Miscelánea (30/05/2022)

Del compañero Carlos Valmaseda, de Espai Marx.

1. Poroshenko y Zelenski: de Málaga a Malagón

1.1. El antiguo y nefasto presidente Poroshenko, al que intentan meter en la cárcel en Ucrania, acaba de ser detenido en la frontera mientras intentaba llegar a Polonia. Según él, ‘para participar en la cumbre de la OTAN’: https://twitter.com/Levi_godman/status/1530284822677143552. Es un buen momento para recordar este discurso suyo sobre el Donbás: «Nosotros tendremos trabajo, ellos no. Nosotros tendremos pensiones, ellos no. […] Nuestros niños irán a escuelas y guarderías, los suyos se esconderán en los sótanos». https://twitter.com/NinaByzantina/status/1497097389521342464.

Y aprovecho para pasaros este perfil de Zelenski al que siempre se ha acusado de ser un títere del oligarca Kolomoiski: https://im1776.com/2022/05/27/servant-of-the-corrupt/

Servidor de los corruptos. Pedro González

Sobre la relación entre el presidente Zelensky, el oligarca Ihor Kolomoisky y Washington DC

En febrero de 2021, por orden del presidente Volodymyr Zelensky, Ucrania cerró tres canales de televisión nacionales, acusándolos de difundir «propaganda» rusa. Tres meses después, Zelenksky arrestó a Viktor Medvedchuk, que en ese momento lideraba el segundo partido más importante del parlamento nacional de Ucrania, la Plataforma de Oposición por la Vida (OPZZh), pro-rusa y euroescéptica.

Zelensky no tuvo problemas para incinerar las cacareadas normas democráticas mucho antes de que Rusia cruzara el Rubicón en Ucrania este año. Así que no fue una sorpresa cuando lo hizo de nuevo en medio de la guerra a finales de marzo, invocando poderes de emergencia bajo la ley marcial para nacionalizar los canales de televisión y prohibir 11 partidos de la oposición, incluyendo la OPZZh – todo supuestamente hecho en nombre de la lucha contra la desinformación rusa y los simpatizantes rusos, a pesar de que el entonces presidente de la OPZZh, Yuriy Boyko, denunció la guerra y pidió un alto el fuego y la retirada de las tropas rusas de Ucrania. Sin embargo, Zelensky no perdería otra oportunidad de cortar las alas a la oposición política de su país, y menos ahora que los medios de comunicación occidentales racionalizan y glorifican todos sus movimientos.

Pero el retrato del presidente ucraniano como un parangón democrático blanquea al verdadero Zelensky y oculta una vasta red de corrupción y de trampas internacionales en la que Ucrania está situada en el centro. Para entender al verdadero Zelensky, hay que verlo como una creación del oligarca ucraniano Ihor Kolomoisky. Es, en realidad, una marioneta de la intriga.

Los papeles de Pandora

Puede resultar difícil de creer ahora, pero las revelaciones de los documentos de Pandora Papers -millones de archivos de proveedores de servicios en el extranjero filtrados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y compartidos con socios de todo el mundo- hicieron tambalearse a Zelensky el año pasado, amenazando con poner fin a su carrera política. Aunque el actor reconvertido en político hizo campaña como reformista anticorrupción, los Papeles de Pandora demostraron que era tan corrupto como sus predecesores.

De los más de 300 políticos y funcionarios públicos, entre ellos varios dirigentes nacionales actuales y anteriores, en más de 91 países y territorios a los que se vinculaban los documentos, Ucrania era el país que albergaba más participaciones secretas en paraísos fiscales, incluida Rusia. El Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), que contribuyó a la investigación, descubrió que justo antes de que Zelensky fuera elegido presidente, «regaló su participación en una empresa offshore clave, la Maltex Multicapital Corp. registrada en las Islas Vírgenes Británicas, a su socio comercial, que pronto se convertiría en su principal asesor presidencial. Y a pesar de renunciar a sus acciones, los documentos muestran que pronto se llegó a un acuerdo que permitiría a la offshore seguir pagando dividendos a una empresa que ahora pertenece a su esposa.»

Al igual que en el caso de las medidas contra la libertad de expresión y la oposición política, la oficina de Zelensky intentó justificar el uso de las offshores culpando al espectro de la agresión rusa. Un asesor del jefe de gabinete de Zelensky dijo que las offshores eran necesarias para «proteger» los ingresos del grupo contra las «acciones agresivas» del régimen «corrupto» del ex presidente Víktor Yanukóvich, que fue derrocado en una revolución de color respaldada por Estados Unidos en 2014. Las costosas propiedades adquiridas por los socios de Zelensky en el centro de Londres con las offshores, al parecer, no eran más que humildes refugios para los ucranianos perseguidos.
Es cierto que Zelensky y sus socios en una productora de televisión, Kvartal 95, crearon una red de empresas offshore que se remonta al menos a 2012. Ese fue también el año en que la compañía comenzó a producir contenidos regulares para las estaciones de televisión propiedad de Kolomoisky, el oligarca más extravagante de Ucrania y el principal patrocinador de Zelensky.

El saqueador

Se sabe que Kolomoisky ha intimidado a sus invitados alimentando a un tiburón vivo que tenía en un enorme acuario en su oficina de Dnipropetrovsk, y que incluso ha ordenado asesinatos por encargo. Si no existiera, Richard Marcinko probablemente lo habría inventado como villano en una de sus novelas de Rogue Warrior.

Kolomoisky cofundó y fue hasta 2016 el principal propietario de PrivatBank, el mayor banco comercial de Ucrania, así como de PrivatBank Group, una coalición empresarial global cuyo control se extiende por miles de empresas de prácticamente todos los sectores de Ucrania, la Unión Europea, Georgia, Rusia, Estados Unidos y otros lugares. Niega tener o necesitar influencia sobre el presidente, pero cuando el Fondo Monetario Internacional puso fin a las conversaciones con el gobierno de Zelensky tras no alcanzar un nuevo acuerdo de préstamo en 2019 (citando la corrupción generalizada) Kolomoisky, preguntado en una entrevista sobre quién ganaría si Zelensky se viera obligado a elegir entre él y los préstamos del FMI, respondió: «Yo lo haría». Los medios de comunicación ucranianos han señalado que Kolomoisky no ha negado haber financiado la campaña de Zelensky.

Kolomoisky construyó su enorme fortuna sobre PrivatBank principalmente como un saqueador. En un reportaje para Harper’s Magazine sobre el patrocinador de Zelensky, Andrew Cockburn matizó el significado de ese término con la ayuda de Matthew Rojansky, director del Kennan Institute del Woodrow Wilson Center for International Scholars. Hay empresas en Ucrania «registradas con oficinas y tarjetas de visita, empresas [que se especializan en] varias dimensiones del proceso de asalto a empresas, que incluye a tipos armados para hacer cosas, falsificar documentos, sobornar a notarios, sobornar a jueces», dijo Rojansky a Cockburn. Y según Rojansky, Kolomoisky es «el más famoso oligarca saqueador, acusado de haber llevado a cabo una campaña masiva de saqueos durante aproximadamente diez años hasta 2010». En algún momento, consiguió acabar en la lista de prohibición de visados de Estados Unidos, prohibiéndole la entrada en el país.

Pero los intereses del oligarca van mucho más allá de los negocios despiadados, pues se solapan con los asuntos de Washington en la región.

Entre 2013 y 2014, Estados Unidos respaldó una revolución de color en Ucrania que dio lugar a un cambio de régimen. También desencadenó una guerra civil entre las fuerzas gubernamentales y los separatistas prorrusos de la parte oriental del país, que se declararon independientes de Kiev. En medio de esta crisis, el presidente en funciones Oleksandr Turchynov nombró a Kolomoisky gobernador del óblast de Dnipropetrovsk. Convirtió a sus trabajadores en un ejército privado para combatir a los separatistas. Sin embargo, aunque Kolomoisky se convirtió en un señor de la guerra, no descuidó su imperio empresarial.

Oligarca aprobado por Washington

En 2014, el FMI aprobó una ayuda de emergencia a Ucrania e inyectó miles de millones en el Banco Nacional de Ucrania -el banco central del país- para apoyar a los bancos comerciales locales. A través de un esquema que abarca todo el mundo y que involucra las cuentas de PrivatBank y las empresas del Grupo PrivatBank y un sistema judicial ucraniano corrupto, Kolomoisky saqueó miles de millones de la ayuda del FMI. La estafa, revelada en una serie de sentencias judiciales, fue esbozada así por Cockburn:

Cuarenta y dos empresas ucranianas, propiedad de cincuenta y cuatro entidades extraterritoriales registradas en jurisdicciones caribeñas, estadounidenses y chipriotas y vinculadas o afiliadas al grupo de empresas Privat, obtuvieron préstamos de PrivatBank en Ucrania por valor de 1.800 millones de dólares. A continuación, las empresas encargaron productos a seis empresas «proveedoras» extranjeras, tres de las cuales estaban constituidas en el Reino Unido, dos en las Islas Vírgenes Británicas y una en el estado caribeño de San Cristóbal y Nieves. El pago de los pedidos -1.800 millones de dólares- se ingresó poco después en las cuentas de los proveedores, que casualmente estaban en la sucursal chipriota de PrivatBank. Una vez enviado el dinero, las empresas importadoras ucranianas acordaron con PrivatBank Ucrania que sus préstamos estuvieran garantizados por las mercancías encargadas.

Pero los proveedores extranjeros informaban invariablemente de que no podían cumplir el pedido, rompiendo así los contratos, pero sin hacer ningún esfuerzo por devolver el dinero. Finalmente, las empresas ucranianas presentaron una demanda, siempre en el Tribunal Económico de Dnipropetrovsk, exigiendo que el proveedor extranjero devolviera el pago anticipado y también que se cancelara la garantía a PrivatBank. En cuarenta y dos de estos casos el tribunal dictó la misma sentencia: el pago anticipado debía ser devuelto a la empresa ucraniana, pero el contrato de préstamo debía seguir en vigor.

Durante este periodo, Kolomoisky mantuvo su cartera de actividades diversificada. El año veinticuatro fue también el año en que el hijo del entonces vicepresidente Joe Biden, Hunter Biden, se incorporó supuestamente al consejo de administración de Burisma, una empresa energética ucraniana a la que Kolomoisky ha estado vinculado con una participación de control, según el New York Post. Los correos electrónicos obtenidos por el Post revelaron que Vadym Pozharskyi, un protegido de Kolomoisky, se comunicó con Hunter en 2015 sobre una reunión entre Pozharskyi y el entonces vicepresidente Biden. Además, los registros bancarios de Hunter (obtenidos legalmente según D&A Investigations) muestran los pagos que le hizo PrivatBank.

En 2015, Kolomoisky estaba en su siguiente controversia, la que finalmente llevaría al ascenso de Zelensky.

En marzo de ese año, los hombres de Kolomoisky tomaron físicamente el control de Ukrnafta, el mayor productor de petróleo y gas del país, y de UkrTransNafta, que controla prácticamente todos los oleoductos de Ucrania. Esta fue la forma en que Kolomoisky mostró su desaprobación a los tímidos esfuerzos de reforma del gobierno, que suponían una amenaza directa al poder del entonces presidente Petro Poroshenko. Por ello, Poroshenko acudió a Washington en busca de ayuda, concretamente a la entonces subsecretaria de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Victoria Nuland, y a Geoffrey Pyatt, que en ese momento era embajador de Estados Unidos en Ucrania.

Nuland es una intervencionista casada con el archineoconservador Robert Kagan. Ha sido llamada «la arquitecta de la influencia estadounidense en Ucrania», fue fundamental en el cambio de régimen y ha servido en todas las administraciones presidenciales, excepto en la de Trump, desde los días de Bill Clinton. Personas como Nuland son la razón por la que los presidentes van y vienen, pero la política exterior intervencionista siempre permanece.

Con la ayuda de D.C., a cambio de que se echara atrás, Poroshenko consiguió eliminar a Kolomisky de la lista de prohibición de visados, entre otras cosas. Es importante destacar que Pyatt y Nuland miraron hacia otro lado en el esquema del FMI de Kolomisky, incluso cuando Washington persiguió a otros oligarcas.

Mientras tanto, al mismo tiempo que ignoraba la corrupción de Kolomoisky, el Departamento de Estado intentaba extraditar al oligarca ucraniano Dmitry Firtash por un incidente de soborno que supuestamente tuvo lugar en la India. Sin embargo, su verdadero delito fue mantener lazos con el gobierno que Nuland contribuyó a derrocar, así como su asociación con el depuesto presidente ucraniano Viktor Yanukovich. Cuando Firtash recurrió a su extradición, un juez europeo le dio la razón y concluyó que «Estados Unidos veía obviamente a Firtash como alguien que amenazaba sus intereses económicos». Sin embargo, Washington tiene una larga memoria, y puede que Firtash acabe siendo juzgado en Estados Unidos después de todo.
Incluso cuando fue eliminado de la lista de prohibidos de Estados Unidos, Kolomoisky continuó supuestamente malversando y defraudando enormes sumas a PrivatBank. Algunas de sus estafas se extendieron a suelo estadounidense.

Según el Departamento de Justicia, desde aproximadamente 2008 hasta 2016, Kolomoisky obtuvo préstamos y líneas de crédito fraudulentos como parte de un esquema masivo que totalizaba al menos 5.500 millones de dólares, es decir, aproximadamente el 5% del producto interior bruto de Ucrania en ese momento. En los Estados Unidos, millones de esos dólares fueron presuntamente blanqueados a través de compras de inmuebles comerciales desde Ohio hasta Kentucky y Texas. Además, el benefactor de Zelensky supuestamente compró una docena de acerías en pequeñas ciudades de Estados Unidos, dejando a su paso fábricas en quiebra, impuestos impagados, edificios en ruinas y cientos de trabajadores del acero sin empleo.
Al nacionalizar PrivatBank en 2016, Ucrania puso efectivamente la carga de un rescate multimillonario sobre los hombros de los contribuyentes.

El servidor del pueblo

Kolomoisky se vengaría de lo ocurrido en sus dominios. El enfrentamiento con Poroshenko, considerado humillante para el oligarca, concluyó en marzo de 2015.

En octubre, se emitió en el canal ucraniano 1+1 el primer episodio de un nuevo programa, Servant of the People (Servidor del pueblo), en el que Zelensky interpretaba el papel principal: un profesor de historia de instituto que se convierte inesperadamente en presidente de Ucrania y se compromete a luchar contra la corrupción del gobierno. 1+1 es propiedad del Grupo de Medios 1+1, uno de los mayores conglomerados mediáticos ucranianos, cuyo propietario, según el Atlantic Council, no es otro que el propio Kolomoisky, lo que le otorga «una importante influencia política en la Ucrania actual». Sus activos mediáticos se utilizaron para promover la campaña electoral de 2019 del presidente Zelenskyy, cuyos programas de éxito se emitieron anteriormente en la red de Kolomoisky.»

La propia serie Servidor del Pueblo fue producida por Kvartal 95, la empresa fundada por Zelensky, cuyos socios fueron implicados en una red de offshores por los Papeles de Pandora. Tras el ascenso de Zelensky, figuras clave de Kvartal 95 se unieron a la administración de Zelensky. Ivan Hennadiyovych Bakanov, por ejemplo, pasó de jefe del estudio de producción a jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania bajo el mandato de Zelensky.

El programa creó literalmente la personalidad presidencial de Zelensky, permitiéndole efectivamente construir una campaña no oficial contra la administración en funciones hasta marzo de 2018, cuando se registró en el Ministerio de Justicia un partido político con el nombre de la serie de televisión. En diciembre de 2018, Zelensky anunció oficialmente su candidatura presidencial en el 1+1.

Zelensky, creación de un oligarca, hizo campaña para ser presidente como el personaje que interpretaba en una serie de comedia con un partido que lleva el nombre del programa hasta la victoria en 2019. Durante la carrera, Volodymyr Ariev, un aliado político del actual presidente Poroshenko, publicó un gráfico en Facebook afirmando que mostraba cómo Zelensky y sus socios de producción de televisión eran beneficiarios de una constelación de empresas offshore que supuestamente recibieron millones del PrivatBank de Kolomoisky.

Las acusaciones se desestimaron como infundadas en su momento, pero los Pandora Papers revelaron que la información sobre varias empresas de la red se correspondía con el gráfico de Ariev, según señaló el OCCRP.

Poco después de tomar las riendas, Zelensky y su partido Servidor del Pueblo comenzaron a despedir, supuestamente por ineficacia, a ministros ucranianos con reputación de reformistas anticorrupción. Daria Kaleniuk, directora del Centro de Acción Anticorrupción de Ucrania, declaró al Washington Post en marzo de 2020 que el asunto enviaba el mensaje de que Zelensky «puede despedir a una persona que se arriesga, por hacer las cosas bien, y culpar a esta persona de ineficacia». El reportero de reformas con sede en Kiev, Oleg Sukhov, se hizo eco del sentimiento el año pasado, escribiendo que «Zelensky ha protegido sistemáticamente a los funcionarios corruptos de la persecución y ha acabado con las reformas anticorrupción». Por otra parte, ante una petición de destitución, Zelensky se negó a despedir a Oleh Tatarov, su jefe de gabinete adjunto, que había sido acusado de soborno.

Las personas que fueron eliminadas eran también las que más podían amenazar el poder de oligarcas como Kolomoisky, de quien Zelensky puede haber aprendido un par de cosas.

En una rueda de prensa de 2020, comentó que quería ser «recordado como el presidente que construyó buenas carreteras en Ucrania». Una de las pocas empresas de construcción que han recibido una parte importante de los fondos estatales para la construcción de carreteras públicas durante su mandato es PBS LLC, que está vinculada a Skorzonera LLC, una empresa de la que Kolomoisky es copropietario, según los registros corporativos.

PBS ha sido acusada por los investigadores ucranianos de malversar millones en fondos estatales para obras de carreteras. Una sentencia de un tribunal de la región de Ivano-Frankivsk señaló que, junto con Skorzonera, controlada por Kolomoisky, está conectada como parte de una red de entidades empresariales relacionadas con direcciones y personal que se solapan. PBS y Skorzonera incluso habían enviado sus declaraciones de impuestos desde la misma dirección IP.

Cabe destacar que el ex ministro de Aduanas Maxim Nefyodov fue uno de los reformistas despedidos por Zelensky. Nefyodov es más conocido por haber creado ProZorro, un sistema diseñado para atajar la corrupción en el sector de la contratación pública de Ucrania.

Tras destituir a Nefyodov, el partido de Zelensky utilizó su mayoría para aprobar una legislación que permitiera construir el proyecto de construcción de carreteras más caro de la historia moderna de Ucrania sin ningún tipo de supervisión, exento de ProZorro. El pasado mes de junio, el Kyiv Post informó de cómo Zelensky «ha duplicado el gasto en reparación de carreteras, metiendo la mano en el bolsillo del fondo de ayuda COVID y gastando el dinero que Ucrania ha ganado en los tribunales internacionales». Una interesante fuente de dinero en efectivo, teniendo en cuenta que el FMI aprobó un paquete de ayuda multimillonario en 2020 «para ayudar a Ucrania a hacer frente a los desafíos de la pandemia COVID-19, proporcionando apoyo a la balanza de pagos y al presupuesto.» ¿Es posible que Zelensky haya tomado una página del libro de Kolomoisky al tomarse libertades con la ayuda internacional? Es difícil decirlo con certeza.

Tampoco está claro por qué el Departamento de Estado decidió volver a sancionar a Kolomoisky el pasado mes de marzo, después de que fuera retirado de la lista negra a pesar de sus propios tejemanejes internacionales. En una declaración de prensa, el Secretario de Estado Anthony Blinken dijo que la razón era «debido a su participación en una corrupción significativa». Pero eso ya lo sabían cuando lo pusieron y lo sacaron de la lista la primera vez. Más extraño aún, Blinken citó específicamente los años 2014 a 2015, cuando Kolomoisky «estuvo involucrado en actos corruptos que socavaron el estado de derecho y la fe del público ucraniano en las instituciones democráticas y los procesos públicos de su gobierno, incluyendo el uso de su influencia política y su poder oficial para su beneficio personal.»

Una vez más, esto no es una revelación, teniendo en cuenta que Nuland desempeñó un papel en la eliminación de Kolomoisky de la lista la primera vez durante ese período, cuando Blinken sirvió como Asesor Adjunto de Seguridad Nacional bajo Obama. Blinken ni siquiera mencionó el supuesto saqueo de Kolomoisky en Estados Unidos.

Títere de la intriga

En 2019, justo después de que Zelensky ganara su elección, Kolomoisky señaló que estaba dispuesto a verter aceite sobre las aguas turbulentas y hacer la paz con Rusia. La guerra civil en el este de Ucrania se ha cobrado hasta ahora más de 14.000 vidas. El oligarca dijo que era suficiente: «Son más fuertes de todos modos. Tenemos que mejorar nuestras relaciones», dijo sobre Rusia y Ucrania, según el New York Times. Pero también vio un obstáculo: «La gente quiere paz, una buena vida, no quiere estar en guerra. Y ustedes [Washington] nos obligan a estar en guerra, y ni siquiera nos dan el dinero para ello».

¿Sancionó Estados Unidos al patrón de Zelensky, como hizo con Firtash, para empujarlo en la dirección correcta?

En este último caso, Estados Unidos amenazó con arrestar a Firtash por soborno para presionar a Yanukóvich para que firmara un acuerdo comercial con la UE. Pero el acuerdo era, en realidad, una estratagema para desestabilizar la economía rusa.

A pesar de caracterizarse como meramente «prorruso», Yanukóvich, como explicaba The Economist, prefería «preservar el statu quo y abstenerse de unirse a ninguno de los dos bandos mientras seguía ordeñando [a la UE y a Rusia]». Y así, Estados Unidos apretó a su amigo para animar a Yanukóvich a inclinarse en la dirección deseada. «Si había que persuadir a Yanukóvich para que cambiara de opinión, la amenaza de poner entre rejas a su patrocinador, Dmitry Firtash, era una potente palanca a aplicar», escribió Cockburn. «Cuatro días después, Yanukovych señaló que estaba listo para firmar, con lo que Washington levantó la petición de encadenar a su multimillonario aliado».
Pero Yanukóvich cambió de rumbo y aceptó una contraoferta de Moscú, momento que se convirtió en el punto de ignición de una revolución de color. Todavía Cockburn: «Siguieron las protestas callejeras en Kiev, respaldadas con entusiasmo por Nuland, que posteriormente repartió galletas en agradecimiento a los manifestantes».
Yanukóvich huyó de Kiev el 22 de febrero. Cuatro días más tarde, Washington reanudó sus esfuerzos para detener a Firtash. «Y así lo hicieron. Encarcelado brevemente, Firtash pagó el equivalente a 174 millones de dólares de fianza y esperó a que un tribunal se pronunciara sobre su recurso contra la extradición.»

Si algo similar ocurrió con el oligarca de Zelensky es otra buena pregunta; probablemente una que no se responderá pronto.

La gran mentira

La guerra ha reinventado por completo a Zelensky, salvando así su presidencia plagada de escándalos y de promesas incumplidas. Como mostró una encuesta del Instituto Internacional de Sociología de Kiev, sólo el 24% de los votantes le apoyaban a finales de enero. Pero ahora, gracias a la aceptación por parte de Occidente de la nueva personalidad del actor, que a menudo lo sitúa fuera de todo reproche, Zelensky se ha convertido en el receptor de una adoración incondicional y de enormes cantidades de dinero de ayuda internacional. «Antes de la guerra, Estados Unidos enviaba 300 millones de dólares al año a Ucrania», dijo a NPR Mark Cancian, asesor principal del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos. «Ahora, estamos proporcionando 100 millones de dólares al día» a la que hasta hace poco era considerada «la nación más corrupta de Europa», informa (de todos los periódicos) The Guardian.

A día de hoy, sólo el gobierno de Estados Unidos está en camino de entregar más de 50.000 millones de dólares en ayuda total a Ucrania. A modo de comparación, el Departamento de Seguridad Nacional estimó que el muro fronterizo propuesto por Trump costaría aproximadamente 21.600 millones de dólares. Los republicanos, en particular, se pasaron los dos primeros años del mandato de Trump resistiendo sus esfuerzos para financiar y construir el muro, antes de aceptar a regañadientes apoyar solo una fracción de lo que aprobaron para Ucrania a golpe de talonario, incluso desafiando el patriotismo de sus críticos.

¿Cuál es la probabilidad de que esos miles de millones de ayuda internacional se desvanezcan en bolsillos bien conectados?

Nadie se hace estas ni otras preguntas importantes. Al igual que nadie ha preguntado si era extraño que Zelensky declarara que Rusia tendría que «matar a todos los residentes» en la capital de Ucrania para tomarla y llegar a él. Ese parece ser el alto precio que el «servidor del pueblo» está dispuesto a hacer pagar a los ucranianos; y uno que Washington está encantado de dejar que los estadounidenses subvencionen.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor. www.DeepL.com/Translator

1.2. Y acaba de hacer unas declaraciones otro expresidente, Yanukóvich, el derrocado por el Maidán, señalando el peligro de que Ucrania desaparezca como estado y tenga que fusionarse con Polonia: «Por muy doloroso que sea escribirlo, Ucrania como Estado se encuentra en extremo peligro. Está amenazada de destrucción total. No sólo se trata del riesgo de perder grandes territorios en el sur y este del país», escribió Yanukóvich en las redes sociales.
Yanukóvich no descartó que Ucrania tenga que fusionarse con Polonia, ya que existe la posibilidad de que sea «económicamente incapaz de defender su soberanía». https://www.swissinfo.ch/spa/ucrania-guerra_yanuk%C3%B3vich-teme-que-ucrania-deje-de-existir-como-estado-independiente/47629542

2. Denuncia a tu vecino.
2.1. La Comisión Europea acaba de crear una aplicación para que denunciemos cómodamente en cualquier idioma -excepto quizá el catalán- a cualquiera que se salte las sanciones a Rusia. Yo ya he denunciado a Joaquín por manifiesto prorusismo. Es vuestro turno. https://twitter.com/ComisionEuropea/status/1530131127490445312

PD. No os perdáis las respuestas al tuit…

2.2. Es duro, pero como dice este tuitero, es nuestro deber hacerlo…

3. Popurri internacional
-China e India compran más petróleo ruso que nunca según Bloomberg. Asia se convierte en el principal comprador de crudo ruso por encima de Europa. https://twitter.com/brunosgarzini/status/1530226162357743617

-Según Lavrov, Argentina y, atención, Arabia Saudí, expresan su interés por unirse al BRICS. https://twitter.com/Levi_godman/status/1529895546009399319

-Putin trolleando. Le dijo a Draghi que «Rusia ayudará a resolver la escasez de alimentos y fertilizantes en el mundo si se levantan las sanciones en su contra.» https://twitter.com/brunosgarzini/status/1529933374332321815

-Delegaciones de más de 90 países confirman su participación en el 25 Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) en junio. El aislamiento internacional, regulinchis.

https://twitter.com/thesiriusreport/status/1529585244029997056

-Trolleo, pero ahora de Venezuela: el gobierno de Venezuela quiere que Rusia ocupe el lugar de mediador de Noruega en la mesa de negociación con la oposición, según Reuters. https://twitter.com/brunosgarzini/status/1529824148091858953

4. Refugiados ucranianos
No les deseo ningún mal y espero que puedan volver con tranquilidad a su país. Pero a este paso van camino de acabar como los albanokosovares en el aprecio popular.

Fuente: https://twitter.com/PadreEmerito/status/1529747298980331520

En el cartel señalado en rojo pone «Prohibida la entrada a ucranianos». En ucraniano.
Y el propio Shari desde España, siendo paradójicamente también un refugiado ucraniano, aunque anterior, señala el peligro que pueden suponer según que costumbres ucranianas: https://twitter.com/anatoliisharii/status/1530438000550858752
Y especialmente el mensaje que sigue a este, que espero sea infundado: «Sé lo que va a pasar. Primero,las bandas empezarán a atiborrar a los delincuentes locales. Esto llevará a asesinatos y tiroteos en las calles. Luego corromperán a los policías. Después empezarán a amenazar a los jueces. Una amplia gama de armas, asesinatos a sueldo, chantaje. Llegando a la UE»
https://twitter.com/anatoliisharii/status/1530440509881212928

5. Piratería.
Me tiene fascinado el culebrón del petróleo robado por los estadounidenses. Al parecer, a las compañías de seguros no les gusta mucho que se roben cargamentos, aunque lo expresan con más retórica en este artículo de la compañía Lloyds: «La práctica estadounidense de incautar los cargamentos sancionados de los buques ha resultado controvertida dentro de la comunidad de los seguros marítimos y ha provocado varias impugnaciones legales en casos similares.»
https://lloydslist.maritimeintelligence.informa.com/LL1140913/US-seizes-Iranian-crude-from-Russian-tanker-arrested-in-Greece
Pero ahí no acaba la cosa. Ahora los iraníes han capturado dos petroleros griegos en represalia: https://twitter.com/brunosgarzini/status/1530218368338432003. Pero dicen que podrían ser 17 si Grecia sigue con sus ‘acciones destructivas’. Por qué diecisiete y no uno, tres o veinticinco es algo que se me escapa. Quizá sea un código pirata secreto que no conocemos: https://twitter.com/Levi_godman/status/1530266084988813313

6. Sigue la matanza
El ejército de ocupación israelí acaba de asesinar a otro crío, Zayd Ghneim, de 15 años. Iba a ver a su abuelo cuando le dispararon en la espalda y la nuca.
Fuente: https://twitter.com/OnlinePalEng/status/1530292078596562947
Cabe recordar que Israel ha matado a 13 menores en lo que va de año. Tres en esta misma semana. https://twitter.com/abierkhatib/status/1530315125399465984

7. Recogiendo cable
Un par de ejemplos más de la prensa otanista planteándose que la cosa no pinta bien.
El New York Times escribe sobre la división europea:
How Does It End? Fissures Emerge Over What Constitutes Victory in Ukraine

¿Cómo termina? En Europa, la unidad comienza a fracturarse
La OTAN y la Unión Europea han estado sorprendentemente unidas hasta ahora en el apoyo a Ucrania, cada una con dolorosas sanciones financieras dirigidas a Rusia y en el suministro de una creciente cantidad de armas a Ucrania, aunque no de cazas o tanques superiores.

Sin embargo, esa unidad está bajo presión. Hungría, que ha apoyado 5 paquetes de sanciones anteriores, se ha opuesto a un embargo del petróleo ruso, del que depende. Y los europeos ni siquiera están haciendo un intento, al menos por ahora, de cortar sus importaciones de combustible ruso.

Las divisiones se ven también en los objetivos del conflicto.

Los líderes de Europa central y oriental, con su larga experiencia de dominación soviética, tienen opiniones firmes sobre la derrota de Rusia, e incluso rechazan la idea de conversar con Putin. El primer ministro de Estonia, Kaja Kallas, y el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, se refieren a él como un conflicto legal, al igual que Biden.

«Todas estas ocasiones deberían despertarnos de nuestro letargo geopolítico y hacernos desistir de nuestros engaños, nuestros viejos engaños, pero ¿es eso suficiente?» dijo Morawiecki la semana pasada. «He oído que se está intentando permitir a Putin salvar la cara de alguna manera en el entorno mundial. Sin embargo, ¿cómo se puede salvar algo que ha sido completamente desfigurado?», preguntó.
Sin embargo, Francia, Italia y Alemania, las naciones más grandes y ricas del bloque, están ansiosas por un conflicto largo o uno que termine congelado en un punto muerto, y nerviosas por el posible daño a sus propias economías.

Estas naciones consideran además a Rusia como un vecino ineludible al que no se puede alejar sin cesar. Tras su reelección, el francés Emmanuel Macron comenzó a cubrir sus apuestas, declarando que una futura paz en Europa Oriental no debería incluir una humillación inútil de Rusia, y que incluirá concesiones territoriales a Moscú.
El primer ministro italiano, Mario Draghi, abogó este mes por un alto el fuego en Ucrania «lo antes posible» para permitir un final negociado del conflicto. El Sr. Draghi, que ha adoptado una línea dura en oposición a Rusia en una Italia históricamente favorable a Moscú, declaró que la tensión financiera era necesaria «como resultado de que ahora tenemos que llevar a Moscú a la mesa de negociación.»
Traducción realizada con la versión gratuita del traductor
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The Telegraph. El autor es inglés y periodista especialista en defensa, elementos ambos que hacen que no nos lo podamos tomar muy en serio, pero os lo paso porque contra el triunfalismo habitual hasta ahora empieza a plantear ‘lo impensable’: que Rusia podría ganar. He marcado esos párrafos en negrita. Todo lo demás es retórica belicista pidiendo más armamento, por si os lo queréis saltar.

Putin could be about to pull off a shock triumph

Putin podría estar a punto de lograr un triunfo sorprendente.
Occidente se está volviendo peligrosamente complaciente y no proporciona a Kiev las armas que necesita
Con Coughlin. Editor de Defensa. 26 de mayo de 2022

En la desesperada batalla por la supervivencia de Ucrania, no han faltado las promesas de apoyo por parte de los líderes occidentales que quieren que Vladimir Putin sufra una derrota catastrófica. Se han prometido a Kiev desde tanques, artillería pesada y aviones de guerra hasta potentes misiles antibuque para asegurarse de que el presidente ruso no logre su objetivo de hacerse con el control de su vecino del sur.

Sin embargo, con el conflicto entrando en su cuarto mes, los comandantes ucranianos tienen buenas razones para preguntarse por qué, a pesar de todas las buenas palabras de los líderes occidentales, ahora se encuentran desesperadamente escasos de potencia de fuego.

El apoyo militar de la OTAN en la primera fase del conflicto supuso sin duda una importante contribución para ayudar a las fuerzas ucranianas a resistir el ataque inicial de Rusia sobre Kiev. Pero, como dice el viejo refrán, el hecho de que Rusia haya perdido una batalla clave -aunque sea humillante para Putin- no significa necesariamente que Moscú no pueda ganar la guerra.

Putin se ha apresurado a abordar los primeros fallos de la campaña. Los comandantes han sido despedidos, los jefes de inteligencia arrestados y todo el enfoque de la invasión se ha desplazado de su objetivo original de capturar toda Ucrania al objetivo más alcanzable de tomar el control de la región de Donbas en el este.
Tampoco parece que el líder ruso esté excesivamente preocupado por las grandes pérdidas, tanto de hombres como de equipos, ya que el número de bajas supera ampliamente las 15.000 muertes soviéticas sufridas durante los diez años de campaña militar en Afganistán en la década de 1980.

El Sr. Putin se ha limitado a redistribuir el grueso de sus fuerzas de combate para concentrar su fuego en el Donbás, donde, a juzgar por las últimas estimaciones de los servicios de inteligencia occidentales, los rusos están obteniendo por fin algún éxito. Se informa de que las fuerzas rusas han logrado avances significativos durante su asalto a la ciudad oriental de Severodonetsk, y los funcionarios ucranianos advierten que el «destino del país» podría decidirse si los rusos tienen éxito en sus intentos de capturar la ciudad, cortando así las líneas de suministro vitales para la región.
Aunque las fuerzas ucranianas siguen ofreciendo una dura resistencia, sus esfuerzos se ven obstaculizados por la escasez de equipos y suministros. En particular, los comandantes ucranianos afirman que gran parte del equipo prometido por los líderes occidentales no se ha materializado hasta ahora.

Suministrar armas a Ucrania en medio de un amargo conflicto nunca iba a ser fácil. Pero dado que Kiev lleva semanas advirtiendo de que Rusia se estaba movilizando para una gran ofensiva en el Donbás, y que necesitaba desesperadamente blindaje para repeler el avance ruso, el hecho de que no se haya conseguido llevar suficiente armamento al frente está socavando seriamente la capacidad de Ucrania para defenderse.
También plantea la cuestión de si, después de la sucesión de reveses bien publicitados que Rusia ha sufrido durante las primeras salvas del conflicto, Occidente corre el peligro de volverse complaciente sobre el resultado final, creyendo que Putin tiene pocas posibilidades de salir victorioso.

Sin embargo, una derrota rusa no está en absoluto garantizada. Los primeros éxitos que las fuerzas rusas han logrado en el Donbás, junto con la determinación de Putin de mantener su ofensiva a toda costa, significa que la posibilidad de una victoria rusa, ciertamente en términos de ocupación del este de Ucrania, debe ser tomada en serio. Y si el Sr. Putin tiene éxito en su larga ambición de «liberar» esa parte de Ucrania, ¿qué le impide reagrupar sus fuerzas y lanzar una nueva ofensiva para capturar el resto del país?

Como mínimo, la implacable presión a la que se enfrentan las fuerzas ucranianas con la última ofensiva rusa sugiere que esto podría convertirse en una larga guerra de desgaste, en la que Kiev necesitará toda la ayuda que pueda reunir de Occidente si quiere evitar lo impensable: que Putin declare la victoria.

En lugar de asumir que esta es una guerra que Rusia simplemente no puede ganar, los líderes occidentales deben redoblar sus esfuerzos para asegurar que Ucrania tenga todo el apoyo que necesita para frustrar los sueños de conquista de Putin. Las declaraciones públicas para dotar a Kiev del blindaje pesado que necesita para imponerse a la superioridad de la potencia de fuego rusa no tienen sentido si no se materializan en el campo de batalla.

Otra prioridad debe ser evitar la amenaza de una hambruna mundial causada por el bloqueo ruso del Mar Negro, que significa que unos 10 millones de toneladas de grano vital están actualmente atascados en los silos de almacenamiento ucranianos. Hasta ahora, los planes para establecer un «corredor de protección» a través del Mar Negro que permitiera reanudar los envíos de grano han fracasado por la preocupación de que tal medida pudiera implicar a los buques de guerra de la OTAN en un enfrentamiento directo con Rusia. La negativa de Turquía a permitir el paso de buques militares por el Bósforo es otro motivo de preocupación.

Obstáculos como estos deben ser superados si se quiere negar la victoria a Rusia. Putin ha demostrado que está dispuesto a utilizar todos los recursos a su disposición para lograr sus objetivos. Occidente debe hacer lo mismo para que sufra una humillante derrota.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor. www.DeepL.com/Translator

7. Artículo de Esteban Hernández
Quizá ya lo habéis leído, pero suele decir cosas interesantes.
https://blogs.elconfidencial.com/espana/postpolitica/2022-05-27/europa-ucrania-putin-guerra-eeuu-otan-ue_3431533/

Por qué Europa puede perder la guerra de Ucrania, la gane quien la gane.
La buena situación económica de Rusia puede llevar a Putin a ser más atrevido y a intentar golpear a Occidente en su parte más débil, la europea. Nuestras debilidades estratégicas llevan a que una guerra larga nos perjudique

La situación bélica en Ucrania parece relativamente estabilizada, con el foco centrado en el Donbás. La idea dominante es que el ímpetu de Putin se ha visto frenado por la resistencia ucraniana, que le ha obligado a hacer frente a dificultades que no había imaginado. Moscú se habría visto forzada a abandonar sus ambiciones de tomar Kiev y derribar al régimen de Zelenski, y, se habría replegado hacia Lugansk y Donetsk. El apoyo de la OTAN estaría siendo efectivo, lo que conduce hacia una invasión mucho más complicada y larga. Putin lo tendrá cada vez más difícil para mostrar algún triunfo que le permita salvar la cara frente a sus ciudadanos.
La OTAN, además, insiste, por boca de su secretario general, Jens Stoltenberg, en que la organización está preparada para ayudar a Ucrania a largo plazo en lo que será una guerra de desgaste, tanto en lo que se refiere a entregar nuevas armas como a mantener operativo el material entregado y ofrecer la munición, el combustible y los refuerzos precisos. La idea de que la guerra puede tardar bastante tiempo en resolverse está cada vez más presente en el horizonte.
Un doble problema
Esta situación plantea un problema serio para Europa, porque cuanto más tarde en terminar la guerra, mayor amenaza existe de crisis económica profunda, y porque un conflicto enquistado puede fomentar una escalada en el que los escenarios sean bélicamente peligrosos. Stoltenberg señalaba ayer que, además de la ayuda a Ucrania, la organización deberá jugar un papel importante a la hora de evitar esa escalada. Pero lo cierto es que eso también supone que los países que la conforman no crucen líneas rojas que hagan creer a Putin que ha llegado la hora de utilizar armas más dañinas.
Las élites estadounidenses muestran también alguna divergencia sobre cómo enfrentarse a la cuestión ucraniana. Había parte de ellas muy decididas a acabar con el poder ruso dando un golpe en el tablero, y son las más proclives ahora a enviar a Ucrania toda clase de ayuda, en la proporción que sea, para debilitar al régimen de Putin y enviar un aviso de que su papel en el tablero global va a ser muy reducido. Acabar con Rusia como potencia sería el objetivo. Para lograrlo, una guerra que se enquiste sería apropiada, en la medida en que las sanciones y el coste del conflicto minarían profundamente la economía rusa, y la declinante aceptación en el interior del país, así como un refuerzo de las capacidades militares ucranianas, llevarían a Putin a una derrota, o a una situación cercana a ella.
Este mismo sector estadounidense es más complaciente con China en lo que se refiere al comercio. Hay expertos que insisten en la necesidad de conservar buena parte de la globalización, también reduciendo los aranceles para los productos chinos, y abogan por conservar parte de las relaciones con Pekín. Parecen pensar que con una Rusia débil, la amenaza China ya no sería tan grande y que, por tanto, buena parte de lo existente hasta ahora podría salvarse. Hay sectores innegociables, como los referidos a la tecnología, a la inteligencia artificial y a la computación cuántica, en los que las conexiones deben cortarse radicalmente, del mismo modo que se debe evitar la expansión china, por ejemplo con el 5G, pero no ven demasiado problema en que los lazos financieros o con sectores no críticos se conserven.
La otra perspectiva
Hay otra visión dentro de las élites estadounidenses, que apareció con el primer Trump, que entendía que la amenaza real era China, y que atraer a Rusia a la esfera estadounidense, o al menos impedir que se aliara decididamente con Pekín y con Teherán, sería conveniente para conservar la hegemonía de EEUU. También pensaba que había que dar marcha atrás en la globalización de una manera decidida, y que los aranceles con China eran un arma que se debía utilizar de forma contundente.
Con la invasión de Ucrania,
ganaron los primeros de forma clara, y los segundos desaparecieron del mapa, pero conforme pase el tiempo y el conflicto se enquiste, quizá sea difícil evitar que resurjan.
Y más aún en la medida, y algo así sugería un reciente editorial del ‘New York Times’, que el daño que producirá un conflicto largo a la economía occidental, en forma de inflación, falta de suministros, crisis alimentaria y demás, será apreciable. Europa sufrirá esos males en mayor medida, desde luego, pero tampoco EEUU está libre de ellos. El ‘NYT’ sugería una salida temprana para el conflicto bélico, aun cuando Ucrania tuviera que ceder parte de su territorio.
Los planes rusos
La postura del ‘NYT’ es relevante en la medida en que expresa una visión que empieza a difundirse en unos EEUU que tendrán las elecciones del ‘midterm’ este año, pero también porque cada vez se especula más con una posible solución al conflicto instigada por Rusia. Putin, una vez dominados Lugansk y Donetsk, propondría la paz a cambio de la incorporación la Federación rusa de ambas regiones y de los territorios que las unen con Crimea, y de la fijación de condiciones para que Ucrania no albergue armas nucleares y conserve la neutralidad. Si no se alcanzase un acuerdo en esos términos, Putin avanzaría por Odesa hacia Transnistria, y cerraría la salida al mar a Ucrania, y entonces volvería a negociar la paz.
Rusia podría golpear a Occidente en su punto más débil, Europa, debilitándonos mediante una prolongación interesada del conflicto.
Es muy complicado conocer los propósitos rusos, así como la capacidad que tendría de llevar a cabo esa ocupación y, si fuera así, en cuánto tiempo, pero cada vez más se apunta a una necesaria cesión ucraniana desde diferentes sectores, y en esa dirección señalaba el ‘NYT’.
Pero no solo importa cómo se resuelva la invasión de Ucrania, sino en qué momento. Porque también existe la posibilidad de que Rusia, viéndose reforzada al no ser golpeada económicamente por las sanciones, y ante la enorme dificultad europea para desconectarse del gas ruso, al menos hasta el invierno, entienda que una guerra de desgaste le viene bien.
Para Europa, un conflicto dilatado sería un problema económico serio, y hay que entender que si bien hay una guerra real y cruenta en marcha, también la hay económica. Y, en ese sentido, Rusia querría golpear a Occidente en su punto más débil, Europa, y debilitarla mediante una prolongación interesada del conflicto. Las debilidades geoestratégicas europeas están siendo aprovechadas para llevarnos a una situación muy complicada. La guerra se ganará en este terreno, porque no es solo un conflicto territorial, sino que forma parte de una relación más compleja en la lucha por la hegemonía futura entre EEUU y China, y está por ver que en esa contienda el perdedor no sea Europa. La UE debería tomar conciencia, más allá de su relación con Rusia, y comprender el momento histórico, que nos estaría obligando a tomar un camino económico muy diferente. Sin eso, perderemos la guerra, la gane quien la gane.

8. Situación militar
Hoy es sábado así que no hay parte de guerra en la página de Guerra en Ucrania.
Y el tuitero del mapa diario ha publicado que no hay cambios así que tiene el mismo mapa que ayer. https://twitter.com/War_Mapper/status/1530339471576670208
No obstante, algún cambio si hay en las últimas horas. Como que los rusos han entrado en Severodonetsk, por ejemplo. Son los chechenos, como se ve en las imágenes del hilo, acostumbrados a guerra urbana. Es una lástima, porque se va a destruir la ciudad, pero así están las cosas… Algunas fuentes dicen que hay tropas ucranianas que se han replegado. Otros dicen que los rusos ya han rodeado completamente la ciudad. Rumores. Supongo que pronto lo sabremos.
https://twitter.com/AggregateOsint/status/1530434821973020674
Lo de disparar a los soldados ucranianos que se quieran rendir no iba en broma. Los de Praviy Sektor publican un vídeo intimidatorio en Telegram con un soldado al parecer ejecutado por intentar rendirse.
Fuente: https://twitter.com/Ramon_Live_22/status/1530321025879183360

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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