Del profesor Miguel Candel, presidente de AIREs.
Quizá no se sepa demasiado por el gran público (que cada vez es más «pequeño»), pero el primer ejército «nacional» propiamente dicho (de conscriptos) no apareció hasta la Revolución Francesa. Hasta entonces todos los ejércitos eran básicamente ejércitos privados (de grandes señores, cuyo concurso tenían a veces que «mendigar» los reyes). Federico II el Grande de Prusia dio ya algunos pasos en la dirección de un ejército «nacional». Los ejércitos de la Antigüedad, aunque en Roma las legiones adquirieron un carácter parecido al de los modernos ejércitos nacionales, eran también cuerpos básicamente profesionales y, por tanto, mercenarios. El poeta lírico más antiguo conocido, Arquíloco de Paros, era un soldado mercenario (semejante síntesis de las letras y las armas le habría encantado a Don Quijote).