“Sobre leyes históricas” por Manuel Monleón Pradas

Manuel Monleón Pradas es compañero de Espai Marx.

1. El asunto de si existen “leyes de la historia”, según yo lo veo, sería un problema de ontología, de si existe o no un ‘ente’ (¿el “ser social”?) de quien la Historia es el estudio. En los estratos elementales del ser (los recubiertos por la Física, Química, Biología) funciona bien el concepto de ‘ley’; es más, éste hace posible esas ciencias. ¿Hay razones para que no ocurra lo mismo en los estratos más complejos? ¿Debería existir un hiato entre ciencias naturales y ciencias sociales, o entre sus correlatos ontológicos, entre naturaleza e historia humana? La Psicología, la Sociología, la Economía, la Historia muestran cómo, a mayor complejidad de lo tratado, menor número de regularidades identificables (leyes), menor su capacidad predictiva… Lo primero, pues, sería determinar quién es el ‘ente típico’ (la ‘clase natural’, la ‘totalidad concreta’) del estrato o de la disciplina bajo consideración (de la Historia en nuestro caso). Y entonces: el incremento de complejidad del estrato ¿imposibilita absolutamente, o solo dificulta la aplicación del concepto de ‘ley’? La existencia de ese hiato entre naturaleza e historia (humana) es, por supuesto, el formidable problema de la libertad, del “libre albedrío”, como quiera que se le llame, ya desde la antigüedad (Demócrito-Epicuro) hasta la tercera antinomia de Kant, y más acá.

2. El uso del término “ley” (Gesetz) en Marx es ubicuo, tanto en las ediciones que él (hasta su muerte) cuidó, como en lo que dejó como manuscrito (me refiero a los Libros I, II, III de El Capital). ‘Ley’, para Marx, es un concepto que pertenece a la constelación de la “esencia” (Wesen), término también omnipresente en Marx (que en esto sigue a Hegel: Ciencia de la Lógica, II, doctrina de la esencia; constelación donde está también el Grund, fundamento, que Marx emplea solo muy ocasionalmente). Por tanto, al ser una característica de la esencia, es un producto de un regressus, que extrae-construye a partir de una clase de fenómenos algo que sirve para explicarlos a todos ellos (para “subsumirlos” bajo la misma explicación)… Para resumir, en mi opinión, “ley” para Marx vendría a ser algo así como “patrón (de comportamiento) general” de los fenómenos de una clase. Al decir “patrón” no digo “norma”. El concepto de “ley” como “norma” es lo que (entre otros) Whitehead (Adventures of ideas, pp 111 ss) llama concepto de “ley impuesta”, natural o no; algo externo a las cosas que éstas deben seguir como se obedece a un monarca; un “un principio causal anterior y externo” (Joaquín). No es el concepto de ley de Marx (ni de Engels). Se puede defender que el concepto de ley que hay en Marx es del tipo del que Whitehead (loc cit) llama “ley inmanente”, y que, con términos actuales, podríamos llamar “ley emergente”: un patrón de comportamiento que no preexiste sino que surge de la interacción de una colectividad (una interacción que, considerada “molecularmente” se nos aparece como a-legal o incluso caótica). Curiosamente, un gran físico del siglo XX, J A Wheeler, propuso que todas las leyes de la Física eran de este tipo, leyes que emergen de la no-ley (Wheeler, Law without law).

3. Yo creo que desde muy temprano en Marx hay un intento de pensar en continuidad al humano y su sociedad con la naturaleza (Manuscritos de 1844: “sólo hay una ciencia, que une a la historia y la naturaleza”, cito de memoria). Me parece indiscutible que en Marx (y en Engels) hay una aspiración de consideración unitaria (que no uniforme) de todas las regiones del ser, y de ahí su transferencia constante de términos y metáforas desde las ciencias naturales a la historia y la economía, entre ellos el de ‘ley’. Es lo que puede considerarse su “materialismo”, su naturalismo. Las metáforas (la “necesidad férrea” con que fenómenos se abren paso, “ciegamente”, “a espaldas” de sus actores, “con la necesidad de una ley natural”, etc, etc) dicen claramente que Marx creía en la existencia de leyes en las que se expresa el comportamiento colectivo. Para que ese su materialismo-naturalismo no sea un reduccionismo, es necesaria una ontología no reduccionista (sistemista), con su correspondiente concepto de ley, el de ‘ley emergente’. Y eso es lo que Marx & Engels tienen, con gran antelación a autores posteriores (al menos, tienen elementos de esta concepción; he estudiado el tema). Entonces aquellas metáforas dejan de parecer lo que no son: la “necesidad” no es ya una imposición externa, sino un efecto que brota del agregado de comportamientos atómico-individuales no coordinados, inconscientes, caóticos, “libres” (analogía física: del ‘desorden molecular’ en el nivel elemental se sigue la “férrea” ley de la entropía en el nivel fenomenológico). Hay siempre dos niveles, el atómico-elemental y el colectivo; es en el nivel colectivo donde “emerge”, como efecto resultante, la “ley férrea” que se impone “con necesidad” sobre los individuos; estas metáforas equivalen para Marx (y Engels) a “con independencia de su voluntad”. Pero ojo, con independencia de su voluntad mientras rija la condición que hace emerger la ley colectiva: precisamente, la no coordinación consciente del comportamiento atómico. Ergo, una coordinación consciente del comportamiento atómico (algo totalmente “antientrópico”) daría lugar a otras leyes emergentes a nivel colectivo. A ese momento Marx lo llama el final de la prehistoria, el momento en que la humanidad se hace dueña de sus destinos, el paso del reino de la necesidad al reino de la libertad. Echando la vista atrás, se ve entonces que cuando Marx califica de “natural” una “ley” del comportamiento social, “natural” significa para él la antítesis de “actividad social (praxis) conscientemente regulada”. Marx: «A pesar de que los momentos singulares de este movimiento tienen origen en la voluntad consciente y en los fines de los individuos, el proceso en su totalidad aparece como una ligadura objetiva de origen natural [naturwüchsig]; que, en efecto, surge de la interacción mutua de individuos conscientes, pero que ni está presente en su conciencia, ni queda en su globalidad sometida a ellos. La propia colisión entre individuos produce un poder social ajeno situado sobre ellos; se trata de su interacción en tanto que proceso y poder independiente de ellos» (Grundrisse, p 127; mi trad). Así pues, esas ‘leyes’ son …leyes, sí, pero no eternas ni externas, sino contingentes, dependen de las condiciones moleculares que las han hecho brotar en tanto que patrones de autoorganización de la interacción al nivel del estrato colectivo. (Esta consideración, en mi opinión, invalida la lectura ‘spinozista’ de Marx, tan de moda, al menos en este —fundamental— aspecto. Porque en Spinoza hay, sí, una noción de ‘ley’ inmanente (la causa sui), pero no emergente, por lo que, en contextos parciales, esa ley aparece siempre como impuesta “desde fuera”: desde el ‘todo’). Como señalé antes, lo curioso es que hay en esta concepción un paralelismo prácticamente completo con la concepción de ley emergente que Wheeler creía ver también en la Física (todo, salvo la posibilidad del comportamiento individual antientrópico). Si esto fuese así, habría una comunidad de fondo (ontológica) entre lo que llamamos ‘leyes’ naturales y las propias de las colectividades humanas. Por ser emergentes, son históricas, contingentes, y pueden ser probabilísticas (como en la Física); eso explica también los calificativos con que Marx modifica la semántica de ‘ley’: ésta es “tendencial”, se cumple “en promedio”, etc.

4. ¿Hay enunciados de ‘leyes’ en Marx? En El Capital, la ‘ley’ del valor (conexión entre las proporciones en que las mercancías son intercambiables y las cantidades de trabajo que contienen), la ‘ley’ de la sobrepoblación relativa (la “ley general de la acumulación capitalista”: Cap I, cap 23), la ‘ley’ de la caída tendencial de la tasa de beneficio… Y muchas más, que quizá nosotros no llamaríamos ‘leyes’ sino teoremas o axiomas según el caso, pero que Marx (y Engels) llaman también ‘leyes’ debido a que ninguno de los dos organiza sus tesis axiomáticamente (con mentalidad científica actual identificamos ‘ley’ con ‘axioma’ y la distinguimos de sus consecuencias o teoremas, pero esta distinción no podía estar presente en Marx, de modo que para él ‘ley’ es ‘regularidad general’, cualquiera que sea el estatuto de ésta en la teoría).

5. ¿Hay ‘leyes de la historia’ en Marx? Lo primero sería señalar que la concepción de ley emergente no exige que haya leyes de la historia, pero lo permite. La condición es ontológica: ¿trata la Historia de algún ‘ente’? ¿Puede ese ‘ente’ aparecer (y estudiarse) en condiciones diversas, o posee una trayectoria esencialmente única? En las ciencias donde hay ‘leyes’ éstas tienen sentido cuando, al menos en principio, es posible la consideración del mismo ente en condiciones distintas (repetitividad, experimento…). Si esto no se da, no hay ‘ley’ propiamente, sino descripción de LA única trayectoria (éste es uno de los problemas que afectan al estatuto científico de la Cosmología, por ejemplo); de ciencia pasamos a descripción o relato. En Historia, quizá, habría que basarse en la comparación del ‘ente’ en diferentes sociedades o circunstancias temporales para las que, no obstante, pudiera suponerse analogía en algún respecto. No soy historiador, pero esto me parece lo suficientemente restrictivo como para hacer extraordinariamente difícil el programa del descubrimiento de ‘leyes’ históricas o sociales… En mi opinión, lo más próximo a una “ley de la historia” que habría en Marx sería la tesis de la correspondencia entre la productividad del metabolismo natural del hombre social (alias “grado de desarrollo de las fuerzas productivas”) y fenómenos como la estructura de clases, el contenido de mitos, las ideologías, el estado, las superestructuras jurídicas, la libertad (= liberación de la necesidad)… ¿Es esta “correspondencia” una ley? Quizá no del tipo de las de los estratos ‘elementales’ (física, química…); no es predictiva, no es una teleología. Pero funge, en casos, de manera parecida a como lo hace una ley: declarando imposibilidades. Por ejemplo, excluye que aparezcan cosas como la crítica de arte o la topología diferencial en una sociedad de baja “productividad del metabolismo socio-natural”.

6. ¿Puede haber “leyes históricas” más concretas, regularidades identificables que se repiten siempre que se dan las mismas condiciones? Hic Rhodus, hic salta… No está escrito en ningún sitio; que las haya o no es un problema empírico, hay que ponerse a buscarlas. Edgar Zilsel (un marxista atípico del Círculo de Viena) sostuvo la tesis de que sí, de que puede haber (y que de hecho hay) leyes históricas, de que incluso podría haberlas y que no las reconociésemos, por darse entre variables que no nos fueran conocidas o accesibles, o que no lo son aún… Hay un libro en la serie de los ‘Boston Studies in the Philosophy of Science’ que compila varios trabajos suyos: Zilsel, The social origins of modern science.

Autor: admin

Profesor jubilado. Colaborador de El Viejo Topo y Papeles de relaciones ecosociales.

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