Del historiador y miembro de Espai Marx, José Luis Martín Ramos.
Comentario común a algunas cosas que nos llegan. Decir que estamos ya en la Tercera Guerra Mundial no es que sea una exageración, es que no es cierto. No digo que pueda producirse, sería una catástrofe. Pero esa guerra significaría hoy un enfrentamiento militar entre EEUU, y sus aliados y subordinados, y China. Una guerra mundial es una guerra de bloques mundiales. Y no vale extender el calificativo de guerra a la confrontación económica.
Estamos en el escenario de conflictos localizados. Guerras proxy (Ucrania) y agresiones imperialistas, como se dieron en Corea, Viet Nam, Irak. Calificarla de Tercera Guerra Mundial impacta mucho, parece que da peso al artículo, pero en mi opinión convierte el análisis en propaganda.
¿Puede llegar a desencadenar una guerra mundial? Pudo hacerla la de Corea, cuando Mac Arthur pidió el uso de la bomba atómica, pero Truman se negó. Ahora no veo que haya escenario de escalada irreversible de un conflicto regional a conflicto general. China no va a intervenir en ayuda de Irán; todavía no está preparada para un conflicto militar directo con EEUU, y tampoco creo que esté dispuesta. EEUU no atacará directamente a China; su política es frenarla, debilitarla, “fijarla” en Asia oriental. EEUU no está en condiciones de ganar una guerra convencional a China, para la que tendría que poner “botas sobre el terreno” y aparte de la renuencia usamericana a eso, no tiene suficientes “botas” -ni contando las del Japón- para desequilibrar las ventajas de China en espacio y tiempo en una guerra convencional. Y ninguna de esas partes tomará la iniciativa de la guerra atómica.
Además, antes de atacar EEUU a China, tendría que asegurar el suministro de semiconductores, buena parte de los cuales dependen de China.
Esa es la situación hoy por hoy. Es más probable que el conflicto se alargue y se pudra en el escenario de Asia sudoccidental; dependerá de la capacidad de resistencia iraní al ataque desde el cielo y ahí puede que tenga alguna ventaja sobre EEUU: militar, si consigue exasperar a las reservas de EEUU-Israel, y política, si esa agresión unifica a los iranís en torno a la República Islámica o, simplemente, en torno a la común patria persa. Quizás solo queden fuera de esa unidad los kurdos, que van camino de volver a meter la pata… aunque si EEUU reactiva a los kurdos de Irán va a perder, sí o sí, un aliado: Turquía.
Todavía hay mucha tela política que cortar más allá de las bombas.