Del compañero y miembro de Espai Marx, Carlos Valmaseda.
1. BRICS y desdolarización, 3
2. El capitalismo es peor que la gripe aviar.
3. Los EAU en la economía y la geopolítica
4. «Siempre ha hecho calor».
5. «Nuevo modelo de crecimiento» ruso.
6. Crítica a la crítica de la crítica a la ley de agentes extranjeros georgiana (observación de Miguel Candel).
7. La agricultura en Ucrania
8. Drones en África, 3
9. Especial transición energética en Nuestra bandera
1. BRICS y desdolarización, 3
El tercero de los artículos de la revista Wenhua Zonghen sobre la discusión entre los BRICS sobre la desdolarización. https://thetricontinental.org/
De la “reducción de riesgos” a la desdolarización: la moneda de los BRICS y el futuro del orden financiero internacional
Gao Bai
Gao Bai (高柏) es profesor de sociología en la Universidad de Duke. Sus principales campos de investigación son la sociología económica, la sociología histórica comparada, la economía política internacional y la teoría organizativa. Entre sus obras publicadas figuran Ideología económica y política industrial japonesa: desarrollismo desde 1931 hasta 1965, y El dilema económico de Japón: los orígenes institucionales de la prosperidad y el estancamiento.
“De la ‘reducción de riesgos’ a la desdolarización: la moneda de los BRICS y el futuro del orden financiero internacional” (从去风险到去美元化:金砖货币与国际金融秩序的未来) fue publicado originalmente en la edición N°5 de Wenhua Zongheng (文化纵横), en octubre de 2023.
La reducción de riesgos está reemplazando al desacoplamiento como palabra clave para describir los puntos críticos políticos y económicos en el ámbito internacional actual. Así como los países occidentales están enfatizando la reducción de riesgos en el comercio y la inversión con China a nivel de la cadena de suministro, los países no occidentales también están reduciendo los riesgos en respuesta a las sanciones económicas encabezadas por Occidente contra Rusia, después del estallido de la guerra ruso-ucraniana. La negativa de los países en desarrollo a alinearse con la política occidental sobre la guerra y las sanciones contra Rusia, ha dado lugar a un creciente discurso sobre el papel político del Sur Global en la escena internacional. La creciente influencia económica y política del Sur Global se puso de manifiesto en la cumbre de los BRICS celebrada en Sudáfrica en 2023, en la que Argentina, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) fueron invitados a formar parte de la organización, entre decenas de aspirantes. La agrupación BRICS parece destinada a convertirse en una importante plataforma política y económica internacional que represente los intereses del Sur Global. Este acontecimiento remodelará profundamente el futuro orden internacional.
Las sanciones económicas occidentales contra Rusia han tenido un impacto significativo en las economías en desarrollo del Sur Global. En primer lugar, las sanciones energéticas occidentales y el desacoplamiento de Rusia han perturbado las relaciones relativamente estables entre la oferta y la demanda que existían desde hacía tiempo en el mercado energético internacional. Al cesar la cooperación energética ruso-europea, la industria energética rusa se vio obligada a dirigirse al mercado de Asia-Pacífico, exportando petróleo y gas a precios bajos. A su vez, la respuesta estratégica de Rusia ejerció una gran presión en otros productores de energía, obligándolos a competir ferozmente en el mercado de Asia y el Pacífico. Esta pugna está alterando el panorama geopolítico y el equilibrio del poder político y económico internacional. En segundo lugar, las sanciones económicas impuestas por los países occidentales a Rusia han llevado a la reorganización de la cadena de suministro internacional. A medida que las empresas y proveedores occidentales se retiran del mercado ruso, Rusia se ve obligada a encontrar nuevas fuentes de bienes y componentes. Esto ofrece importantes oportunidades de negocio para que empresas de otros países entren en el mercado ruso. En tercer lugar, las sanciones financieras de los países occidentales han congelado las reservas de divisas de Rusia y confiscado los activos de algunos rusos ricos. En muchos países, estas medidas han despertado preocupación y los han impulsado a transferir activos en dólares estadounidenses desde países desarrollados o a buscar activamente sustitutos a la divisa norteamericana, lo que se ha convertido en una de las importantes fuerzas impulsoras de la actual desdolarización.
Este artículo analiza el impacto de la reducción de riesgos de los países del Sur Global en el futuro orden económico internacional. En primer lugar, estos esfuerzos se concretan en la desdolarización. Los países del Sur Global están tratando de limitar el uso del dólar en el comercio internacional reforzando la soberanía monetaria y la seguridad económica nacional. Este movimiento está separando el sistema comercial internacional del sistema financiero internacional, que desde el final de la Segunda Guerra Mundial han estado estrechamente vinculados por la moneda clave, el dólar estadounidense. En el pasado, esta divisa, como moneda de reserva de los países del sistema financiero internacional, se utilizaba no sólo para la fijación de precios de los productos básicos, sino también para las liquidaciones comerciales transfronterizas y los préstamos interbancarios, lo que aumentaba enormemente la eficacia y la conveniencia de las liquidaciones en el sistema comercial multilateral regido por el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (el GATT) y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin embargo, la militarización del dólar estadounidense por parte de Occidente ha impulsado a los países del Sur Global a buscar liquidaciones en monedas locales. Esta dinámica probablemente pondrá “patas arriba” el sistema de pagos y liquidaciones comerciales internacionales dominado por el dólar, lo que debilitará o incluso acabará con su estatus de moneda mundial clave y remodelará el orden financiero internacional.
En segundo lugar, aunque en el debate sobre la desdolarización muchos abogan por la sustitución del dólar estadounidense por el yuan chino (RMB) como nueva moneda mundial clave, es poco probable que esto ocurra a corto plazo. La mayoría de los partidarios de la liquidación del RMB son importantes exportadores de energía que tienen grandes superávits comerciales con China. Aunque la internacionalización del RMB está llamada a despegar en el futuro, a menos que la militarización del dólar estadounidense se intensifique o que su credibilidad se vea destruida por una grave crisis de deuda en Estados Unidos, es poco probable que el yuan sustituya al dólar a corto plazo, debido a diversas condiciones objetivas. Lo más probable que suceda en el futuro es que el estatus del dólar estadounidense se vea erosionado por diversas medidas de reducción de riesgos por parte de los países del Sur Global, y que el sistema financiero internacional pase del predominio del dólar estadounidense a la coexistencia de varias divisas importantes, incluyendo el dólar estadounidense, el yuan, el euro y la divisa de los BRICS.
En tercer lugar, en una situación en la que coexisten varias monedas importantes, el mayor denominador común para que los países del Sur Global actúen conjuntamente es establecer un valor de referencia para las liquidaciones en sus monedas locales y una plataforma de intercambio que respalde dichas liquidaciones. La gran demanda de una referencia de valoración de este tipo brinda una oportunidad para la creación de una moneda BRICS. La mayoría de los países del Sur Global no desean tomar partido en las cuestiones político-económicas mundiales. Lo que buscan es un mundo multipolar y la creación de plataformas internacionales más igualitarias y justas, que representen mejor sus intereses, para poder protegerse de los riesgos que plantea el actual orden económico internacional. Al abogar por la desdolarización, estos países pretenden mitigar los diversos riesgos que plantea el dólar estadounidense, no enfrentarse a él. Por lo tanto, la perspectiva tradicional –es decir, que el sistema financiero internacional debe tener una moneda dominante y, puesto que el dólar ya no es viable, debe ser sustituido por el yuan– puede resultar inadecuada para captar el quid de la situación global, ya que el mundo se enfrenta a “grandes cambios nunca vistos en un siglo” (百年未有之大变局, bǎinián wèi yǒu zhī dà biànjú).
La guerra entre Rusia y Ucrania está cambiando profundamente el orden internacional: por un lado, los países occidentales están tratando de romper con ese orden unificado y liderado por Estados Unidos en la posguerra fría y volver al panorama de la coexistencia de los dos sistemas enfrentados durante el periodo de la guerra fría. Por otro lado, los países del Sur Global, a través de medidas de reducción de riesgos, han comenzado a poner en marcha la construcción de un mundo multipolar, que en el pasado era sólo palabrería. Tanto si se trata de la reducción de riesgos de China y Rusia por parte de Occidente como de la reducción de riesgos de Occidente por parte de los países del Sur Global, el rasgo común es el debilitamiento del actual orden económico internacional dominado por Occidente y la promoción de un mundo más multipolar.
El impacto de las sanciones económicas occidentales a Rusia
Esta sección analiza la relación entre la reducción de riesgos, la desdolarización y la divisa de los BRICS, y el impacto que las sanciones económicas occidentales contra Rusia han tenido en esta dinámica en el Sur Global.
(i) Cambios en el mercado energético internacional
A raíz del estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, tanto Europa como Estados Unidos prohibieron las importaciones de crudo, productos refinados del petróleo y carbón procedentes de Rusia, lo que provocó un fuerte descenso de las exportaciones energéticas rusas a Europa. Las exportaciones de gas ruso se desplomaron un 25,1% en 2022, debido a que los países europeos interrumpieron sus compras y al sabotaje del gasoducto Nord Stream. El desacoplamiento energético de Europa ha obligado a Rusia a acelerar sus esfuerzos en los mercados de Asia-Pacífico. En 2022, las importaciones chinas de gas ruso por gasoducto y gas natural licuado (GNL) se multiplicaron por 2,6 y 2,4, hasta 3.980 y 6.750 millones de dólares, respectivamente.1
Erin Hale, “How China and India’s Appetite for Oil and Gas Kept Russia Afloat” [Cómo el apetito de China e India por el petróleo y el gas mantuvo a Rusia a flote], Al Jazeera, 24 de febrero de 2023, https://www.aljazeera.com/.Not
En el sector petrolero se han producido tendencias similares. En 2021, antes de que estallara la guerra, el 8% de las importaciones de petróleo de Estados Unidos procedían de Rusia. Después que estalló la guerra, Estados Unidos prohibió las importaciones de energía rusa.2
Rebecca M. Nelson, Christopher A. Casey y Andres B. Schwarzenberg, “Russia’s War on Ukraine: Financial and Trade Sanctions” [La guerra de Rusia contra Ucrania: Sanciones financieras y comerciales], Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU, 22 de febrero de 2023, https://crsreports.congress..N
En diciembre de 2022, la Unión Europea (UE), el Grupo de los Siete (G7) y Australia implementaron un embargo sobre el petróleo ruso y establecieron un techo de precio de exportación. Esto obligó a Rusia a reducir significativamente los precios del petróleo y cambiar su enfoque exportador a la región de Asia y el Pacífico. Como grandes consumidores de energía, India, China y Turquía han aumentado significativamente sus importaciones de crudo ruso.3
“俄罗斯:2022年天然气出口暴跌,石油出口却增加” [Rusia: Las exportaciones de gas natural se desploman en 2022, pero las exportaciones de petróleo aumentan], investgo.cn, 15 de febrero de 2023, https://www.investgo.cn/.Nota al pie
En 2022, las importaciones chinas del recurso se dispararon un 8% y Rusia se convirtió en el segundo mayor proveedor de petróleo crudo a China.4
Hale, “How China and India’s Appetite for Oil and Gas Kept Russia Afloat” [Cómo el apetito de China e India por el petróleo y el gas mantuvo a Rusia a flote].Nota al pie
Actualmente, las importaciones indias de petróleo ruso han experimentado el mayor aumento, con un incremento de más del 9% desde diciembre de 2022. Las importaciones de carbón de China desde Rusia también crecieron un 20% en 2022, alcanzando 68,06 millones de toneladas. La producción de carbón térmico de la India procedente de Rusia aumentó casi un 15% en 2022, alcanzando los 161.800 millones de toneladas.5
Hale, “How China and India’s Appetite for Oil and Gas Kept Russia Afloat” [Cómo el apetito de China e India por el petróleo y el gas mantuvo a Rusia a flote].Nota al pie
(ii) Reestructuración de la cadena de suministro
Se restringió la exportación de muchas tecnologías originarias de Estados Unidos a Rusia y Bielorrusia. Los exportadores estadounidenses ahora deben solicitar licencias para exportar computadoras, equipos de comunicaciones, sensores, láseres, tecnología de navegación, aeroespacial y de propulsión a Rusia. Las nuevas sanciones contra Rusia también restringen los productos mencionados anteriormente producidos por otros países que utilizan tecnología estadounidense.6
Nelson, Casey y Schwarwzenberg, “Russia’s War on Ukraine” [La guerra de Rusia contra Ucrania].Nota al pie
Desde febrero de 2022, las exportaciones europeas a Rusia afectadas por las sanciones ascendieron a 43.900 millones de euros, incluyendo productos asociados a computadoras cuánticas, chips avanzados, dispositivos y software electrónicos, maquinaria y equipos de transporte, equipos para la industria energética, tecnología y servicios, productos y tecnologías aeroespaciales, productos marítimos y tecnología de radiocomunicación, productos de doble uso tanto para utilización militar como civil, accesorios de lujo, etc.7
“Cómo funcionan las sanciones de la UE contra Rusia”, Consejo Europeo y Consejo de la UE, consultado el 25 de febrero de 2024, https://www.consilium.europa..Nota al pie
La retirada masiva de empresas estadounidenses, europeas, japonesas y surcoreanas de Rusia ha creado oportunidades para que empresas de otros países entren en el mercado ruso. Por ejemplo, la cuota conjunta de Samsung y Apple en el mercado ruso de teléfonos móviles, que llegó a ser del 53% a finales de 2021, cayó a sólo el 3% a finales de 2022. Mientras tanto, la cuota de los teléfonos móviles chinos en el mercado ruso pasó del 40% a finales de 2021 al 95% a finales de 2022.8
Michelle Toh, “Chinese Brands Have Replaced iPhones and Hyundai in Russia’s War Economy” [Las marcas chinas han sustituido a iPhones y Hyundai en la economía de guerra rusa], CNN, 26 ´de febrero de 2023, https://www.cnn.com/2023/02/.Nota al pie
También se observa una tendencia similar en el mercado automovilístico ruso: las marcas alemanas BMW y Mercedes-Benz desaparecieron del mercado ruso, mientras que las chinas Chery, Great Wall y Geely entraron entre las diez primeras. Según las estadísticas, a pesar de las sanciones económicas que provocaron una fuerte contracción en el mercado automovilístico ruso, las ventas de automóviles fabricados en China aumentaron un 7% en Rusia en 2022.9
Toh, “Chinese Brands” [Las marcas china].Nota al pie
(iii) Evitar riesgos financieros
Después del estallido de la guerra ruso-ucraniana, los países occidentales expulsaron a Rusia del sistema SWIFT y los bancos europeos y estadounidenses congelaron hasta 300.000 millones de euros de las reservas de divisas del banco central ruso y 21.500 millones de euros de las propiedades de los empresarios rusos sancionados.10
“Cómo funcionan las sanciones de la UE contra Rusia”.Nota al pie
En el pasado, el mundo confiaba profundamente en el dólar estadounidense como una “moneda de refugio seguro”, pero ahora las sanciones financieras de Occidente a Rusia han constituido un “default selectivo” de facto.11
James Rickards, “Western Countries about to Slam into A BRICS Wall?” [¿Están a punto de chocar contra el Muro BRICS los países occidentales?], entrevista por Stephanie Pomboy, Wealthion, YouTube, 8 de agosto de 2023, https://www.youtube.com/watch?.Nota al pie
Muchos países en desarrollo, incluidos aliados tradicionales de Estados Unidos como Arabia Saudita, han comenzado a preocuparse de que si algún día se ubican en el lado opuesto de Estados Unidos en disputas geopolíticas, los activos en dólares que poseen ya no estarán seguros. En India y otros países también han sostenido que las sanciones contra Rusia han provocado fluctuaciones en los precios de los alimentos y la energía, afectando a los pobres de todo el mundo. A medida que la relación entre China y Estados Unidos se vuelve cada vez más tensa, la preocupación de la gente aumenta debido a la crisis que las sanciones estadounidenses podrían causar. Aunque el dólar es la moneda de liquidación comercial más popular en el mundo, China es la nación comercial más grande del mundo. Ante esta incertidumbre en la política y la economía internacionales, algunos países piensan que en lugar de reducir el comercio con China, es mejor disminuir el uso de dólares estadounidenses en el comercio internacional.12
Gideon Rachman, “How the Ukraine War Has Divided the World” [Cómo la guerra de Ucrania ha dividido al mundo], Financial Times, 17 de abril de 2023, https://www.ft.com/content/.Nota al pie
El ejemplo de Suiza muestra cómo el comportamiento adoptado por algunos países para evitar los riesgos financieros que plantean las sanciones contra Rusia puede, de hecho, perjudicar al sector financiero occidental. Antes del estallido de la guerra, el 80% de las mercancías rusas se comercializaban a través de Suiza, por un valor de 11.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, el 30% de las propiedades privadas rusas en el extranjero se almacenaban en Suiza. Después que estalló la guerra, Suiza renunció a su neutralidad y participó en las sanciones financieras de la Unión Europea contra Rusia. Sólo Credit Suisse ha congelado 19.000 millones de francos suizos en activos rusos, más de un tercio de los activos de ese país en Suiza. El gobierno federal suizo congeló las propiedades de rusos y bielorrusos incluidos en la lista de sanciones por un valor de 8.000 millones de francos suizos. También exigió a los bancos locales que informaran sobre la lista de rusos con depósitos de hasta 100.000 francos suizos y les prohibió aceptar nuevos depósitos superiores a esta cantidad. A mediados de noviembre de 2022, la lista ya incluía a 7.500 personas, con depósitos por un valor de 46.100 millones de francos suizos.13
“A Third of Russian Assets in Switzerland at Credit Suisse” [Un tercio de los activos rusos en Suiza están en Credit Suisse], finews.com, 13 de febrero de 2023, https://www.finews.com/news/.Nota al pie
Estas sanciones han provocado que personas ricas de varios países comiencen a sacar fondos de Suiza. Por ejemplo, Credit Suisse registró importantes retiros de clientes en 2022, alcanzando 119.000 millones de dólares solo en el último trimestre. La crisis de desinversión se vio agravada por el posterior colapso de muchos bancos estadounidenses y la negativa del Banco Nacional Saudita, el mayor accionista de Credit Suisse, a aumentar su capital. Credit Suisse se enfrentó a la quiebra y finalmente fue adquirido por UBS a petición del gobierno suizo. El destacado banquero suizo Josef Ackermann señaló que el gobierno suizo había puesto en peligro el Estado de derecho y los derechos de propiedad al hacer pagar a individuos por las acciones del gobierno ruso. Los ciudadanos de otros países pensarán que el gobierno suizo haría lo mismo en el futuro para hacerles pagar por los agravios cometidos por los gobiernos de sus países de origen. La confiscación de los bienes de particulares rusos ha sido devastadora para la industria financiera suiza.
Sanciones financieras y trueque
El impacto de las sanciones occidentales a Rusia en los países del Sur Global está entrelazado en tres áreas: el mercado energético, la cadena de suministro y las finanzas internacionales. Por lo tanto, el comportamiento de reducción de riesgos del Sur Global se encuentra estrechamente conectado a los tres ámbitos.
Después que los países occidentales expulsaran a Rusia del sistema SWIFT en marzo de 2022, las exportaciones rusas de energía no pudieron ser liquidadas en dólares o euros. La contramedida de Rusia fue exigir a los países hostiles que paguen en rublos cuando compran energía rusa. Si estos países no tenían rublos, tenían que abrir cuentas en bancos rusos para depositar dólares y euros, que luego se convertirían en rublos para el pago. Como los países europeos no pudieron desvincularse completamente del gas ruso de forma inmediata durante la mayor parte de 2022, tuvieron que convertir sus euros y dólares en rublos para pagar. De este modo, el tipo de cambio del rublo se vio fuertemente respaldado durante un tiempo. Llegó un momento en que su valor era incluso superior al que tenía antes de la guerra.
La utilización del dólar como arma y las contramedidas de Rusia han dado a los países del Sur Global una nueva comprensión de la relación entre el sistema financiero internacional y el sistema de comercio internacional. En primer lugar, el valor del dólar estadounidense como moneda para los acuerdos internacionales ha perdido importancia para los países que enfrentan sanciones occidentales y se encuentran en una crisis geopolítica o en una guerra, porque no pueden comprar lo que quieren incluso si tienen reservas en esa divisa. En segundo lugar, en entornos tan extremos, un país sólo puede comerciar con otros para obtener recursos clave si dispone de energía, recursos o capacidad de fabricación industrial.14
Zoltan Pozsar, “War and Commodity Encumbrance” [Guerra y gravamen de productos básicos], Credit Suisse Economics, 27 de diciembre de 2022.Nota al pie
En tercer lugar, para reducir el riesgo de no poder comprar cosas en condiciones de guerra o enfrentar sanciones, es necesario establecer relaciones de cooperación sólidas en tiempos de paz con varias economías que puedan proporcionar suministros importantes. Finalmente, si el comercio entre los principales productores de energía, recursos y productos industriales puede liquidarse en monedas locales, es posible reducir en gran medida su dependencia del dólar estadounidense.
Con el desplazamiento de las exportaciones energéticas de Rusia hacia Asia-Pacífico y la intensificación de la competencia por este mercado regional, los principales exportadores de energía y recursos están ampliando su cooperación con China por varias razones. En primer lugar, estos países tienen superávit comercial con China de donde también importan enormes cantidades de productos manufacturados. Para aunar intereses estratégicos, están más dispuestos a liquidar el comercio en yuanes. Por ejemplo, China ha firmado, o tiene intención de firmar, acuerdos para liquidar el comercio bilateral en RMB con los principales países de recursos energéticos (como Arabia Saudita, Rusia, Brasil, Irak, Irán y Argentina), los cuales tienen decenas de miles de millones de dólares de superávit comercial con China y pueden utilizar el yuan para comprar más productos manufacturados e infraestructuras directamente a ese país. En segundo lugar, en condiciones extremas, este comercio bilateral puede ser objeto de trueque. Así, para estos países ricos en energía, la cooperación con China, una potencia manufacturera, puede reducir el riesgo de no poder obtener suministros vitales en caso de que se enfrenten a una grave crisis internacional. En tercer lugar, a través de la cooperación con China pueden combinar el comercio bilateral de recursos energéticos con sus necesidades de desarrollo económico a mediano y largo plazo, obteniendo de China la inversión, la tecnología y la infraestructura necesarias para el desarrollo industrial, en particular de las industrias de alta tecnología.
En diciembre de 2022, la declaración conjunta emitida por China y los países del Golfo comenzó a cambiar fundamentalmente el paradigma de cooperación estratégica entre esa región y las potencias extranjeras. Desde la Segunda Guerra Mundial, la cooperación estratégica entre los países del Golfo y Estados Unidos siempre ha consistido en el intercambio de “petróleo por seguridad”: los países del Golfo garantizan el suministro de petróleo a Estados Unidos, que, a su vez, proporciona garantías de seguridad para la región, incluida la venta masiva de armas. Los países del Golfo utilizan los ingresos del petróleo para comprar grandes cantidades de bonos del Tesoro estadounidense e invertir en activos denominados en dólares, formando así un sistema de petrodólares.15
Pozsar, “War and Commodity Encumbrance” [Guerra y gravamen de productos básicos].Nota al pie
A medida que Estados Unidos comenzó a explotar petróleo, gas y petróleo de esquisto en alta mar, no sólo redujo significativamente su dependencia de la energía del Medio Oriente, disminuyendo así el valor estratégico de la región del Golfo, sino que también se convirtió en un competidor en el mercado energético internacional.16
Gao Bai, “做连接亚洲与非洲的大陆桥: 沙特问题的中国解决方案” [Ser un puente terrestre que conecte Asia y África: La solución china al problema saudí], en 西南交通大学学报(社会科学版) [Revista de la Universidad Southwest Jiaotong (Ciencias Sociales)], no. 4 (2014).Nota al pie
Antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, Estados Unidos y los países del Golfo ya habían empezado a distanciarse. Tras el estallido de la guerra, la desvinculación de Europa de la energía rusa y el giro de Rusia hacia el mercado energético de Asia-Pacífico han acelerado enormemente esta tendencia. A diferencia de la cooperación “petróleo por seguridad” entre los Estados del Golfo y Estados Unidos, la cooperación con China se basa en una “cooperación integral en el sector energético”: China invierte en las industrias energéticas derivadas de los Estados del Golfo, mientras que éstos utilizan su experiencia en el desarrollo de sus industrias energéticas derivadas, incluida la exploración y extracción conjunta de petróleo y gas en el Mar de China Meridional. El antiguo paradigma de “petróleo por armas” está siendo sustituido por un nuevo paradigma de “petróleo por desarrollo”,17
Pozsar, “War and Commodity Encumbrance” [Guerra y gravamen de productos básicos].Nota al pie
que se refleja en el reciente consenso de cooperación alcanzado entre China, Arabia Saudita, Rusia, Brasil y otros países.18
Véase “中华人民共和国和沙特阿拉伯王国联合声明” [Declaración conjunta de la República Popular China y el Reino de Arabia Saudí], Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China (RPC), 9 de diciembre de 2022, https://www.mfa.gov.cn/wjdt_; “ https://www.mfa.gov.cn/zyxw/; Chen Weihua, “巴西对华出口多样化有待挖潜” [Aprovechar la diversificación de las exportaciones brasileñas a China], 经济参考报 [Diario de Información Económica], 1 de junio de 2022, http://www.jjckb.cn/2022-06/; “国家发展改革委与巴西发展, 工业, 贸易和服务部签署关于促进产业投资与合作的谅解备忘录” [La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China y el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil firmaron un memorando de entendimiento sobre la promoción de la inversión industrial y la cooperación], Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de la RPC, 17 de abril de 2023, https://www.ndrc.gov.cn/fzggw/.Nota al pie
El orden económico internacional liderado por Estados Unidos se basa en las finanzas, enfatizando el patrón dólar y a Estados Unidos como principal proveedor de liquidez. El nuevo orden económico internacional promovido por China y los países del Sur Global se basa en el comercio: intercambio de energía y recursos por productos industriales e infraestructura. Este nuevo orden económico internacional se basará menos en las divisas y más en las materias primas, lo que provocará mayores tasas de inflación en Occidente. Durante el gobierno de Nixon, el entonces Secretario del Tesoro estadounidense, John Connally, dijo: “El dólar es nuestra moneda, pero es vuestro problema”. Según Zoltan Poszar, antiguo analista de Credit Suisse, esta frase está siendo sustituida por un nuevo lema: “Nuestra materia prima, su problema”.19
Pozsar, “War and Commodity Encumbrance” [Guerra y gravamen de productos básicos].Nota al pie
¿Yuan o moneda común?
¿A dónde irá la desdolarización en el Sur Global? En el debate actual, muchos creen que el yuan reemplazará al dólar, mientras que otros tienen grandes esperanzas en una moneda común respaldada por el petróleo. Pero ambos caminos tienen sus retos.
Veamos primero la internacionalización del RMB. Desde una perspectiva geopolítica, se considera una gran amenaza para el dólar estadounidense. Estados Unidos no sólo se opondrá a ella, sino que también ejercerá presión sobre otros países. Un ejemplo típico reciente es que, aunque Arabia Saudita ha mencionado que podría considerar el uso de otras monedas para liquidar el comercio de energía, aún no ha adoptado una posición oficial clara. En marzo y abril de este año, el gobierno indio dejó claro que se oponía al uso del RMB por parte de las empresas indias para liquidar las importaciones de energía de Rusia. En julio, bajo la presión de Rusia, India tuvo que poner una pequeña parte de las importaciones energéticas en RMB. Sin embargo, esto se debe a que, bajo las sanciones económicas occidentales, Rusia exportó petróleo a la India a un precio muy bajo, por lo que los enormes beneficios que obtuvo la India superaron con creces sus preocupaciones geopolíticas sobre la creciente influencia del RMB. Los exportadores de recursos energéticos son relativamente más receptivos a la liquidación en RMB porque todos ellos tienen grandes superávits comerciales con China. Para los países con grandes déficits comerciales con China, la liquidación en RMB no resolvería sus problemas de costos de liquidación con el dólar estadounidense, sino que, de hecho, sería más costosa.
Además, la sustitución del dólar por el RMB seguiría sin resolver la paradoja responsable de la disfuncionalidad del sistema monetario internacional. Como señaló el economista brasileño Paulo Nogueira Batista Jr., “la contradicción fundamental […] reside en el hecho de que el sistema internacional depende de una moneda nacional única, gestionada según los intereses del Estado que la creó”. Estados Unidos tiende a formular políticas financieras al servicio de sus propios intereses, que no siempre coinciden con los del sistema financiero internacional y, en muchos casos, ambos entran en conflicto. Así pues, aunque los países del Sur Global sigan trabajando por la desdolarización, no apoyarían que la moneda de otro país asumiera el papel del dólar estadounidense como nueva divisa clave.20
Paulo Nogueira Batista Jr., “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?] (artículo, Seminario BRICS sobre Gobernanza y Foro de Intercambio Cultural 2023, Johannesburgo, Sudáfrica, 19 de agosto de 2023, 19 de agosto de 2023), https://www.nogueirabatista.. Una versión de este artículo fue publicada en Guancha, plataforma de medios china.Nota al pie
Hasta ahora, la internacionalización del renminbi no ha tomado como referencia el papel clave del dólar estadounidense, sino que ha seguido su propio camino. En primer lugar, no ha logrado la libre convertibilidad de la moneda. Sin eso, el RMB no podrá ofrecer a otros países la misma eficiencia en la liquidación del comercio internacional y la misma facilidad de uso que el dólar estadounidense. En segundo lugar, para convertirse en la principal moneda de reserva de varios países, es necesario que haya mercados financieros desarrollados y suficientes instrumentos financieros disponibles para la inversión, junto con la apertura de la cuenta de capital. Sin embargo, la industria financiera de China no sólo está todavía relativamente atrasada, sino que también siempre ha considerado la seguridad financiera nacional como una máxima prioridad. En tercer lugar, el dólar estadounidense, como moneda clave, debe proporcionar liquidez a otros países. Sin embargo, como gran país manufacturero con una enorme población y una alta presión sobre el empleo, China no puede proporcionar esa liquidez a través de grandes déficits en cuenta corriente como Estados Unidos. Bajo las limitaciones de estas condiciones internas y externas, todavía es necesario explorar el impacto de las diferentes vías de internacionalización del RMB en la economía china.
El uso de liquidaciones en moneda local para el comercio bilateral en el Sur Global entraña un riesgo: si la moneda del país deficitario obtiene peores resultados, es probable que el país superavitario renuncie a sus tenencias a largo plazo; si el país superavitario opta por vender, la moneda del país deficitario corre el riesgo de sufrir una mayor depreciación.21
Nogueira Batista, “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?].Nota al pie
Aunque no cabe duda que detrás de la reciente depreciación del RMB están los fundamentos económicos reales y el impacto de las subidas de los tipos de interés estadounidenses, otra razón importante es el efecto de los swaps de divisas y las liquidaciones en RMB, dado que no es libremente convertible. Por ejemplo, imaginemos un escenario donde Rusia posee de pronto una gran cantidad de RMB a través de su superávit comercial energético con China, pero no existe un canal para que estos yuanes fluyan de vuelta a China porque no cuenta con un mercado financiero desarrollado ni suficientes instrumentos financieros para la inversión rusa. En estas condiciones, se convierte en una opción razonable para Rusia mantener el tipo de cambio del rublo vendiendo grandes sumas de RMB o vendiendo RMB adquiridos a la paridad para obtener beneficios en dólares en un contexto de apreciación del dólar frente al yuan. Mientras los mercados e instrumentos financieros chinos no se desarrollen de forma que proporcionen canales suficientes para el retorno del “RMB petrolero” a China, los países con grandes excedentes tendrán un incentivo para vender RMB por otras divisas, creando así presión para devaluar el RMB. Queda por ver si China está dispuesta a soportar esta carga de la internacionalización del RMB a largo plazo.
Examinemos ahora las perspectivas de una moneda común de los países BRICS. En efecto, la fuerza de los BRICS ha crecido rápidamente, lo que sienta bases sólidas para el lanzamiento de una moneda común. A modo de referencia, cuando se fundó el G7 en la década de 1970, la participación del grupo en el producto interno bruto (PIB) mundial alcanzaba el 62%; en la actualidad, los países BRICS han superado al G7 en cuanto a sus respectivas participaciones en el PIB mundial, medido en paridad de poder adquisitivo (PPA). Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2021, los BRICS representaban colectivamente el 31,5% del PIB mundial (PPA), mientras que el G7 representaba el 30,7%.22
Calculado a partir de los datos del Fondo Monetario Internacional Perspectivas de la economia mundial (octubre 2023), https://www.imf.org/external/.Nota al pie
El FMI prevé que, en 2028, los BRICS10 ampliados (incluidos Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos) representarán el 37,9% del PIB mundial (PPA), mientras que la cuota del G7 caerá al 27,8%.23
Calculado a partir de los datos del Fondo Monetario Internacional Perspectivas de la economia mundial (octubre 2023), https://www.imf.org/external/.Nota al pie
Dado que los principales exportadores de energía, como Arabia Saudita, Irán y los Emiratos Árabes Unidos, se han unido al mecanismo de cooperación de los BRICS en 2024, la probabilidad de una moneda común ha aumentado aún más. En el futuro, si los BRICS pueden cooperar con la OPEP en el desarrollo de una moneda BRICS, tal iniciativa puede superar las limitaciones de los países miembros de los BRICS y mejorar en gran medida la base material para una moneda común.
Sin embargo, la emisión de una moneda BRICS respaldada por petróleo todavía enfrenta grandes desafíos. En primer lugar, el respaldo del dólar estadounidense por el petróleo está garantizado por la exclusividad del acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita para fijar el precio del petróleo sólo en dólares estadounidenses. Los países utilizan el dólar estadounidense como reserva de divisas para asegurarse de que sus importaciones de energía no están sujetas a las fluctuaciones de los tipos de cambio, asegurando así indirectamente el estatus del dólar estadounidense como divisa mundial clave. ¿Podría una moneda de los BRICS establecer la exclusividad en la fijación de precios y liquidaciones del petróleo y el gas en el mercado energético internacional, apoyando así su transformación en moneda de reserva para los países? Parece poco probable, a menos que los países BRICS quieran entrar en guerra con Estados Unidos. ¿Sería posible que una moneda de los BRICS se convirtiera en una entre varias monedas para la fijación de precios y liquidaciones del petróleo y el gas? La respuesta es sí, pero aun así, una moneda de los BRICS seguiría enfrentándose a la feroz competencia del dólar estadounidense, que cuenta con los mayores mercados financieros del mundo y los instrumentos financieros más desarrollados, especialmente el enorme mercado del Tesoro estadounidense. En segundo lugar, el desarrollo de una moneda BRICS basada en el petróleo es más fácil en teoría que en la práctica concreta. Para sustentar una moneda con petróleo, debe establecerse un tipo de cambio fijo entre una determinada unidad de petróleo y una determinada unidad de la moneda. Sin embargo, aunque se establezca un tipo de cambio fijo entre una divisa de los BRICS y el petróleo, cuando el precio del petróleo suba en el mercado internacional, ¿a quién recurrirán los titulares de la divisa de los BRICS para obtener petróleo al tipo de cambio fijo?24
Nogueira Batista, “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?].Nota al pie
Cuando diseñó el sistema de Bretton Woods, John Maynard Keynes también había previsto el establecimiento de un tipo de cambio entre el petróleo y el dólar, pero se encontró con que los tipos y la calidad del petróleo eran demasiado numerosos y variaban mucho de un país a otro, por lo que esto no era operativo en la práctica. Finalmente decidió utilizar el oro.25
Rickards, entrevista.Nota al pie
Plataforma de liquidación, referencia de valoración y cambio de moneda local
Para los países del Sur Global, el mayor denominador común para la acción conjunta en el futuro es la liquidación en moneda local. Éste es el atractivo común de varias propuestas actuales de desdolarización. En los últimos años, ya se han alcanzado varios acuerdos entre los países BRICS para utilizar monedas locales en el comercio bilateral, entre ellos China y Rusia, China y Brasil, y el comercio energético de Rusia e India. Además, en 2023, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se reunió para debatir la reducción de su dependencia del dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina y el yen para las transacciones financieras, y emitió una declaración sobre la promoción de sistemas de comercio en moneda local. La ASEAN tiene previsto ampliar aún más su sistema de pagos digitales transfronterizos y permitir que los países miembro comercien en monedas locales. Esto no sólo fomentará el comercio transfronterizo y la inversión dentro de la ASEAN, sino que también reducirá el impacto de los factores externos en la economía regional. El sudeste asiático suele sufrir volatilidad económica debido a los bruscos cambios de política de los bancos centrales de Estados Unidos y otros países y regiones. Por ello, los países de la ASEAN buscarían aumentar el uso de monedas locales para promover la estabilidad económica y reducir los efectos indirectos de la elevada inflación de los países desarrollados.26
“ASEAN’s Aim to Increase Monetary Autonomy Reflects De-Dollarization Trend, Says Indonesian Economist” [El objetivo de la ASEAN de aumentar la autonomía monetaria refleja la tendencia a la desdolarización, según un economista indonesio], Agencia de Noticias Xinhua, 5 de abril de 2023, https://english.news.cn/.Nota al pie
Por diversas razones, es difícil establecer un tipo de cambio directo y relativamente estable entre dos monedas con circulación internacional limitada. Por lo tanto, al realizar liquidaciones en moneda local, a menudo es necesario utilizar una referencia para ayudar a ambas partes a establecer su valor relativo. Esto crea una oportunidad para el nacimiento de la moneda BRICS: si se establece un tipo de cambio relativamente estable entre la moneda BRICS y las monedas soberanas de cada país miembro, se convertirá en una referencia de valoración entre esos países.
Rusia y Brasil, ambos partidarios de la desdolarización, han planteado puntos de vista diferentes sobre la conveniencia y el modo de anclar una moneda BRICS. Por un lado, Rusia se ha mostrado partidaria de anclar esta moneda al oro, estableciendo un tipo de cambio entre una unidad de moneda BRICS y una unidad de oro.27
Rickards, entrevista; Nogueira Batista, “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?].Nota al pie
El experto financiero estadounidense James Rickards, que se inspiró en la visión rusa, ha sugerido en cambio que la moneda BRICS utilice el oro sólo como valor de referencia y no como respaldo, lo que evitaría que los bancos centrales de los países miembro necesiten canjear oro para los titualres de la divisa BRICS. Una moneda BRICS de este tipo no sustituiría al dólar estadounidense, sino que coexistiría con él y con su ayuda reflejaría en gran medida su propio valor. Dado que el oro se denomina en dólares en el mercado internacional, la relación fija entre una moneda BRICS y el oro también se reflejará en el precio del oro denominado en dólares.28
Rickards, entrevista.Nota al pie
Según Rickards, el dólar se depreciará a largo plazo. Sin embargo, esto no afectaría negativamente a una divisa BRICS porque una depreciación del dólar llevaría a una apreciación del oro y, al mismo tiempo, a una apreciación de una divisa BRICS. En este marco, el dólar estadounidense soportaría la carga de ser la divisa mundial clave, mientras que la divisa del BRICS simplemente tendría que coexistir y cosechar los beneficios. A medida que el BRICS crezca hasta contar con treinta o cuarenta miembros, no habrá grandes obstáculos para la circulación interna de dicha moneda. La diversidad del comercio entre los miembros del BRICS será suficiente para apoyar la eficiencia de liquidación y la facilidad de uso de la moneda.29
Rickards, entrevista.Nota al pie
Por otro lado, Nogueira Batista, antiguo vicepresidente del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), ha expuesto una influyente opinión, que se opone a anclar una moneda de los BRICS en el oro o en cualquier otra materia prima. En su lugar, sería preferible crear una moneda BRICS como una cesta de monedas similar a los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI, en la que el peso relativo de la moneda de cada miembro del BRICS se determinaría en función de su fortaleza económica. Esta moneda no tendría por qué sustituir a las monedas nacionales -los países conservarían su soberanía monetaria- y no requeriría que los BRICS establecieran un banco central unificado -el Nuevo Banco de Desarrollo podría encargarse de la emisión de la moneda-.30
Nogueira Batista, “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?]; Federico Steinberg y Miguel Otero-Iglesias, “South America’s ‘Common Currency’ Is Actually about De-dollarization” [La “moneda común” de Sudamérica es en realidad la desdolarización], Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, 14 de febrero de 2023, https://www.csis.org/analysis/.Nota al pie
¿Cómo podría esta moneda de los BRICS ser ampliamente aceptada sin un activo de anclaje que sea libremente convertible a un tipo de cambio fijo? Siguiendo la lógica de Nogueira Batista, el crédito de la moneda del BRICS estaría respaldado por las monedas de los respectivos países miembros. Los titulares de la moneda del BRICS tendrían derecho a convertirla libremente en sus propias monedas en cualquier momento. El Nuevo Banco de Desarrollo garantizaría la convertibilidad de la moneda del BRICS, apoyándose en sus reservas y, cuando fuera necesario, buscando fondos adicionales de países que emitan monedas internacionalmente líquidas para respaldar la moneda del BRICS. Otra opción para fomentar la confianza sería que el NBD emitiera bonos BRICS de diferentes vencimientos y tipos de interés, permitiendo al mismo tiempo que la moneda BRICS fuera libremente convertible en bonos BRICS.31
Nogueira Batista, “A BRICS Currency?” [¿Una moneda de los BRICS?].Nota al pie
Inicialmente, es probable que una moneda BRICS sirva únicamente como unidad de cuenta, proporcionando un valor de referencia para los países miembros a la hora de liquidar el comercio bilateral en sus monedas locales, reduciendo así el coste actual de la liquidación en dólares estadounidenses. Una moneda BRICS sería libremente convertible con las monedas de los países del bloque, pero carecería de las características sistémicas de una moneda clave como el dólar estadounidense. No obstante, podría ayudar a los países BRICS a cubrir algunos de los riesgos que plantea el dólar. El euro nació, en parte, del deseo de Europa de evitar las externalidades negativas de la política financiera estadounidense. Aunque el euro no ha logrado competir con el dólar como divisa internacional clave, sí ha conseguido aislar a la eurozona del ciclo del dólar.32
Steinberg and Otero-Iglesias, “South America’s ‘Common Currency’ Is Actually about De-dollarization” [La “moneda común” de Sudamérica es en realidad la “desdolarización”].Nota al pie
Podría ser más fácil establecer un consenso político entre los países BRICS en torno a una moneda que coexista con el dólar estadounidense. En la cumbre de los BRICS de 2023, tanto el presidente ruso, Vladimir Putin, como el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, presionaron activamente a favor de la desdolarización. Sin embargo, el gobierno anfitrión sudafricano no incluyó la desdolarización como tema oficial bajo la presión de Estados Unidos, mientras que India se opuso explícitamente a la opción de un enfrentamiento frontal con ese país. Con Rusia como anfitriona de la cumbre de los BRICS de 2024, cabe esperar que el gobierno ruso presione con fuerza a favor de la desdolarización. Sin embargo, mientras el proceso de toma de decisiones de los BRICS se adhiera al principio del consenso, la posición de países como la India está destinada a abortar cualquier programa radical. Dada la estructura política internacional del bloque, es más probable que una moneda de los BRICS salga adelante si tiene una funcionalidad inicial relativamente sencilla –enfatizando únicamente la función básica de servir como unidad de cuenta para facilitar las liquidaciones en moneda local en el comercio entre los países BRICS– en lugar de una iniciativa que se enfrente más deliberadamente al dólar estadounidense.
Los observadores tienden a creer que la moneda BRICS inicial no se utilizará en escenarios de consumo personal, sino que sólo podrá usarse para acuerdos comerciales internacionales entre bancos. Existe una alta probabilidad de que la moneda BRICS se lance en forma de moneda digital y esté vinculada a la moneda digital del banco central que varios países están promoviendo activamente.33
Rickards, entrevista; Andy Schectman, “It Would Be ‘Really Foolish’ to Underestimate Gold-Backed BRICS Currency” [Sería “una auténtica insensatez” subestimar la divisa del BRICS respaldada por el oro], entrevista por Jesse Day, Commodity Culture, YouTube, 12 de julio de 2023, https://www.youtube.com/watch?.Nota al pie
Por lo tanto, la plataforma internacional que respalda el cambio de moneda digital no será solo la moneda BRICS, sino también una infraestructura importante para el futuro sistema financiero internacional. En 2021, la Autoridad Monetaria de Hong Kong, el Instituto de Investigación de Moneda Digital del Banco Popular de China, el Banco de Tailandia y el Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos lanzaron conjuntamente un sistema de pagos transfronterizo llamado “Puente de Moneda Digital de Múltiples Bancos Centrales” (mBridge). Esta plataforma se puede utilizar como sustituto de SWIFT. Durante la operación de prueba del 15 de agosto al 23 de septiembre de 2022, los bancos centrales de los cuatro lugares mencionados emitieron monedas digitales por un valor de 12 millones de dólares en mBridge, y 20 bancos comerciales utilizaron monedas digitales en la plataforma en más de 160 transacciones en nombre de sus clientes: transacciones de pago, cambio de divisas (FX) y liquidación simultánea (PvP) por un valor total de 22 millones de dólares estadounidenses.34
BIS Innovation Hub et al., “Project mBridge: Connecting Economies through CBDC” [Proyecto mBridge: Conectando economías con CBDC] (Banco de Pagos Internacionales, octubre 2022), https://www.bis.org/publ/.Nota al pie
Esta plataforma de cambio de moneda digital respaldada por la tecnología blockchain es de gran importancia para los países del Sur Global. Actualmente, los pagos internacionales mayoristas de alto valor y gran volumen entre instituciones financieras son un componente importante de las transacciones transfronterizas. Este mercado interbancario mayorista de divisas proporciona incentivos y liquidez para diversas empresas minoristas. Sin embargo, existe un riesgo de liquidación en esta forma de transacción de divisas: dado que todavía se necesitan uno o dos días para completar un pago transfronterizo, cuando una parte ha completado el pago, la otra parte aún no lo ha recibido. Este riesgo afecta cada día hasta 6,6 billones de dólares estadounidenses en transacciones en el mercado internacional de divisas, y más de la mitad de las transacciones transfronterizas diarias carecen de mecanismos de seguro. Además, este sistema no funciona las 24 horas del día, lo que también trae inconvenientes a ambas partes de la transacción. Sin duda, la “liquidación simultánea” puede eliminar los riesgos de liquidación y reducir la fricción al garantizar que ambas partes de la transacción reciban pagos al mismo tiempo, lo que la convierte en una solución importante. Además, mBridge funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, y ambas partes deciden el momento en que se completa el acuerdo. Los bancos centrales de todo el mundo tienen una gran demanda de este servicio. Aunque algunos mercados de países desarrollados ya ofrecen servicios de liquidación simultánea, las monedas involucradas son muy limitadas, ignorando por completo la creciente demanda del mercado de divisas en los países del Sur Global. Para reemplazar los servicios proporcionados por los bancos tradicionales, la infraestructura crítica debe trasladarse a un nuevo modelo de procesamiento, utilizando cuentas distribuidas y monedas digitales. Los bancos de muchos países desarrollados aún no están preparados para afrontar estos retos.35
Dave Sissens, “Why the Increased Adoption of PvP Settlement Will Enhance Cross-Border Payments” [Por qué la creciente adopción de la liquidación PvP mejorará los pagos transfronterizos], Fintech Futures, 23 de enero de 2023, https://www.fintechfutures..Nota al pie
Discusión
El movimiento pendular de la globalización, el ciclo hegemónico y la revolución tecnológica han llevado al mundo a una era de “cambios nunca vistos en un siglo”. ¿Cómo debemos interpretar el actual comportamiento de disminución de riesgos y desdolarización del Sur Global? ¿Cómo debemos entender la expansión de los BRICS y su impacto en el futuro orden internacional? ¿Y cómo podemos identificar la trayectoria y la futura dirección de China en el siglo XXI?
En primer lugar, a medida que la desdolarización siga avanzando, puede haber en el futuro un desajuste entre el sistema financiero multimoneda y el sistema comercial multilateral de posguerra, lo que significa que la desglobalización puede intensificarse aún más. El dólar estadounidense tiene varias deficiencias como moneda de reserva mundial, pero la eficiencia de liquidación y la facilidad de uso que ofrece lo convierten en una parte indispensable del sistema comercial multilateral de posguerra. En el futuro sistema financiero internacional, aunque los países puedan evitar el dólar estadounidense e incluso realizar transacciones en forma de trueque, no utilizarán monedas cuyo uso sea inconveniente como principal moneda de reserva. En la era de la globalización, el costo y la calidad determinan la circulación de bienes y servicios. Hoy, la influencia decreciente del dólar estadounidense marca el declive de este eficiente modelo de negocios. La circulación de bienes y servicios comienza a depender de si el país exportador está dispuesto a aceptar la moneda de un determinado país. Cuando los países ya no acumulan una moneda común a través de superávits en cuenta corriente, es posible que tengan que recurrir a restricciones comerciales y otros métodos distorsionadores para mantener la balanza del comercio bilateral.36
Benn Steil, “The Real Cost of De-Dollarization” [El costo real de la desdolarización], Project Syndicate, 16 de agosto de 2023, https://www.project-syndicate..Nota al pie
En segundo lugar, la militarización del dólar estadounidense por parte de Occidente tras el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania y los esfuerzos de desdolarización de los países del Sur Global indican que tanto los países desarrollados como los países en desarrollo parecen estar cansados del orden internacional posterior a la Guerra Fría establecido por la hegemonía estadounidense. Los intentos de los países occidentales de desacoplar o reducir el riesgo de China y Rusia están sacudiendo la hegemonía del dólar estadounidense. Sus esfuerzos por volver a la coexistencia de dos sistemas opuestos durante la Guerra Fría probablemente resulten contraproducentes y al final debiliten gravemente su posición original en el orden internacional. No hay otra razón: el desacoplamiento de Occidente y la reducción de riesgos en los países del Sur Global están dando lugar a un “rival sistémico” que supera a la Alianza Occidental en todos los aspectos: población, tamaño de la economía real, energía, recursos y capacidades de fabricación industrial. El equilibrio de poder entre Occidente y los países del Sur Global es hoy muy diferente del que existía durante la Guerra Fría entre Occidente y el antiguo bloque soviético.
En tercer lugar, el desarrollo tecnológico será un importante facilitador de las liquidaciones en moneda local para los países del Sur Global en el futuro. Tanto mBridge como una futura moneda BRICS apoyarán las transacciones a través de monedas digitales y utilizarán blockchain como tecnología subyacente. Para alejarse del alto coste de los servicios bancarios tradicionales en los países desarrollados, los países del Sur Global han estado construyendo una nueva generación de instalaciones de infraestructura financiera basadas en las tecnologías de la información contemporáneas.
Por último, la larga búsqueda de China de una relación entre su propio desarrollo y el entorno internacional parece haber encontrado un contorno claro. Desde su plena integración en la globalización dominada por Occidente a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, pasando por su Iniciativa de la Franja y la Ruta destinada a promover la integración económica euroasiática durante la década pasada, hasta la creación de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y el bloque de los BRICS, China ha dado prioridad en última instancia a la cooperación con los países del Sur Global.
La distribución geográfica de los seis países invitados a convertirse en miembros proporciona una indicación de las prioridades de los BRICS y China en sus futuras estrategias de desarrollo. En primer lugar, cinco de los seis invitados están situados en torno a importantes rutas de transporte como el Estrecho de Ormuz, el Mar Rojo y el Canal de Suez, lo que sugiere que los países BRICS, incluida China, están poniendo más énfasis que nunca en Medio Oriente como eje de conexión entre Asia y África. En las proyecciones espaciales de China sobre la Nueva Ruta de la Seda, Europa era el extremo occidental y el Sudeste Asiático el importante extremo sudoriental. Sin embargo, en las condiciones de la actual estrategia Indo-Pacífico de Estados Unidos y la política de endurecimiento de Europa, China no sólo medió en el histórico acercamiento entre Arabia Saudita e Irán en marzo de 2023, sino que también incorporó a ambos países al BRICS. Este énfasis en Medio Oriente indica que el futuro desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta probablemente se inclinará aún más hacia la región. Su objetivo final es establecer un puente terrestre entre Asia y África, transformando estos dos continentes en el principal escenario de las acciones colectivas de los países BRICS en el Sur Global.
En segundo lugar, la invitación de gigantes energéticos como Arabia Saudita, Irán, los Emiratos Árabes Unidos y Argentina representa un cambio en el Sur Global, que va más allá de las iniciativas individuales y avanza hacia esfuerzos institucionalizados a escala mundial para desarmonizar el dólar estadounidense. Este avance sienta una base importante para la creación de una moneda BRICS. El BRICS ampliado incluye a seis de los diez mayores productores de petróleo del mundo en 2022 (que juntos representaban el 40% de la producción mundial de petróleo) y a cinco de los siete mayores consumidores de petróleo del mundo en 2021 (que juntos representaban el 30% del consumo mundial de petróleo).
2. El capitalismo es peor que la gripe aviar.
Rob Wallace tiene un libro muy interesante sobre la relación entre la ganadería industrial y las epidemias víricas, publicado hace unos años por Monthly Review, bastante antes del covid, que publica ahora este artículo sobre el mismo tema. En la línea de los artículos que estamos viendo de Ian Angus. La traducción automática creo que no es demasiado buena en este artículo, pero la dejo tal cual. https://mronline.org/2024/05/
La cuestión de si la gripe aviar está en marcha no viene al caso
Por Rob Wallace (Publicado el 28 de mayo de 2024)
Uno [de los dos tipos de ficción fantástica], que se ve con más frecuencia en las novelas y películas de terror, ofrece una realidad que tiene que ser acomodada o exiliada por el statu quo que intenta superar. A veces, como en cualquier película de exorcismo -y la mayoría de las películas de terror son eso, con otros nombres-, la espina alienígena se extrae con éxito del flanco supurante de lo real. En otras ocasiones, el visitante se convierte en parte del tejido de la vida «cotidiana». Superman es, después de todo, una forma de vida alienígena. Es simplemente la cara aceptable de las realidades invasoras.
El segundo tipo de fantasía es mucho más delirante. En estas narraciones, el mundo entero está embrujado y es misterioso. No existe un statu quo sólido, sino una serie de realidades relativas…
– Clive Barker (1990)
Cabría esperar que un informe sobre la nueva oleada de gripe aviar altamente patógena que afecta a mamíferos y seres humanos empezara con una actualización de los hechos.
Sería una buena práctica. Y llegaremos a ello. Pero comenzar con tal encapsulación sólo serviría para perder el punto del último episodio epizoótico, de la misma manera que la casi totalidad del cuerpo de prensa lo ha hecho al salpicarnos con el H5N1. Y lo mismo ocurre con su papel a la hora de enterrar el todavía circulante COVID-19.
Para entender esta gripe aviar, tenemos que empezar por otro sitio, de hecho por otros temas totalmente distintos. Debemos empezar con un error diferente, que esperamos nos favorezca.
Uno de los peligros de dar una conferencia informal es que, incluso con notas, uno está escribiendo un primer borrador con la boca.
Al finalizar un reciente taller sobre modelización de la elección colectiva COVID, ofrecí que, por muy generoso que fuera a la hora de conectar la gobernanza con la vida cotidiana de las personas, el sistema lógico del Premio Nobel Amartya Sen (y Kenneth Arrow) en torno a la toma de decisiones de la sociedad se incrustaba en el liberalismo expansivo de los años sesenta. Podemos conectar la razón y la sociedad civil, argumentaron los modelizadores.
Eso suena bastante bien. ¿Dónde está el problema en tal objetivo?
La gobernanza liberal de mediados de siglo se preocupaba por la democracia y la economía del bienestar sólo en la medida en que juntas ayudaban a aplacar la rebelión contra la expropiación intrínseca del capitalismo. Sirvieron como sobornos sociales.
Una vez que el imperio estadounidense empezó a marchitarse en el extremo opuesto del ciclo de acumulación estadounidense, la nomenklatura que le siguió eliminó incluso esta generosidad utilitaria. Mantener la máquina en marcha sin trabas implicaba ahora, por un lado, formas más agudas de disciplina laboral y, por otro, la asistencia en gran medida en ridículas líneas de crédito caro como un mercado más en el que el capital se expandía.
Es decir, a pesar del dominio político del liberalismo en la posguerra, dicha política representaba sólo un descendiente de la célebre Ilustración. Abundaban los gemelos perdidos. El fordismo de Auschwitz-Birkenau, por ejemplo, horriblemente. Y el neoliberalismo, el más llamativo (y desagradable) hermano menor del kenyesianismo.
Más alejada del camino, de hecho mucho más enemiga, había también una matriz en la Razón Roja, representada, por ejemplo, por una línea de seguidores de Spinoza y Hegel. Éstos se oponían al eclecticismo del posmodernismo hijo del fascistoide Heidegger y Nietzsche. Reivindicaban el uso de la racionalidad en beneficio directo de la gente corriente.
Las grandes narrativas, argumentaban los rojos contra los posmodernos, no son motivo de autosabotaje, sino las bases de la versión del biólogo dialéctico Richard Levins de la undécima tesis viva de Marx: Contra todos los esfuerzos por inferir la expropiación colonial como el orden natural de las cosas, podemos practicar una ciencia para el pueblo que luche por una redistribución más justa de la riqueza y los recursos. Podemos luchar por un mundo mejor global Norte y Sur que contra la cantinela capitalista está bien a nuestro alcance.
Aquí está la metedura de pata. Terminé la conferencia bromeando con que, en el espíritu de esa racionalidad, quizá la guillotina del París revolucionario sirviera como otro tipo de calculadora. Sólo cuando regresé, mucho después de que las ventanas del taller de la Brady Bunch se desvanecieran en la tarde del Zoom, decidí que ese último comentario era una broma.
*
En resumen, sí, tenemos que intentar recordar el largo recorrido de cómo llegamos a nuestro momento protopandémico. El ciclo de noticias de 24 horas en torno al H5N1 o Biden vs. Trump o cualquier otro jaleo ahistórico es un restablecimiento punitivo de una amnesiaMemento.
Sabemos que cualquier síntesis de un momento histórico de cualquier duración de origen es seguramente algo distinto de sus componentes. Uno piensa en el tonto gráfico de la serpiente que se traga un elefante para convertirse en dinosaurio saurópodo.
En la otra dirección, sin embargo, estas contribuciones ya pasajeras a dicha dialéctica hegeliana siguen siendo recordadas por quienes siguieron la historia de cómo llegamos hasta aquí. Nos acordamos de la serpiente. Recordamos al elefante. Seguimos viéndolos como eran. Es lo que da a la síntesis su emoción.
La preocupación por posibles pandemias se presenta en oleadas más regulares que los brotes reales. Esto debería considerarse algo positivo. Una pandemia mortal cada dos años me parece horrible. Sin embargo, a lo largo de 25 años de seguimiento de la gripe aviar he aprendido que el peligro también puede estar en que las alertas sirvan más para absolver al sistema mundial de actuar ante las alarmas.
Nombré la problemática al principio de La falla en nuestro SARS: Cada «sorpresa» de que el virus se niega a cooperar con tal hopium, actuando en su propio interés en lugar del nuestro, también sirve para proteger al sistema de las implicaciones de su negativa a actuar. Estas sorpresas -fingir que no sabemos lo que sabemos- son en sí mismas un proyecto ideológico. La lógica de la fantasía sigue pegada a la lógica de la producción. Después de todo, gobernar un sistema en declive consiste en gestionar las expectativas. Todo va bien, hay que volver al trabajo, hasta que, de repente, ya no es así, como siempre lo fue.
Una condición relacionada, aunque ligeramente ortogonal, es presentar una mentalidad de crisis como una forma de competencia. Durante la epidemia de ébola en África Occidental, escribimos sobre la utilidad de las emergencias para llevar a cabo intervenciones estructurales: Las respuestas de emergencia son fundamentales, por supuesto, pero dicha logística es un medio indirecto, aunque quizá en la mayoría de los casos involuntario, de evitar abordar los contextos fundacionales más amplios que impulsan la aparición de enfermedades. Es decir, por muy críticos que sean sus practicantes, la omisión sirve como característica de diseño ideológico parcial a los actuales órdenes político y económico.
Con el daño resultante incrustado uno en el otro: La mercantilización del bosque puede haber rebajado el umbral ecosistémico de la región hasta tal punto que ninguna intervención de emergencia pueda reducir el brote de ébola lo suficiente como para extinguirlo. Los nuevos contagios expresan repentinamente mayores fuerzas de infección. En el otro extremo de la epicurva, un brote maduro sigue circulando, con el potencial de repuntar intermitentemente. En resumen, los cambios estructurales del neoliberalismo no son un mero telón de fondo sobre el que se desarrolla la emergencia del ébola. Los cambios son la emergencia tanto como el propio virus.
No se equivoquen. Todos debemos seguir pronunciando lo obvio hasta que los soñadores se despierten (o los conspiradores se sacudan). De lo contrario, como escribí en Big Farms Make Big Flu, nuestro cinismo nos adula hasta la inacción. Otro tipo de somnolencia a evitar, ésta de nuestra propia oposición ostensible.
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Pero la complicación central sigue siendo si abrazamos o no ese optimismo gramsciano de la voluntad.
El último trabajo del epidemiólogo social Gregg Gonsalves identifica una variante de esta peculiar afición estadounidense a dorar la píldora. Que, a estas alturas del ciclo de acumulación, será la norma imperial de aquí en adelante.
Gonsalves encuentra en el momento liberal un anti-empirismo que pretende alejar a COVID de la forma en que la escritora de religión del New Yorker Emma Green se armó contra el CDC del Pueblo a finales de 2022. «Por un lado», escribe Gonsalves, estamos recibiendo un homenaje triunfalista a nuestra actuación durante los primeros cuatro años de la pandemia (en curso). Al mismo tiempo, se nos dice que nos equivocamos en nuestra respuesta a Covid. En cualquier caso, estas narrativas no auguran nada bueno para nuestro futuro.
Los mejores y más brillantes se encuentran ahora en estas barricadas de Biden: En primer lugar, tenemos el artículo de David Wallace-Wells en el New York Times sobre «Quién ‘ganó’ al Covid». De acuerdo, es un poco macabro que se haga esta carrera de caballos después de más de 1,1 millones de muertes en Estados Unidos (una cifra que probablemente sea inferior a la real), pero la conclusión de Wallace-Wells es que no somos Uganda, Zambia, Chad, Zimbabue o Mozambique. O, como él dice, Estados Unidos está «sin embargo más cerca de los mejores resultados del mundo que de los peores».
Este «a pesar de todo» tiene mucho peso para Wallace-Wells, porque en comparación con nuestras naciones homólogas del G7, no hay mucho de lo que alardear: Lo hemos hecho fatal. Lo reconoce, pero nos asegura que, «a pesar de todo», lo hemos hecho bien. Bien. El artículo está diseñado para ofuscar, no para aclarar. Después de leer a Wallace-Wells, siento que estamos ganando tanto que ya estoy bastante cansado de ganar, como predijo el oráculo de Mar-a-Lago hace tanto tiempo.
De COVID a Palestina, el fascismo, un culto a la muerte, no es un partido político. Es una formación social en la que la clase política de ambos partidos en Estados Unidos redirige la rabia acumulada contra un programa organizado en torno a ayudar a los ricos a sacar provecho de los últimos bienes públicos, la redirige hacia los más pobres y vulnerables.
Gonsalves me despojó de mi dolorida esperanza de que un colega no hubiera tomado las riendas ayudando al galope justo a través de la ventana de Overton:
Nuestro último ejemplo de revisionismo de Covid viene de dentro de casa, en una recopilación de ensayos de Sandro Galea, decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston. Su nuevo libro, Within Reason: A Liberal Public Health for an Illiberal Time, reprende a sus colegas de una forma que parece fuera de lugar.
En primer lugar, Galea sugiere que la salud pública «se volvió política» durante la pandemia, en parte como una reacción exagerada a «una derecha empoderada y la frecuente hostilidad de la administración Trump hacia la salud pública.» Esta es una lectura profundamente ahistórica de la salud pública, que no reconoce que siempre ha sido política. Desde sus raíces en la Revolución Industrial, la salud pública ha oscilado entre una visión progresista, que fue representada por pioneros como Rudolf Virchow y Friedrich Engels, y otra mucho menos liberal, en la que, como ha dicho el historiador de Yale Frank Snowden, «la limpieza urbana adquirió un sentido tanto figurado como literal, y fue vista como una solución potencial a la amenaza planteada por las «clases peligrosas».»
Esta dialéctica ha persistido en la sanidad pública desde sus inicios; me temo que la idea de Galea de un espacio libre de política esconde una predisposición poco objetiva. Pretende reivindicar un punto de vista específico como neutral y verdadero…
¿Y a quién se aferra la liberal Galea en estos tiempos antiliberales? Galea tiene debilidad en su libro por la Declaración de Great Barrington, una carta abierta publicada por los escépticos del encierro en octubre de 2020. Le tiene cariño no porque, dice, crea en sus supuestos o prescripciones, sino porque los demás juzgamos y condenamos a los autores en el tribunal de la opinión pública en lugar de juzgarlos científicamente. Galea no menciona que la Declaración de Great Barrington no era un manuscrito científico, sino un documento emitido por un grupo de reflexión de derechas. Nunca se propuso su revisión científica…
Puede que haya confundido a Galea acogiendo a la entonces directora del CDC y eugenista blanda Rochelle Walensky como una combinación de las obligaciones de un decano para con su escuela y el ajedrez de diez dimensiones para maniobrar a la clase política para que vuelva a practicar -en lugar de violar- la salud pública. Como, por el contrario, creo que intenta Steven Woolf en dos excelentes intentos (aquí y aquí) en el American Journal of Public Health.
«Tanto de esto, como han dicho otros escritores», explica Gonsalves, trata de la clase social en Estados Unidos. La cobertura del Covid por parte del[New York] Times se ha inclinado con frecuencia hacia las necesidades de los lectores blancos y adinerados, aquellos que pudieron refugiarse en casa o en sus casas de campo durante el apogeo de la pandemia, cuyos hijos fueron a escuelas con nuevos sistemas de ventilación y pruebas de Covid y para quienes la respuesta a la pandemia fue lo suficientemente buena (¡no somos Uganda!). Para otros, como [el apóstata de NPR Uri] Berliner y Galea, parece haber una profunda necesidad de apoyarse en el poder en su ascenso, es decir, mostrar a los conservadores que tienen un amigo, con el apoyo a la teoría de la fuga de laboratorio y la Declaración de Great Barrington significaba trolear su buena fe.
«Salvo», Gonsalves profundiza en las implicaciones para la salud mundial, todo esto nos hace más vulnerables a la próxima pandemia, al sugerir que los esfuerzos de mitigación fueron excesivamente entusiastas, que no estaban respaldados por los datos, que hicieron más daño que bien y que fueron «solo políticos», y que lo que nos pasó no fue tan malo en términos de comparaciones internacionales. Y la obsequiosidad con la que algunos intentan ganarse el favor de los conservadores muestra una lectura realmente errónea de las amenazas que se avecinan para la salud pública con una posible presidencia de Donald Trump, los continuos ataques a la salud pública a nivel estatal y local, y la voluntad de jugar a la ligera con los datos.
El ya mencionado Dick Levins, en cuyo laboratorio trabajó Galea como postdoctorando, se habría sentido decepcionado.
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Así que esto es algo de los diferenciales retrasados de las historias de posguerra que condujeron a la última ronda de la gripe aviar. Y por qué su ausencia es casi poco ética en la información actual sobre el H5N1. De otro modo, no podemos entender realmente lo que significa esta gripe aviar.
Desde 1997, la gripe aviar altamente patógena H5Nx ha desencadenado brotes mortales repetidos, aunque distribuidos de forma desigual, en aves de corral y seres humanos (Figura 1 de los CDC aquí). El H5N1, que durante mucho tiempo se ha transformado en algo diferente desde sus primeros días en Hong Kong (véase la Figura 1 de Xie et al. más abajo), parece ser el principal serotipo que amenaza con transmitirse de persona a persona.
En los dos últimos años, el clado 2.3.4.4b del actual virus H5N1 ha ampliado su ámbito de especies de mamíferos infectadas (y muertas).
El ecólogo de enfermedades Marius Gilbert ha elaborado recientemente un gráfico de la gripe aviar altamente patógena H5Nx en aves silvestres y mamíferos según el número de especies infectadas y los brotes por año a lo largo de tres periodos de tiempo, 2003-2024.
Los datos proceden de la base de datos de enfermedades geocodificadas EMPRES-i de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Gilbert utilizó ChatGPT para cotejar la variedad de nombres comunes en nombres de especies.
Vemos un claro aumento de la exploración taxonómica, lo que probablemente permita a las variantes de la IAAP una mayor extensión sobre la que experimentar con la solución del sistema inmunitario de los mamíferos para la transmisión epidémica.
Sí, como escribí anteriormente, una cuestión de patógenos de granja una deseconomía de escala sobre otra. Cuanto mayores son las operaciones agrícolas desde la granja hasta los circuitos de capital, peores son los daños epizoóticos en virulencia evolucionada y número de animales afectados.
Pero la protopandemia aquí también está ligada a una lucrativa negativa a comprender la capacidad que tienen la gripe y otros patógenos para explorar pacientemente sus paisajes adaptativos.
Por un lado, puede que haya alguna puerta lógica evolutiva que el H5Nx no pueda romper, incluida la evolución compensatoria a través de sus proteínas. Por otro lado, las variantes han estado experimentando constantemente sobre el problema a través de millones de sus propios animales de «laboratorio» de granja en granja y de lago en lago durante los últimos treinta años.
La «agricultura de datos » del H5Nx a través de los continentes es, con mucho, una operación mayor y más rápida para resolver el cálculo de los mamíferos que los esfuerzos de salud pública que la gobernanza global estuvo abandonando durante las últimas cuatro décadas. Y de forma acelerada durante el rechazo libertario de la respuesta al COVID-19.
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Pero, ¿qué hacer con estos signos y prodigios?
Los H5Nx llevan rondando la infecciosidad de los mamíferos desde 1996 y probablemente antes. Muchos equipos han intentado buscar señales moleculares que pudieran hablar de un brote inminente.
Lo intentamos por nuestra cuenta en un trabajo inédito que realicé con el estadístico Hal Stern en 2008. Stern y yo mapeamos dónde las cepas H5N1 parecían estar más cerca de una infección específica humana, utilizando un sesgo de sustitución de nucleótidos a favor del uracilo antisentido mostrado previamente en los loci de la polimerasa.
En el brote inicial de Hong Kong, en 1997, se registraron algunas de las concentraciones de U específicas de gripe humana más elevadas, lo que quizá indique que la humanidad probablemente esquivó entonces una bala pandémica. Posteriormente, la concentración media de U en la polimerasa disminuyó antes de volver a aumentar en 2007. Además, identificamos una distribución anistrópica del sesgo U, con algunos lugares de Eurasia más cercanos a la especificidad humana en ese momento que otros, un pico en el sur de China [aumentando] de nuevo hacia el norte a lo largo de la costa este de China. Otro gradiente asciende hacia el oeste, con brotes cerca de Moscú, en la cuenca del Mar Negro y en la región del Golfo Pérsico con el mayor contenido medio de uracilo.
¿Qué puede significar esto para el mecanismo y la intervención? Varias localidades con mayor contenido de uracilo aviar también muestran mayor U específica humana, lo que sugiere que los repuntes locales arrastran múltiples tipos de hospedadores. Proponemos que un salto estocástico a través de un umbral en el contenido de uracilo de la polimerasa en una de un número creciente de localidades afectadas es otro mecanismo por el que puede surgir una pandemia. Rastrear la distribución geográfica de los fenotipos virales puede ayudar a definir mecanismos alternativos de aparición de la enfermedad, así como a orientar mejor las intervenciones específicas locales.
Prometedor. Pero parte del mejor trabajo de un científico queda incompleto o sin publicar. Y eso es un daño en el que incurre una sociedad cuando no paga a su gente.
Así que, incluso ahora, diecisiete años después, no puedo hablar de si ese sesgo del uracilo podría ofrecer tal pista. En general, otros esfuerzos de este tipo, escribe Global Biodefense, se han visto humillados: Se cree que los virus de la gripe han desencadenado al menos 14 pandemias humanas en los últimos 500 años; la más devastadora de ellas comenzó en 1918. Sin embargo, a pesar de los intensos estudios y los considerables avances en salud pública, vigilancia de virus y virología, no hay una respuesta sencilla a esta acuciante pregunta: ¿cuándo y cómo surgirá la próxima pandemia de gripe?
Científicos del NIAID analizan las múltiples vías posibles para futuras pandemias de gripe en un nuevo ensayo publicado en Science Translational Medicine. Los autores señalan que no existen «reglas» rígidas y rápidas que especifiquen, por ejemplo, qué características debe poseer un determinado virus de la gripe aviar para poder infectar eficazmente a personas y otros mamíferos. En cambio, «las pruebas actuales e históricas sugieren que las pandemias son el resultado de fenómenos de adaptación viral muy variables y extremadamente raros que sólo pueden comprenderse a posteriori».
El equipo recurre a la «necesidad de más investigación» y al tipo de esfuerzos preventivos basados en el laboratorio con los que están familiarizados (y por los que están bien remunerados): Ante esta humillante realidad, concluyen los autores, la preparación para futuras pandemias debe incluir la investigación básica sobre el «cambio de hospedador» y la forma en que el virus se adapta a nuevos hospedadores; la ampliación de la vigilancia de la aparición del virus en la interfaz entre animales y humanos; y la continuación de los esfuerzos para desarrollar vacunas ampliamente protectoras.
Como hemos descrito anteriormente, un programa de este tipo pasa por alto los esfuerzos preventivos que requiere un sistema de salud pública saludable que el neoliberalismo ha abandonado.
Ese es el corto plazo de diez a veinte años que los ciclos electorales y los beneficios trimestrales ni siquiera pueden manejar. El largo plazo implica cambios de régimen significativos en la agricultura, la silvicultura, el uso de la tierra y otros modos de reproducción de la civilización que la clase política y los ricos a los que sirven no tienen ningún interés en cambiar en absoluto, salvo en trastornos financiables a menudo organizados en torno a la monetización de partes del planeta o de la persona.
Es más fácil imaginar el fin del mundo, le robaron los filósofos Fredric Jameson y Slavoj Žižek a H. Bruce Franklin, que imaginar el fin del capitalismo.
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Así que, en resumen, no está claro si el clado 2.3.4.4b del H5N1 y otros H5Nx están marchando inexorablemente hacia la búsqueda de una solución a la transmisión humana o si las barreras sinérgicas a través de los niveles bioculturales hacen que el salto más allá del contagio intermitente sea un problema demasiado difícil.
Tal vez un poco de ambas cosas. Pero los dirigentes neoliberales, sea cual sea la preocupación esporádica, siempre apuestan por lo segundo porque sus países ya no se organizan en torno al servicio del bien común público. Ya saben, la base de cualquier sociedad que aspire a continuar más allá de su generación actual.
Los detalles en los que tanto se centran los periodistas y los observadores de enfermedades en Internet importan, pero sólo dentro del contexto más amplio con el que empezamos.
Después de casi una década atacando a las aves de corral industriales que los profesores de la universidad juraban inmunes, la novedad de esta propagación, según resumen Thao-Quyen Nguyen y sus colegas en la figura siguiente, es que el H5N1 surgió probablemente en diciembre de 2023 en los rebaños lecheros, una nueva vía hacia el suministro de alimentos. Los veterinarios informaron del descenso de la producción de leche en enero y enviaron muestras a los federales.
Desde finales de marzo, se ha registrado la propagación del virus H5N1 en al menos 36 rebaños de vacas de nueve estados de EE.UU. (véase el otro gráfico de Nguyen más abajo), detectándose el virus en la leche y en los trabajadores agrícolas. Un veterinario de Texas informó de que casi todas las granjas lecheras en las que había vacas infectadas por el virus H5N1 lo estaban también por los trabajadores:
«Controlábamos activamente a los humanos», dijo Petersen. Había gente que nunca faltaba al trabajo.
Hasta ahora, se ha confirmado que dos personas en EE.UU. están infectadas por el virus H5N1, la última de ellas un trabajador lácteo de Texas relacionado con el brote en el ganado, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC). Se han realizado pruebas a unas dos docenas de personas y se ha vigilado a unas 100 desde la aparición del virus en las vacas, declaró el miércoles a la prensa el Dr. Demetre Daskalakis, responsable de enfermedades respiratorias de los CDC.
Daskalakis afirmó que los CDC no han observado tendencias inusuales de la gripe en zonas con vacas infectadas, pero algunos expertos se preguntan si los informes anecdóticos de trabajadores enfermos significan que más de una persona se contagió de los animales.
Petersen dijo que algunos trabajadores presentaban síntomas compatibles con la gripe: fiebre y dolores corporales, congestión o congestión nasal. Algunos tenían conjuntivitis, la inflamación ocular detectada en el trabajador lácteo de Texas diagnosticado de gripe aviar.
Es el tipo de señal sindrómica ruidosa que Smithfield Foods utilizó para descartar su supuesto papel en el lanzamiento de la pandemia de gripe porcina H1N1 en la granja porcina de una filial a las afueras de Ciudad de México en 2009.
Funcionarios del USDA informaron de que la leche cruda infectada mató a una docena de gatos, pero la FDA replicó que la leche pasteurizada no suponía un peligro para los humanos.
El virólogo Rick Bright, un tábano durante COVID, cuestiona aquí y aquí la rapidez con la que se llega a tal conclusión sobre el riesgo humano de la leche. El virólogo Marc Johnson rechaza la preocupación. También piensa que el peligro sólo se encontrará cuando este H5N1 entre en el cerdo, pero Bright cita trabajos preliminares que demuestran que las propias vacas son capaces de servir de recipiente de mezcla apropiado para el H5N1 y las influencias humanas que reordenan genes para la infección H2H.
No todos los rebaños infectados estaban vinculados a otros en el conjunto de datos, lo que indica que otros rebaños en la cadena de transmisión siguen sin ser identificados. Las infecciones se concentran en rebaños de Texas -el aparente punto de origen-, Kansas, Michigan y Nuevo México.
Dado que la intimidad del ganado está mejor protegida que la de las personas, estos casos lácteos sólo se comunican públicamente a nivel estatal, aunque sus áreas locales pueden deducirse aproximadamente a partir de los inventarios de vacas lecheras.
Las filogenias identifican mutaciones acumulativas en las vacas que, según los investigadores, aumentan la transmisibilidad, mientras que se han registrado casos de contagio a aves acuáticas salvajes, aves de corral, gatos domésticos y mapaches.
La cacareada vigilancia de las aguas residuales que sustituye a los recuentos de casos que los federales parecen ahora incapaces y poco dispuestos a realizar a escala no puede distinguir la gripe A por subtipo. El mapa de la semana del 4 de mayo no distingue la gripe aviar altamente patógena de la gripe estacional, ni las fuentes humanas de las ganaderas.
El célebre científico de COVID Michael Mina informa con Janika Schmitt en Time Magazine: El brote de H5N1 en vacas lecheras está muy extendido y se extiende por varios estados de Estados Unidos. Aunque sólo se ha documentado una infección humana por el virus, es probable que haya más infecciones sin detectar. Y lo que es más importante, la transmisión incontrolada entre el ganado significa que el virus choca cada vez más con los humanos. Cada exposición humana, a su vez, ofrece la oportunidad de nuevas mutaciones que podrían permitir la transmisión entre humanos.
En palabras de Mina y Schmitt, nos remontamos a la incompetencia deliberada de los primeros COVID: A pesar de lo mucho que está en juego, la actuación gubernamental ha sido inicialmente lenta y descoordinada. Hasta mediados de abril, las pruebas no sólo eran voluntarias, sino que estaban restringidas a los animales sintomáticos, con límites en el número de pruebas por granja. Un factor que complica la situación es que la responsabilidad del control del brote se divide entre tres agencias federales: el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) para el ganado, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) para la seguridad alimentaria, y los CDC para la salud humana y la vigilancia.
Sin embargo, en mayo, los CDC sólo sabían de unas 30 personas que se habían sometido a las pruebas de la gripe aviar. Los CDC han estado controlando los datos de los servicios de urgencias de las zonas donde se ha detectado H5N1 en el ganado y no han encontrado nada inusual hasta ahora. Pero si las personas infectadas acuden a urgencias, será demasiado tarde para contener el brote en su origen.
Aunque un equipo dirigido por los CDC realizó análisis de aguas residuales H5 en tres plantas de aguas residuales de Texas, dos de las cuales daban servicio a vertidos industriales de residuos animales y subproductos lácteos: El seguimiento prospectivo del ARN de la gripe A (IAV) en 190 plantas de tratamiento de aguas residuales de EE.UU. identificó aumentos en las concentraciones de ARN de IAV en 59 plantas en la primavera de 2024, después del período típico de gripe estacional, coincidiendo con la identificación de la gripe aviar altamente patógena (subtipo H5N1) que circula en el ganado lechero en EE.UU.
Desarrollamos y validamos un ensayo RT-PCR de hidrólisis-sonda para la cuantificación del gen de la hemaglutinina H5. Lo aplicamos retrospectivamente a muestras de tres plantas en las que se identificaron incrementos primaverales. El marcador H5 se detectó en las tres plantas coincidiendo con los aumentos. Las plantas estaban situadas en un estado con brotes confirmados de gripe aviar altamente patógena, H5N1 clado 2.3.4.4b, en ganado lechero. Las concentraciones del gen H5 se aproximaron a las concentraciones generales del gen del virus de la gripe A, lo que sugiere que una gran fracción de las entradas de IAV eran subtipos H5.
Marc Johnson publicó que dicho sistema podría haberse implantado en todo el país en el momento del brote:
Si dispusiéramos a nivel nacional de un cribado de aguas residuales pangripal que diferenciara las fuentes de gripe mediante secuenciación (algo que no es tan difícil de hacer), probablemente habríamos detectado este brote hace meses.
Presentamos una propuesta de CDC a principios de este año para hacer exactamente esto, pero el tema fue retirado del [Anuncio de la Agencia de la Junta], por lo que la propuesta ni siquiera fue revisada.
Mina y Schmitt terminan proponiendo el tipo de modelo de queso suizo de múltiples pruebas y regímenes de intervención que el CDC abandonó para COVID-19 como una cuestión de principio:
La reciente orden federal que obliga a realizar pruebas a las vacas lecheras antes de que crucen las fronteras estatales es un paso en la buena dirección. Pero podríamos hacer más: deberíamos incentivar las pruebas, en lugar de restringirlas. Una estrategia de pruebas por capas que combine la vigilancia de los residuos o las aguas residuales en las granjas, las pruebas rutinarias de la leche mezclada de las vacas y las pruebas de vigilancia activa de animales y humanos -incluidos los que no presentan síntomas- es nuestra mejor esperanza para detener la propagación del virus….
Además de todas las pruebas y rastreos humanos -Mina y Schmitt se permiten el desastroso lenguaje de «tenemos las herramientas» en el que se basó la administración Biden para abandonar COVID-, estos esfuerzos también deben situarse en un contexto social: El gobierno también debe abordar el estigma asociado a los resultados positivos de las pruebas y proporcionar ayuda económica y recursos para ayudar a los granjeros afectados y a sus trabajadores. Por ejemplo, muchas de las personas que trabajan en granjas lecheras son indocumentadas. La administración actual debería ofrecer garantías que ofrezcan protección a los trabajadores indocumentados que acepten someterse a las pruebas como parte de los programas de pruebas de vigilancia de la salud pública.
La enfermedad de los inmigrantes y los indigentes -incluido ahora el trabajador vacuno del gráfico que encabeza el post- sirve de grito de guerra para las últimas deportaciones impulsadas por la derecha y los más seculares acaparamientos neoliberales de tierras.
Los gestos hacia el contexto social se realizan rutinariamente en el mismo escenario político en el que se promulgaron las políticas que causaron los daños. Al mismo tiempo, la agroindustria se opone a la realización de pruebas, reproduciendo exactamente su plan de juego desde el brote de H5N2 en aves de corral hace una década.
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En una encrucijada de este tipo -todas las direcciones conducen a una zanja- se encuentra un enfrentamiento revelador sobre los más de 500 millones de dólares que los federales pagaron a los productores avícolas para sacrificar aves tras los brotes de gripe aviar altamente patógena H5N1 sólo el año pasado.
Las subvenciones del año pasado incluyeron 80 millones de dólares para Jennie-O de Hormel y 30 millones para Tyson Foods, ambas empresas familiares que el año pasado obtuvieron miles de millones de beneficios.
Por un lado, el sacrificio es una intervención para reducir la probabilidad de que la gripe aviar contagie a los humanos. Por otro lado, los grupos defensores del bienestar animal sostienen ahora que las subvenciones apoyan el trato inhumano a escala masiva, incluida la forma más barata: cerrar la ventilación y calentar a las aves de corral hasta que sufran un golpe de calor. Desde 2022 se han sacrificado 82 millones de aves. Los federales, por su parte, argumentan que las subvenciones fomentan una notificación más rápida en la vigilancia.
Sacando un argumento directamente de mi artículo «Agricultores colaterales»en Big Farms Make Big Flu, los grupos defensores de los derechos de los animales argumentan: Al compensar a los granjeros comerciales por sus pérdidas sin condiciones, el gobierno federal está animando a los avicultores a continuar con las mismas prácticas que aumentan el riesgo de contagio, incrementando la necesidad de futuros sacrificios e indemnizaciones.
Pero mi argumento sobre el BFMBF iba más allá, en la línea de las formas en que la agroindustria corporativa utilizaba a los agricultores contratados en beneficio de las empresas: La agroindustria cultiva agricultores [contratados] como cultivos trampa, absorbiendo enfermedades estructurales con deuda externalizada. El mercado protege las gripes y otros patógenos inherentes a la cría de tantas aves, tan rápida y tan próxima entre sí, descargando los costes de los brotes sobre la mano de obra eventual.
Los grupos de defensa de los derechos de los animales podrían defender mejor sus argumentos si encontraran puntos en común con los ganaderos a cuyas prácticas, sí, se oponen.
Pero si todos nos consideráramos abolicionistas de las CAFO, estos esfuerzos podrían servir de frente de los derechos de los animales para presionar al sistema con el fin de acabar (o hacer retroceder) con la avicultura industrial. Tal cambio no es inaudito. Los franceses hicieron algo parecido ante múltiples H5Nx en 2017. En este caso, los grupos de defensa de los derechos pretenden eliminar el riesgo moral de un colchón para el contribuyente por cada brote generalizado que se produzca en el sector.
Pero incorporar a los avicultores (y ahora a los lecheros) a planteamientos más agroecológicos sería un asalto más eficaz a la insistencia del sector en que todo es exactamente como debe ser.
El Times informa de que California permitió que un santuario de animales que no criaba aves de corral para la alimentación se abstuviera de sacrificarlas tras un pequeño brote. Muchas aves allí, incluso las enfermas, sobrevivieron, permitiendo, como argumentamos en BFMBF y Epidemiólogos Muertos, que esas aves dejaran la inmunidad necesaria para luchar contra una infección todavía circulante.
La ampliación de este enfoque exigiría una reestructuración radical del paisaje alimentario, incluida la reintroducción de una amplia gama de agrobiodiversidad y la posibilidad de que las aves de corral se reproduzcan in situ. En otras palabras, el tipo de economía natural que el modelo industrial lleva mucho tiempo intentando destruir al convertir los «servicios ecosistémicos» de la naturaleza en mercancías ficticias que se comen los ingresos de los agricultores.
En su lugar, se va a poner en marcha un programa para compensar a los ganaderos por realizar pruebas y tratar a las vacas en este brote. Necesario tal vez, pero su miopía también lo es.
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«Si quisiéramos crear el entorno ideal para fomentar la mutación de patógenos, las granjas industriales serían prácticamente el escenario perfecto», cita el Times a Gwendolen Reyes-Illg, científica del Instituto de Bienestar Animal que se ocupa de la producción de carne.
«Nuestro mundo», escribí en » Big Farms » ocho años antes, está rodeada por ciudades de millones de monocultivos de cerdos y aves de corral apretados unos contra otros, una ecología casi perfecta para la evolución de múltiples cepas virulentas de gripe.
He desplegado repetidamente líneas similares en otros lugares.
Con crédito o sin él, es bueno ver que mi punto de vista se ha filtrado en el sustrato cultural. Sin embargo, no estoy seguro de que eso ayude a nadie. Si la gripe aviar está en marcha (o deambulando), el enfoque monomaníaco de tantos en todo el continuo político de la agricultura, no es la pregunta correcta.
El problema fundamental aquí, entonces, no es este extraño de un virus. La clase política -hoy en día desde AOC a Joe Genocidio y Tom Cotton del AIPAC y más allá- nos manipuló en una salpicadura de puntos ciegos estructurales de su propia creación. Somos incapaces de ver la causalidad epidemiológica como una cuestión de principios.
Nuevos fármacos lucrativos o vacunas actualizadas o más investigación no bastarán para quitarse la espina alienígena de Clive Barker. Porque no es alienígena. Es el propio sistema.
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Los escritores de ciencia ficción nativos americanos han intentado contárnoslo, comentando que el apocalipsis ya ha ocurrido. Ellos lo sabrían. Otros, mientras tanto, no. Por su gran recompensa.
La clase parlanchina está encontrando su última dosis de serotonina-dopamina en la próxima amenaza de H5Nx. Su ansia pasa por alto que el régimen actual ya ha fracasado en su prueba con una pandemia aún en curso. De hecho, COVID sólo convirtió el abandono libertario del concepto mismo de salud pública en la corriente dominante, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, pasando por el centro. Ahora está en todas partes. Desde los Proud Boys hasta la Universidad de Boston.
En contraste con la afirmación de Minnesota de que el estado podría declarar una emergencia de salud pública durante una pandemia, el Comité Judicial del Senado de Carolina del Norte envió un proyecto de ley para su votación en el pleno del Senado para prohibir el enmascaramiento incluso por razones de salud pública. El proyecto de ley se somete ahora a votación en el Senado de Carolina del Norte, con una excepción para el KKK. Ostensiblemente, la legislación pretende castigar a los estudiantes universitarios que protestan contra el genocidio palestino, como si el enmascaramiento en los campamentos pacíficos fuera únicamente para ocultar identidades y no para protegerse unos a otros del COVID.
Tales cambios en el zeitgeist significan que las objeciones que apenas se sostienen están cojeando. El estudiante que ha tenido acceso a la página de opinión del Times hace un noble esfuerzo por conectar los puntos de la gripe aviar, salvo los que importan.
Si quieres detener un virus preparado para matar a mil millones de personas, tendrás que sustituir el sistema actual. Incluido el del Times. Ninguna nueva vacuna o mandato de máscaras o derechos de los animales o programa de conservación que los ricos ya hayan captado será suficiente. Tendremos que deshacernos de estas relaciones de producción en favor de ecosocialismos creados región por región.
De lo contrario, si el genocidio actual no les ha puesto al corriente, la clase compradora del Norte y del Sur está dispuesta a sacrificar a todos los que considere inútiles. Incluso ahora están cercando los cimientos de nuestro orden natural -el agua limpia, los suelos fértiles que quedan, la propia temperatura- hasta el último trago de aire libre de plagas.
¿Estamos preparados para salir de la niebla de sus seguridades necromaníacas? ¿Estamos preparados para rechazar el modelo retrógrado según el cual las emergencias sólo deben abordarse a posteriori? ¿Estamos dispuestos a salvar nuestras propias vidas de quienes alegremente se empeñan en sacrificarlas?
Resultó que más tarde, en nuestro taller de elección colectiva, nos enteramos de que el gran senador liberal le había prestado la debida atención a mi chiste: La muchedumbre enfurecida que, el 14 de julio de 1789, respondió a De Launay, el gobernador de la Bastilla, gritando: «¡Abajo el segundo puente levadizo!», estaba implicada en una elección colectiva de un tipo algo diferente.
Artículo cortesía de Rob Wallaces en Rob Wallace Patreon
Acerca de Rob Wallace
Rob Wallace es biólogo evolutivo y filogeógrafo de salud pública, actualmente de visita en el Instituto de Estudios Globales de la Universidad de Minnesota. Es autor de Big Farms Make Big Flu y de Revolution Space, de próxima publicación, ambos en Monthly Review Press. Es coautor de Neoliberal Ebola: Modeling Disease Emergence from Finance to Forest and Farm, y Clear-Cutting Disease Control: Capital-Led Deforestation, Public Health Austerity, and Vector-Borne Infection. Ha sido consultor de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
3. Los EAU en la economía y la geopolítica
Según el autor, aunque las relaciones de los Emiratos Árabes Unidos con Rusia, Irán y China parecerían indicar una brecha con el imperio occidental, en realidad actúan en su beneficio. https://newleftreview.org/
Emiratos del capital
Colin Powers 29 de mayo de2024
A primera vista, Emiratos Árabes Unidos, una monarquía rica en petróleo con una larga historia de lealtad al imperio estadounidense, parece estar adaptándose al orden multipolar. Desde 2022 se ha recusado de la guerra económica de Washington contra Rusia. Abu Dhabi, el emirato responsable de la política exterior y energética de la federación (y el que posee la mayor parte de sus reservas de petróleo), ha bloqueado la exclusión de Rusia de las cuotas mensuales de la OPEP+. Dubai, principal centro de transporte de mercancías de la región, exporta drones y semiconductores con destino a Rusia, al tiempo que permite el paso de lingotes y diamantes de origen ruso a través de su Bolsa de Oro y Materias Primas. El mercado inmobiliario y los muelles de la ciudad se han puesto a disposición de los rusos que necesitan un lugar donde ocultar su riqueza.
Los EAU también prestan servicios inestimables a otro enemigo de Estados Unidos: Irán. Los puertos de Fujairah facilitan los envíos de crudo que permitieron que las exportaciones de petróleo de Teherán aumentaran un 50% en 2023. Abu Dhabi orquesta importantes flujos de reexportación, mientras que Dubai proporciona servicios bancarios en la sombra y acuerdos de importación. Según las estadísticas oficiales, los EAU realizan intercambios comerciales con Irán por valor de unos 25.000 millones de dólares al año, lo que les otorga el segundo puesto en la lista bilateral de este país, sin tener en cuenta los intercambios ilícitos por valor de unos 10.000 millones de dólares.
Y luego está China, ahora el mayor comprador de bienes fabricados en los EAU o que transitan por ellos. Aproximadamente dos tercios de todas las exportaciones chinas a Oriente Medio, África y Europa pasan por puertos emiratíes. Para agilizar el intercambio, se han establecido importantes acuerdos de intercambio de divisas entre los bancos centrales, y los bancos comerciales chinos se han instalado en el Centro Financiero Internacional de Dubai, donde poseen una cuarta parte de todos los activos. Los Bani Fatima -apodo con el que se conoce al presidente de EAU y gobernante de Abu Dabi, Muhammad bin Zayed Al Nahyan, y a sus cinco hermanos maternos- seleccionaron a Huawei para construir la infraestructura 5G del país en 2019, para disgusto de la NSA. En otro aparente reproche a Washington, Tahnoun bin Zayed Al Nahyan, jefe de espionaje de los EAU, realizó una inversión de 220.000 millones de dólares a través de la empresa de su familia en ByteDance, la empresa matriz de TikTok.
En cierto modo, la apuesta de los EAU por la autonomía geopolítica es real: su negativa a elegir entre superpotencias rivales es un privilegio nacido de unos recursos financieros únicos, así como de su capacidad de presión y perspicacia política. (El país también recibió varias dispensas de Washington al firmar los Acuerdos de Abraham en 2020). Pero las motivaciones de Emiratos son más complejas que el mero soberanismo. Si se examinan más de cerca, muchas de sus acciones recientes pueden entenderse como el respeto, más que la renuncia, a las obligaciones con el imperio. A pesar de sus asociaciones con Estados no conformistas, el país sigue comprometido con la globalización neoliberal liderada por Estados Unidos: un fiel servidor de lo que Ellen Meiksins Wood denominó el «imperio del capital».
Las relaciones de los EAU con Rusia son un ejemplo de ello. Aunque parecen contradecir los intereses estadounidenses, en realidad facilitan la estrategia de Estados Unidos de mantener los mercados mundiales de materias primas funcionando como si la guerra de Ucrania no existiera. Consciente de la escasez de suministros y de su efecto en la inflación, Washington ha hecho que sus sanciones energéticas sean fáciles de eludir, utilizando a los EAU como conducto para el crudo ruso, que incluso ha llegado a la Upper Bay de Nueva York sin demasiados aspavientos. La UE, por su parte, ha promulgado legislación para santificar el acuerdo, eximiendo a los productos refinados de la normativa del G7. Es cierto que el Departamento del Tesoro estadounidense decidió el invierno pasado sancionar a cuatro compañías navieras domiciliadas en los EAU por transportar crudo ruso vendido por encima del límite de precio del G7 de 60 dólares el barril. Pero se trató claramente de un gesto simbólico, destinado a demostrar que la Casa Blanca estaba haciendo algo respecto a las infracciones, que han sido constantes desde que se introdujo el límite de precios. Las sanciones eran demasiado pequeñas para tener un efecto real.
Dejando a un lado las modestas ventas de gas en yuanes, los compromisos emiratíes con el dólar y el dominio de las finanzas estadounidenses también se mantienen firmes. Fijando prácticamente todas las ventas de petróleo y productos derivados en billetes verdes, y manteniendo la mayor parte de sus beneficios inesperados en el extranjero, los EAU inyectaron 45.000 millones de dólares en eurodólares y en los mercados bancarios estadounidenses sólo en 2022. Al año siguiente, las instituciones emiratíes aumentaron las tenencias del Tesoro estadounidense en cerca de un 40%, aliviando aún más las condiciones de liquidez y ayudando a pagar los déficits fiscal y por cuenta corriente de Washington. Desde Covid, la contratación por parte de los EAU de bancos estadounidenses como suscriptores principales de sus emisiones de bonos ha proporcionado a estos bancos una amplia fuente de ingresos frescos y flujo de caja. Mientras tanto, los mayores fondos soberanos del país -Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), Mubadala y Abu Dhabi Developing Holding Company (ADQ)- han estado reciclando enormes sumas de petrodólares en bancos en la sombra estadounidenses.
ADIA y Mubadala también han estado apuntalando lo que ahora es posiblemente el pilar institucional clave de las finanzas estadounidenses: la gestión de activos. ADIA confía el 45% de su capital a Blackrock y otros, mientras que Mubadala conserva una participación nada desdeñable en el mismo conjunto. En el marco de la «Asociación para Acelerar la Energía Limpia» de la Administración Biden, la empresa de gestión de activos de la familia Al Nahyan se ha comprometido a realizar inversiones ecológicas por valor de 30.000 millones de dólares, que gestionará conjuntamente con Blackrock. Al organizar el arrendamiento a largo plazo de terrenos forestales en Liberia, Kenia, Tanzania, Zambia y Zimbabue, los EAU han desempeñado un papel clave en los mercados emergentes de créditos de carbono, contribuyendo a reforzar la absurda estrategia de Washington de rescate climático.
Un beneficio similar para el imperio estadounidense es la red de comercio marítimo que los EAU han creado a través de las operaciones de DP World y AD Ports Group, empresas estatales dirigidas por Dubai y Abu Dhabi, respectivamente. Su función es dirigir una parte cada vez mayor del comercio mundial a través de megapuertos de propiedad emiratí, facilitar acuerdos de seguridad con países socios/clientes y adquirir espacios desde los que los EAU puedan lanzar operaciones militares, como cuando los Emiratos atacaron Yemen desde un puerto de DP World en Eritrea. Las empresas emiratíes construyen y gestionan «zonas francas» alrededor de sus puertos, que operan más allá de las leyes laborales nacionales y suavizan las fricciones logísticas derivadas de la intersección de las actividades comerciales chinas, indias y estadounidenses. Gracias a estas zonas, los mercados del Cuerno de África, antes poco integrados en los circuitos de la economía mundial, están ahora plenamente integrados. De este modo, los EAU proporcionan a otros Estados -Estados Unidos, entre ellos, el principal- espacios para absorber su capital de exportación y promover sus intereses geoestratégicos. A cambio, extrae rentas de una gran parte del comercio mundial. Su control sobre puntos logísticos clave se extenderá ahora a los océanos Índico y Pacífico, gracias a las recientes adquisiciones de puertos en Pakistán, India e Indonesia.
La estructura estatal -o, más exactamente, real- de la economía de los EAU también beneficia al capital mundial. La idiosincrasia del sistema puede, de vez en cuando, transgredir los principios de la libre competencia o la gobernanza empresarial. El First Abu Dhabi Bank, presidido por el jeque Tahnoun y propiedad mayoritaria de Mubadala y la familia real, ha concedido a su alteza real y a otros miembros del consejo más de 3.000 millones de dólares en préstamos. Tahnoun, que preside instituciones públicas y privadas con activos totales por valor de más de 1,5 billones de dólares, ha utilizado su dominio de los recursos públicos y sus poderes reguladores para impulsar su International Holding Company, una entidad privada propiedad de la familia Al Nahyan, desde la más absoluta oscuridad hasta una capitalización bursátil superior a la de Goldman Sachs en el espacio de unos pocos años. Sin embargo, al margen de estos excesos, los Al Nahyan, junto con la familia gobernante de Dubai, Al Maktoum, han sido muy elogiados por su gestión económica y su apertura a la inversión extranjera. Suelen ser los primeros en asumir riesgos en la región de Oriente Medio y Norte de África, abriendo oportunidades para que los operadores de Londres y Nueva York se hagan con una cabellera fácil. Al aliviar las tensiones de la balanza de pagos de Egipto mediante una inversión de 35.000 millones de dólares en febrero, ADQ permitió a los operadores de bonos occidentales regresar con seguridad al país y cobrar enormes intereses de su deuda soberana. El capitalismo de Estado de los EAU puede servir así de vehículo para que los inversores naveguen por el ascenso de nuevos actores dentro de las estructuras de la globalización contemporánea.
Evaluada en su totalidad, pues, la devoción de los EAU por el imperio del capital es pura, aunque su relación con Washington muestre algunos signos de fractura superficial. Los emiratíes saben que el dominio estadounidense se sustenta no sólo en el poderío militar, sino en la libre circulación de capitales, la gestión de las jerarquías laborales y comerciales, el exorbitante privilegio del dólar y la disponibilidad de paraísos fiscales. Los EAU defienden estos principios en todos sus compromisos comerciales, incluidos los que implican a Rusia, China e Irán. Por el contrario, parte de la clase política estadounidense está dispuesta a ponerlos en peligro mediante guerras comerciales autodestructivas y la militarización del sistema financiero mundial. La aparente divergencia entre los EAU y Estados Unidos no es tanto el resultado de que un custodio imperial se haya rebelado como de que un emperador ya no sea capaz de discernir, y mucho menos de honrar, sus mejores intereses.
Desde la Primavera Árabe, los EAU ya no ven a Estados Unidos como un protector fiable: un escepticismo alimentado por la indiferente respuesta de Biden a los ataques de los houthis contra territorio emiratí y a los ataques iraníes contra petroleros. Aun así, al mantener estrechas relaciones con determinadas fracciones del capital estadounidense -el sector financiero en particular-, las élites emiratíes esperan preservar su posición en la matriz imperial: una posición que les permita aumentar su riqueza, consolidar su poder y obstruir la posibilidad de un cambio social.
Esto no significa que los EAU no tengan contradicciones internas. Especialmente desde 2011, ha adoptado un intervencionismo militar musculoso que a menudo ha obstaculizado la acumulación de capital en lugar de ayudarla. La desventura emiratí-saudí en Yemen fue uno de esos casos, que aceleró la maduración de Ansar Allah hasta convertirse en una fuerza capaz de redirigir el tráfico marítimo alrededor del Cabo de Buena Esperanza. El apoyo de EAU a las milicias de Zintan -y, más tarde, a Khalifa Haftar en Libia- fue otro, que fomentó la inestabilidad política y perturbó la producción de petróleo, mientras que la campaña transnacional contra los Hermanos Musulmanes fue, en el mejor de los casos, un despilfarro de recursos. No obstante, la violencia de Abu Dhabi, incluso cuando se ha traducido en pérdidas a corto plazo, nunca ha sido totalmente inútil para el capital. Aunque las represiones marciales en Oriente Medio y el Norte de África pueden haber cerrado temporalmente las oportunidades de inversión, también han reducido los horizontes de los movimientos populares. Al obligar a quienes aspiran a una transformación social, política y económica a adoptar posturas más defensivas, han contribuido a proteger las relaciones de clase y la distribución del poder en la región.
Mientras Washington sigue reestructurando su imperio en los próximos años, los EAU explotarán esta transición jugando con todos los bandos en su beneficio material y estratégico, al tiempo que trabajan para preservar la hegemonía sin límites del capital global. Es posible que esto provoque fracturas entre EAU y su adjunto, lo que podría crear aperturas para una política de democratización y redistribución. Sin embargo, dadas las coordenadas de la actual coyuntura, es más probable que tenga el efecto contrario: reforzar el dominio de una monarquía neoliberal rapaz, que puede cortejar a los adversarios de EEUU sin debilitar el poder de su patrón.
4. «Siempre ha hecho calor».
En esta época del año es normal que en Delhi haga mucho calor, hasta 42º, pero acaban de llegar casi a los 53º. Somos, literalmente, como la rana que se cuece y, quod erat demonstrandum, no hacemos nada. https://peoplesdispatch.org/
Una mortífera ola de calor en el subcontinente indio causa decenas de muertos y cientos de hospitalizados
Se culpa al cambio climático del aumento sostenido de la temperatura media, que dificulta la vida cotidiana y provoca cambios repentinos en los patrones meteorológicos
29 de mayo de 2024 by Peoples Dispatch
El miércoles 29 de mayo, el departamento meteorológico de la India emitió una alerta roja para varias partes del país advirtiendo de olas de calor severas después de que la temperatura alcanzara un récord en la capital, Nueva Delhi, el martes.
La capital india registró el miércoles la temperatura más alta jamás registrada, 52,9 grados centígrados, la friolera de 10 grados por encima de la temperatura normal en esta época del año. El martes había batido el récord de máximas históricas con 49,9 grados.
Las regiones septentrionales y occidentales de la India han sido las más afectadas por el calor extremo, aunque todo el país ha experimentado temperaturas récord sin precedentes. Varias ciudades y regiones del noroeste de la India superaron los 50 grados, como Churu (Rajastán), donde el martes se alcanzaron los 50,5 grados. Se espera que la ola de calor sin precedentes continúe en los próximos días con pocas probabilidades de respiro a pesar de las predicciones de lluvias aisladas.
La ola de calor está afectando incluso a las estaciones de montaña y a populares lugares de veraneo como el valle de Cachemira, en la India, donde la temperatura está entre 6 y 7 grados por encima de lo normal. En algunos lugares, las altísimas temperaturas están batiendo récords de hace décadas.
En el vecino Pakistán se están registrando condiciones meteorológicas similares. La ciudad de Jacobabad, en Sindh, registró el martes una temperatura superior a los 52 grados, y varios otros lugares registraron temperaturas de entre 51 y 52 grados. Según el departamento meteorológico de Pakistán, las condiciones muy calurosas seguirán reinando en la mayor parte del país en los próximos días, afectando sobre todo a Sindh y Punjab.
La temperatura se está situando entre 5 y 8 grados por encima de lo normal en la mayor parte de Pakistán desde abril y, según las estimaciones de su departamento meteorológico, podría superar los 55 grados centígrados en los próximos días en algunos lugares.
Según el departamento meteorológico indio, una ola de calor se produce cuando la temperatura máxima sube 4,5 grados por encima de la temperatura media. Una ola de calor severa se define cuando la temperatura supera los 6,5 grados de lo habitual.
Aunque las olas de calor en la región son normales durante esta parte del año, la frecuencia y gravedad de este año están relacionadas con los efectos del cambio climático general, sostienen los científicos. La región ha experimentado un aumento persistente de la temperatura que afecta a la vida cotidiana y a la producción de alimentos, con cosechas dañadas por el calor extremo o las lluvias inoportunas.
La ola de calor de este año ha llegado a zonas del subcontinente que no suelen experimentar temperaturas tan altas. Por ejemplo, el mes pasado la ciudad oriental de Calcuta, en la India, registró una temperatura récord de 46 grados, 10 grados por encima de la temperatura normal. Otras ciudades del este de la India también están registrando temperaturas anormalmente altas.
Efectos en la salud
Cientos de personas han muerto en distintas partes de la región y un gran número de personas se enfrentan a emergencias sanitarias debido a las condiciones de ola de calor que prevalecen desde el mes pasado.
En Rajastán (India), los informes oficiales indicaban que al menos 13 personas habían muerto debido al calor extremo. Sin embargo, docenas más han muerto en este periodo por razones «inexplicables«, lo que ha llevado a muchos a alegar que también se debe al calor.
El subregistro de las muertes causadas por el calor es habitual en el subcontinente. Diferentes informes han calculado que hay más de 16.344 casos sospechosos de insolación en India desde el 1 de marzo, aunque el recuento oficial de muertes es de sólo 32.
En Pakistán, cientos de personas han sido ingresadas en hospitales por golpes de calor. El miércoles, en el estado de Punjab, al menos 72 personas fueron hospitalizadas por insolación.
En varios lugares la gente se enfrenta a graves emergencias sanitarias debido al calor. Varios estudiantes se desmayaron y fueron hospitalizados el miércoles en el estado oriental indio de Bihar debido al calor extremo.
El calor interrumpe la vida cotidiana
El persistente calor ha afectado al suministro de electricidad y agua en algunas partes de India, incluida la capital, Nueva Delhi. También en Pakistán se registraron casos similares. La falta de electricidad y el suministro irregular hacen la vida aún más difícil, sobre todo para los pobres que viven hacinados en las zonas urbanas del subcontinente.
El gobierno de Delhi anunció el martes que aplicaría un racionamiento de agua debido a la insuficiente disponibilidad de agua en el río Yamuna. El racionamiento de agua supondrá una carga adicional para los habitantes de la capital, que ya están soportando un calor abrasador.
Los servicios de bomberos de la región también están registrando un aumento de los incendios.
Debido a su incapacidad para proporcionar servicios para hacer frente al calor, los gobiernos de la mayoría de los estados del norte de la India han anunciado vacaciones de verano anticipadas en las escuelas. El miércoles, el gobierno de Delhi también emitió avisos de paro laboral entre las 12 y las 15 horas.
Se prevé que la ola de calor continúe en todo el subcontinente y que las vidas de miles de personas corran peligro al tener que hacer frente a la disminución del acceso al agua y a los cortes de electricidad en medio de un calor que bate récords.
5. «Nuevo modelo de crecimiento» ruso
Jacques Sapir hace un análisis pormenorizado del nuevo «modelo de crecimiento» impulsado por el gobierno ruso. https://cr451.fr/le-nouveau-
El «nuevo modelo de crecimiento» que Rusia pretende implantar de aquí a 2030 (Análisis).
27 de mayo de 2024
Por Jacques Sapir
El ambicioso plan de Vladimir Putin de convertir a Rusia en la cuarta economía mundial en 2030 (por detrás de China, Estados Unidos e India, pero por delante de Japón y Alemania) se basa en un cambio más o menos radical de la política económica.
Por ello, Rusia pasará a un nuevo modelo económico -calificado de economía de la oferta- o a un nuevo modelo de crecimiento, y lanzará el correspondiente proyecto nacional. Así lo declaró el viceprimer ministro Alexander Novak, responsable del desarrollo de la economía «civil», en una reunión del Comité de Energía de la Duma Estatal celebrada en los últimos días.
En Francia y otros países occidentales, el término «economía de la oferta» tiene una fuerte connotación[1], desde que fue utilizado por primera vez por Ronald Reagan y sus asesores, y en círculos académicos por Robert Mundell. Sin embargo, parece que los dirigentes rusos tienen una idea bastante diferente de lo que debe ser el nuevo «modelo económico» o modelo de crecimiento que pretenden aplicar para convertir a su país en la cuarta economía del mundo. Por eso es importante describir lo que los rusos quieren hacer, sin dejarse engañar por el uso de términos con fuertes connotaciones políticas.
Más allá de eso, está claro que este «nuevo modelo» forma parte de una guerra económica a largo plazo. Los actuales dirigentes rusos han aprendido las lecciones de los acontecimientos que condujeron al colapso de la URSS, que empezaron a manifestarse a principios de la década de 1970[2]. Debido a las debilidades recurrentes de la economía civil y a su incapacidad para innovar, la producción de armamento empezó a pesar cada vez más en la economía y, sobre todo, se hizo patente el riesgo de degradación tecnológica. Por lo tanto, podemos suponer que los actuales dirigentes de Rusia, que ahora prevén un largo periodo (¿20 años?) de hostilidades por parte de lo que ellos llaman el «Occidente colectivo», están decididos a no repetir los errores de sus predecesores soviéticos. Entienden que el futuro de Rusia reside en el vínculo entre un sector militar-industrial eficiente y una economía civil dinámica. La guerra económica, en el sentido de confrontación y presión en la esfera económica en tiempos de paz, será el principal escenario de esta confrontación. Como el riesgo de un conflicto «central» está severamente limitado por la disuasión nuclear, esta confrontación debería, en su opinión, adoptar la forma de conflictos periféricos limitados (como el conflicto en Ucrania) Y de guerra económica exacerbada en tiempo de paz.
¿Economía de oferta o soberana?
La primera vez que Vladimir Putin habló de una economía basada en la oferta fue en 2023, en el Foro Económico de San Petersburgo, o SPIEF[3]. En aquella ocasión, el Presidente dijo que Rusia necesitaba pasar a una economía soberana, que crearía por sí misma la demanda e implicaría un aumento a gran escala de las fuerzas productivas: «Hablamos de una transición a un nivel de desarrollo cualitativamente nuevo, una economía soberana que no sólo responda a las condiciones del mercado y tenga en cuenta la demanda, sino que la configure ella misma. Una economía así, a menudo denominada de oferta, implica una expansión a gran escala de las fuerzas productivas y del sector servicios. El refuerzo generalizado de toda la red de infraestructuras, el desarrollo de tecnologías avanzadas, la creación de nuevas capacidades industriales modernas y de industrias enteras«. Se trata de una descripción que no se corresponde en muchos aspectos con la economía de la oferta tal como se presentó durante la presidencia de Ronald Reagan. Cabe señalar aquí que la primera palabra que sale de los labios de Vladimir Putin es «economía soberana», lo que implica que la economía rusa debe ser capaz de reducir su dependencia de las economías extranjeras, antes occidentales, ahora asiáticas y, en particular, chinas.
En su discurso de 2024 ante la Asamblea Federal, Putin no volvió a utilizar el término «economía de oferta», pero sí dejó claro que su ambición para Rusia era «producir bienes de consumo y de otro tipo en cantidades mucho mayores: medicamentos, equipos, maquinaria, vehículos (…)»: «En los próximos seis años, el nivel de valor añadido bruto de la industria manufacturera rusa debería aumentar al menos un 40% con respecto a 2022 «. Y añadió: » La parte de los salarios en el PIB nacional debería aumentar en los próximos seis años. Ajustamos el salario mínimo antes de las tasas de inflación y las tasas medias de crecimiento salarial en la economía. A partir de 2020, el salario mínimo aumentará un 50%, de 12.000 a 19.000 rublos al mes. Para 2030, el salario mínimo casi se habrá duplicado hasta alcanzar los 35.000 rublos, lo que sin duda repercutirá en el número de prestaciones sociales y salarios en los sectores público y económico [4]«. Evidentemente, no se trata de una interpretación «reaganiana» de la economía de la oferta…
El proyecto económico pretende, por tanto, aumentar la soberanía económica de Rusia. Es claramente una respuesta a las sanciones occidentales que golpean al país desde 2022. Pero pensar que este giro hacia una «economía soberana» no es más que una respuesta a corto plazo a las sanciones es ciertamente erróneo. De hecho, la noción de soberanía estatal, en todos los ámbitos, ha estado en el centro del proyecto de Vladimir Putin desde que llegó al poder en 2000. Recuérdese el uso del término «democracia soberana» iniciado por Vladislav Surkov a principios de la década de 2000[5].
La noción de soberanía económica se remonta a principios de la década de 2000, cuando el Gobierno ruso recuperó gradualmente el control sobre los oligarcas a través de una serie de «asuntos», el más famoso de los cuales es sin duda el asunto Yukos[6]. El término reapareció en 2015, tras una primera -aunque moderada- oleada de sanciones[7], y posiblemente, en textos internos del Gobierno, desde 2011-2012 y las consecuencias de la crisis financiera internacional conocida como crisis subprime (2008-2010). Se trata, pues, de limitar al máximo los efectos negativos de la situación económica internacional sobre la economía rusa, pero también de garantizar que Rusia pueda seguir funcionando económicamente si, por casualidad, un país -Estados Unidos, por no nombrarlo- decide unilateralmente imponer sanciones contra Rusia. Es evidente que los ejemplos de Irán y Corea del Norte han desempeñado un papel en este resurgimiento de la noción de soberanía económica.
Por tanto, es la conciencia de una posible confrontación con los países occidentales lo que ha hecho resurgir la noción de «soberanía económica», que podemos suponer que no había desaparecido desde principios de la década de 2000, sino que había permanecido latente. Pero pensar en la soberanía económica en el contexto de un conflicto significa también pensar en la guerra económica en tiempos de paz, es decir, en todas las presiones, acciones inamistosas y desinformación que un país puede utilizar para debilitar la economía de su competidor.
La nueva estrategia de desarrollo
Entonces, ¿cómo podría definirse el nuevo modelo económico que Rusia pretende adoptar? Andrei Belousov, entonces Viceprimer Ministro Primero encargado de la economía, dio una idea general en su declaración en la exposición internacional «Rusia» a principios de mayo de 2024: «El crecimiento de la producción genera un crecimiento de los ingresos, es decir, de los beneficios de las empresas y de los salarios de los empleados. El crecimiento de la renta genera un aumento de la demanda final: consumo e inversión. Y este crecimiento de la demanda final genera de nuevo un aumento de la producción, y la inversión garantiza un aumento de la eficiencia «. El único punto que vincula esta afirmación a una concepción occidental de la «economía de la oferta» es el hecho de que sitúa la producción antes que el consumo en el mecanismo económico, lo que resulta bastante extraño dadas las convicciones keynesianas de Belousov y las críticas de Keynes a la teoría de J-B. Say.
No obstante, cabe destacar el papel de la inversión como componente de la demanda final y como factor de mejora de la eficacia económica. Belousov insiste a continuación en la necesidad de aumentar la productividad del trabajo, objetivo tanto más importante cuanto que la economía rusa se enfrenta actualmente a una escasez de trabajadores.
El crecimiento económico y la eficiencia son, por tanto, fundamentales en el pensamiento de Belousov. Esto encaja perfectamente con su pensamiento sobre la guerra económica, donde el potencial económico, pero sobre todo la dinámica de este potencial y la eficiencia de los procesos económicos, son decisivos en las confrontaciones no militares con otros países.
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¿Quién hace qué? La remodelación del gabinete ruso del 12 al 20 de mayo La importante remodelación del gabinete que tuvo lugar en Rusia estuvo motivada por tres razones distintas. 1 En primer lugar, necesitamos crear un bloque económico coherente para desarrollar y mejorar las industrias de defensa. Esta es la razón natural del nombramiento de Andrei Belousov como Ministro de Defensa, pero también de Denis Manturov para el puesto vacante de Viceprimer Ministro, responsable no de supervisar la economía en su conjunto, como se le había encomendado a Belousov, sino específicamente de la industria, y de Anton Alikhanov, de 37 años, que demostró su eficacia como Gobernador del enclave de Kaliningrado, para el Ministerio de Industria y Comercio. Estos tres hombres colaborarán estrechamente para desarrollar la industria de defensa e integrarla en una industria civil en rápido desarrollo. 2 La industria «civil» también ha experimentado cambios coherentes con el «nuevo modelo de crecimiento». En este sector, el viceprimer ministro Alexander Novak, que antes sólo supervisaba el sector energético, ha ampliado ahora sus competencias a toda la economía, incluidas todas las ayudas estatales y las medidas antisanciones. El titular del Ministerio de Desarrollo Económico, Maxim Reshetnikov, y el titular del Ministerio de Finanzas, Anton Siluanov, han permanecido en sus puestos como garantes del objetivo de mantener la estabilidad macroeconómica. El cambio en las atribuciones de Novak es significativo, ya que se convierte en el contacto número uno de Belousov. Novak es conocido como una persona extremadamente competente. 3 Por último, tenemos el ascenso de varios gobernadores, para asentar la legitimidad del Gobierno en las regiones. Vitaly Savelyev, que tenía una buena trayectoria en el Ministerio de Transportes, será sustituido por el gobernador de la región de Kursk, Roman Starovoyt, que dirigió la Agencia Federal de Carreteras (Rosavtodor) en 2012-2018. Este cambio parece estar motivado por el deseo de incorporar representantes regionales a la estructura gubernamental. Sergei Tsivilev asumirá el cargo de ministro de Energía bajo las órdenes de Alexander Novak. |
Por último, Belousov predice que el aumento del 16,5% del PIB utilizable de aquí a 2030 también estará vinculado al crecimiento del consumo. De hecho, alrededor de la mitad (7,4 puntos porcentuales) de este aumento del 16,5% del PIB debería lograrse mediante el crecimiento del gasto de los consumidores. El resto se espera que proceda del crecimiento de las exportaciones no petroleras y de gas y de la inversión en capital fijo.
Es fácil ver que nada de lo anterior suena a economía clásica de la oferta. El único objetivo común es lograr el crecimiento de la producción, que impulsará el crecimiento del resto de la economía mediante el aumento de la renta y la inversión.
La razón de no situar explícitamente el consumo a la cabeza del mecanismo (el aumento del consumo implica el de la demanda solvente, que proporciona un aumento potencial del mercado que permite aumentar la producción) es que el consumo -ya sea de los hogares o de las empresas- ya ha sido muy fuerte desde el verano de 2023. Esto puede explicar por qué, dado que se supone que el consumo seguirá siendo fuerte en los próximos meses, la producción se ha colocado a la cabeza del mecanismo.
En esta estrategia, el aumento vinculado al desarrollo de la economía «civil» debería generar un crecimiento del 2,0% al 2,5% de 2024 a 2027, que se elevaría al 3,0 para 2028-2030. De hecho, en 2024, el crecimiento será superior al 3,0%, y probablemente igual al 3,4/3,5%. Esto significa que el impacto del gasto militar en el crecimiento debería ser del 40%, lo que es absolutamente coherente con lo que sabemos de la economía rusa actual. Las actividades de transformación (industria manufacturera) deberían representar entre el 16,0% y el 18,0% del PIB y crecer una media del 2,5% al 3,0% anual durante los próximos seis años (2025-2030), mientras que las industrias extractivas sólo deberían crecer un 1,5% anual.
Está claro que el desarrollo de la economía civil, tanto cuantitativa como cualitativamente a través del flujo de innovación y su rápida integración en los procesos de producción, es un objetivo central de las autoridades rusas. Los actuales dirigentes han comprendido perfectamente que la industria de defensa no puede desarrollarse separada e independientemente de la industria civil. Por ello, han aprendido las lecciones de la evolución de los últimos años de la Unión Soviética y, sobre todo, de la muy defectuosa e inadecuada integración de la producción militar y civil.
La productividad global del trabajo debería entonces pasar del 2,0% (2024) al 2,8% (2030), lo que representa un esfuerzo muy importante de modernización y racionalización de las actividades productivas. Hay que señalar, sin embargo, que en relación con el crecimiento global, el déficit de crecimiento se situará entre el 1,0% y el 0,5%, lo que implica una afluencia de mano de obra, suministrada en parte por la inmigración, de entre 700.000 y 370.000 personas al año, lo que da un total medio de 3,2 millones de personas en los seis años que van de 2025 a 2030. Si las hostilidades en Ucrania terminaran a principios de 2026, la economía podría recuperar entonces entre 500.000 y 600.000 trabajadores, lo que reduciría la población inmigrante a 2,7-2,6 millones.
La cifra media de un aumento de la población activa inmigrante de 450.000 personas al año coincide con las estimaciones realizadas por los investigadores del VEB.
Implicaciones institucionales del nuevo modelo de crecimiento
Por consiguiente, el nuevo modelo de crecimiento debería contemplar el desarrollo de instituciones y políticas adecuadas. La rapidez con que se apliquen estas reformas determinará en gran medida la transición a este modelo de crecimiento.
A partir de los debates celebrados en Moscú del1 al 7 de abril y de los contactos posteriores con economistas y funcionarios rusos, pueden identificarse cinco cambios institucionales principales, que deberían garantizar la coherencia y el dinamismo del nuevo modelo de crecimiento. El orden de presentación corresponde al de estos debates, pero no necesariamente a la importancia respectiva de estos cambios institucionales.
Una política fiscal adaptada a la tarea de ampliar la producción
En este ámbito, se trata menos de modificar el impuesto de sociedades que de introducir una mayor progresividad en el impuesto sobre la renta (que actualmente es a la vez bajo y poco progresivo). Pero ambas cosas pueden combinarse. Reducir los impuestos a las empresas de la industria manufacturera, pero también del sector servicios, sobre todo ahora que las empresas ven demanda y quieren satisfacerla, es una forma clásica de estimular la producción. Por eso es posible que el Gobierno, siguiendo la recomendación de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios (RSPP), reduzca la parte federal del impuesto de sociedades siempre que las empresas inviertan. Si una empresa moderniza sustancialmente su producción y equipamiento, debería beneficiarse de ventajas fiscales.
Al mismo tiempo, sería posible compensar las pérdidas presupuestarias con un impuesto sobre la renta más progresivo, que de todas formas se introduciría en un futuro próximo, pero por razones de justicia social[8].
Una política monetaria más acomodaticia
Según las previsiones presentadas por Andrei Beloussov a finales de abril, el tipo director sólo bajará al 6-7% de aquí a 2027. Sin embargo, la política monetaria sigue siendo prácticamente prohibitiva: a un tipo del 16%, el Estado se endeuda al 14% y las empresas al 17-20%. A pesar de que la inflación es ya la mitad de la tasa clave. Naturalmente, esto restringe la inversión y, por supuesto, afecta considerablemente a la competitividad de las nuevas industrias en el mercado ruso, que sigue siendo relativamente abierto: si una empresa pide un préstamo, el coste de su servicio afectará sin duda a su coste global.
Esto plantea la cuestión de la política del Banco Central de Rusia y, más allá, de su estatuto autónomo[9]. Sabemos que la dirección del BCR sigue compartiendo una visión esencialmente determinada por el deseo de reducir la tasa de inflación lo más rápidamente posible, y ello sin tener en cuenta los cambios estructurales, inflacionistas por naturaleza, que está experimentando la economía rusa. La tasa de inflación del 4%, que es el objetivo actual del BCR, no parece realista a muchos economistas[10], que consideran que en el periodo actual una tasa de inflación elevada es normal en Rusia. No parece adecuado mantener el objetivo en un nivel que no se alcanzará en mucho tiempo. Una política así socava la confianza de las empresas y los consumidores en la política gubernamental. Quizá habría que elevar el objetivo de inflación al 6%, sin hacerlo rígido, pero permitiendo fluctuaciones de hasta dos puntos porcentuales[11].
El problema, sin embargo, es cómo llevar a cabo dicha reforma.
Una acción directa del Gobierno sobre el Banco Central de Rusia (que implicara la suspensión del estatuto de autonomía de que goza) tendría probablemente consecuencias desestabilizadoras para la situación financiera de Rusia. Por lo tanto, es muy probable que se descarte.
El uso de subvenciones públicas para los préstamos a las empresas que invierten es posible (y no estaría en contradicción con el estatuto de autonomía), pero resultaría caro para el presupuesto federal. El gobierno tendría que soportar entre el 7% y el 10% de la carga de los intereses.
Es posible ejercer presiones individuales (desde ofertas de ascenso hasta amenazas de acciones legales) sobre los directivos del BCR, pero el resultado es incierto.
Por tanto, es probable que el Gobierno recurra a una combinación de estas dos últimas políticas para garantizar una reducción efectiva de la carga de intereses que soportan las empresas que invierten.
También hay que señalar que el problema de los tipos de interés afecta sobre todo a las pequeñas y medianas empresas. En general, la proporción de inversiones financiadas mediante empréstitos sigue siendo baja en Rusia (9%).
Desarrollar el mercado financiero
Según las previsiones del Gobierno, de aquí a 2030 la inversión en capital fijo aumentará un 20,6% con respecto a 2024, y más de la mitad (53,5%) seguirá procediendo de fondos propios de las empresas. Sin embargo, la proporción de fondos obtenidos en el mercado financiero ruso debería aumentar hasta el 28%. Según el Gobierno, el aumento de la proporción de fondos captados en el mercado financiero es una condición esencial para el crecimiento de la inversión. Naturalmente, esto requiere un mercado financiero mucho más desarrollado, principalmente un mercado de deuda. Este parece ser hoy un problema insoluble: los bancos tienen deudas a corto plazo que no están en absoluto dispuestos a invertir en activos a largo plazo, con la excepción de las hipotecas a 30 años subvencionadas por el presupuesto. Este problema se resuelve con el mercado de deuda: las empresas emiten bonos a 10 o 15 años, y los bancos pueden comprar y vender estos bonos en cualquier momento.
Sin embargo, el mercado de bonos corporativos no financieros representa actualmente sólo el 6% del PIB (frente a más del 40% en Estados Unidos) y no hay certeza de que vaya a duplicarse en los próximos años.
La reducción del tipo de interés oficial a niveles adecuados es una condición necesaria, pero no suficiente. Además, esto nos lleva de nuevo a la cuestión de la autonomía del Banco Central de Rusia. Los bonos corporativos son también un instrumento ilíquido; sólo se utilizan muy raramente en operaciones de repo inverso con el Banco Central. El BCR recurre muy poco a este instrumento. Por lo tanto, hay que «convencer» al BCR tanto de que baje el tipo de referencia como de que desarrolle el mercado de repos de obligaciones de empresas para darles una buena liquidez. Esto nos devuelve al problema anterior: cómo presionar al BCR sin provocar una inestabilidad financiera importante.
Es evidente, sin embargo, que el control del Banco Central será una de las condiciones para el éxito de la aplicación de este nuevo modelo económico. De hecho, si la política monetaria no es coherente con los demás elementos de la política macroeconómica (política fiscal y presupuestaria, en particular), se introduce un fuerte elemento de incoherencia en la política económica de un gobierno.
Proteccionismo
Puede parecer extraño hablar de proteccionismo para un país que está sometido a sanciones. Pero resulta mucho menos extraño si recordamos que estas sanciones sólo las aplican los países occidentales.
El deseo de centrarse en las exportaciones distintas de las materias primas, en lugar de en la sustitución de importaciones, es la respuesta a la pregunta de por qué el gobierno ruso no protege el mercado interior, principalmente frente a los productos chinos. Incluso el mecanismo existente deja muchas lagunas para la sustitución de la producción rusa por importaciones ocultas – por ejemplo, la ley sobre política industrial (488-FZ) sólo contiene la noción de bienes producidos en el territorio de la Federación Rusa. Como resultado, el ensamblaje chino y la etiqueta «Made in Russia» se asimilan a la producción en territorio ruso. Sin embargo, en 2022 vimos cómo algunos fabricantes de automóviles occidentales redujeron inmediatamente su producción de ensamblaje, a pesar de que no se había producido ninguna transferencia de tecnología.
La ausencia de requisitos para la transferencia de propiedad intelectual se convirtió en la principal diferencia entre el proteccionismo ruso en la industria automovilística y el chino, gracias a lo cual China recibió una industria automovilística soberana, pero Rusia no.
Así pues, para que el nuevo modelo económico sea coherente, es importante cambiar la legislación y la práctica rusas en este punto.
Contener los precios de la electricidad
Mantener el suministro de electricidad a bajo coste para la industria manufacturera es una de las condiciones para implantar el nuevo modelo económico. En este punto, existe una incoherencia con la actual política gubernamental, que aumenta regularmente el precio de la electricidad por encima del nivel de inflación, contribuyendo así a la inflación.
De hecho, el ejemplo de lo que está ocurriendo en la UE muestra claramente las desastrosas consecuencias de los elevados precios de la electricidad para el desarrollo industrial.
En conjunto, es probable que estas distintas medidas deban integrarse -pero esto se acepta en Rusia desde 2021- en un plan indicativo e incentivador que deberá coordinar los esfuerzos y garantizar la coherencia de los distintos proyectos.
Conclusión
Las autoridades rusas parecen haber decidido dar un giro importante a su política económica. Sea cual sea el nombre que den a esta nueva política económica y a este «nuevo modelo de crecimiento», sí supone una ruptura con el que existía hasta 2019, que se basaba en los ingresos procedentes de la exportación de materias primas como garantía de estabilidad financiera, permitiendo a las empresas occidentales venir a trabajar a Rusia, aportando su tecnología, dentro de un marco permisivo. Este modelo, definido en los años 2000-2002, no se había visto alterado significativamente por los acontecimientos de 2014-2015, aunque estos últimos hubieran supuesto una llamada de atención en cuanto a la dependencia financiera y tecnológica de las potencias occidentales. Desde este punto de vista, sí se ha producido un cambio significativo en la forma de percibir la economía pero, sobre todo, parece que la noción de guerra económica en tiempos de paz ha calado en las élites dirigentes rusas.
Desde 2010, este modelo de desarrollo y crecimiento ha sido duramente criticado por los economistas rusos por considerar que ya no se corresponde con las necesidades de crecimiento y desarrollo de Rusia[12]. Economistas de diferentes escuelas de pensamiento coincidieron en que Rusia necesitaba un giro hacia la inversión y debía utilizar sus recursos naturales para desarrollar la producción nacional[13]. Trágicamente, fue necesaria la guerra de Ucrania, a pesar de que en 2021 ya se había iniciado un cambio de rumbo, y las secuelas de la crisis de COVID-19, para que las autoridades gubernamentales hicieran suyas estas ideas y las aplicaran bajo el nombre de «nuevo modelo de crecimiento». Desde este punto de vista, fue efectivamente el análisis geoestratégico -que llevó a considerar que se había iniciado un ciclo de confrontación a largo plazo con los países del llamado «Occidente colectivo»- el que provocó la ruptura antes mencionada, aunque es evidente que se habían sentado las bases intelectuales.
Las 5 condiciones para la aplicación coherente del «nuevo modelo de crecimiento» indican claramente la magnitud de la tarea a la que se enfrentan los gobernantes. Mientras que algunas medidas, en particular las relativas a la fiscalidad, la protección del mercado interior y el precio de la electricidad industrial, son relativamente fáciles de poner en marcha, la cuestión del estatuto del Banco Central y de la autonomía de su política monetaria resultará mucho más difícil de resolver. Sin embargo, es la cuestión de la inversión, y en particular la inversión de las pequeñas[14 ] y medianas empresas, la que será decisiva para establecer la espiral virtuosa entre el aumento de la producción y el aumento de la demanda, tanto al permitir este aumento de la producción como al garantizar ganancias de eficacia y de productividad del trabajo que harán bajar los precios relativos de la producción industrial y contribuirán así al desarrollo de la demanda.
Aunque la dirección general está claramente definida, ya sea por Vladimir Putin en un sentido muy amplio o por el Gobierno, y aunque se han fijado objetivos ambiciosos para 2030, el nuevo modelo de crecimiento será sobre todo una cuestión de ejecución. Desde este punto de vista, la coherencia de los incentivos macroeconómicos y del marco institucional será esencial.
Estos objetivos se inscriben, pues, en una visión del conflicto con otros países, una visión que sitúa en primer plano la noción de soberanía económica y, sobre todo, la de un enfrentamiento que se desarrolla principalmente en el terreno de la economía y la innovación. Así pues, podemos considerar que el «nuevo modelo de crecimiento» que pretenden adoptar los dirigentes rusos es perfectamente coherente con una visión de guerra económica en tiempos de paz.
[1 ] Sin embargo, sus orígenes se remontan a los trabajos de J-B. Say. Véase Marie Henry, G. (2009). Capítulo 5 – Jean-Baptiste Say y la economía de la oferta. En: G. Marie Henry, Histoire de la pensée économique (pp. 93-104). París: Armand Colin. https://doi. org/10.3917/arco.henr.2009.01.
[2] Sapir J., Les fluctuations économiques en URSS – 1941-1985, Éditions de l’École des Hautes Études en Sciences Sociales, París, noviembre de 1989 e Idem, «Le développement de l’appareil militaire soviétique et les problèmes scientifiques, techniques et industriels», L’Armement N° 5 (nouvelle série), noviembre de 1986, pp. 57-95.
[3] Véase Oboukhova E. y Doljekov A., «Cinq étapes possibles vers une économie de l’offre» en Monokl’, n°21, 20-26 de mayo de 2024, https://monocle.ru/monocle/.
[4] Discurso ante la Asamblea Federal, 29 de febrero de 2024 http://en.kremlin.ru/events/
[5] Krastev I., «Sovereign Democracy», en Insight Turkey, Vol. 8, nº 4 (octubre-diciembre de 2006), pp. 113-117. Véase también, Surkov V., «Nacionalizacija Budushchevo», en Ekspert, nº 43 (537), 20 de noviembre de 2006, https://web.archive.org/web/.
[6] Cordonnier, C. (2004). L’affaire Khodorkovski: Ou l’économie politique de la nouvelle Russie, Le Courrier des pays de l’Est, 1042.
[7] Vercueil J., «¿Reducir la vulnerabilidad? La economía rusa en 2015-2016» y Dubien A., «Russia 2016. Regards de l’observatoire franco-russe, Le cherche midi, pp.143-155, 2016.
[8] Entrevista privada con mi colega Viktor Poltérovitch, profesor de la MSE-MGU a principios de abril.
[9] Véase Capoen F., Sterdyniak H, Villa P., «Indépendance des Banques centrales, politiques monétaire et budgétaire: une approche stratégique» en Revue de l’OFCE, 1994, 50, pp.65-102.
[10] Conversaciones con colegas de VEB, MSE-MGU, el departamento de economía de la Academia Rusa de Ciencias y dos asesores de la Administración Presidencial a principios de abril.
[11] Estos problemas se analizaron en Sapir J., «Kakim dolzhen byt’ uroven’ infljacii? (O znatchenii davnykh diskuccij dlja opredelenija segodnjachej strategii razvitija Rossii)» en Problemy Prognozirovanija, nº 3/2006, pp. 11-22. Idem, «What Should the Inflation rate Be? (on the importance of a long-standing discussion for defining today’s development strategy for Russia)» in Studies on Russian Economic Development, Vol. 17, n°3 / May 2006. Idem, «What Should Russian Monetary Policy Be» en Post-Soviet Affairs, Vol. 26, n° 4, octubre-diciembre 2010, pp ; 342-372.
[12 ] En los medios de comunicación, fue sobre todo el semanario de referencia Ekspert, que se convirtió en Monokl’ en 2023, el que popularizó estas críticas.
[13 ] Participé en este debate académico. Véase Sapir J., «Soglasovanie vnutrennykh u mirovykh cen na cyr’evye produkty v strategii yekonomitchekogo razvitija Rossii», [Dynamiques des prix mondiaux et internes des matières premières dans la stratégie de développement économique de la Russie] en Problemy Prognozirovanija, n° 6 (129), 2011, pp. 3-16.
[14] En Rusia, una empresa se considera «pequeña» si tiene menos de 250 empleados, lo que la calificaría de mediana empresa en Francia.
6. Crítica a la crítica de la crítica a la ley de agentes extranjeros georgiana
Hace unas semanas vimos un artículo de LeftEast -luego republicado en Jacobin- apoyando la ley de «agentes extranjeros» georgiana ante las críticas suscitadas y los intentos de una nueva «revolución de colores» en el país. En la misma LeftEast publican esta réplica, desde la izquierda, intentando justificar por qué hay que oponerse a la ley. A mí no me ha convencido mucho -y dice bastante de la situación de la izquierda que se dé por supuesto que tiene que depender de aportaciones desde el extranjero y apoyando la entrada en la UE como «mal menor»-, aunque entiendo parte de las críticas. A ver qué pensáis vosotros… https://lefteast.org/theres-
En la lucha contra la Ley de Agentes Extranjeros hay más en juego que las ONG liberales: Por qué la izquierda debe solidarizarse con las protestas en Georgia
28 de mayo de 2024
Coescribimos este artículo a principios de mayo. El 28 de mayo, el Parlamento georgiano anuló el veto presidencial y aprobó finalmente la Ley contra la Influencia Extranjera. Aunque se escribió en una fase anterior de las protestas, todo lo ocurrido desde entonces ha confirmado en gran medida las conclusiones que sacamos entonces.
Desde principios de abril, Tiflis, la capital de Georgia, ha sido escenario de protestas a una escala sin precedentes en la historia moderna de Georgia contra la llamada Ley de Agentes Extranjeros o, como la llamarían los manifestantes georgianos, la «Ley Rusa». La mera cantidad de personas que han salido a la calle durante casi dos meses -de decenas a cientos de miles- es una demostración de que amplios sectores de la población georgiana temen verse privados de los derechos democráticos más básicos. La sociedad civil y los actores subalternos de Georgia saben muy bien por experiencias pasadas que el gobierno no necesitaba ninguna ley específica para acusarlos de «traidores» y de perseguir «intereses extranjeros».
Hasta ahora, los análisis ofrecidos desde la izquierda, como el artículo publicado por Lefteast, y republicado por Jacobin, han situado la lucha entre las «poderosas» ONG y el gobierno, así como la naturaleza dependiente de los donantes de gran parte de la sociedad civil georgiana, en el centro de las protestas en curso, pero también, más ampliamente, de la democracia y la economía política de Georgia. Tal análisis ignora cómo la ley, así como todas las medidas represivas adoptadas por el gobierno para defenderla, consolida las herramientas ya existentes del gobierno georgiano para desacreditar, socavar y reprimir violentamente la oposición a la economía política extractivista al servicio de diversas potencias imperialistas. En un momento en que las tendencias autoritarias y fascistas están ganando fuerza en todo el mundo, la desestimación y ridiculización de una movilización sostenida contra el férreo control del gobierno oligárquico de Georgia es un grave error, ya que tal enfoque podría cerrar las posibilidades de solidaridad de la izquierda internacional. No creemos que podamos analizar sistemáticamente la situación, ya que todo está aún en proceso de cambio y lo peor podría estar aún por llegar. Sin embargo, podemos al menos subrayar que hay mucho más en juego que los retos de la financiación de las ONG, y compartir abiertamente cómo vemos esta frágil coyuntura en el panorama sociopolítico de Georgia.
¿El gobierno contra las ONG «hiperpartidistas y bien financiadas»? Restando importancia a las amplias consecuencias de la Ley de Agentes Extranjeros y a la resistencia generalizada contra ella
Enmarcar los procesos en curso únicamente en términos de conflicto entre las ONG y el gobierno soslaya una serie de factores importantes. En primer lugar, el gobierno declara, en efecto, que las ONG «ricas» son su principal objetivo, y afirma temer ser derrocado con el apoyo de las ONG dependientes de Occidente. Sin embargo, el gobierno también afirma sistemáticamente que la ley está motivada por la necesidad de alejar cualquier oposición a su modelo de desarrollo económico dependiente de la IED e impulsado por las infraestructuras. Esto incluye a actores que van mucho más allá de unas pocas ONG, como demuestran los constantes ataques del gobierno contra el puñado de medios de comunicación críticos e independientes que aún quedan o contra los movimientos subalternos[1] de las poblaciones locales de las regiones periféricas del país que luchan contra los grandes proyectos de infraestructuras, las industrias extractivas y el acaparamiento de tierras. Los sucesivos gobiernos georgianos han sometido a las comunidades de las zonas periféricas del país a privaciones materiales a largo plazo, al encierro y la desposesión, y a la falta de acceso a servicios básicos e infraestructuras. Ante sus protestas, los gobiernos las han presentado como «inciviles», «atrasadas», contrarias al «progreso y el desarrollo». De este modo, han justificado la denegación de derechos civiles y políticos a estos grupos, la violencia policial habitual, el encarcelamiento y la incriminación de los activistas que participan en las luchas locales.
En segundo lugar, no sería un puñado de ONG, sino un número significativo de actores, tanto dependientes como independientes de la financiación occidental, quienes más probablemente se enfrentarían a las consecuencias si se aprueba la ley. La ley estipula que todas las organizaciones no comerciales y no estatales que reciban más del 20% de su financiación de fuentes extranjeras deben registrarse como «portadoras de los intereses de una potencia extranjera» y presentar declaraciones financieras anuales. Es importante destacar que, para garantizar el cumplimiento, el Estado obtiene la autoridad para saltarse las órdenes de registro aprobadas por los tribunales para investigar a cualquier organización no comercial, independientemente de sus fuentes de financiación. Esto incluye el derecho a examinar la correspondencia privada de sus miembros, con investigaciones potencialmente desencadenadas por información procedente de «fuentes anónimas».
Hay miles de organizaciones no comerciales con causas y objetivos diversos, y el sustento de una parte importante de la población georgiana depende de su trabajo en estas organizaciones. Además, apenas hay fuentes de financiación disponibles para la mayoría de estas organizaciones, aparte del dinero de donantes extranjeros y las remesas de los trabajadores emigrantes georgianos. Por ejemplo, estos últimos desempeñaron un papel crucial en el apoyo al mayor movimiento popular de los últimos años, o incluso décadas -el movimiento del Valle de Rioni-, que luchó contra la construcción de una megarepresa en Georgia occidental. Los ataques contra estos actores, así como contra otros movimientos populares no institucionalizados de las poblaciones locales, no son una novedad. El gobierno ya los ha venido tachando de agentes extranjeros en los últimos años. Por lo tanto, esta ley no surgió de la nada, sino que es la continuación de años de afianzamiento de la política autoritaria y de una centralización cada vez mayor del poder en manos del partido Sueño Georgiano. Esta ley permitiría al gobierno formalizar y profundizar las herramientas ya existentes para desacreditar y desmantelar cualquier oposición a su política desarrollista.
En tercer lugar, y lo más importante, muchos de los medios de comunicación críticos, movimientos subalternos, sindicatos y estudiantes antes mencionados se oponen a la ley con sus declaraciones y movilizándose en las calles. Rochowanski y Japaridze citan en su artículo a trabajadores que podrían no estar convencidos de las protestas, dando a entender que la clase trabajadora no apoya la protesta y que cualquiera que lo haga está siendo manipulado por las ONG. Al hacerlo, desestiman las voces de los actores de la clase trabajadora que en realidad consideran que la ley socava aún más su capacidad de organizarse, e ignoran que un gran número de sindicatos locales se verían afectados, ya que también están registrados como ONG según la legislación georgiana y a menudo reciben financiación extranjera. Del mismo modo, desestiman los movimientos subalternos de las poblaciones locales de las regiones periféricas que advierten de las nefastas consecuencias de la ley, así como las iniciativas de la izquierda local para impregnar los debates contra la ley de análisis basados en la clase social que indican los riesgos de más precariedad y desigualdades socioespaciales. Una vez activada, la ley privará a las personas que trabajan para miles de ONG, así como a las instituciones educativas, los sindicatos independientes y los activistas de base de Georgia, de sus ingresos (a menudo ya precarios), a las comunidades de los servicios que las ONG han prestado hasta ahora, y eliminará de hecho las oportunidades de protestar contra la desposesión en curso. También descartan que esta protesta de larga duración se haya caracterizado por una profunda desconfianza hacia todos los partidos de la oposición existentes. Algunas de las ONG más influyentes suelen encabezar las protestas y, en algunos momentos, dan voz y poder a partidos de la oposición en gran medida desacreditados. Sin embargo, durante muchas semanas no han sido tomadas como líderes ni seguidas por la movilización, en gran medida descentralizada y de abajo arriba, de diversos grupos de estudiantes y jóvenes principalmente, pero también de trabajadores y profesionales de diversos tipos.
Ley de agentes extranjeros y chantaje geopolítico
Rochowanski y Japaridze también ridiculizan las protestas en Georgia por considerar falsamente que la ley está respaldada por Rusia y culpar engañosamente al gobierno de cambiar las prioridades de política exterior, alejándolas de la integración en la UE. Mientras que a las ONG se les culpa de fabricar el problema, al resto se les trata con condescendencia por seguir estas mentiras. Y lo que es más importante, los autores sugieren que la UE deje de chantajear a Georgia con la adhesión a la UE por esta ley.
Por un lado, la opinión pública georgiana tiene motivos de sobra para estar asustada y enfadada por el estrechamiento de los lazos con Rusia y las amenazas que se ciernen sobre el rumbo de la integración europea. Independientemente de lo que se pueda pensar de la «asociación estratégica» de Georgia con el bloque euroatlántico y de las asimetrías inherentes a la ampliación de la UE hacia el Este, incluida Georgia, durante más de tres décadas, el rumbo prooccidental de Georgia ha sido promovido activamente por los sucesivos gobiernos. Ha culminado con la constitucionalización de las aspiraciones de Georgia a la integración euroatlántica en 2017 por parte del Gobierno actual. Por lo tanto, no es de extrañar que la decisión del gobierno de enfrentarse a Occidente resulte chocante y cuente con la vehemente oposición de muchos. La Ley de Agentes Extranjeros es afín al tipo de consolidación autoritaria que Rusia ha perseguido y promovido en la región, junto con otras herramientas como la llamada Ley de Propaganda LGBT que el Gobierno georgiano también ha puesto ya en marcha. Además, mientras el enfrentamiento del gobierno con los actores europeos y, en general, occidentales se disparaba en las últimas semanas a causa de la ley sobre agentes extranjeros, el gobierno ha cuestionado la integración de Georgia en la UE en múltiples ocasiones a lo largo de los dos últimos años. Recientemente, el primer ministro incluso declaró abiertamente que el oligarca que respalda el partido Sueño Georgiano, Bidzina Ivanishvili, estaba intensificando las tensiones con los socios occidentales debido a que su patrimonio personal, valorado en 2.000 millones de dólares, estaba «sancionado de facto en Suiza». En otras palabras, el gobierno está arriesgando décadas de una línea de política exterior establecida que goza de un enorme apoyo popular simplemente por los tratos financieros privados de un oligarca con Occidente. La ley de agentes extranjeros se considera parte de esos tratos clandestinos.
En segundo lugar, la suavidad de la UE con respecto a la Ley de Agentes Extranjeros no puede enmarcarse como un remedio a las múltiples formas de colonialidad que Georgia ha estado sufriendo. De hecho, sólo se puede llegar a esa conclusión reduciendo la crisis democrática de Georgia a la de las ONG financiadas por Occidente, como hacen Rochowanski y Japaridze. La UE y otros actores occidentales han contribuido no sólo a crear una sociedad civil dependiente, sino también una economía periférica, profundamente desigual y dependiente en Georgia. Los sucesivos gobiernos de Georgia, incluido el actual, han sido cómplices del proceso y han servido como principales receptores de la ayuda, los préstamos y las inversiones occidentales, al tiempo que mantenían relaciones comerciales con Rusia y estrechaban lazos con China. La última manifestación de la subordinación de Georgia a las necesidades del capital es la llamada Ley Offshore, aprobada por el Parlamento georgiano apenas una semana después de introducir la Ley de Agentes Extranjeros. Muchos comentaristas de izquierdas en Georgia han señalado cómo ambas leyes se complementan a la perfección, ya que la Ley Offshore promete a los grandes capitales bajas tasas de transacción, impuestos y un entorno beneficioso para la inversión, y la Ley de Agentes Extranjeros protege contra cualquier oposición a dichas inversiones.
Esto nos lleva a nuestro tercer y último punto: como académicos y activistas de izquierdas, no deberíamos afirmar la legitimidad de la imposición de la Ley de Agentes Extranjeros por parte del gobierno georgiano, ni deberíamos pedir a la UE que haga la vista gorda al respecto. En lugar de ridiculizar a los manifestantes por su apoyo a la integración en la UE, también deberíamos tener en cuenta las posibles ramificaciones de la ruptura de las relaciones políticas entre Georgia y la UE. Lo más plausible es que las instituciones europeas, así como el capital europeo y, más en general, el occidental, encuentren formas de seguir colaborando incluso con una Georgia autoritaria, pero sin perspectivas de una mayor integración política y, por tanto, sin posibilidades de obtener beneficios, salvaguardias u oportunidades de oponerse a la devastación que conlleva una integración tan desigual. De hecho, esto sería bastante similar a la forma en que Occidente se ha estado acercando a una serie de economías periféricas del Sur Global. Hay mucho que exigir a la UE, incluidos sus propios esfuerzos por controlar a las ONG. Sin embargo, esto no significa que debamos conceder legitimidad a la élite política de Georgia en su intento de impedir todo tipo de vida asociativa y posibilidades de movilización política.
Tampoco podemos aceptar el chantaje geopolítico que intenta imponernos actualmente el gobierno del Sueño georgiano: si no nos plegamos a su giro autoritario total, el precio que pagaremos será que las bombas rusas caigan sobre nosotros. Reconocemos plenamente la precaria realidad geopolítica en la que se encuentra Georgia, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania, y no nos hacemos ilusiones sobre los riesgos de ser utilizados como peones por Occidente en cínicos juegos geopolíticos. Sin embargo, este reconocimiento no debe interpretarse en modo alguno como un respaldo a que el gobierno del Sueño Georgiano se posicione como guardián frente a lo que considera una aniquilación inevitable orquestada por el «partido de la guerra global» (léase Estados Unidos) y sus secuaces locales. Con ello, el gobierno está socavando de hecho cualquier posibilidad de oposición política legítima, medios de comunicación independientes, vida asociativa, resistencia contrahegemónica o, como declaró el propio Primer Ministro, «todos los que se oponen a [sus] proyectos económicos».
Para la gente de la calle se trata de una lucha por la democracia
Tenemos que reconocer la magnitud sin precedentes de las protestas en curso en la historia moderna de Georgia. La mera cantidad de personas que han salido a la calle durante más de un mes -de decenas a cientos de miles- es por sí misma una clara demostración de que amplios sectores de la población georgiana temen verse privados de los derechos democráticos más básicos. Sin duda, sería ingenuo pensar que sólo después de la entrada en vigor de la Ley de Agentes Extranjeros las cosas se pondrán difíciles para los críticos. Como ya se ha mencionado anteriormente, tanto los movimientos ecologistas de base como sus aliados en sectores críticos de la sociedad civil saben demasiado bien por experiencias pasadas que el gobierno no necesitaba ninguna ley específica para acusarlos de «traidores» y de perseguir «intereses extranjeros». Un hecho aún más inquietante de las últimas semanas es que, contra manifestantes, organizadores, periodistas de investigación y políticos de a pie, el gobierno ha desatado su arsenal represivo a una escala desconocida hasta ahora, ya se trate de campañas de difamación, denuncias falsificadas, intimidaciones telefónicas, matones violentos o fuerzas policiales. Con la entrada en vigor de la Ley de Agentes Extranjeros, una práctica ya consolidada no hará sino institucionalizarse.
La situación ya es bastante difícil en Georgia y es probable que la violencia se recrudezca. Será necesario seguir reflexionando sobre estos procesos. Por ejemplo, habrá que reflexionar sobre las implicaciones de los recientes intentos del gobierno de profundizar en la cooperación con Turquía y Azerbaiyán, y de presentarlos como ejemplos del camino hacia la gobernanza soberana. Sin embargo, queremos reiterar que la movilización de decenas de miles de ciudadanos de Georgia no puede ni debe ser desestimada, especialmente por los analistas que dicen promover los intereses de los trabajadores y los ciudadanos de a pie. No se puede hablar de estas protestas sin reconocer su contribución al esfuerzo por defender las escasas libertades políticas que aún quedan en Georgia. No pueden discutirse sin señalar que la ley serviría a la élite política georgiana -bien integrada y subordinada a las necesidades del capital financiero mundial y en proceso de establecer una economía extractivista en el país- para continuar el abaratamiento y la devastación del trabajo de los seres humanos y del resto de la naturaleza. El gobierno está cerrando acuerdos de libre comercio con múltiples potencias[2 ], lanzando enormes proyectos de infraestructuras y transformando nuestra nación en un centro de tránsito. Estas acciones preparan el terreno para futuras batallas en las que lucharemos por proteger nuestro medio ambiente y resistir a proyectos que profundizan la desigualdad, alimentan la pobreza, impulsan la migración y aumentan el número de personas sin hogar. Frente a estas tendencias necesitaremos la solidaridad internacional de la izquierda.
Lela Rekhviashvili es investigadora en el Instituto Leibniz de Geografía Regional, especializada en economía política y geografía regional, con especial atención a la Europa del Este y Eurasia postsocialistas. En términos generales, se interesa por las transformaciones del capitalismo y su contestación, especialmente en las economías periféricas. Su investigación se centra cada vez más en la impugnación del desarrollo impulsado por las infraestructuras y en el papel de éstas a la hora de imaginar y (re)reivindicar las modernidades socialista y capitalista. También ha publicado sobre prácticas económicas informales, transporte urbano y movilidad, mercantilización y arraigo social, acción contenciosa y política del espacio público.
Luka Nakhutsrishvili enseña teoría crítica en la Universidad Estatal Ilia de Tiflis y es investigador y coordinador de proyectos en el Instituto de Investigación Social y Cultural de la misma universidad. Es doctor en Literatura Comparada (Tubinga/Perpiñán) y licenciado en Filosofía (Wuppertal/Praga/Toulouse-le Mirail). Además de su interés por elaborar una teoría crítica desde la periferia postsoviética, la investigación actual de Luka se centra en una indagación transdisciplinar de base etnográfica e histórica sobre proyectos de modernidad, resistencia y cultura política revolucionaria en Georgia y el Cáucaso.
Ia Eradze es economista política, profesora asociada del Instituto Georgiano de Asuntos Públicos (GIPA ) y becaria docente de la Fundación CERGE-EI. También es investigadora del Instituto de Investigación Social y Cultural de la Universidad Estatal de Ilia. Foto tomada por Beqa Tsiqarishvili
Konstantine Eristavi es profesor de Derechos Humanos y Políticas Públicas en el Instituto Georgiano de Asuntos Públicos. Su investigación actual se centra en la interacción entre las reformas económicas neoliberales y las prácticas autoritarias persistentes en Georgia. Sus intereses de investigación más amplios abarcan la teoría jurídica crítica, la teoría política, los derechos humanos, la economía política y las transformaciones postsoviéticas.
Aleksandra Aroshvili es una investigadora y publicista independiente afincada en Tiflis (Georgia). Es autora de investigaciones y publicaciones sobre política social, economía política, diversas formas de desigualdad, trabajo informal y atípico, migración femenina, extractivismo y ecología. A lo largo de los años, ha sido fundadora de varios movimientos sociales y campañas públicas.
[1] Entendemos la subalternidad, en línea con Partha Chatterjee, como «conformada en un contexto histórico específico a través del desplazamiento material y discursivo de ciertos grupos de los parámetros legales y morales establecidos por el orden hegemónico, la desconexión de la producción de conocimiento y la privación deliberada de la oportunidad de articular la propia voz e intereses políticos en el espacio público». Véase también el trabajo ya publicado sobre la política subalterna y la sociedad civil en Georgia: https://www.tandfonline.com/doi/
[2 ] Para comprender las consecuencias de los acuerdos de libre comercio con la UE y China en términos de déficits comerciales persistentes e intercambio ecológico desigual, véase la publicación de Ia Eradze: https: //us.boell.org/en/2021/06/22/.
Observación de Miguel Candel:
Bueno, es lo de siempre. Los gobiernos, ya sean autoritarios o autoritarios (sic!, habló el ácrata reprimido que llevo dentro), suelen aprovechar para colar nabos entre las zanahorias. Seguro que se puede hacer un uso abusivo (por ejemplo, contra izquierdistas incómodos) de esa ley, como en Rusia. Nada nuevo bajo el sol. Pero peor sería tumbar completamente la ley. Guatemala.
7. La agricultura en Ucrania.
Hace unos meses os pasé un artículo de Natalia Mamonova en TNI sobre la agricultura ucraniana. Se ha comentado mucho que las tierras ucranianas están siendo acaparadas por el agribusiness, así que vale la pena seguir recopilando información. La acaban de entrevistar en Spilne y, lógicamente, tiene unos planteamientos similares a los del artículo que os comento, pero tiene elementos nuevos. Eso sí, alucino bastante con su visión idílica de una agricultura ucraniana en la UE y un Zelensky que se opone a los oligarcas agrarios, pero ellos sabrán. https://commons.com.ua/en/
Reforma agraria y agricultura en Ucrania en tiempos de guerra – entrevista con la Dra. Natalia Mamonova 23.05.2024
|Natalia Mamonova |Iryna Zamuruyeva
¿Cuál es la situación de la agricultura en tiempos de guerra en Ucrania? ¿Qué efectos tiene la reforma agraria en el futuro del país? ¿Y cómo puede ser un enfoque social y ecológicamente justo de la recuperación de la agricultura en la posguerra?
Hablamos de estas y otras cuestiones con la Dra. Natalia Mamonova, investigadora principal de RURALIS, Instituto de Investigación Rural y Regional de Noruega, y coautora de un estudio titulado La agricultura ucraniana en tiempos de guerra: resistencia, reformas y mercados, publicado por The Transnational Institute (TNI).
En su trabajo sobre la agricultura ucraniana, usted sostiene que nuestro país tiene una «estructura agrícola bimodal», en la que las grandes agroindustrias y las pequeñas explotaciones no compiten directamente entre sí por la tierra y los mercados, lo que les permite coexistir durante años. ¿Cómo ha sucedido esto y cómo funciona en la práctica?
Sí, en Ucrania hay dos tipos principales de productores agrícolas. Existe una gran agroindustria orientada principalmente a la producción de grano para la exportación. Cultiva alrededor del 50% de las tierras agrícolas y produce la mitad de la producción agrícola nacional bruta. La otra mitad la producen los agricultores familiares y los hogares rurales, que cultivan el 50% restante de las tierras. Los agricultores familiares y los hogares rurales producen el 95% de las patatas, el 85% de las verduras, el 80% de las frutas y bayas, alrededor del 75% de la leche y más del 35% de la carne para consumo personal y venta en los mercados nacionales. Además de producir alimentos para el mercado ucraniano, los agricultores familiares también están cada vez más interesados en la exportación de cereales, pero les resulta difícil competir con las grandes agroindustrias, que controlan todos los cuellos de botella en ese sector.
Esta estructura agraria bimodal es el resultado de múltiples factores. Uno de ellos es la reforma agraria. Se inició tras el colapso de la Unión Soviética y su objetivo era distribuir las antiguas tierras colectivas entre la población rural para la agricultura privada. La reforma fracasó en gran medida, y las tierras permanecieron en colectividades reorganizadas, que más tarde se metamorfosearon en modernas empresas industriales y agroganaderas. La moratoria de 20 años sobre la venta de tierras garantizó los derechos sobre la tierra a los aldeanos ucranianos, que arrendaron las tierras distribuidas a la agroindustria por poco dinero o en especie, mientras ellos mismos seguían cultivando sus parcelas domésticas.
Así pues, hasta la fecha no se ha producido en Ucrania un «acaparamiento de tierras» descarado ni una desposesión directa de los pequeños propietarios. Pero sí hay un «acaparamiento de control»: los agronegocios controlan la cadena de valor agroalimentaria y reciben la mayoría de las subvenciones agrícolas, impidiendo así que los agricultores familiares y los hogares rurales se desarrollen y sean más rentables.
Otra razón de la coexistencia de grandes y pequeños es la creencia común de que «lo grande es hermoso». En parte tiene sus raíces en la historia soviética, en parte viene impuesta por el orden capitalista neoliberal que favorece a las grandes empresas, tanto estructural como ideológicamente. Esta creencia ha estado presente en las mentes de los responsables políticos ucranianos y ha sido presionada por los agroholdings durante muchos años. Esto convirtió a Ucrania en el primer exportador mundial de cereales. Esta creencia también la compartían los pequeños agricultores hasta hace poco; consideraban que su agricultura doméstica era subsidiaria, insignificante y, por lo tanto, no defendían sus derechos ni su reconocimiento.
La situación empezó a cambiar tras la revolución del Euromaidán. Entonces, Ucrania rompió con su pasado soviético y la influencia rusa asociada, y emprendió su camino independiente hacia el futuro europeo. En uno de mis proyectos, entrevisté a ucranianos de zonas rurales dos años antes y dos años después del Euromaidán. Observé cómo una nueva identidad proeuropea y un patriotismo creciente llevaban a la gente a hablar de la agricultura familiar como el futuro modelo de la agricultura ucraniana que podría alimentar a Ucrania y a Europa con alimentos ecológicos y sanos. De hecho, los agricultores familiares y los hogares rurales de Ucrania son tan productivos en términos de rendimiento como las grandes empresas, pero utilizan métodos más respetuosos con el medio ambiente y redes alimentarias locales, y, si se potencian, podrían convertirse en una alternativa sostenible a la agricultura industrial dependiente de los productos químicos.
Además, los pequeños agricultores esperaban que la asociación de Ucrania con la UE, seguida de su adhesión como Estado miembro, redujera la corrupción y debilitara la influencia oligárquica en la economía nacional, abriera nuevos mercados para los productos agrícolas de los pequeños agricultores y apoyara el desarrollo de la agricultura familiar en Ucrania. En general, la adhesión a la UE significaba una vida mejor y oportunidades más justas para muchos ucranianos, no sólo para los habitantes de las zonas rurales.
El informe sostiene que las pequeñas explotaciones familiares de Ucrania son fundamentales no sólo para una producción de alimentos más responsable desde el punto de vista ecológico y social, sino también para la seguridad y la soberanía alimentarias de Ucrania durante la invasión a gran escala de Rusia. ¿Podría hablarnos un poco de esto?
Respuesta: La guerra a gran escala demostró la fragilidad sistémica de la agricultura neoliberal globalizada, que se caracteriza por una estrecha especialización en la producción agrícola, la dependencia del comercio internacional de alimentos, combustibles y fertilizantes, y la extrema dependencia de sólo unos pocos alimentos básicos para la mayoría de las dietas humanas.
La agricultura ucraniana orientada a la exportación quedó paralizada en los primeros meses de la guerra. Montañas de grano crecieron a lo largo de las fronteras ucranianas, cuando los puertos del Mar Negro fueron bloqueados por la armada rusa, y las rutas terrestres fueron insuficientes para transportar todo el grano. Además, se interrumpió el suministro de combustible y fertilizantes, que antes se importaban de Rusia y Bielorrusia. Y, por supuesto, prosiguen los bombardeos rusos de campos agrícolas y la destrucción de instalaciones e infraestructuras agrícolas. La lista de destrucciones es interminable. La gran agroindustria fue incapaz de adaptarse rápidamente a los choques y desafíos de la guerra. Su compleja logística, alta tecnología y gran escala pueden ser eficaces en tiempos de paz, pero no en tiempos de guerra. Mientras tanto, los agricultores familiares y los hogares rurales, los situados fuera de las zonas de hostilidades activas, pudieron adaptarse con relativa rapidez y producir alimentos para alimentarse a sí mismos, a sus comunidades, al ejército y a la población de Ucrania.
¿Cómo lo han conseguido? Los sistemas alimentarios localizados suelen ser más resistentes a las crisis mundiales, ya que dependen menos de los recursos externos y del comercio internacional. Al escasear los insumos agrícolas, los pequeños agricultores empezaron a utilizar más mano de obra y menos maquinaria, a veces arando los campos con caballos. Sustituyeron los fertilizantes químicos por otros orgánicos y, en el caso de las explotaciones orientadas a la exportación, pudieron reorientarse rápidamente al mercado nacional, produciendo, por ejemplo, trigo sarraceno en lugar de maíz. Pero lo más importante es la solidaridad, que ayuda al pueblo ucraniano a sobrevivir en los momentos más difíciles. Muchas comunidades rurales acogen a desplazados internos que han huido de las zonas de guerra y de las grandes ciudades que suelen ser blanco de los ataques aéreos rusos. Juntos cultivan alimentos, comparten recursos y se apoyan mutuamente.
Así pues, los agricultores familiares y los hogares rurales son los que alimentan a Ucrania en tiempos de paz y ahora en tiempos de guerra. Esto también influye en la actitud de la opinión pública hacia la agricultura a pequeña escala. Como he dicho antes, cada vez hay más gente que cree que el modelo de agricultura familiar debe ser el futuro de Ucrania. Ahora hay aún más gente que piensa así.
En el informe, usted señala que la reforma agraria destinada a levantar una moratoria sobre la venta de tierras de cultivo que estaba en vigor desde 2001, es una de las reformas más controvertidas y políticamente sensibles desde la independencia. ¿Cuáles han sido hasta ahora sus intenciones y consecuencias, y qué consecuencias sociales, medioambientales y económicas de la liberalización del mercado de la tierra veremos en un futuro próximo?
Hay muchas voces a favor y en contra de la reforma agraria. Y si no hubiera sido por la guerra, la liberalización del mercado de la tierra se habría convertido en el tema más importante de la política ucraniana. La necesidad de abrir el mercado de la tierra se justificó por el hecho de que así se garantizarían los derechos de los usuarios de la tierra, se haría más eficiente la agricultura y llegarían más inversiones a la agricultura ucraniana. Los opositores temen el acaparamiento de tierras por las grandes empresas agrícolas y la desaparición de la agricultura a pequeña escala.
La liberalización del mercado de la tierra estaba prevista en dos fases. De 2021 a 2024, sólo las personas físicas podían comprar tierras, pero no más de 100 hectáreas por persona. Después de 2024, tanto las personas físicas como las jurídicas podrán adquirir hasta 10.000 hectáreas de tierra. La idea era buena: un enfoque por fases destinado a permitir que los agricultores familiares y los pequeños propietarios compraran tierras en primer lugar y, a continuación, facilitar el acceso al mercado a empresas más grandes. Pero esto no tuvo en cuenta el hecho de que la guerra a gran escala comenzó cuando el mercado sólo llevaba abierto seis meses. Durante los primeros meses de la guerra, la reforma agraria se suspendió, pero luego continuó según lo previsto.
Creo que hay que liberalizar el mercado de la tierra, pero apoyando más a los agricultores familiares y a los hogares rurales en la compra de tierras, de lo contrario pasará como en América Latina, donde los latifundios controlan la mayor parte de la tierra (ver más aquí). Además, la reforma agraria no debería llevarse a cabo durante la guerra. ¿Cómo podemos permitir la venta de tierras cuando el 30% de los territorios ucranianos están ahora ocupados, cuando 6,2 millones de refugiados han abandonado Ucrania, 5,1 millones de personas son desplazados internos, y muchos ucranianos, en su mayoría hombres, están luchando en el frente? Estas personas no pueden participar en los acuerdos sobre tierras. Y, en general, la guerra ha creado incertidumbre y dificultades económicas para muchos ucranianos. Esto se traduce en ventas forzosas de tierras, cuando la gente vende sus parcelas por la necesidad de comprar algunas cosas básicas o pagar un tratamiento médico. En tiempos mejores no venderían sus tierras. Además, muchos agricultores familiares no tienen medios económicos para comprar las tierras que actualmente alquilan a sus vecinos. Mientras tanto, las grandes empresas agrícolas sí disponen de estos medios.
En este momento no vemos una transformación significativa en la propiedad de la tierra en Ucrania. Las transacciones de tierras que se están realizando ahora se hicieron en su mayoría hace mucho tiempo, y ahora sólo están legalizadas. Sin embargo, si los agricultores familiares y los hogares rurales no reciben ayudas suficientes para comprar tierras, es posible que veamos algunos cambios en el uso de la tierra. Y no se trata necesariamente del acaparamiento de tierras por parte de los grandes latifundios. No cabe duda de que las explotaciones agrícolas intentarán asegurarse el control de las tierras que cultivan. Pero hay otros actores, como los especuladores, los magnates de los negocios y otros inversores no agrícolas, que podrían comprar parte de las tierras agrícolas ucranianas en tiempos de incertidumbre.
Todo esto dificultará aún más la vida de los agricultores familiares y los hogares rurales. Esto afectará al futuro de la agricultura ucraniana, que puede volverse aún más industrial y orientada a la exportación. Esto, a su vez, comprometerá la seguridad alimentaria nacional, ya que los agricultores familiares y los hogares rurales son los que alimentan a Ucrania tanto en la guerra como en la paz. Esto también afectará a la vida social en los pueblos, ya que la agricultura familiar y los hogares rurales son la columna vertebral de cada pueblo. Y, por supuesto, el medio ambiente puede verse afectado, ya que la agricultura industrial utiliza métodos menos respetuosos con el medio ambiente. Pero esto no es nada en comparación con el impacto de la guerra en la agricultura, el medio ambiente y la vida de los ucranianos.
Me interesan las consecuencias de la dependencia de las exportaciones ucranianas de alimentos para los agricultores y productores de alimentos de Europa Central y Oriental, así como de los países africanos, como consecuencia de la guerra total. ¿A quién y cómo afectaron estas perturbaciones? ¿Cómo afectaron las perturbaciones de la agricultura ucraniana causadas por la guerra a otras regiones del mundo, a quienes consumen productos ucranianos y a quienes compiten con ellos?
Antes de la invasión rusa de 2022, Ucrania era el mayor exportador mundial de semillas de girasol (utilizadas para fabricar aceite de girasol y piensos), el cuarto mayor exportador de cebada y maíz, y el séptimo mayor exportador de trigo. El grano ucraniano se enviaba a todo el mundo. Pero los principales receptores del grano ucraniano eran los países con inseguridad alimentaria de Asia, África y Oriente Medio, que eran los que más sufrían el bloqueo ruso de los puertos ucranianos del Mar Negro, a través de los cuales solía enviarse al extranjero el 95% de las exportaciones ucranianas de grano. Allí, los índices de inseguridad alimentaria y desnutrición aumentaron considerablemente. La ONU afirmó que la guerra ha exacerbado la hambruna en el Sur Global. Sin embargo, hay que señalar que no sólo se debe a la guerra, sino también al cambio climático, la pandemia de Covid-19 y los conflictos internos.
La guerra no sólo causó trastornos físicos en el comercio de alimentos, sino que también provocó un aumento de los precios mundiales de los alimentos. Así, los precios mundiales de los cereales, incluidos el trigo, la cebada y otros cultivos, casi se duplicaron al quedar Ucrania y Rusia -los principales países exportadores de grano- fuera del comercio internacional. Los precios también se dispararon debido a factores ajenos a la producción y distribución, como la especulación en los mercados mundiales de alimentos, las fluctuaciones de los tipos de cambio y las restricciones a la exportación impuestas por algunos otros países para mantener su seguridad alimentaria. En la actualidad, 16 países han introducido 22 prohibiciones a la exportación de alimentos, y 8 han introducido 15 medidas de restricción de las exportaciones.
Los países que no dependen directamente de la importación de alimentos ucranianos también sintieron las graves consecuencias de la guerra. La guerra interrumpió no sólo el comercio de alimentos, sino también el de combustible y fertilizantes -Rusia y Bielorrusia solían ser los principales exportadores de fertilizantes y combustible a muchos países-. Esto provocó un fuerte aumento de los precios mundiales del combustible y los fertilizantes, que a su vez afectó a los productores de alimentos de todo el mundo. Los productores agrícolas industriales han sido los más perjudicados porque dependen en gran medida de los combustibles y los insumos químicos. Esto, unido a la inflación y al descenso del poder adquisitivo de los consumidores, ha llevado a muchos agricultores al borde de la quiebra.
Estos días estamos siendo testigos de las mayores protestas de agricultores en la historia de la Unión Europea. Las protestas se deben a múltiples factores, pero la causa principal es la deplorable situación económica de los agricultores europeos. En Europa Central y Oriental, los agricultores protestan contra la entrada de productos alimentarios ucranianos, principalmente cereales. Como he mencionado antes, el bloqueo ruso de los puertos del Mar Negro ha provocado el bloqueo del grano ucraniano en el país. Para resolver este problema, el gobierno ucraniano, junto con sus aliados europeos, puso en marcha las «rutas de la solidaridad» para trasladar el grano ucraniano a través de rutas terrestres y fluviales a Europa para su posterior envío a países de Oriente Medio o África. Sin embargo, una parte significativa del grano y las semillas oleaginosas ucranianos se vendió a la UE. Esto se debió a los cuellos de botella logísticos, el aumento de los costes del transporte fuera de la UE, los contratos rotos con los compradores originales y, en algunos casos, las prácticas turbias que permitieron a algunos agentes locales de Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumanía y Eslovaquia beneficiarse de la venta de grano ucraniano en los mercados locales. El flujo de grano ucraniano relativamente barato hacia Europa Central y Oriental ha deprimido los precios locales y ha dejado a los agricultores locales incapaces de vender sus cosechas.
En la UE, los agricultores y políticos que se oponen al aumento de las importaciones de productos agrícolas ucranianos se centran en dos puntos: el carácter industrial de la producción en Ucrania, que la hace más competitiva económicamente, y los peligros para el medio ambiente y la salud. ¿Esta crítica sólo se aplica a las grandes explotaciones oligárquicas que dominan las exportaciones, y no se refiere a los pequeños agricultores?
Sí, tiene usted razón. Las críticas a los productos de exportación ucranianos están relacionadas con su precio y sus métodos de producción. Esto se aplica no sólo al grano de Ucrania, sino también a otros alimentos. En Francia, por ejemplo, los agricultores protestan contra la miel ucraniana. Los productos ucranianos son más baratos que los producidos en la UE por varias razones. Se trata de métodos de producción industrial y economías de escala que hacen que los alimentos ucranianos sean más competitivos económicamente. Los productores ucranianos de alimentos no tienen que cumplir estrictos requisitos medioambientales, como en la UE. Además, la tierra y la mano de obra también son más baratas en Ucrania. Y, sobre todo, la UE suspendió temporalmente los derechos de exportación y los contingentes arancelarios de los productos agroalimentarios ucranianos para apoyar a Ucrania durante la guerra. Todo ello afecta al precio de los productos alimentarios ucranianos en los mercados europeos.
Yo no diría que los agricultores y políticos europeos que protestan creen seriamente que los productos ucranianos suponen un peligro para el medio ambiente y la salud. Las exportaciones ucranianas de alimentos no son peligrosas, aunque Eslovaquia encontró el año pasado en trigo procedente de Ucrania restos de un pesticida prohibido en la UE. También hubo precedentes de venta de grano ucraniano para piensos en algunos países de Europa Central y Oriental como grano para panadería. Mis colegas de Polonia revelaron estos casos. Pero ahí debemos culpar a la corrupción en Polonia, no al grano ucraniano.
En cuanto a tu pregunta sobre si la crítica se aplica sólo a las grandes explotaciones oligárquicas o también a los pequeños propietarios: No estoy seguro de que todo el mundo en Europa entienda que la agricultura ucraniana es fundamentalmente diferente de la europea y que está formada por dos tipos distintos de productores. En el discurso popular europeo se utiliza una expresión muy general: «exportaciones de alimentos de Ucrania». Sólo en Polonia, el vecino más cercano de Ucrania, los agricultores manifestantes han empezado a afirmar que no protestaban contra los agricultores ucranianos, sino contra las empresas transnacionales que operan en Ucrania. Esto es en gran parte cierto, ya que la agroindustria -los principales exportadores de grano ucraniano- suele pertenecer a holdings internacionales o grupos de inversión extranjeros. Mientras tanto, la miel, por ejemplo, es producida por agricultores familiares ucranianos y hogares rurales con orientación comercial que venden sus productos en el extranjero. Sin embargo, por desgracia, no hay distinción en el resentimiento de los agricultores europeos contra las exportaciones ucranianas más baratas.
Se están celebrando múltiples conversaciones sobre la recuperación de Ucrania tras la guerra. En el marco del Consejo de Recuperación Nacional, un grupo de «Nueva Política Agraria» está elaborando propuestas para la restauración de la agricultura. Los borradores existentes parecen proponer volver al modelo de producción y económico de la agricultura globalizada orientada a la exportación de antes de la guerra, en lugar de replantear la producción de alimentos desde las perspectivas del bien público y la salud ecológica, y han sido criticados por la sociedad civil y la comunidad académica. ¿Cómo sería una recuperación agrícola de posguerra más justa? ¿Cómo puede apoyarse la producción de alimentos sanos, culturalmente apropiados y producidos con respeto y cuidado de la tierra?
No creo que debamos intentar eliminar de raíz la agricultura industrial a gran escala en Ucrania. Es demasiado extremo y poco realista. En primer lugar, la agroindustria genera ingresos presupuestarios necesarios para reconstruir el país después de la guerra (antes de la guerra, el sector agrícola representaba el 45% de los ingresos de exportación). Ciertamente, hay bastantes casos de evasión fiscal a gran escala por parte de la agroindustria, pero no debemos subestimar el papel de las grandes empresas en la economía ucraniana. En segundo lugar, el mundo depende del grano de Ucrania y nuestro país tiene la tierra, el clima adecuado y los recursos para seguir siendo el «granero del mundo». Sin embargo, creo que es importante imponer más restricciones a las grandes empresas, incluidas restricciones medioambientales, y hacer más transparente la agroindustria. También es importante que el gobierno ucraniano cambie las prioridades de su política agrícola y pase de un enfoque de «lo grande es hermoso» a apoyar la agricultura familiar y los hogares rurales. Por supuesto, esto es más fácil de decir que de hacer, ya que la estructura agrícola bimodal, que es bastante injusta con los pequeños propietarios, está profundamente arraigada en el sistema institucional ucraniano. Esto es evidente en la Nueva Política Agrícola, que en gran medida pretende recrear el modelo de agricultura globalizada y orientada a la exportación de antes de la guerra.
Y, sí, hay fuertes críticas de la sociedad civil, las organizaciones de agricultores y la comunidad académica hacia los planes gubernamentales de recrear el sistema agrícola anterior. Los críticos sostienen que la agricultura industrial orientada a la exportación ha demostrado su fragilidad e insostenibilidad, y que es hora de dar prioridad a la agricultura familiar, sostenible desde el punto de vista medioambiental y social, económicamente viable y resistente en tiempos de crisis. El año pasado, activistas y académicos elaboraron una «Resolución al Gobierno de Ucrania» con recomendaciones concretas a las distintas autoridades estatales sobre cómo reconstruir la agricultura ucraniana para hacerla más justa y sostenible. Las recomendaciones incluyen la adopción de las Directrices Voluntarias de la ONU para la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques, los Principios de la FAO para la Inversión Responsable en la Agricultura y los Sistemas Alimentarios, la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Campesinos. Los autores también sugieren ciertos mecanismos para apoyar a los pequeños propietarios en la compra de tierras agrícolas, y piden una cuota del 10% para los pequeños productores agrícolas en el comercio internacional de grano como parte del Programa Humanitario «Grano de Ucrania«. Puede leer las recomendaciones completas en inglés y ucraniano.
Además, también existe presión por parte de la UE. El gobierno de Ucrania tiene la obligación de adaptar la legislación y las políticas ucranianas a las normas de la UE e internacionales, lo que debería exigir esfuerzos adicionales para mejorar la sostenibilidad de la agricultura ucraniana, aumentar la diversidad de los modelos agrícolas (especialmente la agricultura familiar) y promover el desarrollo rural.
En comparación con los oligarcas industriales, que están perdiendo influencia, a los agrarios parece irles mucho mejor. Muchos de estos últimos parecen estar consolidando su poder y su control sobre la tierra en Ucrania. ¿Qué opina de la situación actual de la oligarquía agraria ucraniana?
El sistema oligárquico ucraniano es bastante dinámico, y los oligarcas individuales cambian sus prioridades políticas y establecen alianzas en función del gobierno que esté en el poder. La agricultura es un área de inversión clave para los oligarcas ucranianos. La producción de monocultivos industriales a gran escala genera beneficios rápidos, requiere menos inversión y lleva décadas recibiendo millones de dinero estatal. Muchos oligarcas establecieron estrechos vínculos con las autoridades estatales, lo que les permitió influir en la política agrícola y negociar mejores condiciones para sus negocios. El ejemplo más claro de la fusión de intereses estatales y oligárquicos es la presidencia de Petro Poroshenko. El oligarca Poroshenko, antes conocido como el «Rey del Chocolate», era propietario de una gran empresa agrícola, Agroprodinvest, cuya superficie se triplicó durante su presidencia.
El actual presidente, Volodymyr Zelenskyy, ha tomado una serie de iniciativas para desoligarquizar la economía ucraniana y limitar la influencia política de los oligarcas. La guerra de Rusia en Ucrania le ha ayudado en estos esfuerzos. En primer lugar, muchas megagrandes empresas atraviesan graves dificultades debido a la agresión y ocupación rusas. Esto se aplica en gran medida a los negocios industriales, como la metalurgia, la minería en el este y el sur de Ucrania, o el negocio de tuberías y ferrocarriles. La agricultura a gran escala orientada a la exportación también experimenta problemas estructurales a causa de la guerra (ya he hablado de ello). En segundo lugar, Zelenskyy ya no necesita el apoyo político y financiero de los oligarcas, y es probable que la dura experiencia de defender el país de la agresión rusa haga que los ucranianos estén menos dispuestos a doblegarse de nuevo ante los mega-ricos. En tercer lugar, la reducción de la corrupción y el fortalecimiento del Estado de derecho son también condiciones para gran parte de la ayuda que llega a Ucrania.
No creo que la guerra haya acabado con los oligarcas ucranianos, siguen siendo demasiado poderosos. Sin embargo, es posible que tengan que buscar formas creativas de reorganizar sus negocios para adaptarse a los nuevos requisitos y condiciones que Ucrania debe cumplir si quiere ingresar en la UE. Como vemos ahora, los oligarcas ucranianos y las grandes empresas están intentando influir en los programas de recuperación de la posguerra para mantener el marco de «lo grande es hermoso».
Así pues, el gobierno ucraniano se enfrenta ahora a un grave dilema: ¿debe seguir apoyando el modelo de agricultura a gran escala orientada a la exportación que propugnan las grandes empresas y los oligarcas, y seguir siendo el «granero del mundo»? ¿O debería centrarse en la agricultura familiar, que es social, medioambiental y económicamente sostenible y más resistente en tiempos de crisis? La respuesta política a esta incómoda pregunta determinará el futuro de la agricultura y las zonas rurales ucranianas en los próximos años.
8. Drones en África, 3
El tercero en esta serie sobre el uso de drones en África. https://afriquexxi.info/Un-
Mimetismo con consecuencias de largo alcance
Los drones, aviones y helicópteros que los ejércitos africanos han ido adquiriendo en los últimos años no suelen construirse en el continente. Son importados, al igual que las estrategias militares a las que deben servir, sin tener en cuenta a la población civil.
(Continuación del artículo: «Drones, una historia colonial «)
La normalización del uso de medios aéreos, sobre todo en África, se deriva del hecho de que existe una industria y un mercado de armamento capaces de producir y vender aviones, helicópteros, drones armados, cohetes y ametralladoras. Dicho de otro modo, esta normalización se basa en la disponibilidad de instrumentos. En este caso, cabe señalar que, salvo algunas excepciones, los medios aéreos de los ejércitos africanos no se producen en el continente. Así pues, los Estados africanos importaron medios aéreos que encarnaban conceptos operativos desarrollados en el contexto del «presente colonial»1.
Así lo confirma, por ejemplo, el hecho de que, desde 2014, el Pentágono haya ayudado a Camerún, Kenia, Mauritania, Níger y Túnez a adquirir aviones Cessna 208B Grand Caravan EX equipados con sistemas de vigilancia electrónica para combatir el «terrorismo » . Así lo atestiguan también las compras por parte de Nigeria de aviones estadounidenses Embraer Super Tucano para utilizarlos en operaciones de contrainsurgencia2. Cabe señalar de paso que también se han entregado ejemplares de este avión al ejército afgano contra los talibanes. También se han suministrado helicópteros armados MD-530F a Kenia. La primera versión de estos helicópteros fue utilizada por las fuerzas estadounidenses durante la guerra de Vietnam (1955-1975). También los utilizó el ejército afgano contra los talibanes. Nigeria encargó recientemente máquinas de este tipo, así como helicópteros estadounidenses AH-1Z. El AH-1Z es también una versión modernizada de un helicóptero utilizado en la guerra de Vietnam.
El ejército nigeriano también utiliza helicópteros armados italobritánicos Leonardo AW-109 en sus operaciones de contrainsurgencia. Recientemente ha recibido helicópteros armados T-129 ATAK, aviones turcos de diseño italiano. El ejército del aire marroquí está equipado con cazabombarderos F-16 fabricados en Estados Unidos y utilizados en particular en el marco de la «guerra contra el terrorismo » . – El mantenimiento de estos aviones corre a cargo de una empresa belga, Sabena Aerospace Technologies. Las fuerzas marroquíes también han encargado helicópteros de combate AH-64, también fabricados en Estados Unidos y muy utilizados por las fuerzas israelíes. Egipto, por su parte, ha encargado cazabombarderos F-16 estadounidenses y Rafales franceses. Las fuerzas aéreas camerunesas y nigerianas siguen equipadas con viejos Alpha Jets franceses.
Importación masiva de armas
La industria sudafricana también produce helicópteros armados (Denel AH2 Rooivalk, que fueron utilizados por la Monusco contra miembros del M23 en la RDC). Para el desarrollo de estos aparatos, que comenzó durante la época del apartheid, la industria sudafricana se inspiró en el funcionamiento de los helicópteros franceses. El fabricante propone equipar estos helicópteros con cohetes de la empresa francesa Thales. Muchos de los aviones y helicópteros de combate en servicio en los ejércitos africanos fueron diseñados por potencias acostumbradas a utilizar la fuerza en el Sur global.
También es cierto que en los arsenales africanos hay muchos aviones y helicópteros de China y Rusia3. Sin embargo, esta situación ya no puede explicarse por preferencias ideológicas, como ocurría durante la Guerra Fría. A China y Rusia les va bien posicionándose en el nicho de los equipos de «bajo coste». Para ciertos Estados con presupuestos limitados, los aviones chinos y rusos son sustitutos de las máquinas más caras vendidas por la industria europea o estadounidense. Sin embargo, en determinadas circunstancias, la adquisición de aviones rusos puede beneficiar a las empresas europeas que se encargan del mantenimiento. Por todas estas razones, la adquisición de aviones chinos y rusos no parece estar desconectada del «presente colonial » . Es más, estos factores demuestran que, en términos económicos, la violencia beneficia a las empresas que no están radicadas en el continente africano.
Por último, está el caso de los drones, máquinas cuyo uso se ha popularizado en el contexto de la «guerra contra el terrorismo » . En 2013, las fuerzas armadas de Egipto, Libia, Nigeria y Túnez fueron las primeras en adquirir drones. Su uso en el continente se está generalizando rápidamente. Camerún, Mauritania, Níger y Marruecos también los están comprando. Cabe señalar que los ejércitos africanos utilizan principalmente aviones no tripulados israelíes, así como aviones no tripulados chinos y turcos, que son menos costosos. Marruecos, por ejemplo, utiliza drones franceses Heron 1 de diseño israelí, aparatos que se utilizaron en el Sáhara Occidental – Marruecos también tiene cuatro drones estadounidenses Sea Guardian. Los UAV chinos Win Loong son utilizados por el Ejército Nacional Libio, así como por las fuerzas egipcias y nigerianas. A veces se considera que estos aparatos son copias de los UAV estadounidenses Reaper.
Los UAV Bayraktar BT-2 de fabricación turca son utilizados por Argelia, Burkina Faso, Etiopía, el Gobierno de Unidad Nacional de Libia, Malí, Marruecos, Níger, Nigeria, Ruanda, Togo y Somalia. La compra de aviones turcos es vista por algunos de estos Estados como un medio de ganar autonomía frente a los proveedores de armas franceses4. Sin embargo, no hay que perder de vista que los fabricantes turcos de aviones no tripulados se inspiraron en la industria israelí5. Es más, se dice que los UAV turcos contienen componentes alemanes y/o estadounidenses, en particular componentes ópticos6. A su manera, estos aparatos turcos también dan vida al «presente colonial » .
Inseguridad real
Más allá de las fantasías tecnoestratégicas fomentadas por las imágenes aéreas de destrucción, la utilización de medios aéreos por parte de varios Estados africanos está generando una inseguridad muy real. Esto se debe en parte a la falta de respeto de las normas internacionales.
Egipto es un ejemplo de ello. En 2017, tras un atentado contra miembros de la comunidad copta, las fuerzas aéreas egipcias llevaron a cabo ataques en Libia, país del que procedían los atacantes. Las autoridades egipcias invocaron el principio de legítima defensa. También mencionaron el hecho de que, según ellas, los libios les habían invitado a intervenir. En realidad, los egipcios actuaron a petición del Ejército Nacional Libio(ENL), grupo rebelde no reconocido por laONU. Los ataques egipcios en territorio libio tenían como objetivo las milicias opuestas alLNA. Por tanto, es difícil considerar que los egipcios actuaran en defensa propia. Su acción tenía como objetivo apoyar a una milicia aliada, probablemente violando el derecho internacional7.
Otro ejemplo es la Operación Sirli, durante la cual se utilizó un avión de observación francés que transportaba agentes de la Dirección de Inteligencia Militar (DRM) para vigilar el desierto al oeste de Egipto. El avión debía proporcionar información a las fuerzas egipcias sobre posibles amenazas terroristas. De hecho, las fuerzas egipcias utilizaron el aparato principalmente para matar contrabandistas. Dicho de otro modo, esta operación consistió en ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo con la ayuda de medios aéreos franceses. Egipto también participa en una brutal campaña de contrainsurgencia en el norte del Sinaí. En esta campaña, criticada por activistas de derechos humanos, también utiliza medios aéreos, incluidos drones, desde 2016.
En cuanto al incumplimiento de la legalidad internacional, cabe mencionar también el caso de Marruecos. Marruecos ocupa ilegalmente el Sáhara Occidental. Como parte de esta ocupación, utiliza drones armados contra la resistencia saharaui8. Según Rosa Moussaoui, «el uso de drones en las zonas bajo control del Frente Polisario ha tenido como efecto vaciar los territorios liberados de los nómadas que solían vivir allí: los drones apuntan tanto a humanos como a animales, y desde 2021, 170 civiles han sido alcanzados por sus disparos, 86 de ellos mortalmente » 9. El periodista subraya el hecho de que Marruecos aplica en esta región una política de seguridad colonial inspirada en lo que hace el Estado israelí en Palestina. Por último, está el caso de Ruanda, que habría utilizado drones para atacar el aeropuerto de Goma, en la República Democrática del Congo, en febrero de 202410.
(Continuará)
9. Especial transición energética en Nuestra bandera
En marzo, José Sarrión -felicidades, que aún no te las había dado, pero es que ya envío demasiados mensajes- nos había informado de la aparición en febrero de un número en Nuestra bandera dedicado a la transición energética. Veo ahora que ya está disponible en abierto, y no puedo más que recomendarlo calurosamente. Como bonus track, un artículo de José Luis sobre el último artículo de Lenin. https://www.pce.es/no-262-