Presentación de: Manuel Sacristán Luzón, «Sobre Sartre»

Texto leído en la fiesta de PCE en Madrid, sábado 25 de septiembre.

Buenas tardes. Un inesperado e ineludible compromiso familiar de última hora me impide estar entre ustedes. Discúlpenme. Unas breves palabras para acompañar la presentación del -por ahora- último libro editado de Manuel Sacristán Luzón (1925-1985).
En este primer centenario de la fundación del PCE (¡y que sean muchos más!), gracias al comité organizador por la fiesta, por la invitación y por ayudar a dar noticia de este libro magníficamente editado por Prensas Universitarias de Zaragoza.
Nadie mejor que el profesor José Sarrión, un gran y productivo estudioso de la obra del traductor de El Capital, y los compañeros Paula Garvín y Eddy Sánchez para darles cuenta del contenido del libro, un libro que ha sido prologado espléndida y generosamente por el profesor y compañero Juan Manuel Aragüés. Nuestro más sincero agradecimiento.
Permítanme que me sitúe en los alrededores de Sobre Sartre y les señale desde allí cinco breves observaciones:
1. Es mucha la diferencia y distancia entre el filosofar de Sacristán y el de Jean-Paul Sartre. Ello no es obstáculo, no debería serlo, para constatar proximidades esenciales: desde el amor de ambos por el teatro (Sacristán, además de un reconocido crítico teatral de la revista Laye, fue autor de una obra de teatro, “El pasillo”) hasta su ininterrumpido compromiso político (ambos fueron en serio, muy en serio) pasando por su interés crítico por la obra de Heidegger, su solidez filosófica, su saber a qué atenerse y su permanente interés por la buena literatura. Desde coordenadas distintas, a veces muy distintas, ambos fueron filósofos de una pieza, de la cabeza a los pies.
Sobre el compromiso de Sartre hasta sus últimos momentos (lo mismo que en el caso de Sacristán), es justo recordar un paso de la nota necrológica que sobre él escribió el traductor del Anti-Dühring: “Muchos no dejaremos nunca de agradecerle infinitamente su ridícula visita [en 1974] a los muros de la cárcel de Stammheim”, la cárcel, como seguramente recuerdan, donde fueron suicidados varios militantes del grupo Baader-Meinhof, Ulrike entre ellos.

2. En el libro se recoge el esquema de una conferencia de 1965 (que no llegó a grabarse) y la transcripción de dos más, ambas impartidas en 1980, tras el fallecimiento del autor de El Ser y la Nada. No sé si alguno de ustedes desconoce la faceta de Sacristán como conferenciante. En la red hay varias conferencias colgadas (no las incluidas en el libro); también en los documentales Integral Sacristán (incorporamos cinco de las que conservamos grabación). Si es así, si no conocen esa arista de su obra, ¡están de suerte! ¡Déjenlo todo o casi todo y, cuando puedan, conéctense, oigan y disfruten! Ha habido muy pocos conferenciantes en la historia reciente de nuestro país, no es una hipérbole, que estén a la altura del autor de “El trabajo científico de Marx y su noción”, un clásico del marxismo español que, inicialmente, fue también una conferencia, impartida en 1978 en la Fundación Miró de Barcelona.

3. Compartiendo una célebre preocupación vital de Goethe, el joven Sacristán escribió, en 1951, una reseña crítica a la edición de unos recientes escritos de Simone Weil. Decía en ella que “[..] poco a poco va uno descubriendo que es más difícil saber leer que ser un genio”.
Una prueba contundente, casi una demostración, de que ese difícil saber leer lo practicó Sacristán con mucha fortuna y disciplina la tienen en el libro que presentamos. El último de los textos que hemos incluido es, básicamente, la lectura, deslumbrante en mi opinión, de una entrevista a Sartre que se publicó en El País un mes antes de su fallecimiento.

4. He dicho antes “por ahora el último publicado” y he dicho bien, porque dentro de unos meses la editorial Montesinos publicará el primer volumen, de una serie de tres, con el título general de Metodología de las ciencias sociales (y escritos afines). Jose y yo somos también los editores. El colectivo amigo Espai Marx ha apoyado la edición. Deseamos recoger en estos tres libros los materiales de las clases de metodología que Sacristán impartió entre 1976 y 1985, más el curso de Teoría general de método de 1972-1973 y otros textos inéditos. Aún siéndolo, no es un libro estrictamente académico. Hay mucho de sociología, de historia, de filosofía y de política de ciencia que seguro, no es publicidad, no es un hablar por hablar, será de su interés.

5. Sacristán sigue estando muy vivo en la filosofía española y en el filosofar de muchos otros países. Hay dos libros sobre su obra, editados en estos últimos meses, de los que me gustaría dar cuenta. Juan Dal Maso y Ariel Petruccelli son autores de: Althusser y Sacristán. Itinerarios de dos comunistas críticos, libro publicado en Buenos Aires por Ediciones IPS (Por cierto, la editorial Marat, también de Buenos Aires, ha anunciado la publicación, creo que inmediata, de una amplia y cuidada Antología de su obra, una iniciativa que, desde mi punto de vista, también haría falta en nuestro país).
El segundo libro al que me refería se titula La tradición de la intradición. Su autor, Víctor Méndez Baiges, un profesor de Filosofía del Derecho de la UB, abre las páginas (todas excelentes, todas escritas con cabeza propia) que dedica al autor de “Panfletos y materiales” con estas palabras: “A veces sucede lo imprevisible. Una planta crece casi sin agua y sin luz en la pura roca. Cuando todos están sentados, alguien está de pie, o lo contrario. Todos bailan una música y alguien no hace ni caso. A veces, eso sucede.” ¡En la diana! Así sucedió en el caso de Sacristán. Cuando muchos estaban cómodamente sentados, él estaba de pie, en la pura roca. Y así siguió, durante años y años, hasta su prematura muerte en agosto de 1985, a punto de cumplir 60 años. ¡En 2025 celebraremos el primer centenario de su nacimiento!

No les canso más, les dejo en muy buenas manos.
Permítanme finalizar con un poema que ustedes conocen muy bien y con el recuerdo de una amiga del alma, Luisa Trueba Mira, asidua asistente a la fiestas de Treball, atenta lectora de Sacristán desde muy joven, también de Sartre, que falleció en la madrugada del domingo pasado. De nuevo la muerte, golpeando duro, muy duro, ha levantado muy pronto, demasiado pronto, el vuelo. ¡Arden, queman las pérdidas!
En el poema de Brecht, quien, como saben, era uno de los poetas preferidos de Sacristán (también de Luisa), se habla de lucha. Podemos entender aquí lucha como resistencia, como apoyo mutuo, como esfuerzo solidario, como fraternidad, como cuidados, como preocupación por los y las más vulnerables, como cercanía con las y los otros, como aspiración real, práctica, a un mundo humano, mucho más humano, feminista y justo. Dice así y pueden decirlo conmigo:

Hay personas que luchan un día y son buenas.
Hay otras que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenas.
Pero las hay que luchan toda la vida,
Esas personas -gentes como ustedes, como Jose, como Paula, como Eddy, como Sartre, como Sacristán, como Luisa- esas son las imprescindibles.

Gracias por su atención. ¡Hasta la victoria, hasta el vivir con dignidad siempre!

24 de septiembre de 2021

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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