Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. Los ejércitos deben pagar.
2. El conflicto Zelensky-Zaluzhny.
3. Debate sobre la guerra de Palestina y el futuro.
4. El programa de Sahra Wagenknecht.
5. Elecciones en Pakistán.
6. Entrevista a otro dirigente del FPLP y comunicado tras la sentencia
7. La situación interna en Yemen (observación de Joaquín Miras)
8. El enjambre de Biden
1. Los ejércitos deben pagar.
Como instituciones, los ejércitos son las entidades más contaminantes del mundo. Paralelamente, los países colonialistas deben al Tercer Mundo los costes de intentar adaptarse y mitigar el cambio climático. La conjunción, en este artículo de Pascual Serrano para Globalter.
Los ejércitos de EEUU y Reino Unido deben a los países pobres 110.000 millones de dólares de compensación climática por emisiones de carbono
PASCUAL SERRANO
Según los cálculos elaborados por el think tank Common Wealth, una organización sin fines de lucro financiada por fundaciones filantrópicas y donaciones con base en el Reino Unido y que también trabajó en Estados Unidos, el costo social de las emisiones de carbono de los ejércitos de estos dos países citados es aproximadamente de 111.000 millones de dólares. Un dinero que se sustrae de las finanzas de las naciones más amenazadas por la crisis climática.
Los acuerdos climáticos internacionales establecen que los países, las empresas o las entidades que emiten gases de efecto invernadero reciben una asignación de derechos de emisión, que representan una cierta cantidad de emisiones permitidas. Estos derechos pueden ser comprados, vendidos o transferidos entre las partes participantes en el mercado. Si una entidad tiene excedentes de derechos de emisión porque ha reducido sus emisiones, puede vender esos excedentes a otras entidades que necesiten más derechos para cumplir con sus metas de reducción de emisiones.
Es evidente que son los países más pobres los que, por su poca industrialización y consumo, tienen excedentes de derechos de emisión para vender; y que son los ricos los que, al contaminar más y necesitar más derechos de emisión, pagan a los pobres para poder contaminar lo que estos segundos no hacen. Pues bien, en ese cálculo no se han incluido los 430 millones de toneladas de CO₂ que han emitido los militares del Reino Unido y de EEUU desde que entró en vigor el Acuerdo Climático de París, en 2016. Eso supone más del total de emisiones de gases de efecto invernadero producidos en el Reino Unido en 2022.
No olvidemos que las emisiones de fuentes militares no se abordan en los acuerdos internacionales sobre el clima. Como resultado del cabildeo estadounidense, las emisiones militares en el extranjero se eximieron del Protocolo de Kioto de 1997 y la presentación de informes sobre emisiones militares siguió siendo voluntaria en el Acuerdo Climático de París de 2015.
Los derechos para emitir esos millones de toneladas de CO₂, según el estudio de Common Wealth, se calculan en los 110.000 millones de dólares, 106.000 millones atribuibles a las emisiones de los EEUU y 5.000 millones a las emisiones del Reino Unido. Un dinero que nunca pagaron estos dos países.
La organización denuncia así que “la presencia de EEUU y el Reino Unido en el extranjero muestra los diversos modos a través de los cuales las bases militares, su actividad y su infraestructura producen daños ambientales y residuos tóxicos”.
No solo eso, “los militares del Reino Unido y EEUU disponen de su propia industria militar internacional para suministrar equipos y servicios. En ambos países, esa industria es beneficiaria de la inversión pública y de muchas decisiones estatales. Por ejemplo, en los EEUU, el presupuesto del Departamento de Defensa aprobado el pasado diciembre en el Senado fue de 886.000 millones de dólares. El gasto en defensa de Estados Unidos representa casi el 40% de los gastos militares de los países de todo el mundo, según cifras del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) referidas a 2022. De hecho, Washington gasta más en defensa que los siguientes 10 países juntos.
Desde 2001, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha representado entre el 77% y el 80% del consumo total de energía del gobierno de EEUU, mientras que el Ministerio de Defensa del Reino Unido representa al menos el 40% de las emisiones del sector público británico.
Conmon Wealth recuerda que “las estrategias industriales centradas en el ejército tanto de los EEUU como del Reino Unido se han beneficiado de la intervención estatal, mientras que los sectores verdes han sufrido una falta de apoyo”.
Los costos de la contaminación militar y los daños ambientales se están sufriendo con mayor intensidad en los países del Sur Mundial, que se enfrentan a los efectos difusos, pero cada vez más intensos, del calentamiento global. Según las recomendaciones del estudio anglosajón, “como paso inicial para corregir su contribución histórica y actual a la crisis ecológica, los EEUU y el Reino Unido deberían contribuir junto a otros grandes emisores de CO₂, con los fondos necesarios para compensar a los países del Sur que enfrentan la crisis climática y la escasez de contribuciones por parte para los países contaminantes del Norte”.
“Reducir la huella global de EEUU y el Reino Unido de casi 900 bases militares e introducir un superfondo militar, similar al administrado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, para pagar la rehabilitación ambiental de las comunidades afectadas por materiales peligrosos, la contaminación y los residuos de bases e infraestructura militares son algunas de las medidas necesarias para corregir todo el espectro de impactos ambientales”, añade la Fundación.
En un estudio de 2019, la Universidad de Brown (EEUU) estimó que desde la invasión de Afganistán en 2001, el ejército de Estados Unidos había emitido 1.212 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, con una media anual mayor que la de muchos países industrializados como Suecia, Noruega o Suiza.
Otro informe de las universidades británicas de Durham y Lancaster concluyó que el ejército de EEUU es “uno de los mayores contaminadores de la historia” y afirmó que, si fuese un país, sería el 47 mayor emisor de gases de efecto invernadero, teniendo en cuenta solo las emisiones por uso de combustible.
Si el drama de las muertes y la destrucción de las guerras no fuera una suficiente razón para renegar de los ejércitos y exigir un menor gasto militar, ahora observamos la contaminación de su industria y los mecanismos de las grandes potencias para evitar las responsabilidades financieras establecidas en los acuerdos mundiales de medioambiente.
2. El conflicto Zelensky-Zaluzhny
Es en Sputnik, por lo que probablemente es más guerra de propaganda y de paso hurgar en la herida en Ucrania que informar, pero así presentan el actual rifirrafe entre los dirigentes ucranianos.
Por qué Zaluzhny puede ser más peligroso para Zelensky si es despedido
16:12 GMT 31.01.2024 (Actualizado: 16:18 GMT 31.01.2024)
El destino del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general Valery Zaluzhny, aún no está decidido, ya que en Kiev continúan las luchas políticas entre bastidores.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, sigue intentando sustituir a Zaluzhny a pesar de haber descartado anteriormente los rumores sobre el despido del general, según informa el Financial Times.
Las fuentes del periódico afirmaron que a Zaluzhny se le ofreció un puesto como asesor de defensa, pero que lo rechazó.
Se dice que los posibles candidatos para sustituir a Zaluzhny son Oleksandr Syrsky, comandante de las fuerzas terrestres de Ucrania, y Kyrylo Budanov, jefe de la dirección de inteligencia militar del país. Pero The Economist y The Times informan de que ambos se han negado a ocupar el puesto de Zaluzhny.
La prensa británica llamó la atención sobre la oposición del ex presidente ucraniano Petro Poroshenko a la aparente maniobra de Zelensky: «El despido de Zaluzhny, de ser cierto, golpearía el corazón de la unidad nacional», escribió Poroshenko.
«El hecho es que hubo un intento de sustituir a Zaluzhny; fue un intento improvisado que fracasó, porque Zelensky esperaba eliminar a un competidor político, no tanto a uno militar», dijo a Sputnik Alexander Dudchak, investigador principal del Instituto de los Países de la CEI y experto en el movimiento «Otra Ucrania».
«Y el hecho de que le ofreciera [a Zaluzhny] el puesto de asesor [dice mucho]. Asumiendo ese papel se habría alejado de los asuntos militares sin convertirse en un competidor político», dijo Dudchak. «Pero en Ucrania, dos grupos occidentales diferentes están tratando de resolver sus problemas: uno desde Washington, el otro desde Londres, con visiones ligeramente diferentes del futuro de Ucrania, cómo utilizarla y qué hacer con ella ahora, y en general – hay fuerzas a través de las cuales llevan a cabo sus tareas.»
Son estas fuerzas las que están jugando la carta de Zaluzhny en estos momentos, argumentó el investigador.
Según Dudchak, la llamada facción pro-estadounidense incluye a Zaluzhny, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y algunas figuras de la Oficina del Presidente. La otra agrupación es pro-británica e incluye a la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR), a su jefe Budanov y a Syrsky.
«Hasta ahora se ha cancelado la sustitución. Esto no significa que Budanov haya cambiado de opinión o que Syrsky no quisiera [asumir el cargo]. ¿Quién se lo pregunta? Syrsky no tiene opinión propia. Incluso ha cambiado el idioma en el que habla. Porque escucharle hablar ucraniano es raro. ¿Y mostrará algún tipo de opinión? De ninguna manera», explicó Dudchak. «Así que, por ahora, la operación para sustituir a Zaluzhny simplemente se ha pospuesto. Esto no significa que no vaya a ser destituido. Por tanto, las figuras que parecen adecuadas para sustituir a Zaluzhny han quedado por ahora en standby».
La decisión de sustituir a Zaluzhny podría deberse al cambio de objetivos de Occidente en Ucrania. El investigador esbozó dos escenarios, aparentemente buscados por Washington y Londres: Londres está más interesado en la continuación del conflicto y en librar una «guerra terrorista». Pero Washington está mucho más interesado en congelar el conflicto, dadas las próximas elecciones presidenciales de noviembre de 2024.
Dudchak señaló que tanto estadounidenses como británicos podrían beneficiarse de la congelación del conflicto, ya que están planeando aumentar la capacidad y la producción del complejo militar-industrial en los próximos tres a cinco años. Por su parte, Rusia señaló que no toleraría un nuevo acuerdo viciado al estilo de los acuerdos de Minsk sobre Ucrania.
¿Por qué ha intervenido Poroshenko?
El repentino apoyo del presidente ucraniano Petro Poroshenko a Zaluzhny demuestra que la lucha interna entre las élites ucranianas está ganando fuerza, según Dudchak.
«Petro Poroshenko es un viejo ‘cliente’ de los demócratas y socio local de Biden. Y su relación con Zelensky es muy complicada. [Poroshenko] es en general una persona vengativa y con buena memoria. Tiene sus propios intereses. Y teniendo en cuenta todos estos escándalos de corrupción, si alguna vez comienzan a desarrollarse bajo [el candidato presidencial republicano Donald] Trump [si gana la carrera de 2024 – Sputnik] y van más allá de cierto nivel práctico, será un gran problema para Poroshenko», explicó el académico.
Dudchak señaló que Poroshenko contribuyó a avivar el escándalo sobre el posible derrocamiento de Zaluzhny. Poroshenko sembró el pánico en Bruselas ante los esfuerzos del presidente ucraniano por deshacerse del general de alto rango. Sus acciones asestaron un duro golpe a Zelensky, y Poroshenko se alegró de demostrar su lealtad a Washington salvando a su hombre en Kiev, argumentó el investigador.
¿Mantendrá Zaluzhny su puesto?
A pesar de que la prensa occidental afirma que Zelensky está decidido a despedir al máximo comandante ucraniano, existe la posibilidad de que conserve su puesto, opina el investigador.
«De hecho, incluso si dimitiera y se dedicara a la política, tal vez ésta sería la mejor opción para él, porque actualmente es problemático lograr algún éxito en el campo de batalla», dijo el experto. «En una posición así, podría haber dicho lo brillante comandante que es, y que todos los fracasos se debieron a las decisiones [de Zelensky], que no fueron consensuadas con la cúpula militar. Esto ocurrió realmente, hubo acciones de Zelensky cuando él o su oficina intentaron controlar a los militares, pasando por encima del comandante en jefe. Así que esta sería una muy buena opción para Zaluzhny. ¿Qué más necesita? Tiene suficiente dinero, ambiciones y títulos. Y hacerse a un lado ahora sería una buena opción para él. Pero no le dejaron marchar», concluyó Dudchak.
3. Debate sobre la guerra de Palestina y el futuro
Más que un debate, en realidad son una serie de intervenciones independientes, pero de interés, y que ofrecen una panorámica general de la situación muy interesante.
https://www.middleeasteye.net/
La guerra de Israel contra Gaza ha trastornado la región. ¿Qué vendrá después?
Debate en el MEE 2 de febrero de 2024
Casi cuatro meses después del ataque israelí, seis analistas debaten sobre la tumultuosa geopolítica de un conflicto sin final a la vista.
Desde que Israel lanzó su guerra contra Gaza el pasado octubre, al menos 27.000 palestinos han muerto y decenas de miles más han resultado heridos.
En medio de los incesantes bombardeos israelíes, cientos de miles de viviendas han quedado dañadas o destruidas, y la mayoría de los 2,3 millones de habitantes de Gaza han sido desplazados.
Israel prevé que el conflicto se prolongue durante meses, por lo que la crisis no hará sino agravarse, con consecuencias regionales potencialmente catastróficas.
Aquí, seis académicos e investigadores dan su opinión sobre el conflicto en curso y lo que nos espera.
Lecciones de los 100 primeros días | Mouin Rabbani
Mouin Rabbani es coeditor de Jadaliyya y miembro no residente del Centro de Estudios Humanitarios y sobre Conflictos, con sede en Qatar.
Los 100 primeros días de la guerra de Gaza han cambiado la faz de Oriente Próximo. El 7 de octubre, las pretensiones de omnipotencia, omnisciencia, invencibilidad e invulnerabilidad de Israel se hicieron añicos irrevocablemente.
Por primera vez en 75 años, el ejército israelí se vio obligado a librar una guerra dentro de sus propias fronteras. Lanzó la campaña de bombardeos más intensa de su historia, arrasando gran parte de la minúscula Franja de Gaza y matando a no combatientes palestinos a una escala y velocidad que, en tres meses, lo llevaron ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) acusado de genocidio. Desde su creación, Israel ha estado asociado al genocidio en el imaginario público occidental. Hasta ahora como víctima, pero para el resto de sus días como perpetrador.
La interrupción por parte de Israel del suministro de alimentos, agua, medicamentos y combustible a los territorios ocupados constituye sólo uno de los elementos de un pliego de cargos sudafricano muy detallado.
Esta emergencia humanitaria provocada, y la hambruna en particular, se intensificarán ahora que los patrocinadores occidentales de Israel han suspendido la financiación a la Unrwa en venganza por la sentencia de la CIJ que considera plausible la acusación de genocidio contra Israel.
El pretexto oficial es que Israel ha formulado acusaciones, que aún no han sido debidamente investigadas ni corroboradas formalmente, de que 12 de los 13.000 empleados de la agencia de la ONU en Gaza estaban, sin saberlo, implicados con el ala militar de Hamás.
La guerra de Israel contra Gaza es ya la más larga desde 1948. Pero hasta ahora no ha logrado ningún objetivo militar significativo, que podría resultar inalcanzable.
La doctrina militar israelí de que las guerras deben ser cortas, decisivas y libradas en territorio enemigo se ha derrumbado, al igual que el ejército israelí y su poder de disuasión el 7 de octubre, como un castillo de naipes.
Ha quedado al descubierto su total dependencia de Estados Unidos en cuanto a apoyo militar, político y diplomático, mientras que esta guerra también ha hecho añicos la imagen de poderoso bastión de los intereses y la influencia occidentales en Oriente Próximo. Aunque Hamás apenas es una fuerza militar significativa, los dirigentes israelíes se han referido repetidamente a este conflicto como uno que determinará si Israel sigue existiendo o no.
No obstante, Israel sigue siendo una potencia nuclear, armada hasta los dientes con el armamento estadounidense más avanzado y capaz de sembrar la muerte y la destrucción con una intensidad que puede observarse incluso desde el espacio exterior. La Franja de Gaza tal y como la conocíamos ha dejado de existir.
En sus esfuerzos por aislar a Israel de la oposición regional a su diezmación de la Franja de Gaza, Washington prácticamente se ha asegurado una guerra regional cuyas consecuencias bien podrían superar las de su nefasta invasión y ocupación de Irak. En el proceso, ha garantizado, junto con la Unión Europea, la desintegración del orden internacional basado en normas, que han construido durante décadas para garantizar la responsabilidad de los adversarios y la impunidad de los aliados.
A estas alturas es imposible predecir cuándo, cómo o incluso si las armas callarán. Hasta que lo hagan, las renovadas conversaciones en las capitales occidentales sobre un acuerdo de dos Estados seguirán siendo una farsa de distracción, que se perseguirá, en el mejor de los casos, con tan poca seriedad de propósito como en décadas pasadas.
Para despejar cualquier duda sobre su doble juego, Washington votó en diciembre en contra de una resolución de la Asamblea General de la ONU que reafirmaba el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación.
Sin duda, el fin de la ocupación y el establecimiento de un Estado palestino soberano y genuinamente independiente siguen siendo factibles. Lo que fue posible en Argelia, Irlanda y Timor Oriental también lo es en Palestina.
La cuestión, más bien, es si la paz, y la coexistencia pacífica, pueden lograrse en Oriente Medio en presencia de un Estado genocida e irracional que busca sistemáticamente resolver unilateralmente los desafíos políticos con demostraciones de fuerza abrumadora – y responde al fracaso con una fuerza aún mayor.
El silencio es traición | Ghassan Elkahlout
Ghassan Elkahlout es director del Centro de Conflictos y Estudios Humanitarios y profesor asociado del Instituto de Estudios de Posgrado de Doha.
La persistente crisis humanitaria en la Franja de Gaza está dejando una huella indeleble en la región, lo que suscita preocupación por el escaso apoyo prestado a los palestinos por los Estados árabes. A pesar de la afirmada historia de unidad y valores compartidos del mundo árabe, hay una flagrante ausencia de apoyo tangible a la asediada población de Gaza.
La postura oficial árabe, aunque tristemente poco sorprendente, ha dado un giro alarmante. Los precedentes históricos de apoyo inadecuado a la causa palestina se han trasladado ahora a un rechazo a la ruptura de lazos con el Estado ocupante. Algunos informes han apuntado incluso a un corredor comercial proporcionado por los Estados árabes a Israel mientras lucha contra el bloqueo naval impuesto por los Houthis de Yemen.
Ha habido una cínica permisividad con las protestas reguladas, que sirven más como herramienta para contener la ira pública que para desafiar realmente el bloqueo de Gaza.
A menudo surge una fatiga en el apoyo a medida que se prolonga un conflicto. Mientras la atención mundial y regional se desplaza hacia otros lugares, la inmensidad del sufrimiento humano en Gaza continúa. Las terribles condiciones humanitarias y la erosión de la dignidad de cientos de miles de palestinos -a menudo desplazados varias veces- han llevado a algunos habitantes de Gaza a rezar por una muerte rápida, en lugar de seguir viviendo el infierno del castigo colectivo genocida.
Esta situación empeorará sin duda con la miope suspensión de la financiación occidental a Unrwa, una organización que sin duda presta servicios cruciales al pueblo palestino en Gaza y en otros lugares.
Pero a medida que la guerra contra Gaza se acerca al inicio de su quinto mes, es urgente que la presión pública continúe sin inmutarse. Mientras los regímenes árabes intentan «capear el temporal» sin ninguna acción impactante que alivie realmente el sufrimiento de la población de Gaza, la calle árabe no debe desviar su atención de Palestina, ni permitir que Gaza se desvanezca en el olvido. Los torneos de fútbol africanos y asiáticos deberían ser espacios de solidaridad y concienciación palestinas.
A pesar del espacio más bien limitado para la movilización popular en los Estados árabes, la gente debe hacer lo que pueda para aliviar el sufrimiento de sus hermanos y hermanas de Gaza. Las instituciones y organizaciones árabes sanitarias, educativas y de la sociedad civil pueden desempeñar un papel fundamental en el apoyo al pueblo palestino.
En el sector médico, donde la resistencia de Gaza ha resistido durante casi cuatro meses en medio de la destrucción casi total de las instalaciones, los médicos árabes pueden hacer su parte. Deben trabajar para concienciar y presionar a los gobiernos para que envíen hospitales de campaña, suministros médicos y profesionales experimentados a Gaza, y para poner de relieve la actual crisis sanitaria en la escena mundial.
El sector educativo de Gaza, que ha sido sádicamente reducido a escombros en la televisión en directo, ha sido olvidado en gran medida por las instituciones educativas árabes. El asesinato de numerosos profesionales académicos y estudiantes exige un compromiso proactivo con las instituciones educativas de Gaza para garantizar que los estudiantes palestinos no sufran un retroceso de años debido a la implacable guerra genocida de la ocupación.
Deben realizarse esfuerzos urgentes para acoger a los estudiantes que se gradúan en especialidades críticas en los países árabes vecinos, proporcionándoles soluciones innovadoras que les ayuden a seguir adelante con sus estudios.
Las organizaciones de la sociedad civil árabe, y los sindicatos y gremios profesionales, deberían buscar vías para presionar a sus respectivos gobiernos para que adopten posturas más firmes respecto a la guerra de Gaza. También podrían tratar de proporcionar apoyo especializado a sus organizaciones homólogas en la Franja de Gaza. Esta solidaridad es la esencia de la resistencia palestina.
Gaza no debe caer en el olvido y, mientras sigue enfrentándose a los incesantes bombardeos, el aislamiento, el miedo, el abandono, la hambruna y la enfermedad, es imperativo que el apoyo popular árabe sea cada vez más fuerte y ruidoso. La unidad y la solidaridad árabes son más que un lema o una historia nostálgica; forman parte del tejido de la identidad árabe. Debemos hacer más. Nuestro silencio es una traición, y ha llegado el momento de hacernos oír más fuerte.
El fracaso del sistema internacional | Tamer Qarmout
Tamer Qarmout es profesor adjunto de Políticas Públicas en el Instituto de Estudios de Posgrado de Doha.
La tragedia actual en la Franja de Gaza es más que un conflicto regional. Es una lección flagrante sobre los fallos del sistema internacional, de la que deben hacerse eco las generaciones venideras.
A pesar de la brutal realidad a la que se enfrentan los palestinos de Gaza, una situación que muchos califican de genocidio, la comunidad internacional sigue observando, y su inacción equivale a complicidad.
El derecho internacional, faro de esperanza para la justicia y la equidad, se ha visto desgraciadamente atrapado en el punto de mira de la política mundial. Esta politización ha socavado su eficacia, dejando sin recursos a quienes necesitan desesperadamente su protección.
En los últimos tiempos, hemos observado un ligero pero notable cambio en la postura de los gobiernos occidentales. Han surgido llamamientos a una pausa, una tregua o un alto el fuego, pero suenan vacíos mientras el apoyo y las armas siguen fluyendo hacia Israel. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿estos cambios de postura están relacionados con una preocupación genuina por la difícil situación de los palestinos o son meras maniobras políticas?
El cambio de opinión mundial, cada vez más favorable a Palestina, ha influido sin duda en estas posturas occidentales. Pero este cambio no se debe necesariamente a la empatía hacia los palestinos o la humanidad en general. Por el contrario, es principalmente una respuesta a la creciente presión interna. A pesar de ello, la urgencia necesaria para poner fin al conflicto de forma inmediata sigue estando ausente en los corredores de poder occidentales.
A medida que se acercan las elecciones de 2024, incluso el tono algo más suave del presidente estadounidense Joe Biden sobre el conflicto parece más un movimiento estratégico para controlar los posibles daños electorales que un auténtico cambio de política. Esto subraya el papel de la política interior en la configuración de la política exterior, a menudo a expensas de consideraciones humanitarias.
A la luz de esta dinámica internacional, es imperativo considerar otros actores que podrían influir positivamente en la situación. Turquía destaca como un actor importante tanto para los palestinos como para los israelíes.
Como miembro de la OTAN con fuertes lazos con Palestina, Turquía podría enviar observadores o fuerzas de paz en un escenario post-conflicto, además de su potencial para conectar Gaza con el mundo a través de la reconstrucción. Egipto también podría desempeñar un papel crucial, dada su proximidad geográfica y política al conflicto, sobre todo en lo que respecta a la mediación de una paz duradera y el inicio de los esfuerzos de reconstrucción junto a Turquía.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo también podrían utilizar sus relaciones estratégicas y su influencia política y financiera para hacer realidad los objetivos de la cumbre de la Liga Árabe de 2002 y financiar proyectos de reconstrucción y construcción del Estado para una futura nación palestina independiente.
Por último, pero no por ello menos importante, los donantes internacionales, y especialmente los Estados musulmanes y árabes, podrían utilizar su influencia para garantizar que la futura ayuda a Palestina esté vinculada a dividendos de paz tangibles y a una solución política sostenible y duradera del conflicto entre Israel y Palestina.
Pero es crucial entender que cualquier debate y decisión sobre la realidad del gobierno del «día después» en Gaza debe ser asumido exclusivamente por los palestinos, independientemente del tipo de gobierno que esto produzca. Ya es hora de darse cuenta de los errores de los Acuerdos de Oslo y de garantizar que no se repitan.
Esto debe hacerse reformando la Organización para la Liberación de Palestina como único representante legítimo del pueblo palestino para englobar a todos los partidos, incluidos Hamás y la Yihad Islámica. Cualquier intento de forzar un mandato para la extremadamente impopular Autoridad Palestina (AP), especialmente uno dirigido por Mahmoud Abbas, no proporcionará una solución duradera a la cuestión de la gobernanza en Gaza.
Para ello, deben celebrarse elecciones libres y justas en las que participen todos los elementos de la esfera política palestina, elecciones en las que incluso los líderes encarcelados, como Marwan Barghouti, puedan participar.
A medida que flaquean instituciones internacionales como las Naciones Unidas y el Tribunal Penal Internacional, la responsabilidad recae cada vez más y de forma desproporcionada en el propio pueblo. Recopilando pruebas y emprendiendo acciones legales, las personas pueden contribuir a que los responsables de las atrocidades cometidas en Gaza rindan cuentas.
El camino hacia la paz y la justicia puede estar plagado de obstáculos, pero la voluntad colectiva de la población, unida a la implicación estratégica de los principales actores regionales e internacionales, podría allanar el camino hacia una resolución duradera.
Crisis en Cisjordania ocupada | Amena ElAshkar
Amena ElAshkar es asistente de investigación en el Center for Conflict and Humanitarian Studies
Aunque en los últimos meses la atención del gobierno israelí se ha centrado principalmente en la Franja de Gaza, en Cisjordania ocupada se vive una situación igualmente crítica. En medio de la grave crisis humanitaria que se desarrolla en Gaza, Cisjordania ha sido testigo de sus propios acontecimientos tumultuosos, aunque en gran medida pasados por alto.
La agencia de seguridad israelí Shabak ha informado de un aumento de los principales atentados en Cisjordania ocupada, sobre todo en la región septentrional, caracterizados principalmente por tiroteos y ataques con arma blanca.
Al mismo tiempo, el ejército israelí ha participado en enfrentamientos no sólo con organizaciones establecidas, como Hamás y la Yihad Islámica, sino también con grupos armados locales de reciente creación.
El periodo transcurrido desde el 7 de octubre se ha caracterizado por una alarmante escalada de la violencia en Cisjordania ocupada, que ha provocado un aumento significativo del número de palestinos muertos y heridos. Han muerto más de 300 palestinos, entre ellos más de 60 niños, y miles más han resultado heridos.
A lo largo de 2023, las fuerzas israelíes mataron al menos a 480 palestinos e hirieron al menos a 12.000 en toda Cisjordania ocupada, lo que supone el año más mortífero para los palestinos en el territorio desde que las Naciones Unidas empezaron a registrar estos datos en 2005.
En la actualidad, la aparente calma que reina en Cisjordania ocupada se debe en gran medida a las acciones preventivas de las fuerzas israelíes en puntos conflictivos conocidos, como campos de refugiados y ciudades como Yenín, Nablús y Tulkarm. Sin embargo, esta fachada de tranquilidad oculta un profundo cambio en el sentimiento palestino, como se refleja en una encuesta reciente que refleja el creciente apoyo a Hamás (proscrito como grupo terrorista en el Reino Unido y otros países) y a la lucha armada como medio para acabar con la ocupación israelí, un sentimiento especialmente pronunciado en Cisjordania.
Este cambio sugiere que se está gestando una corriente de descontento, alimentada por un sentimiento unificador mientras Hamás trata de consolidar su influencia en la Palestina histórica.
Mientras tanto, la situación económica en Cisjordania ocupada se ha deteriorado considerablemente debido a la guerra en Gaza. La decisión de Israel de prohibir a unos 100.000 trabajadores palestinos la entrada a Israel para trabajar, por razones de «seguridad», ha tenido un impacto significativo, perturbando los ingresos y perjudicando la salud financiera general de la región. Además, las disputas por los ingresos fiscales entre Israel y la AP han afectado a la capacidad de esta última para pagar a sus empleados, tensando aún más la economía.
Las empresas de ciudades como Ramala se enfrentan a una recesión, y muchos habitantes tienen que vender sus bienes personales para poder cubrir sus necesidades básicas. A finales del año pasado, la Organización Internacional del Trabajo informó de un aumento estimado del 24% del desempleo en Cisjordania ocupada, lo que equivale a unos 208.000 puestos de trabajo.
Estas dificultades económicas, unidas al conflicto actual, han creado una crisis multifacética en Cisjordania ocupada. Ante las noticias de que Israel pretende sustituir a los trabajadores palestinos por mano de obra extranjera, el país se enfrentará a una nueva realidad cuando amaine la violencia. ¿Estará preparado para el probable estallido de violencia cuando la vida en la Cisjordania ocupada siga deteriorándose?
Gaza en las calles jordanas | Mohammad Alhamawi
Mohammad Alhamawi es asistente de investigación en el Centro de Estudios sobre Conflictos y Asuntos Humanitarios.
La guerra contra Gaza ha reverberado por toda la región, encendiendo una rabia que muchos podrían haber creído domada en los últimos años. Quizá en ningún lugar sea esto tan evidente como en Jordania.
Las calles de Ammán y otras ciudades del país han captado los sentimientos populares. Esta guerra genocida es un recordatorio de que los destinos de los pueblos de Jordania y Palestina son inseparables. No se trata de un pueblo solidario con la causa de otro, sino de un pueblo con una lucha común.
Esto se plasma en las palabras y acciones de la gente en las calles. Durante meses han estallado protestas en las calles de Ammán con regularidad. Un cántico popular ha pedido la apertura de un «frente jordano», algo improbable por el momento, pero no tan descabellado dada la creciente hostilidad de Israel hacia Jordania.
Los manifestantes han intentado en repetidas ocasiones marchar hacia la frontera, lo que muchos consideran un acto natural, un impulso que afirma que la conexión del pueblo con su tierra nunca se cortará.
También se han producido otros cambios sociales importantes, con la suspensión de celebraciones y festividades por el luto de la gente por sus parientes al oeste del río Jordán. Los actos navideños se cancelaron mientras un velo de dolor ensombrecía el país. Muchos en las calles sienten que la vida no puede seguir normal mientras sus familiares sufran. Esto subraya el adagio popular árabe de que nuestras aflicciones y tragedias son una sola.
Este sentimiento ha impulsado el estricto, y a veces agresivo, compromiso de la población de boicotear a ciertas empresas consideradas partidarias del Estado ocupante, mientras que los establecimientos locales han experimentado un repunte en su apoyo. Esto se basa en la idea de que frecuentar cualquier empresa que apoye a Israel equivale a ser cómplice del genocidio en Palestina. Aunque las autoridades advierten de las consecuencias negativas del movimiento de boicot para la economía jordana, la población se mantiene firme.
Muchos jordanos llevan mucho tiempo comprometidos con la causa palestina. Existe un rechazo popular a cualquier trato con Israel, a pesar de los continuos compromisos del gobierno con Tel Aviv a lo largo de los años. En medio de la presión pública, Jordania canceló recientemente un posible acuerdo de energía por agua con Israel, lo que pone de relieve el papel desempeñado por la calle jordana.
Sin embargo, en los últimos meses, la opinión pública se ha vuelto más firme en su rechazo a cualquier compromiso con la ocupación y más comprometida con la causa palestina.
Está claro que la guerra de la ocupación israelí contra Gaza ha hecho retroceder décadas sus aspiraciones para la región. La guerra ha garantizado que los sentimientos populares en Jordania nunca se vuelvan contra Palestina, al menos durante varias generaciones. La esperanza y la convicción entre los ciudadanos de que Palestina será liberada durante su vida será mucho mayor cuando termine la guerra que antes.
Para muchos jordanos, el río Jordán no es una frontera entre el este y el oeste, y la gente en las calles sigue coreando «un pueblo, no dos».
¿Hacia dónde vamos? | Sansom Milton
Sansom Milton es investigador principal del Centro de Estudios sobre Conflictos y Asuntos Humanitarios y profesor adjunto del Instituto de Estudios de Posgrado de Doha.
Después de casi cuatro meses, la guerra en Gaza suscita una pregunta acuciante: ¿y ahora qué? Aunque el futuro sigue siendo incierto, una cosa está clara: la guerra ha alterado profundamente la dinámica política y de conflicto de la región, una consecuencia importante en sí misma.
A nivel mundial, es poco probable que se resuelva la situación en Gaza. La semana pasada, la CIJ dictaminó que existen motivos «plausibles» para considerar que las acciones de Israel en la Franja de Gaza constituyen un caso de genocidio, pero no llegó a pedir un alto el fuego inmediato.
Mientras que Indonesia y Eslovenia emprenderán ahora nuevas acciones contra Israel a través del derecho internacional, la población asediada de Gaza tendrá pocas esperanzas de obtener reparación legal para poner fin a la guerra y levantar el asedio al enfrentarse a un agresor que ha violado sistemáticamente el derecho internacional durante décadas sin apenas consecuencias.
Además, la reciente decisión de varios Estados, encabezados por Estados Unidos, de suspender la financiación a la UNRWA en medio de la peor crisis humanitaria del mundo subraya el hecho de que, aunque los aliados de Israel son pocos, pueden desmantelar eficazmente el instrumento internacional más eficaz para apoyar a los palestinos en los momentos de mayor necesidad.
A escala mundial, las repercusiones de la guerra en el Mar Rojo y el Golfo de Adén apuntan a un alto riesgo de conflicto más amplio. Una escalada podría implicar a Hezbolá, a facciones iraquíes y a Cisjordania, poniendo a prueba al ejército israelí y planteando amenazas sin precedentes.
La implicación directa de actores regionales e internacionales, como Irán o una fuerza de defensa naval europea, podría transformar el conflicto en una guerra regional más amplia. Esto podría tener consecuencias catastróficas para la población civil y la estabilidad regional.
Por ejemplo, los ataques de los Houthi que restringen el comercio en el Mar Rojo y los inefectivos ataques aéreos de Estados Unidos y Reino Unido en Yemen ilustran la creciente huella regional del conflicto. La guerra de Israel contra Gaza también encendió un frente antes inexistente con Irak, donde varias facciones han lanzado desde entonces ataques con drones y misiles contra los Altos del Golán ocupados y las bases estadounidenses en todo Irak y Siria.
Esto también ha empeorado las relaciones entre el gobierno iraquí y las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos tras los ataques aéreos de este último en suelo iraquí. El gobierno iraquí solicitó recientemente la retirada de Estados Unidos de Irak y presentó una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
El antiguo temor israelí a un campo de batalla unificado que abarque Cisjordania y Gaza ocupadas se ha agravado, ya que este campo de batalla se extiende ahora a Irak, Líbano, Siria y Yemen.
Y la amenaza inminente de escalada no se limita a un frente israelí. La breve disputa entre Irán y Pakistán, los ataques aéreos iraníes en Erbil y la amenaza de ataques de represalia de los Houthi contra las fuerzas estadounidenses en Yibuti y el Mar Rojo ponen de relieve que la guerra de Israel contra Gaza no se limita ciertamente a 365 kilómetros cuadrados.
Aunque la posibilidad de que una acción mundial coordinada o una escalada regional transformen la dinámica del conflicto sigue siendo una incógnita, la vía más probable para poner fin a la tragedia y el sufrimiento diarios se encuentra en el ámbito nacional.
Mientras los funcionarios israelíes tratan de obtener el consentimiento para continuar su guerra contra Gaza durante varios meses más, no hay muchas certezas sobre el camino que seguirá la región. Lo que es seguro, sin embargo, es que no se volverá al statu quo anterior al 7 de octubre.
Los analistas suelen destacar las divisiones internas palestinas como obstáculos en el conflicto israelo-palestino, pero es el cisma cada vez más profundo dentro de la política y la sociedad israelíes lo que podría influir profundamente en el curso de la guerra contra Gaza.
El futuro del primer ministro en ejercicio que se aferra al cargo mediante una guerra de elección, la humillante disipación de la supremacía militar percibida por Israel y la ruptura entre su política electoral tradicional y los partidos políticos sionistas religiosos anuncian colectivamente un panorama interno problemático.
Con un aumento de los trastornos psicológicos y los suicidios, la opinión pública israelí está profundamente polarizada y desconfía de cualquier sensación ilusoria de seguridad.
Aunque la guerra terminara hoy, no se sabe si Israel implosionaría mañana.
4. El programa de Sahra Wagenknecht
Lo he visto en la página de ANC, no la original en alemán, de la que no pasan enlace, así que es una traducción de una traducción, pero se entiende…
Alemania: Wagenknecht: un claro programa socialdemócrata radical
Manifiesto fundacional: Unión Sahra Wagenknecht
Viernes 2 de febrero de 2024 por Union Sahra Wagenknecht
Manifiesto original publicado en enero de 2024
Nuestro país no goza de buena salud. Durante años, los gobiernos han ignorado los deseos de la mayoría. En lugar de recompensar el rendimiento, la riqueza se ha redistribuido de los más trabajadores al diez por ciento más rico. En lugar de invertir en una gobernanza competente y unos servicios públicos eficientes, los políticos han complacido los deseos de los grupos de presión influyentes vaciando las arcas del Estado. En lugar de respetar la libertad y la diversidad de opiniones, se extiende una política autoritaria que pretende dictar a los ciudadanos cómo vivir, cómo calentar sus casas, cómo pensar y cómo hablar. El gobierno parece carecer de rumbo, de visión de futuro y, en muchas cuestiones, simplemente incompetente. Sin un cambio de política, estamos poniendo en peligro nuestra industria y nuestra prosperidad.
Muchas personas han perdido la confianza en el Estado y no encuentran representación en los partidos políticos existentes. Sienten, con razón, que ya no viven en el mismo país que la República Federal. Les preocupa el futuro de sus hijos. Quieren una política responsable capaz de preservar nuestra fortaleza económica, garantizar la justicia social y un reparto equitativo de la riqueza, mantener la cooperación pacífica entre los pueblos y preservar nuestro medio ambiente.
La «Unión Sahra Wagenknecht – Por el sentido común y la justicia» se fundó para sentar las bases de un nuevo partido que dé voz al pueblo. Reclamamos la vuelta a una política sensata. Alemania necesita una economía fuerte e innovadora, justicia social, paz y comercio justo, respeto a las libertades individuales de sus ciudadanos y un entorno propicio al debate. Necesita políticos fiables que se comprometan a alcanzar sus objetivos. Los miembros de nuestro sindicato defienden las siguientes posiciones y objetivos, que también serán la norma de nuestro nuevo partido.
Sensibilidad económica
Nuestro país sigue teniendo una sólida base industrial y una clase media próspera e innovadora. Pero las condiciones económicas se han deteriorado considerablemente en los últimos años. Nuestras infraestructuras públicas están en un estado deplorable para los estándares de una nación industrial líder. Apenas hay trenes que circulen a su hora, los pacientes del NHS pasan meses esperando una cita con un especialista, nos faltan miles de profesores, guarderías y opciones de vivienda. Carreteras y puentes en mal estado, falta de cobertura de telefonía móvil y un sector administrativo abrumado por normativas innecesarias hacen la vida difícil, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas. El sistema escolar alemán, con sus 16 planes de estudios diferentes, clases sobredimensionadas y selección temprana, bloquea el camino a la educación y las oportunidades para los niños de familias menos privilegiadas, al tiempo que no consigue desarrollar el talento que nuestra economía necesita tan desesperadamente. Como las sanciones contra Rusia y la política climática punitiva también han provocado un repentino aumento de los precios de la energía, corremos el riesgo de perder importantes sectores industriales y cientos de miles de puestos de trabajo bien remunerados. Muchas empresas se plantean trasladar su producción al extranjero. Otras corren el riesgo de desaparecer por completo.
La política influida y comprada por las empresas y el fracaso de las autoridades antimonopolio han creado una economía en la que muchos mercados son disfuncionales. Los mercados están ahora dominados por grandes corporaciones, empresas financieras como Blackrock y monopolios digitales invasivos como Amazon, Alphabet, Facebook, Microsoft y Apple, que extraen rentas monopolísticas de otros agentes del mercado, socavan la competencia y destruyen la democracia. El actual período de inflación es, en gran medida, el resultado del fracaso del mercado causado por las grandes empresas.
Aspiramos a una economía impulsada por la innovación, caracterizada por una competencia leal, empleos seguros y bien remunerados centrados en la creación de valor industrial, una política fiscal justa y una clase media más fuerte. Para ello, queremos limitar el poder del mercado y descartelar a las empresas que lo dominan. Allí donde los monopolios son inevitables, la responsabilidad debe confiarse a los proveedores de servicios públicos. La industria alemana es la columna vertebral de nuestra prosperidad y debe preservarse. Tenemos que volver a las tecnologías de nueva generación made in Germany, con más campeones ocultos, no menos.
Para evitar el declive económico de nuestro país, necesitamos invertir masivamente en nuestro sistema educativo, en infraestructuras públicas y en una administración eficiente y competente. Necesitamos fondos orientados al futuro para empresas nacionales innovadoras y start-ups, en lugar de gastar miles de millones subvencionando a empresas extranjeras. Como país exportador y pobre en recursos, Alemania debe tener una política exterior económica que tenga como objetivo establecer relaciones comerciales estables con el mayor número posible de socios y asegurar nuestro suministro de recursos naturales y energía asequible, en lugar de centrarse en la política de bloques y las sanciones.
El cambio climático global y la destrucción de nuestro entorno natural son graves desafíos que la política no puede ignorar. Pero una política climática seria requiere honestidad: con el estado actual de la tecnología, las necesidades energéticas de Alemania no pueden satisfacerse únicamente con energías renovables. El activismo ciego y las políticas poco meditadas no mejoran la situación climática, sino que ponen en peligro nuestros cimientos económicos, aumentan el coste de la vida y socavan la aceptación pública de políticas climáticas más sensatas. La contribución más importante que un país como Alemania puede hacer a la lucha contra el cambio climático y la destrucción del medio ambiente es el desarrollo de tecnologías clave innovadoras, que permitan un futuro económico sostenible y neutro desde el punto de vista climático.
Justicia social
Las desigualdades en nuestro país llevan años aumentando. Millones de personas trabajan duro para garantizar su bienestar y el de sus familias. Son quienes sostienen nuestra sociedad y pagan la mayor parte de los impuestos. En lugar de disfrutar del respeto y la seguridad social que merecen, sus vidas se han vuelto progresivamente más difíciles y precarias en las últimas décadas. A pesar de tener un empleo a tiempo completo, muchos apenas consiguen vivir de un mes para otro. La promesa de una movilidad social ascendente en una economía social de mercado ya no es válida, y el principal factor de prosperidad individual vuelve a ser el estatus social de los padres. La concentración de la riqueza en Alemania es hoy tan alta como al principio de la Primera Guerra Mundial, cuando el Kaiser gobernaba desde Berlín. Las empresas reparten dividendos récord, incluso en tiempos de crisis, mientras que las colas en los bancos de alimentos son cada vez más largas.
Incluso quienes han trabajado durante años y cotizado a la seguridad social son tratados como mendigos tras un solo año de desempleo. Debido a la falta de plazas en las guarderías y a que nuestra sociedad dista mucho de ser favorable a la familia, muchas familias monoparentales y sus hijos viven en la pobreza. La redefinición de Hartz IV como «Bürgergeld» no ha hecho sino agravar esta situación. Millones de personas mayores no pueden disfrutar de su jubilación tras toda una vida de trabajo porque las pensiones son humillantes. Viviendas, hospitales, instalaciones sanitarias, consultas médicas y muchas otras funciones sociales importantes han sido vendidas por los cazadores de dividendos. Desde entonces, los costes han aumentado, mientras que la calidad del servicio para la mayoría de la gente no ha dejado de disminuir.
Queremos detener el colapso de la sociedad y reorientar nuestra política hacia el bienestar público. Nuestro objetivo es una sociedad justa, orientada al éxito, con auténtica igualdad de oportunidades y un alto nivel de seguridad social. Una economía productiva necesita trabajadores cualificados y motivados. Los requisitos para ello son salarios basados en el rendimiento, seguridad laboral y buenas condiciones de trabajo. Esto también se aplica a los trabajadores del sector servicios, que son tan importantes para nuestra sociedad como los buenos ingenieros y técnicos. Para evitar que bajen los salarios, tenemos que reforzar el poder de la negociación colectiva y facilitar la aplicación general de los contratos salariales. Al mismo tiempo, nuestro país necesita un Estado del bienestar fiable, capaz de paliar la precariedad y evitar la lixiviación social en caso de enfermedad, desempleo y vejez. Hay que poner fin a la privatización de servicios esenciales, como la sanidad, la asistencia a domicilio y la vivienda, y favorecer en estos sectores a los proveedores que actúen en interés del bienestar público. Una política fiscal justa que alivie la carga de quienes tienen rentas bajas e impida que las grandes empresas y los individuos ricos nieguen su contribución a la comunidad. La prosperidad individual no debe depender del origen social, sino ser el resultado del trabajo duro y el esfuerzo individual. Todos los niños tienen derecho a que se reconozcan y fomenten sus talentos.
Paz
Nuestra política exterior hunde sus raíces en la tradición del Canciller Willy Brandt y del Presidente soviético Mijail Gorbachov, que, en contra de la lógica de la Guerra Fría, aplicaron una política de distensión, conciliación de intereses y cooperación internacional. Nos oponemos fundamentalmente a la resolución de conflictos por medios militares. Nos oponemos al aumento constante de los recursos destinados a armamento y material bélico, en lugar de invertirlos en la educación de nuestros hijos, la investigación de tecnologías respetuosas con el medio ambiente o el mantenimiento de nuestras infraestructuras sanitarias. El armamento nuclear y la escalada entre superpotencias nucleares amenazan la supervivencia de la humanidad y deben detenerse. Queremos una nueva era de distensión, tratados de desarme renovados y seguridad colectiva. La Bundeswehr tiene la responsabilidad de defender nuestra nación. Para ello, debe estar adecuadamente equipada. Nos oponemos al despliegue de soldados alemanes en guerras internacionales, al igual que nos oponemos al estacionamiento de tropas alemanas en las fronteras de Rusia o en el Mar del Sur de China.
Una alianza militar cuya principal potencia ha invadido ilegalmente cinco países en los últimos años, y que ha matado a más de un millón de personas en el transcurso de estas guerras, engendra miedo y resentimiento y contribuye así a la inestabilidad mundial. En lugar de un instrumento de poder para obtener beneficios geopolíticos, necesitamos una unión con vocación defensiva que actúe de acuerdo con la Carta de la ONU, que se esfuerce por lograr el desarme en lugar de estar atada a una carrera armamentística, y que ofrezca igualdad de condiciones entre los Estados miembros. Europa necesita una arquitectura de seguridad estable, que debe incluir a Rusia a largo plazo.
Nuestro país merece una política independiente que sitúe el bienestar de sus ciudadanos en el centro de sus preocupaciones y reconozca que los intereses de Estados Unidos a veces difieren mucho de los nuestros. Nuestro objetivo es una Europa independiente de democracias soberanas en un mundo multipolar, no la formación de un nuevo bloque en el que Europa quedaría pulverizada entre Estados Unidos y el bloque cada vez más seguro de sí mismo que se está formando en torno a Rusia y China.
Libertad
Queremos recuperar la libertad democrática de opinión, ampliar la participación democrática y proteger las libertades individuales. Rechazamos las ideologías de extrema derecha, racistas y violentas de todo tipo. Cancelar la cultura, la presión para conformarse y el espectro de opinión cada vez más estrecho son fundamentalmente incompatibles con una sociedad libre. También lo es la nueva tendencia política autoritaria que pretende educar a las personas y dictar cómo viven y qué dicen. Condenamos los intentos de empresas, servicios secretos y gobiernos de vigilar y manipular a las personas.
La inmigración y la cooperación entre culturas sólo pueden ser beneficiosas. Pero sólo si la afluencia es limitada para no saturar la infraestructura de nuestro país, y si la integración se fomenta activamente y tiene éxito. Sabemos que la carga de una mayor competencia por la vivienda asequible, los empleos con salarios bajos y el coste de una integración fallida no la soportan principalmente quienes llevan vidas privilegiadas. Los perseguidos políticos tienen derecho al asilo. Pero la inmigración no es la solución a la pobreza en el mundo. En su lugar, necesitamos relaciones económicas justas y políticas que se esfuercen por crear más oportunidades en sus respectivos países.
Una sociedad en la que los poderosos sólo se mueven por el deseo de aumentar su riqueza conduce a una creciente desigualdad, a la destrucción de nuestro medio ambiente y a la guerra. En su lugar, presentamos nuestros principios de espíritu público, responsabilidad y cooperación, que queremos hacer posibles de nuevo cambiando el equilibrio de poder. Nuestro objetivo es una sociedad en la que el bien común esté por encima de los intereses egoístas y que, en lugar de recompensar a los tramposos y a los jugadores, premie a los que se esfuerzan, a los que hacen un trabajo bueno, honrado y sólido.
Traducción JP(ANC) con DeepL
5. Elecciones en Pakistán
Se van a celebrar pronto elecciones en Pakistán, y se presenta por una circunscripción un nuevo partido de izquierda, el Partido Haqooq-e-Khalq. Dudo que tengan muchas posibilidades, pero en este texto explican por qué se han presentado y cómo será su campaña. Sirve al menos para que conozcáis un poco esta organización, que sigo normalmente por Twitter, y del que hay enlace al principio del texto. Como complemento, os paso también un artículo de Peoples Dispatch sobre el panorama político general en el país ante las elecciones.
https://links.org.au/haqooq-e-
Campaña electoral del PP-159 del Partido Haqooq-e-Khalq: Nos oponemos a la injusticia y la desigualdad de la política dinástica y de los negocios habituales
Partido Haqooq-e-Khalq
https://www.youtube.com/watch?
Publicado por primera vez en Haqooq-e-Khalq.
Prólogo del Dr. Ammar Ali Jan
Queridos amigos,
Hoy os escribo esta carta con gran orgullo y un sentimiento de urgencia. El futuro de nuestro país y de nuestro mundo depende de las medidas que tomemos ahora mismo, y es vital que nos unamos como movimiento para lograr un cambio real.
En estos tiempos de incertidumbre, es fácil sentirse desanimado e impotente. Pero estoy aquí para decirles que no estamos indefensos; tenemos el poder de forjar nuestro futuro y crear un mundo mejor para nosotros y para las generaciones venideras. Un paso importante en este camino es participar en la política local, concretamente a través de la plataforma de un Diputado a la Asamblea Provincial (MPA).
Quizá te preguntes qué impacto puede tener una sola APM. Pero te aseguro que éste es sólo el primer paso. Ser AMP ofrece a las voces progresistas una plataforma para hacer oír su voz, perfeccionar sus habilidades y adquirir experiencia en política electoral, y lanzar campañas más amplias en favor del cambio. A partir de ahí, podemos tomar impulso y presentarnos a las elecciones municipales y a la alcaldía y, con el tiempo, llegar a disputar escaños en la asamblea nacional de todo Pakistán.
Pero no basta con ganar las elecciones. Debemos trabajar juntos como movimiento para abordar los problemas acuciantes de nuestro tiempo, desde la desigualdad económica al cambio climático, pasando por los derechos humanos. Debemos defender lo que es justo y luchar por un futuro equitativo, justo y sostenible para todos.
Así que unámonos y compartamos el trabajo que hay que hacer. El futuro está en nuestras manos, y juntos podemos crear un mundo mejor para nosotros y para los que están por venir.
Vuestra solidaridad,
Dr. Ammar Ali Jan
¿Quiénes somos?
Somos ustedes. Somos investigadores, abogados, médicos, periodistas, profesores, trabajadores sociales, activistas por los derechos de las mujeres, dirigentes sindicales, jornaleros y estudiantes activistas, que nos unimos para luchar contra las fuerzas que causan la desesperanza en Pakistán. Y cuando estamos juntos, somos poderosos.
¿Y por qué nos hemos unido? ¿Por qué sentimos la urgente necesidad de aprovechar y expresar nuestro poder colectivo? Porque la experiencia de la vida cotidiana en Pakistán para el ciudadano común y trabajador se ha vuelto insoportable. Desde las catastróficas inundaciones hasta una economía en ruinas, pasando por el resurgimiento de la militancia y el extremismo; es como si nuestro país y su gente hubieran sido abandonados a la deriva por todos aquellos que ostentan el poder y pretenden ser nuestros superiores.
Basta ya. Los retos a los que nos enfrentamos son muchos, pero ahora, juntos, decidimos tomar nuestro destino, tomar la llamada de la historia, en nuestras propias manos. Tenemos todas las herramientas y habilidades que necesitamos, los unos en los otros. Hoy estamos utilizando campañas basadas en datos, organización de base y programas de apoyo social para construir un movimiento del pueblo, trabajando juntos hacia el progreso. Nuestra visión es clara e inquebrantable: exigimos ciudades equitativas y un Estado que atienda las necesidades de la mayoría vulnerable, no sólo de unos pocos privilegiados. Nuestros objetivos son elevados y humildes, y no cejaremos en nuestro empeño.
Aunque no seamos tan grandes como otros partidos, nuestra voz es fuerte y cada vez lo es más. Nuestro equipo de jóvenes activistas es de más de 200 personas. Cada activista no sólo trae consigo la determinación de tomar las riendas de nuestro futuro común, sino que también comparte ideas innovadoras, habilidades, conocimientos y destrezas, con los demás y para los demás.
El 29 de enero de 2023, marchamos hombro con hombro con más de 5.000 mujeres, niños, minorías y trabajadores en el distrito industrial obrero de Chungi Amar Sidhu, en Lahore. Marchamos juntos pidiendo agua potable, educación igualitaria, infraestructuras públicas y programas de apoyo a la inflación para los más vulnerables de entre nosotros. Enviamos un mensaje alto y claro: el peso de la crisis económica no debe recaer en los pobres de las ciudades, que ya han sufrido bastante, sino en la élite corrupta que recibe miles de millones de dólares en subvenciones. Decididamente, el nuestro no es un partido de la élite corrupta, somos del khalqat de Pakistán, defendemos derechos justos. Defendemos el Haq.
Empezamos en 2017 como el Movimiento Haqooq-e-Khalq. Y ahora somos el Partido Haqooq-e-Khalq (HKP). Durante la crisis de Covid-19, cuando las masas trabajadoras de nuestros conciudadanos experimentaban niveles de abandono cada vez más intensos, estuvimos a la altura del desafío, organizando campañas de recogida de alimentos, campamentos sanitarios y campañas de concienciación sobre las vacunas. Estuvimos codo con codo con médicos, estudiantes de medicina, vacunadores y trabajadores de hospitales a los que se les negaban los equipos y recursos básicos que necesitaban para trabajar. En nuestra circunscripción, Chungi Amar Sidhu, las escuelas registraron un descenso del 15% en las matriculaciones, ya que la pandemia y la crisis económica golpearon duramente a las familias trabajadoras. Pasamos a la acción. Muchos de nosotros somos maestros, educadores, profesores y estudiantes. Organizamos campañas de recogida de libros en todo el país, movilizamos donaciones internacionales, gestionamos becas, montamos campamentos de verano y dirigimos una escuela nocturna gratuita para niños necesitados. Cuando se cortó el acceso al gas, especialmente en los barrios más pobres de nuestras ciudades, nos agitamos, iniciamos una petición, alzamos la voz. Cuando los trabajadores fueron despedidos sin piedad y sin indemnización, salimos a la calle. Nuestra gente enfermaba, y organizamos campamentos médicos, clínicas gratuitas. Gracias a los análisis organizados por los miembros de nuestro partido, descubrimos que muchas de las enfermedades se debían a la contaminación del agua. Nuestro programa de análisis del agua detectó la contaminación del agua potable por aguas residuales en el 40% de las muestras recogidas en los sectores más pobres de Lahore. Hemos preparado un caso legal respaldado por 500 muestras y pruebas recogidas meticulosamente en nombre de los residentes.
Estos logros no fueron fáciles, pero los conseguimos. Juntos. Pero el camino por delante es difícil, y nos queda mucho por recorrer. Aunque la ayuda mutua, las protestas y los litigios de acción pública son cruciales, no pueden aportar soluciones sostenibles a problemas como el desmoronamiento de las infraestructuras urbanas, la desigualdad en el acceso a los recursos y la disminución del poder adquisitivo.
Por eso, en HKP nos presentamos a las próximas elecciones a la Asamblea de Punjab desde el PP-159 Chungi Amar Sidhu. Puede que los partidos más grandes estén consumidos por su búsqueda de poder, pero nosotros prometemos dar prioridad a cuestiones básicas como las infraestructuras urbanas, la sanidad, la educación y las oportunidades de ingresos con salarios justos para todos, no sólo para unos pocos privilegiados.
Y nos atrevemos a decir, con esperanza, y esperanza de cambio en nuestros corazones, que ahora contamos contigo. ¿Quiénes somos? Somos el Partido Haqooq-e-Khalq, y nos enfrentamos a la injusticia y la desigualdad de la política dinástica y los negocios de siempre. Somos fuertes porque tú estás con nosotros.
¿Por qué Chungi?
Los políticos dinásticos de las asambleas de Pakistán poseen una cantidad desproporcionada de poder y riqueza, y sus abultados bolsillos les permiten dominar el proceso electoral. Romper este bastión elitista es un reto de enormes proporciones, pero tenemos un plan que está reavivando la esperanza. Centrándonos en un solo electorado, estamos empezando poco a poco y reforzando el apoyo en el barrio obrero de Chungi.
Chungi representa las luchas de los centros urbanos de todo el país. A pesar de estar a tiro de piedra de un barrio rico, a los residentes de Chungi se les niegan las infraestructuras básicas y los recursos necesarios para vivir con dignidad y prosperidad. Pero nuestra lucha no es sólo por Chungi, sino por todas las comunidades urbanas que se enfrentan a injusticias similares.
Nuestra decisión de presentarnos desde Chungi es también estratégica. Las próximas elecciones serán las primeras en las que la asamblea provincial se disputará con el mapa actual, y este reajuste ha dejado a los partidos más grandes haciendo malabarismos entre diferentes élites políticas que compiten por la candidatura. El actual diputado, que vive principalmente en Dubai y ha cambiado de partido dos veces en las anteriores elecciones, no está en ninguna parte. Gracias a nuestra labor ininterrumpida de organización de base, promoción y asistencia social, nuestra campaña lleva ventaja.
Chungi tiene una gran población de clase trabajadora con una larga historia de organización y movilización sindical, que suministra mano de obra a dos de los mayores centros industriales de Lahore. Además, el barrio tiene un porcentaje de mujeres trabajadoras superior a la media y jóvenes con estudios desesperados por encontrar oportunidades profesionales. Estos grupos se han convertido en nuestros principales partidarios, pues creemos que nuestro mensaje en favor de ciudades equitativas y de apoyo a las clases vulnerables resuena con más fuerza entre ellos. Las luchas cotidianas a las que se enfrentan los habitantes de Chungi, como el desbordamiento de las aguas residuales, los parques llenos de basura y las carreteras en mal estado, no hacen sino reforzar nuestra determinación de lograr un cambio en Chungi que pueda inspirar esperanza en todo Pakistán.
¿Cómo será la campaña?
En un país en el que el gran capital y las élites políticas dinásticas dominan las elecciones, nuestra campaña en Chungi destacará como un faro de esperanza para la gente de más allá. Centrada en las cuestiones que importan a las familias trabajadoras, nuestra campaña estará impulsada por la energía y la pasión de los voluntarios, no de donantes adinerados.
Nuestro equipo ha estado en la comunidad escuchando las preocupaciones de los habitantes de Chungi. Hemos oído hablar de las dificultades para acceder a escuelas asequibles y de calidad, de los peligros del agua contaminada por las aguas residuales y de la falta de empleos bien remunerados. También hemos oído hablar de la inaceptable realidad de que muchas familias luchan por encontrar un lugar adecuado para enterrar a sus seres queridos.
Estos problemas son síntomas de un sistema roto que da prioridad a los ricos sobre las necesidades de la clase trabajadora. Por eso estamos adoptando un nuevo enfoque de la política, impulsado por las necesidades de la gente, no por los deseos de los poderosos.
Esta campaña política es una combinación única de organizadores políticos experimentados, ciencias de los datos y un fuerte movimiento de base. Nuestra oficina central, situada en Lahore, contará con organizadores políticos experimentados que trabajarán en coordinación con 30 oficinas comunitarias repartidas por los distintos distritos de Chungi. Cada oficina contará con un equipo de diez voluntarios de la comunidad y de Lahore en general. Armados con teléfonos inteligentes, estos voluntarios se pondrán en contacto con los votantes, los identificarán en sus distritos y registrarán datos importantes después de cada interacción. Este enfoque basado en los datos y en la comunidad nos diferencia de otros partidos políticos de Pakistán y será un componente esencial de nuestro esfuerzo por lograr un cambio real.
Con la vista puesta en lograr un cambio real, estamos aprovechando la tecnología punta para difundir nuestro mensaje y conectar con los votantes. A través de anuncios específicos en las redes sociales, llamadas telefónicas y campañas publicitarias en las cadenas locales de televisión por cable, estamos llegando a la gente allí donde está y difundiendo nuestra visión de un futuro mejor. Y no sólo confiamos en la tecnología, también reunimos a la gente en actos y concentraciones que celebran el poder de la comunidad y la promesa de una sociedad mejor. Ya sean jalsas por cada barrio, frentes de mujeres y jóvenes, iftaris durante el Ramadán, melas culturales y científicas o proyecciones de películas para familias, nuestra campaña es una celebración de la gente y de su lucha por una sociedad más justa y equitativa.
¿Cómo puedes ayudar?
Las elecciones en Pakistán son un juego caro, y los ricos y poderosos a menudo controlan el resultado a través de su poder financiero. Aunque puede que nosotros no dispongamos de la misma cantidad de dinero, confiamos en que nuestra Campaña Política Impulsada por el Pueblo pueda superarles en espíritu, coordinación y dedicación. Sin embargo, para mantener esta energía y hacer realidad nuestra campaña, necesitamos recaudar fondos importantes y no podemos hacerlo solos. Necesitamos el apoyo de Pakistán, de la diáspora y de otros países.
La diáspora, en particular, desempeña un papel esencial en este esfuerzo, ya que no sólo proporciona un apoyo financiero fundamental, sino también una perspectiva única y una conexión tanto con las raíces culturales como con las comunidades de adopción. Su apoyo no sólo nos ayudará a alcanzar nuestro objetivo de recaudación de fondos, sino que también servirá como símbolo de unidad y solidaridad en nuestra misión de cambiar el panorama político de Pakistán.
Aquí tienes algunas formas de ayudarnos:
Donaciones: cada céntimo cuenta. Tus contribuciones se destinarán directamente a financiar nuestra campaña y a marcar la diferencia. Nos da la esperanza de que no estamos solos.
Póngase en contacto con Shan Ali Khan (Tesorero, HKP USA; Foro de Solidaridad con Pakistán, Coordinador, capítulo DMV)
+1 817-714-3746
shankhan15@gmail.com
GoFundMe: https://www.gofundme.com/f/
Venmo: @shankhan15
Zelle: 817-714-3746
Apoya un evento de recaudación de fondos – Estamos planeando organizar conciertos y eventos de recaudación de fondos en varias ciudades de Estados Unidos en la primera quincena de marzo. Si quieres participar en la planificación, ejecución y promoción de estos actos, ponte en contacto con Shan Khan (los datos figuran más arriba).
Si tienes contactos que puedan estar interesados en apoyar nuestra campaña, podemos trabajar juntos para llegar a ellos. El contacto personal ayuda mucho a conseguir apoyo. Si puedes ayudarnos con la presentación y compartir información de contacto, estaremos encantados de que alguien del equipo de Lahore llame directamente a tus contactos para explicarles nuestra misión y objetivos.
Call-A-Thon – Únete a nosotros para un call-a-thon en Zoom donde todos podemos reunirnos y llamar a nuestra lista de contactos personales para pedir donaciones. Trabajar juntos hará que este incómodo trabajo sea un poco mejor, y podemos ser una fuente de motivación para los demás. Estamos fijando fechas para las maratones de llamadas que funcionen para todos. Si quieres unirte, ponte en contacto con: haqooqkhalq@gmail.com
Actos universitarios o comunitarios: puedes ayudarnos a dar a conocer nuestra campaña organizando una charla o conferencia en un campus universitario, mezquita o acto comunitario. Podemos incluso coordinar la presencia de un orador de la organización en el acto, o incluso hacer que el Dr. Ammar Jan participe a distancia. Para organizar un acto, póngase en contacto con: haqooqkhalq@gmail.com
Redes sociales – Ayude a difundir nuestra campaña compartiendo nuestras publicaciones y actualizaciones en las redes sociales. Estamos activos en Facebook, Twitter, YouTube y TikTok.
Voluntariado – Si te apasiona la causa y quieres ayudar de otras formas, nos encantaría que formaras parte de nuestro equipo. Rellena el formulario ÚNETE A NOSOTROS en nuestro sitio web para obtener más información.
Pakistán se prepara para las urnas en medio del resentimiento popular contra las élites del país
A pesar de sus problemas judiciales, el ex primer ministro Imran Khan sigue siendo la figura más popular de Pakistán. Mientras tanto, problemas económicos como la subida de precios y la pobreza se perfilan como los temas más importantes en la actual temporada electoral
02 de febrero de 2024 por Peoples Dispatch
Tras un retraso de más de cuatro meses y una serie de vaivenes políticos, Pakistán se encamina por fin hacia las elecciones nacionales del 8 de febrero. Se celebrarán elecciones a la Asamblea Nacional, la cámara baja del parlamento, así como a todas las asambleas provinciales.
Ante la incertidumbre sobre las fechas, el jefe de la Comisión Electoral de Pakistán (ECP), Sikandar Sultan Raja, declaró el jueves 1 de febrero que, a pesar de los problemas de seguridad en algunas provincias como Jyber Pajtunjwa (KP) y Baluchistán, las elecciones se celebrarán según lo previsto.
Las elecciones se celebran en medio de una creciente percepción entre la población sobre la denegación de una oportunidad justa al ex primer ministro Imran Khan y a su partido, el Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI), junto con una indebida ingeniería electoral. Sin embargo, la población sigue siendo igual de crítica con la trayectoria de la élite política del país, que no ha abordado la mayoría de sus problemas básicos.
El proceso electoral
Pakistán tiene una forma de gobierno parlamentaria con un parlamento bicameral, formado por la Asamblea Nacional y el Senado. En las elecciones nacionales del 8 de febrero se elegirán los miembros de la Asamblea Nacional y de cuatro asambleas provinciales: Punjab, Sindh, KP y Baluchistán.
La Asamblea Nacional tiene 336 escaños, de los cuales 266 se eligen directamente por circunscripción uninominal con el sistema de mayoría simple. Hay 60 escaños reservados a mujeres y 10 a minorías. Los escaños reservados a las mujeres se asignan proporcionalmente a los partidos según el número de escaños que hayan obtenido en cada provincia. Los escaños reservados a las minorías se asignan proporcionalmente a los partidos según el número de escaños totales que hayan obtenido.
Los miembros electos de las asambleas provinciales eligen a 100 miembros de la cámara alta del parlamento de Pakistán, el Senado.
El partido o alianza que obtenga la mayoría de escaños en la Asamblea Nacional elegirá a su líder, que será el Primer Ministro.
Alrededor de 128 millones de pakistaníes tienen derecho a voto, en su mayoría jóvenes.
Principales partidos y cuestiones
A las elecciones concurren cuatro grandes partidos, además de otros más pequeños. Se trata del Partido Popular de Pakistán (PPP), liderado por Bilawal Bhutto Zardari, la Liga Musulmana de Pakistán (Nawaz), liderada por Nawaz Sharif, Jamiat Ulema-e-Islam (Fazl), liderada por Maulana Fazlul Haq, y Pakistan Tehreek- e-insaf (PTI), liderada por Imran Khan.
El PTI había surgido como el partido más grande en la Asamblea Nacional en las últimas elecciones celebradas en 2018 e Imran Khan fue elegido primer ministro. Sin embargo, este año, la ECP ha denegado al PTI su símbolo electoral, el bate de cricket, dejando a la mayoría de sus candidatos concurrir a las elecciones como independientes. Imran Khan ha sido declarado culpable en tres casos y condenado a tres, diez y catorce años de cárcel, respectivamente. La ECP le inhabilitó para concurrir a las actuales elecciones. Más tarde, el tribunal le prohibió ocupar cualquier cargo público durante los próximos 10 años.
La mayoría de los pakistaníes de clase trabajadora piensan que la subida de precios, la pobreza y la explotación organizada, la injusticia, la corrupción y la aplicación selectiva de leyes y políticas siguen siendo los problemas más importantes. Sin embargo, el PTI ha intentado convertir las elecciones en una contienda entre Imran Khan y el resto, fomentando la percepción pública de persecución política por parte del poderoso ejército y otra clase política bajo presión externa, concretamente estadounidense.
El encarcelamiento de Imran Khan, la supuesta injerencia del ejército pakistaní en el proceso político del país, la soberanía de Pakistán y la política exterior independiente siguen siendo los principales argumentos del PTI durante la campaña electoral. También ha intentado presentar una comparación entre los resultados del mandato de Khan como primer ministro y los del primer ministro Shehbaz Shehbaz, de la Liga Musulmana de Pakistán (Nawaz), destacando en particular cómo Khan fue capaz de afrontar los retos planteados durante el brote de COVID-19.
El PTI, a través de sus campañas en las redes sociales, ha hecho de la subida del coste de servicios esenciales como la electricidad bajo el Gobierno del Movimiento Democrático de Pakistán (PDM), dirigido por Shehbaz Sharif entre abril de 2022 y agosto de 2023, una cuestión clave.
Sin embargo, dado que los candidatos del PTI se ven obligados a presentarse como independientes, les resulta difícil movilizar el apoyo del partido.
Los antiguos aliados del PDM, el PPP y la PML (N), que se unieron para expulsar a Imran Khan del poder en abril de 2022, se presentan ahora por separado. Ambos han presentado la supuesta corrupción del PTI como su principal plan electoral, además de prometer mejores condiciones económicas para los pakistaníes, que se han enfrentado a un deterioro gradual de las perspectivas económicas en los últimos años, especialmente después de firmar un acuerdo de préstamo de 3.000 millones de dólares con el FMI.
La PML (N) confía en obtener mejores resultados en las elecciones después de que el Tribunal Supremo de Pakistán levantara en enero la inhabilitación del ex primer ministro Nawaz Sharif, lo que aumenta sus posibilidades de volver al poder.
Aparte del Partido Nacional Awami, dirigido por Asfandar Wali Khan, que obtuvo dos diputados en las últimas elecciones, la izquierda política pakistaní está representada por una alianza denominada Frente Democrático de Izquierda (LDF). El Mazdoor Kisan Party y el Haqooq-e-Khalq son dos de los principales grupos que han presentado a sus candidatos en algunos escaños.
La mayoría de los demás partidos tienen una influencia regional limitada.
Encuestas de opinión
La mayoría de los observadores electorales creen que ningún partido obtendrá una clara mayoría en las urnas. Sin embargo, entre todos los partidos y candidatos a primer ministro, el PTI e Imran Khan siguen siendo los más populares.
Según un sondeo de Gallup realizado en diciembre, tanto el PTI como Imran Khan iban en cabeza en la mayoría de las provincias y a nivel nacional. Gallup observó que la diferencia de popularidad entre el PTI y los demás se ha ido reduciendo gradualmente en los últimos meses.
Se espera que el regreso de Nawaz Sharif al país y la falta de símbolo electoral del PTI impulsen las posibilidades de la PML (N) a costa de Imran Khan y el PTI.
Las encuestas también indican que la campaña de persecución del PTI ha ganado aceptación popular. Según la encuesta, esto ha creado un mayor interés por votar. Dice que la mayoría de los pakistaníes, en todas las líneas partidistas, creen que no hay igualdad de condiciones para el PTI.
En las anteriores elecciones de 2018, el porcentaje global de voto se situó en torno al 50%.
6.Entrevista a otro dirigente del FPLP y comunicado tras la sentencia
No es especialmente novedoso ni las declaraciones ni el comunicado, que había dejado aparcado hace unos días. Aprovecho este mensaje para pasaros los dos. Si hubiese algo que destacar en la entrevista, quizá la insistencia en la necesidad de reconstruir la OLP, entiendo que con la incorporación de Hamás.
«El terrorista es la ocupación sionista», afirma el líder de la resistencia palestina
Lea la entrevista exclusiva de Brian Becker con Haytham Abdo, dirigente del Frente Popular para la Liberación de Palestina
02 de febrero de 2024 por Peoples Dispatch
El 7 de octubre, varias facciones de la resistencia palestina llevaron a cabo la mayor ofensiva contra Israel en años, que bautizaron como «Operación Inundación de Al-Aqsa». La respuesta israelí ha sido calificada de genocida por los principales organismos internacionales y grupos de derechos humanos, con más de 27.000 palestinos muertos en Gaza.
Aunque el derecho a resistir a la ocupación, incluso mediante la lucha armada, está consagrado en el derecho internacional, las organizaciones palestinas de resistencia han sido calificadas de terroristas. Esto incluye al grupo marxista palestino Frente Popular para la Liberación de Palestina, designado como organización «terrorista» por las principales potencias imperialistas del mundo: Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Japón.
Pero, ¿cuál es la perspectiva de quienes resisten activamente a la ocupación sobre el momento actual de la guerra contra Gaza y cómo se relaciona con el mundo?
Brian Becker, del podcast The Socialist Program, entrevistó a Haytham Abdo, dirigente del FPLP, para obtener una perspectiva exclusiva sobre la lucha por la liberación palestina:
Brian Becker: Hoy hablamos con Haytham Abdo. Es un representante del FPLP en el Líbano.
Hay un movimiento de masas en Estados Unidos en oposición al apoyo estadounidense a la campaña genocida israelí contra el pueblo de Gaza. Estados Unidos está profundamente implicado en esta guerra, la financia y arma al ejército israelí. Uno de los principales problemas para la gente en Estados Unidos es que no escuchamos a los representantes de la parte palestina. Y, de hecho, muchas de las organizaciones de la resistencia palestina, incluidas las más importantes, están etiquetadas por el gobierno estadounidense como entidades terroristas, como organizaciones terroristas. De hecho, se trata de una etiqueta oficial que el gobierno estadounidense pone a estas organizaciones. Y, como resultado, es casi una prohibición hablar con gente de Palestina.
Por eso queríamos hablar con usted, porque es líder de una de las tendencias de la resistencia palestina.
¿Cómo responde a esta acusación, a este etiquetado, a esta caracterización por parte del gobierno estadounidense, de que el FPLP y las demás organizaciones de la resistencia son entidades terroristas?
Haytham Abdo: Cuando hablamos de terrorista, deberíamos saber cuál es la definición de terrorista. ¿Es terrorista quien defiende sobre el terreno? ¿Es el terrorista el que lucha por nuestro pueblo?
[¿O] es terrorista el que divide nuestras tierras y lleva a cabo masacres y genocidios en el 48? ¿El que mató a los niños y a las mujeres? En Gaza ahora, más de 27.000 personas asesinadas en los últimos cuatro meses.
¿Quién es el terrorista? El terrorista es la ocupación sionista, el terrorista ahora es el que apoya esta ocupación, que es el imperialismo, que es Estados Unidos de América y las [potencias] occidentales. Este es el terrorista, y no nuestro pueblo. No nuestra resistencia.
Tenemos derecho a resistir, a regresar a nuestra tierra.
BB: ¿Cuáles son las principales exigencias que plantean las fuerzas de la resistencia para lograr un acuerdo de alto el fuego a largo plazo? ¿Qué se necesita para alcanzar este acuerdo?
HA: En primer lugar, tenemos que detener la agresión contra nuestro pueblo. Esto es lo primero, detener la agresión contra nuestro pueblo. En segundo lugar, levantar el asedio, y luego traer ayuda y suministros médicos, todas las necesidades de nuestro pueblo en Gaza. También afirmamos que cualquier intento de eludir la exigencia del cese de la agresión no satisface las demandas de nuestro pueblo y sirve a la ocupación.
Lo que necesitamos es romper el asedio a la Franja de Gaza, y comenzar a suministrar a nuestro pueblo todas las necesidades de la vida, al tiempo que nos permite reconstruir las instituciones y la infraestructura, proporcionando los suministros para reactivar y apoyar el sistema, que [está] a punto de colapsar bajo el peso de los actos de barbarie de la agresión sionista. Y trasladar los casos graves de heridos en la Franja de Gaza a tratamiento en el extranjero, en países hermanos y amigos.
Esto es lo que necesitamos como primera cosa. Y lo segundo después de esto, después de [detener] la agresión, [y] de que la ocupación abandone la Franja de Gaza, entonces se trata de los prisioneros.
Tienen que hacer tres fases sobre la liberación de prisioneros y el alto el fuego. Afirmamos que lo primero es el alto el fuego, y después podemos negociar sobre los prisioneros. Esto es lo que nosotros, la resistencia, entendemos.
BB: ¿Cree que el gobierno de Netanyahu y Netanyahu como líder individual quieren realmente que la guerra termine? ¿O piensa en una guerra más larga y quizás más amplia, una guerra regional?
HA: Creo que Netanyahu necesita que esta guerra continúe, que esta guerra se extienda a toda la región. Porque sabe muy bien que después de esta guerra, el primer día después de que termine la guerra, irá a la cárcel. Por eso intenta extender esta guerra. Está tratando de ir a otros países como el Líbano, como Siria, como todos estos países. Pero no ha tenido éxito en estas cuestiones. Tiene que llegar lejos, mediante el asesinato de los comandantes de la resistencia, como Arouri, y como el comandante [iraní] en Siria.
¿Y qué hizo? No quiso detener esta guerra. Esta es la realidad.
BB: La opinión pública mundial se ha vuelto tan manifiestamente contra Israel, y contra sus patrocinadores, contra sus patrocinadores en Washington, y sin embargo, hasta ahora, la administración Biden no ha insistido en un alto el fuego.
¿Cuál es su valoración de la posición de la administración Biden o del gobierno estadounidense al respecto? ¿Qué esperan? ¿Qué buscan? ¿Por qué adoptan la posición que han adoptado hasta ahora?
HA: Creo que si Biden quiere un alto el fuego en Gaza, puede hacerlo en horas, pero no quiere detener esta guerra en Gaza. Y por otro lado, no quiere prolongar esta guerra en la región. Quiere continuar la agresión en Gaza, pero por otro lado no quiere extender la guerra en la región. Y lo hemos visto con las visitas de Blinken y Hochstein a esta zona. Lo que quieren del Líbano o de Siria, o de la zona, es no extender la guerra. Pero no [mencionó] un alto el fuego en Gaza.
Esto es lo que necesita Netanyahu. Y toda la Administración estadounidense. La Administración estadounidense, tiene relaciones estratégicas con ellos. Sí, tienen algunos problemas con Netanyahu como individuo, pero no tienen ningún problema con ellos como base del imperialismo en nuestra región. Porque Israel desempeña un papel para el imperialismo en nuestra región. No sólo para Estados Unidos sino también para las [potencias] occidentales porque saben que Israel está a favor de esto en nuestra región.
BB: Los israelíes tienen mucho éxito matando a civiles, pero hasta ahora parece al mundo que [Israel] no ha tenido éxito, a pesar de su superioridad militar, en lograr sus objetivos militares primarios. ¿A qué se debe esto?
HA: Desde el principio de esta agresión a la Franja de Gaza, los sionistas se propusieron dos objetivos: el primero, devolver a los prisioneros y el segundo acabar con Hamás o con la resistencia en Gaza. Después de cuatro meses de esta agresión, ¿qué han conseguido sobre el terreno? ¿Han devuelto a los prisioneros? ¿Acabaron con Hamás o con la resistencia y con Gaza? Seguro que no. Y no lograrán estos objetivos, porque la resistencia somos todos. Toda nuestra gente en Gaza es resistencia. Todo el mundo en Gaza es una resistencia, porque [el sionista] no reconoce la diferencia entre uno que dispara y un civil. Mata a todo el mundo. Mata a todo el mundo en la Franja de Gaza.
BB: Los medios de comunicación de Estados Unidos presentan a Hamás como la resistencia palestina. En otras palabras, Hamás y la resistencia, una misma cosa. De hecho, hay varias organizaciones de resistencia, incluida la suya, el Frente Popular para la Liberación de Palestina. ¿Puede comentar el nivel de cooperación y coordinación entre las diversas organizaciones de resistencia?
HA: Claro, hay una verdad sobre el terreno. Y esto es cierto, que en las primeras horas del 7 de octubre, Hamás comenzó esta resistencia. Pero ahora, desde el segundo día de esta guerra, toda la resistencia está compartiendo y participando sobre el terreno en esta guerra, porque esta guerra no es contra Hamás. Esta guerra es contra todo el pueblo palestino.
Todos los partidos, todos los partidos de la resistencia, FPLP, Hamás, Yihad Islámica y otros, contribuyen unos con otros sobre el terreno contra esta ocupación, contra esta agresión.
Pero los medios de comunicación occidentales y estadounidenses dicen que se trata de una guerra contra Hamás, contra los terroristas. Pero eso no es cierto. La verdad es que esta agresión es contra todo el pueblo palestino, no sólo en Gaza.
Vemos lo que ocurrió en Cisjordania. Y vemos lo que ocurre en otros lugares. Todos los días esta ocupación mata, esta ocupación destruye, esta ocupación detiene. Y podemos ver que desde el 7 de octubre hasta ahora: en Cisjordania hay más de 6.300 prisioneros, nuevos prisioneros.
Esto es contra todo el pueblo. Contra el pueblo palestino. Y todo el pueblo palestino resiste ahora esta agresión, resiste esta ocupación sionista.
BB: Estados Unidos y algunas otras grandes potencias occidentales han anunciado que van a recortar toda la ayuda y los fondos a la UNRWA, la agencia de ayuda de la ONU que tiene decenas de miles de empleados en Gaza y que ha sido una de las principales vías de ayuda para la población de Gaza durante bastantes años.
La razón por la que están recortando los fondos es que han identificado o los israelíes han dicho que 12 empleados de la agencia de ayuda, de las decenas de miles de empleados, eran en realidad miembros de Hamás o participantes en el 7 de octubre.
Dado que se está recortando la financiación de la agencia de ayuda de la ONU, hagamos una evaluación realista de cuál será su impacto en la población de Gaza.
HA: Creo que lo que dicen sobre los 7 o 12 miembros de Hamás que participaron en el 7 de octubre no es realmente cierto. Se trata de una cuestión política.
En primer lugar, una de las cosas más importantes [para ellos] era acabar con el OOPS, porque el OOPS o el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina es el testigo del refugiado palestino. Porque la UNRWA se estableció con la Resolución 194, lo que significa que la UNRWA permanece hasta el regreso a Palestina. Esto es lo primero.
Ahora quieren acabar con la UNRWA. Y Trump recortó el presupuesto de la UNRWA cuando era presidente de EEUU. Lo recortó, y obligó a otros países a hacer lo mismo, a detener las donaciones para la UNRWA.
Creo que se trata de una cuestión política. Creo que esta cuestión política afectará enormemente al pueblo palestino. Porque millones de palestinos se benefician de los servicios de la ONU. Si se detienen estos servicios, ¿qué ocurrirá? ¿Qué ocurrirá? Creo que habrá más problemas en Oriente Medio. No sólo en Palestina, no sólo en Gaza, no sólo en Cisjordania. También en Líbano, también en otros países. Todos los refugiados palestinos se verán afectados.
Llevan dos o tres años discutiendo en el Congreso sobre la definición de refugiado. ¿Quién es un refugiado? Necesitan que el refugiado sea sólo alguien nacido en Palestina antes de 1948. Y todos los demás no son refugiados. En definitiva, lo que hacen es acabar con la cuestión principal, el problema principal de la cuestión palestina, que es el refugiado.
Esta es la cuestión. Utilizan los 7 o 12 números de Hamás aquí, y utilizan otra cosa en otro lugar para conseguir lo que quieren o sus objetivos.
BB: Desde su punto de vista, ¿qué hace falta para lograr la unificación de la resistencia palestina tanto a nivel nacional como político?
HA: En cada etapa, los palestinos se hacen más fuertes. Se centran más en los derechos.
El 7 de octubre no empezó el 7 de octubre. El 7 de octubre empieza antes de 17 años, cuando asedian Gaza. Empezó hace 57 años, cuando ocuparon Gaza.
El 7 de octubre llegó en un proceso de resistencia, no aislado de lo anterior y no estará aislado de las acciones venideras y de la resistencia venidera.
Ahora necesitamos que todos los partidos palestinos estén unidos, con sus luchas, con su resistencia, porque es la única que vencerá.
Necesitamos unidad para…, después de la guerra, reconstruir Gaza. Necesitamos unidad para continuar la resistencia contra la ocupación sionista. [Necesitamos unidad para ser fuertes contra todo lo que nos empujen.
Como ven, Estados Unidos dice muchas cosas sobre el día después de que termine la guerra. Pero si estamos unidos, no haremos nada. Los que deciden lo que [sucederá] después del primer día tras el fin de esta guerra, sólo los palestinos y la resistencia decidirán lo que sucederá después de este día.
Según nosotros, el día después del final de esta guerra será la victoria. Será el que gane esta guerra.
Y la OLP, necesitamos reconstruir la OLP. Necesitamos a la OLP. Necesitamos ser parte de la OLP. Según la resistencia no según las negociaciones. Esto es lo que necesitamos.
En primer lugar, todos los palestinos de Gaza, o del Líbano, o de cualquier otro país, los palestinos [como] una unidad, un pueblo.
BB: Desde el 7 de octubre, como mencioné al principio, millones de personas fuera de Palestina han estado en las calles manifestándose. En Washington DC, el 4 de noviembre, formamos parte de una coalición que reunió a 500.000 personas. Medio millón de personas para la mayor manifestación jamás celebrada en apoyo de Palestina. El 13 de enero hubo otra manifestación masiva en Washington. Todos los días hay grandes protestas por todo Estados Unidos. Nunca antes había existido nada parecido en apoyo a Palestina. Es una nueva era, totalmente nueva. Y no es sólo en Estados Unidos, es en todas partes.
Desde tu punto de vista como palestino, y parte de la resistencia, obviamente la lucha está en Cisjordania, y está en Gaza, está en la Palestina histórica, está en los campos de refugiados, pero ahora tiene este otro fenómeno global de protesta masiva y apoyo a Palestina.
¿Es importante? ¿Por qué es importante? ¿Lo conoce el pueblo palestino? Me gustaría conocer tu opinión, porque desde nuestro punto de vista, desde Nueva York, parece que hemos entrado en una nueva era política, pero ¿qué opina la comunidad palestina de Palestina o de la región sobre esta evolución política?
HA: Creo que [las protestas] en Estados Unidos y en todo el mundo en general son muy importantes. ¿Por qué es muy importante? Muy importante porque es la primera vez que vemos en Estados Unidos una manifestación masiva a favor de esta acción.
Lo primero que nos da esta manifestación masiva es fuerza. Nos da la certeza de que ahora la historia palestina es la dominante en el mundo. Antes decíamos que la historia sionista era la dominante en todo el mundo.
Ahora [los sionistas] tienen un gran problema. Vimos lo que pasó en La Haya. Es la primera vez. Desde el principio de la ocupación sionista, siempre hablan de ese genocidio de judíos en la [Segunda Guerra Mundial]. ¿Pero ahora qué? ¿Qué ha pasado? Pasaron de ser la víctima del genocidio a ser los genocidas.
Ahora, en esta guerra, cada vez más gente conoce la cuestión palestina.
Tienen más clara la cuestión palestina. Por ejemplo, en Estados Unidos, más del 50% de los jóvenes están ahora con la cuestión palestina.
Y la gente es ahora más consciente, más clara sobre la cuestión palestina. Los medios de comunicación ya no afectan a la gente como antes.
Esto es muy importante para los palestinos. Por primera vez, la cuestión palestina o la historia palestina se difunde por todo el mundo. Se difunde a todo el mundo.
Y vemos que Biden o la administración estadounidense, ahora, [se ve] afectada por esta transformación en el pueblo estadounidense. Esto es muy importante para nuestro pueblo. Todos los refugiados palestinos aquí o en Gaza hablan de esta posición para la gente dentro de EE.UU. y dentro de todos los demás países.
Por ejemplo, en Europa, cada semana, en Nueva York o Washington, hay una manifestación masiva. Esto es muy importante para nosotros. Es muy importante la solidaridad con el pueblo palestino.
Si algo afectará a la administración Biden, serán estas manifestaciones masivas en Estados Unidos y en otros países».
Vea el resto de la entrevista con Haytham Abdo aquí. https://www.youtube.com/watch?
CV: Solo a efectos de inventario, porque no dice nada especialmente significativo.
Gaza y el Tribunal de La Haya. Habla el FPLP
por Frente Popular para la Liberación de Palestina
El Frente Popular para la Liberación de Palestina acogió hoy con satisfacción la decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre las medidas urgentes necesarias para detener la guerra genocida contra nuestro pueblo, expresando su esperanza por la necesidad de aplicar estas decisiones e imponer su aplicación a la entidad sionista, iniciando mecanismos legales de responsabilidad por esta ocupación, considerándola una brutal fuerza de ocupación que practica todas las formas de masacres, asesinatos, asedio, desplazamientos y genocidio, a pesar de que la autoridad para aplicar la decisión de alto el fuego corresponde al Consejo de Seguridad de la ONU.
El Frente declaró:
«Independientemente del hecho de que la Corte Internacional de Justicia no haya emitido hoy una decisión directa para detener la agresión sobre la Franja de Gaza y de nuestro rechazo a lo mencionado en la decisión relativa a la operación legal del 7 de octubre contra la brutal ocupación, lo incluido en el texto de sus decisiones de hoy en relación con la respuesta a la invitación de Sudáfrica es una decisión histórica y una victoria para la justicia y la causa palestina, especialmente porque existe casi un consenso por parte de los jueces de la corte en proceder a la consideración de la invitación presentada por Sudáfrica.»
El Frente expresó su orgullo y honra a la República de Sudáfrica por sus grandes esfuerzos en apoyo a la justa lucha del pueblo palestino, llamando a una mayor solidaridad y escalada de actividades en apoyo a nuestro pueblo y al boicot a la ocupación, mediante la continuación de la intifada mundial de rabia contra las fuerzas que apoyan la guerra genocida, afirmando que todas las fuerzas que creen en la justicia y la humanidad deben intensificar su lucha contra el sistema de brutalidad que está exterminando a nuestro pueblo por parte de las potencias imperialistas que han violado nuestra tierra palestina ocupada.
El Frente concluyó su declaración diciendo que es una larga lucha enjuiciar a los líderes de la ocupación y a sus socios en América, Gran Bretaña y otros por sus atroces crímenes contra el pueblo palestino.
Consideró esta invitación presentada por Sudáfrica como un paso hacia la consecución de este objetivo, a pesar del hecho de que la principal apuesta hoy en día para hacer frente al genocidio, las masacres, la injusticia y la brutalidad debería ser en primer lugar nuestro pueblo, nuestra nación árabe y los pueblos libres del mundo, a la luz de la complicidad y la inacción del sistema internacional y su flagrante parcialidad contra la ocupación.
Frente Popular para la Liberación de Palestina Departamento Central de Medios 26 de enero de 2024.
7. La situación interna en Yemen
A veces olvidamos que, a pesar de que los saudíes hayan pactado una tregua en la guerra de Yemen, en ese país todavía hay una lucha entre dos gobiernos. El liderado por Ansarallah y otro respaldado por los saudíes-EAU. En este artículo, claramente de parte, se hace un repaso a la situación y cómo la defensa de los palestinos ha servido a Ansarallah para reforzar su legitimidad dentro del país.
https://thecradle.co/articles/
Los yemeníes abandonan la coalición EAU-Saudí por Gaza
La guerra de Gaza y los nuevos ataques de Estados Unidos y Reino Unido contra Yemen están destrozando lo que queda de la coalición liderada por EAU y Arabia Saudí. Ahora, yemeníes de todas las tendencias acuden en masa a abrazar al gobierno de Sanaa y su postura de resistencia.
Mohammed Moqeibel 1 DE FEBRERO DE 2024
Si bien las operaciones militares en el Mar Rojo del movimiento de resistencia yemení Ansarallah han sacudido los cálculos geopolíticos de la guerra de Israel contra Gaza, también han tenido consecuencias de gran alcance en la dinámica política y militar interna del país.
Al impedir con éxito que los buques israelíes atraviesen el estratégico estrecho de Bab al-Mandab, el gobierno de Sanaa, dirigido por Ansarallah, se ha convertido en un poderoso símbolo de resistencia en defensa del pueblo palestino, una causa muy popular entre los numerosos grupos demográficos de Yemen. La postura de Sanaa contrasta fuertemente con la del gobierno de Adén, respaldado por saudíes y emiratíes, que, para horror de los yemeníes, dio la bienvenida a los ataques de las fuerzas estadounidenses y británicas el 12 de enero.
Los ataques aéreos de Estados Unidos y el Reino Unido han ofendido a todos los yemeníes, provocando algunas deserciones internas de pesos pesados. De repente, Sanaa se ha convertido en el destino de varias milicias yemeníes anteriormente alineadas con EAU y Arabia Saudí, que ahora declaran públicamente su lealtad a Ansarallah.
Una de estas figuras, el coronel Hussein al-Qushaybi, anteriormente en las fuerzas de la coalición saudí-UAE, anunció en un tweet: “Soy el coronel Hussein al-Qushaybi, declaro mi renuncia a mi rango y mi deserción del Ejército de Legitimidad [ejército respaldado por la coalición liderada por Arabia Saudí] que no nos permitió, como miembros del Ministerio de Defensa, mostrar solidaridad con Palestina.
Mi mensaje a los miembros del ejército: Volved a vuestras casas, porque nuestros dirigentes han empezado a proteger a los barcos sionistas en el mar y a apoyar a la entidad [israelí], aunque intenten engañar, pero su apoyo ha quedado claro y sigue ahí.”
Qushaybi afirma que estuvo encarcelado en prisiones saudíes durante 50 días -junto con otros oficiales yemeníes- por su abierta defensa de Gaza, durante los cuales soportó torturas e interrogatorios por parte de un oficial de inteligencia israelí.
El comandante Hammam al-Maqdishi, responsable de la protección personal del ex ministro de Defensa de Yemen en el gobierno respaldado por la coalición, también ha llegado a Sanaa, prometiendo lealtad a Ansarallah.
Al mismo tiempo, un documento «ultrasecreto» filtrado del Ministerio de Defensa yemení, respaldado por Arabia Saudí y reconocido por la ONU, da instrucciones a los líderes militares para que supriman cualquier simpatía o apoyo a Hamás o Ansaralla, ya que «esto podría despertar la ira de países hermanos y amigos», una referencia implícita a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Deserciones y disidencia
La oleada de deserciones en las filas de las fuerzas de la coalición saudí-emiratí no se limita a los oficiales. Muchas tropas regulares se han rebelado abiertamente contra sus comandantes -abandonando sus posiciones y prometiendo lealtad a Ansarallah- tras los recientes ataques aéreos sobre Yemen. Decenas de estos soldados han sido detenidos y encarcelados por mostrar su solidaridad con Gaza.
La prensa yemení afirma que el gobierno estadounidense, en una misiva dirigida al jefe del Estado Mayor de la coalición, Saghir bin Aziz, expresó su «descontento» por la falta de solidaridad entre sus fuerzas y exigió que se tomaran medidas.
Aunque esta tendencia a las deserciones en la coalición saudí-emiratí no es del todo nueva, se ha acelerado considerablemente desde el inicio de la guerra en Gaza y los recientes ataques de Estados Unidos y Reino Unido en Yemen.
El pasado mes de febrero, oficiales de alto rango de la coalición, incluidos comandantes de brigada de varios frentes, iniciaron una serie de deserciones, aunque ninguna tan significativa como la actual rebelión.
Estas deserciones anteriores se debieron principalmente a las condiciones financieras y al descontento con Arabia Saudí y EAU por el despido de comandantes militares asociados al Partido Islah (Hermandad Musulmana en Yemen), que fueron sustituidos por miembros de las milicias del Consejo de Transición del Sur (STC, por sus siglas en inglés), respaldadas por EAU, y de las comandadas por Tariq Saleh, sobrino del ex presidente yemení pro-saudí Ali Abdullah Saleh.
La mayoría de estas deserciones fueron de oficiales y tropas asociados al Partido Islámico durante una época en la que la coalición extranjera comenzó a marginar a la cúpula militar y política del partido y a desmantelar varios sectores militares bajo su control, en favor del STC, controlado por EAU.
Ahora, la guerra de Gaza ha hecho que la dirección del Partido Islámico rompa totalmente con sus antiguas alianzas. Como tuiteó Mukhtar al-Rahbi, funcionario del partido, tras el lanzamiento de los ataques estadounidenses y británicos:
Todo yemení que esté con Estados Unidos, Reino Unido y los países de la coalición que protegen a los barcos sionistas debería reconsiderar su identidad yemení y su filiación árabe. Estos países protegen y apoyan a la entidad sionista, y cuando Yemen cerró el Mar Rojo y el Mar Arábigo a los barcos de esta entidad terrorista, esta sucia alianza golpeó a Yemen y lo castigó por su noble postura hacia Gaza y Palestina.
En marcado contraste, el STC respaldado por EAU y las Fuerzas de Resistencia Nacional dirigidas por Tareq Saleh se mostraron dispuestos a proteger los intereses israelíes. Al margen del Foro Económico Mundial de Davos, el presidente del STC, Aidarus al-Zoubaidi, reafirmó su apoyo a los ataques británicos contra Yemen, transmitiendo esta postura al ministro británico de Asuntos Exteriores, David Cameron.
Tras estas declaraciones, un batallón entero bajo el mando de Saleh desertó a Ansarallah, mientras que muchos otros combatientes rechazan ahora su autoridad porque rechazan apoyar los ataques estadounidenses y británicos contra Sanaa y sus líderes de la resistencia.
Un cambio en la opinión pública
En respuesta a la última agresión occidental contra Yemen, los medios de comunicación afiliados al STC y sus partidarios han lanzado una campaña contra Ansarallah y la resistencia palestina, poniendo en duda las capacidades y los motivos del movimiento de resistencia yemení. Sin embargo, sus esfuerzos han resultado contraproducentes y han provocado una furia pública generalizada en las regiones del sur del país controladas por el gobierno respaldado por EAU y Arabia Saudí.
La ira de la población se dirige contra el gobierno de Adén, que considera que está alineado con los proyectos regionales de Israel, lo que ha provocado protestas y actos simbólicos, como la quema de fotografías del presidente de EAU, Mohammed bin Zayed, y de la bandera israelí.
Según Fernando Carvajal, antiguo miembro del equipo de expertos en Yemen del Consejo de Seguridad de la ONU, Ansarallah ha conseguido aprovechar en su beneficio la insostenible posición de Abu Dhabi, que normalizó sus relaciones con Israel en el marco de los Acuerdos de Abraham de 2020, negociados por Estados Unidos. Esto, afirma, les ha ayudado a ganarse un amplio apoyo tanto dentro de Yemen como a escala internacional.
Tras esta inesperada indignación pública, el STC ha experimentado una nueva oleada de deserciones en sus filas. Varios líderes se han unido al Movimiento Revolucionario del Sur y han expresado abiertamente su objetivo de liberar el sur de Yemen de lo que consideran «la ocupación saudí-emiratí».
En medio de la oleada de realineamientos militares, el destacado jeque tribal de Al Mahra Ali al Huraizi -posiblemente la figura más influyente del este de Yemen- ha salido a alabar las operaciones militares de Ansarallah contra la navegación israelí en el Mar Rojo, saludando sus acciones como una respuesta decidida y nacional al sufrimiento del pueblo palestino.
Huraizi subrayó que la agresión estadounidense y británica contra Yemen se lanzó para proteger al Estado sionista, porque los ataques selectivos de Ansarallah estaban teniendo un impacto negativo en la economía de Israel. Llamando a la unidad de los yemeníes, el líder tribal instó a una resistencia firme contra la influencia israelí en el país. También pidió a otras facciones yemeníes que siguieran el audaz liderazgo de Abdul-Malik al-Houthi como medio para detener el genocidio que se estaba produciendo en Gaza.
Cuenta atrás para el colapso de la coalición
El deterioro de las condiciones económicas de Yemen, el colapso de la moneda en las zonas gobernadas por la coalición y los continuos conflictos entre las milicias del sur han hecho que muchos yemeníes se sientan desilusionados con los representantes emiratíes y saudíes, de quienes esperaban, como mínimo, prosperidad económica.
Por el contrario, el gobierno de Sanaa, dirigido por Ansarallah, ha conseguido mantener una situación económica relativamente estable en las zonas bajo su control, a pesar de la guerra respaldada por el extranjero que pretende derrocarlo. Esta disparidad ha provocado un sentimiento creciente entre los soldados alineados con EAU de que son meros peones que luchan por los intereses de los gobernantes árabes del Golfo Pérsico, sin recibir el debido reconocimiento de estos gobiernos.
Las posturas contrapuestas sobre Palestina entre la coalición y Ansarallah han ahondado la división yemení desde los sucesos del 7 de octubre. El apoyo de Sanaa a la causa palestina ha reforzado significativamente su posición interna, mientras que los ataques de Estados Unidos y Reino Unido contra el país han complicado la posición de sus aliados del Golfo Pérsico al priorizar los intereses israelíes sobre cualquier otro cálculo.
La desilusión con la coalición tendrá profundas implicaciones políticas y militares para Yemen, reconfigurando las alianzas y convirtiendo a EAU y Arabia Saudí en adversarios nacionales. Palestina sigue siendo una prueba de fuego reveladora en toda Asia Occidental -y ahora también en Yemen- que pone en evidencia a quienes sólo retóricamente reivindican el manto de la justicia y la solidaridad árabe.
Observación de Joaquín Miras:
Una frase que merece ser investigada: el documento ultrasecreto filtrado que era de acuerdos entre el Yemen prosaudita y Arabia saudita …«CON EL RESPALDO (¡¡¡!!!) DE LA ONU (¡¡¡!!!)». De ser así, a la ONU le quedan horas contadas -para decirlo figuradamente-.
Lo del «enjambre» del artículo anterior se engrosa, porque la guerra de Gaza ha movido placas tectónicas, como se ve por el hundimiento por deserción del ejército de Adén. Todo esto es para un «recuerde [despierte] el alma dormida, avive el seso y despierte»: la historicidad humana es demoledora, y la posibilidad de elaborar estrategias -vendo esto, compro pollitos, vendo sus huevos, compro vaquitas, monto una cadena de hamburguesas…- es una absurda inutilidad inútil, una soberbia infantil que podemos ver su condena en La Vida es sueño (no creer en las prognosis) pero que es apoyada por el narcisismo de la Ilustración. Quién les iba a decir a los mismos y propios yemeníes, ahora desertores, durante el mes de septiembre, o justo el mismo 6 de octubre, antes de la «Inundación de Al Aksa», lo que iban a estar haciendo ellos mismos ahora.
8. El enjambre de Biden
Según Crooke, que usa los análisis de otro habitual de estos mensajes, Bhadrakumar, Biden está atrapado por un «enjambre» en tres zonas: por los rusos en Ucrania, por la resistencia en Siria e Irak, y por la política de Netanyahu en Israel.
Los tres hilos del «enjambre de Biden»
Alastair Crooke 2 de febrero de 2024
Al parecer, Estados Unidos pretende encontrar la manera de perjudicar a las fuerzas iraníes y de la Resistencia lo suficiente como para demostrar que Biden está «muy enfadado», escribe Alastair Crooke.
«Los iraníes tienen una estrategia y nosotros no», dijo a Al-Monitor un ex alto funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos: «Nos estamos atascando en la maleza táctica -de a quién apuntar y cómo- y nadie está pensando estratégicamente».
El ex diplomático indio MK Bhadrakumar ha acuñado el término «enjambre» para describir este proceso de actores no estatales que empantanan a Estados Unidos en el desgaste táctico, desde el Levante hasta el Golfo Pérsico.
El término «enjambre» se ha asociado más recientemente a una evolución radical de la guerra moderna (más evidente en Ucrania), en la que el uso de drones autónomos en enjambre, que se comunican continuamente entre sí mediante IA, seleccionan y dirigen el ataque a objetivos identificados por el enjambre.
En Ucrania, Rusia ha perseguido un desgaste paciente y calibrado para expulsar a los ultranacionalistas de extrema derecha del campo de batalla (en Ucrania central y oriental), junto con sus facilitadores occidentales de la OTAN.
Los intentos de la OTAN de disuadir a Rusia (que recientemente se han desviado hacia ataques «terroristas» dentro de Rusia, como el de Belgorod) han fracasado notablemente. Más bien, el estrecho abrazo de Biden a Kiev le ha dejado expuesto políticamente, a medida que el celo estadounidense y europeo por el proyecto implosiona. La guerra ha empantanado a Estados Unidos, sin ninguna salida electoralmente aceptable, y todos pueden verlo. Moscú atrajo a Biden a una elaborada red de desgaste. Debería «salir» rápido, pero la campaña de 2024 le ata.
Así pues, Irán ha estado estableciendo una estrategia muy similar en todo el Golfo, quizá tomando ejemplo del conflicto de Ucrania.
Menos de un día después del ataque a la Torre 22, la base militar ambiguamente encaramada en la divisoria entre Jordania y la base ilegal estadounidense de al-Tanaf en Siria, Biden prometió que Estados Unidos daría una respuesta rápida y decidida a los ataques en su contra en Irak y Siria (por parte de lo que él llama milicias «vinculadas a Irán»).
Simultáneamente, sin embargo, el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, declaró que Estados Unidos no quiere ampliar las operaciones militares frente a Irán. Al igual que en Ucrania, donde la Casa Blanca se ha resistido a provocar a Moscú a una guerra total contra la OTAN, también en la región, Biden está (con razón) receloso de una guerra abierta con Irán.
Las consideraciones políticas de Biden en este año electoral serán primordiales. Y eso, al menos en parte, dependerá de que el Pentágono calibre con precisión hasta qué punto están expuestas las fuerzas estadounidenses en Irak y Siria a los ataques con misiles y aviones no tripulados.
Las bases allí son «presas fáciles»; un hecho que sería una admisión embarazosa. Pero una evacuación apresurada (con reminiscencias de los últimos vuelos desde Kabul) sería peor; podría ser electoralmente desastrosa.
Al parecer, Estados Unidos pretende encontrar una forma de dañar a las fuerzas iraníes y de la Resistencia lo suficiente como para demostrar que Biden está «muy enfadado», pero sin llegar a causar un daño real; es decir, se trata de una forma de «psicoterapia militarizada», más que de política dura.
Sigue habiendo riesgos: si se bombardea demasiado, la guerra regional más amplia alcanzará un nuevo nivel. Si se bombardea demasiado poco, el enjambre continuará, «acosando» a Estados Unidos en múltiples frentes hasta que finalmente ceda y abandone el Levante.
Biden se encuentra así en una agotadora y continua guerra secundaria con grupos y milicias más que con Estados (a los que el Eje pretende proteger). Sin embargo, a pesar de su carácter miliciano, la guerra ha causado importantes daños a las economías de los Estados de la región. Éstos se han dado cuenta de que la disuasión estadounidense no ha dado resultados (por ejemplo, con Ansarallah en el Mar Rojo).
Algunos de esos países -entre ellos Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos- han iniciado medidas «privadas» que no estaban coordinadas con Estados Unidos. No sólo están hablando con esas milicias y movimientos, sino también directamente con Irán.
La estrategia de «enjambrar» a Estados Unidos en múltiples frentes se expuso claramente en la reciente reunión del «Formato de Astana» entre Rusia, Irán y Turquía, celebrada los días 24 y 25 de enero. Este último triunvirato está ocupado preparando el final del juego en Siria (y, en última instancia, en toda la región).
La declaración conjunta tras la reunión del Formato de Astana en Kazajstán, ha señalado MK Bhadrakumar: «es un documento notable que se basa casi por completo en el fin de la ocupación estadounidense de Siria. Insta indirectamente a Washington a que abandone su apoyo a los grupos terroristas y a sus afiliados «que operan bajo diferentes nombres en diversas partes de Siria» como parte de los intentos de crear nuevas realidades sobre el terreno, incluidas iniciativas ilegítimas de autogobierno con el pretexto de ‘combatir el terrorismo’. Exige que se ponga fin a la apropiación y transferencia ilegales por parte de Estados Unidos de recursos petrolíferos «que deberían pertenecer a Siria»».
Así pues, la declaración expone con crudeza los objetivos. En resumen, a Estados Unidos se le ha acabado la paciencia armando a los kurdos e intentando revitalizar al ISIS con el fin de desbaratar los planes tripartitos para un acuerdo sobre Siria. El trío quiere a Estados Unidos fuera.
Es con estos objetivos -insistir en que Washington abandone su apoyo a los grupos terroristas y sus afiliados como parte de los intentos de crear nuevas realidades sobre el terreno, incluyendo iniciativas ilegítimas de autogobierno con el pretexto de «combatir el terrorismo»- que la estrategia de «Astana» rusa e iraní para Siria encuentra puntos en común con la de la Resistencia.
Esta última puede reflejar una estrategia iraní en general, pero la Declaración de Astana muestra que los principios subyacentes son también los de Rusia.
En su primera declaración sustantiva después del 7 de octubre, Seyed Nasrallah (hablando en nombre del Eje de la Resistencia en su conjunto) indicó un pivote estratégico de la Resistencia: Mientras que el conflicto desencadenado por los acontecimientos de Gaza estaba relacionado principalmente con Israel, Seyed Nasrallah subrayó además que el telón de fondo del comportamiento perturbador de Israel se encontraba en las «guerras eternas» de Estados Unidos de divide y vencerás en apoyo de Israel.
En resumen, vinculó la causalidad de las numerosas guerras regionales de Estados Unidos a los intereses de Israel.
Así pues, aquí llegamos a la tercera vertiente del «enjambre de Biden».
Sólo que no son los actores regionales los que se las están ingeniando para encajonar a Biden, sino el propio protegido de Estados Unidos: El primer ministro Netanyahu.
Netanyahu e Israel son el principal objetivo del gran «enjambre» regional, pero Biden se ha dejado enredar por él. Parece que no puede decir «no». Así que aquí está Biden: encajonado por Rusia en Ucrania; encajonado en Siria e Irak, y encajonado por Netanyahu y un Israel que teme que los muros se cierren sobre su proyecto sionista.
Es probable que Biden no encuentre aquí ningún «punto dulce» electoral entre la inserción de Estados Unidos en una guerra total en Oriente Próximo impopular y electoralmente desastrosa, y la «luz verde» a la enorme apuesta de Israel por la victoria sobre la guerra contra Hezbolá.
Es poco probable que los estadounidenses pasen por alto la confluencia entre la fallida estratagema ucraniana para debilitar a Rusia y la arriesgada estratagema de la guerra de Israel contra Hezbolá.
Netanyahu también se encuentra entre la espada y la pared. Sabe que una «victoria» que se redujera a la liberación de los rehenes y a medidas de fomento de la confianza para establecer un Estado palestino no restablecería la disuasión israelí, ni dentro ni fuera del Estado. Al contrario, la erosionaría. Sería «una derrota», y sin una victoria clara en el sur (sobre Hamás), muchos israelíes, incluidos miembros clave de su propio gabinete, exigirían una victoria en el norte.
Recordemos el estado de ánimo dentro de Israel: La última encuesta del Índice de Paz muestra que el 94% de los judíos israelíes piensan que Israel utilizó la cantidad correcta de potencia de fuego en Gaza, o no la suficiente (43%). Y tres cuartas partes de los israelíes piensan que el número de palestinos heridos desde octubre está justificado.
Si Netanyahu está acorralado, también lo está Biden.
El martes, Netanyahu dijo: «No pondremos fin a esta guerra con nada que no sea la consecución de todos sus objetivos… No retiraremos a las IDF de la Franja de Gaza y no liberaremos a miles de terroristas. Nada de eso va a ocurrir. ¿Qué va a ocurrir? La victoria total».
«¿Es capaz Netanyahu de virar fuertemente a la izquierda … entrando en un proceso histórico que ponga fin a la guerra en Gaza y conduzca a un Estado palestino – junto con un acuerdo de paz histórico con Arabia Saudí? Probablemente no. Netanyahu ha pateado muchos otros cubos similares antes de que se llenaran», opinaba el veterano comentarista Ben Caspit en Ma’ariv (en hebreo).
Biden está haciendo una gran apuesta. Es mejor esperar a ver qué responden Hamás y la Resistencia de Gaza a la propuesta de los rehenes. Los augurios, sin embargo, no parecen positivos para Biden -.
Altos cargos de Hamás y de la Yihad Islámica respondieron ayer a la última propuesta: «La propuesta de París no es diferente de las propuestas anteriores presentadas por Egipto … [La propuesta] no conduce a un alto el fuego. Queremos garantías para poner fin a la guerra genocida contra nuestro pueblo. La resistencia no es débil. No se le impondrán condiciones» (Ali Abu Shahin, miembro del buró político de la Yihad Islámica).
«Nuestra posición es el alto el fuego, la apertura del paso fronterizo de Rafah, garantías internacionales y árabes para la restauración de la Franja de Gaza, la retirada de las fuerzas de ocupación de Gaza, la búsqueda de una solución de alojamiento para los desplazados y la liberación de los presos según el principio de todos para todos… Confío en que nos encaminamos hacia la victoria. La paciencia de la administración estadounidense se está agotando porque Netanyahu no está aportando logros» (Alto cargo de Hamás, Alli Baraka).