Comentario de Carlos Valmaseda, compañero de Espai Marx, a propósito del último artículo de Rafael Poch de Feliu.
Creo que Poch tiene toda la razón en la reciente entrevista a Crític que publicaremos esta semana [en Espai Marx]. Occidente está perdiendo también la guerra de la propaganda: «desde hace unos años los países adversarios se han dotado de medios de propaganda bastante eficaces que compiten con los occidentales. Este nuevo pluralismo de propagandas no es una panacea, pero es mucho mejor que el menú único de antes compuesto en lo audiovisual por CNN/BBC, etc, que tuvimos en la primera guerra del Golfo, aquella «guerra en directo» de la que no nos enteramos de nada. En algunos casos, hoy solo te puedes informar de cosas importantes que ocurren en el mundo, y desde luego también en los países occidentales, con medios de comunicación rusos o chinos.»
Dicho lo cual, no tengo mucha confianza en lo que publican en The Saker. Demasiados lazos de San Jorge e imágenes ortodoxas por todas partes para mi gusto… Decir que Rusia tiene todos los triunfos militares en su mano me parece, cuanto menos, un poco osado. Sobre esta web, en sentido opuesto, aquí tenéis un artículo de contra-propaganda de la UE: https://euvsdisinfo.eu/the-saker-blind-loyalty-disguised-as-defiance/.
Sobre este supuesto ultimátum me parece mucho más atractivo este vídeo de Inna Afinogenova en su programa de Russia Today Ahí les va. Es propaganda, pero bien hecha, con una presentación atractiva y con humor. Al mismo nivel que la propaganda de la prensa occidental. Y con un título bien claro: «Líneas rojas de Rusia ante la OTAN en Ucrania: origen, en qué consisten y por qué importan». https://www.youtube.com/watch?v=c8T7WzD5f3U
Os recomiendo su canal en Youtube, el de su programa, Ahí les va: https://www.youtube.com/channel/UCew_WONZCxLqNdTpZ6gXUeA
Y esta su cuenta de Twitter: https://twitter.com/inafinogenova?lang=es
PD. Me hace mucha gracia que a los periodistas de RT, o del canal chino de TV y demás, les obligan a poner la ‘marca infamante’ «Medios afiliados al gobierno, Rusia«. Pero a la prensa occidental, por muy gubernamental que sea, como RTVE, por ejemplo, no.