(Página herida) Los manifestantes del 18S

Miguel Poveda, “Grito Hacia Roma Desde La Torre Chrysler Building (Fragmento)” https://www.youtube.com/watch?v=ADNXOFKFPgM (de su Enlorquecido)

Con el inicio de curso, ha empezado en la enseñanza catalana una ofensiva integral, expansiva, holística. La consigna es clara: prohibido hablar en castellano en los centros educativos. Si creen que exagero, pueden consultar en este documento oficial del Departamento de Educación las directrices respecto a todo lo relacionado con el uso de la lengua catalana en la enseñanza. Cito apenas algunas de las actuaciones en las que hay que «garantizar» el uso del catalán: «Todas las actividades internas del centro, las exposiciones de los profesores, las actividades de aprendizaje y de evaluación, la interacción entre docentes y con los alumnos». Ya ven que el mensaje es diáfano: no se puede utilizar ninguna lengua que no sea el catalán una vez se traspone la entrada del centro educativo.
Iván Teruel (2022)

De la consideración ficcional sobre una lengua que nos confiere una identidad uniforme, eterna y esencial se lleva a cabo un salto mortal y profundamente antidemocrático: como tenemos una lengua (propia, frente a la impropia, frente a la extranjera), como tenemos una identidad diferenciada, podemos “vivir aparte”. La identidad etnolingüística es el fundamento de la secesión. Del pretendido, inexistente y tenebroso derecho a levantar una frontera entre conciudadanos, a elegir arbitrariamente a nuestros vecinos, patrimonializando de paso la escuela, el mercado de trabajo y el territorio común. Esa decisión está invalidada desde el inicio: en el mismo momento en que se excluye del demos a millones de personas por no participar de la identidad nacionalista.
Guillermo del Valle y Antonio Fernández Ordóñez (2022)

Consideraciones previas:

1. ¿Por qué Poveda-Lorca? Porque los ñordos-charnegos sentimos devoción por el cantante barcelonés y el poeta granadino. ¿Algún problema? (Por cierto, con el nuevo-viejo lema “tot en català”, ¿podrá escucharse a Poveda-Lorca en las clases de música de colegios e institutos de Cataluña? ¿Música extranjera castellanufa?).

2. Lo ha señalado Miquel Noguer (El País-Cat, 12/09/2022 [1]) y es significativo e interesante recordarlo: “Al final, el principal abucheo que se llevó el president Pere Aragonès durante la Diada de ayer no fue por su supuesta tibieza independentista. Quienes intentaron sacarle los colores con una sonora protesta fueron los vecinos del barrio Besòs-Mar, que denunciaban el abandono al que les someten las administraciones con la aluminosis que sufren sus viviendas, casi todas de protección oficial y situadas en el rincón menos instagrameable de Barcelona. Tampoco las cuidadoras de atención domiciliaria, hartas de doblar turnos, dieron tregua a Aragonès y al resto de políticos que se acercaron al monumento a Rafael Casanova para la ofrenda floral de rigor. Denunciaban que, pese a las promesas, el servicio sigue privatizado y en manos de una empresa cotizada sin que sus condiciones hayan mejorado”. Lo dicho y sabido: ¡viva la lucha de la clase obrera y del movimiento vecinal!

3. Como sabemos, sentimos y vivimos desde hace muchos años, la realidad real no es la Diada Nacional de Cataluña sino la Diada Nacionalista de .Cat., que, por supuesto, no es una fiesta de toda la ciudadanía sino una celebración (sectaria, a veces fanatizada y desde hace tiempo profundamente hispanobóbica) de la ciudadanía nacionalista de .Cat. A los no nacionalistas nos hacen sentir extranjeros en nuestra propia comunidad. La acatalinidad [2] crece aceleradamente entre nosotros, nada “dels altres catalans” (Por cierto, ¿qué hacía Jaume Asens en el acto secesionista organizado por Òmnium Cultural el 11/9? ¿A quién representaba? ¿A Comunes? ¿A Unidas Podemos? ¿A él mismo? ¿Inversión de futuro?).

4. El trato recibido por Ana Losada y Escoladetots/Escueladetodos (el de la imagen incluida) es otra ilustración más de las prácticas “argumentativas” de sectores del nacional-secesionismo. Copio sus palabras finales: “Espero que no solo sean ellos los que se movilicen contra nosotros, sino que también nosotros nos movilicemos a favor de nuestros derechos”. De hecho, en bastantes ocasiones, no se movilizan sino que agreden [3].

5. Es más que una recomendación: lean, por favor, los dos artículos de los que he extraído las citas iniciales de esta página: 1. Prohibido hablar en español”. https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/prohibido-hablar-en-espanol_716489_102.html. 2. “Por qué la izquierda debe manifestarse por una escuela de todos” https://www.elviejotopo.com/topoexpress/por-que-la-izquierda-debe-manifestarse-por-una-escuela-de-todos/. No les sobra ni una coma.

6. Sobre el uso de castellano o español, les remito a un inteligente, sabio y prudente comentario de un amigo. Se lo copio en nota [4].

7. Palabras del presidente de la Generalitat Pere Aragonès en su discurso institucional del pasado 10 de septiembre: «[…] construir la nación también y sobre todo significa estar al lado de la gente, estar al lado de la ciudadanía. Significa mostrarnos firmes en la defensa de todos aquellos fundamentos a través de los cuales damos forma al país, como la escuela en catalán, una herramienta imprescindible para la cohesión social y que hemos logrado salvar gracias a una nueva ley que refuerza el consenso lingüístico y educativo de Cataluña. Por primera vez en los últimos siete años ningún centro educativo verá cómo le imponen un 25% de clases en castellano. Y esto, indudablemente, es una excelente noticia«. ¿Al lado de la gente, al lado de la ciudadanía? ¿La nueva ley nacionalista (más colaboradores) refuerza el consenso lingüístico y educativo de Cataluña? ¿La práctica prohibición del castellano en la enseñanza ayuda a la cohesión social? ¿En qué gente, en qué ciudadanía, piensa Aragonès cuando habla de la gente? ¿De qué consenso habla, qué ciudadanos participan de ese consenso? ¿El 25% de las clases en castellano es una imposición? ¿Y el todo en catalán no? ¡Este, el que Aragonès presupone y describe, es el país que tienen en su cabeza y, lo que es peor, en su alma! No hay disputas ni enfrentamientos nacionalistas en este vértice; todos juntos, al alimón, todos por la patria nacionalista.

Sobre la asistencia a la manifestación del 18S:

No es una tautología: los asistentes del 18S seremos el conjunto de personas que asistiremos a la manifestación del próximo domingo a favor del bilingüismo… más las personas que por diversas razones no puedan o no se atrevan a manifestarse públicamente (que las hay y no son pocas).

Se comenta estos días que puede suceder que la manifestación no se atenga al lema y asunto acordado, y que probablemente una buena parte de los asistentes sean ciudadanos/as de centro o de derecha, con alma o identidad españolas.

Sobre el primer punto no pueden haber dudas: los organizadores han convocado una manifestación a favor del bilingüismo en la enseñanza, a favor de que el castellano sea también (no únicamente) una lengua vehicular, y esa vindicación nada tiene que ver con la catalanofobia, con la “traición al país”, con el menosprecio del catalán y de la cultura catalana en catalán, etc. Nada de eso. El único menosprecio es el practicado y teorizado por el nacional-secesionismo respecto al castellano. No hay otro. Los no nacionalistas no jugamos en ligas unidimensionales de desconsideración y desprecio.

Sobre lo segundo: el rovell de l’ou, el nudo, no es ese (aunque, dicho sea entre paréntesis, mis amigos y conocidos que van a asistir a la manifestación ninguna relación tienen con posiciones políticas de centro, derecha o neoliberales). El punto esencial es que la manifestación del 18S, a pesar de no estar apoyada por las dos fuerzas institucionales que se autodenominan de izquierda (PSC y Comunes) y a pesar del silencio de los medios y de la prensa hegemónica en Cataluña (basta comparar con sus informaciones sobre el 11S), contará seguramente (así lo esperamos y deseamos) con una amplia participación de la ciudadanía (con diversidad política e ideológica) para defender algo tan razonable y racional como que el castellano, lengua materna de más de la mitad la ciudadanía de Cataluña, no sea perseguido y maltratado, y sea considerado un idioma impropio de la enseñanza (situación mucho peor de la que goza el inglés u otros idiomas) y de la sociedad catalana. ¿Qué hay de derechas en vindicar algo tan sustantivo, tan básico, tan de sentido común crítico? ¿Quién menosprecia, quién es excluyente?

Lo dicho: nos vemos el 18S. Les dejo con una fotografía y repito la pregunta que he formulado antes: ¿qué hacía Jaume Asens en la concentración de OC del 11/09/2002, al lado de Junqueras, doña Laura Borràs y don Jordi Turull?

Notas

1) https://elpais.com/espana/catalunya/2022-09-12/esto-no-ha-terminado.html

2) Singuer Lin, 11/09/2022, explica mucho mejor que yo el tema de la acatalinidad en “La estipa latente”:
Recuérdese el timo que, entre los años 1960 y los 1970, Jordi Pujol le coló a buena parte de la dictadocracia dirigente del “PSUC”, de las “CC.OO” y de la “Assemblea de Catalunya”, con aquello de “els altres catalans”.
Y ahora resulta que “els altres catalans” siguen siendo (v. noticia de abajo) bastante “españoles”, a pesar de las prédicas (para “integrarse.Cat”) de las gentes aludidas arriba, y a pesar de los esfuerzos al respecto de, entre muchos, Cipriano García, Francisco Candel, Jaume Bosch, Marià Pere, Justo Molinero, Manuel Vázquez M. (inventor del nombre “Iniciativa per Catalunya”), etc., etc…
Justamente, entre lo mejor que escribió F. Candel (“Donde la ciudad cambia su nombre”, y “Han matado a un hombre, han roto el paisaje”), se encontraban ya las cosas de las que, en este año 2022 , nos habla el escrito de abajo de Albert Soler y nos cantan los muchachos de “Estopa”.
Pero no se ha cumplido lo de una extendida y masiva catalanitat de, digamos, “alteridad concedida”, de manera que lo que ha surgido, contemporáneamente, en buena parte de este territorio (que convenimos en llamar “Cataluña”), es la acatalanidad marginal de los xarnegos, que a su vez es, precisamente, uno de los motivos principales de la ira pujolista y de la hispanofobia del procés.
Y esto no lo arregla el neopujolismo, ni otorgando a los dos charnegos de “Estopa” la Creu de Sant Jordi.”
Singuer Lin, 11.09.2022
https://www.epe.es/es/cultura/20220714/estopa-cataluna-limon-vinagre-14074553

3) El padre de la escuela de Canet que pidió un 25% de clases en castellano, sobre el acoso en Twitter: “Estas cosas hacen mucho daño”. La familia ejerce la acusación particular en la causa contra los tuiteros que les acosaron en las redes sociales. https://elpais.com/espana/catalunya/2022-09-12/el-padre-de-la-escuela-de-canet-que-pidio-un-25-de-clases-en-castellano-sobre-el-acoso-en-twitter-estas-cosas-hacen-mucho-dano.html.

4) Querido Salva:
Los sinónimos nunca lo son por completo: cada palabra tiene su propio territorio, su historia, sus propias connotaciones; plátano y banana pueden ser sinónimos en determinados contextos para muchos hablantes, pero otros prefieren diferenciar entre los plátanos de Canarias y las bananas del Caribe (ni el sabor ni la textura ni siquiera el tamaño son exactamente iguales). La lengua no es propiedad privada de nadie: es, como el Linux, un código abierto que pertenece a todos los hablantes y me parece equivocado querer utilizarla como si fuera exclusivamente nuestra y no de todos los hablantes. Eso no quiere decir que no se pueda opinar sobre determinados usos ni recomendar determinadas fórmulas.
La palabra español y la palabra castellano se emplean a menudo indistintamente como si fueran sinónimos totales; no lo son del todo y el uso lo demuestra. Tengo amigos que, por razones políticas o de gusto personal, nunca emplean la palabra español para referirse al castellano y otros que, por razones equivalentes, nunca emplean la palabra castellano para referirse al español. A mí me parece más apropiado utilizar la palabra español en casi todos los contextos porque, estadísticamente, es la preferida por la mayor parte de sus hablantes, además de ser menos ambigua, menos equívoca y más internacional que la palabra castellano. ¿Por qué es menos ambigua? Porque, aunque el español surgiera en Castilla y, por tanto, en su origen se llamara castellano, esta es la lengua que ha preponderado como lengua común en el territorio llamado España, con numerosas aportaciones léxicas de las otras lenguas peninsulares. En los años de la Transición se argumentaba que si utilizábamos la palabra español o lengua española para referirnos a la de Cervantes o Antonio Machado estábamos excluyendo como españolas las otras lenguas peninsulares. Quien utilizaba este argumento se pasaba de precavido, pues pretendía adelantarse a lo que pudieran pensar o sentir todos los ciudadanos de las regiones donde se hablan otras lenguas, cuando, obviamente, no piensan todos lo mismo. Este argumento ya no resulta válido: cada lengua peninsular es la que es. El catalán es una lengua española, aunque algunos de sus hablantes no lo reconozcan, pero no es el español. A mí, pues, me parece preferible reservar el término castellano para cuando se habla del origen histórico del español, de la variante dialectal del español hablada actualmente en Castilla o, en España, cuando, oficialmente, se contrasta con las otras lenguas románicas peninsulares. Ahora bien, si en el contexto catalán está bastante extendido el uso de la palabra castellano por razones de precaución política como sinónimo de español, ¿qué debemos hacer? En primer lugar, me parece, no hacer de esta cuestión un casus belli (las personas son más importantes que las lenguas que emplean unos y otros para comunicarse o para incomunicarse); en segundo lugar, quienes así lo consideremos mejor, tratar de utilizar indistintamente, con la mayor naturalidad posible, uno y otro término, pues ninguno de los dos términos tiene que ser ofensivo para nadie. En esto, como en todo, las palabras son inocentes, lo que no son inocentes son las intenciones de los hablantes.
En fin, Salva, creo que hemos de tratar de no herir susceptibilidades, pero que esto no conlleve la cesión de nuestros derechos como hablantes, ni ante el cinismo ni ante el oportunismo político.
No sé si he aclarado algo o lo he oscurecido todo un poco más. Mi intención era buena.
Abrazos,

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

Un comentario en “(Página herida) Los manifestantes del 18S”

  1. Buenos días Salvador,
    Acabo de leer tu interesante artículo en El Triangle con el que coincido en general menos cuando preguntas de que dictaduras habla Roglan i Llop.
    No tengo suficiente criterio para hablar de Cuba, Nicaragua u otros, pero si de Venezuela. Conozco a fondo el caso y puedo asegurar que la subida de Chávez al poder fue preparada y financiada por la extrema, extrema derecha, y no solo la venezolana.
    Si tienes interés en el tema un día podemos quedar para comentarlo.

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