(Página herida) Y aquí, ¿quién manda aquí realmente?

La realidad es que la resolución de la Haya ha reventado por completo el argumentario israelí. Ha establecido que es “plausible” la acusación sudafricana de que “Israel ha cometido, está cometiendo y corre el riesgo de seguir cometiendo actos genocidas contra el pueblo palestino en Gaza”, y, por tanto, ha aprobado la mayoría de las medidas cautelares presentadas por Sudáfrica y dictaminado que Israel debe “tomar todas las medidas” para evitar actos de genocidio en Gaza.
Que un tribunal históricamente diseñado por el hegemonismo occidental tras la Segunda Guerra Mundial, que nunca se ha atrevido a investigar y condenar las fechorías occidentales en el mundo, presidido por una ex alta funcionaria del Departamento de Estado americano y cuyos jueces solo llegan al cargo tras demostrar comprensión y sumisión hacia la parodia de justicia universal de la que forman parte, haya resuelto algo así, es sensacional y explosivo para la reputación de los genocidas y sus cómplices, independientemente de las consecuencias jurídicas prácticas que vaya a tener.
Recordemos que tanto Israel como Estados Unidos, París y Berlín ya declararon que ignorarían cualquier posible sentencia contra Israel.
Rafael Poch de Feliu (2024, la cursiva es mía)

Me permito recomendarles el último artículo (del que he extraído la cita) de un periodista, historiador y analista imprescindible: Rafael Poch de Feliu, “La venganza del genocida y sus cómplices” https://rafaelpoch.com/2024/01/29/la-venganza-del-genocida-y-sus-complices/#more-1432.

Les copio otro pasaje no menos esencial y certero sobre la venganza imperial y el servilismo de “países amigos”: “Para contrarrestar la derrota informativa y vengarse por el atrevimiento de la ONU, de la que el tribunal es brazo judicial, el mismo viernes las autoridades israelíes revelaban su “denuncia” de que una docena de los 13.000 empleados de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) participaron en las violencias que siguieron a la brecha abierta en las alambradas del “gran campo de concentración” de Gaza (la definición es de Giora Eiland, un alto funcionario de la seguridad de Israel en marzo de 2004, mucho antes del bloqueo del territorio)”. La acusación se fundamenta en los interrogatorios de los servicios de seguridad de Israel “a los miles de detenidos palestinos maltratados y torturados después del 7 de octubre.” Poch de Feliu nos recuerda que el plan israelí de expulsar al UNRWA de Gaza, “donde sostiene en las necesidades más elementales a dos millones de seres humanos, para hacer aun más insoportable la supervivencia en el territorio”, se conocía desde diciembre de 2023 (la televisión israelí filtró un informe del Ministerio de Exteriores). “La primera fase del plan era “establecer la cooperación del UNRWA con Hamas, decía. La segunda era “reducir las operaciones de educación y asistencia” de la agencia, y la tercera “transferir” su función a nuevos organismos. Israel hoping to push UNRWA out of Gaza post-war — report | The Times of Israel.”

Inmediatamente, diez países han suspendido su financiación a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos. ¿Qué paises? ¿Conjeturan sus nombres? Seguro que sí, han dado en el clavo: Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Canadá, Holanda, Italia, Francia, Suiza, Australia y Finlandia (representan en total alrededor del 60% de la financiación de la agencia). Afortunadamente -¡bien, bien, bien!- España no está entre ellos. Que no cambie de posición.

En idénticos términos se ha expresado el diario electrónico mexicano La Jornada en su editorial del pasado 28/01/2024: “Está claro que el supuesto involucramiento del personal de la UNRWA en las agresiones contra civiles debe ser investigado a fondo y que, de hallarse responsabilidades, éstas deben sancionarse conforme al derecho internacional. Sin embargo, asfixiar a la agencia por los actos –debe insistirse, hasta ahora no probados– de algunos individuos representa un castigo colectivo a la población gazatí, lo cual constituye un crimen de guerra”. Para La Jornada, la abyecta venganza forma parte del “repertorio de represalias sádicas e ilegales con que Tel Aviv busca acabar con la inquebrantable determinación del pueblo palestino a recuperar los territorios y la paz que le fueron arrebatados en 1948 por el colonialismo israelí, e incluye manifestaciones tan brutales el arrasamiento de barrios enteros porque una persona que vivía ahí pertenecía (según las fuerzas de ocupación) a alguna facción de la resistencia.” [1]

Olga Rodríguez ha señalado tareas posibles (poco probables desde luego) de la UE (que debemos apoyar y vindicar en mi opinión): “La Unión Europea también dispone de herramientas para forzar el cumplimiento de las medidas de la CIJ. Podría suspender temporalmente su acuerdo comercial preferencial con Israel, cuyo artículo dos condiciona la vigencia del mismo al respeto de los derechos humanos, algo que no ocurre en la actualidad”. Cada Estado europeo por sí mismo, España, por ejemplo, “también podría interrumpir intercambios comerciales hasta que Israel cumpla las resoluciones de la ONU y las órdenes de la Corte Internacional de Justicia”. Del mismo modo, “más países podrían sumarse a la demanda sudafricana o a otras, así como acelerar pasos para reconocer de inmediato el Estado palestino”. Para todo ello hace falta voluntad política. “La ley abre caminos a la política. Si ésta los rechaza, estará contribuyendo a consolidar un escenario de mayor impunidad mundial.” Es decir, garantizar, como debe hacerse, el cumplimiento de la orden de la Corte Internacional obliga a los países occidentales a modificar radicalmente su posición actual, concluye la periodista (y nosotros con ella).

Más recomendaciones (incluido el enlace al texto de Olga Rodríguez) en nota [2].

¡Sigamos aportando nuestro granito de arena (muchos formarán un gran arenal benefactor) a la justa (y desesperada) lucha del pueblo palestino!

Cojo el hilo de la página de hoy. Abro con un breve comentario sobre unas chirigotas gaditanas. Así cantaba (y lo hacen muy bien) estos días pasados la comparsa de García Rendón (supongo, y creo suponer bien, que con toda la buena intención crítica del mundo y desde una perspectiva de izquierdas), en un vídeo que fue viral tras verse en la TV pública andaluza: “Si hay que elegir entre España y la unidad del Estado, entre las banderas fachas, el Txapote y cara al sol de Borja Mari y Cayetanos (…) Si tengo que elegir entre esa España y una amnistía que me resbala, la España que no roba los derechos con la patria, enfrente de quien entierra y fusila la libertad… pa’ mi esta tierra y pa’ ti tu España».

¿Aplausos, muchos aplausos? ¿De verdad de buena? ¿De dónde y por qué estas disyuntivas excluyentes? ¿Qué es eso de elegir entre España y la unidad del Estado? ¿Y eso de pa mí esta tierra y pa ti tu España? ¿Hay que elegir entre banderas fachas, Txapote y el cara sol? ¿La amnistía nos resbala, nos debe resbalar? ¿Un signo de progresismo que nos resbale? ¿Todos los críticos a la ley de amnistía son unos fachas sin remisión, parte de la España negra-negrísima? ¿No andamos algo confundidos con nuestras risas?

Prosigo con lo del pasado martes. Les recuerdo (innecesariamente, estoy seguro) el poema “En la capital” de Erich Fried (¿Por qué será que a medida que cumplo años y me hago más viejo más me gusta la poesía brechtiana de Fried, tan querida y próxima a uno de nuestros grandes poetas, Jorge Riechmann?):

¿Quién manda aquí?”

Pregunté.
Me dijeron:

El pueblo naturalmente”.

Dije yo:
“Naturalmente el pueblo
pero, ¿quién
manda realmente?”

Y aquí, en España, ¿quién manda realmente? Lo sabido por todos, no hay secretos nominales en los puestos de mando: Estados Unidos (por ejemplo: ¿saben nuestras “autoridades” si se guarda y desplaza armamento nuclear en las bases usamericanas instaladas en sueño español?), la OTAN, los grandes poderes de la UE (que no es Europa), los sectores más reaccionarios del Estado (incluidos Ejército y Monarquía), el capital internacional más especulativo y sin entrañas, las grandes tecnológicas, la CEOE-Foment, la burguesía financiera (beneficios del Banco de Santander en 2023: 11.076 millones de euros, un 15,3% más que en 2022), el capital inmobiliario (y el turístico como vanguardia desarrollista y destructora), grandes terratenientes, los partidos y organizaciones serviles al sistema, los poderes centrales, los poderes autonómicos (la Generalitat .Cat entre ellos que también es poder),La lista continúa sin sorpresas y sin muchas variaciones. No todo fluye.

¿Y en el ámbito parlamentario? ¿Quién manda hoy realmente? Pues tampoco hay aquí sorpresas, tampoco caben aquí aquí muchas dudas: Junts-para-lo-nuestro, la quinta fuerza política en Cataluña en las elecciones del pasado 23J (392.634 votos, 530.225 en las elecciones de 2019, el 1,6% de los votos emitidos en el conjunto de España), tiene mando en plaza, mucho mando en plaza. Lo ejerce siempre que le parece conveniente y son muchas las veces que le parece conveniente. Con altivez, con chulería, para hacerse notar, para buscar titulares, con estrategias publicitarias calculadas, menospreciando todo lo que pueden (con razón o sin ella) a los “poderes españoles” y en “lucha a muerte” con su competidor ERC (con el que están de acuerdo en lo esencial: construir un nuevo muro-Estado, romper España).

Los del Vivales lo demostraron el pasado martes con su rechazo a la actual redacción de la ley de amnistía, una ley redactada en un 50% (Turull dixit) por ellos mismos, ley que, recordemos una vez más, no implica, no ha implicado en ningún momento, ninguna autocrítica por su parte. Siguen pensando (lo mismo que ERC) que no cometieron delito alguno, que lo que hicieron estuvo muy bien hecho, que todo ha sido una persecución implacable e injusta de un estado no democrático, que Cataluña merece su sacrificio patriótico, etc. etc. Por si faltara algo, necesario es repetirlo, nunca han renunciado a transitar por caminos idénticos o muy similares si los vientos les son favorables en una determinada coyuntura. “Ho tornarem a fer” es una de sus consignas centrales. No han renunciado a nada, a nada, ni siquiera a procedimientos unilaterales.

Tampoco es necesario señalarlo, pero Junts-para-casa-nostra, aunque a veces se vistan con tonalidades de centro-izquierda, nada tiene que ver con movimientos de emancipación social ni tiene ningún interés en nuevas conquistas sociales. Lo suyo no es eso, lo suyo es otra cosa, y esa otra cosa no es, por supuesto que no, la gobernabilidad de España (que les importa un carajo, lo mismo que ERC) ni siquiera Cataluña (la palabra con la que se llenan la boca siempre que pueden), sino la Cataluña que ellos representan asociada con el nacionalismo más estrecho, con los privilegios de unos cuantos, con el dominio de clase, con la hispanofobia más indocumentada, con la exclusión o el menosprecio de “los otros”, con esencias patrias, y, en algunos casos, con la xenofobia más reaccionaria. Eso es Junts-por-lo-nuestro, está en su naturaleza de derecha-derecha .Cat. Con esta formación política juega la partida el gobierno PSOE-SUMAR, un gobierno que, en ocasiones, acepta o medio acepta, forzado o no, el relato, la historia que cuenta Junts sobre los nefastos (para ellos gloriosos, necesarios y armoniosos) años de procesismo.

Una periodista de el diario.es, Luz Sanchis, dio en el clavo el pasado martes: He echado de menos unas risas cuando Miriam Nogueras ha dicho en el Congreso que Junts se mueve por el interés de los ciudadanos.” Efectivamente: ni siquiera por el interés de los ciudadanos de Cataluña; solo por lo suyo, ni siquiera por los suyos.

¿Qué sucederá en las próximas semanas? Chi lo sa! Mi conjetura: diga lo que diga el PSOE a día de hoy, se introducirán cambios (más o menos ocultados) en la actual redacción. Asegurar la impunidad de Puigdemont y de su entorno más próximo está por encima de todo. Está también en la naturaleza (esencial por el momento) de Junts-por-lo-que-diga-el-Jefe.

PS: Cataluña ha decretado la fase de emergencia por sequía en Barcelona y en 200 municipios más. Este debería ser uno de los grandes temas y “preocupaciones de país”, con todo lo que está detrás (el cambio climático, el despilfarro desarrollista, los excesos, los campos de golf, las fugas de instalaciones obsoletas, la pésima cultura ciudadana del agua,..).
Por cierto, sobre otras “señas de identidad” de Cataluña lean si tienen ocasión el editorial que Jaume Reixach i Riba ha publicado en El Triangle, 1562, 31/01/2024. ¡Verán qué curiosa seña de identidad, pasada la frontera, atribuye (con razón) el director de El Triangle a la Cataluña actual!
El mientras tanto electrónico del mes de febrero está dedicado al profesor, catedrático emérito de Filosofía del Derecho y luchador antifranquista y ecosocialista Juan-Ramón Capella. Les copio el enlace: https://mientrastanto.org/

        
Notas                             
1) https://www.jornada.com.mx/2024/01/28/edito
2) Craig Murray, “Un rayo de esperanza”  https://globalter.com/un-rayo- Olga Rodríguez, “EEUU y Europa tienen un grave problema de coherencia con su posición ante Gaza”  https://www.eldiario  Marjorie Cohn ¿Qué ocurre ahora que la CIJ ha ordenado a Israel que no cometa genocidio?   https://truthout.org/articles/                                                                     

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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