales exigencias de Estados Unidos para un acuerdo de paz.

Un orden regional sin Washington

Paralelamente a los esfuerzos de paz, se está llevando a cabo una intensa actividad diplomática entre Arabia Saudí, Pakistán, Turquía y Egipto en torno a un posible sustituto «musulmán» de la arquitectura de seguridad del Golfo liderada por Estados Unidos.

Según se informa, una reunión cuatripartita celebrada al margen del Foro Diplomático de Antalya, celebrado del 17 al 19 de abril en Turquía, se centró en reducir las tensiones y construir una nueva estructura de seguridad regional. Fuentes consultadas por The Cradle afirman que existe ahora un amplio apoyo a un «aparato de seguridad interna» basado en la integración económica y la coordinación en materia de defensa.

Ankara ha propuesto lo que describe como una «plataforma de seguridad regional organizada», construida en torno a la idea de que los Estados de la región, y no las potencias externas, deben ser los responsables de defender Asia Occidental.

La urgencia que subyace a esos debates es fácil de comprender.

Varios Estados árabes, en particular Arabia Saudí y Catar, consideran ahora que las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico se han convertido en un lastre más que en un activo. Después de que los ataques iraníes dañaran o destruyeran múltiples instalaciones militares estadounidenses en la región, los gobiernos del Golfo comenzaron a cuestionarse si la presencia estadounidense los protege o simplemente los convierte en objetivos.

Zahir Shah Sherazi, vicepresidente ejecutivo de Bol News, declara a The Cradle:

«Atacar las bases e instalaciones estadounidenses en los Estados del Golfo, donde se encontraban los puestos avanzados estadounidenses, fue una táctica militar estratégica y perspicaz de Irán que puso al descubierto la verdadera naturaleza de Washington. Las naciones del Golfo llegaron a comprender que EE. UU. es incapaz de protegerlos, ya que su principal interés recae en el Estado sionista y sus ambiciones expansionistas».

Sherazi afirma que el concepto de un Gran Israel se deriva de los designios expansionistas del Estado sionista, que está trabajando en ello en Cisjordania, el Líbano, Gaza y Siria bajo la protección de EE. UU. Esta situación, argumenta, ha preocupado a los Estados del Golfo, e incluso Turquía corre el riesgo de entrar en conflicto con Israel en Siria y el Líbano.

Estas aprensiones llevaron a la formación de una fuerza similar a la OTAN en Asia Occidental, no para contrarrestar a Irán, sino los designios expansionistas de Israel. Afirma que Irán podría unirse a esta fuerza tras su guerra, convirtiéndola en una sólida alianza militar contra EE. UU. e Israel.

¿Alianza suní o elemento disuasorio regional?

No todo el mundo ve la fuerza propuesta de la misma manera.

Imtiaz Gul, director ejecutivo del Centro de Estudios de Investigación y Seguridad (CRSS), explica a The Cradle que el proyecto podría acabar funcionando como una coalición suní en lugar de como una estructura de defensa genuinamente regional.

En su opinión, la fuerza podría acabar conveniendo tanto a Washington como al Estado ocupante, ya que podría utilizarse para contener a Irán al tiempo que protege a las monarquías árabes ricas en petróleo.

«Esta fuerza se percibe como un facilitador de los Acuerdos de Abraham, ya que está diseñada para fortalecer las alianzas regionales y contrarrestar la influencia iraní en Oriente Medio. Este grupo podría surgir como un acuerdo de seguridad alternativo, específicamente para Arabia Saudí, ya que las bases militares estadounidenses se han convertido en un lastre en lugar de funcionar como un paraguas protector para los Estados del Golfo y árabes».

En cuanto a las perspectivas de esta fuerza, Gul no se muestra tan optimista. Opina que una organización de este tipo no podría asumir eficazmente la responsabilidad de regular esta región.

«Se trata de una cuestión sumamente compleja que resulta a la vez desafiante y difícil de implementar debido a varias diferencias internas e intereses contrapuestos, como las tensiones actuales entre Irán y Turquía, con Arabia Saudí y Egipto, que complican cualquier posible esfuerzo regulador».

Las bases estadounidenses se convierten en una carga

A pesar de que Trump apunta a una posible reducción de las operaciones militares estadounidenses en Asia Occidental, Washington sigue ampliando su presencia militar.

Trump ha sugerido que miles de soldados estadounidenses podrían abandonar Irak y Siria para septiembre de 2026. Sin embargo, su administración también ha enviado 2.500 marines adicionales a la región.

Esa contradicción ha reforzado las advertencias rusas de que «Estados Unidos e Israel pueden utilizar las conversaciones de paz para preparar una operación terrestre contra Irán, mientras el Pentágono sigue aumentando el número de tropas estadounidenses en la región».

Gul cree que una retirada estadounidense a gran escala de las bases del Golfo dejaría al Estado ocupante más aislado. Sin esas instalaciones, Tel Aviv perdería gran parte de la infraestructura logística y de inteligencia que sustenta su alcance militar en toda la región.

Sostiene que Washington mantendrá una presencia militar en Asia Occidental mientras considere que Israel es vulnerable.

Un reciente informe del American Enterprise Institute (AEI) instaba al Pentágono a reevaluar su estrategia de bases en el Golfo una vez que finalice la guerra con Irán. El informe argumentaba que Baréin y los Emiratos Árabes Unidos deberían seguir siendo centros clave para el poder naval estadounidense, mientras que otras instalaciones podrían generar más problemas que ventajas.

El AEI sugirió que Washington se apoyara más en Grecia y Chipre en lugar de complacer a Turquía. También argumentó que EE. UU. debería reforzar su presencia en Somalilandia en lugar de mantener amplios despliegues en Arabia Saudí y Omán.

Según el Middle East Institute (MEI), las fuerzas estadounidenses siguen estacionadas en los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudí, Kuwait, Baréin y Catar. Aproximadamente 50 000 soldados se distribuyen por 19 emplazamientos conocidos.

«El paraguas de seguridad estadounidense se convirtió más bien en un lastre, amenazando directamente la soberanía de los países anfitriones, especialmente dado que estas bases estuvieron implicadas en el ataque contra Irán. Aunque Irán no supone una amenaza para la soberanía del CCG, está atacando las bases estadounidenses desde las que Estados Unidos ataca a Irán», afirma Gul.

Sherazi señaló que, dadas las pérdidas que sufrió EE. UU. a pesar de su ventaja sobre Irán en poderío militar, superioridad aérea y tecnología, ya había abandonado puestos avanzados en Arabia Saudí y Catar debido a la resistencia iraní y a la intensa represalia.

Pakistán interviene como protector del Golfo

Pakistán desplegó 13 000 soldados y una flota de entre 10 y 18 aviones de combate, incluidas plataformas avanzadas como los cazas JF-17 «Thunder» Block III y J-10CE, en la base aérea Rey Abdulaziz, en la Provincia Oriental de Arabia Saudí.

Sherazi va más allá. Sostiene que, a pesar de su superioridad militar y su ventaja tecnológica, Washington ya se ha visto obligado a abandonar algunas posiciones en Arabia Saudí y Catar debido a las represalias iraníes.

«Catar, Arabia Saudí y Pakistán han establecido fuertes vínculos en materia de comercio y colaboración en defensa. Catar parece estar manifestando su intención de unirse a este mecanismo de defensa saudí-pakistaní. Arabia Saudí y Catar también han declarado que sus territorios no se utilizarán para acciones contra Irán».

Pakistán ya ha comenzado a posicionarse como garante alternativo de la seguridad de las monarquías del Golfo.

Islamabad y Ankara también están profundizando su cooperación militar. Pakistán participa en el programa de cazas furtivos KAAN, mientras que Turquía proporciona apoyo en tecnología de drones, formación y equipamiento militar.

También crecen las especulaciones de que Irán podría apoyar discretamente partes de esta transición regional. Según se informa, una de las principales exigencias de Teherán en las recientes negociaciones con Washington fue el cierre de las bases militares estadounidenses en toda la región.

«Casi todas las naciones de Oriente Medio, salvo algunas como los Emiratos Árabes Unidos, apoyan un mecanismo de seguridad autóctono en la región debido a la connivencia entre Estados Unidos e Israel que ha provocado un derramamiento de sangre significativo entre las naciones árabes», afirma Sherazi.

«Ha llegado el momento de que una fuerza sólida ponga fin a la barbarie de los sionistas y sus partidarios».

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6. Crítica a Nkrumah.

Un artículo muy crítico, y quizá polémico, sobre el «socialismo africano» de los años 60 y, concretamente de Nkrumah en Ghana.

https://roape.net/2026/04/22/black-marxists-and-the-character-of-an-african-leninist-economy/

Los marxistas negros y el carácter de una economía leninista africana

Por Nana Osei-Opare

22 de abril de 2026

En este extracto de su nuevo libro, Socialist De-Colony: Black and Soviet Entanglements in Ghana’s Cold War, Nana Osei-Opare pretende desmontar el mito persistente de que el socialista Kwame Nkrumah, líder de Ghana, y el Estado socialista ghanés (1957-1966) estaban en contra del capitalismo o de la empresa privada. Osei-Opare sostiene que la búsqueda del capitalismo extranjero y privado y de la inversión en el nuevo Estado, la «descolonia socialista», fue una política de gobierno deliberada del Estado socialista, y no una contradicción marxista. Osei-Opare sostiene también que esta idea y esta política tenían sus raíces en la interpretación que los marxistas negros hacían de la Nueva Política Económica soviética de la década de 1920 y de los escritos de Vladimir Lenin sobre el capitalismo de Estado. El libro completo se puede descargar gratuitamente en la página web de Cambridge.

En 1963, el Gobierno de Ghana aprobó la Ley de Inversiones de Capital, eliminando el requisito de que las empresas reinvirtieran el 60 % de sus beneficios después de impuestos en Ghana.[1] El líder de la nación, Kwame Nkrumah, elogió el éxito de la Ley al «animar a muchos inversores privados a acudir en masa con propuestas para establecer negocios en Ghana».[2] En su discurso con motivo de la inauguración de la fábrica de jabón de Unilever en Tema ese mismo año, Nkrumah respaldó la promulgación de la ley y, al mismo tiempo, esbozó algunos de los principios de su filosofía económica y la de su gobierno —la acogida del capital privado y la inversión extranjera—, en esencia, el capitalismo, dentro de una sociedad socialista. Señaló: «Hay quien piensa que la inversión de capital entra en contradicción con nuestros objetivos e ideas socialistas. Esto no es cierto».[3]

La declaración de Nkrumah junto a Unilever, una empresa británica que había acumulado poder y riqueza durante la era colonial a costa de los africanos, indicaba que no solo el capitalismo y el socialismo eran compatibles con el proyecto político de Ghana, sino que las empresas extranjeras, incluso aquellas con una oscura historia colonial, tenían un lugar dentro de la nueva sociedad socialista de Ghana. Como filosofía de gobierno y económica, tanto el socialismo como el capitalismo tenían un papel que desempeñar en la construcción de Ghana.

Las observaciones de Nkrumah sobre la coherencia económica, intelectual y política de perseguir el capitalismo y el socialismo dentro de una economía nacional ejemplificaban un acalorado debate internacional del siglo XX, dentro del pensamiento político negro y global, sobre si las combinaciones de capitalismo y socialismo podían ser coherentes dentro de un proyecto estatal marxista.[4] Los historiadores marxistas caribeños Walter Rodney y C. L. R. James representaron de forma vibrante dos espectros ideológicos de crítica. Ambos utilizaron el ejemplo de la Ghana de Nkrumah para articular sus posiciones.

En una conferencia de 1975 en el Queens College de la ciudad de Nueva York, Rodney criticó enérgicamente el proyecto político-económico de Nkrumah por considerarlo ideológicamente inviable y contradictorio, ya que era una «mezcolanza» de socialismo y capitalismo. Para Rodney, las políticas socialistas de Nkrumah eran «caprichosas» y no abordaban la contradicción entre las «premisas socialistas» y el sistema capitalista, que no podían coexistir dentro de un único modelo económico. [5] El primero era un sistema económico en el que el Estado y los trabajadores poseían y dirigían las industrias y la economía en general, y el segundo, un sistema económico en el que los particulares y las empresas, bajo el nombre de «fuerzas del mercado», tenían libertad para actuar y operar con poca o ninguna intervención gubernamental.

James discrepaba de Rodney, argumentando que las políticas capitalistas y socialistas podían coexistir, y concluyó que una combinación de modos de producción capitalistas y socialistas constituía la base de la filosofía económica de la Unión Soviética de la década de 1920 y del proyecto político-económico denominado Nueva Política Económica (NEP). Denominó a esto «capitalismo de Estado» y cuestionó cómo alguien podía entender el sistema de la URSS, el epítome de un proyecto estatal marxista, como otra cosa. [6] Subyacente al debate entre James y Rodney estaba el reconocimiento de que tanto el capitalismo como el socialismo funcionaban simultáneamente en la Ghana de Nkrumah.

Este capítulo revitaliza el debate entre Rodney y James al reconceptualizar en primer lugar los vínculos de Nkrumah con las ideas de capitalismo de Estado del líder soviético Vladimir Lenin, en particular en lo que respecta a si el capitalismo y el socialismo podían coexistir dentro de un marco marxista. Al hacerlo, el capítulo recrea las biografías y los circuitos intelectuales y geográficos de Nkrumah y de algunos marxistas negros anglófonos clave desde 1917 hasta 1957.

Demuestra que la filosofía político-económica de Nkrumah y el proyecto económico de Ghana estaban arraigados en la interpretación que los marxistas negros anglófonos hacían tanto de las ideas de capitalismo de Estado de Lenin como de su rehistoricización de la sociedad soviética en las décadas de 1920 y 1930. Esto muestra cómo las ideas del experimento soviético resultaron útiles para que los líderes socialistas negros reimaginaran sus propias sociedades.

En segundo lugar, el capítulo reevalúa la Ghana de Nkrumah en el marco de la praxis del capitalismo de Estado socialista. Desmonta la historiografía según la cual Nkrumah se oponía sin reservas a la inversión y al capital extranjeros, mostrando en cambio cómo el Estado ghanés buscó capital e inversión extranjeros sin dejar de ser fiel a su espíritu socialista, a pesar de algunas voces internas que cuestionaban el carácter socialista de su desarrollo. En última instancia, una comprensión adecuada y una rehistoricización de la economía ghanesa permiten una lectura alternativa de las economías poscoloniales y socialistas, del socialismo en África, y de cómo los pueblos anteriormente colonizados imaginaban la reconstrucción de nuevas sociedades y la libertad negra a partir de las cenizas extractivas del colonialismo. [7]

Después de que Ghana se convirtiera en república en 1961, año en el que algunos han argumentado que el Estado se alejó del capitalismo,[8] el secretario del Gabinete de Ghana informó a los ministros del país de que «no existía ninguna propuesta para desalentar o prohibir la puesta en marcha de proyectos por parte de la empresa privada; el sector de la “empresa privada” se mantendrá». [9] Algunos interpretaron esta decisión como una prueba de que Nkrumah y sus «secuaces» habían acabado por fin con el capitalismo, de que se estaban llevando a cabo esfuerzos de nacionalización y de que Ghana se había volcado por completo y se había enamorado del comunismo y de la Unión Soviética. [10]

Sin embargo, esto fue y sigue siendo una grave interpretación errónea, y resultaba económicamente peligroso para el nuevo Estado, ya que ahuyentaba la inversión, lo que llevó al Gobierno ghanés a abordar la cuestión directamente. En 1962, el Gabinete Presidencial de Ghana redactó una declaración en la que recordaba al mundo que «no tenía intención de considerar ninguna propuesta de los propietarios de empresas privadas para la venta de sus negocios al Gobierno». Además, el Gobierno subrayó su apoyo al capitalismo privado y a la iniciativa privada; de hecho, los acogía con satisfacción. El documento continuaba: «El Gobierno aprovecha esta oportunidad para reiterar lo que ha afirmado en numerosas ocasiones en el pasado, a saber, que reconoce la existencia de la iniciativa privada y la inversión en la economía nacional, y que espera que la iniciativa privada desempeñe su papel en el desarrollo económico del país, codo con codo con las empresas estatales y cooperativas».[11]

En una cena con empresarios celebrada en la Flagstaff House a principios de 1963, Nkrumah informó a los asistentes de que las ideas de Ghana «sobre el socialismo pueden coexistir con la empresa privada». Nkrumah se mostró firme en que el capital privado y, en particular, el capital de inversión privado, tenían «un papel reconocido y legítimo que desempeñar en el desarrollo económico de Ghana». Nkrumah insistió en que el socialismo y el capitalismo podían coexistir. Continuó diciendo: «Nunca he ocultado mi fe en los principios socialistas, pero siempre he tratado de dejar muy claro que el socialismo de Ghana no es incompatible con la existencia y el crecimiento de un sector privado vigoroso en la economía».[12] En una entrevista con la BBC Network of Africa en 1979, Imoru Egala, exministro de Industria del gabinete de Nkrumah, sostuvo que Ghana tenía una «economía mixta» bajo el mandato de Nkrumah, en la que el Estado no era propietario de la mayor parte de los medios de producción. [13]

El Departamento de Estado de EE. UU. coincidió con esta valoración. En 1963, el embajador estadounidense en Ghana, Wilson Flake, y el Departamento de Estado de EE. UU. concluyeron que Ghana aplicaba «una economía mixta en la que el capital privado es activo y se acoge con agrado la inversión extranjera». [14] El Departamento de Estado de EE. UU. se jactaba de su fuerte inversión en la economía de Ghana, especialmente de su apoyo financiero al Proyecto del Río Volta.[15] La combinación de socialismo y capitalismo —el capitalismo de Estado, la economía mixta— fue un sello distintivo y una característica deliberada de la descolonización socialista.

No se trataba de un error, un accidente, ni de una contradicción mal concebida o ideológica. Por el contrario, se nutría de un legado político-económico e intelectual más amplio, enmarcado en la interpretación que los marxistas negros hacían del experimento soviético. Nkrumah informó públicamente a los miembros de la comunidad empresarial de que «Ghana esperaba que los empresarios, industriales, fabricantes e inversores desempeñaran un papel significativo en» el crecimiento y el desarrollo económicos de Ghana. «Inviten a sus amigos empresarios a venir aquí y ver con sus propios ojos el ambiente feliz que impregna todo lo que hacemos.»[16] Este no fue un discurso secreto. Se reprodujo en The New Ashanti Times. Nkrumah no expresó su postura en privado para que solo los empresarios pudieran descubrir sus «verdaderas» inclinaciones procapitalistas. Tampoco la expresó clandestinamente para cubrirse las espaldas.

Incluso los funcionarios británicos de la época y la prensa conservadora británica llegaron a la conclusión de que Ghana estaba, efectivamente, aplicando políticas procapitalistas. El 16 de octubre de 1963, el periódico conservador británico The Daily Telegraph reconoció que Ghana «seguía… dando la bienvenida» a los inversores privados siempre que fueran «justos con nosotros (Ghana)». [17] Otro artículo reconocía que la «supresión de… las regulaciones sobre reinversión» por parte de Ghana permitiría a corporaciones británicas como la Ashanti Goldfield Company y el Consolidated African Selection Trust, un grupo dedicado a los diamantes, continuar «realizando grandes inversiones en Ghana».[18] Estas medidas llevaron al Financial Times británico a admitir que Ghana estaba haciendo numerosas concesiones a «los inversores extranjeros y a los posibles inversores».[19] De hecho, Ghana fue una de las naciones que abogó por la libre circulación de mercancías a nivel internacional, criticando a los supuestos países procapitalistas por la intervención estatal en el mercado.

En las reuniones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) celebradas en mayo y junio de 1962, Ghana, junto con Nigeria, Indonesia y Brasil, instó a las antiguas potencias coloniales, promotoras y defensoras públicas del capitalismo, a reducir y eliminar las barreras comerciales para sus productos. La delegación ghanesa criticó las «restricciones» al cacao impuestas por Japón y Francia e instó a las antiguas (y actuales) potencias colonizadoras a reducir, si no eliminar definitivamente, sus aranceles.[20] Ghana reclamó la circulación sin restricciones de sus mercancías dentro de la economía mundial. ¡Los países industrializados occidentales atacaban a los líderes de Ghana por intentar proteger su economía de la explotación extranjera mientras ellos mismos aplicaban tácticas similares!

El 29 de noviembre de 1963, un escritor con el seudónimo de X’ray publicó «Sugar Industrial Complex» en la revista socialista, pro-liberación africana y panafricanista del CPP, The Spark. X’ray reconoció que «el sector privado de la economía nacional [ghanesa] está avanzando con paso firme, como se observa en los avances logrados en virtud de la Ley de Inversiones de Capital». X’ray acogió con satisfacción la afluencia de capital privado y el capitalismo porque estaba «subordinado» a las visiones económicas más amplias de Ghana.[21] «El Gobierno», señaló Nkrumah, «seguirá animando a los inversores privados a establecerse y operar en Ghana. Nuestro Gobierno no tiene ningún plan de hacerse cargo de las industrias del sector privado».[22] Esta declaración era coherente con la opinión que Nkrumah mantenía desde hacía tiempo de que el Estado no debía ni eliminar la propiedad privada ni nacionalizar todos los activos o tierras privados.

Otros teóricos socialistas de Ghana se hicieron eco de un mensaje similar. Sostenían que «el derecho al uso de la propiedad privada y el ejercicio de la iniciativa privada son reconocidos por todos los sectores de la comunidad».[23] El Consejo Editorial del Evening News escribió en 1963: «Sin duda, algunos elementos se han dejado llevar por la visión dogmática de lo que significa el socialismo en Ghana; es cierto que algunos se ven afectados por la parálisis infantil de la que habló Lenin hace años, pero el mensaje claro de Osagyefo a los empresarios debe tranquilizar tanto a los difamadores como a los inversores aventureros».[24] El 2 de marzo de 1963, una persona anónima escribió en The New Ashanti Times: «Unámonos todos a Osagyefo (Nkrumah) para animar a los inversores extranjeros».[25] C. L. R. James informó a una audiencia en Ghana de que la política de Ghana consistía en «decirle con toda franqueza al capitalismo, en particular al capitalismo acelerado: os necesitamos».[26]

Desde el presidente hasta los líderes del Estado, pasando por la prensa ghanesa, las revistas ghanesas prosocialistas y los círculos intelectuales marxistas negros de Ghana, existía un consenso y un entendimiento de que el Estado socialista no había abandonado el capitalismo ni rechazado la empresa privada. Desde los inicios del Estado, este había reconocido el importante papel que el capitalismo, la inversión extranjera y la empresa privada debían desempeñar en su reconstrucción socialista y en la salvaguarda de la libertad negra. ¿Qué explica entonces el completo desconocimiento (o la interpretación errónea deliberada) de los objetivos y el proyecto político-económicos de Ghana?

El Estado ghanés se sentía cada vez más frustrado por el hecho de que las empresas privadas y los inversores extranjeros, deseosos de hacer negocios en Ghana, exigieran que el Estado ghanés inyectara su propio dinero en empresas privadas y asumiera responsabilidades financieras en caso de que dichas empresas quebraran. Esto socavaba el propósito del impulso estatal a la inversión privada. Se suponía que los fondos privados fluirían hacia Ghana y compensarían el gasto público en esos sectores, liberando así recursos financieros del Estado para invertir en proyectos esenciales. [27]

Además, los dirigentes de Ghana habían llegado a la conclusión de que ciertas medidas y empresas económicas funcionarían mejor si fueran gestionadas íntegramente por el sector privado, lo que significaba que debían generar beneficios y ser entidades autosuficientes, o bien pasar a ser de propiedad exclusiva del Gobierno. La Corporación Permanente de Desarrollo, la entidad gubernamental encargada de supervisar las empresas estatales de Ghana, se había mostrado especialmente firme en que el Gobierno se retirara, junto con sus finanzas, de muchas empresas. [28]

En consecuencia, los funcionarios del Gobierno elaboraron una lista de las empresas en las que había «invertido capital» y debatieron si debían vender su participación al copropietario privado o adquirir las acciones de los inversores privados. El objetivo era dejar a las «empresas libres para operar económicamente como organismos autónomos».[29] Los dirigentes de Ghana habían dejado muy claro que no estaban inmersos en un proceso de nacionalización. El Estado trató de desmontar el gran mito que circulaba entre finales de 1961 y principios de 1962 —y que, de hecho, tendría una larga vida tras la muerte de Nkrumah— de que el Gobierno pretendía nacionalizar la economía. Más bien, el Gabinete deseaba reiterar la posición del Estado, según la cual «no tenía intención de adquirir ninguna empresa comercial privada existente».[30] El Estado no estaba nacionalizando empresas privadas ni se disponía a hacerlo.

[1] TNA, DO 166/12, 16-18 de octubre de 1963, Alto Comisionado en funciones en Accra a Ghana: distribución del resumen quincenal.

[2] «El presidente de Ghana repasa los avances en Ghana», The African Chronicler: A Diary of Weekly Events in Africa, vol. 1, n.º 21 (3-9 de octubre de 1963): 278.

[3] «Nuestro deber cívico»: Discurso del Dr. Kwame Nkrumah en la inauguración de la fábrica de jabón de Unilever en Tema el sábado 24 de agosto de 1963.

[4] Para debates anteriores y paralelos sobre el capitalismo de Estado, véase M. C. Howard y J. E. King, «“State Capitalism” in the Soviet Union», History of Economic Review, vol. 34, n.º 1 (2001): 110-126; y Western Marxism and the Soviet Union, de Marcel van der Linden (Leiden: Brill Press, 2007). Para otros análisis sobre cómo han percibido y entendido el capitalismo de Estado los académicos y pensadores a lo largo del siglo XX, véase Andrew Koppelman, «Rawls, Inequality, and Welfare-State Capitalism», American Journal of Law and Equality, vol. 3 (2023): 256–282.

[5] Discurso de Walter Rodney de 1975, «Marxism and African Liberation», pronunciado en el Queen’s College, Nueva York, www.marxists.org/subject/africa/rodney-walter/works/marxismandafrica.htm.

[6] James, Nkrumah and the Ghana Revolution, 192.

[7] Aunque no abordo aquí los estudios que tratan de la economía ghanesa precolonial y colonial —desde la esclavitud hasta el trabajo forzoso, pasando por los mercados locales, los comerciantes y las empresas comerciales británicas, entre otros—, véase: Austin, Labour, Land and Capital in Ghana; Raymond E. Dumett, El Dorado in West Africa: The Gold Mining Frontier, African Labor and Colonial Capitalism in the Gold Coast, 1875–1900 (Atenas: Ohio University Press, 1998); Hill, Migrant Cocoa Farmers; Jim Silver, «The Failure of European Mining Companies in the Nineteenth-Century Gold Coast», Journal of African History, vol. 22, n.º 4 (1981): 511–529; Kwabena Adu-Boahen, «The Impact of European Presence on Slavery in the Sixteenth to Eighteenth-Century Gold Coast», Transactions of the Historical Society of Ghana, vol. 14 (2012): 165–199.

[8] Bob Fitch y Mary Oppenheimer, Ghana: El fin de una ilusión (Nueva York: Monthly Review Press, 1966).

[9] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 1 de junio de 1961, E. K. Okoh a E. C. Quist-Therson.

[10] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 28 de junio de 1961, E. C. Quist-Therson al Director Ejecutivo.

[11] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, «Extracto del acta de una reunión del Consejo de Ministros celebrada el 16 de febrero de 1962 | Punto 4. “Declaración sobre la venta de empresas privadas”».

[12] Kwame Nkrumah, «Invest in Ghana», The New Ashanti Times, 2 de marzo de 1963.

[13] «Todos somos socialistas», West Africa, 30 de abril de 1979.

[14] «Ghana no es un satélite de Rusia», The Daily Graphic, 16 de julio de 1963; Archivos Hoover, Documentos de Karl August Wittfogel, caja 203, carpeta 203.4, citado en la introducción del senador Thomas J. Dodd en «Subcomisión para investigar la aplicación de la Ley de Seguridad Interna y otras leyes de seguridad interna», «Estudiantes ghaneses en Estados Unidos se oponen a la ayuda estadounidense a Nkrumah», 19 de agosto de 1963 y 11 de enero de 1964, 3.

[15] «Ghana no es un satélite de Rusia».

[16] Nkrumah, «Invierta en Ghana».

[17] «Ghana invita a invertir», The Daily Telegraph, 16 de octubre de 1963.

[18] «Flexibilidad para las empresas», The Daily Telegraph, 16 de octubre de 1963.

[19] «Concesiones de Ghana a los inversores extranjeros», Financial Times, 16 de octubre de 1963.

[20] PRAAD-Accra, 13/2/95, agosto de 1962, «Informe de las delegaciones de Ghana a las reuniones del GATT, mayo-junio de 1962», elaborado por el Ministro de Finanzas y Comercio, División de Comercio.

[21] X’ray, «Complejo industrial azucarero», The Spark, 29 de noviembre de 1963.

[22] El Consejo Editorial, «Las bases socialistas de la economía de Ghana», Evening News, 26 de febrero de 1963.

[23] Grupo 6, «Informe del seminario sobre el “nkrumaísmo”» en Informe del seminario sobre el “nkrumaísmo”, eds. El Partido Popular de la Convención (Cape Coast: Mfantsiman Press, 1962), 40.

[24] El Consejo Editorial, «Las bases socialistas de la economía de Ghana».

[25] Anónimo, «Fomentar la inversión», The New Ashanti Times, 2 de marzo de 1963.

[26] James, Nkrumah and the Ghana Revolution, 170.

[27] PRAAD-Accra, RG 7/1/58.

[28] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 17 de mayo de 1961, «Extracto del acta de la reunión extraordinaria del Comité Permanente de Desarrollo celebrada el 17 de mayo de 1961 | Acta 595».

[29] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 20 de junio de 1961, «Extracto del acta de una reunión del Consejo de Ministros celebrada el 20 de junio de 1961 | (ix)»; PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 28 de agosto de 1961, AG. Nota al economista de la ONU, Sr. Franek; PRAAD-Accra, RG 7/1/58, 11 de diciembre de 1961, «Política de inversión del Gobierno: Borrador del memorándum del Consejo de Ministros elaborado por el Ministro de Industrias», por Krobo Edusei.

[30] PRAAD-Accra, RG 7/1/58, «Extracto del acta de una reunión del Gabinete celebrada el 14 de febrero de 1962 | Punto 12. “Adquisición de empresas comerciales privadas”».

La filosofía político-económica de Nkrumah y el proyecto económico de Ghana se enmarcaban en la interpretación que los marxistas anglo-negros hacían tanto de las ideas de Lenin sobre el capitalismo de Estado como de su rehistoricización de la sociedad soviética en las décadas de 1920 y 1930.

En una cena con empresarios celebrada en la Flagstaff House a principios de 1963, Nkrumah informó a los asistentes de que las ideas de Ghana «sobre el socialismo pueden coexistir con la empresa privada».

Desde los inicios del Estado, este había reconocido el importante papel que el capitalismo, la inversión extranjera y la empresa privada debían desempeñar en su reconstrucción socialista y en la salvaguarda de la libertad negra.

Nana Osei-Opare es profesor adjunto en la Universidad Rice. Es autor de Socialist De-Colony: Black and Soviet Entanglements in Ghana’s Cold War Projects (Cambridge, 2025) y coeditor, junto con Su Lin Lewis, de Socialism, Internationalism, and Development in the Third World (Bloomsburg, 2024). Además, junto con Sunnie Rucker-Chang, coeditó «Blackness in Slavic, East European, and Eurasian Societies» en la revista Slavic Review (2026). Anteriormente, fue becario de la Fundación Nacional para las Humanidades y de la Fundación Ford en el Centro Schomburg de Investigación de la Cultura Negra, así como becario Andrew Mellon para profesores adjuntos en el Instituto de Estudios Avanzados.

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7. Características de la ideología del capital.

He leído bastantes artículos espeluznados por el reciente «manifiesto de Palantir» -recordad que Tomaselli hablaba de él en su última entrada-, pero Zhok cree que, en realidad, la ideología del capital siempre ha sido así.

https://www.facebook.com/andrea.zhok.5/posts/pfbid02VCJVEFx6tQ8ctk9GSZeYhAb1LW2xYdua5M8YtGcvS2iragU9pCxCKNNG78X2d44Bl

Los análisis realizados desde una perspectiva marxista siguen siendo los más poderosos a la hora de interpretar la sociedad contemporánea, los más capaces de dar cuenta y anticipar sus dinámicas fundamentales; sin embargo, a menudo adolecen de una «escasa intuición» y de una escasa «figuratividad». Si se le explica a alguien que sus acciones, independientemente de lo que piense de sí mismo, están a largo plazo canalizadas o, al menos, condicionadas por los macromecanismos estructurales de la autorreproducción del capital, la reacción instintiva de la mayoría es de desconfianza o incredulidad. Esto se debe a que ellos (pero, en realidad, cada uno de nosotros, con muy raras excepciones) no se mueven intencionadamente por esas palancas: no quieren «ganar cada vez más dinero», no quieren «obtener márgenes crecientes», no es eso lo que les anima y mueve.

Este hecho ha sido siempre un obstáculo para la plena comprensión de ese modelo explicativo, casi dos siglos después de sus primeras formulaciones. Si observamos los movimientos nacionales e internacionales que condujeron a la Primera Guerra Mundial, vemos con claridad cómo el conflicto se presenta como el horizonte fatal de una competencia económica ilimitada y necesariamente expansiva, que primero agota sus propios recursos internos, luego se derrama en la aventura colonial (la primera globalización) y, finalmente, pasa a la acción, transformando la competencia económica en una guerra abierta. Sin embargo, por mucho que un análisis a posteriori muestre esos procesos con claridad (y por mucho que algunos, como Rosa Luxemburg, ya los hubieran descrito en su momento), la inmensa mayoría de las personas en vísperas de la Primera Guerra Mundial (incluidos miembros destacados de las clases dirigentes) interpretaban aquellas circunstancias como «búsqueda de espacio vital», como «autodefensa nacional», como «orgullo patriótico», como «protección de sus familias frente a la barbarie extranjera», etc. No iban a la guerra para complacer a los Rothschild, sino por razones humanas totalmente comprensibles. La amarga sabiduría de la Casandra marxista reside en el hecho de que, sin embargo, en realidad estaban haciendo un favor precisamente a los Rothschild, a los Krupp, no a sí mismos, ni a la patria, ni a sus familias, etc.

Hoy la situación es similar, con el añadido de una capacidad manipuladora del gran capital mucho más refinada que en el pasado. Tampoco hoy hay que pensar que todos los «capitalistas» actúan por «razones capitalistas». En realidad, los que actúan así son una minoría. La cuestión es que el «capitalismo» es, técnicamente, una forma de producción y reproducción social muy simple: es un sistema (un «algoritmo») que tiene un único «objetivo», el incremento medio progresivo de las capitalizaciones, y por lo tanto una única dirección, el crecimiento infinito, la expansión infinita. No conoce otros fines, o mejor dicho, puede instrumentalizarlos todos, pero estos no representan el verdadero objetivo. Por lo tanto, es un sistema social que genera automáticamente un consumo ilimitado de recursos, expansionismo, la imposición universal de sus propios paradigmas en todas partes y, por ello mismo, cíclicamente, crisis, conflictos y grandes destrucciones, que se limitan a recargar el reloj de esa misma dinámica ciega.

Lo que quiero subrayar aquí, sin embargo, es que la estructura capitalista, con el tiempo, ha aprendido a construir también su propia «ideología», que poco a poco comienza a tomar una forma cada vez más definida (véanse las «visiones» de personajes como Peter Thiel). Esta «ideología» no se sustenta en la cruda y abstracta perspectiva de «ganar cada vez más dinero», una perspectiva árida y en gran medida incapaz de mover siquiera a los tiburones de las finanzas. Esta ideología tiene algunos pilares fundamentales, vinculados a las ideas que en la tradición filosófica han recibido el nombre de «nihilismo» y «voluntad de poder».

La ideología del capital es:

1) NIHILISTA, en el sentido de la destrucción de toda referencia a valores naturales, tradicionales o históricos;

2) PROGRESISTA, en el sentido de concebir cualquier «avance» como coincidente con «lo mejor»;

3) TECNOCRÁTICA, en el sentido de imaginar un mundo en el que la sabiduría se define como competencia en el ejercicio del poder tecnológico;

4) TRANSHUMANISTA, en el sentido de concebir a la humanidad como una materia prima libremente maleable para fines superiores y específicamente con vistas a un «incremento de poder»;

5) MONOPOLÍSTICAMENTE UNIVERSALISTA, en el sentido de suponer que solo puede y debe existir una visión del mundo verdadera, que debe extenderse a todo el globo, expulsando cualquier otra visión, por esencia «inferior» .

Los Musk, los Thiel, los Gates, los Soros y muchos otros menos famosos se mueven todos en este horizonte nihilista, progresista, tecnocrático, transhumanista y universalista. Sería erróneo pensar que «solo aspiran a ganar cada vez más dinero». A sus ojos, el capital aparece únicamente como un instrumento necesario que, por ser necesario, naturalmente, no puede verse comprometido de ninguna manera. Pero ellos se consideran «idealistas». Lo que se les escapa, al igual que a millones de personas que desearían estar en su lugar, es que lo que a sus ojos parece una «visión verdadera» no es más que la traducción en imágenes del funcionamiento del capital.

1) El triunfo del capital (dinero) es la sustitución de los valores naturales y tradicionales por el valor de cambio (precio);

2) El proceso del capital es, idealmente, avanzar hacia una acumulación indefinida (progreso);

3) El capital es la metatecnología más poderosa de la historia: es el medio de todos los medios, el instrumento que permite gobernar todos los demás instrumentos y todos los bienes;

4) El capital es un poder de transformación infinito e ilimitado: no tiene forma propia, pero puede transformarse de manera fluida en cualquier cosa; y por eso parece que podría mantener su valor incluso si los seres humanos desaparecieran;

5) El capital es una forma abstracta, intrínsecamente universal. La visión del mundo del capital se relaciona con las visiones del mundo históricas y antropológicas del mismo modo que los números se relacionan con las palabras de las lenguas humanas: un lenguaje universal, transversal, pero al mismo tiempo semánticamente vacío.

Así, cuando hoy vemos el mal del mundo concentrado en los Trump, en los Netanyahu, recordemos que pronto se irán (bueno, nunca demasiado pronto), y que pronto desaparecerán sus excusas falsas, sus justificaciones de comediantes a base de la Biblia, el Holocausto, los derechos humanos, etc., pero no desaparecerá el impulso fundamental que hay detrás de ellos (y también a muchos que se sitúan en posiciones políticas opuestas).

No desaparecerá el impulso de pensar

que no existen valores objetivos (ni en la naturaleza, ni en la historia);

que «avanzar» hacia el progreso (es decir, hacia un nuevo «avanzar») es en sí mismo el bien;

que los poseedores de la tecnociencia son también los poseedores de la sabiduría;

que la humanidad es un accidente sacrificable;

que cualquier otra visión, perspectiva u opinión no son más que atavismos, errores o prejuicios que hay que arrollar y suplantar.

Nos encontraremos ante esta configuración una y otra vez, en otras agresiones internacionales, otros bombardeos humanitarios, otros ataques preventivos, otras «guerras de civilizaciones», otros genocidios en nombre del progreso, otros encarcelamientos en nombre del bien, otros asesinatos en nombre de la idea de que nuestra forma de vida («way of life») no es negociable.

Hasta que, o la destruimos nosotros, o ella nos destruirá a nosotros.

Los análisis realizados desde una perspectiva marxista siguen siendo

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8. Plutopía.

Extracto de un libro en el que se intenta establecer una analogía entre dos ciudades atómicas en los dos bandos de la Guerra Fría con algo en común: ambas se dedicaban a producir plutonio.

https://www.terrestres.org/2026/04/23/lutopie-nucleaire-des-villes-atomiques-de-la-guerre-froide/

La utopía nuclear de las ciudades atómicas de la Guerra Fría

Esta es la historia de una utopía nuclear con el odio recíproco entre las dos potencias enemigas de la Guerra Fría como telón de fondo. En «Plutopia», la historiadora Kate Brown recorre la historia de dos ciudades —una soviética y otra estadounidense— dedicadas a la producción de plutonio. Y describe la vida en estas ciudades-fábrica tan cruciales como secretas. Extracto.

Kate Brown

23 de abril de 2026

Extracto de la introducción del libro de Kate Brown, Plutopia – Una historia real de las primeras ciudades atómicas, traducido del inglés (Estados Unidos) por Cédric Weis y publicado por la editorial Actes Sud en la colección «Questions de société» en 2024.

Es la historia de una utopía, en dos extremos del mundo. La historia de un sueño trágico, en pleno corazón de la Guerra Fría. La historia de dos enemigos, obsesionados por la Bomba. La historia de dos ciudades cerradas, reflejos la una de la otra, unidas por el miedo al apocalipsis, por su odio recíproco y por una misma obsesión, la producción desenfrenada de plutonio: Richland, en Estados Unidos, en el sureste del estado de Washington; Ozersk (literalmente, el «valle de los lagos»), en la URSS, al sur de los Urales.

Estas dos ciudades-fábrica, centros neurálgicos de los arsenales nucleares de ambos bloques, no solo produjeron ojivas y misiles, sino que también crearon felices recuerdos de infancia, viviendas asequibles y excelentes escuelas en comunidades modelo, que se convirtieron en remansos de paz para las familias que vivieron allí. Sus habitantes, pioneros del plutonio, recuerdan que nunca cerraban con llave la puerta de sus casas, que sus hijos jugaban sin peligro en las calles, que las relaciones de vecindad eran buenas y que no había ni desempleo, ni indigencia, ni delincuencia.

El recuerdo de esa sensación de seguridad y protección en lugares situados en el epicentro de la carrera armamentística nuclear me intrigó mucho. En esas mismas ciudades, agentes de seguridad y médicos vigilaban y examinaban febrilmente a los habitantes mediante redes de informadores, escuchas telefónicas y reconocimientos médicos obligatorios. En cuanto a los ingenieros de las fábricas de armamento, a quienes se les exigía producir la máxima cantidad de plutonio en un tiempo récord, contaminaban dramáticamente el medio ambiente con total impunidad.

De las diferentes etapas de la cadena de fabricación de armas nucleares, la producción de plutonio es la más contaminante. Cada kilogramo de producto acabado genera miles de metros cúbicos de residuos radiactivos. En cuatro décadas de funcionamiento, la planta de plutonio de Hanford, cerca de Richland, y la de Mayak, cerca de Ozersk, han emitido cada una al menos 200 millones de curios de radiactividad en su entorno inmediato —el equivalente, en total, a dos catástrofes de Chernóbil1. Estas plantas han dejado inhabitables decenas de miles de hectáreas, han contaminado ríos, campos y bosques, y miles de personas han atribuido sus enfermedades a ellas.

Chernóbil es conocido en todo el mundo. ¿Por qué Hanford y Mayak lo son tan poco? ¿Cómo es posible que los habitantes de estos lugares —cunas de un desastre largo y lento— hayan conservado un recuerdo tan radiante? Los dirigentes de Richland y Ozersk solían mencionar con orgullo el número de doctorandos que contaba su ciudad. ¿Por qué personas tan dispuestas a alabar sus competencias aceptaron ignorar durante décadas la enorme contaminación ambiental que azotaba a su alrededor?

Al documentarme, me sorprendió constatar la atención que los hombres de poder encargados de fabricar las primeras reservas de plutonio del mundo habían prestado a las viviendas, las tiendas, las escuelas y los programas de ocio —además de la que se reservó a los reactores de grafito y a las plantas de tratamiento químico. No muy lejos de los reactores, se habían construido auténticas ciudades, dedicadas a la familia y al consumo, para acoger a una clase obrera cuyo nivel de vida alcanzaba el de la clase media. Una vez más, nadie veía en ello ninguna anomalía. Durante las décadas siguientes, estos proyectos de prosperidad de una única clase social inspiraron algunos programas nucleares civiles. La ciudad ucraniana de Prípiat, situada cerca de los reactores de la central de Chernóbil, fue un ejemplo de ello: a pesar de la pobreza rural que la rodeaba, disfrutaba de todas las comodidades de una ciudad moderna. Tras la catástrofe de Fukushima de 2011, la prensa reveló que las empresas energéticas japonesas —a pesar de haber recortado en seguridad en sus centrales— habían contribuido ampliamente a la financiación de la construcción de «pueblos atómicos» de inspiración estadounidense y habían vendido la energía nuclear como una oportunidad para acceder a la clase media2. ¿A qué se debe que, con la energía nuclear, el acceso a la propiedad se haya acomodado así a todos los peligros?
Los reactores D y DR en Hanford. Comisión de Energía Atómica/Departamento de Energía de los Estados Unidos, Wikimedia.
Ozersk y Richland pertenecían al Estado, pero eran gestionadas por empresarios. Richland constituía un caso aparte en suelo estadounidense, ya que era una ciudad desprovista de propiedad privada, de economía de mercado y de gobierno local. Ozersk, por su parte, era una de las diez ciudades atómicas de la Unión Soviética. Mantenidas en secreto, ausentes de los mapas, estaban rodeadas de vallas y nadie podía permanecer en ellas sin salvoconducto. Curiosamente, quienes vivían allí parecían apreciar este tipo de organización. En Richland, en la década de 1950, los ciudadanos con derecho a voto votaron en dos ocasiones en contra de la municipalización, la autonomía de gobierno y la libre empresa. En Ozersk, a finales de la década de 1990, el 95 % de los votantes encuestados se pronunció a favor de mantener las barreras, los guardias y el sistema de salvoconductos de su ciudad. En el momento de escribir estas líneas, Ozersk sigue vallada y vigilada como una prisión. Estas elecciones de vida me han intrigado. ¿Por qué los habitantes de estas ciudades del plutonio han optado por renunciar a sus derechos civiles y políticos? Los soviéticos carecían de vida electoral y de medios de comunicación independientes, pero los habitantes de Richland vivían en un país democrático y especialmente próspero. ¿Por qué los famosos «frenos y contrapesos» del sistema político estadounidense —esos mecanismos destinados a garantizar la separación de poderes entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial— no lograron proteger a Estados Unidos de una contaminación radiactiva aún mayor, aunque mantenida en secreto, que la de Chernóbil?

Al buscar respuestas a estas preguntas, descubrí que, para animar a los trabajadores a aceptar los sacrificios y los riesgos inherentes a la producción de plutonio, las autoridades nucleares de ambos países inventaron un concepto: la plutopía. Las ciudades atómicas —sin parangón, de acceso restringido y llenas de promesas— satisfacían la mayoría de las aspiraciones de las sociedades estadounidense y soviética de la posguerra. La prosperidad metódica que acompañaba a esta plutopía llevó a la mayoría de los testigos directos a hacer la vista gorda ante los residuos radiactivos que se acumulaban a su alrededor.

Este libro narra la historia desconocida de dos catástrofes nucleares ocurridas paralelamente en Estados Unidos y en la Unión Soviética. Espero que, tras su lectura, ya no se nos ocurra separar ambos relatos. Los habitantes de Ozersk solían decir que, si perforaran la tierra sin detenerse, acabarían llegando a Richland. Así es como imagino estas dos ciudades: dos planetas girando uno alrededor del otro, sobre un mismo eje. Ozersk fue creada a imagen y semejanza de Richland y viceversa —de forma deliberada, como voy a demostrar, y al albur de las prudentes maniobras a las que se entregaban los agentes de inteligencia y los promotores de ambas ciudades, quienes temían casi tanto el fin de la producción de plutonio como la amenaza del rival nuclear.

Cuatro etapas marcan el ritmo de este relato. En las dos primeras partes, nos centraremos en la historia de los trabajadores itinerantes, los prisioneros y los soldados que trabajaron en la construcción de las dos inmensas fábricas de plutonio: una, en 1943, en el este del estado de Washington; la otra, en 1946, en el sur de los Urales. En un principio, los dirigentes estadounidenses y soviéticos habían previsto que su plutonio fuera producido por mano de obra militarizada al refugio de los campamentos militares. Pero los directores de las fábricas de ambos bloques cambiaron rápidamente de opinión cuando observaron con horror las borracheras y las peleas en las que se enzarzaban los obreros de la construcción. Comprendieron que los operarios de las primeras fábricas de plutonio del mundo no debían ser tan incontrolables como el producto que fabricaban.

Para poner remedio a la violencia y la indisciplina de los trabajadores itinerantes, desconectados de sus familias y comunidades, se decidió invitar a los operarios de plutonio a vivir en total seguridad con sus familias mononucleares en el seno de ciudades atómicas prósperas y concebidas para ellos. Los estadounidenses hablaban de «pueblo» para referirse a Richland, en homenaje al mito pastoral de los orígenes de la democracia estadounidense. Por su parte, los soviéticos utilizaban el término «ciudad socialista» para referirse a Ozersk, en referencia al mito comunista de un futuro libre de toda pobreza rural. Los responsables gubernamentales gastaron sin medida para promover y desarrollar la plutopía, invirtiendo más en las escuelas de ambas comunidades que en el almacenamiento de residuos radiactivos, y mucho más aún en el bienestar de sus residentes que en el de las poblaciones que vivían fuera de las vallas. A medida que la plutopía comenzaba a encarnar las promesas de riqueza, ascenso social y libertad de consumo que traía consigo la Guerra Fría, los primeros residentes, inquietos, acabaron depositando su confianza en sus dirigentes y creyendo en la seguridad de las fábricas y en la legitimidad de la causa nacional. Y cuanto más avanzaba el proyecto, más aceptaban los residentes cambiar sus derechos civiles y biológicos por derechos de consumidores.
Imagen satelital de la central nuclear de Mayak, en la región de Ozersk. Wikimedia.
Desde un punto de vista demográfico, las ciudades del plutonio estaban habitadas por miembros de la clase obrera, pero, debido a su prosperidad, se las consideraba entonces —y la historia ha conservado esa imagen— como enclaves de la clase media. Tanto en Estados Unidos como en la Unión Soviética, fueron los miembros de la clase media quienes —al apropiarse de las clases obreras, al hablar en su nombre y al integrarlas en una sociedad «sin clases3»— forjaron y moldearon las memorias nacionales. Al estar las clases sociales abocadas a desaparecer, los obreros de fábrica de ambos países aprendieron a identificarse con sus superiores jerárquicos y con los científicos de clase media, quienes les aseguraban que sus lugares de trabajo y de residencia estaban a salvo.

La plutopía no podía existir por sí sola. Los historiadores estadounidenses Bruce Hevly y John Findlay describen cómo la planta de plutonio de Hanford dio lugar a un conjunto de «bases de retaguardia», campamentos y guarniciones temporales para los trabajadores menos cualificados4. Encontré el mismo tipo de conjunto en el sur de los Urales, donde el enclave próspero estaba rodeado de campos de trabajo y guarniciones. Al margen de estas ciudades «plutópicas», los dirigentes estadounidenses y soviéticos fundaron comunidades de soldados, presos, minorías, agricultores y trabajadores itinerantes que no estaban cualificados para vivir en la plutopía, entre los «elegidos». ¿Qué interés había en separar a las personas en comunidades distintas? ¿Por qué no se optó por el modelo de las grandes ciudades industriales, con los barrios acomodados situados río arriba y al abrigo de los residuos de las fábricas, y las zonas obreras río abajo, a sotavento de la contaminación? Las respuestas a estas cuestiones de historia urbana se encuentran en la historia de la ciencia, la medicina y la salud pública, pero también en la historia de los servicios de inteligencia y la seguridad nuclear. Muestran de manera reveladora las consecuencias que tuvo la división de estos territorios en zonas de discriminación (por clase y por raza), no solo sobre el nivel de riqueza de las poblaciones, sino también sobre su salud.

Evidentemente, al plutonio y a sus derivados radiactivos no les importaban las fronteras dentro de las cuales se confinaba a la gente. Este será el tema de una tercera parte. Al amparo de una doble valla de alambre de púas, los operadores de estas centrales produjeron toneladas de plutonio. El hermetismo de seguridad de las fábricas y la segregación territorial en zonas nucleares y no nucleares crearon lo que yo denomino una «zona de inmunidad», en la que los directores de las fábricas se sentían libres de sobrepasar los presupuestos, desviar fondos, ocultar accidentes y, sobre todo, contaminar el medio ambiente. En los Urales, los ingenieros soviéticos siguieron el ejemplo de los estadounidenses para garantizar la evacuación rápida y económica de sus residuos: todo iba a parar bajo tierra y a los ríos circundantes; en cuanto a los gases radiactivos, se expulsaban al cielo. Año tras año, los operadores de las centrales tuvieron que hacer frente a numerosos accidentes; algunos fueron graves, como la explosión de 1957 en la planta de reprocesamiento de combustible nuclear de Mayak, no lejos de Ozersk, pero la mayoría de los vertidos eran habituales e intencionados. A medida que los operadores se deshacían de sus residuos, las partículas radiactivas se incorporaban a las corrientes atmosféricas, se mezclaban con el agua potable y se extendían por los ríos.
Cartel a la entrada de la planta de Hanford. Wikimedia.
Tras varios años de investigación, los científicos del este del estado de Washington y del sur de los Urales acabaron comprendiendo los peligros de los productos de fisión que fabricaban. Descubrieron que los isótopos radiactivos invadían la cadena alimentaria, penetraban en las plantas, en el cuerpo y los órganos de animales y seres humanos, y dañaban las células. Los primeros responsables de las plantas de Richland y Ozersk temían las «epidemias», es decir, la incidencia notable de enfermedades orgánicas entre las poblaciones expuestas. Sin embargo, a lo largo de los años, no surgió ninguna patología caracterizada entre los trabajadores del sector nuclear ni en las inmediaciones de sus plantas. Esto no fue realmente una sorpresa. Los científicos habían podido observar, al realizar experimentos con animales de laboratorio, que los diferentes isótopos radiactivos actuaban de forma diversa sobre los organismos, los cuales, a su vez, reaccionaban de manera no uniforme ante la contaminación radiactiva5. Los científicos también sabían que se requería mucho tiempo para que un organismo expuesto a dosis bajas de radiación mostrara signos de enfermedad y pereciera. Confiando en estos periodos de latencia para dar tiempo a la ciencia a resolver el problema de las fugas y la diseminación de isótopos radiactivos, los responsables de las instalaciones no llevaron a cabo ninguna medida susceptible de proteger a los trabajadores y a su entorno.

Ante una catástrofe medioambiental emergente e invisible, la división del territorio en zonas plutópicas y retaguardias resultó ser conveniente. Los habitantes del espacio protegido —jóvenes, ricos, empleados a tiempo completo y bajo seguimiento médico— ofrecían la imagen de una población estadísticamente sana. Al mismo tiempo, los trabajadores itinerantes, los presos y los soldados que realizaban trabajos de construcción en suelos contaminados, descontaminaban los lugares de fugas radiactivas y reparaban los edificios de las fábricas dañados por los accidentes, no contaban con ningún tipo de seguimiento médico. Como trabajadores temporales, pasaban de un trabajo a otro llevando consigo los isótopos radiactivos que habían ingerido y, por consiguiente, todos los problemas de salud posteriores susceptibles de dejar una huella epidemiológica.

En las proximidades de las fábricas de plutonio vivían también poblaciones agrícolas e indígenas, cuyos medios de subsistencia no procedían únicamente —a diferencia de los de los habitantes de Plutopía— de lejanos mercados de consumo, sino en gran medida de sus tierras que, situadas a sotavento de la contaminación radiactiva y aguas abajo de los cursos de agua contaminados, fueron invadidas progresivamente por «puntos calientes ». Además, las fábricas de plutonio fueron el origen de un desarrollo regional que atraía cada vez a más gente a la zona de amortiguación, y los recién llegados, peligrosamente expuestos, apenas recibían seguimiento médico. En otras palabras, el riesgo se calibraba en función de la riqueza de las diferentes clases sociales, cuyos asentamientos se correspondían más o menos con las zonas «primarias» y «secundarias» de los mapas de riesgo nuclear.

En una cuarta parte, saldremos al encuentro de quienes descubrieron que vivían en una zona radiactiva. En 1986, después de que la catástrofe de Chernóbil revelara al mundo el nivel de seguridad de las centrales, las poblaciones vecinas situadas aguas abajo de los cursos de agua y a sotavento de la lluvia radiactiva comenzaron a atribuir a las fábricas de plutonio la incidencia de enfermedades crónicas y las elevadas tasas de malformaciones congénitas, infertilidad y cánceres registradas en su comunidad. Sin embargo, no fue fácil hacer valer su punto de vista, dado lo opaco que era el velo que ocultaba el conocimiento sobre la huella ecológica y sanitaria de las centrales nucleares. Durante décadas, expertos provistos de conocimientos clasificados como «secreto de defensa» hablaron con autoridad sobre la seguridad de las centrales y las dosis de radiactividad admisibles para la salud humana, al tiempo que rechazaban las preocupaciones de los legos en la materia. A partir de 1986, los agricultores locales, los periodistas y los activistas medioambientales exigieron informes sobre accidentes y estudios sobre el medio ambiente y la salud, insistiendo en conocer los riesgos a los que el Estado y las empresas los habían expuesto.
El reactor N de la central de Hanford, situada a orillas del río Columbia. Departamento de Energía de los Estados Unidos, Wikimedia.
Se trataba de un movimiento sorprendente que estaba surgiendo, en el que activistas estadounidenses y soviéticos —que durante mucho tiempo se habían dedicado a defender los derechos civiles, políticos y de los consumidores— reclamaban ahora derechos biológicos6. Se rebelaban contra los industriales que habían privatizado los beneficios astronómicos de la producción de armamento nuclear, dejando a la sociedad la tarea de gestionar los riesgos sanitarios y medioambientales. Los activistas se valieron de los conocimientos científicos de sus rivales y de sus propios estudios sanitarios realizados en las aldeas. Al hacerlo, inventaron una nueva forma de compromiso cívico, que otros grupos adoptaron en Ucrania y que se volvería a encontrar años más tarde en Japón.

Si bien ya existen obras de historia transnacional de la carrera armamentística nuclear y de historia nacional y regional de los programas atómicos o las centrales nucleares, este libro, por su parte, las combina con la historia de los hombres y mujeres que las crearon y fabricaron, y la historia de los lugares donde vivían7. Nuestra mirada descenderá desde las vertiginosas alturas de los satélites espías hasta la altura de los hombres, a las calles de estas ciudades acechadas por el espectro de la aniquilación nuclear. Tratará de comprender lo que la era atómica ha significado para estos reclusos del programa nuclear militar y para las poblaciones rurales de los alrededores, que han visto cómo los productos de la fisión invadían poco a poco su entorno.

Durante la Guerra Fría, los propagandistas y los expertos solían poner en la balanza a Estados Unidos y a la Unión Soviética con el fin de exonerar a uno u otro bando de una culpa o de un acto de injusticia. Por mi parte, he querido situar las dos comunidades del plutonio no una frente a la otra, sino una al lado de la otra, con el fin de mostrar los vínculos que las unían a pesar de las tensiones bélicas. Las primeras ciudades del plutonio compartían características comunes que, trascendiendo la ideología política y la cultura nacional, tenían que ver con la seguridad nuclear, la inteligencia nuclear y los riesgos radiactivos. La principal diferencia entre las plutopías estadounidense y rusa era de carácter económico. Esto resultó especialmente determinante en materia de salud. Los habitantes de Richland y sus alrededores vivían en un país mucho más rico; por lo tanto, los sacrificios a los que se sometían en aras de la seguridad nuclear —por importantes que fueran— no eran tan amplios como los que se imponían a los habitantes de Ozersk y su región.
Instalación nuclear abandonada en Hanford, Wikimedia.
Para escribir esta obra, me he basado esencialmente en documentos de archivo exhumados en más de una docena de centros de archivo, tanto en Estados Unidos como en Rusia. También he aprovechado ampliamente los trabajos de historiadores y sus investigaciones. Los archivos escritos son absolutamente asombrosos: desvelan lo que las autoridades sabían, lo que decidieron ocultar, lo que optaron por divulgar y qué motivaba sus decisiones. Las declaraciones de los responsables políticos y científicos de la época muestran hasta qué punto la cuestión de la seguridad nuclear, la creación de paisajes urbanos, las catástrofes sanitarias y la contaminación del medio ambiente estaban íntimamente entrelazadas.

Las personas que vivieron en el seno de estas ciudades atómicas y trabajaron en las centrales y sus alrededores son el núcleo de mi libro. Durante cinco años, entre 2008 y 2013, entrevisté a decenas de personas implicadas. A pesar del juramento que habían tenido que hacer de no revelar nada, muchos de ellos aceptaron hablar conmigo, impulsados por la ira que les inspiraba la injusticia de la que habían sido víctimas. Dado que el Ministerio de Energía Atómica ruso no me autorizó a entrar en Ozersk, me desplacé a las ciudades y pueblos vecinos para reunirme con los habitantes, tomando con ellos múltiples precauciones, dignas de una novela de espionaje inspirada en la Guerra Fría. Algunos me hablaban en voz baja, con nerviosismo, en un lenguaje codificado. A varios de ellos, que deseaban permanecer en el anonimato, les asigné un seudónimo.

En ocasiones llegué a poner en duda la credibilidad de las historias que me contaban, por muy extravagantes que parecieran. Sin embargo, muchas de ellas, tras verificarlas, resultaron ser ciertas. Así pues, aprendí a considerar a los narradores cuya fiabilidad parecía cuestionable a primera vista como fuentes potenciales de información, como personas susceptibles de haber visto las cosas sin los habituales prejuicios. Además, dado que el contexto de una entrevista influye inevitablemente en las declaraciones, he querido indicar dónde y cuándo me reunía con mis fuentes. También he mencionado sus vulnerabilidades y los casos en los que mi sensibilidad cultural divergía de la suya, con el fin de mostrar cómo el proceso de la entrevista, al igual que la investigación de archivos, está salpicado de omisiones, contradicciones e ignorancias, ya sean voluntarias o accidentales. Algunas de las personas a las que entrevisté me recibieron con desconfianza, incluso con recelo, ya que equiparaban mi investigación con una especie de turismo del desastre. A sus ojos, era yo la narradora cuya fiabilidad era cuestionable. Quizá sea también lo que piensen algunos de mis lectores, y es lógico. No pretendo haber desvelado toda la verdad. Solo espero haber arrojado algo de luz sobre algunos de sus recovecos. Es más, espero con impaciencia el día en que pueda leer otros relatos sobre el tema y disfrutar de otras interpretaciones.

Las discordias políticas que alimentaron la Guerra Fría han quedado atrás, pero el capítulo de la energía nuclear que se abrió en el siglo XX está lejos de haber concluido. Los paisajes mortíferos que rodean las plantas de plutonio se han convertido en campos minados de residuos radiactivos que se filtran en el suelo y a los que las poblaciones locales, continuamente enfermas, atribuyen sus sufrimientos. La falta de un confinamiento real de los residuos nucleares estadounidenses y japoneses ilustra la dificultad que entraña confinar de forma segura isótopos radiactivos volátiles, capaces de alcanzar varios cientos de grados Celsius, que corroen los metales, se infiltran en el suelo y acaban siendo absorbidos por la vida vegetal, y ello durante decenas de miles de años. Los retos de la energía nuclear son inmensos, y la tentación de negar sus peligros es grande. Antes de Chernóbil y Fukushima, estuvieron Hanford y Mayak, donde se inauguraron las prácticas constitutivas de la plutopía: la división del territorio en zonas «nucleares» y zonas «salubres», la prioridad otorgada a la producción en detrimento de la seguridad y la gestión de los residuos, la retención de información sobre los accidentes, la falsificación de los informes de seguridad, el despliegue de fuerzas «temporales» para las tareas más humildes y el encubrimiento de la existencia de enfermedades entre los trabajadores del sector nuclear y de territorios que se han vuelto radiactivos, todo ello mientras se ofrecían a determinados ciudadanos, cuidadosamente seleccionados, generosas subvenciones gubernamentales y agradables actividades complementarias. Al mismo tiempo, todos aquellos que denunciaban los accidentes y los problemas sanitarios en las centrales eran espiados, acosados y amenazados, tanto en Estados Unidos como en Rusia, incluso después del fin de la Guerra Fría. Este patrón se repitió en gran medida en Ucrania en 1986 y, posteriormente, en Japón en 2011.

Este libro pretende sacar a la luz un legado que muchos ciudadanos de las potencias nucleares aún no han cuestionado, por desconocer los entresijos del mismo, mientras que los grandes líderes de este mundo ya debaten sobre un «renacimiento de la energía nuclear». Es fácil ocultar las catástrofes nucleares en territorios militarizados y aislados de todo. Esto explica sin duda por qué las catástrofes relacionadas con el plutonio de Hanford y Mayak son tan poco conocidas, a diferencia de las de Chernóbil y Fukushima. Espero que sus historias, relatadas por los habitantes de los dos territorios más irradiados del mundo, animen a los lectores a cuestionarse más a fondo el átomo y su historia.

Notas

  1. R. E. Gephart, Hanford: A Conversation About Nuclear Waste and Cleanup, Battelle Press, Columbus, 2003, 5.25. Algunas estimaciones para la planta de Mayak son mucho más elevadas, situando las emisiones en 1000 millones de curios: Vladislav Larin, «Neizvestnyi radiatsionnye avarii na kombinate Maiak», www.libozersk.ru/pbd/mayak/link/160.htm [enlace ya inactivo]. []
  2. Yoshimi Shunya, «Radioactive rain and the american umbrella», Journal of Asian Studies, 71(2), mayo de 2012, pp. 319-331.[]
  3. Jack Metzgar, Striking Steel: Solidarity Remembered, Temple University Press, Filadelfia, 2000, pp. 7 y 156.[]
  4. John M. Findlay y Bruce William Hevly, Atomic Frontier Days: Hanford and the American West, University of Washington Press, Seattle, 2011, p. 84.[]
  5. T. C. Evans, «Informe del proyecto sobre ratones expuestos diariamente a neutrones rápidos», 18 de julio de 1945, NAA, RG 4nn-326-8505, caja 54, MD 700.2, «Anexos». []
  6. Adriana Petryna, Life Exposed: Biological Citizens After Chernobyl, Princeton University Press, Princeton, 2002.[]
  7. Entre las publicaciones más recientes: Gabrielle Hecht, Being Nuclear: Africans and the Global Uranium Trade, MIT Press, Cambridge, 2012; Richard Rhodes, Twilight of the Bombs: Recent Challenges, New Dangers, and the Prospects for a World without Nuclear Weapons, Vintage, Nueva York, 2011; J. M. Findlay y B. W. Hevly, Atomic Frontier Days, op. cit.; Jonathan Schell, The Seventh Decade: The New Shape of Nuclear Danger, Metropolitan Books, Nueva York, 2007; Sharon Weinberger y Nathan Hodge, Nuclear Family Vacation: Viajes por el mundo de las armas atómicas, Bloomsbury, Nueva York, 2008; Max S. Power, Los páramos nucleares de Estados Unidos, Washington State University Press, Pullman, 2008; V. N. Kuznetsov, Ciudades cerradas del Ural, Academia de Ciencias Militares e Históricas, Ekaterimburgo, 2008.

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9. Resumen de la guerra en Irán, 23 de abril.

El seguimiento en directo de Middle East Eye y el resumen de Ana Muñoz de la Torre

https://www.middleeasteye.net/live/iran-war-live-israel-says-it-will-control-bridges-and-area-south-lebanons-litani-river

Guerra en Irán en directo: el alto el fuego entre Israel y el Líbano se prorroga tres semanas

Hezbolá lanza cohetes alegando violaciones del alto el fuego por parte de Israel

Puntos clave

El comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica respalda la «unidad» de Irán tras las acusaciones de división por parte de Trump

Los enviados de Israel y el Líbano celebran un momento «histórico» en la Casa Blanca

Trump descarta el uso de armas nucleares contra Irán

Actualizaciones en directo

El ejército israelí lanza ataques aéreos sobre el sur del Líbano

Hace 1 minuto

El ejército israelí ha llevado a cabo ataques aéreos sobre el sur del Líbano, alegando que los objetivos eran los lanzadores utilizados para disparar los cohetes.

Poco antes, según se informa, Hezbolá atacó el norte de Israel con cohetes en respuesta a los ataques israelíes, a pesar del alto el fuego que entró en vigor la semana pasada, lo que activó las sirenas en Shtula.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, también anunció una prórroga de tres semanas de la tregua después de que las conversaciones entre las delegaciones israelí y libanesa en la Casa Blanca «fueran muy bien».

«Nunca se debe permitir que nadie utilice un arma nuclear»: Trump

Hace 10 minutos

Donald Trump descartó el jueves atacar a Irán con un arma nuclear, tras sus amenazas anteriores de destruir por completo la civilización iraní.

Trump prorroga el alto el fuego en el Líbano y elogia las «históricas» conversaciones en la Casa Blanca

Hace 1 hora

El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirma que las conversaciones entre las delegaciones israelí y libanesa en la Casa Blanca «fueron muy bien», y anuncia una prórroga de tres semanas del alto el fuego.

Trump ha dicho que espera acoger pronto nuevas reuniones de alto nivel.

«Espero con interés recibir en un futuro próximo al primer ministro de Israel, Bibi Netanyahu, y al presidente del Líbano, Joseph Aoun», ha declarado.

«¡Ha sido un gran honor participar en esta reunión tan histórica!».

Los enviados de Israel y el Líbano elogian un momento «histórico» en la Casa Blanca

Hace 1 hora

Los embajadores de Israel y el Líbano se han mostrado optimistas durante las conversaciones en Washington, elogiando los esfuerzos de EE. UU. para facilitar el progreso.

En declaraciones junto al presidente de EE. UU., Donald Trump, en el Despacho Oval, Yechiel Leiter afirmó que Israel y el Líbano «nunca han estado tan cerca el uno del otro como hoy».

Agradeció a Trump y al vicepresidente JD Vance, calificando la reunión de avance largamente esperado.

«Vamos a seguir adelante, trabajando por la paz. Esperemos que la consigamos lo antes posible», afirmó.

La enviada libanesa, Nada Hamadeh Moawad, también elogió la reunión.

«Creo que con su ayuda, con su apoyo, podemos hacer que el Líbano vuelva a ser grande», dijo, tras agradecer a Trump por presidir «este momento histórico».

El comandante del IRGC respalda la «unidad» de Irán tras las afirmaciones de Trump sobre divisiones

Hace 2 horas

El comandante de la Fuerza Quds de Irán ha reforzado los llamamientos a la unidad nacional, rechazando las acusaciones de divisiones internas formuladas por el presidente de EE. UU., Donald Trump.

Esmail Qaani afirmó que la fuerza de Irán reside en la cohesión entre la población y los dirigentes.

En una publicación en las redes sociales, describió la «columna vertebral» de los combatientes iraníes como la «unidad de las calles y la cohesión de los funcionarios».

«Con la unidad inquebrantable de la nación y el Gobierno, y obedeciendo plenamente al líder supremo, haremos que el agresor criminal se arrepienta», reza la declaración.

Sus comentarios siguen a mensajes similares del presidente, el ministro de Asuntos Exteriores y el presidente del Parlamento de Irán, todos ellos haciendo hincapié en la unidad en respuesta a las afirmaciones de Washington sobre luchas internas.

El uso de armamento pesado en la guerra de Irán suscita preocupación sobre la preparación de EE. UU. en Taiwán: Informe

Hace 2 horas

Según un informe de The Wall Street Journal, EE. UU. ha disparado tanta munición en su guerra contra Irán que a algunos funcionarios les preocupa que no pueda ejecutar plenamente su plan para defender Taiwán frente a una posible invasión china a corto plazo.

El WSJ informó el jueves de que, si China invadiera Taiwán, EE. UU. sufriría un déficit de municiones «a corto plazo», lo que podría exponer a los soldados estadounidenses a un mayor riesgo.

El informe indicaba que solo EE. UU. había disparado entre 1.500 y 2.000 misiles de defensa aérea en Irán. Además, ha agotado sus suministros ofensivos, incluidos 1.000 misiles Tomahawk.

Según el WSJ, reemplazar esos suministros podría llevar hasta seis años, lo que ha suscitado un debate entre algunos funcionarios estadounidenses sobre la necesidad de ajustar los planes para la defensa de Taiwán.

Leer más: El uso de armamento pesado en la guerra de Irán suscita preocupación sobre la preparación de EE. UU. en Taiwán: Informe

Hezbolá lanza cohetes, alegando violaciones del alto el fuego por parte de Israel

Hace 2 horas

Hezbolá afirma que ha lanzado cohetes hacia el norte de Israel, describiendo el ataque como una respuesta a las violaciones del alto el fuego por parte de Israel.

«Para defender el Líbano y a su pueblo, y en respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y a sus ataques contra la ciudad de Yater, en el sur del Líbano», Hezbolá «apuntó al asentamiento de Shtula con una salva de cohetes», afirmó el grupo.

El ejército israelí afirmó que detectó e interceptó «varios disparos procedentes del Líbano que penetraron en territorio israelí».

Este intercambio se produce mientras representantes libaneses e israelíes se preparan para una segunda ronda de conversaciones en Washington, lo que pone de relieve la fragilidad del alto el fuego ante la persistencia de las tensiones a lo largo de la frontera.

Trump descarta el uso de armas nucleares contra Irán

Hace 3 horas

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que no utilizaría armas nucleares contra Irán, dando marcha atrás respecto a sus anteriores amenazas de emplear una fuerza abrumadora.

En declaraciones realizadas el jueves en la Casa Blanca, Trump afirmó que las armas nucleares no deberían desplegarse bajo ninguna circunstancia.

«Nunca se debería permitir que nadie utilice un arma nuclear», declaró a los periodistas.

Estas declaraciones se producen tras advertencias previas en las que Trump amenazó con destruir por completo la civilización iraní.

Trump acogerá las conversaciones entre Israel y el Líbano en la Casa Blanca

Hace 4 horas

El presidente de EE. UU., Donald Trump, recibirá a representantes israelíes y libaneses antes de una segunda ronda de negociaciones entre ambas partes, según ha informado un funcionario de la Casa Blanca a Haaretz.

Las conversaciones, destinadas a aliviar las tensiones, se celebrarán en Washington mientras continúan los esfuerzos diplomáticos.

«Las conversaciones a nivel de embajadores entre Israel y el Líbano tendrán lugar ahora en la Casa Blanca», ha declarado el funcionario.

Amal Khalil: la intrépida periodista, asesinada por Israel, que encarnaba el sur del Líbano

Hace 4 horas

Amal Khalil, la veterana periodista, nació durante la ocupación israelí del sur del Líbano, que se prolongó durante años. Cuatro décadas más tarde, fue asesinada allí por las fuerzas invasoras israelíes.

«Amal estaba presente en todos los hogares. Todos los hogares del Líbano la han perdido», dijo entre lágrimas Ali Khalil, su hermano, un día después de que fuera atacada y asesinada por Israel.

«Amal se asemeja al sur en todos sus detalles: su dulce brisa, sus valles, sus montañas y sus casas antiguas. Ella se asemeja a todo eso».

Sus colegas recuerdan a Khalil con cariño como una persona generosa, intrépida y pionera.

«Quiero expresar mi gratitud por todo lo que hizo por nosotros, los jóvenes periodistas», declaró Hussein Chaabane, periodista libanés especializado en investigación y temas jurídicos, a Middle East Eye.

Leer más: Amal Khalil: la intrépida periodista asesinada por Israel que encarnaba el sur del Líbano

EE. UU. despliega un tercer portaaviones en Oriente Medio, según el Centcom

Hace 5 horas

EE. UU. ha enviado un tercer portaaviones a la región MENA, en una nueva demostración de fuerza militar a medida que se intensifican las tensiones.

El Mando Central de EE. UU. ha informado de que el USS George H. W. Bush ha entrado en su zona de responsabilidad, y ha compartido una imagen del portaaviones operando en el océano Índico.

Otros dos portaaviones —el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford— ya se encuentran desplegados en la región.

EE. UU. afirma que ha desviado 33 buques bajo el bloqueo naval a Irán

Hace 5 horas

El Mando Central de EE. UU. afirma que ha desviado 33 buques desde que impuso su bloqueo naval a Irán.

En una actualización publicada en X, el ejército indicó que la cifra había aumentado desde los 31 registrados a primera hora del día, lo que señala que se sigue aplicando el bloqueo en esta vía navegable estratégica.

Estados Unidos también afirmó que había interceptado y abordado un buque sancionado que presuntamente transportaba petróleo iraní.

Se activaron las defensas aéreas en Teherán tras el aviso de «objetivos hostiles»

Hace 6 horas

Los sistemas de defensa aérea se activaron en algunas zonas de Teherán el jueves, y los medios iraníes informaron de intentos de interceptar lo que se describió como «objetivos hostiles».

La agencia de noticias Mehr afirmó que las defensas aéreas atacaron objetivos sobre la capital, mientras que Nour News también informó de que se habían activado baterías en varias zonas.

Las autoridades no proporcionaron detalles sobre la naturaleza de la amenaza, y no hubo informes inmediatos de daños o víctimas.

El incidente se produce en medio de un aumento de las tensiones, con los sistemas de defensa aérea de Irán en estado de alerta a medida que el conflicto sigue escalando.

Un acusado de Palestine Action resultó herido por una pistola Taser y un mazo durante una redada, según se ha sabido en el tribunal

Hace 6 horas

Un acusado de Palestine Action sufrió múltiples heridas y contusiones causadas por golpes con un mazo y la pistola Taser de un agente de policía, según se supo el jueves en un tribunal inglés.

Un informe médico registró que Leona Kamio, una profesora de guardería de 30 años, presentaba heridas de pistola eléctrica en el brazo derecho y la cadera derecha, un hematoma en la barbilla, un pequeño arañazo y otra herida causada por un mazo en la mano derecha tras ser detenida en una fábrica de armas propiedad de Israel.

Kamio, junto con los demás acusados Charlotte Head, de 29 años, Jordan Devlin, de 31, Fatema Rajwani, de 21, Zoe Rogers, de 22, y Samuel Corner, de 23, se enfrenta a cargos de daños criminales en relación con un allanamiento de una fábrica propiedad del fabricante de armas israelí Elbit Systems en Filton, cerca de Bristol, en agosto de 2024.

Corner se enfrenta además a un cargo de lesiones graves con intención por presuntamente golpear a un agente de policía con un mazo.

Las imágenes mostradas el jueves en el Tribunal Penal de Woolwich, en Londres, mostraban al agente de policía Peter Adams sacando su pistola Taser, apuntando a Kamio y gritando a ella y a la coacusada Zoe Rogers durante la redada en la fábrica.

Leer más: Una acusada de Palestine Action herida por una pistola Taser y un mazo durante una redada, según se ha sabido en el tribunal

Israel busca la «luz verde» de EE. UU. para eliminar a los miembros restantes de la familia Jamenei

Hace 6 horas

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha señalado abiertamente sus planes de atacar a los líderes iraníes, afirmando que Israel está a la espera de la aprobación de EE. UU. para atacar a los miembros de la familia del difunto líder supremo Alí Jamenei, incluido su hijo, el actual líder supremo, Mojtaba Jamenei.

Katz afirmó que Israel está buscando una «luz verde» de Washington para intensificar su campaña.

«Estamos esperando la luz verde de Estados Unidos, ante todo para completar la eliminación de la dinastía Jamenei y devolver a Irán a la Edad Media y a la Edad de Piedra», declaró Katz.

Advirtió de que cualquier ataque futuro sería significativamente más destructivo.

«El ataque de esta vez será diferente y letal, y asestará golpes devastadores en los puntos más dolorosos —tras los enormes golpes que el régimen terrorista iraní ha sufrido hasta ahora— que sacudirán y derrumbarán sus cimientos», añadió.

Los ataques aéreos israelíes matan a tres personas en el sur del Líbano a pesar del alto el fuego

Hace 7 horas

Los ataques israelíes han matado a tres personas en el sur del Líbano, en el último episodio de violencia a pesar de la tregua de 10 días entre Israel y Hezbolá.

El Ministerio de Sanidad del Líbano afirmó que «un ataque aéreo israelí sobre la carretera de Shoukine, en el distrito de Nabatieh», causó la muerte de tres personas. Otro ataque sobre la localidad de Yater dejó dos heridos, entre ellos un niño.

La escalada se produce apenas unas horas antes de una segunda ronda de conversaciones entre representantes libaneses e israelíes en Washington, con la mediación de EE. UU.

Se espera que Beirut presione para que se amplíe el alto el fuego, incluso mientras los ataques israelíes continúan alcanzando zonas muy más allá de la zona fronteriza.

Kuwait libera al periodista Ahmed Shihab-Eldin tras su absolución

Hace 8 horas

El periodista kuwaití-estadounidense Ahmed Shihab-Eldin ha sido puesto en libertad tras ser absuelto de todos los cargos relacionados con la difusión en redes sociales de imágenes de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán.

Este ciudadano kuwaití de 41 años, nacido en Estados Unidos, fue detenido el 2 de marzo mientras visitaba a su familia en Kuwait.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) informó de que su detención se produjo después de que publicara una serie de mensajes en las redes sociales relacionados con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Las publicaciones incluían imágenes de un avión de combate estadounidense estrellándose contra una base aérea estadounidense en Kuwait. El CPJ hizo hincapié en que había compartido imágenes y vídeos de dominio público.

«Nos sentimos aliviados de que, tras 52 días de detención, Ahmed haya sido declarado inocente de todos los cargos. Ahora nuestro objetivo es garantizar la libertad y la seguridad de nuestro cliente», declaró Caoilfhionn Gallagher, asesor internacional de las hermanas de Shihab-Eldin, en un comunicado.

Leer más: Kuwait libera al periodista Ahmed Shihab-Eldin tras su absolución

La guerra de EE. UU. e Israel contra Irán encarece los costes y obliga a recortar la ayuda en todo el mundo

Hace 8 horas

La guerra de EE. UU. e Israel contra Irán está encareciendo los costes a nivel mundial y socavando las operaciones humanitarias, lo que obliga a las organizaciones de ayuda a reducir su apoyo incluso cuando las necesidades aumentan.

Así lo afirmó el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados, Jan Egeland, quien advirtió de que el aumento de los precios de la energía está encareciendo considerablemente las labores de ayuda esenciales, desde el transporte hasta los servicios básicos.

«Contamos con 1.500 vehículos en nuestras operaciones; funcionan con diesel. En algunos países, su funcionamiento cuesta ahora el doble», señaló.

Añadió que el aumento vertiginoso de los costes del combustible también está afectando a hospitales y escuelas, mientras que los precios de los alimentos siguen subiendo.

«Los alimentos que tenemos que comprar… se han encarecido mucho más por cada familia necesitada».

Egeland señaló que el impacto combinado de todo ello significa que menos personas recibirán ayuda en un momento en que el desplazamiento y la demanda están aumentando drásticamente.

«A lo largo de este año, menos personas recibirán asistencia debido al aumento de los costes».

Israel imputa a dos soldados de la Fuerza Aérea por presunto espionaje a favor de Irán

Hace 8 horas

Israel ha imputado a dos miembros de la Fuerza Aérea por presuntamente trabajar para los servicios de inteligencia iraníes, según un comunicado conjunto del ejército israelí, el Shin Bet y la policía.

Los dos técnicos se enfrentan a delitos graves, entre ellos ayudar al enemigo en tiempo de guerra y transferir información sensible a Irán. Uno de ellos está acusado de contacto directo con un agente extranjero, mientras que al otro se le imputa haber facilitado dicho contacto.

Las autoridades indicaron que ambos declararon a los investigadores que inicialmente cortaron los lazos con sus contactos iraníes tras negarse a realizar tareas relacionadas con armas, pero que más tarde intentaron restablecer el contacto.

Trump ordena a la Armada de EE. UU. destruir los barcos que coloquen minas en Ormuz

Hace 10 horas

El presidente Donald Trump prometió el jueves que Estados Unidos destruiría cualquier embarcación que colocara minas en el estrecho de Ormuz, al tiempo que intensifica la presión sobre Irán para que reabra este crucial paso marítimo.

«He ordenado a la Armada de Estados Unidos que dispare y destruya cualquier embarcación, por pequeña que sea… que esté colocando minas en las aguas del estrecho de Ormuz», publicó Trump.

«No debe haber ninguna vacilación. Además, nuestros «barredores» de minas están despejando el estrecho en este mismo momento».

Información de la AFP

Trump afirma que EE. UU. tiene «control total» sobre el estrecho de Ormuz

Hace 10 horas

El presidente Donald Trump afirmó el jueves que EE. UU. tenía «control total» sobre el estrecho de Ormuz y que este estaba «herméticamente cerrado» hasta que Irán llegara a un acuerdo.

Trump, que no aportó ninguna prueba, publicó esta afirmación en su red social TruthSocial.

«¡Irán está teniendo muchas dificultades para averiguar quién es su líder! ¡Simplemente no lo saben!», escribió.

«La lucha interna es entre los «radicales», que han estado perdiendo ESTRATOSFERICAMENTE en el campo de batalla, y los «moderados», que no son nada moderados (¡pero están ganándose el respeto!), ¡es una LOCURA!».

EE. UU. afirma que sus fuerzas abordaron un petrolero que transportaba petróleo iraní

Hace 11 horas

El Departamento de Defensa de EE. UU. afirmó el jueves que sus fuerzas abordaron un buque en el océano Índico que transportaba petróleo procedente de Irán, mientras las perturbaciones derivadas del enfrentamiento con la República Islámica seguían azotando la economía mundial.

El anuncio se produjo horas después de que un alto funcionario iraní afirmara que el país había ingresado los primeros ingresos procedentes de los peajes que está cobrando al tráfico marítimo que atraviesa el estrecho de Ormuz, una vía navegable que se ha convertido en el punto central del enfrentamiento con Estados Unidos.

Con las conversaciones de paz previstas en el aire, más aerolíneas con gran demanda de combustible cancelaron vuelos, los precios del petróleo abrieron al alza y el índice S&P Global PMI, objeto de gran atención, mostró que la actividad empresarial de la zona euro se contraía por primera vez en 16 meses.

Información de la AFP

El primer ministro libanés afirma que no habrá acuerdo con Israel sin la retirada de tropas

Hace 12 horas

El primer ministro del Líbano ha advertido de que no habrá acuerdo entre su país e Israel a menos que este último retire sus fuerzas del sur.

En declaraciones al Washington Post en Francia, Nawaf Salam afirmó que la ocupación israelí del sur del Líbano no es negociable.

«No podemos convivir con una supuesta zona de amortiguación, una presencia israelí en la que no se permite regresar a los desplazados libaneses, donde no se pueden reconstruir las aldeas y pueblos destruidos», afirmó.

«Entramos en estas negociaciones convencidos de que Estados Unidos es la parte que puede ejercer influencia sobre Israel. Su papel fue fundamental para alcanzar el alto el fuego, y esperamos que sigan ejerciendo su influencia sobre Israel».

El líder monárquico iraní Reza Pahlavi, rociado con pintura en Berlín

Hace 12 horas

El líder monárquico iraní Reza Pahlavi fue rociado con pintura roja durante una visita a Berlín.

El hijo exiliado del antiguo gobernante de Irán salía de una rueda de prensa en la capital alemana cuando un manifestante le lanzó un cubo de pintura:

Las mujeres iraníes detenidas por Inmigración de EE. UU. no son familiares de Qassem Soleimani: Informe

Hace 13 horas

Dos mujeres que, según se informó, eran familiares del comandante militar iraní asesinado Qassem Soleimani y que fueron detenidas en Estados Unidos no son, de hecho, parientes suyas, según un informe periodístico.

Hamideh Soleimani Afshar y su hija Sarina fueron detenidas a principios de abril tras la revocación de sus permisos de residencia. Esto ocurrió después de que la activista de extrema derecha Laura Loomer señalara en las redes sociales su relación con el difunto líder de la Fuerza Quds y afirmara haber denunciado a las mujeres ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) por «publicar contenido favorable al régimen iraní y al ayatolá».

Sin embargo, según los registros de nacimiento iraníes, los documentos de identidad, un testamento familiar y otros documentos personales a los que ha tenido acceso el sitio web estadounidense Drop Site News, no tienen ningún parentesco con Soleimani, ni siquiera lejano.

Leer más: Las mujeres iraníes detenidas por Inmigración de EE. UU. no son parientes de Qassem Soleimani

El presidente del Líbano califica el asesinato de un periodista por parte de Israel de «crimen de guerra»

Hace 13 horas

El presidente del Líbano ha calificado el asesinato de una periodista en un ataque israelí como un «crimen de guerra» destinado a ocultar su actuación en el país.

Amal Khalil, de 43 años, fue asesinada en la localidad de al-Tayri mientras cubría las secuelas de anteriores ataques israelíes junto a la fotógrafa independiente Zeinab Faraj, que resultó herida.

«Israel ataca deliberadamente a los periodistas para ocultar la verdad sobre sus crímenes contra el Líbano», afirmó el presidente Joseph Aoun.

Irán continúa exportando crudo a pesar del bloqueo estadounidense: análisis

Hace 14 horas

Alrededor de 10,7 millones de barriles de crudo iraní cruzaron el estrecho de Ormuz y salieron de la zona bloqueada por la Armada de los Estados Unidos entre el 13 y el 21 de abril, según la empresa de análisis de datos Vortexa.

El bloqueo, según Vortexa, «no se aplica necesariamente cerca de los puertos iraníes ni dentro del estrecho de Ormuz, sino de forma flexible en una zona de unas 300 millas al oeste, entre la frontera entre Pakistán e Irán y el “extremo” más occidental de Omán».

Vortexa registró un total de 35 tránsitos a través del bloqueo estadounidense entre el 13 y el 22 de abril, en los que participaron buques vinculados a Irán o sujetos a sanciones, tanto en viajes de entrada como de salida.

Información de Reuters.

Israel firma un importante acuerdo de 200 millones de dólares con Elbit Systems

Hace 17 horas

El Ministerio de Defensa de Israel firmó un importante acuerdo para adquirir nuevas municiones aéreas por valor de 200 millones de dólares a la empresa de defensa israelí Elbit Systems.

El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el acuerdo formaba parte de los esfuerzos en curso «para reforzar la independencia del suministro de municiones de Israel».

Israel mata e hiere a varios palestinos en Jan Yunis

Hace 17 horas

Los bombardeos israelíes en Jan Yunis, al sur de Gaza, el jueves por la mañana provocaron la muerte de un hombre y dejaron heridos a varios más.

La Defensa Civil informó de la muerte del joven, identificado como Yahya Abu Shalhoub, y añadió que tres personas heridas en el ataque con drones fueron ingresadas en el Complejo Médico Nasser.

Actualización matutina

Hace 17 horas

Buenos días, lectores de Middle East Eye,

Según informes israelíes que circulan, Washington ha informado a Tel Aviv de que el alto el fuego con Irán expirará el domingo. Anteriormente, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente de EE. UU., Donald Trump, no ha fijado un plazo para recibir una propuesta de Teherán.

Mientras tanto, continúan los ataques y las demoliciones israelíes en el Líbano a pesar de la tregua de 10 días que entró en vigor el jueves pasado.

A continuación, las últimas novedades:

  • El Pentágono ha anunciado que el secretario de la Marina de los Estados Unidos, John C. Phelan, abandona su cargo «con efecto inmediato», y que el subsecretario Hung Cao ocupará su puesto.
  • Soldados israelíes están saqueando grandes cantidades de bienes de viviendas y negocios en el sur del Líbano, según informó Haaretz basándose en testimonios de fuentes estacionadas en el país.
  • El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha condenado a Israel por su ataque contra las periodistas libanesas Amal Khalil y Zeinab Faraj en el sur del Líbano. El ataque aéreo israelí mató a Khalil e hirió a Faraj.
  • Las fuerzas estadounidenses han ordenado a 31 buques que den la vuelta o regresen a puerto como parte del bloqueo de Washington contra Irán, según ha informado el Centcom en un comunicado. «El ejército estadounidense tiene alcance global… No se permite la entrada ni la salida de buques de los puertos iraníes», escribió el Centcom.
  • Al menos cinco personas, entre ellas tres niños, se encontraban entre los fallecidos en un ataque aéreo israelí perpetrado durante la noche contra un grupo de ciudadanos cerca de la mezquita de al-Qassam en Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza.

«Se trató de un asesinato selectivo»: Compañera de la periodista asesinada Amal Khalil

Hace 18 horas

La periodista Courtney Bonneau calificó el asesinato de la periodista libanesa Amal Khalil a manos de Israel como «un asesinato flagrante», y añadió que fue «ejecutada en un ataque aéreo selectivo».

EE. UU. comunica a Israel que el alto el fuego con Irán finalizará el domingo, según informan los medios israelíes

Hace 18 horas

EE. UU. informó a Israel de que el alto el fuego con Irán expirará el domingo, según informan los medios israelíes.

La cadena pública israelí KAN informó de que Washington comunicó a Tel Aviv que el plazo fijado por el presidente Donald Trump para Teherán está previsto que finalice en unos días.

Añadió que Trump busca alcanzar acuerdos con Teherán en lugar de entablar conversaciones de duración indefinida.

Fuentes israelíes afirmaron que parece poco probable que se produzca un avance en las conversaciones entre EE. UU. e Irán antes de que termine la semana, y describieron la «confusión» en las acciones de EE. UU.

Anteriormente, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente Donald Trump no ha fijado un plazo para recibir una propuesta de Irán.

«El presidente decidió prorrogar el alto el fuego porque es Irán quien debe poner orden en sus asuntos», declaró Leavitt a los periodistas.

Soldados israelíes saquean propiedades civiles en el sur del Líbano: Informe

Hace 20 horas

Soldados israelíes están saqueando grandes cantidades de bienes de hogares y negocios en el sur del Líbano, informó Haaretz basándose en testimonios de fuentes estacionadas en el país.

Entre los artículos robados se incluyen motocicletas, televisores, cuadros, sofás y alfombras.

El informe señalaba que «los mandos superiores e inferiores sobre el terreno son conscientes de ello, pero no están tomando medidas disciplinarias para erradicarlo», a pesar de que el ejército israelí afirma que está tomando medidas disciplinarias.

Según los testimonios, las tropas han cargado sus vehículos con el material robado sin intentar ocultar los objetos.

«Es a una escala demencial», afirmó un soldado. «Cualquiera que se lleve algo —televisores, cigarrillos, herramientas o lo que sea— lo coloca inmediatamente en su vehículo o lo aparta a un lado, no dentro del puesto, pero no se hace en secreto. Todo el mundo lo ve y lo entiende».

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán informa al enviado de Corea del Sur sobre los «crímenes de EE. UU. e Israel»

Hace 20 horas

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, detalló al enviado especial de Corea del Sur a Teherán las violaciones cometidas por EE. UU. e Israel durante el asalto de más de un mes de duración contra el país.

Durante su reunión en la capital iraní, Araghchi instó a «los países a adoptar una postura clara y firme en la condena de estos ataques», según se lee en una publicación oficial del Gobierno iraní en X.

«El ministro Araghchi afirmó que la agresión de EE. UU. e Israel es la raíz de la inseguridad en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz».

Opinión: Por qué Irán no se rendirá

Hace 21 horas

Soumaya Ghannoushi, escritora y experta en política de Oriente Medio, afirma que la historia moderna de Oriente Medio sigue un patrón recurrente en el que la humillación por parte de potencias externas genera resistencia en lugar de sumisión.

El CPJ, «indignado» por los ataques israelíes contra periodistas libaneses

Hace 21 horas

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha criticado duramente a Israel por su ataque contra las periodistas libanesas Amal Khalil y Zeinab Faraj en el sur del Líbano.

El CPJ escribió que estaba «indignado» por los ataques contra las dos reporteras mientras estaban de servicio.

Khalil y Faraj cubrían los recientes ataques contra la localidad sureña de Bint Jbeil. Un ataque israelí alcanzó un vehículo civil en la carretera principal de al-Tayri, lo que obligó a ambas a refugiarse en un edificio cercano

Poco después, otro ataque alcanzó directamente el edificio en el que se habían refugiado, dejando a las dos atrapadas bajo los escombros.

La destrucción y los disparos israelíes contra las ambulancias impidieron que las operaciones de rescate llegaran al lugar del ataque. Mientras que Faraj resultó herida, se confirmó la muerte de su compañera Khalil.

«Los repetidos ataques contra el mismo lugar, el hecho de que se apuntara a una zona donde se refugiaban periodistas y la obstrucción del acceso médico y humanitario constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario», afirmó la directora regional del CPJ, Sara Qudah.

«El CPJ responsabiliza a las fuerzas israelíes de poner en peligro la vida de Amal Khalil y de las lesiones que sufrió Zeinab Faraj tras el ataque dirigido contra su ubicación. »

La periodista libanesa Amal Khalil, reportera del periódico Al-Akhbar, murió como consecuencia de un ataque israelí el 22 de abril de 2026 (X)

La fotoperiodista independiente Zeinab Faraj resultó herida en un ataque israelí en el sur del Líbano, el 22 de abril de 2026 (X)

Israel destruye 428 viviendas en el sur del Líbano a pesar del alto el fuego

Hace 22 horas

El ejército israelí ha continuado con las demoliciones en pueblos y ciudades libaneses, destruyendo 428 viviendas en el sur del país durante los últimos tres días.

Según el Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano, otras 50 viviendas resultaron dañadas durante el mismo periodo.

Antes de que entrara en vigor el alto el fuego la semana pasada, 17 756 viviendas quedaron completamente destruidas, mientras que otras 32 668 sufrieron daños durante los 46 días de continuos ataques israelíes.

Una mujer se encuentra entre los escombros de un edificio destruido por Israel en Haret Hreik, en los suburbios del sur de Beirut, Líbano, el 20 de abril de 2026 (AFP/Ibrahim Amro)

EE. UU. resta importancia a la incautación de buques europeos por parte de Irán

Hace 23 horas

EE. UU. restó importancia a la incautación por parte de Irán de dos buques de propiedad europea en el estrecho de Ormuz, mientras ambas partes buscaban tomar la delantera en sus bloqueos marítimos rivales, con un punto muerto en las negociaciones para poner fin a la guerra que no da señales de romperse.

Irán atacó tres buques en el estrecho de Ormuz el miércoles y escoltó a dos de ellos hasta aguas iraníes.

Las operaciones demostraron que, tras dos meses de guerra, las pequeñas lanchas de ataque iraníes aún pueden controlar el tráfico en la vía marítima, a pesar de las afirmaciones de EE. UU. de que su Armada ha quedado diezmada.

Mientras tanto, el Mando Central de EE. UU. afirmó el miércoles que había impedido que 29 buques cruzaran su bloqueo, al tiempo que el senador republicano Lindsey Graham señaló que el esfuerzo de EE. UU. por boicotear los puertos y buques iraníes podría pronto «convertirse en algo global».

Sin embargo, las afirmaciones de la Administración Trump sobre la eficacia de su bloqueo han sido rebatidas por el sitio web de noticias marítimas Lloyd’s List, que informó de que más de dos docenas de buques, incluidos petroleros vinculados a Irán, han eludido a los buques de guerra estadounidenses en el golfo de Omán.

Leer más: EE. UU. resta importancia a la incautación de buques europeos por parte de Irán; continúa la política de riesgo calculado en Ormuz

El Centcom de EE. UU. afirma que se ha desviado a 31 buques como parte del bloqueo a Irán

Hace 23 horas

Las fuerzas estadounidenses han ordenado a 31 buques que den la vuelta o regresen a puerto como parte del bloqueo de Washington contra Irán, según ha declarado el Centcom en un comunicado.

«El ejército de EE. UU. tiene alcance global», escribió el Centcom. «No se permite la entrada ni la salida de buques de los puertos iraníes».

Añadió que la mayoría de los buques a los que se ordenó dar la vuelta eran petroleros.

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https://x.com/ana_m_delatorre/status/2047239756900151528

1. LAS NORMAS DEL ESTRECHO SE IMPONEN EN FARSI

El zumbido de las lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria volvió a romper la madrugada de ayer sobre las aguas de Ormuz. El IRGC interceptó dos buques comerciales, el MSC Francesca y el Epaminondas, y los escoltó a puertos iraníes para inspección. Un tercer barco, el Euphoria, recibió disparos de advertencia y huyó con el puente dañado. La televisión estatal iraní emitió las imágenes del abordaje sin un ápice de rubor. La justificación fue tan clara como el mensaje que enviaba: navegaban sin el permiso que ahora exige Teherán para cruzar. Manipularon sus sistemas de navegación para ocultar su paso. El Francesca, además, estaba vinculado a intereses israelíes. El Imperio lleva semanas presumiendo de haber redirigido veintinueve buques como parte de su bloqueo. La Guardia Revolucionaria le ha respondido con la única gramática que entiende: aquí las normas las dicta Irán y se imponen en farsi.

FUENTE: TASNIM NEWS

2. LA NUEVA PURGA DE TRUMP

John Phelan, secretario de la Marina de Estados Unidos, fue destituido ayer con efecto inmediato. Sin explicaciones. Sin la cortesía de un agradecimiento por los servicios prestados. Apenas unas semanas le han durado los despachos al hombre que debía comandar la mayor fuerza naval del planeta mientras tres portaviones aguardan en el Golfo y el tráfico en Ormuz se ha reducido a un goteo de quince barcos en veinticuatro horas.

La destitución se produjo el mismo día en que las imágenes del IRGC abordando buques comerciales en el estrecho recorrían el mundo. La Marina estadounidense se ha quedado sin su responsable político mientras los Guardianes de la Revolución deciden qué barco cruza y cuál es escoltado a Bandar Abbas. En Washington ya no quedan victorias que celebrar. Devoran a sus propios funcionarios.

FUENTE: TASNIM NEWS

3. PANAMÁ: LA BANDERA QUE EL IMPERIO ATACA Y PERSIA DEJA PASAR

El Pentágono ha convertido el Océano Índico en un coto de caza. El Veronica III, un petrolero con bandera panameña que transportaba crudo ruso, iraní y venezolano, fue perseguido desde el Caribe hasta ser abordado por fuerzas estadounidenses. El Olina, también panameño, fue sancionado, despojado de su bandera por presiones de Washington y cazado como un barco apátrida. El Aquila II, interceptado en el Índico tras zarpar de Venezuela el mismo día que Maduro era capturado. El patrón es tan viejo como el Imperio mismo: todo buque que transporte crudo de un competidor es objetivo militar, sin importar la bandera que enarbole.

Ayer, en Ormuz, Irán invirtió esa ecuación. De los quince buques que lograron transitar el estrecho en veinticuatro horas, seis enarbolaban bandera panameña. El mensaje es tan diáfano como devastador para la estrategia imperial: mientras Washington se comporta como un pirata global que no respeta ni las banderas de conveniencia, Teherán se erige como el garante de un nuevo orden marítimo. No es un gesto de generosidad. Es la construcción de una nueva legalidad en el mar. Navegas si respetas la soberanía de quien controla el estrecho, no si te arrodillas ante quien pretende bloquearlo.

FUENTE: TASNIM NEWS / ANADOLU AGENCY

4. LA GUERRA HÍBRIDA POR EL MONOPOLIO DEL CRUDO

El objetivo estratégico de Washington no es solo asfixiar a Irán. Es acabar con cualquier competidor en el mercado energético global para erigirse como único proveedor mundial. Los ataques ucranianos contra refinerías y buques rusos en el Mar Negro, financiados y dirigidos por la inteligencia estadounidense, responden a esa misma lógica. La captura de petroleros venezolanos, el bloqueo a Irán, la flexibilización de sanciones al crudo ruso cuando conviene para controlar los precios. Todo forma parte de una guerra híbrida cuyo fin último es el monopolio.

El capital monopolista en su fase terminal ya no compite, destruye. Incapaz de ganar la batalla de la producción y los costes, recurre al terrorismo de Estado para eliminar físicamente la infraestructura de sus ⬇️
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rivales. Hundir petroleros, bombardear refinerías, estrangular rutas comerciales. El Imperio no busca un mercado libre. Busca un mercado cautivo donde él sea el único que pueda vender.

5. ORMUZ COMO CONTRAPESO SOBERANO

Frente a la estrategia de acaparamiento imperial, Irán ha colocado su pieza maestra. El control efectivo del Estrecho de Ormuz no es solo una cuestión de defensa nacional. Es un acto de soberanía con consecuencias globales. Al decidir qué buque cruza y cuál no, al exigir permisos y transparencia, Teherán está construyendo un nuevo marco legal en la arteria energética más importante del planeta.

Ese marco es la antítesis del caos imperial. Mientras Washington siembra el terror en aguas internacionales para que nadie ose transportar crudo que no sea el suyo, Irán ofrece una alternativa de orden. No es el orden del libre mercado que escondía la libertad del Imperio para hacer lo que le viniera en gana. Es el orden de la autorización soberana, donde el Estado ribereño dicta las condiciones y el resto del mundo, si quiere navegar, las acepta.

6. EL COLAPSO DEL TRÁFICO Y EL SILENCIO DE LOS MERCADOS

El tráfico en Ormuz se ha desplomado un noventa y cinco por ciento. De ciento veintinueve tránsitos diarios de media a apenas quince en las últimas veinticuatro horas. El precio del Brent ha superado los cien dólares por barril, máximos de las últimas dos semanas. Las primas de seguro de guerra se han disparado hasta ocho veces por encima del nivel anterior al bloqueo.

Los mercados han entendido lo que el Pentágono se niega a admitir. El control del estrecho no lo ejerce la Quinta Flota. Lo ejerce la Guardia Revolucionaria. Y mientras esa realidad se consolida, cada barril que cruza Ormuz lo hace con el permiso de Teherán, pagado en yuanes o en criptoactivos, sorteando el sistema financiero que sostenía la hegemonía imperial.

FUENTE: TASNIM NEWS / ANADOLU AGENCY

7. BAB EL-MANDEB: SOMALIA LE CIERRA LA PUERTA AL SIONISMO

El cerco se estrecha por el otro extremo de la península arábiga. El gobierno de Somalia ha anunciado la prohibición del tránsito de barcos israelíes por el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb. La medida es una represalia directa por el reconocimiento de Israel a la independencia de Somalilandia, esa región separatista que Mogadiscio considera parte inseparable de su territorio.

La advertencia ya había sido lanzada días antes por el embajador somalí. Cualquier injerencia en su soberanía tendría repercusiones en el acceso al estrecho. Dicho y hecho. Mientras Ansarulá mantiene su amenaza de cierre total desde Yemen, otro actor del Sur Global le veta el paso al ente sionista. El Imperio se queda sin la puerta trasera que pretendía usar mientras Ormuz sigue sellado.

FUENTE: TELESUR / XINHUA

8. IRÁN MANTIENE EL PULSO: SIN FIN DEL BLOQUEO NO HAY NEGOCIACIÓN

Mientras los buques capturados esperan inspección en Bandar Abbas, Teherán ha reiterado su posición con una claridad que no admite interpretaciones. No habrá negociación alguna con Washington mientras se mantenga el bloqueo naval y el cerco económico. El presidente Pezeshkian acusó a Estados Unidos de mala fe, asedio y amenazas como obstáculos para un diálogo genuino.

La lección de la historia está aprendida. Irán vio lo que le pasó a Gadafi cuando se fió de Occidente y entregó su programa nuclear. Vio lo que le pasó a Corea del Norte cuando aguantó. No va a caer en la trampa de negociar bajo chantaje. Primero se levanta el asedio. Luego se habla. El que tiene prisa por sentarse a la mesa es Trump. Teherán puede esperar.

FUENTE: TASNIM NEWS

9. LA SOLEDAD DEL MATÓN IMPERIAL

La cumbre convocada por Trump en Londres para una misión naval en Ormuz ha sido un fracaso. De treinta países invitados, solo once confirmaron el envío de barcos. India, Brasil, Sudáfrica y Egipto dijeron que no. Las potencias medias del Sur Global han roto filas. El Imperio se enfrenta a Irán con menos aliados de los que tenía Bush en 2003. ⬇️

No es solo una derrota
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diplomática. Es la constatación de que la hegemonía estadounidense ya no es lo que era. El mundo ha visto cómo la Guardia Revolucionaria dicta las normas en Ormuz, cómo los hutíes amenazan Bab el-Mandeb, cómo Somalia le cierra el paso al sionismo. Y ha tomado nota. Nadie quiere estar en el bando del que va a perder.

10. EL NUEVO ORDEN SE FORJA EN LA CUBIERTA DE UN BUQUE

El sol se pone hoy sobre un mundo distinto al que amaneció ayer. Las reglas han cambiado en las dos arterias energéticas más importantes del planeta. En Ormuz mandan las lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria y los permisos se piden en farsi. En Bab el-Mandeb el cerco se estrecha por el sur. El tráfico marítimo global se reorganiza en torno a una nueva realidad: la soberanía de los Estados ribereños se impone sobre la libertad de piratería del Imperio.

Trump ha respondido con su única herramienta disponible: devorar a sus propios funcionarios. Destituir al secretario de la Marina no reabre el estrecho. No recupera los buques capturados. No convence a India ni a Brasil para que envíen sus barcos a una guerra que no es la suya. El Viejo Orden, ese que se sostenía sobre portaviones y amenazas, está muriendo en las aguas de Ormuz. El Nuevo Orden nace en la cubierta de cada buque que pide permiso a Teherán para cruzar.

FUENTE: TASNIM NEWS / ANADOLU AGENCY / TELESUR / XINHUA
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Video de la supuesta incautación de los buques portacontenedores infractores en el Estrecho de Ormuz por parte de la IRGC. A coger con pinzas porque tiene toda la pinta de ser un ataque de falsa bandera.
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Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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