(Página herida) De huelgas nacionalistas y “pactos lingüísticos”

La sociedad catalana está hecha un lío. Cuando se pregunta en la calle por la inmersión, la gente entiende cosas diferentes. Es un concepto chicle, como años atrás fue el derecho a decidir. A menudo se la confunde con no separar a los alumnos por lengua, de no segregar lingüísticamente, aunque eso es justamente lo que puede acabar pasando si el TSJC no toma de nuevo cartas en el asunto para hacer cumplir de forma imperativa su mandato en el sistema educativo que se alimenta de fondos públicos. Y mientras tanto, las élites, también las soberanistas, seguirán llevando a su prole a escuelas totalmente privadas donde todo ese rollo de la lengua no se plantea y se educa de forma trilingüe con absoluta normalidad. Sin más.
Joaquim Coll (2022)

Les doy al final en nota [1] algunos enlaces, sugerencias sobre los dos temas (Ucrania, Sáhara) que siguen estando en el núcleo de nuestras preocupaciones.

La huelga del 23M, convocada a favor de la mal llamada “inmersión lingüística” involuntaria (solo en la enseñanza pública y en parte de la concertada) y contra la sentencia del 25%, ha sido afortunadamente un sonoro fracaso. No les mareo con cifras. Ni los mismos interesados hablan de éxito. El Departamento de Educación del gobierno de la Generalitat, que apoyaba la jornada de “lucha por la lengua”, ha hablado de un seguimiento del 6% del profesorado en los centros públicos y de un 4% en la concertada. Probablemente ni eso.
No nos precipitemos en todo caso. Los bajos porcentajes de seguimiento no se corresponden con el sector del profesorado (enseñanza primaria y media) partidario o simpatizante de la aproximación nacional-secesionista al asunto de las lenguas, o con los que sienten, piensan y creen que la sentencia del 25% es un ataque al catalán e incluso a Cataluña. Son bastantes más.
Lo que puede afirmarse es que el resultado de la huelga (hablo, como les decía, de la del 23M, no la de los otros días) es un enorme fracaso, incluso una enmienda a la totalidad, de uno de los sindicatos que más leña puso en el fuego de la huelga nacionalista, uno de los que más pasión pone en que el catalán sea la única lengua vehicular de la enseñanza (incluida la universitaria probablemente). El sindicato de enseñantes USTEC, ¡apoyado en sus inicios por formaciones políticas de extrema izquierda como el MCC!, se ha opuesto (ha convocado una manifestación de país para el próximo 2 de abril: la immersió lingüística a l’escola catalán no es toca!) al reciente “pacto lingüístico” (hablo de ello a continuación), oposición en la que andan cogidos de la mano de la CUP, la Plataforma por la Llengua (¡menuda Plataforma!), la ANC, ÒC y los talibanes .Cat próximos al Vivales y su entorno.
Para muestra de los que les digo un botón: les copio traducido y comento el comunicado de apoyo a la huelga de USTEC-STEs (Intersindical Alternativa de Catalunya, AIC) (https://www.sindicat.net/e/1904/) de hace unos días:
Ante las amenazas [¿amenazas?] del TSJC, que obliga a los centros educativos catalanes a impartir un 25% de currículo en lengua castellana [¡una, una asignatura en castellano!], USTEC·STEs (IAC), como sindicato mayoritario de la enseñanza pública catalana y comprometido desde sus orígenes con la inmersión lingüística [¡que no siempre ha significado lo mismo, nada que ver con lo que actualmente entienden por inmersión!], nos vemos en la obligación [¿obligación?] de convocar una jornada de huelga en defensa de este modelo lingüístico [¡nacionalista!], que cuenta con el consenso de toda la comunidad educativa [¡otra de las falsedades que consideran verdad axiomática!] y hasta ahora no se había cuestionado políticamente [¡mil veces se ha cuestionado y no es un cuestionamiento político (en el mal sentido del término), sino cultural, educativo!]. No queremos renunciar a la inmersión lingüística [que no se practica en las escuelas privadas, sin que sindicatos como USTEC pongan el grito en el cielo por ello] porque es el instrumento del que disponemos para posibilitar la igualdad de todo el alumnado [lo contrario es lo verdadero: genera mil desigualdades], independientemente de su origen [¿de qué origen hablan? ¿Los alumnos/as catalanes de apellidos Pérez, López o García son de “otros orígenes”?]. Nos sumamos pues a la convocatoria de huelga del día 23 de marzo como miembros de la plataforma “Educación, pública y en catalán” [y en inglés, eso no les importa en absoluto, un gran avance cultural desde su punto de vista], conscientes de que el eje vertebrador de este país [aquí se les ve el plumero claramente: hablan del país nacionalista que tienen en mente] pasa por el mantenimiento del catalán como lengua vehicular [como lengua vehicular no, como única lengua vehicular, menospreciando al español, al que que consideran un idioma extranjero que merece peor trato que el inglés] de los centros educativos catalanes [no de todos los centros educativos, solo los de la pública y algunos concertados].”

Veamos ahora lo del «pacto lingüístico».
No hay duda razonable de que el «pacto» (que cuenta con el apoyo de ERC, los Comunes y del PSC, parece que se ha descolgado Junts) es una forma de eludir el cumplimiento de la sentencia sobre el 25%. ¡A ellos no les tose nadie! ¡En la enseñanza y en las lenguas mandan ellos, y hacen lo que les da la gana! (Ejemplo: el portavoz de los Comunes, Joan Mena, ha admitido que el acuerdo por la reforma de la ley es para «blindar la inmersión lingüística, evitar imposiciones judiciales y mantener el consenso (?) en torno al catalán». https://politica.e-noticies.es/los-comunes-admiten-que-el-acuerdo-sobre-la-lengua-es-para-blindar-la-inmersion-140131.html).
En cierta medida, el pacto es un éxito de los movimientos sociales críticos y de las personas (a veces en soledad de a uno o de muy pocos) que a lo largo de estos últimos años han vindicado una enseñanza bilingüe (jamás menospreciando u orillando el catalán). El gobierno de la Generalitat no hubiera hecho cambio alguno si no existiera la sentencia del 25%. Así, en la carta dirigida al TSJC, señalan: “El Gobierno de la Generalitat ha iniciado los trámites para llevar a cabo un desarrollo normativo del régimen lingüístico del sistema educativo, que da amparo a los usos y aprendizajes lingüísticos del catalán, del castellano, del aranés en el Vall d’Aran, de las primeras y segundas lenguas extranjeras, de las lenguas de origen de los alumnos y de la lengua de signos catalana, de acuerdo a la evolución metodológica del aprendizaje y de acuerdo con la realidad lingüística de cada entorno educativo. En este sentido, ambas lenguas oficiales, catalán y castellano, estarán contempladas en los proyectos lingüísticos de centro para alcanzar su pleno dominio, tal y como determina la Ley 12/2009, de 10 de julio…” Se remite, por tanto, a los proyectos lingüísticos de centro, en los que, en muchos casos, no es en absoluto fácil que se apueste por un convivencia lingüística razonable. El contexto y las presiones transitan en sentido contrario. En unos 300 de ellos, tal vez muchos más, el catalán figura actualmente como única lengua vehicular.
Una opinión a tener en cuenta: Albert Branchadell [AB], al que nadie podrá acusar de españolista o adjetivo afín (aunque sí de botifler, probablemente, por el talibanismo .Cat), publicó un artículo en El País el pasado 26/03/2022: “¿Vuelve el sentido común?”. Les señalo algunas de sus consideraciones:
Al día siguiente de que la huelga del 23-M mostrara las limitaciones de la defensa numantina de la inmersión y de las llamadas a la desobediencia en el asunto del 25% de castellano, el sociolingüista de la UAB señala que los partidos del gobierno catalán y PSC y comunes “decidieron dar un paso histórico en la regulación de las lenguas oficiales en el sistema educativo por medio de una modificación exprés de la Ley de Política Lingüística”. Si tras el plantón de Junts (se descolgaron poco después como les decía), esta modificación logra abrirse camino, añade AB en interpretación más que optimista, “será la primera vez en la historia reciente de Cataluña que la legislación catalana reconozca con todas las letras que el castellano también es lengua vehicular y de aprendizaje del sistema educativo, en los términos que establezca el proyecto educativo de cada centro y siempre de acuerdo con la necesidad de asegurar el pleno dominio de las dos lenguas oficiales al finalizar la escolaridad obligatoria”.
El reconocimiento del castellano como lengua de enseñanza en la Ley de Política Lingüística, concluye AB, “es una victoria del sentido común; en esta encrucijada histórica, Junts deberá aclararse y decidir si opta por la confrontación o lo hace por la inteligencia.”
Con optimismo reconocido, pero sin olvidarse de los intentos de que “no pase nada” y el “solo en catalán” siga en el puesto de mando, Joaquim Coll (“Interrogantes del pacto por la lengua” [2]), lleva tiempo abogando por un modelo de conjunción lingüística (catalán/castellano con porcentajes variables en función de la cada realidad sociolingüística), sostiene que estamos ante el principio del fin de un modelo de enseñanza monolingüe. ¡Que sea así! Su escenario de futuro (en mi opinión, altamente probable): “Creo que iríamos a medio plazo a un modelo escolar lingüístico atomizado. Algunas escuelas, sobre todo bastantes concertadas de rentas medioaltas, introducirían en su oferta la vehicularidad del castellano, tal vez incluso por encima del 25%, pues en la ley no se fijan porcentajes. Habría más oferta de escuelas trilingües. Y en bastantes centros públicos metropolitanos se normalizaría el uso clandestino que ya se hace del castellano una vez que la ley del Parlament lo permite. En otras escuelas, en cambio, continuaría haciéndose como hasta ahora: nada de castellano, excepto la asignatura de lengua y literatura. Los talibanes lingüísticos de los equipos directivos mantendrían el modelo de inmersión a machamartillo y celebrarían que se han pasado por el forro la sentencia del 25%. Como el cambio de la ley es ambigua en su aplicación, se iría creando una heterogeneidad de situaciones.”
Por su parte, tomo pie en “Una entidad pedirá que se ejecute ya el fallo del 25% tras la respuesta del Govern” de Jesús García Bueno [3], la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), apoyada por entidades como SCC o Impulso Ciudadano, presentó el pasado martes un escrito ante el TSJC para pedirle que se obligue al Gobierno catalán a cumplir la sentencia que fija un 25% de horas lectivas en castellano en la enseñanza. En el documento de la Generalitat no se fija ningún porcentaje para el castellano. La AEB considera la respuesta insuficiente e instará la ejecución del fallo.
Con palabras de la presidenta de la AEB, Ana Losada, una de las voces más razonables sobre el tema: “La respuesta de la Generalitat es una tomadura de pelo. No aportan ninguna prueba de que hayan cumplido o vayan a cumplir la sentencia.… No creo que el tribunal se dé por satisfecho con esos argumentos. La sentencia es muy clara”. Las citadas entidades dudan de que el tribunal vaya a aceptar el planteamiento del Govern. “No tiene posibilidades de prosperar. La ejecución de una sentencia lo ha de ser en sus propios términos, y el 25% es muy claro”, opina José Domingo, vocal y asesor jurídico de la AEB.
La AEB es la que está en mejor posición para que se le reconozca esa legitimidad y por eso será la que presente la demanda. Entre sus fines se cuentan “promover las ventajas del bilingüismo en la sociedad”, “fomentar la enseñanza en las dos lenguas oficiales [nadie habla de menospreciar al catalán] y una lengua extranjera en el sistema educativo” y “representar y defender los intereses de sus asociados” ante la administración y los tribunales.
Además del anuncio de cambios legislativos, la comunicación de la Generalitat al TSJC alude a diversos estudios. Esos informes probarían, según el Govern, que el uso del castellano no ocupa un espacio meramente residual. Cita, por ejemplo, una encuesta elaborada por el síndic de greuges, el incombustible Rafael Ribó, que asegura que el catalán se usa durante el 66% de la jornada escolar y el castellano, durante el 33%. Ana Losada, con todo el sentido común del mundo, se muestra crítica con la encuesta porque se tiene en cuenta también el uso de lenguas fuera del aula (¡en el patio, por ejemplo!), lo que puede dar lugar, señala con razón, a resultados distorsionados.
Finalizo con la aguda reflexión de un amigo, ‘Sean Guerlín’, escrita el 27/03/2022, “Desde el puente de Can Zam” (en Santa Coloma de Gramenet):
El llamado “pacto lingüístico” al que alude S., ya se va viendo -en menos de cuatro días-, cómo está siendo tratado, incluso por gente de la ortodoxia.cat, como el filólogo Rudolf Ortega en el último “Quadern” semanal de El País. Vale la pena leerlo, porque aunque RO no es “santo de mi devoción”, es de lo más inteligente que hay entre la clericalía de la religió lingüística.cat.
Pero respecto al asunto que nos ocupa, o sea, la relegación, postergación, e intentos político-administrativos (contumaces y reales) de que desaparezca la lengua castellana de la enseñanza en Cataluña, tengo serias dudas de si, a estas alturas, debe verse ese pacto como un espejismo al que dirigirse y abocarse, o lo que se debe hacer es defender la aplicación de las sentencias del TSJC, como propugna AEB.
Y cuando recuerdo lo que recuerdo, y soporto a quien soporto desde hace más de cuarenta años (desde Joaquim Arenas, a Carme Laura, Ramon Juncosa, o Rafael Ribó…), se me despeja la duda, y opto por la aplicación de las sentencias del TSJC. Porque la vieja “correlación de fuerzas” en este caso ya no pasa (desde hace décadas…) por sumar grupos del Parlament, dado que esa es, hoy por hoy, la antesala de la reiterada derrota de la defensa del castellano. Y sin embargo, sí creo que pasa por el recurso al otro poder que sustantiva la naturaleza democrática de una sociedad: el poder judicial. Y este, lleva ya tiempo dictando sentencias sobre usos lingüísticos escolares, que la Generalitat incumple una tras otra.
Llegados hasta aquí, recordemos que esta plática ha partido de un comentario sobre una, digamos, “sindicalista”, Rosa Cañadell, de un particular sindicato (USTEC), que pretende describirnos en un libro “qué pasa con la educación en Cataluña”, pero siempre que “lo que pase”, sea en lengua catalana, exclusivamente…Aunque el librito de marras la Cañadell lo publica en castellano, dicho sea de pasada.”
Disculpándome por la extensión de la página, les copio dos enlaces más sobre el tema: 1. “Manifiesto contra el castellano”. Torra, Ponsatí, Carod y Llach suscriben un texto contra la «vehicularidad» de la lengua castellana. https://sociedad.e-noticies.es/manifiesto-contra-el-castellano-140133.html 2. “Defensem l’escola en català” http://www.defensemlescolaencatala.cat/. Si tienen curiosidad, reparen en las firmas (¿Quién no defiende la escuela en catalán? En buena lógica, en buen decir, el manifiesto debería titularse: “Defensem l’escola només en català (…i en anglès).”, que es cosa distinta).

Notas
1) Referencias: 1. COMUNICADO del Centre Delàs sobre el aumento del gasto militar anunciado por el Gobierno español http://centredelas.org/actualitat/comunicat-del-centre-delas-sobre-laugment-de-la-despesa-militar-anunciada-pel-govern-espanyol/?lang=es. 2. Xulio Ríos, “La guerra en Ucrania y los intereses de China” https://politica-china.org/areas/politica-exterior/la-guerra-en-ucrania-y-los-intereses-de-china 3. DECLARACIÓN DE SOCIALISMO 21 EN APOYO AL PUEBLO SAHARAUI https://slopezarnal.com/declaracion-de-socialismo-21-en-apoyo-al-pueblo-saharaui/ 4. Entrevista a Rafael Poch de Feliu (Guerra en Ucrania y Geopolítica) https://www.youtube.com/watch?v=kkkUeboIkvg, yCambios de régimen” https://rafaelpoch.com/2022/03/28/cambios-de-regimen/#more-931 5. Selena Pizarro, “Miles de personas se concentran por el derecho de autodeterminación del Sáhara” Unas 2.000 personas se han concentrado frente al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid al grito de “¡Sánchez atiende, el Sáhara no se vende!” https://www.elsaltodiario.com/sahara-occidental/miles-personas-se-concentran-derecho-autodeterminacion-sahara 6. Pedro Prieto, “Pónganse en la cola para exigir ayudas o reducción de impuestos (versión ampliada)” https://www.15-15-15.org/webzine/2022/03/27/ponganse-en-la-cola-para-exigir-ayudas-o-reduccion-de-impuestos-version-ampliada/ 7. “Desde un punto de vista crítico y documentado” https://espai-marx.net/?p=11414. Sin olvidarnos de las misceláneas diarias de Carlos Valmaseda. Una de las últimas: https://slopezarnal.com/miscelanea-30-03-2020/#more-4255.
2) Publicado en Crónica Global, 30/3/2022. https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/interrogantes-pacto-por-lengua_626540_102.html
3) https://elpais.com/espana/catalunya/2022-03-27/una-entidad-pedira-que-se-ejecute-ya-el-fallo-del-25-tras-la-respuesta-del-govern.html

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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