Del historiador José Luis Martín Ramo, miembro de Espai Marx.
Sin que sea ninguna excusa sobre la escasa presencia de mujeres en la dirección del PCCH, no conozco la situación concreta, en detalle de la mujer en la sociedad china actual, pero me parece exagerado decir que no ha habido avances; no tengo presente que haya elementos de discriminación civil y política, como los que hay por ejemplo en la mayor parte del mundo islámico, lo cual ya es un avance importante sobre la China anterior a 1949 y recuerdo, de una manera genérica, las políticas activas del PC Ch sobre determinadas tradiciones de explotación machista de la mujer, la deformación de los pies por ejemplo. Tampoco tenemos datos sobre la violencia machista, que pueden ser muy elevadas allí donde la mujer no solo no tiene igualdad formal sino una presencia activa en el mundo político. Pero las culturas son lo que más tarda en cambiar y me temo que en la cultura china hay todavía un gran peso del patriarcalismo, aunque éste ya no sea agresivo (desigualdad civil y política; deformación de los pies,…) y tenga un componente, cuya dimensión también desconocemos, de autocensura femenina en el ámbito de la esfera política y las posiciones jerárquicas.
Dicho todo eso, atentos al congreso del PCCh, que va a marcar de manera importante el momento político internacional presente, un momento que ya vemos que repercute mucho más en nuestras vidas cotidianas de los que pensábamos. Por ahora la información que nos da nuestra prensa es muy pobre, referida solo a la nomenclatura del partido y a las correlaciones personales.
Habría que añadir, por otra parte, que ha habido un pequeño aumento de delegadas a este congreso, en el que son el 27% del total. Esta es la tendencia, aunque sea lenta.