Reflexiones y sugerencia de un amigo, 1/3/2022.
1. Una lectura, lo que pasa que un poco larga, que se puede recomendar como antídoto contra las belicistas visiones propagandísticas del funcionamiento de las relaciones internacionales que parecen dominar nuestros medios de comunicación de masas con ocasión de la agresión militar de Rusia a Ucrania y como baremo para calibrar la peligrosamente estúpida petulancia e ignorancia -al menos, en apariencia- de los líderes políticos y formadores de la opinión pública acerca de cómo un conflicto regional se puede descontrolar hasta devenir una conflagración general -o continental- que, en nuestra época, a diferencia de la de la Gran Guerra, puede implicar una guerra nuclear es la siguiente: Clark, C. «Sonámbulos. Cómo Europa fue a la guerra en 1914«, que se reeditó el año pasado. Lo empecé a releer antes de la agresión de Rusia a Ucrania. En mi opinión, que de todos modos es muy cambiante porque este mundo de locos bravucones no deja de sobresaltarme, parece que la mayoría no ha aprendido nada de la experiencia de las dos guerras mundiales (o lo ha olvidado todo).
2. La verdad es que los medios de comunicación resultan irritantes por su frivolidad y su tendencia a convertir este horror en un espectáculo: ¿Cómo se pueden comparar tan alegre y tranquilamente, sin que a uno le tiemble la voz, la Rusia actual con la Alemania nazi o Putin con Hitler? Si los periodistas y tertulianos realmente se creyeran lo que dicen -o reflexionaran un poco sobre ello- aparecerían en las pantallas demacrados y a punto de llorar y sus voces radiofónicas se oirían balbuceantes y entrecortadas, pues Hitler no dudaría en utilizar las armas nucleares en una situación extrema para la Alemania nazi.