(Página herida) Tasas de pobreza y finalidades nacionalistas

Porque en Cataluña, si alguien se atreve a decir cosas tales como que la escuela debería ser bilingüe –o que las Universidades catalanas deberían contar, también, con impresos de matriculación en español, o que los carteles informativos del Ayuntamiento o de los centros sanitarios deberían estar redactados, al menos, en catalán y en castellano para que los pueda entender todo el mundo, o cualquier afirmación en un sentido parecido– es automática e inapelablemente calificado como facha. Y da igual que se trate de alguien que lleve años y años afiliado a un sindicato de clase, o que haya ido de piquete en todas las huelgas habidas y por haber, o que lleve votando a partidos de izquierdas desde que cumplió la mayoría de edad, o que acuda a todas las manifestaciones del de mayo y del 8 de marzo y del 14 de abril, o que sea el primero en ir a aplaudir entusiasmado a las carrozas arcoiris el día del Orgullo LGTBI. Da lo mismo. Quien defienda el bilingüismo, es que tiene que ser un facha […] Porque en Cataluña, sólo tienes derecho a que te consideren “progre” y “de izquierdas” si piensas y dices lo que los nacionalistas te dan permiso para decir o pensar. Y eso aunque el cuerpo te esté diciendo que los despropósitos que defiende el nacionalismo son, en puridad, lo más facha y lo más carca del mundo y que, en cualquier país civilizado de Europa, a los que dicen las barbaridades que dicen aquí los Puigdemont o los Torra los considerarían, sin dudarlo un momento, de extrema derecha.
Jordi Cuevas (2022)

Aquí os espero/ y allí es donde me dirijo/ y donde nos encontraremos./ La nuestra es la nación en la que aún palpitan rastros de humanidad/ en la que estremece una caricia, alumbra una mirada/ e inquieta la ausencia./ La nuestra es una nación/ en la que vivir,/ solo vivir y nada menos que vivir,/ en tributo más que suficiente.

Ricardo Rodríguez del Río, “Convocatoria”, 2021.

Las consideraciones previas:

1. La primera cita: de un artículo –documentando, magnífico, excelente, valiente, sin olvidos, imprescindible- de Jordi Cuevas: “¿El bilingüismo es cosa de fachas?” https://www.aire-laizquierda.es/2022/10/24/el-bilinguismo-es-cosa-de-fachas/. La segunda cita: de un poemario sin palabras perdidas: RRR, Palabras perdidas.

2. Si no la han visto, no tarden mucho en ver “Modelo 77” de Alberto Rodríguez.

3. No puede ser verdad… pero es verdad: M. Jesús Cañizares: “El Govern amenaza con multa de 20.000 euros a un bar de Reus por atender en castellano. La Consejería de Empresa envía un requerimiento al establecimiento donde un camarero de origen sudamericano fue denunciado por unos clientes porque todavía no domina el catalán”. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/govern-amenaza-multa-20000-euros-bar-reus-atender-castellano_733034_102.html. Sin entrar en otras consideraciones y en la amenaza del Govern: ¡qué clientes tan maravillosos, qué gente tan patriota y antiobrera, qué grandes defensores de la terra, la llengua i el país!

4. Pensamiento (vomitivo) de la derecha más dura y, según algunos, “más lúcida”: Salvador Sostres, “Rosa Regàs”. https://abcblogs.abc.es/french-75/otros-temas/rosa-regas.html. Unas líneas: “[…] Es cierto que sólo se puede ser Rosa Regàs si estás incapacitada para el remordimiento, y que para elogiar a estas alturas a personajes tan truculentos como Manuel Sacristán hay que no tener ni el rastro del más mínimo sentimiento de culpa. Precisamente en el elogio a Sacristán está la explicación del drama. Rosa dice que le admira especialmente por cómo pasó de ser falangista a comunista. No sé da cuenta de que es lo mismo. Primero porque el falangismo es una forma de socialismo, como el nazismo y como el fascismo; y luego porque ser un fanático es la verdadera enfermedad y no importa el bando. Sacristán y Rosa Regàs son el mismo vertedero de la Humanidad, la misma sombra sin Dios, esta humanidad tan dañina y terrible que con las buenas maneras parece inofensiva y son precisamente las buenas maneras y la entrevista en su perfección técnica, lo que hace que los desprevenidos hombres buenos esparzamos tanto veneno y tanta muerte sin ningún remordimiento.”

5. Don JC en Tailandia: “La oficina ‘pija’ de Jordi Cuixart en Bangkok”. Opera en Asia desde un elegante distrito financiero en Tailandia.” https://cronicaglobal.elespanol.com/business/jordi-cuixart-empresa-tailandia_731711_102.html. ¿Pero no fue don Jordi quién habló en alguna ocasión de y contra “capitalismo salvaje e indecente”?

6. De lo esencial: “Barcelona registró la muerte de una persona sin techo cada cinco días en 2021”. Ochenta personas en total, una cada cuatro días y medio, 400 desde 2016. Edad media de los fallecidos en la calle: 55 años, 27 menos que la media de los barceloneses. https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/barcelona-registro-muerte-persona-sin-techo-cada-cinco-dias_732416_102.html

7. Redes que dan poder y ganancias: ‘Els matins’ de TV3 ficha a Elisenda Paluzie como tertuliana ocho días después de que lo pidiera en Twitter. La ex-presidenta de la ANC fue entrevistada seis veces en programas de la CCMA entre enero y abril. https://www.eltriangle.eu/es/2022/10/17/els-matins-de-tv3-ficha-a-elisenda-paluzie-como-tertuliana-ocho-dias-despues-de-que-lo-pidiera-en-twitter/

8. No logro ver ningún disparate en las tesis y argumentos de Joaquim Coll (a propósito de la reforma del delito de sedición): “Y con la rebelión posmoderna qué hacemos” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/rebelion-posmoderna-hacemos_733337_102.html

Nuestro asunto de hoy, cuatro o cinco preguntas:

Según estudios recientes sobre la situación económica y social en nuestro país (para muchos colectivos de izquierda, ¡ay!, Estado español) en 2011, las once regiones españolas situadas al norte de Madrid, con una población total de 27 millones de habitantes, tienen una tasa media de pobreza del 21,8% (6 puntos menos que la media española, 27,8%). No es ‘normal’ desde luego. La cifra que deberían encender todas las alarmas y orientar (en serio) la política económica y social.

Pero en las seis regiones españolas situadas al sur de Madrid, la situación es bastante peor: con 20 millones de habitantes, la media alcanza el 35,6%, 7,8 puntos más que la media.

Más aún. En Andalucía y Extremadura, la población en riesgo de pobreza y exclusión se sitúa en el 38,7%, casi 11 puntos más que la media española y 16,9 puntos más que la media de las once primeras regiones. En términos porcentuales, ¡un 77,52% más!

Por otra parte, la esperanza de vida de las regiones del Norte es superior en unos tres años a la esperanza de las regiones del Sur.

Tengamos en mente esos datos y supongamos, como parece razonable suponer en el caso de un ciudadano/a de izquierdas que no renuncie a lo más básico de su ideario, que nos importa –en serio- la situación de la población trabajadora, especialmente la más vulnerable (trabajadoras en mayor proporción), de cualquier rincón de España (también de otros de países, por supuesto). Las preguntas:

¿De verdad que, desde una perspectiva de izquierda, es razonable mirar con simpatía y comprensión la construcción de nuevos muros-Estado nacionales que alejen y separen de las comunidades más empobrecidas? ¿De verdad que así se combate la pobreza y la exclusión social? ¿De verdad que también nosotros debemos seguir hablando de balanzas fiscales que “demuestran” opresiones e injusticias “de siempre”, al tiempo que se agita el lema de España contra Cataluña? ¿De verdad que hemos olvidado lo mucho que ha aportado y aporta el trabajo (el más duro y peor pagado generalmente) de ciudadanos de origen andaluz, extremeño o murciano en comunidades como Cataluña o el País Vasco? ¿De verdad que las razones que motivan y arraigan en el proyecto de secesión de Cataluña, vía unilateral o no, están directamente relacionados con los grandes valores democrático-republicanos de la igualdad, la solidaridad, el apoyo mutuo, la fraternidad, la lucha y esfuerzo común? ¿O más no tienen nada que ver?

En síntesis: ¿no es más bien cierto que las finalidades nacionalistas huelen más bien a objetivos de ricos, de gentes bien situadas y, en muchos casos, profundamente hispanofóbicas, gentes que en muchas ocasiones hablan del resto del ‘Estado español’ desde pozos de ignorancia e insensibilidad?

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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