Razones poliéticas de un poeta concernido (y III)

Para los machadianos y las machadianas del mundo que saben, como sabía el poeta, que el género humano es la fraternidad, el apoyo mutuo, el coraje, la proximidad, la solidaridad… y la Internacional por supuesto.

Nada os importe -decía Juan de Mairena- ser inactuales, ni decir lo que vosotros pensáis que debió decirse hace veinte años; porque eso será, acaso, lo que pueda decirse dentro de otros veinte. Y si aspiráis a la originalidad, huid de los novedosos, de los noveleros y de los arbitristas de toda laya. De cada diez novedades que pretenden descubrirnos, nueve son tonterías. La décima y la última, que no es una necedad, resulta a última hora que tampoco es nueva.
Antonio Machado (27/03/1938)

El deber de la persona que investiga los escritos de los científicos, si su objetivo es aprender la verdad, es enemistarse con todo lo que lee y y atacarlo por todos los flancos. También ha de sospechar de su propia opinión mientras lleva a cabo un examen crítico, para no ser víctima ni de los prejuicios ni de la indulgencia.
Ibn al-Haytham (Alhacén) (965-1040)

Sigamos siendo inactuales, como aconsejaba el maestro Mairena; sospechemos de nuestras propias opiniones, como sugería hace un milenio Ibn al-Haytham.

Cinco observaciones y cuatro sugerencias (entre estas últimas, una entrevista de Albert Soler a Maria Rosa Pérez Cañares. Copio un pasaje: AS: La situación política, de rechazo a todo lo que sea demasiado español, ¿perjudica al flamenco? MJPC: La verdad es que sí, lo digo claramente. El flamenco es un nexo de unión, una cultura que compartimos con el resto de España. Y hay gente a la que esto no le gusta, que no quiere tener nada con común con el resto. El flamenco les recuerda que compartimos cultura, y eso no gusta [la cursiva es mía]).
Las observaciones:
1. Entre lo incomprensible y lo que no puede comprenderse: El pasado 29 de octubre ERC rechazó firmar una declaración presentada por el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, frustrando así que la institución se felicitara por la década sin violencia en el País Vasco y el resto de España, y reiterara a un tiempo su defensa de los derechos fundamentales. ¿Qué decía la proposición contra ETA no firmada por ERC? El texto condenaba la «sinrazón» e «injusticia» que supuso la actividad de la banda terrorista, denunciaba la «ilegitimidad» de la violencia para conseguir fines políticos y reiteraba la voluntad de «acompañar» a las víctimas, a todas las víctimas, que sufrieron la «barbarie». Un papel así, ¿no se firmable?

2. Entre el cinismo y la tomadura de pelo: El conseller de Economía y ex directivo de La Caixa, Jaume Giró, acumula más de 7 millones de euros en patrimonio (programa Planta Baja de TV3). En Catalunya Ràdio declaró que «tiene una sensibilidad de izquierdas mucho mayor de lo que la gente se cree», además de remarcar que «por supuesto» se encontraba cómodo negociando los presupuestos con la CUP. Yo vengo de Badalona, afirmó, “vengo de una familia completamente humilde. He tenido la suerte de llegar a ciertos puestos y ciertas posiciones en la empresa, pero eso no me hace olvidar mis orígenes”. Los tiene muy claros, aseguró.

3. Entre la revisión y el cambio de paradigma: El centro de estudios Catalonia Global Institute aconseja en un informe reciente al presidente Aragonès abandonar por completo su actual hoja de ruta: desmarcarse de los separatistas escoceses (que siempre se han mantenido alejados de sus pares .Cat) y volcarse en su lugar con el Gobierno británico (que podría ser mucho más proclive a la independencia de Cataluña). Aunque para el secesionismo catalán pueda resultar electoralmente rentable apoyar al nacionalismo escocés, será geopolíticamente desastroso según CGI. En resumen: para este centro de estudios nacional-secesionista, la foto que necesita Aragonès no es con Sturgeon sino con un Johnson enfrentado a Bruselas (Por cierto, ¿cómo se financian?).

4. Entre los cuentos falsarios del pasado y los mismos cuentos del futuro: Lo ha señalado Albert Branchadell -en la línea de Vicente Serrano- de manera convincente [1]. El pasado 21 de septiembre el Consejo Ejecutivo aprobó el Plan de Gobierno para la presente legislatura, plan que promete “la aprobación de un proyecto de ley electoral de Cataluña”. Cataluña, recordemos, es la única comunidad autónoma española que no ha desarrollado una ley electoral propia [2]. La mayoría absoluta independentista (55% de los escaños) reposa en el 48% de los votos. En el pasado debate de política general, el Parlamento rechazó la única propuesta de resolución sobre el tema (presentada por Ciudadanos). La mayoría de la Cámara prefirió no secundar la “peligrosa” idea de “una ley electoral que garantice la igualdad en el valor del voto de cada ciudadano”. Esa votación, señala Branchadell (y yo con él), es indicativa de lo que probablemente va a suceder: se dará algún paso para elaborar la ley, se hablará del voto electrónico, pero en el apartado del sistema electoral no hab acuerdo (del mismo modo que no lo hubo en el último intento de 2015). Conocemos la causa: los partidos independentistas no tienen ningún incentivo para poner en riesgo sus mayorías absolutas en pro de una mayor proporcionalidad. Ni ERC ni JxCat (no sé la CUP, que debería estar por la labor si fuera una fuerza política consistente) tienen ningún interés en que, por ejemplo, la provincia de Lérida –feudo independentista por el momento– pase de los 15 escaños que le corresponden a los 6 (¡9 menos!) que le tocarían proporcionalmente por población.

5. Entre el delirio político y el delirio de grandeza. Junts per .Cat-3% copó (75%) el pasado fin de semana las elecciones a la Asamblea, el “Parlamento” de ese ente de política-ficción que denominan “Consell per la República”, autoproclamado a su vez como “gobierno legítimo” de Cataluña. Recordemos, así lo ha hecho Cristian Segura oportunamente, que en el acuerdo de Gobierno de ERC-Junts del pasado mayo se establece que el Consell debe reformularse para que se convierta “en un órgano que coordine la estrategia de los partidos nacional-secesionistas para alcanzar la separación de España” (¡Lo que han leído!). Los seis candidatos más votados son todos nombres de referencia de Junts: los eurodiputados Puigdemont, Clara Ponsatí y Toni Comín; Lluís Puig, la presidenta del Parlamento de Cataluña, Laura Borràs (¡el doble poder!), y la diputada Pilar Calvo. Ningún dirigente de ERC estará en esa Asamblea. El parlamento del Consell elegirá su presidente y la presidencia del propio Consell. El Vivales tiene todos los números. Nombrado el nuevo presidente, este procederá a formar el “gobierno del Consell”, un grupo que encarna, según “el espíritu fundacional del Consell”, la soberanía del pueblo de Cataluña. No es ficción narrativa. ¡La soberanía del pueblo de Cataluña! ¿De qué pueblo, de qué soberanía estarán hablando?

Las sugerencias:
1. Laura Aznar y Roger Palà, “Qui són i quins negocis tenen els 28 catalans més rics?” Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola Europacific Partners, encapçala el rànquing de la llista ‘Forbes’ amb un patrimoni de 1.900 milions d’euros. https://www.elcritic.cat/noticies/qui-son-els-28-catalans-mes-rics-segons-la-llista-forbes-107885.
2. Albert Soler entrevista a María José Pérez Casares: “El flamenc indica que compartim cultura, i a alguns no els agrada» https://www.diaridegirona.cat/cultura/2021/11/03/flamenc-indica-compartim-cultura-i-59089437.html
3. Joaquim Coll, “ERC reescribe la DUI” https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/erc-reescribe-dui_557586_102.html

Cojamos de nuevo el hilo machadiano; me sigo apoyando en el prólogo de Monique Alonso [3].
El doctor José Puche Álvarez fue designado por el gobierno de la II República para ocupar la Dirección General de Sanidad de Guerra (diciembre de 1938). Fue el médico que visitó a Machado durante su estancia en Barcelona. Dejó este testimonio: “Sentía yo por él la gran admiración que se debe quizá a que me lo imaginara como un hombre poderoso, fuerte. Mas pronto me di cuenta de que tenía asistencia más de amigo que de médico, teniendo él la comprensión de un paciente inteligente y yo ciertas tolerancias para el enfermo, llegando incluso a un acuerdo para que pudiese transgredir a veces mis disposiciones.”
Cuenta Alonso que la primera noticia de la entrada inminente de las tropas franquistas en Barcelona se la dio al poeta el conservador de Torre Castañer, la casa donde se alejaba con su familia. Era un chico joven, “que se ocupaba de la ayuda de los frentes y que, en pocas ocasiones, había visitado a don Antonio.”
En 15 de enero, el rector de la Universidad de Barcelona [4] ya había avisado a Machado que se preparase para salir con un grupo de intelectuales. El 22 de enero llegó a Torre Castañer un coche enviado por el doctor Puche Álvarez. Alonso recuerda que el último día que estuvo el poeta en Barcelona, un mes antes de morir, escribió, según su hermano José, un artículo sobre el general Vicente Rojo, que un ciclista del Ministerio de Propaganda llevó a su destino. “Este artículo sería el último escrito en España, pero también el último escrito en su vida dedicando, como dice tan justamente su hermano José, hasta el último momento sus energías en la defensa de su patria”. El artículo no se ha encontrado. Cuando llegó a La Vanguardia, no pudo publicarse. El diario barcelonés se cerró aquella noche, el artículo desaparec.
Alonso comenta que para despedirse de Barcelona y de España, el poeta del “torpe aliño indumentario” (Unamuno: “el hombre más descuidado de cuerpo y más limpio de alma”) se puso su mejor traje: uno azul marino, limpio y bien planchado. Por lo que contó Matea Monedero, su cuñada, la esposa de José Machado, le iba ya grandioso.
Los bombardeos sobre Barcelona se fueron acrecentando. Aquel 22 de enero de 1939 Barcelona vivió su último domingo republicano. Según La Voz de Madrid (se editaba en París), en las últimas cincuenta horas la aviación italo-germana había sobrevolado unas 28 veces la ciudad dejando numerosos muertos en la población civil. Mi tía materna sufrió esos bombardeos.
En el aire frío de aquellos días de invierno, prosigue Alonso, flotaba en el aire una tristeza absoluta. “Esa tristeza era aún más absoluta en el corazón desgastado y sensible del poeta que iba a emprender un viaje muy difícil”: el del exilio.
El exilio definitivo había empezado ya. Miles y miles de hombres, mujeres y niños se encaminaron hacia el norte, hacia Francia. “Todos avanzaban juntos, desde el campesino hasta el intelectual, desde lo niños hasta los mayores, pasando por los milicianos y funcionarios sin distinción alguna, con un solo objetivo: hallar la libertad y seguir luchando”. Entre ellos, un médico republicano madrileño, Eduardo Rodríguez, y su esposa, la enfermera barcelonesa Enriqueta Farré Díaz-Maroto. Su hijo, Eduard Rodríguez Farré nacería dos años después en el exilio, en Argelès.
Con esa esperanza, concluye Alonso, viajaba también la amargura. “Amargura por tener que abandonar sus bienes, cierto; pero sobre todo amargura por ver un ideal frustrado, un ideal por el que habían combatido durante tres años. Tres años de lucha encarnizada, miles y miles de muertos, miles y miles de heridos, miles y miles de familias truncadas y los que pudieron escapar, yendo a parar ahora al exilio”. Entre esos muertos, Salvador López Campo, un campesino oscense (Peralta de Alcofea) que no había cumplido 20 años.
El poeta falleció un mes más tarde, el 22 de febrero de 1939. Ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar. “Estos días azules y este sol de la infancia…” dejó escrito.
Veamos una nueva selección temática, la última.
1. Orgullo de ser un republicano español
1.1. España ha sido consecuente consigo misma, cuando el doctor Negrín la ha proclamado como sustentadora de los valores éticos universales, cuando el doctor Negrín y Álvarez del Vayo han exaltado en Ginebra -la hoy lamentable Ginebra, tantas veces antaño patria y asilo de libertad- el gesto españolísimo, y han sabido oponer la suprema hombría de bien al despotismo del fascio inverencundo y a la suprema avilantez del fascio encubierto. España ha sido consecuente consigo misma cuando, abrumados nosotros por la adversidad y en los momentos de mayor angustia, nos ha hecho sentir el supremo orgullo de ser españoles. De suerte que ya sabemos que no todo fue sorpresa en lo pasado, y sospechamos que no todo ha de serlo en el futuro.” (23/10/1938)
1.2. El gobierno de nuestra República, en el ejercicio de un derecho incuestionable, y en el cumplimiento de su más alto deber, ha formulado, en el documento del doctor Negrín, de todos conocido, las líneas generales de los fines de guerra para España entera. Nada en ellos se prejuzga; nada en ellos implica coacción y amenaza. Todo en ellos significa atención y respeto para todas las buenas voluntades de España. Meditadlo bien. Y escuchad, al par, el dictado de vuestra conciencia. El os señalará el único camino para ser españoles.” (22/11/1938)

2. Palabras a los brigadistas
A los voluntarios extranjeros: Cuanto hay de trágico en la gesta española de nuestros días culmina en el hecho de que hayan de abandonarnos nuestros mejores amigos, los hombres abnegados y generosos, como Jorge Hans -cito un nombre egregio en representación de toda una legión de héroes-, que han combatido por un ideal de justicia y por la España auténtica, frente a los traidores de nuestra casa y a los mercenarios y serviles, obedientes a la perfidia reaccionaria de dentro y a las iniquidades codiciosas de fuera.
Ellos, los voluntarios por excelencia, se marchan porque así lo exigen altísimas razones de Estado.
Con su ausencia, en efecto, queda algo que nadie puede poner en duda. España lucha sola, completamente sola, contra la invasión extranjera: contra los sediciosos, desnaturalizados por su propia conducta, y las tropas que, cobarde y subrepticiamente, han introducido en España dos grandes naciones tan poderosas como envilecidas por sus dictadores.
Nuestros peores enemigos han entrado todos por las puertas de la traición. Frente a ellos se yergue solitaria la hombría española, envuelta en los férreos harapos de nuestro Don Quijote, pero bañada en luz, toda vibrante de energía moral.
No es sólo la disciplina -que ya sería bastante en estos días de guerra-; es también sobre todo una profunda convicción la que me lleva a aceptar como español, y aplaudir sin reservas, el gesto y las palabras del doctor Negrín. Pero un deber de gratitud no menos imperioso, y un impulso cordial no menos sincero, dictan también estas palabras. Amigos muy queridos, compañeros, hermanos: la España verdadera, que es la España fiel al Gobierno de su República, nunca podrá olvidaros. En su alma lleva escritos vuestros nombres: ella sabe muy bien que el haber merecido vuestro auxilio, vuestra ayuda generosa y desinteresada, es uno de los más altos timbres de gloria que puede ostentar.” (29/10/1938).

3. Elogio a la resistencia de Madrid
«Quien oyó los primeros cañonazos disparados sobre Madrid por las baterías facciosas, emplazadas en la Casa de Campo, conservará para siempre en la memoria una de las emociones más antipáticas, más angustiosas y perfectamente demoniacas que pueda el hombre experimentar en su vida. Allí estaba la guerra, embistiendo testaruda y bestial, una guerra sin sombra de espiritualidad, hecha de maldad y rencor, con sus ciegas máquinas destructoras vomitando la muerte de un modo frío y sistemático sobre una ciudad casi inerme, despojada vilmente de todos sus elementos de combate, sobre una ciudad que debía ser sagrada para todos los españoles, porque en ella teníamos todos -ellos también- alguna raíz sentimental y amorosa. Los asesinos de Madrid, asesinos de España, estaban allí, crueles, implacables… Pero no entraban. ¡Ah! No podían entrar. Hubo de aplazarse indefinidamente el sacrílego Te Deum en la Puerta del Sol que proyectaban aquellos enemigos de Dios, para festejar la consumación de su crimen. No entraron, no podían entrar, porque Madrid no lo consentía. Un general insigne y unos cuantos capitanes egregios -¿habrá algún día bronce bastante para ellos?- cuajaron con pechos madrileños un frente de combate, una barrera infranqueable para el odio faccioso. Ha pasado un año, y para asombro del mundo -¿merece el mundo tan sublime espectáculo?- esa barrera sangra, pero no cede. ¿Triunfará Madrid? La victoria la ha ganado cien veces, quiero decir que cien veces la ha merecido.” (8/11/1938)

4. Autocrítica y modestia
«Yo siento mucho no haber meditado bastante sobre política. Pertenezco a una generación que se llamó a sí misma apolítica, que cometió el grave error de no ver sino un aspecto negativo de la política, de ignorar que la política podía ser algún día una actividad esencialísima, de vida o muerte, para nuestra patria. No es extraño que no sea un hombre de mi quinta, sino de otra posterior, el doctor Negrín, quien tiene hoy la gloria de interpretar, en plena guerra, la voluntad política de España, en un documento que ya la Historia ha hecho suyo, y que merece el respeto y la admiración de todos. Cábeme la profunda satisfacción de no haber sido totalmente recusado en mi vejez por los pecados de mi juventud, de que todavía se quiera escuchar mi voz, cuando tantas otras, justamente autorizadas, tienen la palabra.” (13/11/1938)

5. Ideario político
«A todos los españoles. Más de una vez he dicho, y nunca me cansaré de repetirlo, que mi ideario político se ha limitado siempre a aceptar como legítimo solamente el Gobierno que representa la voluntad del pueblo, libremente expresada. He de añadir que la palabra pueblo no tiene para mi una marcada significación de clase; del pueblo español forman parte todos los españoles. Por eso estuve siempre al lado de la República española, cuyo advenimiento trabajé en la modesta medida de mis fuerzas y dentro de los cauces que yo estimaba legales. Cuando la República se implantó en España, como una inequívoca expresión de la voluntad política de nuestro pueblo, la saludé con alborozo y me apresté a servirla, sin aguardar de ella ninguna ventaja material. Si ella hubiera venido como consecuencia de un golpe de mano, como imposición de la astucia o de la violencia, yo hubiera estado siempre enfrente de ella. Yo sé muy bien que dentro de una República se plantean problemas mucho más hondos que el estrictamente político –son ellos de índole económica, social, religiosa, cultural, en suma-, y que, dentro de esa República, caben ideologías no solo diversas, sino hasta encontradas. Pero por muy honda y enconada que sea la lucha, la República conserva su legitimidad mientras la voluntad del pueblo, libremente expresada, no la condene. Por eso cuando un grupo de militares volvió contra el legítimo Gobierno de la República las armas que de él había recibido para defenderla de agresiones injustas, yo estuve, sin vacilar, al lado de ese Gobierno desarmado. Sin vacilar, digo, y también sin la menor jactancia, porque creía cumplir un deber estricto. Los profesionales de las armas no eran ya el Ejército de España: el Ejército de España era entonces, para mí, aquel que el pueblo hubo de improvisar con los mejores de sus hijos; un Ejército tan débil e insuficientemente armado por fuera, como fuerte y superabundantemente provisto, por dentro, de razón y de energía moral. Improvisado, digo, con los mejores de sus hijos, y no vacilo en añadir: con un pequeño grupo de voluntarios propiamente dichos, de hombres abnegados y generosos que venían a España, sin la más leve ambición material, a verter su sangre en defensa de una causa justa.” (22/1/1938)

6. Contra las plumas mercenarias
«Mas no exageremos nuestra extrañeza. Gran parte de la Prensa, a cuyo cargo está la labor de formar la opinión, sirve a intereses de clase sin patria, cuando no a intereses fascistas, literalmente vendida al adversario. En Francia no es un secreto para nadie la cantidad que invierte Alemania en la compra de plumas mercenarias. Pero no es esto todo, ni seria suficiente. En las esferas del gobierno y de la plutocracia anglo-francesa imperante reina el terror a un despertar verdadero de la conciencia de los pueblos. El error monstruoso, o la iniquidad sin ejemplo, que supone la llamada no intervención en España, enderezada toda ella a hacer creer que la lucha en nuestra península es una mera guerra civil promovida por Rusia, una lucha de opiniones encontradas, cuya repercusión más allá de nuestras fronteras, sólo podría contribuir a precipitar la revolución social; la ocultación del hecho verdadero que es, a todas luces, la invasión constante, sistemática y progresiva de nuestro territorio por quienes aspiran a un nuevo reparto del mundo en detrimento de los dos Imperios democráticos del occidente europeo, es algo que no admite el total desenmascaramiento, sin una repulsa de fondo, ajena a todo juego polémico de partido, que llevaría a los pueblos de Inglaterra y de Francia, despiertos, a pedir cuentas demasiado estrechas, a imponer las más terribles sanciones a los culpables. Cierto que en Inglaterra y en Francia han sonado ya voces acusadoras, que suponen conciencias vigilantes; más todo ello no ha roto la espesa costra del engaño. Para muchos, los más, estas voces cantan de falsete, responden a intereses políticos y sociales no siempre legítimos, simulan peligros inexistentes. Se ignora que, aun en el caso de que las voces apocalípticas no fueran enteramente sinceras, coinciden con la realidad de los hechos, que en política se miente muchas veces con la verdad y que no falta quién señale peligros verdaderos sin creer en ellos.” (6/1/1939)

No les canso más. ¡Háganse con el libro! No les decepcionará.
Para futuras reediciones de este libro tan machadiano (por contenido y forma) me atrevo a sugerir: a) Deberían corregirse las erratas (que son muchas) en la separación de palabras por fin de línea; b) Algunos de los textos incorporados demandan para su mejor comprensión notas al pie de página; c) Deberían corregirse también los errores y erratas de los artículos en su edición originaria, no tiene ningún sentido mantenerlos aunque no se hayan podido encontrar aún los textos originales de nuestro gran poeta. ¿Para qué seguir escribiendo Jaurès con el acento cerrado? d) Corrección, finalmente, de las propias erratas de edición. Por ejemplo, la referencia a las palabras iniciales del Juan de Mairena; la disyunción o se ha transformado en la proposición a.

Notas
1) https://elpais.com/espana/catalunya/2021-10-30/el-cuento-de-la-ley-electoral.html
2) A día de hoy, las elecciones catalanas siguen reguladas por la disposición transitoria cuarta del Estatuto de Autonomía de 1979 y por la Ley Orgánica española del Régimen Electoral General.
3) Antonio Machado a Barcelona (1936-1939). Articles a La Vanguardia, Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2021, pp. 6-17.
4) Monique Alonso habla, creo que por error, del decano. Pero tal vez el error sea mío.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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