Un «documento conceptual» filtrado del Ministerio de Inteligencia israelí de octubre de 2023 esboza el plan para expulsar a toda la población de Gaza a Egipto y recolonizar Gaza. Es un plan que Israel parece estar siguiendo.
Albanese escribe que Israel está reproduciendo los patrones de genocidios pasados. Crea con su retórica una «atmósfera vengativa» que condiciona a los soldados a ser «verdugos voluntarios». Afirma que actúa en defensa propia mientras ataca a la población civil. Está destruyendo la infraestructura que sustenta la vida, un proceso de «genocidio por desgaste». Utiliza el hambre como arma. Intenta ocultar sus crímenes asesinando a periodistas palestinos y a trabajadores de la ONU e impidiendo el acceso a Gaza de las agencias internacionales y los medios de comunicación internacionales. Ya hemos visto genocidios antes. También hemos visto la complicidad o el silencio de naciones que tienen el poder de intervenir. La historia no se repite, pero con demasiada frecuencia rima.
Chris Hedges (octubre de 2024)
Unos 400 de ellos [colonos israelíes], a finales de febrero del año pasado, acompañados por soldados regulares en un supuesto papel disciplinario, rampaguearon sin impedimentos por Huwwara, una localidad de unas 7.000 almas, incendiando 75 viviendas, incendiaron 75 casas, incendiaron casi 100 vehículos y, entre otras crueldades gratuitas, descuartizaron o mataron a golpes a las mascotas de la familia, el gato o el perro, delante de los niños, y sólo se detuvieron a rezar el Maariv, la oración judía vespertina. «Era la Kristallnacht» murmuraba aturdido un joven recluta que, por casualidad, lo había presenciado todo, refiriéndose al pogromo nazi de noviembre de 1938, que se extendió por todo el país. Un columnista israelí, Nahum Barnea, escribiendo en Ynet, llegó a la misma conclusión. «La Kristallnacht se revivió en Huwwara», escribió. Smotrich no la había ordenado, pero fue la repentina y sorpresiva ascensión de su campeón a un alto cargo lo que envalentonó a sus seguidores para emprenderla. Y en cuanto terminó, se entusiasmó la aplaudió, salvo en lo que respecta a una cuestión esencialmente de procedimiento. «Sí», dijo, «creo que hay que borrar Huwwara, pero que lo haga el Estado, no -el cielo no lo quiera- los ciudadanos particulares». Y -continuó- que a su debido tiempo pediría a las «fuerzas de defensa israelíes» que «ataquen las ciudades palestinas con tanques y helicópteros -sin piedad y de forma que se transmita que el propietario se ha vuelto loco».
David Hirst (noviembre de 2024)
Sobre el decir y la realidad: Olga Rodríguez y Pol Pareja: “España actúa como puerto de tránsito de material militar a Israel a pesar de la suspensión anunciada por el Gobierno” [1].
El pasado lunes, 4 de noviembre, un amplio y diverso grupo de activistas antimilitaristas envió una carta al presidente del gobierno, una carta dirigida también a la ciudadanía española. La titularon: “ES PRIORITARIO ADOPTAR MEDIDAS PARA DETENER LA ESCALADA BELICA Y ALCANZAR LA PAZ.” Algunas de sus consideraciones:
Abren con estas palabras: “La escalada belicista en Oriente Medio y en el Este de Europa aumentan el riesgo de la tercera guerra mundial con empleo de armas nucleares que puede causar la destrucción de la humanidad y de la vida en el planeta”. Evitar ese peligro es un objetivo “prioritario para la ciudadanía y la principal responsabilidad de los gobiernos.”
El gobierno de Netanyahu “aplica una estrategia militar que tiene como objetivo la expulsión, o limpieza étnica, del pueblo palestino de Gaza y zonas de Cisjordania que sufre una creciente ocupación de colonos de Israel”. El genocidio que provoca ha causado “más de 42.000 muertes entre la población civil, especialmente niños/ niñas, mujeres, y gente mayor de edad. Además de cientos de miles de personas heridas y desplazadas”. La ofensiva militar no se limita a los territorios ocupados de Palestina, “en abril bombardeó con misiles el consulado de Irán en Damasco, capital de Siria, también instalaciones cerca de Isfahan en Irán, y en las ciudades de Bagdad y Babilonia en Irak, ocasionando muertes y destrucción. El pasado 1 de octubre, el ejército de Israel invadió el sur del Líbano y bombardea a la población civil en amplios territorios y ciudades como la capital Beirut, ocasionando miles de muertes y cientos de miles de desplazados, con la excusa de su enfrentamiento con la organización libanesa chiita Hezbolá.”
En el transcurso de la invasión, Israel “ha atacado varias veces posiciones de las fuerzas de la ONU (UNIFIL) para el mantenimiento de la paz, en la cual participan 650 militares españoles, lo cual ha provocado la condena de gran parte de la comunidad internacional, aunque insuficiente para detener la agresión.”
Ante la gravedad de la ofensiva militar del gobierno de Israel y la amenaza a la paz mundial, exigen al gobierno de España las siguientes medidas:
1. La ruptura de relaciones diplomáticas con el estado de Israel, así como de las relaciones económicas, en especial del comercio de armas e instrumentos que sirven a la guerra, hasta que Israel detenga la guerra en Gaza, Líbano y Oriente Medio, y reconozca el estado de Palestina.
2. Expulsión de USA de las bases militares de Morón de la Frontera y Rota en España. Cierre de los puertos y bases a la presencia de buques que transporten armas a Israel.
El papel usamericano en el apoyo militar a la actuación genocida de Israel, señalan, “está siendo fundamental, no basta con condenar al gobierno de Israel, hay que actuar con resolución contra su principal cómplice”.
Cierran la carta con estas palabras que tal vez compartan: “Es hora de abrir un debate público para analizar los trascendentales cambios económicos y políticos que han ocurrido en el mundo, reconocer la pérdida de peso irreversible de los países de la OTAN, y abrirse a nuevas relaciones económicas y políticas con la mayoría de países del mundo, el Sur global, los países de los BRICS, desde el respeto a la legalidad internacional, la defensa de la paz, la cooperación, la igualdad y solidaridad. Es hora de oponerse resueltamente a los riesgos de una tercera guerra mundial, y abrir las puertas a un nuevo mundo de esperanza, desarrollo sostenible mutuamente beneficioso, y de paz.”
Pero, como sabemos, el genocidio del pueblo palestino prosigue. Las coordenadas recientes de la barbarie (informe de Mondoweiss del pasado lunes: Qassam Muaddi, 4 de noviembre de 2024 https://mondoweiss.net/2024/)
Israel utiliza el hambre como arma de guerra: impide la entrada en Gaza de 3.800 camiones de ayuda. Sigue bombardeando el hospital Kamal Adwan más de una semana después de asaltar el complejo en el norte de Gaza. 43.259+ muertos y al menos 101.827 heridos en Gaza. Más de 768 palestinos han muerto en Cisjordania (incluido Jerusalén Oriental). 3.002 libaneses muertos y más de 13.492 heridos desde el 8 de octubre de 2023. La ofensiva y el asedio israelíes contra el norte de Gaza entran en su segundo mes, con 1.800 palestinos muertos desde principios de octubre. La UNRWA afirma que su prohibición podría provocar el colapso de la labor humanitaria en Gaza. Colonos israelíes atacan las afueras de Al-Bireh y Ramala e incendian 18 coches palestinos en la madrugada del lunes 4 de noviembre. También atacan a agricultores palestinos durante la recogida de aceitunas en Burqa, al norte de Ramala, y prenden fuego a los olivares. Se desmienten las afirmaciones de la propaganda israelí sobre la supuesta intransigencia de Hamás en las negociaciones de alto el fuego durante toda la guerra.
Se han registrado más de 85 mil toneladas de bombas lanzadas por el régimen israelí sobre la Franja de Gaza desde el inicio de la agresión el 7 de octubre de 2023 (más que en la Segunda Guerra Mundial). La ocupación utilizada todo tipo de armas y misiles en su agresión en curso, en particular fósforo blanco, prohibido por el derecho internacional en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre Armas Convencionales. Se estima que más de 9.000 palestinos están encarcelados en las prisiones de Israel (aunque no se han divulgado estadísticas sobre el número de prisioneros de la Franja de Gaza).
Sigamos con Palestina en el corazón. Apoyemos todas las iniciativas que se tomen contra el genocidio, el horror, la barbarie y la destrucción. ¡No pasarán, no pasarán!
Cojo el hilo de la página. Unas previas:
1. Sobre el concierto económico .Cat: no se pierdan las intervenciones de Ricardo Rodríguez y Juan Francisco Martín Seco. El enlace: https://youtube.com/watch?v=xXn0MacSEYk&si=5GmmrRcyiye_JuOz
2. Preferencias nacionalistas: en los últimos dos años Père Aragonès (Departamento de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya) ha subvencionado (dinero gratis) a la web Critic con 50.000 euros (2022) y 115.000 euros (2023). MiI fuente: Clara Valverde.
3. Sé también por un artículo de Clara Valverde publicado en Kaos en la red que la Fundació Ferrater Mora (FFM) de la Universitat de Girona y Sobiranies van a llevar a cabo unas jornadas el 8 y 9 de noviembre en Gerona en las que se presentan como “una proposta contra el capitalismo”, abriendo “la finestra [ventana] d’oportunitat de les esquerras [izquierdas] sobiranies” a través de “una reflexió sobre el futuro de les esquerras” (soberanistas, es decir, nacionalistas). Aunque la organización está a cargo de la FFM y Soberanies, la financiación va a cargo del Departamento de la Presidencia de la Generalitat. Algunos de los ponentes: Xavier Domènech, Gemma Ubasart, Gerardo Pisarello, Laurel Vega, David Fernàndez, Gala Pin, Dolors Camats, Eulalia Reguant, Irene Montero, Tania Vergé. Estas jornadas, se dice en la publicidad enviada, son de “los ciudadanos de izquierdas partidarios de un referéndum sobre el futuro de Cataluña que continúa siendo el bloque mayoritario de la sociedad catalana”. Ni bloque mayoritario ni pensamiento de izquierdas propiamente.
4. La pela és la pela. Demostración: Miquel Calçada (su apellido real es Calzada, pero es ‘poc català’), una estrella muy bien remunerada de TV3, hispanofóbico donde los haya, un secesionista de soca-rel, de pura cepa, ha sido nombrado consejero de la RTV… ¡española! La pela, en este caso, se concreta en 100.000 euros anuales (que se reciben, sin vómito alguno, de un organismo español).
5. Quejas de innumerables alumnos del centro de FP privado Ilerna [2] Posición casi de monopolio de esta empresa en los ciclos a distancia, El centro, con sede en Lérida, tuvo en el curso 2022-23 un total de 44.159. Acaparó dos de cada tres alumnos que estudian en esta modalidad en Cataluña (66.257) y el 37% de toda España (117.912).
Su historia: Ilerna nace en 2012, pero su embrión hay que buscarlo en la fusión de las escuelas Les Heures y Academia Técnica de Lleida (familia Giné). La división online nace en 2014, de la mano de la normativa impulsada por CiU que dio luz verde a la oferta privada a distancia. ¡Un disparate educativo a todas luces! Desde entonces ha vivido un crecimiento exponencial hasta los casi 45.000 alumnos actuales. Los fondos de inversión, por supuesto, acabaron fijando su mirada en la empresa: en 2019 la compró el grupo educativo francés Skill&You, dentrás del cual está el fondo de inversión IK Partners. Su expansión: decena de centros presenciales en España y Milán. La empresa ingresó en 2022 unos 40 millones de euros y tuvo un resultado bruto de explotación de 20 millones de euros (las cifras son superiores actualmente). El pasado mes de julio, otro fondo de inversión, el suizo Jacobs, compró Ilerna por 400 millones.
6. Como es muy infrecuente en el mundo del fútbol, conviene recordar las sensatas declaraciones de Hansi Flick, el actual entrenador del Barça: si por él fuera, comentó el pasado viernes 1 de noviembre (pocas voces futbolísticas en la misma línea), no se jugaría en España ningún partido de fútbol el fin de semana.
7. Deberes pendientes: de los 947 municipios que tiene Cataluña unos 60 el 6,3% no tienen ningún plan de protección. Es más urgente que nunca. Y deben revisarse todos los planes de protección pensados en su mayor parte para circunstancias y peligros que no son los de ahora, mucho más dañinos potencialmente.
8. Un ejemplo de la explotación y opresión a la que se ve sometida Cataluña por la España envidiosa y parásita: “Cataluña se mantiene como segunda comunidad [tras la de Madrid] que más fortunas aporta (26 en total) a la lista Forbes de las 100 primeras fortunas españolas. Isak Andic, fundador y propietario de Mango, y la presidenta de Coca-Cola Europacific Partners, Sol Daurella, se refuerzan como principales fortunas catalanas. Andic, que en la edición del año pasado ocupaba el 10º puesto, asciende este año al 5º lugar, al sumar un patrimonio total estimado en unos 4.500 millones de euros. Daurella pasa del puesto 16º de 2023 al 10º este año, con un patrimonio de unos 3.000 millones. El patrimonio de Andic ha aumentado 1.800 millones en el último año (de 2.700 a 4.500, ¡incremento del 66%!), y en 1.000 millones el de Daurella (de 2.000 a 3.000, incremento del 50%), por lo que ambos se sitúan en las primeras diez posiciones de esta lista Forbes España.
Vayamos al tema. La expresión y el concepto del Siglo de la Gran Prueba es, como recuerdan, de Jorge Riechmann, poliédrico maestro de muchos de nosotros.
Les dejo en buena compañía, en la de personas que conocen bien la situación y sus alrededores, y nos ayudan a aproximarnos a las numerosas dimensiones de lo sucedido en Valencia (las referencias usadas en nota 4):
I. Un vídeo de Isaac Moreno donde explica brevemente (unos 20´) por qué se ha producido la catástrofe: https://www.youtube.com/watch? No se pierdan, geografía de la buena.
II. Juan Bordera y Antonio Turiel en el programa de Rubén Hood. https://www.youtube.com/watch?: no se ha escuchado durante décadas las alarmas de la ciencia y de la realidad, no se ha escuchado a la AEMET (¡siete alarmas!), se envió la alarma 12 horas tarde, se ha atacado a los servidores públicos sin ningún tipo de argumentación, decisiones partidistas e ideológicas, se tenía que mantener el negocio (puente del 1/XI) a toda costa, nadie avisó a la gente de que no intentaran salvar el coche, los objetivos del 1,5ºC y el del 2ºC están muertos, vamos a veranos con 50ºC, los modelos apuntan a una nueva dana, importancia crucial de los rebeldes científicos, las Niñas están desapareciendo, no hay sumideros de carbono, el Mediterráneo es actualmente una bomba de explosición,…
III. Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en España existen 26.733 km de tramos con zonas que pueden inundarse en las que viven unos 2,7 millones de personas.
Agustín Moreno: “Se calcula que en València se han visto afectadas 77.000 viviendas por esta gran inundación. Tres de cada diez viviendas afectadas por la DANA estaban en zonas inundables y se construyeron conociéndose este hecho. Si la especulación urbanística le pierde el respeto al agua, ésta volverá por sus fueros con resultados devastadores.”
IV. Paradoja (con mucho rostro): mientras el presidente de la Comunidad Valenciana pide 30 mil millones de ayuda al Estado, la CV será la autonomía [tomado de Juan Torres López] que más dinero deje de ingresar en 2024 por la reducción de impuestos como el tramo autonómico del IRPF o el de Sucesiones y Donaciones. En total, 495 millones de euros por esos conceptos (según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, Airef), a los que hay que añadir los que también perderá por la reducción de otros impuestos, como el que recae sobre bienes inmuebles (IBI), o de algunas tasas municipales.
V. Ejemplos de solidaridad
José Luis Pagan, bombero: “El jueves [7 de noviembre] bajamos 3 compañeros y, en principio, estaremos trabajando con la siguiente organización: https://kolectivosparke.org/ Como también somos bomberos intentaremos daros [al colectivo Espai Marx] nuestra visión a la vuelta…”
Rubén García, bombero, compañero de Espai Marx: “A nivel operativo un despropósito. Igual que pasó con la pandemia donde las comunidades competían entre ellas por las mascarillas, nos hemos encontrado algo parecido. Se ha tardado mucho en dejarnos bajar allí y lo que se permite bajar no es suficiente, lo que ha provocado que muchos bomberos de Cataluña y del resto de comunidades vayan con sus vehículos utilizando material de los parques sin permiso. Ahora lo que hace falta son bombas para extraer agua de los parkings.
Lo que más rabia da es que esta falta de coordinación ya la venimos denunciado hace años. Llevamos trabajando en una ley de coordinación frenada con mentiras por los partidos nacionalistas.
El próximo 25 de noviembre volvemos a Madrid para pedir su aprobación. El sistema competencial se ha convertido en inoperativo a muchos niveles. Si no se agiliza como pedimos con la ley de coordinación, el sistema competencial caerá, y si está caída viene de la mano de los neoliberales populistas, lo que queda de los servicios públicos caerán también. Ojalá me equivoque.”
Pepe Saucedo, bombero, compañero de Espai Marx:
1. “Ya os iremos informando porque ahora mismo tenemos tres tipos de respuesta: bomberos que fueron por su cuenta a trabajar desde organizaciones de la zona, espacios alternativos, entidades culturales aportando nuestra experiencia en emergencias, utilizando bicicletas con alforjas para llevar medicinas, para abrir viviendas y casas (que es lo que hacemos en nuestro trabajo), sacar muebles, etc. También bomberos, como explica Rubén, que sacando material de los parques (motobombas para achicar agua, que es una tarea principal en estos momentos) con nuestra indumentaria bomberil y con vehículos particulares y por nuestra cuenta (por lo tanto, fuera de legalidad) nos ponemos a trabajar donde haga falta. Por último, los bomberos que van, creo que unos 50, organizados por la Generalitat. Todo legal siguiendo al pie de la letra los permisos otorgados por la comunidad de Valencia, por el Estado o por lo que sea. Pero claro, como somos modelo mixto, los primeros en ir son bomberos voluntarios. Eso no puede ser, la primera respuesta, que es la de cubrir una emergencia, tiene que ser profesional y deberían haberse implementado desde el principio, minuto uno, junto con bomberos de todo el Estado, lo que se defiende desde la CUB (Coordinadora Unitaria de Bomberos) toda la serie de procedimientos necesarios para estas emergencias. Parece que es cierto que aquí se ofrecieron medios desde el principio, pero sin explicar en los briefings matinales de cada día la negativa de esa ayuda. Eso hizo, dentro de nuestra desorganizacion política, que desde el primer momento el personal fuese a ayudar por su cuenta. Desorganización política orquestada por el mal hacer de los sindicatos, que en los primeros tiempos contaban con mucha experiencia política, obteniendo grandes acuerdos, pero que su estructura de vanguardia acabó destruyendo la organización. Pan para hoy hambre para mañana. Los sindicatos actuales son agencias de viajes y lugares de promoción que firman lo que les dicta la administración. Contra eso creamos una organización que lo que hace es facilitar la política asamblearia de los parques, y que ha conseguido de hecho buenos acuerdos tras movilizaciones. De ahí el taller de lectura de “Bombers indignats”.
2. Para nosotros el problema no es que se diese ese retraso en movilizar al ejército, que se dio, sino que no se movilizó a los que llevamos más de treinta años trabajando en todo tipo de emergencias con todas sus circunstancias y particularidades. No sé qué experiencia tiene el ejército en las emergencias, quitando acciones puntuales de ayuda que ciertamente vienen bien cuando ayudan a los que nos dedicamos a ello (ejemplo: fuegos forestales), y con la excepción de los cuerpos especiales que también tenemos y que nos permitiría trabajar de igual a igual con ellos que también tienen. Pueden tener formación, pero la excelencia te la da la praxis, la acción en casos reales día a día. Además tenemos la particularidad de que tenemos aún mucha autonomía, poder y, por tanto, prestigio sobre nuestros jefes a los que no nos sometemos, básicamente porque ellos no entienden de qué va esto. Esto va de que los que saben son línea operativa de bomberos que llega hasta sargento, que son los que dirigen las grandes emergencias, sargento que es un compañero más con más experiencia y cursos. Los técnicos, los que asumen la gran emergencia, a nivel operativo, con alguna excepción digna, no dan la talla con sus carreras y estudios. Eso es así porque con estudios y carreras ya hay bomberos que lo aplican a los servicios y ellos solo pasan por los parques al entrar un tiempo que es insuficiente. Por lo tanto, las veces que participan en los servicios suelen delegar en los ecos (sargentos) y ellos se dedican a la gestión de recursos. Lo que explicaba Rubén de la CUB es importante porque es la unidad organizada de los que saben de emergencias, los bomberos. 20.000 bomberos de toda España con medios técnicos especializados para incidir desde el minuto uno con las previsiones científicas, allá donde se nos necesite. En noviembre tenemos manifestación en Madrid para un nuevo intento. Lo que explicaba también Rubén de nuestra autonosuya, que nos impidió un apoyo potente a la CUB por el nacionalismo. Y sobre el primer acuerdo, muy breve, tiene que ver con lo que implica la duplicidad de competencias, duplicidad de corrupción, etc. etc…… Lo dejo aquí.
VI. Desde una perspectiva obrera: Andreu Missé, “Solidaridad y protestas en Valencia”: “En la tragedia de Valencia se dan elementos serios para protestar. Los afectados sufren una clara desigualdad económica, al pertenecer a ciudades convertidas en barrios pobres de Valencia. Los fallos y retrasos en la información se debieron en buena parte por anteponer los intereses empresariales de no parar las actividades económicas a la seguridad de los trabajadores. Hay un tercer factor global que afecta a la planificación urbanística y a los sistemas de protección que explica los fallos anteriores: La negación del cambio climático. Quedó patente con el desmantelamiento de la Unidad Valencia de Emergencias por el PP y VOX. Harán falta muchas protestas para logar una acción pública al servicio de los ciudadanos.”
VII. Las tesis de Juan Bordera, Antonio Turiel, Fernando Valladares:
1. Que el Mediterráneo era una bomba de relojería se sabía. Algunos lo veníamos advirtiendo tanto tiempo, y con tanta precisión, que es muy duro pensar en qué más podríamos haber dicho u hecho para evitar, al menos, una parte del enorme dolor que esta tragedia ha supuesto y va a suponer para las personas más afectadas.
2. Que la gestión y ordenación del territorio actual, basada en un mundo que ya no existe es un peligro público, se sabía. Lo que no se podía imaginar es la enorme cantidad de errores de prevención, aviso y coordinación posterior que, encima, íbamos a tener que padecer. Debe haber responsables, penales, incluso, de semejante tragedia.
3. Que hay una serie de urgencias que hay que atender prioritariamente en un evento así, también se sabe. Ahora mismo –a 2 de noviembre– hay aún lugares sin luz, sin agua, sin alimentos, pero con escombros y agua (y hasta cadáveres, humanos y no humanos) acumulándose junto a basura y productos químicos de muy variada índole en los bajos y garajes, con el peligro que supone esto para la salud pública y para la propia conservación de los cimientos de algunos edificios. Esto es en lo que hay que poner el foco inmediato.
4. Que van a venir DANAs y otros fenómenos extremos aún peores también se sabe. O debería saberse. Porque nos van muchas vidas en ello. Y en esto en lo que hay poner el foco bien brillante e intenso a medio plazo. Gloria, uno de los temporales recientes más devastadores, y que puede repetirse casi cada año, tuvo lugar en el mes de enero de 2020. Enero. Calculen. Quedan unos cuantos meses en los que el riesgo de volver a sufrir un evento así es enorme teniendo en cuenta toda la evidencia científica que apunta a que el Mediterráneo se está desestabilizando mucho más rápido que otros lugares.
5. Piensen que, además, no tenemos ni por asomo, ¡ojalá!, ni la temperatura atmosférica ni la oceánica de 2020. Esta temperatura atmosférica (+1,6ºC respecto a los niveles preindustriales, por encima del límite de seguridad), esta temperatura de la superficie del mar Mediterráneo (+2ºC por encima del promedio 1981-2000), esta cantidad de agua precipitable (en récords desde que hay registros) garantizan tragedias de gran magnitud, porque esas variables nos indican cuánta energía disponible hay y el riesgo real de eventos extraordinarios. El alimento de estos fenómenos que se están repartiendo por todas partes de “lluvia de año en un solo día” alternadas con sequías persistentes. Este calentamiento inusitado de la atmósfera y del océano ha ido más rápido de lo que los modelos climáticos han sido capaces de predecir. Esto ha ido más rápido de lo que las voces más moderadas (incluso de la propia comunidad científica) han querido o sabido advertir. Esto lo cambia todo. O debería.
6. Tenemos unos modelos para un clima que ya no existe. Tenemos unas infraestructuras para un clima que ya no existe. Tenemos unos protocolos de gestión de conflictos y de coordinación de efectivos para un contexto que tampoco existe ya. Planes regionales, nacionales e incluso europeos –como mínimo para el Mediterráneo– son esenciales. Tenemos unos gobernantes tan incapaces, que con un clima como este, también tienen que dejar de existir (como gobernantes, se entiende). De hecho, tenemos un modelo de acción política que también está absolutamente obsoleto. Y la gestión tan nefasta de una catástrofe así lo demuestra con la dolorosa evidencia de las consecuencias.
7. No hay que revisar mucho la hemeroteca para ver que en esta, como en anteriores catástrofes, los representantes políticos han ido muy por detrás de las necesidades de la población y de las respuestas espontáneas de solidaridad ciudadana. Todos los protocolos han de ser revisados. Toda la planificación de infraestructuras. La educación a la propia ciudadanía para que reaccione ante este tipo de situaciones.
8. La coordinación de efectivos de otras regiones y otros países. TODO. Porque volverá a pasar, y muy probablemente, incluso peor. Y más nos vale que nos pille mejor preparados. Y sin enajenados por el negocio gobernando el barco, e incluso atreviéndose a denunciar a la AEMET –el que navegaba con narcos, es que la cosa tiene narices– cuando han sido tan miopes, tan negligentes, tan criminales, de ignorar todos los avisos. La agencia informó rápida y correctamente a las 7:31 del 29 de octubre dando la alerta roja, e incluso días antes de los riesgos. Y la gestión dependía de ese señor que, a diferencia de la AEMET, ha acabado borrando tuits, quizá porque sabe que pueden tener consecuencias penales.
9. Que después de activar la máquina del fango (en este caso, terriblemente literal) por su incompetencia, encima activen las otras máquinas del fango mediáticas, para tratar de tapar sus vergüenzas con el ventilador lanzando mierda, hasta querellándose con la propia AEMET, es simplemente criminal. Ningún panfleto que haya dado pábulo a semejantes delirios peligrosos debería volverse a poder publicar. Tenemos un problema mediático tremendo con los Indas, los Íker Jiménez o los Bosés, todos tan aplaudidos por una claque mediática descerebrada, que hace que luego, los otros problemas sean muy difíciles de atajar.
10. Del oportunismo de algunos empresarios, concluyen, “que con su intransigencia agravaron la tragedia, y de la defensa de la sacrosanta propiedad privada (cuando ahora lo que se tendría que gestionar es precisamente hasta alternativas habitacionales de urgencia para esa gente que sigue atrapada) hablaremos otro día.”
VIII. Sobre el qué hacer: “¿Qué hacer ante las próximas danas?” Las propuestas de Luis González Reyes, miembro de Ecologistas en acción.
1. Puede que haya quien entienda el título de este texto como un enunciado fatalista, pero es una realidad que, fruto del cambio climático, volveremos a ver danas de esta intensidad o mayor en la Península ibérica. La combinación entre un Mediterráneo ya muy caliente y una temperatura atmosférica también alta es que toda esa inmensa energía genera más vapor de agua que terminará descargando torrencialmente sobre tierra. De hecho, se acerca el momento en el que veamos el primer huracán mediterráneo sobre nuestro territorio. Mirar para otro lado solo servirá para incrementar los daños físicos, y sobre todo humanos, en el próximo evento.
2. Cuando el cielo descarga 400 l/m², como ha sucedido en varios puntos del País valenciano, o 1.000 como sucedió en Grecia o 400 en Libia el año pasado, no hay nada que pare al agua. Un elemento central en las imprescindibles transiciones ecosociales es no pensar que vamos a poder con todo, porque esto ni es, ni va a ser así. El ser humano no es ni omnisciente ni omnipotente. Ni siquiera con el concurso de la tecnología. Por ello, aunque es importante contar con buenos tanques de tormentas en las ciudades o que las áreas urbanas tengan el menos asfalto posible para que el suelo drene así el agua, será claramente insuficiente.
3. Tampoco valdrá construir ni más presas, ni más altas. Es más, ese tipo de medidas colocan una bomba de relojería aguas abajo si los muros de contención se rompen ante fuertes avenidas. Ni que decir tiene que las canalizaciones no resuelven estas situaciones, sino que las agravan. Hay que contar con que el agua será imparable.
4. No es el momento climático de reconstruir todas las viviendas que han quedado inhabitables en zonas inundables, sobre todo en las de riesgo mayor, que son las que se encuentran en los barrancos y avenidas (lo que no implica dejar a quienes habitaban allí sin vivienda, por supuesto). Lo que toca es dejar espacio a la naturaleza en esas zonas. Si es posible reconstruyendo bosques de ribera, mejor, pues son determinantes en reducir la velocidad del agua en las riadas. Dicho en términos de sectores económicos: menos construcción y más silvicultura.
5. Un segundo elemento que la tragedia valenciana ha mostrado con claridad es que es determinante contar con medios de emergencia y sanitarios más robustos. Es necesario reforzar esos servicios públicos. Sin embargo, por más que se puedan fortalecer y estar preparados, nunca van a ser suficientes. Si una cosa ha demostrado esta dana no es solo que la solidaridad y el apoyo mutuo salen de manera espontánea en el ser humano en estos casos, sino que es imprescindible que así sea. Aunque no se hubiese desmantelado la unidad de emergencias por parte del Gobierno valenciano y esta hubiera estado mejor dotada, no habría podido afrontar la magnitud del desastre. Es imprescindible el trabajo de toda la población autoorganizada. Es dramático el nivel de negación de lo colectivo que alcanza el neoliberalismo cuando intenta cercenar la acción social incluso en estas emergencias.
6. Sobre esta autoorganización se puede y debe trabajar. Por un lado, capacitando a la población para actuar en estos casos. Nuestros currículos escolares requieren de la introducción de los aprendizajes necesarios para afrontar el caos climático en el que ya vivimos y que irá a más. Son aprendizajes que no se adquieren en otros momentos de la vida y que, como poco, son tan importantes como las matemáticas o el inglés.
7. Pero la formación no es suficiente. Necesitamos organizaciones populares preparadas para estos eventos. Esto no es algo que está por inventar, sino que ya existe. Por ejemplo, en muchas comarcas hay redes de personas autoorganizadas junto a las administraciones locales para afrontar incendios. Necesitamos redes de este tipo que sepan de primeros auxilios, de retirada de escombros, de construcción de bancos de alimentos, etc. También que tengan los medios a mano para actuar: palas, botiquines, etc.
8. De manera más amplia, una emergencia como la que vivimos, que en realidad no es solo climática, sino también ecosistémica, material y energética atravesada de fuertes desigualdades y de un sistema socioeconómico muy frágil ante ellas, requiere de la energía de toda la sociedad. Si conseguimos forzarle, el Estado podrá catalizar algunos de los cambios necesarios (y es importante que lo haga), pero sin poner toda la fuerza social al servicio de la transformación, ésta no va a ser posible. Todas las capacidades del Estado, que no son pocas, se han quedado pequeñas en esta dana comparadas con la fuerza social. Las miles de personas que llegaron a las zonas más afectadas días antes que las palas del Estado son un buen ejemplo gráfico. El lema que se ha repetido mucho estos días de “solo el pueblo salva al pueblo” es bastante literal. Nadie va a realizar (o forzar a realizar) en nuestro lugar las transformaciones imprescindibles.
9. Un último elemento que querría destacar en el proceso de adaptación a las nuevas realidades ambientales es la construcción de autonomía. Hemos presenciado como los impactos se han visto acrecentados por una alta dependencia de la población de grandes sistemas que no controlamos. Por ejemplo, dejó de haber electricidad en muchos lugares o la movilidad se hizo imposible. Construir autonomía en el campo energético es apostar por renovables que sean realmente renovables y emancipatorias. Es decir, aquellas fabricadas con materiales y energía renovable y que podamos controlar. Los paneles solares en casa (desenganchables de la red si son fotovoltaicos) o los hornos solares ayudan a esta autonomía. En el caso de la movilidad, una técnica humilde como es la bicicleta ha demostrado ser no solo mucho más útil, sino infinitamente menos dañina y peligrosa. En esta situación de emergencia, sin duda, pero también en general. Con esto no me refiero a que la población prepare una despensa grande en su casa para resistir ante estas situaciones. No hay salvación individual posible ni deseable. Lo que este texto propone es la construcción de autonomía real, una autonomía que tan solo puede ser colectiva. Esto nos tiene que llevar a elementos más profundos, como la desmercantilización.
10. Otro de los problemas que han aflorado en la catástrofe es que la población que tenía comercios han perdido su forma de vida y, a la vez, el Gobierno valenciano centra su actividad en la rehabilitación comercial, pues entiende que es central en la recuperación de una cierta normalidad. Esto es coherente en sociedades como las nuestras en las que dependemos del mercado para adquirir el grueso de bienes y muchos de los servicios imprescindibles para sostener nuestra vida. Construir autonomía profunda frente a futuros desastres climáticos pasa por que nuestra subsistencia dependa más de economías comunitarias que de mercantiles. Por ejemplo, si mi vivienda está en derecho de uso, pues pertenece a una cooperativa de la que formo parte, no me voy a tener que preocupar por no tener los ingresos suficientes para pagar la hipoteca o el alquiler y, además, voy a contar con una comunidad que me ayude en el proceso de rehabilitación. O si tengo un espacio de crianza compartida construido podré solventar con mucha menos angustia la pérdida de mi comercio, pues contaré con una red de apoyo.
11. La clave no es solo la adaptación, sino evitar que el caos climático se dispare. Para ello es fundamental poner en marcha políticas que no solo reduzcan las emisiones, sino que las reduzcan mucho y muy rápido. El turismo no solo es el principal sector económico valenciano, sino que es uno de los que están espoleando con más intensidad las excreciones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto, es determinante no reconstruir la infraestructura turística que haya sido destruida. Dentro del turismo, la rama de actividad más impactante es el desplazamiento en avión, así que se deben desviar los ingentes recursos destinados a la ampliación del aeropuerto de Valencia, en gran medida para atraer más visitantes, a labores de adaptación y mitigación climática.
12. El sector del transporte, más allá del desplazamiento turístico, es el que más aumenta en sus emisiones y es por ello absolutamente central en la lucha climática. En consecuencia, no es el momento de reconstruir carreteras, ni de volver a llenar de coches las calles que el agua ha despejado. Durante la dana, el coche se ha mostrado como un elemento mortal y entorpecedor. En realidad, es una clara metáfora de lo que es en realidad: la tecnología más eficiente que ha diseñado el capitalismo de destrucción masiva. Detrás de estas máquinas no solo está el cambio climático, sino la siniestralidad, la contaminación, la ocupación del espacio, las guerras por los recursos, el urbanismo disperso, etc.
13. Es imprescindible una movilidad a menores distancias, velocidades y volúmenes. Esto tiene implicaciones fuertes, como un urbanismo de cercanía, que en realidad es un urbanismo no de grandes ciudades como Valencia, sino de poblaciones con muchos menos habitantes. También significa una economía de proximidad, pues debe ser mucho más localizada y, para que ello sea posible, diversificada. Esto, de paso, implica abandonar la ampliación del puerto de Valencia y, nuevamente, recanalizar los recursos hacia la transformación ecosocial. Solo con este tipo de reconfiguraciones son posibles los recortes en las emisiones necesarias.
14. La mitigación climática no es solo cuestión de dejar de emitir gases de efecto invernadero, sino también de absorber dióxido de carbono excedentario de la atmósfera en grandes cantidades. La silvicultura vuelve a aflorar como un sector determinante, pero el alimentario no lo es menos. Transitar desde un modelo agroindustrial hacia uno agroecológico implica una mayor autonomía alimentaria, unos suelos más ricos en materia orgánica y capaces de retener agua o unas mayores posibilidades de adaptación climática. También permite cambiar el modelo agrario desde uno emisor neto de gases de efecto invernadero, hasta uno de enfríe el clima. Por ello, una infraestructura central que debe ser prioritaria reconstruir después de esta dantesca dana es la huerta valenciana, mucho antes que la mayoría de las autopistas por las que discurre el mortal capitalismo global-urbano-industrial. Y hacerlo bajo el modelo agroecológico y comunal.
15. Todas estas medidas, tanto las de adaptación como las de mitigación, son concreciones de las propuestas decrecentistas. El marco político que considero imprescindible en nuestro contexto socioeconómico para hacer frente a la crisis civilizatoria que transitamos.
Les dejo con un poema del compañero y autor teatral Ramón Qu: “LLUEVE SOBRE MOJADO”.
Sobre los cadáveres, heridos y damnificados,
Sobrevolarán los buitres.
Trazarán amplios círculos de demagogia
Transformarán sus siseos en graznidos:
Grandes palabras, recriminaciones mutuas, calculadas mentiras,
Como siempre.
Desde las alturas, libres de las aguas y el horror,
Hablarán de pueblo, ejército, nación, estados fallidos,
Buscando ventajas miserables en sus luchas de poder,
Procurando llevar las aguas a su molino,
No mancharse en exceso con el barro y la muerte,
Como siempre.
Harán visitas de parque temático,
Se rasgarán vestiduras,
Se tirarán lodo a la cabeza:
La huida de Sánchez,
El valor del rey,
La ineptitud de Mazón.
Como siempre.
Poco dirán de la especulación urbanística,
Del millón de viviendas y de los casi tres millones de españoles que viven en zonas inundables.
De los recortes en inversiones en prevención y protección civil,
De la carencia de infraestructuras contra los fenómenos climáticos extremos,
De un estado garante del beneficio privado, a costa de la seguridad colectiva.
Como siempre.
Y harán promesas,
Crearán comités,
Elaborarán protocolos,
Cantarán las virtudes del pueblo,
Llorarán sus desgracias,
Fustigarán al enemigo político,
Destinarán millones.
Y más tarde que pronto limpiarán los lodos,
Reconstruirán lo destruido,
“Ayudarán” a los damnificados,
Para que, como siempre,
Todo siga igual:
Un pueblo, un territorio, al servicio del capital.
Notas
4) https://elpais.com/economia/2024-11-04/solidaridad-y-protestas-en-valencia.html; https://ctxt.es/es/20241101/Firmas/47809/dana-urgencia-cambio-climatico-antonio-turiel-juan-bordera-fernando-valladares.htm; https://www.elsaltodiario.com/; https://blogs.publico.es/dominiopublico/65644/aprenderemos-algo-de-la-dana-de-valencia/#md=modulo-portada-fila-de-modulos:4×15-t2;mm=mobile-medium.