“NETANYAHU: EL LEVIATHAN SIONISTA” por Ramón Qu

El neofascista Netanyahu está “listo para acabar la guerra” (Diario.es, 22 de mayo 2025; Israel se retira de las negociaciones en Qatar e insiste en que su plan es convertir Gaza en un resort) y cualquiera diría que hay que agradecerle su declaración y su actitud. Hagámoslo haciendo honor y horror a sus palabras: “Estoy listo para acabar la guerra”, señor Netanyahu, una guerra supone dos ejércitos enfrentados o, al menos, un ejército y algún tipo de guerrilla.

El mayor o menor equilibrio de fuerzas entre ambos contendientes es variable. Actualmente en Palestina no hay dos fuerzas armadas enfrentadas, sino un ejército muy poderoso que bombardea sin contemplaciones a una población civil sin capacidad de defensa. Por añadidura se dan prácticas como desplazamiento de poblaciones, destrucción de casas y de infraestructuras civiles incluidos hospitales, utilización del hambre como medio bélico, en definitiva, todos ellos medios de invasiones neocoloniales, limpieza étnica y genocidio.

Estoy listo para acabar la guerra con unas condiciones claras que garantizarán la seguridad de Israel”, señor Netanyahu, la seguridad de Israel como estado está plenamente asegurada por unos de los mayores ejércitos del mundo, con una inmensa capacidad destructiva, armamento nuclear y el apoyo absoluto de los Estados Unidos de América – y el apoyo tácito de Europa – Los problemas de seguridad de Israel –relacionados con acciones armadas o terroristas de grupos paramilitares– están motivados fundamentalmente por las propias políticas de los gobiernos de Tel Aviv: ocupación de Gaza, colonización de Cisjordania, no aceptación de un estado palestino, objetivo último del Gran Israel. La política de amenaza de echar a los judíos al mar, aparte de ser imposible, quedaría radicalmente debilitada y deslegitimada con la aceptación de las resoluciones de la ONU.

Estoy listo para acabar la guerra con unas condiciones claras que garantizarán la seguridad de Israel: todos los rehenes vuelven a casa…” Señor Netanyahu, el ataque del 7 de octubre fue, aparte de un gran error estratégico por parte de Hamás, un crimen inaceptable: nunca se debe atacar civiles. La vuelta de los rehenes a casa es una reivindicación justa. El problema es que a usted, señor Netanyahu, los rehenes no le importan en absoluto. Primero, intentar rescatar 251 rehenes bombardeando ciudades y matando a 53.000 civiles no parece un medio ajustado; segundo, en las entregas de rehenes habidas hasta ahora ha habido una clara intención por parte israelí de romper las treguas y negociaciones; tercero, la cuestión de los rehenes, ha sido utilizada por Israel para justificar la verdadera intención de su intervención armada: el gran Israel.

Estoy listo para acabar la guerra con unas condiciones claras que garantizarán la seguridad de Israel: todos los rehenes vuelven a casa; Hamás depone las armas, deja el poder y su cúpula (quien quede) se exilia de la Franja…” Señor Netanyahu, es lógico que desde su criminal visión de Leviatán exija la rendición total e incondicional de Hamás. Solo unos apuntes: uno, fueron ustedes los que financiaron y fomentaron la creación de Hamás como forma de debilitar la Autoridad Palestina; dos, con la rendición total de Hamás no buscan la desaparición de este grupo armado sino la total indefensión del pueblo palestino; tres, el genocidio llevado por el ejército israelí ha asegurado por generaciones un odio tan intenso que será el humus ideal para futuros Hamás; cuatro, saben perfectamente que Hamás, para bien o para mal, forma ya parte integrante de la carne y los huesos del pueblo y que extirparlo completamente es imposible sin acabar con el propio pueblo palestino – que es lo que ustedes pretenden –

Estoy listo para acabar la guerra con unas condiciones claras que garantizarán la seguridad de Israel: todos los rehenes vuelven a casa; Hamás depone las armas, deja el poder y su cúpula (quien quede) se exilia de la Franja; Gaza se desmilitariza completamente…” Señor Netanyahu hablar de desmilitarizar completamente Gaza no es solamente una cruel ironía, sino una ofensa a la moralidad y racionalidad de la especie humana, especie que usted parece querer llevar con su ejemplo a sus más bestiales orígenes. La militarización de Gaza es obra de los sucesivos gobiernos sionistas. Antes de la actual masacre, Gaza estaba ocupada por el ejército israelí y convertida en el mayor campo de concentración del mundo; ocupación militar que se transformó a raíz del atentado de octubre en la conversión de la Franja en campo de tiro, bombardeo y asesinatos de civiles con la invasión del Tzáhal, glorioso ejército israelí que, justo es recordarlo, tuvo sus no menos gloriosos orígenes en grupos terroristas sionistas como Irgun y como recuerda el atentado al hotel Rey David en el que murieron 91 personas o las posteriores andanzas de variados grupos paramilitares – ¡Gloria a Ben Gurión!– y su operación Dalet de 1948, por la que se ocupó territorios y se expulsó a la población palestina mediante intimidaciones, ataques armados y masacres: la Nakba. En definitiva desmilitarizar Gaza en realidad significa: destruir todo vestigio – edificios, aldeas, infraestructuras civiles… – de los palestinos, expulsarlos de su territorio y convertir la Franja en un gran solar para la delirante especulación americano-sionista.

Estoy listo para acabar la guerra con unas condiciones claras que garantizarán la seguridad de Israel: todos los rehenes vuelven a casa; Hamás depone las armas, deja el poder y su cúpula (quien quede) se exilia de la Franja; Gaza se desmilitariza completamente; y llevamos a cabo el plan de Trump, que es muy correcto y revolucionario”. Señor Netanyahu calificar el plan de Trump – expulsar a los gazatíes de su tierra y convertir la Franja en la Riviera Maya de Oriente Medio – de correcto y revolucionario es retroceder a los niveles cognitivos del Ramaphitecus, entrar en el último círculo de los infiernos dantescos, hundirse en las más profundas simas de la inmoralidad. Pero no le voy a conceder el estatus de loco, ni siquiera el de canalla, usted con este planteamiento es lisa y llanamente un nazi.

Hay naciones y estados que nacen de la aniquilación de las poblaciones anteriores que ocupaban los espacios que aquellos quieren para sí. No deja de ser llamativo que las naciones y estados a los que pertenecen Trump y Netanyahu tenga este origen en común: la limpieza étnica: los indios en el caso americano; los palestinos en el caso sionista. El Leviatán los crea y ellos se juntan.

Hasta la victoria”, concluyó el primer ministro estas declaraciones.

Te hablaré sobre las piernas, la fuerza y la buena forma de Leviatán. ¿Quién es capaz de agujerear su piel? ¿Quién puede penetrar su doble coraza? ¿Quién es capaz de abrirle sus fauces poderosas? El aspecto de sus dientes infunde terror. Su espalda es como una hilera de escudos, fuertemente unidos, sellados; tan juntos el uno al otro, que ni siquiera el aire puede pasar entre ellos. Están tan apretujados entre sí que no se pueden separar. Cuando estornuda, echa luz; sus ojos son como rayos de la aurora. Echa fuego por la boca; le saltan como chispas. Echa humo por la nariz; como cuando sale humo de una olla que hierve. Sopla su aliento y hace arder el carbón. Salen llamas de su boca. Tiene un cuello muy fuerte; los que se lo encuentran se llenan de pavor. Tiene los pliegues de la piel fuertemente adheridos; su carne es inseparable. Su corazón es duro como una roca, tan duro como piedra de moler” (Libro de Job).

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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