Del compañero y presidente de Espai Marx, Joaquín Miras.
No creo que sea baladí señalar que «tragedia» no es palabra adecuada para lo que está viviendo el pueblo palestino. Tragedia es una catástrofe cuyas causas no dependen del ser humano, son fuerzas superiores, el destino, los dioses, la divinidad, etc. Eso es falso referido al pueblo palestino, no es el ciego destino ni… etc. Por eso y con mucha razón, usaba Sacristán en una ocasión la palabra “tragedia” para algo que, dado el uso habitual: tragedia como colosal catástrofe, chocaba: la vida humana es una tragedia, siempre acaba mal, con la muerte. Esa inexorabilidad sí es «tragedia», no depende de la voluntad humana, sino, en este caso, de las leyes de la termodinámica, la desestructuración de la materia estructurada. Lo que depende de la voluntad humana es dramático, drama, drama colosal.
Lo otro, llamarlo «tragedia» es, ya, comenzar a evitar responsabilidades.