Página herida. Más motivos para avergonzarnos (II)

[…] Nos dan de comer pienso en vez de suculentas carnes,
con el pretexto de preservar nuestra salud.
Nos tratan como perros.
Y como perros amamos y votamos a vuestros amos.
Pero habrá un día en que todos aullemos como lobos
-todavía conservamos la memoria de la libertad-.
Somos salvajes, aunque hayáis conseguido domesticarnos.
Nieves Fernández Buey (“Como perros”, 2021)

Para Juan Carlos González Pont, por su compromiso admirable, por su solidaridad, por su ‘ser justo’, por su ‘vivir de pie’ [José A. Labordeta, “Somos”. https://www.youtube.com/watch?v=qgOVPEVGtMo]

1. Conviene insistir: las salidas de tono y barbaridades de unos (Casado, las mochilas, las piedras, muchas más) no justifican ni deben ocultar -se usan con este fin- las desconsideraciones, falsedades y salidas de tono de los otros. Un ejemplo de estas últimas: palabras iniciales, solo traduzco, de una octavilla del Sindicat d’Estudiants-Esquerra revolucionària distribuida (con notable éxito) el pasado sábado 19 de diciembre: “La sentencia del TSJC, que impone un 25% de castellano en las aulas, ha iniciado una furibunda campaña neofranquista de la reacción y de sus medios de comunicación contra el catalán y los derechos democráticos del pueblo de Cataluña. Estos tribunales llenos de reaccionarios, no escogidos por nadie, determinan la agenda pública, tanto de Cataluña como del resto del Estado. Tanto da que la derecha españolista sea insignificante en Cataluña o que no gobierne en el Estado español. Siguen contando con este ejército de togas que representa el ADN de la reacción”.
Observen que España no existe, solo el Estado español… y Cataluña por supuesto.
Dirán: son jóvenes, muy exaltados, les falta maduración política. No es eso. Muchos mayores de su marco político-conceptual se expresan en términos muy parecidos, idénticos.

2. De nuevo Joaquim Coll ha dado en la diana comentando las declaraciones de Felipe Sicilia: “El PSOE cree que los niños de Cataluña conocen el castellano mejor que otras autonomías”. ¿Qué otras autonomías?, ¿cómo se establece la comparación? La razonable observación de Coll: “El portavoz @felipe_sicilia debería informarse un poquito mejor y tal vez hablar con algunas compañeras suyas como @Eva_Granados para no reproducir el pensamiento del nacionalismo lingüístico catalán”.
Efectivamente: reproducción de tópicos. ¿Cómo alguien mínimamente informado, que sepa de educación y de instrucción pública, puede afirmar algo así? ¿De qué se trata entonces? Pues, seguramente, de jalear los oídos de los aliados nacionalistas .Cat, independientemente de la veracidad de la información o incluso de un conocimiento básico del tema, y de paso apuntar a la supuesta “irracionalidad” política de los que critican la inmersión lingüística involuntaria, por injusta, innecesaria e incluso ineficaz.

3. Lo sucedido con la familia de Canet de Mar (veremos otros casos y no tardarán mucho) apunta algo que no deberíamos olvidar y que refuta un razonamiento muy presente en el argumentario nacional-secesionista: las familias que en estas circunstancias político-culturales y educativas se atreven (la palabra no exagera) a reclamar sus derechos se ven obligadas a rozar o superar el heroísmo social. De ahí que el “argumento” usado por el nacionalismo -las familias no protestan, las familias no dicen nada, las familias están de acuerdo con la inmersión involuntaria- es simplemente un cuento falsario (y muy mal intencionado). ¿Quién se atreve a dar un paso adelante, visto lo visto, por disconforme que esté con determinadas prácticas educativas?

4. ¿Cómo es posible que intelectuales catalanes de extenso curriculum, que dicen ser de izquierdas en muchas ocasiones, vinculen en numerosas ocasiones las personas críticas de la inmersión (o del blindaje lingüístico) con la extrema derecha? ¿Son de extrema derecha los pedagogos y otros científicos sociales que han hablado sobre la importancia de la lengua materna en los años iniciales de formación? ¿La UNESCO es de extrema derecha? ¿También lo son los lingüistas y magistrados que han insistido en los derechos de los niños/as a recibir sus primeras enseñanzas en la lengua materna? ¿Son de extrema derecha todas las direcciones de los centros y escuelas donde no se practica la inmersión? ¿Lo son también periodistas de izquierda como Antonio Santamaría?
Nada de eso, como es evidente. Es no distinguir (porque no se quiere diferenciar) el todo y una de sus partes.
Invirtiendo los términos: ¿alguien puede afirmar razonablemente que los partidarios de la inmersión son todos de extrema derecha porque un sector muy derechista del nacional-secesionismo .Cat (con posiciones muy fascistoides) es partidario acérrimo no solo de la inmersión sino de la eliminación total del castellano en la instrucción pública impartida en Cataluña?

5. Hablando de Antonio Santamaría. Es de mucho interés un artículo que ha publicado recientemente que lleva por título: “La inmersión etnolingüística”.
El proceso independentista, señala el colaborador de El Viejo Topo, ha dinamitado prácticamente todos los consensos en la sociedad catalana. Entre ellos, remarca, el muy frágil acuerdo sobre la inmersión, especialmente, “cuando amplios sectores de la ciudadanía no independentista, han tomado conciencia del uso partidista de la lengua como factor de homogenización cultural al servicio de la causa secesionista”. Por otro lado, “el fracaso de la vía unilateral hacia la independencia ha generado una enorme frustración compensada por un movimiento de repliegue identitario, en el que la lengua juega un papel fundamental”. Para los secesionistas, señala a continuación, “cualquier cuestionamiento de la inmersión es percibido como un ataque a la esencia de la nación como corresponde a su carácter de nacionalismo etnolingüístico”.
La identificación entre lengua catalana y pertenencia a la nación está degenerando, apunta con toda razón, “en un factor de exclusión para los catalanes de lengua castellana a quienes, desde estos sectores, se les niega su condición de catalanes y se les considera españoles residentes en Cataluña, tachados despectivamente como ‘colonos’ cuya misión radica en desnaturalizar la nación catalana”. Una prueba adicional, concluye, de la profunda fractura que el proceso independentista ha generado en la sociedad catalana.
En su opinión, que es fácil compartir, “una sociedad con dos lenguas vehiculares y oficiales, que solo una de ellas sea la de uso exclusivo en la enseñanza pública constituye una fuente interminable de conflictos”. Esta legislación no solo supone un vaciado del estatuto de lengua cooficial del castellano, que lo supone, “sino que vulnera el principio de la UNESCO según el cual los alumnos deben ser educados en su lengua materna, lo cual no excluye el aprendizaje de otros idiomas”. Además, recuerda, “la inmersión solo se aplica a los niños castellanohablantes, pues los catalanohablantes sí son educados en su lengua materna”. Esta diferenciación se ve agravada, por otra parte, “por el hecho de que la inmensa mayoría de los alumnos cuya lengua es el castellano -más de la mitad los alumnos de Cataluña- pertenece a la clase trabajadora una parte de la cual con menor nivel cultural. Ello supone un obstáculo adicional para su formación y es uno de los factores –no el único- que explica sus elevadas tasas de fracaso escolar.”
Hace décadas, señala también, “que el uso partidista de las lenguas, en clave etnolingüística, está generando graves problemas de convivencia, afortunadamente paliados por la actitud tolerante de la mayoría de ciudadanos”. Estas guerras lingüísticas están atizadas desde los nacionalismos periféricos y también, no se olvida Santamaría, “por una parte del nacionalismo español de derechas que utiliza el castellano como arma arrojadiza”. Nacionalismos que se retroalimentan en una muy “perversa lógica de acción/reacción”.

6. Les dejo un ejercicio para mañana, la lectura de este proyecto lingüístico de un centro educativo de Cataluña. Mañana les explico la razón.

Cambio de tema, no todo va a ser uno y lo mismo: regalo republicano de reyes. Estoy leyendo el segundo volumen (La pobreza) de las memorias de Antonio Gamoneda, un gran poeta que me descubrió hace muchos años Francisco Fernández Buey. El autor de Blues castellano me ha descubierto, a su vez, a una poeta cuyo nombre (y obra) desconocía y desconozco: Ángela Figuera Aymerich. Les dejo uno de sus poemas: “No quiero(que a mí me trae a la memoria el “No te salves” de Mario Benedetti https://www.poemas-del-alma.com/no-te-salves.htm).

NO QUIERO

No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se escatime.

No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.

No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.

No quiero
que el labriego trabaje sin agua
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.

No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.

No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas
que en los trajes se pongan señales.

No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles
que jamás se fabriquen fusiles.

No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.

No quiero amar en secreto,
llorar en secreto
cantar en secreto.

No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO…

Otro regalo: “Ellos” de Nieves Fernández Buey (Rimas disonantes, Atrapasueños, 2021)

Ellos, los que sufrieron hambre y privaciones,
los que no tuvieron justicia, sino venganza.
Ellos, los que trabajaron y callaron,
ellos, los que vivieron de rodillas,
para que nosotros pudiésemos crecer de pie,
hoy han muerto sin nosotros,
confinados en búnkeres mortales,
solos y abandonados.
Otra vez vencidos.
Nunca olvidados.
Su recuerdo para siempre
sentado en un silla vacía.

Mañana más motivos para avergonzarnos.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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