Del compañero Joaquín Miras, presidente de Espai Marx.
Amigos: como sabéis, se considera que es difícil entender a Hegel. Tomemos, como ejemplo o caso, una de las ideas, abstrusas prima facie, que Hegel repite: que el espíritu ha hecho su existencia igual a su esencia, o, dicho a la inversa, que la esencia es autoidéntica con la existencia…etcétera: Qué galimatías.
Bueno, aquí, para aclarar y entender esta frase, lo único que nos falta es, tan solo,…700 años de filosofía escolástica: sobre los universales, sobre los trascendentales, sobre las interpretaciones filosóficas del realismo, el nominalismo, el conceptualismo, todos esos conocimientos que van incluidos en ese saber, la traditio de la filosofía escolástica, que, ya en otras ocasiones, he planteado que es lo «necesario» para entender a Hegel: si el concepto está in re, o no, sino que está in subiectum, o … si la relación significante significado, 1) es falsa, 2) o es solo conceptual, 3) o remite a una idea-forma platónica…o… 4) es solo relación significante…referente: ¡!…. . «Tan solo», todo el debate escolástico sobre si tenemos una «essentia», una «quidditas» preexistente como «Forma» gracias a la cual, cada uno de los individuos existentes tiene su ser prefigurado «por participación », tal como planteaba la síntesis aristotélico-platónica que es la de la escolástica medieval más clásica, hasta que llegan las nuevas interpretaciones árabes. O, si, como sostienen nuevas corrientes posteriores, -Escoto…Occam… el debate con los anteriores…- y recoge y reelabora el gran Francisco Suárez, no existe tal essentia preexistente, y el ser humano es «causa libre» que se auto pone en cada acto de autocreación o exsistere (de «ex» «hacia afuera» y «sistere», «tomar posición, estar de pie», y que significa «aparecer/ emerger…), o sea, en cada ponernos, o autogenerarnos, sin modelo alguno predeterminado, como existencias. En este caso, por lo tanto, lo que tiene prioridad ontológica, no es la essentia-quidditas-esencia sobre el ex sistere, esto es, sobre el sistere ex, sobre el estar generado, el aparecer o emerger, el estar fuera, la existencia/ex-istir. Sino al revés, es la existencia, el ex sistere, el sistere ex, («aparecer», «emerger») el ponernos/crearnos mediante la autocreación de nosotros sobre nosotros mismos, sin patrón preexistente: eso, o esa, la existencia, es la que tiene prioridad ontológica sobre la esencia. Pues bueno: el ex – sistere, el surgimiento de cada individuo o estar/sistere – fuera/ex, el «aparecer», en alemán del XIX, en Hegel, es, se dice, o expresa, justamente, «er-scheinung» o «phänomenologie»/« fenomenología», palabra creada a partir de palabra griega -faino/φαινο, mostrarse, generarse, manifestarse poniéndose…-, términos que significan el aparecer por autocreación. Por tanto, lo que dice la frase del inicio, que es resumen de Hegel, es que él, como miembro de la traditio clásica escolástica, de la que él, Hegel, es un miembro, opta por una particular corriente de la misma: sigue, prosigue la corriente según la cual la existencia es la única esencia nuestra. Y, en consecuencia, su filosofía considera que estamos en constante autocreación de nuevas existencias nuestras, distintas de las anteriores. Que, por tanto, en ese ser humano que es autocreación práxica intersubjetiva, no hay nada estable, nada preexistente que lo sea persistente y permanentemente, que sea ser que es, permanentemente, «essente», gerundio, un «siendo permanente»; es decir, lo que se denominaba essentia. Por el contrario, lo único estable es el sacar nuevamente, el aparecer perpetuo de nuevas maneras de existir -aparecer: er-schein-ung, aparecer como producto nuevo puesto o creado sin patrón previo-; o sea lo único permanente es el cambiar permanente. Ese es nuestro «trascendental» ontológico -el de «el ser que es una nada y se tiene que poner como devenir»-, que no percibimos intelectualmente mediante experiencia, porque nosotros, como individuos, cuando nos ponemos a pensar sobre el mundo, ya estamos inmersos en una u otra eticidad histórica concreta. Nuestro «trascendental» es el ser una constante erscheinung, ser un constante sacar de nosotros ex novo , maneras concretas, históricas , de ser y hacer. No tener naturaleza prefigurada (no tener quidditas/ essentia) y ser por ello historicidad….Hegel, ecce homo. De ahí pueden concluirse nuevas preguntas filosóficas, y Hegel las concluye: cómo será cada nueva puesta de existencia, qué relación tiene con las anteriores…;… y: si nos ponemos nosotros a nosotros mismos, cómo será el conocimiento con el que nos conozcamos, pues el conocimiento fijo, no puede ser parte de una essentia preexistente que no existe -que no «hay»-, sino también creatio a cada ocasión… aunque subsuma, por tenerlo al alcance, el saber anterior.
Por cierto que todas estas cuestiones escolásticas o procedentes de la escolástica, en las que se incluyen las de Hegel, proceden de la filosofía praxeológica de Aristóteles, de Aristóteles, padre de la praxeología, del filosofar, de la filosofía sobre la praxis en común. . La praxeología surge en la filosofía de Aristóteles…. No es, por tanto, una boutade que Hegel solo se entiende bien, si….o Hegel se entiende cada vez mejor, cuanto más filosofía escolástica se conoce, o cuando se conocen mejor los grandes debates escolásticos. Esa es «su lógica de proposiciones», sin la cual no se pueden leer los textos analíticos de lógica formal….
En cuanto al «etcétera» de antes, el que he anotado al escribir «que su esencia es idéntica con su existencia, o al revés -su existencia es idéntica con su esencia- , es, quiere decir, que somos el ser idéntico con nosotros mismos…¡Pero!… de identidad «mediada», de identidad no idéntica: ¿?: Pues, somos idénticos a cada etapa nuestra distinta -¿cómo podemos ser idénticos si a cada etapa somos distintos?- , debido a que, a cada diversa forma nuestra histórica de ser/existir, que es distinta de la anterior, y lo será de la posterior, somos iguales: ¿Iguales, iguales en qué?; en que somos siempre igualmente el ser que se autocrea; nos autocreamos, como lo hicimos antes, y como haremos después; en que siempre somos autocreación existencial, en que eso es lo idéntico y permanente…historicidad. Somos idénticamente históricos siempre…Como se puede entender, este modelo explicativo sobre el ser humano que muestra que la historicidad es una característica ontológica del ser humano, tiene múltiples consecuencias, tanto para la praxis política, como para el estudio de la sociedad. Historiografía no es diacronía. Esta nota no es el lugar para tratarlo. Lo importante aquí es señalar que entender la tradición filosófica escolástica e incluir a Hegel en ese continuo de pensamiento, permite entenderlo mucho mejor, o eso espero.
PD: una apostilla al margen. Tanto en El Capital, como en la Contribución a la crítica de la economía política, el primer verbo del primer párrafo de ambos libros, es «erschein»: «La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista, aparece/erschein como un «enorme cúmulo de mercancías»». El lector, que sabe que he elegido el primer párrafo de El Capital, sabe también que, en este caso, me he visto obligado a corregir la excelente traduccion de Pedro Scaron
(Envío también a Martín Rodrigo, causante de esta nota al darnos noticia da la presentación de ese libro y a Nando…)
Amigos: como sabéis, se considera que es difícil entender a Hegel. Tomemos, como ejemplo o caso, una de las ideas, abstrusas prima facie, que Hegel repite: que el espíritu ha hecho su existencia igual a su esencia, o, dicho a la inversa, que la esencia es autoidéntica con la existencia…etcétera: Qué galimatías.
Bueno, aquí, para aclarar y entender esta frase, lo único que nos falta es, tan solo,…700 años de filosofía escolástica: sobre los universales, sobre los trascendentales, sobre las interpretaciones filosóficas del realismo, el nominalismo, el conceptualismo, todos esos conocimientos que van incluidos en ese saber, la traditio de la filosofía escolástica, que, ya en otras ocasiones, he planteado que es el «necesario» para entender a Hegel: si el concepto está in re, o no, sino que está in subiectum, o … si la relación significante significado, 1) es falsa, 2) o es solo conceptual, 3) o remite a una idea-forma platónica…o… 4) es solo relación significante…referente: ¡!…. . «Tan solo», todo el debate escolástico sobre si tenemos una «essentia», una «quidditas» preexistente como «Forma» gracias a la cual, cada uno de los individuos existentes tiene su ser prefigurado «por participación », tal como planteaba la síntesis aristotélico-platónica que es la de la escolástica medieval más clásica, hasta que llegan las nuevas interpretaciones árabes. O, si, como sostienen nuevas corrientes posteriores, -Escoto…Occam… el debate con los anteriores…- y recoge y reelabora el gran Francisco Suárez, no existe tal essentia preexistente, y el ser humano es «causa libre» que se auto pone en cada acto de autocreacion o exsistere (de «ex» «hacia afuera» y «sistere», «tomar posición, estar de pie», y que significa «aparecer/ emerger…), o sea, en cada ponernos, o autogenerarnos, sin modelo alguno predeterminado, como existencias. En este caso, por lo tanto, lo que tiene prioridad ontológica, no es la essentia-quidditas-esencia sobre el ex sistere, esto es, sobre el sistere ex, sobre el estar generado, el aparecer o emerger, el estar fuera, la existencia/ex-istir. Sino al revés, es la existencia, el ex sistere, el sistere ex, («aparecer», «emerger») el ponernos/crearnos mediante la autocreación de nosotros sobre nosotros mismos, sin patrón preexistente: eso, o esa, la existencia, es la que tiene prioridad ontológica sobre la esencia. Pues bueno: el ex – sistere, el surgimiento de cada individuo o estar/sistere – fuera/ex, en alemán del XIX, en Hegel, es, se dice, o expresa, justamente, «er-scheinung» o «phänomenologie»/« fenomenología», palabra creada a partir de palabra griega -faino/φαινο, mostrarse, generarse, manifestarse poniéndose…-, términos que significan el aparecer por autocreación. Por tanto, lo que dice la frase del inicio, que es resumen de Hegel, es que él, como miembro de la traditio clásica escolástica, de la que él, Hegel, es un miembro, opta por una particular corriente de la misma: sigue, prosigue la corriente según la cual la existencia es la única esencia nuestra. Y, por tanto su filosofía considera que estamos en constante autocreación de nuevas existencias nuestras, distintas de las anteriores. Que, por tanto, en ese ser humano que es autocreación práxica intersubjetiva, no hay nada estable, que sea persistente y permanentemente, que sea ser que es permanentemente, «essente», gerundio, un «siendo permanente»; es decir, lo que se denominaba essentia. Por el contrario, lo único estable es el sacar nuevamente, el aparecer perpetuo de nuevas maneras de existir -aparecer: er-schein-ung, aparecer como producto nuevo puesto o creado sin patrón previo-; o sea lo único permanente es el cambiar permanente. Ese es nuestro «trascendental» ontológico -el de «el ser que es una nada y se tiene que poner como devenir»-, que no percibimos intelectualmente mediante experiencia, porque nosotros, como individuos, cuando nos ponemos a pensar sobre el mundo, ya estamos inmersos en una u otra eticidad histórica concreta. Nuestro «trascendental» es el ser una constante erscheinung, ser un constante sacar de nosotros ex novo , maneras concretas, históricas , de ser y hacer. No tener naturaleza prefigurada (no tener quidditas/ essentia) y ser por ello historicidad….Hegel, ecce homo. De ahí pueden concluirse nuevas preguntas filosóficas, y Hegel las concluye: cómo será cada nueva puesta de existencia, qué relación tiene con las anteriores…;… y: si nos ponemos nosotros a nosotros mismos, cómo será el conocimiento con el que nos conozcamos, pues el conocimiento fijo, no puede ser parte de una essentia preexistente que no existe -que no «hay»-, sino también creatio a cada ocasión… aunque subsuma, por tenerlo al alcance, el saber anterior.
Por cierto que todas estas cuestiones escolásticas o procedentes de la escolástica, en las que se incluyen las de Hegel, proceden de la filosofía praxeológica de Aristóteles, de Aristóteles, padre de la praxeología, del filosofar, de la filosofía sobre la praxis en común. . La praxeología surge en la filosofía de Aristóteles…. No es, por tanto, una boutade que Hegel solo se entiende bien, si….o Hegel se entiende cada vez mejor, cuanto más filosofía escolástica se conoce, o cuando se conocen mejor los grandes debates escolásticos. Esa es «su lógica de proposiciones», sin la cual no se pueden leer los textos analíticos de lógica formal….
En cuanto al «etcétera» de antes, el que he anotado al escribir «que su esencia es idéntica con su existencia, o al revés -su existencia es idéntica con su esencia- , es, quiere decir, que somos el ser idéntico con nosotros mismos…¡Pero!… de identidad «mediada», de identidad no idéntica: ¿?: Pues, somos idénticos a cada etapa nuestra distinta -¿cómo podemos ser idénticos si a cada etapa somos distintos?- , debido a que, a cada diversa forma nuestra histórica de ser/existir, que es distinta de la anterior, y lo será de la posterior, somos iguales: ¿Iguales, iguales en qué?; en que somos siempre igualmente el ser que se autocrea; nos autocreamos, como lo hicimos antes, y como haremos después; en que siempre somos autocreación existencial, en que eso es lo idéntico y permanente…historicidad. Somos idénticamente históricos siempre…Como se puede entender, este modelo explicativo sobre el ser humano que muestra que la historicidad es una característica ontológica del ser humano, tiene múltiples consecuencias, tanto para la praxis política, como para el estudio de la sociedad. Historiografía no es diacronía. Esta nota no es el lugar para tratarlo. Lo importante aquí es señalar que entender la tradición filosófica escolástica e incluir a Hegel en ese continuo de pensamiento, permite entenderlo mucho mejor, o eso espero.